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Velázquez, G.

(2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de


la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

LAS REGIONALIZACIONES ARGENTINAS: EVOLUCIÓN DE SU CAPACIDAD DE


DISCRIMINACIÓN DEL BIENESTAR DE LA POBLACIÓN (1943-1992) 1

VELÁZQUEZ, G.
CONICET/Centro de Investigaciones Geográficas
Pinto 399 (7000) Tandil (Buenos Aires) Rep. Argentina
guillevelaz@gmail.com

RESUMEN
Los geógrafos y organismos de planificación efectuaron diversas regionalizaciones de la
República Argentina entre 1943 y 1992. Hasta ahora hemos carecido de elementos de comparación
y nos hemos manejado sin intentar formular algún tipo de valoración de estas propuestas como
elementos de análisis territorial.
Para intentar avanzar en este sentido efectuaremos una comparación de las
regionalizaciones más representativas de los últimos 60 años y dimensionaremos su poder de
discriminación respecto del índice de bienestar de la población argentina. Para eso utilizaremos la
capacidad de reajuste espacial flexible (análisis espacial) propio de los SIG que permite calcular
información a partir de una capa de información que no “ajusta” exactamente.

Palabras clave: regionalizaciones, evaluación, reajuste espacial flexible, índice de calidad de vida,
SIG.

REGIONAL DIVISIONS OF ARGENTINA: EVOLUTION OF THEIR CAPABILITY FOR


DISCRIMINATING POPULATION WELLBEING (1943-1992)

ABSTRACT
Geographers and planning agencies have made various regionalization subdivisions in
Argentina from 1943-1992. Up to now we have lacked comparison elements and we have managed
ourselves without trying to formulate some type of valuation of these proposals like elements of
territorial analysis.
To try to advance in this sense we will make a comparison of the most representative
regionalization in the last 60 years and we will assess their discrimination power regarding the
Argentinean population's Quality of Life Index. For that we will use the capacity of diffuse

Recibido: 7/9/2007 © El autor


Aceptada versión definitiva: 5/12/2007 www.geo-focus.org
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overlapping (spatial analysis) characteristic of GIS that allows calculating information starting from
a layer of information that does not “adjust” exactly.

Keywords: regionalization, evaluation, diffuse overlapping, quality of life index, GIS.

1. Introducción

El primer antecedente por intentar una división regional de la Argentina es la Ordenanza de


Intendentes dictada por el rey Carlos II en 1772 en la que se observa la preocupación por intentar
otorgar límites “naturales” a las diversas jurisdicciones del entonces imperio español.

Luego se sucederán en orden histórico los trabajos del Cónsul inglés Parish en 1839, la obra
de Martín de Moussy dedicada a Urquiza en 1864, los trabajos de Burmeister y de Napp en 1876, la
propuesta de Delachaux en 1908 y la de Kühn en 1922. Todos ellos deben considerarse como
avances efectuados en un momento en que el conocimiento de la geografía argentina era todavía
incipiente, la geografía política argentina estaba en pleno proceso de definición, y la Geografía
como disciplina virtualmente no había aún incorporado los factores socioeconómicos como
elementos de peso en la configuración espacial.

A los fines expositivos seguiremos el orden cronológico de aparición de las propuestas


pero, como veremos, esta sucesión no implica necesariamente evolución en las ideas de la
comunidad geográfica. Probablemente entre 1943 y 1975 hubo tendencia a la evolución mientras
que, con posterioridad a 1976, se verifican estancamientos y retrocesos hasta 1992. Consideramos
que desde ese entonces, si bien hubo producción de trabajos importantes sobre geografía argentina,
no se efectuaron propuestas de regionalizaciones equivalentes por su repercusión a las citadas para
las décadas anteriores.

Quizás la primera regionalización de Argentina que se destaque por haber incluido factores
de tipo socioeconómico además de los tradicionales físicos y biológicos sea la que formuló
Rohmeder en 1943 (figura 2). Este autor considera las siguientes regiones: 1) Quichua, 2) Sierras
Pampeanas, 3) Cuyo, 4) Cordillera Meridional, 5) Chaco, 6) Misiones, 7) Mesopotamia, 8) Pampa,
9) Gran Buenos Aires y 10) Patagonia. Además de haber propuesto los antecedentes de dos regiones
que continúan, en gran medida, vigentes (Quichua para nuestro actual NOA) y Cuyo, fue el primer
geógrafo que propuso considerar separadamente la región de Gran Buenos Aires del resto de la
Región Pampeana. También sembró un manto de duda sobre la identidad regional de la
Mesopotamia, al extraerle la provincia de Misiones.

