CLAUDIO SÁNCHEZ-ALBORNOZ

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LA ESPANA
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MUSULMANA

/

Según los

autores

islamitas y cristianos
medievales
¡

TOMO I

,

I
I

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1

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Efe5

-

p

Córdoba. Interior de la Mezquita,
LIBRERIA Y EDITORIAL "EL ATENEO”
Buenos Aires
Córdoba 2099
Florida 344

-

EDICIÓN
PRIMERA
Queda Aecho el depósito que previene
¡a ley. Reservados todos los derechos.

IMPRESO

EN

LA

ARGENTINA

Se acabó de imprimir este libro el día 12
de Agosto de 1946, en la Imprenta de F. y
M. Mercatali, Av. Acoyte 269, Buenos Aires.

1

rig.

INTRODUCCIóN

9

I

La conquista y las guerras civiles. Al-Andalus separado del califato
CONQUISTA DE ESPAñA POR LOS ARABES

35
36
37

Antecedentes legendarios
Rodrigo y Táriq
Conquistas de Táriq y sus tropas
“Muza” en España
La conquista del Noroeste
CAPITULACIONES
INGRATITUD CALIFAL
“Muza” castigado
La sentencia pronunciada
DE LA LEYENDA DE “MUZA"

contra

38
41
43

44
45
45
48

“Muza”

49

BOTíN

Las diademas del palacio de Toledo
Leyendas
La mesa de Salomón
EL PRIMER CRIMEN POLíTICO EN LA ESPAñA ARABE: ASESINATO
AL-AZIZ
REPARTO

LA

DE

ABD
53
56

ESPAñA

59
59
61

PRIMERA DERROTA MUSULMANA EN

DEL AVANCE

MUSULMáN

COMO SE NOMBRó

SARA,

52

DE TIERRAS ENTRE LOS CONQUISTADORES

El relato cristiano
La noticia musulmana
FIN

50
51
51

LA GODA

ALLENDE EL

A UN GOBERNADOR DE LA

.

... .

62

ESPAñA MUSULMANA

64

PIRINEO: POITIERS

66

hi'

i
ÍNDICE

CLAUDIO SÁNCHEZ-ALBORNOZ

418

419

Pig.

COMIENZAN

LADíES

Y

PROYECCIóN

LAS GUERRAS CIVILES ENTRE LOS CONQUISTADORES:

BEREBERES, BA-

EN LA

II

68

SIRIOS
ESPAñA

El emirato de Córdoba
MUSULMANA DE LAS LUCHAS TRIBALES DE LOS

.

ARABES

PAS.

72

.

OMEYA DE ESPAñA
EMIGRACIóN
Matanza general de los Omeyas
Fuga de Abd al-Rahmán
Abd al-Rahmán en Africa
DEL PRIMER

Los

.

78
80
IP

....

.

OMEYA
CÓMO TRIUNFÓ
De regreso de una campaña en el valle del Ebro
La sorpresa de Yúsuf
Imprevista ruptura
Comienzo de las hostilidades
De Almodóvar a Córdoba
La batalla
EN ESPAÑA LA DINASTIA

.

.
..........
.

CONTEMPORáNEOS

DE

.

IMPUESTA A LA

LA SUCESIóN

88
88
89
90
91
92

.

VITIZA

POBLACIóN MOZáRABE

ARROGANCIA

DE LOS FAMILIARES DE LOS

Dos JUICIOS

SOBRE

ABD AL-RAHMáN I

DE

GRANADA

.•
. .. . .

*

.. .

.. ...

PRíNCIPES

ABD AL-RAHMáN I

..

119

.
.

122
122

.

.

TRISTE FIN

DEL

ALFONSO EL CASTO

A

úLTIMO PRíNCIPE EMIGRANTE

FRENTE A LOS INVASORES

FRANCOS DE

123
124

124

..

94

.
.

CATALUñA

.

104
105

Los

107

EL PRIMER MENSAJE DIPLOMáTICO DE UN EMIR DE CóRDOBA
NOTICIAS SOBRE LA PRIMERA INVASIóN NORMANDA EN ANDALUCíA
;
ALZAMIENTO Y SUMISIóN DE LAS BALEARES

108

....

