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CURSO FORMACION JUDICIAL INICIAL

MODULO ESTRUCTURA DE LA SENTENCIA

DOCUMENTO 9.4.
TALLER 2 – CASO Nº 4 FAMILIA

I. ENUNCIADO DE LOS DATOS CENTRALES DEL CASO.

Los señores NELLY, BLANCA, ORLANDO DE JESÚS, LUIS ALFONSO, GUSTAVO y


ALICIA JIMÉNEZ ZAPATA, mayores de edad y domiciliados en esta ciudad,
debidamente asistidos de mandatario judicial, accionan por la vía ordinaria en procura de
que se declare “NULO, DE NULIDAD ABSOLUTA“ el TESTAMENTO otorgado por el
causante RAMIRO DE JESÚS JIMÉNEZ ZAPATA mediante la Escritura Pública 2219 del
27 de abril de 1990 de la Notaría 12 del Círculo de Leticia, por cuanto al momento de
otorgarlo dicho señor NO ESTABA EN CONDICIONES “NI FÍSICAS NI MENTALES” para
ello; y, en consecuencia, declarar que la HERENCIA del finado queda INTESTADA, con lo
cual los accionantes –como herederos por ley- sean llamados a recoger su cuota con
beneficio de inventario.

Dicen los demandantes: que el señor RAMIRO DE JESÚS falleció en Leticia el 18 de mayo
de 1990, habiendo otorgado Testamento Abierto el 27 de abril de ese año a través del
titulo escriturario antes mencionado. Que en el registro de defunción asentado en la
Notaría Novena de Leticia, consta como causa de la muerte del citado causante
“TAPONAMIENTO CARDÍACO, HIPERNEFRONA METÁSTASIS A PULMÓN, CAQUEXIA y
NEUMONÍA”, una enfermedad “que puede catalogarse como dolorosa y por esa razón el
paciente debía permanecer bajo los efectos de las drogas” que, para esa clase de
afecciones (cáncer), son del grupo de los “opioides” como la morfina, la mepiridina,
etcétera, las cuales, a la vez que alivian el dolor, tienen “propiedades sedantes que dan al
paciente sensación de bienestar y produce como efectos secundarios adicción”, por lo
que debían suministrársele en forma constante; además, que “para que el paciente
durmiera sin que fuera interrumpido su sueño por el dolor, se le debían suministrar
drogas con efectos ansiolíticos y sedantes del grupo de los benzodiasepinas (diazepan,
loranzepan), las cuales producen profundo sueño”.

Que, el finado presentó inicialmente un cáncer de riñón, el cual se le fue regando por su
organismo hasta hacer metástasis; por lo cual, durante los últimos tres años de vida, se
afincó más su adicción a las drogas recetadas por su médico tratante del Hospital Pablo
Tobón Uribe.

Que, de lo anterior, se puede deducir cuál era su estado el 27 de abril de 1990, fecha en
la cual confirió el Testamento “en completo gozo (sic) de sus facultades mentales”, o sea,
“21 días antes de su muerte, cuando estaba finalizando su vida por causa del cáncer, se
puede decir que tenía completo goce de sus facultades mentales?”, lo cual le parece
improbable para una persona que está en la fase terminal de su existencia.
Que, el señor Guzmán, en razón de tan grave dolencia, comenzó a despreciar a su familia
y a sus amigos de infancia, a quienes rechazaba y sacaba de su casa aduciendo que “no
necesitaba que nadie lo visitara”, o sea, “padecía una enfermedad de demencia que hacía
que rechazara toda posibilidad de ayuda de seres queridos”; lo anterior, aunado al
repudio de los beneficiados con el Testamento “ya que para el momento en que le fue
detectada la enfermedad, el señor GUZMÁN, vivía en la casa de su hermana MARÍA DE J.
GUZMÁN y su sobrina MARÍA ELIZABETH BETANCUR GUZMÁN, quienes son sus
beneficiarios”, pero, luego de tener noticia de su enfermedad, “lo echaron de la casa”,
siendo recibido por su otro hermano GUSTAVO GUZMÁN con quien vivió hasta sus
últimos días.

Que, el haberse trasladado la Notaria Encargada de la Notaría Doce de Leticia hasta la


residencia del señor Guzmán, “crea duda, aunque es un trámite permitido por la ley, pero
generalmente genera duda sobre las facultades mentales del otorgante en cuanto a que
sí realmente es conocedor de lo que está firmando”; cuyos testigos -señores ORLANDO
ÁNGEL y JOHN JAIRO HERNÁNDEZ- dan fe acerca de que “cuando el señor GUZMÁN
no fue capaz de firmar el documento sin saber qué era lo que firmaba…la señora MARÍA
DE J. GUZMÁN llevaba su mano para poder firmar”, por lo cual, la firma poco visible que
aparece en el testamento no corresponde a la que el mismo tiene en otros documentos.

Los actores invocan artículos 1504 (capacidad-incapacidad de ejercicio), 1741 (nulidad


absoluta y relativa), afirmando que, “al momento de celebrar el acto testamentario el
señor GUZMÁN padecía demencia producida por el hecho de verse en el estado terminal
de su enfermedad” o bajo el efecto de la droga que le producía “estados alucinantes o
sonambulismo”, 1601 (inhábiles para testar) y 1602 del Código Civil, porque carece de
sano juicio no sólo el que clínicamente es demente sino también el sonámbulo, el ebrio, el
hipnotizado o el que esté bajo los efectos de una droga que hubiere alterado su
conciencia.

