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Resumen Unidad 1 Fisiología

Anatomía: ciencia de las estructuras corporales y de las relaciones entre ellas.

Fisiología: ciencia que estudia las funciones corporales, cómo funcionan las distintas partes del cuerpo.

NIVELES DE ORGANIZACIÓN ESTRUCTURAL

Los niveles de organización del cuerpo humano son 6, que de menor a mayor son: el químico, el celular,
tisular, de órganos, de aparatos y sistemas y el organismo.

Nivel químico: comprende los átomos y las moléculas. Los átomos son las unidades más chicas de materia
que participan en las reacciones químicas, y las moléculas se forman por dos o más átomos.

Nivel celular: las moléculas se combinan entre sí para formar células. Las células son las unidades
estructurales básicas de funcionamiento del organismo. Las células son las unidades vivientes más
pequeñas del organismo. Hay diferentes tipos de células: musculares, nerviosas, etc.

Nivel tisular: los tejidos son grupos de células y material circundante que trabajan en conjunto para
cumplir una función. Existen 4 tipos de tejidos en el organismo: el epitelial, el conectivo, el muscular y el
nervioso.

Nivel de órganos: se unen los distintos tipos de tejidos. Los órganos son estructuras formadas por dos o
más tipos distintos de tejidos. Poseen funciones específicas y tienen una forma característica.

Nivel de aparatos y sistemas: un aparato o sistema está formado por órganos relacionados entre sí con
una función en común. A veces un mismo órgano forma parte de más de un aparato o sistema.

Nivel del organismo: el más alto de los niveles de organización. Un organismo es un ser vivo. Todas las
partes del cuerpo humano funcionando en conjunto hacen al organismo.

CARACTERISTICAS DEL ORGANISMO HUMANO VIVO

Procesos vitales básicos

1) Metabolismo: es la suma o el conjunto de todos los procesos químicos que se producen en el


cuerpo. Una fase es el catabolismo que es la ruptura de moléculas complejas en moléculas más
simples. La otra fase es el anabolismo que es la construcción de sustancias químicas complejas a
partir de elementos más simples.
2) Respuesta: capacidad de detectar cambios y responder a ellos. Las células nerviosas responden
enviando impulsos eléctricos, los músculos responden contrayéndose.
3) Movimiento: incluye los movimientos de todo el cuerpo, de órganos, de células y hasta de
pequeños orgánulos dentro de las células.
4) Crecimiento: es el aumento del tamaño corporal como resultado del aumento del tamaño o del
número de las células, o ambas.
5) Diferenciación: es el proceso por el cual las células no especializadas se transforman en
especializadas. Cada tipo celular posee una estructura y función específica, distinta de su
precursora. Por ejemplo los glóbulos rojos y blancos se diferencian de sus células precursoras no
especializadas.
6) Reproducción: es la formación de nuevas células para crecimiento, reparación o reemplazo, y a
la producción de un nuevo individuo.

Homeostasis

Es la condición de equilibrio en el medio interno, gracias a los múltiples procesos de regulación corporal.
El estado de equilibrio del cuerpo puede modificarse dentro de estrechos márgenes compatibles con la
vida. Por ejemplo la glucemia se debe mantener entre cierto rango. Todas las estructuras del organismo
contribuyen a mantener el medio interno en sus límites normales.
Líquidos corporales

Son soluciones diluidas que contienen solutos disueltos y se encuentran dentro y fuera de las células.

Líquido intracelular: es el líquido dentro de las células.

Líquido extracelular: líquido fuera de las células. Y el líquido extracelular que se encuentra entre las células
de los tejidos se conoce como líquido intersticial.

El líquido extracelular que se encuentra dentro de los vasos sanguíneos se denomina plasma. El que está
dentro de los vasos linfáticos se conoce como linfa. Dentro del encéfalo y la médula espinal es el líquido
cefalorraquídeo. En las articulaciones es el líquido sinovial y dentro de los ojos es el humor acuoso o el
cuerpo vítreo.

Como el líquido intersticial rodea todas las células del cuerpo, se lo denomina medio interno.

CONTROL DE LA HOMEOSTASIS

La homeostasis del cuerpo se ve continuamente alterada. Algunas alteraciones provienen del medio
externo como calor o falta de oxígeno. Otras alteraciones provienen en el medio interno como la
disminución de la glucemia en sangre.

