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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA RELACIONES DE INTERIOR JUSTICIA Y PAZ

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA P.N.F LICENCIATURA EN SERVICIO DE POLICIAL UNES MONAGAS AMBIENTE 01 PROCESO I-2015

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA RELACIONES DE INTERIOR JUSTICIA Y PAZ

LA SEGURIDAD CIUDADANA EN EL NUEVO MODELO POLICIAL

Autor: Darwin A. Barrios L.

V-19.467.154

MATURIN, 2017

LA SEGURIDAD CIUDADANA EN EL NUEVO MODELO POLICIAL

La aplicación de políticas de seguridad en Venezuela, visto esto desde el punto de vista del Venezolano de a pie, de aquel ciudadano común, no han surgido ningún tipo de trascendencia o eficacia alguna debido a lo que conocemos como “Criminalidad o Crimen propiamente dicho”, forma parte del día a día de este personaje (Venezolano Común), no es más que un secreto a voces.

“…Me robaron ayer…!” “…vi como robaban en la calle!Asi le paso a mi amigo… etc.

Son algunas de las conversaciones más frecuente entre los vecinos y transeúntes, habría que hacer un análisis estadístico en cuanto a los delitos no denunciados o registrados en alguna policía, esto sería a mi pensar sería una cifra alarmante u exorbitante, que pondría a sudar frio hasta al más inexpresivo de los gobernantes, se podría pensar que esta terrible situación seria consecuencia de la actual crisis que se viven en este país, pero a título propio considero se encasillaría en una simple y sencilla “Excusa”, puesto que el crimen desde los tiempos más remotos siempre han ocurridos.

Y por más políticas publica, plan dispositivo, operativo, OLP, OLHP, Patrullaje Inteligente o lo que sea que implementen en Materia de Seguridad que se instaure, nunca surta el efecto esperado, es prácticamente un pañito con agua para calmar una fiebre, sin atacar con antibióticos la infección que la causa, (…) este ejemplo lo pone de Manifiesto uno de los más recientes dispositivos las OLP, (Operación Liberación del Pueblo).

Según el gobierno un operativo unificado entre los distintos cuerpos de seguridad armados del país con la finalidad de atacar y acabar con bandas

paramilitares en el

país,

lo

que

en la realidad existen incontables cifras de

denuncias en la defensoría del pueblo sobre tratos crueles e inhumanos así como también sobre la vulneración de los derechos humanos de los perseguidos por la acción de estos cuerpos armados, se intenta maquillar esta acción nefasta y terriblemente discriminatoria colocándole una “H”, a la OLP, cambiando a OLHP, Operación Liberación Humanista del Pueblo, (…) lo que en realidad se convertiría en más de lo mismo, sobre la discriminación es algo visible y conocido para todos que en Venezuela funciona de esta manera meramente contra los pobres, mi pensar es que En Venezuela la cárcel fue especialmente diseñada para los pobres, aquí paga cárcel el que no tiene dinero”, siendo esto la realidad de los más humildes o de aquel personaje común que anteriormente cité.

Así se potencia el registro de aquello que une la función y el servicio de policía en términos prácticos desde las propias voces y realidad policial, potenciando elementos de identificación y la construcción colectiva de alternativas con base en un diálogo y análisis crecientemente argumentado. Al mismo tiempo se abre espacio para observar de forma más patente aquello que particulariza a cada institución policial, de forma que todos los cuerpos de policía se encuentran en el nuevo modelo reconociendo lo común, lo estandarizado y hallan también espacio para su propia caracterización, siempre en el marco de las leyes y los propios estándares.

Pero

si

bien

no todo

es

malo

o

inefectivo, (…) puesto a mi pensar el

Patrullaje Inteligente, a pesar de las deficiencias en cuanto a la Comunicación o mejor dicho falta de radio o equipos transmisores, el mantenimiento y conservación de las unidades radio patrulleras, la sobre carga de trabajo para los

funcionarios considero que al corregir los mencionados defectos y potenciar el patrullaje podría mejorar su despliegue y eficacia (…).

