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http://bogotaenbogota.blogspot.com/2010_05_01_archive.html

Mayo / Julio ‘11

Periódico de los estudiantes de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes

Corrupción en Colombia:

¿‘Naturaleza’ del país o práctica aprendida?

L os escándalos de corrupción desatados a inicios de este año no han dejado de ser un tema de debate dentro de la opinión pública. Ya han pasado varios meses y la controversia sigue vigente. Pero no es para menos, pues estos

hechos, más que demostrar un mal manejo de recursos en un gobierno específico, han abierto
hechos, más que demostrar un mal manejo de recursos en un gobierno específico, han abierto preguntas sobre qué tan
‘natural’ es la corrupción dentro de la cultura política colombiana, ¿Es ésta una parte intrínseca de la ‘naturaleza’ del
país o por el contrario, es una práctica aprendida que puede y debe ser transformada?
http://www.personeriabogota.gov.co/?idcategoria=3792

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Nudo del día

Izquierda en Colombia: ¿Destinada a la muerte política?

 

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Vox

La educación en manos privadas: Implicaciones Los Bogotanos nos creimos en la cima

 

Las Regalias: Nuevo capítulo de la confianza inversionista

 

Discriminación

Mas allá de lo obvio

Diferentes, iguales o identicos

 

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Al tablero

Si así fué en Bogotá: ¿Como estará el resto del país?

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De cronopios

El periodismo, el poder y la política ¡¿No dé papaya?!

y famas

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Retrovisor

!¡CUIDADO! Verdades peligrosas o algunas consideraciones para la reconstrucción de un pasado a todo color

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Comunidad

Las secuelas psicilógicas colectivas del conflicto armado Guía del desparchado Uniandino Mensaje de los representantes

 

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Blog

¿Cuál es su opinión sobre la intervención internacional en los procesos de transición de dictadura a democracia que se viven en África?

 

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Cartas

 

Caricaturas

Editorial

D ijo alguna vez el difunto ex presidente Julio César Turbay Ayala: “Tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones”; parece que los y las encargadas de la política en el país apoyan la anterior afirmación. En Colombia el uso de los recursos del

Estado de forma irregular, el aprovechamiento excesivo de las posiciones privilegiadas que otorga la política y la flaqueza de la justicia con respecto a estas ilegalidades, han permitido que la corrupción exista en el país por lo menos desde que los integrantes de este periódico estudiantil tienen uso de razón.

En la actualidad los hechos de corrupción más debatidos y cuestionados pertenecen a dos gobiernos diferentes. El primero fue el del ex presidente Álvaro Uribe Vélez con el programa de Agro Ingreso Seguro y la ‘Yidispolítica’, en donde se crearon distintas alianzas e intercambios para obtener ciertos beneficios. El segundo pertenece al gobierno distrital del aún alcalde Samuel Moreno Rojas con el tan criticado carrusel de la contratación. Todos estos actos son considerados por los ciudadanos como reprochables – unos más que otros, pues, al final, la población civil siempre será la víctima del mal uso de los recursos del Estado. No es sólo el hecho de robarse unos “pesitos” o de intercambiar beneficios, esta situación puede ser una de las explicaciones a los altos índices de indigencia en Co- lombia. Si estos recursos tuvieran un buen uso, tal vez la brecha social en el país no sería tan amplia. De forma específica en Bogotá, el dinero bien utilizado podría incrementar la calidad de vida de los ciudadanos. Si éste se invirtiera en sus calles, en seguridad o incluso en un mayor cubrimiento de la educación pública, viéndola como derecho fundamental, tal y como lo expresa la constitución política de Colombia, las cosas podrían ser diferentes.

Sin embargo es también importante enfatizar que la corrupción no se trata únicamente del mal uso del dinero estatal. El aprovechamiento de los privilegios que se tiene como funcionario público o empleado del Estado es otro mecanismo de corrupción. La ‘Yidispolítica’ es un ejemplo del uso viciado que se le dio a una posición privilegiada para tomar decisiones trascendentales para el país, afectando así la democracia colombiana. También está el caso del congresista Iván Moreno Rojas, quien sacó provecho de la posición privilegiada de su hermano para recibir beneficios propios.

No obstante, no se puede afirmar que la corrupción sea exclusiva en el mundo de la política; no sólo gobernadores, alcaldes, congresis- tas, presidentes o funcionarios públicos hacen parte de los escándalos de corrupción, también está el otro lado de la relación en donde hemos visto ciudadanos involucrados en estas alianzas. Los Nule, son en este momento los más escuchados como ciudadanos partíci- pes en actos corruptos; pero no son los únicos. También están las familias Dangond, Lacouture, entre muchas otras que recibieron los beneficios de Agro Ingreso Seguro, esto por dar sólo unos cuantos ejemplos. Lo anterior nos muestra que la corrupción no es un problema del Estado y que él solo deba solucionar. Se trata de una problemática más amplia que nos pertenece a todos. A pesar de lo expresado por el ex presidente Turbay, no se trata de un efecto colateral que debe verse reducido, es un delito que debe ser castigado, y una conducta que debería tratarse de eliminar.

Así, por el momento y a corto plazo se seguirán conociendo las decisiones de jueces y fiscales sobre los actos corruptos hallados; a largo plazo, acabar con la corrupción, o por lo menos – si esto es imposible- reducirla lo más que se pueda, no a sus justas propor- ciones, porque éstas no existen, pero sí a índices que el país no ha conocido.

SinCorbata es un periódico comprometido con una posición plural y crítica, por lo cual está abierto a la expresión de diversos puntos de vista. Cada autor es responsable, por el contenido de su artículo, el cual no refleja necesariamente la posición de SinCorbata, ni compromete a los miembros de el cual no refleja necesariamente la posición de SinCorbata, ni compromete a los miembros de su consejo editorial, ni al departamento de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes.

Consejo Editorial

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Directora: Vox:
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Vox:

Maria Paula Hoyos Carrero

Sub-Directora Ana María Acosta Millán

Editora:

María Alejandra Velásquez B.

Nudo del día:

Juan Camilo Rojas Acevedo

Al tablero:

Luisa Catalina Rodriguez Ruiz

(Fé de erratas: en la Ed. 16 faltó poner su nombre, en esta sección)

Juan Francisco Gómez Fernández Daniel Mesa Gómez

Retrovisor:

Maria Alejandra Barrios Vélez Andrés Rejala Bonnet

Blog:

Santiago Tamallo José Daniel Orozco Castro

Diagramación:

Ana Maria Hoyos (ana.holes@gmail.com)

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Nudo del Día Izquierda en Colombia: ¿

Nudo del Día

Izquierda en Colombia:

¿Destinada a la muerte política?

Juan Camilo Rojas Acevedo

Estudiante de Ciencia Política y Derecho de la Universidad de los Andes

A inicios del año 2005 el sistema político colombiano fue testigo del nacimiento de un nuevo y atípico partido político

que partiría en dos la historia política del país. Producto de un plausible proceso de diálogo donde se estableció que la unión y reconciliación de posturas divergentes dentro de una misma corriente era la mejor forma de consolidar una nueva corriente política fuerte en el país. Así nació el Polo Democrático Alterna- tivo, evento que no fue ajeno a la tendencia de coalición y unión que experimentaba la izquierda en diferentes latitudes de la región en aquella época. De esa forma se puede afirmar que el Polo era la “combinación de todas las formas de lucha de la izquierda histórica colombiana” .

El Polo nació con la importante responsabilidad de demostrarle al sistema político colombiano -liderado por partidos tradicionales-, que la izquierda democrática existía, que era una opción fuerte y seria de poder que daría mucho de qué hablar en años e inclusive generaciones futuras. De hecho hasta el momento efectivamente lo ha hecho. El joven partido en su primera contienda electoral arrojó cifras impresionantes.

Carlos Gaviria obtuvo 2,613,157 votos en la elecciones presidenciales de 2006, siendo la votación más alta jamás obtenida por la izquierda colombiana. Obtuvieron 10 curules en Senado y 11 en la Cámara de representantes para el cuaterno 2006- 2010 . Además lograron afianzar un gran caudal político en la capital del país, pues obtuvieron la victoria dos veces consecutivas en la Alcaldía Mayor, situación que afianzó al partido, pues aquel cargo es el segundo en importancia política después de la presidencia de la república.

Desde el Congreso, el partido se destacó como una alianza fuerte y responsable con una agenda propia que defendieron en forma férrea durante todo el pasado periodo legislativo. En forma individual diferentes miembros carismáticos como los senadores Gustavo Petro y Jorge Enrique Robledo se encargaron de liderar los más serios y reveladores debates de control político. De esa forma posicionaron al Polo como una fuerza de oposición inteligente y totalmente necesaria para la salud de un sistema democrático como el colombiano, con un fuerte poder presidencialista que en aquel momento era mayor por las amplias mayorías populares y legislativas que respaldaban al gobierno Uribe. Sin embargo, aquel alentador futuro, en la actualidad no se ve igual de diáfano que en años pasados. ¿Qué pasó?

Lo que resulta difícil de creer es que el hecho generador de aquel ocaso, no sea un agente externo. Por lo contrario, proviene de su propia base pues la coherencia, tenacidad y responsabilidad con la que denunciaron grandes polémicas como lo fue “Agro

la que denunciaron grandes polémicas como lo fue “Agro Lucho:
la que denunciaron grandes polémicas como lo fue “Agro Lucho:
la que denunciaron grandes polémicas como lo fue “Agro Lucho:
la que denunciaron grandes polémicas como lo fue “Agro Lucho:

Lucho: http://www.cambio.com.co/portadacambio/754/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3857353.html - Petro: http://delaurbedigital.udea.edu.co/dlud/index.php/elecciones-2010/1659-gustavo-petro-el-critico Samuel: http://www.justiceforcolombia.org/news/article/814/bogota-mayor-faces-corruption-allegations - Carlos Gaviria: http://www.unal.edu.co/

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Nudo del día

Nudo del día Mayo / Julio 2011 · Edición17 Ingreso Seguro” en otras colectividades políticas y

Mayo / Julio 2011 · Edición17

Ingreso Seguro” en otras colectividades políticas y en general en el gobierno al que se oponían, no se ha repetido ahora que su colectividad es protagonista de una gran problemática.

Es normal que al interior de todo partido haya ficciones y desacuerdos. Sin embargo, la calidad y seriedad de un partido político proviene de su capacidad de sobreponerse a las mismas. En el caso del Polo, como cualquier partido, experimentó dificultades, aun más por el gran pluralismo político de sus miembros y movimientos. Contra todo lo esperado, el partido no logró reponerse de aquellas pugnas internas. Tanto así que una de sus cabezas más influyentes y visibles (Gustavo Petro) optó por apartarse del partido como producto del sorprendente silencio y posterior negativa de sus pares de repetir el férreo control político que hacían fuera de casa ahora que los implicados son parte de la familia.

Frente a la profunda crisis que atraviesa la contratación estatal en el país y la especial situación de Bogotá , el partido contra todo pronóstico (tomando en cuenta su actuación previa en casos similares) ha guardado un silencio profundo que en palabras de su presidenta tiene como base el “respeto por el debido proceso”. Curiosa resulta aquella postura cuando miembros del partido solicitaban renuncias inmediatas de altos funcionarios del gobierno Uribe ante grandes polémicas tomando como base el reconocimiento de la responsabilidad política.

