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El centro histérico de Querétaro, nucleo vital de una ciudad Introduccién, A lo largo de estas piginas se hace un breve recorrido por el centro histérico de la ciudad de Querétaro. El interés que anima este “paseo” se reparte en varios pasajes, atravésde los cuales transcurren diversos aspectos de ese espacio central de la capital queretana, Nos detendremos aexaminar en forma breve larelacién del ‘centro hist6rico con la historia local, re- ‘gional y del pais. También sefalaremos ‘algunos de los inmuebles de mayor valor artistico y patrimonial que allfse encuen- tran, destacando su importancia como referentes espaciales concretos que re- fuerzan la identidad de los lugarefios. De igual forma, transitaremos por sus barriostradicionales, y también incursio- naremos, aunque sea de paso, por las zonas comerciales, surgidas en los dlti- mos lustros de la ciudad, habida cuen- ta que éstas ejercen diversos efectos sobre el drea central de Querétaro, El itinerario lo hicimos desde un enfoque socioarquitecténico y urbano regional Por ende, la visién que presentamos del centro queretano esta lejos de ser turisti- ca. Sivemosinmueblesde valorhist6rico © artstico, lo hacemos desde la perspec tiva de su significado pasado y presente Es decir, como edificios, calles 0 plazas, que han sido, y son, escenario del aconte- cer sociopolitico de la localidad, ademés de ser un referente cultural de singular reconocimiento para la ciudad “Profesorinvestigadordel Depsramentoge Teor y Andlsis Guillermo Boils* Pano dea ciudad de Quer en 1796, El centro histérico, espacio primigenio de Querétaro Santiago de Querétar se erigiéafines de julio de 1531, en un tertorio donde no habia asentamientos.prehispanicos de importanciaenun radiode varias decenas de kilémetros. La fundacién del nuevo poblado ta hizo un grupo in tianizado, encabezado por Conin (0 Ko’ni), quien luego fue bautizado como Fernando Tapia. Ely los demas caciques indios queintervinieronen la“conquista” ‘de laregin queretana, recibieron por sus servicios a la corona, titulos y propieds- des. Apartirdetalesindividuosy predios, surgiria Santiago de Querétaro, aunque para expansion ulterior del poblado, se ‘exports fuerza de trabajo de otra partes del altiplano central en virtud de que la poblacién nativa era incipiente en los alrededores." Elsitioelegido para latrazaqueretana presentabacondiciones fisicas favorables: uunriodecauce perenne, proveniente dela ccaftada al oriente del asentamiento. Una Joma (el Sangremal), también hacia el rea oriental, que brinda un dominio vi sual sobre muchos kilémetros ala redon- da. Una planicie con tierras de calidad agricola aceptable, y con posibil des de expansién, incluso paraser explo- (ada en la ganaderia extensiva, Unclima * Vease David West, Conquistadores otmiesen 4a guerra chichimeca. Gobierno del Estado de Quereao, Qo, 1989 15 4que los cronistas virreinales detinieron ‘como: debuen temperament.” que quizas no muy generoso en lluvias. Pero tal vezel factor més decisive fue su situacign estratégica, Asi, a poco mis de 20 alos de su fundacién. Querétaro se torns en punto de enlace nodal para la expansiGn del sistema colonial hacia los territorios centrales, occidentales y del norte novohispano, En especial, a ratz del des- cubrimiento y explotacién minera de Zacatecas la villa creci6, al ser paso obligado de eaminos que unian a capital Virreinal con los terrtorios seRalados; convirtigndose en principal local dad para surtr, entre otras cosas: ali mentos, animales decarga, caretas teas de lana y articulos de cuero. El terreno del asentamiento original queds comprendido en ta loma del Sangremal, aproximadamente en el ac- tual barrio de La Cruz Su topografa, sin Ser muy accidentada, sf impuso restric: ciones parae! razo regular decalles ena ‘nueva localidad.? De esa suerte, el reco- rrido por las calles en aquella zona ‘muestra a singular geometria que hace de esa parte una aventura visual muy agradable, ofreciendo una imagen