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AÑO DE LA ESPIRITUALIDAD

CUARTA GUÍA DE REFLEXION


Capítulo IV

“PRESENCIA AMOROSA Y
COMPASIVA DE DIOS,
SIGNOS VIVOS DE LA TERNURA
DEL PADRE”
(Agua de la roca 137)

Motivación
María inspiró a Marcelino el estilo de estar en la misión. Ella acogió al Espíritu Santo
en la Anunciación y dio una respuesta inmediata a las necesidades de Isabel. Con ello
nos muestra que tanto la contemplación como la acción son elementos indispensables
de la espiritualidad. Las actitudes de María constituyen la base de todas nuestras
acciones: escucha, espera paciente, sencillez, cultivo de la interioridad y
disponibilidad a la voluntad de Dios. (Agua de la Roca 131)

Desde la vivencia compartida y como centro Jesús y su pasión por la


humanidad, hagamos lectura de algunos números del Documento Agua de la Roca
capítulo IV.

125. El panorama del mundo nos sorprende y nos desconcierta. Por un lado
celebramos la belleza y variedad de la naturaleza con su maravillosa armonía y nos
sentimos gozosos ante la rica diversidad cultural de la humanidad; pero también nos
encontramos con la violencia y la inseguridad, la pobreza y la desesperación, el sida y
el abuso infantil, el deterioro ecológico y el hambre, el analfabetismo y la
ignorancia.
1. ¿Qué anhelos y preocupaciones del mundo conmueven tu corazón?
2. ¿Cómo mantener y llevar esperanza cuando todo muestra que quien apuesta
por la VIDA es quien pierde?
3. ¿Cómo lo concretizas? ¿Cómo familia, como comunidad?

FLORECER (en la esperanza)

El hombre y la mujer que lucha por la liberación


con esperanza llegan a florecer en libertad.
No florecerá con las flores
que había soñado en la partida.

La sangre, la noche, el miedo,


las aguas… purifican su mundo idealista
hasta llegar a una respuesta a la auténtica
liberación se hace cada día.

Porque la persona en liberación es


más profunda que le primer deseo.
Liberar es hacer florecer a la persona plena
desde su raíz sana. Liberar es seguir
el ritmo de un otoño de siembra,
de un invierno crudo, de una primavera
amenazada en la flor y de un estío
de frutos inseguros.

El hombre y la mujer de hoy quieren florecer


en paz y bien. En igualdad y justicia.
En derechos y obligaciones.
La juventud sueña una tierra de fraternidad
en donde la persona sea hermana y donde
el necesitado levante su cabeza y mire de frente.

La vida nueva despunta apenas, florece con dolor.


El hombre siembra. Dios da el crecimiento.
Y la humanidad, un día, cosechará.

Jue 5, 1-31 (La conquista por la no-violencia)


Orar a pie descalzo, Emilio Nazariegos – Antonio Botana

Espacio para ECOS del salmo, después de cada intervención cantamos el estribillo:
“Rezar no es otra cosa que mirar, alrededor y escuchar”
129. La respuesta compasiva que damos a las necesidades del mundo brota de nuestra
espiritualidad. La espiritualidad nos impulsa hacia la misión y en la vivencia de esta
misión se alimenta y se reaviva. Ella da significado a nuestras experiencias humanas y
nos permite leer la vida con los ojos y el corazón de Dios, y entenderla como proyecto
de Dios.
132. Confirmada en su propia vocación por la invitación del Espíritu, María se siente
impulsada a abandonar su casa para ir a la casa de los demás. Ella nos indica la
dirección de la misión: debemos ir al encuentro de los otros allí donde están.

4. ¿Acoges como tuyo el proyecto de Dios por los “más pequeños”?¿Qué llamadas
concretas te hace Dios en opción preferencial por los más pequeños?
5. ¿Cuáles son los obstáculos personales, como familia, como comunidad que te
impiden abandonar la comodidad de “tu propia casa” para ir a la “casa de los
necesitados”?

EL DESPOJO (la fiesta)

Cuando la persona se identifica.


Cuando la persona descubre su rostro.
Cuando la persona es en la verdad.
Cuando los hombres y mujeres se enfrentan
a sus miedos, dejando que sus corazones
se empapen de las aguas…

Entonces, se experimentan
como un ser despojado,
pobre y frágil, liberado.

Entonces su grito se vuelve canto.


Su pena, superación. Su limitación, alas.

Cuando los hombres y mujeres


se enraízan en el ser
de su ser, Dios, y en el ser de su ser, ser-con,
entonces sus vidas son una FIESTA.

La fiesta es para muchos. La fiesta es


la amistad encontrada.
La fiesta es Dios mismo alegre y feliz
en el ser humano.

¿Nos hace falta el sentido de la fiesta?


¿Soportamos la fiesta continuada?
Los jóvenes y niños, ¿son fiesta para
el mundo adulto cansado? ¿Es capaz el ser humano
de llegar a la alegría de la fiesta con el corazón sucio?

Las manos alzadas, los ojos iluminados,


la canción en los labios y el corazón verdadero
son fiesta para el Señor.
Y fiesta para quien tiene el corazón puro y ha visto a Dios.

Ex 15, 1-21 (Canto de liberación)


Orar a pie descalzo, Emilio L. Mazariegos – Antonio Botana

Espacio para ECOS del salmo después de cada intervención cantamos el estribillo:
“Rezar no es otra cosa que mirar, alrededor y escuchar” (Kairoi: Hermana Luna)

6. Recogemos y presentamos a María nuestro caminar y deseo de ser el rostro


visible de la ternura del Padre, orando con el siguiente salmo:

MADRE DEL TERCER MUNDO

“Hermana peregrina de los pobres de Yahvé,


profetiza de los pobres libertados,
madre del tercer mundo,
madre de todos los hombres
de este mundo único
porque eres la madre de Dios
hecho hombre…
A él, que murió en la cruz
para salvar a la humanidad,
pídele que nosotros,
sus discípulos y discípulas,
sepamos vivir y morir
por la total liberación
de nuestros hermanos y hermanas…
Pídele que nos devore el hambre y la sed
de aquella justicia
que despoja y redime.
A él, que derribó el muro de la separación,
pídele que todos los que llevamos
el sello de su nombre
busquemos de hecho, por encima
de todo lo que divide,
aquella unidad reclamada por él mismo
en testamento,
y que sólo es posible
en la libertad de los hijos e hijas de Dios.
Pídele a él, que vive resucitado
junto al Padre,
que nos comunique la fuerza jubilosa
de su Espíritu
para que sepamos vencer el egoísmo, la rutina y el miedo…”

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