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Cultura, poder

y desarrollo
Ivy Jacaranda Jasso Martínez
Coordinadora
Coordinadora
Ivy Jacaranda Jasso Martínez

Comité Editorial
Alex Ricardo Caldera Ortega, Lorena del Carmen Álvarez
Castañón, Jacobo Herrera González, Alejandro Martínez de
la Rosa, Felipe Canuto Castillo, Rubén Ramírez Arellano,
Jesica María Vega Zayas, Alejandro Klein Caballero, Ángel
Serrano Sánchez, Luis Fernando Macías García, Juan Antonio
Rodríguez González, Aurea Valerdi González, José Luis
Coronado Ramírez, Gustavo Garabito Ballesteros, Daniel
Tagle Zamora, Demetrio Feria Arroyo, Mónica Elivier Sánchez
González, José Antonio Espinal Betazo, Maricruz Romero
Ugalde, Armando Chaguaceda, Tarik Torres Mojica, María
Gabriela Luna Lara, Víctor Hernández Vaca, Eloy Mosqueda

Jasso Martínez, Ivy Jacaranda. (Coord). Cultura, poder


y desarrollo. Territorios en movimiento. Guanajuato:
Universidad de Guanajuato, campus León; División de
Ciencias Sociales y Humanidades. 2017.
ISBN: 978-607-441-466-0

Diseño Editorial:
Rosa María Santos Bernal, Rocío Díaz Montañez,
Juan Luis Montoya Acevez.
Agradecimientos
Los textos que integran este libro son las ponencias presentadas en la 3ª Bie-
nal Internacional Territorios en Movimiento “Cultura, Poder y Desarrollo”
2016, y que fueron elegidas por los coordinadores de cada mesa de trabajo
por su aporte a la discusión actual en los diferentes ámbitos de las Ciencias
Sociales y Humanas.
En el año 2015 se empezó a gestar la 3ª Bienal Internacional Territorios en
Movimiento y fue entonces que el apoyo de diferentes instancias de la Uni-
versidad de Guanajuato se conjuntaron para ver concretado este proyecto en
agosto del año 2016.
La 3ª Bienal fue parcialmente financiada por el seminario “Cambio y diná-
micas sociales emergentes en América Latina: Gobernabilidad, Ciudadanía y
Desarrollo Local” (UGTO), coordinado por el Dr. Alex Ricardo Caldera Or-
tega, quien desde el año 2014 ha estado impulsando este proyecto como una
propuesta que fortalezca a la División de Ciencias Sociales y Humanidades,
sus programas, sus estudiantes y profesores. Sin su iniciativa y entusiasmo
constante proyectos como la Bienal no serían posibles.
Agradecemos el invaluable apoyo del Dr. Luis Felipe Guerrero Agripino,
Rector General de la Universidad de Guanajuato, quien desde el inicio creyó
en este proyecto y mostró gran sensibilidad para fortalecer estos espacios
de discusión. De la misma forma un agradecimiento sincero al Dr. Carlos
Hidalgo Valadez, Rector del Campus León, por su apertura y apoyo total a la
realización de esta propuesta académica que trata de visibilizar a la División
en la región y el país.
La 3ª Bienal tiene una deuda con el Director de la División, el Dr. Luis Fer-
nando García Macías quien apoyó este encuentro académico, y puso a dispo-
sición recursos humanos y financieros así como la infraestructura necesaria
para su realización. Un reconocimiento especial a los directores de los tres
departamentos que conforman a la División, quienes apoyaron de forma com-
prometida las actividades y retos de esta 3ª Bienal.
Este proyecto no hubiera sido posible sin el apoyo de la comunidad universi-
taria, de los colegas investigadores, el personal administrativo, y por supues-
to, los estudiantes de las licenciaturas y posgrados de la División de Ciencias
Sociales y Humanidades, Campus León. A todos ellos un elocuente agrade-
cimiento.

Comité Organizador de la 3ª Bienal Internacional Territorios en Movimiento


“Cultura, Poder y Desarrollo”
presentación
Los textos que integran el presente libro son el resultado de la Convocatoria
realizada a inicios del año 2016 por la División de Ciencias Sociales y Huma-
nidades, Campus León para participar en la 3ª Bienal Internacional Territorios
en Movimiento “Cultura, Poder y Desarrollo” y que se realizó del 24 al 26 de
agosto de ese año en la ciudad de León, Guanajuato, México.
Los textos que conforman el presente libro, y que se dividen en 14 áreas temá-
ticas, fueron elegidos y revisados por investigadores especialistas en el área,
quienes fueron además los coordinadores de las mesas de trabajo. Es entonces
que los textos, que ahora se encuentran en formato de capítulos, fueron ex-
puestos y discutidos por sus autores durante la 3ª Bienal.
Después de que en 2012 y 2014 se realizaron las anteriores ediciones de la
Bienal, consideramos que era necesario dar continuidad a las reflexiones y
debates académicos desde el Bajío mexicano. En su 3a edición propusimos
que la Bienal tuviera como objetivo continuar con la discusión de resulta-
dos de investigación y el debate teórico en las diferentes disciplinas de las
Ciencias Sociales y Humanidades. Decidimos orientar la discusión bajo tres
líneas transversales que abarcaran un reflexión más amplia: Cultura, Poder y
Desarrollo.
Así, llamamos la atención sobre los aspectos culturales que influyen y dan
sentido al desarrollo, y que se encuentran a su vez atravesados por relaciones
de poder. Consideramos que en la actualidad, el territorio debe ser abordado
para su estudio desde una perspectiva centrada en lo local, pero con impli-
caciones directas en la formulación de políticas públicas y privilegiando la
acción social en vinculación con los ámbitos regionales, nacionales e inter-
nacionales.
La necesidad de generar polos académicos de discusión es prioridad en nues-
tro presente, ya que en estos polos podemos acercarnos a los análisis más
profundos y completos de la realidad. Es entonces que este tipo de concentra-
ción de investigadores puede ser una fortaleza para conocer ampliamente las
problemáticas que vivimos y ante las cuales debemos prepararnos y conocer
para incidir. Estos polos académicos igualmente permiten dar proyección a
los programas educativos que los sustentan y que en el futuro proveerán de
personas capacitadas y habilitadas para este tipo de análisis y brindar atención
adecuada.
Es importante mencionar que es nuestra finalidad posicionar, a partir de estos
espacios de discusión, la investigación que se realiza en esta región y visibi-
lizar las relaciones que se establece con otros espacios en el país y el mundo.
En este sentido, estamos convencidos que la investigación debe ser pertinente
con su entorno inmediato y ofrecer, por lo menos, conocimiento científico
sustentado que ayude a la toma de decisiones.

 Este tipo de espacios también tiene la finalidad de proporcionar a los estu-


diantes, en este caso de la Universidad de Guanajuato, una experiencia aca-
démica completa al escuchar a especialistas y generar interacción y discusión
acerca de los conocimientos más recientes en las áreas de ciencias sociales y
humanidades. Esto contribuye a que nuestros estudiantes se involucren desde
los primeros semestres en el ámbito de la investigación y el debate científico.
Pero además ayuda a que los jóvenes identifiquen las diferentes formas en que
el conocimiento puede lograr un impacto en la sociedad a partir de la acción
social.

En este sentido, la 3ª Bienal se propuso abrir las puertas a la sociedad leone-


sa interesada en conocer más acerca de las diferentes dimensiones en que el
territorio y las diversas dinámicas que lo atraviesan se experimentan. Esto se
relaciona con el compromiso que busca atender la Universidad de Guanajuato
con la sociedad, como es el de generar conocimiento pertinente de las proble-
máticas actuales.

En esta 3ª edición se presentaron más de 100 ponencias por investigadores


y especialistas de más de 34 instituciones educativas, centros de investiga-
ción y asociaciones civiles de los estados de Chiapas, Veracruz, San Luis
Potosí, Ciudad de México, Puebla, Quintana Roo, Jalisco, Campeche, So-
nora, Aguascalientes, Estado de México, Querétaro, Michoacán, Chihuahua,
Nuevo León, Yucatán, Guanajuato y de otros países como Colombia, España
y Estados Unidos.
Esperamos que la contribución actual al conocimiento rinda frutos en los es-
pacios (ciudades, barrios, municipios, regiones) que más lo requieren y que
sirva este libro de inspiración para atender aquellos vacíos y fallas que puedan
identificarse.

Dra. Ivy Jacaranda Jasso Martínez


Coordindora general de la 3ª Bienal Internacional Territorios en Movimiento
“Cultura, Poder y Desarrollo”
León, Guanajuato a 16 de noviembre de 2016
índice
CAPÍTuLO I
Tecnología e innovación para la sostenibilidad de las
ciudades inteligentes 18
Coordinadores
Lorena del Carmen Álvarez Castañón
José Luis Coronado Ramírez
Juan Antonio Rodríguez González

Innovación social en México. Apuntes para una reflexión teórica


Juan Manuel Godínez Flores
20
Territorio, identidad y movilidad en los ciudadanos de Celaya: 31
diagnóstico desde una perspectiva del geo-marketing
Emigdio Larios-Gómez
Miriam Reyes Tovar

Movilidad motorizada e infraestructuras de transporte en 60


Culiacán: una situación entrópica
Mario Guadalupe González Pérez

Percepción de calidad en los servicios públicos: 78


el sistema integrado de transporte en León, Guanajuato
Emmanuel Sánchez López

Brecha tecnológica en Quintana Roo: el caso de la anacrónica 102


infraestructura tecnológica de la Zona Maya como barrera
para su desarrollo
Oscar Reyes Maya
Ramón Pérez García
Dorian Uc

El rol de las KIBS en la economía de Guanajuato


María de Lourdes Cárcamo-Solís
118
Lorena del Carmen Álvarez-Castañón
Judith Banda-Guzmán

TIC’s para el desarrollo sostenible de destinos turísticos 136


inteligentes en el estado de Guanajuato
Mónica Isabel Mejía Rocha
Rafael Guerrero Rodríguez
CAPÍTuLO II
ESTRATEGIAS EMPRESARIALES DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ
EN MÉXICO 153
Coordinadores
Lorena del Carmen Álvarez Castañón
Juan Antonio Rodríguez González
Jose Antonio Espinal Betanzo

Los clústers de la industria automotriz en México.


Entre las ventajas competitivas y relaciones laborales 155
basadas en el control corporativo
Arnulfo Arteaga García
Carlos A. Álvarez de la Rosa
Carlos Ramos Hernández

Productores locales para la industria automotriz en el estado 176


de Guanajuato: desafíos relacionados con la calidad y la
productividad
Omar Jair Purata Sifuentes
Ramón Navarrete Reynoso
Francisco Nicolás Escobar Tovar

CAPÍTuLO III
GOBIERNO Y SOCIEDAD EN LA GESTIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Y LOS RECURSOS NATURALES 190
Coordinadores
Alex Ricardo Caldera Ortega
Daniel Tagle Zamora

La redefinición de las relaciones intergubernamentales en 192


Guanajuato y el desarrollo. Municipios, federación y
estado en competencia, 2000-2016
Luis Miguel Rionda
Jorge Arturo Hernández

La responsabilidad ambiental. Su configuración en la 216


legislación de la materia en el estado de San Luis Potosí
Héctor Omar Turrubiates Flores
Marco Iván Vargas Cuéllar
Sergio Arcos Moreno
Políticas ambientales, tensiones y percepciones de la 234
naturaleza en la costa nahua de Michoacán
David Figueroa Serrano

La disputa por el destino del Área Natural Protegida de Yum 248


Balam-Holbox
Daniel Rojas Navarrete
Lidia Ivonne Blásquez Martínez

La Ciénega de Chapala y sus retos ambientales y sociales. 272


Aproximaciones teórico metodológicas desde el estado de la
cuestión
Josefina Vivar Arenas

Economía Solidaria y Ecologismo en Jardines de la Mintzita. 286


Asentamiento irregular en conflicto con una ANP en Morelia, Mich.
Karla Ávila Carreón
Josefina Cendejas Guízar

El distintivo “S”, reconocimiento al compromiso sustentable del 312


sector hotelero. Un breve análisis para la ciudad de Guanajuato
Alicia Osorio García
Diana del Consuelo Caldera González

Análisis de Huella Hídrica y Costo Beneficio para la Gestión Hídrica 324


del Territorio
Ricardo Ontiveros Enríquez

Hacia la gobernanza climática en el Estado de México: Mecanismos 338


de adaptación institucional para el mediano plazo en el contexto
de cambio climático
José Clemente Rueda Abad
Jorge Alberto Escandón Calderón
Liliana López Morales

