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Michel Foucault
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RESPUESTA AUNA PREGUT\TTA
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EDITORIAL ALMAGESTO Colección Mínima
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La pregunta:* Un pensamiento que introduce la obligatoriedad dei sistema y la discontinuidad án la historia del espíritu ¿no suprime todo fundament4-para una intervención política progresista? ¿No desembocaen este dilema: -o bien la aceptacióndel sistema -o bien el recursoal acontecimientoinesperado, a la irrupción de una violencia exterior, única capazde arrollar el sistema?

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Traduccióni Fernando Crespo

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TIILIOTECA CEI{TRAL U. il. Ar [,
@ Editorial Almagesto Rodríguez Peña 548, Br¡.énós.Aires Composición, armado y películas: ECE Graph, Esmeralda 625,8e"G Quedahecho el depósitoqou la lev. Reservados todoslos derechos. -ur.u ISBN: 950-?51-019-2

* Esta es una de las preguntas que la reüsta "Esprit" formuló a M..Fougault en el número de mayo de 1968. El artículo que sigue es la respuesta dada a ella por el autor.

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rie dcl esplritu". Qí,-mereconozcocasi complefu_ mente en estaspalabras-.Sí, que . -reconorco éstees u1 propósito casi injustificable. lDiabójico acier_ tol: han llegadoustedes adaruna defiri.iOn a" *i trabajo.queno puedodejar-desuscribir, fero de la que nadie querría, razonablemente, h áierse res_ ponsabte. De pronto,me hago consciente de toda exrpvagancia. De mi_rareza tan pocolegítima. :y m.edoy cuenta ahgry de cuánto se desü-aba de J tas ¡lormls más establecidas,de cuán escandalol sqcra.este trabajo que fue, sin duda, un poco solr[an o,, pero siemprepaciente, sin otra ley que él mrsmo,to suticientelnen-te aplicado,pensab-a yo, defendersesolo. Sln emba.áo, fomorpara.poder hay dos o tres detalles que me molestan, en-lá definición tan exacta quá ustedes ,n" pioporr"rr, impidiéndome (tal vezéütándome) áar'mi entera adhesión. p.i-gr lugar, plnnlean ustedesla palabra ^,^P1 sntetna-en singular.Ahora bien,yo soypluralista. aquj lo que quierodecir. (Me permiiirán uste_ Te oes n0 hablar solamente de mi último libro, sino de los que lo han pru."aiao, p""sro que 3:!11 Jun[os torman un conjunto de investigacion'es, cuyos temas y referencias cronológicás están Dastantepróximos;también porque áda uno de errosconst¡tuyeuna experienciadescriptivaque se opone, y por io mismo se.reÍiere, a los ot.os d^os, por ciertosrasgos característicos. ÍSov pi"ralista: er proDlema que me he planteado ei el de la indiu.idualización de los áisco"sos. pa.Jl"¿i"i_ du_alizar los discurso,t,uy...it""loJ q"liir, .ono_ cidosy prácti camen te sógl..l.fs: f siri"-, ji ,_ tico al quepertenecen, " "e"f liidentiArA d"ir":rto que ios ha articulado.pero otros criterios, quá rro.on menos familiares, son mucho mas enigmaticos. Cuandosehabla de lc psiquiatría, o áuJ? *"¿i.i_ na, o de la gramática, de la Uioiogía o'ae Zo 8

so]r-:stas economla, ¿dequé se habla? ¿Cuáles al iodert-"cono""t curiosas unidadesq"u ,llrll resultaía que ptto d"iat áe ;;;;ñ* t' ?l-sYt''' "itta' un idade ites? it i t ot t fi'.ti'd.nni ái il;; hasta el pnnctremontarse de las cualesparecen que

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os nanomen a(l amedici il" il "i.l't'tti ñi*tori eq": tras en cas ),m-r mátr lT¿par y Iasmate "'ttitla'psiquiatría) tla cidorecientemente "to*ti'iu' (lá casujstica)' ffi', ;;f;;;; ü" ¿t'upu*"i¿b a inscribirse'
qit"-tti"nen Unidades éstas en ru-t nuevo,t y^r'.qo"t" enunóiados indefinidamente, por ellos (exces¿r sin ;;iíáil;'-oaint"áus oue' olap1i1o]11a ;,'Ji;;td;d lua"r" 'otiología a dq dejado n&t lolver desde su nacimient"' "" obstinadaUnidtae' qot-'" mattiett"n empezar).

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;.;;dades, tan tas metamorfosi?:lf ü;;; que tan sufren, a veces'mutaciones si -radicales de con ara aJ I T: Tlt-1',q Hd"";il" ; áiiiJ"r la mrsma " afirmar-que.es (¿cómo ii,a! ;;;tsmas ininternrmpida' economía la que ";;;;;;;"s fisióóratas hasta KeYnes?)' puedan á;ü;ilt .que Es posible q"t ;;;; ¡iscursos su propia i"$i:t9::redefinir, en cada*oñu"to' pucdgnretnilauá ip.i ejemplo,lasmatemáticas de su la-totalitlad terpretar en cada ittü"i" he ¿t los' casos,Que historia); pero en ti"gt-o de la totalidad

olvidos' ;;;"2. a" t"lttot "*o"es'tantos to qo'

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una-arquitectura su histona ." tu "nidud de El formal. Restan ¿"l"tll*tot -tradicionaies' buscar' : intentar recurso histórico-trá'scenaentai alyjo nacimás allá de toda "Ji"ii'ttt"tiOn v originario' la miento historico, oJ-ft'ndamento' un provecto un horizonte inagotable' ;;;;li; tt tálttion á.todoacontecimien;ü';ñ;"d.¡^ de la historia' el to y que no se trore de una unidad-que -""*ffi-á-traués esbozosiempre el acaba.El recurso"'*prñ;";sicológicofbuscar

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fundador, interpretar lo quequiso decir, detectar implícitas que dormían sileniu. "ig"id.ucioñes discursq seguir el hilo o el su en ciosañrente destino de estas significaciones,relatar las tradicionesy las i4fluencias, fijar el momento de los desperlares, de los olvidos, de las tomas de conde las crisis,de los cambiosen el espíritu, ciencia, la sensibilidad o el interés de loshombres. Ahora bien, me parece que el primero de estosrecursos estartológic'1,y el segundoesextrínsecoe inesencial. ftrñalando y sistematigando sus caracteres propioi querría, por mi parte, intentar individualizar las grandes unidades que regulan, et. l8 simultaneidad o en la sueesión,el universo de nuestrosrazonamientos. tres gruposde criterios: He seleccionado 1) Los criterios de fornto.ción Lo que permite inüvidualizar un discurso, como la economía política o la gramática general, no esla unidad de un objeto, no es una estructura formal ni es tampocouna arquitectura conceptualcoherente; filosóficafundamental;es más no esuna elección bien la existencia de reglas de formación para t¡dos sus objetos (por dispersosque estén), para todas sus opcionesteóricas (que a menudo se excluyen unas a otras), para todas sus operaciones (que a menu<iono pueden ni superponerseni encadenarse),para todos sus conceptos(que pueden ser incompatibles).Hay formación discursiva individualizada cada vez que puede definirse un juego de reglas semej¡mte. 2) Los criterios de transforniádión o de umbral. Diré que la historia natu¡al (o la psicopatología) son unidades de discurso si puedo definir las condiciones que han debido reunirse, en un momento muy concretodel tiempo, para que sus y sus opiobjetos,sus operaciones, susconceptos

st9óric1s e on ni ;'"#$: I :H#"'f""Ji#ffi definir de qué rrodrrrcscro¡r."-" ::T;; nartir de

ffi ;,i;r +'," 3: :1hff"1;i'"T*ttxil**" oué umbral de transl
énjuegot""Il1::slT afielanión.Dile oue.L1
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-Jü.*i!{':rixl*x:i'*'ln":l:x sgy.tu-1.,t:1fi la one Iaci ca, ffi ili,rr",1a-quími
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contexto "iá loy""t.'ta económica es, relaciones cion "#;i;;; y política). de st¡f suUsi 1]1Li1mas la Estoscriteriospermiten de "progreso au itut" la historia totali"anie'(ü p-ór.análisis Íazón,o del -espÍrrñ'ü ""-tiglor.
describir ;;;;;;";"cimientos ::;;--.át"l de o el estilo 'c'"":'^1'