El cuerpo posee muchos sistemas de regulación para restaurar el equilibrio del medio interno. El sistema
nervioso y el sistema endócrino trabajan en conjunto o individualmente, para regular el equilibrio. El
sistema nervioso regula la homeostasis enviando impulsos nerviosos. El sistema endócrino posee
glándulas que secretan hormonas (moléculas mensajeras) dentro de la sangre. Los impulsos nerviosos
provocan cambios veloces y las hormonas actúan de manera más lenta.

Sistemas de retroalimentación

El cuerpo regula su medio interno por varios sistemas de retroalimentación. Un sistema de


retroalimentación es un ciclo de fenómenos en donde una determinada condición corporal es
continuamente supervisada, evaluada, modificada.

Cada variable que se supervisa se denomina condición controlada. Por ejemplo la temperatura corporal,
nivel de glucemia en sangre, etc. Cualquier condición que causa un cambio en la condición controlada se
denomina estímulo.

Un sistema de retroalimentación está formado por 3 componentes básicos:

1) Receptor: es la estructura del cuerpo que observa los cambios en una condición controlada y
envía la información a un centro regulador. Envía una señal de entrada o aferente. La señal de
entrada puede ser un impulso nervioso o señales químicas.
2) Centro regulador: o integrador. El cual establece el rango de normalidad de la condición
controlada. Evalúa las señales que recibe de los receptores y genera señales de salida cuando
son necesarias (eferentes). Estas señales de salida se producen por impulsos nerviosos,
hormonas u otras señales químicas.
3) Efector: es la estructura del cuerpo que recibe las señales de salida y produce una respuesta o
efecto que modifica la condición controlada. Casi todos los órganos o tejidos del cuerpo
funcionan como efectores.

Un grupo de receptores y efectores en comunicación con su centro regulador conforman un sistema de


retroalimentación. En estos sistemas se devuelve información para modificar la condición controlada de
alguna forma, ya sea revirtiéndola o intensificándola.

Sistemas de retroalimentación negativa: cuando se revierte un cambio en la condición controlada. Por


ejemplo la presión arterial, si está muy elevada la respuesta será disminuirla, en cambio, si es muy baja,
la respuesta será de aumentar los latidos. En este tipo de sistemas la acción se detiene cuando la condición
controlada regresa a la normalidad.
Sistemas de retroalimentación positiva: tienden a reforzar el cambio producido por la condición
controlada. Un ejemplo es en el parto normal donde las primeras contracciones funcionan como estímulo
para aumentar la fuerza de contracción de las paredes musculares del útero. Estos sistemas deben
detenerse mediante alguna señal fuera del sistema. Ya que si no se detiene puede salirse de control.

Desequilibrios homeostáticos

Trastorno: es cualquier perturbación de la estructura o la función.

Enfermedad: designa un padecimiento caracterizado por una serie determinada de signos y síntomas.

Una persona que padece una enfermedad puede experimentar síntomas, que son cambios subjetivos en
las funciones corporales que no son evidentes al observados (dolor de cabeza, náuseas). Los cambios
objetivos que un médico puede observar y medir son signos (fiebre, presión arterial alta).

ORGANIZACIÓN DE LA MATERIA

Elementos químicos: sustancia que no puede dividirse en otra más simple por medios químicos comunes.
Todas las formas de materia (solido, líquido, gaseoso) están compuestas por un número limitado de
elementos químicos.

En el cuerpo hay 4 elementos que constituyen el 96% de la masa corporal: oxígeno, carbono, hidrógeno y
nitrógeno. Ocho elementos menores que constituyen el 3,8% son: calcio, fósforo, potasio, azufre, sodio,
cloro, magnesio y hierro. En pequeñas cantidades están los oligoelementos que corresponden el 0,2%.

Estructura atómica

Cada elemento está formado por átomos, que son las menores unidades de materia que conservan las
propiedades y las características del elemento.

La parte central y densa de un átomo es el núcleo. Dentro del núcleo se encuentran los protones:
partículas con carga eléctrica positiva, y los neutrones: partículas sin carga. Los electrones, de carga
negativa, se mueven en el espacio que rodea al núcleo. Hay grupos específicos de electrones que tienen
mayor probabilidad de moverse dentro de ciertas regiones. Estas regiones se denominan niveles de
energía o capas de electrones, y se representan con un círculo alrededor del núcleo.

