El mensaje de Onuva

PROLOGO
A partir de 1968 tuvieron lugar las primeras apariciones de la Santísima Virgen al entonces niño de 10 años Jesús José. Las circunstancias, lugares, fechas y vicisitudes de estos hechos extraordinarios aparecerán, muy pronto, a la luz pública, recogidos por la pluma autorizada de quien ha vivido, paso a paso, estos maravillosos acontecimientos, desde su comienzo hasta hoy, en ONU VA de Puñanilla (Sevilla). 2

El mensaje de Onuva

Pero todas estas apariciones, acompañadas de hechos prodigiosos, que demuestran su origen Divino, con testigos de excepción, han tenido un objetivo claro y definido: EL MENSAJE. ... Al Mensaje, por tanto, están dedicadas estas líneas que nosotros difundimos por ruego del Cielo y para bien de todos los hombres. Del Mensaje no hacemos más que transcribir las palabras divinas dichas a los hombres por boca de Jesús José. Pero como en diversas partes del mismo se alude directamente a Onuva... («Prometo bendecir a cuantos vengan a esta tierra...». «Que esta tierra la convirtáis en lugar de reparación...». «Aquí os espero, hijos míos». «Di a los nombres que, durante todos los años, hagan cinco actos de fe, en los misterios de la Iglesia, en este sagrado lugar...») hemos creído conveniente hablaros un poco de Onuva y señalizar el camino para llegar aquí.

Es el deseo de Ella, nuestra Madre. Y cuando una madre llama a sus hijos, es porque, verdaderamente, los necesita.

ONUVA
La finca donde han tenido lugar las apariciones y revelaciones del Mensaje fue elegida y bautizada con el nombre de Onuva por la misma Virgen María, nuestra Madre. En una aparición, el día 24 de diciembre de 1973, la Virgen se la mostró, sin decirle el lugar exacto de su ubicación. Jesús José, en compañía de algunas personas, que en aquel tiempo formaban una pequeña Comunidad que atendía y cuidaba, desinteresadamente y con mucho amor, a viejecitos y niños desamparados, se dedicó a recorrer todo el Aljarafe, donde él sabía que, tarde o temprano, encontraría la finca elegida por la Virgen.

Fueron muchos días y meses de búsqueda incesante, salpicados de dificultades, pero también de anécdotas reconfortantes, hasta que por fin, un día de agosto de 1974, Jesús José dijo: ¡Esta es! El encuentro de la finca, que hoy se llama Onuva, lo cuenta el mismo Jesús José de esta manera: «En los últimos días de agosto de 1974, encontramos en un extremo del Aljarafe, en los arenales de las marismas sevillanas, la finca que me encomendó la Señora. A este lugar, la Santísima Virgen me pidió le diese el nombre de ONUVA. Nada sabía de para qué y por qué la compra del lugar. Sólo sabía que allí tendríamos que construir una casa para pobres y enfermos, otra para peregrinos y el Santuario.» De nuevo la Providencia intervino utilizando, como instrumentos suyos, a un grupo de hombres de bien que no sólo colaboraron económicamente para la compra de la finca, sino que se transformaron en los primeros Apóstoles y defensores de Onuva. A partir de entonces fue el Cielo quien se encargaba de ordenar todas las transformaciones que, día a día, se llevaban a cabo en Onuva. La pequeña Comunidad se trasladó a vivir a la finca. Aquí se trajeron, también, a sus viejecitos, sus niños, sus alegrías y sus esperanzas. Fueron días, meses y años, con las bendiciones del Cielo y en contacto con María. Jesús acariciaba y la Comunidad correspondía a esas caricias desviviéndose por los viejecitos, por los niños, por cualquier alma necesitada, con una generosidad y un desprendimiento dignos del mejor premio. Y el mejor premio lo recibían porque... «no hay mejor pagador que Dios, ni salario más hermoso».
Pero... nadie se imagina a Cristo sin la Cruz. Quien quiere seguirle ha de tomar, también, la 3