111

1

"

SOBERANOS FRANCOS ALIENTAN A LA MOZA RABIA

LEGENDARIO DE LA EMBAJADA DEL POETA, AL-GÁZAL ANTE UN REY
'
NORMANDO

RELATO

125
125
127
129

129

LA JORNADA DEL FOSO: MATANZA EN TOLEDO
REVOLUCIóN EN CóRDOBA
Conjuración traicionada
La jomada del Arrabal
Los emigrados cordobeses en Alejandría y Creta
ALTO RELIEVE DE AL-HáKAM I
.
Su justicia
Traición, odio y generosidad
Orgullo y elegancia
Repugnancia ante la crueldad
Elogio de un cortesano

98
98
100
101
102
103

116
117
118
118
119

..

ABD AL-KARIM BEN MUGAYTZ FRENTE
Asturias resiste
Doble invasión de Galicia
Campaña contra Alava

97
97

.

DE

INSTANTáNEAS DE HIXAM I
Piedad y justicia
El precio de la sangre
Mordido por un perro
Consulta a un astrólogo

.
....
96

.

DE UN HIJO DE

81
82
83
85
87

95
95
96
96

.

.

REBELIONES CONTRA EL PRIMER OMEYA DE AL-ANDALUS
Rebelión y muerte de Yúsuf al-Fihrí
Frustrada intervención abbasí
* Rebelión en Toledo
Abd al-Rahmán se defiende personalmente
Los emigrados Omeyas sostienen a Abd al-Rahmán
Rebelión de Zaragoza c intervención de Carlomagno
MULTA

••••

ABD AL-RAHMáN I

Al-Sumayl
Abú Sabbá
Said al-Yahsubí
Al-Sulamí
Venganza
Firmeza

NOTICIAS

ID
ID

Y POETAS EMIRES CORDOBESES

Sus retratos
Poesías de Abd al-Rahmán I
Poesías de Al-Hákam I
Respuesta poética de Abd al-Rahmán II
Versos de Abd Allah
Una poesía de Abd al-Rahmán III

75
76

NEGOCIACIONES DE LOS CLIENTES OMEYAS PARA TRAER A ESPAñA A SU PATRONO
ABD AL-RAHMáN
, Al-Sumayl sitiado en Zaragoza por los yemeníes
En socorro de Al-Sumayl
Los clientes omeyas fracasan cerca de Al-Sumayl
Los clientes omeyas y los yemeníes traen a España a Abd al-Rahmán

PROLíFICOS

RUBIOS,

131
132

134
135
135
137
139
139
141
142
143
143

144
145
148

150
151

CLAUDIO SÁNCHEZ-ALBORNOZ

420

ÍNDICE

Pir.

EN DEFENSA DE LOS MáRTIRES
RETRATO DE SAN EULOGIO

154

CORDOBESES

.

.

COMO

160

.
..
PERSECUCIóN
POR
SAN EULOGIO
PREPARACIóN AL MARTIRIO DE FLORA Y MARíA
.
.
NUEVO RETRATO DEL SENSUAL ABD AL-RAHMáN II
. .
.
Elogio cortesano
.
.
Sensualidad
..
Indulgencia generosa
.
Treinta mil dinares por una copla
.
.
La sultana del collar
CóMO EMPEZó A REINAR MUHáMMAD
REACCIóN MUSULMANA FRENTE A LOS MáRTIRES
.
DESMAYO Y TIBIEZA DE LOS MOZáRABES
.
.
JUSTICIA EN CóRDOBA
Te vas al infierno: un error judicial
Igualdad, ante el juez, del pordiosero y del magnate
Un ordenanza del juzgado obliga a acudir a juicio al gobernador de

UN

161
162

MUHáMMAD: LA JORNADA DEL GUADACELETE
INSTANTáNEAS DE VARIOS JUECES DE CóRDOBA
MUERTE DEL MORO “MUZA”, “TERCER REY DE ESPAñA”
PARA LA HISTORIA DE LA “BUENA SOCIEDAD” DE AL-ANDALUS
Insolencia de los magnates y de los jóvenes principes
Reuniones principescas: cantares, celos y golpes
MADRID CASTILLO FAMOSO
EL ETERNO PUEBLO ANDALUZ
El pueblo resiste las modas de Oriente
Dos jueces burlados
Murmuraciones
La chupa parlante
Una broma andaluza
Hipérboles cordobesas
CAMPAñAS CONTRA LA CASTILLA EN GESTACIóN
La expedición de la Morcucra
Otra vez en las fronteras de Castilla

TOLEDO

165
166
167

SOBRE

CONTRA

ORGANIZACIóN

MILITAR DE

172

EL

.

