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Corte de Apelaciones de Coyhaique, 15/09/2010, 26-2010 Gabriela Patricia González Olavaria con Jorge Alejandro Molina Bahamonde Tipo: Recurso de Apelación Resultado: Acogido-Revoca

Descriptor

Cumplimiento de compensación económica; acogida. Derecho de alimentos. Mecanismos tendentes a cautelar el cumplimiento de la obligación alimenticia por parte del alimentante. Incumplimiento de la obligación de pagar compensación económica en la forma pactada. Procedencia de medidas de apremio. Arresto nocturno.

Doctrina El derecho de alimentos es uno de los institutos jurídicos primordiales y más trascendentes del
Doctrina
El derecho de alimentos es uno de los institutos jurídicos primordiales y más trascendentes
del derecho de familia. Se trata de un derecho objetivo del cual nace también una obligación
que, por su naturaleza, trasciende a la mera existencia de la persona cuando ésta no está en
condiciones, por su minoría de edad, a satisfacer sus necesidades más básicas que permita
a ésta crecer y desarrollarse física e intelectualmente; deber éste que recae sobre los
padres, quienes deben asumir el cuidado personal de dichos menores, como una obligación
e imperativo moral de sostenimiento de la familia. Por tanto, la protección de la familia, en
general, y el interés superior del niño, en particular, constituyen principios que tienen su
fuente directa en las normas de la Carta Fundamental, en las disposiciones jurídicas
pertinentes y en los tratados internacionales suscritos por Chile, que no pueden ser
soslayados, constituyendo los alimentos, más allá de una obligación alimentaria, un derecho–
deber alimentario, que tiene carácter irrenunciable, contemplando también la ley un conjunto
de mecanismos tendentes a cautelar, de manera directa, que por parte del alimentario se
obtenga el pago de la obligación alimenticia que pesa sobre el alimentante, entre ellas, el
arresto
del
alimentante (considerando 5º)
Atendiendo a que existe una taxativa, especial y específica disposición legal que determina
que las cuotas de la compensación económica declarada por sentencia, deben ser
consideradas como alimentos para los efectos de su cumplimiento –artículo 66 inciso 2º de la
Ley de Matrimonio Civil, resulta plenamente procedente imponer al deudor, como medida de
apremio, el arresto nocturno. En efecto, acreditado que quién tiene la obligación de pagar
compensación económica, no ha dado cumplimiento a su obligación en la forma pactada, no
habiendo pagado ninguna de las cuotas a que se comprometió, es dable apremiarlo en la
forma que prevé el artículo 14 de la Ley sobre Abandono de Familia y Pago de Pensiones
Alimenticias (considerandos 6º y 7º).

Legislación aplicada en el fallo :

Decreto con Fuerza de Ley N° 1 de 30/05/2000 MINISTERIO DE JUSTICIA Fija texto refundido coordinado y sistematizado de la Ley Nº 14908 sobre Abandono de Familia y Pago de Pensiones Alimenticias art 14; Ley N° 19947 Año 2004 Nueva Ley de Matrimonio Civil art 66 inc 2;

Ministros:

1

Alicia Araneda Espinoza; Pedro Alejandro Castro Espinoza; Sergio Fernando Mora Vallejos

Texto completo de la Sentencia

Coyhaique, quince de septiembre de dos mil diez. VISTOS: Se reproduce la sentencia en alzada de
Coyhaique,
quince
de
septiembre
de
dos
mil
diez.
VISTOS:
Se reproduce la sentencia en alzada
de
fecha diecisiete
de
julio
de
dos mil
diez, en
su
Considerando
Primero
y
se
eliminan
todos
los
demás.
Y
SE
TIENE
EN
SU
LUGAR
Y
ADEMÁS
PRESENTE:
PRIMERO: Que, con fecha veintinueve de julio de
dos
mil
diez, comparece don Ervis
Bahamondes Olavarría, Abogado, en representación de doña Gabriela Patricia González
Olavarría, quién deduce recurso de reposición, con apelación subsidiaria, en contra de la
resolución dictada por el
Juez de Familia de Coyhaique, que desestimó la solicitud de
arresto,
efectuada
por
su
parte.
SEGUNDO: Que, fundamenta su recurso de apelación, en las consideraciones vertidas en su
recurso de reposición, expresando que lo resuelto por el juez causa un gravamen irreparable
a su parte, pues se le priva del mecanismo de apremio que la ley establece, señalando,
además, que la resolución recurrida, tiene grandes visos de garantía a la libertad individual,
pues intenta alojar la razón negativa en las garantías contempladas en el pacto de San José
de Costa Rica, evitando caer en una verdadera prisión por deudas, pero, agrega que, el
fundamento de la compensación económica, no es el de una deuda cualquiera, es una
indemnización al cónyuge beneficiario por el detrimento sufrido por causa del matrimonio, es
decir, la última
cónyuges
ratio
de
dicha deuda, es la familia
y el sacrificio
sufrido por
uno
de
los
en
pro
de
ella.
Añade que allí se encuentra la razón para que el legislador haya dicho que aquella deuda se
entiende como pensión alimenticia para los efectos de su cobro, y de esta manera, no pudo
sino sostener que, para cobrar dichas cuotas de compensación económica, no estamos
frente a una deuda patrimonial sino frente a una, que tiene su raíz en el derecho de familia, y
por ello, se le otorga al cónyuge beneficiario, todas las garantías para ejercer los
mecanismos de apremio, propios de los alimentos, sin restricción alguna.
Menciona que, el tribunal ha establecido una restricción que no se encuentra en la ley, sino
que
emana,
más
bien,
de
una
interpretación
subjetiva
del
sentenciador.