La sensación de Seguridad, es lo que se espera de los cuerpos de seguridad Venezolanos, una labor sumamente difícil algo que para lograrlo se debería reestructurar las policías, especial y fundamentalmente el modo en el cual

son “Reformados”, o insertados nuevamente a nuestra sociedad. Aquellos que han infligidos las leyes Venezolanas, es decir si “Juan”, por decir algún nombre, comete un hurto, delito que es muy común en nuestro día a día, es capturado en flagrancia por algún cuerpo policial, y este es presentado ante fiscalía y posteriormente al juez de control dentro del lapso de tiempo establecido.

Lo más Comúnmente aplicado contra “Juan”, sería una medida cautelar sustitutiva, que lo dejaría nuevamente en libertad haciéndolo presentar cada cierto número de días transcurridos, de esta manera lo reintegran en la sociedad, sin haber dejado algún tipo de conocimiento, estudio o sanción propiamente dicha, que haga reformar o cambiar su conducta en la forma de actuar en cuanto al cometimiento de algún delito sancionado por nuestras leyes vigentes.

Ahora bien la función policial, la seguridad ciudadana en este tiempo es duro ejercer la carrera policial en medio de una sociedad que ha perdido en su gran totalidad el respeto por el funcionario y funcionaria policial, cuando se expresan tan despectivamente de aquel hombre o mujer encargados de ejercer esa digna función, pero esto también incide en el aumento de la delincuencia, mientras más delincuentes más personas que aborrecen al encargado de velar por el derecho de los demás (un enemigo natural), es por ello tomando en cuenta que los que portan el uniforme deben ser personas muy equilibradas.

Este hombre o mujer requiere de un especial cuidado del Estado a quien representa en su día a día en cada uno de los ámbitos que vincula al ser humano física y emocionalmente para que estos representantes sean los más capaces al momento de ejercer su función con una ponderación lo cual no es dañar es proteger incluso a quien debe ser objeto de su actuación, para impedir un hecho punible o cualquier tipo de infracción del ordenamiento jurídico establecido. Pero esta atención no sólo debe provenir del estado sino también de la sociedad a que los funcionarios se deben, tomando en cuenta que estos son parte de la misma.

Este trabajo da un enfoque del gran valor que tiene nuestra investigación ya que guarda relación con el tema de la importancia que tiene que cada uno de los funcionarios y funcionarias policial tengan un mejoramiento profesional, que le permita cumplir cabalmente con su función, con una capacidad de respuesta a la par de las necesidades del entorno y ser garantes de los derechos de cada ciudadano.

La función policial es una profesión que se desarrolla estrictamente bajo los lineamientos de las leyes, principalmente de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y con la puesta en marcha del nuevo modelo policial dio lugar a la creación de la Ley Orgánica de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana y la Ley de Estatuto de la Función Policial, herramientas estas de las que los funcionarios se deben apropiar, ya que dándole cumplimiento a cada uno de sus mandatos van a ser la guía para cumplir con sus funciones satisfactoriamente.

Por ello

cabe destacar la

Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela.

Artículo 2. “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de

Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los

derechos humanos, la ética y el pluralismo político”

Este artículo da por establecido el hecho de que Venezuela es un Estado que está fundamentado en la forma de gobierno basado en la Democracia, que defiende los derechos humano, y que mantiene responsabilidad social con los ciudadanos, además de que tiene como principios fundamentales, el respeto por la vida y la justicia y la igualdad de derechos y obligaciones para cada ciudadano.

Artículo 55. “Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenazas, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes. La participación de los ciudadanos y ciudadanas en los programas destinados a la prevención, seguridad ciudadana y administración de emergencias será regulada por una ley especial. Los cuerpos de seguridad del Estado respetarán la dignidad y los derechos humanos de todas las personas. El uso de armas o sustancias tóxicas por parte del funcionario policial y de seguridad estará limitado por principios de necesidad, conveniencia, oportunidad y

proporcionalidad, conforme a la ley.”

Estado

tiene

el

deber

de

garantizar

la

seguridad

y

los

derechos

fundamentales a todos los venezolanos y la participación de la sociedad civil organizada en la administración de la seguridad pública.

Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional

Bolivariana. Artículo 3. “Del servicio de policía. El servicio de policía es el conjunto de acciones ejercidas exclusivamente por el Estado, en los ámbitos nacional, estadal y municipal, a través de los cuerpos de policía, conforme a las disposiciones establecidas en la Constitución y en la legislación nacional, con el propósito de proteger y garantizar los derechos de las personas frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad, riesgo o daño para su integridad física, sus propiedades, el ejercicio de sus derechos, el respeto de sus garantías, la paz

social, la convivencia y el cumplimiento de la Ley.” El servicio de policía es ejercida por funcionarios en representación del

estado, por lo que estos deben tener un nivel profesional inherentes a la función policial, orientado a garantizar los derechos de las personas frente a situaciones de riesgo o peligro.

Artículo 65. “De las normas básicas de actuación policial.

Son normas básicas de actuación de los funcionarios y funcionarias de los cuerpos de policía y demás órganos y entes que excepcionalmente ejerzan funciones del Servicio de Policía:

  • 1. Respetar y proteger la dignidad humana, defender y promover los

derechos humanos de todas las personas, sin discriminación por motivos de

origen étnico, sexo, religión, nacionalidad, idioma, opinión política, posición económica o de cualquier otra índole.

  • 2. Servir a la comunidad y proteger a todas las personas contra actos

ilegales, con respeto y cumpliendo los deberes que les imponen la Constitución de la República y demás leyes.

3.

Ejercer

el

Servicio

de

Policía

con

ética,

transparencia, proporcionalidad y humanidad.

imparcialidad,

legalidad,

  • 4. Valorar e incentivar la honestidad y en consecuencia, denunciar cualquier

acto de corrupción que conozcan en la prestación del Servicio de Policía.

  • 5. Observar en toda actuación un

trato correcto

y esmerado en

sus

relaciones con las personas, a quienes procurarán proteger y auxiliar en las

circunstancias que fuesen requeridas.

  • 6. Velar por el disfrute del derecho a reunión y del derecho a manifestar

pública y pacíficamente, conforme a los principios de respeto a la dignidad,

tolerancia, cooperación, intervención oportuna, proporcional y necesaria.

  • 7. Respetar la integridad física de todas las personas y bajo ninguna

circunstancia infligir, instigar o tolerar ningún acto arbitrario, ilegal, discriminatorio o de tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, que entrañen violencia física, psicológica y moral, en cumplimiento del carácter absoluto del

derecho a la integridad física, psíquica y moral garantizado constitucionalmente.

pertinentes y ajustados a la Constitución de la República para la preservación de la paz y la garantía de la seguridad individual y colectiva.

9. Extremar las precauciones, cuando la actuación policial esté dirigida hacia los niños, niñas y adolescentes, así como hacia los adultos y adultas mayores y las personas con discapacidad, para garantizar su seguridad e integridad física, psíquica y moral.

  • 10. Abstenerse de ejecutar órdenes que comporten la práctica de acciones

u omisiones ilícitas o que sean lesivas o menoscaben los derechos humanos garantizados en la Constitución de la República o en los tratados internacionales sobre la materia, y oponerse a toda violación de derechos humanos que conozcan.

  • 11. Denunciar violaciones a los derechos humanos que conozcan o frente a

los cuales haya indicio de que se van a producir.

  • 12. Asegurar plena protección de la salud e integridad de las personas bajo

custodia, adoptando las medidas inmediatas para proporcionar atención médica.”

Este articulo contempla las normas básicas de actuación policial que van a asegurar la correcta actuación de los funcionarios y funcionarias policiales, apegada al estado de derecho el respeto a los derechos humanos y haciendo uso de la fuerza policial cuando sea necesario atendiendo a los principios de necesidad, oportunidad y proporcionalidad. Para lo cual el funcionario debe tener una preparación académica acorde a la exigencia para el cumplimiento de dichas normas.

Ley del Estatuto de la Función Policial

Derechos y Garantías

Artículo 15. Los funcionarios y funcionarias policiales tienen, entre otros, los siguientes derechos y garantías:

1.

Derecho a un trato digno y respetuoso por parte de la comunidad y los

demás funcionarios y funcionarias policiales.