Análisis de la plataforma legal que garantice la seguridad 359


alimentaria y nutricional: Un análisis desde las políticas
públicas
Rebeca Monroy Torres
Ana Karen Medina Jiménez
Alex Ricardo Caldera Ortega
El nuevo extensionismo rural mexicano y su papel en la gestión 372
del desarrollo territorial
Lorenzo Alejandro López Barbosa
Susana Cepeda Islas

Sustentabilidad y Megaproyectos: los impactos sociales en la 390


Sierra Norte del Estado de Puebla
Pablo Sigfrido Corte Cruz
Yazmin Yolanda Sandoval García

CAPÍTuLO IV
MIGRACIÓN INTERNA E INTERNACIONAL
Coordinadores
404
Rubén Ramírez Arellano
Ángel Serrano Sánchez

Perspectivas migratorias internacionales de estudiantes 406


del bachillerato de San Francisco Tetlanohcan, Tlaxcala
María Martina Dimas Bolaños
Benito Ramírez-Valverde

El proceso migratorio y la construcción de lo juvenil en la 419


comunidad otomí de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León
Luis Fernando García Álvarez

Género de la jefatura familiar en hogares que aportan 439


migrantes y su relación con la inseguridad alimentaria.
Caso de San Miguel Cosahuatla, Puebla
José Luis Carmona Silva
Juan Alberto Paredes Sánchez
Benito Ramírez Valverde

El impacto de la migración internacional en el desarrollo 456


económico y social del Sur de Guanajuato: estudio en dos
comunidades rurales de Salvatierra
Marilu León Andrade
Alejandro Ortega Hernández
Rocío Rosas Vargas
CAPÍTuLO V
VULNERABILIDAD, VIOLENCIA Y CONDUCTAS DE RIESGO
Coordinadores
471
Jacobo Herrera Rodríguez
Jesica María Vega Zayas

Vulnerabilidad femenina por disolución conyugal o concubinal 473


en Plan de Ayala, Municipio de Tihuatlán, Veracruz
Alina Ramírez García
Alba H. González Reyes

Abordar el maltrato infantil: Avatares de un estudio 486


antropológico en Xalapa, Veracruz
Soledad de León Torres

La violencia de género desde un enfoque filosófico-feminista 503


Karla Jhoana Núñez Sandoval

Mala gobernanza como contexto de la vulnerabilidad y 516


violencia. La política de “bloqueo” como recurso de los pobres
Julio Ulises Morales López

Calidad de vida: Una apreciación diagnóstica sobre las y los 536


Adultos Mayores en León, Guanajuato
Andrea Sámano Paz

Conducta antisocial y violencia estructural en León, 551


Guanajuato: Hallazgos y discusiones
Jacobo Herrera Rodríguez
Jesica María Vega Zayas
Ana-María Chávez-Hernández

En las orillas del asfalto: identidades juveniles en una colonia 562


popular del municipio de los Reyes La Paz, Estado de México
Aurora Zavala Caudillo

Rastreando los impactos de las expresiones socioculturales 573


del narcotráfico en las perspectivas juveniles
Marcos J. Estrada Ruiz

El semáforo de alerta volcánica 587


y la comunicación en zonas vulnerables
Joana Galindo Márquez
La reconceptualización de la seguridad en un contexto de 606
violencia como una forma de supervivencia. Caso Tierra Caliente,
Michoacán
Araceli Uribe Velasco

CAPÍTuLO VI
TRAYECTORIAS Y TRANSICIONES JUVENILES EN CONTEXTOS
DE DESIGUALDAD 625
Coordinador
Gustavo Garabito Ballesteros

La educación como factor de segregación urbana en la Zona 627


Metropolitana de León (ZML), Guanajuato
José Luis Coronado Ramírez

Programas de salud y alimentación en Guanajuato, para los y 648


las adolescentes: Un análisis desde el Marco legal
Rebeca Monroy Torres
Graciela de Jesús González Valadez
Jaime Naves Sánchez

Influencias de la cultura corporativa en los trabajadores 665


Cinemex de Guanajuato capital
Manuel Saúl Reyna Macías

La figura de sociedad por acciones simplificadas como medio para 676


el emprendimiento del joven profesionista
Sergio Arcos Moreno
Alejandro Gutiérrez Hernández
Héctor Omar Turrubiates Flores

El programa de tutorías de la UAMZH como estrategia de apoyo 693


para la futura inserción de los estudiantes al mercado laboral
Griselda Meraz Acevedo
Irma B. Suárez Rodríguez
Alejandro Gutiérrez Hernández

Tendencias de investigación en torno a trayectorias y transiciones 712


juveniles en contextos de desigualdad en América Latina
Gustavo Garabito Ballesteros
CAPÍTuLO VII
TRABAJO DE MUJERES (Y HOMBRES). REZAGOS, RETOS,
DESAFÍOS
734
Coordinadora
María Aurea Valerdi González

Precariedad laboral y escaso desarrollo: 736


Mujeres en la Zona Metropolitana Guadalajara (ZMG): una
aproximación cualitativa
Macarena Orozco Martínez

Trabajo femenino, trabajo sexual e identidades de género en la 753


agricultura comercial en la región de Zamora-Jacona, Michoacán
Eduardo Santiago Nabor

Reconversión de la producción frutícola para la creación de 765


fuentes de trabajo en San Pedro Nexicho, Santa Catarina Ixtepeji,
Ixtlán, Oaxaca
Denisse Bibiana Hernández Quevedo
Pedro Benito Bautista
Nelly Arellanes Juárez

El trabajo de las mujeres en Guanajuato. Contrastes desde los 785


datos oficiales
María Áurea Valerdi González

Gestión de una red comunitaria para la generación 797


de autoempleo mediante el aprovechamiento de recursos
frutícolas en dos comunidades de la sierra Norte de Oaxaca
Magdalena Martínez Monterroza
Pedro Benito Bautista
Nelly Arellanes Juárez

CAPÍTuLO VIII
TRADICIONES EN MOVIMIENTO. DINÁMICAS EMERGENTES
EN LAS PRÁCTICAS CULTURALES 817
CoordinadorES
Alejandro Martínez de la Rosa
Víctor Hernández Vaca
Felipe Canuto Castillo
La migración purépecha a la zona urbana de La Piedad, 819
Michoacán
Alejandro Martínez Flores
Antonio Salgado Gómez

Deterioro de la lectura simbólica del espacio público 837


tradicional frente a las lecturas propuestas desde espacios
urbanos periféricos
Mauricio Velasco Ávalos

Fiestas de la tradición constructiva en la vivienda p´urhépecha


Claudia Hernández Barriga
853
Verónica de la Cruz Zamora Ayala
Gloria Cardona Benavides

Las músicas populares:


estudio histórico de su transformación en el México moderno 869
Alejandro Mercado Villalobos

Prácticas de consumo de jóvenes en la Ciudad de México: entre 884


la economía y la cultura
Estefania Carolina Ortega Morales

Nuevas generaciones culturales en Cholul: efectos de la 901


conurbación con la ciudad de Mérida
Luis Carlos Sierra Ávila
Miguel Ángel Bote Escobar

CAPÍTuLO IX
ARTE, CULTURA Y SOCIEDAD
Coordinador 918
Tarik Torres Mojica

Imágenes de la fe. Significado sociocultural de las imágenes de la 920


Virgen de Guadalupe en calles de la ciudad de San Luis Potosí en la
actualidad
José Guadalupe Rivera González

Artesanías y mercado artesanal 938


Vanessa Freitag
Perla Shiomara del Carpio Ovando
María Aurea Valerdi González
“Al mal le viste el mundo con las deslumbradoras galas 953
del bien” de EL OLIMPO DEL SABIO INSTRUIDO DE LA NATURALEZA,
de Francisco Garau
María Guevara Sanginés
Monserrat Aizpuru Cruces
966
Los procesos creativos en el devenir de la formación del concepto
de cultura simbólica
Guadalupe de la Cruz Aguilar Salmerón

CAPÍTuLO X
PROCESOS DE CIUDADANIZACIÓN, DES-CIUDADANIZACIÓN Y
RECIUDADANIZACIÓN EN MÉXICO Y AMÉRICA LATINA
983
CoordinadorES
Alejandro Klein Caballero
Mónica Elivier Sánchez González

Las coaliciones promotoras y los grandes proyectos urbanos en la 985


Ciudad de México
Mario Ramírez Chávez

La ciudadanía móvil como espacio de ciudadanización: los casos de 1003


los jóvenes de Oaxaca y los inmigrantes peruanos y argentinos en
la Ciudad de México: 2000-2015
Joselito Fernández-Tapia
Luis Antonio Fernández-Tapia

Ciudadanía, clase social y clientelismo en el sureste de México


Ubaldo Dzib Can
1024
Luis Armando Pérez Dzul

Región Costa Sur de Jalisco ¿Desarrollo Territorial Rural? 1044


Víctor Manuel Castillo Girón
Luz Orieta Rodríguez González
Suhey Ayala Ramírez

Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en el estado de 1063


Guanajuato. Un motor para la participación ciudadana
Ricardo Peredo Barrientos
Diana del Consuelo Caldera González
El vaiven ciudadanización-desciudadanización en los adultos 1082
mayores en la sociedad mexicana
Alejandro Klein Caballero
Marcela Ávila Eggleton

Representaciones sociales de víctima y su relación con ejercicios 1103


de participación y liderazgo de una mesa de participación
de víctimas del Valle del Cauca, Colombia
Lina Marcela Quiceno

CAPÍTuLO XI
MEMORIA Y OLVIDO: PASADOS, SILENCIOS, DEUDAS Y OLVIDOS
EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA SOCIAL 1118
CoordinadorES
Mónica Elivier Sánchez González
Luis Fernando Macías García

Género y violencia en contextos universitarios: 1120


la memoria como visibilización, aprendizaje y reconstrucción
Norma Angélica Gómez Méndez

Desplazamientos de las formas de representación de la muerte en el 1137


advenimiento de una sociedad que envejece; escandaloso ascenso de
una memoria emancipatoria de los adultos mayores
Ana María Chávez Hernández
Alejandro Klein Caballero
Luis Fernando Macías García

<<Inscripciones de lo presente y lo ausente>> Consideraciones en 1155


torno a la memoria desde la fenomenología social de Alfred Schütz
y la hermenéutica de la condición histórica de Paul Ricoeur
Diego Eduardo Guzmán Sandoval

Memorias del dolor: problematizacIÓn sobre el cuerpo, las heridas 1173


y las resonancias sociales
Mónica Elivier Sánchez González
Juan Gerardo García Dobarganes

La memoria, territorio entre justicia e injusticia de los desaparecidos 1196


Carlos Montalvo Martínez
La construcción social de la memoria colectiva y el espacio. el caso 1211
de San Miguel Carrillo
Lorena Erika Osorio Franco

Recuperación de la memoria histórica en las comunidades rurales 1235


de El Palmar de Guadalupe, Pachuquilla, El Zapote y Agua Dulce.
Municipio de Malinalco, Estado de México
Mariel Carpio Szymanski

CAPÍTuLO XII
RELIGIÓN, FORMAS RELIGIOSAS Y NUEVOS TERRITORIOS
DE LO RELIGIOSO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 1253
Coordinadores
Demetrio Feria Arroyo
Eloy Mosqueda

Lo público-privado en el cambio religioso. 1255


Bautistas y género en una comunidad tzeltal
Susie Morales Moreno

Transformaciones en la identidad religiosa desde el proceso 1269


de secularización: el caso del metal prehispánico
Alejandra Escamilla Rodríguez

El futbol como fenómeno religioso secular: 1282


la afición por el equipo León
José Emmanuel Gallegos Martínez

CAPÍTuLO XIii
IDENTIDAD Y TERRITORIALIDAD SIMBÓLICA. DISCUSIÓN
MULTIDISCIPLINARIA DE LOS CONCEPTOS DE AUTOADSCRIPCIÓN
1296
Y HETEROADSCRIPCIÓN EN CONTEXTOS CULTURALES
CoordinadorAS
Maricruz Romero Ugalde
María Gabriela Luna Lara

Ideología e Identidad: el uso simbólico del espacio


Raúl Carlos Aranda Monroy
1298
Elementos fundamentales de la construcción identitaria: 1308
territorialidad y poder
Guizzela Castillo Romero

Pachuca y Tulancingo, escenario social y político 1325


de la identidad cultural docente
Elizabeth Téllez Jiménez

El imaginario colectivo en la configuración de la identidad negra. 1339


(Cuajinicuilapa, Guerrero y Collantes, Oaxaca)
Jorge León Colín
Desiree Cuestas Flores
Germán Vázquez Sandrín

La Danza de los Diablos como expresión artística 1356


de la identidad afrodescendiente
Martha Patricia Trejo Cerón

DIRECTORIO 1371
Tecnología e innovación
para la sostenibilidad
de las ciudades inteligentes

Coordinadores

Lorena del Carmen Álvarez Castañón


José Luis Coronado Ramírez
Juan Antonio Rodríguez González

CAPÍTuLO I
Tecnología e innovación
para la sostenibilidad
de las ciudades inteligentes

Coordinadores
Lorena del Carmen Álvarez Castañón
José Luis Coronado Ramírez
Juan Antonio Rodríguez González

La población del mundo ha tendido a concentrarse en las ciudades. Se ha pronosticado que


en 2050 el 70% de ésta vivirá en las ciudades (ONU, 2015), con las grandes problemáticas
que ello implica –por ejemplo, 75% de los recursos energéticos se consumen en las
ciudades (CONACYT, 2015), ó el 75% del uso de suelo urbano en México es para vivienda
(CEDRUS, 2013)-. Problemáticas que reclamn enfoques y alternativas de análisis nuevos.
Ciudad inteligente es un constructo emergente que refiere hacia ciudades con altos niveles
de bienestar motivados en la generación y uso de conocimiento, donde la generación y
aplicación de tecnología es un proceso social que va más allá de la infraestructura. En este
eje temático se discutirá cómo la ciencia, la tecnología e innovación son un camino hacia
la sostenibilidad de las ciudades,  colocando el acento en el medio ambiente, la movilidad,
la economía circular y la calidad de vida; se aspira, como propósito factible, el analizar las
políticas públicas orientadas a promover y fortalecer el desarrollo de ciudades inteligentes.

