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RESUMEN

El presente trabajo es una investigación sucinta de aspectos referentes al proceso


judicial, en el cual se aborda primordialmente definiciones esenciales.

Lo primero que se halla son definiciones y características generales del proceso


judicial. Luego, teniendo resueltos las definiciones y características generales, se pasa
a tratar puntos más específicos concernientes al proceso judicial.

Cada tema y subtema es trabajado de manera ordenada, siguiendo un orden lógico,


conforme a los pasos que se pueden presentar y deben seguir en un proceso judicial
de cualquier naturaleza.
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INTRODUCCION

El derecho procesal es una parte fundamental del derecho. Es importante desarrollar


un conocimiento del mismo toda vez que es un árbol que lleva muchos siglos
extendiendo sus ramas mayores y del cual brotan ramas nuevas.

Los profesionales del derecho en formación y los ya graduados, siempre tienen que
atender al derecho procesal, sin importar el campo de especialización, porque de aquí
parten principios básicos con los cuales es imprescindible contar en las distintas
actuaciones judiciales. Los diferentes códigos de procedimiento están fundamentados
en los principios y mecanismos que la conceptualización, la doctrina, la prueba y
error en la construcción de las legislaciones, han proveído a la sociedad para la
atención de los distintos asuntos que motiven conflictos entre personas, reglas con las
cuales se cuenta para arribar a una solución lo más acertada posible.

En consonancia con estos argumentos, se hace necesario tener claridad acerca de qué
es el derecho procesal y cómo está dividido, cuáles son las herramientas y
mecanismos que éste ofrece con el fin de promover decisiones justas por parte de los
jueces ante cualquier controversia entre ciudadanos.
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OBJETIVOS

Objetivo general

Estudiar conceptos básicos sobre el derecho procesal, así como también indagar sobre
la estructura del mismo, herramientas con que cuenta y atisbar los antecedentes
históricos en esta materia.

Objetivos especificos

1. Estudiar el concepto de proceso.


2. Estudiar y reconocer los fines del derecho procesal.
3. Estudiar y reconocer las diferentes clasificaciones sobre distintos aspectos del
derecho procesal.
4. Estudiar y reconocer algunas de las herramientas fundamentales con que
cuentan los procesos y su conexión con las normas sustantivas del derecho.
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I. ¿QUÉ ES PROCESO?

El primer concepto a resolver, siendo que en adelante se tocarán puntos relativos a


éste, subordinados a él. Entonces, consultadas fuentes diferentes, subrayamos estas
definiciones:

a) El doctor Fernando Iriarte Martínez (Diccionario jurídico, 2.009, pág. 160),


ofrece las siguientes definiciones:

Conjunto de etapas de un acontecimiento. Conjunto de autos y actuaciones.


Litigio civil, laboral o administrativo sometido a un juez o tribunal. Causa o
juicio criminal. Paso del tiempo. Progreso. Procedimiento en general.
Procedimiento en lo civil, lo laboral, lo contencioso administrativo y lo penal.

b) Limitado al derecho, es decir, proceso judicial, que es nuestro interés, y en donde


encontramos un poco más ampliado el concepto, agregando elementos a la
definición escueta, tenemos:

Conjunto de procedimientos y trámites judiciales tendientes a la obtención


de una decisión por parte del tribunal de justicia llamado a resolver la cuestión
controvertida.
El proceso judicial es unitario, en el sentido de que se dirige a resolver una
cuestión controvertida, pero que admite la discusión de cuestiones secundarias al
interior del mismo (véase incidente). En este caso, cada cuestión secundaria dará
origen a un procedimiento distinto al procedimiento principal. Por esto, el
proceso judicial puede envolver dentro suyo uno o varios procedimientos
distintos.
Proceso y juicio no son sinónimos, ya que el juicio es el litigio entre dos o
más partes, y determinados procesos no necesariamente derivan en un juicio. El
ejemplo más claro es la jurisdicción no contenciosa.
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En un proceso se pueden discutir cuestiones de hecho o cuestiones de


derecho, o ambas simultáneamente. En el primer caso se discuten los
antecedentes de los cuales derivan los derechos reclamados por las partes,
mientras que en el segundo caso ambas partes están de acuerdo en los hechos,
pero discuten la interpretación jurídica que debe darse a los mismos.
(Enciclopedia Libre Universal en Español, 2.013)

c) Una tercera definición, que cuenta con la credibilidad y pertinencia de provenir


del sitio web de instituciones colombianas propias de la materia en cuestión,
indica que proceso es: “el conjunto de actos predeterminados por el legislador,
encaminados a resolver en el tiempo un litigio que se presenta en virtud del
ejercicio de una acción, a fin de dirimir en derecho, el conflicto que se presenta”
(Rama Judicial República de Colombia).

Estas tres enunciaciones son suficientes para colegir que el proceso judicial es una
figura especial del derecho, básica, constante de unos pasos determinados que se
deben seguir dentro de plazos específicos, por medio de los cuales el juez competente
podrá tomar una decisión de fondo respecto a un asunto que es controvertido por las
partes que acuden a él.
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II. FINES DEL PROCESO

En atención a las anteriores definiciones de proceso, se puede plantear que la


finalidad del proceso judicial no es otra que la de llegar a una decisión justa frente a
un conflicto o un hecho que debe ser dirimido por un juez imparcial e idóneo, bajo el
imperio de las leyes que rigen un Estado.

El aserto previo no se aparta de lo que el jurisconsulto Martín Agudelo Ramírez


expresa en un ensayo publicado por la Facultad de Derecho de la Universidad de
Medellín. Éste dice:

Los diversos procesos jurisdiccionales y procedimientos afines [tienen como


finalidad] proteger o asegurar [la] efectividad de los derechos sustantivos, deben ser
espacios claros para el ejercicio de una racionalidad deliberativa, y no meramente
instrumental, en aras de conciliar derecho y justicia. Dichos instrumentos deben ser
medios ágiles, sin que criterios de mera eficiencia puedan sacrificar la presencia de
un juez director que procure la obtención de una solución sustancialmente justa,
teniendo en cuenta que su decisión no puede estar al margen de una comunidad que
ha encontrado en los derechos fundamentales la mejor expresión de la limitación del
poder político. Debe incorporarse con énfasis la proclama humanista sobre los valores
en el contexto de derecho, y en especial en el del derecho procesal. (Agudelo
Ramírez, 2.005)
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III. CLASIFICACIÓN DEL PROCESO SEGÚN SUS RAMOS

Esta clasificación es compleja debido a la variedad de asuntos que se tratan en los


procesos, la organización de la Rama Judicial y la tradición jurídica.

