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Los cielos serán conmovidos. Analizando a Ana Méndez Ferrel 3

Autor: Paulo Arieu

Error Nº 3. Esta señora confunde la guía del Espíritu actual con la voz revelatoria
en las escrituras. No hay mas revelación, por el momento, Al cerrarse el canon,
Dios ha hecho silencio. Por ahora. Quizás pronto Dios vuelva a hablar, pero esto es
solo especulativo, no lo sabemos con certeza. Es posible que hasta que no finalice
esta dispensación y comience la próxima, durante el milenio.

La revelación de las Escrituras. ¿Continúa aún o ya se terminó?

• El Señor Jesús y los discípulos se han retirado a Cesarea de Filipo


buscando reposo. En esa intimidad, el Señor les pregunta quién
dicen los hombres que es Él. Los discípulos le dicen que todos le
asocian con alguno de los profetas. Entonces el Señor les pregunta a
ellos lo mismo. Pedro dice: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios
viviente". El Señor entonces replica: "Bienaventurado eres, Simón,
hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre
que está en los cielos" (Mat.16:16-17).

No hay ninguna revelación más hermosamente fresca y más íntima que la


Escritura. Dios no necesita darnos la revelación privada que nos ayude en nuestro
caminar con El.

• “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para


redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra” (2 Tim. 3:16-17).

La Escritura es suficiente. Ofrece todo lo necesario para toda buena obra.


Los cristianos de ambos lados de la valla carismática deben darse cuenta de una
verdad fundamental: la revelación de Dios es completa, por ahora. El canon de las
Escrituras está cerrado.

Cuando el apóstol Juan escribió las palabras finales del último libro del Nuevo
Testamento, escribió al final esta advertencia:
• “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este
libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las
plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las
palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de
la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este
libro.”(Ap. 22:18-19).

Entonces, el Espíritu Santo añade una doxología y cerró el canon. Antes de


continuar con este artículo quiero explicar en que sentido me referiré.
Cuando hablo de "revelación", deseo referirme a la Scriptura. El articulo tratará la
problemática contemporánea de algunos grupos carismáticos que alegan con mayor
o menos intensidad que la scriptura continúa y que Dios sigue "hablando".

Es en este sentido que la revelación de Dios ha cesado. Dios sigue dándose a


conocer a los que no lo conocen y también continúa bendiciendo la iglesia, dando
entendimiento de los textos bíblicos a los ministros. Pero quiero dejar en claro que
la revelación bíblica ha cesado.
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El conocido predicador y teólogo reformado norteamericano John McArthur,


comenta quizás un poco sarcásticamente este incremento actual de personas que
alegan que "Dios les habló"

«"Dios me dijo..." se ha convertido en el himno lema del movimiento carismático.


Extrañas profecías privadas son proclamadas por toda clase de personas que
evidentemente creen que Dios les habla a ellas.
...La mayoría de los carismáticos, en un tiempo u otro, piensan que Dios les habla
en una manera especifica, ya sea por una voz audible, una impresión interna, una
visión, o sencillamente usándolos como un vehículo para escribir una canción,
componer un poema o pronunciar una profecía.» [0]

Luego, él continúa comentando:


«Para que no piense que solamente los chiflados, los excéntricos o los ingenuos
creyentes carismáticos son los que harían tales reclamos, Escuché a Jack Hayford,
conocido autor internacional, ministro de medios de comunicación y pastor de la
Iglesia del Camino en Van luys, California.

Hayford dijo al Compañerismo Pentecostal de América del Norte que Dios le había
dicho que se aproxima una nueva era:
Hayford... relató una visión en la que había visto a Jesús sentado en su trono a la
mano derecha del Padre. En la visión de Hayford Jesús empezaba a inclinarse hacia
adelante y a levantarse de su asiento. Mientras, la unción retenida en el dobladillo
de su vestidura empezó a derramarse y cayó sobre la iglesia. Jesús dijo: "Estoy
empezando a levantarme ahora en preparación para mi segunda venida. Los que se
levanten conmigo participarán de esta doble porción de unción."» [1]

¿Están todavía los cristianos recibiendo, por inspiración del Espíritu Santo,
revelación directa de Dios? ¿Puede la gente hoy, al escribir canciones o libros, al
predicar o enseñar, o al tomar decisiones, alegar legítimamente que están bajo
inspiración divina?