.

.
. ....

AL-ANDALUS

.

..

.

.

174
174
175

GUERRA POéTICA

205
206
207
208
208
209

MAULAS O RENEGADOS

213
217

.

221

...

GRAN CAUDILLO DE LOS RENEGADOS ANDALUCES FRENTE A LOS

.

..

222
223

227
228

232

GRANADA

236

180
181

DISCORDIAS CIVILES EN SEVILLA
Un gran señor andaluz

240
241

CRíMENES

245

181

JORNADA

EN

PRINCIPESCOS

DEL FOSO DE ZAMORA
Una campaña de los fronterizos ..
EL HIPóCRITA Y SANGUINARIO ABD-ALLAH

191
191
192

.

.

OMEYAS
La astucia de Umar ben Hafsún frente a la fuerza de Al-Múndzir
Triunfos de Umar ben Hafsún
Conversión al cristianismo, caída y ruina de Umar ben Hafsún
REBELIóN GENERAL DE AL-ANDALUS CONTRA ABD-ALLAH

188

.. .

205

....
..

171

184

..

LA

PERFILES DE MUHáMMAD
UN GRAN SOBERANO MALOGRADO

168

177
177
178
178

.

.
.

.

..... 164
165

.

CANCILLER DE

PAE202

MUHáMMAD SUS SECRETARIOS
MUHáMMAD (HáXIM BEN ABD AL-AZIZ)

El emir y sus ministros
Se deshace de un enemigo
Cautivo de un rebelde
Defendido por un adversario
Su fin trágico
COMIENZA LA GRAN REBELIóN DE LOS

...... 163

Córdoba
El juez amenaza a un ministro
Un ministro del emir llamado a juicio
Fidelidad en la custodia de un depósito
Intentos de cohecho
El juez rechaza una recomendación

NOMBRABA

421

195
197
197
198
199

.
...

200
200
201

253

III
España califa!

194
195
195

248
249

,

ABD AL-RAHMáN III FRENTE A LOS REBELDES. CONQUISTA DE BOBASTRO
Siete años de campañas
Toma de Bobastro y profanación del sepulcro de Ben Hafsún ,

259
259

.

263

.

SUMISIóN

DE

SEVILLA

ABD AL-RAHMáN III FRENTE
Campaña de Muez

.

.

A LOS REYES CRISTIANOS

EL

PRIMER

LA

CIUDAD-PALACIO DE LOS CALIFAS CORDOBESES:

.

.

.

FILóSOFO HISPANO-MUSULMáN
Vida de Ben Masarra, El Cordobés

262

265
266
270
271

MADINA AL-ZAHRá

...

1

272

I

422

CLAUDIO

ÍNDICE

SÁNCHEZ-ALBORNOZ

423
Pá*.

Pi*.

DOBLE Y TERRIBLE DERROTA
La versión cristiana
La versión islamita .

DEL PRIMER CALIFA DE

.

CóRDOBA

276
277

.

277
279

OTRA VEZ BIZANCIO Y CóRDOBA
LAS AUTORIDADES DE CóRDOBA
El Cadí o juez de la ciudad
El Sáhib al-Madina o gobernador
El Sáhib al-Suq o juez del mercado

281
281
282
283

....
.
..
.

Los JUECES DE CóRDOBA Y LOS BORRACHOS
EL CALIFA DE LOS CATORCE DíAS FELICES
.
Borrachera en la Corte
La nobleza hispano-árabe juzga a Abd al-Rahmán III
Parricidio califal
Su cultura literaria
Los catorce días felices de un califa
EL ROMANCE Y LOS LATINADOS EN LA ARABIZADA ANDALUCíA
LA MUJER HISPANO MUSULMANA
Novias incógnitas
Divorcio
Insistencia femenina
Veneno de Reyes
El mercado de esclavas de Córdoba
Poesías a mujeres
El gran pensador Ben Hazm juzga a las mujeres ...
Las mujeres andaluzas según Averroes
<

.

.

299
301
302

.

