Você está na página 1de 22

Revista Chilma de Lkredm. Vd. 19 W 3. Po.

527-548 (1992)

JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD


EDUCACIONAL EN LA CONSTITUCION DE 1980’

Alejandro San Francisco Reyes


Universidad Cst6lia de Chile

INTRODUCCION Por dltimo, dos aclaraciones.

Estudiar el principio de subsidiariedad y Originalmente el trabajo se titulaba “El


sus cmoucione~ pricticas sigue siendo nove- Principio de Subsidiarkdad cn la Educa&%
doso en nueatm país. MS aSn si se refiere a las en la Cmstituci6n de 1980”. LP inclusidn de
aplicncioncr que Cste poeda tener en Inbitos Jaime Gumpn mi el texto deftitivo tiene una
no mcnmattc ccal6nliw<. doble explicación: por M lado. detemtinrda
En este tnbajo. preci~entc, hemos que- tw su trPgicr muerte junto al lugar doodc ex-
rida abordar cl lana en so dimensidp1 educa- puso untos años. de manera rigurosa. crutivn
cional. LTiene realmente vigencia el principio y limpia, doctrinar de lkecho Constitucional
de mbsidiariedad en la educación? que hoy timm vigencia en nuestro país. Por
En muchas mentes una resplests positiva otra parte, 11 catstauci6n (tras la revisión de
P esta pregunta es tuta osadía, si ansideramos una cantidad importante de documentos y ta-
que el siglo XX en Chile hn sido de cmtinuo tos) de que fue Jaime GuzmBn quien sostuvo
crecimiento del Estado. materializado en el UM nmyor claridad y fidelidad doctrinal la vi-
hbito edwacimal en cl ccacepto -todavfa gencia del principio de subridiuiedad en la
peligroso- de Estado Dccmte. En Chile, 1973 educación, que muchas veces pareció peligrar
no marca un simple cambio de gobierno sino en el seno de la Ccmisi6n de Estudios de la
que representa mis bien una profunda reforma Nueva Cmtrti@xión.
de mentalidad y de indudable repercusióm en el En segundo lugar, sobre el orden del trata-
derecho cbilmo. jo. La exposición de aspectos de Doarinn So-
El reconocimiento de Ia perran y sus po- cid de la Iglesia m el tema que tratan01 se
sibilidades cmadons y transformadoras SC ex- explica pxqlle fue ella la q”e elabor y desa-
presan en el Derecho conrtituciaul de mal?e- rmU6 en thtbtos explícitos Ia sobridiariedad
n eqmialmmte clara Jumo 1 un interesante y su alcance en la educación. S6lo luego abor-
estatuto cmstitucid de derechos y garm- damos la recepción que el Derecho Cmstitu-
tías, se fija al Estado un definido marco de cional chileno hace de aquellos conceptos.
acci&t dcmmimdo por el principio de wb- convencidos. ~11110 estamos, de la indcdable
sidisriedad, cuya cmcrccióo pdaica queda, irapir&% que la Carta Fundmxad de 1980
por timo. cntreg1da P la pdcncia de 10s go- maxntrn en el iusnaturalismo y en la donrina
bcmanter. El principio en cuesti6a rccibir9. de r0cia.l chlica.
este modo. spliucionu cn Ámbitos tan varia-
dos como la cducsción (de esto ncu ocupamos
en forma particular en el presente estudio). la PRIMERA PARTE
seguridad social. la actividad econ&nica o la
salud.
SOBRE EL PRINCIPIO DE
SUBSIDIARIEDAD

L PRINCIPIOS RECTORES DEL


ORDEN SOCIAL

’ Rima Premio del 5* “Cmcauso Fruxisco La principios rectores del orden social. a
Bnlnu Riprmattt-‘. comspmdimte rl lao 1992. 11 luz de h Doctrina Social de la Iglesia Ca-
pua almnna de las Facaludes de Demcho de LBI tóliu,-son qtdlos caqumtas 0 diictriccs que
univmidades chumas. responden P la necesidad de organizar de ma-
528 REVISTA CHILENA DE DERECHO [Vd. 19

nera recta la convivencia de los hombres en las social solihria y orientada al bien común, no
agmpaciones que sean exigidas para qne los debe confundirse CMI esos da principios.
individuos alcancen rm plena realización. en la La formulaci6n mis amocida del principio
mejor forma. y u>n absoluto resguardo de los de subsiditiedad peneatece I pio XI. ‘Pemw
derechos que le ron inherentes por so dignidad nece. sin embargo, estable y fkme BI la filosoffa
especial de hijos de Dios”.’ social un grwfsimo principio. gue nadie plede
De este modo. vemos que el Estado y los mover 0 alterar: como no es lfcito quitar a los
diferentes miembros del cnerpo social se deba individuos lo qoe ellos pueden realzar con sos
inspirar en un principio rector &ico. Así, la propias fuerzas o industtias para canfiarlo a la
sociedad humana debe buscar conciliar arm6- comunidad. de la misma msnera es injusto, y
nicamente un efectivo desarrollo de la libertad adcmb gravemente perjudicial y perturbador
con crecientes grados de justicia que le den PWS Cl ,‘CCtO 0P.h SOCid, nSltE8UB Yt,. SO&-
contenido y ordena esa libertad. dad mayor y n-k elevada aquellas cosas qne
El gran principio rector del orden social las comunidades menores e inferiores pueden
es aquel q”e defiende la primada del hanbre hacer, porque cualquier acto social. por su pro-
por sobre Ia sociedad: *IA sociedad es parn las pia fuerza y naturaleza. debe servir de ayuda a
personas y no las personas para la sociedad”.’ los miembros del cuerpo social, pero nunca
La primach del hombre naúa como prin- destmirlos ni absorverlos”.’
cipio gcncral. Sin embargo, se pueda emm- Finalmente detcmos mencionar a Ia eduu-
ciar principios de orden mis particular. mm- ción como un verdadero principio constit”tivo
bien orientados a una recta ordenación de la del orden social.
sociedad. “La educxi6n es un resorte del prograo
sC&, Joseph Hoffner’ entre estos princi- institucional de la sociedad. por aamo el cam-
pios se encuentran el de solidaridad. el de bien bio moral personal prima sobre cl cambio de
wmún y el de subsidiaricdad. la.9 esttucturaa socialcs.“6
La solidaridad va a implicar un recfprca Por otra parte la ed”caci6n como tarea y
estar “nidos y obligados. La sociabilidad hu- como actividad involucra la psrticipaci6n de
mana se co”creta de múltiples folmas en la tres sociedades diferentes -LP familia. el Esta-
vida social y s”upone que los integrantes de la do y L Iglesia- y es un hbito en el coal el
comunidad sean responsables en el ejercicio principio de subsidiatiedad cobra plena vali-
de sus obligaciones, incluso las m& rutinarias. dez.
Otro principio ordenador de la sociedad es El an8lisís de los principios ordenadores de
el bien común. que ‘consiste y tiende a con- la sociedad nos permite destacar ciertas ideas:
cretarse en el conjunto de aquellas condiciones
raciales que canpletan y favorecen en los se- 1) El reconocimiento de estos principios
res humanos el desarrollo integral de su propia s”pmlc cl redmm I dos post”ras extremas y
persona”.’ perniciosas. En efecto, se niegan las doctrinas
En cuanto al principio de ruhsidiariedad. tamo del individualismo, que niegan la natu-
significa la intervención complcmentaris y raleza social del hombre y en la saciedad no ve
auxiliar de las estmcfllras sociales supriores mlis que una wxiación finalista para equili-
en favor de los individuos y de las pequeñas brar mecinicmmente los intereses individuales:
comunidades. Aunque suponeuna organizaci6n corno cl cdcctivismo. que priva al hombte de
su dignidad personal y la degrada 8 mero obje-
to de procesos sociales b sobre todo económi-
COS) y qne otorga al Estado la intervención
(icgftima) en dmbitos que no le son propios,
’ mIJELA HOJAS, MAURICIO. El p”- vulnerando el principio de subsidiariedad y
cipio de subsidiariedad en las actas de Ia Comi- mutilando la riqueza del bien común.
sión Constituyente y su cotwagraci6n en la
Constit”ci6” de 1980. Santiago. 1989. Memo- 2) Los principios enunciados forman parte
ria inklita. Facultad de Derecho Pwtificis de la ertsefktu permanente de h dcurina so-
Universidad católica de Chile. P.ll. Hemos cial católica. cn so labor de iluminar a la so-
tanado muchos aspectos donrinarios de esta ciedad dando *un sentido mis humano al hcm-
memoria iddita, que junta cm la novedad en bre y a su historia”.’
el trabajo del tema posee un anSlisis documen-
tal amplio y útil.
2 PI0 XI. Quadrogulno Amo. 11.79
3 HOFFNER. JOSEPH. Manual de Doct& s PI0 XI. Quadragesimo Armo. n.79.
na Social Cristiana. P. 39.55. 6 IBAI?EZ L.. JOSE MIGUEL. Doctrina
’ JUAN XXIlI. Mare? CI Magiîrra. n. 65; Social de la Iglesia. ~68. 263.
Pacem in Terris, n. 58. ‘Goudiwn eI Spea. n. 40.
19921 SAN FRANCISCO: JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD 529

Un an&lisis del mensaje de Juan Pablo II no IL EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD


hace sino conformar lo seiialndo. si revisamos
los mensajes que el Papa ha dirigido en temas
de educación y cultura.’
Bl principio de subsidkiedad ea “no de los
3) No &bemos considerar esta valores que principios rectores del orden social y. no obs-
hema enunciado cano Ilgo accidental o mc- unte su reciente munciaci6n en drmhos for-
ramente formal respecto a nuestro pa1<. Por el males, se puede decir que es nawal m cl hom-
contrario. 600 estos principios k cmfinnaci6n bre s” recamcimienlo, por c”mf” supone el
del marco cuhural m que Clde se dcsmwclvc: ~pem de los v&wes del csplritu. pretendien-
el rcspw a la persona humana. el bien común da conciliar, sobre 18 base de la prudencia. las
cc¶lo finalidad de la s”cicdad civil, el respeto relacionen sociales fruto de la libertad de 10s
y promoción de la solidaridad y la sub- hombres y la necesaria autoridad que lar re-
sidirriedad, “nido a UII recmocimicnto de LP gule.
importancia de la educxi6n para cl progreso Sin embargo. ha sido la doctrina social
hommo forma” parte de la culrura occidental de la Iglesia Cat6licp la qoe lo ha actiado y
en que ““Cstlo pals cst6 inscno.~ en”nciPdo durante estos iùtimos 100 ados.
En efecm. el dcsarmllo de 1s mesti so-
4) Estos principios han sido concebidos cial a fines del siglo XIX, en que grandes sec-
como pilans del ““ev” orden instibxional del tora de la población se encontmbm am ccm-
pals. Asi. en diferentes documentos doctrinales dicioncs de vida miserables sin C~MVLT sol”-
y jurldims se sedala que “cl hombre es M ser ci6n a ,119 problemas, junto al enfrentamiento
dotado de espiritualidad y el Estado debe estar entre el liberalismo y el sc&lismo. dan Un
al servicio de In persona y no al revWLO. se foene impulso ala doctrina social de la Iglesia
reconoce cano finalidad del Estad” la promo- para formular el principio q”e tmtamw.
ci6n del Bim Canún”. lo cual exige “respuar Para ek cl Papa León XIII ‘no pidió uxi-
el principio de rubsidiariedad”.” AdemBs. la lia ni aI liberalismo ni al socialismo; el p”ne-
calstit”ci6” .scgnn I todas lar pcrs”nas el ro se habla mostrado ampletamcnte impaente
derecho a la ed”uci60 y la libertad de cnse- para dirimir legítimamente la cuestión social. y
flanza” cmfiimdo así la vigencia de la sub- el segundo proponía un rmxdio que, simdo
sidiaricdad en Ir educación. mucho peor qne cl mismo mal. arrojarla a In
Estas idus aparmen enunciadas cm singa”- sociedad humana en mayoms pcligms”.”
lar claridad en la Declaración de Principios Le6n XIlI no habla de subsidiariedad, pe-
del Gobierno de Chile y en la Cmstitución Po- ro sí mu su contenido y dice: “el hombre es
líticn de 1980. En el estudio y la redacción de anterior al Estado”“, y rimikres cxprcsioncs
anlbos doc”mmtm cupo una destacnda pati- vierte en relacibn a la familia. AdemL no es
cipación a Jaime G-6” ErrPmriz, uno de justo que la familia o el individuo sean ab-
los principales sostenedores intelectuales de la servidos p el Estado, lo justo es dejar I cada
Nucvs Insritucimalidad. unolafaaùtad &&rarconlibensdhastd”nde
sea posible. sin dtio al bien común y sin inju-
ria a nadie”.16
Un segunda .sp.xto lo trata cl Pontífice en
relación P las ucciacioncs y entidades inter-
’ JUAN PABLO II. La c”lnun y la educa- medias. seMando el deber cstaul de proicgcr-
ción. En esta obra, gue trata especialmente de las, pero si” someterlrs.
aspectos relaciaudos con educaci&i, se reúnen El gran persa+ en la evducióo de ate
doouncntos y discursos de Jom Pablo II, en principio es el Papa Pfo XI, a quien se le debe
los que .parecn ca~tinuwente eamciados los la crcaci6n de la cxprwión ‘Principio de Sub-
principios rectores del orden social que hemos sidistiedwl” (que proviene del latfn “subsi-
mencimmdo. dium”. ayuda de In reserva).
e Revianr especiahnmte, GOWY LKZUA. En la carta “Divini Illiur Magistri” se refie-
HEZRNAN (Coordinador) Chile en el Bmbito de re a la labor subsidiaria del Estado en la edu-
la cultura occidental. cación de la juventud. qw se traduce en el
Io Declaracibn de Principios del gobierno deber estatal de gWk=r y promover la OC-
de chile. P6ES. 5y 6
‘I Cawimci6n Polftica de la República.
An 1’ inc. 49
LI Declaración de Principios del Gobierno
dcChile.P.9 ” PI0 XI. Quodrogesimo Aneo. n. 6.
l’ Cmstitnción Política de la Repibliu. u LEON XIII, Rerum Nowm. n. 6 y 9.
Ad.19 N- LOy Il. l6 LEON XIII, Rrrum Novarwn, n. 26.
530 REVISTA CHILENA DE DERECHO pIo1. 19

