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HOMEOPATÍA EN EL ENTRENAMIENTO Y EN EL TRATAMIENTO DE LESIONES

Por: Don Ángel Casaus Fuertes


Doctor en medicina y especialista en homeopatia

Esta es una conferencia sobre homeopatía para ciclistas.

Para deportistas en realidad. El ciclismo afortunadamente es de los deportes que menos se citan en los libros de
traumatología como causa de lesiones.

Hay algunas cosas que son más frecuentes en la practica del ciclismo pero a la hora de encuadrarlas en un diagnostico
medico son lesiones deportivas, como las del fútbol o las de los corredores de maratón. Al no ser un deporte de contacto
(salvo con el suelo de cuando en cuando) no vemos roturas de ligamentos, ni luxaciones o fracturas.

Procurare centrarme en las que tienen mas probabilidades de producirse en el ciclismo, pero como podréis comprobar
muchos comentarios y tratamientos están dedicados a los corredores, debido sobretodo a que hay mas experiencia en el
tratamiento de lesiones producidas por correr (se hace en casi todos los deportes) y por tanto mas información disponible.

En primer lugar decir un par de cosas sobre la homeopatía: La filosofía básica de la homeopatía es que el cuerpo
tiene una capacidad innata para mantenerse sano y la capacidad de restablecer su equilibrio si padece una enfermedad. Los
medicamentos homeopáticos ayudan a sanar el cuerpo estimulando las respuestas defensivas del sistema inmunológico, (no
en contra de los síntomas del cuerpo como hace la medicina convencional).

En homeopatía no nos importa tanto tratar la enfermedad como al paciente, ayudar a que el paciente alcance un grado
de salud que le permita curarse su enfermedad.

Por ejemplo no se trata “un dolor de cabeza” si no que se tiene en cuenta “quien” tiene el dolor de cabeza: niño, adulto,
anciano, mujer, embarazada... etc

“Donde” tiene el dolor de cabeza: nuca, sienes, temporales, va de occipital hasta la frente, o de un lado al otro.

“Como” es el dolor de cabeza: pinchazo, como latidos, como si fuera a estallar, martillazos...

“Que” afecta a ese dolor de cabeza: comer, beber, la luz, los ruidos, el tiempo nublado, aplicaciones friás o calientes.

De que “se acompaña” el dolor de cabeza: visión borrosa, nauseas, vómitos, perdida de fuerza en un brazo,
irritabilidad, tristeza...

Y cuando tenemos claros todos los aspectos que caracterizan a una dolencia, podemos compararlo con los
medicamentos experimentados e indicar aquel que es más similar.

Y sobre el deporte

Cosa excelente si no nos pasamos, correr cinco días a la semana incrementa el riesgo de lesiones en un 50 %,
demasiado de una cosa buena puede representar un peligro para la salud. Incluso suponiendo que el ejercicio aeróbico y el
ciclismo sean medicina preventiva, demasiada medicina es sobredosis.

Como en general nuestro objetivo no es demostrar hasta donde podemos llegar, si no hasta donde podemos disfrutar,
conviene que aclaremos algunas cosas, primero sobre en que tipo de deportista que nos incluimos.
Ciclistas principiantes, que pueden tener sus dificultades para adaptarse al nivel del grupo al que se unen, pero que
no se sienten atrapados en la necesidad de hacer un numero de kilómetros o alcanzar determinados tiempos. Todavía no se
experimenta “la euforia del corredor muy intensamente” y no se tiene adicción a las endorfinas y encefálicas que son las
causantes de ese estado de euforia.

Problemas de rozaduras en periné y con el calzado, adaptación a la bicicleta, posturas.

Los desarrollos demasiado “duros” repercuten fundamentalmente en la rodilla.

Competidores ocasionales: Ya más estricto con el programa de entrenamiento pero sin obsesionarse. Ya se
experimentan los beneficios frente al estrés de la importante producción de endorfinas. La mejoría en la forma física es
evidente. Puedes dejarlo un par de semanas y no sientes ningún remordimiento. Prudente ante las lesiones, cuidando
adecuadamente su recuperación.

