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EL RESUMEN O CÓMO SER CAPAZ DE SINTETIZAR UN TEXTO SIN

SUDAR RÍOS DE TINTA

Querido alumno:

¿Cómo te encuentras? Espero que de maravilla, que para eso estamos, para vivir

la vida con alegría. Venga, fuera agobios, fuera nervios, fuera pensamientos negativos

del tipo “no me va a dar tiempo”, “no entiendo nada” o “no voy a ser capaz”, pues si yo

he podido, y no soy Einstein, tú también. Vamos, repite conmigo: “Yo quiero, yo

puedo, yo apruebo”. ¡Eh! ¡No me hagas trampas! ¡Repítelo, por favor y a por ello!

Además, no estás solo en la aventura del saber, una humilde servidora quiere ayudarte a

conseguir tus objetivos y si es de una manera entretenida, mejor que mejor.

Bueno, hoy nos toca enfrentarnos a la técnica del resumen, algo que seguro que

no es ni mucho menos nuevo para ti y que, en tus años de estudios, habrás realizado

unas cuantas veces, pero si no fuera así, estás de enhorabuena, ya que ha llegado tu

momento. Pues, vamos allá.

Mira, cuando te piden que realices el resumen de un fragmento dado lo que

quieren es que seas capaz de leerlo con atención extrayendo las ideas más importantes,

es decir, que sepas separar la paja (lo accesorio) del grano (lo que en verdad es

esencial).
Dicho así, no parece una tarea demasiado complicada y, de hecho, no lo es, pero

requiere, como todo en esta vida, de práctica, de sintetizar muchos textos hasta que

lleguen a salirte de una manera sencilla, rápida y natural, vamos, igual de bien que

nadas, montas en bici o juegas a la videoconsola.

No obstante, a la práctica también hemos de añadirle algo más, unos pequeños

consejos sobre cómo tendrás que enfrentarte a los temidos textos tanto sobre lo que has

de hacer y lo que has de evitar por todos los medios si no quieres obtener una

calificación negativa. Bueno, ya dejo de enrollarme y empiezo a desarrollarte lo que te

he prometido, que seguro que estás esperándolo con muchas ganas. 

CONSEJOS PARA REALIZAR UN RESUMEN DE 10

Antes de redactar…

- Numera las líneas de 5 en 5, de verdad, hazme caso, que luego te vendrá bien.

- Fíjate en el título y en lo que hay al final del mismo, aunque esto no siempre

está, pero en caso de que aparezca nos ofrece pistas interesantes.

- Lee el texto una primera vez de una manera general, no te asustes si no entiendes

alguna palabra, que no pasa nada, en serio, no quieras ser tan lumbreras e

intentar comprenderlo todo a la perfección, que con la idea general tienes más

que de sobra.

- Ahora, vuelve a leerlo, de una forma más pausada, intentando entrar en sintonía

con su autor, fijándote ya en lo que este nos ha querido transmitir y en la forma

que ha empleado para realizarlo.

- Mientras lees, no tengas miedo y coge las armas necesarias, papel y lápiz, y ve

subrayando, marcando, destacando lo que te llame la atención o las ideas y/o

palabras que más se repitan.


En el momento de redactar…

- En este punto, empieza a quedarte con lo fundamental y deja de lado lo

secundario. En un buen resumen deberías tener sobre todo verbos, sustantivos y

unos poquitos adjetivos. Por ejemplo, en tu texto tienes que olvidarte de los

incisos, que suelen ir entre guiones o entre paréntesis, de los ejemplos,

enumeraciones, datos o porcentajes.

- Una vez que ya hayas separado la paja del grano, ármate de valor, aunque me

consta que tienes mucho, y comienza a ordenar las ideas que quieres poner por

escrito y nunca, nunca, nunca hagas lo siguiente:

 Intenta que tu escrito ocupe entre 5 y 7 líneas; es lo ideal para poner lo

esencial y que tu interlocutor no se muera de aburrimiento.