El primer nivel de energía (el más cercano al núcleo)


contiene hasta 2 electrones. El segundo nivel puede
tener hasta 8 electrones y el tercer nivel y mayores
hasta 18 electrones. Los niveles de energía se llenan
en orden a partir del primer nivel. En la imagen se ve
el átomo de sodio (Na) de 11 electrones.

El número de electrones es igual al número de


protones. Debido a esto los cargas negativas de los
electrones y positivas de los protones se neutralizan
entre sí. Cada átomo es eléctricamente neutro.

Número atómico: es el número de protones en el núcleo de un átomo.

Número de masa: es la suma de los protones y neutrones.

Isótopos: son átomos de un mismo elemento que tienen distinto número de neutrones, por ende distinto
número de masa.
El número de electrones de un átomo determina sus propiedades químicas. Pese a que los isótopos de un
elemento tengan distintos números de neutrones, sus propiedades químicas son las mismas porque el
número de electrones es el mismo.

Iones, moléculas y compuestos

Los átomos de cada elemento pueden perder, ganar o compartir electrones con otros átomos. La forma
en la que se comparten los electrones hace que los átomos tengan carga eléctrica y pasen a ser iones, o
que se unan entre sí para formar moléculas.

Ion: es un átomo con carga positiva o negativa, ya que tiene un número desigual de protones y electrones.
La ionización es el proceso de ceder o ganar electrones.

Catión: ion con carga positiva

Anión: ion con carga negativa

Molécula: se forma por la combinación de dos átomos al compartir electrones.

Compuesto: sustancia que contiene átomos de dos o más elementos distintos. Por ejemplo el agua.

Radical libre: es un átomo o grupo de átomos cargados eléctricamente con un electrón no apareado en
su capa más externa (de valencia). Esto los hace muy inestables, por lo que el electrón impar busca
aparearse para salir del desequilibrio. Esto provoca una reacción en cadena. Los radicales libres se tornan
estables cuando ceden su electrón no apareado o cuando captan un electrón de otra molécula.

ENLACES QUÍMICOS

Los enlaces químicos son las fuerzas que mantienen unidos a los átomos de una molécula o de un
compuesto. La posibilidad de que un átomo forme un enlace químico con otro depende del número de
electrones en su nivel de energía más externo (nivel de valencia).

Átomos con 8 electrones en su nivel de valencia son químicamente estables, por lo que es improbable
que formen enlaces químicos con otros átomos.

Ley del octeto: un átomo tiene mayor probabilidad de unirse a otro si en el proceso quedan ambos con 8
electrones de valencia. Para que esto suceda un átomo puede ceder, ganar o compartir sus electrones en
su nivel de valencia con otro átomo.

Hay 3 tipos de enlaces químicos:

Enlaces iónicos: cuando los átomos ganan, pierden o ceden uno


o más electrones, se forman iones. Los iones con cargas opuestas
se atraen entre sí. La fuerza de atracción que mantiene unidos a
los iones de cargas opuestas es una unión iónica. Por ejemplo los
átomos de sodio (Na) y cloro (Cl). Si el de sodio pierde el electrón,
se va a quedar con 8 en su nivel segundo nivel y se transforma
en un catión (positivo). Por otro lado el cloro tiene 7 electrones
en su nivel de valencia, y al ganar un electrón tendrá 8 y pasará
a ser un anión (carga negativa). Cuando un átomo de sodio cede
su único electrón de valencia a un átomo de cloro, las cargas positivas y negativas unen firmemente a
ambos iones y forman un enlace iónico.

En general los compuestos iónicos se presentan en forma sólida. En el cuerpo se encuentran en los huesos
y dientes.

Enlaces covalentes: cuando dos o más átomos comparten electrones (no se ganan ni ceden). Cuanto
mayor es el número de electrones compartidos entre átomos, más fuerte será el enlace. Los enlaces
covalentes pueden formarse entre átomos del mismo elemento o de distintos elementos.
Cuando dos átomos comparten un par de electrones se forma un enlace covalente simple. Cuando se
comparten dos pares es un enlace covalente doble, y si son 3 pares será un enlace covalente triple.

- Enlace covalente no polar: cuando dos átomos comparten electrones por igual, ningún átomo
los atrae con mayor fuerza. Los enlaces entre dos átomos idénticos son
siempre uniones covalentes no polares.
- Enlace covalente polar: cuando se comparten electrones en forma
desigual, el núcleo de un átomo atrae con mayor fuerza el par de
electrones. Cuando se forman enlaces covalentes polares, la molécula
resultante tiene una carga parcial negativa cerca del átomo que atrae
con mayor fuerza los electrones. Y el otro átomo tendrá una carga
parcial positiva.