Pero lo sorprendente no termina allí. Al responder ante las críticas sobre aquella tímida postura, Clara López Obregón contesta que “las controversias contractuales son algo muy diferente a la hipérbole de la corrupción, la parapolítica”. En efecto. ¿Pero aquella diferencia hace menos censurable lo que está experimentado la contratación estatal de la capital del país? Evidentemente son expresiones de corrupción con consecuencias jurídicas y sociales muy distintas, situación que no reduce el grado de gravedad de ambas ni puede ser utilizado como escape argumentativo a la hora de censurar y criticar a una o a la otra.

Frente a las críticas sobre los rumbos del carrusel de la contratación, la máxima líder de la izquierda democrática resalta que se le debe reconocer y dar crédito a la administración distrital, pues fue ella la que declaró la caducidad de los más

importantes contratos del nefasto grupo Nule en Bogotá. Ante estas explicaciones los cuestionamientos son muchos pero hay uno que se destaca; ¿Es tan grave la crisis del sistema político colombiano o tan alta la tolerancia de los colombianos con la corrupción que el cumplimiento del deber legal por parte de los funcionarios públicos debe ser aplaudido?

Resulta difícil pensar que se le deba dar crédito a una decisión que la ordena el Estatuto General de la Contratación ante el incumplimiento de las obligaciones en cabeza de un contratista. En el tema del detrimento patrimonial que sufrirá la cuidad la solución y explicación no es más alentadora, pues se escuda en la existencia de pólizas y seguros. Pero ¿el que un seguro responda, no por la totalidad de las perdidas, puede ser considerado como un paliativo a la crisis?

Por consiguiente, el presente artículo es un llamado de atención para los militantes del partido para que exijan la ejecución de un auto examen riguroso y ejemplar que evidencie madurez y responsabilidad política al interior de la colectividad. Es una exigencia válida pues de no ser oída, aquella decisión sería un gran aporte para profundizar la crisis y generar las bases para el hundimiento de un proyecto democrático e histórico que ha debido soportar matanzas, desprestigios y satanizaciones para poder posicionase como una opción alternativa de poder (o por lo menos de oposición).

Así que por el bien de su colectividad y los legítimos intereses que representan es de esperar que no sea correcto el análisis del politólogo Francisco Leal Buitrago cuando afirmó ante la crisis interna del partido en 2008 que posiblemente el Polo estaría “desaprovechando una oportunidad histórica de consolidar la izquierda colombiana en un partido” . En caso que lo dicho por Leal sea correcto, el Polo estaría cayendo en los errores y malas prácticas que tanto ha criticado en otros partidos, dando pie para que precisamente esos partidos hundan a la expresión más importante de la izquierda en Colombia, destinándolos así a la muerte política.

en Colombia, destinándolos así a la muerte política. Logo:

Logo: http://reflexionesyotrascosasmas.blogspot.com/2010/11/proposito-de-las-denuncias-sobre.html

“El Polo nació con la importante responsabilidad de demos- trarle al sistema político colombiano -liderado por partidos tradicionales-, que la izquierda democrática existía, que era una opción fuerte y seria de poder que daría mucho de qué hablar en años e inclusive generaciones futuras.“

*** “En ningún momento el autor y este artículo entiende la unión de luchas como una referencia a la vía armada. Por lo contrario, hace referencia a la unión de diferentes manifestaciones de la izquierda como corriente política democrática”.

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Vox “Implicaciones de la educación en manos

Vox

“Implicaciones

de la educación

en manos privadas”

Angélica Latorrre

Graduando Comunicación Social - Periodismo - Universidad Externado de Colombia Practicante Programa Congreso Visible - Universidad de los Andes

E l presidente Santos presentó el pasado 10 de Marzo la propuesta de reforma a la educación superior. “La educación pública, si quiere ser

competitiva, no puede negarse la posibilidad de tener fuentes de inver- sión privada”, afirmó en su discurso. El presente gobierno le apuesta a la iniciativa privada como fuente de financiación adicional ante la insufi- ciencia de los recursos públicos.

La propuesta del presente gobierno no dista mucho de lo que planteaba en su momento Álvaro Uribe y que llamó Revolución Educativa. El entonces mandatario la consideraba una de las herramientas para “con- struir justicia social”. La apuesta consistía en avanzar hacia la cobertura universal, la buena calidad y un acceso más democrático.

Frente a eso, hoy no es difícil cuestionar el alcance que pudo haber teni- do dicha política pública en educación en el mejoramiento del desarrollo social y económico del país cuando han sido ampliamente difundidos los índices que registran que casi la mitad de la población colombiana es pobre (45,5%), es decir aproximadamente 20 millones de personas o que un 16,4 % se encuentra en estado de indigencia (7 millones 20m mil).

Se pretende con la reforma a la educación que el sector privado asuma la oferta de programas ante la ausencia de suficientes instituciones públicas o las dificultades que enfrentan las actuales. Así seguramente se aumentaría la cobertura pero no necesariamente la calidad puesto que los centros educativos estarían más interesados en la relación de costo- beneficio.

En la actualidad es evidente la dificultad para acceder a la educación superior de calidad, que contribuya al desarrollo del país. Sin embargo, aunque es importante debatir el enfoque que el presidente Santos ha puesto en el sector privado como parte de la solución, no se puede negar que algunas de las universidades más prestigiosas que existen hoy ya funcionan bajo esa lógica empresarial y que su supuesta transformación en instituciones con ánimo de lucro sería un eufemismo.

Ese enfoque debería replantearse así como también la concepción de la educación y su importancia para las transformaciones que el país necesi- ta. Que la universidad pública sea fortalecida en materia de recursos, in- fraestructura, tecnología para que así se le pueda dar la oportunidad a los grupos sociales más vulnerables acceder a una formación profesional.

No se trata de acabar con las universidades privadas sino de controlar su participación, el alza de las matrículas, entre otros aspectos que las han convertido en lugares casi inaccesibles para la mayoría de la población colombiana.

No se puede negar que la educación es un negocio, aquí y en todas partes del mundo pero tiene que ser más que eso. Se le debe garantizar a la población en su totalidad para que todos los colombianos puedan contribuir al desarrollo del país y deje de considerarse un privilegio.

http://noticias.latino.msn.com/latinoamerica/articulos.aspx?cp-documentid=28289956

Lo más pertinente sería hacer una reflexión alrededor de lo que el actual presidente propone y que empieza a suscitar críticas. Desde universidades oficiales se escuchan los reparos a la reforma a la Ley 30 de 1992 en lo que respecta a la propuesta de permitir la existencia de instituciones de educación superior con ánimo de lucro. Para el gobierno, de esa manera éstas aportarían recursos y ampliarían la cobertura. No obstante para personas como Moisés Wasserman, rector de la Universidad Nacional, se trata de una “respuesta imperfecta a una necesidad de más dinero” puesto que delega en actores privados una responsabilidad que le cor- responde al Estado.

No hay que olvidar que la Constitución del 91 en el artículo 67 establece que la educación es un derecho y servicio público, por ende su acceso debe ser garantizado por el Estado. Lo que esta Administración propone como

modelo educativo es la concepción de la educación como un bien al que las personas pueden acceder en un mercado dependiendo su capacidad de compra, su nivel de ingreso en un país cuya tasa de desempleo es la más alta de Latinoamé- rica (11,8%, Dane).

Se pretende con la reforma a la educación que el sector privado asuma la oferta de programas ante la ausencia de suficientes instituciones públicas o las dificultades que enfrentan las ac- tuales. Así seguramente se aumentaría la cobertura pero no necesariamente la calidad puesto que los centros educativos estarían más interesados en la relación de costo-beneficio.

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Vox Mayo / Julio 2011 · Edición17 http://www.flickr.com/photos/provocaretina/page10/ la sociedad en la que vivimos. No

Mayo / Julio 2011 · Edición17

http://www.flickr.com/photos/provocaretina/page10/
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la sociedad en la que vivimos. No hace falta ser politólogo para hablar de política, mucho menos hace falta hablar de política para opinar en el rumbo de nuestra ciudad. Basta con quererla y preocuparse por el futuro para trabajar en ella y ayudarla a salir del punto en el que se encuentra.

La solución está lejos pero no es imposible llegar a ella, los avances en las obras de la calle 26 demostraron que cuando se prenden las alarmas las cosas empiezan a funcionar, el problema es cuánto nos demoramos en prenderlas. Habría preferido que hubiesen sido los vecinos y no una investigación periodística quienes hubieran denunciado el atraso de este proyecto, de todos modos no vale la pena lamentarnos sino aprender las lecciones que nos dejan los errores. Dentro de unos meses los bogotanos elegiremos quién debe ser el siguiente Alcalde, ojalá todos lo hagamos a consciencia y escojamos el candidato más indicado para liderar este proyecto. Sin embargo, ojalá todos entendamos que la cosa no termina al depositar un papel en una urna, ese es sólo el comienzo del trabajo que tenemos que hacer todos los que queremos a Bogotá.

Cada vez que se abra un frente de obra cerca a nuestro lugar de trabajo, estudio o residencia, o cada vez que estemos cerca de un

contrato público debemos ser veedores del trabajo del contratista. No podemos permitir que se roben

el dinero de los impuestos en nuestras narices y mucho menos que se improvise en el gobierno distrital. Aunque nos parezcan inservibles, todas las instituciones distritales tienen canales de opinión y defensoría del ciudadano por medio de las cuales nos podemos quejar ante cualquier abuso. En caso de no resolver nuestro problema se

Los Bogotanos

nos creímos en la cima

Juan Sebastián Ossa Moreno

Estudiante de Ingeniería Civil de la Universidad de los Andes

Juansebastianossa.blogspot.com

A lgunas semanas atrás leí una vieja entrevista que le hicieron distin- tos usuarios del portal de la Fifa a Juan Sebastián Verón (Arg). Una

pregunta me llamó considerablemente la atención, un niño quería saber cuál era el camino para llegar tan alto como él ha llegado. “La Brujita” le dio 3 consejos y al final le dijo algo que me quedó grabado desde entonces. Refiriéndose a la ruta para llegar a la gloria, cerró su respuesta diciendo “Y lo más importante, que no crean nunca que ya llegaron. Porque cuando te la creés, empezás a bajar”. En ese momento sus palabras se perdieron en mi mente, sin embargo, días después mientras recorría en bus la destrozada carrera séptima de la capital de Colombia, me acordé de su mensaje y me di cuenta que tenía mucha razón.

Hace más de 10 años Bogotá inauguraba el Transmilenio, un sistema

de transporte masivo que revolucionaría la movilidad en nuestro país

y tendría grandes repercusiones en incontables ciudades del mundo.

Ésta era tan sólo la punta del iceberg del desarrollo de una metrópoli que avanzaba a pasos agigantados en diversos frentes, la admiración

internacional era tan sólo comparable con la confianza que tenían los ciudadanos en el gobierno. Todo parecía ir viento en popa, creíamos estar encaminados al desarrollo, hacia una urbe moderna, incluyente y competitiva. Pero los bogotanos cometimos el error de creernos en la cima sin haber llegado, y como dice el ídolo pincharata; “cuando te la creés, empezás a bajar”. Y desafortunadamente nosotros no fuimos la excepción, nos tocó caer de la nube.

