Você está na página 1de 5

Importancia de los proyectos en

la educación secundaria
http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2008/2008.htm

María del Rocío Téllez Estrada

El hombre no es nada más que su proyecto,


no existe más que en la medida en que se
realiza, no es por lo tanto otra cosa que el
conjunto de sus actos, no es otra cosa que
su vida.
JEAN-PAUL SARTRE, El existencialismo es un
humanismo

Figura 1. Los proyectos en colaboración permiten un sinnúmero de


experiencias. Libro para el maestro. Español. Educación
secundaria, SEP, México, 1994.

Una forma de trabajo que se realiza de


manera constante en el nivel de
educación básica, y en particular en la
secundaria, es el de generar en los
estudiantes el gusto por el quehacer científico partiendo de experiencias cotidianas, por
medio de las cuales el aprendizaje se facilite y sea significativo.
Con base en la Reforma en la Educación Secundaria (RES), uno de los enfoques de la
propuesta es la formación científica básica a través de una metodología denominada
“los proyectos”, con el objetivo de que los adolescentes escojan su tema y lo
desarrollen. El docente juega un papel fundamental como un facilitador y generador de
retos cognitivos. Al realizar un trabajo dentro del ámbito de las ciencias debe fomentar
la curiosidad y la motivación a partir del reconocimiento del error, y guiar al estudiante
a la autonomía académica. Para ello, como señala la RES:
[…] los estudiantes deben participar activamente en sus investigaciones y usar sus
habilidades asociadas a la formulación de explicaciones científicas, con el fin de que se
involucren en el aprendizaje como experiencia personal.1

Qué son los proyectos y en qué


fortalecen a los estudiantes

Figura 2. Los proyectos de investigación capacitan a los


alumnos en la utilización de procesos, habilidades e ideas.
www.coecyt.michoacan.gob.mx

Los proyectos son un producto –un trabajo–


que se realiza durante un largo periodo, de
acuerdo con normas preestablecidas.2
Mediante esta forma de trabajo, el
estudiante demuestra sus conocimientos
sobre las asignaturas en general, y de
manera específica en otras; para este caso,
el área de interés lo constituyen las
ciencias, como biología, física, química y geografía.
Los programas de trabajo libre comprenden la ejecución de proyectos en los que un
estudiante o un grupo de ellos se compromete a obtener e integrar datos sobre algún
problema en particular. Además de abrir espacios según sus intereses, los estudiantes
desarrollan su capacidad para continuar con su aprendizaje por medio de la experiencia
dirigida en el trabajo libre, como plantear problemas, encontrar soluciones y evaluar por
sí mismos el progreso alcanzado. Esto favorece y “permite la integración de sus
conocimientos, habilidades y actitudes, promoviendo su autonomía, además de
contribuir a darle sentido social y personal al conocimiento científico”3 (ver fig. 1).
Los proyectos científicos, motivo de nuestra reflexión, fortalecen las habilidades
descriptivas, explicativas y predictivas mediante investigaciones acerca de fenómenos o
procesos naturales, a través de los cuales se deberá simular el trabajo que realiza una
comunidad científica.
En cuanto a las actitudes y los valores que fortalecen, podemos mencionar el interés
por conocer, la emoción de investigar y descubrir, la perseverancia, la honestidad
intelectual, la meticulosidad, el escepticismo como actitud reflexiva que pone en duda
las ideas con base en un razonamiento sobre pruebas y fundamentos, la apertura a
nuevas ideas la confianza en sí mismos, el respeto, el aprecio y el compromiso.4
En los proyectos de investigación, por lo general el profesor ofrece el tema que se va a
investigar. La habilidad principal que se pretende evaluar es la capacidad para obtener
información y organizarla de cierto modo para que tenga un sentido de acuerdo con el
objetivo planteado al inicio del proyecto. Esto incluye, también, trabajo en el laboratorio,
en donde cultivarán la comprensión, el discernimiento, la observación y la manipulación
de materiales científicos (ver fig. 2).
Los proyectos tecnológicos estimulan la creatividad en el diseño y la construcción de
objetos, incrementan el dominio práctico relativo a materiales y herramientas, exigen al
estudiante desarrollar criterios específicos para la evaluación. En el desarrollo de este
tipo de proyectos, los estudiantes pueden construir un producto para atender alguna
necesidad o evaluar un proceso, de la misma manera que lo haría un tecnólogo,
poniendo en juego las habilidades y actitudes que fortalecen la disposición a la acción y
al ingenio, lo cual conduce a la solución de problemas con los recursos disponibles 5 (ver
fig. 3).

