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PROCESOS DE DEPURACIÓN DE AGUAS RESIDUALES 2009-2010

TEMA 5
TRATAMIENTOS FISICO-QUÍMICOS

1.- INTRODUCCIÓN.

2.- COAGULACIÓN - FLOCULACIÓN.

2.1.- Ámbito de aplicación. Coloides. Emulsiones.


2.2.- Mecanismos del tratamiento.
2.3.- Reactivos
2.4.- Descripción de procesos
2.5.- Estudios en laboratorio
2.6.- Aplicaciones

3.- NEUTRALIZACIÓN.

4.- DESINFECCIÓN.
4.1.-Desinfección con cloro
4.2.-Desinfección con ozono
4.3.-Desinfección con rayos UVA

5.- ESTABILIZACIÓN DE FANGOS


TEMA 5. TRATAMIENTOS FISICO-QUÍMICOS

1.INTRODUCCIÓN
1.1. Tratamiento químico.
Los tratamientos químicos, basados en operaciones químicas ya comentadas en el
tema 3, son aquellos en los que se necesita la adición de un reactivo que modifica los
contaminantes del agua mediante una reacción química. Los tratamientos son la
neutralización, precipitación, coagulación, desemulsificación, y desinfección con
diversos agentes oxidantes. Esta última es muy habitual y está basada en la operación
química de oxidación.
Objetivo: Eliminan sustancias disueltas no biodegradables como metales pesados,
coloides o emulsiones no separables por métodos físicos, y organismos patógenos.
Utilizan reactivos muy variados: sales precipitantes, coagulantes, floculantes,
oxidantes como cloro, ozono, e incluso fuentes de energía electrica (oxidación
electroquímica) o radiaciones (ultravioleta).
Se aplican en EDAR urbanas principalmente en tratamientos primarios
(precipitación, coagulación), terciarios (desinfección), pero sobre todo se caracterizan
por ser fundamentales en tratamiento de aguas industriales que contienen productos no
biodegradables, y además potabilización de aguas o acondicionamiento de aguas de
proceso industrial
Lo cierto es que en muchas ocasiones van acompañados de un tratamiento físico,
se ahí que se tiendan a incluir en los denominados tratamientos fisico-químicos.

1.2. Tratamiento fisicoquímico


Se suele denominar de esta manera al constituido por tratamientos químicos, en
primer lugar, tales como la Precipitación, Coagulación y Floculación, seguidos de
una operación básica de separación de fases (sólido – líquido, ó líquido-líquido) como
la Sedimentación o Flotación, principalmente, o Centrifugación, Filtración, etc.
(figura 1). Este tipo de tratamientos se ubica en ocasiones entre los tratamientos
primarios y el biológico en depuradoras de agua residual. En otras ocasiones se clasifica
dentro de los Tratamientos Terciarios, posteriores al Biológico.

Reactivos
Separación de fases

Agua Bruta
Agua
Tratada
Tratamiento químico

Fangos

Figura 1.- Diagrama de bloques del Tratamiento Fisicoquímico.


En el Tratamiento Fisicoquímico se tiene por objeto modificar las propiedades de
algunas sustancias presentes en el agua, con el fín de acelerar su separación de la fase
líquida, mediante el efecto de reactivos químicos denominados Precipitantes (para la
materia disuelta), Coagulantes y/o Floculantes (para la materia coloidal), y
Desemulsificadores (para eliminar emulsiones). Desde muy antiguo se han utilizado
productos químicos que añadidos al agua conseguían una clarificación de la misma (cal,
tierras aluminosas, etc). A los chinos, por ejemplo, se les atribuye la adición de un poco
de Sulfato de Aluminio al agua roja de ríos para eliminar su turbidez y hacerla potable
tras su sedimentación. El Tratamiento Fisicoquímico se aplica a todo tipo de aguas. En
las aguas potables, se emplea para clarificarlas y limpiarlas de cara a su consumo. Se
usa también para el acondicionamiento de aguas de uso industrial, y sobre todo en la
depuración de aguas residuales, urbanas e industriales. En total, son un conjunto de
aplicaciones que se estudiarán con mas detalle posteriormente.

Las sustancias presentes en las aguas se pueden encontrar en tres formas


diferentes en función de su tamaño:

• Sustancias Disueltas.
• Partículas Coloidales.
• Sólidos en Suspensión.

En la figura 2 se muestran los valores típicos de tamaño de partícula que


presentan estas sustancias dispersas en el agua. Mientras que las sustancias disueltas son
las que presentan menor tamaño, los sólidos en suspensión son, por el contrario, las
mayores. Los sólidos en suspensión pueden ser tanto de origen natural, minerales
(arenas, arcillas) y orgánicos (resultantes de la descomposición de materia orgánica
animal o vegetal), como de origen humano derivado de las actividades agrícolas,
industriales y urbanas. Además existe materia viva, microorganismos tales como algas,
plancton, bacterias y virus, que en muchos casos son los responsables de la turbidez y
coloración de las aguas.

Tamaño de partícula
100 micras
10 micras
1 micra
100 nm
0.1 nm

10 nm

1 mm
1 nm

1 cm

solutos

coloides
sólidos en suspensión
cieno barro arenas
finos medios gruesos
bacterias polen

Figura 2.- Formas en que se presentan las sustancias del agua residual en función
de su tamaño.

En general puede afirmarse que los tratamientos primarios como Sedimentación,


Centrifugación, Cribado, Filtrado o Desarenado, es decir, tratamientos que no precisan
reactivos químicos, pueden aplicarse de forma rentable a partir de unos tamaños de
partícula propios de la materia en suspensión (dp > 1 – 10 µm). La Sedimentación por
gravedad es posiblemente la mas común de las operaciones básicas en los tratamientos
primarios, y también suele ser la forma en que se realiza la separación sólido – líquido
en el Tratamiento Fisicoquímico. En la operación de Sedimentación juegan un papel
importante, entre otras, dos variables como son el tiempo de retención hidráulica en el
sedimentador y el tamaño de la partícula a sedimentar. En la Tabla 1 se relaciona el
tiempo necesario para que una partícula sólida esférica aislada descienda un metro en un
sedimentador en condiciones de temperatura ambiente y por influencia únicamente de
su peso (se ha considerado una densidad media constante igual para todas las partículas
consideradas).

Tabla 1.- Comparación de los tiempos de sedimentación entre partículas del agua
residual en función de su tamaño.
Diámetro de partícula (mm) Materia similar Tiempo de sedimentación
10 Grava 1s
1 Arena 10 s
0.1 Arena fina 2 min.
10-2 Arcilla 2h
-3
10 Bacterias 8d
10-4 Materia Coloidal 2 años

Si se quiere aumentar el rendimiento del sedimentador existen dos posibles


soluciones, o bién aumentar el tamaño del sedimentador para conseguir mayores
tiempos de retención o agrupar las partículas para aumentar su tamaño. Los sólidos de
tamaños superiores a 100 µm suelen sedimentar por gravedad sin necesidad de construir
un sedimentador excesivamente grande. Sin embargo, los sólidos en suspensión más
pequeños, de tamaño inferior a 100 µm, así como la materia coloidal, necesitan la
adición de unos reactivos que permitan la aglomeración de las partículas La materia
disuelta, por su parte, necesita además precipitantes para transformarla en sustancias de
mayor tamaño. En general, el fundamento del tratamiento fisicoquímico es modificar
químicamente las sustancias del agua para permitir su separación por procedimientos
físicos.

2. COAGULACIÓN-FLOCULACIÓN

2.1. Ámbito de aplicación.


Coloides, emulsiones y sustancias disueltas

2.1.1. Coloides
Un coloide es un material que existe en un estado finamente disperso.
Normalmente se trata de partículas sólidas pero puede ser también gotas de líquido
(caso de las emulsiones) o burbujas de gas, y suelen presentar una elevada relación
Superficie/Volumen.
La materia de este tamaño, justo por encima de la dimensión atómica, muestra
unas propiedades fisicoquímicas singulares, diferente de los átomos y moléculas que la
constituyen, así como del material macroscópico. Las suspensiones de estas partículas
en agua no sedimentan por gravedad de manera natural, y los fenómenos derivados de la
enorme superficie específica que presentan tienen una gran influencia en la
estabilización de las suspensiones coloidales, hasta el punto de parecerse muchas veces
a disoluciones homogéneas.

Las partículas coloidales dispersas en el líquido se encuentran rodeadas por cargas


eléctricas en su superficie. El origen de esta carga es muy diverso, y puede ser carga
positiva o negativa en función de su propia naturaleza y del medio que los rodea. El
óxido de aluminio coloidal, por ejemplo, tiene una carga positiva en medio ácido y
negativa en medio alcalino. Las proteinas (como la caseina en la leche) tienen una carga
eléctrica debido al proceso de ionización de grupos funcionales, y será positiva o
negativa en función del pH , pues como tienen grupos aniónicos o catiónicos ( R-CH2-
(NH3+)COO-) a cada pH predomina una de estas situaciones. La materia orgánica
coloidal presente en las aguas superficiales y residuales suele tener carga negativa
debido a la presencia de grupos funcionales, imperfecciones en su estructura, etc. Esta
carga eléctrica tiene una gran importancia en la estabilidad de las suspensiones
coloidales. Las especies coloidales halladas en aguas superficiales y de desecho
incluyen arcillas, sílice, hierro, metales pesados, color ó sólidos orgánicos como por
ejemplo residuos de animales muertos.

