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‘Samir Amin parte aut de un Marx sin fronteras. Sin I ‘mites. Sin iemos. Afirmando que el materialismo histdri- co constituye la esencia del marxismo, y considerando Por tanto que las leyes econémicas del capitalismo tie- nen un estatus epistemolégico que las subordina a las del materialismo histérico, establece que no hay leyes ‘econémicas mas que en el mundo capitalista, y por tan- to la “cioncia econémica” no os una ciencia general de los modos de produccién, sino la ciencia particular del modo capitalista ‘embargo las leyes econémicas del capitalismo tie- nen una existencia objetiva, y estas leyes se rigen en Sttima instancia por la ley del valor. Una contribuci6n esencial de Samir Amin al desarrollo de la teoria, ofrecida en este libro, es la relativa al paso de a ley del valor a la ley del valor mundializeda, basa- da on Ia jerarquizaci6n también ella mundializada- de Jos precios de la fuerza de trabajo en torno a su valor. Una ley del valor mundializada coherente con los fun- damentos de la ley del valor descubierta por Marx pro- pla del capitalismo, por una parte, y con las realidades del desarrollo mundializado desigual, por otra. Asociada a las précticas de gestién del acceso a los re- ‘cursos naturales, esta mundializacién del valor consti- tuye el fundamento actual de la renta imperialista. siviejotope.com AN Por un Marx sin fronteras EL Vieso Topo SAMIR AMIN LA LEY DEL VALOR MUNDIALIZADA Por un Marx sin fronteras EL Visjo Toro, “Tl vga Lt deerme “Tndusin de Jp Sane Rev de Ra Sehr Tbe ‘isdn ropa Eons de ner Chun! Vig Tops Dito: Mig Ca SINTER SDL poo ep 28339-2012 Ini Pin Iijr otEpee Introduccién Marx sin fronteras 1 Marx no ¢s “un” filisoo, “un” historiador, “un” economista, un “polilogo”, “un” socislogo. Ni siquiera es un sabio de primera _magnitad en cada una de estas disciplines. Y todavia menos un uni ‘erstario de ealento que habria preparado un buen plato multdis- 3¢ Seccién Ie + 4h» 6e Los inputs de capital constant se definen drectamente en uni dades de equipos « los inputs de trabajo directo en horas, y fos cospatsen unidades de equipos ¢ para Ia seccién yen unidades ‘de consumo paral seccin II Se observard que, en ste gjemplo, la composicién orgénica es idéntica en amas seccions artimos del supuesto de que el producto del trabajo se reparte centre el proletario el capitalist en propotcionesidética de una seccidn a a otra (tas de la plusvalia idénticas). Suponemos tam bign que los salarios consttuyen la tnica fuente de la demand de bienes de consumo C, es decir que el poder adquisitivo cisalizado cn la remuneracin del trabajo permite absorber toda la produccién del, durante cad fase descritasucesvamente. En cambio, la plus- walla es fntegramente “ahorrada” con vistas afnancia a inversién ‘ruc (usttucién y ampliaciin, es cit, que el poder adquisitivo criseaizado en la plusallagenerada durante una fase permite fa ac- tivaciin de ls equipos necesatos ara el equlibio dinémico du- rante la fise siguiente “Tratdndase de un exulisiodindmico, definimos el progreso rea- lizado entre una fs yotta pore ritmo de eecimiento dela produc- tivided del abajo (cociente entre el producto y a input de trabajo dire). Por ejemplo, sla producividad en cada sein se dobla de ‘una Lise a or, la tecnologia para a fase 2 vend defnida por: 2 Seccidn 1: 26+ 4h Ge Seecién II: 2e+ 44-9 12 La misma cantidad de eabajo directo emplea dos veces més cquipos de materas primas, etc, para producr un output doble. Las composiciones onganicas fiscas se dupican. _Cimo puede logarse, en estas condiciones, el equiibio entre tuna fase y ot? Supongamos que al principio tanto la canidad de trabajo disponible (1208) como el sack de equipo (302) vienen da- dos. Su reparto entte las dos seccones (la tasa de la plusvalis y el ritmo de crecimiento superan la produecién de [sobre necesidades ‘de sustitucién), son simuleéneamente interdependent. Por ejem- plo, tendremos: Taw Equipo Trabsje neceario Trabajo cata Producto Seat 2 + Mh MOH be Seccida 100 + 20h 20h oe Teal 306 1208 ‘Agu dl producto de I durante fase 1 es el deble defo que se necesita para a sustain de los equiposy permite obtener darante la fase 2 un output igualmente dobe. Se verifica as que la propor- ones 2/3 ~ 1/3 que caractrizan el reparo de as ueras productivas cenwre Ly Hey una tas dela plasvala del 100% es decir, que no camibia {secon ls slaros reales doblados) son las condiciones del equi- Iibrio dindmico, donde a fase 2 se caracterza del siguiente modo: Fiscd Equipo Tabsje ncocario Tialujo ena Produc ‘Seciinl ee 40h + ‘ob Ate Secciin 200 + 208 + 20h > 1206 Tore 120% B Constatamos aqui que el poder adquisiivo cristalizado en los salarios corresponde a 120 horas de trabajo (60 dela cuales de ra- bajo necesatio) ha de permits comprar 60e duran la fase 1 y 120¢ durante la fase 2, es decir, que el salario real se ha de doblar, to ‘mismo que la productividad del trabajo, La produecién de equipo, doblada entre una fase y otra, encuentra su sida en la fase guience, Se observa que el ritmo de recimiento del equipo dispo- nile determina la canidad toral de wabajo que se lleva a cabo y no a la inversa. Este €s un punto importance: la acumulacién del capital determina el empleo y no al revés (como pretend la cco- snomia vulgar en general y el marginaismo en partculs). Aqui, por la misma eleccién de as hipstess, el volumen del empleo per- smanece constante de un perfodo al oto. En la hipétsis de un cre ‘imiento de la poblacién activa, natural por ejemplo, el imo de Je acumulacién no permite el pleno empleo. ‘A nuestro modo de ver, ete modelo tan simple es suficiente para iluscrar la natualeza dela rlaci6n objetva entree valor de la fuerza de tabajo y el nivel de desarrollo de ls fserzas productivas ‘encl modo de produccién capitalist, No se leaade nada al pasar ‘aun denominador comin (el “numerario”, véase mas adelante) {que permita sumar ls inputs sustituyendo el cilculoen valores por cl cleulo en precios (igualacién de la esa de benefico, aq igual fa tasa de fa plusvalla de todos modos, puesto que las composi- cones ongénieas son idéaticas en ambas scciones), ointtoduciendo hipotesis mis complejas: composiciones orgénicas diferentes ylo crecimicntos dela produetvidad diferentes en la dos secciones. En nuestro modelo, por ejemplo, es posible, evidentemente, formula las condiciones de equlibrio en términos homogéneos. precio dela unidad de Ces 1 euro, el de E, 2 euros y la rasa dal salario por hora 0,5 euros, obtenigndlose la phusvlia (quis igual al beneficio) por sustraccién, tenemos: 4 Seen 206x2=40€ BOHx05=40€ 40 Gtex?- 120€| Seccdall 10ex2=20€ 40hx05=20€ 20€ G0ex1~ so8| eral we we we 180¢| Fa la fase siguiente, el equilbrio implica, silos precios perma- recen estables, que cl salario nominal se dob, lo mismo que la Tie? Equipo Salas ——_Phusralla Producto SeiciinT 40ex2=80€ BOhx1=80€ BOE 120ex2= 2406| Secciin I 20ex2=40€ 40bx1=40€ 40€ 120cx1= 1206| Sev Los salatios distrbuidos en el eutso de a fase 1 (60 €) permiten comprar toda a produecin de bienes de consumo proporcionada cen dd euro de esta fase (60 € igualmente). En cianto a la produc- dn de biencs de equipo obtenida durante la fase 1 (120 €), fa ‘compran los captalsasyla ponen en funcionamiento en la fase 2 ‘aor de los equipos presents en Ia fise 2: 120 € igualmente) Estos bienes de equipo sirven, en un eineuenta por ciento de su valor para Is reconsitcién de la capaciad productiva de la Fase I,y endl otto cincuenta por ciento (Financiado por la pluvalatea- lizada en la fase 1, es deci, 60 €) pata crear una capacidad suple- mentaria De una fas @ ota, el slario por hora real se dobla yo mismo sucede eon la prodiuccién de bienes de consumo. ‘Convene destacar aqut que ls equipos producidos en el curso de una fise no tienen los mismos valores de uso que los equipos 2s {que han servido para productlos. Con los 20eempleados