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Homero Odisea

Una introducción crítica
Marta Alesso
Introducción
Odisea está constituida por sucesivos núcleos temáticos provenientes de relatos de marinos que
circulaban en el segundo milenio, de poderío marítimo de Creta. De los héroes griegos que lograron
tomar la mítica ciudad, Odiseo se destacaba por su habilidad para tramar ardides frente a un orden
social homogéneo en el cual la fuerza constituía el imperativo dominante. Los 24 cantos se pueden
dividir en 2 partes: 12 cantos de antes que regrese a su patria (los 4 cantos iniciales constituyen la
Telemaquía) y los 12 últimos luego de su regreso a Ítaca.
Autor de la Odisea – Tradición oral
Homero era considerado un poeta monumental, se lo supone originario de Asia Menor, más de Quíos o
Esmirna (Turquía). Se considera que vivió entre el S. XII a.C. hasta el S.VIII a.C. Tomó origen del alfabeto
fenicio con vocales agregadas para su uso oral en sonoridad con la poesía en verso.
Hay un problema respecto a la autoría de la odisea, como cuestión Homérica, donde se puso en duda la
unidad interna de ambas obras y hasta la existencia de Homero. Algunos críticos y estudiosos enfatizan
que el poema fue creado de manera oral y que la mayoría de las ideas de la Odisea se apoya en fórmulas
fijas ya conocidas. Existen fórmulas verbales en odisea y nominales, las más frecuentes son las de
nombre y epíteto. Su longitud varía de 2 palabras a varios versos que reiteran escenas típicas. Los
poetas orales pertenecían a una minoría de mucho talento. Hay 2 corrientes interpretativas de los
textos homéricos: los unitaristas que son partidarios de un solo autor para ambos libros; y los analíticos
que dicen que los poemas son producto de una larga tradición oral.
Los textos que nos han llegado hoy en día han sido modificados y se han eliminado muchas partes
reiterativas y contradictorias de antiguas versiones.
Se habla de construcción oral de la Odisea por su extensión, el verso perfecto, el hexámetro dactílico
que concentra ideas completas. Permite las pausas de la respiración a través de la cesura que divide en
2 hemistiquios. Se usa también Gnômai, locuciones de sabiduría popular manifestadas en proverbios o
aforismos trasmitidos oralmente a través de generaciones. También se realizan alocuciones evocadores
de la sabiduría popular respecto de temas como la amistad, los defectos del ser humano, la muerte
inexorable y la condición impuesta por los dioses a los hombres.
Contexto histórico-social
Los ambientes representados en la Odisea representan la vida en tiempos de Grecia arcaica. La
comunidad vive sobre las bases de una economía natural donde se produce prácticamente todo lo que
consume. El ganado sirve de unidad de valor y la agricultura aparece en segundo plano.
La sociedad homérica se basa en la estructura de clanes pero ya disgregándose porque se evidencia una
separación de la propiedad privada y solo la tierra aparenta continuar siendo comunitaria. No existen
organismos administrativos ni judiciales, se trata de una sociedad aristocrática basada en un basileus.
Análisis de la obra
El héroe
a) Hospitalidad: La idea del espacio para un navegante se expresa en días. Se ve el primer rasgo de
héroe frente al cíclope, donde la naturaleza salvaje del gigante que no cumple las reglas de la
hospitalidad se contrapone con los encuentros entre personas educadas. Los cíclopes carecen
de Thémis, la cordura que regula convivencia y dicta las normas con que se acoge a un
huésped. Se contrapone con el episodio donde es recibido Odiseo por los feacios donde le
ofrecen los mejores manjares y vino a pesar de venir sin nada a cambio.
b) Viaje al Hades: Los confines del mundo en Odisea están marcados por Océano. Más allá de esos
límites del mundo está el Hades, donde gobierna un dios de nombre homónimo con su esposa
Perséfone. Solo se puede acceder allí al morir o a través de ciertos sacrificios rituales. En la
Odisea, Ulises debe navegar atravesando el rió Océano para llegar al Hades donde por boda del
adivino Tiresias aprenderá como volver a Ítaca. Circe le explica a Odiseo que para saber cómo
volver a su casa debe ir al Hades a consultar a Tiresias. Al llegar a los confines del Hades deben
realizar sacrificios. Estos sacrificios implicaban en la épica homérica la renuncia a gran parte de
los recursos alimentarios, muchas veces los más valiosos para la comunidad. Se realizan para
pedir por un futuro promisorio en el que se busca el favor de los dioses, no se realizaba para
pedir disculpas o perdón por errores cometidos o hechos del pasado.
Existe dos maneras de denominar el viaje a los infiernos: katábasis y nékuia. Katábasis significa
descenso, “la bajada”, “descenso a los infiernos”. El descenso al infierno tiene varias razones,
por un lado encontrar a quien prediga el camino de la salvación o regreso al oîkos patriarcal. Se
encuentran además influenciados por una concepción determinada acerca de la vida de
ultratumba. La nékuia no es un descenso al inframundo propiamente dicho, sino que las ánimas
ascienden para comunicarse con el héroe. Se trata de una zona intermedia entre la vida y la
muerte denominada Kur, de raíz mesopotámica, y no es necesaria una resurrección (Anábasis)
para salir de ella. Fue usada la palabra “nékuia” por Plutarco para designar el canto 11 de la
odisea, este episodio y diferenciarlo de la katábasis. Nékuia proviene de nekrós, muerto.
