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GENERO, SEXO Y SEXUALIDAD

Al confundir el sexo con el género se identifican ciertos supuestos que repercuten


en una injustificada subordinación, como establecer, que al ser la mujer quien pare
a los hijos, es ella quien debe dedicarse a cuidarlos, estos supuestos restringen su
actividad al terreno doméstico, con una serie de secuelas que la limitan, mientras
que el varón, puede desenvolverse libremente en el ámbito público (INMUJERES,
2006). Todo esto ha influido en la forma en que concebimos cada uno de estos
conceptos.

Por esto es conveniente definir los conceptos que intervienen en todo este proceso,
en este caso específicamente, sexo, sexualidad y género explicando brevemente
sus relaciones; ya que son fenómenos bastante complejos que se involucran entre
sí, manteniendo elementos mutuamente excluyentes e incluyentes entre sí.

a) Sexo: Se refiere a la parte de las atribuciones fisiológicas y anatómicas, desde


el término biológico que esencialmente no es susceptible de cambio (Sosa, 2006).

b) La sexualidad. Entendida como el conjunto de actitudes y conductas


relacionadas con el hecho de ser varón o mujer, a través de los cuales expresamos
afectos y deseos. Es una manifestación cultural que aprendemos en la vida familiar
y social, se da en un contexto y en un tiempo determinado (Sosa, 2006).

La sexualidad tiene tres componentes básicos, el primero de ellos es el sexo o


componente biológico, que ha sido definido líneas arriba.

Otro componente es el social, que está dado por la cultura y el medio


socioeconómico donde se desarrollan las personas. Existen canales de
socialización de la sexualidad, los cuales son:

a. La familia: Es el medio en el que nacemos y comenzamos a recibir educación


acerca del sexo y la sexualidad.

b. El colegio o escuela: Forma en los alumnos modelos y normas de


comportamiento sexual.

c. Los grupos de amigos o pares: Contribuyen a la formación de creencias, actitudes


y comportamientos relacionados con la sexualidad.

d. La religion: Representa valores morales que influyen en las actitudes hacia la


sexualidad de los creyentes.

e. Los medios de comunicación social: Los medios desvirtúan la sexualidad,


mediante:

a) La pornografía o manejo comercial y vulgar de la sexualidad.


b) Los estereotipos sexuales o creencias generalizadas de un grupo cultural
respecto a cómo deben ser y comportarse hombres y mujeres.

f. Las Leyes: Son las normas que definen y sancionan ciertas conductas
relacionadas con la sexualidad.

De acuerdo a la referencia citada por el Instituto Nacional de las Mujeres, 2006, la


identidad sexual comprende:

a. La identidad de género: Es el conjunto de representaciones físicas y


psicológicas, que corresponden al sentimiento de pertenencia al sexo
femenino o masculino. Sin embargo, el género no se deriva mecánicamente
de la anatomía sexual o de las funciones reproductivas, si no que está
constituido por el conjunto de saberes que adjudica significados a las
diferencias corporales asociadas a los órganos sexuales y a los roles
reproductivos.

b. El rol de género: Es el comportamiento masculino o femenino expresado de


acuerdo a costumbres y normas de la sociedad. Es todo lo que la persona
hace o dice para indicar a sí mismo y a otros, el grado en el que se es hombre
o mujer.

c. La orientación o preferencia sexual: Es el sexo frente al cual se siente


atracción. Se puede sentir placer o erotizar con una persona del mismo sexo,
del otro sexo, o hacia ambos sexos indistintamente.

c) Género.

Entendido como el conjunto de construcciones sociales que diferencian a los seres


humanos en hombres y mujeres, mientras que como categoría de análisis se utiliza
para identificar las características socialmente construidas que definen y relacionan
los ámbitos del ser y quehacer femeninos y masculinos dentro de contextos
específicos (Aguilar y Mayén, 2007).