Aquí hay que considerar a “los guerreros de fin de semana” que sin preparación previa y con carencia absoluta de
sentido común, se someten el fin de semana a un esfuerzo intenso después de semanas o meses de sedentarismo.

Competidor obsesivo: dependiente psicológica y fisiológicamente de la euforia del corredor, de las sustancias
químicas que el organismo libera durante el ejercicio físico.

Programa de entrenamiento que se cumple sin excepciones. Diario o casi. Se da mas en jóvenes con posibilidades en
el rendimiento deportivo profesional, pero pueden extenderse a otras etapas de la vida, servir de válvula de escape a
problemas de trabajo o de relación.

Ciclista experimentado.

Se relaciona mejor con las necesidades del propio cuerpo, la mente y el espíritu. Interesado en competiciones ocasionales.
Disfrutas del paisaje, de la compañía. Si va a llover te quedas en casa. No pasa nada. Si tienes una lesión sigues los consejos
de tu medico aceptas con filosofía algunas limitaciones, aprendes cosas nuevas en la recuperación, es la madurez.

Las lesiones por sobreesfuerzo.

El entrenamiento es el proceso de adaptarse al estrés. El entrenamiento para un rendimiento máximo es por definición,
el filo de una navaja entre el desastre y los mejores resultados. Por tanto al entrenar al mas alto nivel hay que ser consciente
del riesgo de lesión y no sorprenderse o culparse si ocurre.

Las lesiones por sobreesfuerzo son una acumulación de micro-traumas que establecen el escenario para el refrán “la
gota que colmo el vaso”

Costo energético del esfuerzo

Ciclismo : 400 a 900 calorías por hora

Las reservas en glucógeno son de 1850 a 2000 calorías por hora.


Riesgos asociados a una disminución energética.

• Abandono de la prueba.

• Contra resultado

• Dificultad de recuperación

• Infección

• No reparación de los daños musculares, tendinosos, articulares, digestivos, …

• Envejecimiento acelerado

• Espasmofilia, ansiedad, moral baja

• Aumento de peso si deja brutalmente el deporte

• Enflaquecimiento

En los disciplinas de rendimiento:

• Falta de menstruación

• Infertilidad

• Osteoporosis.

Pérdidas y desequilibrios provocados por el esfuerzo.

Un esfuerzo deportivo provoca gastos, o sea pérdidas y genera un desequilibrio.


Pérdida de agua.
Estrés oxidativo.
Pérdida de magnesio.

Dieta.

Mas cuidado con las dietas hiperproteicas, no se puede identificar la ingesta incrementada de alimentos ricos en proteínas con la
formación de masa muscular.

Atender a la importancia del glicógeno como deposito de glucosa, y la transformación de cualquier principio inmediato en glucosa
para atender en primer lugar las necesidades del cerebro...

Y distinguir claramente entre hidratos de carbono simples y complejos.

Los h de c complejos son las legumbres, cereales, y féculas son magnificas fuentes de energía segura y consistente.

Los h de c simples como el azúcar tiene dos inconvenientes importantes: aumenta la secreción de insulina y no aporta ningún
nutriente al organismo, solo calorías.

Hidratación.

El cuerpo humano es agua al menos en un 60 %. La deshidratación es estresante y peligrosa para el cuerpo.

Las investigaciones han demostrado que el agua fría sin gas sigue siendo el mejor liquido para compensar las perdidas. Las bebidas
deportivas que se supone reemplazan los electrolitos que se pierden a través de la transpiración, pueden reducir realmente la absorción de
liquido por el cuerpo.
Efectos positivos del deporte sobre el organismo.

El deporte mejora la salud, si no es practicado en exceso y la recuperación es suficiente.

• disminuye el envejecimiento. Si el esfuerzo es repetido, el cuerpo se adapta al estrés oxidativo

• Disminuye las catecolominas

• Disminuye el cortisol

• Aumenta el gasto sanguíneo

• Aumenta la sensibilidad de la insulina

La medicina deportiva es hoy una especialidad con gran auge, debido tanto a la profesionalización de numerosas disciplinas
deportivas, como a la mayor disponibilidad de tiempo libre, que hace que muchas personas dediquen su ocio a la práctica de un deporte. Se
han creado así nuevas demandas, como la necesidad de una rápida recuperación o la prevención de unos efectos secundarios indeseables, que
desbordan los conceptos clásicos de la medicina en este campo y que hacen de la medicina deportiva, además, una especialidad en continua
evolución.