TERCERO: Que, el juez al dictar la resolución objeto de apelación y que desestimó la solicitud de arresto nocturno del demandado de compensación económica, se fundó, en el marcado carácter indemnizatorio que ostentaría la compensación económica, sobreponiendo, una interpretación sistemática del artículo 66 de la Ley Nº 19.947, a la luz del ordenamiento jurídico y, disposiciones que protegen y aseguran la libertad individual, por sobre el tenor literal del mismo artículo que da a la compensación el carácter de alimentos para efectos de su cumplimiento y, al efecto, cita el artículo 7º Nº 7 de la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica en el cual se ampara.

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CUARTO: Que, de los antecedentes tenidos a la siguientes

vista

y

que

se

conocen, constan los hechos:

  • a) Que, el proceso que ha dado origen al recurso de apelación subsidiario, se inició por

demanda de Divorcio deducida por Jorge Alejandro Molina Bahamonde, en contra de Gabriela Patricia González Olavarría, en causa Rit C–241–2009 del Juzgado de Familia de Coyhaique, dentro de la cual, ésta última, demandó reconvencionalmente al primero, para el

pago de una compensación económica, con motivo del matrimonio existente entre ambos. b) Que, según consta
pago de una compensación económica, con motivo del matrimonio existente entre ambos.
b)
Que, según consta del Acta de Audiencia Preparatoria, de fecha dieciséis de junio de dos
mil nueve, las partes del proceso, respecto a la compensación económica demandada,
arribaron a una conciliación, aceptando el demandado reconvencional, pagar la suma de
$3.000.000 en sesenta cuotas iguales y mensuales de $50.000, a contar del mes de julio de
2009, dentro de los primeros cinco días de cada mes, depositando cada cuota, en una
cuenta de ahorro a la vista que debía abrir la demandante, para dicho efecto. Que, asimismo,
en la misma audiencia, el tribunal tuvo presente la conciliación, otorgándole a ésta, el
carácter de sentencia judicial para todos los efectos legales.
c)
Que, en el Acta de Audiencia de Juicio, de fecha once de agosto de dos mil nueve, consta
que
el Juez de Familia procedió
a
dictar sentencia en la
causa y,
en
su resuelvo
III,
dictaminó, en cuanto a la compensación económica, que el propio tribunal, se estaría a la
conciliación alcanzada
por
las
partes,
en
los
mismos términos ya referidos.
d)
Que, como consecuencia
de
lo
anterior, con
fecha quince de
julio
de dos
mil
diez,
comparece doña Gabriela Patricia González Olavarría quién, en lo principal de su libelo,
demandó el cumplimiento de la compensación económica, solicitando el arresto nocturno del
demandado Jorge Alejandro Molina Bahamonde, a fin de obtener el cumplimiento de lo
demandado, sin perjuicio de otras medidas de apremio, como la suspensión de licencia de
conductor, de persistir el incumplimiento, con costas de la causa.
e)
Que, el juez del grado, con fecha diecisiete de julio de dos mil diez, desestimó la solicitud
de cumplimiento de compensación económica deducida por la recurrente, sin perjuicio de
reconocer el derecho que le asiste a aquella, de solicitar otras medidas con el fin de obtener
el
completo pago de lo demandado, fundando su resolución, en el marcado carácter
indemnizatorio
que
ostentaría
la
compensación
económica,
sobreponiendo,
a
una
interpretación sistemática del artículo 66 de la Ley Nº 19.947, disposiciones que protegen y
aseguran la libertad individual, por sobre el
tenor literal del mismo artículo que da a la
compensación el carácter de alimentos para efectos de su cumplimiento y, al efecto, citando
el artículo 7º Nº 7 de la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José
de
Costa
Rica
en
el
cual
se
ampara.

QUINTO: Que, previo a dilucidar la materia debatida, cabe consignar que, en el derecho de familia, uno de los primordiales y más trascendentales institutos jurídicos es el derecho de alimentos, siendo éste un derecho objetivo del cual nace también una obligación que, por su naturaleza, trasciende a la mera existencia de la persona cuando ésta no está en condiciones, por su minoría de edad, a satisfacer sus necesidades más básicas que permita a ésta crecer y desarrollarse física e intelectualmente; deber éste que recae sobre los

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padres, quienes deben asumir el cuidado personal de dichos menores, como una obligación

e

imperativo

moral

de

sostenimiento

de

la

familia.

