Você está na página 1de 8

UNIVERSIDAD RAFAEL LANDIVAR

FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES

CURSO:
Ética (EDP)

DOCENTE:
José Guillermo Delgado Acosta

ACTIVIDAD:
Resumen

TEMA:
Ética Nicómaco, Libro octavo pág. 168 a 192.

INTEGRANTES DE GRUPO:

Jennifer Rubi Pa Molina ------------------------------------------------------ 2240615


Imelda Consuelo Quej Max ---------------------------------------------------2267215
Andrea Damaris Coc Quej ----------------------------------------------------2294816
José Pablo Cucul Chun --------------------------------------------------------2520616
Elvia Carolina Cac Ical ---------------------------------------------------------

San Juan Chamelco A.V. Y (26 de febrero del 2018) Campus San Pedro
Claver S.J. de la Verapaz
RESUMEN
__________________________________________________________________

ETICA A NICOMACO
LIBRO OCTAVO
Aristóteles

“La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos


que se asemejan por la virtud. Ellos se desean
mutuamente el bien en el mismo sentido”
Capitulo Primero, II, III

 Aristóteles concede una importancia extraordinaria a la amistad dentro de la vida


humana.
 Se expresan lazos afectivos de quienes tienen conciencia de poder formar una
comunidad. así como también existen relaciones entre amantes, entre padres e hijos,
entre hermanos, entre compañeros, y otros tipos de miembros que hay dentro de la
sociedad.
 Para Aristóteles, la amistad constituye el coronamiento, la perfección o excelencia de
la condición social que es propia del hombre, así como también lo dice en la lectura,
sin convivencia no hay vida humana, sin convivencia con amigos no existiría vida
plena y satisfactoria. Por eso según Aristóteles el hombre feliz necesita amigos.

Del amor que existe dentro de la amistad, hacen una conjugación, para poder
entender el significado “amigo o amiga”, dice, que el amor de las cosas que carecen del alma
no se le puede llamar amistad, porque no hay en ellas amor correspondido, ni voluntad del
bien de ellas. Bien está, que a nuestros amigos siempre hay que desearles lo mejor en la vida.
Por otra parte no podemos llamar amigo aquella persona que no, nos conoce, no sabe de
nuestros gustos, éxitos, y la vida en general. Así como tampoco la misma persona puede
llamarnos amigo, ya que una amistad se va construyendo a base de tiempo, no cualquiera
tiene la dicha de conocernos a la perfección y estar en momentos buenos o difíciles, la
amistad que haya entre el uno por el otro, siempre debe existir buena voluntad para
fortalecerla, ya que en base a ello mutuamente podremos desearnos el bien.

Por otra parte, el hecho de que el hombre se amable con otro, no quiere decir que
exista un lazo de amistad fuerte y potente, la amistad no viene con el simple hecho de ser
amables o atentos, sino que viene de cómo nos comportamos dentro de la vida de esa persona
y ella a la nuestra, un acto de dulzura puede ser pasajera. Así como también lo útil, que
solemos acercarnos a una persona y hacerla nuestro amigo por necesidad, eso realmente no
debería llamarse amistad, es mas no existe, simplemente como seres humanos la inventamos,
cuando lo importante es tener a un ser que sea un complemento en aventuras, te anime a
seguir adelante, le importe tu bien, viva la vida contigo, los fracasos, se ría contigo a cada
instante de tu vida y acompañarlos en sus éxitos, así como ellos en los nuestros.

La amistad cuenta con tres especies, en donde la cual dentro de cada una de ellas existe la
reciprocidad:

1. Amistad Por Interés: son aquellos que se quieren por interés, pero no se quieren por
sí mismos, sino en la sola medida en que se benefician en algo los unos y los otros.
2. Amistad por Placer: son aquellos que son superficiales, no tienen afecto a otros
porque sean de una condición determinada, sino porque les resulta agradables, por lo
tanto su cariño obedece al propio gusto, es por ello que este tipo de amistades son
fáciles de disolver.
3. Amistad por Virtud: Dentro de ello, se genera una Amistad perfecta, y ello es así,
porque quieren el bien, el uno del otro, en cuanto son buenos y son buenos por sí
mismos.

Capítulos IV, V, VI

El libro VIII está dedicado al tema de la amistad que define como un fenómeno
universal y necesario a todo humano. Es más excelsa que la justicia porque puede existir sin
ella. Pero no todos están de acuerdo sobre su naturaleza.

Se ama algo porque es bueno en sí, bueno para mí, o agradable.