Daus estableció en 1956 (figura 3) una regionalización de la Argentina en: 1) Noroeste, 2)


Chaco, 3) Mesopotamia, 4) Sierras Pampeanas, 5) Cuyo, 6) Pampa, 7) Estepa y 8) Patagonia. Una
de las originalidades de esta propuesta es la distinción entre límites por contraste y límites por
transfiguración entre las regiones, así como también la propuesta de una región denominada
“estepa”, suerte de cuña interpuesta entre las regiones pampeana y patagónica. Si bien esta división
continuaba presente hasta hace relativamente poco tiempo en textos escolares y en la imagen de
muchos argentinos, la propuesta de la estepa no fue rescatada por otros autores.

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Difrieri propuso en 1958 (figura 4) una división en regiones naturales, incluyendo 13


unidades mayores: 1) Puna y su borde, 2) Sierras subtropicales, 3) Andes áridos, 4) Andes
patagónicos, 5) Precordillera, 6) Sierras pampeanas y sus bolsones, 7) Chaco, 8) Pampa seca, 9)
Pampa húmeda, 10) Mesopotamia, 11) Patagonia, 12) Islas Malvinas y 13) Antártida Argentina.
Este autor incluye gran parte de Cuyo dentro de la pampa seca y expresa el anhelo por
“regionalizar” los reclamos territoriales argentinos al incorporar como regiones a las islas Malvinas
y parte de la Antártida.

Siragusa estableció el mismo año (figura 5) una regionalización de la Argentina en: 1)


Noroeste, 2) Chaqueña, 3) Mesopotamia, 4) Pampeana, 5) Sierras Pampeanas, 6) Cuyo, 7)
Patagonia, 8) Mar Argentino y 9) Tierras Australes. Este autor va más allá aún en el anhelo por
“agrandar” la geografía argentina, ya que además de incorporar las islas del Atlántico Sur y la
Antártida, regionaliza al Mar Argentino en subregiones.

Chiozza y Aranovich propusieron en 1975 (figura 6) una división regional en: 1) Noroeste,
2) Chaqueña, 3) Noreste, 4) Oasis serranos, 5) Oasis cordilleranos, 6) Pampeana, 7) Metropolitana y
8) Patagónica. Las autoras vuelven a cuestionar la histórica región mesopotámica al incluir gran
parte de Entre Ríos en la región pampeana y retoman la propuesta de considerar separadamente al
Área Metropolitana.

Las cinco formulaciones precedentes se realizaron en un contexto de cierta evolución de la


sociedad y el territorio argentinos (sustitución de importaciones). Sin embargo, con posterioridad al
golpe de estado de marzo de 1976, el clima para la formulación de nuevas regionalizaciones cambió
drásticamente.

Roccatagliata propuso en 1976 (figura 7) una regionalización, que actualiza en 1985. El


autor establece 8 regiones: 1) Metropolitana de Buenos Aires, 2) Macro región pampeana, 3)Agro-
silvo-ganadera con frentes pioneros de ocupación del Noreste y del Chaco, 4) de los paisajes
heterogéneos con economía mixta del NOA, 5) Cuyana, 6) de los núcleos económicos fragmentados
de las Sierras Pampeanas, 7) Patagonia y 8) Marítima Antártica. El autor establece amplias franjas
de transición entre las regiones e intenta complementar criterios de formalidad y funcionalidad en
su propuesta.

Lorenzini y Rey Balmaceda establecieron en 1992 (figura 8) una división regional en 8


regiones: 1) Llanura platense, 2) Meseta subtropical, 3) El Noroeste, 4) Cuyo, 5) Sierras
Pampeanas, 6) Patagonia, 7) Mar Argentino y 8) Antártida Argentina. Aquí los autores establecen
regiones formales, que intentan caracterizar por cierta homogeneidad en su relieve, clima y recursos
y retoman la distinción entre límites por contraste y límites por transfiguración entre diferentes
regiones, propuesta por Daus tres décadas atrás.

Entre la regionalización de Rohmeder y la de Lorenzini-Rey Balmaceda podemos señalar


una etapa en la que los geógrafos propusieron divisiones regionales en un proceso en el que ha
habido coincidencias y divergencias. Entre las primeras podemos señalar (con diferencias en su
determinación exacta, según puede verse en los mapas 1 a 7) la existencia de las regiones
Pampeana, Cuyana y del Noroeste. En el caso de la Patagonia hay propuestas que la separan en
andina y extra-andina, que tienden a perder consenso. La Mesopotamia tiende a desaparecer como

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entidad, mientras que, por el contrario, el Área Metropolitana y el NEA tienden a reconocerse como
tales.

Durante la década de 1960, durante la denominada “Revolución Argentina” el Consejo


Nacional de Desarrollo (CONADE) estableció por decreto 1907/67 una división regional de la
Argentina en Regiones-Programa (figura 9). Esta regionalización, salvo pequeñas excepciones,
coincide con límites provinciales e incluye las regiones de: 1) Noroeste, 2) Nordeste, 3) Centro, 4)
Cuyo, 5) Pampeana, 6) Metropolitana, 7) Comahue y 8) Patagonia.