en la fase Ino se producen 60¢ idéntiens, sino 60e de un nuevo tipo. Por sjemplo, con las miquinas de vapor no se produce ms méquinas de vapor sino motores eléctricas. Sino, no se comprenderfa cémo con el mismo tipo de equipo seria posible tener una cficacia doble cna fase siguiente, Silos equipos fuesen los mismos se tendea la sisma eficacia, es deci, se mancendrfa la misma relacién equi- poltrabaj directo: Si una misma cantidad de trabajo directo puede pponer en funcionamiento dos veces més equipo en valor para pro- ‘ducir dos veees ms producto final, es quc los equipos son diferen- tes, nuevos, mis ficaes, sta observacién nos permite distinguir el modelo de acum lacién ampliada intensiva que calificaremos de extensivo. En este limo se producen los mismos equipos, pero en canidades cre entes (est acumulacién ampliada extensiva exige por tanto un crecimiento paralelo de la antidad de mano de obra puesta a su servicio). En el modelo intensive aqut considerado ~mis intere- ‘sante- este no cs necesariamente el cso. Sefialemos que la realzacién de la plusvalia exige neoesaria- _mente la intervencién del crédito Sil sistema del crédito adelanta | los capitalists al principio de la fase 1 la suma de 120 € para que ‘puedan comprar su equipo (60 €) y paga los salaios (60 € con los que los obreros compran lo que consumen) al final de esta pri -mera fase los capitalists habrén recupersdo 60 € en razsn de sus vventas de bienes de consumo 760 € en razén de sus ventas mutuas de equipo para sustituis los equipos usidos, Podrén as eembolsar l antcipo de 120 é, pero no podrin comprarlos bienes de equipo suplemientarios para la expansion de la produccién a menos que reciban in nuevo anticipo porn roral de 240 € paral fase 2, an- ticipo que udlizarén segin el mismo esquems y que reembolsarin al final dela fase 2, y asf suecsivamente. Encontramos de nuevo 2» auto que ya hemos eset respec al papal del erédito en el “pro- ‘lema" de los mercados en respuesta los argumentos de Rosa Luxemburg, Bs evidence que «s posible razonar también en salaros ‘ominales constants, cuando los precios bajany los salaros reales 2 2, La realizacién del excedente y la funcidn activa del crédito |A partic de este esquema general de reproduccién ampliada ya themos sacado una primera conclusin de gran importancia, a saber, {que el equilibrio dindmico exige que haya un sistema de crédito ‘que ponga disposicién de los capitalists el ingreso que obtendrin cen ise siguiente. Fst demostracién establece el estat de la te0- ‘Ja marrista de a moneda y da un eontenido preciso a la propos <6 marsista (ant uansiativis) segin la cual a ofeea monetaria se ajusa a su demanda (ala necesidad socal) vinculando esta ne= cesdad social alas condiciones de acumulacién. La importancia de esta proposicidn se les escapa evidentemente 2 aquellos que, en cl campo de la teorfa, no se atreven a proseguit la obra de Marx y prefieren concentare en hace su exes. Adem, esta integracion precisa del crédito en lz teora de la acumulacin es a tina ree puesta al problema de-los mercados planteado por Rosa Lasxem- tur 3. zEs posible la acumulacién en Ia hipétesis del estanca- iiento de los salarios? “Heemos de examinar ahora si existe una soluci6n al problema del ‘quilibrio dinémico cuando los salario reales no aumentan como 1. Por la que epoca al debate sobre lot nrc, vse romain ‘sonimico de Lenin, Respect 2a euesi dels meados Rosa Laxebur, ‘Leaman de capa iiogrbia completa del debate dela pcs): Ta ‘gn Baranowey. Lar rts indarae eager (1 ec semana, 1901), ‘Nuestra invrvenci em ee debates expane en Le dlonpement ina pp. 146 sguientes. las productividades, por ejemplo si el salario real por hora peemna- rece estancado, Existen solamente dos familias de solucione’ mateméticas a ‘este problema: nna de ells absurd, corresponde al “case” deTou- ‘gan Baranowskys la ota, real, hace intervenir el consumo de plus- val, En una intervencién sobre el doble debate relativo