Você está na página 1de 4

UNIDAD II: LA OPINIÓN PÚBLICA

1.1. Concepto de opinión

1.2. Concepto de público

1.3 La opinión pública

1.4 Características de la Opinión Pública

1.1. Concepto de opinión


La opinión procede del latín opiniones que significa concepto. Así, la opinión es un
concepto o parecer (juicio) que se forma de una cosa cuestionable.

Luis González Seara, en su libro Opinión pública y comunicación de masas, dice al respecto
que “una opinión solamente se afirma frente a otra contraria y, por tanto, puede decirse
que la opinión está siempre dividida. Cuando desaparece la oposición y la opinión se
vuelve unánime, estamos frente a una creencia profunda del grupo, y no ante una opinión”

Epistemológicamente la opinión podría enunciarse como el conocimiento expresado sobre


un hecho o una idea incierta.

Desde el punto de vista sociológico, la opinión podría decirse como el juicio que un
individuo, tiene sobre un tema determinado que es de su interés y sobre el cual tiene
mayor o menor grado de conocimiento

1.2. Concepto de público


El término público tiene también a varios sentidos. Existe una acepción legal que se centra
en la idea de “apertura”, en el sentido de ámbito abierto a todos (plaza pública, lugar
público, juicio público, etc.), en contraste al de la esfera privada. Un segundo sentido,
desarrollado por el derecho y el poder público, es el otorgado por la relación con el Estado.
Por último un tercer sentido, sociológico, coloca el énfasis en que el individuo no desarrolla
su vida hacia adentro, en su intimidad, sino hacia afuera dirigida no sólo a otras personas
sino también a la sociedad como un todo.

La investigación de la opinión pública permite desprender que existe un continuo que va


de masa a público, en las siguientes formulaciones colectivas:
a) El público en general. Es el que corresponde a aquellos que consideran al público como
a la totalidad de la población.

b) El público que vota. Es una de las más comunes operacionalizaciones del público,
siendo el resultado de las elecciones –para quienes la defienden– la mayor visibilidad de
la opinión pública en un sistema de democracia representativa.
c) El público atento. Es aquel sector de la ciudadanía que está informado e interesado en
los asuntos públicos y que conforma la audiencia de las élites públicas
d) El público activo. Es un grupo más pequeño, que sale del público atento. Su
compromiso con los asuntos públicos es intenso, incluyendo aspectos formales
de participación política, como informales pero de manera muy activa (debates y
discusiones públicas).
1.3 La opinión pública
I. Concepto
El término opinión pública es en realidad más antiguo de lo que inicialmente se piensa. Es
un término que ha tenido y tiene una variedad muy grande de definiciones, por
ello, Phillips Davison, señalaba que “no hay una definición generalmente aceptada de
opinión pública”.
Algunas definiciones colocan el acento en relación con los marcos de referencias
conceptuales en que se sustentan. Por ejemplo:

o Desde una perspectiva racional y voluntarista, Ferdinand Tönnies (1902) entiende:


“Opinión pública como conglomerado de puntos de vista, deseos y propósitos diversos y
contradictorios, y opinión pública como potencia unitaria, expresión de la voluntad
común”.
o Desde una perspectiva crítica-normativa, Jürgen Habermas (1962) señala que: “Opinión
pública significa cosas distintas según se contemple como una instancia crítica con relación
a la notoriedad normativa pública, ‘representativa’ o manipulativamente divulgada, de
personas e instituciones, de bienes de consumo y de programa”.
o Desde una perspectiva psicosocial, Elisabeth Noelle-Neumann (1974) construye una
definición operativa en la que sitúa la opinión pública como “las opiniones sobre temas
controvertidos que pueden expresarse en público sin aislarse”4.
o Desde una perspectiva de la ciencia política, Giovanni Sartori (1987) es “un público, o
multiplicidad de públicos, cuyos difusos estados mentales (de opinión) se interrelacionan
con corrientes de información referentes al estado de la res pública”5.
Para el derecho y ciencia política la opinión pública es una abstracción que permite
verificar el sistema político democrático, la opinión pública no es más que una categoría
formal bajo la que se clasifica los resultados de los sondeos de opinión pública.

II. Teorías de la opinión pública


Si las variadas concepciones conviven y debaten académicamente, todas ellas se han
nutrido de diversas posturas teóricas construidas históricamente. Y es que la
expresión opinión pública que se usa actualmente, se remonta a mediados del siglo XVIII.
No obstante antes de aquel momento se manejaban términos parecidos como opinión
común, opinión popular, voluntad general, vox populi, etc. que hacen referencias
indirectas sobre la opinión pública.

III. Principales conceptualizaciones contemporáneas de la opinión pública


Si bien hay un número importante de académicos contemporáneos que han reflexionado
sobre el tema de la opinión pública es el proveniente del mundo alemán el que en los
últimos tiempos ha aportado el liderazgo intelectual en esta materia.

A. La perspectiva política valorativa: el diálogo democrático.

Frente al reduccionismo positivista que se expresa en la asociación de la opinión


pública con los sondeos, Habermas reivindica la opinión pública como el resultado de un
diálogo racional y plural.

B. La perspectiva antropológica: el mecanismo sicosocial

Elisabeth Noelle-Neumann, considera a la opinión pública como un conjunto de


comportamientos que constituyen la expresión de las mentalidades y actitudes de las
colectividades sobre temas de cualquier índole. Así las opiniones están ligadas a
tradiciones, valores, prejuicios o modas antes que posturas racionales ligadas a los
aspectos político-institucionales.

