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PRIMER ENCUENTRO ANUAL

DE “MATEO PAIVA” CON SU PUEBLO


“El mítico jaguar de la espesura”
Saposoa, 17, 18 y 19 de junio del 2011

Primer encuentro preparatorio


17 de septiembre de 2010
LOCAL:
Auditorio de la Escuela Pedagógica Latinoamericana (EPLA)
HORA: 7.00 P.M.
Programa especial.

MATEO PAIVA, EL MAESTRO

Educap, asociación de educadores con más de doce años de permanente


actividad cultural, ha decidido rendir homenaje a uno de los más grandes
educadores peruanos, cuyo aporte pedagógico y literario son aun poco
difundidos. Se trata de Francisco Izquierdo Ríos, autor de 29 libros y
promotor de publicaciones, destacando entre otras “Trocha”, revista
regional amazónica.

Mateo Paiva, el maestro es el título de la novela autobiográfica del gran


maestro y renombrado escritor Francisco Izquierdo Ríos “el viejo Pancho”
como lo trataban sus amigos. Describe y explica la vida del estudiante de
pedagogía, del maestro de escuela rural y del funcionario público,
particularmente del Ministerio de Educación.

Es el estudiante rebelde que exige a sus maestros más de lo que le dan y


estos responden con medidas represivas. Busca fuera del aula lo que en ella
no encuentra y logra convertirse en colaborador de José Carlos Mariátegui.
Al concluir sus estudios y recibir su título de profesor, lleva a la Escuela
Normal de Varones donde estudió, todo el conjunto de cuadernos, separatas
y apuntes de sus años de estudio y los echa fuego por considerarlos
inservibles. Afirmaba que “después de unos cuantos principios básicos, el
resto en pedagogía es hojarasca”.
Como maestro rural inicia su labor docente en Soritor, distrito de la
provincia de Moyobamba de la región San Martín, pequeño poblado lejano
y olvidado, donde le nombran en una disimulada condición de castigo.
Lleva consigo entre otros libros “El Quijote” y “El Capital”, dos obras
cumbres que a la fecha no pierden vigencia. Posteriormente trabajó en
Chachapoyas y otros distritos aledaños, lugares donde puso de manifiesto
sus ideas y convicciones revolucionarias generando a la vez el rechazo de
las autoridades corruptas quienes lo acusaban de “comunista” y como tal
era víctima de persecución y castigos disciplinarios. Mateo Paiva, el
maestro, describe el drama que significa ser maestro rural en la selva
peruana. “En las escuelas donde le tocaba trabajar, rompía los viejos
moldes, insuflaba vida. Sacaba a los niños al campo, a la naturaleza.
Llevaba la naturaleza a la escuela, sembrando en ella árboles y flores. El
vetusto Programa Oficial de Estudios no le servía sino como un simple
documento de referencia. Ante una tempestad, un río, una mariposa, un
arco iris, Mateo Paiva tiraba a un lado el Programa…”

Admirador y defensor permanente de los maestros ribereños y en particular


de los de frontera. “Las escuelas fronterizas están desamparadas… Dan
lástima frente a los planteles del mismo género de las naciones vecinas,
escuelas-granjas, con todas las facilidades inherentes, con muy bien
pagados maestros, generalmente matrimonios, para impartir paralela
enseñanza a varones y mujeres. Muchos peruanos prefieren asistir a esas
escuelas”.

Frente a la presencia de la iglesia en la escuela tuvo ideas claras y señalaba


con precisión que “un plantel de enseñanza dirigido por sacerdotes o
monjas recibe una orientación mayormente religiosa, cucufata, oscurecida
de rezos, misas, letanías, confesiones, comuniones, incienso, golpes de
pecho. Y el Perú necesita gente formada sin prejuicios, con los pies firmes
en la tierra, en la realidad”.

Como funcionario público mantuvo una posición antiburocrática.


Rechazaba las poses de jefezuelos que ostentaban los funcionarios y
criticaba con sorna e ironía el uso desmesurado de los papeles. “Todo es
papel. Para todo es papel. El papel aguanta. Un remolino de papeles es el
Ministerio de Educación. Amazonas de papeles. Niágara de papeles.
Malestron de papeles. Orgía de papeles… En las manos de todos los
empleados, hay papeles. En todas sus dependencias, en todo su espacio, en
todos sus rincones, en todas sus mesas, hay papeles, amarrados en
paquetes, sueltos, colgados, volando…¡Cuando uno entra allí, sale
mareado de papeles!. ‘Sale loco de papeles!. La visión de los papeles los
persigue aún por mucho tiempo, hasta en sus sueños… ‘Sufre pesadilla de
papeles”. Decía del Ministerio de Educación que éste es “el panteón de las
esperanzas de los maestros”.

Francisco Izquierdo Ríos se caracterizó no solamente por ser aplicador de


lo que hoy conocemos como pedagogía crítica. En el campo literario nos ha
dejado importantes materiales que siguen siendo válidos para ser utilizados
en las escuelas de modo universal. Es el caso por ejemplo y sólo para citar
uno: El bagrecico” cuento corto que ha sido traducido a muchos idiomas y
que ha servido de base para que otros escritores contaran historias
similares. En el campo de la política su posición ha sido siempre por la
justicia social, lo que le ha permitido pasar por situaciones de vida
dramáticas a consecuencia de las persecuciones y encarcelamientos de que
fue víctima.

Educap al rendir homenaje a Francisco Izquierdo Ríos lo hace en su


nombre a todos los maestros peruanos y latinoamericanos que pugnan y se
esfuerzan por un mundo mejor. El ENCUENTRO ANUAL DE “MATEO
PAIVA” CON SU PUEBLO, EL MITICO JAGUAR DE LA
ESPESURA, se llevará a cabo en la ciudad de Saposoa (Región San
Martín) los días 17, 18 y 19 de junio del 2011. Previo a este gran certamen
se realizarán actividades preparatorias como la convocada para el día 17 del
presente en el local de la Escuela Pedagógica Latinoamericana (EPLA) sito
en la Av. Sucre 1355, Pueblo Libre – Lima.

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