Você está na página 1de 2

EL CAPITALISMO EN NUESTRA ACTUALIDAD

El sistema capitalista mundial se encuentra en una fase de desarrollo y acumulación


imperialista. Dentro de su dinámica actual, el lugar preponderante lo ocupa el capital
financiero transnacional, cuyo desarrollo y crecimiento por no estar basado en la
producción sino en la especulación, agrava la crisis del sistema. Es por ello que la
pretensión del capitalismo de erigirse en modelo único, hegemónico y totalitario contrasta
con la crisis que el mismo sistema arrastra.
Esa crisis, que por esencia es estructural, se traduce a su vez en la angustia de países
altamente industrializados, como EEUU, Inglaterra o Japón cuyas economías acusan los
estragos de la recesión; y en el atraso de las fuerzas productivas y el incremento de la
miseria en los países de economías dependientes. De otro lado, la crisis del sistema se
caracteriza en la actualidad por manifestarse con mayor frecuencia y de manera más aguda.
La pobreza ha sido una constante en el devenir de los tiempos. El advenimiento del
capitalismo no sólo la ha mantenido sino que ha incrementado los niveles de la misma.
Analizando las raíces de la pobreza, los planteamientos erróneos que se han empleado para
erradicarla, así como los diversos programas de los gobiernos para combatirla, etc.
La preocupación por acabar con la pobreza ha sido una constante entre diferentes
economistas y, particularmente, entre los teóricos del desarrollo, quienes adquirieron tal
perspectiva debido a los acelerados niveles de crecimiento de la industria y a la aparente
posibilidad de que con el capitalismo la humanidad avanzaría por fin hacia el reino de la
abundancia de satis factores materiales. Sin embargo, la problemática de la pobreza no sólo
se mantiene con el advenimiento y desarrollo del capitalismo sino que permuta las causas
que la generaron en el pasado, preserva algunas de sus manifestaciones y simultáneamente
crea nuevas maneras de vivir y sufrir la pobreza.

Dada la longevidad de la pobreza, es preciso tener algún cuidado y realizar las precisiones
necesarias que permitan diferenciar la pobreza de hoy en día de la pobreza de los regímenes
anteriores. Así, por ejemplo, la pobreza por carencia que se padecía en los sistemas
feudales y esclavista, previos al capitalismo, era de naturaleza muy distinta de la que se
padece en la actualidad. Ahora existen pobres en medio de la abundancia de satis factores.
No es que no existan medios de vida suficientes para saciar las necesidades de las personas,
sino que los pobres carecen de los medios monetarios para adquirirlos.
Si consideramos cómo han ido cambiando las relaciones de los hombres con la Naturaleza a
lo largo de la Historia, concluiremos que en un principio, durante muchos siglos, fue la
Naturaleza la fuente de todos los bienes, a través de la caza, la recolección, la agricultura, la
ganadería, etc., pero también era la fuente de casi todos los males, como las epidemias, las
sequías, el frío, etc.
Los hombres se sentían dominados y amenazados por un medio ambiente hostil. Se podría
decir que este ambiente se encargaba de regular su actividad y los hombres iban
aprendiendo muy lentamente a conocerlo mejor. Así lograron obtener cada vez más cosas
para su provecho.
Durante todo ese tiempo la población humana aumentó muy lentamente. Y no creció más
deprisa no sólo a causa de las frecuentes guerras entre unos grupos sociales y otros, sino
principalmente porque no existían alimentos ni condiciones idóneas para un mayor número
de personas.
Sin embargo, si nos fijamos en la sociedad actual, nos damos cuenta de que las cosas han
cambiado mucho, al menos en los llamados países desarrollados. Podría afirmarse que los
hombres han pasado de estar dominados y regulados por la Naturaleza a ser ellos los que la
dominaban y regulan.
Todos estos cambios son estudiados por la Ecología. Las sociedades humanas, al actuar de
esta manera, han ido transformando la Naturaleza cada vez más y han hecho que los
ecosistemas actuales sean muy diferentes de cómo serían en el caso de que no hubieran
existido hombres sobre la Tierra.
En 1769 James Watt obtiene su patente de máquina de vapor.
A comienzos del siglo XIX Gran Bretaña es la gran productora y exportadora de estas
máquinas.
La principal fuente de energía de las máquinas de vapor es el carbón.
En este aspecto Gran Bretaña pronto se pondrá a la cabeza, al tiempo que su producción de
carbón mineral (hulla) conoce un importante aumento

La revolución industrial se concentró en la región occidental de Europa desde donde se


extendió hacia todo el mundo. Pero la gran revolución de las industrias se produjo a partir
de la segunda mitad del siglo XVIII, con el perfeccionamiento de la máquina a vapor,
llegándose al motor que posibilitó la producción a gran escala. Se inició el uso del binomio,
carbón, hierro, que lleva la construcción de ferrocarriles, puentes, barcos y enormes
fábricas del mundo moderno.

Fuera del campo industrial se producirán también importantes cambios: mejoras en la


agricultura que hará posible el suministro de alimentos para una creciente población
urbana, declive de la tierra como principal fuente de riqueza con el creciente papel que irán
tomando la industria y el comercio internacional.
Entre los cambios sociales y culturales son destacables el crecimiento de la población
urbana, el desarrollo de la llamada clase obrera y sus movimientos de protesta (el
movimiento obrero), el espectacular crecimiento de los conocimientos científicos y
técnicos.