 No inicies el texto con expresiones del tipo “el texto dice” o “el escritor

cuenta”, entre otras porque esto es “rebuznante”, digo, redundante, es algo

que no hace falta por obvio, pues ya sabemos que alguien lo escribe y que el

texto tiene un mensaje que transmitirnos pues en caso contrario no se habría

creado. Así, lo deseable es que comiences con la “chicha”, con la materia,

con lo que de verdad importa y eso no es ni más ni menos que el asunto del

fragmento como, por ejemplo, podría ser así: “La siesta resulta beneficiosa

para los seres humanos porque…” en vez de “El autor Perico de los Palotes

dice que la siesta es beneficiosa para los seres humanos…”

 Evita la paráfrasis, es decir, no copies las palabras textuales del autor, al

contrario, deja tu marca personal, tu estilo y dilo a tu manera, pero tampoco

como se lo contarías a un amigo o a tu madre. Intenta escribir de la manera

más culta que sepas, pero sin que se te note demasiado forzado. Por ejemplo,

si nunca sueles usar “el cual” o “la cual”, pues no te creas que por emplearlo
ahora en innumerables ocasiones te vas a parecer a Cervantes o a Lope de

Vega y tampoco, bajo ningún concepto, emplees palabras de las que no estés

seguro de su significado o te las inventes, solo faltaba.

 ¿Sabes lo que son los sinónimos? En caso afirmativo, úsalos, ¿vale? Y en

caso negativo, ya te lo cuento yo: son palabras que significan lo mismo que

otras. vuelvo al tema de la siesta -¡Ay! ¡Qué sueño me está entrando…! -:

siesta, descansar, echarse un rato, dormir un poco después de comer podrían

funcionarnos bien. O te pongo otro caso: seres humanos, personas, hombres,

gente también marcharían.

 Cohesiona tu escrito, es decir, dale unidad de la mejor forma posible sin que

tengas que recurrir al celo o al pegamento. Usa, para ello, los signos de

puntuación y los marcadores textuales adecuados. Seguro que te acuerdas de

los primeros (el punto y coma también existe), pero quizá los segundos te

estén sonando un poco a chino. Me refiero a que insertes palabras como “en

primer lugar”, “asimismo”, “además”, “en resumen”, en conclusión”, “en

definitiva”, etc.

 Nunca des tu opinión, para eso seguro que te podrás lucir en la realización de

un texto argumentativo en algún momento de tu vida y si no, pues seguirás

viviendo tan feliz como hasta ahora.

 Tampoco saques a relucir tus dotes adivinatorias, interpretativas o

detectivescas, pues no se trata de ir más allá de lo que el autor ha querido

transmitir.
 Y si te mola mucho el tema y eres un especialista en siestas o en seres

humanos, cuenta hasta 10 para no caer en la tentación de soltarle un rollo al

prójimo, pues para ese hecho te puedes poner desde hoy mismo a escribir un

libro que será un éxito seguro. Lo mismo te sucederá si conoces a ese autor,

bueno, quien dice conocer, dice haber leído mucho sobre él y demás. Deja

eso para tus conversaciones con tus colegas o para sorprender a algún

pariente.

Después de redactar…

Emplea unos minutillos en la revisión de tu resumen: mira si has puesto todas las

tildes, si no se te ha colado una falta de ortografía de esas que hacen sangrar los ojos, si

has puesto los puntos sobre las íes, has puntuado bien y has empleado sinónimos. Si

algo de eso se te ha pasado por alto, not problem, vas a tener suerte porque justo estos

momentos son para eso.

Ahora, en serio, creo que no me dejo nada, o al menos nada de vida o muerte,

nada que te impida hacer un resumen guay, pues he intentado transmitirte en estas 1179,

tranquilo no las he contado, mi amigo Word se encargó de chivármelo, cómo tendrías

que realizar un resumen que quita el “sentío”, uno de esos que tu examinador leerá de

principio a fin sin tener que retroceder un segundo para intentar comprender qué has

querido decir. Y, ahora, querido alumno, sí, ha llegado el momento que tanto estabas

esperando –o bueno, el que tenía que darse-, así que ponte manos a la obra que…

Es tiempo de resumir