a los mer- ‘ads y al ciclo, Tougan Baranowsky imaginaba, ya principios de siglo, una sueesién de fases en equilibrio dindmico pesealeseanca- rmiento del slario real por hora. Ls equips suplementarios peo- daidos en ef ranseuso de cada fase en cantidedes recientes como ‘consecuencia de los progresos de l productvidad se destinan a la seccién I durante la fase siguiente para producir otros equipos, ¥ as indefinidamente, mientras que la seecién IL solo aumenta en ‘tanto en cuanto que la puesta en funcionamiento de los equipos ‘exige una expansin cuantitativa de la mano de obra, puesto que cl salario real por hora no cambia. En nuestro ejemplo, en el que I productivided se duplica de wna fase a otra en cada una de ae dos scciones, tenemos: Fase Seecién I 50 +100h (25h, 758) > 1500 Seecién I 106 + 20h (5h, 15h) —> 600 “Tota: Ge 120h (30%, 904) Seecién I 137.5 + 137,5H (17,5b, 1205) > 412,5¢ Seceida Tt: 12,Se+ 12,5h (15h, 118) > 75e “oul: 150¢ 1504 (194, 1318), ete. 1a pucsta en funcionamiento de 60¢ producidos durante la fase 1 exigen 1206 de uabsj directo durane la ise 2. La mano de ‘obra, con una tsa de salario real que no cambia, tiene poder adgui- siivo para comprar 60 que solamente exigen 10ey 20/de trabajo leet, Elexcedente de equipos (50) permitns produce 1506. Estoe ‘qipos exigiin en la fase 3 una extensin del empleo a 150h,y por tanto del produeto de Ila 75, que solamente exige 12,5h, Fl equi- librio se logra de una fase ora pese al estancamiento del slario rel por hora, combinado con el crecimiento dla productividad, que se lupica de una fase a otra en cada seccin, acompafiando al aumento de la composicion onginic fica, que se duplia de una ise a ota «alas dos seciones. El equilibio se obtiene mediante una torsién el repato de las Fuereas productivas a favor de Ty el aumento de ‘asa dela plusvalla, del siguiente modo: Fase Fase Fase Composiciinonpinics| 300/120 | oe206 | 15041505 iio) 100) 200. 400 Prodctvdad en ba scion 6oasos | rsoet0ub | 412,50137.54) dice 100. 200 400 Prodaerividsd enlassecin | 6040 | oeizoh__| 7512.56 ice 100, 200 00 Reparo Mt 2 316 091 “Tas dela plunala | 100% 300% 0% 37 sea solucin del “carrusl” es evidentemente absurda, porque render también la articulacin entre estas lees y las condiciones _generales de su reprocuccién socal, es deci el furiconamiento de su instancia ideolégica en sus rlaciones con su base. Ahora bien, [a ey del valor ocupa una posicién clave que permite captar esta realidad on toda la riquera de su totalidad, Quienes levan a cabo Jn reduceién que denunciamos acaban siempre por imaginarse eb socialismo como una especie de “capitalism sin capitalists. Pero ese argumento, por fundamental que sex, no ¢s tno. ‘Veremos, en efecto, que el tratamiento empirista de la cuestién, que “se ahorra” este “todeo molestoe inl” ~pareella- mediante la aprehensidn direca de realidad expresada en forma de “precio de mercado” conduce a un callején sin sla. Qué pasa, en elect, si nucsro andlisis, efeetuado en un ‘marco estrechamenteinspirado en el Libeo I de Fl Capital susti- tuye al ands levado a cabo direcamente en funeién del precio, usilizando un modelo de tipo sraffano? ‘Hl esquema de Sraff, a dlfrenca entre ambos méeodos se siti en dos planos que con- viene separa cuidadosament: 19) lasustitucin de precios porva~ lores, y 2°) la adopeidn de un sistema de produccin de mramas ‘ higat de dos secionesepecializadas en Ia produccin de bienes de equipoy biznes de consume. Sean dos producciones (1) y (2) que son ala ver, una y ott bienes de producciény bienes de consumo: a los cefcients de inputs neesrios para su produccisn py py sus precios unittios ‘wel slario unitario (con las canidades de tabajoafecadas por los cooficientes ty an): rlatasa de beneficio. Tenemos: 4 4 Cape + dinpa + Myw)(L47) = pr (ups habs + aM) = Pa ‘Aeste sistema le crresponde cl siguiente sistema en valores: 8 dt + y= yd + int n= 2 Recordemos que al no estar destinados por naturalera