Elpénor es la primera sombra que se aparece delante de Odiseo que murió en la morada de
Circe y al que promete volver a enterrarlo y levantarle un túmulo junto al mar donde colocará
un remo. Se toca aquí el tema del honor en la sepultura y la necesidad de que sea realizada
para permitir el pasaje de los muertos a la otra vida. Al aparecer Tiresias, deja que beba la
sangre de las víctimas de sacrificio para vaticinar el futuro. Ahí le explica que Poseidón hará
difícil su regreso irritado porque cegó la vista de su hijo Polifemo pero que aún así podrá llegar
a su patria. Le explica que al llegar a la tierra del dios sol debe dejar las vacas y ovejas, por más
hambre que tenga, indemnes o perderá todas las naves y compañeros. Habiendo perdido todo
llegará a su patria y se encontrará con muchos pretendientes que pretenden casarse con su
esposa y devoran sus bienes. Deberá darles muerte y luego de su venganza deberá tomar el
remo nuevamente y hacer un viaje al fin del cual debe realizarle un sacrificio a Poseidón.
Se acerca la madre de Odiseo, Anticlea, a beber la sangre y le describe la situación actual en
Ítaca. Odiseo tarta de abrazarla pero no puede, se acerca a ella pero se a volando de sus
manos. Ya no tiene cuerpo, es una sombra.
A continuación aparece Aquiles que representa una contradicción en la poesía heroica, un
héroe que alega preferir la vida de asalariado a ser rey en el país de los muertos. En los tiempos
de la Odisea, la poesía tenía un valor educador que mantenía vivo el valor de honor heroico. La
poesía oral funcionaba como memoria colectiva y como transmisora de cultura.
Finalmente concluye el canto 11 con una representación, algo distinta, del “Hades de Minos”.

Los dioses

Los dioses tienen características humanas, no solo divinas, tanto en la Ilíada como en la Odisea,
aunque con mayor intensidad en esta última. Los inmortales aquí son incluidos en la historia y
tienen densidad cultural, aportan información sobre un sistema de vida. Poseen aptitudes
divinas como trasladarse del aire, ser invisibles ante los mortales o mostrarse ante ellos de la
forma que quieren o alterar a un ser humano. También poseen características humanas que
son pretendidas por la gente de la época como ser portadores de una areté (superioridad física
y moral) y timé (honra y honor ante los ojos de los demás). Garantizan el orden decretado por
el destino y castigan su transgresión. No son dioses impersonales, en diversas ocasiones
protegen una casa, una ciudad a un héroe, o por el contrario, resultan su antagonista e in
fluyen en muchas de sus proezas.
a) Atenea: Atenea tiene el don de otorgar la inmortalidad por medio del don de la ambrosía. Es la
diosa guerrera, armada de lanza y égida que toma la palabra por Odiseo, preocupada por él que
sigue encerrado en la isla de Calipso. Le pide autorización a su padre para que Hermes le
anuncie a la ninfa la decisión de los dioses de que Odiseo vuelva a su patria mientras que ella
irá a Ítaca con apariencia de forastero (Mentes). Allí le aconseja a Telémaco los pasos a seguir,
tiene que viajar a hablar con Néstor y de allí con Menelao. Se transforma en un ave luego de la
conversación, dejando atónito a Telémaco. Se repite aquí un esquema recurrente en la Odisea:
a) dios transformado en mortal; b) diálogo; c) desaparición súbita y d) cumplimiento de un
deseo que acelera la acción. Los dioses se relacionan con los hombres con aptitudes de
voluntad (boulé), corazón (thymos) e inteligencia (noûs). Atenea demuestra estas aptitudes en
sus diálogos con los mortales, y a pesar de ser una diosa guerrera, no le agrada la guerra
prefiere arreglar los problemas de manera pacífica. Además, es la diosa virgen que no tiene
relaciones ni hijos (excepto en su no querida relación con Hefestos).
b) Poseidón o las fuerzas antagónicas: El término areté connota excelencia, propiedad de los
héroes, y capacidad para sobresalir. El agathós, noble, se convierte en áristos, el mejor. La
sociedad homérica entiende la vida como combate, como cuestión de supervivencia y siempre
hay un oponente en la vida del héroe con quien enfrentar fuerzas. En el caso de Odiseo es
Poseidón, cuyo motivo explícito es el agravio a su hijo pero implícitamente, Odiseo necesita un
contendiente y ser juzgado por sus acciones a partir de sus resultados. La lucha del héroe y el
Dios muestran los límites y contradicciones del ideal heroico. El héroe es fuerte, viril y no teme
enfrentarse a divinidades hostiles, buscando prestigio propio e inalienable.
c) Divinidades marinas proféticas: En la Odisea aparece la figura de Proteo que adopta distintas
figuras como el león (éter), la serpiente (tierra), árbol (aire) y el agua.
