Você está na página 1de 4
LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA Materia: PENSAMIENTO Y LENGUAJE Profesor: Psic. Victor Hugo Aviña Alumno: Jorge Armando Romero

LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA

Materia:

PENSAMIENTO Y LENGUAJE

Profesor:

Psic. Victor Hugo Aviña

Alumno:

Jorge Armando Romero Sepúlveda

Presenta:

Crítica analítica a

EL VARÓN DOMADO

Primeramente quiero comentar, que El Varón Domado, me ha sorprendido con su particular contenido, ya que trata el curioso tema de ejercer el dominio sobre el hombre de una manera que no imaginaba, tampoco había pensado alguna vez siquiera aproximarme a su punto de vista, sea por nuestra cultura y a la educación que muy en particular se nos ha dado a cada uno (sea hombre o mujer) y que nos impone la manera como debemos tratar a la mujer ,que por cierto es una amplia gama de maneras, sobre todo hoy en día que los jóvenes están muy despiertos en cuanto a sexualidad y conductas se refiere, actuando muchas de las veces como personas de más edad, pero bueno eso sería otro tema a tratar.

En mi caso en particular considero debido a mi edad y la educación que recibí a este respecto, fue muy distinta y hasta distante de lo se aprecia hoy, porque tuve una educación conservadora en cuanto a los valores y en lo que hacia la mujer se refiere, claro que siempre ha existido el clásico patán del que muchas mujeres extrañamente se enamoran, casos en las que algunas sufren decepciones fuertes , desde quedar como madres solteras porque el patán les resultó un bueno para nada y se cansaron de esperar un cambio, o las que de plano siguen esperanzadas y han terminado manteniéndolo sin objetar nada.

Pero en casos como este ¿Cómo esperar resultados distintos, si se miraba de antemano que no había futuro al lado de él? ¡Claro, por ser un patán! Y es que curiosamente la mujer por lo general (no digo que todas) tienen la enorme y fuerte esperanza en que el hombre va a cambiar, a dejar los vicios, que cuando tenga un hijo va a componerse como dicen, y aunque esto sigue y creo que seguirá sucediendo por algún tiempo más, pero en fin volvamos al asunto que nos atañe, la crítica a El Varón Domado.

Me parece gracioso pero muy cierto cuando se refiere a que el hombre tiene la necesidad de ser dominado, y de tratar siempre de agradar a la esposa o pareja, ya sea inconscientemente movido por ese deseo de complacer o esperando como gratificación la disponibilidad de la vagina como lo comenta la autora, y digo suena gracioso porque ya desde hace años se viene teniendo la idea clara sobre todo en los adultos jóvenes, que es mediante estos métodos el cómo es que funcionan las cosas con las mujeres,

que uno debe de complacerlas en todo y más que nada tener presente que les encanta sentirse seguras, ya sea en lo económico o en lo personal aunque para algunas es más importante lo segundo, el tener la certeza que siempre contará con su apoyo algunas veces como pareja u otras veces como el esclavo que tiene a su servicio, que dicho así asustaría a cualquiera y lo desanimaría a tal grado de optar por una actitud rebelde y machista más aún de lo regular y gritaría a los cuatro vientos que no es del tipo que se deja mangonearpor una mujer como coloquialmente se dice, pero estaría refiriéndose así a la actitud de muchas de las mujeres de hace algún tiempo atrás, donde su actuar las revelaba un poco más recatadas, algo totalmente contrario al tiempo actual.

Por otro

lado

es curioso

pero no extraño que la autora se refiera a sus

contemporáneas como seres inferiores de nula o baja inteligencia, que optan por una actitud indefensa a quien hay que cuidar como algo muy delicado, haciendo de esta manera que el varón se sienta orgulloso de ser gustosamente su protector y proveedor, debido a que ésta le hace saber que es valioso.

Hay que recordar y reconocer que los tiempos en los que se escribió el libro eran muy diferentes, y ubicarnos en el contexto de que no había independencia profesional en las mujeres, que se buscaba más que nada la seguridad de ser mantenida por el varón, y mucho menos había la libertad o libertinaje en que han caído las adolescentes y adultas jóvenes de hoy.

Aunque debemos recordar que siempre han existido las llamadas “mosca muerta” como son referidas por otras mujeres otras más osadas actúan muy bien haciendo gala de la mejor arma que una mujer tiene para persuadir al hombre, sus encantos, esa sonrisa a la que no les puedes decir que no, que te hace doblegar, que solo sientas el deseo de complacerla a cambio de recibir eso que tanto espera, sean caricias, besos o la apertura de sus piernas como premio mayor, algo que la mayoría del sexo masculino persigue, unos más que otros pero al final lo mismo.

C O N C L U S I Ó N

Al leer el libro se puede notar una especie de ataque a la misma mujer, a lo que podríamos decir, claro era en su época o al menos así suena para algunas féminas que se han sentido ofendidas por la manera en que las nombra, pues ya que las llama

“prostitutas” por el hecho de “venderse” de alguna manera o al menos una parte de

ellas que para muchas mujeres viene siendo el “todo”, eso suena bastante fuerte pero que si se le ve fríamente, veremos que en cierto modo se puede decir que es verdad, por la acción de dar algo a cambio de otra cosa, como si de un trueque se tratase, ya que no les agrada la idea de brindar sus encantos cuando no es a cambio de algo , sea la seguridad económica y/o social como ya se comentaba, todo es por interés nada gratis y que cuando el varón siente que no tiene más medios para retenerla felizmente a su lado, lleva a cabo el garrafal acto de casarse con ella, es decirle que se hará cargo de todo y que velará por su tranquilidad al mismo tiempo que le brinda su protección y provee lo necesario y algo más, cosa que hoy en día es lo contrario, el varón se siente sin control total sobre las cosas, el sostén del hogar es compartido y en algunos casos la mujer supera económicamente al hombre, asunto que también lo tiene preocupado, pero bueno son los tiempos modernos, en lo personal comparto la idea de que el matrimonio debería ser temporal, con intervalos de renovación de tres o cinco años, o mejor aún que no existiera, porque por ejemplo siento que no es para mí, como no lo es para todos la vocación de ser médico, profesor de primaria o como cualquier otra

vocación, porque se requiere de vocación y de aguante, de actitud , que honestamente creo que no todos tenemos.