Una década después nos encontramos en el ocaso, en el punto del pudo ser pero no fue, en una crisis profunda y preocupante. Se abren cientos de frentes de obra pero se cierran pocos, se adjudican millonarios contratos que después son investigados por malos manejos, los ciudadanos debemos aguantar las consecuencias de la corrupción,

los trancones y la inseguridad.

Y como si fuera poco, a todos

estos problemas se suma uno más grave, los bogotanos hemos olvidado el papel que tenemos en la administración distrital. Sin importar el grado de culpabilidad que tengan los Nule, los Moreno u otros funcionarios públicos, la indiferencia de la ciudadanía ha fomentado que ellos sientan libertad de hacer lo que quieran.

Todo parecía ir viento en popa, creíamos estar encaminados al desarrollo, hacia una urbe moderna, incluyente y competitiva. Pero los bogotanos cometimos el error de creernos en la cima sin haber llegado, y como dice el ídolo pincharata; “cuando te la creés, empezás a bajar”. Y desafortunadamente nosotros no fuimos la excepción, nos tocó

caer de la nube.

pueden fomentar asociaciones de veeduría ciudadana organizada como lo es “la séptima se respeta”, agrupaciones locales o juntas de acción comunal que transmitan nuestras inconformidades y en casos extremos se puede llegar a demandar legalmente al gobierno distrital.

La indiferencia no puede ser la salida, decir simplemente que no nos interesa la política por ser pura corrupción es por un lado mostrar total desinterés por nuestra ciudad y por otro darle vía libre a quienes la han llevado a su punto actual. Deberíamos cambiar la actitud pasiva que nos ha caracterizado por una activa que devuelva a la esfera pública a quienes nunca debimos haber salido de ella, los ciudadanos. Es cuestión de voluntad, liderazgo y sobre todo amor por Bogotá, la ciudad que a muchos nos lo ha dado todo.

Son muchos los que se quejan por la situación, sin embargo cuando se les pregunta por soluciones prefieren distanciarse argumentando que la política es pura corrupción y definitivamente no les interesa. Yo creo que ambas posiciones son erróneas, en primer lugar no todos los políticos son corruptos, somos los ciudadanos quienes hemos permitido que en nuestro país prolifere esta relación. En segundo lugar, quienes evitan opinar en estos temas no se dan cuenta que es deber de todos construir

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Vox Las regalías: la confianza inversionista Nuevo

Vox

Las regalías:

la

confianza inversionista

Nuevo

capítulo

de

Mateo Hoyos López y Santiago Ospina Sierra

Estudiantes de Economía de la Universidad de los Andes

E l proyecto de ley de regalías que cursa en el congreso y que está próximo a entrar a quinto debate, parte de que el gobierno

pretende eliminar los derechos que en la actual legislación tienen los departamentos y los municipios por la explotación de recursos natu- rales en su territorio. El pretexto, que hay corrupción, ineficiencia e inequidad en el manejo de los recursos. El proyecto, para explicarlo de manera muy resumida, busca reformar los artículos 360 y 361 de la Constitución para centralizar los recursos derivados de la explo- tación de recursos naturales. Se crean para ello el fondo de ahorro y estabilización y el fondo de competitividad regional y se dispone que el 10% vaya para ciencia y tecnología.

La primera excusa gruesa del gobierno para llevar a cabo esta reforma es la corrupción en los departamentos y los municipios. Si bien es cierto que la ha habido, es un descaro por parte del gobierno central afirmar que maneja los recursos de mejor manera, cuando el zar anticorrupción ha encontrado niveles altísimos de corrupción en el nivel nacional. Además, de los 8,9 billones de pesos que llega- ron entre 1994-2009 al Fondo Nacional de Regalías, encargado del manejo de regalías indirectas para los entes territoriales no produc- tores, 4 billones aún no se han gastado y probablemente se perderán con la nueva legislación. Fedesarrollo anota que las regalías indirec- tas, canalizadas a proyectos de desarrollo regional a través del FNR manejado por Planeación Nacional, es decir, por el gobierno na- cional, han sido manejadas con bajos niveles de eficiencia, por lo que presentar este proyecto como contundente solución a la corrupción y a la ineficiencia de manejo de recursos resulta todo un despropósito.

El proyecto también ha sido sustentado en la inequidad regional de las regalías, ya que el gobierno central arguye que las regalías son de todos los colombianos pero sólo las usufructúa el 17% de la po- blación. Es así como el departamento del Casanare recibe la mayor parte de las regalía, mientras que el Meta, segundo gran receptor, recibe tan solo el 26% de lo que corresponde al Casanare. Aparente- mente, el argumento puede ser impresionante. Sin embargo, olvida un análisis fundamental. Las actividades productivas de extracción tienen la particularidad de dejar muchas externalidades negativas, como por ejemplo, impactos ambientales de contaminación, devasta- dores en el caso de la gran minería. Gran parte de los costos nega- tivos generados por la explotación del recurso han de ser cubiertas con las regalías. Es posible afirmar también, sin temor a equivo- carse, que estos departamentos terminan siendo monoproductores y, como lo muestra la evidencia, es muy difícil hallar otras actividades productivas diferentes a aquellas que giran en torno a la explotación del recurso natural. El resto de departamentos o municipios viven en torno a otras actividades productivas y es por ello que resulta un absurdo argumentar el carácter inequitativo de las regalías.

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Si el problema no es la corrupción, surge la pregunta de qué lograría entonces la susodicha reforma. Para ello es preciso hablar de la manera en que se llevará a cabo la centralización de los recursos y la

posterior redistribución a las entidades territoriales. En primer lugar, se crearán el fondo de ahorro y estabilización y el fondo de competi- tividad regional, además, claro está, de los dineros que se transfer- irán a ciencia y tecnología. El primer fondo, aduce el gobierno, busca estabilidad macroeconómica a través de un manejo contracíclico de la economía que permita ahorrar en tiempos de auge y gastar en los de crisis. El segundo fondo será la base de la redistribución de las regalías a las regiones. Es aquí donde entra la retórica de la equidad

y la eficiencia centralistas. Lo primero que se puede ver es que en general serán redistribuidos menos recursos de los netos y que se verán afectados de manera grave a los departamentos en los que se ubica la actividad extractiva.

Es de gran importancia notar que el proyecto de ley es de reforma constitucional, por lo que es obvio que si el fin del gobierno fuese mejorar el manejo de los recursos, bastaría cambiar las leyes de re- galías y darle un vuelco completo a la naturaleza del Fondo Nacional de Regalías. Salta a la vista entonces que el fin es quitarles a los departamentos y municipios todo el derecho sobre el manejo de estos recursos, una centralización al estilo de una dictadura centralista que echa por tierra uno de los fundamentos de cualquier Estado verdad- eramente democrático, como lo es la descentralización.

Una vez centralizados los recursos y quedando clara la naturaleza voraz del gobierno central, que padece un abultado déficit fiscal, se evidencia de manera clara que habrá una sustitución de gasto público

a través de estos recursos. Sí, y es que no siendo suficiente con el

recorte a las transferencias del 2007, ahora pretenden aminorar el déficit fiscal utilizando dineros primordiales para el desarrollo de los departamentos y los municipios. Todo esto se enmarca claramente en el descaro, presentando como derechos fundamentales la estabili- dad macroeconómica y la regla fiscal, términos que obedecen a una ideología económica de corte neoliberal.

Pero el quid perverso de la reforma se encuentra en el Fondo de Ahorro y Estabilización. Todos los analistas, defensores y promo- tores de la reforma hablan de la estabilidad macroeconómica como algo de carácter urgente y necesario, pero surge de nuevo la pregun- ta: para qué o, más bien, para quiénes. En gran medida, parte de esta pretendida estabilidad se basa en el concepto de un balance fiscal no deficitario, es decir, que el gobierno no gaste más de lo que recauda, lo que en el gobierno Uribe no ocurrió, ya que esta administración, en nombre de la seguridad “democrática”, aumentó el gasto en segu- ridad y defensa y agrandó el hueco fiscal. Cabe recordar que la se- guridad democrática estaba al servicio de la confianza inversionista, para beneficiar en últimas a las grandes trasnacionales. Y ahora, con el déficit todavía más acrecentado, surge la necesidad de garantizar estabilidad a los intereses foráneos, pues puede llegar el momento en que esta olla podrida del déficit fiscal estalle y se perjudique a las trasnacionales. Con la seguridad democrática se disminuyó el riesgo país para la inversión extranjera. Sin embargo, también creció el déficit fiscal, lo que se traduce en inseguridad e inestabilidad para los intereses del capital financiero.

En conclusión, el proyecto de ley es un nuevo capítulo de la confianza inversionista, capítulo que pretende solventar un problema fiscal pro- ducto de las gabelas a los inversionistas extranjeros. El interés nacional vuelve a quedar supeditado al foráneo. Con recursos de municipios donde por lo general reina la pobreza, el gobierno central pretende garantizar la ganancia de las trasnacionales, condenando a Colombia al atraso y en detrimento de la economía nacional en su conjunto.

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http://kurtsky4ever.tumblr.com/post/1539868826/omfg-guise Vox Mayo / Julio 2011 · Edición17 Discriminación… Más

Mayo / Julio 2011 · Edición17

Discriminación… Más allá de lo obvio

Sebastián Rodríguez Alarcón

Estudiante de Derecho de la Universidad de los Andes

L a semana del 8 de marzo de 2011 representó un sin número de noti- cias en el país y el mundo, en nuestro país por ejemplo fue aproba-

do un artículo de financiación del estatuto anticorrupción, se habló del drama de los ex secuestrados que demandaron al Estado, se desató el es- cándalo en que el Ex senador Ciro Ramírez fue condenado por sus nexos con paramilitares entre muchas otras noticias que seguramente tomaron la atención de la mayoría de las personas a la hora de leer el periódico.

Por otro lado, esa misma semana (el miércoles 10 de marzo específi- camente) en los Estados Unidos se transmitió la popular serie “Glee” que habla de la vida colegial de unos adolescentes en un típico colegio americano, que sumado a los distintos dramas y vivencias acompañadas de presentaciones llenas de baile y canto hacen de ésta, un gran show que llama la atención de todo tipo de público en general. Un programa con una audiencia cercana a los 35 millones de personas semanalmente, cifra muy cercana a la alcanzada por programas como American Idol o Friends, la pone dentro de los top shows más vistos en Estados Unidos y el mundo.

Una escena en particular, fue la protagonista esa semana en varios diarios de circulación nacional, segmentos de noticias en canales como FOX News o CNN, y en general tema de discusión entra la comunidad. Se preguntará usted ¿cuál fue la razón que desató tal controversia? La respuesta en verdad no es que sea muy controversial (a mi modo de ver), dos jóvenes en edad promedio de 16-17 años se besaron como en cualquier escena romántica en cualquier serie que usted ve a diario… la excepción, es que se trataba de dos homosexuales.

Ahora, mientras usted tal vez siga pensando que esta noticia no toca un tema realmente serio, y que se trata simplemente de algo mucho más “light”, quisiera demostrarle todo lo contrario, puesto que sí lo es, y lo es en la medida que toca la cotidianidad, la suya, la mía, y la de todos. Es esa cotidianidad capaz de tocar y alterar ese “chip” en que las perso- nas tienen programado como si se tratara de un computador, lo que está “bien”, lo que está “mal” o lo que es “normal”.

