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El número de personas mayores de 65 años ha aumentado en forma considerable en los últimos

años. De acuerdo a datos del último censo de 1992, aproximadamente un 7% de la población


chilena es mayor de 65 años, lo que representa una cifra absoluta de alrededor de 1 millón de
personas en este grupo etáreo. La proyecciones demográficas estiman que esta cifra ascenderá a 1
millón doscientos cincuenta mil personas, es decir a 7,7% de la población total en el año 2005 y
bordeará alrededor del 10% en el año 2020.

El envejecimiento biológico aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, problema que se va


acentuando a medida que avanza la edad; esta realidad se refleja en los servicios de salud
donde se visualiza un aumento de los costos de la atención médica a causa de procedimientos
diagnósticos y terapéuticos.

En Chile, como en muchos otros países del mundo, los adultos mayores se ven enfrentados a
una atención de salud fragmentada y de difícil acceso. Por su condición de salud, ellos
requieren de atención integral, es decir, de modelos de atención en salud más centrados en el
“cuidar” que en el “curar”, que respondan a sus necesidades biosicosociales, y que
consideren el entorno físico y social del adulto mayor con el cual éste interactúa en forma
constante. Los modelos deben estar orientados a mantener la salud, controlar factores de
riesgo, promover la autonomía del adulto mayor, su independencia funcional y su inserción
en la familia y sociedad. Estos deben ser evaluados en cuanto a su costo - efectividad y al
grado de aceptación por parte de los usuarios y de sus cuidadores. Desde esta perspectiva, la
labor de enfermería en las áreas de promoción, prevención y educación para el autocuidado
son de fundamental importancia.

Nuestro país tiene un déficit de enfermeras cercano al 40% y son pocos los profesionales que
poseen los conocimientos para otorgar cuidados de calidad a los adultos mayores en los
diferentes niveles de atención y que se interesen en trabajar en la red asistencial que los
apoya. Esto lleva a plantear la necesidad de crear nuevos modelos de atención que garanticen
una atención humanizada, accesible y a un costo que el país esté en condiciones de solventar.
Para avanzar en lo anteriormente expuesto, es necesario que las escuelas de enfermería
asuman la responsabilidad que les corresponde, a través de la formación de pre y postítulo en
Geronto-Geriatría y que definan líneas y prioridades de investigación uni y multiprofesional
en esta área, para conocer la realidad del adulto mayor en nuestro país y otorgarle una
atención que le permita mantener su calidad de vida.

Formación de Enfermeras en el Area Geronto-Geriátrica

En Chile ha existido la preocupación de la enseñanza de la enfermería geronto-geriátrica


desde los años 70. En 1990 la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en conjunto
con la Sociedad Chilena de Educación en Enfermería, el Departamento de Enfermería de la
Universidad de Chile y la Escuela de Salud Pública de esa universidad, organizaron un
seminario para conocer, entre otros temas, la situación de la enseñanza de la enfermería
gerontológica y geriátrica en las universidades chilenas y poder así proponer estrategias para
fortalecer estos contenidos en los currícula de pre y postgrado. En esa ocasión fue posible
constatar que la mayoría de las unidades académicas de enfermería tenían planes de estudio
con contenidos de Geronto-Geriatría dispersos en las diversas asignaturas, situación que no
ha cambiado significativamente durante la última década.

Una de las recomendaciones que surgió de ese seminario fue que las escuelas de enfermería
crearan un ambiente favorable para que los estudiantes pudieran desarrollar una actitud
positiva frente a los adultos mayores. Esto se ha ido logrando gradual y lentamente, con la
incorporación de metodologías participativas en la docencia, la disponibilidad de cursos
interdisciplinarios de profundización en Geronto-Geriatría ofrecidos por otras unidades
académicas y la ampliación de experiencias clínicas con adultos mayores en instituciones
debidamente acreditadas del nivel primario, secundario y terciario. Estas prácticas clínicas se
desarrollan a través de atención domiciliaria, en organizaciones comunitarias, en casas de
reposo y centros de enfermería para el adulto mayor acreditados por el Fondo Nacional de
Salud (FONASA). Así, los alumnos aprenden a trabajar con adultos mayores sanos y
enfermos y con sus cuidadores formales e informales.

A pesar que los campos clínicos se han incrementado en número y variedad, observándose un
equilibrio entre las experiencias de aprendizaje intra y extrahospitalarias, muchas de las
instituciones utilizadas para la práctica clínica siguen falentes de profesionales de enfermería,
lo cual afecta la calidad de la docencia y el modelaje en esta área. En los últimos años se han
ido abriendo casas de reposo cuyas dueñas son enfermeras profesionales que son buenos
modelos para los alumnos como enfermeras clínicas y también como gerentes autónomos e
innovadores. Por otra parte, la incorporación de algunas prestaciones de enfermería en
FONASA, modalidad libre elección, está estimulando el interés de las enfermeras por esta
especialidad, especialmente aquellas que valoran tener mayor autonomía en la toma de
decisiones en salud.