Centrándonos en el deporte de alta competición, sabemos que su objetivo es obtener del atleta el máximo rendimiento, y en este
sentido la homeopatía tiene mucho que aportar a distintos niveles.
Para empezar, se pueden favorecer las aptitudes naturales del individuo y amortiguar sus tendencias patológicas. Esto es así porque
en la elección del medicamento de fondo o de terreno se valora a la persona en su conjunto, teniéndose en cuenta datos que pueden ser de
utilidad pronóstica, como su morfología, su psiquismo, la posible debilidad constitucional de cualquier órgano o sistema, otras enfermedades
que haya padecido o su forma de reaccionar en situaciones similares. Citaremos algunos ejemplos: si una persona tiene propensión a sudar en
exceso, esto le hace susceptible de padecer micosis; una persona con una deficiente asimilación del calcio consolidará mal las fracturas;
alguien con un carácter inseguro tendrá más dificultades para rentabilizar su entrenamiento; un atleta que constitucionalmente presenta
laxitud ligamentosa está más expuesto a padecer esguinces de repetición. En todas estas situaciones, la terapéutica homeopática puede ejercer
una acción moduladora y correctora.

También podemos llevar a cabo una labor preventiva, mediante medicamentos que permiten una correcta adaptación a las
circunstancias derivadas del entrenamiento, fundamentalmente los procesos de sobrecarga y las pequeñas molestias que, de no ser resueltas,
podrían terminar generando auténticas lesiones.
Si, a pesar de todo, la lesión se ha producido, la homeopatía cuenta con numerosos medicamentos que van a permitir una eficaz
recuperación. Existen medicamentos que actúan de forma específica sobre el tejido afectado (músculo, tendón, lesiones vasculares, cutáneas,
etc...), y de entre ellos elegiremos además el más adecuado en particular para cada paciente teniendo en cuenta la forma en que éste percibe
su lesión y manifiesta sus síntomas (con o sin agitación, como un dolor muy localizado o algo más extendido, que mejora con aplicaciones
frías o, por el contrario, se alivia con calor, etc...). Esta especificidad (se elige el medicamento en función de la lesión y del paciente) hace
que el tratamiento homeopático sea de rápida acción. Otras ventajas son su fácil administración, frecuentemente sublingual, que lo hace muy
accesible incluso durante el entrenamiento o la competición; su compatibilidad con otros productos (por ejemplo, en el caso de que sea
imprescindible la utilización de otros fármacos, el remedio homeopático colaborará con la acción de éstos permitiendo disminuir su dosis y
los consiguientes efectos secundarios) y el hecho de que facilita una rápida reincorporación a la actividad deportiva tanto por su falta de
toxicidad como por que favorece los procesos de reparación del organismo.

Ya hemos visto que podemos ayudar al deportista durante el tiempo del entrenamiento, pero podemos también prepararle para la
competición. En el plano físico, con medicamentos que mejoren la oxigenación de los tejidos, aumenten su capacidad de recuperación y su
adaptación al esfuerzo, en esta ocasión más exigente. Y, desde el punto de vista psíquico y de actitud, con remedios que eviten la ansiedad
previa a la prueba, que permitan un descanso más reparador o que aumenten la concentración y la seguridad del atleta.

Por último, el deportista puede verse afectado, de manera casual o como consecuencia del deporte practicado, por enfermedades
comunes (ORL, digestivas, etc...), que también con la homeopatía encontrarán una recuperación más rápida, más natural e integral, carente
de efectos secundarios y sin el riesgo, que muchos fármacos conllevan, de contener sustancias incluidas entre los productos de dopaje.

