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INTRODUCCION

Martin Lutero personaje principal en el desarrollo de la Reforma Protestante,


hombre enérgico y con convicciones firmes, nace una noche entre el 10 y 11 de
febrero de 1483 en Eisleben, en Turinjia región dependiente de Sajonia.
Recién conquistado el título de doctor cambia su apellido Luder por Lutero,
derivándolo de Lauther, que en alemán antiguo significa “claro, limpio, puro”.

Primogénito de nueve hermanos hijos de Hans Luder y Margarethe Zeigler. Ambos


progenitores eran de familia pobre y extremadamente severos, sometido a serios
castigos en opinión del propio Lutero “siempre quisieron mi bien; sus intenciones
para conmigo siempre fueron buenas, procedían desde el fondo de su corazón”, pero
sabemos que a menudo fue golpeado violentamente razón por la cual huyó de la casa.
Contrariando a su padre egresa de la Universidad de Erfurt, como maestro de
Filosofía, en un traslado para ver a su familia cae un rayo a sus pies, promete
convertirse en monje si se salva.
A pesar de la negación de su padre tomo los votos y fue ordenado sacerdote a los 24
años de edad.
En su etapa estudiantil pronto demostró muestras de impertinencia y osadía en sus
manifestaciones.
Debemos considerar que como seremos humanos somos influenciables y por esto la
importancia de conocer la infancia de Martín Lutero, porque nos permite preveer,
las convicciones firmes, la conducta enérgica pero al mismo tiempo colérica.
La Iglesia lo llamó desacato, pero podemos marcarlo como una virtud para sustentar
y apoyar los propios ideales a pesar de exponerlo todo.
Por desgracia como muchos de los ideales que conocemos, al ser aterrizados, son mal
interpretados o manipulados para nuestra mejor conveniencia destruyendo su
esencia misma.
DESARROLLO

La Reforma Protestante fue un movimiento reformador religioso en la Europa


cristiana del siglo XVI, comenzo en el año 1517 cuando el monge aleman Martin
Lutero publico sus 95 Tesis contra la Venta de Indulgencias, donde criticaba las
practicas inmorales de la Iglesia Catolica, este se veria envuelta en conflictos
religiosos y politicos que provocarian guerras religiosas europeas (Guerra de los
Treinta años) que concluirian con la Paz de Westfalia que oficializaba la convivencia
de religiones. El resultado de la Refoma Protestante seria la separacion de las
iglesias emergentes reformadoras y la Iglesia Catolica. El papado romano como
reaccion a la Reforma Protestante convoco al Concilio de Trento para iniciar una
Contrarreforma, donde se reafirmaron todas las doctrinas catolicas rechazadas por
el protestantismo.

Causas de la Reforma Protestante en Europa

Causas Políticas y Religiosas de la Reforma Protestante


A partir del siglo XIV, la autoridad papal sufrio un fuerte declinio: Por un lado,
perdian la fuerza politica con la que antes lograron erigirse como supremos
moderadores de controversias politicas en los siglos anterioes. En el siglo XIV, en
Europa, se comenzo a afianzarse el nacionalismo entre los gobernantes locales, que
se desvinculaban de la sumision al emperador y al Papa.

Por otro lado, el Exilio de Avignon (1308-1376), con la dependencia del papa al rey
de Francia, y el Cisma de Occidente de la Iglesia Catolica (1378-1417), durante el
cual hubo hasta tres papas al mismo tiempo, socabaron mucho la autoridad y
prestigio del pontifice romano delante del pueblo. En ese contexto, surgieron
muchas teorias consiliadoras, que sustentaban la superioridad del Concilio sobre el
papa, llegando a proponerse modelos de Iglesia de tipo "democratico". Como
consecuencia de todo eso, se afirmaban las tendencias para la formacion de iglesias
nacionales (en Francia, Alemania e Inglaterra), lo que constituyo una de las
principales causas de la Reforma Protestante.

Causas Culturales de la Reforma Protestante

Un viento de novedad recorrio a Europa a partir del siglo XV: era el Renacimiento
que, reacciono contra la subordinacion directa de todo lo relacionado con la religion,
tipica de la Edad Media, reivindicaba la necesidad de la autonomia de las actividades
humanas, con el riesgo, sin embargo, de llegar a la separacion. Era el inicio del
camino que llevo al hombre occidental al progresivo abandono y hasta negacion de
Dios, caracteristicas de la epoca moderna y contemporanea.
Al mismo tiempo, la teologia perdia el contacto con la reflexion de los grandes
autores medievales (Santo Tomas de Aquino, Buenaventura) para reducirse a solo
discusiones vacias, lejos de la realidad (nominalismo). Occam, que ejercio gran
influencia sobre Martin lutero, redujo mucho la capacidad de la mente humana para
llegar a la realidad, encuanto ensalzaba la omnipotencia divina. En general, la teologia
como decia el propio Lutero, "estaba reducida a meras opiniones... sin mas certeza
alguna".

John Wycliffe, Juan Huss y Wessel son los precursores de los movimientos
reformadores de los siglos XIV y XV, que instan a la creacion de una Iglesia visible,
espiritual y pobre, sin poderes ni estructuras. En esos mismos siglos, se difundieron
las corrientes espirituales y misticas, , que acentuaban la dimensión íntima y
experiencia subjetiva con Dios y que evidenciaba unilateralmente la omnipotencia de
la gracia divina, llegando hasta a considerar inutiles las obras del cristiano para su
salvacion. Esas ideas tuvieron un lugar fundamental en la doctrina luterana
Causas Religiosas de la Reforma Protestante

Ademas de aquellas causas, una de las causas más relevantes para iniciar la reforma
religiosa fue la corrupcion generalizada del clero romano. Esta causa propicio el
inicio de la Reforma Protestante, ya que, el monge aleman Martin Lutero al publicar
sus 95 Tesis denuncio las doctrinas y la inmoralidad del clero en Roma, esto, dio
inicio a la Reforma Protestante en Alemania , la que se expanderia por toda Europa.

