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CAPITULO 2

DAÑOS DE FORMACION

2.1. INTRODUCCION

El daño de formación se define como la reducción del flujo natural de los fluidos
de la formación hacia el pozo debido a la disminución de la permeabilidad
original de la formación, este daño puede ocurrir de manera natural o puede ser
provocado artificialmente; normalmente una formación sufre daños por la
migración de finos, la acumulación de incrustaciones, la acumulación de
parafinas, asfaltenos y otros materiales orgánicos, o por la acumulación
combinada de material orgánico e inorgánico. También puede ser producido
por el taponamiento ocasionado por la presencia de partículas extrañas en los
fluidos inyectados al pozo, cambios en la mojabilidad de la roca reservorio, por
hinchamiento de arcillas, aparición emulsiones, precipitados o barros
resultantes de reacciones ácidas, por la actividad bacteriana o el bloqueo por
agua.1

La causa del daño de formación se provoca por muchos factores que van
desde el mismo momento en que las formaciones son perforadas, hasta
cualquier momento de la vida productiva del pozo, donde pueden ocurrir
cambios en las propiedades petrofísicas de la roca matriz, puntualmente
hablamos de su permeabilidad y porosidad. Afortunadamente en la actualidad
existen un sin número de métodos, los cuales, mediante el uso de ácidos se
logra restablecer la productividad de las formaciones dañadas de una manera
eficaz desde el punto de vista económico.1

En la figura 2.1 se muestra un diagrama donde se hace incapie a la zona


dañada como se puede observar en la configuración de un pozo productor de
hidrocarburo, este análisis se hace para determinar el radio de invacion de la
zona dañada en relación al radio del pozo.

Figura 2.1: Diagrama de un sistema típico de un pozo

1
C. S. Matthews and D. G. Russell; Pressure Buildup and Flow Tests in Wells; New York 1967 Dallas
Fuente: Colegio de Ingenieros de Mexico, A.C.; Manual de estimulación matricial de pozos
petroleros

2.2. MECANISMOS DEL DAÑO A LA FORMACION

Entre los mecanismos que pueden restringir el flujo de fluidos desde el


reservorio hasta el pozo, son aquellos factores que producen precipitados que
alteran los espacios porales, la matriz de la roca y las propiedades interfaciales
debidas a las interacciones roca-fluido y fluido-fluido, también existen daños de
origen mecánico y otros de origen biológico.

Figura 2.2: Interacción de partículas roca-fluido y fluido-fluido según el tipo


de flujo en una un sistema multifásico.

Fuente: Civan, Faruk; Reservoir formation damage: fundamentals, modeling, assessment, and
mitigation; Gulf Publishing Company, Houston, Texas; 2000.

En la figura 2.2 se observa un diagrama de lo que realmente ocurre en lo


canales permeables de la roca, donde el contacto roca fluido es la interacion
del fluido mojante (petroleo) y la roca, el contacto fluido fluido es la interación
del fluido no mojante (agua u otro) y el fluido mojante, ambos fluidos pueden
fluir de distintas manera en los canales permeables de la roca, como ser en
flujo turbulento o flujo laminar, durante el desarrollo del proyecto se relatará los
daños que pueden provocar a la formación estos comportamientos
mencionados.

2.2.1. INTERACCIÓN ROCA-FLUIDO

Este mecanismo puede ser causado por desequilibrios químicos y/o físicos en
la matriz de la roca o en los fluidos de formación, que se alteran por la
introducción de fluidos extraños durante las operaciones de campo, con lo cual
se reduce la permeabilidad.

La temperatura, la composición de los fluidos inyectados, la tasa de inyección,


el pH y la mineralogía de la roca son el conjunto de variables que afectan la
naturaleza y la extensión de las interacciones roca-fluido.

2.2.1.1. Migración y taponamiento por partículas finas

Las partículas finas están adheridas a las paredes de la roca, las cuales son
producidas in situ o por operaciones de campo. Para que ocurra su migración,
en primera instancia las partículas deben ser removidas para que se puedan
dispersarse y fluir a través del medio poroso hasta llegar a los cuellos de los
poros donde se produce un taponamiento severo y una disminución de la
permeabilidad del medio poroso en la región cercana al pozo, donde la
velocidad del fluido es máxima.

La partículas finas que forman el medio poroso se caracterizan por tener un


tamaño promedio de grano que va desde 2 hasta 40 micrones generalmente
conformadas por las arcillas eugénicas, seguidas por cuarzo, sílice amorfo,
feldespato y carbonatos.

La arcillas eugénicas son las que más afectan a la permeabilidad debido a que
se encuentran en el medio poroso por donde fluyen los fluidos. Estos minerales
son de tamaño pequeño, estructuralmente laminares y de gran área superficial
porque tienden a reaccionar rápidamente con el fluido que se introduce en el
medio poroso de modo que si este fluido no es compatible con el tipo de arcilla
presente, basta con que haya un 2% de ésta para que su desestabilización
cause obstrucción al flujo con la disminución de la producción.

2.2.1.2. Formación de precipitados por reacción química en el medio


poroso

La formación de precipitados ocurre generalmente durante la estimulación del


pozo; para este propósito se utiliza un fluido ácido, que utilizada
adecuadamente no debe dañar a la formación. Sin embargo, durante la
reacción entre los ácidos y los minerales se provoca la disolución de estos por
lo que se produce la precipitación de otras especies químicas al gastarse el
ácido y aumentar el pH.

Las areniscas son rocas sedimentarias cuyo componente mayoritario es el


cuarzo, también contiene feldespato (potásico y sódico), arcillas (caolinitas,
illita, clortia, monmorillonita), óxidos de hierro, sílice amorfa y carbonatos.

El único ácido que ataca a la sílice y los silocoaluminatos es el ácido


fluorhídrico. La reacción de este ácido con la sílice, como muestra la ecuación
(2.1).