de mayor espontaneidad, que la relativa- mente ordenada simetria del rea po- niente, trazada por los espafioles ‘mediados del siglo XVI. De esa manera, el tejido urbano de Ja ciudad qued6 integrado en forma dual: al oriente 1a zona habitada y trazada por los indigenas, con sus cla- +as irregularidades en el disefio de sus calles. Mientras que, al poniente, Ia parte que sirviera de asiento a los espaftoles, con sus calles trazadas a cordel y con escuadra, Sobre ese pa tr6n continuaria desenvolviéndose la ciudad durante los dos siglos siguientes de la Colonia; a ritmo pausado hasta principios del siglo xvi, cuandoace- ler6 su crecimiento, al reactivarse ta economfa novohispana. A fines del siglo xvi In ciudad fue considerada por cédula real: “La tercera ciudad » Véase entre otros: Carlos Arvizu “Le Developpement Urbain de la Ville de Queretaro, Merique (Tes Msesuiaen Utbanismo), Univer sidad de Pais, 1982. 16 del reino”,’tanto por sus pobladores como por su importancia socioeco- Un centro historico en una ciudad histériea En Querétaro el casco antiguo con- forma, como en la generalidad de las, ciudades hist6ricas, un conjunto de Ambitos que desde su inicio son una suerte de “alma” de la localidad. Alli se establecieron la primera iglesia; el primer convento masculino, y tam- bign su correspondiente femenino; el primer colegio; el primer molino; la primera panaderta; el primer obraje textil; el primer comercio y muchos ‘otros espacios fundamentales para la vida material y espiritual de una co- munidad urbana, que hacia fines del siglo xvi alcanzaria su mayor pleni- tud. ¥ allf continuan algunos de esos espacios fundacionales, aunque la ma- yoriade los mismos han sido transfor- mados al paso del tiempo y de las preferencias estéticas tanto de los, arquitectos que los disefiaron como de Jos usuarios que los han ido habitando. » Guillermo Boils, Arguitecturay sociedad en e siglo XV queretano (Tess doctoral en arguitet 1) INAM, México, 1992p 388 De ee Plano dela ciudad de Queréi a ines del sig xv En 1537 Querétaro fue reconocido oficialmente con la categoria de pue- blo, En 1606 alcanzé la jerarquia de villa y finalmente logré el estatus de ciudad en 1656, Toda 1978 formaba parte de la jurisdiccion de Jilotepec, pero ese aiio se creé Ia al: mayor de Querétaro. Hacia 1540, los franciscanos empezaron Ia cons- truccién de su iglesia y convento, que serfala fundaci6n con ventual mas impor- tante para varones en la localidad, Por Ultimo, cerramosesta serie de fechas Jes- tacadas del siglo XVI, recordando que en 1586 Querétaro qued6 incorporado a la arquidiécesis de México, después de un prolongado litigio entre los abispados de Michoacéin y la capital virreinal Para el siglo xvi se funda el Conven to de Santa Clara, hacia 1607, primera institucin femenina, cuya iglesia pose un disefio interior de los mas obresalien- tes del barroco novohispano. También esta fundacién de las clarisas fue la més importante dela Localidad por susdimen- siones fisicas, propiedades y nimero de religiosas que la integraban. Se fundaron ‘otros dos conventos masculinos: San Antonio (1613) y el de los Carmelitas Descalzos (1614), parte de cuyos edifi- ccios se conserva hasta la actualidad. En 1625seestablecisel colegiode San Igna- cio de Loyola de la Compania de Jesis, instituciGn que pronto serfa el centro educativomésimportante en alocalidad, hasta laexpulsin de os jesuitasen 1767. Eledificio que alberg6 esta institucién se conserva, con las transformaciones del siglo xvul, siendo uno de los claustros ‘més logrados de la arquitectura jesuita del pais. También se fundden 1683, en la Joma del Sangremal, el colegio francisca- no de Propaganda Fide de la Santa Cruz, ‘cuya influenciacultural se extendis hasta ‘Nicaragua y San Antonio Texas, con mi: sioneros como fray Margil de Jess 0 Junipero Serra, entre otros,y quedestaca- ron por sucontribucién ala expansion de Jacultura colonial, Sobre todo el dltimo, Quien fund6 misiones en la Sierra Gorda queretana y més tarde en California, en