Los coloides pueden ser Hidrofóbicos (adversos al agua) si no reaccionan con el


agua, o Hidrofílicos (afines al agua) si lo hacen. Por ejemplo, la mayor parte de las
cerámicas naturales pueden formar coloides hidrofóbicos, mientras que las sustancias
coloidales que producen color son hidrofílicas. De importancia en el tratamiento del
agua es que los coloides hidrofílicos pueden reaccionar con el reactivo usado en el
proceso de tratamiento, y requieren mayor dósis de éstos que en el caso de uno
hidrofóbico. Por ejemplo, para eliminar un color de 50 unidades APHA se requieren
dosis mayores de coagulante que las necesarias para eliminar una turbidez de 50 NTU,
pues ambos efectos, color y turbidez, se deben a coloides Hidrofílicos e Hidrofóbicos
respectivamente.

En la figura 3 se muestra de forma cualitativa la variación de las energías de


repulsión electrostática (Ea) y de atracción por fuerzas de Van der Waals (Eb) entre
partículas coloidales, en función de la separación entre ellas. También se muestra la
energía de interacción resultante del balance de las anteriores, teniendo en cuenta que
actúan en sentido contrario (Ea + Eb). Se observa que la energía de interacción neta
presenta un máximo, que representa una barrera de potencial que impide la
aproximación entre las partículas de forma que no pueden entrar en contacto. Si se
pretende desestabilizar la suspensión de partículas coloidales es necesario vencer esta
barrera de potencial. Se podría pensar en un principio que una agitación vigorosa de la
suspensión comunica a las partículas una energía cinética suficiente para vencer esa
barrera de potencial y conseguir agregados con capacidad de sedimentar a velocidades
aceptables. Sin embargo, esto no es así, y entre otras cosas, representaría un nivel de
agitación muy elevado con el consiguiente gasto energético. La manera de lograrlo,
entonces, es reduciendo las fuerzas de repulsión electrostática. Esto es justamente el
objeto de uno de los tipos de reactivos utilizados en el tratamiento fisicoquímico,
denominados coagulantes.
Energia de interacción

Ea
Ea+Eb

Distancia entre
partículas

Eb

E. de repulsión electrostática: Ea
E. de atracción de Van der Waals: Eb
Energía resultante: Ea+Eb

Figura 3.- Balance de energías de interacción entre partículas coloidales.

2.1.2.- Caracterización de la capa eléctrica coloidal.

Un sistema en el que están dispersas moléculas o partículas coloidales cargadas es


en esencia un sistema electrolítico en equilibrio en que debe haber cantidades
equivalentes de cargas de signo opuesto para mantener el principio de
electroneutralidad.

La teoría de la doble capa eléctrica trata de la distribución de los iones en la


proximidad de una superficie cargada que está en contacto con un medio polar y, por
consiguiente, de los valores de los potenciales eléctricos creados entre la superficie de la
partícula y el seno del liquido.

Son posibles varias estructuras para explicar la doble capa eléctrica (figura 4):

• Supongamos que la partícula esté cargada negativamente. La primera


posibilidad es que las cargas positivas, presentes en el líquido, y que serían
atraidas hacia la partícula a fin de neutralizar su carga, estén totalmente
localizadas en un plano a pequeña distancia respecto a la superficie sólida. Este
modelo fue propuesto en 1879 por HELMOLTZ. En esta teoría la doble capa es
equivalente a un condensador sencillo de placas paralelas.
• El modelo de HELMOLTZ no es el mas indicado ya que el movimiento
térmico de las moléculas no permitirá la existencia de esta rígida capa eléctrica.
GOUY, basándose en este hecho propuso otra teoría en que la carga del sólido
quedaba neutralizada por una capa difusa formada por iones de los dos signos,
predominando los iones de carga contraria a la del sólido.
• STERN, en 1924, propuso otro modelo de doble capa eléctrica en el que se
armonizan la teoría de HELMOLTZ y de GOUY. Según este modelo, la doble
capa eléctrica consta de dos partes: una fija, de espesor aproximadamente
monomolecular, y otra difusa formada por iones de los dos signos, pero
predominando uno de ellos, cuyo espesor depende de la concentración de carga
de signo contrario presente en el líquido.

+-++-
+-+++-++ -
-+ ++- + +
+-+-+ +-+- - -+ +-+++-- --++ +
-
+- --++ +
++ ++- --
+ +++- - -+ -+
+-+-+-+ + + - -+ -
- +--++- +-++ -+- +++ ++
++ +-++-+
Figura 4.- Disposición de las cargas eléctricas en la superficie de los
coloides: a) modelo de HELMOLTZ, b) modelo de GOUY, c) modelo de
STERN.

2.1.3.- El potencial Z.

En el modelo de STERN se considera que la primera capa compacta de


contraiones, unidos a la superficie de la partícula por fuerzas electrostáticas y además
fuerzas de Van der Waals, se encuentra suficientemente fija como para acompañar a la
partícula en su movimiento y resistir la agitación. Sin embargo, la capa difusa es de
espesor variable, en función de las fuerzas hidrodinámicas, tendiendo siempre a
reestablecerse en función de la neutralidad eléctrica.

En la figura 5 se representa la caida de potencial electrostático entre la superficie


de la partícula y el seno de la disolución. Esta caída de potencial se distribuye del
siguiente modo:

a) Potencial total superficial del coloide, dado por la ley de NERNST.


Este potencial tiene un valor máximo en la superficie de la partícula y
disminuye con la distancia a la misma. Esta disminución viene
influenciada por el número y tipo de iones presentes en la masa
líquida. Para una fuerza iónica intensa, el potencial disminuye a cero
a una distancia corta.

b) Potencial Z, correspondiente sólo a la parte de la capa difusa. El


potencial Z es el que determina la estabilidad y el movimiento de los
coloides en su medio acuoso.
+
+
+
+ +
+
+ +
+
+ + +
+
+ +

Potencial total

Potencial Z

Distancia a la supeficie de la partícula

Figura 5.- Distribución de potencial en las proximidades de la partícula coloidal.

En teoría, la desestabilización del coloide se logra cuando se anula el potencial


Z, y por tanto, su medida es de gran importancia. Los valores de Z pueden calcularse
por medio de la movilidad electroforética del coloide. Para ello se aplica un campo
eléctrico en el seno de una suspensión coloidal y se produce un desplazamiento de las
partículas cargadas en función de la carga y del potencial aplicado. El equilibrio entre
fuerza electrostática y rozamiento ofrece una velocidad final en las partículas. Mediante
la medida de este movimiento se calcula el potencial Z:

Kηu
Z=
ε

es decir, Z es directamente proporcional a η (viscosidad cinemática) del medio, y u (la


velocidad de la partícula) mientras que resulta ser inversamente proporcional a ε (la
constante dieléctrica del medio).

Para que un coloide se desestabilice es necesario eliminar el potencial Z. Se ha


encontrado que el Z de los coloides en aguas residuales suele oscilar entre – 15 y –40
mv, y basta con reducirlo a –5 mv para conseguir la Coagulación.

2.1.4.- Emulsiones

Una emulsión es una mezcla íntima de dos fases líquidas, tales como aceite y agua
en la cual una de ellas se dispersa en la otra. En la química del agua se encuentran dos
tipos de emulsiones, las de aceite en agua (AC/AG, más usuales) o las de agua en aceite
(AG/AC). La emulsión AC/AG tiene la aparencia típica del agua sucia con capas de
grasa. Serán éstas las que abordemos a continuación.

Una emulsión de desecho aceitoso, en la cual el aceite está disperso en la fase


acuosa, puede contener cualquiera de los diferentes tipos de aceite dentro de un
intervalo grande de concentración. Los tipos de aceite que se encuentran en estas
emulsiones dependerán de la industria. Pueden ser grasas, lubricantes, fluidos para
corte, hidrocarburos pesados como alquitrán, grasa, petroleo y aceites diesel, y también
hidrocarburos ligeros, incluyendo gasolina, keroseno y combustible de aviones a
reacción. Su concentración en el agua de desecho puede variar desde unas pocas partes
por millón hasta el 5 – 10% en volumen.

Una emulsión AC/AG estable es un sistema coloidal de gotitas de aceite


eléctricamente cargadas, rodeadas por un ambiente iónico. El mezclado violento de
aguas aceitosas de desecho en las bombas dispersa estas diminutas gotas de aceite a
través del agua. La estabilidad de la emulsión se mantiene mediante una combinación de
mecanismos físicos y químicos. El comportamiento de estas emulsiones es muy similar
al de las suspensiones coloidales anteriormente explicadas. En la figura 6 se
esquematiza una emulsión aceite-en-agua.