Finalmente el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) propuso para el manejo


del Sistema Estadístico Nacional a partir del VII Censo Nacional (1980) una división regional de la
Argentina que, salvo para el caso de la Región Metropolitana, está basada en límites políticos
provinciales (figura 10). La propuesta incluye las regiones de: 1) NOA, 2) NEA, 3) Cuyo, 4)
Pampeana, 5) Metropolitana y 6) Patagónica.

En la principal obra de Geografía Argentina de la década de 1980 (Chiozza y Figueira,


1981-83) no se efectúa ninguna propuesta de división regional y se toman como unidades de
análisis a las provincias. Consideramos que desde ese entonces, si bien hubo producción de trabajos
importantes sobre geografía argentina, no se efectuaron propuestas de regionalizaciones
equivalentes por su repercusión a las citadas para las tres décadas anteriores.

En cierta medida, en los últimos tiempos la geografía se ha ido adaptando crecientemente a


la división política.

2. Divisiones regionales, fragmentación y diferenciación socio-territorial

2.1 Consideraciones metodológicas

En el punto anterior efectuamos una reseña de las regionalizaciones propuestas para la


Argentina con el propósito de presentar diferentes propuestas que creemos se asocian, en cierta
medida, con la evolución de la Geografía como disciplina y de la Geografía Argentina como
realidad. Es decir que hubo dos procesos paralelos: por un lado cambios teóricos y metodológicos y,
por el otro, transformaciones en la estructura territorial y social de la argentina.

Ahora bien: ¿en qué medida podríamos evaluar la aptitud de las diferentes propuestas como
elementos de análisis de la magnitud de la diferenciación socio-territorial? En otros términos ¿Las
divisiones regionales más nuevas miden mejor el proceso de fragmentación y diferenciación que ha
venido sufriendo la Argentina como formación socio-espacial?

Creemos que hasta ahora hemos carecido de elementos de comparación y nos hemos
manejado más por afinidad o simpatía con determinados autores o propuestas (quizás confiando en
una suerte de “progreso de la comunidad científica”), sin intentar formular algún tipo de valoración
de estas regionalizaciones como elementos de análisis territorial.

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Para intentar avanzar en este sentido realizaremos una comparación de las propuestas más
representativas de los últimos 60 años e intentaremos una evaluación de su capacidad de
discriminación respecto de las condiciones de vida de la población argentina. Para eso utilizaremos
la herramienta de reajuste espacial flexible (análisis espacial) propia de los Sistemas de Información
Geográfica que permite calcular información a partir de una capa de información que no “ajusta”
exactamente.

Como ya mencionamos anteriormente, la aptitud de determinada regionalización como


instrumento válido para el dimensionamiento de las inequidades socio-territoriales será mayor
cuanto más grande sea la diferenciación entre los diversos indicadores de bienestar de la población
residente en las distintas unidades regionales. A su vez la homogeneidad interna (coherencia) de
cada región también debe ser lo mayor posible en relación con este factor.

Nuestro insumo (input layer) será el mapa del bienestar de la población argentina y sus
componentes (indicadores de educación, salud, vivienda y riesgo ambiental) en el nivel
departamental en 2001 (figura 11), extraído de Velázquez, 2007) y nuestro producto (target layer)
serán las diferentes regiones de cada una de las regionalizaciones propuestas. El criterio de
agregación de la información es la proporcionalidad de la superficie afectada y el criterio de
ponderación del índice y de sus componentes es la población de base de cada departamento. De esta
forma la agregación resultante (target layer) habrá de reconstruir la información inicial (input layer)
con el mayor grado de exactitud posible.

Los programas de SIG más difundidos, en general permiten el ajuste de información entre
capas pero sin la funcionalidad directa de ponderación de la información. En algunos casos resulta
posible hacerlo incorporando algunos módulos adicionales, pero debe efectuarse esta operación para
cada celda de la matriz.

Como en nuestro caso los cruces entre los indicadores de bienestar y las regiones de las
diferentes divisiones regionales examinadas resultan relativamente numerosos (ver tablas 1 a 9),
hemos optado por utilizar un programa que, a pesar de su obsolescencia en otros aspectos, permite
esta operación en forma más directa.

El Atlas*GIS (1994) permite ajustar directamente la información entre capas: Por un lado el
mapa con el índice de bienestar departamental y sus componentes (indicadores de educación, salud,
vivienda y medio ambiente) y, por el otro, los mapas de las diferentes regionalizaciones de
Argentina entre 1943 y 1992.