los confines noroccidentales del virreinato. Elsiglo xvi queretano vie- ne a serel de mayor florecimientourbano arquitect6nico, Entonces se construy6 el acueducto, la mayorfa de las plazas y fuentes piblicas, las mansiones sefioria les, los edificios de los colegios, conven- tos y templos, algunos fundados el siglo interior, peroque alcanzaronene!XVIsu maximo apogeo. Asimismo, enelsiglo se ampliaron y remodelaron en su interior muchos otros edificios. Estoltimocobra especial importancia, toda vez que el reacondicionamiento interno de varios templos del siglo xvi les cont ‘nueva personalidad arquitect6ni en San Francisco, Santa Clara o San An- tonio. Finalmente, fue en el siglo xvi cuando se edificaron In mayorfa de las. espléndidas casas sefioriales queretanas. A fines del periodo colonial se realiz6 el disefiode Ia alameda, concluida en 1806. Al correr del siglo XIX la significa cién hist6rica de la localidad adquiri6 mayor importancia nacional e inter nacional, dado que fue allf donde se dieron Los primeros brotes conspirativos y otros episodios importantes de a revo- lucién de independencia. El siguiente suceso hist6rico que destaca en el siglo IX, nos Teva al periodo de la interven- cidn francesa y, de manera especial, al eclipse del imperio de Maximitiano, que tuviera su fin contundente en tierras queretanas, a mediados de 1867. De: pués de este episodio, bajo la replica restaurada, laciudad comenzs a ser obj tode modificaciones. Se abrieron calles ¥yotr0s espacios piblicos, con la demoli Ccién parcial de Ios ex conventos de San (Casa del Margués de Ralas, Zacatecan, Queréar, Fotografia: 6 Boils. Francisco y de Santa Clara, Del mismo modo, a fines del siglo, se comenz6 a instalar el alumbrado piblico eléetrico, Al comenzar el siglo XX, la ciudad vive otras transformaciones en su morfo- logia, que continuan los cambios inicia- dos después de Ia reforma liberal. Se ampliancalles, se extiende el servicio de electricidad acasi todoel centro hist6- rico, se construye la red de distribucién de agua potable, se pavimentan vias y se hhacen banquetas. En suma, como en otras ciudades a fines del porfiriato, et centro de Querétaro se lené de monu mentos y obras materiales. Sin duda el suceso importante en la ciudad de Queré- taro en el periodo revolucionario fue el Congreso Constituyente de 1916-1917. Enel teatro Iturbide, situado enel propio nicleo de centro histérico local durante varias semanas se reunieron los congre- sistas para dar forma ala vigente Const tucion Politica de la repdblica. El resto del siglo xix, cuando menos hasta fines iW delos afios cincuenta, la ciudad cae en un relativo estancamiento econémeo y de- mogréfico. Asi, entre 1900 y 1940, la poblacién de! municipio permanece esta- ble, con alrededor de 33.000 habitantes;* ‘dems casi no hubo crecimiento econé- * Censos generles de poblacién, Mésieo, aos 1900, 1910, 1921, 1930 y 1940. (Casa Beals, Questa, siglo xv, Fotografia G, Boils 18 nico de esos 40 aos. Por ello, el casco Viejo de la ciudad se mantuvo sin gran- {des cambios fisicos, conservindose la ayoriade los edificios de valor patrimo- nial, Asimismo Querétaro qued6 margi nadodelared de carreteras pavimentadas, por lo menos hasta los aios dela segunda {guerra mundial. Cuando se incorporé a este sistema, su liga con la ciudad de ‘México se hizo rodeando por la capital del estado de Hidalgo,o porladel estado de México. Hasta mediados de los afios cincuenta se construyé la carretera direc: ta, de cuota, que une Querétaro con la capital del pafs. Diez afios después se amplié a cuatro carriles de circulaciGn y Ja capital queretana pas6 a ser un punto claveenel enlace terrestre del centro.con eloccidente y el norte del pats. Ese ereciente dinamismo de la socie~ dad y la econom{a locales podia haber ‘ocasionado algunos efectos, no siempre deseables, sobre el centro hist6rico de la ciudad, Por fortuna el proceso industra- lizador quetetano de los itimos 30 afios ‘noprodujouna “modernizacién” del area central de la ciudad, Por tanto, el casco antiguo queretano y sus componentes turbano arquitect6nicos salieron bien li- brados de una experiencia que a otras ciudades historicas les cost6 la pérdida de vastas porciones de su patrimonio, ‘como fueron, entre otras, Guadalajara, Leén, Monterrey y Ia misma ciudad de México. Todas ellas vieron arrasados muchos edificios y hasta manzanas ente- ras deus centros historicos, por unaidea ‘mal planteada de lo que representa el progreso urbano.