Dentro del respectivo término del traslado, las demandadas HICIERON USO DEL
DERECHO DE DEFENSA. Admitieron los hechos relativas a la muerte, a su causa, pero
desconocieron los efectos que sobre la capacidad de ejercicio del testador tuviera la
droga aplicada por disposición y bajo control mèdicos, pues la única medicina que
consumía el señor GUZMÁN era Acetaminofén, medicina que no dopaba y más aún jamás
hizo que el señor GUZMÁN perdiera su capacidad mental y poder de raciocinio y/o
decisión”. Y desempeñó su actividad de comerciante hasta un día antes de su muerte.

Se opusieron rotundamente a las pretensiones, aduciendo que, ni en la demanda ni en las


pruebas aportadas hay fundamentos sólidos y veraces para determinar que el testamento
tenga algún vicio de nulidad, siendo esta acción fruto de la mala fe de los demandantes
quienes sólo buscan perjudicarlas con calumnias al verse despojados legalmente de su
derecho herencial. Precisamente, esa presunta MALA FE la propuso como EXCEPCIÓN
DE MÉRITO, fundada en que, con falacias, se quiere inducir en error al fallador, pues,
sin bases serias los demandantes piden la nulidad del Testamento sólo por el hecho de
sentirse desplazados y humillados por su pariente Ramiro Guzmán al no llamarlos a
heredar sus bienes. Solicitaron la práctica de elementos probatorios para demostrar sus
aseveraciones.

En la fase probatoria se decretó prueba médico pericial pedida por parte demandante .
De esta prueba desistió la parte actora, lo hizo porque quienes la integraban no pudieron
ponerse de acuerdo sobre quien pagaba los honorarios que el experticio generara. El
juzgado accedió al desistimiento.

Hubo cinco testigos, vecinos de la familia, llamados a instancia de la parte actora, dieron
cuenta de los terribles dolores que padecía el señor RAMIRO DE JESUS y dijeron que sí
sabían que tomaba drogas para aligerar los dolores.

Por su parte, los demandados en su alegato final mantuvieron su insistencia en la


demanda temeraria: que el testamento tienen presunción de validez, que los testigos de
la escritura, tal como consta en el acta correspondiente, declararon en el proceso y
señalaron que no observaron ninguna señal extraña en el testador; que en la historia
clínica del Hospital, como en efecto lo es, no hay registro alguno sobre anomalías
comportamentales del señor RAMIRO DE JESUS; que varios tres testigos expusieron que
el causante atendió su actividad comercial hasta un día antes de su muerte (estas
declaraciones ciertamente reposan en el expediente).

NORMAS RELEVANTES.

ARTICULO 1055. <DEFINICION DE TESTAMENTO>. El testamento es un acto más o


menos solemne, en que una persona dispone del todo o de una parte de sus bienes para
que tenga pleno efecto después de sus días, conservando la facultad de revocar las
disposiciones contenidas en él mientras viva.

ARTICULO 1061. <INHABILIDADES TESTAMENTARIAS>. No son hábiles para testar:


1o.) El impúber.
2o.) El que se hallare bajo interdicción por causa de demencia.
3o.) El que actualmente no estuviere en su sano juicio por ebriedad u otra causa.
4o.) Todo el que de palabra o por escrito no pudiere expresar su voluntad claramente.
Las personas no comprendidas en esta enumeración son hábiles para testar.

ARTICULO 1062. <NULIDAD Y VALIDEZ TESTAMENTARIA>. El testamento otorgado


durante la existencia de cualquiera de las causas de inhabilidad expresadas en el artículo
precedente es nulo, aunque posteriormente deje de existir la causa.
Y por el contrario, el testamento válido no deja de serlo por el hecho de sobrevenir
después alguna de estas causas de inhabilidad.

ARTICULO 1070. <TESTAMENTO SOLEMNE Y ABIERTO>. El testamento solemne y


abierto debe otorgarse ante el respectivo notario o su suplente y tres testigos.

II. TAREA A CARGO DEL O DE LA DISCENTE


1. De modo individual hará un esquema de sentencia.

Cada discente debe tener presente: a) que para hacer el ejercicio debe ajustarse al
documento 4. Guía para la construcción de la sentencia, que es modelo común para la
emisión de sentencias; b) Que el resultado del trabajo personal lo debe registrar o vaciar
en el documento 5. Formato guía de texto de sentencia. c) Que la exposición oral se
evaluará siguiendo el documento 6. Tabla de evaluación oral de estructura de la
sentencia.
En necesario tener en cuenta que el esquema de sentencia que usted elabore debe tener
consideración la totalidad de lo ítems indicados en el documento 4. Guía para la
construcción de la sentencia. Pero, en la exposición, para economizar tiempo y para que
usted pueda ajustarse al límite máximo de cinco (5) minutos, se prescindirá de la
presentación verbal de los puntos: 1. Encabezamiento; 2.3. Crónica del proceso y 2.4.
Alegatos de las partes del documento 4. Guía para la construcción de la sentencia.

2. Disertación Oral.

Con la misma metodología de la evaluación oral se hará una disertación entre 3 y 5


minutos.

A modo de práctica se controlará la exposición con el documento 6. Tabla de evaluación


oral de estructura de la sentencia.