ci6n de le familia y de lar instituciones docm- res cccdmicos. Pero eso no debe significar
tes que cree la rociednd.” una retracción forzada y absoluta de la acci&t
Pero es sin do& en le enckliu social del Estado, pues dcade falte o es defectuosa
‘Quadrrgerimo Anuo” donde se desarrolla la debida actuación del Estado. reinan ott de-
mís ampliamente el tema. PLO XI sostiene sorden irremediable y un abuso sobre los dt-
que mientrasmis se respete at el ordenamimto hila por pwte de los fuertes menos eacmpu-
jerirqoico de la rcciedad el principio de la losos.
fumi6n subsidiaria. tanto mayor se1-4 le exce- YI consolidando la madnrcz del princi-
lencia de le antoridad y de la eficacia sccial. y pio. el Concilio Vaticano II pone de mmifiea-
junto a ella se darí el bienestar de la nsci6n to las exigencias del mismo en tres aspectos
toda. determinados: la educaci6n, los medios de co-
Tras cxmcebir el principio de subsidiariedad municación social y las relaciones politius.
el Santo Padre prosigue: “Conviene. por tanto. En la acmalidad. ccmo vibramos al rea%
que la Suprema autoridad del Estado pemllta lar los principios rectores del orden social,
resolver L las asociaciales inferiores equelJos mmprdxmos que mucbw @sU en sus res-
amms y cuidados de menor impolwcie. en pectivos ordmsmientos jurídicos se ben en-
los cuales, por lo demAn. perderla mucho tiem- riquecido cm los aportu de la doctrina social
po, can lo cual lograrla realka m8s libre, mis cat6liu en sus ccmcepcioncr del hambre, de
firme y m6s eficazmente todo aquello que es de SM dercchor y deberes, en rrnterti: debe reoI-
su exclusiva canpaencia. en cuanto qne Cl n-c la libertad humana, debe ser respetada
$610 puede realizar. dirigiendo, vigilando. nr- palos cuerpos sociales mayores une vez ej5
gicndo y cwtigmdo. seg6n cl caso requiera y cidr esa libertad pera formar wxiaciones. Si
la necesidad exija. Por lo tanto. tengan muy esa libertad no he sido usada edn, IU puertas
pentc los gobemantu qne, mientras mis vi- deben estar &ktas p.ra caando se la desee
gorwammte reine, salvado este principio de usar. sin tener derecho el Estado . atribuirse
Punción Subsidiaria. el orden jer6rqnico entre para sí el derecho de suplantar la actividad
las diversas wxiacionw. tanto m& firme seri privada, pero cmservando el derecho de actu.r
no ~610 la sutorided. sino tambibn la eficiencia cuando los particulares no deseen o no puedan
social. y tanto mis feliz y pr6spem el estado de hacerlo.
la nación”.”
Pfo XI debe luchar centre les posiciones 2. Premku del principio de snbsidiaric&d
extlCms del liberalimo y el socialismo. cal-
trando su enfoque cm la acci6n del Estado en el 21. La respmabilidad
cueQa social.
Mís adelante la domina social de la Igle- El principio de subsidiariedad implica para
sia VI L seguir profundizando en eate princi- cada grupo menor nn. exigencia de esforzada
pio,. tnds de distintes cartas y documentos. autcmmfa e iniciativa privada. No SC puede
dando ademls a la función subsidiaria la nece- Pedir ayuda el grupo mayor cundo eo realidad
sriria actualidad que los cembios sociales de- no se necesita. pues sc impone a 109 grupos
mandan. mmorer y I la persona humana el deber de
Pfo XII insiste en el peligro de que el au- responsabilidad.
mento de la imervenci6n estatal se traduzca “El principio de subsidiaricdad regola
en atetttad<n contra le libertad individual y so- competencias que se basan en respcnsabilida-
cial. en les cuales se asiente cl principio de des, por ello es un principio jurídico’*‘9. ha di-
subsidiariedad. cho J. Messner.
El Pipa Juan XXJII se raiere P la iniciativa htcmcs. “sin libettad personal es impo-
pmoml c intervenci6n de los poderes públi- sible la respmsabilidad moral”. en palabras
cos en el campa ecmánim. Asi sefíale que de Santo Tomís de Aquino, ye que el hombre
la experiencia atestigua que donde falte la ini- es rdior de SI mismo y en virtud de tal Mkxío
Qativa personal de los ~articularee hay tir&a podemos reclmwle que use so libertad y M-
pdtia y ademls cstawxmimto de los seca ponda del uso que de ella haga. pus si el
hombre no tiene libertad pta actuar. mal se le
podrh exigir responder de lo qwe haga.

” PI0 XI. Divini Mus Magisfri. Se trata de


una Encfclica acerca de la edocación cristiana
de la juventud. Volverem<n sobre ella al traer
le vigencia del principio de subsidiatieded en l9 La cite aparece en MAURICIO VIRUE-
In educaci6a. LA H., EI principio de subsidiariedad en...
” PI0 XI. Quadraguinw Armo n. 80. PBg. 19.
19921 SAN FRANCISCO: JAIME GUZMAN Y EL PFZNCIPIO DE SLBSIDIARIEDAD 53 1

Asf queda ccmsagndo. por lo demis. en aitóan entre cl individuo y el Estado. qoe
nuestro ordenamiento ccnstitucicaal. al esta- dan 11 dica al orden social y que caotri-
blecerse como base del orden institucional de buym ala realiz.ación de la nuuralez.~ hu-
la Rcpdblia el que ‘el Estado reconoa y ant- tttW..
pta a los grupos intermedios II través de los Es importante hsar “Ota,. al re-. que
cuales se organiza y estructura la sociedad y los individuos no se integran EJ Estado sino a
les grrmiu la adecusda autonmnfa para cunt- travds de las sociedadca inferiores: de la fa-
plir sus prqks furo ~spdficos”.~ milia. de las asociaciona naturales L las que cl
Esto es de puticular importancia. pues ve hombre pertenece cn razón de su trabajo o es-
reflejado que al margen de la Constituci6n se tudios, de la ciudad. ln región. Bl cuerpo social
puede hacer uso ilegftimo de la autooanfa. y es un cuerpo organizado y no “na mera yuxu-
de ocurrir asf. ‘los grupos intermedios de 11 posici6n de individuos.
comunidad y sus dirigentes que hagan mal uso Según Pfo W las lineas wcmciales de
de la u~tonomfa qoe la Constitución les rem- agrupación del cuerpo social lon y han sido
noce. interviniendo indebidamente en actitida- siempre: la familia. la propiedad. las entidades
desajmlsasusf~caespedficos,acrlnssncio- locaka. las uttiate~ proferianalea y el Estado.
nados en cmtfomtidad 8 la ley”.*’ Ehminaremos la sociedad faniliar 0 domtsti-
ca y el Estado o sociedad poUtica.
2.2 La sociedad humana cano premisa inicial
de la subsidiariedad 2.4 La familia

“Los hombres son intrins-ente socia- La existencia de cm sociedad se funda at


bles”.= el derecho natural. La Coortitoci6n la salala
La subsidiatiedad M tmdrfa razón de ser si como cl núclu> fundamenta1 de Ir sociedad. u
no reccmcihamos que el hombre ba nacido Se seihl~ además. entre los deberes del Estado
para vivir at agnrpaciones con otros hombres. “dar protección L la población y a la familia” y
El hombre, conservando su individualidad, “pmpcnder al forul&miato de 6sta”.
perfecciona sn personalidad a travQ de la so- Los hombres al nacer ae integran a la co-
ciabilidad. Esta inclbtaci6n no es una prolon- munidad de vida M nu padres. por tanto, 11
guión en cl hombre del instinto gregatio de familia es Ia mayor y mL radical mnifesta-
los animales. En el caso del hombre. se trata de ci6n de scaiabilidad humana. Su principio y
su naturaleza y de su fin: el hombre. pan ser lo fimdamcnto. y por lo tanto de la axnunidad
que debe ser. estil dotado de uu. naturaleza humana. es cl matrimonio.
social. En cuanto sociedad, la familia tiene dcre-
De acuerdo P lo expuesto. debemos enten- ckm que le san pmpios y que nadie puede
der que vivimos ar la sociedad no ~610 para vubtmr. Ella scm, sin perjuicio de otros, el
satisfacer nuestros menguados. peqneiios y derecho de todo hombre pra constituir una
subalternos intereses, sino que tambidn lo ha- familia y disponer dc los reanca adazurdos
cemos para entregamos a los demb. para hacer pan mantcnerh; el derecho de ejercer su res-
difusivo nuestro bien particular. Así, junto con ponsabilidad en el cunpo de la tranrmiri6n
beneficiara otros. nos haremos mejorrs noro- de la vidp; el derecha a la intimidad de la vida
tras. lo que en último thtino se sintetiza en cmyugal y familiar. el derecho. un maimo-
el ideal de bien común. nio ono e indisoluble; el derecho P crrxr y
profew la prc+ fe y a difundirla. y el den-
2.3 Las asociaciones intermedias cho a educar a los hijos de acuerdo con las
propias tradickmu y valores religiosos y tul-
El derecho de rsofiaci6n es un derecho turales, con los inntumaltos. medios e instit!J-
fundamental que emana de la sociabilidad hu- ciones que sean nccesuios.
mma. De este derecho emana el derecho de las Por atimo. se concibe P la familia cano
penonas 1 reunirse en grupos intermedios de- fundan-ato de la sociedad polftiu. “Ella tiene
bajo del Estado. Estas asociaciones ron reflejo a su cargo la primera educaci6n de lon h&bitos
de la libertad humana yen ellas tiene principio morales y, entre Eros. de las virtudes cfvicas.
de subsidiariedad una especial gravitación. sociales y pdlius: así la entera sociedad civil
Grupos intermedios son todas aquellas y el propio Estado germinan y se incuban en la
formas de sgmpaci6n de los hombres que SC sociedad familiar”.‘*

za CPR. An. 19 Inc. 39 m CPR. An. 1” Inc. 9.


*’ CPR, Art. 23. Inc. 1Q u JOSE MIGUEL IBANEiZ L. Doctrina
n IUAN XXllI, Pacen in Terris. n. 22 Social de la Iglesia. Píg. %.
532 REVISTA CHlLENA DE DERECHO [Val. 19

2.5 El Estado En cuanto al abstenáonismo. tstc sobre-


dimensionn las exigencias de la rubsidiaricdad,
Se trata de una sociedad perfecta de derecho imponiendo al Estado un rol de mero espcc-
natural. querida por 11 sabiduría divina para el tador. lo que obviamente es crr&ieo, ya que el
bien de los hombres. Rechaza asi la doctrina bien común exige la presencia y actupción del
social cat6lica. la tesis del cmtrace&nm. m Estado velando por el cmxcto fmmiawniento
virtud de la cual los hombres habrían convmi- de las sociedades menores, enmendando sude-
do en la existencia de 11 sociedad política. sempeilo cuando sea deficiente. uc.
“El Estado es la comunidad al servicio de Cano pcdemor apreciar. aparecen de ma-
la cwrdinaci6n de lar facultades y funcionen nificsto los errores del individualismo y del
de cada una de las personas individuales y so- socialismo. El primern. procurando cl mayor
ciales pan el bien de todos’” y su fmalidad es abstencionismo. propio de su falta de solidati-
praover el bien común. dad: al decir de Ludwig Vo0 Miscs. el priná-
La Cmstituáón de 1980 le sefíala cano pio que debiera regir toda 11 vida social, es el
deberes propios: resguardar la seguridad na- de la codicis de cada uno. por lo tanto. no hay
cional. dar pmtccci6n I la población y a la exigencia alguna de justicia.
familia, propender al forialecimimto de Csta. El socialismo. por IU parte. desarmlls BI el
promover la integraá6n armónica de todos loa Estado una mentalidad intervencionista. con-
sectores de la nación y asegurar el derecho de traria a derecho natwal. suponiendo. tal vez,
las personas a participar cca igualdad de opor- que la persona humana es cstópida e incapaz de
tunidades M la vida racimal. En relacib al prwurar~e bienestsr espirihaual o muerial si no
quehaca catatal en el marco de la subsidiaric- e* cm la continua presencia estatal en todas las
dad. diremos algo mgs adelante. Valga mien- actividades de la vida.
tras el resaltar la particularidad del Estado como
sociedad humana. 3.2 Dimensi6n Positiva:

3. Consecuencias pr6cficas LI principio No significa que $610 esta sea la ve Lwe-


de subsidiaricdad na de la subsidiariedad. sino que se refiere P
que el Estado debe actuar nfomdo la activi-
“La aplicación concreta del principio de dad de la persona y de los grupos intermedios.
subsidiariedad exige un constante ejercicio de Esta ayuda debe ser proporciwd y adecuada P
prudencia. lo que cada sociedad menor necesite para SII
Es diflcil scfíslar reglas generales; hay correcto desenvolvimiento. La finalidad es
que ver cada caso concreto pan pcder definir que el individuo o sociedad ~lcmce m madurez
el punto m que se canbien mejor el respeto para cl pleno ejercicio de so libertad.
ala ini&tiva privada y la neceaaria dosis de “Lo que en defdva motiva la intewcn-
coordina&% social o estatal”.‘6 á6n del Estado es el bien camín y esto quiere
Podemos destacar aspectos o dimensiones decir dos cosas:
negativas y positivas de la subsidiariednd:
lp Que las intervenáoqen estatales no exigi-
3.1 DimensiQ Negativa: das por el bien amIn no tienen razdn de
ser y %“po”e* un gasto s”pclflu0 de la ac-
Importa un cuidado especial del ente supe- tividad y recursos del gobernante.
rior para no abusar de su poder ni intervenir en 2g Que toda ayuda que el Estado d6 P la acti-
el Ámbito de derechos propios del m9s dkbil. vidad privada en lo eccm&niw y social debe
Esta dimensión exige que el Estado no sea justificane como necesnti 0 cvnveniente
ni intervencionista ni abstencionista. En cfec- parn el bien común”.”
LO. el intervencionismo acarrea una subroga-
ción por parte del Estado de los derechos de Dentm de esta dimensibn positiva cabe
los gmpoa menores, negindoles la responsabi- tambitn la intervmci6n estatal cum-& los in-
lidad de sus propios acios. h subsidiaricdad dividuos o entidades mmoma no se encuentren
actia prohibiendo al Estado esta indebida in- capace de realizar una actividad o no deseen
tcrw.“áh. hacerlo (con alguna justa razón, ya qoe otra
situación @ría significar una falta de ccmtri-
buáón al bien CC&“). En estos casos Ir acti-

u La cita es de 1. Mcssner. Aparece en


MAURICIO VI8UELA H.. El Principio de
Subnidiariedad en... PBg. 26
I6 GRAN ENCICLOPEDIA RIALP. Tomo n ANTONIO MILLAN PUELLES : Pcno-
XXI. PAg. 709. na Humana y Justicia Social. Pbgs. 145 y 146.
19921 SAN FRANCISCO: JAIME CUZhWN Y EL PREKTPIO DE SUBSIDWDAD 533

vidad del Estado debe cesar cuando esos indi- diariedsd en la educacibn: La Carta Encícli-
viduos o entidrdes deseen ejercer la actividad ca Divini Illiur Mogirtri. de Pb XI (1929) y
o se hallen upca de ello. la Declanci6n Gravissimum Educolionis,
“Manifestaciones cm~retas de este .spec- pranulgada por Paulo VI (1%5). Ademis. la
to positivo son: la facilitacibn de la igualdad doctrina se ha ido encargando de explicitar las
de oponunidades. la promocibn de la educa- consecumcias pr8cticas de este principio dc
ción en todos los niveles, la política de acceso derecho natural.
ala pmpied.d”u La educación. entonces, es una actividad en
Cano conclusión. podemos decir que el que ccmcurren tres sociedades nccesariw dife-
principio de subsidiariedad se puede desglosar rentes. pero armhiumentc unidas: la familia
en 0,109 tm principios: y la sociedad Civil Cn d Orden natud; la 1&

sia. en el orden sobrenahtral


l.- Las personas y las canunidades menores
Primeramente, m el orden natural, la mi-
deben gozar de autonania necesaria pan poder si¿m educativa corresponde especialmente a
realizar por sí misma los fines que le son propios la familia.‘g Serial8 Pío XI que la familia. pnc9,
y lar actividades de que son capaces. tiene inmediatamente del Creador la misión
2.-Las canunidades superiores deben ‘yu- y. por tanto. el d-echo de educar . la prole,
dar P la iniciativa particular de mantos se des- derecho inalienable por estar inaepnmblemente
envuelven bajo su autotidnd. sin destruidos ni mido cm la estricta obligaci6n, derecho ante-
absorvcrlos. rior I cualquier derecho de la sociedad civil y
dtl Estado. y por lo mismo inviolable par parte
3.- Las sociedades superiores deben suplir
de toda potestad t~i-rata”.~
las deficiencias de las personas y de las comu-
De esta manera se expresa en Divini Mus
ni&des menoms. en cuanto su capacidad resulte
Magisfri, “el documento magistral que defme.
insufkiatte pan promover el bien ccmbn y
I la luz del derecho natural y de la fílosoffa
mientras perdure tal situaci6n.
cristiana, qui6nes tienen el derecho de enseflsr,
Y p*ra qoe este principio funcione correc-
a quidnes toca el deber de malizarlo y dentro
tamente san necemias dos condiciones que
de qué límites pesa tal obligación”.”
deben cmcunir copulativamente:
Definido el rol de 11 familia como primc-
Primera. que 1s iniciativa ciudadana tenga
ro y principal agente educaivo, entra a jugar
sentido social. Con esto quiero afirmar que los
su papel el Estado, en orden al bien canún.
particolans deben estar cmsciane.s de su res-
cuando la familia carea de todos los medios
ponssbilidad social y deben obrar en cmse- para ejercer su derecho y cumplir su deber.
cue”cia “En tal caso, por lo demás excepcional. el
Scgtmdc., que el Estado no limite su acción Estado no suplanta ya a la familia. sino suple
con perjuicio de los m&s ddbiles y garantice las el defecto y lo remedia cm medios idóneos.
i”iciativrs individudes.
siempre en conformidad ow los derechos natu-
rales de la prole”.”
4. Vigencia del prkcipio de subsidiarirdod
Es decir. así queda fijado el ordm de pre-
en h educacidn
lacibn en que entran a actuar los distintos agm-
tes educativos: los padres de familia en primer
No obstante ser un principio de orden na-
tural. la nubsidiwiedad a61o ha tenido una re-
ciente enunciaci6n m términos fonnmles. La
formtdaci6n le ha cabido a la Doctrina Social
de la Iglesia y su dcsarrdlo ha estado frecum-
temente ligado a textos pontificios. 29 Al aspecto ELTON. MARIA. El Dere-
Por otra parte, la educxi6n. tambibn prin- cho de los Padres a la Educaci6n de sus Hijx.
tpio ,mnor del orden social, involucra la parti- En este excelente trabajo. la autora intenta dc-
clpactón de tres saciedades diferentes: la fami- mostrar que “el derwho de los pdns a la edu-
lia. la Iglesia y el Estado, siendo un knbito cn cnción cobra su autdntico sentido desde
el cual el principio de subsidiaricdad cobra una concqci6n dtica del hombre y de la socie-
plena validez. dad, que exige-a su vez-una orimtación de la
Sm dos los dcanncntos fundamentales de cmdanza hacia el perfeccionamiento cabal del
la Iglesia que se nfieren al principio de subsi- hombre” pig. 10. Es una obra que nxomenda-
mas especialmente.
y, Divini Illius Mngisfri, n. 10. Cfr. Gmvi..
simwn Educotionis. n. 3.
” Silo Bascwídn, Alejandro. Tratado de
m GRAN ENCICLOPEDIA RIALP. Tomo Derecho Cmstitucimal. Tomo JI. P. 257.
XXI. PBg. 709. s DivUli Il1iu.v Mqklri, n. 13.
534 REVI=A CHILENA DE DERECHO [Val. 19

lugar. y luego la sociedad civil, el Estado. B Por ello w que el propio profesor Cea ha
quien corresponde “completar la obra educati- sn?dado como caraaerístim del nuevo sis-
va, segdn el princi+o de la acción subsidia- tema in~heciatal chileno lo que ha llamado
ria. cuando no basta el esf”eno de los padres y ‘la retracci6n estatal en la ecommtla’. pues
de otras sociedades. atendiendo a loa deseos tmdrcmos que rcccmccer que h subsidiariedad
paternos y. ademh, ctear escuelas e institutos no ha funcionado por sf sola 01 noutn ecano-
propios segdn lo exija el bien comlin”.” mia”.’
Como vemos. el principio de subsidiarie- El adlisis del profcaor Cea es correcto.
dad cobra plena vigencia en materia educacio- aunque ~610 parcial. pies limita la ntbsidia-
“al. Y lo hace sin oponer I los padres de fami- tiedad al Bmbito ecom5mim, cosa que le ha
lia cm el Estado, sino por el contratio. les fija quitado gran parte de s” riqueza al priocipio
un adecuado marco te6rica de coopcnci6n. pues que esmdiunos.
ambas sociedades. familiar y estatal. deben Y eso lo confirmamos al ver que Góngora
ccncunir copulativamente a la obtención del demuestra que la “retmccikt estatal” también
bien común. finalidad de la sociedad civil. ha operado en otras kas. partic”lermente el
hhito educacional que es el que mis “os intc-
Tesa.
Salala que “un ejemplo de apliuci6tt de la
SEGUNDA PARTE noción mercantil de competencia a viejas insti-
tuciones es el de la Ley General de Universida-
CONSAGRACION DEL des. de 1980: una instirución es repensada co-
PRINCIPIO DE SUEiSIDIARIEDAD mo empresa en canp&ncia con otras empre-
sas que pueden crearse con un criterio muy
EN LA EDUCACION EN CHILE liberal: el aporte fiscal ir8 disminuyendo...“.
El gobierno, P tnvks de su Ministerio de
1. LA EDUCACION CHILENA DURANTE Educación. expooelos principios gmcralea que
EL GOBIERNO MILITAR rigen la educación nncional y la legislación
básica de la educacibn en vigor y saiala que
El profesor y abogado constitucionalista de confonidad P la Constit”c%5n de 1980. “el
Josd Luis Cea Egañe ha sedalado en su reciente Estado ccnsidcra que la ed”caci6n es una de
tratado de la Co”stituci6n de 1980, de manera las responsabilidades mayores y le dedica una
sintética a la vez que precisa: ‘En “ns nueva atenci6n preferente en los planes de desarrollo
versión de las planificacionu globales, cl go- social. Al mismo tiempo, y de acuerdo con cl
bierno militar emprendi6 la dcspolitilaci6n de principio de subsidiariedad. el gobierno esti-
los ~erpos intermedios, implantó UO* polftica mula y favorece la participación del sector pri-
ecom%nica. llamada social de mercado, subor- vado en la cd”caci6n. reservándose las funcio-
din6 al Estada al principio de subsidinriedad y ncs nomutivns. de ca&xe.r tÉcnico-pcd@gico
llev6 acabo hondas trattsfotmaciottes en la es- y de supervisibn. necesaria parn velar por
tructura tanto administrativa como social del la calidad de la educa&%? y cautelar el him
país. todo en claro contrapunto con el sistema común.
precedente”. Otro principio rector de la p&tica educa-
Efectivamente hay M quiebre notable re.- cional es el de irmaldad de otxxmnidsdcs”.5
peno del rkgimcn socialista precedente y ello En valiosísika el reconokmiento de le fun-
se manifiesta en las miir variadas breas, q”e co- ci6n subsidiaria del Estado en la educacibn.
mienzan I hmcionar bajo el principio de subsi- como tu, cmcepto nuevo y articalndor de la
diariedad y asi se percibe desde un principio colaboraci&t entre los particulares y el Esta-
siendo consagrado de modo manifiesto en la do en nuestro pals. Se ver8 confirmado en la
axiología de la Declaración de Principios de 1974. Constituci6n de 1980, que consagre el princi-
Debemos observar cbmo el proceso que pio de subsidiariedad dentro de las basw esen-
se ha dado durante el gobierno militar es lo que ciales de la nueva Carta Fundamental.
Mario Góngors denomin6 una “revolución
desde arriba”.2

‘JOSE LUIS CEA EGtiA: Tratado de la


” Gravierimwn Educalionti. n. 3. Constitución de 1980. Pbg. 34.
’ JOSE LUIS CEA EGtiA: Tratado de la ’ MARIO GONGORA: Ensayo Histórico
Cmtstituci6n de 1980. Cap.II. XII. Pags. 34y 35. Pág. 263.
1 MARIO GONGORA: Ensayo Histórico 5 MINISTERIO DE EDUCACION PU-
sobre la Noción de Estado en Chile en los Si- BLICA: La Educación en Chile. 1984-1985.
glos XIX y xx. PBg. 260. Pág. 10.
19921 SAN FRANCISCO: JAIME GUZhfAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIBDAD 535

IL SOBRE EL PRINCIPIO DE constitucional qoe se inicia en el siglo XVIII,


SUBSIDLWIEDAD BN LA EDUCACION y pese P su evol”ci6n sigue propiciando hasta
EN LAS ACTAS DE LA CQMISION hoy la dignidad del ser humano como valor
CONSTITUYENTE supremo. y la forma en qoe el Estado tiene q”e
respetar cl bmbita de acci6n privada del indivi-
duo.’
1. El prkipio de subsidiariedad cn IUUSIT(I En el estudio del Capfmlo 1 de In Cmstito-
educacidn en las actas de la Comisidn ci6n se formularon dar proyector tentativos:
Conrfifuycnrr uno del salar Evans y cu” del rcfior Silva
BascuGt. En ambos esti presente la idea de
Desde que comienza a sesicmar la Ccmi- subsiditiedad. TambiCn existe en dichos pm-
sibn Gmstilnycnte cabra importancia de dis- ycctos la form”laci6n de los ftnes del Estado.
tinción del bmbito de actuación del Estado y los objetivos de la actividad estatal. Ante esto
los particulares en II nueva iastitucionalidad. no existen opiniones coincidentes. Ovallc
Respecto al Pmbito ec.xkmic.~x>. el setlor plantea que se eliminen de la Cimstimción Po-
Oxtúzar scñals: “LS nueva Carta debe contener lítica las definiciones de los fws del Estado y
los principios 0 nomos fundamentalu qoe se- otras materias paramente doctrirwias y no
ñalen el campo de ac.55” del Estado en la eco- dispositivas. ‘Cree que Silva ests quivocada
nomía y. a su vez. los que fijen y garanticen P cuando sostiene que por la ticunstanci~ que
los paniculares el amplio kmbito m 9”~ pue- en la Cmstit1tci6n se consagren los meanis-
den libremente desarrollar sus actividades eco- mas de gobierno y las estr”ctuns de s”s 6rga-
nhicas”.~ nos y no declaraciones de orden füos6fico y
No se trataba de M simple cambio de go- doctrinario. sc vaya a prescindir de la filosofía
bierno lo ocurrida el 11 de smtiembre de 1973. que inspira a dichos mecmismos”.s
sino que se deseaba un pmfrmdo cambio ins- No comparto lo seitalado por el seflor
titximal y la superación de los vicios qoe ovalle. me parea necesario para nuestro pafs
“cormmpiemn nuestra democracia”, corno se que la cmstit”ción tenga un m.re.3 0 perfil
sostuvo cn muchas oportunidades. axiol6gico claro y Mido. Por esto picnso
M4s adelante se seflala, como metas funda- que la s&ción Id-8 por cl constituyente
mentales de la noeva Constit”ci6n. la ûkma- es correcta: cmteqlar este m.m dentro de
ción de los valores permanentes de la chileni- lu Bases de la Institucimalidad (Capfuùo IJ
dad y tamhih se cmfirma q”e la n”evn estruc- de la Constitución de 1980. transformkttdosc
tun cxmstitucimal descmsa~ at la cmcep- as1 el capltolo 1 m el mis importante de ““estm
ción humanista cristiana del hcmbre y la so- ordenamiento cmstitocional. Se atienden en
ciedad. Por esto no es de extnfíar 9”~ surja la el capítulo mencionado aspectos un importan-
disatsión acerca de la sobsidiwkdad al ime- tes como la dignidad y libertad nahual del
rior de la comisión cmstinryatte. hombre; el bien común ccmo tinalidad del Es-
Al tratar el legitimo imbita de acción que tado: la familia como núcleo fundamental de la
anrapondc a las personas individuales y a los sociedad; la soberanla nacional cm limites en
grupos intermedios que configuran al orden cl respeto a los derechos esenciales que emanan
social. en squello que les es propio. neglndose de la naturaleza humana y. tras la reforma de
por un lado la validez del individ”alismo, y por julio de 1989. también limitada por cl ordena-
cl otro. la del colectivismo. al stialarse el marco miento mnstimcimal y los mudos intemacio-
limitado 8 la actividad estatal; el cawituyente nales que complmnuen 8 Chile y que se al-
viene P catcl”ir 9°C existe una necesaria y ~umtran vigentes; la condena al tenwismo;
adecuada integración de los diversos estamentos los emblemas nacionales y el marca jurfdico
del cuerpo social, que exige la presencia de que sustenta el estado de Derecho en ““estro
numerosas fomw de uociaci6n 9” disttib”ym psis.
stu competencias entn sí. y rerpecta del Ena- TamhiQ se cmsagra. obviameme. el p”-
do, según la norma de la s”b&iariedad.’ cipio de subsiditiedad. con sus dimensiones
En c”anto a los derechos humanos. la Sra positivas y negativas y umbi&n con sus bases
Bulnes sostiene que en este aspecto se estable- mgulares de libertad y responrabtidad.
cen los fmes perseguidos par el movimiento Según el sefox Bcrtclscn hay MI doble
proyección del principio de subtidiariedsd que
“o siempre es bien ccmprcndida: ‘Por una par-