Lo que para algunos podría ser causa de un chiste de mal gusto, para otros un simple comentario, para otros mientras tanto representa un comentario con el que se sienten plenamente identificados, y algunos

en los que parece representar una de las grandes aberraciones que aún persisten en nuestra comunidad, como a mí. Todas estas reacciones, son

la clase de sensaciones a las que usted podría enfrentarse al escuchar la siguiente afirmación por una famosa columnista Victoria Jackson, escrita

y publicada en el famoso diario The World Net Dialy, reconocido por su alto número de columnas con visiones mayoritariamente conservadoras en la que sostuvo:

Did you see “Glee” this week? Sickening! And, besides shoving the gay thing down our throats, they made a mockery of Christians – again! I wonder what their agenda is? Hey, producers of “Glee” – what’s your agenda? One-way tolerance?

Mi respuesta a esta mujer seria ¡SÍ!, en efecto sólo debería haber una

forma de tolerancia. Una tolerancia capaz de aceptar a los que han sido tradicionalmente discriminados, una tolerancia que permita convivir con la diferencia, y una tolerancia que más allá del simple respeto, permita una nueva cultura que signifique convivir con esa diferencia.

¿No cree usted que contrariamente a los que muchos piensan, no son quienes defienden la libertad sexual, quienes deben probar que esa posi- bilidad es legítima; sino que son quienes se oponen a ella quienes deben explicar por qué es inadmisible?

Algunos de los argumentos que dio Jackson, se aproximaban a una visión plenamente conservadora, escandalizada por el hecho que millones de personas, en especial jóvenes y menores vieran esta clase de com- portamientos por parte de parejas homosexuales, haciéndolo parecer como un hecho casual y cotidiano, que representara una situación en la que pudiese verse identificado cualquier adolescente homosexual. Tal parece, aun suena descabellado aceptar para algunos que la población homosexual hace parte de la comunidad en que vivimos. Parece difícil aceptar que así como en su agenda o en la mía, compartimos con blan- cos, negros, hombres, mujeres y heterosexuales, también los homosexu- ales hacen parte de esa denominada “normalidad”.

A pesar que este sea el caso con Jackson, es sólo uno de los ejemplos

en que dicha discriminación es manifestada directamente, no crea que porque se trate de un programa americano que no obedece a nuestro contexto, no se trate de algo que no le atañe. En realidad, se trata de

un ejemplo muy cercano puesto que ¡homosexuales existen en todo el

mundo! y ni la religión ni la cultura pueden cambiar una condición que

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Vox resulta inherente a la persona. Es

Vox

resulta inherente a la persona. Es una condición natural, presente en niños, jóvenes, adultos y viejos, y como lo piensan muchos, no se trata que el porcentaje de población homosexual haya incrementado en los últimos años, se trata es que gracias a pequeñas cosas como las que los productores de este programa han hecho, contribuyen a que el hecho de ser homosexual deje de ser visto como una condición anormal, para que así mayor número de personas se sientan realmente cómodas publicando su sexualidad sin temor al rechazo. En efecto, la sociedad debería en- tender que, el hecho de ser homosexual es natural y normal.

Muchos creen que parte de la educación es brindada por la televisión. Yo personalmente no veo mucha, pero sí soy consciente que cuando era más pequeño pasaba horas viéndola, y pensándolo bien, ésta sí aportaba bastante a mi formación en la medida que vendían un estándar de vida al cuál no me hubiera atrevido a irrumpir.

Luego, ¿Cree usted que es bueno educar a los niños y jóvenes con la idea que la homosexualidad es una condición normal? Porque de ser así, ciertos fenómenos como el denominado ‘bullying’, capaz de ocasionar serios traumas en las personas, y generando incluso el suicidio en cien-

tos de adolescentes, sólo por considerar que no encajan en una sociedad,

o que no se encuentren preparados para ser discriminados y rechazados

por el simple hecho de ser homosexual, seguramente toda esta cultura ofensiva, estaría a punto de terminar, mejorando el nivel de vida de muchas personas como usted o como yo.

Afortunadamente, campañas en Estados Unidos tal como “It Gets Better”

o trabajos por parte de ONG’s como Human Rights Campaign, e inclu-

sive en nuestro país con Colombia Diversa, entre otras, trabajan cada día para educar a la sociedad, buscando evitar el ´bullying’. No obstante, pareciese que nuestra sociedad colombiana, tradicional, conservadora, llena de prejuicios y elitista no parece pensar lo mismo.

Sí, seguramente muchos de nosotros como habitantes de la comunidad de la Universidad de los Andes nos consideramos de las universidades más liberales del país, pero de ahí, a ver la concepción del resto de la población y empaparse un poco de la realidad, la situación es completa- mente distinta. Evidentemente contamos con una Constitución de 1991 y tratados de derechos humanos que defienden el pluralismo, la autonomía y la igualdad. Estableciendo un respeto por las orientaciones sexuales, pero de la ley a la práctica queda un largo camino por recorrer. Por lo que el cambio está en sus manos y en las mías y sólo es decisión suya lo que realmente quiere hacer y cómo contribuir a hacer de este un mundo, uno más tolerante.

contribuir a hacer de este un mundo, uno más tolerante. ¿No cree usted que contrariamente a

¿No cree usted que contrariamente a los que muchos piensan, no son quienes de- fienden la libertad sexual, quienes deben probar que esa posibilidad es legítima; sino que son quienes se oponen a ella quienes deben explicar por qué es inadmisible?

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Vox Mayo / Julio 2011 · Edición17 ¿ Diferentes , iguales o idénticos ? Juan Sebastián

Mayo / Julio 2011 · Edición17

¿Diferentes, iguales o idénticos?

Juan Sebastián Barreto

Estudiante de ciencia política de la Universidad de los Andes

cargos políticos o en prestigiosos puestos de la academia. Ilusoria y radi- calmente, las feministas creen que estos puestos deben estar repartidos de manera igualitaria entre hombres y mujeres en un 50%. Este famoso número es la cifra que denota el punto medio, el ideal de igualdad, el perfecto equilibrio para muchas feministas, el cual debe ser alcanzado en todos los campos del saber y el poder para acabar con la “opresión” masculina. Sin embargo, siendo realistas la única manera de alcanzar un perfecto 50-50 en el Congreso de la República, en el profesorado de las más prestigiosas universidades o en las listas que presentan los partidos a las elecciones, es mediante la ingeniería social. Este tipo de medidas van en contra de la libertad, de los derechos individuales, de la voluntad de las personas y por lo tanto de su felicidad.

Quisiera utilizar algunos datos del artículo: Igualdad de género: ¿Una re- alidad lejos de ser alcanzada?, publicado en la decimoquinta edición de éste periódico, con el fin de desarrollar mi argumento. Según los datos presentados, el departamento de Ciencia Política cuenta con un 42% de profesoras del total de educadores, el de Historia posee 38% de mujeres, mientras que la facultad de Administración tiene 26% y el departamento de Ingeniería Industrial apenas cuenta con un 16% de mujeres en su planta profesoral. Luego de esta exposición de cifras, se plantea el punto esencial del artículo citado, el cual afirma: “que la discriminación de la mujer no es sólo una cuestión política, es un hecho que se da en todas las esferas sociales y la academia no está exenta de esto”.

No comparto esta afirmación en su totalidad. Si bien, vivimos en una sociedad que tiende al machismo, no creo que la situación de dis- criminación de la mujer en la academia colombiana esté marcada por esta tendencia. En una rápida consulta de las páginas web de algunos departamentos de nuestra universidad se puede ver que el fenómeno no es generalizado. Las mujeres educadoras del departamento de Diseño representan el 55%, en Arte suman el 63% y en el departamento de Lenguajes y Estudios Socioculturales las profesoras representan el 64% de los maestros.

Estas cifras pueden ser explicadas por infinidad de variables, entre ellas las capacidades, motivaciones e intereses que presenten mujeres y hom- bres en el cultivo de su mente. Las mujeres jóvenes poseen en promedio mejores aptitudes verbales que los hombres (se trata de una diferencia sexual), y la lectura y la escritura son esenciales para el aprendizaje. Diferencias del mismo tipo son las que explican porque más mujeres eligen una carrera humanista y porque muchos más hombres estudian física

S i visualizamos un continuo que va del extremo del feminismo radical ubicado en la izquierda, hasta el extremo del machismo fundamen-

talista ubicado en la derecha, mi intuición me diría que la gran mayoría de colombianos opinaría que nuestra sociedad tiende al lado derecho de esta imagen. Si vamos más allá de nuestro privilegiado entorno univer-

sitario y nos internamos en contextos provinciales, rurales y periféricos, podemos observar más claramente las injusticias del machismo en la tajante división del trabajo por sexos, en la limitación de la expresión femenina sólo a la domesticidad y la maternidad o en las relaciones de pareja donde se excluye injustamente a las mujeres de las oportunidades de realización que merecen como seres humanos. Es evidente entonces, que como sociedad no nos encontramos en el utópico centro donde lo más importante es la humanidad de las personas, donde las diferencias sexuales y de género son reconocidas y valoradas por su carácter único

y complementario o donde no son utilizadas como un arma para la ex-

clusión, como es la intensión del recién fundado Movimiento Machista Casanareño del político Edilberto Barreto .

Sin embargo, impulsar el péndulo muy fuerte hacia el otro lado causaría más injusticias. Al no considerar a las mujeres como individuos sino como miembros de un grupo, al dar preponderancia a los derechos colectivos de las mujeres sobre los derechos individuales, se estaría discriminando en nombre de la “igualdad”, y la discriminación, sea ésta positiva o negativa, sigue siendo discriminación y es deshumanizante. Esta política identitaria es enemiga de la libertad y los derechos indi- viduales; no ve a las personas como individuos sino como miembros de grupos de clase, raza, etnia o género. Es decir, los grupos feministas radicales en su afán de luchar contra la opresión discriminan a los seres humanos que pretenden ayudar.

¿Cuál es entonces el punto medio de este continuo que hemos imagina- do? Ante todo, me gustaría anotar que el género no es sólo producto de la cultura y el pensamiento humano, no es una construcción social que crea la “auténtica naturaleza” de todos los individuos; también hay que tener en cuenta la biología y las características que más se concentran en cada uno de los polos femenino y masculino.

Ahora bien, teniendo en cuenta que nuestra expresión individual como hombre o mujer es una mezcla de nuestra biología y nuestras conductas socializadas en la cultura, no compro tan fácilmente las estadísticas que pre- sentan algunos movimientos feminis- tas y neomarxistas alrededor de todo el mundo para apoyar el postulado extremista que indica una histórica conspiración fraguada por hombres conservadores blancos eurocentristas, que despiadada y conscientemente opri- men y explotan a otros seres humanos por cuestiones de raza, credo, género

o clase social. Si bien esto tiene algo de verdad, no es justo afirmar que es absolutamente verídico.