CAPÍTULO I 19
Innovación social en México.
Apuntes para una reflexión teórica

Juan Manuel Godínez Flores1


Resumen: En las últimas décadas, se puede apreciar a la innovación social como una alterna-
tiva que ocupa la atención de la ciencia, la política y la economía en función de los modelos de
cambio y transformación como el desarrollo, la competitividad y la modernización de diversas
regiones. La innovación social no es un concepto nuevo, éste se estructura al dar cuenta de la
vertiginosidad con que se producen los cambios sociales en contextos cada vez más globales.
Dificultades como las tensiones que experimenta el estado de bienestar en las sociedades de-
sarrolladas, la pobreza, la exclusión y marginalidad de diversos sectores de la población-entre
otros fenómenos-, han despertado la inquietud y la capacidad de respuesta de la sociedad, la
cual comienza a entender y apropiarse de sus conflictos, y por ende se orienta a buscar, desa-
rrollar y proponer alternativas creativas y novedosas para resolverlos. Diversos autores han de-
sarrollado las dimensiones más significativas de la innovación social, en su mayoría coinciden
en que éste tipo de innovación se caracteriza por la generación de ideas, productos o servicios
innovadores, orientados a satisfacer una demanda de orden social. Es posible inferir hasta cier-
to punto la existencia de un sin número de complicaciones por parte del estado para orientar a
la sociedad, donde las marcadas diferencias sociales y económicas, funcionan como el común
denominador para que la sociedad y sus actores se conviertan en agentes de cambio y transfor-
mación. El presente texto, tendrá como finalidad realizar un breve recorrido por las teorías y
marcos referenciales existentes sobre la estrategia de cambio y transformación conocida como
innovación social, con el objetivo de proponer una discusión teórica que funcione como base
para entender y explicar dicha estrategia desde el enfoque de las ciencias sociales. El debate
actual sobre la innovación social requiere de un abordaje más amplio que el ofrecido desde la
innovación tecnológica, la intención es lograr identificar las características, pertinencia y di-
versas formas en que se puede indagar sobre el concepto y el funcionamiento de la innovación
social en una sociedad como la mexicana.

Palabras clave: Innovación social, desarrollo, economía.

1
Doctorando en Ciencias sociales, División de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guanajuato,
Campus León. Email: juanmanuelgf@hotmail.com

CAPÍTULO I 20
Summary: In recent decades, it is possible to identify social innovation as an alternative that
occupies the attention of science, politics and the economy based on the models of change
and transformation and development, competitiveness and modernization of various regions.
Social innovation is not a new concept, it is structured to account for the giddiness that social
changes in increasingly global contexts occur. Difficulties and tensions experienced by the wel-
fare state in developed societies, poverty, exclusion and marginalization of various sectors of
the population-among other phenomena-have raised alarm and the responsiveness of society,
which begins to understand and seize their conflicts, and therefore aims to pursue, develop and
propose creative and innovative alternatives to solve them. Several authors have developed
the most significant dimensions of social innovation, most agree that this type of innovation
is characterized by the generation of ideas, innovative products or services designed to meet a
demand for social order. It is possible to infer to some extent the existence of a number of com-
plications by the state to guide society where marked social and economic differences, function
as the common denominator for society and its actors become agents of change and transfor-
mation. This text will aim to make a brief tour of existing theories and frames of reference on
the strategy change and known as social innovation transformation, with the aim of proposing a
theoretical discussion to work as a basis for understanding and explaining the strategy from the
social science approach. The current debate on social innovation requires a broader approach
than that offered from technological innovation, the intention is to identify the characteristics,
relevance and various ways in which you can inquire about the concept and operation of social
innovation in a Mexican society.

Keywords: social innovation, development, economy.

Introducción

El tema de innovación social ha surgido como un factor clave para la resolución de


problemas que aquejan a la sociedad y principalmente en relación al sector académico y em-
presarial para hacer un análisis de su relación e impacto final en la sociedad. Pensar en innova-
ción social, es pensar en un término que evoca diferentes componentes, múltiples aristas que
lo constituyen y que van desde participar en un movimiento estratégico de forma colectiva,
proporcionar métodos y herramientas que permitan trabajar en cooperación con el sector social
(gobierno, instituciones no lucrativas, emprendedores y empresas sociales etc.) factores que
conforman un entramado que va formando y conformando el sentido de la innovación social.

Abordar el concepto de innovación social, puede resultar en demasía complejo, es posi-


ble plantear diversas cuestiones como: ¿cuál es el verdadero objetivo de la innovación? ¿ofrece
soluciones reales a problemas que se generan en la sociedad?

La innovación social no es tema de la última década ni siquiera del último siglo, tiene ya va-

CAPÍTULO I 21
rios años estudiándose, en el siglo XVIII Benjamín Franklin, habló de pequeñas modificaciones en
la organización social de las comunidades que podrían ayudar a resolver los problemas cotidianos.
Innovación social es un proceso por medio del cual podemos identificar y solucionar problemáticas
en cualquier ámbito o sector por medio de estrategias creativas y factibles que puedan ser aplicadas.

Es claro que el tema de innovación social se ha venido revisando como un factor clave
para la resolución de problemas que inquietan a la sociedad; los análisis sobre este constructo se
enfocan principalmente en conocer los casos de éxito que denotan beneficios en el marco social,
es aquí donde recae una de las principales diferencias entre la innovación social y la innovación
tecnológica, para la segunda los efectos de la innovación pueden ser medibles cuantitativamen-
te ya que ésta genera tangibles, sin embargo, para la innovación social se muestra complicado
medir los efectos, ya que el impacto social generado se muestra en las relaciones sociales que
se modifican al interior de un contexto específico.

En el siglo pasado, Schumpeter caracterizó al capitalismo como un sistema innovador,


pero con un coste social determinado. El capitalismo obedecía, según su análisis, a un proceso
imparable de destrucción creativa o creadora, además planteaba que el actual sistema econó-
mico sólo puede funcionar de manera dinámica, generando innovaciones y crisis, de este plan-
teamiento es posible cuestionar cuál es el verdadero objetivo de la innovación, sin embargo,
es prudente señalar que la innovación tecnológica es un constructo que tiene que existir para
impulsar al ser humano a contribuir al capitalismo.

El desarrollo del concepto innovación social

Los modelos de innovación existentes tienen como finalidad la mejora de procesos y


productos para conseguir algún beneficio económico y alcanzar determinado tipo de desarrollo
social. Es desde esta perspectiva que se comienza a hablar de dos tipos de innovación: la inno-
vación tecnológica y la innovación social. La primera, nutre su corpus teórico de la economía,
mientras la segunda lo hace desde la sociología y otras disciplinas sociales. Así, el cambio so-
cial siempre se ha estudiado como un efecto de la innovación tecnológica y no al contrario, es
decir, como una causa en la que un determinado movimiento político o social, o un cambio de
la estructura social de cualquier orden, resuelve sus necesidades tecnológicas. Para realizar este
camino inverso, es necesario separar el concepto general de innovación y hablar de una dinámi-
ca centrada en la tecnología, denominada innovación tecnológica, y de una dinámica centrada

CAPÍTULO I 22
en el bien social, denominada innovación social (Moulaert, 2008).

Se ha mencionado que podemos identificar diversos tipos de innovación, de aquí la im-


portancia de ubicar a la innovación tecnológica como aquella por la cual ha mostrado un mayor
interés el Estado, las empresas y las universidades, sin embargo, esta triada está olvidándose del
verdadero objetivo de la innovación, el cual debe ir más allá de obtener un beneficio monetario,
es decir, se debe evitar que la innovación impacte únicamente en el terreno económico y comer-
cial, la apuesta deberá tender a generar propuestas y crear espacios públicos que permitan de-
sarrollar proyectos y ponerlos en práctica en el sector que sea necesario, en el académico, en el
empresarial, en el sector salud o en el ambiental de acuerdo a las problemáticas que se presen-
ten, además es importante que la población en general intervengan en estos proyectos, en esta
generación de ideas innovadoras, no solamente los profesionistas, no solamente las empresas
y el estado, para que sea colaborativo y logre los alcances propuestos por la innovación social.

Pensar en innovación social, es pensar en un término de múltiples componentes; es po-


sible identificar dos parámetros para medir la innovación social, el primero apuntaría a conocer
el impacto generado en el contexto social y el segundo se enfocaría a indagar en las prácticas
desarrolladas por diversos organismos para generar innovación social. Si bien, la innovación
social se ha desarrollado como una alternativa a los modelos de producción tradicionales y la
construcción del concepto ha sido relevante sobre todo en la unión europea, estas estrategias
han sido estudiadas sobre todo en organismos públicos, sin dejar claros cuáles son los indica-
dores relevantes que la empresa del sector privado desarrolla para lograr un enfoque orientado
a la innovación social.

Si bien no parece haber una definición unívoca de innovación social, existen tres ele-
mentos comunes a todas ellas (Córdoba, 2014):

• El primero es el de las nuevas ideas. En este caso, “ideas” puede ser comprendi-
do como productos, modelos o servicios nuevos para un grupo social. La novedad
puede significar una idea completamente nueva; la replicación de un modelo antes
probado en otro espacio o momento o una recombinación o hibridación de elemen-
tos ya existentes.

• El segundo es el de las necesidades sociales. Las innovaciones sociales a menudo


surgen en condiciones adversas. Éstas pueden surgir donde las necesidades sociales
no encuentran respuesta en las políticas públicas. En todo caso, la innovación social
surge ahí donde hay un problema que no ha sido atajado de manera eficiente.

CAPÍTULO I 23
• El tercer punto es el de cambio social y generación de nuevas relaciones. Aquí, el
cambio social es uno de los elementos más importantes de la innovación social. Este
cambio puede darse en sus formas de relacionarse/interactuar con otros, en su forma
de pensar o autoidentificarse. La innovación social implica, o debería implicar, un
cambio profundo en las comunidades en que se realiza. Puede considerarse que con
la innovación social ocurre un proceso de construcción de alternativas por parte de
las personas, así como grupos de personas que son partícipes del proceso.

De cierta forma, la responsabilidad social corporativa denota algunas prácticas de las


empresas para generar innovación, sin embargo, estás sólo tratan de minimizar el impacto nega-
tivo que ha generado o generará en el entorno, mientras que una empresa que tenga como base
la innovación social se preocupará por la generación y reproducción de valor social.

En otro sentido, la innovación social se diferencia tajantemente de la innovación tecno-


lógica a partir de los indicadores generados para la medición de sus resultados, ya que la inno-
vación tecnológica genera productos tangibles, que hacen más fácil llevar a cabo una medición
mediante indicadores cuantitativos, por otro lado, la innovación social posee de alguna forma
beneficios intangibles, los cuales regularmente tienden a ser de carácter cualitativo y es aquí
donde radica la complejidad para hacer visibles los impactos sociales generados.

Debido a esto, hoy día es difícil desarrollar un modelo de enfoque cualitativo, capaz de
evaluar el impacto de la innovación social en los procesos sociales de los contextos interveni-
dos mediante este tipo de estrategias.

La innovación social no es indispensablemente la generación de una idea completamen-


te nueva, puede relacionarse también con la reorganización de elementos ya presentes, pero
que se ven impregnados por un enfoque nuevo. La innovación social se produce en todos los
sectores de la sociedad, ésta centraliza sus intereses en lograr un cambio social real. Es claro
que la innovación social se origina a partir de la necesidad de satisfacer o atender problemáticas
y conseguir mejorar o resolver alguna condición social ineficiente.

Ayestarán (2013) caracteriza el modelo de innovación social en los siguientes puntos:

1. Es una novedad. Si no se presenta algún rasgo o elemento novedoso, estaremos en otros


casos, como la reforma o la renovación, pero no en la innovación. Esa novedad siempre
es cualitativa, no simplemente cuantitativa.

CAPÍTULO I 24
2. Es axiológica, porque expresa un valor nuevo. Toda innovación supone un valor aña-
dido. Como se dice en el lenguaje económico, pone en valor algo. Eso quiere decir que
hace falta una axiología de los valores en los que aparece, se desarrolla e influye. Por
tanto, hace falta un marco axiológico (expresado en forma de indicadores, variables,
capacidades, etc.) para evaluar esa novedad y valorarla. No basta, como comúnmente
se cree en muchos estudios de innovación, con el valor económico, que sería una base
unidimensional de valoración y evaluación, lo cual nos haría incurrir en un monismo
axiológico reduccionista.

3. Posee un origen, sea de procedencia endógena, exógena o mixta. A veces las innova-
ciones proceden de mecanismos internos y son endógenas; otras veces proceden de la
aplicación de una novedad exterior y entonces son exógenas. En otras ocasiones no
son ni internas, ni externas estrictamente, sino que responden a una mezcla de ambas
dinámicas, y entonces sería mixta, como ocurre en los procesos sociales del mestizaje
y la interculturalidad, por caso, que pueden dar lugar a procesos y productos altamente
innovadores.

4. Es socializada en el espacio y en el tiempo. A la hora de apreciar y valorar una in-


novación en su justa media es importante incluir el espacio y el tiempo, porque las
innovaciones son procesos de socialización. Una innovación es un acontecimiento
colectivo, aunque sea impulsada por un individuo o por unos pocos. Si no alcanza una
determinada masa crítica, su éxito se ve dificultado o disminuido. Una innovación es
más que un invento o una genialidad. Una invención no hace innovación. Para que un
invento sea una innovación, se necesita un grado de socialización, de distribución so-
cial, que configura y expresa su éxito –o fracaso–, desde su diseño, implementación,
uso, regulación y percepción, a través de diversas comunidades epistémicas. Por eso
no basta la genialidad de un creador para generar innovaciones. Hace falta socializar
esa creatividad y distribuir esa novedad. Ello puede ocurrir a pequeña, mediana o
gran escala, desde lo local a lo supranacional y global, con espacios diversos, desde
el físico material al virtual de las nuevas tecnologías. Asi mismo esa socialización es
temporal: puede ser a largo, medio o corto plazo. Toda socialización debe tener en
cuenta la flecha del tiempo, los ritmos de evolución y los procesos de entropía im-
plícitos, tanto humanos como no-humanos. Es relevante considerar si la innovación
afecta a las generaciones futuras o solo a las generaciones actuales, para evaluar su
sostenibilidad.

5. Se hace a través del conocimiento. En la medida en que es una innovación social de

CAPÍTULO I 25
la que se trata, y no de mutaciones o innovaciones biológicas, es importante dirimir la
distribución del conocimiento, sus procesos y dinámicas, y especialmente el conoci-
miento situado, tal y como lo han investigado en las corrientes de los estudios sociales
de la ciencia y de la tecnología y, especialmente, en la epistemología feminista de este
campo, preocupada por situar el papel de las mujeres en relación al sujeto productor de
conocimiento, ciencia y tecnología.

6. Las innovaciones se hacen mediante al menos un complejo, sobre todo si son sociales
y culturales. No las hace un individuo aislado, ni siquiera un grupo selecto, sino que se
socializan, desarrollan y comunican en sociedad, y ello se hace mediante algún comple-
jo social. Hay diversas formas de representar y seguir metodológicamente un complejo.
Al menos tres formas de representación son relevantes metodológicamente: las redes,
los sistemas y los dispositivos.

La innovación social es un proceso y un gran número de ideas socialmente innovadoras


nunca llegan más allá de las primeras etapas. proceso de innovación social son: 1) el diagnósti-
co, diseño, desarrollo, innovaciones de sostenimiento, ampliación y difusión de la conexión, y,
por último, la innovación sistémica (Murray, Mulgan y Caulier Grice, p. 15), y 2) la generación
de ideas mediante la comprensión de las necesidades e identificar las posibles soluciones, desa-
rrollo / prototipos y el ensayo de ideas, a continuación, evaluar el incremento y la difusión de
los buenos, el aprendizaje y la evolución (Mulgan, 2007).

Como se puede apreciar, la Innovación Social no es un término que aparece de la


nada, sino que se produce en un contexto marcado por importantes cambios sociales, eco-
nómicos y políticos que van en contravía de los presupuestos tradicionales del desarrollo.
Problemas como la crisis del estado de bienestar en las sociedades desarrolladas, la baja
confianza en las instituciones económicas, el neoliberalismo económico y la globalización,
los conflictos bélicos, la pobreza, entre otros fenómenos de alcance glocal, han despertado
la conciencia y la capacidad de acción de la sociedad civil, quien comienza a empoderar-
se de sus dificultades, y a proponer ella misma formas alternativas, novedosas, creativas,
participativas y democráticas de solución. Las realidades sociales adversas, la incapacidad
del estado para orientar la sociedad, y las marcadas diferencias sociales y económicas, ge-
neradas por la libre competencia económica y la hegemonía de la propiedad privada, han
hecho que la sociedad y sus actores se conviertan en agentes de cambio y transformación
(Córdoba, 2014).

Es por ello que para tomar la innovación social y hablar de ella, implica especificar la

CAPÍTULO I 26
mirada, por ello es necesario delimitar. En el contexto de Murray, Mulgan y Caulier (2011) la
innovación social no se refiere a un sector determinado de la economía, sino a la innovación en
la creación de productos y resultados sociales, independientemente de dónde nacen.

Más allá de las múltiples definiciones que se ocupan de la Innovación Social, basta de-
cir que se trata de un concepto que hace alusión a la búsqueda de soluciones innovadoras para
problemas y desafíos complejos de la sociedad. Estas soluciones corresponden, a menudo, a
nuevas formas de comunicación y cooperación, de manera que el ejercicio de la innovación
social implica traspasar fronteras tanto organizativas como disciplinarias, individuales como
colectivas, públicas como privadas; dejando tras de sí nuevas y atractivas relaciones entre
grupos e individuos previamente no conectados y favoreciendo el fortalecimiento de la co-
hesión social.

Aunado a lo anterior se puede mencionar que la innovación social está en constante


cambio, por ello los proyectos deben considerar su entorno y comprender que cada acción
genera una repercusión positiva en otros, estos proyectos deben apoyar a cumplir necesidades
colectivas, en dado caso de que un proyecto no solucione un problema está condenado a miti-
garse o a desaparecer definitivamente.

Integrando la información mencionada, se especifican a continuación las etapas de Mu-


rray, Caulier y Mulgan (2011) las cuales están constituidas para la creación de un proyecto que
involucre una innovación en pro de la sociedad misma:

• Prontitud, inspiraciones y diagnósticos; en esta etapa se vislumbran todas las nece-


sidades que se logran identificar

• Propuestas e ideas; esta es la etapa de generación de ideas.

• Creación de prototipos y pilotos; aquí es donde las ideas se prueban en la práctica.

• Sostenibilidad; esto es cuando la idea se convierte en la práctica diaria

• La ampliación y difusión; en esta etapa hay una serie de estrategias para el creci-
miento y la difusión de un proyecto

• El cambio sistémico; El cambio sistémico por lo general involucra la interacción


de muchos elementos (movimientos sociales, los modelos de negocio, las leyes y
reglamentos, datos e infraestructuras, y una forma completamente nueva de pensar
y hacer).

CAPÍTULO I 27
Dado lo anterior se puede mencionar que el decir, cambiar, crear y mejorar no es una ta-
rea fácil, al contrario, es un arduo trabajo, ya que en la cotidianidad se pueden involucrar diver-
sos factores para la creación de ideas volátiles, o ideas sostenibles. La innovación social debe
poseer características que le permitan impactar sobre los sistemas socioeconómico, cultural y
también ambiental que es desarrollado de forma individual o colectiva por medio de prácticas
participativas y sin lucro alguno para el desarrollo integral del ser humano. Dentro de la inno-
vación social se reconocen todas aquellas iniciativas asociativas, económicas, empresariales y
financieras comprometidas que deben cumplir con varios principios los cuales menciona Abreu
(2011):

• Igualdad. Promover la igualdad en las relaciones y satisfacer de manera equilibrada


los intereses de todas las personas protagonistas en las actividades de la empresa o
de la organización.

• Empleo. Crear empleo estable, favoreciendo especialmente el acceso de personas


en situación o riesgo de exclusión social, asegurando a cada persona condiciones de
trabajo y una remuneración digna, estimulando su desarrollo personal y la asunción
de responsabilidades.

• Medio ambiente. Favorecer acciones, productos y métodos de producción respetuo-


sos con el medio ambiente.

• Cooperación. Favorecer la cooperación en lugar de la competencia dentro y fuera


de la organización.

• Sin carácter lucrativo. Las iniciativas solidarias tienen como fin principal la promo-
ción humana y social, por lo que son de carácter esencialmente no lucrativas. Los
beneficios revertirán a la sociedad mediante el apoyo a proyectos sociales, a nuevas
iniciativas solidarias o a programas de cooperación al desarrollo, entre otros.

• Compromiso con el entorno. Las iniciativas solidarias estarán comprometidas con


el entorno social en el que se desarrollan, lo que exige la cooperación con otras or-
ganizaciones, así como la participación en redes, como camino para que experien-
cias solidarias concretas puedan generar un modelo socioeconómico alternativo.

CAPÍTULO I 28
Conclusiones

En su mayoría, los fenómenos de cambio social son casi siempre atribuidos a una in-
terrelación con la innovación tecnológica, pero no es vista desde una forma autónoma de in-
novación delimitada a partir de otro tipo de innovaciones. Desde una perspectiva distinta a la
económica, explicar estos fenómenos es un aspecto toral. El debate actual sobre la innovación
social exige un concepto más amplio de la innovación genérica o tecnológica, la finalidad debe
recaer en analizar las similitudes y diferencias entre la variedad existente de las innovaciones
que tienen lugar en toda la sociedad.

La innovación social, debe ser entendida como una alternativa a desarrollar por parte
de la academia, las instituciones políticas y económicas en función de los modelos de cambio y
transformación como el desarrollo, la competitividad y la modernización de diversas regiones.
Lo relevante en este caso, no se relaciona con producir o incentivar la simple implementación
de estrategias que fortalezcan o permitan plantear soluciones inmediatas a problemas que el Es-
tado es inhábil para resolver, sino lograr transformaciones nucleares que consigan disminuir o
desaparecer formas de dependencia características del modelo de innovación tecno económica.
Para que la innovación social logre un papel relevante en la agenda de desarrollo en México,
serán indispensables elementos que poco tienen que ver con seguir apostando por innovaciones
al interior de las empresas y para beneficio de las mismas; por el contrario, deben existir un
conjunto de características reflejadas en formas de acción comunitaria o de organización social.
La innovación social, tiene que ver con una nueva forma de organización y redistribución que
permita pensar el impacto de la acción colectiva como sostenible.

Estos principios son necesarios para que dicha innovación pueda funcionar y en el caso
de que sea posible aplicar y desarrollar este tipo de estrategias, los organismos responsables
serán una parte fundamental para el escalamiento y la transmisión del conocimiento hacia la
sociedad.

CAPÍTULO I 29
Obra citada

Abreu J. (2011). “Innovación Social: Conceptos y Etapas”. Daena: International Journal of


Good Conscience. 6(2) pp. 134-148, Octubre

Chaparro-Guevara, R. A. y Méndez-Ortíz, E. L. (2016). “Caso de estudio sobre la Innovación


Social en 4 ciudades del país: Bogotá, Buenaventura, Cali y Cartagena”. Cooperativis-
mo & Desarrollo, 104(22).

Córdoba C.; Villamarín F. (2014). “Innovación social: aproximación a un marco teórico desde
las disciplinas creativas del diseño y las ciencias sociales”. Revista de la Facultad de
Ciencias Económicas y Administrativas. Universidad de Nariño Vol. XV. No. 2 – 2do.
Semestre, Julio-Diciembre, pp. 30-44

Gutiérrez L. (2006). “Teorías del crecimiento regional y el desarrollo divergente. Propuesta de


un marco de referencia Nóesis”. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, vol. 15,
núm. 30, agosto -diciembre, pp. 185-227

Instituto de Ciencias Sociales y Administración Ciudad Juárez, México

Jimenez C. (2013). Una aproximación conceptual a la contribución de las empresas sociales


en la generación de procesos de innovación social. Universidad EAFIT. Escuela de
Administración.

Morales A. (2009). Innovación social: un ámbito de interés para los servicios sociales. Univer-
sidad de Córdoba. Artículo basado en el documento marco del Seminario sobre innova-
ción social en el ámbito de los servicios sociales.

Morales C; Morales G. J. (2009). “Las teorías del desarrollo y las desigualdades regionales: una
revisión bibliográfica”. Análisis Económico, vol. XXIV, núm. 55, pp. 365-383 Universi-
dad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco Distrito Federal, México

Moulaert F. (2008). Innovación social: Institucionalmente enraizada, territorialmente (Re)pro-


ducida

CAPÍTULO I 30
Territorio, identidad y movilidad en los
ciudadanos de Celaya: diagnóstico desde una
perspectiva del geo-marketing

Emigdio Larios-Gómez2

Miriam Reyes Tovar3

Resumen: El presente trabajo es el resultado de una investigación mixta (no experimental, trans-
versal, probabilística en la concluyente descriptiva y exploratoria cualitativa) con 286 residentes
de la ciudad de Celaya y con 35 líderes de opinión entrevistados (Kerlinger, 2002), basada en
la gestión de la movilidad urbana y en la identificación de entornos de movilidad desde una
perspectiva del Geo-Marketing. El objetivo fue coadyuvar a la planificación de algunas áreas
importantes de la ciudad de Celaya, caso específico, la movilidad peatonal de los ciudadanos en
el Jardín Principal, detonando cuatro factores: accesibilidad, seguridad, confort y atracción (Ta-
lavera-García, et al., 2014). Se tomaron como bases teóricas la gestión cultural en la planeación
urbana, la identidad territorial, la nueva geografía cultural, el desarrollo local, Place development,
Place marketing, City marketing, Place branding, City branding y la competitividad de ciudades,
países y territorios (Kotler, 2007; Rainisto ,2003; Hankinson, 2004; Trueman y Cornelius, 2006;
Anholt, 2007b; Matlovičová, 2007; Kavaratzis, 2008; CEIPIL-UNCPBA, 2005; Ochoteco, 2007
y Mibalia, 2007). Se toma la postura, que la Identidad Territorial (Orduna, 2012), al ser una va-
riable cualitativa, se enmarca en términos generales en el ámbito de la Nueva Geografía Cultural
(Cuadrado-Roura, 2010), desde el sentido de pertenencia al lugar (identidad territorial). Todas
estas teorías adaptadas a los constructos del Modelo de Anholt (2007) “Hexágono de Identidad
Competitiva”, constituyeron el instrumento de la investigación. Como resultado, encontramos
la falta de identidad, pertenencia y orgullo celayense en los habitantes/residentes; por la falta de
programas de pertenencia social, la planeación urbana, la alta movilidad de personas (residentes y

2
Profesor investigador de la Universidad de Guanajuato. E-mail: herr.larios@gmail.com
3
Profesora investigadora de la Universidad de Guanajuato. E-mail: sonotovar@gmail.com

CAPÍTULO I 31
visitantes) y la rápida transformación de una economía agrícola a industrial y de servicios (a una
combinación industrial-servicios) de la ciudad de Celaya. Se recomienda reforzar los valores de
identidad y pertenencia territorial, fomentando el espíritu de ciudadanía y el componente relacio-
nal de la convivencia, pues sólo de esa forma se promueve una imagen de la ciudad, o del territo-
rio y un espíritu en la población encaminado a su potenciación. También se detectó que la carencia
de una imagen territorial turística en la Zona del Jardín Central –invadida por una zona netamente
comercial– provoca en los habitantes una falta de identificación de marca-orgullo-ciudad, por no
contar con zonas o comercios de esparcimiento-sociabilización, ya que actualmente se cataloga al
Jardín Principal, como una zona comercial y de movilidad peatonal densa, de baja accesibilidad,
no segura, sin confort y sin atracción.

Palabras clave: entornos de movilidad; calidad peatonal; diseño urbano; identidad y movilidad
territorial.

Summary: This work is the result of a (non-experimental, cross, probabilistic in descriptive


and exploratory conclusive qualitative) joint research with 286 residents of the city of Celaya
and 35 leaders interviewed opinion (Kerlinger, 2002), based on management urban mobility
and the identification of mobile environments from the perspective of Geo-Marketing. The ob-
jective was to contribute to the planning of some important areas of the city of Celaya, specific
case pedestrian mobility of citizens in the Jardin, detonating four factors: accessibility, safety,
comfort and attraction (Talavera-Garcia, et al., 2014). They were taken as the theoretical basis
of cultural management in urban planning, territorial identity, new cultural geography, local de-
velopment, Place development, Place marketing, City marketing, Place branding, City branding
and competitiveness of cities, countries and territories (Kotler, 2007; Rainisto, 2003, Hankin-
son, 2004, Trueman and Cornelius, 2006; Anholt, 2007b; Matlovičová, 2007; Kavaratzis, 2008;
CEIPIL-UNCPBA, 2005; Ochoteco, 2007 and Mibalia, 2007). The position is taken that the
Territorial Identity (Orduna, 2012), being a qualitative variable, is framed in general terms in
the field of New Cultural Geography (Cuadrado-Roura, 2010), from the sense of belonging to
the place (territorial) identity. All these theories adapted to the model constructs Anholt (2007)
“Competitive Identity Hexagon”, they became the instrument of the investigation. As a re-
sult, we find the lack of identity, belonging and pride in celayense inhabitants / residents; by
the lack of programs of social belonging, urban planning, high mobility of people (residents
and visitors) and rapid transformation from an agricultural to industrial and service economy
(one-services industry combination) of the city of Celaya. It is recommended to reinforce the
values of
​​ identity and territorial belonging, fostering the spirit of citizenship and the relational
component of coexistence, because only in this way an image of the city, or territory and a
spirit in the population routed it promotes empowerment . It was also found that the lack of a
territorial tourism image in the Central Area Garden -invadida by a zone purely commercially
causes in the inhabitants a lack of branding-pride-city, not to have areas or shops esparcimiento-
socialization, as currently cataloged the Main Garden, like a shopping and pedestrian mobility
dense, low accessibility, unsecured, without comfort and without appeal.

Keywords: mobility environments; pedestrian quality; urban design; identity and territorial
mobility.

CAPÍTULO I 32
Introducción

En un estudio realizado por las ONU (2013), se calcula que para el 2050 más del 70%
de la población vivirá ciudades, debido a la alta movilidad hacia estos espacios (el cambio
de áreas rurales hacia el escenario urbano: tendencia global hacia la urbanización). Conse-
cuencia natural del desarrollo económico basado en la industrialización y la post-industria-
lización, reflejada más en los países en vías de desarrollo que en los desarrollados. El Banco
Mundial (1995), afirma que la participación de la población urbana respecto de los países de
bajos y medianos ingresos creció de 22% en 1960 a 39% en 1995 y se espera que sea mayor
de 50% en 2015 (BM, 2011). En México, desde 1970 las nuevas tendencias de urbanización
hicieron que las ciudades de tamaño intermedio crecieran más rápido que las grandes, debido
al aumento en la demanda de empleo, suelo, vivienda y servicios urbanos (INECC, 2014).

La expansión de las ciudades mexicanas tuvo sus orígenes a finales de la década de


los 50´s. A partir de ese momento el estrecho vínculo entre el desarrollo económico y el cre-
cimiento urbano comienza a reflejarse en el incremento acelerado de la migración del medio
rural hacia el urbano. En la década de 1980, México se convirtió en un país predominante-
mente urbano. Los datos demuestran que a partir de dicha década y hasta nuestros días, más
de la mitad de la población mexicana habita en grandes ciudades. Aumentando de 33 ciuda-
des de más de 15 mil habitantes, en donde habitaban 1.4 millones de personas (10.4% de la
población total, en los años de 1900), hasta el aumento a 384 ciudades (para el año 2010),
albergando 71.6% de la población total del país (OCDE, 2012).

Este proceso de urbanización, a través de las políticas de desarrollo local, ha tenido


serias consecuencias sobre la configuración de los asentamientos humanos urbanos y rurales
en el país. Por un lado el proceso migratorio no ha sido asimilado de forma ordenada, la ex-
pansión desproporcionada de la mancha urbana y el crecimiento desordenado de las ciudades
mexicanas plantea retos importantes para mantener y mejorar la calidad de vida de sus habi-
tantes. Además, se tiene el impacto en el grado de identidad u orgullo –de los habitantes de
las principales ciudades de México– de pertenecer a cierto territorio o región, donde viven,
trabajan y sueñan vivir con sus familiares para toda la vida, que se ve afectada por la llegada
de migrantes de otros estados y ciudades, y hasta de otros países. Provocando desequilibrios
ambientales, sociales, económicos, culturales, de seguridad, y –tema central del presente– la
identidad territorial de los habitantes locales o regionales (Larios-Gómez, 2015).

Ejemplo del rápido crecimiento de urbanización de una ciudad en México, es sin

CAPÍTULO I 33
duda la Ciudad de Celaya4, Guanajuato. Es uno de los municipios más productivos en el es-
tado de Guanajuato y en la Región Comercial Laja-Bajío. En los últimos 10 años, la compo-
sición industrial, sus recursos agrícolas y sus infraestructuras de comunicación han atraído
a industrias del área metal-mecánica, electrodomésticos, acero, química, y procesadora de
alimentos, destacando Honda (Plantas de Autos y Motores), Mazda NKP, Yachiyo, Mabe,
Avon Cosmetics, Coca-Cola (FEMSA), PepsiCo (GEPP), Whirlpool, Corporativo Bachoco,
Arbomex, Sigma Alimentos, Galletera Gamesa, Kolbenshmidt, Golden Foods, Capistrano,
entre otras más.

En Celaya el sector económico con mayor aportación al PIB municipal proviene de


la industria manufacturera con el 55.9%, seguida del sector comercio con 25.2% y servi-
cios privados no financieros con 13.2% (INEGI, 2012). El municipio de Celaya tiene una
aportación importante en el Estado de Guanajuato, al Producto Interno Bruto (PIB), lo
cual la posicionó en el tercer lugar en aportación estatal en el 2012 y actualmente ocupa
el segundo lugar, después de León (OCDE, 2015). Aunado a esto, desde la perspectiva de
la ubicación geográfica, la ciudad de Celaya, se encuentra en el Bajío –centro del país– y
colinda al norte con el municipio de Comonfort, al este con los municipios de Apaseo El
Grande y Apaseo El Alto, al sur con el municipio de Tarimoro, al oeste con los municipios
de Cortázar y Villagrán, y al noroeste con el municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas
(IFDM, 2010).

La ciudad cuenta con un centro histórico salpicado de espléndidos templos colo-


niales, con parques y campos de golf, con industrias de todo tipo, así como una interesan-
te oferta hotelera y gastronómica, se consolida como el centro de la Zona Metropolitana
Laja-Bajío integrada por 9 municipios: Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Celaya mismo,
Comonfort, Cortázar, Santa Cruz de Juventino Rosas, Tarimoro, Villagrán y Jaral del
Progreso. En esta zona conurbada viven cerca de 1 millón de personas ocupando el 11%
del territorio del estado (http://heraldodelbajio.com/celaya/, 2014). Celaya es el centro
comercial de los municipios de Salvatierra y San Miguel de Allende, pero dentro de esta
gran oportunidad de desarrollo de la ciudad, también se encuentra el problema que ac-
tualmente presenta Celaya, siendo el cruce de las dos líneas ferroviarias: Kansas City y
Ferromex que cruzan el corazón de la ciudad, siendo lo ideal, que las vías de estas pasen

4
La ciudad de Celaya es atravesada de norte a sur oeste por el afluente del Río Laja, por lo que las actividades
económicas son primariamente la industria manufacturera, el comercio y el sector servicios, sus actividades agro-
nómicas principales se componen del cultivo de maíz, alfalfa y sorgo y la cría de ganado bovino y caprino. Celaya
es conocida como Puerta de Oro del Bajío gracias al desarrollo económico, y consecuencia de su ubicación geo-
gráfica que la enlaza con las ciudades Querétaro, Guadalajara y Ciudad de México (IFDM, 2010).

CAPÍTULO I 34
por la periferia y optimizar los espacios con parques lineales para la movilidad peatonal
que integren a la ciudad en un contexto humano. Con una zona urbana compacta y sin
pendientes, Celaya también presenta una gran oportunidad para masificar el transporte
en bicicleta y proporcionarle al ciclista espacios mínimos seguros en las calles que los
protejan del peligro que implica la despiadada invasión de los autos. Además de la gran
oportunidad de contar con una señalética más adecuada a la estructura actual que pre-
senta, ya que debido a su crecimiento tan rápido en los últimos diez años, sus colonias y
calles conformadas en tipo cluster, hace difícil la movilidad sin señalética horizontal y
vertical.