Por tanto, la protección de la familia, en general, y el interés superior del niño, en particular, constituyen principios que tienen su fuente directa en las normas de la Constitución Política de la República, en las disposiciones jurídicas pertinentes y, en los tratados internaciones suscritos por Chile, que no pueden ser soslayados, constituyendo los alimentos, más allá de una obligación alimentaria, un derecho–deber alimentario, que tiene un carácter de irrenunciable, contemplando también la ley un conjunto de mecanismos tendientes a cautelar, de manera directa, que por parte del alimentario se obtenga el pago de la obligación alimenticia que pesa sobre el alimentante, entre ellas el arresto del alimentante.

SEXTO: Que, la Ley Nº 19.947, de Matrimonio Civil, en su párrafo 1º del Capítulo VII,
SEXTO: Que, la Ley Nº 19.947, de Matrimonio Civil, en su párrafo 1º del Capítulo VII, se
refiere a la Compensación Económica, estableciendo su naturaleza, características,
requisitos y regulación por parte del juez correspondiente, preceptuando, en su artículo 65,
que éste, en la sentencia, determinará la forma de pago de la compensación, pudiendo
establecer las modalidades que en la misma norma legal se señala y luego, el artículo 66,
dispone que si el deudor no tuviere bienes suficientes para solucionar el monto de la
compensación, mediante las modalidades a que se refiere el artículo anterior, el juez podrá
dividirlo en cuantas cuotas fuere necesario, constando en autos, como ya se señaló, que en
el presente caso, se fijó una compensación económica de $3.000.000, que debería ser
satisfecha en 60 cuotas iguales de $50.000 mensuales, pagaderas dentro de los primeros
cinco días de cada mes, en cuenta de ahorro a la vista, a contar del mes de julio de 2009,
constando, asimismo, que ninguna de éstas fue pagada en su oportunidad y hasta el
momento de solicitarse por la actora se despachara orden de arresto contra el demandado,
por no haber dado cumplimiento a dichas obligaciones.
Que, luego, el inciso segundo del señalado artículo 66, en forma clara, precisa y sin efectuar
ningún tipo de distinción, disquisición o interpretación, señala que la cuota respectiva se
considerará alimentos para el efecto de su cumplimiento, a menos que se hubieren ofrecido
otras garantías para su efectivo y oportuno pago, circunstancia ésta última, que según consta
claramente
de
la
sentencia
dictada,
no
ocurrió.
SÉPTIMO: Que, en las condiciones señaladas precedentemente y existiendo una taxativa,
especial y específica disposición legal que determina que las cuotas de la compensación
económica declarada por sentencia, deben ser consideradas como alimentos para el efecto
de cumplimiento, es plenamente procedente imponer al deudor, como medida de apremio, el

arresto

nocturno,

en

la

forma

que

lo

indica

dicha

norma

legal,

dado

que

consta

fehacientemente que, quién tiene la obligación contraída, no ha dado cumplimiento a su

obligación en la forma pactada, no habiendo

pagado

ninguna

de

las

cuotas a

que

se

comprometió, desde el mes de julio del año 2009, por lo que es dable apremiarlo en la forma

que establece la disposición legal

recién citada,

no

resultando pertinente el

análisis

interpretativo que el juez otorga al artículo 66 de la Ley 19.947, si se considera el claro y

literal

tenor

 

de

ésta

disposición.

Con lo expuesto, mérito de autos, y lo establecido en los artículos 321, 323 y 334 del Código Civil; artículo 14 de la Ley 14.908 y artículo 66 de la Ley Nº 19.947, ACOGIÉNDOSE el recurso de apelación subsidiario, deducido por don Ervis Bahamondes Olavarría, abogado,

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en representación de doña Gabriela Patricia González Olavarría, SE REVOCA la resolución apelada de fecha diecisiete de julio de dos mil diez, por la cual denegó la solicitud de arresto efectuada por la actora y, en su lugar, se declara que SE HACE LUGAR a lo solicitado por ésta, en lo principal del escrito de fecha quince de julio de dos mil diez, imponiéndose, como

medida de apremio, el arresto nocturno del demandado Jorge Alejandro Molina Bahamonde, por el tiempo que el juez regulará y en la forma señalada en la misma disposición legal; todo

ello con costas. Regístrese y devuélvase. Redacción del Ministro Titular don Sergio Fernando Mora Vallejos. PRONUNCIADA
ello
con
costas.
Regístrese
y
devuélvase.
Redacción
del
Ministro
Titular
don
Sergio
Fernando
Mora
Vallejos.
PRONUNCIADA POR LA SEÑORA PRESIDENTE TITULAR DOÑA ALICIA ARANEDA
ESPINOZA, LOS SEÑORES MINISTROS TITULARES DON SERGIO FERNANDO MORA
VALLEJOS Y DON PEDRO ALEJANDRO CASTRO ESPINOZA. AUTORIZA DON VÍCTOR
QUINTEROS SANDOVAL, SECRETARIO SUBROGANTE.
Rol Nº 26–2010.

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