los dos ‘productos uno a equipos el otro al consumo, el sistema no des- ‘ibe un equilibrio oferta/demanda para cada seccién. Las condi ‘ones de este equilibro, supuestamente realizado, som externas al sodelo. Se definen dos parimetros de mejora de la productividad y % expeclficos de cada una de las ramas (1) y 2). Supongamos para simplifcar que sea ef mismo Supongamos, pes, que el sistema en valores para la fase sea alsiguente: 0.20 + 0440) +04 =H 0.504 + Olen + 0.6 = 8 (dedonde 2, = 1,15 y ¥)= 1,30) ‘Con la hipéeess de que la misma cantidad de trabajo directo es capar de poner en funcionamiento el doble de quipos y de mare- tas primas (j para simplifica, en las misma proporciones 4) para suminisra el doble de productos finales (es decir, im = 0,5) tene- ‘mos, para la fase 2: Ov} + 080 +04 = 204 1,00"; + 0,20 + 0,6 = 20% (de donde vs = 0,58 y v2 = 0,65) a [La tabla inferior muestra entonces la evolucién del sistema de los valores obtenidos con la misma cantidad global de trabajo, que | ‘a0 cambia: Fase Fase? Produccisn 1,004 + Lay = 245, 20+; + 2,0" = 4.92 ~ Consumo productive 0.754 + 0,50) = 145, Lav + L0r= 292 = Producto acto 030) + 0509100, 0.6"; + L0v2= 2.00, ‘Una productividad més Fuerte se expresa ya sea mediante la baja de los precios, petmaneciendo las rentas nominales sin cam- bios, yasea por precios sin cambios resultando entonoes al aza las rentas nominales Esta seguna opcién es la que hemos aplicado en cl cuadro de mis ara: aqui wy, s0n entonces dobladas y de- vienen = 1516 yv'p= 1,30. Las resultados, a saber, el crecimiento del producto newo (de 100 a 230), son independiente dl reparto (no se formal ninguna hipétesisrlativa alos salavos al asa de gananci). Sise eraminase en cambio la evolucién de un sistema expre- sado en precios, habra que introducir una hip6tesis relia al re~ parto de la rent sistema precedente, expresado en precios, 0 sea: (0.2p, + O4pa + Ou) + = py (O.5p, + O11py + O,6u)(L + ‘eompletado por una hipSesisrelaiva al salvo, por jemplo que: w= 0.2.9, 40,2 p2 puede roducirse aun sistema de “produccién de metcancas exclu- svamente mediante mercancas, que es agul el siguiente: (0,28p, + 048+ 9 =p (0,62p, + 0,22p)(1-+1) =p cuyas soluciones son pil pr= 093 cel sistema se convierte en: ara la fase sig (0,5p) + ,8ps + O4w(1 +7) = 2p (Op, + 0.2p2 + 0,6w'V(K + 1) = 2p Loe resultados (precios relatives y tsa de beneficio) dependerin de Ia evolucién del sulario. En la hipétesis de un salar real que no cambia es deci, si w= 0.2.9, + 0,2p, dl sistema reducido se convierte en: (O.24p, + 0,44p,)1 + 7) =9, (0456p, + 0.167.) + r= pa caayassoluciones son: pil = 098 ” Tet Fase? Praducclén 2p; + 2p, = 4.08 = Consumo productive Opi + 05-08% TAP + opp 242 = Producto neto 0.3p, + 0.5p2~ 084 0.6) + 1.0 = 1.62 etdonde slot 0.2p1 + 0.2p2 = 042. 0.2p +0.2p3 = 0.40, vy beneficios O.1p, + 0.3p2 0.42 (4p = Op = 122 Seobservari que la comparacién entre ls dos fesse ve osc ‘Desde luego sabemos por hipresis que el sistema de la segunda fase permite obtener, con la misma cantidad total de trabajo, el dob de producto fsico (de valores de uso) de (1) y de (2) Pero si hacemos que p; =p’ I, tenemos p,#p', puesto que tanto py! py como p'/p°rdependen del repart. Aqui ps = 1,08 y p's = 1,02. Elpreduco neto en el que media del crecimiento en valor ¢s independiente del reparto (en nuestro modelo, este producto ricco en valor pasa de 1,00 2 2,00), se incrementa aguf pasando de 0,84 a 1,62 (tsa de crecimiento de un 193%) cuando se analiza la ida pore hecho de quel solucin del sistema arroja precios re- ios pi / pay Ps! p's diferences segin la evolucién del salario. ‘evolucin del sistema en precios en la hipétesis deducida relaiva alsalato Hl principal defecto del andlisis en términos de precios por ‘comparacién al efeeruado en valores no resulta del cardcter “aberto” del modelo de Sraffs (a saber, que el equilbsio dinémico dela oferta y la demanda de cada producto, concretamente de bienes de