Esta operación resulta directa definiendo como insumo (Input Layer) al mapa de bienestar
según departamentos (511 unidades) y como producto (Target layer) a los mapas de las
regionalizaciones en los cuales deseamos calcular sus índices de bienestar según regiones. Para
efectuar el cálculo debe establecerse la alternativa de ajuste según regiones (Regions to regions) y,
posteriormente, según la superficie de las áreas (Area-Weighted). Los campos a llenar (Fill Target)
deben definirse con los atributos respectivos del mapa de bienestar original (Input Layer). Resulta
importante recordar que, como método de agregación, debemos definir al promedio ponderado
(Weighted Average), estableciendo como criterio de ponderación a la población respectiva del mapa
de bienestar según departamentos. De esta forma la agregación resultante (Target layer)

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reconstruirá la información inicial (Input layer) con el mayor grado de exactitud posible, no sólo
“ajustando” sino también ponderando los índices por su respectiva población.

Dado que todas las regionalizaciones fueron propuestas con anterioridad a nuestro índice de
calidad de vida somos conscientes de estar cometiendo una suerte de anacronismo “evaluando”
desde el presente propuestas de geografías pasadas. Sin embargo, a pesar de los indudables cambios
transcurridos en la geografía argentina desde 1943 hasta la actualidad, creemos que este ejercicio
puede resultar de valor para efectuar una comparación relativa (con respecto a nuestra época) y no
absoluta (con respecto al momento en que fueron efectuadas las propuestas).

2.2 Resultados obtenidos: Los niveles de discriminación regional del bienestar

Recordemos que este trabajo pretende reflejar en forma lo más objetiva posible la influencia
de las ideas de la comunidad geográfica argentina y de sus principales organismos de planificación
entre 1943 y 1992.

Llegados a este punto debemos hacer explícita nuestra hipótesis-guía que establece que, en
función de progresos metodológicos y del avance de la geografía como disciplina, la capacidad de
discriminación de las regionalizaciones progresó en la Argentina entre 1943 y 1975. Sin embargo,
resulta llamativo que estos progresos se detuvieron con posterioridad, descendiendo claramente
entre 1975 y 1992.

Parece insoslayable asociar esta dinámica con los particulares procesos sufridos por la
sociedad argentina con posterioridad a 1975, los cuales trajeron consigo un “desinterés” por parte de
los entonces “referentes” de la comunidad geográfica para considerar las cuestiones de
diferenciación socioeconómica en sus propuestas. Sin duda alguna, la ideología también es un
elemento presente a la hora de proponer divisiones regionales y, según veremos a continuación, la
evolución histórica del pensamiento geográfico en la Argentina no ha sido, de ninguna manera,
lineal en este aspecto.

Un aporte sustantivo y la primera regionalización que consideraremos, fue la propuesta por


Wilhem Rohmeder en 1943. El ejercicio de análisis utilizado refleja que las diferentes regiones
propuestas por el autor tienen las siguientes características (tabla 1).

A pesar de haber transcurrido más de seis décadas, las regiones propuestas por Rohmeder
tienen buen nivel de discriminación en lo que respecta a la calidad de vida (coeficiente de variación
interregional 10,25%). Las peores situaciones relativas les corresponden a Chaco y Misiones,
fundamentalmente por sus adversas condiciones de salud, educación y, en menor medida, vivienda.
Por el contrario, la Patagonia ostenta la mejor situación relativa, en tanto otras regiones como las
Sierras Pampeanas, la Pampa y la Cordillera Meridional también aparecen bien posicionadas.

La segunda regionalización que examinaremos, fue propuesta por Federico Daus en 1956.
Las diferentes regiones propuestas por este autor muestran los siguientes indicadores (tabla 2).

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A pesar de haber sido formuladas varios años después, las regiones propuestas por Daus
tienen menor nivel de discriminación en lo que respecta a la calidad de vida (coeficiente de
variación interregional 8,74%). No obstante la situación de macrocefalismo ya imperante en ese
momento el autor asimila al GBA con la región pampeana haciendo así que una de las regiones –
vista desde el futuro- incluya más de 22 millones de habitantes. Su propuesta de la Estepa no sólo
no discrimina en lo que respecta a condiciones de vida, sino que, en términos de la Argentina del
XXI, parece “inviable” por incluir poco más de 200.000 habitantes. Las peores situaciones relativas
le corresponden al Chaco y Mesopotamia (que en ese entonces ya era heterogénea) y la mejor a la
Patagonia. La monstruosa región Pampeana ocupa el segundo puesto, ya que exhibe buenos
indicadores socio-económicos globales pero sus riesgos ambientales la hacen retroceder en el índice
final.

La tercera regionalización que evaluaremos, fue propuesta por Horacio Difrieri en 1958.
Las diferentes regiones propuestas por este autor muestran valores diferenciados en los diversos
componentes de su índice de calidad de vida (tabla 3).

La propuesta de Difirieri vuelve un paso adelante en lo que respecta al nivel de


diferenciación interregional (coeficiente de variación interregional 9,77%) aunque sin alcanzar
todavía lo logrado por Rohmeder en 1943. Esta propuesta, al privilegiar el componente “natural” en
su definición, también incluye regiones con peso demográfico muy diferente (más de 21 millones
en la región pampeana, poco más de 200 mil en los andes áridos y patagónicos). La peor situación
relativa le corresponde –muy claramente- al Chaco y la mejor a la Patagonia. La separación entre
Pampa húmeda y Pampa seca tiende a mitigar el gigantismo de esta región y establece cierto nivel
de diferenciación. Sin embargo, este autor también asimila al GBA con la región pampeana.