302
304
304

..

ORDOñO IV ANTE AL-HáKAM II
Un rey cristiano en Córdoba
308
CONSTRUCCIóN Y DESCRIPCIóN DE LA MEZQUITA DE CóRDOBA
308
Historia de su edificación y ampliaciones
Inscripciones conmemorativas de obras en la mezquita de Córdoba ... 314
315
Descripción de la mezquita
*
319
EMBAJADAS DE PRíNCIPES CRISTIANOS ESPAñOLES ANTE AL-HáKAM II
320
Recepción de los enviados de Borrei I de Barcelona
321
Los embajadores de la reina Elvira de León injurian al califa
El conde de Castilla García Fernández ataca a Deza mientras sus en¬
322
.
viados se dirigen a Córdoba
323
EXPANSIóN EN MARRUECOS DEL CALIFATO CORDOBéS
327
i
LIBROS EN CóRDOBA
327
Mercado de libros
328
.
Quema de libros por Almanzor
329
Música en Sevilla y libros en Córdoba

.

....

....
..

..
.......
*

OCCIDENTE

.

El palacio califal

Jardines

Palacios
Ejido de Córdoba

.

*

LA SUCESIóN
“No

DE

AL-HáKAM II.

TE FÍES DE LA
OMNIPOTENTE

— Los

FORTUNA”.

.

.

Rentas
Productos del suelo
Límites de Córdoba bajo Almanzor

291

297
297

DE

Puertas

296

DEL NUEVO CALIFA

.

CóRDOBA: LA MAYOR CIUDAD
Extensión
Suburbios que contenía

291

294
294
295

.

.

JURAMENTO

....

329

PIADOSAS DE UN CALIFA MORIBUNDO

LA MOZARABíA EN LA éPOCA CALIFAL
330
Memoria poética de una fiesta nocturna celebrada por los mozárabes
de Córdoba
330
Testimonios epigráficos de la mozarabía de la época califal
331

284
287
287
289
290
290

.

...

MANDAS

343

EUNUCOS DERROTADOS

CAÍDA, TORTURA

331
332
333
33S
335
337
338
340
341
341
342

Y FIN DE UN MINISTRO

348

ALMANZOR O EL GENIO
Comienzos de su carrera política
En la cumbre del poder: Madina al-Zahira
Su falta de escrúpulos y su crueldad al deshacerse de sus rivales
Ordena la ejecución de uno de sus hijos
Elogios cortesanos de sus talentos y generosidad
Sus obras piadosas

352
353
355
357
358
361
365

INTOLERANCIA MUSULMANA
Exterminio de una secta religiosa
Dos procesos por impiedad

366
366

LA

EXPEDICIÓN CONTRA

CAíDA

DE LOS

AMIRíES

.

367

SANTIAGO

370

Y COMIENZO DE LAS REVOLUCIONES

Muerte de Abd al-Málik, hijo y sucesor de Almanzor
Abd al-Ramán “Sanchol” se hace nombrar príncipe heredero
La revolución estalla en Córdoba
Trágico fin de “Sanchol”

COMIENZA

LA GUERRA CIVIL:

INTERVENCIóN

DEL CONDE

SANCHO

DE

374
375
376
378
381

.
..

383

....

386
386
389
392

CASTILLA

BEREBERES, CATALANES Y ESLAVOS EN CóRDOBA
Reinado de Sulaymán ben Hákam Al-Mustaín Billah
Segundo reinado de Muhámmad ben Hixam ben Abd Al-Chábbar
Muerte de Muhámmad ben Hixam ben Abd Al-Chábbar

CLAUDIO

424

CóRDOBA

SITIADA Y

_

SÁNCHEZ-ALBORNOZ

AL-ANDALUS

ASOLADO POR LOS BEREBERES

PÍE.

393
394
396
397
399
400
401
402

Comienza el sitio de Córdoba y el asolamiento de Al-Andalus
Asesinato del cancillar Wadih

.
....
.....
.
.

Resistencia obstinada
Negociaciones frustradas
Llanto poético por la suerte de Córdoba
Expugnación de Córdoba
Los bereberes dueños de Córdoba y de Al-Andalus

DE LOS TOCADORES DE
DEL

AMOR

ZAMBRA

LAS DAMAS MUSULMANAS A LOS SAGRARIOS CRISTIANOS

PLATóNICO

ENTRE LOS MUSULMANES ANDALUCES

.
DE CóRDOBA .