Uno de los mecanismos de estabilización, la ionización, se produce por la adición


de agentes que actúan sobre la superficie, como materiales orgánicos o detergentes, que
auxilian en el mantenimiento de la estabilidad de un sistema coloidal. Estas moléculas
portan de ordinario una carga eléctrica y buscan la zona interfacial aceite/agua en la
gota emulsificada. Aquí, las cargas acumuladas estabilizan la emulsión mediante la
repulsión entre las gotas que poseen cargas de igual signo. También puede estabilizar
una emulsión los agentes de superficie neutrales (no iónicos) ya que estas moléculas son
bifuncionales: uno de sus extremos es soluble en agua y el otro en el hidrocarburo. El
emulsificador de este tipo posee en un extremo un grupo hidrofílico, grupos polares
aniónicos o catiónicos, y en el otro extremo un grupo liofílico (afín al aceite). Los
emulsificadores dispersan las gotas de aceite ya que poseen una afinidad tanto por el
agua como por el aceite que les permite superar las fuerzas naturales de coalescencia.
Ejemplos de estos productos son los jabones de sodio, potasio y sulfuros; aminas
orgánicas, naftenos y cresilatos de sodio.

Gota de aceite

Emulsificante

Figura 6. Emulsión de aceite en agua

El tratamiento de aguas con emulsiones aceitosas es similar al caso de los


coloides, y se basa por tanto en la desestabilización de la “suspensión coloidal de
aceite” o emulsión, mediante reactivos que permiten la separación, en este caso, de las
fases inmiscibles.

2.2.Mecanismos del tratamiento


Los términos Coagulación y Floculación se utilizan ambos indistintamente en
conexión con la formación de agregados. Sin embargo, conviene señalar las diferencias
conceptuales entre estas dos operaciones. La confusión proviene del hecho de que
frecuentemente ambas operaciones se producen de manera simultánea. Para aclarar
ideas definiremos Coagulación como la desestabilización de la suspensión coloidal o de
la emulsión, mientras que la Floculación se limita a los fenómenos de transporte de las
partículas coaguladas para provocar colisiones entre ellas promoviendo su
aglomeración. La Precipitación, por su lado, lleva también a la formación de agregados
insolubles, pero a partir de sustancias disueltas.

2.2.1. Coagulación
Se define como la desestabilización de un coloide, producida por la compresión
de las dobles capas eléctricas que rodean a las partículas, eliminación de la carga u otros
mecanismos con la formación de núcleos microscópicos. El coagulante es el producto
químico que consigue desestabilizar el coloide. Para complementar la adición del
coagulante se requiere del mezclado para destruir la estabilidad del sistema coloidal.
Para que las partículas se aglomeren deben chocar, y el mezclado promueve la colisión.
El movimiento browniano, el movimiento caótico comunicado a las partículas pequeñas
al ser bombardeadas por moléculas individuales de agua, está siempre presente como
una fuerza mezcladora natural. Sin embargo, casi siempre es necesaria energía adicional
de mezclado. Un mezclado de gran intensidad que distribuya al coagulante y promueva
colisiones rápidas es lo mas efectivo. También son importantes en la coagulación la
frecuencia y el número de colisiones entre las partículas. En agua de baja turbidez puede
requerirse la adición de sólidos, como la arcilla, o el reciclado de sólidos previamente
asentados, para aumentar el número de colisiones entre las partículas.

Potencial Z (mv)
10

A Dosis de coagulante
0

-5

-10

-15

-20

-25
Figura 7.- Evolución de Z en función de la dosis de coagulante.
La coagulación se logra cuando se hace muy pequeño el potencial Z y por lo
tanto, para la optimización de la dosis de coagulante se hacen medidas de Z del
siguiente modo: se realizan las determinaciones, primero en el agua bruta y luego con
cantidades crecientes de coagulante añadido. Así se construye una gráfica (figura 7) que
representa la evolución de Z (mv) en función de la dosis de coagulante añadido. Una
vez que se ha conseguido reducir Z hasta –3 o –4 mV (dosis A) puede ser suficiente. En
caso de añadir coagulante en exceso se puede producir el efecto contrario del buscado,
volviéndose a estabilizar el coloide con carga superficial positiva. Por esto y por razones
económicas es importante utilizar la dosis correcta de coagulante.

2.2.2.- Mecanismos de des estabilización de los coloides.

La desestabilización del coloide tras la adición del coagulante se piensa que


puede deberse a alguno ( o a varios) de estos mecanismos:

a) Compresión de la capa difusa.


b) Adsorción de ión específico
c) Inclusión dentro de un precipitado
d) Adhesión por puentes poliméricos
a) Compresión de la capa difusa. Se consigue aumentando la concentración total
de iones en la solución. Esto provoca una disminución del volumen de la capa difusa
necesario para obtener la electroneutralidad. Al comprimir esta capa, el efecto de la
carga superficial queda limitado a una fina capa alrededor de las partículas. Como
resultado las fuerzas atractivas se hacen mayores que las repulsivas de forma que puede
producirse el crecimiento de tamaño de las partículas. Aquello electrolitos que no tienen
una interacción específica con la superficie se denominan electrolitos indiferentes, y su
efectividad como coagulantes aumenta con la carga del catión, esta es la Regla de
Schulze-Hardy. Por ejemplo, las concentraciones de los contraiones Na+, Ca2+, y Al3+
necesarios para coagular un coloide cargado negativamente están en relación 1:10-2:10-3
(figura 8). En la figura 9 se esquematiza la compresión de la capa difusa por la mayor
concentración de contraiones presente en el medio.

Turbidez residual (% )
100

3+ 2+ +
Al Ca Na

50

0
1E-08 1E-07 1E-06 1E-05 1E-04 1E-03 1E-02 1E-01 1E+00
Dosis de coagulante (mol/L)

Figura 8.- Dosificación necesaria con iones indiferentes de distinta carga.


+
+
+
+ +
+
+ +
+
+ + +
+ Adicion de coagulante
+ +
+ +
+ + +
+ + +
+
++ + +
+
+ + +
+
+ ++ + +

Figura 9.- Desestabilización del coloide y compresión de la capa difusa.

b) Adsorción de ión específico. Algunos cationes pueden participar en reacciones


químicas con la superficie de la partícula, complejándose con otros átomos en la
estructura superficial. La carga superficial no necesita ser reducida a cero para que se
produzca la reacción, sólo rebajarla lo suficiente para permitir la aproximación. Las
concentraciones críticas para la desestabilización de coloides por este mecanismo son
considerablemente menores que la de los electrolitos indiferentes. Los iones metálicos
hidrolizables como Hierro o Aluminio se piensa que pueden operar por este mecanismo.
Por ejemplo, mientras el ión Na+ induce la coagulación de un cierto coloide a
concentraciones de 10-1 mol/L, los iones dodecilamonio C12H25NH3+ les basta con 6·10-5
mol/L debido a su posibilidad de adsorción o reacción en la superficie. Sin embargo, en
este ejemplo, el dodecilamonio provoca la reestabilización del coloide mas rápidamente
que el Na+ con poco que nos pasemos en la dosis. En la figura 10 se observa como la
turbidez de un agua se puede eliminar bruscamente en un intervalo reducido de dosis del
coagulante, aunque un pequeño exceso puede producir, nuevamente, una
reestabilización brusca del coloide.

Turbidez residual (% )
100

50

0
1E-08 1E-07 1E-06 1E-05 1E-04 1E-03 1E-02 1E-01 1E+00
Dosis de Dodecilamonio (mol/L)

Figura 10.- Desestabilización de coloides por adsorción de ión específico.


c) Inclusión dentro de un precipitado. Esto ocurre cuando se forma un
precipitado y atrapa a las partículas coloidales. Así cuando se utiliza como coagulante
una sal metálica tal como las sales de Fe+3 o Al+3 o un óxido o hidróxido metálico como
CaO o Ca(OH)2 en concentraciones suficientemente elevadas como para dar lugar a la
precipitación rápida de un hidróxido o carbonato metálico (ej: Al(OH)3, Fe(OH)3,
Mg(OH)2, CaCO3), las partículas coloidales pueden quedar atrapadas dentro de estos
precipitados. Las partículas coloidales presentes pueden servir como núcleos de
precipitación, con lo que la dosis de coagulante es inversa a la cantidad de coloide
presente. A mayor cantidad de coloides en el agua, menor será la cantidad de coagulante
necesario. En la figura 11 se muestra un ejemplo de cómo un mismo coagulante puede
actuar por diferentes mecanismos en función de la concentración que se use. El ión Al+3,
que forma especies hidrolizadas cuando se encuentra en bajas concentraciones en agua,
puede desestabilizar un coloide por alguno de los dos primeros mecanismos, y provocar
una reestabilización del mismo en concentraciones excesivas. Sin embargo, si
continuamos añadiendo coagulante, se supera el producto de solubilidad y se forma un
precipitado que vuelve a desestabilizar el coloide, por acción del tercer mecanismo,
independientemente del signo de la carga eléctrica.