Se pueden clasificar según:

El área: civil, penal, laboral…

El órgano competente: judicial, arbitral, especial, militar. -Judicial: tribunales de


justicia ordinaria. -Especial: tribunales como el naciente de Justicia Especial para la
Paz. -Arbitral: desarrollado en centros de conciliación. -Militar: son los procesos que
se desarrollan al interior de la justicia castrense.

La siguiente división (Buitrago Vivas, 2.011), sin embargo, es muy útil:

1. Procesos declarativos o de conocimiento


a) Proceso ordinario
b) Proceso abreviado
c) Proceso verbal de mayor o menor cuantía
d) Proceso verbal sumario

2. Procesos Especiales
a) Proceso especial de expropiación
b) Proceso especial de deslinde o amojonamiento
c) Proceso especial divisorio de grandes comunidades
d) Proceso especial de saneamiento de inmuebles con falsa tradición
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3. Procesos ejecutivos
Son aquellos donde se pueden demandar las obligaciones claras, expresas y
actualmente exigibles, que estén contenidas en un documento. Estas obligaciones
pueden ser de pagar sumas de dinero, de hacer, de dar, de no hacer o de suscribir
títulos o documentos.
a) Proceso ejecutivo singular, o personal o quirografario
b) Proceso ejecutivo real hipotecario o prendario
c) Proceso ejecutivo mixto
d) Proceso ejecutivo impropio

4. Procesos de liquidación
Son aquellos mediante el cual se disuelve, se liquida y se distribuye el patrimonio de
una sociedad ya sea familiar, civil o comercial.
a) Proceso de liquidación por causa de muerte de uno de los cónyuges o
compañeros permanentes
b) Proceso de liquidación por causa distinta a la muerte de los cónyuges o
compañeros permanentes
c) Proceso de liquidación de sociedades comerciales
d) Proceso de liquidación de sociedades civiles
Tiene tres elementos:
 De cujos o muerto
 Patrimonio (pasivos y activos)
 Herederos

5. Procesos de jurisdicción voluntaria


Son aquellos que se caracterizan por no tener contienda, es decir controversia.
a) La interdicción judicial por demencia
b) Declaración por muerte presunta, por desaparecimiento
c) Nulidad de registros civiles
d) Autorización o licencia previa para vender bienes de incapaces
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6. Proceso Arbitral
Son aquellos que por disposición legal o convencional, se deben tramitar ante un
tribunal de arbitramento antes de ir a la justicia ordinaria.
 Laudo Arbitral: Fallo del tribunal de arbitramento.

Es importante aclarar, ya que se ha hecho una clasificación de los tipos de procesos


que existen, lo relativo a la jurisdicción.

Jurisdicción: Es la soberanía que tiene el Estado a través de los órganos


jurisdiccionales para administrar justicia. La jurisdicción es lo general, y la
competencia lo especifico. Todo funcionario tiene jurisdicción, mas no todo
funcionario tiene competencia.

Iniciación de la jurisdicción: Se hace mediante el nombramiento de un funcionario,


con su respectiva posesión en el cargo.

Clases de jurisdicciones desde el punto de vista constitucional

1. Jurisdicción constitucional
 Corte Constitucional.
 Todos los jueces de la República a través de las acciones constitucionales de
tutela, según el art. 86 de la Constitución, desarrollado por el Decreto Ley
2.591 de 1.991, Decreto 306 de 1.992, Decreto 1.382 del 2.000. También,
todo juez de la República ejerce jurisdicción constitucional a través de la
acción del habeas corpus, según el art. 30 Superior, desarrollada por la Ley
1.095/2.006.

2. Jurisdicción contenciosa administrativa


Es ejercida para dirimir los conflictos o los procesos jurídicos que se signan contra el
Estado o entidad pública. Esta jurisdicción está compuesta por el Consejo de Estado,
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así como también está conformada por juzgados y tribunales contenciosos


administrativos.

3. Jurisdicción especial
Está conformada por jueces de paz, comunicaciones indígenas y la reciente Justicia
Especial para la Paz.

4. Jurisdicción penal militar


Conformada por la Corte, los tribunales y juzgados penales militares. Cada uno de
ellos con su fiscalía delegada respectiva. Esta jurisdicción está encargada de dirimir o
decidir los procesos penales en que estén involucradas las fuerzas militares (Policía,
Ejército, Naval y Aérea), para aquellos delitos que se hayan cometido en
cumplimiento de sus funciones.

5. Jurisdicción disciplinaria
Son las que se encargan de adelantar los procesos disciplinarios que se le sigan a los
servidores públicos y abogados, y esta puede estar conformada por: Ministerio
Público (Procuraduría General de la Nación, departamental o provincial, las
personerías municipales), las contralorías, las salas disciplinarias del Concejo
Superior de la Judicatura, salas disciplinarias de los concejos seccionales de la
judicatura.

6. Jurisdicción coactiva
Es la que se encarga de ejecutar coactivamente para cobrar dineros que se hayan
fijado a favor de entidades públicas, cada una de estas entidades podrá tener su propia
oficina que adelante sus procesos coactivos.

7. Jurisdicción ordinaria
Es la que dirime los conflictos que se presentan entre los particulares y entre estos y
el Estado, excepcionalmente esta jurisdicción está compuesta por:
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 Corte suprema de justicia conformada por: Sala de casación, laboral, agraria,


civil, familia, penal. Esta última con su respectiva fiscalía delegada.

También está conformada por:


a) Tribunales superiores de distrito judicial: Integrada por salas de decisión
laboral, civil, familia y penal. Esta última con su respectiva fiscalía delegada.
b) Los juzgados de circuito: en las aéreas civil, laboral, familia, penal de
ejecución de penas y medidas especializadas con su respectiva fiscalía
delegada.
c) Penales de conocimiento: con su respectiva fiscalía delegada.
d) Penales de infancia y adolescencia: con su respectiva fiscalía delegada.
e) Los juzgados municipales: en las aéreas civil, penal con su respectiva fiscalía
delegada.
f) Los juzgados promiscuos municipales.
g) Unidades judiciales municipales: con su respectiva fiscalía delegada.

Y en la actualidad están creados:


a) Los juzgados de pequeñas causas, que no están funcionando.
b) Los jueces agrarios, que tampoco están funcionando.
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IV. DERECHO DE ACCIÓN

Es la facultad o el derecho para exigir alguna cosa mediante juicio, e igualmente la


forma de ejercitar ese derecho. Como derecho, está consignado en las leyes y en los
códigos sustantivos; como forma de ejercitar el derecho, en las leyes procedimentales
de carácter adjetivo. (Iriarte Martínez, 2.009, pág. 11)

Es una potestad de todo ser humano de exigir al Estado su tutela jurisdiccional por
medio de su órgano judicial competente. Este es un derecho procesal y viene a ser lo
que da origen en sí mismo al proceso.

El derecho de acción está representado por:


 Demanda: materia civil.
 Denuncia: materia penal.

Objeto de la acción: el pronunciamiento de la sentencia (elemento de la pretensión).

Naturaleza jurídica de la acción

Una obra de especial reconocimiento y consulta en estos temas es el Manual de


derecho procesal civil Tomo I, de la Universidad Católica de Colombia (2.010). Esta
fuente brinda de manera clara, concisa y conveniente, para los efectos del presente
trabajo, definiciones y explicaciones que encajan a la perfección con el cuestionario
que le da origen. En este manual tenemos, pues que:

La acción distingue diferentes teorías de acuerdo al énfasis analizado por cada


autor. Éstas son las siguientes:
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Teorías de la acción:

1. La acción como un elemento del derecho sustancial o un elemento del mismo


derecho en su ejercicio (Devis Echandía, 1.999).

2. La acción como autónoma y diferente al derecho que le dio vida jurídica; esta
liga la acción a la lesión del derecho personal, además mira la reacción ante la
violación de un derecho.

3. Siguiendo la teoría de la acción, como independiente del derecho que le dio


vida, Savigni dice: “la acción es un derecho nuevo que nace de la violación del
derecho material subjetivo generador de una obligación” (Devis Echandía, 1.999,
pág. 177).

4. Muther, por ejemplo desarrolla un concepto de acción, en donde esta es un


derecho subjetivo público, que el Estado otorga al dar tutela jurídica mediante una
sentencia favorable emitida por autoridad pertinente, que tiene como presupuesto
el derecho privado y su violación (Cabrera Acosta, 1.994, pág. 89).

5. Por último las teorías concretas de la acción, que desarrolla un presupuesto


similar al de Muther, al darle el sentido a la acción, como autónoma frente al
derecho material, pero concretándose en una sentencia favorable al demandante.
Esta teoría presenta dos desarrollos por parte de la escuela alemana y la escuela
italiana (Azula Camacho, 2.008, págs. 114 - 117).

Escuelas alemana e italiana

 Escuela Alemana: Representada por los teóricos del derecho Windscheid,


Muther y Wach.
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a. Bernhard Windscheid (1.817 – 1.892): Concibió la acción como el


derecho mismo y la potestad de reaccionar contra su violación, con miras al
demandado y pidiendo una sentencia favorable, dice que todo lo que le
hace daño a un derecho genera una pretensión por parte del afectado, este
proponiéndose resarcir su derecho o satisfacción de una obligación. La
persona perjudicada puede lograr la satisfacción del daño producido
(pretensión de la persona) acudiendo en casos difíciles al órgano
jurisdiccional, convirtiéndose esto en una acción.

b. Theodor Muther (1.826 - 1.878): Concibió la acción como “un derecho


subjetivo público”; derecho del cual se obtiene una tutela jurídica y que se
dirige de una parte contra el Estado y otra contra el demandado.

c. Watch: Este eminente teórico presenta “la acción como un derecho


autónomo contra el Estado y frente al demandado”, en cuanto el Estado
debe otorgar tutela al derecho invocado y el demandante debe asumir las
pretensiones por medio de la sentencia.

Todas las anteriores teorías establecen la responsabilidad del Estado y su


participación como garante de los derechos de las personas en los aspectos público y
privado, puesto que es el Estado es una creación de los asociados (la Nación) cuyo
objetivo primero es velar precisamente por la seguridad, estabilidad y tranquilidad de
los individuos, procurando leyes que permitan la convivencia y el desarrollo.

 Escuela italiana: Su principal representante Giuseppe Chiovenda, quien


expuso la teoría de la acción como derecho potestativo; el autor distingue
entre derecho subjetivo y objetivo, considerando al primero “la
manifestación de la voluntad colectiva encaminada a regular la actividad de
los ciudadanos o de los órganos públicos” (Azula Camacho, 2.008). Por lo
que este es un derecho en donde un sujeto tiene un poder jurídico para
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tomar decisiones frente a otro sujeto de manera subjetiva, pero objetiva al


ser otorgado por el Estado mediante el derecho correspondiente.

La teoría abstracta de la acción, que la ve como independiente y autónoma


dirigida a obtener una sentencia sea favorable o no; por lo que toda persona
tiene el derecho a la acción sin considerar si es el titular de este.

Ugo Rocco, crítica a Chiovenda. Según Rocco, es insensato decir que la


acción puede no corresponder a una obligación, pues se presupone ésta va
dirigida a el restablecimiento de un derecho (Cabrera Acosta, 1.994, pág.
92)

Elementos de la acción

Siguiendo la consulta de la obra didáctica de la Universidad Católica de Colombia


(Manual de derecho procesal civil, 2.010), la acción “Se conforma por: los sujetos,
objeto y causa, los cuales son identificados como “las acciones en las diferentes
pretensiones” (Vescovi, 2.006).

a) Los sujetos: Constituyen un elemento subjetivo de la pretensión y son parte del


proceso, sujetos de la relación jurídico material debatida dentro del proceso.

b) Objeto: Es el elemento de la pretensión, lo que objeta el actor de la acción, lo


que desea alcanzar con la sentencia, que es el cumplimiento de una obligación.

c) La causa: Fundamento jurídico de la pretensión, la razón, lo que le da el sentido


al proceso; la investigación de lo sucedido y porque es necesario para el actor y el
demandado.
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Clasificación de las acciones

Según el proceso:

 La acción de conocimiento, persigue la declaración de certeza del


derecho; éstas, a su vez, se dividen en acciones de condena, constitutivas y
declarativas. Las primeras son las que generan una obligación de dar o
hacer; las segundas declaran el derecho y crean o modifican una situación
jurídica, las terceras persiguen una sentencia con una declaración a causa
de una relación jurídica (Vescovi, 2.006).
 La acción de ejecución, es la potestad de ejecutar actuaciones jurídicas
emanadas por la ley.
 La acción precautoria, es una forma del proceso. Son balances que realiza
el juez para adoptar medidas respecto al juicio y la situación jurídica
originada.

Según el derecho que tienden a proteger:

 Reales; se originan de derechos reales: el dominio, el usufructo, el uso, la


habitación, prenda, hipoteca, anticresis.
 Personales; es de carácter patrimonial pero no originada de derechos
reales.
 Del Estado; son las que defienden derechos personalísimos.
 Mixtas; que comprende las dos acciones las personales y las reales.

Conforme a la finalidad perseguida por ellas:

Civiles y las penales, que se configuran en su área correspondiente.


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En conclusión los criterios de clasificación de las acciones pueden ser muchos


puesto que es muy relativo y abstracto.

La acumulación de acciones y pretensiones

Ocurre acumulación de acciones cuando se formulan varios pedimentos en la


demanda. Para Echandía, es la mal llamada acumulación de acciones aquella en
que hay varias pretensiones por las cuales se ejercita una sola acción.

Hay acumulación de acciones cuando el demandado, dentro del término que tiene
para contestar la demanda, procede a demandar por su parte en el mismo proceso
al demandante, conocido como reconvención (Devis Echandía, 1.999). En cambio,
cuando el sujeto pronuncia varios lineamientos dentro del proceso, se produce una
acumulación de pretensiones, por lo que en el mismo proceso su finalidad no es
sólo de un único de interés sino de varios.
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V. DERECHO DE CONTRADICCIÓN

Es según la definición recogida por el jurisconsulto Fernando Iriarte Martínez


(Diccionario jurídico, 2.009, pág. 46) el derecho que tiene el implicado en un proceso
a negar o contradecir lo dicho por él mismo o por otra persona. En los procesos
contenciosos, las partes tienen el derecho a la libre contradicción, como
manifestación del principio jurídico que la consagra.

Para Devis Echandía (Compendio de derecho procesal, 1.999), el derecho de


contradicción es:

(…) aquel derecho de obtener una decisión justa del litigio que se le plantea al
demandado o acerca de la imputación que se le sigue al procesado, mediante la
sentencia que debe dictarse en ese proceso, luego de tener la oportunidad de ser
oído en igualdad de circunstancias, para defenderse, alegar, probar e interponer
recursos que la ley consagre.

De acuerdo a los procesos de tipo contencioso, la relación de acción y


contradicción es complementaria, cuya titularidad reside en el denunciante y en el
procesado; el demandante haciendo uso de su derecho de acción inicia un proceso
judicial contra X persona, llamado jurídicamente demandado, quien a su vez ejerce
su derecho de contradicción mediante el mecanismo de defensa, ¿cómo?,
oponiéndose o no frente a las pretensiones del demandante, ya sea porque fue
escuchado, porque presentó pruebas o porque interpuso algunos de los recursos
que la ley procesal consagra. El derecho de contradicción no es opuesto al de la
acción, sino es un complemento de ella; el objetivo y finalidad de las dos son
iguales; para las dos el objetivo es el debido proceso y el fin es la solución justa a
la situación planteada en el mismo proceso, es decir la sentencia que defina el
proceso, pero que cuyo resultado no dependen de los dos derechos sino del
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derecho material pretendido por el demandante y de las excepciones que se le


opongan al mismo, y en ambos casos de las pruebas que se alleguen al proceso.

Ugo Rocco, citado por Azula Camacho (Manual de derecho procesal civil, Teoría
general del proceso - Tomo I, 2.008), define el derecho de contradicción como
aquel que tiene el demandado o sindicado con base en el principio constitucional
para intervenir en el proceso y poder ejercer su derecho de defensa. (Universidad
Católica de Colombia, 2.010)

El derecho de contradicción es, por tales planteamientos, una de las garantías


amparadas por el debido proceso, es un mecanismo de defensa con el cual cuenta la
persona natural o jurídica para oponerse a las pretensiones de la contraparte y, a su
vez, permite al juez observar las razones de hecho y derecho alegadas que le
permitirán tomar una decisión justa, conforme a la ley.

Elementos

Los elementos del derecho de contradicción no difieren de los de la acción en


cuanto al objeto y la finalidad, pero si varían respecto de los sujetos.

a) Los sujetos: Como sujeto activo de su derecho de contradicción se encuentra el


demandado, sindicado, imputado, procesado o acusado según sea el caso. Éstos
también son llamados sujetos pasivos de la pretensión, y como sujeto pasivo del
derecho de contradicción es el Estado, representado por el funcionario judicial, es
decir, el juez de la causa.

b) El objeto: El derecho de contradicción tiene como objetivo el proceso, es decir,


la oportunidad de que el demandado o denunciado sea oído en el mismo para el
ejercicio del derecho a la defensa en igualdad de condiciones, facultades y cargas y
con él la obtención de una sentencia justa y legal, cualquiera que sea.
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c) El fin: Este derecho tiene dos fines, uno principal y otro accesorio; el primero
es la satisfacción del interés general en la justicia por conducto del Estado,
impidiendo así la injusticia y la justicia por propia mano, y el segundo atañe al
interés particular del demandado, sindicado o imputado, contrayéndose a su
derecho de defensa y libertad individual.

Naturaleza jurídica

El derecho de contradicción existe desde el momento en que fue admitida por el


juez la demanda contenciosa, independientemente no solo de la razón o sin razón
que acompañe la pretensión del demandante, sino de que el demandado se oponga
o no a aquélla y proponga o no excepciones y de la seriedad de éstas, o desde el
momento en que contra una persona surge en la investigación penal sumaria o
previa una imputación, fundada o infundada. (Devis Echandía, 1.999)1

El derecho de contradicción no depende de las razones que tenga el demandado o


el imputado para negarse al derecho del demandante y a los hechos en que éste se
fundamenta, puesto que como derecho abstracto, basta con que se tenga la
oportunidad y la voluntad de ser oído en el proceso y con el mismo se obtenga la
sentencia que resuelva favorable o desfavorable la situación del sujeto activo, pero
justa y legalmente; este es un derecho que tiene como base constitucional el
artículo 29 de la Constitución Política y que se basa en varios principios
fundamentales del derecho procesal: el de la igualdad de las partes en el proceso,
el de la necesidad de oír a la persona contra la cual se va a surtir la decisión, el de
la imparcialidad de los funcionarios judiciales, el de la impugnación, el del respeto
a la libertad individual, entre otros.