Así pues, la homeopatía se revela como un elemento inequívocamente eficaz, junto a la traumatología, la rehabilitación y otras
especialidades médicas, en el tratamiento de las lesiones deportivas, además de proporcionar un camino novedoso y seguro en la prevención
de dichas lesiones y en la puesta a punto del deportista. Para ilustrar lo anteriormente expuesto, haremos un repaso de las patologías
deportivas más frecuentes y los medicamentos homeopáticos con que pueden ser tratadas.

LESIONES TENDINOSAS

I. TENDINITIS

• Tendinitis del manguito de los rotadores.

• Tendinitis del bíceps


• Tendinitis de la pata de ganso

• Tendinitis aquílea

Tendinitis del cuádriceps

La tendinitis del aparato extensor es la más frecuente entre las de la rodilla y están implicados deportes como el
ciclismo, el voleibol, el patinaje artístico o los saltos. En muchos casos, la tendinopatía es la consecuencia de una inestabilidad
rotuliana subyacente que a veces se confirma mediante radiografía.
El dolor puede localizarse supra o, más frecuentemente, infrarrotuliano (en el adolescente es importante el diagnóstico
diferencial con un síndrome de Osgood-Schlater) y se evidencia tanto a la flexión pasiva total de la rodilla como a la extensión
contra resistencia.
Los primeros pasos del tratamiento consisten en el reposo deportivo y la kinesiterapia para rearmonizar el balance
muscular prerrotuliano.

Entre los remedios homeopáticos destacan:

• Arnica, indicado en todo tipo de traumatismos tisulares, cualquiera que sea su origen y localización, ya que calma el
dolor, disminuye las extravasaciones sanguíneas y favorece el proceso de recuperación tisular. Se emplea a la 9 CH
de dos a cuatro veces al día.

• Rhus Toxicodendron, eficaz por su tropismo sobre los tejidos fibroconjuntivos, pero indicado en aquellas lesiones
cuyo dolor empeora con los primeros movimientos y se calma con el movimiento suave y continuado. Prescribir a la
7 o a la 9 CH cuatro veces/día.

• Bryonia. También tiene un tropismo muy selectivo por los tendones, y se indica en los casos que requieren
inmovilidad absoluta, por lo tanto la mayoría de las tendinitis , incluso aquéllas en las que ha llegado a haber rotura
tendinosa.

• Rhododendron. Tiene acción sobre los dolores del aparato locomotor (músculos, ligamentos y tendones) que son de
carácter errático, muy sensibles a las variaciones eléctricas de la atmósfera y que mejoran con el movimiento y el
calor seco.

• Ruta.Traumatismos tendinosos que mejoran con el movimiento y empeoran con el reposo. Indicado en 5 o en 7 CH
varias veces al día.

• Causticum. Tendinitis que se acompañan de rigidez, de una sensación de tener los tendones demasiado cortos, y que
mejoran con el calor y empeoran con el frío seco.

• Angustura Vera. Dolores tendinomusculares, preferentemente cuando afectan a los músculos extensores y/o a los
miembros inferiores.

• Aconitum Napelius. Indicado a la 15 CH, tres veces al día, en las tendinitis del manguito de los rotadores o del
bíceps, sobre todo después de un enfriamiento.

• Ammonium Muriaticum. Para las tendinitis del tendón de Aquiles. En 5 CH, dos a cuatro veces al día.

• Actaea Racemosa. Afectación del tendón de Aquiles. Pueden coexistir dolores musculares en el raquis

• Sintomatología de tipo cardíaco (falso angor).

• Hedeoma Pulegioides. Acción específica sobre las tendinitis aquíleas (también sobre la artrosis de los primeros
dedos) que empeoran con el movimiento. En 5 CH, dos a cuatro veces al día.

• Dulcamara. Dolores músculotendinosos que aparecen después de haberse mojado o de haber sudado. Mejoran con el
movimiento y empeoran con el tiempo frío y húmedo. Se indicará a la 9 CH cada tres horas y es conveniente
alternarlo con Rhus Tox., dado que las modalidades son similares.

• Cimex Lectularis. Sensación de que el tendón es demasiado corto.