Turbidez residual (%)


100

Especies de Al
hidrolizadas

50

Precipitación
de Al(OH)3

0
1E-08 1E-07 1E-06 1E-05 1E-04 1E-03 1E-02 1E-01 1E+00
Dosis de coagulante (mol/L)

Figura 11.- Desestabilización de coloides por inclusión en precipitados .

d) Adhesión por puentes poliméricos. En este caso se usan como coagulantes


polímeros orgánicos de gran longitud que se adsorben sobre la superficie de las
partículas. Tienden a formar anillos que se extienden mas allá de la superficie de la
partícula con ramificaciones terminales y contactan con otras partículas, adhiriéndose a
ella por interacciones de tipo puente de H. Este modo de coagulación puede no requerir
la neutralización de carga. Si el polímero tiene grupos funcionales con carga positiva,
evidentemente ayuda al proceso, pero pueden usarse polímeros neutros e incluso con
grupos negativos. En la figura 12 se presenta un esquema de este mecanismo.

2.2.3. Desesmulsificación

Rompimiento de una emulsión. La coagulación de una emulsión consiste en la


cancelación de las propiedades emulsificantes del agente activo de superficie o la
neutralización de la gotita de aceite cargada.
Figura 12.- Desestabilización de coloides por adhesión por puentes poliméricos.

2.2.4. Precipitación
La precipitación se aplica a los materiales solubles que pueden ser eliminados mediante
la adición de reactivos (precipitantes) con los que se combinan para dar lugar a
productos insolubles. No es un fenómeno aislado y simple sino que se da
simultáneamente con otros fenómenos como la coagulación y la floculación.

En la precipitación son importantes tanto el equilibrio de las reacciones como la


cinética:

- Las relaciones de equilibrio proporcionan la base teórica para calcular la


dosificación de reactivo y la masa de fango obtenido.
- La cinética de la reacción indica el tiempo necesario para obtener un determinado
rendimiento en la operación. En la mayoría de los casos el proceso viene controlado
por la cinética pues el tiempo disponible es insuficiente para llegar al equilibrio.

La precipitación tiene lugar en tres etapas: formación de nucleos, crecimiento de


cristales y aglomeración de sólidos. En muchos casos el tratamiento Fisicoquímico
combina la precipitación con la coagulación y floculación, con el objetivo de eliminar
tanto materia soluble como materia coloidal mediante su transformación en sólidos de
fácil separación.

2.2.5.- Floculación.

La Floculación es la aglomeración de las partículas desestabilizadas primero en


microflóculos, y mas tarde en aglomerados voluminosos llamados flóculos. La
introducción de otro reactivo denominado Floculante puede promover la formación de
los flóculos.

La Floculación viene determinada por varios mecanismos de transporte que


provocan el contacto de las partículas: por la propia sedimentación de las partículas, por
movimiento Browniano o agitación térmica (Floculación Pericinética) y por
movimientos inducidos (Floculación Ortocinética).
La Floculación Pericinética está conectada con el movimiento Browniano o
agitación térmica. La velocidad de floculación, o la variación del número de partículas
agregadas con el tiempo, viene dado por la expresión:

− dN
= αN 2 4kT/3µ
dt

siendo N el número de partículas por unidad de volumen, α la fracción de colisiones


eficaces, k la constante de Boltzman (1.38054·10-11 ergios/molécula K), T la
temperatura absoluta y µ la viscosidad absoluta del medio. Este tipo de floculación
predomina cuando las partículas son menores de 1 micra. Promueve la formación de
microflóculos.

La floculación Ortocinética está relacionada con la energía disipada. La eficacia


de la floculación, en este caso, que promueve la formación de flóculos voluminosos
separables, viene dada por:

− dN
= (1/6)αN 2 G d 3
dt
donde G es el gradiente de velocidad medio (s-1), y d es el diámetro de las partículas
(m). Puede observarse como en este caso tiene una mayor importancia el tamaño de las
partículas. El gradiente de velocidad G puede ser definido, sólo en flujo laminar, como
la diferencia de velocidad entre dos capas adyacentes de líquido en el plano ortogonal
con respecto al movimiento, es decir, el gradiente de velocidades dV/dz. En la práctica
se utiliza un gradiente de velocidad que corresponde al flujo turbulento, y que se define
como:
1/ 2
 P 
G =  
 Vµ 

siendo P la potencia disipada en vatios (Kg·m2/s3), µ la viscosidad absoluta (Kg/m·s), y


V el volumen ocupado por el fluido (m3). G depende de la viscosidad del fluido y por lo
tanto de la temperatura, produciéndose valores mayores de G a mayores temperaturas.

El gradiente de velocidad es un factor extremadamente importante en lo que se


refiere a determinar la probabilidad de que se pongan en contacto las partículas. No
puede aumentarse exageradamente. De hecho para valores muy altos de G, los flóculos
formados son sometidos a un cizallamiento mecánico que los destruye. Los valores de
G normalmente aceptables son: hasta 400 e incluso en algunos casos 1000 s-1 en
coagulación, y 20 - 50 s-1 en floculación.

2.2.7. Descripción de sistemas decoagulación-floculación, desemulsificación o


precipitación.

Coagulación: Agitación enérgica. Mezclado rápido de reactivos (fig. 13). Valores de G


e torno a 100 – 1000 s-1. Tiempos de residencia de 0.5 a 3 minutos.
Figura 13.

Floculación: Agitación lenta con mezcladores de palas. Velocidad periférica de las paals
entre 0.3 y 0.9 ms-1. Valores de G entre 20 y 50 s-1. Tiempos de residencia entre 10 y 30
minutos (figuras 14 y 15).

A decantador o
filtro

........ Calidad del agua tratada

Figura 14. tanque de floculación. Crecimiento de los flóculos

Figura 15. Sistemas de floculación.


2.3. Reactivos

2.3.1.- Coagulantes

a) Productos inorgánicos. La mayoría de las sales inorgánicas solubles pueden


actuar como electrolitos indiferentes en cuanto a su efectividad general, pero sólo unas
pocas tienen importancia comercial, limitándose principalmente a las sales de hierro y
aluminio. Las sales de hierro y aluminio tienen la ventaja de su alta carga, forman
especies hidratadas complejas cargadas positivamente (como Fe(H2O)63+ y Al(H2O)63+)
o especies producto de la hidrólisis (Al6(OH)126+), y pueden actuar como coagulantes y
floculantes al mismo tiempo por alguno de los mecanismos indicados anteriormente,
incluido la formación de precipitados (Fe(OH)3, Al(OH)3). La formación de estos
precipitados consume iones OH- que originan un descenso del pH en el medio, lo que en
ocasiones puede obligar a una neutralización posterior. La presencia de alcalinidad
(HCO3-) suficiente en el agua es buena para amortiguar este efecto. Sin embargo, estos
reactivos tienen el inconveniente de ser muy sensibles a un cambio de pH como puede
observarse en el ejemplo de la figura 16, donde se observa que hay una zona de pH
óptimo, que puede ser mas o menos extensa en función de la dosis utilizada de
coagulante. Las dosis que seguidamente se indican para cada uno de los reactivos son
orientativas y es necesario ajustarlas al caso concreto mediante experimentos.

A continuación se indican los coagulantes mas utilizados:

• Sulfato de Alúmina: Conocido como Alumbre (Sulfato de Aluminio con 14


moléculas de agua), es un coagulante efectivo en rangos de pH 6 a 8. Produce un
flóculo pequeño y esponjoso y su uso está generalizado en la clarificación de aguas
potables y en la reducción de fósforo. Se comercializa en forma de sólido o en
solución acuosa con contenidos de Aluminio del 17% y 8.3% respectivamente,
expresado como Al2O3. Se suele utilizar una dosis de 10 a 50 g/m3 de Al2O3 para el
tratamiento de aguas residuales. Se piensa que el ión Sulfato actúa como catalizador
en la formación de complejos polinucleares y en sus enlaces para formar una
retícula sólida, haciendo que este producto sea un coagulante muy efectivo en el
mecanismo de atrapado por barrido.

Figura 16.- Influencia del pH en la efectividad del coagulante.


• Sulfato Férrico: Se comercializa en forma de gránulos de Fe2(SO4)3·XH2O, siendo
X aproximadamente 9. Funciona de forma estable en el intervalo de pH 4 a 11,
uno de los mas amplios conocidos. Produce flóculos grandes y densos que
decantan fácilmente, por lo que está indicado tanto en la precipitación previa
como en la coprecipitación de aguas residuales urbanas o industriales. Se emplea
también en tratamiento de aguas potables aunque a veces puede provocar
problemas de coloración. Se suele usar en dosis de 10 a 250 g/m3.

• Cloruro Férrico: Es similar al anterior. La forma común de este reactivo es una


solución de color marrón con un contenido de FeCl3 del 30 % al 50 %. Es un
producto altamente corrosivo que hay que manipular y almacenar con
precaución. Se suele usar en dosis de 30 a 200 g/m3.