Con la creación, en 1998, del Programa de Salud para el Adulto Mayor del Ministerio de
Salud de Chile, se clarifican las orientaciones para la atención de salud de este grupo etáreo.
Este hecho estimuló a las enfermeras, especialmente a aquellas que trabajan en el nivel
primario de atención, a capacitarse para poder ofrecer las prestaciones de salud
recomendadas por ese programa ministerial. Entre las alternativas de capacitación hay una
variedad de cursos y seminarios organizados por las universidades, el Colegio de Enfermeras
y el Ministerio de Salud, dirigidos a enfermeras y a grupos interdisciplinarios. Existen tres
diplomados multidisciplinarios en Geronto- Geriatría, uno ofrecido por la Vicerrectoría de
Asuntos Académicos de la Universidad de Chile, el otro, por la Vicerrectoría Académica de
la Pontificia Universidad Católica de Chile y el tercero, por la Facultad de Medicina de la
Universidad de Concepción.
Las escuelas de enfermería buscaron diversas estrategias para fortalecer en sus curricula la
enseñanza de la enfermería geronto-geriátrica. Actualmente son tres las universidades que
cuentan con programas de postítulo en esta área, entregando el título de especialista en
enfermería geronto-geriátrica: Univesidad de Chile, Universidad de Concepción y Pontificia
Universidad Católica de Chile. Hasta la fecha, son 11 las enfermeras especialistas egresadas
de estos programas, quienes han asumido un liderazgo en programas ministeriales,
consultorios, servicios de geriatría, en escuelas de enfermería, casas de reposo y servicios
privados de atención domiciliaria.

No obstante los esfuerzos realizados en la última década por formar enfermeras en esta área,
Chile aún no tiene una masa crítica de especialistas en enfermería gerontogeriátrica y se
sigue observando insuficiente motivación de alumnos y profesionales para dedicarse a esta
especialidad.

A nivel de Postgrado, a pesar de que no existe en Chile un magíster en el área de Geronto-


Geriatría, el Magíster de Enfermería Comunitaria dictado por la Universidad de Concepción,
desde 1996 ha enfatizado el área de enfermería comunitaria y geronto- geriátrica
introduciendo asignaturas con estas temáticas.

Hasta la fecha, 15 profesionales han egresado con esta formación, quienes se desempeñan en
docencia y actividades con la comunidad, tanto en Chile como en otros países de América
Latina, aportando al desarrollo y formación en esta área de la enfermería. Existe acuerdo en
las escuelas de enfermería que es necesario incrementar y flexibilizar la enseñanza de la
enfermería gerontogeriátrica en los currícula de pre y postgrado y buscar estrategias de
motivación para que un mayor número de egresados continúe estudios de especialización en
esta área.

Dos años atrás, la Escuela de Enfermería de la Pontificia Universidad Católica de Chile


comenzó un proyecto piloto para implementar un Centro de Enfermería para el Adulto
Mayor acreditado por FONASA, en uno de los centros médicos de la Red de Servicios de
Salud de esta Universidad como estrategia para fomentar el desarrollo de la enfermería
geronto-geriátrica, complementar la atención médica tradicional con prestaciones preventivas
eficaces y aumentar el interés de los alumnos de enfermería por la atención del adulto mayor.
Inicialmente, la demanda de los adultos mayores por estas prestaciones de enfermería fue
mínima, porque la mayoría de ellos no estaban dispuestos a pagar por la atención de
enfermería que este Centro ofrece, a pesar que FONASA, en su modalidad de libre elección,
financia el 50% del costo de estas prestaciones.

Con el fin de facilitar el acceso al Centro de Enfermería, la Escuela de Enfermería ha estado


asumiendo el copago por los servicios que este Centro ofrece, lo cual ha aumentado el interés
de estas personas por actividades dirigidas a mejorar sus capacidades de autocuidado. El
mayor interés de los adultos mayores y de sus familiares/cuidadores ha estado centrado en
participar en actividades educativas grupales, las cuales no sólo han logrado aumentar sus
conocimientos en relación a como prevenir factores de riesgo y enfrentar situaciones
inherentes al envejecimiento sano, sino también por ser una instancia que les ha permitido
ampliar su red social y compartir experiencias con otras personas que están viviendo
situaciones de salud y de vida similares. Esta experiencia, aunque incipiente, ha demostrado
su potencial para fortalecer la docencia, a través del modelaje de docentes que se
desempeñan como enfermeras clínicas, gestoras, investigadoras y educadoras, en un contexto
interdisciplinario. Por otra parte es un espacio para demostrar la eficacia de servicios
preventivos dirigidos a este grupo etáreo.