6 ACTAS OFICL4LES DE LA COMISION


DE ESTUDIO DE LA h7JEVA CONSTITU-
CION (CENC ). Sesión 1.X9-73, PBg. 6. ’ CENC. Sesi6n 24, 19-03-74.
‘CENC. Sesión 18.22-l I-73. 9 CENC. Sc.&% 45. 13-6 -74, PBg. ll.
536 REVISTA CHlLENA DE DERECHO [val. 19

te, 1~ libenad del grupo intcmxdio pua desa- Pero. cano as1 debe mtendersc. la acción
rrollar sus wAivi&dea. pero un s610 en cuanto del Estado no puede ser arbitraria y debe tener
. SY funcionamiento pa” el fm que le es pro- topes. limites, y m esto el sefior Bertclscn cs
pio; por otra parte, la atribución del Estado particularmente claro: “El deber del Estado de
para limitar la actividad de ese gmpo cuando promover el bien cm1611 para crear las cmdi-
se aparte de su fin ,,o’:‘~ cioncs sociales que permitan el desarrdlo per-
smal. tiene ¿pc efeauanc respetando la auto-
nomh de los grupo* intermedios y. entre ellos,
del m9s destacado, que es la familia, porque de
an mmen se come el riesgo de dar aparente-
Al ~aPlnne qne el Estado reamoce y am- mente -aunque sabe que esa no es la intención
para alar grupos intermedioa se fija un cuadro de 11 Cwnisi6n- un concepto de Bim Común
que el Estado no puede sobrepasr~ . “Se rechr- que pueda ser interpretada en forma dcmasia-
za toda concepci6a totslituia de la socic- do intervencionista o estatista. en el sentido de
dad”.” que el Estado debe praunr todo”.”
Anteriormente. al discutirse la definición Desde luego, cm~proknos la existencia
del Estado y su finalidad. el seiior Bruna. quien del principio de rubsiditiedad en la idea del
habla expuesto me la Canisi&t. habla Mala- u>nstinlymtc de 1980.
do con cluidad: “Al Estado debe dlrselc una Y en la educación este principio tiene plena
dcfinici6n, un objetivo y los medios para cm- vigencia y parlicular bnpruncia por la reper-
seguirlo; pzm umbikn dete limitarse la posi- cusión personal y social del proceso educativo.
bilidad de que PSUIII~ mayores funciones o acu-
mulc mnyom medios que. en deftitiva. se 3. El problema educacional al inlcrior dc la
tomm~ canra lm libxtad de los cindadanc~“.‘~ Comisidn Colulituyente
El Estado. a su vez, tiene un. ck.ra fmali-
dad. Ella ea promover el bien candn. para lo Digo el problema eduucional porque eso
cual debe contribuir a crear las condiciones fue lo que se suscitó al debatir el derecho a la
sociales que permitan a todos y cada uno de los educación y la libertad de ensciíanza en la
integrantes de la commtidad nwional su mayor Constituci¿m de 1980.
ruliución espiritual y material posible. Fue tal vez. dentro de las materias wnstitu-
Esto implica una ciena anuacióo del Esta- cimales en que podla tener cabida el principio
do y pw ello el setlor Diez se opone al ‘Estado de subsidiariedad. el tmu m&c ampliamente
Est&tico”. “No hay que cmtmurse con decir disa&lo.quc muchas veces entrabóla discusión
que EU accih esti emaminada al bien común, y dimhaba un* *dida salida en el texto posi-
sino que hay que darle cierto sentido dinAmico tivo, al hacuse muy difícil la redaccióo.
a la wcción del Esudo. para volver II sepnrse. Por MR parte se prcscntaba un problana de
otra vez, del Estado liberal que haa caso ani- cambio dc ideas catre alguna canisionados
so de las problemas de laa smiedadw interne- qne en principio negaban la vigencia de la
diu o de loa problemu ccon6micos”.” subsidiarkdad m la eduuci6n ~610 limitada por
El que los amstituycntcs atribuyan aI Esta- el derecho de las padres a educar P sua hijx y
do un rd wtivo no los nbiu cmtr. el principio postcriomentc dmitím que la funci6n ptiori-
de subsidiaricdad. y. por el contrario, mochas taria del Estado cn la educaci6n era respec-
vccea este principio exige la actuxi6n del Es- to de aras funciones que el mismo Estado debe
tado. Tal cano se¡ZalC al analizar las conse- cumplir y no respecto de los agentes naturales
cuencias pr9cticas del principio de subsidiarie- de educación y enselianza. mmo son, en pri-
dad. su aplicación cxacmta “exige nn constan- mcr lugar. los padres de familia, y luego las
te ejercicio de la prudencia. Es difkil sefialsr institucicmcs de enscfianu en que ellos dde-
reglas generalea: hay qne ver cada caso amcreto guen su ejercicio.
para poder definir el ponto en que se combinen La Constituci6n de 1925 señalaba L la cdu-
mejor el respeto l la iniciativa privada y la cacih como función primordial del Estado.
necestin dais de coordinwzióo social o cs- Este en el marca nomw.tivo aa que se apoya-
UUl”.” ba el Estado Docente que es aquel en el cual la
presencia del Estado en la eduxci6n tiene un
cark&r de ineludible. porque así se ha conce-
bido el sistema educaciatal. y esto wque el
lo CENC. Sesióo 373,23-S-78. Pbg. 2611. sector privado esti plenamente capacitado p.ra
” CENC. SeP6n 411. b-9-78. Pbg. 3458. asumir esu iünci6n.
‘* CENC . SesiQ 26.26-3-74. Pdg. 13.
“CENC. sesión 45, 13-6-74. PBg. 15.
l’ GRAN ENCICLOPEDIA RIALP. Tomo
XXI. PBg. 709. ” CENC Sesibn 373,23-5-78. Píg. 2611.
19921 SAN FRAXCISCO: JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIBDAD 537

La Comisión Constituyente descarta el conceptuahnente hablando, no sólo principal.


Estado Docente y no le da cabida en la nueva sino que fundamentalmente la enscfíanz.8. Cu-
institucionalidad. riosamente en 1980, en plena vigencia del
Al revisane el tema de la educación per- principio de subsidiariedad, el Decreto Ley que
manente. al seüor Silva Bascuft~ le prezupa- tija las normas de loa establecimientos @cU-
ba profundamente el empleo de esu palabras. lares rubveacionados por el Estado, habla de
“Considera que si se estuviera en una @ca en los estsblecimientos pwticulares ‘que hayan
que dominara la iden absorbente del Estado dwnido el reconocimiento de cooperadorer de
Doccnte y se agregara incluso la posibilidad y la funcibn educacional del Estad~“.‘~
el riesgo de tener un Estado Docente absoluto Hay. ala luz del principio de rnbsidiarkdad.
y extensivo, cano en algunas oportunidades se un evidente error conceptual. Loa partictins
ha sostenido aquí. insert6ndose. todavis. la nunca pueda subsidiar el Estado.
educaci6” permanente MI”0 un valor colectivo La señora Domínguez (presidente de la Fc-
que debe ser obtenido por el Estado Docente. deración Nacional de Astiaciones de Padres
no sabe I dónde podrfa ello conducir qoc no de la Educscibn Particular) clarifiu lo que ve-
sea a un Estado totalitario”.‘6 nimos diciendo, al stialar: “El problema csti
seguramente se pensaba m la Ew Por en que el Estado es subsidiario de la familia y
ello el se?ior Ovalle considera que “por razones no la familia subsidiaria del Estado”.‘”
hist&icas, sobre todo desputs de la experien- Sin mnbargo, al poco andar, nuevamente
cia de la ENU. sería conveniente destacar el e*mtttranlos errores cmcepmales que es nece-
deber del Estado de proteger el ejercicio de la sario señalar.
libertad de enseñanza y dentro de esa liienad El sedo, Cox (Director del Colcpio Taban-
el deber esencial de proteger cl derecho de los cura y Asesor del Ministerio de Educación P6-
padres”.” blica) tiala quz “cal respecto a la funci6n
En sesión del 14 de noviembre de 1974 subsidiaria del Estado frente P la educaci6n. no
todos los comisionados ert&n contestes en que sabe si se la puede llamar asi con prcpiedad.
debe figurar el derecho B la cducwi6n. dejando Estima que cuando el Estado time cl setenta y
para ro& adelante so nbicacióa en el texto cina3 0 el ochenta por ciento de la educacián,
constitucional. tal vez sparezca cano impmpio referirse a la
Desde entonces cobra gran importancia el posibilidad de que sea subsidiario. No esti se-
tem* de la educsci6n pera la nneva institucio- guro de que sea ccmpatihle pensar que el Estado
nalidad y surge casi instmtineamente el prin- sea subsidiario al mismo tiempo qoe es cxtre-
cipio de subsidiariedad y la discusióa sobre su madamente mayoritario”.2’
vigencia o no en el ímbito de la urseilanza. Es importante en estos momentos una acls-
El sea%x Bwrgeois (del Depsxtamento de racibn. El principio de subsidinriedad. en cuan-
Educación del Episcopado) deja de manifiesto to tal, tiene un carlctcr esenciahnate cuali-
que la funci6n del Estado en materia de ase- tativo y no cnantiutivo. se refiere ll orden de
danza es de wkter subsidiario. “En realidad, prelaó6n en que entran P actuar lc4 diferentes
al Estado le pertenece MB labor de mseitm- agentes educativos. De este. modo puede ser
za y tiene un deber, pero es un principio subsi- comprensible una mayor cobertura estatal si
diario en aquellos lugares. en aqnck regiones los agentes primarios no han sido capaces de
o en aquellos niveles en que los padres no cubrir todas las necesidades educacimales. En
alcancen a cubrir o no puedan realmente reali- cuanto estos vayan adquiriendo la capacidad de
zar una acción educacional expandirse. el Estado necewiamente dete re-
ra 0 por el motivo que sea”.’ * $’ su enve*ad”- traerse, y dcbc estar umbien dispuesto P inter-
Es imponante que se ~atga en discusión venirnoevamente ai asl se hace nscestio.
este tema que clwamente explica el señor El asesor Jurfdico de FEDAP. señor Hemin
Bourgeois, pues la Constituci6n de 1925 ha- Silva. tambidn se refr~re aI tema.
blaba de un sistema nacional de enseñanu. del señala que eJI primer lugrr educa la fami-
cual forman parte las instituciones oficiales de lia. Luego dice que al Esudo indudablemm-
enseñanza y las privadas que colstaen en su te le cortwponde un rol educativo. Sin emhar-
realización. Aparece lo que pcdrfamos deno- gO.he~OW~ C"-O¡-CSCO"ccptualCSq"C,'.SC
minar mmo la ‘subsidiaricdad al revés”. de la hacen rciterativca en el Brea de la educación.
que se desprenderla que al Estado pertenece,

‘9 DECRETO LEY 3476, Diario Oficial 4-


9-80.3451 al 3500: decretos leyes dictados por
‘6 CENC. Sesión 140.22-l-15. pig, 12. la Junta de Gobierno de la RepiMia de chile.
“CAC. Sesión 141,24-l-75. PBg. 29 ‘OCENC. Sesión 133.266-75. PAg. 13.
“CENC. Sesión 135.3-7-75. PAg. 5. ” CENC. Sesión 135.3-7-75. Pbg. 9.
538 REVISTA CHILENA DE DERECHO [Val. 19