1
Este concepto fue acogido por la Corte Suprema en sentencia de casación civil de 20 marzo de 1973,
publicada en ¨Jurisprudencia al Día¨, tomo enero-junio 1973, págs. 45-50
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¿Cómo se ejerce el derecho de contradicción?

El derecho de contradicción permite al demandado asumir o adoptar varias


conductas. Siguiendo la línea teórica de los maestros Devis Echandía y Azula
Camacho, se pueden concretar en las siguientes:

1. Una totalmente negativa. Se da cuando el demandado se limita a recibir la


notificación de la demanda sin adoptar determinada actitud, es decir, sin
comparecer ni contestar la demanda o sin rendir indagatoria ni designar apoderado
que lo defienda, sino que simplemente se queda en espera de los resultados del
proceso, que dependen del demandante.

2. Una totalmente pasiva. Esta se da cuando el demandado interviene en el proceso


y contesta la demanda pero sin asumir una actitud ni a favor ni en contra de las
pretensiones del demandante (como cuando manifiesta que se atiene a lo que en el
proceso se pruebe y la ley determine, sin plantear defensas ni alegar pruebas) y
cuando el imputado en indagatoria no niega los hechos, pero tampoco nada alega
en su favor ni confiesa, y se abstiene de toda actividad probatoria, no obstante que
el defensor de oficio debe ejercitar su defensa. (Devis Echandía, 1.999)

3. De allanamiento. Se configura cuando el demandado acepta las pretensiones y los


hechos que los funda, ya sea expresa o tácitamente. En alguno procesos es tácito
cuando el demandado no contesta la demanda y es cuando el juez debe, después de
expirado el termino de traslado, dictar sentencia favorable al demandante.

4. Otra de oposición. Lo que busca el demandado es dejar sin efectos la pretensión


formulada por el demandante. Se presentan dos modalidades:

a) Objeción. El demandado interviene y contesta la demanda para negar los


hechos y pretensiones invocados por el demandante en la demanda. Aquel
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puede solicitar pruebas pero sin oponer otros hechos que conduzcan a
paralizar o destruir la pretensión; es decir, no propone excepciones.

b) Excepción. Se presenta cuando el demandado no se limita a esas


negaciones, sino que lleva el litigio a un terreno distinto mediante la
alegación y prueba de otros hechos que conducen a desvirtuar la pretensión
del demandante: “invoca otros hechos diferentes”.

5. Las de excepciones previas. El demandado propone los denominados


impedimentos procesales; esto consiste en todas aquellas circunstancias que
tienden a subsanar las irregularidades del proceso (vicios de forma, tales como
competencia, capacidad, etcétera) para que esta misma transite por la vía que le
corresponde.

6. Demanda de reconvención. Es la demanda que el demandado formula contra


el demandante para hacer valer su propia pretensión, es decir se da la existencia de
dos demandas, la original y la de reconvención.

Ténganse en cuenta que cada demandado o imputado tiene su propio derecho de


contradicción y puede ejercerlo por separado.
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VI. LAS PRETENSIONES

El maestro Devis Echandía concibe la pretensión como “la declaración de


voluntad del demandante para que se vincule al demandado en cierto sentido y
para ciertos efectos jurídicos concretos mediante una sentencia”. (Compendio de
derecho procesal, 1.999)

Por su parte, Azula Camacho afirma que la pretensión nace como institución
propia en el derecho procesal en virtud del desarrollo doctrinal de la acción y,
particularmente, como consecuencia de la concepción abstracta. (Manual de
derecho procesal civil, Teoría general del proceso - Tomo I, 2.008)

Otra definición la presenta Guasp, para quien la pretensión procesal es “una


declaración de voluntad por la que se solicita una actuación de un órgano
jurisdiccional frente a persona determinada y distinta del autor de la declaración”.
(Derecho procesal civil - Tomo I, 1.968)

Todo esto nos quiere decir que la pretensión, entendida dentro del marco del derecho
procesal, es lo que la parte actora quiere que el juez falle a su favor y en contra de la
contraparte, lo que busca se declare al final del proceso en la decisión judicial que se
profiera.

Clases de pretensiones

Suele dividirse en dos: la extraprocesal o material y la procesal.

a. La extraprocesal: llamada con más propiedad material, es la que tiene el titular


de un derecho para exigir la satisfacción o cumplimiento de éste; los sujetos de ella
coinciden con los titulares de la relación jurídica material. Así, en el mutuo, el
activo será el acreedor, mientras que el pasivo será el deudor.
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b. La procesal o propiamente dicha: es la que se hace valer en el proceso. Esta


pretensión suele originarse en la material, supuesto en el cual coincidirán los
sujetos de las dos, cumpliéndose así uno de los presupuestos para su eficacia, que
adelante expondremos; pero puede suceder que no coincidan, debido a que la
pretensión, como ya hemos dicho varias veces, es algo que se afirma tener y no
que necesariamente se tenga. La pretensión procesal, por su parte, puede ser
contenciosa y extracontenciosa:

 La contenciosa es la que se da en los procesos de esta naturaleza, donde


existen, al menos en apariencia, intereses encontrados entre las dos partes.
Es la propiamente dicha, puesto que presenta todos sus elementos y
características, entre ellos, la de los dos sujetos entre quienes se presenta el
enfrentamiento o la contienda.

La contenciosa tiene la misma división que se hizo para el proceso en


cuanto a su fin, o sea, de conocimiento, ejecutivas, cautelares y de
liquidación. Igualmente, las de conocimiento, con su modalidad de
dispositivas y declarativas, siendo estas también puras, constitutivas y de
condena.

 La extracontenciosa es la que se da en los procesos de jurisdicción


voluntaria. Impropiamente se la denomina pretensión, puesto que en tales
asuntos no existe controversia, a lo menos en apariencia.