La cuarta regionalización que analizaremos, fue propuesta por Alfredo Siragusa también en
1958. Las diferentes regiones propuestas por este autor tienen las siguientes características (tabla 4).

La propuesta de Siragusa vuelve a avanzar en lo que respecta al nivel de diferenciación


entre las diferentes regiones argentinas (coeficiente de variación interregional 10,50%), superando
ligeramente lo logrado por Rohmeder en 1943. Esta propuesta incluye además unidades con pesos
demográficos relativos más “viables” (casi 1,8 millones en la Patagonia, la región menos poblada).
La peor situación relativa le corresponde también a la región Chaqueña y la mejor a la Patagonia,
seguida muy de cerca por las Sierras Pampeanas.

La quinta regionalización que evaluaremos fue propuesta por Carmen Aranovich y Elena
Chiozza en 1975. Las diferencias en los componentes del ICV de las diferentes regiones propuestas
por estas autoras pueden verse en la tabla 5.

La propuesta de Chiozza y Aranovich es la que establece el mayor nivel de diferenciación


interregional (coeficiente de variación interregional 11,48%) superando las regionalizaciones
anteriores. Las autoras establecen una división que, además de incluir regiones diferenciadas y
“viables” desde el punto de vista sociodemográfico, considera separadamente a la Región
Metropolitana de la Región Pampeana. Otro aporte significativo es el destierro de la persistente
región Mesopotámica. La peor situación relativa le corresponde también a la región Chaqueña,
mientras que la mejor a la Patagonia, seguida muy cerca por los Oasis Serranos.

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Si bien estas regionalizaciones muestran, en gran medida, la imagen de un país fragmentado


en su calidad de vida con regiones relativamente “ganadoras” como las patagónica, pampeana,
metropolitana, o Cuyana y relativamente “perdedoras” como las regiones Chaqueña, Nordeste y
Noroeste; las diferencias no deben ser interpretadas desde una perspectiva “espacialista”, ya que en
cada una de las regiones de referencia se reproducen la estructura social y los procesos de
diferenciación y fragmentación predominantes en el nivel nacional.

Con posterioridad a la regionalización de Chiozza y Aranovich, el golpe cívico-militar de


marzo de 1976 que instauró una de las peores dictaduras conocidas en la historia argentina, también
habría de ejercer efecto en la comunidad geográfica y sus “referentes”. La persecución política, el
clima de censura y autocensura, la intervención de las Universidades y organismos de investigación,
entre otras medidas, no contribuyeron a la formulación de mejores propuestas.

En este nuevo contexto, la sexta regionalización que pondremos en consideración, fue


propuesta por Juan Roccatagliata en 1976 y actualizada en 1985. Las particularidades de las
diferentes regiones propuestas por este autor pueden verse en la tabla 6.

La propuesta de Roccatagliata establece menor nivel de diferenciación interregional


(coeficiente de variación interregional 10,33%) que el de otras regionalizaciones anteriores. La peor
situación relativa le corresponde también a la región NEA y Chaco y la mejor a la Patagonia,
seguida muy cerca por la Metropolitana (ya que el autor no incluye a los sectores más pauperizados
del segundo y tercer cordón).

La séptima regionalización que examinaremos fue propuesta por Horacio Lorenzini y Raúl
Rey Balmaceda en 1992. Los valores de los diversos componentes del índice de calidad de vida de
las diferentes regiones pueden verse en la tabla 7.

La regionalización de Lorenzini y Rey Balmaceda se encuentra en un nivel inferior al


propuesto por Difrieri o Siragusa hace casi 5 décadas en lo que respecta a su capacidad de
discriminación del nivel de diferenciación interregional (coeficiente de variación interregional
9,11%). Además de su escaso poder de diferenciación, resulta llamativa la asimetría entre el peso
demográfico de la Llanura Platense (más de 29 millones de habitantes) y las restantes regiones
propuestas, lo cual le resta más validez aún como instrumento de análisis. La peor situación relativa
le corresponde, según esta división, a la Meseta Subtropical y la mejor a la Patagonia.

Además de estas siete regionalizaciones propuestas por geógrafos, consideraremos dos más
que han tenido mucha repercusión en la geografía argentina: la del CONADE y la del INDEC.

La regionalización establecida por el CONADE en 1967 muestra los siguientes valores en


los componentes del índice de calidad de vida (tabla 8).

La regionalización del CONADE muestra un buen nivel de diferenciación interregional


(coeficiente de variación 10,80%). Al segregar la región de Comahue de la Patagonia (y de parte de
la región pampeana) se le resta envergadura demográfica a la Patagonia. La peor situación relativa
le corresponde claramente al NEA y NOA y las mejores a Patagonia y Comahue.