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crite¡ios permiten-situar en su lugar respectivo los diferentes umbrales: pues nada prueba por adelantado(y nada demuestratampocotras un examen) que su cronología sea Ia misma para todos los tipos de discursos; el umbral que se p"."d9 desribir para el análisis del lenguije al principio de sigioXIX, no encuentra, sin d-udá, un episodiosimétrico en Ia historia de las matemáti_ 9as;y, cosa más bien paradójica, el umbral de fb¡mación üe la econ-omía política -marcado por Ric*tlo- no coincide con la constitución_ por parte de Marx-de un análisis de la sociedady de la historia.t Laepistene no es un estadio genbral de Ia razón; es una re_lación de sucesiuos desfases. Nada, comoustedesven, que me sea más ex_ traño que la_búsqueda de una forma obligatoria, soberanay única. No buscodetectar,u párti. d" signos diversos,el espíritu unitario dó una época, la forma gene,ral de iu conciencia: algo ñ.o-o unaWeltanschauung. No he descrito"tampoco la aparición y el eclipsede una estructura for-"i que habría reinado,en un tiempo,sobretodaslas manifestgciones del pensamiento: no he hechola de un trascendental sincopado. En fin, no -hrstona he descri-to tampocopensamientos o sensibilida_ des.secul ar-es, n aciendo_, balbuciendo,luchando, extinguiéndosecomo almas fantasmáles,ni hé interpretado su teatro de sombrasen el dÉcorado de la historia. He estudiado, uno tras oiio, .orr¡ontos de discursos; lóshe caraeterizado, he definido juegos de reglas,transformaciones, ,r-b.áiur. """ ' 11.r.-.
t Este hecho, señalado ya por Osca¡Lange, explicaal mrsmo.hempoel lugar limitado y perfeciament. .ircunscritoqueocupan los,conceptoi de Marx en el campo epistemológicoque va de petty a la econometría contemporánea, y el carácter fundador de estos mismos conceptospara una teorÍa de la historia. 12

relación a manencias; los he ordenadounos co-n Donde relaciones' de con¡untos ;;;;; il;¿scrito proliferar hecho he neóesario, f,"'"ontia"rado io sistemas. los -""Ú;;;;;miento, dicen ustedes,que "subraya en efecto,cuya.imporNoción' la discóntinuidad". parte de los historiarlores por tancia hov -tanto comopor parte de los lingüstas'- no.puedeser subesiimada. Pero el uso del singular no me me Dareceque convengadel todo' Una vez más la 5q5¿i¡uir es problema. á;1"- ;t;ralista."Mi 'camde-l forma aüshacta, generál y monótona bio", en la que tan fácilmente se ptensa la sucede los tipos diferentes d'e ;i;"1;;"il*atiti" poner implica.doscosas: cual Lo transformación. blanda de todasI asviejasformas de ordinario.el ""iiJp".á"l"tis .""iiti"laá¿, forlas que seaien-úa (tradiclón' lnlhrencla' cambio brusco hecho del mentaformas grandes pensamiento, del t ¿bitot

hYTTo)rt hlcer il.l-"*"ti¿?aes del espliit¡r la vrvatod-a

soigit, al contra¡io,conobstinación, meticulosamen.iai¿ á. t" diferencia:establecer pate la distancia. A continuación'poner entre del psicológicas tá"1"*. todas las explicaciones de crisis inventores' grandes los ;;;;i;;;ñde del forma nueva una de aparicfón i" l""ti"?.ia, v dehttir conel mayor cuidadolas trans"toitlt"l foimacioies que han, no digo provocado'slno en suma' ei o. Reemplazar,iÁiiii¡áá-el'cambi abs(forma elemento general, ;;;;-"d"iá"venir universal',mezcla itu.lo, causaprimaria y eTecto de .o"llJ" áuroidéttti.o y io nuevo)por el análisis especltrcldao: su en las -*-f transformaciones j O"íu.t"r los cambiosque afectan a los objelas opciones los conceptos, tos,'tas operaciones, drscursrformación bóhcas, in el interbr de una (me distinguir'así áát"i-inada. Se'pueden "" au ia gromótica gen¿ral):los ñtt"";t;F*pto

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cambiospol dedt,ecióno implicación (la teoría del verbo-cópula implicaba la distinción orr" raíz substa¡tiva y un a fl exión verbal); los "r,t"" cambios porgeneralización(extensión al verbó d" lu t"ória de la palabra-designaciónv ta ¿esapá¡"ión, como eons-ecuencia, de la teoría del verbo_cóputá); tos cambios por delimitación(el concepto dóatriúuto por la n-oción de complemento); ,e-sJa-gsne$ncado Ios cambrospor paso a lo complementario (dei pmyecto é consi,ruir len-gua universal y üralfsparente deriva Ia -una búsquedá de los secretos escondidosen la másprimitiva de laslenguas);los cambiospor pasoal olro 6rrnino de unfalterna_ uva (pr¡macía de las vocaleso primacía de las consonantes en la constituciónde las raíces);los cambios por permutaciónde Ias dependencias (se puedefundamentarla teoria del veibo sobre la del los cambio, ploTb{g o vi-ceversa); o inclusión (el análisis de las lengüas como "*.t,r.lOn siste_ mas de representativos-hechos _signos u. de.suso,la búsquedade su parentesco, "u". que es reintroducido en revancha por la búsqleda de una lengua primitiva). Estosdiferentestipos de cambiosconstituyen todosellosel conjuntode lasderiutaciorrl.L.u.t"_ nstlcas de una formacióndiscursiva. 2) Detectarloscambiosqueafectana las formacionesdiscursivasmismai: . -Desplaz¿mignto de las líneas que delimitan el campo {* lol objetosposibleslet ib:"to L¿At.o ar pnnc¡pro del siglo XIX deja de ser tomado en una srrperticie de clasifieacié-g;y se localiza en el espacio tridimensional del cú-eipo). _ _-Nueva posicióny nuevopapel del sujeto que habla e¡ el dis_curso (él .".1"to,-.lJt.."i'ro ¿uIo, naturalistas del siglo XVIU, ie convierteexclosi_ vamenteen sujeto que mira:egu! un enrejadoy que anota según un código;deja de escuchar. dá 14

interpretar, de descifrar). -Ñuevo funcionamiento del lenguajeen relael discurción a los objetos(a partir de Tournefort, penecomomisión no liene los nah¡ralistas sode trar en las cosas,descubrir en ellas el lenguaje a la luz, sin o quesecretamenteencierrany sacarlo tender una superficie de transcripción donde la de ics forma, el número,el tamañoy la disposición elementospueda ser traducida en manera unívoca). -Nueva forma de localizacióny de circulación del discurso en la sociedad(el discursoclínico no se formula en los mismos términos, no tiene los de registro, no sedifunde, no se mismos procesos ni seimpugnadel mismo acumula,no seconserva modo que el discursomédico del siglo XVIID. Todos estoscambios,que sonde un tipo supedefinen las transformaciorior a los precedentes, mismos: discursivos nesque afectan a losespacios las mutaciones. 3) Finalmente, tercer tipo de cambio,los que a variasformasdiscurafectansimultáneamente sivas: -Inversión en el diagramajerárquico(el análisis del lenguaje ha tenido, durante la época clásica,un papel rector, que ha perdido en los primeros años del siglo XIX, en provechode la biología). (la -Alteracién en la naturaiezadeia reacción general los de gramática clásica, como teoría signos, garantizaba,en otros dominios,la t¡ansposicióndeun instrumentodeanálisis;en el siglo XIX, la biología asegurala importancia "metafóorganisrica" de un ciert¿número de conceptos: mos ---+ organizacién;función -----+fi:nción social; vida -----+üda de las palabraso de las lenguas). la teoría de la -Desolazamientos funcionales:

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por otro, un sujeto todopo muertos ya) y después, cambia,losrenueva; qir manipula,los lós deroso sino que los sujetos discurrientes forman parte (y del campo discursivo, tienen en él su lu-gar sus (y función su posibiliáades de desplazamiento), disEl funcional)' mutación de posibilidades sus irmpción de la subjetividad .or* r,o ESta eS u.na Deoueñá mrróa+¡^ .r^ posicionelY de funcionapura; es"..1lugarde un esp-aciode por mientos diferenciados los sujetos' mot señala/anropósito d" üil;;l*r. yu u"r, 4) Lo que me importa, sobre todo, es-definir, ustedbs po' qré p.Ief".fat; que entre todás estas transformaciones,el juego de d;;;;;" he subrayado, no/o disconti"oiáaA, s¡riorio" ¿ir.on_ las dependencias: tinuidades(esdecir,lasaiferentl'si'.u"nrhrrnu.io_ (entre los - -Dependetteias intradisc¿rsiuas nes que es posible.describir. propo"iL de dos de una conceptos los objetos, las operaciones, estados perolo i_p"rtárl* dediscurso). " para formación). mÍ, misma ahora,no esconstitui, ffiffilTnuurtiuu -Dependen cias interdiscursiucs (entre forde estastransformacron "na es. macionés discursivasdiferentes:tales comolas l) I,o importante es y gomo contenido quehe estudiadoenLas pal)abras !a1 .,."*bioi,L al correlaciones concepto monótono y vqgío d" l a orhía, la econ l, natura historia la la s cosas,entre ¡,r"go de modificaciones esipecifi;"d;..i; ñiJroJ¡u de la representación)' a. Iu" y la teoría gramática "ideas"o de tas.i"n.t", noál;;;;ilü;elación (entre -Dependencias extrad.iscursius's de las^innovaciones,^sino el ar,¿l;sis y s otras te áiilptiuo diferen scursivas di int ac iones de t rai sfo Ias diferentes t¡an érorm ac¡on es efectuadas.z parte distinta del otra en producido qo" h"yun .L qu9.T gi mporra ." ;;;;;;;ejanre esLudiadas ..-?)de P análisis dir.otto t iule i eomolas correlaciones trpo "" ¿lagn,¡stico*plirorogi"o. de la y nacintiento El locura enla Historin de la "o1 11 (legrtimat es preguntarse acerca juego de y todo-un médico el discurso de ilíniro,entre aqr_rer -u:-1,.:ru cuvaobra comport".sgñr"¡anie cü.rnto ¿* políticosy sociales)' económicos, cambios si era genial o cuáleshab.ían ,Tl{-!:".:""es, sirio tas experiencias Quisiera yo substituir la simplicidaduniforme de sü p.ime.a i;"f;;.t4 y con todo este etc. de causalidad, de lás asignaciones esdesc¡ibir elá_p. a" p"riüiiiál¿*r, el privilegio, :^t]L:o:" al-suprimir juego lu dápendencias;y de ro.'na deoperaciones, lostiposáeiiu,irili'nu.i¿n causa,hacer la de prorrogado, indénnidamente t su practióasis.c-r¡rJ;; .'' el haz polimorfode las correlaciones' aparecer T,'ilTf"";?i 'Ya que no haY' no se trata en absolutode lo ven ustedes: 3oslrar Por un l;il,;.;;í#1-es os rnertes (másque medíó "lo discontinuo",la categoría, por una substituir no menos abstractay generalde "conlinug"' M' esfuerzo,por el contiario, en mostrar que la dissigolos ejemplos de métodosdatosen varias l3]^":". ocaslones continuidád no es un.vacíomonótonoe impensapor M. Cangulrnem. al que había que ble entre los acontecimientos,

continuidad de los selgs gle en el siglo )WIü dependía del di scursofi Ioró=fi ;o;;;; l d"p"r, d"" enel siglo XIX del r?"onamienio-.üiin.o. Todasesrasrransformacigr;:; J;;fipo superior a las otras dos, caracte"t; b. cambios propios de la epistemcmisma: l*'riürt¿Ou"io_ nes.

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. All,^"1. mac¡ones. üA gtiqto punt9,sob-re el que espero , ser más brevü. Emplean .historia ustedesla expiesi¿n del espíritu'.A decir yo Jr""áirr¿rTi"r, "eraua, haciendo wta historind_el discurso. ".tu" ¿Ladiferen_ cia?,mepregunüarán ,;i;;;;;;r";;t#rr¿ ro^o comomaterialno lose.stud¡a sWiáTjructura sramatical ; no desrri be, t .igÁiá Lláln, uo qw o ;.ta. te ua r, ot* toli iliil": e lÍ! :a Vs s?¿ " 39 e ue o use u sted, sino de scubri, áI i, i*Álli q o u, tor auma y reconstitu uez, perosin duda infiel? ¿a"¿ i"lillsted sino encontrar, detrrisde losteitós,úl;;;";;;" de los hombres que tosh"n for:;;í;h; íír'ílü¿n"o"¡o. nesqueuoluntariamente, o sin.laberüiiá" ¿"pot^r!:doen.eI los,eseimperce p t i bl;- ; ; ;h ;e üo deI ststema lingüístico oueesalgo así coinm laapertu_ ra (e Ie tibertado tn h¡rtoii ááiáíljí¡ii,z". Aaujv,ace posiblemente el puntoesencial. _ Tie_ nenustedes razón¡ loqueyo anah"á uiáir.o..o esel sistema des1 "r, general, ni, demodo -no 19neua fgrmales desu cons_trucción: llf le8]as pues nome cu¡do desaber lo oueronace{e4.Ífimo o le confiere su inteligibilidadv le.permite servir para Ia comunicación. La cúestión d;;la;;.,#r toscódigos, sinola ¿. lo. aéontl.]*j."tTr! lu ¿" l" I.v de losenrr,"iaaos, lo'q"" t ::_:X:!.r.ja. a éstos y a ningún "'f,".f,o ." i" l,r!ur; ll-tfl:r ."o""._ tu, con drcron esde su emerfen.l "t.o a si'guü"; ;fi
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segúnesquemas de dependencia. t a-trür¡a es el d"'criprivo

