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El mapa no es el territorio. ¿Cómo observas la realidad?

Esta frase es una de las presuposiciones de la PNL (Programación Neuro Lingüística) y fue acuñada por
Alfred Korzybski, cuya obra culminó en la fundación de la disciplina que llamó semántica general y proviene
de una historia que probablemente es falsa, aunque ayuda a explicar muy bien el concepto que hay detrás.
Parece ser que, durante la Primera Guerra Mundial, él y su tropa cayeron en un accidente del terreno que
no figuraba en los mapas lo cual tuvo consecuencias desastrosas.

Según Korzybsky los seres humanos están limitados en su conocimiento del mundo exterior por la
estructura de su sistema nervioso y la estructura de sus lenguas. Es decir, que la lengua y nuestra fisiología
limitan nuestro conocimiento del mundo.

Os quisiera poner un ejemplo de cómo la lengua puede influir en nuestra manera de pensar y de representar
la realidad. En castellano decimos “rueda pinchada”, sin embargo, en inglés se describe el mismo hecho de
una forma diferente “flat tire”, cuya traducción literal sería “rueda plana”. Es decir, en castellano se describe
la causa mientras que en inglés simplemente se describe el hecho que se observa, o sea, que la rueda está
desinflada, pero eso no implica necesariamente que esté pinchada. Y seguro que podríamos encontrar
muchos ejemplos como este que nos revelan que la estructura de una lengua nos determina, de una cierta
forma, nuestra manera de pensar y de construirnos una representación de la realidad, o sea nuestro mapa.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que nuestros sentidos reciben una cantidad tan brutal de estímulos
que, si no hubiera un cierto filtrado, nos colapsaríamos. Y si hay un filtrado significa que hay cosas que
seleccionamos y, en consecuencia, hay otras muchas que descartamos, aunque ese proceso sea muchas
veces inconsciente.

A continuación, os propongo que miréis con atención el siguiente vídeo. Es un test de atención.
¿Aceptáis el reto que se plantea en el vídeo? Los que ya no conozcáis lo podéis pasar.

¿Qué os ha parecido? ¿Sorprendente, ¿no?

También hay otros tipos de filtros que condicionan esa manera en que percibimos la realidad. Por
ejemplo:

a/ Filtros Bio-fisiológicos: Son aquellos que dependen de la fisiología particular de las personas. Es decir,
las diferentes calidades de visión, audición, mayor o menor sensibilidad al ambiente, etc. Por ejemplo, está
claro que un daltónico no percibe la misma realidad que el resto de las personas. O también es sabido que
el margen de frecuencias que es capaz de percibir el oído humano es diferente según la edad que tenemos.

b/ Culturales: La pertenencia a una determinada cultura, nos permite “observar” la realidad de una
determinada manera. Por ejemplo, eructar, en ciertas culturas no tiene el significado de “mala educación”
que tiene en la nuestra.

c/ Individuales: Cada uno de nosotros en función de nuestros aprendizajes, experiencias pasadas, valores
familiares, etc. reaccionamos frente al mundo de determinada manera. Por ejemplo, si en el pasado hemos
sido educados en un entorno en el que la disciplina es un valor fundamental, ante una indisciplina
reaccionaremos de una forma muy diferente que otra persona que se haya educado en otro tipo de entorno.

Consecuencias

Hemos visto que la capacidad de las personas para percibir la realidad del mundo es limitada. Sin
embargo, ello no significa que sea inválida, sino que es parcial. Y ello conlleva una serie de consecuencias.
La primera es que podemos aceptar que todos los mapas son igualmente válidos pues responden a una
percepción de la realidad, y para cada individuo es su realidad indiscutible. Ello conlleva un respeto mutuo
hacia los mapas mentales de todas las personas, por muy diferentes que sean entre sí.

La segunda es que no hay mapas buenos o malos, correctos o incorrectos, sino mapas más o
menos útiles. Cuanto más rico sea nuestro mapa, más opciones disponibles tendremos y más
probabilidades de conseguir nuestros retos y objetivos tendremos.

Permitirme que lo explique con una metáfora. Está claro que si tengo que moverme por un terreno y
dispongo sólo de un mapa con las carreteras me irá perfecto para ir con vehículo, pero no para viajar a pie
o en bicicleta. Mientras que si mi mapa, además de las carreteras incluye los caminos, y me informa sobre
la topografía del terreno me dará más posibilidades para desplazarme, porque podré escoger ir en vehículo,
bicicleta o coche. El mapa me dará más posibilidades de acción. No podríamos decir que el primer mapa
sea incorrecto, sino que es menos completo y, por lo tanto, menos útil que el segundo.

Aplicación a la vida cotidiana.

El conocer todo esto nos puede permitir entendernos y entender a los demás de una forma diferente.
Por ejemplo, cuando nos decimos: ”no entiendo cómo es posible que a esa persona haga,” es que estamos
interpretando el mundo desde nuestro mapa de la realidad y que pensamos que es el único posible. ¿Podría
haber otro mapa posible? ¿Cuál podría ser? ¿Es decir, podríamos llegar entender (aunque no lo
compartamos) qué es lo que lleva a la otra persona a pensar cómo piensa? ¿Qué nos aporta el hecho de
mirarlo como lo mira la otra persona? ¿Nos permite eso ampliar nuestro mapa?

Es muy probable esta mirada más amplia nos permita ver alguna posibilidad de acción que antes no
veíamos, o quizás nos aporte más serenidad para afrontar la situación, lo cual siempre es positivo, ¿No?