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Finalmente la regionalización establecida por el INDEC en 1980 muestra diversidades en


los valores de los distintos componentes del índice de calidad de vida (tabla 9).

La regionalización del INDEC también muestra un nivel de diferenciación interregional


razonable, ya que es comparable con el de las mejores propuestas por los geógrafos (coeficiente de
variación 10,61%). La peor situación relativa le corresponde claramente al NEA y la mejor a la
Patagonia.

Tomando en cuenta la totalidad de las regionalizaciones presentadas, la región con mejor


situación relativa es la Patagonia del CONADE (índice 7,84) y la peor es el Chaco de Difrieri
(índice 5,33).

3. Conclusiones

Una comparación de las propuestas más representativas de los últimos 60 años nos permite
afirmar que, en términos de capacidad de discriminación de las condiciones de vida de la población,
la sucesión de propuestas no implicó necesariamente evolución en las ideas de la comunidad
geográfica. La relación entre el momento en que fueron efectuadas las propuestas y su poder de
discriminación muestra cierta relación, aunque extremadamente débil (ver polinómica en figura 1),
fundamentalmente por algunas regionalizaciones efectuadas en los últimos 10 años. Es posible
distinguir 2 subperíodos: las regionalizaciones efectuadas hasta 1975, donde se observa cierta
“evolución” de las ideas y las efectuadas con posterioridad a ese año, en donde aparecen tendencias
contradictorias.

El análisis confirma, sin embargo, la existencia de un fuerte nivel de desigualdad en la


calidad de vida de la población residente en las diferentes regiones argentinas y la mayor aptitud de
algunas regionalizaciones para poner en evidencia este proceso.

No debemos dejar de insistir, sin embargo, en que estas diferencias no deben ser
interpretadas simplemente desde una perspectiva “espacialista”, ya que en cada una de las regiones
de referencia se reproducen, a otra escala, la estructura social y los procesos de diferenciación y
fragmentación predominantes en el nivel nacional e internacional. Estos procesos estructurales no
ocurren en el “vacío”; al retroalimentarse la dinámica previa de agentes y grupos sociales ganadores
y perdedores en diversas geografías, tenemos como resultado que los perdedores que residen en
regiones marginadas resultan doblemente penalizados. Esta circunstancia debe ser especialmente
tenida en cuenta a la hora de formular políticas para mitigar o revertir los efectos generados por la
aplicación de recetas neoliberales en la Argentina desde finales del XX.

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la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

TABLAS

Tabla 1:Análisis de la regionalización de Rohmeder según criterios de bienestar (2001)

Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR


(miles) sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Quichua 2044,8 6,27 18,86 54,9 31,43 41,76 21,08 2,67 0,72
Sierras 2871,4 7,26 16,74 47,89 18,02 30,59 16,15 5,2 0,82
Pampeanas
Cuyo 2668,8 7,04 14,97 51,31 16,15 28,75 19,91 3,89 0,73
Cordillera Meridional 288,3 7,17 13,44 49,11 20,32 31,93 23,49 4,46 0,87

Chaco 3458,8 5,6 20,93 60,28 44,66 43,24 29,48 2,39 0,69
Misiones 983,8 5,61 21,51 57,88 47,87 35,55 34,54 2,13 0,71
Mesopotamia 2189,1 6,11 20,19 54,38 24,18 33,44 25,58 2,69 0,49
Pampa 9114,7 7,19 13,47 42,02 12,48 22,68 17,24 3,96 0,52
GBA 12156 6,94 14,42 46,08 16,98 26,45 13,41 5,45 0,47
Patagonia 1502,7 7,6 14,17 42,85 11,56 27,13 18,7 3,72 0,88
Nivel de discriminación (sigma/media)= 0,68/6,68 = 10,25 %
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007)

Tabla 2:Análisis de la regionalización de Daus según criterios de bienestar (2001)

Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR


(miles) sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Noroeste 1688,5 6,28 18,55 55,17 31,18 41,81 20,8 2,66 0,72
Chaco 4118,6 5,73 20,29 59,05 42,44 41,85 28,5 2,47 0,69
Mesopotamia 3128,4 5,98 20,38 55,26 31,58 33,98 28,29 2,49 0,57
Sierras Pampeanas 1530,8 6,8 17,98 50,85 24,83 36,05 20,01 2,91 0,81

Cuyo 2359,7 7,05 14,72 51,06 16,1 28,75 19,62 3,95 0,73
Pampa 22460,3 7,09 14,19 44,34 14,61 24,86 14,75 5,02 0,51
Estepa 248,4 7,06 13,43 52,3 14,81 26,04 26,17 2,47 0,8
Patagonia 1746,7 7,53 14,04 43,68 12,97 27,93 19,37 3,87 0,88
Nivel de discriminación (sigma/media)= 0,58/6,69 = 8,74%
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