La Ciudad de Celaya, actualmente se encuentra en una posición pertinente para que


el Estado, los ejecutivos gubernamentales y la sociedad en general interactúen y constru-
yan juntos a crear una marca que distinga a la ciudad de Celaya para consolidar la inversión
extranjera (principalmente asiática), el turismo-industrial y coadyuvar a la gestión cultural
con alcances internacionales basados en la marca integral que recientemente, el estado de
Guanajuato recibió los títulos de la marca “GTO., GUANAJUATO”. El rescate, orgullo e
identidad de una ciudad involucra los procesos de mejoramiento, revitalización, rehabili-
tación y/o regeneración de la ciudad y sus barrios, embellecimiento al fin de cuentas. Es-
tos procesos implican diferentes situaciones de intervención e impactos, dependiendo del
contexto en el que se lleven a cabo (periferia, barrios centrales y/o centros históricos) y de
los alcances establecidos que deben contribuir a un rescate urbano, a un incremento en la
calidad de vida urbana a través de intervenciones físico-ambientales, acompañadas de un
impacto social y económico, reintegrando una mayor habitabilidad a los espacios que ha-
bitamos (Hernández, 2006). Es por eso que el inicio de una identidad y orgullo ciudadano
empieza con un Zócalo o Zona Centro (para algunos municipios de México, comúnmente
se les llama Jardín Principal), con atractivo, movilidad y seguridad. Problema actual que
presenta el Jardín Principal de la Ciudad, por lo que ¿Los ciudadanos de Celaya se sentirán
orgullosos de su ciudad? ¿La zona principal de la ciudad “zócalo” o “jardín principal” es
una zona con movilidad peatonal adecuada para una ciudad de impacto comercial como lo
es Celaya?

Método

Se trata de una investigación mixta (no experimental, transversal, probabilística


en la concluyente descriptiva con 286 residentes de la ciudad de Celaya y en una segun-

CAPÍTULO I 35
da etapa exploratoria con 35 líderes de opinión entrevistados), basada en la gestión de la
movilidad urbana y en la identificación de entornos de movilidad desde una perspectiva
del Geo-Marketing. Con el objetivo de evaluar los entornos de movilidad desde el punto
de vista de la calidad peatonal de los ciudadanos en el Jardín Principal de la Ciudad de
Celaya-Guanajuato. Para ello, se toma el método CPEM (metodología de caracterización
peatonal de entornos de movilidad, figura 4), de una investigación similar realizada en el
área metropolitana de Granada (España) por Talavera-García, Soria-Lara y Valenzuela-
Montes (2014). A partir de los cuatro aspectos del método CPEM: accesibilidad, seguridad,
confort y atracción ciudadana.

También se tomaron como bases teóricas la gestión cultural en la planeación urbana,


la identidad territorial, la nueva geografía cultural, el desarrollo local, Place development,
Place marketing, City marketing, Place branding, City branding y la competitividad de
ciudades, países y territorios (Kotler, 2007; Rainisto ,2003; Hankinson, 2004; Trueman y
Cornelius, 2006; Anholt, 2007b; Matlovičová, 2007; Kavaratzis, 2008; CEIPIL-UNCPBA,
2005; Ochoteco, 2007 y Mibalia, 2007). Desde el sentido de pertenencia al lugar (identidad
territorial). Todas estas teorías adaptadas a los constructos del Modelo de Anholt (2007)
“Hexágono de Identidad Competitiva”, con seis ejes importantes de estudio: presencia (el
conocimiento de la ciudad), lugar (los aspectos físicos como clima y territorio), potencial
(las oportunidades económicas y educacionales), pulso (el estilo de vida, las actividades
interesantes disponibles), gente (las características de los habitantes) y prerrequisitos (los
servicios públicos).

Con los ejes de estudio del Modelo de Anholt (2007): presencia, lugar, potencial,
pulso, gente y prerrequisitos y los constructos propuestos basados en el modelo Talavera-
García, Soria-Lara y Valenzuela-Montes (2014): accesibilidad (Aceras, Circulación-trá-
fico), seguridad (Espacios, Modos de transporte), confort (Diseño urbano, Ruido, Conta-
minación) y atracción (Atracción cultural y Atracción comercial). Se estructuraron dos
instrumentos, el primero con escalas de Likert de 1 al 5, donde uno corresponde a Total-
mente en desacuerdo y 5 Totalmente de acuerdo, los datos recopilados se trabajaron con el
Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) y estuvo compuesto por 33 ítems (X1,
X2, X3, X4, X5 X6, X7 ,X8, X9… X33). El segundo con preguntas abiertas (guía de tópi-
cos), compuesto por 9 ítems. Para el primero se obtuvo un coeficiente Alpha de Cronbach
de confiabilidad de .923 para los constructos de Anholt. Para el segundo, basado en los
constructos de Talavera-García et al, no se calculó por tratarse de una investigación explo-
ratoria, ver figura 1.

CAPÍTULO I 36
Figura 1. Metodología de Caracterización Peatonal de Entornos de Movilidad

Fuente: elaboración propia con información de Anholt (2007) y Talavera-García, Soria-Lara y Valenzuela-
Montes (2014).

Ciudades del tercer milenio

Una ciudad para el presente estudio, considera núcleos urbanos relacionados a través de
los movimientos realizados por su fuerza laboral de carácter funcional dentro de una comuna
como unidad para su conformación e interacción con los distintos actores dentro de sus respec-
tivos límites. Con base en un estudio de la “Urban Policy Reviews, Chile” (OCDE, 2013), el
concepto “ciudad” se define como un área funcional urbana, debido a que presenta un carácter
más funcional y de interacción de los habitantes entre sí, más allá de la simple característica
de cantidad de habitantes por ciudad, como la definen centros estadísticos como el INEGI en
México o el INE en Chile. Actualmente las ciudades enfrentan el reto de equilibrar el marco
teórico de la sustentabilidad y las necesidades de sus ciudadanos. Debido a que las ciudades de-
ben impulsar la productividad y creatividad de los individuos –aunque muchas de ellas no han
desarrollado todo su potencial debido a deficiencias en su diseño y mala planeación. La susten-
tabilidad a nivel regional y municipal de un área urbana, tiene como desafío las complejidades
geográficas, las demandas de su población y la mezcla de ideologías existentes. Por lo que una
ciudad sustentable puede ser concebida desde la adaptación en la integración de cuatro pilares:

CAPÍTULO I 37
desarrollo social, desarrollo económico, gestión ambiental y gobernanza urbana (ONU, 2013).

Diversos estudios se han esforzado para identificar mediante un índice tanto los aciertos
como las áreas de oportunidad de las ciudades en el ámbito de la sustentabilidad de una ciu-
dad, como medida del progreso global económico, social, gubernamental y ambiental (Yale,
2005). Índices como el de Siemens, Forum for the Future de General Electric o el de Corporate
Knights miden los ambientes urbanos en los que las empresas, el gobierno, el sistema de inno-
vación y el contexto social se refuerzan mutuamente a través de relaciones positivas, produ-
ciendo entornos favorables para aumentos de productividad y nuevos emprendimientos, lo cual
genera oportunidades de progreso para sus habitantes. Estos índices (Ciudades Sustentables)
contemplan variables de evaluación de la ciudad desde aspectos como el empleo, seguridad
económica, educación y salud, hasta aspectos como bienestar social, huella ecológica, espacios
verdes y cambio climático.

Una vez cubiertos estos aspectos (variables de las Ciudades Sustentables), las ciudades
deben enfocarse a ser o construirse como ciudades competitivas, donde sus ambientes urbanos
en los que el sistema de gobierno, las actividades productivas, el ambiente de innovación y
emprendimiento, así como el contexto social, creando una dinámica positivo con aumentos de
productividad, nuevos emprendimientos y oportunidades de progreso para sus habitantes. Para
disponer de activos públicos de calidad estrechamente conectados con las redes globales y un
entorno de colaboración en las actividades de innovación.

a) Geografía cultural

Con base en la revisión de la literatura, que se resume en la tabla 1, el concepto de


geografía cultural desde 1880, con Friedich Ratzel (inspirado en Alexander von Humboldt y
Carl Ritter), se refiere desde la distribución de los seres humanos y la expansión, imposición y
mezcla de culturas y civilizaciones (Antropogeographie) (Maris y Nin, 2007). Hasta las repre-
sentaciones del espacio vivido junto con la etnografía (el nuevo giro cultural en geografía en
los años de 1980) y un enfoque humanista (Capellá y Lois, 2002). Y temas como la búsqueda
de los nuevos modelos o pautas culturales en las grandes urbes, los modos de vida de las áreas
periurbanas, la concepción del ocio, la utilización de los medios de comunicación o los mesti-
zajes de las diásporas en la realidad multicultural, se han convertido en objeto de estudio de lo
que se ha llamado la New Cultural Geography.

Mientras que la geografía culturalista tradicional de los años treinta y cuarenta de Carl
O. Sauer (Jackson, 1989), tenía un fuerte carácter antropológico e historicista, la nueva geogra-

CAPÍTULO I 38
fía cultural tiene una orientación mucho más teórica y se centra a la comprensión de los fenó-
menos de la sociedad actual, acercándose así más a la geografía social o/y humana en particular
y a la sociología en general. Cosgrove y Jackson (citado en Jackson, 1999, p. 43) sostienen que
la nueva geografía cultural, es contemporánea, histórica, social, espacial, urbana, rural e intere-
sada en la naturaleza contingente de la cultura. Además, adquiere una nueva dimensión, porque
comienza a identificarse con las prácticas territoriales de los sujetos, con la cultura del lugar y
está abierta a lo psicológico, al mundo de la percepción individual y colectiva, a lo material e
inmaterial. Debido al peso que tiene el territorio en la construcción de una cultura e identidad
personal o grupal de acuerdo a elementos del paisaje geográfico (la presencia del mar, una isla,
un bosque, entre otros).

Tabla 1. Revisión de la Literatura: Geografía Cultural

Autor Descripción
(Claval, 1999) La geografía cultural …atribuye al paisaje una impronta y matriz de cultura, porque las
formas que lo estructuran contribuyen a transmitir usos y significados entre generaciones, y
porque cada grupo social contribuye a modificar el espacio que utiliza al tiempo que graba
las marcas de su actividad y los símbolos de su identidad […] estudia por lo tanto los ele-
mentos, fenómenos y procesos que se producen en el espacio geográfico, provocados por los
grupos humanos que lo habitan, cada uno con su propia idiosincrasia […]
(Flores, 2007) […] la geografía cultural tradicionalmente se había centrado en estudios de localización
de elementos materiales como tipos de casas, prácticas de cultivo, uso de un instrumento,
expansión de una mala hierba o bien aspectos invisibles como áreas de extensión de una
lengua, religión o un tipo de gestual,
(Crosgrove […] propone el desarrollo de la Geografía Cultural como práctica revolucionaria que: “más
1983, 9-10 allá de las asunciones y las atribuciones de sentido común de nuestro culturalmente-cons-
citado en Flores truido mundo capitalista… puede seguir el ejemplo de Gramsci de luchar para crear una
2007, pp.9) nueva cultura, una cultura que creará la producción de nuevos paisajes y de nuevos signifi-
cados a los paisajes”…
(Carl O. Sauer, Según Paul Claval, “... los trabajos de la escuela de Sauer ponen su atención, sobre todo, en
citado por las sociedades etnogeográficas del mundo americano o en las grandes civilizaciones tradi-
Claval,1999) cionales”
(Jackson, …“las nuevas direcciones de la geografía cultural recurrieron a diversas tradiciones intelec-
tuales, que iban desde la antropología y la teoría literaria hasta el feminismo y los estudios
1999. p:43) culturales contemporáneos, ensanchando así los límites de la geografía cultural”…

(Capellá y Lois, Establecen que la geografía cultural, a pesar de tener antecedentes que se remontan al inicio
2002) de la geografía moderna, y un campo y perspectiva de estudio de extrema actualidad ante
la sociedad multicultural que se percibe, es una gran desconocida en el mundo hispánico a
diferencia de lo que ocurre en los círculos académicos anglosajón y francófono.

Fuente: elaboración propia con información de Claval (1999), Flores (2007), Crosgrove (1983), Flores (2007),
Clava (1999), Jackson (1999) y Capellá y Lois (2002).

