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DIOS TE QUIERE USAR EN EL AVIVAMIENTO MUNDIAL.

JOEL 2, 28 DICE: " Y después de esto derramaré de mi Espíritu


sobre toda carne y profetizaran vuestras hijas y vuestros hijos,
vuestros ancianos verán visiones, y sobre mis siervos y sobre
mis siervas derramaré de mi Espíritu en aquellos días y daré
prodigios ".

Los Avivamientos son parte de nuestra fe, son evidencia del gran mover
de Dios, al escuchar sobre ellos, nos llenamos de hambre por el poder
de Dios... pero no podemos vivir del pasado, es tiempo de levantarnos,
y ser parte de como Dios cambiará este país... de todas maneras Dios lo
hará con o sin nosotros.

En el año 1821 en la pequeña ciudad de Adams, Nueva York, un


abogado llamado Charles Finney se había internado en un bosque,
buscando un lugar solitario para orar. Dios le encontró allí y fue
maravillosamente convertido, y poco después lleno del Espíritu Santo.
La gente al igual que hoy, anhelante de sucesos extraordinarios, oyó de
este acontecimiento y se interesó vivamente y como si se hubiesen
puesto de acuerdo, concurrieron a la casa de reunión al atardecer. Y
esto cundió por el país casi por toda la parte de los Estados del Este,
quedando atrapada en el medio de un avivamiento.

Cuenta la historia que cada vez que el Sr. Finney predicaba, el Espíritu
Santo era derramado. Con frecuencia Dios iba por delante de él, de
manera que cuando llegaba a un lugar, se encontraba ya con la gente
clamando por misericordia.

En algunas ocasiones la convicción de pecado era tan abrumadora y


provocaba unos llantos de angustia tan estremecedores que él tenía que
cesar de predicar hasta que guardaran silencio, o cesaran. Ministros y
miembros de la Iglesia se convertían. Los pecadores se salvaban a
miles. Esta poderosa obra de gracia duró por varios años.

Los hombres y pueblos que han experimentado avivamientos no eran


especiales, eran personas igual que tú y que yo, la diferencia que podría
haber es que ellos buscaron y anhelaron ser llenos de Dios. Se
apartaron del ruido constante del mundo, para escuchar sólo a Dios. Y
Dios les habló y fue escuchado.

Busquemos al Señor con un sincero corazón, pidamos a Dios que tenga


misericordia de nuestras vidas y de esta ciudad, y que incline su oído a
nuestra petición, "Que derrame de su
Espíritu sobre Jóvenes, adultos, niños y Viejos".

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico:mcalderón@casadeoracióncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad


de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que
será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo
ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal;
perdona mis pecados e inscribe mi nombre en el
LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén