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¿Qué indicadores son clave para combatir

el fraude electrónico?
Por: Christopher Holloway | abril 18, 2018

Administrar el riesgo de fraude se ha convertido en un desafío crítico y fundamental, que se


vuelve más urgente conforme pasa el tiempo, este afecta principalmente a comerciantes
electrónicos. De acuerdo con el estudio Explorando el impacto financiero del fraude en
un mundo digital, realizado por Javelin Strategy Research, dichos comerciantes gastaron,
en promedio, casi $4.2 millones de dólares más en 2017, es decir un alza anual del 13%.

No obstante, el fraude electrónico también puede tener un efecto corrosivo mucho más allá
del impacto en los resultados de una empresa, ya que pueden afectar su crecimiento y metas
de negocio. En ese sentido, el 53% de los ejecutivos de finanzas de comercio electrónico
informaron que el riesgo de fraude había interferido en sus esfuerzos para desarrollar
nuevos productos o servicios en 2017. Asimismo, dijeron que el costo combinado de las
pérdidas por fraude y la inversión en nuevas tecnologías para combatirlo redujeron la
inversión en mejor talento, investigación o capacitación: componentes imprescindibles para
mantener una ventaja competitiva e impulsar la innovación necesaria para sostener el
crecimiento de la compañía.

No se gestiona lo que no se ha medido


Según explica Tom Byrnes, Chief Marketing Officer de Vesta Corporation, compañía
especializada en soluciones integrales para eliminar los riesgos asociados con pagos
electrónicos, los profesionales del eCommerce pueden comenzar por monitorear puntos de
datos específicos para medir sus sistemas actuales de mitigación de riesgos. Dado que hay
muchos indicadores de rendimiento posibles, es esencial identificar dos o tres indicadores
clave que afecten el rendimiento general del programa, como:

 Tasa de ataque: medición de intentos concentrados de fraude que resultan en altas


tasas de declive
 Tasa de aprobación/denegación: medición de resultados de decisiones de
autorizaciones bancarias, sistemas de fraude o revisiones de pedidos.
 Tasa de conversión: medición del porcentaje de pedidos exitosos compensados y
enviados
 Tasa de contracargo: medición de contracargos por tasas de proveedor de cuenta
mercantil (MAP por sus siglas en inglés) frente a tasas de ejecución; porcentaje de
pedidos; cantidades en dólares; y número de transacciones afectadas.

Los comerciantes también deberían realizar el seguimiento de estas métricas por canal (por
ejemplo, comprar en línea y recoger en la tienda versus ventas tradicionales en línea) y tipo
de producto (físico o digital) para obtener una visión más profunda de las áreas de riesgo.
También se pueden usar para
monitorear y anticipar picos de fraude potencialmente estacionales o dependientes del
tiempo.

Riesgos y oportunidades
“Una vez que se han seleccionado los KPI, controlarlos debería convertirse en un ejercicio
regular, con
rendimientos que impulsen las decisiones comerciales. Ello traerá beneficios de largo plazo
para los comerciantes”, explica Byrnes, quien agrega los siguientes ejemplos:

 Que las decisiones comerciales se relacionen con las tendencias.


 Recibir alertas sobre problemas y desafíos emergentes a medida que se desarrollan,
en lugar de
hacerlo después de que hayan causado una interrupción.
 Tomar decisiones estratégicas basadas en análisis de datos y rendimientos que darán
lugar a la planificación presupuestaria, contratación y expansión.
 Monitoreo del desempeño general de sistemas clave y proveedores externos.

Pero los KPI no son la fórmula mágica de la optimización inmediata. Según el experto,
existen desafíos en el uso de estos cuando se les malinterpreta, o cuando no se les ubica en
el contexto correcto, o bien, no tienen una alineación operacional con los objetivos
comerciales estratégicos. Recolectar demasiados datos puede dificultar la interpretación de
la información, del mismo modo que centrarse en las microvistas puede degradar el proceso
general de toma de decisiones empresariales. Ver demasiados KPI también puede
complicar demasiado el valor de cualquier métrica a través del temido fenómeno de
“parálisis del análisis” y producir resultados no deseados.

Seleccionar los KPI correctos


Según explica el experto, a pesar de estos desafíos, las métricas correctas pueden ayudar a
los comerciantes digitales a anticipar y responder al cambio constante de los ciclos de
mercado y producto. Enraizado en el entendimiento de que el universo de los modelos de
KPI es casi infinito, los comerciantes deben seleccionar aquellos que respalden su
capacidad para tomar decisiones informadas tanto sobre los aspectos internos, como sobre
las fuerzas externas que influyen en sus tendencias, necesidades y prácticas comerciales.

Las métricas que capturan el estado actual de una empresa son esenciales, pero los
minoristas electrónicos también deberían establecer una visión clara de los objetivos de
mejora del rendimiento que les permita evaluar (y delinear) competidores, proveedores,
fuerzas externas y tendencias cuando evalúan algunas en los niveles de rendimiento. Estos
KPI, extraídos de un conjunto básico estándar de mediciones operativas, deberían permitir a
los comerciantes de comercio electrónico anticipar los cambios en el tiempo para
realizarlos.

Aprovechando herramientas para combatir el fraude


Como saben los minoristas de comercio electrónico, el cambio es constante y perturbador,
con nuevos productos, servicios y soluciones que emergen continuamente en el mercado.
Mientras tanto, la amenaza y los costos del fraude de pagos sólo aumentan en volumen y
complejidad. El estafador de hoy en día está siempre un paso por delante del comerciante,
experimentando contra las últimas tecnologías para encontrar cualquier brecha explotable
que permita la actividad delictiva.

En un mercado cada vez más competitivo, los comerciantes deben centrarse


simultáneamente en los KPI
correctos y administrar activamente sus operaciones de fraude. Sin embargo, con
demasiada frecuencia, los
minoristas se consumen con la innovación para cumplir con las cambiantes expectativas de
los clientes y
desarrollar nuevas estrategias para hacer crecer su negocio, dejando poco tiempo para
concentrarse en la
gestión del fraude. Una solución de fraude subcontratada puede eliminar la carga del fraude
y las pérdidas de contracargo, al mismo tiempo que brinda a los comerciantes los datos
necesarios para identificar y rastrear los principales KPI para su negocio.

“Con las medidas correctas y el proveedor de fraudes implementado, los comerciantes de


hoy pueden estar
seguros de que sus ingresos obtenidos con tanto esfuerzo estarán seguros y disponibles para
invertir en
crecimiento e innovación en el futuro”, concluye Byrnes.