* Importancia cultural e identidad del centro queretano Empero, el peso culturai de esas poco mas de 400 hectareas y lo que en ellas se asienta, continda siendo decisive para Ia ciudad actual y para quienes en ella viven. Sigue estando alli buen niimero de las casas palacicgas que habitara la nobleza local y otros secto- res sociales dominantes de la Colonia. Estin también las plazas publicas de mayor radici¢n, con sus decenas de fuen. tesdel mis variado disefio, Destacaentre clas, Ia alameda, de fines del periodo colonial, y que sigue siendo uno de los ppaseos de mayor concurrencia, para las clases subalternas. Ademés, el centro historico queretano alberga decenas de templos coloniales, sobre todo de los, siglos xvi y Xvil; también permanecen varios edificios que fueron conventos en Vease Guillermo Tovary de Teresa. La Ciudad de los Palacios: erénca de un patrimoni perdi. BA, Vuelta, México, América Latina, ed Escala, Bogot, 1990, Retablosdelalanorte de laiglesia de Santa Clara, Querétar, siglo xvi. Fotografia: G. Boils. lun muy aceptable estado de conserva cidn, sobresaliendo San Agustin y San Francisco. Estos, junto a iglesias y caso- ‘nas sefioriales, son los rasgos mis desta cados de Ia fisonomfa de la ciudad. Asimismo, son un componente funda- ‘mental del patrimonio artistico local, del pafstodo y hastaen buena medida, del patimonio universal de 1a. humanidad. Por ello, ha cobrado fuerza en los dti- mos afios una iniciativa en favor de que la UNESCO distinga al centro his: Trico de la ciudad de Querétaro, decla- réndolo patrimonio cultural de la humanidad.* En realidad, desde e130 de marzo de 1981, Querétaro ostenta la categoria de patrimonio hist6rico na- * Declaracia emitida en la reciente unin cole ‘radar acid de Queretaro del ICOMOS Mési 0, La Jornada, octubre 16 de 193, cional, mismo que le fuera conferido por acuerdo presidencial, Io que ha permitido reforzar el cuidado de los espacios de su drea central Sin embargo, los inmuebles patrimo- niales del centro queretano poseen un valor que es reconocido por las autorida: ‘des y los especialistas o bien los interesa- dos en la arquitectura histérica, y representan una referencia muy impor: tante para los propios lugarefios. Vale decir, através de ellos reconocen su civ: «dad y al mismo tiempo se r mismos, Los espacios del centro hist co les permiten confirmar su identidad con y a través de la ciudad. Por ende, su valor cultural es més profundo que el de simples piedras viejas que otorgan al lugar un valor museog: ferirle un incuestionable sentido vi- tal, De afiaden aquellos otros que los propios habitantes de la localidad les asignan, y (que se traducen en identidad del lugar. fico, paracon a suerte, asu valor de uso y se El easco antiguo: centro de gravedad institucional del estado y la ciudad En las calles del centro queretano esta la sededelos poderes de laentidad. Allsesté el palacio de gobierno que tiene su asien- toen el extremo norte de la plaza mayor. En la misma plaza, cruzsindola unos 150 metros hasta suextremd sur, se encuentra laresidencia oficial, donde habita el pro- pio gobernador en turno. También en el perimetro de la misma plaza principal se localiza el Palacio de Justica de la et dad; mientras que los tribunales estén a unas decenas de metros de donde se halla cl principal érgano del poder judicial del estado. De igual forma, a sede del poder legislativo del estado de Querétaro se ubicaa unos cuantos pasos de las depen: dencias anteriores. En realidad, la ma- yoria de las dependencias politico ‘administrativas del gobierno