• Colchicum. Se emplea para dolores que requieren inmovilidad absoluta, igual que Bryonia, pero en sujetos mucho
más frioleros y mucho menos vigorosos que los que se van a tratar con Bryonia. Son adecuadas las bajas diluciones
(3 DH por vía oral cada dos horas) y también los apósitos con TM.
• Guajacum. Dolores músculotendinosos con edema articular o periarticular, con sensación de rigidez y acortamiento,
que se agravan con el movimiento o en ambientes caldeados y que mejoran con frío local; gránulos en 5 a 7 CH, dos
a cuatro veces al día. Si la afectación es repetitiva podemos recurrir a:

• Formica Rufa 4 ó 5 ch, en inyección subcutánea o periarticular, una vez al mes. Cuando el proceso se ha cronificado
y han terminado apareciendo depósitos cálcicos en el tendón, los remedios indicados son:

• Calcárea Fluórica

• Calcárea Carbónica

• Fluoricum Acidum.

II. Tenosinovitis

La tenosinovitis es la consecuencia de un conflicto entre el tendón y la vaina sinovial en cuyo interior se desliza.
Cuando por una práctica excesiva de ciertos deportes la vaina se ve sometida a microtraumatismos por el roce del tendón, deja
de ejercer correctamente su función y aparece la sintomatología de la tenosinovitis, que consiste en un dolor funcional agudo y
la crepitación del tendón sobre la vaina, la cuál se puede percibir simplemente palpando el tendón con los dedos. Como
ejemplos más frecuentes de tenosinovitis tenemos:

Tenosinovitis de De Quervain, típica de los deportes de remo y que afecta al abductor largo y al extensor corto del
pulgar. ¡ay! crepitante, o tenosinovitis del flexor común y del palmar mayor.

Tenosinovitis de los músculos largos del tobillo (tibial anterior, tibial posterior y peroneos laterales), que se dan en
deportes como la carrera, el ciclismo o el patinaje y que no se asocian tan sólo a un exceso de trabajo, sino también a
problemas estáticos o a una compresión excesiva por parte del calzado deportivo.
El tratamiento debe ser precoz, para evitar la aparición de adherencias y estenosis. Se ha de indicar reposo,
aplicaciones locales de hielo y como tratamiento homeopático específico:

• Bryonia 5 ch, ya que estamos ante un edema inflamatorio empeorado por el más mínimo movimiento.

• Apis 15 ch, que complementa a Bryonia para una correcta sinergia anatomopatológica. Ambos
medicamentos se comenzarán alternando cada hora y luego espaciar según mejoría.

III. Bursitis

Se trata de una reacción inflamatoria en el interior de una bolsa serosa de origen esencialmente microtraumático.
En las formas agudas hay un dolor difuso y menos relacionado con el movimiento que en el caso de las tendinitis, y una
tumefacción fluctuante periarticular o peritendinosa que presenta gran sensibilidad al tacto.

Las localizaciones más frecuentes son:

Higroma de codo o bursitis retroolecraniana


La bolsa serosa situada a nivel del olécranon puede hipertrofiarse e inflamarse en aquellos deportes en los que la cara
posterior del codo entra en conflicto permanentemente con un elemento duro (tatami, en el judo; coderas en el hockey-
hielo, ...). El motivo de consulta en la forma crónica no complicada, que es la más habitual, es la aparición de un bulto a nivel
del olécranon, más que el dolor, que a menudo es discreto o inexistente.

Higroma o bursitis de rodilla


En la cara anterior de la rodilla existen cinco bolsas serosas que permiten el deslizamiento de los distintos planos tisulares; la
repetición de fricciones, de apoyos prolongados o de choques contusivos puede conducir a la formación de bursitis crónica en
este punto, que se manifiesta como una tumefacción fluctuante prerrotuliana o pretibial con brotes inflamatorios.
Se da en deportes como el voleibol o el fútbol.

Tenobursitis pre y retroaquíleas, de la marcha y el esquí fundamentalmente. Si estos cuadros se cronifican pueden
incluso llevar a la formación de calcificaciones en el interior de la bolsa haciendo entonces necesaria la intervención quirúrgica.
Para evitar esta evolución lo correcto es impedir las recidivas, lo cuál puede hacerse a través de un tratamiento homeopático
con:

Aconitum. Inflamación aguda y brusca de la bolsa, eventualmente con fiebre y con gran ansiedad.