Las estadísticas a las que me refiero por lo general muestran el porcentaje de participación de las mujeres en

muestran el porcentaje de participación de las mujeres en o matemáticas. Por lo tanto, aun si

o matemáticas. Por lo tanto, aun si

se garantiza una perfecta igualdad de oportunidades es muy difícil que haya más ingenieras que ingenieros, más mujeres que hombres en el Congreso

o más conductoras que camioneros

barrigones. En conclusión, la igualdad

no se alcanza a la fuerza imponiendo

sistemas de cupos que sólo perpetuán la injusticia, o mediante la compen- sación por el daño que unos hicieron

a otros en el pasado, sino mediante la

garantía de ofrecer las mismas posi- bilidades de realización y felicidad a

todos los ciudadanos.

http://www.moviewatcher.us/2009/10/the-ugly-truth-2009/

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Al Tablero Si así fué en Bogotá

Al Tablero

Si así fué en Bogotá

¿Cómo estará el resto del país?

Daniel Castellanos

Profesor de la Escuela de Gobierno - Doctor en Economía, University of London

Maestría en Economía, University of London.

E n Colombia nos estamos acostumbrando a las noticias sobre un manejo menos que pulcro de los recursos públicos. En los últimos

días la prensa ha estado dominada por los casos del AIS, el Ministerio de Protección y el Fosyga, y el denominado “carrusel de la contratación”, entre otros. Lo bueno es que hay la percepción de que la justicia, lenta pero segura, está operando. Lo malo es que también hay la percepción de que la corrupción nos ha invadido.

El caso del “carrusel de la contratación” ha sido particularmente lamentable. Todo aquel que circule por Bogotá entiende que algo anda muy mal con la administración de la ciudad. Es una verdadera lástima, porque la ciudad se venía acostumbrando a un proceso de transfor- mación que hoy parece detenido. Ese proceso de transformación se personificó en las alcaldías de Jaime Castro, Antanas Mockus y Enrique Peñalosa. Luego sucedió algo vanguardista e interesante: la izquierda, en cabeza del Polo Democrático y Lucho Garzón, llegó a la alcaldía.

Las evaluaciones que se hacen de la alcaldía de Lucho Garzón están marcadas por tintes políticos: la derecha generalmente habla mal de la alcaldía de Garzón, mientras que el resto opina que los temores de un gobierno de izquierda en la ciudad no se materializaron. Sin embargo,

lo que es importante es que esa fue la primera vez que la izquierda llegó por la vía electoral a un puesto político de primer nivel. Eso abrió la posibilidad de una izquierda democrática como alternativa de poder en nuestro país, lo cual, juzgo yo, es de la mayor importancia para Colom- bia. La mejor forma de desacreditar la izquierda armada es mostrar que la izquierda democrática es políticamente viable.

Sin embargo, la esperanza que se abrió para la izquierda con la alcaldía de Lucho Garzón no se materializó. El Polo se dividió en su elección de candidato para la presidencia. El exmagistrado Carlos Gaviria, que daba la impresión de ser un sabio hombre viejo, para ganar la nominación de su partido terminó aliándose con los sectores más representativos de la política tradicional en la izquierda, por no llamarlos los sectores más corruptos e indeseables. En el Polo, de un lado quedaron las figuras más dogmáticas y las más representativas de la política tradicional, y del otro quedaron las figuras más modernizantes. Uno a uno, terminaron salién- dose del Polo: Antonio Navarro, Lucho Garzón y Gustavo Petro. A pesar de que éste fue el último candidato presidencial del Polo, el partido quedó en manos de los Moreno, uno como senador y el otro como alcal- de de Bogotá. Como siempre, la izquierda terminó canibalizándose, pero esta vez no por un purismo teórico sobre la mejor forma para promover una sociedad más justa, sino para echar mano del botín político.

Como alcalde de Bogotá, Samuel Moreno ha resultado un desastre. Los avances en seguridad se han detenido, y su gestión en infraestructura ha sido patética. Esto es irónico porque Samuel ganó la alcaldía con la promesa de que iba a hacer el metro de Bogotá. No solamente no lo hizo, sino que echó para atrás en materia de infraestructura de trans- porte. Para añadir el insulto a la injuria, el mayor monumento a Samuel

Lo bueno es que hay la percepción de que la justicia, lenta pero segura, está operando. Lo malo es que también hay la percepción de que la corrupción nos ha invadido.

hay la percepción de que la corrupción nos ha invadido. SinCorbata · Periódico de Estudiantes de

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http://www.cambio.com.co/portadacambio/753/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3846899.html

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Al Tablero Mayo / Julio 2011 · Edición17 es una avenida 26 destruida, la misma que

Mayo / Julio 2011 · Edición17

es una avenida 26 destruida, la misma que su abuelo construyó con gran visión hace un poco más de medio siglo.

Con Iván Moreno en la cárcel y con Samuel Moreno suspendido, ya sabemos por qué se obtuvieron esos resultados: porque el poder se estaba utilizando para robar, o, en el mejor de los casos, para no adminis- trar, pues recordemos que Samuel no fue suspendido por corrupto sino por inepto. Así no se puede gobernar. Todos sabemos que en Colombia la corrupción es frecuente, pero creíamos que Bogotá estaba más allá de esas prácticas. Hoy nos preguntamos: si Bogotá está como está, ¿cómo será el resto del país?

En los últimos meses nos hemos venido enterando cómo las obras en Bogotá no avanzan porque los contratistas las dejan tiradas, y los contratistas las dejan tiradas porque sus empresas fueron utilizadas, más que para hacer obras públicas, para saquear al Estado. Hemos oído cómo los anticipos de las obras públicas se utilizaban, no para financiar el comienzo de las obras, sino para pagar las mordidas que eran necesarias para garantizar la obtención de más contratos. Para obtener la liquidez para hacer una obra, era

necesario que al contratista le otorgaran otra. Éste es el “carrusel de la contratación” que resultó un verdadero horror.

Frente a esta situación, es lamenta- ble que la ciudadanía no se haya movilizado. Mejor dicho, sí se movilizó, pero no para pedirle cuentas al alcalde. Se movilizó para pedir que, dado el estado de la ciudad, no se hicieran más

obras por la carrera séptima. Su solicitud fue escuchada, pero no por el alcalde, sino por el presi- dente de la República, que tuvo que intervenir para decirle al alcalde que no comenzara esa obra. Según cuentan los chismes, ante el requerimiento del presidente, la respuesta del alcalde fue decir que él estaba com- pletamente de acuerdo con que las obras no comenzaran. Es como si las obras por la séptima fueran a comenzar sin que el alcalde se hubiera enterado. No era la primera vez que el alcalde nos sorprendía con esas actitudes. Antes, durante el paro de camioneros, el alcalde ni se molestó en salir a darles declaraciones a los bogotanos. Puso a una secretaria del despacho a frentear la situación, lo que nos obligó a todos a preguntar- nos: ¿dónde está el alcalde?

Hoy, con la suspensión del alcalde por parte de la Procuraduría, parece que comienza a cesar la horrible noche. Pero nunca es más oscura la noche que antes del amanecer. Colombia tiene que vencer la corrupción. No puede ser que en Colombia mucha gente se vuelva rica a punta de robar al Estado. Los ojos del país se tienen que volcar sobre las trans- ferencias, las regalías y los contratos de infraestructura. Allí donde el Estado reparte plata hay problemas, y en cifras que a uno no le caben en la cabeza. El Inco, la entidad que creó el Estado para, supuestamente, tecnificar la contratación de la infraestructura, terminó siendo un horror que ha tocado reformar una y otra vez, y muchos de sus anteriores direc- tores han terminado o mal o en la cárcel. Hoy estamos a la espera de que la entidad vuelva a ser reformada una vez más. El gobierno propuso una reforma del régimen de regalías, que fue fuertemente modificada en el Congreso, y que aún no na sido aprobada. Veremos si lo que se aprueba es suficiente para impedir la corrupción y el despilfarro. De igual manera, hay que volver a mirar las tranferencias, el régimen de salud y los pro- gramas de subsidios con miras a combatir la corrupción. Esos son temas de fondo que el país no aborda con la atención que merecen.

los tomadores de decisiones son perversos. Funcionarios con sueldos de siete dígitos deciden sobre asignaciones de recursos multimillonarias. Falta de transparencia. Una prensa menos fisgona de lo que debería ser. Unos partidos políticos que no atinan a extirpar la corrupción. Desin- terés y apatía de la ciudadanía. La cantidad de problemas es enorme.

Ya vendrá la izquierda a decir que la suspensión de Samuel es per- secución política. No nos dejemos confundir. Ladrones hay en todas partes. No olvidemos que Germán Olano y el excontralor Moralesrussi eran liberales, no del Polo. Pero tampoco olvidemos que Samuel le ha hecho un daño horrible a Bogotá, y que le ha hecho un daño igual de grande a la izquierda y a la democracia. Samuel tiene el honor de haber acabado con Bogotá y con el Polo. Qué legado tan triste. Hoy Gustavo Petro y Carlos Vicente de Roux quedan reivindicados, pero sin proyecto político. Mis respetos a ellos. Ojalá Petro tenga éxito con sus progresis- tas, pero qué camino tan largo le espera a la izquierda para rehacerse. El Polo, de manera oportunista, sólo hasta ahora pide la renuncia de Moreno. Lo que es increíble es que Moreno se niegue a emitirla. Ya veremos si la ciudadanía, que no se movilizó para tumbar a Moreno, ahora sí se moviliza

La suerte del país produce un desasosiego enorme. Veo mi formulario de pago del im- puesto predial, y me pregunto con qué ganas lo pago. Me pregunto también cuál va a ser la suerte de Bogotá con un alcalde interino. Trato de convencerme de que éste no es un país de hampones, pero me cuesta lograrlo. Porque, si no es un país de hampones, sí está sitiado por los hampones.

para exigir su renuncia.

La suerte del país produce un desasosiego enorme. Veo mi formulario de pago del impues- to predial, y me pregunto con qué ganas lo pago. Me pre- gunto también cuál va a ser la suerte de Bogotá con un alcalde interino. Trato de convencerme de que éste no es un país de hampones, pero me cuesta

lograrlo. Porque, si no es un país de hampones, sí está sitia- do por los hampones. Algo está profundamente mal con esta sociedad, y debe ser corregido. Pero nunca lo será si los ciudadanos seguimos mirando con indiferencia lo que hacen quienes se hacen elegir para abusar del poder. Vergüenza sobre ustedes, Nules y Morenos. Vergüenza, vergüenza, mil veces vergüenza. Y quizás también vergüenza sobre nosotros, ciudadanos del común, que dejamos que ese tipo de personas nos meta los dedos en la boca.

El problema es claramente estructural. Los incentivos que operan sobre

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 De cronopios y famas El periodismo, el

De cronopios y famas

El periodismo,

el poder

y la política

estará sesgada por algún tinte político; en esta situación los más perjudi- cados somos nosotros los ciudadanos. En este punto, quiero mencionar un ejemplo que me parece pertinente para sustentar mi punto de vista. Pese a que sea un caso ficticio e hipotético, puesto que es un ejemplo tomado de la novela 1984 de George Orwell, me parece que describe perfectamente esa situación no deseada, o al menos en una democracia, sobre el control y la influencia que puede llegar a tener un gobierno en el periodismo, y como ello le da al primero un poder ilimitable. En la novela de Orwell, el autor muestra a una sociedad autoritaria, en la que el gobierno es dueño del único medio de comunicación (Big Brother o Gran Hermano) y al mismo tiempo monitorea a todos los ciudadanos. Es decir, que no sólo no se da el desarrollo de los ideales de la democracia, sino que además a las personas se les viola su privacidad, su intimidad y para colmo, la información a la que podían acceder está controlada por el gobierno, es decir que nunca saben con seguridad que está pasando realmente.