• Sulfato Ferroso: Es un sólido cristalino de color verdoso de fórmula


Fe(SO4)·7H2O. La aireación de las aguas produce la oxidación del sulfato
ferroso a férrico, precipitándose el hidróxido férrico. Se usa a pH mayor de 9. Se
suele usar en dosis de 100 a 400 g/m3.

• Aluminato sódico: Es una sal soluble que en su hidrólisis produce iones


hidroxilo, por lo que proporciona una fuerte alcalinidad. Es muy útil cuando la
adición de iones sulfato es desaconsejable y también para control de pH. Su uso
mas habitual es eliminar color a pH bajo. Además se puede usar en el
ablandamiento de agua con cal.

• Polímeros de aluminio (PAC): Los polímeros de aluminio se utilizan porque


además de neutralizar la carga de los coloides, proporcionan un puenteo entre las
partícula mejorando su eficacia como coagulantes. Los productos comerciales
conocidos como PAC, responden a la fórmula Aln(OH)mCl3n-m (Policloruro) ó
Aln(OH)m(SO4)Cl3n-m-2 (Policlorosulfatos) y se encuentran en forma de solución.
Las dosis necesarias son menores que las del alumbre, consiguiéndose mejor
cohesión del lodo, pero a veces necesitan la ayuda de algún floculante orgánico.
El PAC, al tener ya cadenas hidroxiladas, produce un efecto más rápido que las
sales metálicas anteriores, por tanto, ofrece una rápida velocidad de coagulación.
Su hidrólisis es menos ácida que el resto de sales coagulantes y se puede utilizar
en un rango de pH más amplio (5 a 10). Tiene mayor rendimiento que los
reactivos anteriores en aguas de alta carga contaminante y produce menos
fangos, que además son más compactos.

b) Productos naturales. Los primeros coagulantes y floculantes conocidos


fueron productos derivados de materiales naturales, almendras, judías y nueces
machacadas, que se empleaban para clarificar agua potable. Los productos actuales
derivados de materias naturales se limitan al almidón y sus derivados, resinas vegetales,
extractos de algas marinas, derivados de la celulosa, proteinas y taninos:

• Almidones: Son polisacáridos de D-glucosa y amilosa, obtenido de patata, maiz,


semillas, etc. Se suelen usar de 1 a 10 g/m3 en conjunción con el Aluminio.
• Goma “GUAR”: Es un polímero extracto de semillas de leguminosas (polímero de
manosa y galactosa). Es no iónico y por tanto con efectividad en un amplio intervalo
de pH.

• Gelatina: Goma animal derivada del colágeno, proteina muy abundante en huesos,
piel, cartílagos, y otros tejidos. Su hidrólisis parcial produce la gelatina.

• Alginatos: Se obtiene de algas, y está formado por los ácidos D-manurónico y L-


glucurónico. Se usa en conjunción con sales férricas.

2.3.2.- Coadyuvantes de floculación.

Aunque los coagulantes anteriores son muchas veces suficientes para permitir
una buena floculación posterior, a veces se pueden presentar problemas como la
formación de flóculos demasiado pequeños, flóculos frágiles que se rompen o atraviesan
los filtros, etc. Para reforzar estos flóculos se utilizan los coadyuvantes de floculación,
denominados comunmente Floculantes. Los mas usados son:

• Oxidantes: Como la utilización de la percloración que en parte oxida la


materia orgánica y rompe enlaces en los coloides naturales, ayudando a una
mejor floculación posterior. Otros oxidantes utilizados son el dióxido de
cloro, hipoclorito, ozono, permanganato, etc.
• Adsorbentes: las aguas muy coloreadas y con baja mineralización en que los
flóculos de aluminio o hierro tienen muy poca densidad coagulan muy bién
al añadir arcilla que da lugar a que se adsorba y dé flóculos pesados de fácil
sedimentación. Otros pueden ser piedra caliza, sílice en polvo y carbón
activo.
• Sílice Activa. Algunos compuestos inorgánicos pueden ser polimerizados en
agua para formar polímeros floculantes . Este es el caso de la sílice activa
que presenta una alta efectividad como auxiliar del tratamiento con Alumbre,
usando un 7 a 11% con respecto a éste. La sílice (H4SiO4) está inicialmente
en estado soluble y sin carga. Lo que hace es reaccionar con los iones
metálicos del coagulante. Se forman unos polímeros que acrecientan el poder
coagulante y floculante del propio reactivo metálico.

2.3.3.- Polielectrolitos.

Los polielectrolitos son grandes moléculas orgánicas solubles en agua, formadas


por bloques denominados monómeros, repetidos en una cadena larga. De ordinario
incorporan en su estructura sitios para intercambio iónico que dan a la molécula una
carga iónica. Aquellas que tienen una carga positiva son catiónicas y las que tienen una
carga negativas son aniónicas. Estas moléculas reaccionan con el material coloidal en el
agua neutralizando la carga o enlazando partículas individuales para formar flóculos.

El desempeño de estos materiales puede modificarse para ajustarlo a la naturaleza


de la materia coloidal que debe extraerse del agua. Estas modificaciones incluyen
variaciones en el peso molecular y en el tipo de carga. También pueden usarse
materiales exentos de carga iónica (polielectrolitos no iónicos). Aunque estos no son
polielectrolitos en sentido estricto, exhiben en disolución muchas de las propiedades
floculantes de los demás.

• Catiónicos: Son poliaminas que se hidrolizan en agua como sigue:

R1R2NH + H2O  R1R2NH2+ + OH-

Puesto que la hidrólisis da OH-, a pH alto se fuerza la reacción a la izquierda y


transforma el polímero en no iónico.

• Aniónicos: son copolímeros de acrilamida y ácido acrílico. De forma


semejante, los polímeros aniónicos incorporan a su estructura un grupo
carboxilo que en agua se ioniza del siguiente modo:

RCOOH  RCOO- + H+

Un pH bajo fuerza la reacción a la izquierda y transforma el polímero aniónico


en no iónico.

Según esto, generalmente se usan los polímeros catiónicos a bajos pH y los


aniónicos a altos pH. Esto significa que en caso contrario dejen de funcionar, lo que
ocurre es que se transforman en no iónicos, lo que hará variar en cierto modo su
efectividad en el tratamiento concreto a que se aplican.

Los polímeros orgánicos superan muchos de los problemas inherentes al uso el


alumbre o de las sales de hierro. En función de la selección de los monómeros y de los
métodos de procesamiento puede elaborarse una gran diversidad de polímeros. La
amplia selección de estructuras y pesos moleculares permite diseñar un polímero que
responda a un problema específico de coagulación o floculación, aunque rara vez esto
sea práctico por razones económicas. Estos productos puede actuar como coagulantes
y/o floculantes. Los primeros tienen un peso molecular mas pequeño que los segundos,
quienes además del efecto de su carga, forman puentes entre partículas. A diferencia de
las sales inorgánicas, los polímeros no producen flóculos voluminosos y gelatinosos. En
la tabla 2 se muestran algunos polielectrolitos utilizados comunmente.

2.3.4.- Desemulsificadores.

Los reactivos utilizados para desestabilizar la emulsión de aceite en agua son


aproximadamente los mismos que se utilizan para desestabilizar un coloide, y se basan
en los mismos mecanismos.

Es tradicional el empleo de ácido sulfúrico en las plantas de tratamiento de agua


de desecho aceitosa como el primer paso en el rompimiento de la emulsión. El ácido
convierte al ión carboxilo del agente emulsificante en ácido carboxílico sin carga,
permitiendo la aglomeración de las gotas de aceite. Agentes químicos coagulantes como
las sales de hierro o aluminio pueden ocupar el lugar del ácido, con acción floculante
además. El ácido funciona mejor que las sales aunque luego hay que neutralizar el agua.
Entre los desemulsificadores, los orgánicos son muy efectivos y actualmente
sustituyen a los anteriores por la alta calidad del efluente obtenido, usando menores
dosis. En la tabla 3 se indican rompedores de emulsiones de aceite en agua (AC/AG) y
viceversa (AG/AC).

Tabla 2. Polielectrolitos usados en el Tratamiento Fisicoquímico.

Clase Intervalo Peso Molecular Forma y disponibilidad


- Coagulantes catiónicos: Debajo de 100000 Soluciones acuosas
Poliaminas
PoliCDADMA
Epi-DMA
- Floculantes catiónicos: Superior a 1000000 Polvo o emulsiones
Copolímeros de:
Acrilamida y DMAEM
Acrilamida y CDADMA
Aminas Mannich
- Floculantes no iónicos: Superior a 1000000 Polvo o emulsiones
Poliacrilamidas
- Floculantes aniónicos: Superior a 1000000 Polvo o emulsiones
Poliacrilatos
Copolímeros de acrilamida
y acrilato

CDADMA: Cloruro de dialil-dimetil amonio


Epi: Epiclorhidrina
DMA: dimetilamina
DMAEM: dimetil-aminoetil-metacrilato

Tabla 3. Agentes desemulsificantes.