Como comenta Mac Arthur,


«Muchos carismáticos contestan un sonoro "¡Sí!"» [2]

Lamentablemente, sin pensar seriamente en lo que están afirmando.

Y para fundamentar esta declaración, McArthur cita a J. Rodman Williams, quien


escribió:

«La Biblia verdaderamente se ha convertido en un testigo asociado de la actividad


actual de Dios... Si alguien hoy tal vez tiene una visión de Dios, de Cristo, es bueno
saber que ya ha sucedido antes; si alguien tiene una revelación de Dios, saber que
para los cristianos primitivos la revelación también sucedía en la comunidad; si uno
dice un: "Así dijo el Señor", y se atreve a dirigirse a la comunidad en primera
persona, aun a ir más allá de las palabras de la Escritura, que esto sucedía ya hace
mucho. ¡Que extraño y notable es! Si uno habla la Palabra de Verdad en la
comunión del Espíritu, no son sus propios pensamientos y reflexiones (por ej.,
sobre algunos temas actuales), ni simplemente alguna exposición de las Escrituras,
porque el Espíritu trasciende las observaciones personales, por interesantes y
profundas que puedan ser. El Espíritu como el Dios vivo, se mueve a través, y más
allá, de los registros del testimonio pasado, por valiosos que tales registros sean
como modelo para lo que pasa hoy en día.»[3]

¿Qué está diciendo Williams?


3

McArthur continúa diciendo así:

«El está afirmando que la Biblia no es nuestra fuente final de la revelación de Dios,
sino simplemente un "testigo" de la revelación adicional que Dios está dando hoy
en día. Williams está declarando que los cristianos pueden añadirle a la Biblia, y
que ellos pueden aceptar otras adiciones a la Escritura como normales y
convencionales. El cree que la Biblia es un "modelo" para lo que el Espíritu Santo
está haciendo hoy para inspirar a los creyentes.» [4]

Yo creo en un Dios vivo

Yo creo en un Dios que existe, que esta vivo, que no esta ausente de los males de
la humanidad no ha dejado al mundo sin conocimiento de él. Yo creo y afirmo que
Dios existe, y que nuestro Dios es un Dios vivo, y no un Dios ausente, como lo
enseña el deísmo, aunque no pueda comprender la totalidad de sus designios.
El deísmo,

«es la creencia en Dios creador del Universo y de sus procesos naturales


a través de los cuales funciona (leyes). Se basa en la observación y el análisis
racional de la naturaleza. Así pues, el deísmo es una creencia racional en Dios,
pero sin aceptar los credos, dogmas o libros sagrados de una religión
particular. » [5]

«uno de los principales postulados de esta filosofía religiosa, es estar basada en la


creencia de que Dios existe y creó el universo físico, pero no interfiere con él
(postulado que incluye a la evolución teísta)…
Por lo tanto, un deísta puede considerarse deísta cristiano, deísta judío, deísta
musulmán, etc.» [6]

Obviamente, no es este mi concepto de Dios. Solo afirmo que la revelación de Dios


de nuevos aspectos, doctrinas, ha cesado. Pero no por eso Dios esta ausente del
mundo, ni ha dejado de llamar a la salvación y al conocimiento de Él a los seres
humanos. Afirmo plenamente convencido que La Revelación especial de Dios al
mundo ha cesado, que ya no hay mas nada por añadir a las escrituras y que El
canon esta cerrado. Y afirmamos la veracidad de los textos bíblicos y su carácter
inspirado e inerrante. A través de la ciencia, Dios nos ha permitido conocer
aspectos de la creación que nos eran desconocidos. Pero nada de esto añade ni una
jota ni una tilde a la Biblia.

