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PROYECTO DE LEY:

AUDIENCIA PUBLICA

Art. 1º: Incorpórese en la estructura de los Entes de Control de los Servicios Públicos el
mecanismo obligatorio y vinculante de Audiencia Pública, como procedimiento de consulta
previo a la toma de decisiones, en lo que refiere a la formulación o ejecución de políticas,
programas o proyectos públicos, o para evaluar la marcha de los mismos.
La Audiencia Pública es una instancia transparente de participación ciudadana para la toma
de decisiones vinculantes, de carácter legislativas y/o administrativas y de control de
gestión, referidas al servicio público.

Art. 2º: El objetivo de la Audiencia Pública es :

1. La participación de los usuarios en la toma de decisiones y control de la prestación


de los Servicios Públicos, a los efectos de tutelar sus propios intereses.
2. La regulación y el control a las empresas prestadoras de servicios públicos de
carácter públicas, semi-públicas y privadas en el territorio provincial.
3. Establecer procedimientos eficaces para la prevención y solución de conflictos.

Art. 3º: Serán sometidas a Audiencia Pública, sin que tal enumeración signifique limitación
a otras situaciones:

1. Cualquier tentativa de modificación de las normativas vigentes.


2. El desarrollo administrativo y gestión del Servicio Público.
3. Todo propósito de modificación referido al Régimen Tarifario.
4. Los Planes de Mejoras y Desarrollo que se formulen.
5. Las denuncias sobre cualquier tipo de incumplimiento y/o violación a las
normativas vigentes por parte de prestadores o usuarios.
6. Las iniciativas, informes y dictámenes que formule el Ejecutivo Provincial en todo
lo relativo al planeamiento, análisis, resolución de financiamiento, contratación,
ejecución y control de proyectos de obras públicas, referidas al abastecimiento de
los servicios públicos.
7. Cualquier decisión que afecte al conjunto de los usuarios del sistema.

Art. 4º: La convocatoria a Audiencia Pública deberá realizarla el Ente de Control de los
Servicios Públicos, ya sea de oficio o por denuncias recibidas, y en relación a lo establecido
en el artículo 3º de la presente, o por otros motivos que se crean convenientes.
Las postulaciones recibidas deberán realizarse en un plazo no inferior a diez (10) días ni
superior a veinte (20) días de emitida la convocatoria.
Cuando la realización de la Audiencia Pública fuera motivada por denuncias recibidas, el
plazo máximo para su convocatoria será de sesenta dias.
El período de duración de las mismas no deberá ser superior a los sesenta días.

Art. 5º: En la Audiencia Pública, los reclamos y demás trámites deberán iniciarse mediante
procedimiento de oficio o por denuncia.
Cuando, como consecuencia de procedimientos iniciados de oficio o por denuncia el Ente
de Control de Servicios Públicos considerase que cualquier acto de un prestador o usuario
es violatorio de la presente ley, de su reglamentación, de las resoluciones dictas por el
mismo o de un contrato de concesión, procederá a notificar de ello a todas las partes
interesadas y convocará a una Audiencia Pública, estando facultado, previo a resolver sobre
la exigencia de dicha violación, para disponer todas aquellas medidas de índole preventiva
que fuere necesaria, según el acto de que se trate.
Todas las cuestiones sometidas a conocimiento del Ente Control de Servicios Públicos
deberán sustanciarse con la mayor celeridad posible, garantizando el derecho de defensa a
los particulares, usuarios y prestadores, el derecho de defensa a los intereses difusos y
colectivos, y respetando en todos los casos el debido proceso administrativo.

Art. 6º: La organización y aplicación del procedimiento de audiencia pública previsto en la


presente ley deberá garantizar los siguientes contenidos mínimos:

1) El procedimiento de las Audiencias Públicas se rige por los principios del debido
proceso, publicidad, participación, instrucción e impulsión de oficio y economía
procesal.
2) Se aplicará para todos los casos de Audiencia Pública, excepto cuando se trate de
aplicación de sanciones.
3) Podrán participar quienes invoquen un derecho subjetivo, un interés legítimo o
difuso, incluyendo organizaciones de usuarios de cualquier grado, organizaciones
no gubernamentales, autoridades públicas y defensor del usuario.
4) La audiencia tendrá una etapa preparatoria, a cargo de un instructor designado por el
Ente de Control de los Servicios Públicos, donde se realizarán todos los trámites
previos, y se pondrá en conocimiento de las partes y del público todos los hechos
vinculados con el objeto de la audiencia.
5) Finalizada esta etapa, el instructor preparará un informe, para elevar al Ente de
Control de los Servicios Públicos, con indicación de las partes, relación sucinta de
las cuestiones debatidas, pruebas admitidas y el derecho a considerarse en la
audiencia pública.
6) Las mismas disposiciones de la etapa preparatoria resultan aplicables a la audiencia,
donde todas las intervenciones deben ser orales. Se podrá producir prueba y luego,
alegatos orales sobre ésta.
7) La resolución definitiva del Ente de Control de los Servicios Públicos deberá ser
fundada en la prueba producida y considerar expresamente todos los hechos traídos
a su conocimiento o introducirlos de oficio en la audiencia, y se sustentará
suficientemente en derecho. Se incluirán, en su caso, los votos disidentes y sus
fundamentos.
8) Esta resolución se publicará y notificará personalmente a las partes.

Art. 7: Las omisiones a las disposiciones establecidas en la presente ley, producirán la


nulidad absoluta del acto, decisión, resolución, etc, que adopte el Ente Regulador de
Servicios Públicos.