*n ai.i o"á,, *, .É,.*: i'lTtf}iil:#.:THH
y i, táii" áL1lüi r""nrror_

apresurarse en llenaq (dos soluciones perfecta_ mente simétricas) por la plenitud a-bsñacta ae h causa o por el ágil juego d.elespí"ñ;;ü;;; un juego de transformu.ionur dife_ rentes las unas r "rpüíñcas,

queestosterr"riái'Ilfriir1,['r:::,X:i:í:#^,ff,

lación con otros acont¿cimientos anteriores o simultáneos, discursivoso no.Trato de rgsponder a esta cuestión, srn embargo,sin referirme a la conciencia,oscura o explícita, de los sujetos parlantes; sin relacionar los hechosdel discurso con la voluntad -tal vez involuntaria- de sus autores; sin invocar esta intención de decir, que es rica en relaciónconlo que siempreexcesivamente sedice; sin intentar captar la ligereza inaudita de una palabra que no tendría texto. Por eso,lo que yo hago no es ni una formalización ni una exégesis, sino lna arqueolngía:es decir,comosu nombreindicade manerainequívoca,la descripción del arcñiuo.Conestapalabra no entiendo la masa de textos que han podido ser recogidos en una época determinada,o conservadosdesdeestaépoca a travésde los avataresde la desapariciones, sinoel conjuntode reglas que, en determinada, una época dadayparauna sociedad definen: 1) Los límites y las formas de la decibilidad: ¿Dequé es posiblehablar?¿Quéeslo que ha sido constituidocomodominiode discurso? ¿ Qué tipo de discursividad se ha vinculado a tal o cual dominio (de qué se hace el relato; de qué se ha querido hacer una cienciadescriptiva; a qué se asignadouna formulaciónliteraria, etc.)? 2) Los límites y las formas de conseruación: desiinados a pasar sin sonlos enunciados ¿Cuáles por el coutrario, son los dejar rastro? ¿Cuáles, destinados a entrar enla memoriade los hombres (por Ia recitación ritual, la pedagogíáy la enseñanza,la diversión o la fiesta, la publicidad)? para poder ser utiliza¿Cuálesquedan anotados sonpuestos dosde nuevoy conquéfines?¿Cuáles y qué grupos? en circulación en ¿Cuálesson reprimidos y censurados? 3) Los límites y las formas de la memoria tal

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comoaparecenen las diferentes formaeionesdiscursivas: iCuáles son los enunciados que cada uno reconocecomoválidos o discutibles, o definitivamente invalidados? ¿Cuálesson los que han sido excluidos por ser extranjeros? ¿Qué tipo de seha establecido relaciones entre loJsistemis de enunciadospresentesy el corpus de los enunciados pasados? 4) I¿s lím[tes y las formas de la reactiuación: Entdos diséursosde las époces anterioreso de Ias cuTturas extranjeras, ¿cuálesson los que se retienen,los que se valoran, los que seimportan, que se intenta reconstituir? ¿Y qué se ñace de lo_s ellos, qué transformaciones se lei haee sufrir (comentario, exégesis, análisis)?¿eué sistemade apreciaciónse les aplica, qué pápel se les hace cumplir? Los-'límites y las formas de la apropiación: ^5)_ ¿Qué individuos, qué grupos, qué clisei tienen acceso a tal tipo de discurso? est¿í institu_ ¿Cómo cionalizadala relación del diicurso con quierr lo qmjte, con quien lo r_ecibe? ¿Cómose señálay se define la relación del discurso con su aulor? sedesarrollaentre clases, ¿Cómo naciones, colec_ tividades culturales o étnióas, Ia tucha por -lingüísticas, hacersecargo de los discursos? +.odo, sobre este fondo, que destacan . Es, ?nte Ios análisis que he comenzado; úa"i, ahí hacia "" dondesedirigen.Asípues, noóscribo una historia del espíritu, segrin la sucesiónde sus formas o segúnla densidadde sus significaciones sedimen_ tadas.No interrogo a los diinr¡s.ossobrelo que _ srle-nclosamente- quieren decii, sino sobre el hechoy las condiciones de su apariciónmanifies_ ta; no sobrelos contenidosque puedan encubrir, sino sobrelas transformacioneJque han efectua_ do; no sobre el sentido que se mántiene en ellos comoun origen perpetuo,sino sobreel campoen 20

trata S-e el oue coexisten,permanecenyle'borran' de

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ladimensión en ii?ffi áLiotait"""soi á1,'ffi
su exterioridad. De ahí tres consecuendas:

tema como1) Tratar el discurso pasadg' no como sino reanimaúa' lo que entario oara ;;;;;

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su disposicién u ¿"roiUi" según

los noya-4omo hacen enel discurso' constmcde le.ves s¡rs .ioa". .ttructuralesde ensf,encla'condiciones ción, "'"si sinosus discurso'no al pensamtf?::t ii;f";;el nac¡"toitit" li#to;

enel quesedes"ftá'"piifráctic-o 'j'il pliega.
he sido lento y me he extendido Perdónenme; propocosas: Y total para conseguir-pocas tudbfrnicri'n vpeflirles at -o.ho. iti,i rt"I igái"t-.á-uiot paraque hablemosde mi trabajo ;;;;;átñidad divert"-l a. una tentativa de introducir-"la juegode los-di-scontinuiel sidaddeJossistemasy l; i,i.to'i" áe lót liscursos"' No imagiüJ.t; d"

o al sujeto que han podido clarle

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evitar el punto central de de ésta hasta el infinito' Pero era á;ñ ü.;i"; preüo' Ahoraestoydlspuesel acuerdo "a.".uti" que resPonda' lf-.-¡. desabersiyo soy a la óuestión ciertamente, No,""."tario mis textoslo son si sobre tampoco ,"u..i*u.io, ni intríirsecamente'a través de un i.ff..-.it*ós, desciibe M' Can-guilhtP'Po:" 3Tomoestapalabrade querido he que lo ñ"cho he io mejordelo qt" yot'"*á
hacer.

o 9l*'.1t"* q";"i" rtut"t trampas su pregunta' discutien-

unavezmás'quenosoylo que precisar, -'rt1^r,..""u.io sta"? llu- t "estructurali "! 2l

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i, secon !"j L"^TlTi"-"r9, 9 1 g-r"o t.adi"iona fe_ rra un espacio indefinido. cualet ."ino á"i Jirrir".ro"nít.,ra.i, :_"gT :l asignables;Jas cosas *"d". eincluso :ll^1t^",i". el sltencro, estaríannoblados
En particuÉi a) Replantearel gran po-stulado interpretativo

de circuito, ¿era indispensa_ una política_progresista? La otra concierl,:1,": ne a¡ campodel análisiJy al dominio de ob¡etos que mi discurso intentaiac.;;;;;;;: ¿cómo pueden articularse sobre el de una políti ca progresista? "j"r;í;""fbctivo li,esumiré así las operaciones críticas que he emprendido: L) Establecer lírnite^s allí donde la historia del

qye.yldiscu¡so reaü; ili#;inio que áelá, .on.ien_ ciás,del densamienr", g;f ;;ü;:]i,'io qo" *i disfirrso ponefuera
te-es propiq(la historia d"las iAe"q

crerto número de signos bien cifrados). ustedes me preguntan otra co-sa_ mucho mál se¡a, la única,creo yo, que puede t.gfii;;"iie preguntarse. Me-interrogan *¡"" ii, o¿";;;;rexisten_ tes entre Io que digoy una .i""t";;;tü política. quei estapregunta sele pueden ,^I: !li:"e dar oos respuestas. Una concie-rne a las oie.aclones c¡íticas