El mensaje de Onuva

suya. Onuva está marcada con el signo de Cristo, la Cruz. Y la Cruz tampoco faltó en Onuva. Los recursos económicos escaseaban. El dar de comer al hambriento, a los viejecitos, a los niños, a los desheredados de la fortuna, se iba convirtiendo, aún para esa abnegada Comunidad, en una carga demasiado pesada... hasta hacerse insostenible. Con lágrimas en los ojos y un sentimiento de impotencia en el corazón, tuvieron que dejar de cuidar a los ancianos y a los niños. Más tarde la Comunidad se dispersó. Dios lo quiso así. Así se lo anunció con bastante antelación al desarrollo de estos acontecimientos: «Te verás solo...» «Onuva será perseguida y atacada...» Todo se ha cumplido. A la entrada de Onuva hay un Cristo crucificado, un camino de cruces, de piedra blanca, una Cruz a la entrada del Santuario. En Onuva está muy arraigada la Cruz. Los que hoy viven en Onuva viven abrazados a ella, caminando tras las huellas del Señor. Enumerar y describir los prodigios acaecidos en Onuva sería traspasar los límites de este folleto, cuyo objetivo único es la difusión del Mensaje, que es lo que el Cielo quiere y la Virgen nos ha pedido que hagamos. No obstante, hay dos reliquias que por su importancia y significado quiero mencionar: Una piedra, donde la Santísima Virgen posó sus plantas, y un Cristo crucificado, de poco más de un metro de altura, que el día 8 de octubre de 1975, a las nueve y quince de la noche, sangró abundantísimamente. Ésta sangración la contemplaron doce atónitos testigos, prodigio que luego publicaron, describiendo la reacción de los que tuvieron el privilegio de vivir ese momento con todo detalle. El relato es sobrecogedor por su significado, su fuerza narrativa y su valentía de exposición. No me resisto a copiar sus últimas líneas. Dice así: «... para dar testimonio de la verdad. Lo haremos pase lo que pase y cueste lo que cueste, pues ni nuestra vida tiene valor alguno si no es para dar testimonio de la verdad». Luego vienen los nombres de los doce testigos con un número del carnet de identidad y termina diciendo: «Daremos testimonio, siempre, de este prodigio, hasta con nuestras vidas si fuera necesario.» Hasta aquí, a grandes rasgos, es el esbozo de la pequeña gran historia de Onuva. Pero lo más importante, una de las misiones clara y definida encomendada a Onuva, es la difusión del Mensaje dictado por la Madre de Dios y Madre nuestra, para bien de todos los hombres. Que sea Ella quien hable y sus palabras germinen en nuestros corazones, dando frutos de amor y haciendo de nosotros los hijos que la Madre desea.

El mensaje
1968

Junio, 18. «¿Por qué decís eso? ¿No sabéis, hijos míos, que cada falta que cometéis es una espina que se clava en el corazón de Jesús? Por el contrario, si teniendo ocasión no, cometéis la falta, es una espina que le sacáis a nuestro Señor.» Junio, 19. «Quiero que se rece todos los días el Rosario por la conversión de los pecadores y la 4

El mensaje de Onuva

paz del mundo. Si así lo hacéis, pronto disfrutaréis de mi reino. Mi Reino no es de la tierra, como vosotros creéis. Mi Reino es el Cielo.»

Junio, 23. «No me veréis hasta que pase algún tiempo, así lo quiere Dios. ESPERANZA y FE, es lo principal. Os bendigo.»

1972

Mayo, 18. «Estoy muy contenta de ver tantas almas alrededor del Corazón de Cristo. No dejéis de orar. Yo soy la Inmaculada Concepción, derramadora de las gracias divinas, Reina Universal del Cielo y de la tierra, Madre del Corazón Traspasado y Reina del Santo Rosario.»