El regreso del Héroe
El viaje de Odiseo es el itinerario humano por excelencia, que debe sobrepasar problemas en su
vida. El héroe es un individuo excepcional capaz de eludir muchos peligros que parecen imposibles,
usando su astucia y, a veces, pocos escrúpulos. Según algunos críticos hay elementos thanáticos
en el nóstos de Odiseo, es decir, elementos en la historia que se relacionan con el paso a la muerte.
El último recorrido de Odiseo hacia Ítaca evoca las particularidades de un ritual fúnebre: el regreso
a la patria como el traspaso al umbral del otro mundo. Al desembarcarse en Ítaca se encuentra con
Atenea disfrazada de joven que le explica donde esta, luego se muestra en su verdadero aspecto y
se produce la reconciliación entre la diosa y el héroe. Se ponen de acuerdo para matar los 108
pretendientes, poniendo a prueba sus sirvientes y su propia esposa.
Se producen 3 escenas importantes de Anagnórisis (reconocimiento, darse cuenta de la verdad)
que son reflejo de una atmósfera de incertidumbre y frustración. Las escenas de reconocimiento se
reconstruyen a manera de diálogo de personajes que se resisten a dejarse persuadir sobre la
identidad del héroe. La primera es la de Telémaco, que coordina con su padre el ataque a los
pretendientes. Luego la anagnórisis típica ocurre con Euriclea, esto es el vistazo de la cicatriz al
lavarle los pies. La definitiva anagnórisis es el reconocimiento de Odiseo por Penélope.
a) Los pretendientes: En su última cena, está acostado Odiseo en el vestíbulo y ve a las siervas
con los pretendientes. Tiene preocupación por venganza y por lo que caerá sobre él al matar
los pretendientes. Tampoco es entendible que se entiende porque devoran impunemente la
hacienda de su vecino. Surge el tema del botín de guerra, como en el 1er canto de la Ilíada, en
cuanto a que se sostenían incesantes guerras por posesión de terrenos o botines. Se celebra el
certamen y el primero en intentar tensar el arco es Telémaco, que obviamente no puede.
Ningún pretendiente tampoco puede y Odiseo pide entonces que le permitan tensar el arco.
Sube Penélope a su estancia y llora por Odiseo sin saber que está allí. Odiseo entonces con el
arco y las flechas matará a todos los pretendientes sin hacer caso a las súplicas. Se muestra
aquí también la diferencia entre un servidor fiel, como fue el porquero, en contraste con el
cabrero Melantio que intenta ayudar a los pretendientes. Los sirvientes fieles son
recompensados y los infieles ahorcados.
b) El varón idealizado: Penélope se resiste a reconocer a su esposo, incluso viendo su marca física
(sêma) provocada por un jabalí. Tampoco escucha a su hijo Telémaco. Necesita hacerle muchas
preguntas hasta que por fin accede a confiar en él y lo acepta en su lecho donde se cuentan los
problemas que han atravesado en todo ese tiempo separados. Pero aquí no concluye la obra,
se debe cumplir la 2da parte de las profecías de Tiresias hasta su muerte.
c) Las clases serviles: Aparece la noción de Tamié representado en Euriclea que significa
despensera. Hay dos clases de sirvientes/esclavos: amphípolos y dmoé. Amphípolos deriva de
un verbo que significa literalmente andar alrededor, cuidar o proteger a alguien. Se trata de
mujeres dedicadas al servicio especial y particular y especial de alguien, particularmente la
señora de la casa. Se enuncian sus tareas y no sus nombres, adquieren solo identidad cuando
están muy cerca en afecto al señor o señora. El término dmoé en cambio aparece asociado a
cautiva, son muchas veces esclavas obtenidas como botín de guerra o compradas a los
comerciantes fenicios. Podían ser incluso nobles obtenidas como botín de guerra. En la Odisea
cumplen papeles fundamentales Euriclea (quien reconoce al héroe al lavarle los pies), el
porquerizo Eumeo (quien ayuda en su regreso a Odiseo y en el planeamiento de su venganza).
Nos encontramos con la posición de jornalero o asalariado, que se ubica fuera de la escala
social de los siervos de la casa. El thes a pesar de ser libre está en peor condición que un
esclavo y es muy mal visto. Luego está la figura del vagabundo, que encarna Odiseo
transformado por Atenea. Existe ese prejuicio desde tan temprano de que cuando alguien no
tiene trabajo fijo acepta su condición por gusto y no por necesidad, prefiriendo mendigar. No
pertenecen al Oîkos, carecen de un vínculo con una casa y protección. Los mendigos una vez
ganan su lugar en el palacio mantienen su posición mientras otro no se la dispute.
d) El adivino Teoclímeno: Se veía la adivinación en Grecia como una disciplina respetada, aún así
en la Odisea aparece en distintos personajes como Helena (canto 15). El hombre siempre trata
de controlar todo lo que le rodea para conocer su destino. También el símbolo del ave que
aparece al llegar a Ítaca.