Investigación en Enfermería Geronto-geriátrica en Chile

La investigación en enfermería en Chile ha sido considerada más un lujo que una necesidad,
tanto en las escuelas de enfermería como en las instituciones de salud. A pesar de ello, se
observa en los últimos 5 años un aumento gradual y constante de investigaciones en esta
área, que coincide con el incremento de enfermeras con grados académicos de Magíster y de
Doctorado (3 y 0,1% del total de enfermeras que ejercen en Chile, respectivamente).

En el área del adulto mayor, según un reciente estudio realizado en Chile, se pudo constatar
que en nuestro país la enfermería geronto-geriátrica está claramente identificada como área
de investigación. Esto queda claro al revisar las tesis realizadas por alumnos de pregrado y
postítulo en los últimos 5 años. La mayoría de los proyectos en que participan enfermeras
como investigadoras o coinvestigadoras, pueden incluirse en una de las siguientes líneas de
investigación:

Descripción de la Población de Adultos Mayores en diferentes Regiones de Chile.

Estos estudios son fundamentalmente descriptivos. Su objetivo es conocer las necesidades de


salud de esta población, sus características biodemográficas, su situación social, su realidad
psicosocial y sus percepciones en relación al envejecimiento, a su estado de salud y su
calidad de vida. En esta línea de investigación se incluyen temas como: Perfil de morbilidad
(Universidad de Chile), Características biosicosociales de los adultos mayores (Universidad
Católica de Chile, Universidad Magallanes), Valoración del estado funcional del adulto
mayor (Universidad Católica de Chile, Universidad Austral), Funcionamiento social del
adulto mayor (Universidad de Concepción), Grado de autovalencia y su relación con algunos
factores psicosociales (Universidad de Valparaíso), Patrones de conducta de afecto y
pertenencia (Universidad de Valparaíso), Auto-percepción de la autonomía funcional
(Universidad de Magallanes), Bienestar y jubilación (Universidad del Bío Bío).

Promoción y Autocuidado de la Salud del Adulto Mayor.

Esta es la línea más desarrollada por la enfermería chilena e incluye estudios que se
relacionan con la siguiente temática: Autocuidado y dependencia (Universidad de
Concepción), Capacidades de autocuidado de adultos mayores hospitalizados (Universidad
del Bío-Bío), Factores que determinan la adaptación psicosocial a colostomías permanentes
(Universidad Católica de Chile), Factores de riesgo de caídas (Universidad de Concepción,
Universidad de Valparaíso), Factores que afectan las necesidades de autocuidado universal
(Universidad Católica de Chile), Conocimiento de medidas de autocuidado en mujeres en
climaterio (Universidad Católica de Chile), Incontinencia urinaria (Universidad Católica de
Chile, Universidad de Chile), Toma de decisiones en salud (Universidad Católica de Chile),
Nutrición del adulto mayor (Universidad Austral, Universidad de Valparaíso), Aprendizaje
del adulto mayor (Universidad Austral), Autocuidado en enfermedades respiratorias
(Universidad de Chile), Valoración de calidad de vida (Universidad Católica de Chile,
Universidad de Chile, Universidad Austral). En esta línea se destaca el proyecto
interdisciplinario financiado por FONDEF "desarrollo de un instrumento predictor de pérdida
de funcionalidad en el adulto mayor" (Hospital Geriátrico/Ministerio de Salud)
Automedicación y Adherencia a Tratamientos Farmacológicos.

Esta es un línea de proyectos interdisciplinarios iniciada recientemente que tiene gran


relevancia por su potencial impacto sobre los costos en salud, la eficacia de la atención
médica y la calidad de vida de los adultos mayores. Los estudios que se incluyeron en esta
línea tratan los siguientes temas: Características de la automedicación en adultos mayores
(Universidad del Bío Bío), Conductas referidas por adultos mayores en relación a la
utilización de tratamientos farmacológicos (Universidad Católica de Chile), Adherencia a
medicamentos de los adultos mayores con enfermedades crónicas (Universidad Católica,
Universidad de Chile)

Modelos de Gestión para la Atención del Adulto Mayor.

Enfermería puede hacer importantes contribuciones al desarrollo de modelos innovadores


dirigidos a mejorar la calidad y continuidad del cuidado de los adultos mayores, sin embargo,
los estudios sistemáticos realizados en esta área son muy escasos. Algunos de ellos se
refieren a Factores que inciden en la utilización de los servicios de salud (Universidad
Católica de Chile), Redes de apoyo médico social para el paciente con demencia
(Universidad de Concepción), Propuestas de modelos para la atención del adulto mayor en
diferentes niveles de atención (Universidad de Magallanes, Universidad Católica de Chile),
Satisfacción del usuario con la atención en salud (Universidad Católica de Chile).