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Velázquez, G. (2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de
la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Tabla 3:Análisis de la regionalización de Difrieri según criterios de bienestar (2001)

Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR


(miles) sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Puna 1361,1 6,34 18,86 54,64 29,88 41,25 19,65 2,85 0,71
Sierras Subtropicales 1308,4 6,46 20,54 50,13 29,05 37,67 20,4 3,67 0,71

Andes áridos 235,1 7,04 12,87 52,43 16,64 32,03 22,45 2,98 0,8
Andes patagónicos 252,5 7,49 12,62 44,58 16,76 28,29 18,81 5,19 0,85

Precordillera 1072,6 7,17 15,03 50,13 14,17 27,84 16,06 4,91 0,71
Sierras y bolsones 3636 7,2 16,71 48,53 17,71 30,16 17,58 4,78 0,81

Chaco 2908,5 5,33 20,94 63,84 48,65 45,47 31,83 1,91 0,67
Pampa seca 904,3 7,09 13,96 50,35 15,43 27,32 22,08 3,45 0,75
Pampa húmeda 21005,5 7,04 14,02 44,31 15,09 24,86 14,95 4,83 0,49
Mesopotamia 3077,4 5,95 20,53 55,66 32,1 34,27 28,77 2,44 0,58
Patagonia 1518,8 7,54 14,34 43,69 12,33 27,73 19,48 3,64 0,89
Nivel de discriminación (sigma/media) = 0,65/ 6,71 = 9,77%
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

Tabla 4:Análisis de la regionalización de Siragusa según criterios de bienestar (2001).


Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR
(miles) sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Noroeste 2939,3 6,38 19,81 52,63 30,17 39,83 20,43 3,07 0,72
Chaqueña 3163,7 5,45 19,88 62,83 47,45 43,96 31,5 1,88 0,69
Mesopotamia 3402,9 6,05 19,8 54,63 30,99 33,71 27,6 2,59 0,58
Pampeana 20651,3 7,04 14,01 44,29 14,92 24,82 14,87 4,86 0,48
Sierras 3023,2 7,4 16,77 46,84 14,27 28,48 15,75 5,46 0,82
Pampeanas
Cuyo 2260,7 7,03 14,67 51,12 16,32 28,65 19,84 3,9 0,73
Patagonia 1839,6 7,51 14,05 44,24 13,19 28,03 19,75 3,78 0,88
Nivel de discriminación (sigma/media) = 0,70/6,69 = 10,50 %
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

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Velázquez, G. (2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de
la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Tabla 5:Análisis de la regionalización de Chiozza y Aranovich según criterios de bienestar


(2001)
Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR
(miles) sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Noroeste 4304,2 6,19 18,4 54,72 34,83 41,16 22,97 2,69 0,72
Chaqueña 2048 5,36 23,22 63,48 46,61 44 31,39 2,18 0,68
Nordeste 2039,6 5,66 22,53 59,48 40,3 37,32 32,92 2,04 0,67
Oasis 2713,4 7,41 16,57 47,55 14,07 28,2 15,76 5,6 0,82
Serranos
Oasis 2315,7 7,03 14,65 51,25 16,33 28,7 20,04 3,87 0,73
cordilleranos
Pampeana 9562,9 7,13 13,5 42,61 12,58 23,13 17,67 3,64 0,51
Metropolitana 12534,3 6,95 14,43 54,68 16,75 26,2 13,22 5,62 0,47
Patagonia 1763,8 7,53 14,04 43,77 12,95 27,87 19,41 3,85 0,88
Nivel de discriminación (sigma/media) = 0,76 / 6,66 = 11,48%
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

Tabla 6:Análisis de la regionalización de Roccatagliata según criterios de bienestar (2001)

Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR


(miles) Sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Metropolitana 6342,4 7,51 12,56 37,56 9,29 19,96 10,36 8,12 0,44
Pampeana 17873,6 6,91 14,9 47,22 16,87 26,98 17,13 3,65 0,55
NEA y Chaco 4077,4 5,39 22,73 62,62 45,84 41,61 32,8 2,09 0,66
NOA 3796,5 6,23 18,66 54,34 33,42 40,86 22,21 2,79 0,71
Cuyana 2491,9 7,07 14,62 51,02 15,72 28,55 19,69 3,99 0,74
Sierras Pampeanas 857,8 6,85 18,8 48,31 24,76 36,27 19,46 2,8 0,82

Patagonia 1842 7,53 14,03 43,94 12,99 27,88 19,53 3,83 0,89
Marítima Antártica

Nivel de discriminación (sigma/media)= 0,70/6,78 = 10,33%


Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

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Velázquez, G. (2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de
la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Tabla 7:Análisis de la regionalización de Lorenzini y Rey Balmaceda según criterios de


bienestar (2001)
Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR
(miles) Sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
Noroeste 1516,6 6,23 18,58 56,14 31,67 42,71 21,02 2,66 0,72
Llanura Platense 29382,5 6,82 15,52 47,28 19,41 28,05 17,62 4,43 0,54