Los Obispos provenian exclusivamnete de la nobleza, llevaban una vida mundana,


ocupados en acumular cada vez mas riquezas, sin preocuparse de su responsabilidad
pastoral. Los sacerdotes eran numerosos, pero principalmente en el campo
(proletariado clerical): eran pobres, poco instruidos, en su gran mayoria no
respetaban el celibato. Tambien en los conventos y monasterios la situacion era
mucho mas lamentable.

Causas Sociales de la Reforma Protestante

Sobretodo en Alemania, dos clases sociales: nobles y campesinos sufrieron por la


crisis economica surgida despues del descubrimiento de America (gran cantidad de
metales preciosos ingresaron a Europa lo que ocasiono la "Revolucion de los Precios".
Los primeros perdieron su antiguo poder y procuraron el medio para recuperarlo, los
nobles vieron en las bienes de la Iglesia la manera mas facil de recuperar su estatus
e influencia en la region. Entre los campesinos, en su condicion de esclavos se
incubaba el germen revolucionario, que ya habia explotado con violencia en revueltas
campesinas que, periodicamente, sacudian a Alemania, desde el final del siglo XV.
Ellos esperaban la hora de su propia liberacion.

Los burgueses, comerciantes que acumulaban riquezas, vieron en la Iglesia Catolica


un obstaculo para la extension de sus negocios mercantiles, apoyaron en la formacion
de iglesias nacionales con doctrinas capitalistas que apoyaban el enriquecimiento del
hombre como señal divina de salvacion.

Todo ese conjunto de factores religiosos, culturales, politicos y sociales


constituyeron un inmensa materia explosiva que daria inicio a la Reforma
Protestante. El teologo y reformador nacido en Alemania, Martin Lutero, fue la
personalidad que iniciaria esta reforma religiosa a partir de la publicacion en la
Iglesia de Wittenberg de sus 95 Tesis contra la venta de indulgencias, publicada en
noviembre de 1517

En la misma epoca, independientemente de Martin Lutero, comenzaron su


predicacion reformista Ulrico Zuinglio, en Suiza; Juan Calvino, en Francia. El
movimiento reformador, surgio en paises diferentes y de determinadas situaciones
historicas, presenta -dentro de algunas diferencias inevitables - una caracteristica
de unidad fundamental.

Origen del termino protestante

El termino "Protestante" surge o deriva de un hecho historico, en donde los


principes alemanes durante la Dieta de Espira (1529), protestan contra las
decisiones de caracter religioso en el Edicto de Worms, que proscribe y prohibe las
enseñanzas del reformador aleman Martin Lutero. Es por ello, que a este grupo de
principes alemanes de religion luterana se les denomina protestantes, en relacion al
acto de protestar, este significado se extenderia a los movimentos reformistas
religiosas que se separian de la Iglesia Catolica durante el siglo XVI
MARTIN LUTERO (1.483-1.546).
En Octubre de 1.517, da inicio a lo que sería el movimiento espiritual más importante
desde la época apostólica, al clavar las famosas “95 tesis” contra las indulgencias, en
la puerta de la abadía de Wittenberg. En menos de cuarenta años la reforma
avanzaría en tal forma que haría pedazos el poder absolutista papal negándole a
Roma su derecho a interpretar autoritariamente las Sagradas Escrituras,
administrar sacramentos, dar autoridad divina a sus ministros y arrogarse el
derecho de controlar, a través de sus sacerdotes, el acceso a la salvación.

Lutero alzó la bandera de la apostólica doctrina de la justificación por la fe,


Desarrollada por Pablo en la epístola a los Romanos. Esta exhumación de la doctrina
archivada por la Iglesia de Roma, comienza a devolverle al cristianismo su figura
Primitiva.

Las dos fórmulas basales de su enseñanza serán: Sola fide (solo por la fe) y Sola
Scriptura (Solo las Escrituras). Partiendo de la condición depravada del hombre,
Enceguecido por el pecado, solamente la gracia de Dios puede salvarlo, y esta gracia
se alcanza solo por la fe. El hombre, por lo tanto, carece de mérito en su salvación,
Correspondiendo todo a la misericordia de Dios. Las Sagradas Escrituras son la
única fuente de verdad, y deben ser analizadas individualmente porque son fáciles
de entender y la guía del Espíritu Santo ayuda en forma individual a su comprensión.
Los reformadores negaban todo el mecanismo sacramental y el valor de las buenas
obras en la salvación, así como también la pretendida guía del Espíritu Santo a
través de la Tradición, los Papas y la Iglesia.

El término usual apara el movimiento religiosa que hizo su aparición en la Europa


Occidental en el siglo XVI, y el cual, mientras clamaba ostensiblemente por una
renovación interna de la Iglesia, condujo realmente a una gran revuelta contra ella y
un abandono de las principales creencias religiosas. Debemos rever las
características generales de este movimiento desde las siguientes características:
Causas de la reforma;
Ideas y propósitos originales de los reformistas;
Difusión de la Reforma en varios países;
Diferentes formas de la Reforma;

* CAUSAS DE LA REFORMA

Las causas de la gran revuelta religiosa del siglo XVI, deben ser buscadas desde tan
atrás como el siglo XIV. La doctrina de la Iglesia, es verdad, había permanecido pura
y las numerosas instituciones medievales de beneficio de la Iglesia continuaron su
curso ininterrumpidamente.