¿. pul"¡ru.: y allí sedejaoíryanrnguna palabra,sepodúa 9::-111. escuchar todavíael. nuráut!; p;;ilá;rnenre soterr,ado de una significaciin;ii'joiu" lo. -t hombresno dicen.cóntinua.iai, m¡1do de rextosa'o.rriJorio;;;#H uúi"n¿o;,rn en ras páginas blancas ¿. n""rt il .lrur,ro u estetema, quisieraresp.ondrFr"rque "iiulJá. los discursos so-n dominios prácticosir^"d¡;ü., Jiü n""n.o. susreglasde formaciOn] .o.'.on¿i.io_ lyt""u., nesde existencia: el zrícalo hist¿rico Já-di.o"ro ,n.gf un discurso másprotund;;;i; i., já¿r,ti.o y diferente. b) Replantear el tema de un sqjetosoberano
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que llegarÍa del exterior para anim ar la inercia de lingüísticos, y que depositaría en el los cód'ígos discurso-la traza imborrable de su libertad; reque constiplantear el tema de una su4Úetividad las transcribidespués las significacionesy iuiría ría en el diJurso. A estoJtemasquerría oponer el descubrimiento de los papelesy las operaciones ejercidas por los diferentes sujetos "discurrienteso. c) Replantear el tema del origen indefinidamente aplazadoy la idea de que,en el dominio del pensamiento, eÍ papel de la historia es el de iecordar los olvidós, suprimir los oscurecimientos, quitar -o bien cerrar de nuevo- las barrerur. Á este tema quisiera olxlner el análisis de sistemas discursivóshistóricamente definidos, a los que podemos señalar umbrales y. asignar condicionesde nacimiento y desaparición. En una palabra, establecer estoslímites, redel origen,el sqieto, y l.a plantear esiostres úemas una difícil signifi cación i mplícita es proponersetaiea ---extremal resistenciaslo prueban-, liberar el campodiscursivode la estructura históricotrascendental que le ha si& impuesta por la ñlosofía del siglo XIX 2) Borror lás oposicionzs Wo meditndas' He de importancia: por creciente orden aquí algunas, I abposlción entre la vivaciriari rieias inn ovaciones y lá pesantez de Ia tradición, la inercia de los ionoóimientos adquiridos o los üejos senderosdel pensamiento; la oposición entre las formas meáias del sab"i (queieptesentarÍan la mediocridad cotidiana) y laiformás que se apa$an-de ella (y que maniféstarían la singularidad o-la soledad propias del genio);la oposiciónentrefos períodos de ástabilidád o de convergenciauniversal y los momentos de ebullición,cuandolas conciencias entran en crisis, cuando las sensibilidades se

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quesepara lo"in*ieá" l"ürl; ,Tt;y:i3.!t_"logía, ra ornamrca, que oDone
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metamorfosean, cuando todas las nociones revisadas, trastornadas, revivifi cád;;;, por son un indefinido, caen en d"r,rro. *qo" óoi"i""" .,rr_ ür,tur todas estas dicotomíaspor el análisis del campo de las diferencias simült¿íneas(que den_ ne.ne3 urta épocadada la dispersiónpoiibl" del saber)y las diferenciassucesivas-tlue'Jenne., el c-onjunto de Ias transform".1onui, r,if.ri.quÍa, su dependencia, su nivel). Altí d;;;;;;nirraUa la !ils?onade la tradició-ny de la invención, de lo lo,nuevo, de to muerto y áe lo-üvo, de lo ::¡_tdu y 'to 'de de lo abierro, estáricoy to ::11119 -de rre propongo hablar de la perperua Sll^1T]T: quenenoa; o, más exactamente,hablár de las ide,as co39.elconjuntode la. for-a.'üJiin.uau. y oescnptrvasde la ¡o identidad. y quisiera liberarla así de la triple üe-la'.estorba desdehace más de un siglo (;f;;"lJ.i";il_o, -"t¿i"r" qo" le imponeIa división enlre lo adap_ l"ñ;;;;1o
el movimiento ¡( inmo_ -'--"'v¡¡svr y la

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(un género, un estilo), los 'recortes". según un (una idea, un tema)' modélo semántico están las cooperaciones que todas c) Admitir hecüas ya antes del discursoy fuera de él (en la idealidád del pensamientoo en la seriedadde las el prácticas mudas); y que, como consecuencia, que excrecencia ligera que una di""o.so ttoesmás unud" una franja cási impalpable a las cosasy al espíritu: un eicedente que ya está- implícito, puesto que no haceotra cosamás que decir lo que se dice. A esta negación quisiera contestar diciendo no esnadao casinada.Ylo-quees que el discurso _-lo qn" define su consistenciapropia, lo que put*ít" h.."t deél un análisis histrórico-no eslo qo" t" ha'querido'decir (esaoscuray pesada que, en la sombra,pesaía carga de intenciones peso mucho mayor que el de 'las cosas "or*u.r dichas); no es tampocolo que ha quedado en que no hablan, silencio (esascosaslmponentes, pero que dejan sus marcas identificables' su de lo que se iobre la superficiel.ige¡-a negro perFrl, por la difeconstituido está ul di.",t.to t¡a ¿ictrol: rencia entre lo que sepodríadecir correctamente en una época(segúnlas reglas de la gramática y El y lo que sediceefectivamente' las de la iOgica) determinamomento un en es, discursivo campo Y defineasí un cierto do, ii ley Ceestadiferencia. de la que no sondei orde-n nítn"to d" operaciones formal' la deducción de o lingüística construcción un dominio"neutto" dondela paiabray Despliega la eicrit-urapuedenhacer variar el sistemade su oposicióny la diferenciade su funcionamiento' Apur.." cé-o on conjuntode prácticas reguladas q,ie no consistesimplementeen dar un cuerpo vl.ibt" y exteriora la interioridad ágil-delpensade las cosas a la consistencia miento, ni en ofrecer de apariciónque va a repetirlas' En la supe'rficie

sobreel ,.3)Eliminar la negaciónque ha recaído orscurso en su existenciapropia (y ahí radica _ para mí- la más importantade lás op"raciones críricasque he empréndido).E;rr;;ñJii., .o__ porta varios aspectos: _ a) No tratar nunca el discursomás que a título de elementoindiferente y sin consist-;; ni ley autóctona (pura süperficíede traduiiian pl.u t", cosas mudas; simple lugar de to. iu.u pensamientos, "*pr".ián las imaginaqiopgq los temas in_ conscientes). b) No reconoceren el discursomás que ,,recor_ tes" se_gún un modelo psicológicoelnt-rrl¿,rrti_ zante (la obra de ,rn aúto, _* .f..i.,lpo. qrre lo?-, su. obra de juventgd o ¿e madül"), lo, "recortes"según m odeloli ; g";r'ti;; rlio.i.o "n 24

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el fondo de esta negaciónque pesasobreel discur(en provecho de la oposición pensamientr,-so lenguaje, historia-verdad, .locución-escritura, palabras+osas), existía Ia negativa de reccnocer que- algo se_ha formado en el discurso (según reglas bien definibles), que este algo existe, Jubsiste, se transform_a,desaparece(segrin reglas igualmente definibles); en una palab-ra, qué al lg{o dq qt{o lo que una sociedadpuede próducir ("il*lado': É_s decir, en rrRa relación asignable a todd esto), hay formación y transformáción de 'cosas dichas". Es la historia de estas .cosas dichas" la que yo he emprendido. 4) Finalmente, última tarea crítica (que resu_ mey envuelvetodaslasotras):liberar deiu status incierto este-eoljunto de disciplinas a las que se Ilama historia de las ideas,historia de laJciencias, historia del pensamiento,historia de los conocimientos, de losconceptos o de la conciencia. Incerüidumbreque semanifi esta de varios modos: _-Dificultades para delimitar los dominios: ¿Dóndeacaba la historia de las ciencias,dónde comienza Ia de las opiniones y las crelncias? ¿Cómo se dividen, entre sí, la historia de los concep-tos y la historia de las nocioneso de los tsmas?¿Pordóndepasael límite entre Ia historia de! conoeimiento y la de la imaginación? del . -Dificultad pára definir iá ob.¡eto:. "at".at"za ¿Se hacp la historia de lo que ha sido concebrdo, adqrrirido,olvidado,o Ia historia de las tgnlalmsnta[es, o la historia de sus interferen_ crast¿üehacela historia ft los rasgoscaracterís_ ticos que pertenecen en com'úh'a lós hombres de una época o de una cultura? ¿Se describe un espíritu colectivo? analiza Ia historia (teleoló_ ¿Se grca o genética)de la razón? ' .-Qific,ultad para asignar la relación entre esrosnechosde pensamientoo de conocimiento 26