Tipo principal Descripción Carga Usado para


Inorgánicos Sales metálicas polivalentes Catiónica AC/AG
de Fe y Al
Acidos minerales Catiónica AC/AG y AG/AC
Adsorbentes (sólidos) : Ninguna AC/AG
arcilla, cal.
Orgánicos Poliaminas, poliacrilatos y Catiónica AC/AG
sus copolímeros sustituidos
Acidos bencenosulfónicos Aniónica AG/AC
sustituidos con alquilo y sus
sales
Resinas alquil fenólicas, No iónica AG/AC
polialcoholes sustituidos
2.3.5.- Precipitantes

Los agentes precipitantes típicos se clasifican en función de su aplicación, y


básicamente destacan:
a) Sales de Fe o Al, usadas sobre todo para eliminación de fosfatos.
b) Ca(OH)2 / Mg (OH)2 / Na2CO3. Esta combinación se usa para la eliminación de
dureza, fosfatos y las bases se usan para la eliminación de metales pesados.
c) Bases inorgánicas variadas (tabla 4). Usadas para la precipitación de metales
pesados mediante formación de hidróxidos insolubles.

Tabla 4. Precipitación de metales pesados.


2.4. Descripción de procesos de coagulación-floculación.

El tratamiento fisico-químico en EDAR urbanas suele localizarse dentro de los


tratamientos primarios, con el objetivo de proteger el tratamiento biológico de la entrada
de tóxicos. Tal y como ya se ha visto (figura 17), necesita unas instalaciones para la
coagulación-floculación, desemulsificación o precipitación, y un posterior tratamiento
de separación S-L que suele ser una decantación (primaria) o flotación. Los fangos se
destinan a la línea de fangos y su tratamiento depende de sus características.

Figura17. Esquema general TFQ con decantación

Floculación por contacto de sólidos:

Una forma de expresar la eficacia de la operación de floculación es mediante la


expresión:
e = KC α G β t γ

donde C es la concentración de partículas sólidas, y α,β y γ son parámetros mayores


que cero. Es evidente que un aumento de la masa de contacto C eleva la probabilidad de
las colisiones entre partículas en el reactor, dando como resultado una floculación más
eficaz. Las unidades de contacto de sólidos utilizan este principio. Para ello transfieren
una gran masa de sólidos a la zona de floculación.

Estas unidades presentan las siguientes ventajas:

 Promueven una floculación mejor, con un flóculo mas homogeneo, ausencia


de finos y tiempos mas cortos.
 Mayor velocidad de sedimentación, y por tanto menores tamaños de los
equipos.
 Mayor eliminación de materia orgánica por adsorción en los flóculos.
 Ahorro de reactivos químicos.

En la figura 18 se representa el diagrama de flujo correspondiente a un


Tratamiento Fisicoquímico con sus diferentes unidades, compuesto en este caso por un
tanque de coagulación, otro de floculación, y un sedimentador. En el tanque de
coagulación se aplica un mezclado rápido, y en el de floculación se agita lentamente la
suspensión formada con el fin de aumentar el tamaño de las partículas. Se observa como
para aumentar la concentración de flóculos se establece una recirculación regular de
lodos concentrados desde el fondo del sedimentador hasta el floculador, inyectándolos
con las aguas a flocular en un punto aguas arriba del floculador.

Coagulante Floculante

Efluente

Agua
bruta
Fangos

Recirculación de
flóculos

Figura 18.- Esquema detallado del Tratamiento Fisicoquímico con recirculación de


lodos al floculador.

Dosificación de reactivos

Figura 19. Dosificación de reactivos

El TFQ también es muy utilizado en las ETAP con el fin de eliminar la materia
coloidal, color, turbidez, de las aguas de ríos y pantanos. Es muy habitual una
disposición compacta del tratamiento tal y como indica la figura 20, en donde la
coagulación se lleva a cabo de forma casi instantánea en la recepción del líquido, y la
floculación se realiza dentro de un compartimento interior concéntrico con el
decantador.
Figura 20. Decantador con Floculador en su parte central.

DENSADEG

AGUA
TRATADA
POLIELECTROLITO

AGUA
COAGULADA

1. ZONA DE REACCIÓN
2. ZONA DE MADURACIÓN
3. DECANTACIÓN
4. ZONA LAMELAS
5. ESPESAMIENTO

Figura 21. Esquema de equipo compacto avanzado para TFQ. (usado en ETAP).
2.5. Estudios de tratamiento en laboratorio.
La tratabilidad de un tipo determinado de aguas, potables y residuales, mediante
un Tratamiento Fisicoquímico se puede estudiar realizando unos ensayos a nivel de
laboratorio. En estos ensayos se determina las condiciones de operación óptimas, el tipo
de coagulante necesario, el tipo de floculante que puede ayudar, las dosis de ambos, el
pH idóneo, los tiempos de duración del proceso, etc. La elección se realiza en base a
unos rendimientos obtenidos en la eliminación de los parámetros concretos del ensayo,
por ejemplo la turbidez, DQO, etc.

Un aspecto importante de los Tratamientos Fisicoquímicos es que los resultados


obtenidos a nivel de laboratorio son extrapolables a escala industrial, a diferencia de la
mayoría de los procesos químicos industriales. Esto permite que con un simple ensayo
de laboratorio podamos controlar siempre las condiciones del agua de salida de la
unidad de tratamiento aunque se produzcan variaciones en el agua de entrada, y por lo
tanto en las características del tratamiento idóneo. El ensayo de tratabilidad más
importante es la prueba Jar-Test. En apartados posteriores se verán algunos ensayos
más.
Prueba de las Jarras o “Jar-Test”. La prueba de las jarras simula los tipos de mezclado
y las condiciones de asentamiento de un proceso para la clarificación de efluentes. La
unidad de “Jar-test” consta de varios agitadores, que están engranados, girando todos a
igual velocidad con un motor de velocidad variable que permite regular la energía de
mezclado (figura 22). Tiene una capacidad para varias muestras contenidas en vasos de
precipitado de un litro. El ensayo se realiza del siguiente modo(figura 23):

- Se añade a cada muestra una dosis de coagulante y se mezcla con gran energía para
promover la mayor frecuencia de las colisiones, si es necesario en los últimos
instantes se añade un polielectrolito floculante.
- A este periodo de mezclado rápido le sigue otro de mezclado lento donde se forman
los flóculos hasta un tamaño en que el esfuerzo cortante supera las fuerzas de enlace
del flóculo, impidiendo un mayor crecimiento de éste.
- Posteriormente se deja un tiempo de asentamiento o decantación .

Figura 22. Fotografía de un equipo de ensayos Jar-Test


Coagulante Floculante

Figura 23.- Prueba de las Jarras o “Jar – Test”.

Para la selección del coagulante y su dosis óptima se comparan distintos reactivos y


distintas dosis, seleccionando el que ofrezca mejores resultados.

Las variables que se estudian en un ensayo de “Jar – test” son las siguientes:

 Tipo de coagulante.
 Dosis óptima de coagulante.
 PH óptimo.
 Conveniencia y tipo de floculante.
 Dosis de floculante.
 Tiempo de duración de cada fase (agitación rápida, agitación lenta,
sedimentación).
 Velocidad de agitación en cada etapa.

En la actualidad se tratan de estudiar en profundidad los complejos mecanismos


que gobiernan el tratamiento Fisicoquímico. Estos mecanismos, que anteriormente
fueron expuestos en forma breve, aún no están completamente analizados como para
poder establecer modelos matemáticos suficientemente representativos de la realidad,
debido a la gran cantidad de variables presentes y a la variedad de situaciones según el
tipo de agua que se pretende tratar. Por ello, la experimentación sencilla y rápida en el
“Jar-Test” es aún la solución utilizada en la mayoría de las plantas de tratamiento.

Para valorar la influencia de cada una de las anteriores variables es necesario realizar
una serie de análisis. Si estamos realizando un tratamiento de aguas residuales, por
ejemplo, los análisis que se realizan son los de DBO, DQO, ó Sólidos en Suspensión. Si
se trata de clarificar agua basta con medir la turbidez, por ejemplo para el agua de
piscinas (en la práctica, en muchas ocasiones se utilizan las pantallas luminosas
posteriores en el equipo experimental y se hacen medidas a simple vista). En general,
según el objetivo del tratamiento así será el análisis necesario. Si del Tratamiento
Fisicoquímico se obtiene el agua que constituye el vertido final de una depuradora
deberán realizarse todos los análisis estipulados por la normativa vigente.
2.6. Aplicaciones

Las aplicaciones del Tratamiento Fisicoquímico son muy numerosas, tanto en aguas
residuales como potables o de uso industrial. Aunque dichas aplicaciones han ido
mencionándose durante el estudio de todos los aspectos anteriores, a continuación se
recogen un número de aplicaciones, algunas de las cuales se tratan con mas detalle.

2.6.1.- Depuración de Aguas Residuales Industriales

• Industria minera. En las minas de carbón se generan efluentes industriales que


contienen ácido sulfúrico diluido, metales como Fe, Mn y Al, y elevadas
concentraciones de sólidos, fundamentalmente carbón y arcillas. El tratamiento de
este agua consiste en una neutralización con cal, que precipita simultáneamente los
metales, y cuyo arrastre elimina las arcillas coloidales. Se lleva a cabo una
separación de los lodos por sedimentación, parte de los cuales se recirculan al
tanque de tratamiento químico para favorecer la floculación.