SiO2  4HF  SiF4  2H 2O (2.1)

En presencia de un exceso de HF, el SiF4 reacciona rápidamente, de la


siguiente manera:

SiF4  2HF  H 2 SiF6 (2.2)

Una vez gastado el HF, el ácido fluosilícico H2SiF6 se hidrata y se forma un


precipitado gelatinoso, que puede tapar los poros, conocido como silica gel
Si(OH)4, cuya reacion la muestra la ecuación (2.3).

H 2 SiF6  4H 2 O  Si(OH ) 4  6HF


(2.3)

Hacer un análisis previo a la formación antes de que se inyecte un fluido para


una reacción indeseada consecuente con a ello el daño a la formación. A
continuación se muestra la tabla 2.1, donde se expone los minerales que
conforman las rocas sedimentarias para asi pronosticar el comportamiento de
los minerales.

Tabla 2.1: Minerales que componen las rocas sedimentarias

Fuente: Ing. Marcela Z. Mucci; “Daño de Formación y Estimulación ácida; San Antonio
Pride Primera edición, abril de 2007, 237 – 250 p.

La desintegración de los silicoaluminatos (feldespato y arcilla), se basa en la


reacción del aluminio que combinado con el flúor pueden formar diferentes
compuestos fluorados por que el aluminio tiene mayor afinidad por el flúor que
el silicio por lo que el desgaste del fluoruro se hace más rápidamente sobre el
aluminio, lo cual implica que a bajas concentraciones de fluoruro, la sílice
precipita como hidróxido de silicio Si(OH).
La precipitación del fluoruro de aluminio AlF3 puede ocurrir cuando la
concentración de HF en una mezcla HF/HCl es muy alta, estos precipitados
son irreversibles y sólo se evita mediante prelavados de la zona de interés por
medio de HCl.

2.2.2. INTERACCIÓN FLUIDO-FLUIDO

Las interacciones fluido-fluido acarrean varios mecanismos de daño como son:


bloqueo por emulsiones, así como la precipitación de ciertos compuestos
sólidos inorgánicos y orgánicos provocadas por la incompatibilidad entre fluidos
del yacimiento e inyectados durante las operaciones de pozo.

2.2.2.1. Precipitación inorgánica

Los compuestos que generalmente se encuentran obstruyendo los espacios


porales son: carbonato de calcio, sulfato de calcio, (yeso y anhidrita), sulfato de
bario, carbonato de hierro y oxido férrico. De todos estos, la más frecuente es
el carbonato de calcio, esta precipitación depende de la concentración de los
iones de calcio y de bicarbonatos presentes, y de la presión parcial del CO2 en
los fluidos residentes.

Esta presipitación puede ser natural o inducida. La natural está con la


producción, cuando los gases disueltos salen de la solución a medida que va
declinando la presión del yacimiento; esto ocurre cuando el agua de la
formación entra en la zona de altas caídas de presión en las cercanías del
pozo, el anhídrido carbónico escapa de la solución favoreciendo la precipitación
de carbonato de calcio como muestra la ecuación (2.4):

Ca+2 + 2HCO-3 ↔ CO2(g) + H2O (2.4)

La precipitación inducida ocurre generalmente durante las operaciones de


estimulación con mezclas de HCl –HF, cuando se permite que estos fluidos
hagan contacto con las salmueras, sodio o calcio, que hayan filtrado
previamente a la formación. Esta reacción ocasionará la precipitación de
fluosilicatos de sodio y potasio, y fluoruro de calcio.

2.2.2.2. Precipitación orgánica


Las precipitaciones orgánicas más comunes que causan daño la formación son
las parafinas y los asfáltenos. Los asfáltenos son compuestos aromáticos y
nafténicos de alto peso molecular, que se encuentra en dispersión coloidal en
algunos crudos. Este estado coloidal está estabilizado por la presencia de las
resinas del crudo; cuando se reduce el contenido de resina en el crudo, los
asfaltenos pueden agregarse (flocular), formando partículas lo suficiente
grandes como para quedar en el medio poroso. Sin embargo las parafinas son
hidrocarburos de cadena larga que precipitan cuando baja la temperatura o la
composición del crudo cambia por la liberación de gas a medida que declina la
presión.

La precipitación orgánica al igual que la precipitación inorgánica ocurre de


manera natural o inducida. La natural es el caso de las parafinas y la
precipitación natural de asfáltenos, esto se debe a los cambios de composición
del crudo por liberación de gas y fracciones ligeras, a medida que la presión
declina. Si hay una zona de alta caída de presión en las cercanías del pozo, los
asfáltenos pueden precipitarse alrededor del pozo.

La precipitación de asfáltenos también puede originarse por la presencia de


algunos cationes tales como el hierro III y hierro II que son capturados de las
tuberías durante los trabajos de estimulación. Durante este proceso las
partículas finas de la formación y los materiales precipitados de las reacciones
del ácido absorben los asfaltenos y se vuelven parcialmente mojados por
petróleo. Generalmente los asfaltenos se absorben sobre arcillas, areniscas,
calizas, y cualquier otro material. Si hay una capa de agua recubriendo esa
superficie, retardara la adsorción del asfalteno, pero no las impedirá, y la
condición original de las superficies a ser mojadas por el agua se perderá, al
convertirse en parcialmente mojadas por petróleo.

2.3. FENOMENOS INTERFACIALES2

El daño a la formación puede ser causado por otros fenómenos diferentes a las
obstrucciones de la permeabilidad de la roca, como cambios en la viscosidad
aparente de la fase de petroleo, o un cambio en la permeabilidad relativa al

2
Centro Internacional de Educación y Desarrollo, Filial de Petróleos de Venezuela S.A.; Daño a la
Formación; Primera Edicion 1997.
petróleo. En algunos casos este tipo de daños son temporales y a veces son
muy difíciles de eliminar.