  • 2. Derecho a la igualdad y a no ser víctimas de discriminaciones fundadas

en la raza, el sexo, género, credo, la condición social, la orientación política, o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona.

3. Derecho

a

la protección de

sus familias,

para

que las relaciones

familiares se funden en

la igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el

esfuerzo común, la comprensión mutua y el respeto

recíproco

entre

sus

integrantes.

  • 4. Derecho al tiempo libre, el descanso y la recreación.

  • 5. Derecho a la salud y a recibir atención médica de emergencia. Todos los

centros y servicios de salud privados deben prestarles atención médica inmediata en los casos de emergencia en que peligre su vida con ocasión de los actos de servicio, cuando la ausencia de atención médica o la remisión del afectado o afectada a otro centro o servicio de salud, implique un peligro inminente a su vida o daños graves irreversibles y evitables a su salud. En estos casos no podrá negarse la atención alegando razones injustificadas, tales como: la carencia de documentos de identidad o de recursos económicos, considerándose tal conducta como omisión de auxilio conforme a lo previsto en el artículo 438 del Código Penal, independientemente de que la consecuencia de la misma pueda configurar

otro delito.

  • 6. Derecho a una vivienda adecuada, segura, cómoda, higiénica, con

servicios básicos esenciales que incluyan un hábitat que humanice las relaciones familiares, vecinales y comunitarias. La satisfacción progresiva de este derecho es obligación compartida entre los funcionarios y funcionarias policiales y el Estado a través de políticas sociales y facilidades para acceso al crédito para la

construcción, adquisición o ampliación de viviendas.

7. Derecho a recibir educación continua, permanente y de calidad, para su mejoramiento personal y profesional.

8.

Derechos laborales y de

seguridad

social, de conformidad

con

lo

establecido en esta Ley, sus reglamentos y resoluciones.

 

9.

Derecho a

la defensa

y

al

debido proceso, especialmente en los

procedimientos dirigidos a determinar responsabilidades e imponer sanciones penales o disciplinarias. En estos casos tendrán derecho a recibir asesoría, asistencia y representación de la Defensa Pública especializada.

10. Los demás establecidos en la Constitución

de la República, leyes,

reglamentos y resoluciones, siempre que sean compatibles con el servicio de policía.

En el continuar del Análisis Crítico De La Realidad

Para sensibilizar a los facilitadores y facilitadoras utilizamos la técnica participativa de cine foro, proyectando una película que permitiera visualizar las dificultades que tiene las mujeres para incorporarse a labores asumidas tradicionalmente por los hombres. A partir de ahí, se trabajaron las discriminaciones e injusticias que sufren la gran mayoría de las mujeres que deciden romper con los estereotipos de género y optaron por ser policías.

“… Otro ejemplo es como las funcionarias policías cambian su rol (como mujer)

para adaptarse a un sistema (o un ambiente) que ha sido destinado por el tiempo solamente para hombres, al igual que en otros trabajos de cualquier tipo (sociedad

entera)”

Los Pioneros del Saber

A juicio

propio Tenemos dos vías para el ejercicio del poder: una es

imponernos por la fuerza, por vía de las armas, por vía de la sanción; [la otra es] la

vía

de

la

razón, por la capacidad

de

convicción. Nosotros hemos elegido la

segunda, nosotros hemos elegido convencer, nosotros hemos elegido la razón. El Consejo General de Policía decidió avanzar en el caminito de tomar la Ley y convertirla en una opción. Ese camino es el más difícil: que la Ley se convierta en una tradición, que la Ley se convierta en una cultura es el camino más difícil. Pero nosotros estamos convencidos y convencidas de que la formación, al final, la

opción, es lo único que nos va a llevar a hacer de este nuevo modelo una

tradición, una cultura (…)

Claro que en este momento nos ha tocado, en la historia, hacer ese tránsito

del viejo modelo al nuevo modelo policial, y nos está costando y nos va a costar, pero el esfuerzo es convencer (…) La única manera de cambiar el pensamiento, la forma de pensar, policía, es que tu práctica cambie. No basta con decir que una practiguía dice, que el modelo dice, que la Ley dice, que la Constitución dice. No basta decir lo que está escrito, lo que está pre-escrito, es necesario atreverse a practicarlo. Sólo en el ejercicio de la práctica va a cambiar la conciencia, y cambiando la conciencia cambia la cultura…hay que atreverse a hacer la diferencia”.