El género se representa como una construcción simbólica que, por lo tanto puede
transformarse. Se trata de una categoría cultural que diferencia las actividades entre
varones y mujeres y que construye a partir de lo que socialmente se considera que
debe ser un hombre y lo que debe ser una mujer, es decir, refleja de manera global
en todos sus miembros una serie de construcciones sociales que diferencian a unos
de otros (INMUJERES, 2006).
La identidad de género se adquiere por un proceso en el que los niños y niñas desde
muy temprana edad van siendo formados para el desempeño de aquellos roles
asignados socialmente, a fin de que respondan a los comportamientos esperados;
a este proceso se le llama socialización de género y tiene gran relevancia en la vida
escolar y familiar. La perspectiva de género es una actitud de la vida en que los
hombres y mujeres se complementan según el contexto en el que se desenvuelven
(INMUJERES, 2006).

Existen en las sociedades muchas formas de establecer diferencias entre las


personas, siendo la más común la división por género. Esta categoría empleada
desde inicios de la humanidad tiene como fundamento la repartición natural de roles;
así mientras a la mujer se le asignan roles reproductivos, al varón se asignan roles
comunitarios y productivos.

De esta manera, existe de forma natural en nuestra sociedad una inequidad


entre varones y mujeres, esta inequidad está sustentada en costumbres y
creencias sobre los roles que corresponden a cada sexo.

Sexualidad responsable
¿Cómo empieza la sexualidad en la adolescencia?
Generalmente en la pubertad o en la adolescencia las personas empiezan con una
necesidad de experimentar su sexualidad. Tienen fantasías sexuales, empiezan
con la masturbación y a tener relaciones de pareja con otras personas.

Aquí es cuando generalmente se define las preferencias sexuales y orientación


sexual del adolescente aunque pueden surgir muchas dudas, confusiones y
angustias por encajar en un perfil social.

Primeras relaciones de pareja


Aquí es cuando inicia el contacto físico usualmente con personas de su misma edad.
Empiezan los primeros besos, las primeras caricias y las relaciones sexuales.
En la adolescencia estos encuentros sociales son más esporádicos ya que rara vez
se consigue una pareja estable a esta edad.

Responsabilidad sexual
Cuando un adolescente comienza a descubrir su sexualidad y las dudas invaden su
cabeza, puede recurrir a otras personas, a libros o al internet para buscar sus
respuestas. Sin embargo, no en todos lados se encuentra la información acertada y
pueden guiar al adolescente por caminos incorrectos en la toma de decisiones de
su sexualidad.

Ser responsable sexualmente no significa no tener relaciones sexuales o


abstenerse hasta el matrimonio. Ser responsable significa ir de acuerdo a tus
principios y tomar decisiones que no afecten tu futuro.
Las relaciones sexuales
Una de las decisiones más importantes de la sexualidad en la adolescencia es sobre
con quién, cuándo, cómo y dónde tener relaciones sexuales.

¿Con quién?
La persona que elijas debe ser alguien que sepas que no te va a lastimar y te
respeta. Alguien que puede respetar tus preferencias sexuales.

¿Cuándo?
No hay un momento preciso, sólo debes de saber que es mejor hacerlo cuando
estés seguro y preparado. Haz que tu primera vez sea un momento agradable y
satisfactorio y con alguien que quieras. No dejes que nadie te presione para hacer
algo que no quieres.

¿Cómo?
La respuesta a cómo tener relaciones sexuales es: con protección. Es
importante utilizar por lo menos un método anticonceptivo para protegerte
contra las enfermedades de transmisión sexual y prevenir un embarazo no
deseado. No olvides que el sexo oral y anal también pueden causar enfermedades
de transmisión sexual.

¿Dónde?
Para tener relaciones sexuales es mejor hacer en un lugar donde estés cómodo,
que esté limpio y que tú y tu pareja se sientan tranquilos para poder disfrutar del
momento.

Disfrutar de la sexualidad en tu adolescencia depende de las decisiones que


tomes. Haz cosas de las cuales no te vayas a arrepentir en el futuro.