Pero como bien afirma Mac Arthur, creer que Dios sigue inspirando nueva Escritura,
«es un criterio relativista atemorizante» y que lamentablemente, «está creciendo
en popularidad conforme el movimiento carismático se extiende.» [7]

Podemos citar a Mr. Coleridge, quien


" solía insistir muy a menudo en la diferencia entre creencia y fe. Cierta vez me dijo
muy en serio que, si en aquel momento el convencieran de que el Nuevo
Testamento era una falsificación desde el principio hasta el fin -y ésta era una
convicción cuya posibilidad no podía hacerse cargo- por grande que fuera la
desolación que sentiría, no disminuiría ni jota su fe en el poder y la misericordia de
Dios por alguna manifestación de su ser hacia el hombre, ya sea en el pasado, en el
futuro, o en los abismos ocultos en los que no hay tiempo ni espacio."H.N.
4

COLERIDGE, en "Specimens of the Table Talk hot Samuel Taylos


Coleridge". [8]

Si Dios no existe, la libertad es imposible, lo que convertiría la vida en un terrible


absurdo.

«Por último, si Dios es improbable, aceptando el concepto kantiano de Dios, ello


equivale a decir, que lo posible es improbable, lo cual es confundir el ámbito de la
posibilidad donde no rige el tiempo, del de la probabilidad que permite predecir el
futuro. Es imposible que Dios sea improbable.» [9]

Aunque existen métodos racionales que intentan explicar la existencia de Dios,


como dice el doctor A. B. Davidson, a nosotros los cristianos, no nos es necesario
ninguna demostración racional de la existencia de Dios, ya que la Biblia es clara, los
escritores bíblicos nos dicen que conocen a Dios, y esa declaración lleva implícita la
existencia de Dios.

«No se trata de demostrar la existencia de Dios, porque en todas partes en la Biblia


Dios se enuncia como conocido. Parece que no hay pasaje alguno en el Antiguo
Testamento que indique que el hombre alcance el conocimiento de la existencia de
Dios por medio de la naturaleza o de los acontecimientos de la providencia, aunque
hay algunos pasajes que insinúan o implican que las falsas ideas de lo que es Dios
pueden corregirse por la observación de la naturaleza y la vida... En las páginas
del Antiguo Testamento no se considera el discutir o demostrar que pueda
conocerse a Dios ni el probar que Dios existe. ¿Cómo podían los hombres
considerar el discutir que pueda conocerse a Dios cuando estaban convencidos de
que lo conocían, cuando su fuego interno y su mente estaban impregnados de
pensamientos del Señor y cuando sabían que el Espíritu de Dios los inspiraba, los
iluminaba y les guiaba en toda la historia? La idea de que el hombre llega a conocer
a Dios, o alcanza comunión con El mediante sus propios esfuerzos es completa
hombre; acuerda un pacto o inicia relaciones especiales con el hombre; le da
mandamientos. El hombre lo recibe cuando se acerca a Dios, acepta su voluntad y
obedece a sus preceptos. Jamás se presenta a Moisés o a los profetas en actitud
pensante, reflexionando sobre el Invisible y llegando a conclusiones con respecto a
El, o ascendiendo a concepciones elevadas de la divinidad. El Invisible se manifiesta
a sí mismo ante ellos, y ellos lo saben. Cuando un hombre dice: "Conozco al
presidente", no quiere decir que "sabe que el presidente existe", ya que eso se da
por sentado en la declaración. De Igual manera los escritores bíblicos nos dicen que
conocen a Dios, y esa declaración lleva implícita la existencia de Dios.»[10]

Conclusión

Es difícil juzgar las experiencias. Corremos el riesgo de encerrarnos en nuestras


tradiciones, atrincherarnos allí y no querer salir de esa posición ni a palos.