equipo y de bienes de consumo, no ¢sformalizado como ‘condicién interna del modelo, sino que simplemente se sypone re lizado exteriormente), por oposicién al earicrer “cerrado” (con- dus) del modelo de Marx (donde el equilibrio en cuestin esti formalizado en el propio modelo) Este defecto resulta dela sustta- = tados. Estos existen no solamente en el plano de la realidad politica ‘sino también en el econdmico. Ls intercambios econémicos ent ‘sts Estados ienen que equlibarse. Existen sistemas monetarioe nacionalesarticulados entre si, Etc i Querer taducir el conjunto de estas realidades en un sistema de eeusciones parece algo imposible. De hecho, resumir un sistema considerado préximo a un modo capitalista puro en un modelo a ‘modo de Mars (scecign I y sexi Il expresadas en valores) ol mo- do de Sraffaconstiuye una simplificacién cuya manipulacién ha de rodearse de numerosas precauciones. ‘Yin embargo, novtros no consideramos que el recurso a cs quemas rlasivamente simples tenga que ser proserito. Cada uno de dichos exquemas tendré un valor no solamente pedagéico sino incluso cienifico, aunque necesariamente limitado. Con la conk cn de que se defina precisamente lo que se da en ellos y que se sepa cual se significado de estos datos. ‘Un ejemplo. Es posible definir un sistema en el cual unas mer- canclas fn ae produzcan por medio de ténicascaracterizadas ‘por unos inputs materiales A; y nas cantidades de eabajo directo fy las otras por medio de otras tcnicascaracterizadas por unos inputs Ay’ y unas caneidades de trabajo directo LP. Se puede carac~ terzar ete sistema de la manera siguiente: 19) una sola tasa de be- neficio 1, regla inca de reparto para todo el sistemas 2°) un solo prccio P'para cada producto & 3°) dos salarios Wy We diferentes, (W' > We), Dererminadas mercancias (I am tenen, en estas con- dliciones, un precio inferior si son producidas an las téenicas(A,,9, otras (122) si son producidas con las écnicas (APL), ene bien ‘entendido de que las producids seg ls primeras pagan slarios ‘Ws, las producdas sei las segundas WP y que en todos los casos el capital recibe una remuneracin igual ‘Ese sistema podia dustar (sin expicala) las condiciones de la reproduccin (equilibrio oferas-demandas, etc) en un modelo que releja una cierta realidad. Estaes I siguiente: 19) todos los productos son mercancias mundiales (estas mercancias solo tienen, tun preci: el que se obtiene en las condiciones que lo hacen mini- mo) 2) el capital es movil a exala mundial 3) el trabajo nolo es ” y obtieneremuncraciones diferentes ene centro y en I pris. Diche de ot modo, se da una esquemarizacion dela mundial cin del proceso productive en el sistema imperial. ‘Un modelo de est tipo puede expeesarse en términos srfianos ‘oen términos de valores. Es cierto que no se trata de un sustcuto del materialism histérico, como no lo son los exquemas de Libro de El Capita. Pero cs il en tanto en cuanto expictalo que pa rece ser en dicho sistema una ey econémics objetiva, Es una base sobre la cual podré operar el materialism histrico. Sise admiten los datos del sistema y se trata de permanccer en «marco, hay que plancearse inmediatamente tres cucstiones: 19) {Por que en I zona perifrica no se combinan las téenicas AVL, ‘con los salatios Wr, lo que producieia un benefico superior al que seobtiene con la téenicasA,PL??29) Por qué en este caso no emi- ‘ga todo el capital desde el cenero hacia la periferi? 