Você está na página 1de 1

LA IMPORTANCIA DEL DERECHO EN LA SOCIEDAD.

Entendemos por derecho al sistema de leyes, regulaciones y normas que una región, país o territorio
se da a sí mismo con el objetivo de mantener bajo control ciertos comportamientos y actos sociales
que puedan ser considerados peligrosos o dignos de interés. El derecho es un elemento puramente
social que el ser humano creó desde el mismo momento en que se organizó en comunidades o
sociedades y es por esto que la importancia del derecho es vital si buscamos comprender el
funcionamiento de una sociedad.

Cuando hablamos de derecho, podemos decir que hay dos tipos principales. En primer lugar,
encontramos el derecho consuetudinario, o aquel que no se establece de manera oficial o por escrito
pero que está en la conciencia social de las personas y que marca a través del sentido común qué
cosas se pueden hacer y qué cosas no, por ejemplo, lastimar a alguien. Este tipo de derecho es el
derecho característico de las sociedades más antiguas. Luego, cuando las sociedades se complejizaron,
surgió la necesidad de establecer por escrito todas aquellas reglas, leyes, normas y regulaciones que
controlarán y que dictarán de manera clara y concisa los posibles castigos, sanciones o perjuicios que
determinadas acciones podían conllevar. Así, actos como crímenes o delitos se volvieron regulados,
del mismo modo que también surgieron con el derecho escrito un sinfín de regulaciones para
diferentes esferas de la vida social (regulaciones laborales, familiares, penales, civiles, etc.).

A través de esto observamos que la importancia del derecho reside entonces en imponer cierto orden
y control sobre sociedades que, de otra manera, actuarían de modo caótico y desordenado. El derecho
tiene como objetivo principal actuar como un conjunto de leyes máximas y supremas que deben ser
respetadas por todos los miembros de la sociedad por el bien de la misma sociedad. Es aquí entonces
cuando aparece la idea de bien común y pierde lugar la idea de bien individual que sería aquel que
permitiría a los individuos actuar como quisieran sin tener en cuenta el perjuicio o daño que se puede
causar a otros.

La existencia del derecho presume un orden jurídico en el que las personas viven en comunidad y
que no pueden regirse por el propio instinto humano. La existencia de una racionalidad ha producido
una serie de circunstancias históricas, con las que el hombre probablemente ha perdido su esencia
animal (sea esta cooperativa o competitiva) y vive en una situación de tensión con los demás, pero
una tensión en cierto modo atenuable.

Se dice que el hombre de la actualidad difícilmente podría vivir sin leyes, pues allí el predominio del
más fuerte por sobre el más débil sería total. Pero, sin embargo, tanto el más débil como el más fuerte
convalidan el consenso a partir del cual se crean una serie de instituciones tendientes a garantizar las
libertades de cada una de las personas y de todas en conjunto. Allí es que aparece la necesidad de un
sistema de derecho, en la renuncia del más fuerte a oponer su fuerza como razón de cualquier triunfo
y verdad dentro de la sociedad.