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Resumen de libro leído

Sin destino
Autor: Imre Kertesz

Alumno: Antonio González


Paralelo: A
Abril-Agosto 2016
Sin destino
Autor: Imre Kertesz

Sin destino trata sobre las experiencias vividas de un joven Húngaro, llamado
György Köves, de 14 años de edad, en los campos de concentración alemanes
durante la Segunda Guerra Mundial.
Al comienzo de la novela, durante el capítulo de la despedida del padre, quien
era enviado hacia un campo de trabajo, György experimenta la tristeza de
despedirse de su padre, a quien no volverá a ver.
Lo que más me sorprendió del chico, es la capacidad de afrontar esta situación.
“Mi padre me miró con ternura. Eso me conmovió y quise hacer algo por él, me
acarició la cabeza”
Durante la ocupación alemana en Hungría, György trabajaba en una refinería de
albañil, mezclando mortero y llevando ladrillo, una mañana dirigiéndose al
trabajo, junto a sus compañeros, su autobús es interceptado por la policía y todos
los ocupantes son enviados a campo de concentración en Polonia llamado
Auschwitz II-Birkenau, que será el primero de los tres campos de concentración
por los que pasará el protagonista.
György no toma conciencia de los acontecimientos que le vendrán en el futuro
como el aislamiento, el hambre, la sed, la falta de salud e higiene, hasta que
suceden, tal vez esta situación le fue favorable, ya que sucedieron poco a poco a
manera de pasos. Tal y como el propio György dice al final, al volver del infierno
de los campos de concentración, que seguramente nadie hubiese sobrevivido a
todo aquello de golpe, también hay que tomar en cuenta la influencia que puede
ejercer el trabajo para que de alguna manera sirva de distracción y de ayuda al
estado de ánimo. Además György hace una bonita amistad con su amigo Bandi
Citrom de Budapest, quien es persona clave para su supervivencia durante su
estancia en los campos de trabajo forzado.
Hay que considerar también que el cuerpo y la mente humana, si se someten a
exposiciones continuas al mismo ambiente hostil y violento, con el paso del
tiempo se deterioran, pudiendo así dar respuestas depresivas, es por ello que
durante estas experiencias vividas se nota un cierto deterioro del protagonista,
György se encuentra cada vez más débil, más enfermo, menos apto para trabajar,
sorteando la muerte a cada momento, si no era por el hambre, era el tifus, o
alguna infección.
De cierta manera György corrió con suerte al ser llevado a distintos campos de
concentración, esta fue su oportunidad de sobrevivir, de no haber sido así,
hubiera sido parte de los miles de exterminados que perecieron ahí.
El uso de su inteligencia y astucia le sirvieron de mucho, al punto de dormir con
un amigo fallecido y hacer parecer que estaba dormido, para así obtener más
alimento, como una especie de instinto de sobrevivencia, todas estas conductas
le sirvieron para no caer en depresión y abandono lo que hubiera dificultado
mucho las cosas, en su meta de volver a casa.
Comentario
Lo más impactante de la novela fue el ambiente y el trato que existía en los
campos de concentración.
Lo que más me gusto es el espíritu del chico que a pesar de las situaciones más
hostiles que alguien podría imaginar, perder a su padre, su casa, a sus amigos,
supo reponerse y acoplarse a la situación como parte de su vida, la única que
tiene para ser feliz, lo que contribuye a que su estado de ánimo no se deteriore,
a lo largo de la historia se aprecia como el protagonista aprende a vivir en estas
situaciones, sin quejarse, sin plantearse de cómo sería su vida si no estuviera ahí,
bueno a veces recordaba como era su vida en su natal Budapest, con su amigo
Bandi Citrom, pero no se pasa la vida lamentándose de su situación ni
comparando con otras posibles situaciones que podría tener, lo que hubiera sido
un agravante para caer en depresión, lo que le permitió luego del fin de la Guerra,
reponerse y continuar con su vida.
Resalto el mensaje final, cuando el protagonista al llegar a casa dice que está
dispuesto aceptar cualquier razonamiento por el hecho de seguir vivo, que los
campos de concentración no son el infierno, ya que él no puede imaginarse el
infierno, el infierno no existe pero los campos si, y esa extraña sensación de
valorar esa etapa de su vida, incluso a ver el lado bueno de la cosas. György resalta
que incluso a lado de las chimeneas, en algún momento dentro de los tormentos,
hubo cabida para algo parecido a la felicidad. Murió una vez, y volvió a comenzar
nuevamente con su vida, su madre tenía planes para él, quería que fuese médico
o ingeniero, y eso es lo que iba a ocurrir.
Este libro tiene una cierta relación con mi vida por la unión que sostenía György
con su familia, por inimaginable que sea no hay nada que no podamos soportar,
y es por ello que lo consideró todo un ejemplo a seguir, si bien las circunstancias
de vida muchas de la veces se tornan muy difíciles, tenemos la capacidad de
afrontarlas y seguir adelante.