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PROCESO SANGUINEO DEL CUERPO HUMANO

Los vasos sanguíneos, arterias y venas, forman una enorme red dentro
del cuerpo. La circulación en el ser humano es doble porque la sangre
pasa dos veces por el corazón, cumpliéndose dos circuitos que son:

La sangre realiza un doble circuito por el corazón. A través de las venas


cavas, la sangre llega hasta el corazón y entra en él por la aurícula
derecha, desde donde pasa al ventrículo derecho y sale del corazón por
la arteria pulmonar, que la llevará hasta los pulmones.
Una vez en los pulmones, la sangre se distribuye por los pequeños
capilares que llegan hasta los alvéolos, donde deja el gas carbónico que
contiene y toma oxígeno que distribuirá luego por todo el cuerpo. Esta es
la llamada circulación menor o pulmonar, cuya función principal es
oxigenar la sangre.
La vena pulmonar lleva de nuevo la sangre al corazón, entrando por la
aurícula izquierda. De ahí pasa al ventrículo izquierdo, desde donde sale
del corazón a través de la arteria aorta, que distribuye la sangre a todas
las arterias del cuerpo, excepto a las del circuito pulmonar. Esta es la
llamada circulación mayor o general, cuya función principal es llevar el
oxígeno y nutrientes a todas las partes del cuerpo humano.

Circulación menor o pulmonar


La sangre venosa procede de todo el organismo llega a la aurícula derecha través de dos venas principales: la
cava superior y la cava inferior. Cuando la aurícula se contrae, impulsa la sangre a través de la válvula tricúspide
al ventrículo derecho. La contracción de este ventrículo conduce la sangre hacia los pulmones. Estos contienen
unas pequeñas bolsitas llamadas alvéolos pulmonares, que guardan el aire. La sangre se llena de oxígeno
cuando inhalas aire al respirar, luego regresa al corazón por medio de las cuatro venas pulmonares, que
desembocan en la aurícula izquierda.

Circulación mayor
La sangre sale del corazón por las arterias. Desde el ventrículo izquierdo va a todo el cuerpo distribuyendo
oxígeno a cada una de las células. Para poder contactarse con las células, los vasos se dividen formando
capilares, que recogen los desechos de las células. A ellos se les llama capilares venosos.
Luego estos capilares juntando hasta formar las venas. Estas, ya con sangre venosa, retornan al corazón
descargando la sangre en la aurícula derecha. Es aquí donde se inicia nuevamente el cielo.

CUANTOS LITROS DE SANGRE TENEMOS EN EL CUERPO

Un ser humano adulto tiene en promedio 5 ó 6 litros de sangre; lo que representa un 7.7% del peso corporal.
Esta proporción no suele variar así que para calcular la sangre de cualquier persona, sin importar su edad
sólo es necesario dividir su peso (en kilogramos) entre 13 y tendremos el resultado en litros.
ENFERMEDADES DE LA SANGRE

Anemia
Es una afección por la cual el cuerpo no tiene suficientes
glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos le suministran el
oxígeno a los tejidos corporales.

Causas
Aunque muchas partes del cuerpo ayudan a producir
glóbulos rojos, la mayor parte del trabajo se hace en la
médula ósea, el tejido blando en el centro de los huesos
que ayuda a la formación de las células sanguíneas.

Los glóbulos rojos sanos duran entre 90 y 120 días. Partes


del cuerpo eliminan luego las células sanguíneas viejas.
Una hormona, llamada eritropoyetina, producida en los
riñones le da la señal a la médula ósea para producir más glóbulos rojos.

La hemoglobina es la proteína que transporta el oxígeno dentro de los glóbulos rojos y les da su color. Las
personas con anemia no tienen suficiente hemoglobina.

El cuerpo necesita ciertas vitaminas, minerales y nutrientes para producir suficientes glóbulos rojos. El hierro,
la vitamina B12 y el ácido fólico son 3 de los más importantes. Es posible que el cuerpo no tenga suficiente de
estos nutrientes debido a:

Cambios en el revestimiento del estómago o los intestinos que afectan la forma como se absorben los
nutrientes (por ejemplo, la celiaquía).
Alimentación deficiente.
Cirugía en la que se extirpa parte del estómago o los intestinos.