Belladona. Cuando la inflamación aguda está en una fase un poco más evolucionada y predominan el enrojecimiento y
la hiperestesia.
Bryonia. Existe derrame en la bolsa serosa, con dolores punzantes que empeoran al mover la articulación y mejoran
en reposo absoluto.

Kalium Iodatum. Derrame crónico, que se reabsorbe mal, que empeora por la noche y con el cambio de tiempo y que
mejora con el movimiento.

Ledum palustre. Derrame crónico mejorado por las aplicaciones frías.

Symphytum. Tiene acción antiinflamatoria sobre serosas y sinoviales; se emplea en TM dos o tres aplicaciones
locales por día. Si se trata de una inflamación antigua mal curada o de un cuadro muy repetitivo podemos emplear:

Silicea

Sticta Pulmonaria

IV. Entesopatías

Consisten en una irritación inflamatoria a nivel de la inserción en el periostio de los tendones, ligamentos o aponeurosis.
Las localizaciones más clásicas son: epicondilitis.
Corresponde a una tendinitis de inserción de los músculos epicondíleos y, aunque afecta sobre todo al tenista, puede hallarse
también en otros deportes como el golf, béisbol, lanzamiento de jabalina, etc.
Es la consecuencia de esfuerzos monótonamente repetidos o de posturas defectuosas que cargan la musculatura del
antebrazo.
Se manifiesta mediante un dolor en la cara externa del codo que suele irradiar hacia el antebrazo y la mano; al principio
este dolor aparece durante la práctica deportiva, pero progresivamente se desencadenará con gestos de la vida cotidiana (girar
una llave, apretar una mano, ...). Además, la presión en el epicóndilo es extremadamente dolorosa. Los medicamentos
homeopáticos a los que mejor responde son:

- Ruta Graveolens. Es el remedio de elección, el más homeopático, dado su tropismo selectivo por las inserciones
óseas de ligamentos y tendones.

- Rhus Toxicodendron. Eficaz para la irritación de los tejidos extraarticulares, entre ellos el tendón, que empeora con
el reposo, ya sea el reposo nocturno o bien al término de la actividad deportiva y no durante la misma.

- Arnica. Por su efecto de mejora de la vascularización en la zona.

- Bryonia. Cuando la característica es un dolor punzante al más mínimo movimiento y que cesa al dejar el antebrazo
en reposo.

- Phytolacca. Hay dolor en escopetazo, en descarga, que empeora con la humedad y el frío y con el movimiento,
aunque el sujeto tiene ganas de moverse. En 7 ó 9 CH de una a tres veces al día.

- Symphytum. Se emplea en TM para fricciones locales. Una circunstancia excepcional la constituyen aquellas
epicondilitis que son consecuencia de un desgaste en las vértebras cervicales. En estos casos podemos indicar: o Calcárea
Fluorica. Remedio constitucional eficaz en el desgaste y cambios degenerativos de los huesos.

- Fluoricum Acidum. Calma el dolor de las inflamaciones óseas y periósticas también de carácter degenerativo.
Epitrocleítis Es un cuadro similar al anterior pero mucho menos frecuente. Se da en los jugadores de golf, tenis y lanzadores de
jabalina.
Afecta a los músculos que se insertan en la epitróclea; el cuadro clínico es como el de la epicondilitis, pero situado en la cara
interna de codo y antebrazo, y el tratamiento es el mismo.

Periostitis tibial Corresponde a un cuadro de sobrecarga microtraumática a nivel de la cresta tibial que se presenta
sobre todo en deportistas que practican carreras de fondo (maratón, marcha, cross, ...). Se debe a una hipersolicitación de los
músculos del plano posterior de la pierna (tibial posterior, sóleo o flexor común de los dedos).
La sintomatología está esencialmente centrada en la existencia de dolor tibial a nivel del tercio medio, con frecuencia
bilateral; es un dolor mecánico, que aparece exclusivamente durante la práctica deportiva, que calma parcialmente en reposo y
que implica una disminución progresiva del rendimiento.