Juan Francisco Gómez Fernández

Estudiante Ciencia política Univesidad de los Andes

Este ejemplo, también me permite hablar de la libertad de prensa, la cual constituye otro elemento fundamental para que se pueda dar la presencia de la democracia. Si las personas no son libres de expresarse ni están dispuestos a recibir información imparcial, es imposible que se esté haciendo referencia a una sociedad democrática. El concepto de liberad de prensa hace referencia a los derechos fundamentales del hombre (promulgados por primera vez gracias a la Revolución Francesa de 1989) y muestra cómo la libertad, el respeto y la protección de éstos, dan las bases para que pueda existir y perdurar la democracia. En Co- lombia es la Constitución de 1991, la que protege la libertad de prensa y la hace respetar, ya que en la Constitución de 1886 (más conocida como la Regeneración) ésta solo se presentaba en épocas de paz, y en un país como Colombia estas situaciones de estabilidad no eran muy frecuentes. En una democracia es fundamental que los ciudadanos puedan expre- sarse libremente y que los periodistas estén encargados de brindarles la información para que sean libres y para que puedan gobernarse a sí mismos. En esta medida, las amenazas a la vida de un periodista, que lo obligan a la autocensura, así como la restricción de la libertad de prensa, principalmente por parte de agentes del Estado, no pueden ser toleradas y deben ser drásticamente sancionadas judicialmente al mismo tiempo que deben ser rechazas socialmente.

El periodismo siempre ha tenido una fuerte relación con el poder y con la democracia, con lo primero como herramienta de éste y con lo segundo como condicionante de su existencia. Es fundamental e imperativo que en Colombia, el periodismo se pueda ejercer de manera libre. Para ello, esta herramienta al servicio de los ciudadanos, debe dejar de ser utilizada indiscrimin- adamente por el poder político, como herram- ienta de desprestigio y de baza electoral, lo que entorpece el fortalecimiento y la consolidación de una democracia suma- mente anhelada por todos los colombianos.

S egún Bill Kovach, el periodismo provee la información para que los ciudadanos sean libres y sean capaces de gobernarse a sí mismos. En

esta medida, el periodismo se constituye como un elemento fundamental

e indispensable para el desarrollo de la democracia, puesto que le per-

mite a cada ciudadano tener las suficientes herramientas para que pueda elaborar los juicios pertinentes con respecto al entorno en el que vive y de esta forma actuar de acuerdo a los presupuestos democráticos. Para ello, es vital que la información, que encuentra o que el periodismo le facilita, sea imparcial, sea creíble (los contenidos de la información sean verdaderos) y sea oportuna (los temas de los que hable sean socialmente relevantes). En este punto, vale la pena resaltar el papel que desempeñan los medios de comunicación como agencias independientes del poder político.

Por lo general, en Colombia el periodismo siempre ha estado vinculado a la política. Esto se hace manifiesto en la gran cantidad de presidentes que han sido no sólo periodistas sino que además han sido directores de los mismos diarios en los que han desarrollado su labor periodística. De esta forma, podría atribuírsele una clara relación al periodismo y al poder político, al menos en el caso colombiano. Asumiendo que el periodismo les provee a los ciudadanos la información para que sean libres, es fundamental que los medios de comunicación, de los que somos consumidores enfermos los ciudadanos, manejen un alto grado de profesionalismo así como de imparcialidad y de credibilidad. Pese

a este pensamiento, en

parte utópico y surrealista, la realidad no muestra un futuro muy prometedor. Por el contrario habla más de cómo ese cuarto poder, como algunos llaman al pe- riodismo, cada vez está más vinculado a la política y no se presta como una herramienta que provee la información a los ciudadanos, sino como una máquina de desprestigio hacía aquellos detractores de quienes están en el poder.

hacía aquellos detractores de quienes están en el poder. Es importante que los medios de comunicación

Es importante que los medios de comunicación mantengan una distancia considerable con el poder político, pues de lo con- trario la información que éstos divulguen siempre

http://deletrasyficciones.blogspot.com/2011/03/critica-de-tv-los-reencauchados.html

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De cronopios y famas

De cronopios y famas Mayo / Julio 2011 · Edición17 ¡¿ NO DÉ PAPAYA ?! Javier

Mayo / Julio 2011 · Edición17

¡¿NO DÉ PAPAYA?!

famas Mayo / Julio 2011 · Edición17 ¡¿ NO DÉ PAPAYA ?! Javier Andrés Escobar G.

Javier Andrés Escobar G.

Politólogo de la Universidad de los Andes

J ueves, 8 p.m., Carrera 7, Bogotá. Dos hombres jóvenes, vestidos de chaqueta de jean y blue jeans se suben al bus, parte sin novedad.

Diez minutos después, estos mismos hombres se paran de sus puestos para bajarse, pero en cuestión de segundos me encuentro metido en una película de acción. Uno de los hombres se para en la puerta trasera mientras el otro saca su ‘pata e’ cabra’, y amedrenta con la misma, apuntándole a la cara a la mujer que se encuentra delante de mí junto a la ventanilla. El hombre le grita ¡el celular! ¡el celular! La joven, de pelo negro y bonitas facciones, en medio de su afán no es capaz de abrir su cartera. Todos los que estamos cerca a ella nos quedamos congela- dos mirando la escena y esperando nuestro turno. El chofer del bus al escuchar el alboroto, para el bus y abre la puerta trasera, la gente de adelante se agita y empieza a gritar ¡Ladrón! ¡Ladrón! Finalmente, los ladrones se impacientan y se bajan corriendo sin lograr su cometido.

Un pasajero sentado en el ‘puesto de los músicos’ cuenta en voz alta que al tratar de detener al hombre que estaba en la puerta, le habían apuntado con un revólver, lo que detuvo su solidaridad. Otra persona, empezó a decir que estos ‘ladrones habían sido muy decentes’ (¡!) porque en otro atraco, le había tocado presenciar que le habían pegado una puñalada a la persona para quitarle el celular. La mujer, la atracada, de grandes ojos negros agarró su cartera y comenzó a llorar desconcertada con lo que acababa de pasar unos minutos atrás, minutos que parecieron horas.

Puede que lo que acabo de narrar no sea una novedad, pero ¡Alto! ¿Será que ya estamos acostumbrados a escuchar esto todos los días? Por mi parte sí, y siempre que me contaban lo escuchaba y seguía mi día como si nada. Ahora, que lo viví, no quisiera decir que me solidarizo, ni que abro los ojos frente a la ‘realidad’ que estamos viviendo, porque siempre he sido muy consciente que en la ciudades es donde menos se vive LA

violencia, pero aquí en la metrópoli se viven otro tipo de violencias.

Además, por casualidad, en estas semanas me encontré con alguien que no ha vivido en Colombia por muchos años, y me dijo que en ocasiones le daba pena decir que ‘le daba pánico’ al salir a la calle por la violencia con la que teníamos que convivir día a día. Esa violencia que se manifiesta al estar siempre con miedo hasta para ir al supermercado. Vivimos en la sociedad de ‘no dar papaya’, y esto nos está empezando a dominar. ¿Pero aquello de no dar papaya no les parece triste? Ya la gente cuenta que lo atracaron, violaron etc. Y los demás no piensan en la situación, ni que esto no debería pasar, sino que la respuesta siempre es ¡Ah no, dio papaya! Y así poco a poco nos estamos volviendo insensibles, y la solución a esto será no volver a salir de la casa para no dar papaya.

Pero no sólo en lo que se refiere a esta violencia urbana nos hemos insensibilizado, también por las otras violencias que se viven en el país. Recuerdo en días pasados, que hubo varios muertos en Cartagena y en Buga, Valle por razones que quedaron siendo un enigma para todos porque la noticia apareció y murió el mismo día. Simultáneamente, un jugador pateó una lechuza, (y no es que esté justificando al animal, ¡el que pateó la lechuza!) pero es impensable que le demos más ‘bombo’ a la muerte de un animal que a la muerte de com- patriotas. Ni siquiera nos interesamos por averiguar qué sucedió, pero

sí entramos a Youtube a ver cómo y quién pateó la lechuza y muchas

personas mostraron su rechazo por el hecho en todas las redes sociales. Entonces, ¿Los listados diarios de muertos en el país dónde quedan? ¿Los que sufren la violencia urbana? ¿Los que ‘dan papaya’? Lo único que se me ocurre para ver si despertamos es que al lado de cada asalto

o asesinato pongamos una lechuza para ver si al menos nos sensibiliza- mos.

Como dice Orlando Fals Borda, cuando cuenta que él perteneció a la <<Generación de la Violencia>> “que está a punto de desaparecer” (Fals, 2005). Pero creo que esa Generación de la Violencia seguirá viva si no mostramos nuestra intolerancia frente a tantos crímenes y abusos que se cometen en todo el territorio nacional incluyendo todas las vio- lencias y rechazamos enfáticamente la teoría de ‘no dar papaya’ que no nos debería regir cada vez que salimos de nuestras casas.

¡Ah no, dio papaya! Y así poco a poco

nos estamos volviendo insensibles, y la solu- ción a esto será no volver a salir de la casa para no dar papaya.

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Retrovisor ¡ CUIDADO ! VERDADES PELIGROSAS O

Retrovisor

¡CUIDADO!

VERDADES PELIGROSAS O ALGUNAS CONSIDERACIONES PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE UN PASADO A TODO COLOR.

Melissa Vera

Politóloga de la Universidad Nacional y estudiante de la maestría en Estudios Políticos del Instituto de Estudios Político y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional

Felipe Ortega

Politólogo de la Universidad Nacional y estudiante de la maestría en Ciencia Política de la Universidad de los Andes

D urante los últimos treinta años han sido incontables las emisiones radiales y de televisión, muchas las primeras páginas de periódicos

y bastantes las alocuciones presidenciales, entre otras muchas fuentes informativas, dedicadas a mostrar los efectos nefastos de la violencia ejercida por los grupos guerrilleros. Aunque hoy por hoy pocas dudas

quedan en torno a la veracidad de esta situación, también se torna cada vez más difícil cuestionar el hecho de que además de ellos -y no sólo

a manera de respuesta en el marco de nuestro conflicto-, actores como

los grupos paramilitares y las fuerzas del Estado estaban ejerciendo violencia también; y que aquella que es producida por estos actores no sólo tiene efectos nefastos comparables a la ejercida por la

guerrilla, sino que merecía- y

merece-, como ésta, una amplia

y masiva divulgación a través de

los medios de comunicación más importantes del país.

No es nuestro propósito discutir las razones por las cuales se produjo ese desbalance informativo en el momento

más álgido y determinante de la historia reciente del país, sino, plantear algunas de las consecuencias de que a los colombianos nos hayan pintado la violencia a blanco y negro, con un único villano y unos héroes bien definidos, particularmente en lo que concierne al complejo camino de la re-construcción de nuestra memoria histórica, y a la generación del escenario del “posconflicto”.