1974

Septbre., 15. «Yo soy María, tu Madre. María, derramadora de las gracias divinas. Sé que estás sufriendo, pero acepta la voluntad de Dios. Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón y te ha escogido de entre todos los hombres para esto. Pon, pues, tu corazón en mis manos, con fe y sencillez, yo bendeciré tu caminar. He escogido este lugar para que edifiques una capilla. Quiero convertir esta tierra en un lugar reparador a tantas y tantas ofensas como recibe el bondadoso Corazón de Jesús. Prometo bendecir a cuantos vengan, a esta tierra, con humildad a postrarse ante mis plantas, porque he ido a muchos lugares de la tierra y no han hecho caso de mis palabras... porque en estos momentos difíciles de la Iglesia, a mis discípulos, sólo les pido oración, oración. Este es el plan de Dios.»
Dicbre., 8. «Quiero que extiendas, por el mundo, la devoción a mi Inmaculado Corazón. Que todos los hombres de la tierra se consagren al Corazón de Cristo, nuestro Señor amado. Que esta tierra la convirtáis en lugar de reparación a tantas y tantas ofensas como recibe el Corazón Sacratísimo de Jesús y mi Inmaculado Corazón. Yo soy la Inmaculada Concepción, madre del Corazón Dolorido. No dejéis de ir a la Eucaristía y de oír misa, pues es la oración más grata al Señor. Rezar, todos los días, el Rosario por mi triunfo, en este Sagrado Lugar y en reparación a tantas ofensas como recibe mi corazón. Aquí os espero, hijos míos. Os prometo aliviar todas vuestras tribulaciones. Hijo, que tu consuelo sea el corazón de Cristo y recuerda siempre que, amándole a El, entenderás los misterios de Dios. No te olvides que te espero y que el camino es largo y espinoso, pero, con la ayuda de Jesús, vencerás todos los obstáculos.»
1975

Febrero,

5. «Mira, hoy he descendido de los Cielos a este lugar para decirte:

Quiero que los hombres cambien, vivan a Cristo y lo imiten. Te vuelvo a repetir que todos los pueblos se consagren al Corazón de Jesús. Que no le sigan ofendiendo, que ya está muy ofendido. Y por último, quiero que convirtáis esta tierra, bendecida por mi aparición, en tierra de reparación y 5

El mensaje de Onuva

desagravio a mi Inmaculado Corazón y al Sagrado Corazón de Jesús.» Dicbre., 8. «Los impíos tratan de destruir la fe de los católicos. Dios, Juez Misericordioso, sufre por ello. Ayer, recuerda, te lo demostró. Di a los hombres que, durante todos los años, hagan cinco actos de fe, en los misterios de la Iglesia, en este sagrado lugar. Quiero que, el día 2 de febrero, renovéis la alianza, que Dios hizo con vosotros, para perdonar los pecados, por medio de los sacerdotes.

El día de Jueves Santo, que los sacerdotes consagren aquí y renováis vuestra fe, en la presencia de Dios, vivo, en la Eucaristía. El 31 de mayo venid, que yo os bendeciré especialmente y elevar, a Dios, vuestra plegaria de fe, en los dogmas y prerrogativas, que la Iglesia me ha concedido, como Madre del Salvador. El 15 de agosto reparad al Corazón de Cristo, renovando vuestra fe en los sacerdotes, ministros de Cristo, representantes de Dios en la tierra. Y por último, al 8 de diciembre llamaréis día del Amor, porque haréis pública protestación de vuestra fe en el Sacrificio redentor de la Santa Misa y juntos todos, comeréis cordero, pan y vino. Coronaré a cuantos cojan la cruz por amor a Cristo y recen el rosario en reparación a los Sagrados Corazones. Tendré a los hijos que extiendan mi mensaje y lo hagan llegar a todos los hombres, siempre cubiertos con mi manto.»

VISION DEL 7 DE NOVIEMBRE DE 1974 CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA

En el corazón de María, había una Cruz.
6

El mensaje de Onuva

En su base ardía un fuego (¿de amor?). Una corona de rosas lo rodeaba ¿...? Y una lluvia de espinas se clavaban en su corazón. ¿Cuál era el significado de esta visión? Meditemos profundamente estas patéticas palabras dichas por la Madre de Dios... y de todos los hombres: «Mi corazón está afligido y necesita reparación. Mira cómo me pagan los hombres el amor que les tengo».