NOCTURNA EN

EL úLTIMO CALIFA

.

MáLAGA

.

.

í

403

INDICE DE GRABADOS

40S

410
412

I

1
i

276

CLAUDIO SÁNCHEZ-ALBORNOZ

bién, mercados, hospederías, colegios, y otros establecimientos públicos y
privados.
Otras muchas bellezas realzaban a Al-Zahra: corrientes de agua, luju¬
riosos jardines, construcciones para el acomodo de los oficiales de la casa
del sultán, magníficos palacios para los altos funcionarios de la corte, es
decir, para la muchedumbre de gentes: pajes, eunucos, esclavos, etc., que,
con lujosos trajes, se movían por las anchas calles de la ciudad, etc. El
número de servidores masculinos de palacio ascendía a 13.7SO, a los que se
daba diariamente 13.000 libras de carne, sin contar las aves y los peces.
Había 3.350 (algunos dicen 3.387) pajes, esclavos y eunucos.
Para los peces de los estanques de Medina Al-Zahra se gastaban diaria¬
mente 12.000 hogazas, a más de 6 cahíces de legumbres negras. . .
Si sólo hubiera poseído este palacio la terraza de mármol pulimentado
sobre los jardines incomparables con el salón dorado y el pabellón circular
y todas las demás maravillas, o solo hubiera poseído su sólida y bella cons¬
trucción, decoraciones, etc., el lago artificial y la cisterna siempre llena de
agua límpida, nunca se hubiera uno podido imaginar nada semejante.
Del Nafh al-Tib de AI-MAQQARI (Según versión inglesa de
Gayangos: The history of the mohammedan dynasties in
Spain, II, 233).

DOBLE Y TERRIBLE DERROTA DEL PRIMER
CALIFA DE CORDOBA

Todos sus éxitos contra los cristianos quedaron anulados en una sola
campaña, “La campaña del gran poder”, como la llaman las historias arábi¬
gas. Después de restaurar la autoridad soberana en Al-Andalus y de procla¬
marse califa, Abd al-Rahman decidió realizar una gran expedición contra
el reino por los musulmanes llamada de Galicia, a fin de conquistar Zamo¬
ra, que era llave del paso del Duero, y para avanzar hasta el mismo León.
Reunió un gran ejército, que los cronistas islamitas elevan a doscientos mil
hombres, y a él acudieron, incluso, fuerzas de la Frontera Superior man¬
dadas por A bu Yahya, gobernador de Zaragoza. Pero terminadas las discor¬
dias civiles que siguieron a la muerte de Fruela II, había ocupado el solio
leonés un gran capitán, Ramiro 11, que todavía era lealmente servido por
otro gran caudillo, Fernán González, conde de Castilla. Y Abd al-Rahman
fué primero derrotado en Simancas y luego en un lugar que Sampiro llamó
Alhandega, nombre confirmado ahora por Al-Himyari. Solía identificarse
con un poblado salmantino de tal nombre, se le ha supuesto luego en la vía
de Osma a Sigüenza y acaso haya que buscarlo de nuevo a la vista de los
dos relatos que siguen. Viejas tradiciones nobiliarias andaluzas trataron
orgullosos de explicar el desastre como fruto de una traición; Al-Raaud

ESPAÑA

CALIFAL

277
al-Mitar atribuye, a la inversa, a otra traición la salvación del ejército isla¬
mita. En todo caso el desastre fué enorme. Pero la crisis intema del reino
de León, con motivo de la secesión de Castilla y de las guerras civiles que
siguieron a la muerte del vencedor de Simancas, permitieron, sin embargo,
a Abd al-Rahman 111 dominar después a los reyes septentrionales, intervi¬
niendo en sus discordias. Un día llegó a Córdoba el rey Sancho el Craso
en demanda de auxilio para recuperar el trono y Al-Nasir gozó del placer
de ver humillarse ante él al hijo de Ramiro.
La versión cristiana