con los otros dominios del análisiihistóric.o:¿Hay .o*o signos de otra -cosa(de una il;;;d"ttt, relación social, de una sihraciónpolítica' de una económica)? ¿O como sY refracáát"t-inu.ióí expreconciencia?¿Como-la ción. a través de una curjunto? de forma su de sión'simbólica -- -Quisiera sustituir tantas inoertidumbres por el aiáisis del discursomismo,en sus condiciones y áe formación, en la serie de sus modif¡caciones co¡relasus de dependenciasv sus d ;; ;il;;t" riotr".. EI discursoapareceríaasíen una relación áescriptible con el eonjuntodelas otras prácticas' fn loiar de estar vinculado a una histori? econópolítica, que envuelve una-historia *ü,?.iat, y como del pensamiento(la cual seríasu expresrÓn a rula üneulado su áoble), en lugar de estar referida -sea que estaría historia d'elas idias, por r¡n juego de signosy de expresiones'sea por extún ielacionesáe caosalidad- a condicidnes prácticas las de secas,seüncularía aunahistoria que las en las ¡elacionesespecíficas ál"."iti"* articulan con las otras prácticas' No se trata de oor,.t una historio global --{ue re agruparía "o* alrüedorde un principioo de toJo't."t el "l"mentos másbien de desplegar sino única-, ¡".*" ""t en ]a gue sepodrá a hiswir gener-al ü*pl¿. "t singularidaddelas prácticas,eljueg-o describir la Y á" ."t i.t".ionís,laforma desusdependencias' en el que .l utp"cio rie esta historia gen-eral "t "t ciréunscribirse, comodisciplina, el anáii;;d;" hittótico de las prácticasdiscursivas' sis - -He .qui cuálesion, po.o más o-menos,las c¡íticas que he emprendido'Permíoperaciones tánme entonces tomarles como testigos de la pregunta que planteo a aquellos que.podrían i¿Aóaso una política progresista estrí ll ui*uttu t (ei so reflexión teóriea) a los temas de ü"."t^4" la significación,del origendel sujeto constituyen-

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te; en una palabra,a-todaIa temática que garanüza, en la historia, la inagotable presencia del Logos,la soberaníade un sujeto puro y la profunda teologíade un destino originario? Una política progtesista, ¿tiene alguna ünculación con semejanteforma de análisiso consu cuestionamiento? ¿Y semejantepolítica tiene alguna vinculación con todas las met¿íforas dinámicas, biológicas, evolucionistqs,conlas que se enmascarael dificil prob'lema defcambiohistórico o, por el contrario, su m&,iculosa destrucción?Y árin mas: ¿Hay algún parentesconecesarioentre una política progresista y ei hechoderroquererreconocer en el discursootra cosaque una délgada transparencia quebrillaun instante en el límite de las cosasylos pensamientosy despuésdesaparece inmediatamente?¿Se puede creer que esta política tenga i¡terés en repetir una vez más el tema -del que yo había creídoque la existenciay la práctica en Europa, desdehace más de doscientoi años, del discurso revolucionario,habían podido liberarnos- de que las palabrasno son más que viento, un susurro exterior, un ruido de alas que apenas puedeescucharse en la seriedadde la historia y el silenciodel pensamiento? YÍinalmente, ¿sedóbe pensarque una políticaprogresistaestévincula* da a la desvalorización de las prácticas discursivas, con el fin de que triunfe, en su incierta idealidad,una historia del espíritu, de la conciencia,de la razón,del conocimiento, de las ideas o de las opiniones?". Me parece que apercibo,"effc¡qlbio-y bastante claramente-, las peligrosas facilidadesque se concedeúan a la políticadela queustedeshablan, si a esta política se otorgase la garantía de un fundamentooriginario o de una teologíatrascendental,si gozase deuna constante metaforización del tiempo por las imágenesde la vida o de los 28

modelosdel movimiento, si renunciaseala ilifícil riu."u de un análisis general de las prácticas, relaciones, de sus transformaciones' á" "ot para refugiarseen una historia 8]obaldelas totalas relacionesexpresivas.de los valoiiárá"i, d"e res simbólicosy de todas estassignificacionessey en las .rutut invesüáas en los pensamientos cosas. Tienen ustedesel derechodedecirme:"Esoestd' muy bien: lasoperocionescríticosque usted hace comopodrían parecerlo a t*, contlenables "iíoi ol¡Árro uista.Pero, ¿cómopuede concernir a la que hoy e inxribirse-entre los-problemas iol¡tiro, 'son eI sobre termita de trobaio este los sf¿yos, iac¡Á¡entó de tn filotngía, de la anotomía patológica? Hubo un ticmpo en que los filósofos no se '"oirogroban con un celo tan grande a ln poluare' más o ". A lo que yo respondería, d.ad.elarchiuo-.. menos:'Existe actualmenteun problemaque no á"ia d" tener importanciapara la prácticapolítide ejercicio,ei cai et del status, las condiciones i"".io""tnl""to y la institucionalizaciónde los ái..nttot científiios.He aquí aquellode lo quehe los emprendidoel análisis histórico, escogiendo epistemolóla estructura no qo" tienen, ái"ónt.ot iuerte (matemáticaso fisica), sino el ü.á it*po -e.de positividad más denso y complejo humanas)'' (meáicina,óconomía, ciencias la forrnacióndel sencillo: ejempio Veamosun medicinadesde la que óaracterizó clínico discurso principios del siglo XIX hasta nuestros días, o i".i. t he escogitoporque se trata de un hecho y porque no se históricamentemuy determinado más instauración otra aninguna puede remitir le originaria; porque sería de una gran llgereza y, sobre á"ñon.lu. en éi una "pseudociencia", la "intuitivamente" iodo,potqo" esfácil entender y científica mutación esta entre existente relaó;Ott

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és üar a estarelación'aún confusa' É;;i.fr"-; anal¡trco' un contenido a-de I os i3ería la concienci -' ;;i;r' ; lipó¿esis modificado Gajo nubtit hombresla que-r. -e] so-ciales v qolíLconómicos, c'ambios ;T;il& los sehabría Il.ÜÑ-p;tcepcion dela enfermedad los hecho: mismo por este alteiada enfermedad la en "*"íít"ai ,"ótocido rr^ñó*i r,"urian (malestar,descontento' políticas ;;; $;;;;ils -pouiá'iones-