La vida eclesiástica y religiosa mostró en varios lugares vigor y variedad; abundaron


obras de educación y caridad; el arte religioso en todas sus formas tenía una fuerza
viva; misioneros domésticos eran muchos e influyentes; la literatura piadosa y
edificante era común y apreciada, sin embargo crecieron en muchas partes de
Europa condiciones políticas y sociales que pusieron trabas a las sinceras actividades
de renovación de la Iglesia, que encontraron una oportunidad única para liberar
todas la fuerzas de la herejía y del cisma por tanto tiempo refrendadas por la
armoniosa acción de las autoridades eclesiásticas y civiles.

a) Desde las invasiones bárbaras de la Iglesia había efectuado una completa


transformación y revitalización de las razas de la Europa Occidental y un
glorioso desarrollo de la vida intelectual y religiosa. El papado había llegado a
ser el poderoso centro de la familia Cristiana de la naciones y como lo había
hecho por siglos, en unión con el episcopado y el clero, realizó una actividad de
las más benéficas. Con la organización eclesiástica completamente
desarrollada, llego a darse el que las actividades de gobierno de los cuerpo
eclesiásticos no estuvieran más confinadas al ámbito eclesiástico, sino que
afectaban casi toda la esfera de la vida popular. Gradualmente, una lamentable
actitud mundana fue manifestándose en muchos altos eclesiásticos. Su objeto
principal (conducir a los hombres a su meta eterna) tomaba muy poco su
atención, y las actividades mundanas se volvieron en muchos casos su principal
interés. Poder político, posesiones materiales, privilegiada posición en la vida
pública, la defensa de los derechos históricos antiguos, intereses terrenales
de diversos tipos eran muy frecuentemente el principal propósito de muchos
del alto clero. La solicitud pastoral, el propósito específicamente religioso y
eclesiástico, fue bastante relegada a un segundo plano, sin dejar de considerar
diversos intentos vivos y exitosos de rectificar los males existentes.

b) Conectados de cerca con lo anterior, existían diversos abusos en la vida del


clero y del pueblo. En la Curia Papal los intereses políticos y una vida mundana
eran con frecuencia prominentes. Muchos obispos y abades (especialmente en
los países en los cuales también eran príncipes del territorio) se mostraban a
sí mismos más soberanos seculares que como siervos de la Iglesia. Muchos
miembros de los capítulos de la catedral y otros eclesiásticos beneficiados
estaban principalmente preocupados con su renta y en cómo hacer para
aumentarla, especialmente a través de la unión de prebendas (incluso sedes
episcopales) en las manos de una persona, que luego gozaba de una gran renta y
mayor poder. La lujuria prevaleció abiertamente en el alto clero era
frecuentemente oprimido. La formación científica y ascética del clero dejaba
mucho que desear, siendo el estándar de muchos muy bajo y la práctica del
celibato no se observaba en todos lados. No menos sería la condición de
muchos monasterios masculinos e incluso, femeninos (que eran frecuentemente
hogares para las hijas solteras de la nobleza). El prestigio formal del clero
había sufrido así enormemente, y sus miembros eran muchos lugares
considerados con desprecio. Para el pueblo Cristiano, en muchos distritos de la
ignorancia, la superstición, la indiferencia religiosa y la inmoralidad eran
corrientes. Sin embargo, esfuerzos rigurosos para restaurar la vida fueron
hechos en la mayoría de las tierras, y lado por lado con este decaimiento moral
aparecen numerosos ejemplos de sincera y recta vida cristiana. Tales
esfuerzos, no obstante, eran muy frecuentemente confinados a círculos
limitados.

Desde el siglo XIV, la demanda por una “Reforma de la cabeza y de los miembros”
(reformatio in capite et in membris) había sido voceada con una cada vez mayor
energía por hombres serios y sensatos, pero el mismo reclamo fue sostenido
también por hombres que no tenían un deseo sincero de una renovación religiosa,
aspirando meramente a reformas para los demás pero no para sí mismos y buscando
solamente sus propios intereses. Este llamado de la reforma de la cabeza y de los
miembros, discutido en muchos escritos y en conversaciones con insistencia acerca
de los abusos existentes y con frecuencia exagerados, tendía necesariamente a
rebajar aún más al clero a los ojos de las personas, especialmente porque los
concilios del siglo XV, aunque bastante ocupados en tentativas de reforma, no
tuvieron éxito en cumplirlas extensiva o permanentemente.

c) La autoridad de la Santa Sede también había sido seriamente dañada, en parte


por la culpa de algunos de sus ocupantes y en parte por acción de los príncipes
seculares.
La transferencia del Papa a Aviñón, en el siglo XIV, fue un grave error. Desde
entonces el carácter universal del Papado quedó obscurecido en las mentes de los
cristianos.
Ciertas partes del pleito con Luis el Bávaro y con los Espirituales Franciscanos
claramente indicaban un declinar del poder papal.

La explosión más severa ocurrió con el desastroso cisma papal (1378- 1418) que
familiarizó a los Cristianos de Occidente con la idea de que la guerra debía ser
hecha, con todas las armas materiales y espirituales, contra uno a quien que muchos
otros Cristianos consideraban como único Papa legítimo. Después de la restauración
de la unidad, los intentos de la reforma de la Curia Papal no fueron consistentes. El
humanismo y los Ideales del Renacimiento fueron celosamente cultivados en Roma y,
desafortunadamente, las tendencias paganas de ese movimiento, tan opuestas a la
Ley moral Cristiana, afectaron muy profundamente la vida de muchos altos
eclesiásticos, hasta el punto que esas ideas mundanas, la lujuria, y la inmoralidad
rápidamente ganaron terreno en el centro de la vida eclesiástica. Cuando la
autoridad eclesiástica se debilitó en la cabeza-frontal, necesariamente decayó en
todos los demás lugares. También había serios abusos administrativos en la Curia
Papal. La cada vez mayor centralización de la administración eclesiástica había
originado muchos beneficios eclesiásticos en todas las partes de la Cristiandad
fuesen conferidos a Roma, mientras que en la concesión de los mismos intereses
personales del peticionario, eran con mucho frecuencia considerados antes que las
necesidades espirituales de los fieles. Los diversos tipos de restricción también se
habían convertido en un grave abuso. La insatisfacción se sintió ampliamente entre
el clero con las muchas tazas impuestas por la Curia en referencia a los beneficios
eclesiásticos. En el siglo XIV esas tazas provocaron grandes quejas.
Proporcionalmente a la pérdida de respecto de muchos por la autoridad papal, el
resentimiento creció tanto contra la Curia como contra el Papado. Los concilios de
reforma del siglo XV, envés de mejorar la situación, debilitaron más todavía a las
más altas autoridades eclesiásticas por razón de tendencias y medidas anti-papales.