En la era 977 [939], a saber, en la segunda feria (lunes) a la hora tercia
mostró Dios un signo en el cielo y el sol se convirtió en tinieblas durante
casi una hora en todo el mundo. Después, a los dieciocho días, el séptimo
de los idus de agosto [6 de agosto] en el día que los cristianos celebran a
los santos Justo y Pastor, tercera feria (martes), vinieron los cordobeses
a Simancas con su nefandísimo rey Abd al-Rahman y con todo su ejército
y fijaron allí su campamento. Encontraron al rey Ramiro y sus condes que
salieron reunidos con él y con sus huestes, a saber: Fernán González y
Asur Fernández y otra multitud de guerreros. Ayudándole Dios, cayeron
sobre los moros y mataron a espada ese día casi tres mil y quizá más; y
allí fué capturado el moro Abu Yahya. Dieciséis días después, el doce
de las calendas de septiembre [21 agosto], mientras los moros huían y tra¬
taban de salir de tierra de cristianos, les salieron al encuentro en un lugar
llamado Leocaput, junto al río Verbera, y allí fueron dispersados los isla¬
mitas y bastantes fueron muertos y despojados. Y se alegraron mucho los
cristianos, porque volvieron con muchas riquezas y se regocijaron de sus
despojos y está llena de ellos Galicia y Castilla y Alava y Pamplona, con
su rey García Sánchez. ¡Gracias a Dios!
De los Anales Castellanos Primeros (Según el texto ed. pof

Gómcz-Moreno: Discursos. .. ante la Academia de la Historia, 24).

La versión islamita
Abd al-Rahman (III) ben Muhammad, el califa Omeya de Al-Andalus,
hizo en el año 327 [939] una expedición a la cabeza de un ejército de más
de doscientos mil hombres. Fué a sitiar la capital de los gallegos, es decir,
Zamora, la ciudad de que hablamos. Entre las naciones con quienes estaban
en guerra los habitantes de Al-Andalus, eran los gallegos los más poderosos;
aunque los francos combatiesen también a los musulmanes, los gallegos
constituían sus más temibles enemigos. Abd al-Rahman ben Muhammad,
príncipe de Al-Andalus, tenía ün visir perteneciente a la familia de los

278

CLAUDIO SÁNCHEZ-ALBORNOZ

Omeyas, llamado Ahmad ben Ishaq; como consecuencia de un delito que
provocó su cólera, el soberano le mandó ejecutar. Ese visir tenía un herma¬
no, llamado Umaiya, que residía en Santarém, ciudad que formaba parte
de las fronteras de Al-Andalus. Habiendo sabido la suerte de su hermano
se rebeló contra Abd al-Rahman y se puso al servicio de Ramiro, rey
de los gallegos; le ayudó contra los musulmanes y le suministró informes
sobre los puntos débiles de su línea de defensa. Algún tiempo después
Umaiya salió de su ciudad para ir de caza a una de sus fincas de recreo.
Durante su ausencia uno de sus oficiales se apoderó de la población, le
impidió el acceso a ella y escribió a Abd al-Rahman poniéndole al corriente
(de lo ocurrido). Umaiya ben Ishaq, hermano del visir muerto, marchó
entonces junto a Ramiro, quien le acogió bien, le nombró su ministro y le
admitió en el número de sus cortesanos.
Abd al-Rahman III, soberano de Al-Andalus, hizo, pues, una expedición
contra la ciudad de Zamora, capital de los gallegos, a la cabeza de más de
cien mil hombres, y tuvo lugar una batalla entre él y Ramiro, rey de los
gallegos, en Xawwal del 327 [julio-agosto 939], como hemos dicho ya.
Fueron los musulmanes quienes al principio llevaron ventaja (en la pelea);
pero después de haber sido atacados y de haberse visto obligados a retirarse,
los cristianos volvieron a la carga e hicieron a los musulmanes, que habían
AJhandega), cincuenta mil muertos. Se
atravesado el “Foso” (al-handaq
dice que fué Umaiya ben Ishaq quien impidió a Ramiro que persiguiera
a los sobrevivientes del ejército musulmán; le puso en guardia contra una
emboscada posible y le aconsejó que era mejor apoderarse de las riquezas,
de las armas y de las tiendas del campamento musulmán; sin su interven¬
ción el ejército musulmán entero hubiera sido aniquilado.
Más tarde, Umaiya pidió el amán a Abd al-Rahman III y escapó del
territorio de Ramiro. El soberano le favoreció con la mejor acogida.