“En esta materia se ha hablado mucho del Es deber de 11 cmmmidad nacional conni-
principio de ntbsidiaticdad -dia el wflor Sil- bti II desarrdlo y pafeximmdmto de la edu-
va-. ERC que al Estado no le -ponde uo catih La ley deberl csubkcerla maxniano~
rol subsidiario en materia de educación. sino de fina”ciamie”to guc sean necesatios.
que es tan importante la educación qne pueda La eduw2i&t bísiu u obligatoria. El Esta-
proporcionar el Estada oxno la q”e pueda pm- do velar6 por que exista igualdad de opormni-
pxcionu 11 familia, Ir escuela, etc.. hablar y ds.des de ac(zsa I la edttcxión media. a Ia
declmr. simplemmte. que el Estado time un tknico-profesimal equivdente y P Ia mperior,
rol sobsidiuio en la educaci6tt. pOarfa permitir parn quienes hayan demostrado czadicimes de
que, el día de matlma. el Estado se liberara de idoneidad y capacidad”. *’
esta obligsci&t. que en este momento es pri- Luego la Constitución segura: ‘La libcr-
mordial, cano lo establece la Cmtstitwi6n. de tad de mseflmu”. La libertad de entcfianu
contribuir a la tarea cduuciottal”. fl comprende el deredto de impartir conocimim-
Se equivoca el seSor Silva. pnes cl Esta- tos; cl de elegir libremente cl tipo de mnefhn-
&, P la vez de cumplir el principio de subsidia- za; el de abrir ~tablecimietttor edwacionaks,
riedad. dete promover el biw común. y estos organiwdo su vida interior. administntiv~ y
dos principios se supmen y cxmdiciman. &- docente y LP facultad de acreditar el grado de
ben concurrir copdativamente en el desarro- mnocimimto~ adquiridor por lar alttmnos.
llo& un ordm social justo. S610 una torci- Al Estada le wrrcsponderí, ai” embargo.
da interpreucih del prbtcipio de mbsidinrie- fijar la duración de los estudios para los distinta
dad pcdda pretender la existencia de rm Es- niveles de enseflattza blsica. media y especial
tado ausente. que serla caer en el error del libc- y los requisitos mhtimos de egreso de ada uno
ralismo. contradictorio con el principio men- de ellos. Ten&& asimismo. el deber de crear
cionado. alya comcts ~plicaci6n incluye su escuelas e” aquellos Lngas en 4” no sea so-
dimensión positiva y III dimensión negativa. fkiente la iniciarivn privada.
En este sentido w de suma importancia te- Lar escuelas de preparackk de la fuerza
nerclaro lo que seEalamos al estudiarlos prin- pública. del personal del Servicio de Investiga-
cipios reames del Orden Social y el principio ciones y de Prisiones ser611 siempre eaaules.
de subsidiukdad en particular. El ejercicio de LP libertad de ense3anu no
La constitoci6n gPrantizar¡a a todas las tiene otra.9 limitaciones que las que imponen la
personas unto el deredto . la educxi6n ca- moral y las buenas costumbres. el orden pllbli-
nto la libertad de e”sednnza. E” cumto a las coy LP seguridad del Estado.
aribucimcs qw. mntpaerln al Estado en cada La enseihtza Pstemkiu y regular debe
ntu de estas dos gannti. so” diferentes según cumplir los objetivos de la cducaci6n y no ten-
cl señor ortúzar. pua “en el EWO del derecho I dti oricntaci6n partidista algtma.
11 educh5n. existe un ml activo del Esudo y Se dispone tambibn. la creati6n de una So-
en el caso de la libertad de cnseilmu. el Esta- petitendati de cnscfianza. cm UM funcidn
& cumple un rol mpletorio y q!le. por lo tanto. de tute4n y fircalizaci6”.
pde llegar L ser pasivo”.~ La disposición mncloye: ‘Las Univenida-
Se prerenumn dos proyectos tenmtivos des Estatales y las rcamocidas por el Entado
iniciales de amba proyectos, a objeto dc fa- son personas jurldicas dotadas de autmomí~
cilitar el debate. acaddmica. admbtistntivn y ccc&nica.
La Cmtstituci6n asegura: “El derecho a la Corrcsponderí al Esudo proveer su ade-
Educación”. Los padres de familia tima el cuado fimnciamiento pua qoe puedan aun-
derecho preferente y el dehr de educar I sus plir sus funciones plenamente. de acuerdo a los
hijos. Es obligación del Estado rcspctar y pro- rcqucrimientos cducwionalcs. científicos y
teger su ejercicio. culturales del país.
La educaci6n tiene por objeto el pleno La ley podri consagrar lm sistemas de co-
dcsatdlo de la penalidad humana; inculcar ordinacidm entre las universidades que penniu
en los educandos el sentimiento de 11 respon- el mejor aprovechamiento de su.~ recwsc~ en
dilidad moni. dvica y socia el amor P la beneficio de laa diversas regicmw del @s”.=
psttia y * sus valms flmhentales; el respeto Tras secñalarse los textoa de las dipposicio-
8 1.x derechos humana y cl esplritu de Paz y nes se inicia un largo debate sobre cl principio
unistad que debe imp.erar entre los hombres y de subsidiariedad. en los que “o parece pmdo-
los pleblar. cirse un aalerdo tan claro.

a CENC. Sesión 136. g-6-75. PPg. 13. l’ CENC. Sesión 142,29-l-75. PBg. 2.
=CENC. Se&% 141.24-7-75. Pbg. 13. IJ CENC. Sesibn 142.29-7-75. Pígr. 3 y 4.
19921 SAN FRANCISCO: JAIhlE GUZhfAN Y EL PRINCE’IO DE SULWDIARIEDAD 539

Por esto scwtiac qoe “el Estado a travbs del


principio que sc ha llamado de subsiditiedad
tendr6 la obligación de mantener esos esta-
blecimientos educacionales. Pero ~Por que los
mautime? ~Por q”6 existe libertad de ensctIan-
za7 no. porqne tiene el deber de garmtizar cl
derecho a 11 ed”cxi6n. Y cuando cl ejercicio
pleno de esta libertad no sirve para garantizar
el derecho P la educación. p0rq”e es incomplc-
Luego el mismo sefior Guzdtt clarifica su tu, pOrque es inruficietttc. el Estado tiene La
posición en un texto cm indicaciones. “La fun- obligación de abrir establecimientos. no por-
ción edocadon compete prioritariamente a loa q”e existe libertad de enseiímza. sino porque
padrw de la famili& y a ella podr611 colaborar tiene la obligación de grmmizar que todo chi-
en fomu especial las entidades particulares que leno sea educado”.
lo desee”. Llcgsmoa, de esta mmen, P los m”me”t”s
Es obligación del Estado prmeger y “pc- claves del debate.
tare1 ejercicio de este derecho. armo asimismo El aáior Guzmán se apresun . sciialu q”
canplementar la labor educacional en aquellos al Estado también corresponde “M función
campas cn q”e la iniciativa plrticularno realu educativa. per” que er subsidiaria frente a los
suficiente. Pm ello tendrá cl deber de cr=r. padres y 8 la Iglesia.
mantener eauh1ecimient.x de enaefianza en los ‘Sc dijo por varios itwitdos a cata arrni-
difermter niveles en que sea neceaario. sión. praigue el setlor GurmBn. que el p+el
La educaci6m bésiu ea obligatoti. EI de- subsidiario del Estado en materia educacio~
ber del Eatado mantener escuelas b&iun gra- estarla hoy at uas suerte de tela de juicio desde
tuim y velar por la existencia de iguales opor- el momento en q”e aquel mantiene la gran m*-
trinidades de PCCCS” P la educación media y B la yoda de los establecimiwbx cducacicmalcs.
superior. para quienes hayan demostrad” co”- Le parece q”e esa afimmción ea errónea. por-
diciones de idmeidad y capacidad. que no se puede confundir la cualidad dc un
Es deber de la comunidad nacional ccmtri- derecho con la cantidad o forma en que 61 se
huir al desarrollo y perfecaionamiett~ de la expresa. No le cabe la menor duda de que.
cd”uci6”. La ley debed establecer los mc- aunque el Estado llegue P tener una mayorla
catimos de finpnciamicnt” que sea “ecesa- abierta de establecimientos educacionales.
rios”.” desde Y” punto de vista doctrinario o c”aliUti-
Aparecen los timlarw de la timci6n educa- YO esa función sigue siendo subsidia&. poquc
tiva: cn primer lugar los padres. quienes tiene” llena qucllo que no puede” lkur las ilntancias
rma ubicación prioritaria y primordial en cl priwitatias. Ahora, si eío resulta ser cuantitati-
ejercicio del derecho y el deber de educara sus ~amcntc la mayoda 0 la mimtia. una minoria 0
hijos. En cl segundo plano estufan el Estado y mayoría m6s amplia 0 ds restringida, es un
la comunidad.” problema de hecho y de cantidad. Poquc si por
Canentnndo esta idea: “Es cierto -sea& la.9 circ”“stmcias “Nrre q”e q”imw tienen el
el señor G”zm&n- que se ha incluido el dcre- derecho prioritario pueda ir extuxii&-tdolo. ett
ch de los particulares a intervenir m la fun- esn misma medida disminuye la legitimidad
ci6n educacimal. adcmh de 1”s padres de fa- con que el Esudo puede ent”r a .ct”ar en
milia. peto eso cs impunaute pm situar cm eata 6rbiu. Pero lo q”e si hay que setJalar es
exactitud d(n& se mueve la acci6n obligatoria que. respecto de la órbita que las instancias
del Estado en el campo de la cducxi6”, la que prioritarias no alcanzan P cubrir, el Estado tie-
reviste un caktcr subsidinri”. no ~610 respec- ne no ~610 el derecho. sin” tambibn el deber de
tu de Ios padres de familia, sino tpmbikat de lar amara .ctw. Es lo que deda don Jorge Ovalle
entidades partimlnres que c&b”rc” m la m- hace un momento: el Estado time el deber de
reamu.- cubrir todo cl vado que dejen las instancias
El scfior Ovalle intenu demar el debate pIiOlitMi~S”.”
aclarando la relaci6n del Estado am la libertad Curiosamente. tras esto el sdlor Evans se-
de emelianzs y con el derecho a la ed”cacián. ñala q”e “ea bmeceaario hablar de q”e Ir tún-
ci6n educativa mrmspoode B los particnlarcs y
rubridiuiammtc pl Estado . ..no cabe duda que
la idea que esti m joego ea que el Estado. cn
O6 CENC. Sesi6n 142. 29-1-75. PBg. 17.
(El subrayado es ““estro )
n CENC. Sesión 143, 5-8-75. P&g. 3.
za CENC. Sesión 142,29-l-75. Plgs. 0 y 9. m CENC. Sesión 141. 24-7-75. Pig. 15.
íp CENC. Sesión 143. 5-8-75. PPg. 3. ” CENC. Sesión 141.24-7-75. Píg. 19.
540 REVISTA CHLENA DE DERECHO

materia educacional, complementa y llega hasta las problemas y dudas incluso conceptua-
dondc la iniciativa particular no puede les que muncilramos m8s arriba. tienen lugar
hacerlo. Es decir, cst8 impkito. B su juicio e” una vez que SC da lectura a la nueva redacción
el texto constitucional. que realmente consagre constitucional del derecho a la educación. La
la libertad de enseñanza. su desarrollo y con- Constitución asegura el derecho a la educa-
creción. el principio de acción subsidiaria del ción.
Estado en materia edocacional “.= Ln función educadora canpete prioritaria-
Me parece interesante y clara la proposi- mente P los oadres de familia. Y . ella ucdr$l
ción del sefior Evans. pero tambidn “te parece colaborar eniorma especial la; éntidnde; parti-
peligrosa. culares que lo deseen.
La Constitución de 1925 tambi6n consagra Es obligación del Estado proteger y “pe-
la libertad de enseiianzn y no obstante ello se tu el ejercicio de este derecho, co1110 arbnis-
intentó implantar e” Chile lo que se ha dcno- mo complementar la labor educacional en
minado una tentativa totalitaria en materia aquellos campos en que la iniciativa particular
educacional a través de la Escuela Nacional no resulta diciente. Para ello tendr6 el deber
Unificada de crear y mantener ertablecimientos de awe-
Por otra parte, m8s adelante m la propia ñanu en Ion diferentes niveles en que sea ne-
Gnnisión surgen dudas conceptuales respecto ccsario”.-
a la vigencia de la subsidiariedad m la educa- Es decir, el deber del Estado en Ia educa-
ción. ción “reviste un carkter subsidiario no ~610
En fin. pienso que las Constituciones efec- respecto de los padres de familia. sino también
tivamente deben contener afirmaciones doc- de las entidades particulares que colaboran en
trinarias, que permitan II futuro. interpretarlas la enseaanza”.~
y aplicarlas de modo conveniente y can un El comisionado sciior Guzm&n hace un co-
criterio finalista 0 teleológico. mentario que frac. consigo tma serie de dispuras
El señor Guzmán sintetiza su posición de la y desacuerdos que anteriormente ~610 entmcit.
siguiente manera “Cree que. en cuanto al Es- Dice el señor Guzm$l que “cree muy impor-
tado se pueden simultheamente hacer dos co- tante afianzar el ccaccpto de qoe la frmción del
sas. Por una parte. cl Estado tiene el deber de Estado en materia educacional es subsidiaria. y
proteger. amparar. ayudar al ejercicio de estas que el hecho de que en cantidad llegue en M
instancias (los padres de familia y la Iglesia o momento dado a exceder armque aea co” mucho
las iglesias) y, por otra. tiene el deber de sgre- la labor que pledcn realizar cn un instante his-
gar su acción educacional. en carkter rubsi- tórico dado las entidades particularw o que
diario. P la que realicen rw) ~610 las instancias puedan llevar P cabo los padres de familia por
mencionadas. sino que cualquier otra instancia circunstancias ocasionales. no le quita ese ca-
panicular... estima q”e lo que se tiene que dc- rkter subsidiario, porque este DO es un problc-
finir aquí es exactamente la función educacio- ma de cantidad. sino de atalidad”.x
nal, tómesela omto derecho, tómesela amo En mnsccuencia, el seiiorGuun& no hace
deber, o conjuntamente como las dos cosas. sino reatirrnar lo que ha sido su posición per-
quiénes la tiene” yen q”6 prioridad. Y esto es manente al interior de la awnisibn: afirmar la
muy importante porque la Constitución dice plena vigencia del Principio de Subsidiaricdad
que el Estado tiene el derecho preferente. que en materia educacional.
la educación es “función primordial del Esta- Ante esto se inician las divergencias. Es
do”. Aquí se presta” a equívocos estas exprr- el señor Diez quien sostiene. contradiciendo a
siones y hay que salvar este equivoco porque si Guzmin. que el momento psrticular qoe vive
por “primordial” o “preferente” se entiende que el país y la necesidad de orientar las amductas
entre todas las funciones que time el Estado. hacia el Bien Canún. determinan que “la ore-
ésta es una de las mis preferentes o primordia- sen& del Estado en el campo educacional
les, no le cabe duda que lo es, pero si por no es subsidiaria. aunque pueda serlo en teorla,
“primordial” o “preferente” se entiende que el aalitativamente. en doctrina, en academia. pero
Estado, como sujeto, tiene un derecho prefc- no es subsidiariamente en un caerpo q”e es la
rente o primordial frente a los demPs sujetos ley fundamental de la República... no ea Idmi-
para ejercer esta tarea, no le cabe duda que no sible en materia educacional. porque el Estado.
es así y que está equivocado el precepto consti- al velar por el Bien Común. tiene como obliga-
tucional”.‘3 ción primordial la de educar... no cree el sefior