La amistad requiere ser el uno para el otro, requiere reciprocidad. Por tanto, el amor
de amistad necesita que el amigo quiera al otro. Sin embargo, resultar agradable o ser útil son
situaciones más pasajeras que el ser honesto. La verdadera amistad -de la cual los otros dos
tipos participan analógicamente es la amistad honesta, que busca al otro por lo que el otro es
y no porque sea bueno para mí o porque me dé algún placer. Esta amistad es un estado
superior a una actividad o a una emoción, pues perdura en el tiempo entre dos personas con
la elección racional de ambas. Después de considerar la amistad en general, Aristóteles
explica diversos tipos de amistad a partir de la igualdad y de la reciprocidad que son sus
elementos propios.

La amistad surgida por el placer tiene cierta semejanza con la amistad recíproca. Un
ejemplo de esto recae en que el amor que también el amor que se tienen recíprocamente es
provechoso y placentero, además de que puede ser útil.
Sin embargo, al acabarse el interés y el placer en esa amistad recíproca, puede ocurrir que el
amor termine, es decir, si está más enfocado en el placer y el interés más que del amor en sí.
Por otro lado, sólo los hombres buenos pueden ser amigos entre sí y en ciertos casos también
de los malos, pero los malos no pueden ser amigos entre sí porque no soportarán hacerse
daño entre ellos. Quizás, lo que puede mantener la amistad en los hombres malos puede ser
el provecho y el interés. En resumen, los hombres malos sólo serán amigos por interés y
provecho mientras que los hombres buenos lo serán por la amistad y el amor en sí mismo.
De la amistad caracterizada como mutua podemos decir que dicha amistad es
correspondida entre los dos individuos; sobre todo si estos amigos se encuentran cerca y
pueden compartir sus bienes. Sin embargo, también tenemos personas que son amigos, pero
que viven muy lejos el uno del otro. En este caso, la amistad no deja de ser porque la distancia
no impide la amistad, sólo su práctica.

Los hombres y los viejos de mal humor no tienen la tendencia a tener muchas amistades,
pues nadie quiere estar con personas que inspiren tristeza o enojo. Sólo se está con quien
produce placer su compañía. No es posible que la amistad perfecta o recíproca se halle en
muchas personas, como tampoco es posible amar a muchos y corresponderlos. No obstante,
los hombres que son amigos por placer y utilidad parecen tener muchos más amigos, pues es
una persona puede ser atractiva para muchas y se corresponden sólo en cuanto a placer.
Cuando el atractivo acaba, la amistad por placer también porque éste es el objeto de la
amistad.
Los hombres que son frívolos solo tienen amistad con hombres que les son de utilidad
o que sean apacibles con ellos, pero nunca serán amigos alguien que reúna las dos
características al mismo tiempo.
Estos tipos de amistades junto con la amistad de los hombres buenos y virtuosos son
amistades basadas en la igualdad. Esto se debe a que las amistades dan una cosa por otra,
utilidad por provecho, provecho por utilidad, etc.

