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LOS PROFESORES DE LA SOCIEDAD ENREDADA

Por Alejandra Cork

A partir de la década de los sesenta se comenzó a hablar de la “sociedad del conocimiento”.


El sociólogo Peter F. Drucker (1957) pronosticó entonces la emergencia de un nuevo estrato
social de trabajadores y la tendencia hacia una sociedad de conocimiento 1. Empezó a
configurarse, a grandes rasgos, lo que posteriormente sería la sociedad post industrial, en la
cual la producción quedó ligada a bienes relacionados con la educación, la salud, el medio
ambiente, los servicios, el ocio, más que a los bienes tangibles2.
Sin embargo, el concepto de “sociedad del conocimiento” no es el único empleado para
describir los cambios sociales en las sociedades actuales; también suelen usarse otras nociones
como las de “sociedad de la información” – que se utiliza principalmente cuando se tratan
aspectos tecnológicos y sus efectos sobre el crecimiento económico y el empleo - y el que más
recientemente acuñara Manuel Castells de “sociedad red”, el cual está situado entre el de
“sociedad de la información” y de “sociedad del conocimiento”. Castells establece diferencias
entre información e informacional. Para él, la información, o sea, la comunicación del
conocimiento, ha sido “fundamental en todas las sociedades (…) En contraste, el término
informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la
generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes
fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas
que surgen en este periodo histórico”3. No obstante, y a pesar de que Castells declara que ni la
tecnología determina la sociedad ni la sociedad dicta el curso del cambio tecnológico, y su
enfoque de la sociedad red parte de la idea de una tecnología hecha e investiga los efectos de
la aplicación de los inventos tecnológicos sobre la sociedad; este autor no pone en
consideración que la tecnología es una construcción social en cuyo desarrollo intervienen
múltiples actores y diferentes intereses, y tampoco profundiza más en la idiosincrasia del
conocimiento y su relevancia para los procesos socio-económicos y los efectos sobre el propio
conocimiento cuando se ha convertido en el factor productivo más importante4.
La irrupción y el desarrollo de las nuevas tecnologías fueron conformando una serie de
cambios estructurales, tanto a nivel económico como político, educativo, laboral, y en la forma
de relacionarse socialmente. Se fue configurando una nueva manera de entender la cultura, y
la información apareció como un elemento clave en esta nueva sociedad que se caracteriza
por una estructura económica y social, en la que el conocimiento ha substituido al trabajo, a
las materias primas y al capital como fuente más importante de productividad, de crecimiento
y de desigualdades sociales5. Y esta sociedad de la información, como Martín Becerra (2003)

1
Véase: Peter Drucker (1969:viii).
2
Ver también: Beatriz Fainholc (2004), Cap. 2, p. 19.
3
Véase: Manuel Castells (1996:. Vol. 1. p. 47).
4
Véase: Manuel Castells (1996:. Vol. 1. p. 43). “Sin duda, el conocimiento y la información son
elementos decisivos en todos los modos de desarrollo, ya que el proceso de producción siempre se basa
sobre cierto grado de conocimiento y en el procesamiento de la información. Sin embargo, lo que es
específico del modo de desarrollo informacional es la acción del conocimiento sobre sí mismo como
principal fuente de productividad”.
5
Véase: Peter Drucker (1994).
sostiene, tiende a representar más que a resolver6 los conflictos desatados a su arribo, y esto
es “debido a la enorme fragmentación y a una mayor desigualdad estructural que no supera
desaciertos ni fortalece la cohesión y la equidad social”7. Tal es así que actualmente el mundo
está demandando naciones e individuos con competencias en un grado creciente de
complejidad y no habrá lugar en él para quien no acceda plenamente al conocimiento por
medio de la educación.
Y de tal suerte, los educadores estamos inmersos en este mundo globalizado,
informatizado, “enredado”; vislumbrando los cambios que ya comienzan a entreverse en
nuestras universidades y en nuestro propio rol de profesores; afrontando el desafío de utilizar
las NTICs y volvernos “edupunks”8 para proveer a nuestros estudiantes de las herramientas y
conocimientos necesarios para enfrentar el siglo XXI. En tanto, y al igual que Soletic (2000) nos
preguntamos: “¿Cómo favorecer la construcción del conocimiento en el alumno? ¿Cómo lograr
que a través del proceso de enseñanza, aquel pueda desarrollar sus capacidades y
conocimientos, y, al mismo tiempo dar cuenta de la complejidad del conocer?”9

BIBLIOGRAFÍA:

BECERRA, MARTÍN (2003) Sociedad de la información: proyecto, convergencia, divergencia. Norma, Bs.
As.

CASTELLS, MANUEL (1996) - La era de la información. Economía, Sociedad y Cultura. Vol.1 La Sociedad
Red.. Editorial Alianza. Madrid.

DRUCKER, PETER F. (1957) - Landmarks of Tomorrow. Harper, New York.

DRUCKER, PETER F. (1969) - The Age of Discontinuity. Harper & Row, New York

DRUCKER, PETER F., (1994) The Age of Social Transformation. en The Atlantic Monthly, Volume 273,
Number 11, Boston. Descargado el 28 de marzo de 2011 en: http://www.al-
qiyamah.org/pdf_files/age_of_social_transformation_%28theatlantic.com%29.pdf

FAINHOLC, BEATRIZ (2004) - Lectura crítica en Internet: Análisis y utilización de los recursos tecnológicos
en educación- Homo Sapiens, Rosario.

SOLETIC, ÁNGELES. (2000). La producción de materiales escritos en los programas de educación a


distancia: problemas y desafíos. En E. (Litwin, E.: La educación a distancia. Temas para el debate en una
nueva agenda educativa. (pág. 105/133). Amorrortu Editores, Buenos Aires.

6
Véase también: Martín Becerra (2000:142) El Progreso con Peajes: La Sociedad de la Información.
7
Véase: Beatriz Fainholc (2004), Cap. 2, p. 19.
8
Neologismo usado en inglés para referirse a una ideología concerniente a las prácticas de enseñanza y
aprendizaje que resultan de una actitud tipo "Hágalo usted mismo". El término describe enseñanza y
aprendizaje "inventivos".
9
Véase: Ángeles Soletic (2000:106)