Se establecen los derechos y garantías de los funcionarios y funcionarias policial. Siendo estos derechos una herramienta valiosa ya que al recibir un trato digno y respeto por la comunidad y los superiores, igualdad sin discriminaciones, protección de sus familiares; gozar del tiempo libre, descanso y recreación; tener garantías laborales, a la salud, a la vivienda, seguridad social y a recibir educación continua, (…) así como también que se le asegure el derecho a la defensa y el debido proceso, su estado psicológico le permitirá ejercer sus labores con mayor entusiasmo. Así como también el estado y la institución deben dar cumplimiento de esta ley permitiendo y garantizando el derecho a recibir educación continua, permanente y de calidad, para su mejoramiento personal y profesional ( ...).

Debido a la falta de motivación de los funcionarios y funcionarias para realizar estudios universitarios, detectar que el funcionario y funcionaria de tiempo en la institución no abrazan el nuevo modelo policial por falta de incentivo y hasta

por desmoralización ya que éstos por no tener estudios no obtuvieron una jerarquía acorde con su tiempo de servicio al momento del proceso de homologación, otros lo miran como mero trámite para un ascenso, (…) otros piensan que no están para realizar estudios además, que dieron parte de su vida a la institución y no se les fue tomado en cuenta, es así que se procurara que los que piensan de esta manera vean en el estudio una forma de socializar, unificar a la familia policial, (…) habría que entender que para realizar esto servirá de inspiración de aquellos que lo miran, hacer ver a la sociedad que los hombres y mujeres que ejercen la digna función policial.

Ya no se trata aquellas personas que se les reclutaba, eran obligados y sin estudios previos que todo se aprendía sobre la marcha. Ahora estos funcionarios y funcionarias son personas calificadas con preparación universitaria que solamente integran las filas policiales si cumplen con el perfil previamente establecido y estandarizado, ya que se debe ser una persona adestrada para ejercer esta función y los mecanismos están dados en la UNES, donde este funcionario es educado y preparado a fin de dar una nueva imagen positiva de los cuerpos policiales y recuperar la credibilidad ante la sociedad de verdaderos defensores de los derechos humanos.

El compromiso social supone asumir una perspectiva política que se concibe como la negación de la neutralidad ante el mundo, así como la elección e intervención consciente y combatiente en éste, para transformar todo aquello que niega la dignidad humana. Para ello, la práctica y el discurso educativo en la UNES asume a Freire cuando señala que se debe

establecer una dialéctica entre la denuncia de la situación deshumanizante y el anuncio de su superación, que es, en el fondo, nuestro sueño”

(Freire 1996: 36).

Es así pues que históricamente, en el ejercicio de su cargo las funcionarias y los funcionarios policiales han venido evidenciando todo tipo de conductas

inadecuadas, las cuales devienen de un antiguo modelo de formación centrado en un enfoque militarista, que actuó en detrimento de la propia seguridad de las ciudadanas y los ciudadanos.

Este enfoque se caracterizaba por el uso indebido o excesivo de la fuerza; por la aplicación de técnicas y procedimientos, sin diferenciar los casos en los que produzcan daños y perjuicios a las ciudadanas y los ciudadanos; y por la existencia de un alto grado de corrupción policial. Todo esto denota una carencia de principios y de valores éticos y morales en la actuación policial, que se evidencia en el fuerte desapego al respeto de los derechos humanos.

Como consecuencia de ello, el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías, en concordancia con el modelo de una sociedad democrática, participativa, protagónica y corresponsable, expresado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y con una clara intención de corregir tales desviaciones, ha iniciado a través de la UNES (…) un proceso de formación mediante la instauración de un nuevo modelo policial, en el que las y los oficiales posean habilidades y destrezas para aproximarse a sus semejantes, haciendo uso visible de su carácter humanitariamente preventivo.