Actitudes hacia el Adulto Mayor.

Los escasos estudios realizados sobre este tema demuestran que la población general chilena
y el personal de salud en particular, a pesar de haber experimentado cambios de actitud
positivos hacia los adultos mayores, siguen estando insuficientemente sensibilizados hacia la
tercera edad. Esto justifica la realización de investigaciones que generen información útil
para revertir esta situación. Los estudios que se insertan en esta línea están relacionados con
Actitud del profesional de enfermería hacia el adulto mayor (Universidad de Concepción), La
experiencia de familiares de pacientes que sufren Alzheimer y Competencias del profesional
de enfermería (Universidad Austral) y Actitudes de los adolescentes hacia el adulto mayor
(Universidad de Chile).

Anexo. Directorio preliminar de


enfermeras que investigan en enfermería
geronto-geriátrica en Chile
Para facilitar el trabajo en red, hemos preparado un
directorio inicial con nombres de enfermeras chilenas que
están investigando en el área geronto-geriátrica.

Universidad Austral
Departamento de Enfermería. Casilla 567 Campus Isla Teja,
Valdivia
Luz Angélica Muñoz : “lmunoz@abello.unab.cl
Ana Luisa Cisternas : “acistern@uach.cl”
Adela Sanguinetti : “asanguin@uach.cl”

Universidad de Bío-Bío
Escuela de Enfermería. Fax: 56-2-275131
Gloria Araneda Pagliotti: “garaneda@pehuen.chillan.ubiobio”
Ximena Isla
Marta Jiménez

Universidad de Chile
Escuela de Enfermería.
Condell 303, Santiago
Casilla 16117, Correo 9, Providencia. Fax: 56-2-2047848 anexo 42
Alicia Reyes: “fareyes@netexpress.cl”
Ana María Peña: “cavila@canela.med.uchile.cl”
Gladys Jensen: fax: 56–2-7322436.

Universidad de Concepción
Janequeo esquina Chacabuco. Barrio universitario, Concepción.
Casilla Postal 160-C
Mercedes Zavala: “mzavala@udec.cl”
Manuel Castro: “mcastro@udec.cl”
Sara Mendoza
Ingrid Soto

Pontificia Universidad Católica de Chile


Escuela de Enfermería.
Casilla 306, Correo 22, Santiago
Fono: 56-2-6865831. Fax: 6865843
Cecilia Arechabala: “marechab@puc.cl”
Alejandra Araya:“aarayagu@puc.cl”
Ilta Lange: “ilange@puc.cl”
Hedy Mautner: “hmautner@puc.cl”
Angélica Piwonka: “apiwonka@puc.cl”
Lauren Poupin: “lpoupin@puc.cl”
Claudia Maturana: “cmaturac@puc.cl”

Centro Médico San Joaquín


Vicuña Mackena 4860, Santiago.
Fono:6863563
Paulina Sierralta

Universidad de Valparaíso
Escuela de Enfermería y Obstetricia.
Casilla 92-V, Valparaíso, Chile
Yolanda León Rodríguez Doris
Sequeira Daza Viviana Guerra Ciceo
Gabriela Monardes Skinner

Universidad de Magallanes
José Pestalozzi 0379, Punta Arenas
María Luisa Fernández: “rufer@entelchile.net”

Ministerio de Salud Programa Nacional Adulto Mayor.


Mac Iver 541, Santiago de Chile
Alicia Villalobos

Conclusiones
El potencial de enfermería para mejorar la atención de salud de los adultos mayores es muy
grande, sin embargo, para desarrollarlo es urgente que las escuelas de enfermería incorporen
cursos específicos de Geronto-Geriatría en sus curricula de pre y postgrado y busquen
estrategias innovadoras para sensibilizar y motivar a un mayor número de estudiantes para
dedicarse a la atención de este grupo etáreo. Por otra parte, es indispensable crear buenos
programas de educación continua no sólo para enfermeras, sino para los otros niveles de
personal de enfermería que conforman el 80% de la fuerza laboral de enfermería en Chile:
técnicos, auxiliares y cuidadores. Con el proceso de internacionalización que están viviendo
las universidades, hoy día las enfermeras chilenas tienen mayores oportunidades para realizar
investigaciones colaborativas con enfermeras investigadoras extranjeras, lo que a mediano
plazo tendrá un impacto favorable sobre la atención en salud de los adultos mayores.

Sería altamente conveniente que la Asociación Chilena de Escuelas de Enfermería y el


Colegio de Enfermeras de Chile propusieran prioridades de investigación en enfermería
geronto-geriátrica para favorecer estudios interinstitucionales y así lograr resultados que sean
generalizables.

