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EL MERCADER DE VENECIA.

Esta obra teatral nos pone un caso muy interesante por analizar, pero
primero daré una breve síntesis de lo que se trata la obra. Basilio, quien es
amigo de Antonio, pide a este que le preste 3 mil ducados, pues necesita
impresionar a la mujer que ama y debe presentarse ante ella de manera
muy acaudalada. Antonio quien es mercader veneciano acepta prestarle
el dinero a su amigo, sin embargo no tiene el dinero en ese momento, pues
lo tiene invertido en sus navíos, así que acuden con Shylock quien es un
usurero judío que tiene mucho dinero. Shylock al final acepta y estipulan en
el contrato que Antonio tiene que pagarle dentro de 3 meses la cantidad
acordado y si esto no sucediera así, entonces Shylock podrá cortar una libra
de carne del propio Antonio. Basilio conoce a Porcia, quien es la mujer que
ama y con quien debe casarse de acuerdo al testamento que el padre de
Porcia había dejado, sin embargo sucede que los barcos de Antonio
naufragan y el día del pago cada vez se acerca más. El día llega y Basilio y
Antonio van con el juez junto con Shylock quien reclama que se le pague lo
que se le debe o que pague con su carne Antonio, Porcia quien esta
disfrazada de abogada defiende a Antonio, y dice que el cumplimiento del
contrato debe de realizarse, él puede cortar la carne pero nada más,
Antonio no debe sangrar. Al final Shylock es sentenciado por el
incumplimiento del contrato y si no quiere ir a la cárcel, entonces debe
entregar sus riquezas. La mitad son para el Estado y la otra parte para
Antonio, quien lo perdona si él se convierte al cristianismo y concede sus
propiedades a su hija Jessica y a su esposo. El desenlace radica en que.

Analizando en concreto este caso, podríamos decir que es inexistente el


contrato desde el principio, pues sabemos que los elementos esenciales de
todo contrato es la voluntad (en este caso es consentimiento de las partes)
y el objeto mismo del contrato, y el objeto que existe en la naturaleza pero
que sin embargo se encuentra fuera del comercio, entonces podríamos
concluir que este es inexistente.

Aunque por otras razones podríamos decir que el contrato podría ser nulo,
pues este va contra el interés público y además viola derechos humanos.
Pero que sin embargo si pensamos que estamos en el siglo XVI en Venecia
no resultaría tan descabellado pensar que esto podría llegar a suceder.
Sin duda es una obra muy interesante por analizar que salió de una de las
mentes más ingeniosas de la historia, como lo fue William Shakespeare.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
“FACULTAD DE DERECHO”

EL MERCADER DE VENECIA.

Alumno: González García Emanuel


Materia: Sociedades Mercantiles
Profesor: Mendoza Hernández Sergio

MEXICO UNAM 2018

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