• Industria papelera. Se trata de aguas residuales ácidas con una alta concentración de
sólidos en suspensión (700 ppm por término medio). Además, la presencia de
Lignina en el papel hace inviable el tratamiento biológico. Tras una neutralización
de pH con sosa se utilizan sales de Aluminio y Polielectrolitos. También se usan
Polielectrolitos para el espesamiento del fango.

• Industria Textil. Existen diversos tipos de efluentes (aguas de las industrias de


algodón, lana o nylon) con altas cargas de sólidos y DQO en todos los casos. La
presencia de colorantes sintéticos impide el funcionamiento de los procesos
biológicos. Se usan, por tanto, tratamientos fisicoquímicos (entre otros) con Óxido
de Calcio, sales de Hierro y Polielectrolitos.

• Efluentes de tratamientos de superficies (decapados, electrodeposición de metales,


plantas galvanotécnicas). El cromo y el cianuro son dos de los contaminantes
clásicos en este tipo de aguas. El cianuro se trata químicamente transformándose en
gases (CO2 y N2), pero el Cromo se precipita en forma de hidróxido.

• Industrias de Tenerías. En las industrias de curtición de pieles se pueden utilizar


sales de Fe y Cal, con pequeñas dosis de Polielectrolito para eliminar sólidos, DQO
y Cromo.

2.6.2.- Aguas Residuales Urbanas.

Junto con la clarificación de aguas para el consumo, las aplicaciones mas


comunes se encuentran relacionadas con el tratamiento de aguas residuales urbanas.
Estas son las siguientes:

• Acondicionamiento de aguas brutas para el tratamiento biológico. Los tratamientos


biológicos presentan el inconveniente de ser muy sensibles a variaciones en las
características del agua de entrada (variaciones de caudal, carga orgánica, presencia
de tóxicos) lo que provocaría alteraciones en el proceso que pueden tardar mucho
tiempo en subsanarse. Los Tratamientos Fisicoquímicos pueden actuar como
protectores de lo anteriores si se disponen antes de ellos. Sus funciones pueden ser
las siguientes:

En primer lugar, la necesidad de los equipos para el tratamiento implica un


volumen que actua como amortiguador de las variaciones bruscas de caudal en la
entrada de agua bruta. De esta forma, y si se trabaja con tiempos de residencia mas
o menos constantes en el Tratamiento Fisicoquímico, el biológico recibirá siempre
un caudal constante.

La carga orgánica y el contenido en sólidos puede resultar a veces excesivo. En un


Tratamiento Fisicoquímico se puede reducir del 80 al 90% de los sólidos
suspendidos y del 50 al 70% de la DBO.

Otro aspecto importante es la eliminación de sulfuros. Cada vez son más comunes
los problemas de septicidad en las redes de alcantarillado, especialmente en zonas
con clima cálido, como es el sur de España. Mediante procesos anaerobios se
genera H2S. Las causas que contribuyen a la fornación de los sulfuros son la
elevada concentración de sulfatos en el agua, las temperaturas, y largos tiempos de
retención en los alcantarillados. Las sales de hierro forman con los sulfuros
precipitados negros de SFe insoluble. Mediante la eliminación de los sulfuros
evitamos problemas de inhibición de microorganismos o aparición de “bulking”.

Por último, el Tratamiento Fisicoquímico elimina metales pesados que son agentes
tóxicos para el biológico, tal y como se mostró en la tabla 4.

• Eliminación de fósforo. La eliminación de fósforo es necesaria en los tratamientos


de aguas residuales para evitar el fenómeno de Eutrofización. Por métodos
biológicos clásicos sólo se consigue reducir alrededor de un 20 – 30%. El fósforo se
elimina normalmente en los Tratamientos Fisicoquímicos mediante sales de hierro o
aluminio. Aunque el mecanismo no está perfectamente identificado se sabe que se
forman complejos amorfos insolubles en que los fosfatos de hierro o aluminio se
unen a calcio y bicarbonatos. El pH juega un papel esencial.

En la Tabla 5 se indica un resumen de los reactivos utilizados, sus dosis y rango de


pH:

Tabla 5.- Precipitación química de fósforo.

Reactivo Rango pH Dosis habituales (mg/L)


Sulfato Aluminio 5.5 – 6.5 100 – 200
Cloruro Férrico 7.0 – 8.5 100 – 150
Sulfato Ferroso 8.0 100 – 150
Cal 11 400 – 600
Polielectrolito 0.1 - 2

En la Figura 24 se muestran las diferentes posibilidades en que se dispone la


adición de los reactivos para la eliminación de fósforo. Las cuatro posibilidades son:
antes de la decantación primaria (a), antes o después del reactor biológico (b), tras el
decantador secundario (c) o a la vez en varios puntos (d).
• Espesamiento de Fangos. El espesamiento es un método de separación sólido –
líquido empleado para incrementar el contenido en sólidos de los fangos obtenidos
en los procesos de depuración de aguas. Suele seguir al proceso de sedimentación.
En este caso lo que interesa no es obtener un agua clara sino un fango lo mas
concentrado posible para su posterior tratamiento (filtración, secado, etc).

Existen varios tipos de operaciones para realizar el espesamiento. Una de ellas es el


espesamiento por gravedad, donde se realiza una sedimentación ayudada por
floculantes, generalmente polielectrolitos catiónicos (entre 0.1 y 1 mg/L
normalmente). En la figura 25 se muestra un ensayo de laboratorio para determinar
la dosis óptima de Floculante. El sistema experimental tiene unos rascadores en el
fondo que ayudan a evacuar el agua o gases atrapados en el fondo mediante un giro
lento (1 rpm).En función de la dosis de Floculante, se puede variar la velocidad de
espesamiento y la concentración final del fango. En la figura 26 se observa el efecto
de la adición de floculantes sobre la velocidad de sedimentación. Este aspecto es
muy importante pues aunque en ocasiones el floculante no aumenta el rendimiento
del tratamiento químico, permite una sedimentación mas rápida y diseñar
sedimentadores más pequeños.

Figura 24.- Puntos de alimentación de reactivos para eliminación de fósforo.


Figura 25.- Espesamiento de fangos con Floculantes.

Figura 26.- Efecto del floculante sobre la velocidad de sedimentación.

2.6.3.- Aguas Potables y de Proceso.

• Clarificación de aguas potables. En las plantas potabilizadoras se elimina la


turbidez, restos de materia orgánica, microorganismos, etc, del agua de ríos y
pantanos mediante sales de Fe y Al, controlando las dosis necesarias mediante
repetidos ensayos de “Jar-Test” y, generalmente, un sencillo análisis visual.
• Eliminación de dureza. La eliminación de dureza es una operación frecuente e
importante no solo para la obtención de aguas potables de buena calidad sino para el
uso de agua desmineralizada en la industria. Se trata de eliminar las sales de Ca2+ y
Mg2+ hasta el límite de su solubilidad mediante la adición de cal. El Ca2+ sobrante
que no proviene de bicarbonatos (sulfatos o cloruros) se elimina mediante la adición
de carbonato sódico. La reacción de la cal en el agua bruta es lenta en ausencia de
núcleos de cristalización. Se forma un precipitado fino de carbonato cálcico. Por
otro lado, el Mg(OH)2 formado precipita con flóculos muy finos y ligeros. En
general, la reacción elimina la dureza pero para su separación se necesita de la
adición de Floculantes.

Ca(HCO3)2 + Ca(OH)2  2 CaCO3 + 2 H2O

Mg(HCO3)2 + 2 Ca(OH)2  2 CaCO3 + Mg(OH)2 + 2 H2O

Ca2+ + Na2CO3  CaCO3 + 2 Na+

3. NEUTRALIZACIÓN

Modificación de pH en uno o más tanques en serie en los que añadimos ácido o


base (figura 27). Tiempos de retención de 3 a 30 minutos
Reactivos:
- Sulfúrico, nítrico o HCl
- Sosa caustica, cal, caliza, carbonato sódico o amoniaco

Figura 27. Neutralización de pH


4. DESINFECCIÓN

La desinfección consiste en la destrucción selectiva de los microorganismos que


causan enfermedades. No todos los organismos se destruyen durante el proceso
(diferencia con la esterilización). La desinfección se suele llevar a cabo mediante
tratamientos químicos. Para ello se utilizan reactivos denominados desinfectantes. Un
desinfectante químico debe ser estable, soluble en agua, no tóxico para formas de vida
superiores, no corrosivo ni colorante y de coste bajo. Existen varios, de los cuales aquí
veremos únicamente el cloro y el ozono.
No solo existen métodos químicos de desinfección. También son posibles
métodos físicos (calor, filtración) o radiaciones (radiación uv). Comentaremos
brevemente la desinfección mediante radiación uv.