34 CENC. Sesión 143.5-8-75. Pb& 3.


= CENC. Sasión 141,24-l-15. Pbg. 22. 1( CENC. Sesión 143.5-8-75. PQ. 3.
n CENC. Sesión 141. 24-l-75. PBg. 27. xCENC. Sesión 143. 5-8-75. PBg. 5.
19921 SAN l-XANCLSCO: JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDMUEDAD 541

Diez que en este can-p haya nada subsidiario, En la misma opottlmidrldel se?lor Ovalle
porque el Estado no puede estar esperando cb- da muestra patente de su escepticismo frente a
servar un blanco pora llenarlo; time que tmnar una evenrusl aplicaci6n del principio de sub-
la iniciativa 61. es el Iblico que lo puede hacer siditiedad en la educacibn chilena en el marca
en profundidad y en extensi6n. y ello es ona de la nueva Constituci6n. Sefials Ovalle: “ade-
realidad de la cual 1 Constituci6n Polftiu no mis, Ir proposición del scííor Evans salva los
se puede escapar”.n cscnipulos de aquellos qne estiman que el Es-
El sdior Diez se habla manifestado partida- tado es subsidiario en materia de cducaci~,
rio del principio de subsidiariedad en la nueva opini60 que ha respetndo reiteradamente. aun-
instimcimtalidad y. pese. ello. le resta vigen- que no comparte”?’
cia en materia educacional. Al sdor Gumh: “las bttervcnciones de
Lo que preocupa al aeaor Diez es la falta de los seikres Diez y ovalle le parecen muy gn-
accibn positiva del Estado en tma realidad bis- VCS”.~ No podía ser de caro modo. pues ma-
t6rica que demuestra clnramente que los por- nifiestan total discrepancia a>o lo que Cl ha
tialares son incapaces por sf mismos de dar sostenido donntc. el debate: Is vigencia del
coberutn a todas las necesidades educativas de principio de sobsidiariedad en la cduca-
chile. ción.
Aqti percibimos mis claramente el ermr Reitera qne “el queuns oxa sea subsidiaria
del se801 Diez: Es orecisunente LS vivencia del no tiene nada que ver con el que pudiera m-
principio de s”bsi&iedad. rccum&e enten- ten&rse q”e es smmdanr lo subsidiitio dice
dido, la qtw hwc posible la intcrvenci6n del relación. simplemente, al orden de prelación
Estado sin menoscabar o desconocer los dere- en que entran a actuar en “na materia distintos
chos de las personas. El Estado no ~610 puede. sujuos. Lo secundario dice relación B la mayor
sino que debe IC~UPT (en pro de la mnsecucióo 0 menor impowcia q”e una determinada PC-
del Bien Común) cuando Las instancias educa- ción tiene respecto de toda la labor que un
tivas naturales o primera no puedan dwao- sujeto desatmlla.
llarla función que de derecho natural le corres- Cuando afirma q” la labor del Estado. en
ponde, y el adeatado ejercicio de la pmdencia materia educacional, es subsidiaria. es comple-
gubermtiva va P llevar hacia la participaci6n mentaria de la iniciativa panicular. y espwial-
estatal en la educación wmente o disminuya mente del derecho de los padres de familia. lo
seaún las necesidades de la comunidad na- que esth sciklando precisamente es que le co-
ci&al. rresponde ‘Complementar” lo que Las instm-
En el mismo error ue el seflor ovalle al cias de prelaci6n. en el ejercicio de esa activi-
referirse a la libertad de as&anza Y el derecho dad, no son capaces de nbsorberpor si mismas,
a la eduución. poes seiíaln q”e “generalmente aunque esa labor de canplanrmtación revista.
se confunden estos cmce~os. y ea materia de respecto de todas lu ureas q”e aborden los
derecho a la educación se coloca al Estado en sujuos. mu gran importancia... No cs menor-
unn posición subsidiaria o menosck&“.~ uhar Ia importancia de la f”ttci6n del Estado
Y catcluye Ovalle scilalanda que “desde el decir que es subsidiaria sino que es tijarle M
punto de visu de los anceptos, la proposición límite, un margen. un tope, para qoe no pretenda
del sdlor Gurmin no le gnsta. porq”e deja al invadir en forma directa aqoello que los patti-
Estada al margen de un deta. no y. del dcrecbo culares cs& en condiciones de Uevar I cabo
de impartir enseñnnza dentro de un tigimen de por sí”!’
Ubxtad de mseaktu. sino q”e al margen en LP posiciám de Jaime GuzmBn, principal
un cadcter canplemattnrio 0 supletorio. M- sostenedor del mincinio de subsidiariedad cn
peao a un deber que. canpeticndo . toda la la educación al’interik de la GnnWi6n de Es-
comunidad nacional. compete esencialmmte al tudios de la Nueva Contitución. se impondr&
Estado”.- a pesar de sostenidas oposiciones.
Mis adelatttc el mismo seficf Ovalle com- A juicio de sexior Omírar (Presidente) ‘la
parte un proyecto de rednccibn del señor diferencia fundamental entre la indicación
Evans qtu seE&: “El Estado debe atender dc del redor Gua-& y la de la Comisión reside
manen preferemc las necesidades de Ia educa- en q”e en la primera aparece un poca dcsme-
ci6n”.@ drada la fmtción del Estado”.”

n CENC. Sesi& 143, S-8-75. PBg. 6. ” CENC. Sesi-& 224 22-6-76. Pbg. 8.
y CENC. Sesi6n 143,5-g-75. Plg. 7. ‘2 CENC. Sesión 143, S-8-75. Pbg. 9.
39 CENC. Sesi6n 143. S-8-75. Plg. 8. ‘)CENC. Sesión 143. S-8-75. Pdg. 10.
a CENC. Sesibn 224,224.76. PPg. 1. u CENC. Sesi& 143, 5-S-75. PPg. ll.
542 REVISTA CHJLENA DE DERECHO NOI. 19

No concuerdo om la amcl”si6o del se- Por oup parte cae’cmsecutivamcntc cn dos


fiorortúur. pues pienso, n”e”aro=nte. que errora grava, doctrinales y prkticos, respec-
el problema cs conaptuak que a medida que to del bien com60n.
IYmza el debate se p.xcibc &rammtc que al- Seilala que el Estado es el “encargado del
gunas personas no cstin de acuerdo cm el bien amún”, lo q”e es err6neo. p”u cl bis
principio de subsidiarkdad (el Mor Owlle) común es responsabilidad de tode la wmuoi-
o bien no lo mtiet~deo cabalmente (el sefior dad política y de Cl se benefician toda y cada
Diez). uno de sus mianbms; no 6Gamente hay inter-
Prueba de esto Intimo la da el propio sdlor ven&% uutal.
Diez, quien mmifiuu q”e ‘u peltiderio de Y en segundo lugar propone una obligecióo
establecer en forma exprese Ie obligaci6n del Estado de ccntribuir d financiamiento de
del Estado de contribuir el fmmciamiento de la ed”caci6n partictir (lo q”e filoróticunente
11 educa&% pertimlar y edteblem el princi- es correuo, pues rupmc exptar el principio de
pio de q”e tal obligac& no significa ni prcdua subsidiariedad) como LU obligaci6n principal
tutela cm respecto L la orimtaci6n de esa edu- del Estado. Esto, intcrpretmdo cxegttimmente
cación por parte del Estado. a Diez. me hace suponer q”= el Estado SIEM-
Cree que esa es la disposiciún q”= hace PRE debe contriboir a finmciar la =d”ca&%l
falta. Y eso no time nada que ver cm la subsi- particular. Yo mc pregunto. Lqd cc”rm si los
diariedad del Entado. Al contrario. es amsc- puticularcs por sl mismos son capafu de fi-
cumcia. porqoc le obligación del Estado no es nanciar todo el sistema educacional? @be el
subsidiaria. porq”e estí obligado a ayudar a Estado seguir financiando le educación de los
financiar P los padr=s de familia L cumplir s” particulares a uav.4~ de IU comritación? EYIO
obligación. y esa no Q yne f”nci6n subsidiaria me lleva a pensar que, aunqoe los pertialleres
sino principal”.” puedan asumir su responsabilidad. el Estado
La cmfusión del se801 Diez llega * s” pan- debe persistir m lo mis& que le asigna el
10 culminmtc al hable, ck “na “obligación co- señor Diez, en desmedro de OMI tarea en que
lediva en la NII el papel del Estado no ea se necesite mh activemente su participación.
subsidiario”. “En eata obligecióa colwive del ccma le vivienda y Ir salud. por ejemplo. Con In
derecho . Ia educe&% -que oo time cmflino tesis del rálor Diez se cae en el fin no duendo
con el derecho permanente de los padres. por- de no lograr el bieo cm-&, q”e el Estado debe
que tiene q”e promover los medios pera q”e se promover camo so fíoalided principal.
ejcrm ese derecho; gue oo tiene conflicto co” En lo que hubo acoerdo. sin embargo, entre
la libertad de msetImz.a, porque tiene que pro- los mkmbros de la Comisión. es en q”= se
rnO”e, que las erg ulizacimca particulares y debla “Destacar el derecho preferente de los
religiosas ayuden P solucionar ene problema padre de familia de mmen que jan&. en el
eduacional, que es fmwiammtal para le exia- futuro. pueda VCTIC amenazado PT un Estado
emia del país-, ahí :f que no pledc edmitirse. Docente. absoluto y ncl”yentc”.”
ni 8611 eo la definicih filosófica. q”e el papel Casi al tkmko de le discnmión queda dc-
del Estado es subridiuio. Ahl el plpel del Es- ftitivunmte amparada la norma de la subsi-
tado no puede. como dice cl se6of G”7mín. diariedad e trw6s de una redac&% que nrina
entrar dqd: para llenar la vados. La dife- los criarios de todos los comisionados.
rencia de caceptor enti. quitis. en decir qne ‘El Estado debe etmder lea neasidadcs de
In wxih directa &l Estado. educndorn eo sí Ia educación como un. de ms tarurs prioriu-
misma. puede ser subsidiaria. Pero Ie acción tias”.-
del Estado, cano eourgado del bien combo y Aparece destacada la subsidkieded. poes
con obligación de promover. de empujar. de el Estado. dentro de les múltiples hmciones
facilitar. de protega esto5 derechos. no es sub- que tiene que cumplir pera contribuir con P”
sidiaria. ye que nadie time 1~8s obligación que acción al Bien Común, debe atender las nece-
el Estado”.’ sidades de la educación amo una de sus ureas
Digo que In conf”si6n del re601 Diez llega prioritariu. Pero eso no sigoifiu gue tenga
a un pmto culminante porque cae en una serie prioridad para c~tnr a actuer en materias edu-
de contradicciones. Por un lado acepta lo acfu- cxicmales frente a los padres de familia y . las
ladoporGuzn~in.pcmnicga que cn esto exista inrtimcioncs particulares de enseñanza. pues
sobsidiariedad. lo que es erróneo. como ya cx- esto también e~ti garantizado por el constit”-
pliWl0*. yente.

43 CENC. Sesi6n 143, 5-g-75. Pig. 14. ” CENC. Sesión 143. 5-g-75. PPg. 13.
46 CENC. Sesi6n 143. 5-g-75. P&g. 12. u CENC. Sesi6n 221.30-6-76. Píg. 7.
1%“2] SAN FRANCISCO: JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD 543

III. EL PRINCIPIO DE refleja m la necesidad de q”e el Estado ccmtri-


SUBSIDIARIEDAD EN htya a crear las condiciones socialw que per-
LA EDUCACION Y SU mitan a los integrantes de la nacibn -todos y
CONSAGRACION BN LA ceda uno de ellos- su mayor realiución espiti-
CONSTITKION POLITICA toa1 y material posible, esto es. el intento por
DE LA REPUBLICA DE CHILE cmseguir la finalidad de 11 sociedad polltica:
el Bien Común.