Puentes de hidrógeno: los enlaces covalentes polares que se forman entre átomos de hidrógeno y otro
átomos dan origen a los puentes de hidrógeno. Se forma un puente de hidrógeno cuando un átomo de
hidrógeno con carga positiva atrae a la carga negativa de los átomos electronegativos vecinos. Los puentes
de hidrógeno resultan de la atracción de partes de moléculas con cargas opuestas.

Los puentes de hidrógeno son débiles en comparación


con los enlaces iónicos o covalentes. Por lo tanto no
pueden formar moléculas. Sin embargo los puentes de
hidrógeno establecen importantes ligaduras entre
moléculas o entre distintas partes de una molécula
grande.

Los puentes de hidrógeno entre moléculas vecinas de


agua le proporcionan un importante grado de cohesión,
que es la tendencia a mantenerse juntas.

REACCIONES QUÍMICAS

Se produce una reacción química cuando se forman uniones nuevas o se rompen uniones anteriores entre
átomos.

Las sustancias al comienzo de la reacción son los reactantes. Las sustancias al final de la reacción son los
productos. Por ejemplo dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno son los reactantes, y la molécula
de agua es el producto.

Formas de energía y reacciones químicas

Todas las reacciones químicas implican la transferencia de energía. Energía es la capacidad de realizar
trabajo. Las dos formas principales de energía son:

- Energía potencial: energía almacenada por la materia gracias a su posición.


- Energía cinética: energía de la materia en movimiento

La energía química es una forma de energía potencial almacenada en las uniones de las moléculas y los
compuestos. La cantidad total de energía presente al principio y al final de la reacción química no varía.
La energía no se puede crear ni destruir, pero si se puede transformar. Este principio se conoce como ley
de conservación de energía.

La conversión de energía de una forma a otra libera calor por lo general, el cual se utiliza para mantener
la temperatura corporal dentro de valores normales.

Transferencia de energía en las reacciones químicas


Los enlaces químicos representan energía química almacenada, y las reacciones químicas ocurren cuando
se forman enlaces nuevos o se rompen viejos.

Las reacciones exergónicas liberan más energía de la que absorben. Las reacciones endergónicas
absorben más energía de la que liberan. La energía que se libera durante una reacción exergónica es
utilizada para llevar a cabo reacciones endergónicas.

Energía de activación

Las partículas de materia como átomos, iones y moléculas, tienen energía cinética, se mueven y chocan
entre sí. Una colisión con fuerza suficiente puede ocasionar la ruptura de los enlaces químicos o formar
uno nuevo. La energía de colisión necesaria para romper los enlaces químicos se denomina energía de
activación. Cuando se forman nuevos enlaces, se libera energía al medio.

La concentración de partículas y la temperatura influyen sobre la posibilidad de que ocurra una colisión y
se produzca una reacción química.

Concentración: si hay más cantidad de partículas presentes en un espacio, mayor es la probabilidad de


que choquen entre sí. Puede aumentar la cantidad de partículas en un espacio determinado o aumentar
la presión en ese espacio.

Temperatura: a medida que la temperatura aumenta, las partículas de materia se mueven más rápido.
Así las partículas chocarán con mayor fuerza y será más probable que choquen.

Catalizadores

La temperatura y la cantidad de moléculas en los líquidos corporales son bajas como para que se
produzcan la mayor parte de las reacciones químicas necesarias para mantener la vida. Aumentar la
temperatura y la cantidad de partículas puede llegar a dañar o matar las células.

Los catalizadores son compuestos químicos que aceleran las reacciones químicas por la disminución de
la energía de activación necesaria para que ocurra la reacción. Los catalizadores más importantes son
enzimas.

Un catalizador disminuye la cantidad de energía de activación necesaria para que comience la reacción.
Para que se produzca las reacciones necesarias, las partículas no solo deben chocar con suficiente fuerza,
sino también hacerlo en el lugar correcto. El catalizador ayuda a orientar a las partículas para que
colisionen. El catalizador permanece sin cambios al finalizar la reacción y puede actuar en varias
reacciones sucesivas.

