La Pastoral Diocesana

Aunque muchas veces se vincula a la Diócesis a cuestiones jurídicas y administrativas, ésta entre de lleno en el terreno de la comunión y no puede entenderse desde otros presupuestos. Tanto en el nivel interno diocesano, como en las relaciones con otras diócesis, sólo a través del misterio de la comunión se puede acceder al estudio de las Iglesias locales. I. EL REDESCUBRIMIENTO DE LAS IGLESIAS LOCALES

Anteriormente al Vaticano II la concepción arraigada era la de una Iglesia Universal, divididas en circunscripciones administrativas (diócesis), donde el Papa era el pastor universal que tenía representantes de su ministerio en cada una de las diócesis. Sin embargo, en contra de esta concepción es muy clara la definición que plantea el Concilio Vaticano II y que luego se incorporara al Catecismo de la Iglesia Católica (CIC): “Porción del Pueblo de Dios que se confía a un obispo para que la apaciente con la cooperación del presbiterio, de forma que, unida a su pastor y reunida por él en el Espíritu Santo por el Evangelio y la Eucaristía, constituye una Iglesia particular, en la que verdaderamente está y obra la Iglesia de Cristo, que es una, santa, católica y apostólica.” (CIC 369). También el Concilio nos dice: “Esta Iglesia de Cristo está verdaderamente presente en todas las legítimas comunidades locales de los fieles que, unidas a sus pastores, reciben también el nombre de Iglesias en el Nuevo Testamento. Ellas en sus sedes, son el Pueblo nuevo, llamado por Dios con la virtud del Espíritu Santo y su plenitud. En ellas se congregan los fieles por la predicación del Evangelio de Cristo y se celebra el misterio de la Cena del (…). En todo altar, reunida la comunidad bajo el ministerio sagrado del Obispo, se manifiesta el símbolo de aquella caridad y "unidad del Cuerpo Místico, sin la cual no puede haber salvación". En estas comunidades, por más que sean con frecuencia pequeñas y pobres o vivan en la dispersión, Cristo está presente, el cual con su poder da unidad a la Iglesia, una, católica y apostólica.” El tema de las Iglesias locales no es nuevo, se remonta al Nuevo Testamento y a la tradición de la Iglesia. Según estos la realidad de la Iglesia no estaba constituida desde arriba por la autoridad, ni desde la universalidad territorial, ni desde aspectos jurídicos o legales, sino desde las Iglesias locales. Las razones para el resurgimiento de la eclesiología de las Iglesias locales fueron cuatro:  La recuperación de aspectos teológicos que ya estaban descubiertos con anterioridad al Vaticano I.

 Reunida por medio del Evangelio. sino que es el misterio que se manifiesta en cada una de ellas. “Es el misterio de la autocomunicación de Dios por Cristo en el Espíritu”. “Este ministerio episcopal. subsiste en cada Iglesia local. a saber:  Reunida en el Espíritu Santo.  La necesidad de la misión y de nuevas estructuras evangelizadoras en las sociedades descristianizadas.  Bajo la presencia de un Obispo.  Reunida por la Eucaristía. es la manifestación de la Iglesia. Si la Iglesia local es iglesia. “El obispo. de la tradición normativa y de la conciencia contemporánea.  La reflexión teológica que ha buscado la coherencia entre los datos del Nuevo Testamento. puesto al frente de una porción del Pueblo de Dios.  En la comunión de todas las Iglesias hay una principalidad: la Iglesia de Roma. Los elementos de la eclesiología de las Iglesias locales redescubiertos son claramente pastorales. garantía de la sucesión apostólica. ya que la Iglesia está presente. anterior a la división intraeclesial o a enfrentamientos con la sociedad moderna. El lento redescubrimiento de la eclesiología originaria. DIFICULTADES PARA LA PASTORAL DIOCESANA . forma la Iglesia católica. tiene que ser también la primera unidad pastoral. “Fuente y cumbre de toda la vida cristiana”. garantía de la celebración eucarística y símbolo de la unidad de los fieles.” Desde aquí podemos hablar de una Iglesia Universal que no es sólo una suma de las Iglesias locales. “La Iglesia es la comunión de los que han recibido la Palabra”.”  En comunión con las otras Iglesias. Si realmente la diócesis es la unidad primera de la Iglesia. sino Iglesia en comunión con la Iglesia de Roma y con las demás Iglesias particulares. hace que esta porción no sea acéfala. Desde allí podemos afirmar que:  Cada Iglesia local es la Iglesia entera. II.  Cada Iglesia tiene como elemento esencial de su eclesialidad la comunión con el resto de las Iglesias. el centro de la pastoral y la coordinación de todas las actividades pastorales eclesiales ha de ser principalmente la diócesis. Por las palabras del Concilio y por los datos del Nuevo Testamento y de la tradición podemos decir que la plenitud de la Iglesia local se encuentra en la diócesis. es garantía de la verdad del Evangelio proclamado. aunque no es toda la Iglesia.  La autenticidad de cada Iglesia local se verifica por la comunión con las demás Iglesias y la comunión de todas.

o la no aceptación por parte de todos. su cabeza. Éste debe ser vivido en plenitud. Pastoralmente hemos caminado más por orientaciones de tipo universalistas que por líneas de acción que respondieran más a la pluralidad de las situaciones locales. tareas. Criterios que brotan de la misma concepción diocesana:  La Iglesia diocesana ha de ser una auténtica Iglesia local en el que esté presente el misterio de toda la Iglesia. III. absolutizándose y encontrando en su acción la única dimensión pastoral de la Iglesia.  Las prelaturas personales. con todas las misiones. que puede actuar por su cuenta. Las parroquias pueden convertirse en espacios cerrados y absolutos de pastoral que olvidan la necesidad de una pastoral de conjunto en el seno de la Iglesia diocesana. que con frecuencia.  La exención jurídica de los religiosos. el obispo. expresión última del ministerio pastoral y de la comunión de todas las Iglesias. 1.  Los movimientos y comunidades de todo tipo que encontramos en la vida de la Iglesia. El obispo ha sido entendido muchas más veces como una estructura jurídica que como un signo y un creador de comunión. CRITERIOS PARA UNA PASTORAL DE LA IGLESIA DIOCESANA Pasamos a desarrollar una serie de criterios e imperativos que favorecen la acción pastoral. ha pasado de exención jurídica en algunos temas a exención en la planificación y en las realizaciones pastorales. Estos criterios brotan del mismo concepto teológico de la Iglesia local y de la acción pastoral. carismas y ministerios y que.  La carencia de objetivos y planificación comunes.  El parroquialismo cerrado. merezca tener parte en el colegio episcopal. .A conticación se realiza una enumeración de las principales dificultades presentes en nuestra acción pastoral que nos impiden desarrollar plenamente la eclesiología de las Iglesias locales:  El centralismo de Roma. El redescubrimiento de la eclesiología de las Iglesias locales ha traído como consecuencia la programación y la planificación de un trabajo conjunto en el que la existencia de la Iglesia local se hace realidad práctica. servicios.  La pastoral sectorial. por ello. al margen de la vida parroquial y diocesana.  Una falta de teología práctica sobre el obispo. y quieren ser respuesta a las dificultades descritas.