1. EI principio de svbsidiariedad en la 2. El derecho <1 la educacidn


educacidn en la Conrtitucidn de 1980
Se consagra en el capitulo III de la Gms-
Dattrn de las buses de la inrtitucionalidad tituci6n de 1980. de los derechos y deberes
ddena. cl constitnymte de 1980 consagra el co”stiwcio”ales.
principio de subsidiaried~d. Dice el articulo 19 Np 10. “Ld Constituci6n
“El Estado reconoce y ampara a los grupos asegura a todas las pcmas: El derecho * ll
intermedios a travds de los coales se organiza y cducaá6”. ‘Se refiere a la.3 personas natura-
estructura la sociedad y les garmtiu la nde- les’, pues educación. en su sentido mis propio,
cuada ~otonomla para cumplir sus propios fi- puede definirse como ‘la ayuda q”e MB perno-
nes cspecífiws”.‘~ ns (0 un grupo. 0 “na instituci6n) presta. otra
De acuerdo a lo que hemos sefialado. po- (0 a caro grupo) pan que se desarrolle y per-
dríamos explicar sintbticamente la norma feccione en los diversos aspectos (materiales y
cmstitncional. espirituales. individuales y sociales) de su ser,
“El Estado reconoce y ampara”. El Estado dirigiéndose asf hacia s” fm pt~pio”‘.~~
reconoce el principio de subsidiariedad y no lo Fin co”sccuE”cia, la cduaci6a. pese a las
crea. pues tal principio es de derecho natural, y enormes mnsccucncias sociales q”e tiene, es
ampara. es decir. tutela, protege. cuida y res- ese”cid”lc”tc personal. como se5alamm al
guarda a los grupos intermedios lo guc, a con- esmdiar los principios rebores del orden social
rrnrio WWY. impide la absorci6n de ellos por Ld cducaci6n thc por objeto el pleno de-
el Estado. amollo de la persona en las distintas etapas de
“A loa grupos intermedios”. Estos no son su vida. Esto non demuestra que la edocación
sino asociaciones creadas librcmmtc por los w un proceso cmtin”0 y permanente. no Be
hombres. ubicados entre la familia y el Estado. agota en 11 infancia o adolwccocis.
pars cumplir. con sus propios medios, fas Se produce asf “n* asimilaci6n conceptul
tambikn propios. entre lo que es ed”caci6n y lo que es mselian-
‘Y les garantiu la adecuada autonomía”. za. As1 Y establece la eduuciún Msia, media
Se reconoce I cada grupo la faaltad de autcdi- y superior.
rigine al fin prvio que dicho cuerpo tiene. Sc El tema se debati en la Comisión Cons-
excluye cl mmopalio estatal. En las IX Joma- tituyente. En ella el comisionado Ovalle, acla-
das Chilenas de Derecho Público. Hem&n Go- rando los conceptos vmidos por cl scilor Guz-
doy Unúa. comentando la Constitución Social, min. explic6 esto3 distintos niveles.
ha dicho que “PC trata ahora de liberar I los “La educacibn b8siu es obligatoria. de
grupos intermedios de la Atela de1 Estado y de modo que en ella no se asegura ni la igualdad
los partidos”.‘D cn el BCCCSO ni el .cccso.
“Pan aunplir sus propios ftner espxffi- En segundo lugar. para la educación media,
cos”. Hay una idea reiterativa, que se explica la comunidad. y especialmente el Estado, tie-
por la necesidad de reforzar cl principio. A la nen que asegurar el acceso. LA q”iCnes7. a los
vez permite explicar In necesidad de una ICLUB- que tengao las condiciones de idoneidad y ca-
ción positiva del Estado cuando los cuerpos pacidad suficientes. Y pan Ia ed”caci6n sup-
intermedios sean incapaces de cumplir NI fi- rior se aseguran iguales opommidrdes. upan
nes o bien se aparten de NS fines. Y también sc quidnes? Para los que. tmimdo cmdiciones de
idoneidad y capidad suficimtes. puedan en-
tnr dmtm del cupo que resulte como coose-
cumcia de las necesidades y posibilidadu de
la comunidad nacional”.J’
‘9 CPR. Art. 1’ inc. 3*.
Io HERNAN GODOY URZUA: La Coas-
titucibn Social (Revista Chilena del Dere-
cho, Val. 6 W l-4 de 1979. Facultad de De- 5I GRAN ENCICLOPEDIA RIALP. Tomo
recho. Pontificia Universidad Cat6liu de Chi- VIII. pig. 325.
le ) Plg. 106. “CENC. Sesión 144. 7-g-75. Plg. 15.
544 REVISTA CHILENA DE DERECHO [val. 19

Pasamo9 al incisa 3p. que seriala: ‘Los pa- 3. LA libertad de rnwñanza


dres ticncn cl derecho preferente y cl deber
de educar a sus hijos”. Correspondeti II Esta- ‘Artículo 12. La Constitución asegura ato-
do otorgar especial procccci6a al ejercicio de dos los habitantes de la República;
este derecho”. De este enunciado surgen varios 8 El derecho de reunirse sin permiso pre-
.rpectos intcresmtes. vio y sin .mlas.
Los padres tienen el derecho preferente de La libertad dc ct~seilattu”.~
educar P sos hijos, base del principio de subsi- Ad se csubleda esta libertad en la Consti-
disriedad y que ya hemos salalado en el pre- tución de 1833, por reforma constitucional del
smte trabajo. 13deagostode 1874.
Los padres tambitn timen cl deber de edu- De igual modo se consagraba en el W 7 del
car P sus hijos, que cmma de la naturaleza artículo 10 de la Cmstimci6n de 1925.
misma del mattimmio, ~11110 se lee en Gwdium Cementando el texto de 1s Carta de 192.5, el
et spes: “El murimmio y el amor conyugal profesor Alejandro Silva Basculán señala que
csth ordenados por su prOpia naturaleza a la la libertad de asedanza incluye las siguientes
procreación y eduución de la pr~le”.‘~ libcnades:
Por 6ltim0, es deber del Estado ~orgar es- lQ “La de abrir y msntener establecimien-
pecial pmtecci6n aI ejercicio de este derecho. NE de instmcci6n.
Pese a esta rimbombante declaración. compm-
brmos con la lectura del artfculo 20 de la Carta Zp La de cnseiiar lo que se estime aconseja-
de 1980 que este derceho preferente no -14 ble, o sea. la libertad de chcdra:
tutelado con recurso de protección m caso de 3Q La de cefiinc a los programas que tijen
ser privado. penutb& o amenazado en el le- el contenido de la materia qne se va P enseñar.
gftimo ejercicio del detecho por causa de actos de seguir los métodos que se estimen m& ap-
u omisiones arbitntios 0 ilegales. tw para el fm que se persigue: de ajustarse a
“La educación Msica es obligatoria. de- los planea que SC juzguen mis adecuados para
biendo el Estado fmattciu un sistema gratuito la aprehensión progresiva del saber. y de esco-
con tal objeto, destinado a asegurar el acceso L ger los textos que auxilien de la manera ~18s
ella de toda 11 pcblaci6n”. Las palabras * co” adecuada el estudio del alumno;
tal objeto”, en une correcta redacción. dcberím
ser eliminadas. Estrictamente se trata de ensc- 40 La de poner a trav6.s de los exPmenes
Battu básica o primaria y no de educación. parciales o finales u otras pruebas. el aprove-
Existe este sistema desde principios de siglo y chamiento logrado por el aluinno. y
re apoya en el legitimo derecho del Estado 5’ La de extender diplomas que den testi-
pra exigir al ciudadano una cierta instrucción
monio de los estudios realizados y de conferir
mínima., cxm el objem de realizar un apotte m8r (bachiller. licenciado, doctor) que manifiestan
genuino al bien común. la naturaleza, jerarquía y calidad de cnsefianza
En al inciso P se sefklm ciettos deberes
obanida”.JJ
del Estado. CorresponderS al Estado:
Por tlltimo, la Constituci6n Polftica de la
1’ Fomentar el daarrollo de la educa&%
República de 1980, siguiendo esta tradici6n y
a-l tdos sus nivelcr.
fiel a su compromiso doctrinario. tambi6n esta-
F Estimular la investigaci6n cientftica y blece la libertad de enseiianza.
tecnológica El Articulo 19 Np ll sa?& que la Consti-
tu&511 asegura a todas las personas ‘Ia libertad
39 Estimular la creación artfstica. de mseilmza incluye el derecho de abrir. orga-
49 La praección c incremento del patrimo- nizar y mmtmer establcximimtm educacionales”.
nio cdtut’d de la nacibn. Hay un manifiesto error de redacci6n. de los
que el Profesor Cea ha llamado “perlas consti-
Fmalmmte se sefiala: es deber de la comu-
Ncionaks”.” En una eventual reforma consti-
nidad contribuir al desarrollo y perfecciona-
miento de la educación.
Es un prcccpto típicamente programático y
de difícil concreción cn t&minos jurfdims for- y JULIO BtiADOS ESPINOZA. Dere-
males, aunque es un hermoso texto, al que la cho Constitucional. Art. 12 Nn 6. Reforma de
prudencia gubernativa puede encargarse de ir 13-8-1874. Plg. 616. Constitución de 1833.
dando contenido en cl tiempo. s’ ALEJANDRO SILVA BASCURAN,
Tratado de Derecho Constimcicmal. Tomo IL
P6g. 256-2.57.
“JOSE MIGUEL IBAI?EZ. Doctrina So- *JOSE LUIS CEA ECARA: Tratado de la
cial de la Iglesia Pbg. 100. Cmstitucibn de 1980.
19921 SAN FRANCISCO JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSlDlARIEDAD 545

tucional sería interesante arreglar In redwz+5n Esta última vertiente queda consagrada en
de esta disposición. el Artículo 19 W ll inc. 4*.
Esta disposición señala que “Los padres
LE libertad de ense,ianza incluye:
tienen el derecho de escoger el establecimiento
lp El derecho de abrir establecimientos de cnsw?anzp para sus hijos”.
educacionales. Gracias a esta disposición procede indircc-
tamente el recurso de protección para garanti-
29 El derecho dc organizar estahlecimicn- zar el derecho preferente de los padrea a educar
tos educacionales. * sus hijos, consagrada en el número 10 del
3O El derecho de mantener establecimientos artículo 19. aunque la solución tampoa es s*-
educacionales. tisfactotia.
Finshnente. debemos sefialar que esta es
Al respecto sería interesante hacer dos fon- una naTna programtica; las ‘normas augu-
sideraciones. En principio, el precepto sobre ralcs” de Bobbio. pies si examinamos nuestra
libertad de ensalanza, así, en la Comisión realidad. debemos estar contestes en sedalar
Ccmtituyente se seflalaba que ‘La libertad de una nueva limitación al ejercicio del derecho
enseñanza compnndc el derecho de impartir de los padres: pueden elegir el establecimiento
conocimientos, el de elegir libremente el tipo educacional para sus hijos en la medida de sus
de ensnlanza. el de abrir establecimientos edu- posibilidades cccm6mic.w.
cacionales. organizando su vida interior, admi-
nistrativa y docente. y la facultad de acreditar Limitaciones a la libertad de enscknu:
el grado de conocimientos adquiridos por los La libertad de ensefianza a la luz del inciso
dUlIUlOS”.~ ZQ del Artículo 19 Np Il de nuestra Constiu-
Esto sin perjuicio de los deberes que co- ción. no tiene otros limitncioncs que las im-
rresponderfan# Estado en materia educacional. puestas por la moral. las buenas costumbres, cl
En segundo lugar quisiera señalar un as- orden público y la seguridad nacional.
pecto interesante que el comisionado Guzmin Esto no hace sino corroborar la vigencia
estimó ineludible clarificar. Dijo qoe “la ti- del Principio de Subsidiariedad en 16 idea o
bertad de enserianza no supone de manera al- noción educacional del Constituyente de 1980.
guna una libertad pan el educando frente al Por cierto, cuando revisamos las kses de
establecimiento educacional en el que esti La la Institucionalidad suial que el Entado garan-
libertad de cnseümu. desde el ponto de vis- tizaha (artículo 1’. inciso 3’) P los grupos in-
ta de la educaci&t regular, se aorgn a loa pa- termedios la adecuada autooanla para cumplir
dres de familia o a quienes abran estable- sus fms propios y específicas.
cimientos educacionales. pero no a los edu- A confrario ELNY. debemos entender que
candos. Estos, si son mayores de edad, o los hay un ejercicio de la autonomta que es inade-
padres de familia, si son menores y ejercen cnado lo que. obviamente. no cst4 garantizado
tuición sobre ellos, lo que hacen libremente por el Estado.
es escoger entre los muchos establecimientos En este bmbito se cnmarcn la educnci6o
educacionales. Pero si a determinado grupo de inmoral o que sea ca~traria a 18s buenas cos-
educandos no les gustan determinadas exigen- tumbres. el orden público y la seguridad nacio-
cias del establecimiento en que se les imparte nal. El Estado. uno de los mis importantes
enseñanza. se wn * otro. Pero Por cierto que agentes del bien común, no puede ni debe tole-
no son ellos los titulares de la libertad de rar una educación de enas características y.
ensefianza en un establecimiento educacional, conforme al rol subsidiario que le cabe. debe
sino los asignatarios o dueüos -por llamarlos decidir cubrir el espacio educacional que ha
así- del establecimiento educacional de que quedado si los agentes naturales y primarios de
se trata”. 5’ la enseiíanza no han acmado.
En sintesis. son dos los beneficiarios de la
libertad de enseiianza: 3.1 Prohibiciones

l* El establecimiento educacional. que se El Estatuto Constitucional de la Ense%anu


autodirige y elige el método y contenido de la stiala que “In enseiíanur reconocida oficial-
enseüanza. mente no podr4 orientarse a propagar tenden-
cia política partidista alguna”.
1 Los padres, quienes libremente podr6.n La prohibición mencionada no abre a to-
elegir el establecmúento eduurcicaal de NS hi&. das las instituciones, sino que ~610 a aquellas
que gozan de reconocimiento oficial. Los re-
quisitos pan cl reconocimiento oficial de los
“CENC. Sesión 142 29-1-15. Pbg. 3. establecimientos educacicxtales a todo nivel
” CENC. Sesión 142 29-I-15. Pág. 23. estar&n contemplados en una ley orglnica
5-46 REVISTA CHILENA DE DERECHO [val. 19