d) Mientras tanto, se había desarrollado en los príncipes y gobernadores una


conciencia nacional, puramente temporal y en gran parte hostil a la Iglesia; las
fuerzas del mal interfirieron más frecuentemente en cuestiones eclesiásticas y la
influencia directa ejercida por laicos en la administración doméstica de la Iglesia
aumentó rápidamente. En el transcurso de los siglos XIV y XV, surgió el moderno
concepto de Estado. Durante el periodo precedente muchas cuestiones de una
naturaleza secular o mixta habían sido reguladas o gobernadas por la Iglesia, en
contacto con el desarrollo histórico de la sociedad Europea. Con la creciente auto-
conciencia del Estado, los gobiernos seculares buscaron controlar todo lo que cabía
dentro de su competencia, lo cual, aunque en gran parte justificable, era nuevo y
ofensivo, y condujo luego a frecuentes colisiones entre Iglesia y Estado. El Estado,
además, debido a la cercana conexión histórica entre los órdenes secular y
eclesiástico, invadió el ámbito eclesial.
Durante el curso del Cisma de Occidente (1378 – 1418) los papas adversarios
buscaban el apoyo de los poderes seculares, y entonces dieron a los últimos ocasión
abundante para interferir en los asuntos puramente eclesiásticos. Nuevamente, para
fortalecer su autoridad en la cara a tendencias anti – papales, los papas del siglo XV
hicieron en varias ocasiones ciertas concesiones a las autoridades civiles, tanto que
éstas vinieron a considerar los asuntos eclesiásticos como dentro de su dominio. En
lo futuro, la Iglesia habría de estar no sobre, sino subordinada al poder civil, y
crecientemente amenazada con una total sujeción. De acuerdo a la autoconciencia
nacional desarrollada en los varios países de Europa, el sentido de la unidad e
independencia de la familia Cristiana de naciones se hizo más débil. La envidia entre
las naciones aumentó, el egoísmo ganó terreno, se hizo más ancha la brecha entre la
política y la moral y religión Cristianas, y peligrosas y descontentas tendencias
revolucionarias se esparcieron rápidamente entre la gente.

Mientras tanto, el amor por la riqueza recibió un gran incentivo con el


descubrimiento del Nuevo Mundo, el rápido desarrollo del comercio y la nueva
prosperidad de las ciudades. En la vida pública, se manifestó una polifacética e
intensa actividad, presagiando una nueva era e inclinando la mentalidad popular a
cambios en la hasta ahora indivisa provincia de la religión.

e) El Renacimiento y el Humanismo introdujeron parcialmente y nutrieron


grandemente esas condiciones. El amor al lujo fue pronto asociado con el
Renacimiento del arte y de la literatura del paganismo Greco-Romano. El ideal
religioso del Cristianismo estaba perdido de vista para una gran extensión de gente;
la más alta cultura intelectual, anteriormente confinada en gran medida al clero,
pero ahora común entre el laicado, asumió un carácter secular y fue en muchos casos
nutrida activa y prácticamente por un espíritu, moralidad y perspectivas paganas. Un
crudo materialismo apareció entre las clases más altas del a sociedad y en el mundo
educado, caracterizado por un gran amos al placer, un deseo de adquisición, y una
voluptuosidad de vida diametralmente opuesta a la moralidad Cristiana. Apenas un
tímido interés en la vida sobrenatural sobrevivió. El nuevo arte de imprimir hizo que
fuera posible diseminar abiertamente las obras de autores paganos y de sus
imitadores humanistas.

Poemas y romances inmorales, picante sátiras sobre personalidades e instituciones


eclesiásticas, trabajos y canciones revolucionarias, circularon en todas las
direcciones y causaron inmenso daño. A medida que creció el Humanismo, trabó una
violente guerra contra el Escolasticismo de aquel tiempo. El método teológico
tradicional se había degenerado bastante debido al meticuloso, quisquilloso modo de
tratar las cuestiones teológicas, y un sólido y fuerte tratamiento de la teología
había infelizmente desaparecido de muchas escuelas y escritos. Los Humanistas
cultivaron nuevos métodos y basaron la Teología en la Biblia y en el estudio de los
Padres de la Iglesia, un movimiento esencialmente bueno que correctamente
desarrollado debería haber renovado el estudio de la Teología. Pero la violencia de
los Humanistas, su exagerado ataque el Escolasticismo y la frecuenta obscuridad de
su enseñanza suscitaron una fuerte oposición de parte de los Escolásticos más
representativos.

El nuevo movimiento, sin embargo, había ganado la simpatía del mundo laico y de la
sección del clero devota al Humanismo. Se hizo demasiado inminente el peligro de
que la Reforma no se quedara confinada a los métodos teológicos sino que se
extendiera al contenido del dogma, y de que encontrara apoyo de difusión en los
círculos humanistas.
El suelo estaba entonces listo para el crecimiento de movimientos revolucionarios en
la esfera religiosa. Muchas graves advertencias fueron de hecho proclamadas,
indicando el inminente peligro y urgiendo una fundamental reforma de las malas
condiciones de entonces. Mucho había sido hecho en esa dirección por el movimiento
de reforma en varias órdenes religiosas y por los esfuerzos apostólicos de
individuos celosos. Pero una renovación general de la vida eclesiástica y un
mejoramiento uniforme de las malas condiciones, empezando por Roma misma, el
centro de la Iglesia, no fue prontamente asumido, y pronto fue necesario tan sólo un
impulso externo para precipitar una revolución, que habría separar de la unidad de la
Iglesia grandes territorios de Europa Central y a casi todo el Norte de Europa.