Figura 3. Es importante propiciar en los


estudiantes la valoración equilibrada de los
aspectos técnicos, económicos, estéticos y
sociales en la planificación y el diseño de
objetos y proyectos. Libro para el maestro.
Español. Educación secundaria, SEP, México,
1994.

La participación de los estudiantes


en los proyectos ciudadanos les
permite clarificar problemas
sociales o sociopersonales; decidir
y actuar como ciudadanos críticos y
solidarios que identifican
problemas, proponen soluciones y las llevan a la práctica. Este tipo de trabajo enfrenta
a los estudiantes a la reflexión y a la toma de decisiones con responsabilidad hacia sí
mismos y hacia los demás; estimula el interés por el aprendizaje autónomo, el
posicionamiento y la introspección; los lleva a organizarse a trabajar en equipos
democráticos, así como a actuar de manera racional y prudente, priorizando esfuerzos
con una actitud participativa en el mejoramiento personal y social. De manera
particular, ayuda a aclarar valores y a darles coherencia (ver fig. 4).
Qué evalúan los proyectos
De acuerdo con la propuesta de la Reforma en la Educación Secundaria, la evaluación:
[…] se concibe como un proceso formativo, reconociendo el hecho de que le
proporciona al docente elementos para mejorar los procesos de enseñanza y de
aprendizaje de la ciencia y la tecnología.6
Los proyectos, entonces, son una forma de trabajo que nos permite evaluar la habilidad
para asumir responsabilidades y tomar
decisiones, así como satisfacer intereses
individuales con base en normas
preestablecidas.

Figura 4. Se deben buscar actividades que permitan ir de lo


cotidiano para llegar al conocimiento formal del problema. Libro
para el maestro. Español. Educación secundaria, SEP, México,
1994.

Por ejemplo: los estudiantes pueden diseñar


y construir un aparato mecánico con base en
un modelo que describa brevemente las especificaciones técnicas; deben demostrar
que trabaja y explicar ante un panel 7 de jueces cómo lo hace y por qué tomaron ciertas
decisiones de diseño.
Se dan las instrucciones al estudiante, el cual deberá desarrollar un aparato que levante
y baje objetos pesados y los ponga en un lugar específico. La prueba funcional requiere
que demuestre que trabaja en un periodo corto (ver fig. 5). Se puede evaluar en dos
niveles:8
1. La calidad y claridad de su presentación oral.
2. La calidad del producto.
La presentación oral puede ser evaluada en términos de profundidad de comprensión
de los principios y mecanismos. El producto puede ser evaluado en términos de:
• Economía del diseño.
• Forma en que está elaborado, así como el ensamble de sus partes.
• Estética, creatividad.
• Control o estabilidad del aparato.
La presentación del resultado del proyecto puede ser grabada en video y, de acuerdo
con criterios establecidos, fomenta la autoevaluación y la coevaluación. Existen cinco
factores que validan la evaluación de una ejecución:9
1. Que tenga significado para los estudiantes y profesores y logre mantener el interés
del estudiante en la ejecución del proyecto.
2. Que requiera una demostración cognitiva compleja, aplicable a problemas
importantes en el área.
3. Que ejemplifique estándares actuales de contenido o calidad de material.
4. Que minimice los efectos de habilidades irrelevantes para enfocarse en la evaluación
del proyecto.
5. Que posea estándares explícitos para juzgar o medir.
El profesor puede apoyar la evaluación de la ejecución de los estudiantes a través de la
selección de tareas que estén conectadas con lo enseñado y compartiendo con ellos los
criterios y los estándares de evaluación, promoviendo la auto-evaluación y comparando
el proyecto del estudiante con los
estándares y las ejecuciones de otros.

Figura 5. Es importante valorar la fase de


comunicación de los resultados, que puede
consistir en una sencilla presentación ante el
grupo o incluso ir más allá de la clase. Libro
para el maestro. Español. Educación
secundaria, SEP, México, 1994.