Elementos de la pretensión

En la pretensión pueden distinguirse los siguientes elementos:


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a. El objeto de la pretensión es la materia sobre la cual ella recae y está


constituido por un inmediato, representado por la relación material o sustancial, y
el otro mediato, constituido por el bien de la vida que tutela esa relación.

b. La causa de la pretensión, entendida como el móvil determinante de su


proposición, la constituyen los hechos sobre los cuales se estructura la relación
jurídica material. Se exige siempre la invocación de los hechos, no sólo porque de
ellos se desprende la relación jurídico material, que ayudan, inclusive, al juzgador
a darle claridad al pedimento propiamente dicho cuando este es oscuro, si no que
fijan un aspecto muy importante, el de la carga de la prueba, que determina a cuál
de las partes le interesa establecerlos y la manera como debe decidirse la
controversia.

c. La razón de la pretensión reside exclusivamente en las normas o preceptos de


carácter sustantivo que regulan la relación jurídica material contenida en ella. A la
sazón, Carnelutti asevera: “una pretensión tiene razón en cuanto una norma o
precepto jurídico establece la prevalencia del interés, que el contenido de la
pretensión”. (Instituciones del proceso civil, 1.973)

d. El fin de la pretensión, es la sentencia que la acoja, esto es, la favorable a quien


la invoca, al sujeto activo de ella. Por consiguiente, la sentencia favorable al
demandante.

Sujetos de la pretensión

Son: el demandante, en calidad de activo, por ser quien la formula; el demandado,


como pasivo, puesto que es la persona contra quien se dirige; y el Estado, como
imparcial, por corresponderle pronunciarse sobre ella, para acogerla o negarla.
26

Naturaleza jurídica

La pretensión está encaminada a la contraparte para que contra ésta se reconozca


un derecho.

Así como los sostienen, entre otros, Carnelutti “Dicho acto, no solo no es, si no
que ni siquiera supone el derecho (objetivo); la pretensión puede ser propuesta
tanto por quien tiene el derecho como por quien carece de él, pudiendo en
consecuencia ser fundada o infundada”. (Instituciones del proceso civil, 1.973)

Guasp, por su parte, al resaltar la importancia de su concepto, constituido en la


columna vertebral de su sistema, sostiene que “la pretensión es una declaración de
voluntad, porque en ella se expone lo que un sujeto quiere y no lo que sabe o
siente” (Guasp, 1.968)

A esto, el doctor Azula Camacho (Manual de derecho procesal civil, Teoría


general del proceso - Tomo I, 2.008) argumenta:

(…) pero no se trata de una declaración de voluntad afín a las que conoce el
derecho civil, es decir, de un negocio jurídico, sino de una declaración petitoria
que, en oposición a las resolutorias, son categorías fundamentales del derecho
público, aunque también puedan darse, acaso, en el derecho privado.
27

VII. LA OPOSICIÓN

Es la actitud que asume el demandado en el proceso, concretamente, en relación


con las pretensiones formuladas en la demanda, tendente a obtener que éstas no
sean acogidas en la sentencia.

Características

a) Se dirige contra persona distinta de quien se la fórmula: por lo tanto se


distingue dos sujetos: el activo, que la formula (demandado o acusado), y el
pasivo, contra quien se dirige (demandante o acusador).

b) Es considerada por un tercero imparcial: el cual está constituido por el


Estado y representado por el juez.

c) Se funda en la resistencia o rechazo de la pretensión: por lo cual es acto


contra esta.

Elementos

La oposición, por ser un acto similar a la pretensión, tiene la misma


descomposición de los elementos, aunque, desde luego, estos varían por la índole
del fenómeno. Son los siguientes:

a) Los sujetos son tres: quien la formula, que tiene por tanto la calidad de activo,
representado por el demandado o acusado; contra quien se formula, que pasa a ser
pasivo, constituido por el demandante o acusador; y el tercero imparcial, que es el
mismo de la pretensión, o sea, el funcionario jurisdiccional.
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b) El objeto o materia de la oposición: es la relación jurídica a que ella se


refiere. Ésta, desde luego, varía de acuerdo con las modalidades de la oposición.
En la objeción será la misma invocada por el demandante, mientras que en la
excepción puede que varíe según el aspecto en que se funda.

c) La causa de la oposición: está compuesta por los hechos diferentes que invoca
el demandado (excepción) o la ausencia de los expuestos por el demandante como
fundamento de su pretensión (objeción).

d) La razón: se encuentra en las normas o disposiciones legales que regulan los


hechos en que se funda.

e) El fin de la oposición: está constituido por la sentencia adversa al demandante,


que, en el fondo viene a ser favorable al demandado.

Naturaleza Jurídica

La naturaleza jurídica de la oposición es idéntica a la de la pretensión, por cuanto


una y otra no son derechos, si no actos de voluntad de una persona en relación con
otra, sin que entrañen sujeción alguna.

La diferencia entre las dos figuras está en la finalidad, por cuanto es de índole
impositiva en la pretensión, por dirigirse a obtener el reconocimiento de un
derecho o la imposición de una prestación o la satisfacción de una obligación,
mientras que en la oposición, es de carácter negativo, por encaminarse a evitar el
reconocimiento del derecho, la imposición de la pretensión, o la satisfacción de la
obligación.
29

VIII. LA DEFENSA DEL DEMANDADO

Es la oportunidad que tiene la parte demandada de ejercer sus derechos


fundamentales consignados en el derecho de defensa, sea (si el procedimiento
procesal lo permite) por sí misma o por un abogado defensor de oficio o contratado
para tal fin. En el procedimiento breve, sin embargo, existe un plazo dentro del cual
se debe preparar y ejercer la defensa.

Naturaleza

La defensa del demandado, como es obvio, parte del principio fundamental que es el
derecho de defensa. En éste, se vela porque la parte que ha sido demandada tenga la
oportunidad de controvertir a la parte demandante, en procura de sus intereses, por
una parte, y por la otra que el Estado, ciñéndose a unos métodos y pasos
prestablecidos, administre justicia evitando incurrir en errores que, paradójicamente,
lo lleven a cometer o amparar una injusticia.