CAPÍTULO I 39
b) Geomarketing

La complejidad de los entornos y la necesidad de tomar decisiones asertivas, desde la


posibilidad de georreferenciar variables demográficas y socio- económicas y debido a su carác-
ter multidisciplinar, el marketing ha ido incorporando elementos de otras disciplinas como las
matemáticas, estadística, psicología, ciencias empresariales, sociología, política o la geografía
(entro muchos otros) (Rosa, 2001). En este último caso, el marketing ha incorporado dimensiones
espaciales de los fenómenos socioeconómicos y análisis geográficos de la realidad económico-
social, a través de instrumentos cartográficos y herramientas de la estadística espacial. Lo que le
ha permitido abordar cuestiones críticas y habituales a la distribución comercial en su mezcla de
mercadotecnia. A partir de ello, surge una nueva sub-disciplina conocida como Marketing de la
distribución, específica y adaptada a las necesidades del sector comercial. En la geografía se cono-
ce como Geomarketing, enfocada a las teorías económicas del espacio geográfico (Chasco, 2003).

El geomarketing forma parte de la economía espacial, que se fundamenta sobre el prin-


cipio general de que la distancia geográfica ejerce una verdadera influencia sobre la actividad
económica, usando distintas fuentes de información como los datos internos de la empresa,
datos demográficos, censales e información de geografía básica. Para definirlo, se debe tomar
en cuenta las bases teóricas de Von Thünen, Paul Krugman, Alfred Weber y Walter Isard (ver
tabla 2). El geomarketing es un sistema de análisis geográfico integrado por datos, programas
informáticos de tratamiento, métodos estadísticos y representaciones gráficas destinados a pro-
ducir una información útil para la toma de decisiones de la realidad económico-social de la
distribución comercial, a través de instrumentos que combinan la cartografía digital, gráficos y
herramientas de la estadística espacial (Latour et al., 2001 y Chasco, 2003).

El geomarketing permiten conocer el actual estado de un mercado en el que, por un lado,


debido al crecimiento natural existen nuevas zonas que pudieran u oportunidades de mercado
no atendidas y por otro, se centra sobre todo en la ubicación del consumidor/cliente al que se di-
rigen todos los esfuerzos comerciales de una manera más tamizada y organizada con el objetivo
de obtener una mayor rentabilidad de los mismos debido a que el potencial del mercado local y
la capacidad de compra dependen de la características geodemográficas del área de influencia.
Asimismo, puede o no hacer uso de Sistemas de Información Geográfica (GIS), a través de un
software (GeoData) o no (cualitativamente). El uso de un GIS, hace posible el almacenamiento
eficaz y una rápida recuperación y visualización interactiva de las formas correspondientes a
conjuntos de datos geográficos. Chasco (2003) dice que un sistema de geomarketing se integra
de tres elementos importantes: información estadística y cartográfica, tratamiento de la infor-
mación y estudios de mercado.

CAPÍTULO I 40
Tabla 2. Bases Conceptuales del Geomarketing

Autor Bases Conceptual


Von Thünen citado por Análisis económico espacial. Estudio sobre la localización de distintos
Chasco (1997) tipos de culturas en torno a los centros urbanos.
Paul Krugman (1992) Nueva Geografía Económica. La perspectiva espacial que no se limita
a la economía.
Alfred Weber citado por Teoría de la localización industrial. Contacto la teoría económica pura
Chasco (1997) con el dominio espacial.
Walter Isard (1959) Bases de la moderna economía espacial.

Fuente: Elaboración propia con información de Chasco (2003).

c) Identidad territorial

Con base en las aportaciones de Bozzanno (2000) cita a Marquéz (2003), Alburquerque
(1999), CEPAL (2012) y de Buitelaar, Echeverri, Silva y Riffo (2015), el territorio debe ser
visualizado como una matriz de organización y de interacciones sociales y no como un simple
espacio abstracto o un receptáculo de actividades. Pero también, puede entenderse como un
esqueleto de intereses de todo tipo en una comunidad que se ha ido formando en función de las
relaciones sociales y de los lazos de intereses de los grupos, de la construcción de una identidad
y de una cultura propia. Entonces, se tiene que territorio va más allá del conjunto de personas
que habitan la Tierra o cualquier división geográfica de ella, va más allá de construcción his-
tórica social. Contiene un conjunto de atributos que los definen como un sistema complejo,
generando relaciones dinámicas productivas, sociales, políticas e institucionales. Y una cultura
envolvente que recoge códigos, valores e identidad.

Desde la perspectiva de la identidad territorial (variable cualitativa de la Geografía Cul-


tural), se ha valorado el presente trabajo, remarcando el sentido de pertenencia al lugar, es decir,
qué tan identificados se sienten los grupos humanos que habitan la Ciudad de Celaya, Guana-
juato, en relación a la imagen territorial turística en la Zona del Jardín Central de la ciudad. La
relación entre espacio (Jardín Principal), cultura (Celaya) e identidad (ciudadano), ha tomado
relevancia en los últimos 10 años, debido al crecimiento económico de la región. En este con-
texto, al hablar de Identidad Territorial –la identidad es el sentido de pertenencia a una colecti-
vidad, a un sector social, a un grupo específico de referencia (Ranaboldo y cita a la UNESCO-
PNUD, 2005)– el centro de interés se sitúa en las múltiples relaciones entre identidad, lugar
y poder, dado que los lugares-ciudades-territorios son importantes tanto para la producción de
cultura y economía (Shmite y Nin, 2006-2007).

CAPÍTULO I 41
• La identidad territorial es un sentido que se construye en el tiempo y espacio habi-
tado, y en gran medida ligada al afecto que cada individuo o grupo logre desarro-
llar del entorno, ya sea local, municipal o nacional; se crea en la conjunción entre
el medio físico, la continuidad histórica y la continuidad social; pues el territorio
también se puede percibir en términos de temporalidad y es en esta línea de tiempo
en donde se construye la identidad territorial. El sentido de pertenencia como base
de la identidad territorial, la práctica de soberanía y la participación ciudadana solo
se manifiesta en una serie de indicadores de acuerdo con Sanz, Holgado y Soria
(2001-2004) para encontrar en dónde y en qué es posible señalar los rasgos de iden-
tidad territorial. Los cuales desarrollan experiencias concretas en la utilización de
elementos identitarios como parte de esquemas de gestión local. Y los geosímbolos
(Bonnemaison, 1981) como elementos simbólicos del entorno definido como “un
lugar, un itinerario, una extensión o un accidente geográfico que por razones polí-
ticas, religiosas o culturales reviste a los ojos de ciertos pueblos o grupos sociales
una dimensión simbólica que alimenta y conforta su identidad” (citado en Giménez,
2001, p.265) que forman parte del marco de vida dentro del cual se desarrolla el
sentido de pertenencia. Ellos son:

• Características demográficas básicas (edad, sexo, conformación de los hogares, ni-


vel educativo, procedencia, etc.),

• Características provenientes de los lugares de procedencia,

• Características de los lugares de residencia, elementos derivados de procesos mi-


gratorios,

• Características de las actividades productivas,

• Características históricas de las poblaciones, presencia de sentimientos de pertenen-


cia, tipos de relaciones sociales que se entablan cotidianamente (familia, amigos,
compañeros de trabajo, grupo religioso, etc.),

• Características de los roles sociales (familiares, profesionales, etc.),

• Características de los circuitos cotidianos, costumbres o tradiciones o festividades.

d) Entorno de movilidad

CAPÍTULO I 42
Varios trabajos sobre el uso de unidades espaciales en el campo de la movilidad
urbana, tanto desde una perspectiva de la movilidad motorizada (Cervero, 2002, Delmelle
y Casas, 2012), como de la movilidad peatonal o a través de modos alternativos (Clifton
et al., 2007). Sostienen la existencia de un fuerte vínculo entre elementos de la estructura
urbana y los patrones de viaje en la ciudad, es decir el entorno de movilidad como base es-
pacial (Crane, 2000; Ewing y Cervero, 2010; Foltête y Piombini, 2007; Handy y Niemeier,
1997, Bertolini y Dijst, 2003, Soria, 2011, Borst et al., 2009 y Zacharias, 2001), y modelo
de factores urbanos condicionantes de la movilidad peatonal (topografía, arbolado, acti-
vidad comercial, seguridad, etc.). Desde el planteamiento conceptual de Bertolini y Dijst
(2003), Soria (2011), Zacharias (2001), Borst et al. (2009) y Clifton et al. (2007), entorno
de movilidad, movilidad peatonal o entorno peatonal se entiende como aquella unidad es-
pacial operativa para la planificación y la evaluación de la movilidad urbana, resultante de
una valoración integrada de factores de la estructura urbana y del patrón de viaje, capaz de
aportar información sobre las siguientes cuatro dimensiones de la movilidad: urbanística,
ambiental, socioeconómica y modal. Estas unidades espaciales que se conforman a partir
de la síntesis de factores urbanos vinculados estrechamente al desplazamiento peatonal y a
modos alternativos de éste: movilidad motorizada (Cao et al., 2009; Cervero y Kockelman,
1997; Ewing y Cervero, 2001 y 2010; Næss, 2009, Ewing y Handy, 2009; Lee y Moudon,
2006).

Inicialmente, el estudio de la movilidad peatonal cubría aspectos como la seguridad, la


conveniencia, la continuidad, el confort, la coherencia y el atractivo (Fruin, 1971). Actualmen-
te solo son cuatro bloques siguientes: accesibilidad, seguridad, confort y atractivo (Alfonzo,
2005; Pozueta et al., 2009), al ser satisfechos, el entorno peatonal poseerá la calidad necesaria
para que el peatón se desplace, lo que incidirá de manera decisiva en los niveles de servicio
peatonal del entorno urbano (Olszewski y Wibowo, 2005):

1. La accesibilidad, como condicionante en la estructura e infraestructura peatonal (la pen-


diente, la anchura de la acera o los materiales empleados para construirla). Existiendo
una relación entre la dimensión de la acera y la velocidad peatonal.

2. La seguridad la relacionada con el tráfico (Pikora et al., 2003). Como la velocidad de


circulación a pie por la vía pública, la fricción entre modos de transporte, el templado
del tráfico, la disminución de la velocidad o el espacio compartido, entre otras determi-
na la sensación de seguridad (Landis et al., 2001; Transport, 2007; Sanz, 2008) y, por

CAPÍTULO I 43
ende, en la calidad peatonal de una calle o de un ámbito determinado.

3. El confort constituye la cuantificación de la movilidad peatonal y puede dividirse en


tres ramas: físico, psicológico y fisiológico (Sarkar, 2003). Integrado por las variables
climáticas (Nikolopoulou y Lykoudis, 2006; Stathopoulos et al., 2004) y el diseño urba-
no, como, por ejemplo, el arbolado y las hojas (Shashua-Bar y Hoffman, 2000, Jacobs,
1993), la impresión de seguridad e intimidad (Peters, 1981) y las variables que generan
estrés en el peatón, asociadas con el tráfico, el ruido y la contaminación (Raggam et al.,
2007).

4. La atracción son los paisajes urbanos que originan itinerarios atractivos e interactivos
para los peatones porque van a pie (Gehl, 1971; Peters, 1981). Participando en la activi-
dad comercial y cultural de las calles (Venturi et al., 1977). Como puntos de atracción
de gente que observa los distintos escaparates, que interactúa con otros individuos en
estos establecimientos y que se deja inspirar (Gehl, 1971, Peters, 1981) e incluso crear,
entre los distintos establecimientos, sinergias que fortalezcan su atracción (Salingaros
et al., 2005).

Resultados (Modelo de Anholt)

Con base en el Modelo de Anholt (2007), figura no. 2, sólo dos valores (medias) están
por debajo del intermedio (de la escala de 1 al 5, donde el intermedio es 3): Lugar con 2.74 y
Pulso con 2.90. El resto está por encima, sólo por un puntaje relativo a no mayor de 18 decima-
les: Gente con 3.18 y Prerrequisitos con 3.11. Las valoraciones con un alto índice son: Presen-
cia con 3.90 y Potencial con 3.99. Teniendo en conjunto de las 6 variables, con una media de
3.90. Con base en la interpretación de los resultados obtenidos, los habitantes de la Ciudad de
Celaya, tienen una percepción indiferente, ni positiva, ni negativa. Mostrando un problema de
identidad y orgullo, debido a la falta de programas que fortalezcan el conocimiento de herencia
histórica, cultural y socioeconómica de la región, reflejándose en las opiniones de ellos. La
intención de desarrollar proyectos de vida en Celaya es casi nulo y que se encuentra con una
relación estrecha con los constructos anteriores al confirmar la baja identidad del ciudadano
con relación a su ciudad (con una correlación de 0.84), debido a que no la encuentra atractiva ni
visualiza proyectos de vida que puedan mejorar su estancia. Lo que se puede observar, es falta
de pertenencia a su ciudad a pesar de que pueda crecer o no, existan oportunidades de negocios,
pueda encontrar empleos o estudiar en una universidad lo que busca.