3°) En un mo mento dado, siendo la distribucidn de las técnica la que «ls divs internacional del trabajo de ella resleane (el centro sees pecialza en las produeciones a.m intercambiadas por los produce {05 n a. os precios p tiene que ser la misma, 1a teora econémica trata de responder estas preguntas. Y fin- «isa, Heros examinado la diferentes teorfas producidas pars dar uene del equlbrio de la balanza de pagos (cori de los efeeos- precio o de los efectorintercambis); hemos mostado el carter ‘circular de sus razonamientos (basados en fa tcoria cuantitativa de {que suponen el resultado) y hemos conclude que se trataba sola _mence de una expresién de la ideologla de las armonfas universaes. plinas, habla de efecros-enta“reequilibradores” da ene avo, Per invieaenconces a planear las verdaderas cvstiones que quedan 8 fuera de su ambit: gaimo ~es deci, bajo el efecto de qué fuerzas~ se ajusan las estructura? (Se trata de las luchas de clases a cscala munca) El modelo ilustra un caso posible: aquel en el que el trabajo no ‘se~plotado uniformemente es deci en el que hs tas de plusva- Ita son desiguales. Para introducie esta hipStesis (en xe estado se tata solamente de ua hipétesis) es necesaro esablecer el modelo en términos de valores, y no directamente en precios. La explota- cién desgual se manifesta entoncxs mediante el intercambio des gual. La explotacién desigual (y el interambio desigual de ella derivado) determina la desigualdad en la divsin interacional del trabajo, puesto que deforma a estructura dela demands, acleran- do la acumulacién autocentrada en el centro y modulando la acu- smulacién dependiente exeaverida a a periferia. ‘Uno o dos modelos de acumulaciéa Yo he propuesto (en Le Développement inal, pp. 60-65 y V64- (69) dos modelos de acumulaci6n, uno de ellos relatvo al centro y Lotro ala pesiferia, El modelo central viene regido por la arcicu- lacién de los dos departamentos Iy If de &? Capital, que de este ‘modo expresa la coherencia de una economia capital sutacen- trada. En cambio, en el modelo periféico la anticulaién que rige Jn septoduccién del sistema combina ls exportaciones (morris) yy el consumo (inducido). El modelo es “extravertido” (por oposi- «in al “autocentrado"). Traduce una “dependencia" en el sentido ‘de que la periferia se ajusta “unilateralmente” alas tendencias do- ‘minantes a esala dl sistema mundial en el que estdintegrada, ‘stando estas tendencias eguladas por as exigencis de la acum lacion en el centro. Evidentemente, cada uno de los modelos (central y periféreo) haa pasado por fases suossvas que tienen sus propias caractristicas. Por ejemplo, l modelo perférco pasa del primer escidio (expor- taciones apricolas y mineras) al estadio de la industrializacién por sustinucién de importacién (es el modelo general de la segunda smitad del siglo XX, en la era de Bandung) y de este al estado de la industializacién generalizada de exportaciones en competencia con las industras del centro (el modelo chino de los aos 1990).. Sin embargo, el modelo sigue siendo priférco ene sentido de que se insribe en cl ajuste unilateral alas exigencias dels munclliza- cin, sas condiciones que regulan la acumnulacidn aescala mundi reproducen por tanto el desarrollo desigual. Explcan que es paises, subdesarollades lo son porque estin sobreexplotados y no porque estén atrasados (si han estado efecrivamente atrasados, esto es Io ‘que ha permiido su sobreexplotaciin). Por otra parte Ia experiencia confirma este punto de vista To- «das las proyecciones de poiticas de desarollo dependiente elabo- radas a precios constantes desembocan en un bloguco por doble deficit de la balanza exterior y de las finanzas pica todas las proyecciones de estas mismas poltias hechas “ex-post” a precios ‘cortientes (precio rlaivos de ls importacionesy de las exporta~ cones} desembocan atin més ripidamente en ese mismo bloques. Esto solo tiene una explicacidn: que las estructura de precio se de- forman (por cl efecto combinado de las huchas de clases a excala ‘mundial lo que produce un agravamiento de la exploacién en la pevifera, ‘La “recuperaci6n”, en el sentido que eda la ful teoria de Las “exapas del crecimiento”, se hace imposible en el marco del eapita- lismo realmente exstnte,imperalista por nauralera. Esta conclu sign no se refcre solamente al pasado intrpela también al Futuro 100 i fen construc. La idea de que los pals Imados “emergentes” ‘sine vias de recuperacin gracias ala profundizacin de su