2.3.1. BLOQUEO POR EMULSIÓN

La mezcla de fluidos de base agua y base petróleo ocasionan emulsiones en la


formación, estas emulsiones tienen la particularidad de tener viscosidades muy
elevadas.

Estas emulsiones normalmente se forman durante la invasión del filtrado del


lodo de perforación o durante los tratamientos posteriores. Los filtrados de alto
pH como el proveniente del lodo de perforación o las lechadas de cemento; o
filtrados de bajo pH como el proveniente de los fluidos del tratamiento de
acidificación, pueden emulsificar algunos petróleos de la formación. De la
misma manera, los filtrados de los lodos de perforación de base petróleo o
fluidos de estimulación del mismo tipo, pueden formar emulsiones al entrar en
contacto con las salmueras de la formación.

Las emulsiones son estabilizadas por los agentes tensioactivos (surfactantes)


que se utilizan en los tratamientos fluidos o que pueden ser formados por la
interacción del fluido con la roca.

2.3.2. BLOQUEO POR AGUA

El bloqueo por agua es causado por un incremento en la saturación de agua en


las inmediaciones del pozo, disminuyendo la permeabilidad de la roca relativa
al petróleo.

Puede formarse durante las operaciones de perforación y terminación mediante


la invasión de filtrados de base agua en la formación, o durante la producción,
cuando aumenta la relación agua-petróleo.

En yacimientos con alto grado de agotamiento, la presión puede ser baja para
expulsar el agua, debido a esto no se logra vencer la presión capilar creada por
la alta tensión interfacial entre el agua y el medio poroso, creándose así
bloqueo permanente.
El bloqueo, se ve favorecido con la presencia de arcillas intraporales, como la
illita. Estas arcillas, debido a su forma particular y la dirección de su
crecimiento, aumentan la superficie de contacto con el fluido, disminuyendo al
mismo tiempo el tamaño de los poros y la porosidad del sistema,
incrementando la retención de agua en las paredes porales.

El bloqueo por agua es usualmente tratado con agente tensioactivo, que tienen
el objeto de disminuir la tensión superficial entre el agua y el petróleo o el gas.
Los más comunes son los surfactantes y alcoholes. Existen algunos tipos de
ácidos particularmente efectivos en el caso de reservorios de gas, que son
capaces de producir la evaporación del agua de modo que salga a través de la
cañería de producción junto con el gas.

2.3.3. CAMBIOS DE MOJABILIDAD

La mojabilidad total o parcial del petróleo en la roca reduce la permeabilidad


relativa al petróleo. Esto puede ocurrir por el fenómeno de adsorción a través
de minerales activos en la superficie de la pared poral. El daño puede ser
remediado a través de la inyección de solventes capaces de remover la fase de
hidrocarburos que está mojando a la roca, la solución es agregar un
tensioactivo fuerte, que aumente la mojabilidad del agua en la roca con el
consecuente riesgo de provocar un bloqueo por emulsión. Sin embargo, un
tensioactivo por sí solo no puede hacer el trabajo, puesto que normalmente la
fase de petróleo que moja la roca está compuesta de hidrocarburos pesados
como asfaltenos o parafinas, debe ser aflojada primero, antes de ser removida
mediante un solvente.

2.4. CAUSAS DEL DAÑO A LA FORMACION DURANTE LAS


OPERACIONES

Las operaciones que se realiza durante las etapas de la vida de un pozo desde
su inicio hasta su abandono pueden ocasionar daño las formaciones
productoras de hidrocarburos.

2.4.1. DAÑO DURANTE LA PERFORACIÓN


La causa más común de daño a la formación productora es durante el proceso
de perforación. Durante esta etapa se utiliza un fluido de perforación formulada
de una fase líquida y una fase sólida que está en contacto directo con la
formación a atravesar, y los daños que causa pueden ser ocasionados por la
filtración de la fase liquida y por la invasión de sólidos en el medio poroso; los
daños pueden consistir en precipitación de compuestos insolubles, cambios de
mojabilidad, cambios de permeabilidad de la roca respecto al aceite o al gas,
taponamiento de la formación por finos o sólidos, y el hinchamiento de las
arcillas in-situ.

2.4.1.1. Invasión de sólidos de perforación.

La invasión de los sólidos del lodo disminuye la productividad en dos formas


principales:

 Taponamiento de las gargantas de los poros por formación de revoques


internos.
 Incremento de la presión capilar al reducir el radio de los poros.

Los sólidos presentes en un fluido de perforación pueden ser:

 Sólidos agregados para cumplir funciones especificas, para impartir al


fluido las propiedades deseadas. Generalmente su tamaño de partícula
es menor de una micra, excepto la barita y los materiales de control de
pérdida de circulación. El tamaño de partícula de la barita varía entre 1 y
74 micras, y los materiales de control de pérdida son de mayor tamaño
todavía.
 Sólidos cortados de las formaciones atravesadas, su tamaño de
partícula varía entre 1-100 micras. Los tamaños típicos de los sólidos
cortados de la formación se muestran en la Tabla 2.2.

Tabla 2.2: Descripción del tamaño de grano que invaden la formación.


Fuente: Centro Internacional de Educación y Desarrollo, Filial de Petróleos de
Venezuela S.A.; Daño a la Formación; Primera Edicion 1997.

El medio poroso actúa como un filtro como se muestra en la figura 2.3 y por lo
tanto, las partículas sólidas pueden invadirlo dependiendo de su tamaño, del
diámetro promedio de las gargantas de los poros y de la presión diferencial
aplicada.

Dependiendo del tamaño, las partículas pueden formar un revoque en la cara


del medio poroso, hacer un revoque interno en las cercanías de la cara
expuesta al flujo, o invadir profundamente el medio poroso, si son mucho
menores que el diámetro promedio de garganta o canales porales.