Hay que hacer un diagnóstico diferencial con la fractura de fatiga, el síndrome compartimental, la tendinitis del tibial
anterior o los tumores óseos. El tratamiento comporta reposo deportivo absoluto entre quince días y dos meses, medidas
locales, kinesiterapia con estiramientos manuales y despegamientos y tratamiento médico, que puede ser homeopático con:

- Ruta Graveolens, por su tropismo anatomopatológico.

- Symphytum, en TM para fricciones locales y en gránulos 5 CH que se administrarán cada seis horas cuando el
cuadro sea reciente y cada doce horas cuando sea más antiguo y además:

- Kalium Iodatum, cuando los dolores empeoran con la palpación y al cambio de tiempo.

- Mercurius Solubilis, en dolores tibiales nocturnos que se agravan con el frío húmedo.

- Fluoricum Acidum, por la tendencia a las exostosis y a las rugosidades de la tibia.

- Mezereum, para dolores del periostio de los huesos largos que empeoran por la noche y con el calor.
En cualquier entesopatía se puede además aplicar localmente gel SRL (Symphytum + Rhus Tox. + Ledum Palustre).
Esta son las lesiones estrictamente tendinosas, ciñéndonos a la patología que con mas frecuencia afecta a los ciclistas
estudiaremos las lesiones de la rodilla.

Atendiendo a la zona donde aparece el dolor:

1 dolor en la parte anterior de la rodilla.

• Rodilla del corredor

• Rodilla del saltador (tendinitis rotuliana)

• Bursitis prerrotuliana

• Plica intraarticular

2 Dolor en la parte exterior de la rodilla y muslo.

• síndrome de la cinta iliotibial

• distensión del ligamento colateral externo

• tendinitis del bíceps femoral

3 dolor en la parte interior de la rodilla

• distensión del ligamento medial

• tendinitis pes anserinus (pata de ganso)

• bursitis pes anserinus

4 dolor detrás de la rodilla

• quistes de Baker

• tendinitis de los musculos de la corva, pantorrilla, gastrocnemio (gemelos), soleo, popliteo.


5 Dolor en la articulación de la rodilla

• degeneracion o rotura del menisco interno

• degeneracion o rotura del menisco lateral

• rotura del ligamento cruzado

• condromalacia.

6 Dolor por una enfermedad general.

• artritis

• gota

• infeccion

Dolor en la parte anterior de la rodilla (dolor rotuliano): corresponde al síndrome de hiperpresion de la rotula,
malposicionamiento de la rotula o condromalacia rotuliana.

Se explora presionando la rotula teniendo la pierna extendida y contrayendo el cuadriceps en esa posición.. su origen
suele ser una posición anomala de la rodilla al correr debido a otros desequilibrios de la pierna.

Pueden ser necesarias correcciones ortopedicas.

Luego hielo para alivio temporal. (si el frio agrava: bellis).

Tomar : arnica: inicio de traumatismo y contusión.

Bellis. mejora mas con calor, no tolera el frio.

Bryonia: agrava con cualquier movimiento.

Colchicum: dolor errático, debilidad, gota, agrava por cualquier movimiento.

Acidum sulphuricum: si árnica no ha hecho efecto en 6 horas.

Rhus tox: agrava al iniciar el movimiento, y mejora si continua. Rigidez y dolor por la mañana, agrava por la
noche, mejora con masaje. Inquieto, cambiando de postura, cuando los síntomas comienzan por exponerse al aire frío estando
acalorado (sudando).

Ledum: la rodilla se siente fría al tacto y mejora con aplicaciones de frío, agrava en la cama caliente, y mejora al iniciar
el movimiento.

Acidum benzoicum; chasquidos y crepitación en la articulación, rodilla tumefacta, agrava al aire libre, rodillas
gotosas.

Pulsatilla: dolor errático, mejora con frío, mejora al iniciar el movimiento suavemente.