Juan Carlos Ortiz comenta que


“La tradición no siempre es mala. Pero el tradicionalismo es tan poderoso que a veces
endurece nuestra habilidad de escuchar a Dios y su Palabra escrita. Aprovechando
nuestro deseo carnal de familiaridad, comodidad y eliminación de sorpresas
desagradables, el tradicionalismo puede resultar un arma fundamental para Satanás.
Muchos cristianos preferirían renunciar a la Biblia antes que a sus tradiciones.” [11]

El dr. Harold L. Fickket Jr. explica que


5

“El ser cristiano, contrariamente a lo que cree un gran número de personas que se
profesan cristianas, no es cuestión de fe o de obras, sino de ambas cosas: fe y
obras.
Una fe fría, austera, intelectual, vacía de acción, no es más que un asentimiento
mental de la existencia de Dios. Esta fe no es más que un paso sobre el ateísmo. Es
una profesión larga con una práctica corta; es prolífica en palabras pero pobre en
obras. No es sino hipocresía elevada a un grado superlativo.
Santiago nos enseña que este tipo de fe, frío e intelectual, está muerta. Se dirige a
la persona que dice ser cristiana sin que haya ninguna evidencia de ello en sus
actos. Es la persona que se une a la iglesia pero se niega a servir, a dar o a asistir a
menos que le convenga “ [12]

John White, psiquiatra cristiano, que analiza las experiencias espirituales de modo
cientifico, comenta que

Todos tenemos experiencias, sea que expelemos lo sobrenatural o que


experimentemos una total ausencia de lo sobrenatural. Todos tendemos a
interpretar las escrituras según las experiencias que vivimos, sean negativas o
positivas, concretas o virtuales. Negar esta tendencia es negar la esencia de
nuestra humanidad.

Luego cita al célebre predicador M. Lloyd Jones, quien comenta el hecho


irónicamente:

El fanatismo ... es un peligro terrible que debemos tener siempre en cuenta. Surge
del divorcio que se establece entre las Escrituras y la experiencia cuando colocamos
la experiencia por encima de las Escrituras, declarando legitimidad de cosas que no
están planteadas en las Escrituras o que inclusive podrían estar prohibidas por ella.

Pero hay un segundo peligro igualmente importante que debemos tener presente.
El segundo es exactamente opuesto al primero, ya que lo que por lo general ocurre
en este terreno es que se pasa de un extremo al otro. ¡Qué difícil es mantener
siempre el equilibrio!
El segundo de estos peligros, entonces, es el de quedar satisfechos con algo muy
inferior a lo que se ofrece en las Escrituras, interpretarlas de acuerdo con nuestras
experiencias o reducir sus enseñanzas al nivel de lo que conocemos y podemos
experimentar; diría que este segundo riesgo es el más grave en el tiempo presente.
[13]

A la luz de las escrituras, entendemos que por mas experiencias espirituales que
se tengan, el canon se cerró, por ahora.

Notas
[0] John McArthur, Los Carismáticos, una perspectiva doctrinal, CBP, p. 48-49
[1] Los pentecostales establecen prioridades, revista carisma, enero de 1991,44,
cit por John McArthur, Los Carismáticos, una perspectiva doctrinal, CBP, p. 48-49
[2] Los Carismáticos, una perspectiva doctrinal, op. cit, Pág. 51
[3] Nota pp. 9, Los Carismáticos, una perspectiva doctrinal, op. cit, Pág. 51
[4] Los Carismáticos, una perspectiva doctrinal, op. cit, Pág. 51
[5] http://deismo.iespana.es/deismo1.htm
[6] cf. http://es.wikipedia.org/wiki/Deísmo
[7] Los Carismáticos, una perspectiva doctrinal, op. cit, Pág. 52
[8] http://www.glrbv.org.ve/trabajos%20y%20trazados%20masonicos/Trazados
%20de%20Otras%20Logias/Que%20es%20el%20Deismo.htm
6

[9] http://www.conoze.com/doc.php?doc=8963
[10] Myer Pearlman, Teología bíblica y sistemática, p.13,ed. Vida
[11] Juan Carlos Ortiz, Dios esta mas cerca de lo que te imaginas, p. 115, ed.
Betania
[12] Harold L.Fickett Jr., Santiago – La fe en acción, pag. 71, ed. Clie
[13] David Martyn LLoyd Jones: Joy unexplicable,Harold Shaw, Wheaton
III,1985,p.18, cit en John White ,Cuando el Espíritu Llega con Poder, pag.55-56,
ed. Certeza ABUA