Capítulo VII, VIII, IX

En este capítulo del libro VIII de Ética de Nicómaco, se hace énfasis en el padre y el
hijo: el marido y la mujer, el magistrado y los ciudadanos. Para que la amistad subsista, es
preciso que la distancia entre las personas no sea muy grande; relación de los hombres con
los dioses. Lo que equivale a una cuestión sutil que esta consideración suscita.
La desigualdad se crea en las relaciones donde hay alguien que manda y otro que obedece.
Por ejemplo, padre e hijo, marido y mujer, joven y anciano, etc. Hay ciertas excepciones
como, por ejemplo, cuando el hijo cumple los mandados del padre y obedece en todo, ahí la
amistad será buena y duradera.
En cuanto a los términos amistad y la justicia, los términos justos en estos dos conceptos no
son iguales. Por ejemplo, en la justica, el primer paso que necesitamos para alcanzarla es el
mérito y la virtud, luego viene lo cuantitativo va primero que el mérito; por ejemplo, primero
vemos el interés (pues no podemos ver si es virtuoso o no a primera vista) y luego nos fijamos
si es virtuoso o vicioso.
En cuanto al papel de adulador encontramos que la causa motiva el que se busque la
consideración de los hombres que ocupan un alto puesto. Exempli gratia: el amor materno.
En cuanto al amor materno la reciprocidad de afecto es principalmente sólida cuando se funda
en el mérito especial de cada uno de los amigos; relación entre gentes desiguales. Ridículo
en que caen los amantes. Otro ejemplo es el de las relaciones entre los contrarios; no tienden
el uno hacia el otro, sino que tienden al justo medio.
Hay hombres que prefieren siempre ser adulados y tener los máximos honores. Esto no es
precisamente la amistad, pues en ella debe haber amor. Por ejemplo, el amor que una madre
tiene a su hijo es un tipo de amistad, no es adulación, sino más bien preocupación y cariño
por el crío. Además, la amistad consiste más en amar que en ser amado, por lo que el adulador
no podrá conseguir una buena amistad porque necesita amar también.
Se resumen lo que son las leyes generales de las asociaciones, cualesquiera que ellas
sean. Todas las asociaciones particulares o son más que partes de la gran asociación política.
Cada cual concurre en el Estado al interés común, que es el fin de la asociación general. En
todo esto se incluyen fiestas solemnes; sacrificios, banquetes; origen de las fiestas sagradas.
Sí podemos encontrar la amistad y la justicia entre comunidades que comparten
responsabilidades, y mucho más en comunidades donde sus miembros son semejantes
(filósofos, soldados, científicos, etc.). Entre ellos hay amistad y procuran ser justos entre
ellos. La injusticia hará que cualquier comunidad se destruya puesto que aquellas están
construidas por la amistad y la justicia.
Capítulos X, XI, XII
Cuando hablamos de amistad entendemos que es algo noble por lo tanto es una virtud
ya que la amistad es lo más necesario en la vida la cual nos lleva a la felicidad ya que la
amistad requiere de un querer reciproco reconociendo por ambas partes así mismo concede
el perdón ante las fallas. Ya que la amistad es propia del hombre y solo las personas que
tienen virtudes éticas facilitan la relación con los demás. Entre la amistad de los gobernantes
con los súbditos los regímenes de los gobernantes son superior o de una idea de igualdad
entre los ciudadanos como en el caso de la timocracia en la que los ciudadanos pretenden ser
iguales estos diversos tipos de igualdad nos dan a entender también que tanto comparten los
gobernantes y los gobernados y así también la posibilidad de amistad y el tipo de amistad
que habrá entre ellos. Cuando la igualdad apenas existe significa que escasamente hay algo
en común entre gobernantes y gobernados al saber que no hay bien alguno que se comparta,
en este caso como la de tiranía la cual es un régimen político que se caracteriza por la
desigualdad total y consecuentemente por la poca o se podría decir que por la ninguna
igualdad entre gobernante y gobernado.

El valor del sistema político también determina el valor de la amistad cívica así no
hay un valor moral intrínseco a la amistad cívica sino que esto lo adquiere al tipo de
comunidad en el que se desarrolla de la misma forma que la amistad no es solo virtudes y la
mayoría de las personas no están excluidas de toda relación amistosa y se podría decir
también que la amistad política no solo de buenos por lo tanto para aquellos que no lo son no
están imposibilitados para ser buenos miembros de una comunidad. Así como hay un tipo de
amistad perfecta hay también un tipo de constitución perfecta así como también hay tipos de
amistades posibles para la mayoría, para las que la virtud no es un requisito