Rhododendron: agrava antes de una tormenta, agrava cuando hace frío y humedad.
Calcárea carbónica: agrava cuando te levantas después de estar sentado o subiendo escaleras, si hay rigidez
e incomodidad mientras estas sentado.

Causticum si el dolor no se alivia con el movimiento y mejora con tiempo humedo.

Ruta graveolens: mejora con reposo, cansado, mejora con calor (si mucho usar Rhus tox), agrava con frío,
malhumorado, impaciente, desesperado por la lesión. Mejora con presión..

Para los músculos de la corva:

Bryonia.

Rhododendron. Agrava tiempo tormentoso, mejora vendas calientes, y movimiento continuado, agrava con
reposo, el dolor pasa de una articulación a otra.

Sales calcáreas: para cuando la lesión lleva dos semanas de evolucion:

Calcárea carbónica: (despues de ruta) agrava por levantarse de sentado, agrava por tiempo frío y humedo,
achaques de tipo artritico, mejora con calor, empeora con frío, empeora subiendo escaleras.

Calcárea fluorica: (después de Rhus) si tienes espolones oseos en las articulaciones y desarrollo oseo
irregular.

Calcárea phosphorica: (después de rhod). Si agrava con cualquier cambio climático.

Hekla lava: Después de cualquiera de los medicamentos mencionados si hay exostosis óseas.

Dolor debajo de la rodilla (tendinitis rotuliana).

Es el tendón que va desde la parte inferior e la rotula a la superior de la tibia.

Mismos medicamentos que en el apartado anterior.

Fisioterapia, estiramientos, tonificar el cuadriceps, ejercicios isotónicos..

Complicaciones del tendón rotuliano: enfermedad de osgood-schlatter.

Degeneración, osteocondritis en el cartílago de crecimiento de la tibia, donde se inserta el tendón rotuliano. Se agrava
por aplanamiento del arco plantar. Cirugía pocas veces. Rehabilitación. Pueden ser necesarios correctivos ortopédicos,
homeopatía, ruta, Rhus, calc.p, calc.fl,
Dolor debajo de la rotula. Plica intraarticular.

Puede parecer una condromalacia por los síntomas, pero el cartílago esta normal y la rotula bien alineada. Es un
pliegue del tejido blando adiposo que hay bajo la rotula.

Puede necesitar artroscopia para corregirla. O probar a inyectar medicamentos homeopáticos: ruta, Rhus, calc.p, o calc
carbónica.

Bursitis prerrotuliana. Patología de trabajadores de rodillas, empleadas se hogar, fontaneros, soldadores... caídas
sobre las rodillas.

Eficaz siempre Árnica, sobretodo si es reciente y de origen claramente traumático. También en aplicación local.

De primera elección: Ruta. Rhus, rhod, acid benz, puls, sil, Ledum, bry, calc fl (1M, prescripción facultativa, una sola
toma).

Dolor en la parte exterior de la rodilla y muslo.

Síndrome de la cintilla iliotibial.

Distensión del ligamento lateral externo

Tendinitis del bíceps femoral

Dolor en la parte interior de la rodilla.

Distensión del ligamento interno o medial

Bursitis pes anserinus (se confunde con rotura o degeneración del menisco, o lesión del ligamento medial)

Tendinitis pes anserinus. (Agrava por montar en bici).

Dolor detrás de la rodilla.

Tendinitis de los músculos de la corva, pantorrilla, gastrocnemio (gemelos), soleo, popliteo. Además de ruta y Rhus, recordar caust.
Quiste de Baker .

A menudo se trata de una bolsa o saco cerrado con un contenido líquido o semifluido, que conocemos con el nombre
de quiste poplíteo o quiste de Baker.

No sabemos por qué los niños presentan este tipo de quiste, pero contrariamente a los adultos no comunica con la
articulación de la rodilla ni su presencia refleja ningún tipo de alteración intraarticular de la rodilla.

El quiste poplíteo estáformado por la distensión de una bolsa llena


de líquido gelatinoso provenientede la vaina de los tendones de la
parte posterior de la rodilla, en especial delos músculos
semimembranoso o del gemelo interno.

Localización del quiste poplíteo o de Baker, en la cara posterior de


la rodilla.