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BATALLA DE JUNÍN

La batalla de Junín fue un combate militar de la Guerra de la Independencia del Perú


de España, luchado en las montañas de la región de Junín, el 6 de agosto de 1824.
Fue el comienzo de la
campaña de Simón
Bolívar, quien condujo en
el Perú la destrucción de la
división del Norte del
ejército real español. Con
la batalla de Ayacucho, la
campaña terminó a
principios de diciembre y
con el imperio español en
América del Sur.
ANTECEDENTES
Tras el éxito parcial de la Expedición Libertadora de Chile y Argentina de José de San
Martín, llega al norte de Perú y a la costa central de Lima donde declara la
Independencia, pero no pudo tener a todo el país bajo su control, es así la situación
política se vuelva inestable y los Patriotas se enredaban en desacuerdos.
El 6 de julio de 1822 se cerró un pacto entre la Gran Colombia y el Perú. Simón
Bolívar, seguía trabajando en la pacificación en los países liberados de los realistas.
Bolívar y José de San Martín se reunieron en Guayaquil (lo que condujo a la retirada
final de San Martín de la guerra de independencia)
En esta situación interna y externa difícil, el Congreso peruano llamó al libertador
Simón Bolívar en busca de ayuda debido a que consiguió las victorias en la Nueva
Granada (Batalla de Boyacá), Venezuela (Batalla de Carabobo) y Quito (Batalla de
Pichincha).
INGRESO DE SIMÓN BOLÍVAR A LA GUERRA DE INDEPENDENCIA EN PERÚ
Simón Bolívar envió a Antonio José de Sucre con cinco mil soldados en dos partidos.
En marzo y abril del año 1823 para apoyar a los patriotas en Perú. Sucre también
debía explorar la situación política, ya que Bolívar no sentía ninguna inclinación de
poner su reputación en juego en el Perú. A pesar de la fuerte presencia de los
españoles en la sierra central del noreste de Lima, el desafío político de Sucre fue
mayor que el militar.
La falla catastrófica después de una campaña en la costa sur propicio un golpe de
estado que coloca a José de la Riva Agüero a principios de 1823 en el poder. Andrés
de Santa Cruz condujo una segunda campaña en la costa sur. Su obstinación, que
rechazó la oferta de ayuda de Sucre, condujo a un segundo fracaso. Este fracaso a
mediados de 1823, condujo al llamado unánime de Simón Bolívar, a sabiendas de
que sólo él podría asegurar la independencia de los países en guerra con España. El
1 de julio 1823, Bolívar llegó por vía marítima, con otros mil 500 soldados a Lima. Su
primera tarea consistió en restaurar el orden en el Perú, ya que había dos presidentes
en este momento. A finales de 1823 Bolívar estaba ocupado en esa tarea y en el
establecimiento de la administración del país.
En febrero del año 1824, los realistas
habían recuperado el control de la ciudad
de Lima y se habían reagruparon
Trujillo. En junio, Simón Bolívar condujo
a sus fuerzas patriotas hacia el sur para
hacer frente a los españoles realistas
comandados por el Mariscal de Campo,
José de Canterac. Los dos ejércitos se
encontraron en las llanuras de Junín, en
el noroeste del Valle de Jauja. Bolívar
junto a 8.000 soldados llego a toda prisa
para tratar de impedir la retirada realista
hacia el Cuzco, envió a su caballería
(1.000 soldados) para evitar el
movimiento de tropas españolas hacia
fuera de la llanura de Junín. Los
españoles enviaron a su caballería de
1300 soldados para romper la barrera de
la caballería patriota que se aproximaba
y dar tiempo a Canterac para que retire a
su infantería de la llanura de Junín. La
Pampa de Junín era un terreno
pantanoso cerda del lago Junín y las
tropas patriotas estaban tratando de
organizarse para la batalla, cuando fueron golpeadas por la carga de la caballería
española y se retiraron por la confusión. Sin embargo, el mando español fue repelido
por un escuadrón de granaderos colombianos comandados por el inglés Felipe Braun,
logró formarse y dirigir el ataque a la retaguardia de la caballería española. El evento
inesperado obligó a la caballería española a abandonar las armas, retirarse y buscar
el apoyo de la infantería, que ya había abandonado la llanura. La batalla duró
aproximadamente una hora y se produjeron combates cuerpo a cuerpo con lanzas y
espadas (sables). Como había apenas caballerías en la batalla, las armas de fuego
no fueron muy utilizadas, por eso es también llamada como la "Batalla sin Humo".
CONSECUENCIAS DE LA BATALLA DE JUNÍN
A pesar de que esta batalla es considerada como una escaramuza, este
enfrentamiento militar engrandeció mucho la moral de los patriotas victoriosos, como
una primera victoria en el Perú. La retirada de las tropas de Canterac después de la
derrota de Junín fue implacable y condujo a deserción considerable de las tropas
realistas hacia el bando de los patriotas peruanos. Finalmente, el virrey del Perú, José
de la Serna e Hinojosa, tuvo que intervenir como comandante de las fuerzas
españolas para tratar de restablecer la moral. Philipp Otto Braun (Felipe Braun) se
convirtió en el "héroe de Junín."
Luego de la victoria en la batalla de Junín, los patriotas llegarían con más ánimos a la
batalla que pondría fin al gobierno realista en el Perú: La Batalla de Ayacucho. Bolívar
luego de liberar al Perú pondría en agenda conformar una alianza que se
llamaría Federación de los Andes la cual incluiría a las repúblicas que había ha
ayudado a liberarse del yugo español.

