Você está na página 1de 6

INTRODUCCIÓN

La presente práctica se realizó con el objetivo de poder reafirmar los conocimientos,


desarrollados en la asignatura de Saneamiento Ambiental y en donde se observó más
detalladamente el proceso que se desarrolla para el tratamiento del agua para convertirla
en agua potable.

Esencialmente se denomina agua potable o agua de consumo humano (ACH) al agua


"bebible" en el sentido que puede ser consumida por personas y animales sin riesgo de
contraer enfermedades. El término se aplica al agua que ha sido tratada para su consumo
humano según unas normas de calidad promulgadas por las autoridades locales e
internacionales (Alvarez, 2010).

Así mismo en la actualidad ya no se potabiliza el agua hirviéndola pues aquellos tiempos


quedaron atrás en donde las bacterias eran el problema y en donde el agua que salía del
grifo era potable.

El agua potable hoy en día es esencial para que la vida pueda ser posible en la tierra, es
un recurso esencial y en el cual es un derecho humano vital y un elemento que en caso
de agotarse afectaría la economía y la vida en un futuro no muy lejano.

La potabilización incluye el detectar cualquier posible contaminante microbiológico o


químico y aplicar las metodologías para que no se continúe la contaminación. Es decir las
basuras se tienen que procesar y los residuos no reciclables se deben depositar en
basureros debidamente diseñados con impermeabilización y con cobertura de tierra y
plantas, y operados para evitar que los lixiviados vayan a parar a los mantos acuíferos o a
los ríos y lagunas de donde se obtiene el agua a potabilizar. También se tiene que tratar
las aguas negras de descarga, ya que invariablemente llegarán al agua de beber o a las
legumbres como agua de riego (Etienne, 2009).

El tratamiento de las aguas residuales no fue considerado hasta que se descubrió que el
proceso de auto purificación natural de los cuerpos de agua había sido sobrepasado por
las excesivas descargas de desechos, causando condiciones nocivas intolerables para las
poblaciones. A partir de 1920 ya se contaba con diversos métodos de tratamiento de
aguas residuales, algunos de los cuales se usan todavía en la actualidad, pero no fue
hasta el año 1960 que se comenzó con el diseño de las llamadas plantas de tratamiento
de aguas residuales. Actualmente se continúan desarrollando a nivel mundial distintos
tipos de tratamientos avanzados que logran incluso convertir las aguas residuales en
agua potable para el consumo de la población (Riveros, 2013).

El tratamiento de aguas residuales en nuestra ciudad ha sido desde siempre uno de los
servicios a los que menos atención se ha dado, a pesar de que son bien conocidos los
efectos negativos que se derivan de descuidar la calidad del agua de los sistemas
naturales, lo cual incide directamente en la degradación de los ecosistemas y en la salud
pública.

Actualmente en la Ciudad de México, el tratamiento de las aguas residuales municipales


que se generan está a cargo del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX),
quienes además tienen a su cargo los servicios de suministro de agua potable, drenaje,
alcantarillado y reutilización. Entró en funcionamiento a partir del primero de Enero del
año 2003 como un organismo público descentralizado por decreto del entonces Jefe de
Gobierno del Distrito Federal, Lic. Andrés Manuel López Obrador al fusionar la entonces
Dirección General de Construcción y Operación Hidráulica (DGCOH) y la Comisión de
Aguas del Distrito Federal (CADF). Para el tratamiento de agua residual, la dependencia
cuenta con un total de 25 plantas de tratamiento ubicadas en distintos puntos a lo largo
del territorio que ocupa la ciudad, 21 de las cuales opera y mantiene de forma directa
mientras que las 4 restantes son concesionadas (actualmente) (Riveros, 2013).
Marco conceptual.

Llamamos aguas residuales a las aguas que resultan después de haber sido utilizadas en
nuestros domicilios, en las fábricas, en actividades ganaderas, etc.

Las aguas residuales aparecen sucias y contaminadas: llevan grasas, detergentes,


materia orgánica, residuos de la industria y de los ganados, herbicidas y plaguicidas y, en
ocasiones, algunas sustancias muy tóxicas.

Aguas residuales: Fluidos residuales en un sistema de alcantarillado. El gasto o agua


usada por una casa, una comunidad, una granja o una industria, que contiene materia
orgánica disuelta o suspendida.