El trabajo en redes a nivel nacional, entre profesionales interesados en la problemática del


adulto mayor, puede potenciar las iniciativas innovadoras existentes tanto asistenciales como
docentes y de investigación aumentando su impacto sobre la atención en salud y calidad de
vida este grupo etáreo.

Referencias escogidas
1.- Ministerio de Salud de Chile Situación de la Salud en Chile, 1999; pgs: 9-10.

2.- ANZOLA E, GALINSKY D, MORALES F, SALAS A, SANCHEZ M. La atención de


los ancianos: un desafío para los años noventa. OPS, 1994.

3.- LANGE I, ARECHABALA C, VALENZUELA E, FORTTES A, MASO P. Centro de


Enfermería: Atención Integral para el Adulto Mayor. Enfermería 1999; 110: 50-3.

4.- STAAB A S, HODGES L C. Enfermería Gerontológica. Editorial Mc Graw Hill, 1998.

5.- OPS Informe Final del Seminario de Enfermería Gerontológica, Santiago de Chile, OPS
1991.

6.- ZAVALA M. Formación del estudiante de pregrado en enfermería en gerontología en


Chile. IV Coloquio de Investigación en Enfermería, Concepción, Chile 1994.

7.- LANGE I, REYES A, ZAVALA M, ARECHABALA C. Formación de los Estudiantes de


Pregrado en Enfermería Gerontológica en Chile. En Libro de Resúmen del Primer Congreso
Iberoamericano de Enfermería Geronto-geriátrica, Logroño, España Abril 2000; pag. 175-
80.

8.- Ministerio de Salud Políticas de Salud para el Adulto Mayor, 1998.

9.- Diario Oficial de la República de Chile. Atenciones Integrales en Centros de Enfermería


del Adulto Mayor. Número 36663, 15 de Mayo 2000 pag. 23.

10.- LANGE I, REYES A, ZAVALA M, ARECHABALA C. Líneas de Investigación en


Enfermería Geronto-geriátrica en Chile. En Libro de Resúmenes del Primer Congreso
Iberoamericano de Enfermería Geronto-geriátrica, Logroño, España Abril 2000; pag 242-7.

ENSEÑANZA DE LA GERIATRIA EN LA ESCUELA DE MEDICINA

PEDRO PAULO MARIN LARRAIN*

* Profesor Auxiliar. Departamento de Medicina Interna. Jefe de Programa de Geriatría y


Gerontología.

El número de personas de edad ha crecido rápidamente en casi todos los países del mundo.
Los ancianos, con su tendencia presentar enfermedades físicas y mentales que pueden
transformarse en enfermedades crónicas, muchas veces incapacitantes, significan un
incremento en el gasto de la salud y un mayor uso de los recursos de salud y de los servicios
sociales.

La mayoría de las subespecialidades en Medicina encuentran que una gran proporción de sus
pacientes son ancianos y es esperable que esta tendencia aumente en los años venideros. Por
lo tanto, es importante que todos los médicos y los profesionales de la salud sepan sobre el
proceso de envejecimiento y sobre el diagnóstico y manejo de las enfermedades en los
pacientes de edad. La Geriatría y la Gerontología son ahora enseñanzas esenciales de
cualquier currículo de pregrado, aunque no son enseñadas en todas las Escuelas de Medicina.

Este trabajo fue extractado del informe emitido por la World Health Organization en 1983,
en el cual se discute en detalle la enseñanza de la Geriatría y Gerontología en las Escuelas de
Medicina. Los métodos para enseñarla varían ampliamente y dependen en gran parte de los
recursos y del currículo disponible localmente. En este artículo describiré los principios
generales, sin intentar detallar un programa específico de enseñanza.

¿Por qué Enseñar Geriatría?

La Geriatría ha sido definida como la rama de la Medicina Interna que se preocupa de los
aspectos clínicos, preventivos, terapéuticos y sociales de las enfermedades en los ancianos.
Esta definición es muy amplia y cubre, además del diagnóstico y tratamiento, los aspectos
sociales y sicológicos de dichos pacientes y sugiere el uso de un equipo multidisciplinario de
salud en el manejo de sus enfermedades. La función primaria de la Geriatría es el diagnóstico
de las incapacidades que se han producido. El propósito es que, a través del tratamiento y de
la rehabilitación, los pacientes mayores vuelvan a su estado previo y de este modo logren una
máxima independencia para desenvolverse en la comunidad. También de importancia en la
Geriatría es el cuidado de los pacientes en que el propósito anterior no es posible de lograr.