Tipos de reacciones químicas

- Reacciones de síntesis: o reacciones anabólicas, cuando dos o más átomos, iones o moléculas se
combinan para formar moléculas nuevas y más grandes. Las reacciones anabólicas suelen ser
endergónicas ya que absorben más energía de la que liberan.
- Reacciones de degradación: o reacciones catabólicas. Donde moléculas grandes se dividen en
átomos, iones o moléculas más pequeñas. Estas reacciones suelen ser exergónicas, ya que liberan
más energía de la que absorben.
- Reacciones de intercambio: consisten en reacciones de síntesis como de degradación. Donde se
rompen enlaces (degradación) para formarse
nuevos (síntesis). En el ejemplo los iones
cambian de pareja, pero las cantidades se
mantienen iguales.
- Reacciones reversibles: cuando los productos pueden volver a formar los reactivos originales.
Algunas reacciones son reversibles solo en determinadas condiciones (agua, calor). Muchas
reacciones reversibles requieren de catalizadores (enzimas)
COMPUESTOS Y SOLUCIONES INORGANICOS

Los compuestos inorgánicos carecen de carbono y tienen estructuras simples. Ejemplos son el agua,
numerosas sales, ácidos y bases. Pueden tener enlaces iónicos o covalentes.

Los compuestos orgánicos siempre contienen carbono, por lo general llevan hidrógeno y siempre forman
enlaces covalentes.

Agua

Una propiedad muy importante del agua es su polaridad, la


distribución desigual de sus electrones de valencia que le dan una
carga parcial negativa cerca del núcleo y dos cargas parciales
positivas cerca de sus átomos de hidrógeno. Esta propiedad hace
que sea un excelente solvente para otras sustancias. También le da
cohesión a las moléculas de agua y resistencia a los cambios de
temperatura.

En una solución, una sustancia denominada solvente disuelve a


otra sustancia conocida como soluto.

Los solutos que poseen carga o que contienen uniones covalentes polares son hidrófilos, es decir, que se
disuelven en agua. Como el azúcar y la sal.

Las moléculas que contienen mayor proporción de enlaces covalentes no polares son hidrófobas, no son
solubles en agua.

El agua al poder disolver muchas sustancias distintas, es un medio ideal para las reacciones metabólicas.
Permite que los reactivos disueltos choquen entre sí para formar productos. También disuelve productos
de desecho, lo que hace posible eliminarlos por orina.

Propiedades térmicas del agua

El agua puede absorber o liberar una gran cantidad de calor mediante un ligero cambio de su temperatura.
Esta capacidad se debe a los numerosos puentes de hidrógeno que hay en el agua. A medida que el agua
absorbe energía térmica, parte de esa energía se utiliza para romper esos puentes. Así queda menos
energía para aumentar el movimiento de moléculas de agua, lo que elevaría su temperatura. La gran
cantidad de agua que tiene el cuerpo disminuye el impacto de los cambios de temperatura del ambiente
y ayuda a mantener la homeostasis de la temperatura corporal.

El agua requiere una gran cantidad de calor para pasar de líquido a gaseoso. A medida que se evapora de
la superficie de la piel, elimina gran cantidad de calor y proporciona un importante mecanismo de
enfriamiento.

El agua como lubricante

La lubricación es necesaria en el tórax (cavidades pleurales y pericárdicas) y en el abdomen, donde los


órganos se rozan. También se necesita en las articulaciones donde huesos, ligamentos y tendones están
en contacto. Dentro del tracto intestinal, el moco y otras secreciones acuosas humedecen los alimentos,
lo que favorece su paso por el tubo digestivo.

Soluciones, coloides y suspensiones

Mezcla: es una combinación de elementos o compuestos que se hallan físicamente unidos pero no
mediante enlaces químicos. Las soluciones, coloides y suspensiones son diferentes tipos de mezclas.

Solución: los solutos una vez mezclados permanecen dispersos uniformemente entre las moléculas del
solvente. Tiene apariencia clara y transparente.
Coloides: se diferencian de las soluciones sobre todo por el tamaño de las partículas que los forman. Las
partículas de soluto en un coloide son lo suficientemente grande como para dispersar la luz. EJ: la leche.

Suspensión: el material suspendido puede mezclarse con el líquido o medio de suspensión durante algún
tiempo, pero finalmente sedimenta. Por ejemplo la sangre.