de la enti dad estén situadas en esa zona de la ciudad. Y en general, las oficinas donde Ibergan todas estas instituciones ocu- pan edificios historicos, que en casi todos los casos fueron construidos hacia la Yolanda Cano (Coordinadora), Casilogo de Imonumentos histiricos innuebles. Estado de (uerétaro, INAH, México, 1990. tomas. Tome, 7.30, 19 FF Plano de Quertaro del siglo xx, segunda mitad del siglo xvi" Tam- bign son en su mayoria edificios colonia- Jes del siglo Xvit y comienzos del XIX, donde se despachan las instituciones del gobierno local, como ocurre con otras ciudades historicas. Muchos de ellos no hhan sufrido cambios sustanciales en su espacio arquitecténico, de tal suerte que siguen conservando muchas de sus ca- racteristicas originales, a pesar de queen ‘gran parte de ellos se han cambiado los sos originales. Importancia econémica del centro histérico queretano Enel centro tambien hay una infinidad de edificios destinados a usos como el co- ‘mercio u otros servicios. Asimismo en ‘una proporcign nada desdefable, el espa cio del centro queretano sigue destinado ‘ausohabitacional. Ademasestel hecho ‘de que la propiedad inmueble alcanza en lazona su mayor valor de mercado en toda la ciudad, Al lado de ello esté la significativa actividad comercial que ‘mantienen en el casco antiguo cientos de pequeiios y medianos negocios. Estos expenden una extensa gama de produc tos y prestan una innumerable variedad de servicios, muchos de los cuales no se * Gobiemo del Estado de Quertar, Rescate pat ‘monial Oficina de Prensa del Gobierno del ertado de Queretaro, Queretaro, 1985, 20 PLANO CHBBAB. QUERETARS, ‘encuentran en ninguna otra zona de la ciudad. En general, se trata de peque- fios comercios de venta al menudeo, con precios casi siempre més baratos que en las plazas comerciales de la periferia, construidas en las sltimas décadas. Empero, la actividad industrial ha quedado casi desterrada del drea ceri- tral, salvo por unos cuantos estableci- mientos. manufactureros, de reducida cescalay de naturalezamés bien artesanal. La actividad productiva de transfor- macién se localiza en los parques industriales. Los que se encuentran, en ccasiones, a una buena cantidad de kil6- metros del propio perimetro urbano ac- tual, Lamanufacturadel periodo colonial tuyo en Querértaro uno de sus nicleos ‘nds importantes en la rama text y la produccién de tabaco, actividades que lograron a fines del siglo xvin, su mayor florecimiento. Asi, la Real Fabrica de Tabacos con sus casi 6000 operarios, tenfaunedificioque ocupaba varias man- ‘zanas al centro poniente del casco anti- ‘suo. A su vez, los trapiches y talleres textileros estaban en varios puntos de la propia Area central. Empero, ese esque- made localizacién espacial ha sido total- mente replanteado, en el desarrollo industrial de los ktimos 30 afos, que se ha desplegado deseargando de presiones al centro, Nostalgia y conservacién del patrimonio edificado Asunto capital paralos centroshist6ricos fn todo el mundo es su conservacién Las ideas de modernidad y el progreso cn los centros urbanos, tan favoreci- dos enel siglo xix y hasta poco mis de mediadosdelXX, con frecuencia se lanza- ron contra los barrios antiguos. La idea del “borr6n y cuenta nueva, muy asoci daalaideologiade lamodernidad, derivé cen esa suerte de ajuste de cuentas con el pasado. Y en esos recintos de moder ddad que la revolucisn industrial convir- tieraa lasciudades desdeel sigloanterior, a muestra mAs ostensible del pasado, vino a estar en los eascos antiguos. En ciudades italianas y en muchas de Fran- cia, las reas tradicionales fueron en ge- neral respetadas y se articularon con los. edificios y otros espacios modernos. Empero, en otros paises, comoel nuestro, casi siempre Ia modernidad se mostré incontenible, ocupdndose de arrasar con zonas enteras del patrimonio monumen- tal, hasta en ciudades coloniales como Puebla, ‘Asi,nose contempla aqutalos barrios tradicionales desde la perspectiva nostél- gia, en que se deja sentir el peso de