También hay que tomar en cuenta la concentración de sólidos en el fluido de


invasión, ya que, aun cuando sean muy pequeños, si hay alta concentración,
podrán formar puentes en cualquier estrechamiento dentro del poro y reducir la
permeabilidad.

Figura 2.3: Invasión de Sólidos de Perforación a la Formación

Fuente: Ing. Marcela Z. Mucci; “Daño de Formación y Estimulación ácida; San Antonio
Pride Primera edición, abril de 2007, 237 – 250 p.

Los factores que favorecen a este tipo de daño son:


 Formaciones de alta porosidad (poros de gran tamaño).
 Presencia de fisuras y fracturas naturales (fallas grandes).
 Baja velocidad de perforación, como consecuencia destrucción del
revoque (mudcake) permitiendo el contacto entre el lodo y la formación,
efecto que se ve incrementado por el extenso tiempo de contacto debido
a la baja velocidad de penetración.
 Alta velocidad de circulación, se erosiona el revoque y se pone en
contacto el lodo con la formación.
 Alta presión hidrostática de fondo, como consecuencia de una alta
densidad del lodo de perforación, favoreciendo el ingreso del lodo desde
el pozo a la formación.

2.4.1.2. Invasión de fluidos de perforación

La invasión de la fase líquida de un fluido de perforación hacia el medio poroso


ocurre en tres etapas:

3. Debajo de la mecha de perforación.


4. Filtración dinámica: se produce durante la circulación del fluido de
perforación.
5. Filtración estática: se produce cuando el fluido de perforación no circula.

El filtrado de los lodos de perforación de base agua puede tener una baja
salinidad y un alto valor de PH, así como también pueden contener
dispersantes y polímeros. La reducción de la salinidad o el incremento del pH
del agua alrededor de la partícula de arcilla ocasionan dispersión de la misma
debido son extremadamente sensibles a los cambios de salinidad. Cuando las
arcillas se dispersan actúan como pequeñas partículas sólidas que pueden
migrar de poro en poro, pero con la complicación de que tienen la capacidad de
acumularse y cerrar al poro totalmente, dependiendo del tipo de arcilla y del
tamaño de las partículas. Los dispersantes pueden agravar las consecuencias
de la presencia de arcillas y facilitar la precipitación en el interior de los poros.
Los polímeros son estables a las temperaturas de circulación, pero pueden
descomponerse, cocinarse y formar residuos cuando son sometidos a las
estables temperaturas de reservorio en intervalos prolongados de tiempo.
Los lodos de perforación a base de agua salada, generan filtrados que pueden
reaccionar con las sales de formación y precipitar varios tipos de compuestos y
partículas.

Cuando la circulación durante la perforación se hace a caudales más o menos


elevados, el filtrado que invade la formación está a temperatura de pozo, muy
por debajo de la temperatura de reservorio, y el enfriamiento producido genera
la precipitación de asfaltenos y parafinas.

Los lodos de base aceite generan mucho menos inconvenientes ante la


presencia de arcillas, aunque se debe tomar en cuenta que estos
inconvenientes son mucho más severos. Las desventajas de un lodo de base
aceite son:

i. Contienen mayor concentración de sólidos que un lodo de base agua y


por lo tanto la invasión de sólidos es mucho más acentuada.
ii. Los fuertes surfactantes usados para dispersar sólidos en lodos de base
petróleo, hacen que la roca reservorio sea mojada por el petróleo,
reduciendo la permeabilidad relativa al petróleo.

Los factores que favorecen este tipo de daño son:

 Alta permeabilidad del revoque a causa de un mal diseño en la


composición del lodo de perforación u operaciones que disminuyen la
capacidad de aislamiento del mismo.
 Alta presión diferencial, que favorece el ingreso de la inyección hacia la
formación.
 Prolongado contacto de la formación con el lodo de perforación puesto
que la profundidad de penetración del filtrado es función del tiempo de
contacto.

2.4.2. DAÑO DURANTE LA CEMENTACIÓN

El principal objetivo de la cementación primaria es lograr un perfecto


aislamiento entre el anular y la pared del pozo. Para ejecutar este tipo de
cementación es necesario la remoción completa del revoque, para lo cual se
bombea lavadores químicos, los cuales no tienen control de la perdida de
filtrado. Estos lavadores en general tienen propiedades dispersantes y pueden
ser de cualquier pH desde moderadamente acidos hasta alcalinos, siendo casi
todos estos de carácter acuoso.

Durante este proceso existe el riesgo de que el revoque sea parcialmente


removido, lo cual ocasionara con lo que la posterior cementación no sea lo
suficientemente buena, y consecuentemente la formación puede quedar poco
protegida ante la invasión del filtrado.

El daño por cementación está relacionado básicamente con el filtrado del fluido
de lavado de la formación, por la lechada de cemento por la compresión del
cemento.

a) Daño por Fluido de Lavado

Los fluidos de lavado siempre contienen grandes cantidades de dispersantes


para suspender y acarrear las partículas del revoque. El filtrado de estos
lavadores puede reaccionar con los minerales y fluidos de formación
ocasionando la desestabilización, migración de partículas finas, cambios de
mojabilidad y cambios de la saturación de fluidos alrededor del pozo.

b) Daño por Lechada de Cemento

El filtrado de cemento por otra parte es rico en iones Ca ++, y puede producir
precipitación de incrustaciones inorgánicas en formaciones ricas en
bicarbonatos, sulfatos y dióxidos de carbonos.

El pH relativamente alto del filtrado de la lechada reacciona con el sílice para


formar silicato de calcio hidrato que puede taponar el medio poroso.

Los iones hidroxilos presentes en el filtrado pueden desestabilizar las arcillas y


provocar su migración.