constitncimal, como lo señala el inci.90 final h segundo ht8ar. i-eq”iSitM “If”i”KM i”I-
delartfculo 19 Np ll. plica hacer minimas la3 eXi8e”&S, s6l0 aqwe-
La prohibición se refiere s6lo ala enseñan- llas que el bien cand” demande.
ZB sistem6tica. puu a ella se refefit4 la Ley 20 Señalad las normas objetivar. de gme-
Org6”iCl con.9titucio”d.
Id aplicaci6n. que permitan al Estad” velar por
Dadeluego,‘bsavsor&sdoarirumia6oquc
su cumplimiento. es decir. el cwplbnknt” de
impaaen ke pltiaos paia* Km pmidistns”.”
los rquisitm minimos exigidos a la CnaeKanu
Es ,x-a&nudaramente.pcro”oer sistemitiu
bhica y media.
ni reconocida ofictiente.
Esta dirposicióo, tesados m 11 histotia
lAlTst&x& entlma. mnprende dos u-
fidedigna de la Cmstitucibn. @te cmcluir
patoo: qoe se refiere a qoe no deben hacerse diferm-
1s La e”scflanu siata”6tica. por una parte., cias entre la enseflanm estatal y la mseñsnu
no puede ser instmment” parn pmp.8~ en el privada y el Estado tiene oanpetencia para vi-
Inbito ideol6gico ” teórico una determinada gilar .“lbw ,‘, . ,. Va. p CXi& FC SC Cl”-“+”
ideología o domina de pattido. los requisitos minimor establecidos.
f Por otro lado. la enseftanzs y los estable- 30 El ten-u objetivo de k Ley O&Gca
czin?imtm que la imparte” no pueden seguir Constitucional cs establecer. del mistno modo.
finu de polftica contingmte en el &nbito de la los requisitos para el reconocimiento oficial
acci6”. de los establecimientos eduucicmalu de todo
nivel.
Trmbitn vul”erar esta norma sería un uso
Esto implica que los requisitos se exigirin
in.dccu~o o incorrecto de h autonm-da.
en los niveles b6sicos. medio. superior y esp-
Pan ccacloir el an&lisia del texto positivo
cid
de la Carta de 1980 debemos seií~kr lo preap-
tuldo ~1 el utfmlo 19. “timen ll, inciso final.
4. c0nc1llsionw
Una ley orgtinia cmstit”cional establecer6
los rquisitos mlnimcu que deberin exigirse en
Obviammte. hay relnciones entre la msc-
cada uno de los niveles de la atscfíanza básica
ñanm privada y estatal. considerando lar puw
y media y wfhlm-6 Ias nonnrr objetivas. de
tos de vistas de política eaatal. derecha . la
gc”ed aplicación. que petmitm d Estado ve-
eduación y la litertad de cnseiímu.
lar por su complimimto. Dicha ley, del timo
Hay dos principios que resanen dichas re-
modo. establecer4 los rquisitor pira el reco-
laciones:
““cimiento oficial de los establecimientos edu-
uciondcr de todo nivel. El principio de subsidiaticdad y el de plu-
La Conatitoci6n seflala tres objetivos que rdisnlo.
deber6 cumplir 11 Ley Orgkniu Constitucional Se opone. como lo hemos sostenido . lo
de ll Enseaanza: largo del trabajo. el monopolio estatal de la en-
seiianu al principio de subsidiarkdad. TambiCn
lp Esubluxri los requisita minimas que
se opmc al principio en cuestión el ‘Estado
dcbxh exigirse en cada uno de los niveles de
ausente”
enseñanu Msia y media. Estos rquisitoa *ca
Al pluralismo se oponen dos concepciones
los de i”gMO y egreso. h que debe” cumplir
que parece” c‘xltradiaori~: la escuela nentra
los eatablecbnientor educacionale. los pr08ra-
y la tesis de la “escuela pluralista”.
mar, textos. etc. La escuela “ellt,. sostiene que durante el
Estos requisitos debed” ser minimos. lo
perlado de fomw56n no deba ensefíarse al
que tigniftcaum doble CCmewnCia:
educando materias religiosas o cmflictivas;
a) Los requiritor deben ser cumplidos “e- 18 segunda tesis sostiene, por e1 cmtrario. que
cestiamente por todos los utablecbnientos se enseñe” todas las opciones existentes a
de msnlanu b&sia y media. Si así no ~1rre. objeto que el educando adopte libremente
el Estado puede y dete actuar en orden al bien una de dichas opciones. Todo ello. evidatte-
mmhn. mente, en el marco de MB escuela 6”ica y
b) Se wtablece tmtbitn “na limitaci6n B la estatal (amtnria al principio de subsidiariedad)
potestad legislativa del Estado. pues la enseilmzn privada no es posible. ya qtte
En primer 108~. LS limitaciones y requisi- cada padre mîeña I su9 hijos según NI cm-
tos ~610 podrdn establecenc porvfa de uas ley viccionen.
Or&,i‘X 03”StitUCid. Ambas posiciones impiden la enseiinnu
de una determinada opción oxno verdadera.
lo cual atenta contra la libertad de ensalanza.
Por ejemplo M grupa de padres de funi-
JOcmc. Sesión 14. 22-1-15. Pb& 17. lis .tcos 0 1gn6sticos no pcdrfan educar * ntuI
19921 SAN FRANCISCO: JAIME GUZMAN Y EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARJEDAD 547

hijos de acuerdo 3 esas cawiccicner si asf El itinerario institucional txtuvo en gran


lo quisieran. LPor qnC? porque no se les puede medida influido por el sopate intelectual y
imponer la ens.a%nza de una religión o de doctrinario de Jaime Gnzmkn.
muchas entremezcladas, ni tampoco un3 En efecto. ya desde un ccmicnzo se percibe
mscfhnzd neutra que, q~e&~1310 0 no. c3 im- la infloencie del entonces (1973-1974) joven
pasible. abogado y profew>r universitario.
La educxih. que tiene por objeto el pleno La Declaración de Principios del Gobierno
desarrollo de la persma humana en las diferen- de Chile’, de mano de 1974, adopta una rm-
tes etapas de PU vida. no puede prescindir arbi- cepi6n cristiana sobre el hombre y la sociedad.
trariamente de un cierto contenido ttico fdo- Coherente con ella. %e fundamenta en la vi-
dico. de lo contratio 13 enseiipnza se anquilosa sih uadicianlista del reforzamiento del prin-
y muere. cipio de subsidiariedad” y “en virad de 61.
El principio de pluralismo implica: ninguna sociedad superior puede arrogarse el
campo que respecto de su propio fm eapedfico
1’ Pluralidad de centmr de enseflanzk
pncdcn satisfacer lar entidades y. en erpecial.
2* QlE se haga efeaivo el deredlo de los la familia. cxmlo tampocn puede csu inVldirl0
pdlw >. educar a sus hijos y luego a escoger el que es pmpio e ímimo de cada ccmciencia hu-
establecimie~o de enseilpnza prn ellos. Esto ml11a”.~ La vigencia del principio de subsidia-
debe llevar a la po&lidad de elegir ame la riedad. ciertamente. incluye el dmbito educa-
.msei~anu estatal y la privada y tambi6, den- cional.
tro& las varindns posibilidades qoe m &s LP Cmstil~ción de 1980 manta&6 UU
exkten. doctrina, aun tras el largo debate que suscitó
Por otro lado la labor aubsidiaría impor- entre 10s comisionados que esmdiarm~ el nuevo
fa el fomento de la iniciaiva privada. Pero es- texto la poniilidad de que cl rol del Esudo en
to no significa que la labor del Estado sea maleti eduuciond fnen subsidiario. Un Ud-
abstencionista (el ideal del Estado ausente lisis dc las Actas dc la Comisih de Estudio de
dcllibcralirmo n-163 primitivo y relvaje). La la Nueva Constitución no3 lleva P la siguiente
labor del Estado en nuestros países debe ser conclusión: en muchos momento3 del debae le
activa, eficaz. psidn M b mpîn el mao ccn- wnslgrnci6a del principio de subsidiariedad
cqto de subsidiaziedad y no lar concepciones al la cducacióo con-i6 serios peligros. sea por
exvemas. la oposición a Cl o por confusión respeca de
En thmimx positivos: únicamenk el pm- IIUE implicmciar. Sin duda fue la solidez doc-
pio educando tiene derecho a eduunc II sí trinaria de Jaime GuunBn, unida. la claridad
mismo ain limhc+h. salvo las emmadas de la de su exposición en el ten-a. lo que permitió
naturaleza del derecho mismo y de sn ejerci- que la duda no pisan dc eso y que. segti
cio. Luego corresponde esta fonci6n a los pp- vimos determin6 que el Principio de Subridia-
dra (que tienen un derecho preferente) y . las riedad apacien conagrado en la Carta de
emidadcs o personas en que ellos lo deleguen. 1980. no 3610 en el 6mhito educacional. sino
Finalmente. y conforme al ejercicio de 13 fun- cano un principio rector de todo el nuevo orden
insthucional.
ción subsidiwia. entran a 3cioarel Estado y lo3
orgsnismos públicos. Fmhnente. Jaime GurmBn. en 3u efímera
participación como senador de la Re+blica.
en plena concordancia con poricicmer tanta3
veces sostenidas. hace un mPlisi3 del ptincipio
de snbsidiariedad y extiende nuevarnen~c su
TERCERAPARTE

JAIME GUZMAN
Y EL PRINCIPIO DE I Si bien no lleva su firma personal. esta
SUBSIDIARIEDAD EN LA Declaración. hay acuerdo sobre la pprticipa-
EDUCACION CHILENA ción de Jaime GunnPn en su elaboración. Debo
esta noticia B los profesores Raúl Lauros.
Gomalo Rojas y Jod Luis Cea. En palabras de
El orden institucional emanado de las de- este último. mi3 bien dcberh preocuparse de
claraciones y acturciones del gobierno militar ofrecer pruebas quien negara la influencia de
(1973. 1990) es claro. desde”” ccmicnu>.en la Gumín en el citado texto.
afirmación de la vigencia del principio de *LABRA&‘. HERNAN. El Estado en la
subsidiuiednd. Este, sin embargo, no es res- Educación Superior Chilena. En “JilMercu-
tringido al Bmbito merunente económico, rino rio”. 21-4-91. Hg. E 19.
que orienta en variados Inbitos Iao rekioncs ’ Declaración de Principios del Gobierno
entre los particulares y el Estada de chile. Píg. 10.
548 REVISTA CHlLENA DE DERECHO [Val. 19

l plicaci6n I la edocsción. Asf se refiere en la la acción del Estado m un determinado Imbito,


Sesih Ordinaria 15’del Senado, ck 10 de julio sino por la legitimidad de tsta. seglín el criterio
de 1990: ‘Formulado por la doctrina social recibn enunciado”.
dela Iglesia., el principio de subaidiariedad La cmcepci6n dc uo Estado subsidiario,
postull que así como no es licito que las rc.cic- sin embargo. no excluye q”e existan diferentes
dades asuman lo q”e los individuos pueda apreciaciones en la tarea siempre ardua entre-
realizar pcf si mismoa, tampoco es legftimo gada a la prudencia gubernativa. de traducir el
que el Estado absorba tare.” que pueden llevar principio en realidad. “Pero -scfíala Jaime
adecuadamente los pwticulares. sea en for- Guzdn- entre quienes adherimos a tal cm-
ma individual ” a tnvCs de 11s agrupaciones cepto siempre hab,& claridad en el sentido de
intermedias que lar personas decidan for- que el ideal al cual debemos aproximamos
mar”.’ cmllleva procurar... que los partklares pTer-
En cmsecuencia, dos clases de tareas ccm- ten la mayor cantidad de servicios educacima-
psen al Estado: aquellas que por s” naturaleza. les o de salud posibles”.6
nopodrímjam8s desplegarse palos particula- En síntesis, “tu sana coherencia doctrinal
res (defensa nwzicnnl o legislackkt. por ejem- permite perseverar en un principio de un recto
plo) y. por otra parte, le compete p”r vía de orden social que junto con Permitir la libertad,
suplencia. asmniraquell~s actividaes ncasarias fnvorezca el orden y la justicia. ús diiermtcs
0 claramente cmvalimtes psn el Pals. que apreciaciones prkticas del principio no deben
siendo propias del knbito de los prrticulsres. permitir vacilar en su existencia y necesidad.
en una circunstancia determinada no puedan Jaime Guzm61-1 “pmclam6 siempre con ejan-
asumir adecuadamente Cstos. piar fidelidad -ccatra los vientos y mareas de
Por ello, agrega Guzm4n en su intervm- los dos liitimw decenios- que materias corno
ci6i-1. “siempre qwc no se trate de UM frmción el reconocimiento del principio de subsidia-
exclusiva c indelegablc del Estado (y ni las riedad o del derecho de la propiedad, no poti
prestaciones de servicios cducxicmales o de nunca ser decididos por votaci6n; siendo injusta
salud lo son) la rcspoosabilidad estatal debe y tir8nica cualquier niorma que respecto de ellas
entenderse subsidiaria o supletoria”.’ Luego corltrarfe Il ley nat”ral. aun cuando cuente con
explica (como lo babfa bccho al interior de la la mayorfa de los sufragios”?
Comisión Constituyente) q”e el principio de 0 mejor, en palabras del propio Jaime
subsidiaticdad es un w”nto cualitativo. “Avn G”m&. el ejercicio de la libertad e iniciativa
Nando nuestra acmal o fumra realidad social por parte de las personas y del rol subsidiario
exija que. pw algún tiempo breve o largo. el del Estado. tienen un sentido positivo, de gran
Estado asuma la mryar parte de las prestacio- riqueza. ‘De nuestra parte, estamos cmvatci-
nes educacionales o de salud. ello no implica dos de que la plena aceptacióo del principio de
que esta acci6n pierda su rasgo subsidiario subidiariedad es el único enfoque congruente
mientras se cir~nscritm a lo que el pafs ncccsi- con la dignidad espiritual del hombre. ccm so
ta y los pmticulam no esti en condiciones de consiguiente primacía sobre el Estado y cm el
abordar; o sea. P su extensión legftima. El res- debido respu” a las autonomías de las orgmi-
peto a la subsidiaricdad estatal no se mide asf, aciones intermedias para persegoir sus fines
por la mayor o menor msgrdt”d porcenbxal de enpecfficos”.’

’ UGARTE , JOSE JOAQUIN. Un hcmbre


’ En Sesión 15’. 10 de Julio de 1990. Sena- de cult”ra. La enseümza del Derecho. En “El
do Ordinario. Pbg. 1071. hlercurio”. 14-l-91. p&g. E 5.
5 Idem.. pig. 1072. ’ En Sesibn 19.10 de julio de 1990. Sena-
6 Idem., p9g. 1073. do Ordinario. PBgs. 1073-1074.