Art. 8º : De forma

FUNDAMENTOS:

La profundización en los años ’90 del neoliberalismo y la concentración del poder


económico, significó una progresiva transferencia de los roles de control y de las funciones
ejecutivas del estado al sector privado. Lo que se dio en llamarse “las privatizaciones de
las empresas públicas”, produjo resultados negativos tanto en el ámbito nacional como en
el provincial y el municipal. En general los incumplimientos de los compromisos de
ejecución de obras y servicios fueron permanentes y contaron con la complicidad de los
organismos de control del estado.
Así se crearon los ENTES REGULATORIOS, inspirados en las agencias y comisiones del
derecho norteamericano, y sin antecedentes en nuestra doctrina y legislación nacional.
Estos institutos generalmente constituyeron compartimentos de sectores políticos, que no
cumplieron las funciones para la cual fueron creados y en los cuales no hubo absolutamente
ninguna participación de los usuarios y consumidores de los servicios públicos
pretendidamente controlados.

En ese sentido, el proceso de privatización trajo aparejado en orden: el Ente Tripartito de


Obras y Servicios Sanitarios, creado por el Anexo I de la ley 23.696 y organizado por el
Decreto 999/92, Anexo I y II; la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, creada por
Decreto 1185/90, modificado por los Decretos 2728/90, 2160/63 y 761/93; el Ente
Nacional Regulador de Electricidad, nacido de la ley 24.065, Art. 54-69 y 71-81 y
reglamentada por el Decreto 1398/92; la Comisión Nacional de Correos y Telégrafos,
establecida por el decreto 214/92 que, a diferencia de las anteriores, no se descentralizó; el
Ente Nacional Regulador de Gas, surgido de la ley 24.076, Art.50-73 y sus decretos
reglamentarios 1783/92 modificado por los decretos 2255/92, 1186/93, 2731/93, 692/95 y
951/95; la Comisión Nacional de Regulación Ferroviaria, establecida por el Decreto
2339/92 y reemplazada actualmente por el Tribunal Arbitral del Transporte Ferroviario,
emergente del Decreto 1836/93, modificado por el Decreto 455/94; el Organo de Control
de la Red de Accesos a la Ciudad de Buenos Aires, estatuido por el Decreto 1994/93 y el
Ente Nacional Regulador Nuclear, surgido del Decreto 1540/94.

En algunos de esos entes reguladores o de control, como por ejemplo, en los casos de la
electricidad, del gas y de las telecomunicaciones se ha instalado la institución típicamente
angloamericana del “hearing”, esto es, la audiencia pública sobre la que legislan los
artículos 13, 32, 46, 48, 56 inc.j), 73 y 74 de la ley 24.065 (Ente Nacional Regulador de la
Electricidad) (3): 6,16,inc.b),29 ,46 ,47 ,52,inc. I)67, y 68 de la ley 24.076 (Ente Nacional
Regulador del Gas) (4) y 30 del Decreto 1185/90 (Comisión Nacional de
Telecomunicaciones).

Es un procedimiento de consulta o información que pueden utilizar las autoridades públicas


en la Argentina previo a la toma de decisiones frente a formulación o ejecución de políticas,
programas o proyectos públicos o, para evaluar los mismos.

Este procedimiento proviene directamente del derecho norteamericano Administrative


Procedure Act, cuya sección 553 la establece para la emisión de reglamentos y la sección
554 para el dictado de actos individuales, mientras que la sección 556 regula el
procedimiento a observar en su transcurso.
En general, existen tres tipos básicos en grado creciente de complejidad: a) la mera
oportunidad de presentar un escrito dentro del plazo otorgado en la publicación respectiva.
b) La audiencia de tipo legislativa en la cual se invita a los interesados a expresar sus
puntos de vista oralmente y responder a preguntas; y c) las de tipo judicial en que las
pruebas se producen con similares formalidades que en un proceso judicial (por ejemplo la
posibilidad de preguntar a los testigos).
Con este sistema se procura, no solo poner en conocimiento de terceros interesados una
cuestión vinculada a la violación de la ley, de los reglamentos administrativos o de los
términos de una habilitación, sino también cuando se trata de materias relativas a la
conveniencia y necesidad de servicios de transporte y distribución, o para resolver
conflictos donde se ventilen cuestiones contrarias a los principios de libre competencia,
abuso de situaciones derivadas de un monopolio natural o de posiciones dominantes en el
mercado.
Los principios que animan el régimen de audiencia pública se resumen en publicidad,
transparencia y participación. A su vez, estos principios se proyectan al régimen que
propugna la oralidad e inmediación, el informalismo, la contradicción, imparcialidad y un
adecuado reconocimiento de la legitimación de los participantes (concesionarios o
licenciatarios, usuarios, contratistas, funcionarios públicos, etc.).

Para organizar una audiencia pública se necesita fijar un tema con precisión y comunicarlo
en forma concreta a todos los participantes, crear un espacio de consulta, buscar
responsables, buscar y proponer participación y transparencia.

Aún cuando resulta obvio, se aplica a todos los procedimientos concernientes a la audiencia
pública la garantía del debido proceso. Esta garantía se fundamenta en el derecho del
particular a ser oído antes del dictado del acto que lo afecte en sus derechos o intereses, en
el de ofrecer y producir la prueba pertinente culminando con el derecho a una decisión
fundada que haga mérito de los principales argumentos de las partes y cuestiones
propuestas.

El procedimiento de la audiencia pública nos parece adecuado a la reglamentación


constitucional de los servicios públicos, contenido en el actual Art. 42 de la Constitución
Nacional .

Por todo lo expuesto solicito a mis pares me acompañen con la firma en el presente
proyecto.