También, el filtrado alcalino podrá activar los surfactantes naturales presentes


en el crudo del yacimiento, permitiendo la formación de emulsiones viscosas.

c) Daño por Compresión de Cemento


La etapa de compresión del cemento produce daños severos en arenas no
consolidadas durante la cementación secundaria (squeeze). Las altas
presiones de compresión del cemento durante la cementación secundaria
tendrían que ver con la fractura de la roca y la invasión de la lechada.

2.4.3. DAÑO DURANTE LAS OPERACIONES DE TERMINACIÓN

Los fluidos más comunes que se utilizan en estas operaciones, en general, son
las salmueras de altas concentraciones (Na, Ca, Zn, Li, Mg, Ti), que pueden
contener algún polímero para poder sostener sólidos, inhibidores de corrosión y
surfactantes.

Los fluidos de terminación son filtrados antes de ser utilizados para eliminar
sólidos que pueden obstruir la formación productora, pero los sólidos muy finos
suelen pasar por los filtros comúnmente usados, lo cual provoca invasión
profunda de sólidos.

Existe otro tipo de daños que pueden causar las reacciones químicas de las
sales disueltas con los fluidos presentes en la formación y en algunos casos
con los minerales.

Si el agua logra invadir la formación, puede causar bloqueo por agua al


disminuir la permeabilidad relativa de los hidrocarburos, este bloqueo se
incrementa si hay arcillas presentes.

El alto contenido de sales en el fluido de terminación logra desintegrar las


paredes de las arcillas debido al alto pH del fluido, produciéndose
desestabilización y migración de partículas de arcillas.

Si en la formación hay presencia de iones sulfato (SO 4−2 ), bicarbonato (HCO3


) o CO2 podrá precipitarse sulfato o carbonato de calcio, que afectan
negativamente la permeabilidad, hay que tener especial cuidado cuando se usa
agua de mar, debido a que ésta puede contener grandes cantidades del ion
sulfato.

Otra fuente de daño se da cuando se quiere controlar al pozo una vez


cañoneado como se muestra en la figura 2.4, para lo cual se utiliza un fluido de
densidad suficiente para evitar un descontrol del pozo, este fluido puede invadir
la formación si no existe una presión normal, es decir tener una presión
hidrostática igual a la presión de formación, causando una desintegración de
las paredes del conducto cañoneado y obstrucción de los canales con los
solidos de disparo, para evitar esto se debe hacer fluir el pozo con la finalidad
de limpiar los residuos como se muestra en la Figura 2.4 (b).

Figura 2.4: Daño provocado por los disparos durante el cañoneo.

Fuente: CIED (PDVSA); Completación y Reacondicionamiento de Pozos; Maracaibo, Abril


1997.

2.4.4. DAÑOS DURANTE EL TRATAMIENTO ÁCIDO3

La estimulación química es un proceso mediante el cual se trata de restablecer


la permeabilidad efectiva al petróleo o gas de una roca, eliminando el daño
mediante la inyección de fluidos, reactivos o no, a tasas de inyección y
presiones por debajo de los límites de fractura de la misma.

3
Centro Internacional de Educación y Desarrollo, Filial de Petróleos de Venezuela S.A.; Daño a la
Formación; Primera Edición 1997.
Solamente el daño alrededor del pozo puede ser disminuido durante este
proceso, si la formación tiene baja permeabilidad natural, no habrá mejoras en
la productividad por estimulación química.

En la figura 2.5 se muestra un diagrama donde se ve la situación de los


canales porales obtruidos y de cómo el fluido de tratamiento puede limpiar
estas obstrucciones.

Figura 2.5: Ingreso del fluido de tratamiento a la formación

Fuente: Ing. Marcela Z. Mucci; “Daño de Formación y Estimulación ácida; San Antonio
Pride Primera edición, abril de 2007

A pesar de que la intención de la estimulación química es eliminar el daño, un


mal diagnostico del mismo u operación inadecuada, puede causar daños
mayores que los existentes.

Este tipo de daño se puede dividir en dos partes:

2.4.4.1. Daños por tratamiento ácido en areniscas

Para realizar una estimulación ácida en areniscas se debe realizar un estudio


minucioso a todos los elementos que intervienen, tales como:

 Los ácidos involucrados.


 Los minerales de la formación.
 Las aguas y el crudo que satura el yacimiento.
 Los filtrados y sólidos introducidos a la formación.

Los ácidos son fluidos acuosos que en contacto con el crudo de la formación
puede producir precipitados orgánicos, generalmente de tipo asfalténico, por lo
cual hay que diseñar un volumen de espaciador que contenga solventes
aromáticos, y de muy baja tensión interfacial, para evitar el contacto del acido
con el crudo y bajar al máximo la saturación de petróleo residual en el área a
tratar alrededor del pozo.

En general en un tratamiento ácido se utiliza ácido clorhídrico para realizar la


estimulación del pozo.

Este ácido puede causar daños a la formación de la siguiente manera:

El ácido clorhídrico como cualquier especie acuosa, puede desestabilizar


arcillas, como ocurre con la caolita, desprendiendo de partículas finas y
favoreciendo su migración.

Las formaciones de areniscas contienen minerales de hierro, tales como


carbonatos (siderita), sulfuros (pirita), y arcillas (clorita). Todos ellos, excepto la
clorita contienen hierro en estado de oxidación +2 (ferroso), y hierro +3
(férrico).