la idea de “que todo tiempo pasado fue mejor”. La reflexidn que guia esas pagi- znas se apoya en que el céntro hist6rico queretano es un espacio vivo, donde tie~ ren lugar muchas actividades ligadas al desarrollo cotidiano, a la vida politica, econémica y sociocultural de una comu- nidad urbana. Por fortuna, en Querétaro ‘casi nosehadestruido el patrimonioedifi- ‘cado. Mas ain, a fines de 1982, se inicis 'un programa de rescate patrimonial pro- movido por las autoridades, que en 24 meses desplegé una importante accién que restaur6 y consolidé varias decenas de inmuebles, sobre todo ocupados por dependencias de la administracién pai ca, La imtervencién contempl6 acciones de regeneraci6n urbana que significaron ‘cambios para los usuarios y los usos del suelo, cresndose dreas peatonales, al c= rar la circulacién vehicular en varias calles del centro,” Por otra parte, el centro queretano no tiene zonas de tugurios, como ocurre con » tid. p69 frecuencia en los cascos histéricos de otras ciudades del pats. rnimero de vecindades allt, pero as con- diciones materiales de sus habitantes y edificios no muestran la miseria desga. rradora que se advierte en ottos sitios. Pobreza extrema existe en la ciudad de Querétaro, pero se localiza mas bien en los barrios que circundan al centro, y sobre todo en los nuevos barrios de la periferia,alladode las industrias. Incluso, barrios popularesen el perimetrodel cen: tro hist6rico, como San Francisquito, ha- bitado por familias de bajos recursos, casi nohan sidoreceptoresde poblacién inmi- grant. ste un cierto No toda la vida citadina gira en torno al centro pero.. En los diltimos lustros, el desarrollo de otras zonas de actividad comercial, cultural o de esparcimiento, dentro del tejido urbano de Querétaro, ofrece las ccaracteristicas de la ciudad policéntrica, propia denuestro tiempo. Asf.lasnuevas plazas comerciales de laperiferia,aligual que loscinesy otros lugares de diversién, situados fuera del easco antiguo, repre- sentan nuevos polos de atraccién col ‘va. Enellosse despliega,comoenelcentro hist6rico, una intensa actividad vital para la localidad. Més atin, las nuevas reas de servicios y comercio vienen a desempefar una suerte de amorti guamiento para el centrohist6rico, tan to vehicular, como peatonal. Sobre todo debido a que las nuevas Areas atraen porciones considerables de paseantes y consumidores, cuyo niimero rebasa con creces la capacidad de los establecimien- tos ubicados en el centro histérico. En concordancia con Io anterior, es vilido afirmar que las nuevas zonas de servicios compiten con el comercio del ceasco antiguo; pero, al mismo tiempo, cumplen una funcién que contribuye ala proteccién del mismo. Ademas de que Jos comercios de las zonas fuera del cen- tuo histérico, con frecuencia expenden productos que no se encuentran en Este. O bien, sonestablecimientos cu- yos géneros comerciales, o de prestacién ‘deotros servicios, queno necesariamen- te entran a competir con los ubicados dentro del érea central. En consecuen- ceia, muchos de los negocios de la periferia, 0 al menos fuera del casco Dos retablos en a iglesia de Santa Rosa de Viterbo, Quertaro,Fotgrala: ©. Boils antiguo de la ciudad se tornan en op- ciones para los consumidores locales. Mientras que para los comerciantes establecidos del centro son a veces complementarios, lo que permite re ducir la densidad enel uso del espacio central y ello deviene en una descarga de usuarios en el centro. Por lo que hace a la industria, lo que interesa para este trabajo, es que Esta se hha desplegado de manera tal que el centro se ha visto también decargado de presiones por el desarrollo de dicha actividad. Lo cierto es que el desarrollo de ese sector productivo ha adquirido en Querétaro un singular ritmo de cerecimento en los ditimos 30 afios. En efecto, desde los aos 60 se planearon diversos parques industriales, en lo que centonces eran las afueras de Ia ciudad, hacia el norte y hacia el corredor Queré- taro-San Juan del R{o. En ellos se fueron