in- ‘egracidn en l mundializacién tl como es (y no puede serde otto modo) carece de fundamento, No por ll, sia embargo, dejan los “dos modelos” de ser cons- tituivos de una sola realidad, la de una acumulacién que opera a cscak, mundial, caracretizada por la articulacién de ls dos depar- ‘amentos 1 Ide Marx, captads desde ete momento a esa glo- bal y no solamente a la de las sociedades del centro. Pues las «xportaciones de la peviferia se convierten esta ecala en elementos, consticutivos de capital constant y del capital variable (cuyes pre ios reducen), mientras que sus importaciones desempefan fin- ones andlogas a as del departamento II, es decir, faciltan la realizacién del excedemte de plusalia. Lchas sociales y conflictos nacionales ¢ internacionales a escala ‘mundial modelo de acumulacin a esala mundial no implica una franca srneralizacié dela forma capitalist de explotacin en tod else tema. Hl sistema supone solamente la produccin mereanl y que Jos mercancis sean mercaneas mundiales. En efecto, sia inteo- ‘dace para cada soucion corespondiente a una produecion de tuna tsa de beneficio deja entende a forma capitalise general rads, esa condicién no es necesatia pars la ligica del modelo. Se Puede, por ejemplo, conserva la tsi r para las producciones a a Yyanular eta tsa para las produciones¢a Eto signiicara que las mereanctas ms producdas en lapeiferia lo son por medio de ‘empresas capitalists (y en este caso se puede intoducie ambien aut ls eéenicas AT, con la casa W? del slario), mientras que ls ror mercancias ¢ £ son producidas por modos no capitalistas pero «stn somerdas al capital por su integraci6n metcanil, Se eroca ‘aqu( la dominacién formal. Es fil demoscrar que en este cao el trabajo extra caprado pore capital dominance es todavia més im- portante, es decir, a sobreexploracién es mayor. Es solamente ahora cuando se puede (y se debe) ir mas alle del modelo, que sigue siendo econémieo, Se inerdiucen entoncss correctamente hs luchas de clases, En primer haga ie mas all es dar cuenta dela génesishiststica dal sistema, Esto supone que se sepan definir y analiza los modos precapitalistas, observat y analiza los efectos de dominacién del ‘apical sobre estos modos, ec. Contribuciones como las de Franck, Giovanni Artighi 0 yo mismo se sivian en el marco de esta preo- cupacién fundamental. Pero no son mis que inicios. En este do- rminio, todavia poco desbrozado, se imponen unas tess parciales, incluso temeraria, Muchas discusiones han enfrentado entre sta ‘sas tess y sguirin haciéndolo, pero los progresos son evidences ‘porque la problemstica anc-impetalsa es comin a todas alls. En segundo lugar, mas alld x comprender que no hay Leyes ‘eonSmiea aurSnomas con respecto a las luchas de cases. Fst os «l motivo de que hayames dicho que una teorla conémica dela econoinia mundial no era posble (Le Déeloppement inégal, p.112). Fue igualmente por esa tazén, a nuestro entender, que Marx re- ‘nunc a si capitulo sobre la economia mundial. Hay, sin embargo, ‘nostlgicos de la economia que intentan elaborals. ‘Ir més ales, pues, proponer articular las uchas de clases aes- ‘ala mundial y hace funciona sa ariculacién sobre una base co inémica explcando cmo estas luchas modifcan esta base, en qué sentido lo hacen, ete. Esta es nuestra preocupaciény esta cs sin du da la aportacin exencial, mal recibida en Occidente. Sin responder aqut estos andisis,recordatemos que nosotros distinguimos: 1°) 2 1a burguesiaimperalsa que domina el conjunto del sistema y con- ‘entra en su beneficio una fraccién imporeante del trabajo extra sgencrado a scala mundial; 29) el protetariado de los centos, que se beneficia de un crecimiento desu salario real més 0 menos pa- ralelo al dela productividad del trabajo y que, en conjunto, acepta la hegemonts sociakdemécrata (estando estos dos fendmenos rela- Cionadbos entre si como consecuencia de la estructura capitalists histérieamente acabada, la acumulacién aucocentrada, y