Meseta Subtropical 1004,8 5,62 21,58 57,79 47,59 35,57 34,48 2,13 0,71

Sierras Pampeanas 1274,1 6,86 18,15 50,37 24,12 35,75 19,53 2,99 0,82

Cuyo 2241,3 7,08 14,33 50,81 15,66 28,39 19,45 4,01 0,73
Patagonia 1860,3 7,51 14,13 44,29 13,3 27,92 19,79 3,78 0,89
Nivel de discriminación (sigma/media) = 0,61/6,69 = 9,11%
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin
cobertura por obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin
descarga de agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que
superan las 2 personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado
menor a primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado
universitario completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

Tabla 8:Análisis de la regionalización del CONADE según criterios de bienestar (2001)


Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR
(miles) Sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
NOA 4686,1 6,17 18,37 54,97 35,27 41,3 23,25 2,67 0,72
NEA 4015 5,41 23,54 61,93 44,76 41,08 32,18 2,22 0,65
Centro 4187,5 7,37 15,71 45,97 13,24 25,7 17,9 4,89 0,77
Cuyo 2469,8 7,02 14,68 51,25 16,43 28,7 19,95 3,87 0,73
Pampeana 8282 7,06 13,79 42,61 13,22 23,85 17,27 3,87 0,47
Metropolitana 10663,4 6,54 15,83 51,79 21,37 30,1 15,64 3,35 0,48
Comahue 2179,6 7,52 13,02 45,25 10,73 24,92 19,25 3,92 0,82
Patagonia 782 7,84 14,73 35,44 10,83 25,55 16,45 3,68 0,9
Nivel de discriminación (sigma/media)= 0,74 / 6,87 = 10,80 %
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

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Velázquez, G. (2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de
la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Tabla 9 Análisis de la regionalización del INDEC según criterios de bienestar (2001)

Regiones Población ICV TMI % pob % pob % pob % pob % pob IR


(miles) Sobsoc Sretrete Hacin Ed <1ria EdUniv Amb
NOA 4584,2 6,23 18,6 54,07 34,4 40,94 22,82 2,68 0,72
NEA 3462,4 5,38 23,93 62,37 45,31 41,07 32,4 2,27 0,64
Cuyo 2639,9 7,04 15,15 51,33 16,16 28,76 19,91 3,89 0,74
Pampeana 12380,5 7,18 14,49 43,53 13,01 24,07 17,55 4,19 0,57
Metropolitana 12427,9 6,91 14,67 46,49 17,38 26,78 13,59 5,35 0,47
Patagónica 1786,9 7,53 13,94 43,76 12,95 27,86 19,42 3,86 0,89
Nivel de discriminación (sigma/media) = 0,71 / 6,71= 10,61%
Referencias: ICV: índice de calidad de vida; TMI: tasa de mortalidad infantil 2000-2002; %pob sobsoc: % de población sin cobertura por
obra social, plan de salud privado o mutual; %pob Sretrete: % de población que reside en hogares que tienen inodoro sin descarga de
agua o carecen de inodoro; %pob Hacin: % de población en hogares hacinados, considerando como tales a aquellos que superan las 2
personas por cuarto; %pob Ed<1ria: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado menor a
primario completo; %pob EdUniv: % de población de 15 años o más que ya no asiste y con nivel de instrucción alcanzado universitario
completo; IR Amb: Índice de riesgo ambiental (García, 2001).
Fuente: Elaboración personal sobre la base de Censo 2001, estadísticas vitales y Velázquez (2007).

FIGURAS
g
12

Chiozza
11,5

11 CONADE
discriminación del bienestar

INDEC
Siragusa
10,5 Rohm eder Roccatagliata

10
Difrieri

9,5

Rey Balm aceda

9
Daus

8,5
Regresión (mínimos cuadrados)
2
y = -0,0015x + 5,8846x - 5784
2
R = 0,1635
8
1940 1950 1960 1970 1980 1990 2000

año de la propuesta

Figura 1. Relación entre regionalizaciones y discriminación del bienestar en


Argentina.

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la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

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la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Figura 3.

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Velázquez, G. (2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de
la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Figura 4.

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Velázquez, G. (2008): “Las regionalizaciones argentinas: evolución de su capacidad de discriminación del bienestar de
la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

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la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

Figura 6.

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la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

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Figura 11

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la población (1943-1992)”, GeoFocus (Artículos), nº 8, p. 18-43 ISSN: 1578-5157

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Una versión preliminar de este trabajo fue presentada en la XI Conferencia Iberoamericana sobre SIG. Luján, UNLU,
2007. Agradecemos muy especialmente las sugerencias formuladas por el Dr. Antonio Moreno y los aportes de los
evaluadores de la primera versión.

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