estableciendo grandes industrias, algu- nas de las cuales se encuentran entre las 21 més importantes de suramacomo Tremec, Singer ola Link Belt. Sinembargo, por la naturaleza y ademés por la envergadura deeste género de industrias, su ubieacién no resulta muy conveniente en la zona ‘urbana o en sus proximidad. Aunque, en ‘algunos casos la expansidn del espacio citadino ha legado a envolver las plantas, industriales de zonas habitacionales. ‘Uniltimo aspecto que interesasefalar con relacién a aimportancia econémica del centro queretano, tiene que ver con el turismo. En efecto, esta actividad encie- rraun considerable potencial para laciu- dad de Querétaro y el principal atractivo que la Localidad ofece, se halla precisa- ‘mente enel conjunto del centrohist6rico. Alli las decenas y decenas de edificios civiles, plazas, iglesias y otros inmuebles, representan un recurso de grandes posibilidades. Hasta ahora, esta fuente de recursos casi no ha sido desarrollada cn la ciudad, pese a que cuenta con una planta hotelera aceptable. Ademés de ‘que existe una buena cantidad de predios baldios, cercanos al centro, que son suceptibles de ser aprovechados para edificarnuevos hoteles, encasodequeun incremento de la demanda de alojamien- tos,derivadadel turismo asilo requiriera, Asimismo el turismo que se desplazaria hacia Querétaro, lo haria motivado porel interés de apreciar el valor artistico © histérico de la ciudad; lo que supone, de ‘manera predominante, un género de tu- risimo cultural. Esto es, un turismo que est muy lejos de ser depredador del ‘medio, como ocurrecon frecuenciaconel que acude hacia otros polos turisticos, como son las ciudades costeras 0 los balnearios de tierra adentro, En suma, se contempla la Hegada de turistas del tipo de los que acuden @ lugares como Guanajuato o San Cristobal de las Casas, ciudades que, sin duda, han sabido apro- vechar su calidad de espacios urbanos con gran riqueza plistica y monumental Conclusiones Una idea primordial que se desprende de lus paginas anteriores es que el centro de Querétaro ha mantenido sus rasgos fundamentales de identidad. Esto ha ge- nerado que ese espacio sea en la actuali- dad él y sin buscar parecerse a otros. En cl pasado, los paradigmas arquitecté' courbanisticos de otros sitios ejercie- 2 ron gran influenciaenel desarrollo dela ciudad, integrindose a su fisonomia y morfologia urbanas. En los limos tem- 0s, os habitantes 0 usuarios cotidianos del centro de Querétaro no busean asimi- larse a ningtin prototipo espacial, sino antes bien, preservar el patrimonio edifi- cado, Existe en la generalidad de los lugareios una cautela hacia otras mani- festaciones que pudieran yulnerar las bases de suidentidad local. Y,sobretodo, aquellos modelos formales o de ‘ordenacién urbana que pudieran incidit para alterar, de manera importante, al Centro historico, en tanto espacio funda- ‘mental dela localidad Otro aspecto sustancial que deriva de estas reflexiones es que la unidad y pre- servacién de espacio urbano arquitects nico es responsabilidad, ante todo, de la sociedad civil. Sin soslayar la importan- ciaque tienen los ordenamientos legals, aligual que lasinstituciones oficiales que se encargan de custodiar el patrimonio monumental del pais, lo cierto es que ‘buena parte del éxito de su preservacin reside en la conciencia colectiva de las personas que habitan o usan esos esp ios. Por muy protegido que esté un edi- fico, un barioo toda una zona urbana si nohay convencimientode ampli secto- res locales respeeto de su importani ste seencuentraamenazado tarde otem- prano con sualteraciéa y hasta desapar cidn. Y en esa misma medida esté el reconocimientodequelaignoranciadelo propio siempre ha sido un factor decisivo para la desintegracin cultural y la pedi da de identidad Bibliogratia Arvizu, Carlos, "Le Developpement Urbain de la Ville de Queretaro Mexique”, Tesi de maes twa en Uurbanisno), Universidad de Pat, 1982, 1 Mateo Regional de Querétaro. 50 “ao. 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