Ácidos, bases y sales

Cuando ácidos, sales o bases se disuelven en agua se disocian, se separan en iones que son rodeados por
moléculas de agua

Ácido: sustancia que se disocia (separa) en uno o más iones hidrógeno (H+) y en uno o más aniones. Como
el H+ es un único protón con carga positiva, se los conoce a los ácidos por ser dadores de protones (ya que
se disocian en hidrógenos)

Base: capta H+ de una solución y se lo conoce como aceptor de protones. Muchas bases se disocian en
iones hidroxilo (OH-) y en cationes.

Sal: cuando se disuelve en agua se disocia en aniones y cationes. Pero ninguno es hidrógeno ni hidroxilo.
Las sales como el cloruro de potasio son importantes para la transmisión de las corrientes eléctricas.

Los ácidos y bases reaccionan entre sí para formar sales.

Equilibrio ácido-base: concepto de pH

Para asegurar la homeostasis, los líquidos corporales


deben tener cantidades similares de ácidos y bases.
Cuanto mayor sea el número de iones hidrógeno
disueltos en una solución, más ácida será. Y si es mayor
el número de hidroxilos en una solución será más
alcalina.

La acidez de una solución se expresa en la escala de pH que va desde 0 a 14. Esta escala se basa en la
concentración de iones de H+ en una solución. El punto medio de la escala es 7, donde las concentraciones
de H+ e OH- son iguales. Una sustancia con pH 7 como el agua es neutra.

Una solución que tiene mayor concentración de hidrógeno es más ácida y su pH es menor a 7. Una
solución con mayor concentración de hidroxilo es más alcalina (básica) y su pH será mayor que 7.

Mantenimiento del pH: sistemas amortiguadores o buffers

El pH de los líquidos corporales puede variar, pero existen límites estrechos considerados normales para
el correcto funcionamiento. Existen mecanismos homeostáticos para mantener el pH en sus valores
normales. Algunos valores son:

Los valores de pH de la sangre son normales entre 7,35 y 7,45. El jugo gástrico entre 1 y 2-3. La orina entre
4 y 6-8. La saliva entre 6,35 y 6,85. Bilis entre 7,6 y 8,6.

Los buffers son compuestos químicos que pueden convertir ácidos o bases fuertes en ácidos o bases
débiles. Lo realizan extrayendo o agregando protones (H +).

Un sistema buffer importante es el ácido carbónico-bicarbonato. El ácido carbónico (H2CO3) actúa como
ácido débil. Y el ion bicarbonato (HCO3-) actúa como una base débil. Entonces este sistema buffer puede
compensar un exceso o un déficit de H+.
COMPUESTOS ORGÁNICOS

Muchas moléculas orgánicas son grandes y tienen características que les permiten llevar a cabo funciones
más complejas. Entre los compuestos orgánicos se encuentran los hidratos de carbono, lípidos, proteínas,
ácidos nucleicos y ATP.

El carbono y sus grupos funcionales

El carbono puede formar enlaces con otros átomos de carbono para producir moléculas más grandes y de
conformaciones variadas. Así el organismo puede sintetizar muchos compuestos orgánicos distintos, con
funciones y estructuras particulares. Además por el gran tamaño de las moléculas que contienen carbono
y el hecho de que no se disuelven en agua con facilidad los hace muy útiles para formar las estructuras
corporales.

Generalmente los compuestos orgánicos están unidos por


enlaces covalentes. El carbono tiene cuatro electrones en su
nivel de valencia. Se puede unir covalentemente con gran
cantidad de átomos, por ejemplo con gran cantidad de átomos
de carbono formando cadenas lineales, ramificadas o cíclicas.
Otros elementos que se le unen con frecuencia son el
hidrógeno, oxígeno y nitrógeno.

Esqueleto de carbono: es la cadena de átomos de carbono en una molécula orgánica.

Macromoléculas: moléculas grandes formadas de la combinación de pequeñas moléculas orgánicas.

Polímero: molécula grande formada por el enlace covalente de muchas moléculas pequeñas, parecidas o
idénticas denominadas monómeros.

Monómeros: de uno solo. Moléculas pequeñas, son como unidades estructurales.

La reacción que une a dos monómeros suele ser de deshidratación. Donde se elimina un átomo de H + de
un monómero y un grupo OH- de otro, formando una molécula de agua. Las macromoléculas como los
hidratos de carbono, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos se sintetizan en las células mediante reacciones
de deshidratación.

Isómero: moléculas con misma fórmula pero diferente estructura.