La Gerontología, en cambio, es la ciencia que estudia el envejecimiento. Puede ser


desarrollada por científicos que pertenecen a diferentes áreas biológicas (bioquímicas,
fisiólogos, sicólogos, sociólogos), como también por médicos. La Gerontología no se
preocupa del cuidado de los pacientes, aunque en algunos países europeos se usan
indistintamente los términos de Geriatría o Gerontología Clínica. La Gerontología puede ser
enseñada como parte de un curso de Geriatría, ya que los que practican Geriatría deben por
necesidad saber lo más posible de Gerontología. También puede ser parte de los ramos
básicos y ser enseñado por fisiólogos u otros.

Cada vez es más claro que los médicos, salvo que sean pediatras y obstetras, van a encontrar
una mayor proporción de pacientes de edad en su práctica diaria. No obstante, hasta hace
pocos años la Geriatría no era incluida en los currículos de las Escuelas de Medicina. La
Geriatría se ha desarrollado enormemente en los últimos 35 años y en muchos centros han
comprendido que una Unidad de Evaluación Geriátrica es un recurso útil en la enseñanza de
la Medicina.

Debido a esta toma de conciencia de la importancia de un buen cuidado de los ancianos,


muchas organizaciones internacionales han recomendado un aumento de la enseñanza de la
Geriatría. En 1976, The British Medical Association recomendó que cada Facultad de
Medicina tenga una unidad académica para proporcionar la enseñanza de pre y postgrado de
Geriatría (se recomiendan 40 horas mínimas de enseñanza en pregrado). The American
Geriatric Society recomendó lo mismo en USA para los programas existentes de enseñanza
en las Escuelas de Medicina.

En 1978, el United States Institute of Medicine y en 1980 el General Medical Council,


recomendaron la inclusión de la Geriatría en el currículo de pregrado.

La Enseñanza de la Geriatría Actual

En Gran Bretaña se realizó un estudio en 1981 en 30 Escuelas de Medicina, en el cual se


comprobó que el 93% de ellas enseñaban Geriatría, ya que desde 1972/1973 era obligatoria
la enseñanza en pregrado. Los métodos de enseñanza incluían clases, reuniones tutoriales y
clínicas en diferentes proporciones. Las horas de enseñanza en pregrado en promedio eran 69
horas (rango 6 a 171 horas).

En una encuesta a 126 Escuelas de Medicina en USA en 1978, sólo el 40% la enseñaba en
los cursos de pregrado y el 33% de los cursos de postgrado; la duración de los cursos era de
pocas semanas. El interés ha aumentado notablemente en los últimos años y actualmente la
Geriatría en USA es reconocida como una subespecialidad y existen numerosos centros de
formación e investigación académica.

Otra evidencia del aumento de interés en el cuidado de los pacientes de edad y de la


enseñanza de la Geriatría es la aparición de capítulos sobre este tema en las últimas ediciones
de Harrison’s Principles of Internal Medicine (desde 1983), Cecil – Loeb Textook of
Medicine (desde 1982) y Oxford Textbook of Medicine (desde 1983).

Objetivos de la enseñanza de Geriatría

Los objetivos generales son similares a los de otros procesos de enseñanza; estos describen lo
que el estudiante debiera ser capaz de realizar para demostrar que ha adquirido un nivel de
conocimiento adecuado. Los objetivos permiten tanto a los docentes y alumnos estar en
conocimiento de lo que se pretende con el curso y ser capaces de juzgar el progreso de la
adquisición de dichos conocimientos.

Al revisar la literatura, encontramos que los objetivos propuestos por la Universidad de


Belfast fueron analizados y discutidos por los especialistas en educación geriátrica europeos
y actualmente son usados por diferentes Escuelas de Medicina en el mundo. Estos objetivos
son:

Permitir que el estudiante aprenda:

1. La Epidemiología del envejecimiento y sus implicaciones.


2. El proceso de envejecimiento normal y sus relaciones con las enfermedades e
incapacidades del anciano.
3. Las formas de presentación de las enfermedades en el anciano.
4. La evaluación de las incapacidades.
5. Los fundamentos del manejo de los pacientes de edad.

• El valor y las limitaciones de los procedimientos de investigación médica.


• El uso apropiado de los fármacos.
• Rehabilitación.
• Cuidados del paciente con enfermedades crónicas.
• Cuidados del “paciente terminal”.
• El valor del trabajo en equipo multidisciplinario.

6. La finalidad, medios que se disponen y organización de una Unidad de Geriatría.


7. El rol, disponibilidad y organización de los servicios de la comunidad que prestan ayuda a
los ancianos.
8. La prevención de la pérdida de independencia en el diario vivir en el anciano.