=

Del Kitab al-Rawd al-Mitar de Abd al-Munim al-Himyari
(Según versión francesa de Lévi-Provençal: La péninsule ibérique au Moyen Age, 121).

OTRA VEZ BIZANCIO Y CORDOBA
El Imperio Bizantino y Al-Andalus constituían las dos grandes poten¬
cias del Mediterráneo, tenían los mismos enemigos en los reinos musulmanes africanos y por ello mantenían amistosas relaciones. El gran eru¬
dito Al-Maqqari describe aquí la aparatosa recepción de los embajadores del emperador de Bizancio por Abd al-Rahman 111. Su relato ayuda,
además, a conocer el ceremonial palatino en la Córdoba de la primera mi¬
tad del siglo X y la importancia atribuida por los Omeyas andaluces a re¬
tóricos y poetas.

ESPAÑA

CALIFAL

279

“Tan pronto como se enteró el califa Al-Nasir del desembarco en Pechi¬
na de los embajadores enviados por el emperador griego, empezó a hacer
preparativos para su recepción, pues pensaba recibirlos con todos los hono¬
res debidos y con el mayor aparato posible. Por esto envió órdenes a Yahya
ben Muhammad ben Layt y a otras personas distinguidas de su corte a fin
de que inmediatamente acudieran a Pechina y atendieran a los embajadores,
y cuidaran de que no les faltase ninguna cosa necesaria para el viaje a la
capital. Cuando se aproximaron a Córdoba, varios generales, seguidos de sus
respectivas tropas, completamente armadas y equipadas como si fueran a la
guerra, salieron a su encuentro. Y cuando ya estaban muy cerca, dos de
los jefes eunucos de Abd al-Rahman se adelantaron hacia ellos, con órdenes
de tratarlos con el mayor respeto y atención, demostrándoles cuánto desea¬
ban honrarles; ya que los eunucos en aquella época eran de los funcionarios
más elevados de la corte, exclusivamente empleados en el servicio del califa
y de su harén, y tenían además el palacio a su custodia. Los embajadores y
su séquito fueron alojados en una casa de campo que pertenecía al emir
Al-Hakam, presunto heredero de la corona y se hallaba situada en el subur¬
bio de la otra orilla del Guadalquivir (en la Al-Munya de Nasar).
No se permitió a nadie, noble ni plebeyo, visitarlos ni mantener ninguna
comunicación con ellos. Un cierto número de chambelanes, de entre los
servidores principales de la casa del califa, fueron encargados de apartar a
los que buscaran aproximarse a los mismos. Además se colocó a la puerta
de la Al-Munya una guardia de 16 hombres, que se relevaban de cuatro en
cuatro, día y noche. Abd al-Rahman dejó entonces el palacio de Medina
Al-Zahra, donde estaba viviendo a la sazón y se dirigió al de Córdoba.
Señaló para la audiencia el sábado 11 del mes de Rabi Awal del año 338,
fijó la sala abovedada de su palacio de Al-Zahra para que tuviera lugar y
se enviaron las órdenes necesarias para que concurrieran, a la inmediata
ceremonia, altos funcionarios del Estado y los jefes de las tropas. El salón
se decoró espléndidamente y en medio se levantó un trono brillante de oro,
resplandeciente de joyas. A la derecha del trono se colocaron cinco de los
hijos del califa en el orden siguiente: su hijo mayor Al-Hakam, heredero
presunto, Abu Allah, Abd al-Aziz, Al-Asbag y el último Marwan. A la
izquierda del califa se situaron sus otros hijos: Al-Mundzir, Abd al-Jabbar
y Sulayman. Abd al-Malik, como estaba entonces enfermo, no acudió
a la
ceremonia. Después de los príncipes estaban los visires, cada uno en su
puesto a la derecha y a la izquierda del trono. Después los chambelanes, los
hijos de los visires, los libertos del califa y los oficiales de su casa. El patio
del palacio había sido previamente arreglado con magníficas alfombras y
tapices, y se colocaron sobre todas las puertas y arcos, tejidos de seda de
maravillosa factura.
En seguida entraron en el salón los embajadores y se quedaron asom¬
brados ante la magnificencia desplegada por el califa al mismo tiempo que
de su gran poder. Avanzaron entonces unos pasos y presentaron la carta