4.1. Mecanismos de desinfección

La acción de un desinfectante es principalmente inactivar los microorganismos por


inhibición de su actividad enzimática, al desnaturalizar las proteínas que las componen,
aunque también es posible la destrucción física de los componentes celulares.
La acción de un desinfectante puede modelizarse matemáticamente mediante una
cinética de desinfección en la que se conozca el número de microorganismos que
permanecen tras un cierto tiempo de tratamiento y en unas determinadas condiciones. A
cinética (ley de Chick) es:

-dN/dt = k N

donde N es el número de microorganismos, t el tiempo y k es la constante cinética que


depende del tipo de organismo, la temperatura, el tipo de tratamiento y de la dosis de
desinfectante aplicada. La integración ofrece:

N = No exp(-kt)

4.2. Desinfección con cloro

Reacciones del cloro con el agua.

Cuando el cloro gas (Cl2) se añade al agua tienen lugar dos reacciones: hidrólisis e
ionización.

La hidrólisis puede definirse como:

Cl2 + H2O = HClO + H+ + Cl- K= 4.5. 10-4 (T = 25 º C)

Como el valor de la constante de equilibrio K es elevado se pueden disolver grandes


cantidades de Cl2 en agua.

La ionización puede definirse como:

HClO = H+ + ClO- Ki = 3.7. 10 -8 (T = 25 º C)


Esta ecuación explica que la proporción de ácido hipocloroso disociado es función del
pH. A pH bajos, el cloro se encuentra predominantemente como HClO, a pH 8
predominan los iones hipoclorito (ClO-), existiendo éstos exclusivamente para valores
del pH del orden de 9.5 ó superiores.

El cloro que existe en el agua en forma de ácido hipocloroso (HClO) o de iones


hipoclorito (ClO-) se conoce con el nombre de cloro disponible libre. La distribución
relativa de estas dos formas es muy importante ya que la eficacia de la mortandad del
HClO es de 40 a 80 veces del ClO-.

Reacción del cloro con los compuestos minerales disueltos en el agua.

 Bicarbonatos y carbonatos.

Al añadir cloro en el agua se forma, como hemos visto, ácido clorhídrico, que reacciona
con el bicarbonato y carbonato del agua si están presentes. Si la cantidad de cloro es
importante será conveniente tener en cuenta esta acidez, y, si se considera necesario se
efectuará un tratamiento neutralizador.

 Sulfuros.

Los sulfuros pueden estar presentes en el agua, procedentes de aguas de capas


profundas, de capas con piritas o bien de capas aluviales ricas en materias orgánicas
reductoras. El efecto teórico de la cloración de agua es oxidar los sulfuros a sulfatos:

H2S + 4 HOCl = H2SO4 + HCl

 Hierro y manganeso.

La presencia de hierro y manganeso en el agua, también influye sobre los procesos de


cloración. Estos metales se encuentran en el agua solubilizados en su forma reducida
Fe++ y Mn++. En presencia de cloro se oxidan pasando Fe3+ y Mn4+ que precipitan si el
pH es lo bastante elevado bajo forma de Fe (OH)3 y MnO2 , lo que permite la
eliminación de estos compuestos.

 Amoníaco

El agua residual no tratada contiene nitrógeno en forma de amoníaco y de nitrógeno


orgánico (asociado a la materia orgánica). El efluente procedente de la mayoría de las
plantas de tratamiento también contiene cantidades significativas de nitrógeno,
generalmente en forma de amoníaco, o nitrato si la planta está proyectada para llevar a
cabo la nitrificación. Dada que el ácido hipocloroso es un agente oxidante muy activo,
reaccionará rápidamente con el amoníaco presente en el agua residual y formará tres
tipos de cloraminas en las reacciones sucesivas.

NH3 + HClO → NH2Cl (Monocloramina) + H2O

NH2Cl + HClO → NHCl2 (Dicloramina) + H2O


NHCl2 + HClO NCl3 (Tricloruro de nitrógeno) + H2O

Estas reacciones son altamente dependientes del pH, de la temperatura, del tiempo
de contacto y de la relación inicial entre el cloro y el amoníaco. Las dos especies que
predominan en la mayoría de los casos son la monocloramina (NH2Cl) y la dicloramina
(NHCl2). El cloro presente en estos compuestos se llama cloro combinado disponible.
Estas cloraminas sirven también como desinfectantes, a pesar de que reaccionan con
extrema lentitud.

Reacción del breakpoint.

El hecho de que el cloro libre reaccione con el amoníaco junto con que sea además un
fuerte agente oxidante, complica el mantenimiento de una cantidad residual (combinado
o libre) para la desinfección de las aguas residuales. Los fenómenos que resultan al
añadir cloro a un agua residual que contenga amoníaco pueden explicarse consultando
la figura 28.

Cuando se añade cloro, las sustancias fácilmente oxidables tales como Fe2+, Mn2+, H2S
y la materia orgánica reacciona con el cloro reduciendo la mayor parte del ión cloruro
(etapa A). Tras satisfacer esta demanda inmediata, el cloro continuará reaccionando con
el amoníaco para formar cloraminas (etapa B). En el caso de relaciones molares de cloro
a amoníaco menores que 1, se formarán monocloramina y dicloramina.

La distribución de estas dos formas viene dictada por sus velocidades de formación, que
son independientes del pH y de la temperatura. En la etapa C algunas de las cloraminas
se convierten en tricloruro de nitrógeno, mientras que las cloraminas restantes se
oxidarán a óxido de nitroso y nitrógeno (N2), reduciéndose el cloro a ión cloruro. Con la
adición continuada de cloro, todas las cloraminas se oxidarán en el breakpoint.
Teóricamente la reacción ponderal entre el cloro y el nitrógeno amoniacal en el
breakpoint es 7.6:1.

0.5

0.4 Etapa A Etapa B Etapa C Etapa E

0.3 Cloro
residual
libre
0.2
Cloro residual combinado breakpoint
0.1 Cloro
residual
combinado

0
0 0.1 0.2 0.3 0.4 0.5 0.6 0.7 0.8 0.9 1 1.1 1.2

Destruccion del cloro residual por Destruccion de cloraminas y


Etapa A Etapa C
compuestos reductores compuestos organoclorados
Formacion de loro libre y
Formacion de compuestos
EtapaB Etapa D presencia de compuestos
organoclorados y cloraminas
organoclorados no destruidos

Figura 28.- Curva generalizada obtenida durante la cloración.


Las posibles reacciones responsables de la aparición de los gases mencionados y de la
desaparición de las cloraminas son las siguientes (veáse también la última ecuación):

NH2Cl + NHCl2 + HOCl  N2O + 4 HCl

4 NH2Cl + 3 Cl2 + H2O  N2 + N2O + 10 HCl

2 NH2Cl + HOCl  N2O + 3 HCl

NH2Cl + NHCl2  N2 + 3 HCl

La adición de cloro más allá del breakpoint dará como resultado un aumento
directamente proporcional del cloro libre disponible (hipoclorito sin reaccionar). La
razón principal para añadir cloro suficiente hasta obtener cloro residual libre, es que la
desinfección se logrará con toda seguridad. A veces, debido a la formación de tricloruro
de nitrógeno y sus compuestos afines, se han presentado graves problemas de olor
durante las operaciones de cloración al breakpoint. La presencia de compuestos
adicionales durante la cloración da lugar a su reacción con la alcalinidad del agua
residual y, en casi todos los casos, la disminución del pH será pequeña. La presencia de
compuestos adicionales que reaccionen con el cloro puede alterar mucho la forma de la
curva de breakpoint. La cantidad de cloro que debe añadirse para alcanzar un nivel
deseado de cloro residual se llama demanda de cloro.

Reacción del cloro con los compuestos orgánicos disueltos en el agua

En las aguas tratadas por el cloro se han identificado una serie de compuestos orgánicos
clorados. Estos compuestos se forman fundamentalmente por la presencia de la fracción
de ácidos fúlvicos de las sustancias químicas naturales que actúan como precursores de
dichos trihalometanos y por la presencia de compuestos acetilénicos de bajo peso
molecular.

Acción bactericida del cloro y sus compuestos.

En la actualidad parece ser que la acción bactericida del cloro es de tipo físico-químico.
La relativa eficacia de los distintos agentes oxidantes es función de su velocidad de
difusión a través de la pared celular. Después de traspasada la pared celular, el
compuesto tiene capacidad para atacar al grupo enzimático, cuya destrucción provoca
la muerte del organismo. La rapidez de la desinfección con cloro es proporcional a la
temperatura del agua, de manera que, en igualdad de las demás condiciones, la eficacia
de la cloración aumenta con la temperatura, pero como en agua fría el cloro es más
estable y permanece durante más tiempo, se compensa hasta cierto punto la menor
rapidez de la desinfección.

El cloro libre es más eficaz que el cloro combinado como agente bactericida. Según
experiencias realizadas se necesitan 25 veces más cloro combinado que cloro libre para
un mismo pH y temperatura del agua.
La eficacia de la desinfección con concentraciones de Cl2 puede expresarse mediante la
ecuación siguiente:

Cn . t = Cte

C = Concentración de Cl2
t = Tiempo de contacto
n = Coeficiente de dilución.