* PROPOSITOS E IDEAS ORIGINALES DE LOS REFORMISTAS

El primer impulso para la secesión fue propiciado por la oposición de Lutero en


Alemania y de Zuinglio en la Suiza Alemana a la promulgación por parte de León X de
una indulgencia por contribuciones para la construcción de la Nueva Basílica de San
Pedro en Roma. En tales casos, la verdadera doctrina de las indulgencias como una
remisión de las penas del pecado (no de la culpa del pecado) había sido sostenida, y
las condiciones necesarias (especialmente la obligación de la contrita confesión para
la absolución del pecado) eran siempre inculcadas. Pero el donativo para un buen fin,
prescrito apenas como una buena obra suplementaria a las condiciones principales
para el lucro de la indulgencia, era con frecuencia prominentemente enfatizado.

La guerra contra los Turcos y otras crisis, la erección de iglesias y monasterios y


numerosas causas llevaron a la concesión de indulgencias en el siglo XV.
Sin embargo en la práctica y, por consiguiente, en la mente del público la
promulgación de indulgencias tomó un cariz económica y, como era frecuente,
muchos vinieran a considerarlas como un impuesto opresivo.

La promulgación de indulgencias para la nueva Basílica de San Pedro proporcionó a


Lutero una oportunidad para ataca a las indulgencias en general, y ese fue ataque
fue la causa inmediata de la Reforma en Alemania.

La gran aceptación que recibió Lutero en su primera aparición, tanto en círculos


humanísticos como entre algunos teólogos y algunos de los laicos de buena línea, fue
debida a una insatisfacción con los abusos existentes.

Pronto fue evidente que planeaba subvertir todas las instituciones fundamentales de
la Iglesia. Empezando por proclamar la falsa doctrina de la “justificación por la sola
fe”, rechazo después todas las medicinas sobrenaturales (especialmente los
sacramentos y la Misa), negó el mérito de las buenas obras (condenando así los votos
monásticos al ascetismo cristiano en general), y finalmente rechazó la institución de
un genuino sacerdocio jerárquico (especialmente el papado) en la Iglesia. Su doctrina
de la Biblia como la única regla de fe, con el rechazo de roda autoridad eclesiástica,
estableció el subjetivismo en cuestiones de fe.

Numerosos monjes y monjas que dejaron los monasterios para romper sus votos y
muchos sacerdotes que abrazaron su causa con la intención de casarse. El apoyo de
su soberano, Federico de Sajonia, fue de gran importancia. Pronto después príncipes
seculares y magistrados municipales hicieron de la Reforma un pretexto para
interferencias arbitrarias en asuntos puramente religioso eclesiásticos, para
apropiarse de la propiedad eclesiástica y disponer de la misma a su voluntad.

La guerra de los campesinos, los elementos más oprimidos de la sociedad alemana


pusieron en práctica la doctrina del reformista.
Decretos arbitrarios fueron promulgados por los magistrados con relación a la
organización eclesiástica; los consejeros que permanecieron fieles a la Fe Católica
fueron expulsados del consejo, y los servicios católicos fueron prohibidos en la
ciudad.

El Calvinismo es distinto del Luteranismo y del Zuinglianismo por una forma más
rígida y consistente de doctrina y por el rigor de sus preceptos morales que regulan
la entera vida doméstica y pública de los ciudadanos. La organización eclesiástica de
Calvino fue declarada ley fundamental de la República de Ginebra y las autoridades
dieron su total apoyo al reformista en el establecimiento de su nuevo tribunal de
ética y fue introducido en Ginebra a través de la violencia.

El origen de la Reforma en Inglaterra fue completamente distinto. Aquí, el sensual y


tiránico Enrique VIII, con el apoyo de Tomás Cranmer, a quien el rey nombró
Arzobispo de Canterbury, apartó a su país de la unidad eclesial porque el Papa, como
el verdadero guardián de la ley Divina, se negó a reconocer el inválido matrimonio del
rey con Ana Bolena estando viva su legítima esposa.
En Inglaterra, el poder civil también se constituyó a sí mismo como el juez supremo
en cuestiones de fe, y puso la base para ulteriores innovaciones religiosas
arbitrarias. Aquí también la fuerza fue empleada para difundir las nuevas doctrinas.

* EL METODO DE DIFUSION DE LA REFORMA


Los fundadores y colaboradores de la Reforma no fueron escrupulosos al elegir los
medios para la extensión de la misma, valiéndose de cualquier factor que pudiese
contribuir con su movimiento.

a) La denuncia de abusos reales y supuestos en la vida eclesial y de manera


conquistaron a muchos que estaban insatisfechos con las condiciones
existentes de la autoridad Papal y estaban listos para apoyar cualquier
movimiento que prometía cambio, pero especialmente el odio a Roma. Los
panfletos eran circulados por todos los sitios entre el pueblo con caricaturas
insolentes y degradantes del Papa.

b) Se tomó ventaja de las divisiones existentes en muchos lugares entre las


autoridades civiles y eclesiásticas.

c) La Reforma permitió secularizar la basta riqueza eclesial; los príncipes y


autoridades municipales fueron invitados a dividir la propiedad eclesiástica y a
emplearla para sus propios propósitos.

d) Las emociones humanas, a las cuales los Reformistas apelaron de las diversas
maneras, fueron otro medio de expansión de la Reforma. Las mismas ideas que
estos innovadores defendían la libertad cristiana, licencia de pensamiento, el
derecho y capacidad de cada individuo de encontrar su propia fe en la Biblia y
otros principios similares eran muy seductores para muchos.

e) Mientras la gente del clero no daba mucha importancia a esta nueva Reforma,
los protestantes ponían más empeño en su causa siendo hábiles en los
sermones y escritos populares que apelaban a las debilidades del carácter y
declararon su intención de abolir sólo las cosas respaldadas por invención
humana.

f) Muchas nuevas instituciones introducidas por los Reformistas favorecieron a la


muchedumbre; como por ejemplo la recepción del cáliz por todas las personas, el uso
de la lengua vernácula en el servicio divino, los himnos religiosos populares usados
durante los servicios, la lectura de la Biblia, la negación de las diferencias esenciales
entre el clero y el laicado.
g) Finalmente, uno de los principales medios empleados para promover la expansión
de la Reforma fue el uso de la violencia por parte de los príncipes y de las
autoridades municipales.