VISION DEL 7 DE NOVIEMBRE DE 1974

Jesús está clavado en la Cruz. El corazón lo tiene fuera del pecho. Del mundo, a sus pies, parten una lluvia de espinas que se clavan en su corazón. En medio de esta visión, las palabras de Jesús: «Es muy grande la misericordia infinita de mi Corazón. Pero, también, son muchas las ingratitudes de los hombres».

7

El mensaje de Onuva

1976

Una vez más el Señor pide que los pueblos se consagren a su Sagrado Corazón
«Queridos hijos: Vengo a hablaros de mi gran amor y misericordia hacia todos. Vengo a pedir la consagración del mundo a mi Sagrado Corazón. Vuelvo a repetir: Quiero que todos los pueblos se consagren a mi Sagrado Corazón. Estáis en los últimos tiempos. El brazo de mi Padre pesa mucho. Sólo esta consagración le dará fuerzas a mi Madre para seguir deteniendo la Divina Justicia. Muchos son los que se han preguntado el significado de Onuva. Hijos míos, hijos míos de la tierra, Onuva significa: TIERRA DE LA MISERICORDIA, TIERRA DE LA MISERICORDIA Sacerdotes, Ministros de mi Iglesia, maestros, consagrad en todas las Iglesias del Orbe de la tierra, a vuestros pueblos y ciudades, a mi Corazón. Os prometo que de mi Corazón hallaréis el perdón y la misericordia. Acudid a mí, todos los días, con esta consagración que yo mismo os voy a enseñar: Oh Dios Creador; oh Dios Salvador; oh Dios que das entendimiento a los hombres para ver, oír y pensar. Suplicantes como Abraham, como David, como Moisés, acudo a la fuente de Amor, de Perdón y de Misericordia. Acudo a vuestro amante corazón, porque Jesús mismo nos dijo que lo que pidiésemos al Padre, en su nombre, jamás sería negado. Con esta confianza, pues, Dios mío, acudo a Vos implorando perdón para los pecados de la humanidad y misericordia. Yo, Dios mío, que soy todo vuestro, me entrego y me uno a vuestro corazón para pertenecer a vuestro amor. Y rezaréis el Santo Rosario de la siguiente manera: Padre nuestro..., que yo mismo os enseñé, con esta jaculatoria:
8

El mensaje de Onuva

Oh Corazón Inmaculado del Cordero, Jesús Nazareno, perdón y misericordia. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Y los quince misterios de las cuentas del Rosario.»

CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA ¡CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA...!, que, a cambio de tu amor para con nosotros, recibes tantas ofensas: Yo te ofrezco y consagro perpetuamente todo mi ser, para corresponder de la mejor manera a tu ternura maternal, para reparar las injurias de que eres objeto de parte de tantos hijos ingratos, y para vivir por mi parte la consagración del mundo entero, tan deseado por tu Corazón, y llevada a cabo por el Sumo Pontífice. Dígnate aceptar este humilde, pero sincero ofrecimiento. Mi alma, mi cuerpo, mi vida son tuyos; y pues enteramente te pertenezco, guárdame y defiéndeme como cosa enteramente tuya. AMEN.

LA IGLESIA Y ONUVA
Onuva, hoy, reitera, una vez más, su fidelidad a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, afirmando: 1.—Que desde el primer momento se han aceptado, con total sumisión, las disposiciones procedentes de la jerarquía eclesiástica. 2.—Que Onuva nunca estuvo, y con la gracia de Dios, nunca estará al margen de la Iglesia. 3.—Que tenemos plena fe en que la obra de Dios se impondrá por sí misma, sin necesidad de ninguno de nosotros. Y que Dios demostrará que Onuva no es obra nuestra, sino suya.

9