Al final del curso el estudiante debería:

1. Ser capaz de evaluar los aspectos físicos, mentales, sociales y funcionales del paciente de
edad.
2. Ser capaz de distinguir el proceso normal de envejecimiento de las manifestaciones de las
enfermedades.
3. Ser capaz de construir un plan de manejo para los problemas identificados, haciendo uso
apropiado de los recursos médicos y paramédicos disponibles en el hospital y en la
comunidad.
4. Conocer los principios y prácticas del cuidado ambulatorio crónico en los pacientes con
enfermedad irremediable y el cuidado del paciente moribundo.
5. Conocer la organización del cuidado del paciente anciano en el hospital y en la comunidad
y los servicios de apoyo disponibles.
6. Conocer los propósitos y funciones de los diferentes miembros del equipo
multidisciplinario que participa en el cuidado del paciente.
7. Ser capaz de comunicarse con el paciente de edad.
8. Tener una actitud de optimismo en el cuidado del anciano.

Posición de la OMS

En abril de 1983, se realizó un Seminario Internacional sobre la enseñanza de Geriatría


patrocinada por la World Health Organization y el resumen de sus conclusiones es el
siguiente: 1. Las actitudes hacia el anciano en la población general y en algunos miembros
del equipo de salud son a veces contraproducentes y negativos.

Es una experiencia común en los docentes de Geriatría que enseñar a los estudiantes el
cuidado del anciano causa un profundo y positivo cambio en la actitud previa, al observar
éstos los efectos favorables que se logran con el adecuado manejo de las enfermedades e
incapacidades del paciente.

2. La población de edad está creciendo rápidamente y como resultado de ello cada vez habrá
más pacientes de edad. Es esencial que todos los que participan en el cuidado de los
pacientes conozcan los cambios que se producen con la vejez, para un mejor manejo.

3. Los cambios normales de la vejez deben ser diferenciados de los efectos de las
enfermedades. Los profesionales de la salud deben estar alertas al diagnóstico precoz de
dichas enfermedades y tratarlas correctamente. La prevención y el manejo de la incapacidad
es el mayor factor en la promoción de la salud en los ancianos.

4. Hay un número de hechos propios en la presentación de las enfermedades en los ancianos,


incluyendo que generalmente tienen múltiples enfermedades y sintomatologías no
específicas. Además, presentan una disminución de sus reservas y una mayor dificultad en
mantener su homeostasis, resultando muchas veces en una enfermedad más grave y una lenta
recuperación, que conlleva a un cuidado crónico o a una rehabilitación prolongada.

5. Los ancianos usan un tercio de los fármacos que se venden anualmente. Los efectos
colaterales de las drogas son causa importantes de problemas en los ancianos. El uso de
múltiples fármacos, dosis inadecuadas, automedicación y falta de adherencia a lo prescrito
son hechos importantes en la administración de tratamiento en los ancianos y deben ser
discutidos y entendidos por todos los que manejan a dichos pacientes.

6. Dado que la incapacidad es común, la rehabilitación juega un papel muy importante. La


evaluación del grado de incapacidad, la estimación del potencial de rehabilitación, la
identificación de problemas específicos en el paciente y el conocimiento de cuándo y cómo
usar el equipo de rehabilitación, son atributos importantes del médico que trabaja con
ancianos. Los objetivos de rehabilitación en los ancianos pueden diferir a veces de los de
pacientes más jóvenes.

7. El manejo del paciente de edad se logra de mejor forma en una Unidad de Evaluación
Geriátrica, con la cooperación de un equipo multidisciplinario de salud, que debe mantener
una buena comunicación entre sus miembros y conocer los límites de cada uno.

8. Se piensa comúnmente que comunicarse con el anciano es difícil. Pueden haber problemas
que alteren la comunicación, como sordera, dificultad en el lenguaje o confusión. También
hay factores educacionales y culturales que pueden ser una barrera en la comunicación. Pero
muchas veces esto es superable y los estudiantes logran una comunicación adecuada al
realizarla en diferentes etapas de la enfermedad. La familia juega un papel importantísimo en
el aporte de datos y en el cuidado del paciente.

9. Es necesario recordar que los ancianos tienen los mismos derechos que todas las personas,
ya que a veces los ancianos prefieren vivir independientes pero con riesgo. Esto debe ser
aceptado y es preferible a que vivan totalmente protegidos, pero restringidos en su libertad.
Desafortunadamente, todos los sistemas diseñados para mayor cuidado, proporcionan menor
libertad individual.

10.La mayor parte del cuidado de los pacientes de edad, incluyendo a los muy ancianos,
ocurre en la comunidad y es realizado por familiares. Es importante intentar ofrecer una
variedad de servicios de apoyo a los que lo requieran y un equipo multidisciplinario, que
debe actuar en cooperación y en comunicación entre sí.

11.Aunque la rehabilitación para lograr la independencia del paciente es el gran objetivo de


la Geriatría, no siempre es posible lograrlo en todos, por lo tanto hay que ofrecer un
adecuado cuidado y apoyo posterior. El cuidado continuo es otra de las funciones
importantes de la Geriatría y los objetivos de este cuidado son diferentes de otros tipos de
tratamientos hospitalarios.