El principio “Cuius regio, illitus et religio” (Los súbditos deben someterse a la


elección de religión del jefe del territorio) es un fruto de la Reforma y fue puesto
en práctica por ella y por sus adherentes en cualquier lugar en donde poseyeron la
fuerza necesaria.
* LA DIFUSION DE LA REFORMA EN LOS DIVEROS PAISES
ALEMANIA Y LA SUIZA ALEMANA:
La Reforma fue inaugurada en Alemania cuando Lutero fijó sus celebradas tesis en
la puerta de la Iglesia en Wittenberg, el 31 de Octubre de 1517. Lutero fue
protegido de las consecuencias de la excomunión papal y de la proscripción imperial
por el Elector Federico de Sajonia, soberano territorial; fomentó la formación de
comunidades luteranas dentro de sus dominios; regresando a Wittemberg y
reasumió el liderazgo del movimiento de Reforma, en oposición a los Anabaptistas.

Entre los príncipes que prontamente se asociaron a Lutero y secundaron sus


esfuerzos estuvieron: Juan de Sajonia (hermano de Federico); El gran Maestro
Albet de Prusia, que convirtió las tierras de su orden en un ducado secular,
tornándose su señor hereditario al aceptar el aceptar el Luteranismo; Los duques
Enrique y Alberto de Friesland del este; Landgrave Felipe Hesse, quien se declaró a
favor en 1524.

Mientras tanto en varias ciudades imperiales de Alemania el movimiento de Reforma


fue iniciado por seguidores de Lutero especialmente en Ulm, Augsburgo,
Nuremberg, Nördligen, Frankfort on the Main y Bremen. Los príncipes luteranos
formaron la Alianza de Torgau el 4 de Mayo de 1526, para su defensa común. A
través de su aparición de la Dieta de Séller en 1526, aseguraron la adopción de la
resolución de que, con relación al Edicto Worms, contra Lutero y sus doctrinas
erradas, cada uno debería adoptar una actitud tal que pudiese responder ante Dios y
el emperador.

INGLATERRA
La Reforma recibió su forma final en Inglaterra durante el reinado de la Reina
Isabel (1558 – 1603). Teniendo como base la liturgia establecida por el “Libro de la
Oración común” bajo Eduardo VI y la confesión de los cuarenta y dos artículos
compuestos por el Arzobispo Cranmer y por el Obispo Ridley en 1552, y después de
que la Reina María (1553 – 1558) había fallado en restaurar a su país la unión con
Roma y la Fe Católica, el predominio del Anglicanismo fue establecido en Inglaterra
por Isabel.
Después del fracaso del movimiento a favor de María Estuardo de Escocia, que se
había escapado a Inglaterra, en 1568, la opresión de los católicos ingleses continúo
con una creciente violencia. Además de la Iglesia Anglicana estaban en Inglaterra
los calvinistas no conformistas, quienes opusieron una organización presbiteriana
popular a la jerarquía episcopal; al igual que los católicos, ellos fueron oprimidos por
los mandatarios de Inglaterra.
CONTRAREFORMA.

La Contrareforma fue el movimiento de la Iglesia Católica Romana en los siglos XVI


y XVII que trató de eliminar los abusos dentro de allá y responder a la Reforma
Protestante. Hasta hace poco los historiadores tendían a insistir en los elementos
negativos y represivos de este movimiento, tales como la Inquisición y el Índice de
Libros Prohibidos, y a centrar su atención en sus aspectos políticos, militares y
diplomáticos. En la actualidad muestran un mayor reconocimiento por la gran
espiritualidad que animó a muchos de los dirigentes de la Contrareforma.
El siglo anterior al estallido de la Reforma se caracterizó por una creciente y
generalizada consternación por la venalidad de los obispos y su participación en
política, la ignorancia y superstición del bajo clero, la laxitud de las órdenes
religiosas y la esterilidad de la teología académica. Los movimientos para el retorno
a la observancia original dentro de las órdenes religiosas y la actividad de abiertos
críticos del papado, como Girolamo Savonarola, fueron síntomas de los impulsos para
la reforma que caracterizó a sectores de la iglesia católica durante esos años.

No fue hasta que Pablo III se convirtió en Papa en 1534 que la Iglesia Católica
Romana tuvo el liderazgo necesario para coordinar esos impulsos y hacer frente al
desafío de los protestantes. Este Papa aprobó nuevas órdenes religiosas, como la
Jesuita, y convocó al Concilio de Trento (1545-63) para hacer frente a las
cuestiones doctrinales y disciplinarias formuladas por los reformadores
protestantes; los decretos de ese Concilio estableciendo creencias y prácticas
dominaron el pensamiento católico romano durante los próximos cuatro siglos. Pablo
III, como también sus sucesores, comprometieron asimismo recursos papales a la
acción militar contra los protestantes.