Capítulos XIII, XIV

Siendo, pues, tres maneras de amistades, habiendo en cada una de ellas


amigos que consisten en igualdad, y otros que en exceso porque de la misma
manera toman entre sí los buenos amistad, y el mejor con el no tan bueno, y de la
misma manera los que su amistad fundan en deleite, y también por su propia utilidad
son iguales, y los diferentes, conviene que los que consisten en igualdad se igualen
así en el amarse como en lo demás. En sola la amistad, pues, que se funda en el
provecho, se hallan quejas y reprensiones, o a lo menos más en ésta que en las
otras, lo cual, es conforme a la razón, porque los que en virtud se fundan su amistad,
están prontos para hacerse bien los unos a los otros, porque éste es el propio oficio
de la amistad que se funda en la virtud. Porque con el que le ama y le hace bien
ninguno hay que está mal, antes si agradecido es, procura de volverle el galardón.
Y el que en el hacer bien a otro se aventaja, pues alcanza lo que deseaba, no se
quejará por eso de su amigo, pues el uno y el otro apetece lo que es bueno.
Tampoco se hallan muchas quejas en el amistad fundada en el deleite, porque el
uno y el otro lo que deseaban alcanzan juntamente.
Parece, pues, que así como hay dos maneras de justicia, una que no es
escrita y otra puesta por ley, así también hay dos maneras de amistad fundada en
provecho, una moral y otra legal. El amistad legal, pues, consiste en cosas ya
determinadas, y una de ellas hay, que es la más abatida de todas, cuando no se
trata sino a daca y toma, otra hay que es más ahidalgada, cuando se trata de tiempo
a tiempo, pero de tal manera, que queda en claro qué han de dar y por razón de
qué. Y por esto, algunos de estos no tienen pleitos ni contiendas, sino que les
parece que son dignos de amar los que en el contratar guardan y mantienen su
palabra.
Pero la amistad moral no consiste en cosas determinadas, sino que lo que
da lo da como amigo, o en cualquiera otra manera, pero no rehúsa de recibir otro
tanto o más por ello, coma si no lo hubiera dado, sino prestado. Pero si no le vuelven
tanto como sido, quejarse a, lo cual, procede de que todos o los más aman las cosas
ilustres, pero antes echan mano de las útiles; y el hacer bien no por recibir otro tanto,
es ilustre cosa, pero el recibir buenas obras es cosa provechosa.
Pues si esta manera de amistad consiste en provecho, el provecho del que
recibe la buena obra, será la medida y regla de ella. Pero en las fundadas en virtud,
ninguna queja hay. Pero la elección del que hace la buena obra parece ser la medida
y regla de ella, porque la potestad y señorío de la virtud y costumbre, consiste la
elección.
Justicia no escrita la ley natural, la cual consiste en las cosas, a que nos
obliga por naturaleza, como defender la vida, a amar a los hijos, a buscar el
mantenimiento necesario, y a las demás cosas sin las cuales el estado de nuestra
vida no se podía conservar. Con la justicia legal compara la amistad útil, sin la cual
no pueden pasar los hombres, que es la de contratación de los unos con los otros.
Porque así como la ley escrita habla de casos particulares, así esta amistad
consiste, no en todo género de comunidad, sino en particulares y tales o tales tratos
e intereses, y con la natural la amistad útil donde unos hacen por otros esperando
galardón.
Las verdaderas amistades, que son las fundadas en virtud, no se hallan
quejas ni sospechas, ni tampoco en las fundadas en deleite, y que sólo en las
amistades útiles se hallan quejas, por querer más los hombres para sí los provechos
que para los otros, si ya la virtud no rige bien este apetito. Ahora trata de las quejas
que se hallan en las amistades que consiste en exceso, las cuales dice acaecer
cuando el uno al otro se defraudan en lo que propio es de cada uno. Lo cual se hace
cuando el superior disminuye la utilidad al inferior, o el inferior no hace la honra que
debe al superior.
También se ofrecen disensiones en las amistades que consiste en exceso,
porque cada uno de ellos pretende que ha de tener más de lo que tiene, y cuando
esto acontece, rómpase el amistad, porque el más principal pretende que es cosa
que le cumple tener más, porque al bueno se le debe lo más. De la misma manera,
el más útil también presume que ha de tener más. Lo que la amistad procede no se
reparte conforme el trabajo que pone cada uno. Porque ¿de qué sirve dicen, ser
amigo de un bueno o de un poderoso, si no habéis de sacar del algún provecho? Y
parece que cada uno de ellos tiene razón en lo que pretende, y que conviene que
cada uno de ellos le toque mayor parte de aquella amistad, pero no de un mismo
género de cosas, sino al superior le ha de proceder mayor parte de la honra, y al
necesitado del provecho, porque el premio de la virtud y de la beneficencia es la
honra, pero el socorro de la necesidad es la ganancia. Porque al que hace bien al
común, se le ha de dar lo que es común, y la honra es lo común, ni se compadece
que uno juntamente se haga rico con lo común, y sea honrado porque ninguno hay
que sufra que le den en todas las cosas lo peor y lo que es menos, y así al que en
su dinero recibe perjuicio, désele la honra, y al que no es benigno en el dar dénsele
dineros, porque lo que se reparte conforme a la dignidad de cada uno, como está
ya dicho, es lo que iguala y conserva la amistad. Y así se ha de conversar con los
desiguales de tal manera, que el que recibe de otro algún provecho, o en el dinero,
o en la virtud, le dé al tal por galardón la honra, dándole la que pudiere; porque la
amistad no requiere lo que cada uno merece sino que se contenta con lo que cada
uno puede. Porque no se puede hacer en todo lo que se merece, como en las honras
que se hacen a los dioses y a los padres, a los cuales nadie puede honrar como
ellos merecen ser honrados,