Los minerales que contienen hierro (Fe+2), al reaccionar con el ácido


clorhídrico, generan CO2, H2S y hierro soluble, sin precipitarse hasta que el
nivel del pH suba por encima de 4.5. Sino que los cationes interlaminares (Fe
+2, Mg +2 y Al +3) son lavados de la superficie de la arcilla, dejando un residuo
amorfo. A medida que el acido se gasta contra los carbonatos presentes,
aumenta rápidamente el pH, y el CO2 que se forma durante la reacción con el
Fe +2 proveniente de la clorita, precipitando en forma de carbonato ferroso
cristalino, que tapará la permeabilidad, al alcanzar el pH el valor de 2, se
formará un precipitado amorfo, de hidróxido férrico Fe(OH)3 .Este precipitado
es amorfo y tapará el medio poroso.

Otro acido otilizado en este tipo de tratamiento es el ácido Fluorhidrico HF. Este
ácido disuelve minerales silíceos como cuarzo, feldespatos, arcillas, etc., pero
los productos de estas reacciones pueden precipitar, y ocurren también
reacciones sucesivas en cadena de estos productos, que en general producen
precipitados indeseables.

Generalmente en la formación hay fuentes potenciales de sodio, potasio y


calcio, bien sea porque son constituyentes de los minerales presentes o por
que han sido introducidos en los filtrados de los fluidos de perforación,
terminación, reparación. La primera reacción del HF con un mineral silíceo
producirá ácido fluorsilícico H2SiO6. Este ácido, al hacer contacto con sodio o
potasio y al gastarse el HF, precipitará los siguientes compuestos:

NaSiF6 ⇒ Fluosilicato de sodio, amorfo

K2SiF6 ⇒ Fluosilicato de potasio, amorfo

El contacto directo de HF con calcio precipitará fluoruro de calcio.

Todos estos precipitados son irreversibles, y taponan efectivamente el medio


poroso.

A medida que el HF se consume, el ácido fluosilicico se descompone y produce


HF y tetrafluoruro de silicio SiF4, el cual se hidroliza y forma ácido silícico, que
al hidratarse forma hidróxido silícico, precipitado amorfo conocido como sílica
gel.

En los minerales donde hay aluminio, éste tiene mayor afinidad por el HF que
el silicio, por lo que el HF se gastará reaccionando con el aluminio, dejando que
precipite también la sílica gel. Dependiendo de la condiciones de pH,
temperatura y presión, también puede precipitar fluoruro de aluminio.

Otros tipos de daño que pueden generarse por la acidificación con HF son:

 Debilitamiento y desconsolidación de la matriz de la roca, con


producción de arena.
 Alteración de la mojabilidad de la roca por causa de los inhibidores de
corrosión.
 Reacciones adversas entre los aditivos del acido, los minerales, las
aguas y crudo saturantes del yacimiento.

2.4.4.2. Daños por tratamiento ácido en carbonatos

Los yacimientos de carbonatos que contienen hidrocarburos pueden estar


formado de caliza (CaCO3) o de dolomita CaMg (CO3)2, o de mezclas de
ambos.
Las impurezas más comunes encontradas en estos yacimientos tenemos: Pirita
(FeS) y siderita (Fe2 (CO3)3). La caliza generalmente contiene sus fluidos en
sistemas de fracturas naturales que constituyen su porosidad secundaria, con
una porosidad primaria baja, que contribuye al sistema de fracturas naturales,
mientras que la dolomita posee buena porosidad primaria, y sus granos se
presentan cristalizados. La caliza reacciona muy rápidamente con HCl,
mientras que la dolomita lo hace muy lentamente.

Al acidificar los carbonatos, el daño de formación se elimina con disolución de


la matriz de la roca .

Reacciones básica:

(2.5)

(2.6)

(2.7)

Algunos de los daños que pueden causarse en carbonatos por acidificación


son:

 El ácido clorhídrico reaciona con rocas calcarías compuestas


principalmete de minerales como la calcita y la dolomita como se
muestra en las ecuaciones 2.5 y 2.6, donde generan cloruro de calcio y
cloruro de magnesio, estos compuestos se disuelven en agua original
del ácido y en el agua original que se forma de la reacción. Estos
cloruros incrementan la viscosidad de la solución del ácido gastado que
en atas concentraciones de HCl generaran precipitados secundarios
como la taquihidrita amorfo CaMgCl612H2O que producirán
taponamiento a los espacios porales de la roca.
 El contacto del ácido con el crudo puede precipitar asfáltenos, debido a
incompatibilidad o a choque térmico.
 El acido fluorhídrico reacciona con la caliza como se muestra en la
ecuación 2.7, dando lugar a fluoruro de calcio insoluble que daña la
permeabilidad.

2.4.5. DAÑO CAUSADO DURANTE EL PROCESO DE PRODUCCIÓN

En la etapa de producción de un pozo, se producen también daños a la


formación debido a atas velocidades de flujo producidas por altas deferenciales
en el radio critico del yacimiento alrededor del pozo, puesto que la arena
productora es débil y sus granos se desmoronan por el flujo de los fluidos hacia
el pozo, provocando migración de finos, los que se mueven a través de los
poros del yacimiento y van taponando los espacios porales, reduciendo así la
capacidad de aporte de fluidos hacia el pozo, ocasionada por la reducción de
permeabilidad.

Durante la producción de un pozo pueden originarse cambios en la estabilidad


de los fluidos producidos por que existe una variación a las condiciones
iniciales del pozo como la presión y la temperatura, pudiendo propiciar
precipitados orgánicos (asfáltenos y/o parafinas) o inorgánicos (sales) con la
consecuente obstrucción del espacio poroso y el daño a la formación.

Cuando existe elevadas caídas de presión en reservorios productores de gas,


conduce a una presión por debajo del punto del roció en el fondo del pozo,
ocurriendo una destilación in-situ de las fracciones livianas, mientras que los
hidrocarburos más pesados permanecen en la formación causando una
disminución de la permeabilidad relativa del gas, este generalmente ocasiona
bloqueo de líquidos en la vecindad del pozo.