La Contrareforma fue activista, marcada por el entusiasmo por la evangelización de


los nuevos territorios descubiertos, especialmente en Norteamérica y Sudamérica;
por el establecimiento de escuelas religiosas, en lo que los jesuitas tomaron la
iniciativa, y por la organización de obras de caridad y de catequesis bajo la dirección
de reformadores como San Carlos Borromeo. Algo paradójicamente, también hubo
un renovado entusiasmo por la contemplación, y la época produjo dos de los mayores
representantes del Misticismo: Teresa de Jesús y Juan de la Cruz.

La Contrarreforma fue la denominación para el renacimiento católico romano del


siglo XVI, enfatizando que la reacción al desafío protestante fue el tema dominante
del catolicismo del momento. Al movimiento también se le llama Reforma Católica y
Renacimiento Católico, ya que los elementos de la reforma y reactivación católicas
fueron anteriores a la Reforma Protestante y fueron, al igual que el protestantismo,
una respuesta a la generalizada aspiración de regeneración religiosa que impregnara
a la Europa de fines de siglo XV.
Ahora se comprende mejor que las dos reformas, protestante y católica, a pesar de
creerse en oposición, tuvieron muchas similitudes y se basaron en un pasado común:
la reactivación de la predicación, ejemplificada por grandes predicadores pre
Reforma, como Jan Hus, Bernardino de Siena y Savonarola; la Cristo-céntrica y
práctica mística de la Devotio Moderna; y el movimiento de reforma eclesiástica
encabezado por el Cardenal Jiménez de Cisneros en España, pero bien representado
también por obispos reformadores en Francia y Alemania. A veces se describe la
Contrareforma como un movimiento español.

Se sabe que en la España del siglo XVI se escribieron más de tres mil obras
místicas, lo que sugiere que el misticismo fue un movimiento popular, pero los
principales místicos españoles fueron tres aristócratas: Teresa de Ávila (1515-82),
Juan de la Cruz (1542-91), e Ignacio de Loyola (1491-1556).
Dos de los tres grandes instrumentos de la Contrareforma, a saber, la Compañía de
Jesús y la Inquisición, provinieron de España. El tercero fue el Concilio de Trento,
que finalmente fue convocado en 1545 después de la constante presión del
emperador Carlos V, nieto de Fernando e Isabel, los grandes monarcas
reformadores de España.

Fundada en 1540, la Sociedad de Jesús (jesuitas) fue la más notable de las nuevas
órdenes de sacerdotes (clero regular), que vivían entre los fieles en lugar de
retirados en monasterios; otras órdenes incluyen a los Teatinos (1524), Somasquis
(1532) y Barnabitas (1534).

El fundador de los jesuitas, Ignacio de Loyola, buscaba preparar a sus seguidores


para una vida de servicio triunfal y heroico auto-sacrificio a través de sus Ejercicios
Espirituales, una serie de meditaciones prácticas. Los jesuitas se orientaron a la
atención a los pobres, la educación de niños varones y la evangelización de los
paganos.

El jesuita español Francisco Xavier (1506-52) incluyó a Goa, en el sur de la India, y a


Ceilán, Malasia y Japón entre sus sorprendentes viajes misioneros. Al morir Ignacio
la sociedad contaba alrededor de mil miembros en la administración de cien
fundaciones; un siglo más tarde había más de 15.000 jesuitas y 550 fundaciones, lo
que demuestra la sostenida vitalidad de la Contrareforma. La Inquisición romana fue
establecida en 1542 por el Papa Pablo III para suprimir el luteranismo en Italia. El
cardenal Carrafa, su Inquisidor General, más tarde Papa Pablo IV (1555-59), ordenó
tratar a los herejes en altos cargos con la mayor severidad, “porque de su castigo
depende la salvación de las clases debajo de ellos". La Inquisición romana alcanzó su
punto álgido durante el pontificado del santamente fanático Pío V (1566-72),
extirpando sistemáticamente a los protestantes italianos y asegurando a Italia como
base para una contraofensiva al norte protestante.
La corrupta jerarquía de la Iglesia Católica Romana fue notoriamente reformada a
raíz del Concilio de Trento: proliferaron las diócesis en zonas donde se estimaba que
había una especial amenaza protestante; los obispos llaveaban a cabo frecuentes
visitas a sus diócesis y fundaron seminarios para la formación del clero, y el número
de edificios eclesiástico y de clérigos aumentó considerablemente. El más enérgico
de los Papas reformadores, Sixto V (1585-90), estableció quince "congregaciones" o
comisiones para preparar los pronunciamientos y la estrategia papales.

Algunas conversiones protestantes fueron revertidas bajo la dirección de teólogos


como Robert Bellarmino (1542-1621) y Pedro Canisio (1521- 97).
La Contrareforma en general, y el Concilio de Trento en particular, fortalecieron la
posición del Papa y las fuerzas del clericalismo y el autoritarismo, pero no se deben
desconocer las bases auténticamente espirituales de esos acontecimientos.
Conclusión

“Reforma Protestante”

Realmente la Reforma Protestante no fue más que un cambio que se vivió en la


sociedad, esto debido a la inconformidad que presentaban las personas al darse
cuenta que lo que ellos pensaban y creían siempre estaba regido por una autoridad
(la iglesia). Fue aquí en donde llega la inconformidad, al darse cuenta que no podían
ser libres de creencias y pensamientos, y por ello la gente se revela ante tal
acontecimiento.

En esta etapa de la Reforma Protestante la religión y la iglesia jugaban un papel muy


importante ya que estas estaban unidas a los reinados, esto significa que tuvo gran
alcance en el poder, esta unión prácticamente era el centro o universo de la
sociedad. La iglesia contaba con diferentes roles que le permitieran a la gente
sentirse identificados con ellos y que fuera de alejarlos, los acercara mas a su ceno.
El primer y principal rol lo tenia (y hasta el momento lo tiene) el Vaticano, este
funciona como el paraíso en la tierra y como la mayor autoridad religiosa sobre la
misma y obvio, de aquí se desprende otro papel del mismo nivel de importancia, el
Papa, que es la representación de dios. El siguiente rol lo ocupan los Sacerdotes,
este viene siendo como el mediador entre Dios y el hombre. Y por ultimo nos
encontramos con las Monjas, que son la representación materna de Dios.