Es preciso reconocer que este proceso de reconstrucción de la memoria histórica, es forzosamente incompleto e imperfecto, teniendo en cuenta que no hablamos de una memoria, sino de muchas memorias, y que siempre que un actor se proponga hacer el “juicio de importancia” de la historia sobre ellas con el fin de establecer un relato, sin duda seleccionará hechos y versiones que no serán compartidos por otros, y por tanto reconocer que en el momento en que alguien lo declararse “completo y perfecto” , deberíamos considerarlo tan sospechoso como nuestro pasado a blanco y negro; pero es precisamente por esta amplitud y diversidad en los acercamientos a la memoria histórica, por todos los matices y colores que empiezan a aparecer en el nuevo relato del pasado, que vale la pena no perder de vista tres preguntas fundamentales: ¿quién la reconstruye?, ¿por qué la reconstruye?, y ¿ para qué la reconstruye?.

Uno de los principales debates en cuanto a la pregunta por el quién, tiene que ver con el lugar que están teniendo las víctimas en esta reconstrucción de sus propias experiencias y realidades pasadas, si se sienten en verdad representadas por lo que dicen las ONG´s, la CNRR y los grandes movimientos de víctimas que fue lo que pasó. Es posible que

estemos asistiendo a la apropiación de las memorias por grandes actores, externos, a un acto en el que cada vez las víctimas son menos dueñas de su propia verdad. Dejando de lado momentáneamente la

intencionalidad que puedan tener los diversos actores que, deliberada o involuntariamente, han ido transformándose en los intermediarios entre los portadores originales de esas memorias y el resto de la sociedad, lo que vale la pena preguntarse es si el escenario en que los

intermediarios desaparecen es viable, si realmente, con todo y la desconfianza que produzcan, no son necesarios para canalizar lo que sin su presencia terminaría siendo un exceso de memoria, un montón de relatos mucho más fraccionados y difíciles de acoplar que los que ya tenemos, así como para garantizar a sus portadores originales que no serán acalladas de nuevo.

pero es precisamente por esta amplitud y diversidad en los acercamientos a la memoria

histórica, por todos los matices y colores que empiezan a aparecer en el nuevo relato del pasado, que vale la pena no perder de vista tres preguntas fundamentales: ¿quién la reconstruye?, ¿por qué la reconstruye?, y ¿ para

qué la reconstruye?.

Lo primero que vale la pena resaltar con este antecedente, es que la labor llevada a cabo hasta ahora por los distintos agentes abanderados de la recuperación de la memoria histórica en el país, ha permitido que se restablezca -en algo- el balance informativo del conflicto, mediante la visibilización de algunos de los hechos gravísimos de violencia cometidos por, quienes hasta entonces eran asumidos por el común de la población como los héroes de la historia, o simplemente no existían en su imaginario más allá de un lejano e inasible rumor.

No es conveniente desde el punto de vista del humanismo creer que un país entero permitió mansamente y de buena gana que se cometieran masacres, desapariciones, violaciones y demás vejámenes contra poblaciones enteras de compatriotas, sin la más mínima sensibilidad al respecto, de ser así en vano serían todos los esfuerzos, tanto desde lo institucional como desde la civilidad, por construir escenarios futuros mejores; aunque no menos terrible, es al menos más esperanzador concluir que fue por desconocimiento cómodo (ningún colombiano promedio busca las fuentes más allá de lo que le dicen en el noticiero, de lo que lee en la prensa si es que la lee y de lo que le dicen las autoridades) que muchas de esas situaciones vergonzosas ocurrieron; y que es rompiendo la normalización de ese silencio que pueden hacerse repudiables todas las violencias, no sólo la de los villanos que nos vendieron -y compramos-.

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Vinculado a esto, y entrando en materia con las preguntas de ¿por qué? y ¿para qué?, vale la pena detenernos a observar por un momento si es posible hablar de re-construcción de la memoria en estricto sentido para el caso colombiano; y la respuesta parecería ser que no, por cuanto tampoco hablamos de pasado en estricto sentido, sino de un pasado que no acaba de pasar: Muchas de las acciones violentas que son hoy en día objeto de reconstrucción, o bien se reproducen sobre otras poblaciones, es decir siguen generando víctimas con todo y que ya sabemos que ocurren, o bien quienes portan esas memorias de la violencia son objeto de nuevas violaciones contra sus derechos.

En este orden de ideas, si lo fundamental de la reconstrucción de la memoria fuese la no repetición de los hechos, tendríamos que cuestionarnos a partir de qué punto de esa reconstrucción podríamos ciertamente esperar esto, o si tendríamos que consolarnos con invocarla como una causa legítima pero inalcanzable y más bien retórica. Algo semejante ocurre con el para qué de esta empresa, que tiene que ver con la construcción de un futuro mejor y pacífico, hasta qué punto adelantar la re-construcción de la memoria significa avanzar en ese sentido, qué nos garantizaría que esta re-construcción no camufle o genere una nueva violencia si la realizamos justamente en el marco de un pasado que no ha terminado de pasar.

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Comunidad Mayo / Julio 2011 · Edición17 Las secuelas psicológicas colectivas del conflicto armado. Juliana Machado

Mayo / Julio 2011 · Edición17

Las secuelas psicológicas colectivas

del conflicto armado.

Juliana Machado Forero

Estudiante de Psicología y Ciencia Política

tipo de ultrajes y la segunda es un modo de vida. Constantemente oímos de impunidad, de peculado, de abusos de poder, de corrupción estatal, de extorciones, aunque nos enseñen que el crimen no paga, constantemente estamos enfrentados a situaciones en las que no sólo sí paga, sino que es constantemente utilizado para alcanzar diversas metas, desde el ladrón que busca comida, hasta el político que roba los impuestos de quienes lo eligieron para quien sabe qué fin.

Cada vez más, como sociedad, desvalorizamos la vida del otro, nos de- shumanizamos. Y como Bandura muy bien nos advirtió, esta deshumani- zación es un mecanismo de desentendimiento moral por medio del cual adecuamos lo que hacemos (aunque sepamos que está incorrecto) para evitar la auto-censura, es decir, tergiversamos lo que pensamos acerca de algo malo que hicimos para después no sentir culpa. En mi opinión, este mecanismo de deshumanización es una consecuencia obvia de las cinco décadas de conflicto armado que hemos vivido, que nos enseña a desvalorizar la vida, lección que llega rápidamente a todas las esferas de la sociedad. Y estas no son opiniones al aire, el artículo de SEMANA claramente nos muestra riñas o conflictos que rápidamente escalan hacia niveles de agresión tan graves como el asesinato del otro, así que vale la pena preguntarnos ¿Realmente consideramos que la vida es sagrada?

A esto hay que agregarle el estado actual de la ciudad en la que vivimos, no hay sentido de poder, ni de orden, no hay sentido de responsabilidad social, ni de ética. Entonces, además de desvalorar la vida como conse- cuencia de un largo conflicto, y además de la constante impunidad que se vive cada día, estamos aceptando una ciudad sin orden en la que la sociedad se siente desprotegida.

Los conflictos existen, esto no se trata de no tener peleas o desacuerdos, esto se trata de no saber lidiarlos de manera asertiva, no saber valorar la vida del otro, no saber reconciliarnos pacíficamente. Esto se trata de que cada día la convivencia en esta ciudad se torna más difícil, más des- confiada. Cabría preguntarse si el legado del ex acalde (y ex candidato presidencial) Antanas Mockus se ha perdido, si ya no hay interés por el civismo y la cooperación, como también cabría preguntarse si es hora de comenzar a lidiar con los rezagos psicológicos colectivos del conflicto de manera prioritaria para evitar encaminarnos en un ciclo vicioso de la violencia que se perpetué en nuestra sociedad, incluso en un escenario de post-conflicto.

Universidad de los Andes

H ace unas semanas salió un articulo muy interesante en la revista SEMANA, este articulo mostraba cifras alarmantes que nos invitan

a pensar en por qué los colombianos cada día más resolvemos nuestros problemas a punta de puñal, bala y pico de botella, como dice la revista. Como conclusión, el artículo exclamaba que cada acto de violencia perpetrado por sociedad civil es una expresión, de una manera u otra, de las cinco décadas de conflicto armado que hemos sufrido.

A mí me gustaría ampliar un poco esta idea, el conflicto armado genera

muchas consecuencias, que permean cada esfera de la sociedad, pero,

en mi opinión, hay una consecuencia nefasta que necesariamente afecta

al colombiano del común y es el poder de desvalorización de la vida

del otro. Constantemente estamos siendo bombardeados por noticas de masacres, desapariciones, secuestros y demás abusos contra la vida, estos actos son cometidos tanto por los grupos armados ilegales, como por pandillas urbanas ¿Qué nos enseña esto? Varias cosas, la primera consecuencia obvia sería la habituación a este tipo de noticas y a este

obvia sería la habituación a este tipo de noticas y a este Y como Bandura muy

Y como Bandura muy bien nos advirtió, esta deshumanización es un mecanismo de desen- tendimiento moral por medio del cual adecua- mos lo que hacemos (aunque sepamos que está incorrecto) para evitar la auto-censura, es decir, tergiversamos lo que pensamos acerca de algo malo que hicimos para después no sentir culpa.

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de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Comunidad Guía del desparchado Uniandino Jonathan Fabián

Comunidad

Guía del desparchado

Uniandino

Jonathan Fabián Méndez R.

Estudiante de Ciencia Política Universidad de los Andes

S in lugar a dudas existe una especie de rivalidad congénita entre estudiantes de distintas carreras, al mejor estilo de las pataletas pro-

tagonizadas ya de tiempo atrás por los inolvidables tres chiflados; y es

que claro, ¿Quién conseguiría olvidar las graciosas rabietas, coscorrones

y mentadas de madre de Chávez, Uribe y Evito (Nótese que no estoy

anteponiendo un sonido de “U” al nombre de éste último). Como sea, ésta rivalidad entre distintos programas académicos se torna aún más evidente entre carreras de apariencia disímil; por ejemplo, entre aquellas que toman como base académica cuestiones numéricas y aquellas en las cuales la lectura de teoría sociológica cobran mayor valor.

Tal vez no haya mucho que aportar a éste dilema psico-primiparo- frustrado del que muchos estudiantes son víctimas; pero eso sí, puedo confirmar una única cosa: No hay almuerzo más atorado que aquel en el que se comparte mesa con una pobre víctima de tan penoso y degenera- tivo mal. Aún puedo recordar el día en que a una compañera de carrera con la que acostumbraba almorzar casi todos los días me dijo: “Hoy nos va a acompañar un amigo que estudia… (Me reservo el nombre ya que no quiero crear enemistades entre los habitantes del ML)”

A más de recordar comentarios un tanto chocantes acerca de lo inútil

que vendría a ser estudiar una carrera como Ciencia Política, debo ano- tar que el distinguido chicuelo usaba un saco color beige, que al tiempo parecía bufanda; con lo cual, al mirarse de frente daba la impresión de que la cabeza retoñaba del saco. Me sentí incómodo, debo confesar que no es sencillo compartir mesa con una persona que se encarga de señalarnos a cada segundo lo perfectamente funcional que es su vida, su carrera y su futuro, al tiempo que sin pena suelta frasecillas como: “En la Ingeniería no se puede hablar tanta “merde” como en otras carreras” (Con acento Parisino incluido).