Elementos

Los elementos de la defensa del demandado, son básicamente los mismos de las
pretensiones de la demanda, pero invirtiendo estos elementos conforme a la
función de las partes.

a) Los sujetos: El sujeto activo de la defensa de la parte demandada es, por


supuesto, la parte demandada. El sujeto pasivo viene a ser en esta circunstancia el
Estado, quien debe valorar las acciones y razones de la parte demandada.

b) El objeto: La defensa de la parte demandada tiene como objetivo el proceso, es


decir, la oportunidad de que el demandado sea oído en el mismo para el ejercicio
30

del derecho a la defensa en igualdad de condiciones, facultades y cargas y con él la


obtención de una sentencia justa y legal, cualquiera que sea.

c) El fin: Igualmente, se persiguen dos fines, uno principal y otro accesorio; el


primero es la satisfacción del interés general en la justicia por conducto del Estado,
impidiendo así la injusticia y la justicia por propia mano, y el segundo atañe al
interés particular del demandado en ejercer su derecho de defensa.

Medios de defensa

Dos son las conductas que puede adoptar el demandado al contestar la demanda:
oponerse o allanarse.

La oposición es una manera de ejercer el derecho de contradicción, y no este


mismo, de donde se deduce que también el demandado puede, en ejercicio de
aquél, presentar excepciones, contrademandar, llamar en garantía, denunciar el
pleito, citar al verdadero poseedor.

Excepción

Hace referencia a la actitud que toma el demandado que no se limita solo a


oponerse a la pretensión si no que le enfrenta unos nuevos hechos para destruirla,
paralizar, o mejorar el procedimiento. De esto se infiere que la excepción viene a
ser una especie de oposición en ejercicio del derecho de contradicción.

Según Carnelutti (Instituciones del proceso civil, 1.973), “La excepción es una
razón especial de la oposición del demandado a la pretensión del demandante,
manifestada en forma activa, y por tanto, una contra razón frente a la razón de la
pretensión del demandante”. En síntesis, la excepción es la razón del demandado.
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Clasificación de las excepciones

La doctrina distingue las excepciones en perentorias y dilatorias. Las perentorias


tienen por objeto destruir la pretensión, y las dilatorias, mejorar el procedimiento.
Pero en el Código de Procedimiento Civil se prevé las excepciones como
perentorias y previas.

1. Excepciones perentorias procesales: son innominadas, y a quien las ejerce le


corresponde determinarlas. Todas las formas de extinción de las obligaciones se
pueden utilizar como excepciones perentorias, además se suele distinguir
excepciones perentorias materiales y procesales:

a) Materiales: son vicios en la formación del acto jurídico que impiden su


nacimiento.
b) Procesales: aceptando el nacimiento del derecho, lo consideran extinguido

Las excepciones perentorias se pueden clasificar también así (Devis Echandía,


1.999):

a) Excepciones perentorias definitivas materiales: son las que niegan el


nacimiento del derecho base de la pretensión, como sería el caso de la
nulidad absoluta del contrato.
b) Excepciones perentorias definitivas procesales: son aquellas en virtud de
las cuales el derecho base de la pretensión pudo haber existido; pero se
extinguió posteriormente por el pago de una obligación, confusión,
novación, prescripción; en fin por cualquiera de los medios de extinguir
una obligación.
c) Excepciones perentorias temporales: en estas el derecho base de la
pretensión existe, pero se ejerce antes de tiempo. Ejemplo: pedir el pago de
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una suma de dinero cuando aún no se ha vencido la obligación o no se ha


cumplido la condición a que está supeditada su efectividad.

2. Excepciones previas: Las excepciones previas tienen por objeto mejorar el


procedimiento, pero en ciertos casos terminan la actuación. La excepción previa
busca que el demandado manifieste las reservas que pueda tener respecto a la
validez de la actuación, a fin de que el proceso, subsanadas las irregularidades, se
adelante correctamente.

Las causales de las excepciones previas se encuentran taxativamente en el artículo


97 del Código de Procedimiento Civil, y establece que el demandado, en el
proceso ordinario y en los demás que expresamente se autoricen, dentro del
término del traslado de la demanda podrá proponer las excepciones que se
encuentran en el artículo mencionado. (Cabrera Acosta, 1.994)

Otra forma de clasificación es la que presenta Carnelutti (Instituciones del proceso


civil, 1.973), de este modo:

1. Según los efectos que tengan en la relación jurídica sustancial, se clasifica en


dos grupos: perentorias y dilatorias.

a) Las excepciones perentorias. De perimir: matar, llamadas también


definitivas, tienden a evitar que la pretensión sea reconocida, constituyendo, por
tanto, ataque de fondo al asunto controvertido. En el supuesto que prosperen, la
decisión tomada hace tránsito a cosa juzgada.

Las excepciones perentorias presentan tres modalidades:

 Impeditivas: que son la dirigidas a desconocer la existencia del derecho


material por hecho que atañen al nacimiento de este.
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 Modificativas: que le atribuyen al derecho o relación jurídica una


modalidad diferente, de la que le otorga el demandante.
 Extintivas: ocurren, cuando reconociendo el demandado el derecho o
relación material invocada por el demandante, alega hechos que implican
su extinción.

b) La excepción dilatoria. Se presenta cuando el demandado opone la no


exigibilidad del derecho material reclamado por el demandante, como la de
contrato no cumplido, no estar verificada la condición o encontrarse aún
pendiente el plazo acordado para la exigibilidad de la obligación. La excepción
dilatoria no produce efectos de cosa juzgada, porque el derecho mandante puede,
una vez se haya cumplido la condición o el plazo, instaurar un nuevo proceso.

2. De acuerdo con la proposición, las excepciones pueden ser propias e impropias

a) Propias. Requieren invocación expresa de parte del demandado para que puedan
ser reconocidas. En consecuencia, el funcionario judicial aunque las encuentre
demostradas, sino han sido invocadas por el demandado en su oportunidad, hace
caso omiso de ellas.

b) Impropias. Es la regla general consagrada en nuestros ordenamientos positivos.


Se presentan cuando el funcionario judicial debe reconocer todas las que
aparezcan establecidas dentro del proceso por los medio probatorios allegados y
sin consideración a que sean invocados por el demandado. En consecuencia,
frente a estas excepciones el demandado puede guardar silencio o invocarlas en
cualquier oportunidad, a pesar de lo cual el juez debe declararlas en la sentencia.