La utilización de los proyectos


permite a los estudiantes ser gestores
de la solución a un problema real
dentro de un ambiente de trabajo en
el cual el profesor funge solamente
como facilitador de los medios de
trabajo y guía conceptual. La
experiencia que se logra a través del
proyecto permite dominar el conocimiento de la materia y la aplicación de los
conceptos, experiencia que difícilmente puede obtenerse dentro del aula.10
Qué podemos hacer como docentes
El profesor puede proporcionar al estudiante, de manera individual o en equipo, algunas
recomendaciones para asegurar la realización adecuada del proyecto, como: definir el
propósito del proyecto (como instrumento de trabajo) y relacionarlo con los objetivos
instruccionales; darles una descripción por escrito de los materiales que utilizarán, los
recursos necesarios, las instrucciones y los criterios de evaluación; promover la
creatividad dejándoles un poco más la toma de decisiones a ellos y ofrecerles menos
dirección.11
Es importante que el docente estimule el interés del estudiante a lo largo del proyecto,
para lo cual debe hacer un esfuerzo especial demostrando un interés genuino en el
trabajo del alumno cuando éste empieza a exteriorizar signos de aburrimiento o de
intranquilidad. El profesor deberá dirigirse al estudiante, observar su trabajo, alabar su
esfuerzo y hacerle sugerencias para mejorar. De esta manera, ayuda al alumno a
mantenerse en la tarea y prevenir que se distraiga de su objetivo (ver fig. 6).
A lo largo del trabajo es recomendable asistir al estudiante en el momento que
observemos que un problema lo frustra; para evitar que explote o que se dé por
vencido, tenemos que enfrentarlo consigo mismo. La intención es que el profesor
intervenga antes de que la situación se le vaya de las manos o se torne crítica. Ayudar
para salvar obstáculos es una manera particularmente útil de prevenir la frustración en
el trabajo académico.

Figura 6. La verdadera formación es aquella que


llega a valiosos avances en muy diversas facetas.
Libro para el maestro. Español. Educación
secundaria, SEP, México, 1994.

Esta metodología requiere una eficaz


planeación por parte del docente, ya que
los proyectos consumen mucho tiempo en
la realización y la evaluación de los
mismos; necesitaremos también dedicar
un mayor tiempo a los estudiantes con
dificultades para trabajar en forma
independiente, dar seguimiento y
monitoreo a su ejecución durante el
proceso, ya que podría darse el caso de
deshonestidad académica, así como que
no haya carga de trabajo equitativa para
todos los integrantes del equipo o del
grupo.
Uno de los principales aportes del docente es crear en el aula un ambiente cálido, de
apoyo y aliento a la investigación estudiantil. Investigar implica emprender nuevos
caminos, no siempre exitosos, implica equivocarse y volver a empezar, implica llegar en
ocasiones a callejones sin salida.
Ventajas de los proyectos
Podemos considerar, entre otras, las siguientes como las ventajas principales:
• A través de los proyectos se pueden combinar las destrezas y los conocimientos
adquiridos en varias asignaturas.
• Permiten la producción de una variedad de productos y soluciones.
• Estimulan la motivación intrínseca.
• Ofrecen la oportunidad a los estudiantes de utilizar sus habilidades y demostrar su
creatividad.
• En caso de ser un proyecto grupal, es útil para estimular el aprendizaje cooperativo y
el trabajo en equipo.
• No terminan con un final concluyente, sino que se abren a nuevas interrogantes y a
nuevas posibilidades de indagación.
• Y, finalmente, defienden el protagonismo de los estudiantes a lo largo del proyecto.
Con base en todo lo anterior, es importante reflexionar sobre la gran herramienta que
representa este método; sin embargo, requiere una buena planeación, así como
seguimiento y evaluación. Recordemos que el éxito de esta forma de trabajo depende
del monitoreo que hagamos en las diferentes fases de este proceso. Para ello es
necesario que nosotros como docentes trabajemos de manera interdisciplinaria, en
colaboración y en constante comunicación con nuestros compañeros profesores.

1 Reforma de la Educación Secundaria 2006, SEP, México.


2 “Taller de Evaluación de desempeños”, CENEVAL, Dirección General Adjunta Técnica y de Investigación, Unidad
Técnica para la Construcción de Exámenes, México, 2007.
3 Cfr. op. cit., 2007.
4 Idem.
5 Idem.
6 Idem.
7 En el panel se reúnen varias personas para exponer sus ideas sobre determinado tema.
8 “Taller de Evaluación de desempeños”, CENEVAL, Dirección General Adjunta Técnica y de Investigación, Unidad
Técnica para la Construcción de Exámenes, México, 2007.
9 Baker, E. L. et al., “Policy and validity prospects for performance based assesments”, pp. 1210-1218.
10 Idem.
11 Idem.

Bibliografía
BAKER, E. L. et al., “Policy and validity prospects for performance based assesments”, en American Pychologist,
núm. 48, 1993.
CENEVAL, “Taller de Evaluación de desempeños”, CENEVAL, Dirección General Adjunta Técnica y de Investigación,
Unidad Técnica para la Construcción de Exámenes, México, 2007.
SEP, Reforma de la Educación Secundaria 2006.