Por situaciones como ésta es que hoy, he decidido consolidar la “Guía Uniandina del desparchado”; sí, la guía para todos aquellos que NO usan sacos de cuello extra-largo, ni pronuncian insultos en lengua extranjera. Mejor dicho, para todos aquellos que bajo el “cuidadoso lente” de un estudiante “modelo” no son más que una partida de desparchados, al mejor estilo de aquellos funcionarios de chaqueta amarilla que se en- cuentran en cada estación de Transmilenio, los mismos que se recuestan tiernamente sobre las barandas metálicas y al son de cada pregunta de un ciudadano desinformado, echan mano de un pequeño librillo que cargan en el bolsillo, en el cual se explica desde cómo abordar un bus alimenta- dor, hasta cuales rutas sirven para llegar al Portal del Sur.

El primer punto de nuestra “Guía del desparchado” es de lo más sencillo: Ante cualquier ataque acerca del futuro profesional de un Politólogo (O cualquier otro miembro de la Facultad de Ciencias So- ciales), JAMÁS RECURRA A MENCIONAR POLITÓLOGOS QUE SE ENCUENTREN EN CARGOS DE IMPORTANCIA NACIONAL. Tal recomendación posee una explicación obvia: Los tres pelagatos que han logrado ocupar cargos de importancia, han contribuido a degenerar

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nuestra imagen académica. Por lo tanto, cuando reciba cuestionamientos en cuanto al futuro profesional, es mejor invocar la sabiduría evasiva de Uribe y decir: “Siguiente pregunta…”.

Segundo: Opte por almuerzos de corte futbolero. Siempre será mejor atorarse por el grito de los “siempre modestos” hinchas del Barcelona FC, y no por los comentarios poco sopesados de un “profesor reprimi- do”, manifestado en el cuerpo de un estudiante de gafas y mal afeitado.

Tercero: Memorice algunas funciones matemáticas que le permitan deslumbrar sin compromisos. Es muy sencillo, consiste en mencionar superfluamente, y sólo en un momento de entera urgencia, algún tipo de conocimiento matemático que demuestre que usted NO es un ignorante algebraico. Recuerdo que en mi época de estudiante de secundaria, apliqué ésta estrategia para hacerle frente a aquellos compañeros que presumían saber mucho acerca de alguna materia; siempre les respondía:

Yo sé hablar Italiano. A lo cual ellos demandaban, “Bueno, diga algo en

Italiano”, e inmediatamente yo recitaba: “Per evitare pericolo di soffocamento

di bambini…”. Quedaban perplejos ante tal fluidez, lo que nunca supieron

fue que tal retalira la memoricé del reverso de una caja en la cual venía una grabadora mediana, y que advertía en cinco idiomas acerca del riesgo de asfixia de niños con las bolsas incluidas. Es infalible!

Finalmente: No se deprima al ver estudiantes de otras carreras con mayores ofertas de monitorias y/o asistencias a profesores. Recuerde que de todas formas, ser monitor requiere mucho tiempo en el cual usted podría…bueno…no sé, hacer cualquier cosa; y de todas formas andar así sin un peso tiene sus ventajas: nos ayuda a permanecer más tiempo en la biblioteca, y menos en aquellas fiestas desenfrenadas a las que llevamos muchos meses sin asistir. Como sea… alguna ventaja debe existir carajo!

Recuerde que más de un desparchado ha logrado cosas grandes, o si

no que le pregunten a Samuel Moreno. Lo importante es no perder la dignidad, ponerle seriedad a temas de estudio político que producen risa (como las recomendaciones morales de Samper a Uribe) y jamás perder

la fe. Siga con fidelidad todas las recomendaciones señaladas en ésta

guía y, eso sí, vaya buscando trabajo desde ya, no sea que después nos toque ampliar la guía para graduandos.

que después nos toque ampliar la guía para graduandos.

http://www.radiosantafe.com/2009/08/24/murio-estudiante-de-u-de-los-andes-por-virus-ah1n1/

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Comunidad Mayo / Julio 2011 · Edición17 La consolidación del C.E.U. ¿Ahora qué? Mensaje del Representante

Mayo / Julio 2011 · Edición17

La consolidación del C.E.U.

¿Ahora qué?

Mensaje del Representante

Luis Carlos Cote Rojas (lc.cote87@uniandes.edu.co) Rep. Est. Departamento de Ciencia Política.

F ue bastante sorprendente enterarme del aumento cercano al 110% en la participación estudiantil durante las pasadas elecciones del Consejo Estudiantil Uniandino. Esto significa que más de la mitad de los estudiantes votaron para elegir

a su representante estudiantil. Es una votación histórica que dice mucho de lo realizado durante el último año por el CEU.

En dichas elecciones resultó electo Santiago Tamayo como representante estudiantil del Departamento de Ciencia Política,

a él envío mis felicitaciones y mi manifiesto compromiso con las iniciativas que pretenda llevar a cabo. También lo invito

a continuar con los espacios que se han abierto en el Departamento (mesas de discusión, pizza con la directora, seminarios

estudiantiles), se requiere aumentar la participación estudiantil en dichos espacios para poder garantizar su consolidación independientemente del representante que resulte electo. Es clara la existencia de problemáticas que requieren ser discuti- das para poder construir propuestas concretas y viables en aras del bienestar estudiantil. Los/as profesores/as y la Directora están abiertos a escuchar las propuestas estudiantiles siempre y cuando sean presentadas de manera adecuada y resulten viables.

A partir del primero de junio dejaré de ser el representante del Departamento, y pasaré a ser representante de la Facultad

de Ciencias Sociales, no por ello dejaré de estar pendiente de todo lo que dentro del departamento suceda. Considero muy importante un aumento de la influencia estudiantil en los asuntos relevantes del departamento y la disciplina por lo cual seguiré fomentando iniciativas al respecto. Sin embargo mis esfuerzos también estarán vinculados con proyectos a nivel de

la Facultad. La continuación de la Copa Marx y el Coloquio Distrital de Estudiantes de Ciencias Sociales son algunas de

las propuestas que junto con Julio Ruiz, Camilo Uscátegui y Nelson Rodríguez -también representantes electos de la Fac- ultad- esperamos organizar y llevar a cabo. Es importante que cada estudiante del Departamento y de la Facultad vea en el Consejo Estudiantil y sus representantes la oportunidad de concretar ideas e iniciativas que consideren relevantes e impor- tantes. Se requiere un amplio apoyo estudiantil para seguir aumentando la participación de los estudiantes en los asuntos

estudiantiles mediante la representación estudiantil. Sin embargo, el interés por los asuntos universitarios no se debe limitar

al representante, tampoco la influencia de los estudiantes se debe limitar al C.E.U.

Considero que la consolidación del C.E.U debe redundar en proyectos concretos que difieran un poco de la visión actual del Consejo. Es importante sugerir el desligamiento del CEU del día del estudiante, su organización requiere gran cantidad

de tiempo y recursos –tanto humanos como económicos- que podrían ser utilizados en otro tipo de iniciativas estudiantiles. También es importante recordar la forma cómo surgió el Consejo, un movimiento estudiantil en 1997 que buscaba oponerse

al alza continua de las matrículas. ¿Por qué no oponernos actualmente?

Finalmente quisiera agradecer a las personas que apoyaron mi labor de representación durante el periodo que termina. Asi- mismo a las personas que confiaron en mí y en la Coordinadora Estudiantil Uniandina para que los representáramos durante un periodo más en los Consejos de los diferentes departamentos y en los Consejos de la Facultad. Como estudiantes debe- mos ser consientes que no sólo existen problemas dentro de nuestra Universidad sino que existe la necesidad de articular esfuerzos con otros movimientos a nivel nacional que busquen construir propuestas encaminadas a un mejoramiento de la situación actual del país. Un ejemplo: ¿La reforma a la Ley 30 afecta sólo a las Universidades públicas?

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Mayo / Julio 2011 · Edición17

de Ciencia Política Mayo / Julio 2011 · Edición17 Blog ¿Cuál es su opinión sobre la

Blog

¿Cuál es su opinión sobre la intervención internacional en los procesos de transición de dictadura a democracia que se viven en África?

de dictadura a democracia que se viven en África? M i opinión sobre ese tema depende

M i opinión sobre ese tema depende de qué se entiende como intervención inter- nacional. Por un lado, no soy partidario de las intervenciones militares para

promover la democracia (caso de Irak, por ejemplo). Esta transición del régimen político es algo que debe venir de la misma población del país. Otra cosa son interven- ciones militares para prevenir un genocidio o por razones humanitarias (caso Kosovo, por ejemplo). Por otro lado, apoyo el trabajo que hacen, por ejemplo, las fundaciones internacionales para promover la participación ciudadana en el proceso político en muchos países autocráticos en África. Sin embargo, tengo mis dudas sobre el apoyo financiero o logístico - tanto oficial como tácito - de gobiernos a partidos o movimien- tos políticos en otros países, aunque sea en aras de promover la democracia.

Ralf J. Leiteritz, PhD Profesor Asociado Facultades de Ciencia Política y Gobierno, y de Relaciones Internacionales, Universidad del Rosario

y de Relaciones Internacionales, Universidad del Rosario C reo que habría que preguntarse ¿Por qué en
y de Relaciones Internacionales, Universidad del Rosario C reo que habría que preguntarse ¿Por qué en

C reo que habría que preguntarse ¿Por qué en estos momentos los países desarrollados y, en particular EEUU, empezaron a inquietarse por dictaduras que han durado 30

y 40 años? Ya que estas dictaduras parecieron no incomodar a EE.UU. en el pasado reciente. Normalmente las dictaduras se acabaron cuando se acabó el comunismo a principios de los años noventa, sin embargo para los países industrializados mantener estas dictaduras en el Medio Oriente fue algo normal y deseable. La pregunta real sería ¿por qué hasta este momento es que estos países vienen a preocuparse por esta situación? Todas las dictaduras se tienen que acabar, y está bien que eso suceda, pero en el contexto particular de la situación de África y el Medio Oriente cabe preguntarse cuál es la causa que explica la ocurrencia de todas en un mismo lugar y finalicen en un mismo momento.

Gustavo Puyo Profesor de Política Exterior y Relaciones Internacionales Universidad Nacional de Colombia

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Integrantes de SinCorbata:

Integrantes de SinCorbata: Observando la última edición creo que para ser un periódico que circula fuera
Integrantes de SinCorbata: Observando la última edición creo que para ser un periódico que circula fuera

Observando la última edición creo que para ser un periódico que circula fuera de los Andes, éste se enfoca mucho en temas de los Andes, con lo que les aconsejaría ampliar su campo de temas para futuras ediciones.

Anónimo

Estimado ‘Anónimo’:

Gracias por enviarnos su opinión sobre el periódico. La última edición estuvo exclusivamente dedicada a la Universidad de los Andes porque queríamos hacerle un homenaje especial a los estudiantes asesinados en Córdoba. Sin embargo, casi siempre tratamos de analizar temas que se salen de lo que ocurre en la Universidad. Por ejemplo en esta nueva edición publicamos artículos que analizan el tema de la corrupción más allá del caso específico de Bogotá.

Esperamos que siga leyendo nuestro periódico y que nos cuente qué le parece.

Saludos,

SinCorbata

y que nos cuente qué le parece. Saludos, SinCorbata Si se le antoja deshacerse de algún

Si se le antoja deshacerse de algún nudo, opinión, idea, sentimiento o postura.

de algún nudo, opinión, idea, sentimiento o postura. Quítese la corbata Escribanos a:

Quítese la corbata

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periodicosincorbata@gmail.com Facebook: Periodico SinCorbata Twitter: @SinCorbata