Síntomas
Si la anemia es leve o si el problema se desarrolla lentamente, es posible que usted no tenga ningún síntoma.
Los síntomas que pueden producirse primero incluyen:

Sentirse débil o cansado más a menudo que de costumbre, o con el ejercicio


Dolores de cabeza
Problemas para concentrarse o pensar
Si la anemia empeora, los síntomas pueden incluir:

Color azul en la esclerótica de los ojos


Uñas quebradizas
Deseo de comer hielo u otras cosas no comestibles (síndrome de pica)
Mareo al ponerse de pie
Color de piel pálido
Dificultad para respirar tras actividad leve o incluso en reposo
Lengua adolorida

Tratamiento
El tratamiento se debe orientar hacia la causa de la anemia y puede incluir:
 Transfusiones de sangre.
 Corticoesteroides u otros medicamentos para inhibir el sistema inmunitario.
 Eritropoyetina, un medicamento que ayuda a que la médula ósea produzca más células sanguíneas.
 Suplementos de hierro, vitamina B12, ácido fólico u otras vitaminas y minerales.
Leucemia
La leucemia es un tipo de cáncer de la sangre que comienza en la médula
ósea, el tejido blando que se encuentra en el centro de los huesos, donde
se forman las células sanguíneas.

El término leucemia significa sangre blanca. Los glóbulos blancos


(leucocitos) son producidos en la médula ósea y el cuerpo los utiliza para
combatir in fecciones y otras sustancias extrañas.

Causas
En la mayor parte de los casos de leucemia, no se puede establecer una
causa identificable. Sin embargo, está demostrado que no es un
padecimiento hereditario o contagioso.
Existen, sin embargo, una serie de factores de riesgo:
Historia previa de tratamiento para otras enfermedades cancerosas: Haber recibido quimioterapia o
radioterapia puede provocar una alteración o daño celular que derive en lo que se conoce como una
leucemia secundaria.
Padecer un trastorno genético: Enfermedades como el síndrome de Down incrementan la posibilidad de una
persona de padecer leucemia.
Exposición a agentes tóxicos: El contacto con determinados agentes tóxicos, ya que sean ambientales,
profesionales o asociados a hábitos como el tabaquismo, aumentan el riesgo de leucemia.
Historia familiar: En casos minoritarios, tener antecedentes familiares de leucemia puede ser un factor de
riesgo.

Síntomas
Los síntomas varían en función del tipo de leucemia ante el que nos encontremos. Estos son los más
comunes:
Leucemia mieloide aguda: Cansancio, pérdida de apetito y de peso, fiebre y sudores nocturnos.
Leucemia mieloide crónica: Debilidad, sudoración profusa sin razón aparente y, al igual que en el caso
anterior, fiebre y pérdida de apetito y de peso.
Leucemia linfocítica aguda: Sensación de mareo o aturdimiento, debilidad y cansancio, dificultades
respiratorias, infecciones recurrentes, formación de moratones fácilmente, fiebre y sangrado frecuente o
grave en nariz y encías.
Leucemia linfocítica aguda: Además de algunas de las manifestaciones ya descritas, como la debilidad, el
cansancio, la pérdida de peso, la fiebre o los sudores nocturnos, este tipo de leucemia provoca el
agrandamiento de los ganglios linfáticos y dolor o sensación de hinchazón estomacal.

Prevención
Hasta la fecha no se conoce ninguna forma de prevenir la leucemia. Los expertos aconsejan llevar una vida
saludable y sin hábitos tóxicos, recomendaciones válidas también para la prevención de otras enfermedades
oncológicas y que ayudarían, además, a afrontar en mejores condiciones el tratamiento que requiere este
tipo de cáncer, en el caso de que llegue a desarrollarse.