Aguas negras: Agua de descarga de una comunidad después de haber sido


contaminada por diversos usos. Puede ser una combinación de residuos, líquidos o en
suspensión, de tipo doméstico, municipal e industrial, junto con las aguas subterráneas,
superficiales y de lluvia que puedan estar presentes.

Agua potable: Es agua que puede ser consumida por personas y animales sin riesgo de
contraer enfermedades.

El agua pura es un recurso renovable, sin embargo puede llegar a estar tan contaminada
por las actividades humanas, que ya no sea útil, sino más bien nocivo. Las principales
fuentes de contaminación del agua son:

Agentes patógenos: Bacterias, virus, protozoarios, parásitos que entran al agua


proveniente de desechos orgánicos.

Desechos que requieren oxígeno: Los desechos orgánicos pueden ser descompuestos
por bacterias que usan oxígeno para biodegradarlos. Si hay poblaciones grandes de estas
bacterias, pueden agotar el oxígeno del agua, matando así las formas de vida acuáticas.

Sustancias químicas orgánicas: Petróleo, plásticos, plaguicidas, detergentes que


amenazan la vida.

Sustancias químicas inorgánicas: Ácidos, compuestos de metales tóxicos (Mercurio,


Plomo), envenenan el agua.

Por lo tanto, los contaminantes se pueden clasificar por su tipo, ya sea físicos, químicos o
biológicos.
Físicos: estos aparecen por episodios de contaminación (Aspecto, color, olor, turbidez,
sabor, temperatura, conductividad).

Químicos: estos tipos de contaminantes pueden presentarse en tres aspectos:

- Biodegradables: transformables por mecanismos biológicos que pueden conducir


a la mineralización.
- Persistentes: no sufren biodegradación en un medio ambiente en particular o bajo
un conjunto de condiciones experimentales específicas.
- Recalcitrantes: intrínsecamente resistentes a la biodegradación.

Biológicos: esta tipo de contaminación es por los microorganismos que están en el agua.
Estos pueden ser patógenos, inocuos o de gran utilidad para la autodepuración.

El tratamiento de las aguas residuales es una práctica que, si bien se lleva realizando
desde la antigüedad, hoy por hoy resulta algo fundamental para mantener nuestra calidad
de vida. Son muchas las técnicas de tratamiento con larga tradición y, evidentemente, se
ha mejorado mucho en el conocimiento y diseño de las mismas a lo largo de los años.
Pero no por eso han dejado de ser técnicas imprescindibles a la hora de tratar aguas
residuales, y son las que, de una forma rápida, se pretenden exponer en el presente
trabajo.

Para el tratamiento de las aguas residuales, se conoce como Operaciones Unitarias a


aquellos métodos de tratamiento en los que predominan los fenómenos físicos, para
diferenciar de aquellos métodos en los que la eliminación de los contaminantes se realiza
sobre la base de procesos químicos o biológicos que se conocen como Procesos
Unitarios.

Estos procesos de tratamiento son típicamente referidos a un:

- Tratamiento primario (asentamiento de sólidos): es para reducir aceites, grasas,


arenas y sólidos gruesos. Este paso está enteramente hecho con maquinaria, de
ahí conocido también como tratamiento mecánico.
- Tratamiento secundario (tratamiento biológico de la materia orgánica disuelta
presente en el agua residual, transformándola en sólidos suspendidos que se
eliminan fácilmente): El tratamiento secundario es designado para
substancialmente degradar el contenido biológico de las aguas residuales que se
derivan de la basura humana, basura de comida, jabones y detergentes.
- Tratamiento terciario (pasos adicionales como lagunas, micro filtración o
desinfección): El tratamiento terciario proporciona una etapa final para aumentar la
calidad del efluente al estándar requerido antes de que éste sea descargado al
ambiente receptor (mar, río, lago, campo, etc.). Si la desinfección se practica
siempre en el proceso final, es siempre llamada pulir el efluente.

Bibliografía
Alvarez, R. (14 de Enero de 2010). A que se le llama Agua Potable? Recuperado el 16 de Abril de
2016, de A que se le llama Agua Potable?: http://h2ofiltrada.blogspot.mx/

Etienne, G. (2009). Potabilización y tratamiento de agua. U.S.A.: Edición Electrónica .

Riveros, B. (2013). Tratamiento de Aguas residuales Municipales en la Ciudad de México . México,


D.F. : UNAM .