Los intervalos baleados por donde fluyen los fluidos desde la formación al
fondo de pozo y de este a la superficie, son susceptibles a ser taponados por
sólidos (arcilla y otros finos) que migran de la formación al ser arrastrados por
el flujo de fluidos al fondo de pozo; en formaciones de arenas poco
consolidadas este problema es mayor. Si el yacimiento está depresionado será
más fácil dañar la formación con estos sólidos.
2.5. METODOS DE PREVENCION DE DAÑO A LA FORMACION4

Para prevenir la generación del daño a la formacion se debe realizar un estudio


minusioso del yacimiento que se va a producir desde que se inicia la
perforacion hasta su abandono.

2.5.1. PREVENCIÓN DE LOS DAÑOS INDUCIDOS DURANTE LA


PERFORACIÓN

El daño a la formación se inicia principalmente cuando existe una invasión de


filtrado y sólidos del fluido de perforación hacia la formación esto se debe a la
presión diferencial o sobre balance de la columna hidrostática del fluido en
contra de la presión del yacimiento. Para tratar de controlar los daños inducidos
se recomienda tener una base de datos actualizada de las formaciones a
atravesar, que incluya registros de presión estática, para poder diseñar la
composición de los fluidos de perforación.

Los sistemas de lodo deben estar diseñados para sellar las zonas permeables
lo más rápido posible con revoques lisos y delgados. En las formaciones muy
permeables con grandes canales de poros, el lodo entero puede invadir la
formación (según el tamaño de los sólidos del lodo). Para estas situaciones,
será necesario usar agentes obturantes para bloquear las aberturas, de
manera que los sólidos del lodo puedan formar un sello. Los agentes
obturantes deben tener un tamaño aproximadamente igual a la mitad del
tamaño de la abertura más grande. Dichos agentes obturantes incluyen el
carbonato de calcio, la celulosa molida y una gran variedad de materiales de
pérdida de circulación.

Realizar la caracterización mineralógica de la roca del yacimiento para hallar la


distribución del tamaño de los poros, así como de los fluidos que la saturan,
agua y petróleo, son de mucha ayuda para prevenir las reacciones químicas
que podrían ocurrir cuando el filtrado de lodo invada la formación. Asimismo de
disponer de núcleos de la formación, se recomienda realizar pruebas de flujo a

4
Centro Internacional de Educación y Desarrollo, Filial de Petróleos de Venezuela S.A.; Daño a la
Formación; Primera Edición 1997.
través de los mismos, para hallar la reducción de la permeabilidad debida a la
invasión del filtrado y sólidos del lodo.

Mantener el buen funcionamiento de los equipos de control de sólidos durante


la perforación y realizar el control del fluido de perforación contantemente
ayudan de gran manera a minimizar el daño a la formación.

Es importante conocer los efectos de los aditivos, tales como detergentes,


lubricantes, asfaltos, píldoras, etc. utilizados para prevenir pegamiento de la
tubería, embotamiento de la barrena y otros, ya que estos aditivos tienden a
formar emulsiones viscosas muy estables en el medio poroso, bloqueando el
flujo de fluidos desde el yacimiento.

El lodo de pH alto (10,5 a 11,5) ofrece ligera ventaja para conservar sus
propiedades durante las contaminaciones y cumple con sus funciones en forma
óptima a valores altos de pH (10,5 a 11,5). Esta alcalinidad, al filtrarse hacia el
medio poroso, activará los surfactantes naturales del crudo de la formación,
formando emulsiones en el medio poroso.

2.5.2. PREVENCIÓN DE LOS DAÑOS INDUCIDOS DURANTE LA


CEMENTACIÓN

La mejor prevención que se puede tener durante esta operación es evitar al


máximo la pérdida del filtrado de la mezcla de cemento a la formación, por
medio de aditivos adecuados para ello.

2.5.3. PREVENCIÓN DE LOS DAÑOS INDUCIDOS DURANTE LA


TERMINACIÓN Y/O REPARACIÓN

Existen muchas aplicaciones de fluidos en actividades de reparación. Pueden


ser utilizados para baleo, cementación, fracturación, acidificación, estimulación,
control de pozos; reparaciones, perforación, profundización; taponamiento,
limpieza, fluido de empaque, fluido de terminación, circulación y más. Estos
fluidos pueden ser gases, petróleos, aguas de salmuera, lodos u otras
soluciones químicas utilizadas durante actividades de intervención normales.

Los fluidos de empaque son dejados en el pozo entre la tubería de producción


y la tubería de revestimiento sobre el empaquetador (packer) y deben ser
estable, no corrosivo, mantener la presión del pozo balanceada y no en
sobrebalance para evitar la invasión de filtrado y sólidos de los fluidos hacia la
formación. Los fluidos de terminación se utilizan frente a formaciones
productivas para prevenir el daño permanente de la zona.

Es necesario conocer la mineralogía del yacimiento y la composición de los


fluidos del mismo, así como el filtrado del lodo de perforación que filtro a la
formación para prever las reacciones químicas con precipitados que podrían
ocurrir en el medio poroso trayendo consigo los daños estudiados
anteriormente durante estas operaciones.

El fluido utilizado debe estar limpio y filtrado. Algunos fluidos tienen grandes
cantidades de partículas sólidas en suspensión que causan daños
permanentes a la zona productiva dejando sedimentos, finos, lodo, gomas o
resinas en la formación, y otros tienen pequeñas cantidades de sólidos pero
pueden también causar obstrucciones.

Los fluidos libres de solidos que son filtrados en filtros de 2 a 4 micrones, son
considerados capaces de minimizar el daño a las formaciones, permitiendo
proporciones de producción más elevadas.

Los fluidos de workover y terminación son de baja densidad (gas) hasta los de
alta densidad (líquidos).