Tratamientos
El tratamiento recomendado en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos
medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas. Dicho tratamiento tiene tres fases: la
de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento. En la fase de inducción a la remisión,
cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas. Cuando
ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas
de la leucemia desaparecen. En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos
síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión.
La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo
hasta completar tres años de tratamiento.
Mieloma

Es un cáncer en la sangre que comienza en las células plasmáticas en la médula ósea. La médula ósea es el
tejido suave y esponjoso que se encuentra en el interior de la mayoría de los huesos. Ayuda a producir las
células sanguíneas.

Las células plasmáticas ayudan al cuerpo a combatir enfermedades produciendo proteínas llamadas
anticuerpos. Cuando una persona tiene mieloma múltiple, las células del plasma se multiplican sin control en
la médula ósea y forman tumores en las zonas de hueso sólido. El crecimiento de estos tumores óseos debilita
los huesos sólidos. También hace que sea más difícil para la médula ósea la formación de plaquetas y células
sanguíneas sanas.

Causas
La causa del mieloma múltiple se desconoce. El antiguo tratamiento con radioterapia aumenta el riesgo de
este tipo de cáncer. El mieloma múltiple afecta principalmente a los adultos mayores.

Síntomas
Las consecuencias más comunes del mieloma múltiple son:
 Bajo conteo de glóbulos rojos (anemia), lo cual puede llevar a que se presente fatiga y dificultad respiratoria.
 Bajo conteo de glóbulos blancos, lo que lo hace más proclive a contraer infecciones.
 Bajo conteo de plaquetas, que puede ocasionar sangrado anormal.
A medida que las células cancerosas se multiplican en la médula ósea, se puede presentar dolor en los
huesos, casi siempre en las costillas o la espalda.
Las células cancerosas pueden debilitar los huesos. Como resultado:
 Usted puede fracturarse (huesos rotos) por el solo hecho de realizar actividades cotidianas.
 Si el cáncer prolifera en los huesos de la columna, se puede presentar presión sobre los nervios, lo cual
puede provocar entumecimiento o debilidad de brazos o piernas.

Tratamiento
A las personas con casos leves de la enfermedad o con un diagnóstico dudoso normalmente se las monitorea
de cerca. Algunas personas presentan una forma de mieloma múltiple de desarrollo lento (mieloma múltiple
asintomático) que tarda años en causar síntomas.
Varios tipos de medicamentos se usan para tratar el mieloma múltiple. Son prescriptos generalmente para
prevenir complicaciones como fractura de huesos y daño renal.
La radioterapia se puede utilizar para aliviar el dolor óseo o reducir un tumor que está presionando la médula
espinal.
Se pueden usar dos tipos de trasplante de médula ósea:
 El trasplante autólogo de médula ósea o de células madre se lleva a cabo utilizando células madre propias.
 El trasplante alógeno usa células madre de otra persona. Este tratamiento conlleva riesgos serios, pero
ofrece la posibilidad de una cura.
Desórdenes eosinofílicos
Los eosinófilos son un tipo de glóbulo blanco. Ayudan a
combatir las infecciones y juegan un rol en la respuesta
inmunológica del cuerpo. También se pueden acumular
y causar inflamación.
Normalmente, la sangre no contiene un gran número de
eosinófilos.

Eosinófilos altos
Causas
Generalmente, la eosinofilia se produce en presencia de otras condiciones médicas, tales como las condiciones
alérgicas. Algunas condiciones alérgicas que pueden aumentar la incidencia de eosinofilia incluyen fiebre heno
y asma . Otras causas pueden incluir vasculitis, enfermedad pulmonar y cirrosis del hígado. De vez en cuando,
trastornos de la piel y ciertos tumores pueden contribuir a la incidencia de la eosinofilia.

En el mundo occidental, alérgicas o atópicas enfermedades son las causas más comunes, especialmente los de
las vías respiratorias o tegumentarios sistemas. En el mundo en desarrollo, los parásitos son la causa más
común. Una infección parasitaria de casi cualquier corporales tejido puede causar eosinofilia. Enfermedades
que presentan eosinofilia en señal incluyen los siguientes:

Alérgicas trastornos. Asma, fiebre del heno, alergias a medicamentos, enfermedades alérgicas de la piel como
pénfigo, dermatitis herpetiforme
Infecciones parasitarias
Algunas formas de malignidad como el linfoma de Hodgkin o algunas formas de linfoma no Hodgkin.
Enfermedades autoinmunes sistémicas, por ejemplo, lupus eritematoso sistémico.
Algunas formas de vasculitis, por ejemplo, síndrome de Churg-Strauss.
Embolismo de colesterol (transitoriamente)

Síntomas
Los síntomas más comunes asociados con eosinofilia pueden incluir dificultad para respirar, sibilancias y tos. A
veces, pueden estar presentes diarrea y dolor abdominal. Manifestaciones poco comunes de esta condición
pueden incluir sudoración nocturna, pérdida de peso y erupciones cutáneas.

En general, los pacientes que experimentan estos síntomas no se deben supone que tienen eosinofilia. La
mayoría de las veces, los síntomas están relacionados con otras condiciones médicas, menos ominosas. A pesar
de que esta condición no es común, se aconseja a los pacientes que notifiquen a su médico si aparecen estos
síntomas.

Tratamiento
El tratamiento está dirigido a la causa subyacente. Sin embargo, en la eosinofilia primaria, o si el recuento de
eosinófilos se debe bajar, los corticoesteroides, como la prednisona pueden ser utilizados.

El tratamiento para los altos niveles de eosinófilos puede incluir medicamentos corticosteroides. En general,
los corticosteroides son eficaces en la gestión de manifestaciones alérgicas y la disminución de la cantidad de
eosinófilos en el torrente sanguíneo.

Prevención
La eosinofilia es un trastorno infrecuente ya menudo la causa no se puede encontrar. Si tiene alguno de los
factores de riesgo, minimice su exposición a ciertos medicamentos y a algunos metales que se han asociado
con la eosinofilia.

Si la eosinofilia es el resultado de alergias, su médico puede realizar pruebas de piel o de sangre para confirmar
alergias específicas y prescribir tratamiento para controlar los síntomas.
Trastornos hemorrágicos
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Los trastornos hemorrágicos son un grupo de afecciones en las cuales hay un problema con el proceso de
coagulación sanguínea del cuerpo. Estos trastornos pueden llevar a que se presente sangrado intenso y
prolongado después de una lesión. El sangrado también puede iniciarse de manera espontánea.

Causas
La coagulación normal de la sangre involucra componentes sanguíneos llamados plaquetas y hasta 20
proteínas plasmáticas diferentes. Estas proteínas son conocidas como factores de la coagulación o factores
de la coagulación sanguínea. Estos factores interactúan con otros químicos para formar una sustancia
llamada fibrina que detiene el sangrado.

Proceso del coagulación de la sangreMire éste video sobre:


Proceso del coagulación de la sangre
Se pueden presentar problemas cuando faltan ciertos factores de la coagulación o estos están muy bajos. Los
problemas de sangrado pueden ir desde leves hasta graves.

Algunos trastornos hemorrágicos están presentes desde el nacimiento y se transmiten de padres a hijos
(hereditarios). Otros se desarrollan por:

Enfermedades como deficiencia de vitamina K y enfermedad hepática grave


Tratamientos como el uso de medicamentos para detener los coágulos de sangre (anticoagulantes) o el uso
prolongado de antibióticos
Los trastornos hemorrágicos también pueden resultar del número y funcionamiento de las células
sanguíneas que promueven la coagulación de la sangre (plaquetas). Estos trastornos también pueden ser
hereditarios o desarrollarse más tarde (adquiridos). Los efectos secundarios de ciertos medicamentos con
frecuencia llevan a las formas adquiridas.

Síntomas
Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:

Sangrado en las articulaciones y músculos


Hematomas que se crean con facilidad
Sangrado intenso
Sangrado menstrual abundante
Hemorragias nasales que no se detienen fácilmente
Sangrado excesivo durante procedimiento quirúrgicos
Sangrado en el cordón umbilical después del parto
Los problemas que ocurran dependen del trastorno hemorrágico
específico y de su gravedad.

Tratamiento
El tratamiento depende del tipo de trastorno y puede incluir:
Reposición del factor de coagulación
Transfusión de plasma fresco congelado
Transfusión de plaquetas
Otros tratamientos