C. La perspectiva sociopolítica funcionalista: el haz de luz


La encabeza Niklas Luhmann, la opinión pública es la estructura temática de la
comunicación pública, en la medida que es esta estructura común de sentido la que
permite una acción intersubjetiva en un sistema social. Se convierte en la base de
la democracia, en la medida que permite una interconexión entre las personas que por lo
menos tienen ciertos temas básicos que compartir.

Distinción entre opinión pública y opinión publicada


La opinión pública es un juicio más o menos generalizado entre la población respecto a los
asuntos que son de conocimiento colectivo. Se estima que la opinión pública expresa un
grado de legitimidad acerca del gobierno, sus actos, así como de las demás instituciones.
Es una opinión pública que se suma; la “opinión pública del público” es la de una gran
mayoría, susceptible de ser medida por encuestas.

La opinión pública, por el contrario, es una noción cualitativa, es una opinión


pública autorizada, es una opinión pública que se publica. Incluso para algunos autores
la opinión pública es la de una minoría que tiene medios específicos y directos para
hacerse oír por el público, a través de los voceros de opinión pública. La opinión pública es
una dimensión del poder político. En esta medida los medios (de comunicación) pueden
desempeñar un papel reforzador de la legitimidad o cuestionador de la misma.

1.4 Características de la Opinión Pública


La Opinión Pública como tal es el sentir, la preferencia o tendencia, real o estimulada de
una sociedad que coincide en hechos sociales que le reportan interés.
La opinión pública presenta como principales características generales las siguientes:
1. Heterogeneidad.
2. Intensidad variable.
3. Naturaleza agregada y no decisional

1.- La heterogeneidad de la opinión pública


Cabe interpretarla en dos sentidos diferentes. De una parte es la consecuencia directa de la
articulación de una diversidad de públicos ante una misma secuencia de informaciones.
Pero también hace referencia a la existencia de líderes de opinión dentro de un mismo
público es decir, la existencia de individuos o grupos capaces de condicionarlas opiniones
del resto de los miembros del público. En este caso la heterogeneidad evidencia el distinto
peso que poseen las opiniones según procedan de uno u otro sector del público.

2.- La opinión pública varía en intensidad en función inversamente


proporcional al tiempo.
Esto significa que la intensidad de la opinión tiende a atenuarse con el transcurso del
tiempo pudiendo llegar a desaparecer o modificarse sustancialmente si no existe una
repetición de las informaciones que la originaron. Existe también otro factor de variación
en la intensidad de la opinión pública según recaiga sobre los valores básicos de una
sociedad, los intereses o demandas de sectores sociales más o menos amplios o,
simplemente sobre ciertos comportamientos particulares.

En el primero de estos tres supuestos la opinión pública muestra una intensidad constante
durante amplios períodos de tiempo que alcanzan a varias generaciones y configuran lo
que DUROSELLE denominó, hace ya más de tres décadas, como «la personalidad
nacional» de un pueblo.

La opinión pública que recae sobre demandas sociales presenta una intensidad mucho
menos duradera, pudiendo prolongarse por períodos de varios años pero mostrando una
fuerte tendencia a modificarse con el cambio generacional.
Por último la opinión pública demuestra una intensidad ocasional o coyuntural cuando se
articula con referencia a ciertas decisiones o comportamientos específicos, ya sean
individuales o colectivos, siendo frecuente que experimente alteraciones en breves lapsos
temporales.

3.- La tercera nota distintiva de la opinión pública es su naturaleza agregada y


no decisional.
De acuerdo con el análisis de ROSENAU, la opinión pública se desarrolla mediante
procesos de agregación accidental articulada y, como ya hemos señalado, su proyección
social se deja sentir, principalmente en el terreno de la influencia o la presión.

En función de esta característica cabe excluir de la opinión pública internacional las


opiniones o criterios sustentados por los representantes o portavoces de los grupos con una
capacidad de actuación internacional directa (gobiernos, dirigentes de movimientos de
liberación, representantes de organizaciones intergubernamentales, etc.).

La opinión pública en el orden político


El desarrollo de la opinión pública, está ligado íntimamente a un sistema político preciso, y
éste no puede ser otro que uno basado en un régimen de derecho. No existe opinión
pública en Estados autocráticos, ello debido a que el debate público es inexistente.
El sistema democrático requiere de la opinión pública en la medida que es un elemento
importante en la supervivencia del sistema. La democracia y la opinión pública se
necesitan y complementan mutuamente. Por un lado la democracia, garantiza los derechos
y libertades de los ciudadanos, especialmente la libertad de opinión y expresión. Y, por
otro, la opinión pública desarrolla una conciencia colectiva que participa, vigila y expresa
sus puntos de vista sobre los temas de interés general.
A manera de conclusión:

Aunque no existe un definición exacta de lo que es, se puede considerar como el


consenso generalizado de un grupo en específico sobre un tema en específico.
La opinión pública rige todo lo que hacemos. Construye formas de pensar, dicta conductas
sociales, valida juicios, marca tendencias, etc. etc. No sólo en el ámbito político, sino en
cada rubro de la sociedad.
Cabe resaltar que la opinión pública no siempre es verdad, a pesar de que una gran
mayoría la siga, así como no se convierte en falsedad, cuando sólo una minoría piensa lo
mismo.
Todos podemos generar opiniones, personales, que llegan a convertirse en públicas cuando
se abren a discusión o debate, y una o varias personas se hacen partidarios de esta opinión.
La opinión pública se acepta, bajo cierto consenso.

TAREA
1. ¿Porqué la OP sólo puede existir en un Estado de derecho?
2. ¿En Paraguay, qué instrumento de derecho (ley – norma) garantiza la existencia de la
opinión pública?
3. ¿Qué sistema de gobierno es el más propicio para las manifestaciones de la OP?