El fluido de emulsión es el petróleo-en-agua, donde el petróleo es la fase


dispersa y está presente en forma de pequeñas gotas. La fase continua puede
ser agua fresca o salada. La estabilidad depende de la presencia de uno o más
agentes de emulsión (almidón, jabón, coloides orgánicos). El diesel es
satisfactorio en la fase de dispersión. La ventaja de utilizar diesel para trabajar
sobre un pozo es que es menos dañino para la formación productiva.

El gas puede ser utilizado en yacimientos con formaciones de baja presión.


Una alternativa puede ser el nitrógeno es un gas inerte y tiene un número de
propiedades favorables. No dañará a la formación ni a los elementos metálicos
o a los sellos de goma de manera química.
Si el yacimiento tiene presiones que ameriten que sea trabajado con fluidos
base agua (salmueras o agua), se debe agregar surfactantes con el menor
cuidado para bajar la tensión interfacial y una recuperación rápida de fluidos
perdidos a la formación.

Durante las operaciones de terminación el cañoneo es una fuentes principales


de daño a la formación donde se recomienda cañonear en sub-balance, con la
diferencia de presión a favor del yacimiento, para permitir una surgencia que
limpie el túnel de la perforación de los residuos del cañón y de la zona
disgregada por el mismo, así como los daños mecánicos de poca penetración.
El sub-balance no debe ser lo demasiado grande porque puede inducir altas
velocidades de flujo y desconsolidar la roca.

Si el pozo amerita cañonear en sobre- balance, se tener en cuenta que fluido


que va invadir la perforación cause menor daño a la formación, es
recomendable cañonear a través de salmuera o de gasoil preparado con
surfactantes, o a través de mezclas con solventes aromáticos y surfactantes.

2.5.4. PREVENCIÓN DE LOS DAÑOS INDUCIDOS DURANTE LA


ESTIMULACIÓN ÁCIDA

Previa a la realización de un tratamiento ácido el daño de formación debe ser


correctamente diagnosticado para evitar agravar el mismo, para permitir el
diseño del programa de la estimulación adecuada a realizarse. Tomar en
cuenta todas las composiciones de los fluidos que saturan el yacimiento,
naturales o de invasión, y la composición estratigráfica y mineralógica del
mismo, así también algunos parámetros petrofísicos de la roca.

Cuando el fluido de tratamiento (ácido) no sea compatible con el fluido de


formación, el tratamiento debe ir precedido por un volumen de una mezcla de
solventes aromáticos y surfactantes, suficiente para limpiar el volumen que se
vaya a tratar, y que evite el contacto entre el ácido y el crudo. La mezcla debe
tener la misma tensión interfacial posible, para facilitar su expulsión del medio
poroso y ha de contener solventes mutuales para asegurar la mojabilidad de la
formación al agua.
El volumen de fluido (HCl) que se va a usar como preflujo, antes de un
tratamiento (con HF), ambos volúmenes deben ser iguales para que éste
último no sobrepase el área en que haya actuado el fluido de pre flujo (HCl); y
no encuentre carbonatos con los cuales pueda formar precipitados.

El fluido utilizado de tratamiento debe contener algunos aditivos, como


inhibidores de corrosión, tomando en cuenta no usar exceso de los mismos
esto para no invertir la mojabilidad de formación.

En los fluidos de tratamiento ácidos se debe agregar en la composición aditivos


estabilizadores o acomplejantes de hierro, tales como acido cítrico o ácidos
eritorbicos, con la finalidad de prevenir la deposición de compuestos de hierro
en la formación.

La buena eficiencia de la estimulación de pozos es importante realizar pruebas


de flujo a través de núcleos, empleando las formulaciones de ácido que se
vaya a utilizar en el pozo, determinando la perdida de resistencia mecánica de
la roca después del paso del acido, para prevenir la desconsolidación de la
formación y posterior producción de arena.

2.5.5. PREVENCIÓN DE LOS DAÑOS DE FORMACIÓN DURANTE EL


PROCESO DE PRODUCCIÓN

Los daños que se generan en forma natural durante la vida productiva de un


pozo pueden ser prevenidos, pero no evitados por completo.

 Cuando se tiene una deposición de parafinas en el pozo se debe evitar


esto poniendo aislantes térmicos en el espacio anular del mismo, con la
finalidad de conservar una temperatura constante hasta la superficie,
también se puede evitar estos con inhibidores de arcillas.
 Siendo los asfáltenos más sensibles a la declinación de presión,
cualquier método que permita tener una alta presión de fondo fluyente,
disminuira la precipitación de los mismos. Asimismo, la inyección
continua de dispersantes de asfáltenos en el fondo del pozo por medio
de mecanismos evitaría esta ocurrencia.
 La producción de arena asociada con altas tasas de producción puede
evitarse, reduciendo la tasa de producción del pozo, o por medio de
fracturamiento hidráulico. En caso de no poder ejecutarse este tipo de
tratamiento, se debe calcular la caída de presión máxima permisible,
antes de que se comience a desprender la arena, y mantener la presión
de fondo fluyente controlada para no sobrepasar este valor.
 En el caso de producirse agua con petróleo, deben realizarse los análisis
de ésta agua para determinar si es capaz de depositar precipitados
inorgánicos en el sistema de producción, o más que eso puede llegar a
formarse conificación de agua, por eso es muy importante su
diagnostico. De acuerdo a este análisis, podrán tomarse acciones
preventivas, como la inyección de inhibidores o realizar su control
mediante chokes.
 Prevenir y asegurar que las colonias de bacterias no lleguen a
establecerse en los pozos y facilidades, tratando con una suficiente
concentración de bactericida.

2.6. PSEUDODAÑO

Se denomina pseudo daño a la restricción del flujo sin reducir el diámetro de


los poros o la permeabilidad. En los pseudo daños la terminación y técnicas de
operación están relacionadas con el yacimiento, los objetivos de la producción
y las condiciones geológicas.