Esta última es una de las tareas que se concreta en el presente programa. Aunque los problemas policiales antes mencionados, vinculados con la ética, los valores y el ejercicio de la ciudadanía, son atribuibles a la educación, en tanto que han provisto de estructura a nuestra sociedad y la han marcado con un cuerpo axiológico que ya no soporta los embates nocivos de antivalores expresados en términos de criminalidad, (…) es esta condición de descomposición social generada justifica el desarrollo de esta unidad curricular, ya que en sus propósitos y objetivos se orientan al acercamiento y ejercicio político legítimo de valores fundamentales como la vida, la justicia y la solidaridad que son, en sí mismos, la misión humanista de la revolución bolivariana.

La tarea de la educación o de los procesos formativos de la UNES, vistos en los múltiples ámbitos de la cotidianidad familiar y comunitaria, podrán crear prerrogativas frente a la necesidad de transformación que se quiere generar en los procesos de formación en los ambientes de aprendizaje, lo cual contribuye a la profesionalización de las funcionarias y funcionarios policiales, a la vez que permite la cancelación de una deuda social y política acumulada desde la fundación de la República.

En esta misma línea discursiva, otra de las características importantes de los procesos de formación de la UNES es también la glocalidad, entendida como forma de resistencia social ante la globalización de corte neoliberal que se nos ha intentado imponer con fuerza. Se trata de una invitación a vernos en la dialéctica de lo cercano (local) y lo lejano (global), sin que esa tensión degenere en minusvaloración de uno u otro componente de la relación.

En términos educativos, asumir la glocalidad implica, para la UNES, entender la lógica de la formación con una mirada que toma en cuenta los grandes debates y procesos que se gestan a nivel regional o mundial en el campo de la seguridad, la búsqueda de soluciones a los problemas que en esta área afectan al género humano (las diversas formas de la violencia, el crecimiento del delito transnacional, las redes informáticas como vía para la acción criminal, entre otras problemáticas) y la posibilidad de enriquecernos en el intercambio de saberes con actores que debaten y construyen, en sintonía, sobre los mismos problemas y necesidades que contextualizadamente nos afectan a nivel local.

en la Venezuela Bolivariana actual los derechos humanos, son entendidos como el conjunto de libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos”

(Según Morales 1996: 19).

Que incluyen a toda persona por el simple hecho de su condición humana

para la garantía de una vida digna, son independientes de factores particulares como estatus, sexo, orientación sexual, etnia o nacionalidad y son independientes o no dependen exclusivamentedel ordenamiento jurídico vigente.

Desde un punto de vista más relacional, los derechos humanos se han definido como las condiciones que permiten crear una relación integrada entre la persona y la sociedad, que permita a los individuos ser personas identificándose con sí mismos y con los otros; por esta razón, desde la perspectiva institucional se constituyen en la base del modelo constitucional y están plenamente reconocidos como objetivos y fines de la educación. En la UNES estos derechos se privilegian y están transversalizados

En todas las acciones formativas e igualmente se asumen como un conjunto de necesidades, valores y principios esenciales para el disfrute y desarrollo de la dignidad humana. Todo lo anterior conforma el pilar axiológico sobre el cual se construye el proyecto de país y, por ende, los proyectos educativos. Transformar una percepción social negativa y adversa ante las conductas de la funcionaria y el funcionario público, en ocasiones vinculadas a problemas de corrupción, comportamientos discrecionales, prácticas clientelares y una inexistente o muy deficiente práctica de rendición de cuentas, sólo puede concretarse bajo la perspectiva de una formación basada en valores, (…) en el respeto a los derechos humanos.

Bajo un nuevo modelo de servidor público, en el que la mística, en el sentido de dignidad de la función encomendada y del valor altruista del servicio al pueblo, deba reflejarse aptitudinalmente en las prácticas y en el discurso cotidiano. Por ello, la formación en la UNES enfatiza la conformación de los nuevos funcionarios policiales, cuya imagen, discurso y acciones sean cónsonos con la nueva visión de la funcionaria y el funcionario Policial Bolivariano civil, preventivo y de proximidad, inscrito en el paradigma socialista del siglo XXI.