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ANZIEU: La ilusión grupal: un yo ideal común - F.

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A las 3 importantes formas sociales de ilusión que describió Freud: ilusión


religiosa, ilusión artística e ilusión ideológica, el autor propone añadir una 4º: la
ilusión grupal.

Plantea una analogía entre el grupo y el sueño.


1º punto: el sueño, que ilusión individual por excelencia, se produce durmiendo.
El grupo se convierte en objeto libidinal. La observación de los grupos reales
confirma que en ellos también funciona el mismo equilibrio económico que el
descubierto por Freud para el aparato psíquico individual entre la libido objetal y la
libido del Yo: existe una correlación inversa entre la catexia grupal de la realidad y
la catexia narcisistica del grupo.

2º punto: tanto en el grupo como en el sueño, el aparato psíquico sufre una triple
regresión: cronológica, tópica y formal. La situación de grupo produce una
regresión cronológica no solamente al narcisismo secundario, sino también, al
narcisismo primario.
Tanto el grupo como el sueño producen una regresión tópica. Ni el Yo ni el
Superyo pueden ya controlar suficientemente a los representantes-
representaciones de la pulsión. Las dos instancias maestras del aparato psíquico
son ahora el Ello y el Yo ideal que quiere realizar la fusión con el pecho. El grupo
se convierte, para los miembros, en el sustituto de ese objeto perdido.
La regresión formal se observa en el recurso a modos de expresión arcaicos, mas
próximo al proceso primario.
El espacio imaginario del grupo es la proyección del cuerpo fantasmeado de la
madre, con sus órganos internos, incluyendo l falo y los niños-heces. El tiempo
sufre igualmente la regresión: ya no es cronológico; su irreversibilidad queda
abolida, dando paso, unas veces a la repetición y al retorno eterno, y otras, a la
fantasmatizacion del retorno a los orígenes y de un nuevo comienzo.

Llama “ilusión grupal” a un estado psíquico particular que se observa tanto en


los grupos naturales como en los terapéuticos o formativos, y que es
espontáneamente verbalizada por los miembros de la forma siguiente: “Estamos
bien juntos, constituimos un buen grupo; nuestro jefe monitor es un buen jefe, un
buen monitor”.
La ilusión grupal traduce la afirmación inconsciente según la cual los grupos no
nacerían de la misma forma que los individuos, sino que serian producidos por
partenogénesis y vivirían en el interior del cuerpo de una madre fecunda y
omnipotente. Esto explica el deseo inconsciente que empuja a tantos
contemporáneos nuestros a “hacer grupos”, deseo que se revela que es el de
curar sus propias heridas narcisistas y el de protegerlas de su repetición eventual
por identificación proyectiva con el pecho bueno.

La 1º condición de la ilusión grupal es la escisión de la transferencia. Para


que el grupo pueda convertirse en el pecho bueno introyectado, en necesario que
encuentre un objeto malo en el que pueda proyectar la transferencia negativa
escindida.

La 2º condición reside en una ideología igualitaria. La regresión provocada por


la situación de grupo o de multitud va mas allá de la organización edipica que
describe Freud, Esta situación moviliza las angustias arcaicas, persecutiva y
depresiva, ligadas con la relación dual con la madre. La ilusión grupal es, en esta
situación regresiva, la contrapartida de esas angustias arcaicas, de la misma
forma que para el lactante la fusión con la madre buena, en el cuadro de la
relación dual, es la contrapartida de las fantasías que se refieren al pecho o al
objeto malo. Con la ilusión grupal nos encontramos ante identificaciones primarias
o narcisistas: la igualdad exigida a cada uno por cada miembro del grupo es una
igualdad de ser, que solo puede obtenerse por la participación fusional en el pecho
omnipotente y autosuficiente de la madre vivida como objeto parcial.

Una 3º condición es el rechazo a considerar la diferencia de sexos, el


emparejamiento y las explicaciones de tipo psicoanalítico; es decir, el
rechazo a un supuesto conocimiento de la sexualidad. La ilusión grupal es la
negación de la existencia de las protofantasias. Las protofantasias se refieren a
las tres fases del ciclo de la sexualidad: fantasías de seducción, fantasías de
castración y fantasías de la escena llamada primitiva u originaria.

La ilusión grupal también es una fantasía.


La ilusión grupal es una fase inevitable en la vida de los grupos, tanto si son
naturales como de formación; suele suceder que para evitarla se utilicen medios
coercitivos, pero el procedimiento psicoanalítico no podría garantizar tal
prevención. El trabajo de desprendimiento de una ilusión requiere pasar por la
desilusión.
¿Cómo disponer las experiencias de grupo para que el trabajo de desprendimiento
pueda realizarse? El dispositivo que ha perfeccionado es adecuado para los
seminarios: los participante forman parte, todo el tiempo que dura la reunión, de
un pequeño grupo que funciona en forma de grupo, tan pronto de diagnostico
como de psicodrama y, al mismo tiempo, de un grupo amplio constituido por todos
los participantes, monitores y observadores de los distintos grupos pequeños. La
obligación de cambiar de método (paso del grupo de diagnostico al de
psicodrama) y de dimensión (paso del pequeño grupo al grupo amplio) facilita el
desprendimiento.

Explicación psicoanalítica
 Desde el punto de vista dinámico, la situación de grupo provoca una
amenaza de perdida de la identidad del Yo. La ilusión grupal responde a un
deseo de seguridad y de prevención de la unidad yoica amenazada; por
eso reemplaza la identidad del individuo por una identidad de grupo: a la
amenaza dirigida hacia el narcisismo individual, responde instaurando un
narcisismo grupal. El grupo encuentra así su identidad al mismo tiempo que
los individuos afirman ser todos idénticos. El grupo puede convertirse en
objeto libidinal o pulsional en el sentido psicoanalítico del termino “objeto”.
 Desde el punto de vista económico, la situación de grupo despierta la
fantasía de la destrucción mutua de los niños-heces n el vientre materno.
Los demás son, a la vez, rivales para eliminar y eliminadores en potencia.
Los participantes de un grupo elaboran diversas defensas individuales
contra esta posición persecutoria. La ilusión grupal representa una defensa
colectiva contra la angustia persecutiva común.
 Desde el punto de vista tópico, la ilusión grupal ilustra el funcionamiento
del Yo ideal en los grupos. Esta noción designa no tanto una nueva
instancia del aparato psíquico como un estadio arcaico del Yo, heredero del
narcisismo primario. Diferencia el Ideal del Yo del Yo ideal. El 1º que se
constituye con la organización edipica, tiene una función de representación.
El 2º es precoz; se constituye al mismo tiempo que las primeras relaciones
de objeto del niño con su madre, convertida en algo distinto de el; su
función es mucho mas afectiva que representativa. La ilusión grupal a
menudo se acompaña con una comida de grupo, figuración simbólica de
una introyeccion colectiva del pecho en cuanto objeto parcial.
 Desde el punto de vista genético clásico, la situación de grupo provoca
una regresión desde la posición edipica al estadio oral. En la ilusión grupal,
y siguiendo la teoría de Winnicott, los participantes se dan un objeto
transicional común, el grupo que para cada uno es realidad externa y a la
vez sustituto o simulacro del pecho. Plantea que, al lado de la ilusión
individual, existe una ilusión grupal, regresión protectora y transición hacia
la realidad inconsciente interna o hacia la realidad social externa. Los seres
humanos, sumergiéndose en la vida del grupo, encuentran su poder
creador y comparten una ilusión encantadora o autodestructiva.