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.i"trt"l,-". habrían apercibido de las imp-lrcaerode lospatronosdedrsponer nur a.ottO*icas(deseo dela burguesía tu"a;deseo o¡i. il;;;;;á*' las cargás E*ttdo ál transferi" de p"aát, J il -de a sto a ell spue tra tí* hubsanitaria), ü.Ht.;;ü única' (una medicina tu to.ióaud ;;;;ü;ñ;á. peto con doscamposde aplicail;;il;Ñlirat, úóspital para las clasespobres; ;;;;;fi"s:et

salya cu-va:: tI-

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v .o*pititiv-l paralosricos); iiat;an transcrito también a ella su concepción queh.a del cadáver' ;;iil;á;lJ.tu.""ri"ución ilil;üiib";J
;;t"iɡ" las autopsias; una mayor.importancia

ffii;"d.iá;;iñ;ñ
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por la salud' que ha reemp;;rop".iót' ;*b;t; del olazado a ia preocofáción por la sa!"'ación

de ;iuo .o-o instrumento

refleja. Las ideas de solidaridadorgánica, de cohesión firncional,de comunicaciOn ñó los tejidos, el abandono nyi"cint" feten favor de un análisis "il.ln.át"rio co_ ¿éUüí"iia-"á".üorat, rresponderían a una prácüi"u poni.á óie descu_ brió, bajoestrarificaci'ones toáíü;?;,# s,rel a_ ciones sociales de tipo tuil;;í;'üJiimi.o. " o aún más:no quererve. 1", una granfamiliadeespecies "n ""r""i"Ja'udes ca.¡Uot¿"iorllsfo"a._ se por encontraren lo patológico su"punto de in serción, sumecani sm"il¡;;;Ti;ril,I y, afn decuentas, suterapéutir;;;;;sponde_ "uor" ría al proyecto, en la clase*"íuj ¿o_ir,"nte, de dominar el mundo, "o,inicamenGylpo" h{1"g, sino por un conjunto "l ""Uu, de conocimientos aplicables, y á s,, d*i;i'il'd" ;;;;;;;. naturaleza l! gr" seIe lmpona.iá.o"iJi_¡t" "o_o o comomal?Tales análi.sis pu."."n"tu*po.o n_o pertinentes, porque eluden ul pi"¡1._á Jsencial, debería ¿cuál serel lo! o-ño", áiJr..ro" y, "m ogeneral, de"""t.oa" Iasotras pracii cL-s]J od 111$ o d e exrstencia y de funcionamiento dá--álr.or.o para que s-e produ¡era"t"lu'. i#.poriT^{i:": o correspondencias? clones por esto, desplazaré ql ry"t_o de ataque en relación a losanálisi.t."ai.í""rl"rlé¡ii; cierta
esto

pero,por un a p arte, no dan cuenta deI a formación cieniiftcov, por otra, no han podido á;;;Añttó

falsas' son n-o cosas a. üá"t estas sehan Podido t"; efióte¡-gue

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qoe en la médtda en que el discuriorrrtutu., -á, recibido un nuevo status' so '- médico había fundamentaLas nociones hipótesis: Siiu"¿" portransderivarían' se clínica t"s ¿Jta*eaicina de menos' al o' política oosición.de una práctica práctica se que esta las en i;." f";;-t"¿¡ó"t

_se modomás o menosclaroy ilrtu_¿tió-q-Ln los conceptos, las nociones y tost"m"s q* -1i""Sao medicinaa continuaci?nl lTTj"I*en oe una maneramuchomásdirecta, .iio qo., Iá p.ictica

finalmente, Ia forma de su conociriríenü y el contenido de su saber; ta_po"o'0";;; "i "s reflejado, g:rlt._l haya enprimer "r*

no se bea.c ue. esta prá-cti cahü;;;"bffi o' fe uro i"n.n Ia conciencia de los homb.ei,-so _an.* í. p.".i_ bir tascosas o deconcebi.Jl;;ff;jJ.p,'¿r,

f,:::::Tfl:.11^un¡,íncuro-;;,;i"';#f;'*upori_ u¡DLu¡ rLr ureqlco, me parece que

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política ha transformado, no el sentidoni la forma de aparición,de del discurso,sinosuscondiciones inserción y defuncionamiento; la práctica política del discurha transformadoel modode existencia gracias ha Y esto ocurrido un cierto a médico. so que han sidodescritasen número de operaciones otra parte y que resumo aquí: nuevos criterios para desig¡ar a los que reciben,segúnlos estatutos, el derecho de emitir un discurso médico; nuevo "recorteo del objeto médico a partir de la . aplicaeión de otra escala de observaciónque se a la primera sin anularla (la enfermeSuperpone tlad observadaestadísticamente a nivel de una población); que crea nuevostatus de la asistencia, hospitalario de observación y de interun espacio que,por otra parte, está venciónmédicas(espacio puesto organizadosegúnun principio económico, que el enfermo,que se beneficiede los cuidados, deberetribuirlos con la lecciónmédica que proporciona:paga el derechoa ser atendido con la y estoincluida hasta obligaciónde ser observado, su propia muerte); nuevo modo de anotación,de conservación, de acumulación,de difusión y de enseñanza del discurso médico (que no debe manifestar ya la experiencia del médico, sino constituir un documentosobre la enfermedad); nuevo funcionamiento del discursomédico en el sistemade control administrativo y político de la pobiación(ia societlad, en tanto que tal, es considerada y "tratada" según las categorías de la salud y de lo pafológico). Peroaquíes dondeel análisis sehacecomplejo; estas transformaciones'qua en las condi-Ss.dan cionesde existenciay de funcionamientodel discurso, no "se reflejan', ni "se traducen", ni "se expresan" en los conceptos,los métodos o los enunciadosde Ia medicina: modifican sus reglas de formación.Lo que la prácticapolíticatransfor-

ma no sonlos "objetos"médicos (esbien ¿r,idente que la práctica política no transforma a las "especies mórbidaso en "focosperjudiciales"), sino el siste-ma, que ofrece al discursomédico un objeto posible (se trata de una población observada y clasificada o de una evoluciónpatológica en un indiüduo, del que se establecenlosanlecedentes y de quien se observan cotidianamente los trastornos o su remisión, o de un espacioanatómico autopsiado);lo que ha sido transformado a causa de !a Rráctica política, no son los métodos de análisis, sino el sistemade suformación (registro administrativo de Ias enfermedades, de las muer_ ,tes,{e sus causas,de las entradas y salidas del hospital, constitución delos archivog relación del personal médico con los enfermos en el campo hospitalario); lo que ha sido trandformado por la práctica política no son los conceptos,sino su sistema de formación (la sustitucién del-conceprc de sólidoporel de "tejido'no es,eüdentemente,el ¡esultado de un cambiopolíticó,sino que lo que la práctica política ha modificadoes el sistema de formación de los conceptns: la notaciónintermi_ tente de los efe:tos de la enfermedady la asignación hipotética de una causafuncionai, han p-odi_ do ser sustituidas, graciasa la ación páhti"u, po. una cuadrícula anatómica apretada, casi ccnti_ nua, funriamentada en profundidad, y por el descubrimiento local de las anomalia-s, de su c_ampo de dispersióny de sus eventuales medios de,difusión). !l aprésuramientocon el que de ordinario se relacionanlos contenidos de ún dis_ . curso científico con una práctica política, enmas_ cara, a mi entender,el nivel en el que puede ser descritala articulaciónen términoi precisos. Me pareceque a partir de un análiiis semeian_ te se puede comprender:

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1)Cómodescribir un conjunto de relacionesdel que podamos seguir detalladamente la subordinación y comprenderla, entre un discurso cie¡ltíficoy una prácticapolítica.Relaciones indirectas, sin embargo, puesto que los enunciados de un discursocientíficono puedenser considerados ya como la expresión inmediata de una relación socialo de una situación económica. 2) Cómo asignar el papel propio de la práctica políticqacerca del discursocientífico. Esta prácticanotiéneun papeltaumatúrgico,de creación, no hacenaceracabadas a las ciencias, sinoque r,ransforma las condiciones y los sistemas de existencia de funcionamiento del discurso. nitas transformaciones no sonarbitrarias ni "libres': operanen un dominio que tiene su configuracióny que, consecuentemente, no ofreceposibilidades indefinidas de modificación. La práctica política no reduce a la nadala consistencia del campodiscusivo en el que opera. Esta práctica no tiene tampocoun papel de cútica universal. No se puedejuzgar, en nombre de una práctica política, la cientificidad de una ciencia(a menosque ésta pretendaser, de una u otra forma, una teoría de la política). Pero en nomb¡e de una práctica política podemos,sin embargo,replantear el modo de existenciav de funcionamien'uo urra ciencia. 'ie 3) Cómo pueden articularse las relaciones entre una prácticapolíticay un campodiscursivo consusrelaciones en otro orden.Así, la medicina, a principiosdel sigloXI\ estabavinculadaa la veza una prácticapolíticá'(tblcomohe analizado enEI nacirniento de ln clínica)y a todoun conjunto de modificaciones"interdiscursivas" que se habíanproducidosimultáneamenteen el cónjun(sustitución to devariasdisciplinas deun análisis del ordeny de las características taxinómicaspor

un análisisde las solidaridades, de los funciona_ mie_ntoqde las series sucesirras, q". fr" d'"r.r¡to en Las plabras y las cosos). _ 4) Cémo los fenómenosque se acostumbra a

idcológicamenre que las .á-p.ru_ T: Alg"3o crones -naturalistas" delas époóas pr.."dent"r), e1 razóndel stat"! ááá;';i;;;"r.o *' *'"' --; -{q.ao"por la práctica médico política.

dad, no hatenido ,isr;-xri l.J"i frr"¡", se_lereconoce "íát mas rmportante, (mucho "i mucho

:**':l f1r^1e¡ o-e rosmodelos, "árn.,il.u de transferenciay metaforización ros conceptcs) encuentran su condición histórica de posibilidaden estasprimeras modificaciones: por ejempJo,laimportaOOnde *r.pl", ¡i"légi c_osrcomo los de org_anismo, funciórr,'"*lo*iOn o rncrusoenférmedad, para un análisis de Ia socie_

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positiuidad de los discursos, -i."jlir¡, il;";;;;;nes de existe ncia,I ossistemas q". r;gu; * ;;;;;ión, su y :y, transfoimacio;;;_ puede *::1"_:ll,:lro concernrr a la práctica polítija. Mostrarlesio q,re

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tan largo ha servidopara conse_ Fste.ejemnlo guir solamente una cosa, pero uná cosa que mantengo: mostrarlesen quéientido lo queinten_

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del discursocientífico, haciéndolo aparecer comoun conjuntodeprácti_ cas,regladas quesearticuian,du";;rd";;ii_ zaDle, conotrasprácticas, no meentretengo sim_ ptemente volviendo eljuegomás p"ru algunosespíritus.rn pocñivo r, "o*pti.u-Ío .i" oiu Jint*r, to definir en quémedida, a quénivel los discursos -y singularmente losáiscür.o".¡.niiñ.i'i p,ru_ den ser olj"to de una prácticapolítica fen que sistemade dependen.i" p".auí u".oit'ru'.". relación a ella. "n

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hombre". Sé, casi tanto comocualquier otro, lo que pueden tener de'ingrato" +n el sentidodel término- semejantesinvestigaciones.I,o que hay de desagradableen tratar los discursos,no a partir de la dulce, muda e íntima conciencia que se expresaen ellos,sino a partirdeun oscuroconjunto de reglas anónimas. to que hay de desagradable en hacer aparecerlos límitesy lasnecesidades de una práctica allí dondeestábamoshabituados a ver desplügarse, en un a pura transparen cia, Ios juegps del genio y de la libertad. Io que hay de provocadoren tratar comoun haz de transformaciones esta historia de los discursos, que estaba animada hasta ahora por las metamorfosis tranquilizadoras de la üda o de la continuidad intencional de lo viüdo. Lo quehay de insoportable, en frn(dadoquecadaunoquiereponer,piensaponer, algo de "sí mismo'en su propio discurso,cuando comienzaa hablar), en recortar, analizar, combinar; recomponertodosestostextos ahora olvidados, sin que llegue a dibujarse nunca el rostro transfigurado del autor: ¡Ybien, qué! Tantas palabras acumuladas, tantas marcas hechas sobretanto papel y ofrecidasa innumerables miradas, un celotan grande para mantenerlas más allá del gesto que las articula, un fervor tan intenso dedicado y a inscribira conservarlas las en la memoria de los hombres,¿todopara que no quede nada de la pobre mano que las ha trazado, de esta ihqüetud que inüentaba apaciguarse en ellas y de esta vida acabadaque no tiene, desde ahora, nada-r4f¡qgge a ellas para sobrevivir? ¿Acasoel discurso, e¡i-sumás profunda determinación, no estaría ya "trazado"? Y su murmullo, ¿no sería ya el lugar de las inmortalidades sin sustancia?¿Habrá que admitir que el tiempo del discursono es el tiempo de Ia concien-

cia trasladado a las dimensionesde la historia, o el tiem¡rode la historia presenteen la forma de la conciencia?¿Seránecesarloque supongaque en mi discurso no va mi supervivencia?¿Y que, al hablar, no conjum mi muerte, sino gue la establezco;o más bien que tóda mi interioridad queda abolida por mí en esta exterioridad que es tan indiferente a mi viday tan neutra queno diferencia en absoluto entremi üda y mi muerte? Comprendomuybien la incomodidadde todas estas gentes. Han lamentado muchq sin duda, que su historia, su economía, tener que reconocier sus prácticas sociales,la lengua que hablan, la mitología de susantepasados e inclusola sfábul as que les narraron durante su infancia, obedecen a reglas que no son todas dadas por su conciencia; por otra parte, no desean en absoluto.quese les desposea,por añadidura, de este discurso en el que quieren poder decir, inmediatamentey sin distancia,lo que piensan,creeno imaginan;preferirán negar que el discurso sea una práctica complejay diferenciada,que obedece a reglas y t¡ansformaciones analizables,antesque ser privados de esta tierna certeza,tan consoladora, de poder cambiar, si no el mundo, si no la vida, por lo menossu'sentido'con la frescuraúnica de una palabra que no vendría sino de ellos mismos y
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ble de la fuente-Tantas cosas seleshan escapado ya en su lenguaje, que no quieren que se les fragescape, además,Io que dicen, estepequeño mento de discurso -palabra o escritura, poco importa- cuya débil e incierta existencia debe prolongarsu vida máslejosy durantemástiempo. No pueden soportar -y se les comprendeun pocG- oírse decir: el discursono es la vida; su tiempo no es el vuestro, en el discurso no os reconciliáis con Ia muerte; es muy posible que

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a Dios bajo el pesode todo lo que frayáis r_natado habéisdicho, perono penléisquehacéis,.ontodo ilo que^decís, un hombre que vivirá más que é1. En cadatiase que pronunciáis-y muy exactamentt: en ésta que estáis escribiendo en este instante_ os empeñáis en responder, después de tantas págrl.as, a una-pregunta por la que os habéis sentrclopersonalmenteconcernidos y vais a fir_ mar este texto con vuestro nombre; pero en cada frase reina Ia ley sin nombre,la blanla indifereneia:'"¿Qü.inporta quién hablo?'; h'á dicho algqien: "¿q4é importa quién habla?". . Michel Foucault

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¿EseI pensamiento de Foucd'ult una coattada reaccionnria?¿O una huida hacia un nihilismo'puramente anór' quico e iconoclasta? Es a estosplanteos que eI filósofo en estas breues francés da respuestas s. pdg a in sla.y abIes e ins.o .¡ (

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