BATALLA DE AYACUCHO

Casi 300 años después de que Francisco Pizarro conquistara el Imperio Incaico, la
colonia fue suprimida para siempre desde el 9 de diciembre de 1824 en la batalla de
Ayacucho. El rey Fernando
VII se debilitó en Europa por
las revueltas ocurridas en
España, el levantamiento
logró asegurar la
independencia de Perú y el
resto de la América dominada
por España.
PRECEDENTES DE LA BATALLA DE AYACUCHO

Los primeros indicios de problemas para la Corona se produjeron en 1807, cuando


Napoleón empezó a propagarse en Europa central y occidental, empezó a
desestabilizar los regímenes de la Península Ibérica a Austria. Perú se mantuvo leal
al gobierno español en ese momento, dándose cuenta de que tendrían que manejarse
con gobernadores locales nombrados por el virrey del Perú José Fernando de
Abascal y Sousa. Mientras que la España escribió la nueva Constitución española de
1812 con la monarquía en el exilio, las pequeñas rebeliones fueron suprimidas 1811-
1815.

INICIO DE BATALLA DE AYACUCHO

En 1821, los movimientos independentistas en otras naciones se habían extendido


hasta el Perú. José de San Martín trajo refuerzos desde Chile, sintiéndose lo
suficientemente cómodos con los éxitos como para declarar la independencia del
Perú después de capturar partes de Lima el 12 de julio.

Mapa de la Batalla de Ayacucho. El


general José de la Serna – Virrey del
Perú después de derrocar a su
predecesor – marchó con su ejército en
persecución de los nacionalistas.
Sabiendo que sus soldados eran los
únicos que podían reunir refuerzos ya
que se habían negado a salir de España
desde 1820.
A medida que la administración colonial estalló en el caos hacia el final de 1823 –
Fernando logró poner de cabeza al Gobierno Constitucional – Bolívar sintió la
oportunidad de entrar en el Alto Perú al sur y envió a su segundo al mando, Antonio
José de Sucre, a atacar durante los meses de primavera.
Sucre, consciente de que no podía ganar una batalla basada en tácticas, obligó a su
ejército a retirarse cuando se encontró cara a cara con un ataque realista a principios
de diciembre. Reorganizo a sus soldados cerca de Ayacucho y se las arregló para
crear una batalla igualándose, los rebeldes sólo tenían unos 500 hombres menos que
su contraparte realista.
La Serna y los soldados que respaldan la dominación española marcharon en
dirección de Sucre y sus tropas el 9 de diciembre de 1824, perdieron el elemento
sorpresa en los momentos iniciales. Una pequeña colina en el lado del campo de
batalla permitió ver a Sucre al ejército realista obligándolos a atacar, permitiéndole
colocar sus tropas.
Sus hombres atacaron, el resto del ejército se deslizó en un intento de contrarrestar
el avance de los nacionalistas. Las unidades de Sucre, se movieron como un frente
cohesionado, capturando a de la Serna. La batalla había terminado, con más de 2
500 realistas muertos o heridos.
Esa tarde al terminar la batalla de Ayacucho, el líder en funciones José Canterac firmó
la capitulación de Ayacucho dando fin a la Guerra de la Independencia del Perú. En
España, el acto sería visto como una conspiración contra la corona.