En 1560 que fue cuando se dio la Reforma Protestante nace el espíritu pensador y
es aquí en donde nos topamos con importares personajes que son el sazón perfecto y
el elemento principal de esta reforma:

❖ Martín Lutero
❖ Juan Calvino
Por el momento me limitare a hablar específicamente de Martín Lutero, este es un
Teólogo alemán cuya ruptura con la Iglesia católica puso en marcha la Reforma
protestante. Contrariando la voluntad de sus padres, Martín Lutero se hizo monje
agustino en 1505 y comenzó a estudiar Teología en la Universidad de Wittenberg, en
donde se doctoró en 1512.

Martín comenzó a criticar la situación en la que se encontraba la Iglesia católica:


Lutero protestaba por la frivolidad en la que vivía gran parte del clero
(especialmente las altas jerarquías) y también porque existían documentos que
teóricamente concedían indulgencias a los creyentes por los pecados cometidos. De
este modo Martín Lutero crea el documento “Las indulgencias” en donde expresa que
está en total desacuerdo con que sea obligatorio el paso del purgatorio para la
eximación del alma.
Debido a todo lo anterior, a este personaje se le llego a considerar anticristiano ya
que rechazaba la Biblia y no estaba de acuerdo con ciertas características de la
iglesia como lo son:
1. La eximación por gracia de dios mediante las obras de fe.
2. La eucaristía: consagración del pan y vino.
3. La veneración a las imágenes.
4. La unificación de los ritos.
En todo este proceso se suscitó una crisis social proveniente de una idea alemana.
Al principio, la Iglesia Católica no dio demasiada importancia a las ideas de Lutero, ni
a sus ataques contra la doctrina de salvación por las obras, pero muy pronto tuvo que
reaccionar ante las noticias que llegaban de Alemania, de que gran parte de la gente
estaba desafiando el dominio de la Roma papal.

La Contrarreforma Católica

Durante casi 20 años, la Iglesia Católica había visto cómo gran parte de los católicos
se peleaban entre ellos en Europa y sus obispos, dejaban de reconocer al Papa como
Primus inter pares o como máxima autoridad de la Iglesia Católica, y se separaban
de Roma incluso algunos cardenales, en consecuencia, hubo muchos partidarios de
Roma que requerían una reacción de su Iglesia Católica, que mejorase sus
costumbres y corrigiera los errores que habían alimentado la Reforma Protestante.
A esta reacción de la Iglesia Católica contra el protestantismo se le conoce
generalmente con el nombre de Contrarreforma Católica (aunque escritores
católicos prefieren el término "Reforma Católica").

Aunque muchos creían que era necesario reformarse, no sabían el modo de hacerlo.
Pronto, se llegó a la idea de que la mejor solución era convocar a un Concilio donde se
pudiesen discutir las posibles reformas. Carlos V presionaba también a los Papas
para que se convocase ese concilio con la esperanza de que la Iglesia Católica
volviese a existir unificada, pero los Papas desconfiaban de las pretensiones
políticas de Carlos V en Italia y no convocaron este concilio sino hasta 1545, reunión
que será conocida como Concilio de Trento.

Las sesiones del Concilio de Trento van a durar casi 17 años, ya que fueron
interrumpidas muchas veces, varios Papas se sucedieron en Roma y cuando dicho
concilio finalizó, en 1562, ya había muerto Carlos V.

El Concilio de Trento se desarrolló sin la participación de los católicos adherentes al


emergente protestantismo (aunque fue Lutero quien primero propuso la necesidad
de un concilio, en 1518), en muchos casos ellos mismos se negaron a participar,
creando así una nueva Iglesia Católica, e intentándose librar de los errores
anteriores: se cuidó la formación de los obispos, se establecieron medidas de
disciplina para los sacerdotes y se crearon seminarios para que los nuevos
sacerdotes tuvieran una preparación religiosa adecuada para poder enseñar una fe
católica.

Se reafirmaron todos los puntos de la doctrina milenaria católica frente a las


protestantes:

• Rechazo a la idea de la Biblia como fuente única de doctrina (son de igual


importancia la Sagrada Tradición Apostólica y el Magisterio de la Iglesia Católica
que junto con la Biblia hacen parte del único depósito de la fe).
• La salvación es por gracia de Dios mediante la fe y las obras juntas (Decreto
de la Justificación).
• La Eucaristía se definió dogmáticamente como la consagración del pan en el
Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre que renueva mística y sacramentalmente el
sacrificio de Jesucristo en la Cruz.
• La veneración a las imágenes iconográficas y a las Reliquias, muchas de ellas
vinculadas al culto cristiano de María (madre de Jesús) como virgen y a los Santos
fueron confirmadas como práctica cristiana, junto a la existencia del Purgatorio.
Esto tendría una enorme importancia en el desarrollo del arte en las iglesias
católicas europeas, el llamado arte barroco será las expresión artística de la
Contrarreforma Católica, con gran abundancia de imágenes para atraer al hombre
común a la fe católica.

• Se unificaron los ritos de la Iglesia Católica Occidental en uno solo, la Misa


tridentina.

• La Contrarreforma Católica alimentó un renacer en la Roma papal, impulso que


se manifestó en el reavivamieto de antiguas órdenes religiosas, como la Orden de los
carmelitas descalzos, reformada en España por Santa Teresa de Jesús y San Juan
de la Cruz, los dos grandes escritores místicos de la Península Ibérica.

• Pero la orden religiosa que más ayuda prestó a la Contrarreforma Católica


fue la Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola, de la que se
distinguieron varios teólogos participantes en el Concilio de Trento.