3. Según la legitimación o la facultad para invocarlas se dividen en personales y


reales.
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a) Personales. Son las que sólo puede invocar determinado demandado, por cuanto
los hechos que las constituyen solo a él atañen, como acontece con la
compensación.

b) Reales. Son las que puede proponer cualquiera de los varios demandados, por
cobijarlos a todos, por ejemplo la prescripción extintiva.
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IX. LA DEMANDA DE RECONVENCIÓN Y DIFERENCIAS CON LA


EXCEPCIÓN.

1. La reconvención

Es la conducta del demandado consistente en no limitarse a pedir su propia


absolución, sino en pedir la condena del demandante. A través de ella, en
consecuencia, las posiciones iniciales se invierten: el demandado inicial pasa a ser
también demandante (demandado reconvincente) y el demandante inicial pasa a
ser también demandado (demandante reconvincente). La reconvención supone
siempre una ampliación del objeto del proceso, en la medida en que el demandado
ejercita una acción nueva frente al demandante. En consecuencia, la reconvención
da siempre lugar a un proceso con pluralidad de objetos.

Requisitos

a) Momento Procesal. En el juicio ordinario, la reconvención debe ser formulada


necesariamente en el escrito de contestación de la demanda. En el juicio verbal,
sólo se admitirá la reconvención si esta es formulada y notificada al actor, cinco
días antes de la vista.

b) Forma. La reconvención debe ser explícita. La reconvención debe ser propuesta


a continuación de la contestación; debe acomodarse a los requisitos de estructura
y forma de la demanda, debe expresarse en ella con claridad la concreta tutela
judicial que se pretende obtener.

c) Contenido. La reconvención debe ser conexa, es decir debe existir conexión


entre la acción o acciones ejercitadas por el demandante en la demanda principal
y la acción o acciones ejercitadas por el demandado por vía reconvencional.
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d) Sujetos. La demanda reconvencional se podrá dirigir contra el actor o actores y


también frente a terceros, cuando estos puedan considerarse litisconsortes
voluntarios o necesarios del actor reconvenido por su relación con el objeto de la
demanda reconvencional.

e) Competencia del tribunal y homogeneidad del procedimiento. La ley


establece las siguientes reglas:

 No cabe reconvención si el tribunal carece de competencia objetiva por


razón a la materia o por razón a la cuantía. Tampoco cabe reconvención si
el tribunal carece de jurisdicción o de competencia internacional.
 El tribunal no tiene por qué tener competencia territorial para conocer de la
reconvención. No siquiera aunque el fuero de la acción reconvencional
tenga carácter improrrogable se impide la reconvención.
 Pueden ejercitarse en juicio ordinario, mediante reconvención, las acciones
que, por razón de la cuantía, hubieran de ventilarse en juicio verbal. Sin
embargo, a contrario sensu, no pueden ejercitarse en el juicio ordinario las
acciones que, por razón de la materia, haya de ventilarse en juicio verbal.
Y, obviamente, tampoco pueden ejercitarse mediante reconvención en
juicio verbal las acciones que, tanto por razón de la cuantía como por razón
de la materia, deban ventilarse en juicio ordinario.
 No pueden ejercitar mediante reconvención, ni en juicio ordinario ni en
juicio verbal, aquellas acciones que deban ejercitarse en un proceso
declarativo especial.

f) Efectos. La reconvención tiene como efecto que la misma sea tramitada


conjuntamente con la demanda inicial, en un mismo procedimiento, y decidida en
una sola sentencia.
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g) Regla de preclusión. Si el demandado puede formular reconvención frente al


actor, tiene la carga de hacerlo, pues, en caso contrario, no podrá ejercitar esa
acción reconvencional con posterioridad en un proceso distinto.

2. Excepción

Equivale a la defensa u oposición a la demanda.

Excepción, es todo lo que el demandado pudiera alegar con el fin de no ser parte
de la demanda, tanto si se refiere al fondo como a los presupuestos procesales
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CONCLUSIÓN

El derecho procesal, como forma adjetiva de la administración de justicia, brinda


mecanismos, los cuales han sido perfeccionados a lo largo de los siglos mediante la
labor teórica de estudiosos de las leyes y su aplicación, para que el derecho sustantivo
cuente con procedimientos idóneos que permitan a los jueces fallar ceñidos al espíritu
de la legislación que los rige.

El proceso judicial surge pues, como forma de garantizar no sólo los derechos de
quienes acuden al juez o árbitro en procura de obtener un fallo a su favor respecto de
la razón, la querella, la denuncia o demanda que presente, sino que provee también a
la parte querellada, sindicada, demandada para que pueda ejercer su derecho
fundamental a la defensa. A esto añádasele la claridad con que los procedimientos y
herramientas procesales ayudan al fallador en la toma de decisiones, puesto que la
observancia de éstos posibilita la valoración de los argumentos y pruebas presentados
por las partes en litigio, lo cual conlleva a la toma de una decisión que se acerque al
ideal de justicia.

Sin embargo, como lo han hecho notar algunos eminentes teóricos, el derecho
procesal no debe convertirse en un obstáculo que impida a las partes en litigio y al
mismo juez el arribo a un fallo justo, ya que sobre éste debe primar el espíritu del
derecho sustantivo, es decir, en última instancia, que brille ante todo la justicia. Por
tal razón, el derecho adjetivo, al igual que el derecho sustantivo, no son obras
terminadas sino que siguen en constante evolución conforme a las nuevas
necesidades y, por encima de todo lo demás, a la necesidad de colaborar con la paz,
desarrollo, seguridad, confianza y libertad social de todos los individuos.
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REFERENCIAS

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de 2.018, de Opinión Jurídica:
http://revistas.udem.edu.co/index.php/opinion/article/view/1307/1283

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proceso - Tomo I. Bogotá: Temis.

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http://franksbur.blogspot.com.co/2011/10/clasificacion-de-los-procesos.html

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Ediciones Jurídicas Gustavo Ibáñez.

Carnelutti, F. (1.973). Instituciones del proceso civil. Buenos Aires: Editorial jurídica
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http://enciclopedia.us.es/index.php/Proceso_judicial

Guasp, J. (1.968). Derecho procesal civil - Tomo I (Tercera, corregida ed.). Madrid:
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Rama Judicial República de Colombia. (s.f.). Rama Judicial República de Colombia.


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