12.La muerte es inevitable y ocurre más comúnmente en ancianos, por lo que el cuidado del
paciente terminal es algo necesario de enseñar dentro de la educación médica.

Programa de Enseñanza en Geriatría

Docentes. Idealmente debería ser enseñada por docentes entrenados en Geriatría. Así ha sido
entendido y practicado internacionalmente. Es así, como en la actualidad existen
Departamentos de Geriatría en varias Escuela de Medicina. No es difícil, en general,
encontrar docentes para la enseñanza de la Geriatría en una Facultad que tenga un fuerte
Departamento de Medicina Interna.

Pero en general, el conocimiento de Geriatría es escaso entre los médicos, por lo que se han
desarrollado en USA programas de entrenamiento para practicarla y para enseñar a los
médicos de la Facultad de Medicina que estén interesados.

Departamento o Unidad de Geriatría. Para la efectiva enseñanza de Geriatría es ideal


contar con un departamento encargado. Si éste debe ser independiente o ser una Unidad
Docente dentro del Departamento de Medicina Interna depende de las circunstancias locales.
Hay dos principios importantes a tener en cuenta: el primero, es que se debe mantener un
estrecho contacto con los otros miembros de otras unidades académicas, particularmente
Medicina Interna y Psiquiatría. El segundo, es que el Jefe del Programa de Geriatría debe
tener la suficiente autoridad y autonomía para diseñar sus programas de educación. La
Unidad debe contar con la subestructura necesaria para poder enseñar, investigar, etc. Debe
formar a futuros docentes en esta área, que está creciendo día a día.

Instalación de una Unidad de Evaluación Geriátrica. La Geriatría es esencialmente parte


de la práctica médica. Si bien es cierto que es mucho lo que se puede aprender de los libros y
conferencias sobre el tema, lo más importante es la experiencia clínica que se gana con
tratamiento de dichos pacientes. Por lo tanto, la enseñanza de Geriatría es esencialmente
practicada al lado del paciente. Puede ser útil contar con unidades en hospitales no docentes,
donde los estudiantes se entrenan en tomar historias y en la realización del examen físico.
También es importante, aunque a veces difícil de lograr, que los estudiantes vean o visiten en
sus casas a personas de edad para así lograr una visión de los problemas prácticos que tienen
gran mayoría de personas que viven independientemente.

Métodos de Enseñanza de la Geriatría. Existe una gran variedad de métodos. Enumeraré


aquí sólo algunos de ellos: • Conferencias o clases magistrales.

• Enseñanza en grupos pequeños, que es muy recomendada en general.


• Enseñanza al lado del enfermo.
• Enseñanza con ejemplos que simulan una situación clínica; también los hay computarizados
y uno más novedoso llamado “Aging Game”, donde se les entregan 230 cartas a los
estudiantes, con diferentes tópicos de Gerontología y Geriatría para discutir.
• Audio-visuales, como vídeocintas.
• Libros y manuscritos.

En la mayoría de las Escuelas de Medicina de Gran Bretaña, el curso de Geriatría se realiza


en el 4� año de la carrera, ya que en ese momento los estudiantes saben algo de Medicina,
Patología y Farmacología y no están con la presión de los exámenes finales del 5� año.
También tiene clases de Gerontología en los primeros años. Se ha sugerido que enseñarla
precozmente es mejor, ya que los estudiantes no habrán desarrollado una actitud negativa
hacia los ancianos con sus múltiples enfermedades.

Además, en algunas escuelas hay cursos electivos de Geriatría en el 5� año.

Conclusiones
Porque la práctica de la Medicina en el futuro verá que se incrementan el número de
pacientes de edad con sus acompañantes incapacidades, la educación médica debe orientarse
hacia una enseñanza del manejo de los problemas de los pacientes y no tanto hacia los
diagnósticos. Quizás uno de los objetivos más importantes de la educación médica será
producir un aumento en el interés en el manejo de las enfermedades crónicas y un cuidado
apropiado de dichos pacientes.

Referencias escogidas
1.- BROCKLEHURST J C. Geriatric Medicine in Britain: the growth of a speciality. Age
Ageing 1997; 26: 5-9.

2.- Report of the working Party of the Royal College of Physicians of London. Medical Care
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3.- AGATE J. The practice of Geriatrics., William Heinemann Medical Books, London,
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4.- BRIGGS R S J. Historical overview: definitions and aims of Geriatric Medicine. En:
Principles and Practice of Geriatric Medicine (3° ed) Ed: Pathy MSJ. John Wiley &Sons Ltd,
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5.- BUTLER R N. Care of the aged in the United States En: Texbook of Fillit HM. Churchill
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6.- HAZZARD W R. The practice of Geriatric Medicine. En: Principles of Geriatric


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