CAPÍTULO I 44
Figura no. 2 Hexágono de Anholt de la ciudad según residentes en la ciudad de Celaya

Fuente: Elaboración propia

Resultados (Modelo de Talavera-García, et al.)

Con base en los constructos basados en el Modelo Talavera-García, Soria-Lara y Va-


lenzuela-Montes (2014), se puede determinar que el entorno de movilidad de las personas
que se desplazan a pie (calidad peatonal, sujeto de estudio del presente estudio), en el Jar-
dín Principal se detectó que la falta de una imagen territorial turística en la Zona del Jardín
Central –invadida por una zona netamente comercial– provoca en los habitantes una falta o
carencia de identificación de marca-orgullo-ciudad, por no contar con zonas o comercios de
esparcimiento-sociabilización, ya que actualmente se cataloga al Jardín Principal, como una
zona comercial y de movilidad peatonal densa, de baja accesibilidad, no segura, sin confort
y sin atracción. A continuación se describen estas condiciones, desde las perspectivas del
Entorno de proximidad y alcance local y Entorno de proximidad y distribución circulatoria,
figura 3.

CAPÍTULO I 45
Figura 3. Calidad de Movilidad Peatonal en Celaya, Guanajuato

Fuente: Elaboración propia

Para la accesibilidad (Aceras, Circulación-tráfico), los peatones consideran que son me-
dianamente suficiente anchas las Aceras para circular, lo que le permite desplazarse cómoda-
mente, a priori, sin interferencias de obstáculos. Esto permite compatibilizar la sección mínima
requerida para un flujo peatonal óptimo y la presencia de mobiliario urbano, del mismo modo
que permite la presencia de peatones parados frente a escaparates comerciales en caso de que
los haya, sin interferir en el resto de personas que se desplazan a pie. En promedio las aceras
que rodean al Jardín Central son de 3 metros (av. Guerrero, Corregidora, Hidalgo y Carretera
51). Aunque lo peatones consideran que existe una baja accesibilidad en la circulación, debido
a la presencia de comerciantes ambulantes, la circulación de personas a pie, en bici y en auto-
móviles. Sobre todo, debido a que las calles anteriores y posteriores a este cuadro principal, sus
aceras son menor a 1.5 metros. Por lo que para los visitantes de esta área, la movilidad peatonal
es considerada densa y con poca accesibilidad.

En lo que respecta a la seguridad (Espacios, Modos de transporte), los ciudadanos visi-


tantes del cuadrante principal de Celaya, perciben que no hay seguridad (no se refieren a la vio-
lencia en las calles), debido a que el tránsito alto de automóviles por contar con solo dos carriles
de circulación (de los cuales, por costumbre se usa uno) y la inexistencia de vías especiales para
bicicletas, hace que los peatones no se sientan en confort ni seguros. Lo que repercute en el
ambiente o espacio (proximidad – movilidad) se limite a pie con reservas, debido a que también
manifiestan una baja y hasta nula educación vial, tanto de ellos mismo, de las demás personas

CAPÍTULO I 46
y sobre todo de quienes están transitando en un automóvil. Teniendo como resultado que la
fricción modal sea negativa (como indicador estructural de la seguridad vial para el Peatón). En
este sentido, la superficie peatonal es menor en el entorno de proximidad que en el entorno de
movilidad motorizado, con un mayor porcentaje debido a la mayor presencia de automóviles.

Con relación directa con el confort (Diseño urbano, Ruido, Contaminación), los ciuda-
danos consideran que el diseño urbano es agradable, que ha mejorado en los últimos 5 años,
pero falta atractivo turístico. La zona se encuentra sobrecargada de comercios (debido a que
Celaya ha sido un centro comercial de impacto en la región Laja-Bajío). Consideran que este
último aspecto debería cambiar o mejorar, puesto que existe un turismo-industrial el cual busca
áreas o comercios turísticos como restaurantes, diversión (social, de azar y cultural).

Celaya es un pueblote […] la mayoría de nosotros nos vamos a otros esta-


dos […] no hay nada que hacer ni donde divertirse […] el centro está lleno
de comercios, no hay cosas atractivas… (Hombre, Casado, 29 años, sin
hijos, NSE C+, Ejecutivo de banca privada, Maestría en Administración
de Negocios)

(…) he vivido por diez años aquí, soy de Celaya, pero realmente no me
gusta. Puede ser porque lo comparo con los lugares donde he vivido –en
el D.F– el ritmo de vida es más acelerado… si me gusta algunas veces la
tranquilidad de la ciudad, pero si queremos salir, a pasear, a divertirnos,
tenemos que irnos a Querétaro o a León […] en el zocalito no encontra-
mos nada en que divertirnos, al menos que pensemos comprar parte de
la despensa o algunas cosas que pensamos están más baratas… (Mujer,
Casada, 34 años, dos hijos >7 años, NSE C, Profesora y profesionista
independiente, Ingeniero en Sistemas)

Asimismo, consideran que se puede mejorar las fachadas y los espacios verdes, jar-
dineras y el mobiliario urbano, aunque la zona arbolada es de reconocimiento y orgullo para
ellos. Consideran que el ruido-contaminación es natural de la zona, siendo baja sin problemas
de calidad, pero dañina para los visitantes, debido a los constantes sonidos de cantantes calle-
jeros, automovilistas sin educación al sonar sus claxon y el ruido natural de los comerciantes al
ofrecer sus productos. El entorno de circulación motorizada presenta (automóviles, autobuses
y motocicletas), en relación con el peatón, una menor calidad, puesto que los niveles de ruido

CAPÍTULO I 47
existentes tienen como consecuencia un bajo confort acústico que puede condicionar la movi-
lidad peatonal.

…en el centro, en los parques y hasta en los centros comerciales tenemos


actividades que organiza el municipio con un sentido cultural, pero son
muy pocas, a mis amigas y familiares nos gusta ir a eventos todo el tiem-
po. Pero la mayoría de las veces tenemos que ir a Querétaro o a Guana-
juato para asistir a eventos que nunca vienen a Celaya (...), no me quejo
de esto, o el echo la culpa al gobierno, creo que somos nosotros como
ciudadanos que somos apáticos para esto (…) he visto en años anteriores
que se han realizado eventos, hasta gratuitos, y nosotros no asistimos, no
nos gusta, en general como habitantes de aquí. Creo que hace falta que se
realicen eventos muy grandes para motivarnos… (Hombre, Casado, 34
años, sin hijos, NSE C-, Empleado de institución sin fines de lucro, Inge-
niero civil, Universidad Pública)

[…] Creo que Celaya es como una ciudad de industria, de paso o sólo para
estar un tiempo, yo quiero trabajar fuera de aquí, porque no hay nada (…)
nos la pasamos aburridos sin lugares interesantes... sólo podemos ir a los
centros comerciales, a los restaurantes del boulevard y ya… en el centro
solo encontramos lo que queremos barato o pasear en el jardín… (Hom-
bre, Soltero, 20 años, sin hijos, NSE C-, Estudiante de administración,
universidad pública)

Celaya tiene muchas oportunidades, aunque la vean como ciudad de paso


o un pueblito, yo he visto que muchos se vienen a trabajar aquí, de otros
lugares, hasta de la ciudad de México. A la mejor no es la mejor ciudad,
pero tenemos muchas empresas que están generando muchos trabajos…
total si no tienes lugares a donde divertirte. Pos te vas a Querétaro o a San
Miguel. Celaya es una gran oportunidad para trabajar, sólo hay que acos-
tumbrarse… […] bueno, debo aceptar que me gusta ir con mi familia al
jardín, a misa a la catedral siempre hay eventos…(Mujer, Soltera, 20 años,
sin hijos, NSE C-, Estudiante de Mercadotecnia, Universidad Pública)

la ciudad es un caos, no podemos trasladarnos de un lugar a otro con fa-


cilidad, ¡y se supone que estamos en una ciudad pequeña! (…) las horas
pico es difícil llegar, no me imagino como se ha de poner el D.F., si no-
sotros estamos así… Además, el trazo de la ciudad es pésimo, he viajado

CAPÍTULO I 48
poco fuera de Celaya, pero lo que sé es que hay ciudades las grandes o
pequeñas con mejor trazo urbano. […] ir al centro, ni loca en fin de se-
mana. Si voy pero en la semana, porque hay muchos coches y las calles
son pequeñas […] (Mujer, Soltera, 28 años, sin hijos, NSE C, Analista de
mercado empresa de autopartes, Licenciatura en Mercadotecnia)

Celaya es ya una ciudad grande, eso no han entendido los políticos y go-
bernantes, debido al crecimiento de empresas […] nuestro actual gobierno
se tarda mucho en la construcción de puentes y carreteras, que son buenas
para nosotros y las empresas que quieran venir aquí, pero no existe un
orden […] eso hace que vengan muchas personas, que quieren conocer la
ciudad, ya sea de paso o porque van a trabajar aquí.” (Mujer, Casada, 32
años, un hijo <1 año, NSE C+, Desempleada-ama de casa, Lic. en comer-
cio, Universidad Privada)

vivimos en un lugar con buena ubicación, podemos ir a cualquier parte


del país en menos tiempo que en otras ciudades, incluso las que están en
Guanajuato… si, en ratos la ciudad es un caos, por el eje, por la Adolfo o
por el Tecnológico […] bueno hasta el centro […] me gusta ir, me gusta
pasear por los jardines (…) yo no me quejo...” (Hombre, Casado, 32 años,
sin hijos, NSE C, Empleado de Gobierno, Licenciatura en Administra-
ción, Universidad Pública)

pues no hay lugares interesantes en Celaya, tenemos el museo de las mo-


mias, lo cual ya no está de moda ni de interés…ja! Tenemos la “bola de
agua”, que si bien es un ícono de la ciudad, pero creo que con ello no
tendremos más turismo ni nosotros como habitantes de la cuidad pode-
mos sentirnos satisfechos de contar con lugares que valgan la pena […] o
un centro como el de Querétaro, me gusta porque encuentras artesanías,
restaurantes, museos, eventos artísticos, personas de todos lados… hasta
extranjeros (Mujer, Soltera, 25 años, sin hijos, NSE C-, Analista de RH,
Empresa de autoservicios y al detalle. Lic. En Mercadotecnia)

tenemos parques que realmente son bonitos, la Alameda me gusta mucho


y voy seguido con mi hija, siempre está con poquita gente, casi nadie va
entre semana, y los domingos si hay más gente… […] El jardín princi-
pal… para mi es el zócalo… aunque no es suficiente, creo que los que
vivimos aquí, de ocio hacemos ir a los centros comerciales (…) también

CAPÍTULO I 49
al centro, luego hay eventos para niños… (Mujer, Casada, 30 años, un hijo
<1 año, NSE C-, ama de casa, estudios a nivel técnico, Escuela Pública)

Discusión

Los residentes (habitantes de Celaya), consideran que no hay atractivos visuales ni de


estructuras construidas por el hombre, ni paisajes naturales que puedan ser íconos de la ciudad.
Aunado a la peor evaluación de esta categoría, la planeación urbana, es tajante y contundente la
opinión de los habitantes respecto a la estructura urbana de la ciudad es caótica, sin visión y sin
un layout (planeación urbana) en las avenidas que permita o facilite la movilidad en los puntos
estratégicos de Celaya y la falta de una señalética horizontal y vertical de la ciudad. Al igual,
consideran al clima poco agradable para vivir (en los últimos 5 años), ya que las temperaturas
extremas hacen que los habitantes no puedan realizar sus actividades diarias o movilidad en la
ciudad en los puntos de reunión comercial o social, según sea el caso. También, los celayenses
consideran y reconocen que son poco amigables con los visitantes o entre ellos mismos, reflejo
del crecimiento acelerado de la ciudad, al ser agrícola y pasar a ser industrial de servicios. Los
celayenses expresan que la tranquilidad de la ciudad empezó a deteriorarse debido a la migra-
ción de habitantes de otros estados con altos índices de delincuencia, aunado a la ubicación
geográfica de los centros o estados con mayor siniestros de este tipo. A pesar de ello, los cela-
yenses creen que existen ciudades con mayores índices de delincuencia y sectores vulnerables
a la inseguridad.

Los ciudadanos manifiestan que no son suficientes los eventos sociales, culturales y
de entretenimiento que suceden en la Ciudad de Celaya, ya sea organizado por grupos priva-
dos, sociales o por el mismo gobierno. El ítem de realización de actividades al aire libre, se
ve afectado por el clima extremo con el que cuenta la ciudad, seguido de la falta de lugares de
interés para los celayenses. En la entrevista manifestaron que se deberían realizar más eventos,
como en las ciudades vecinas. Asignando esta responsabilidad a la universidades y al gobierno
municipal. Los Celayenses evalúan inadecuadamente la funcionalidad de la ciudad, ante los
servicios, infraestructura e imagen que tiene.

Si bien, los ciudadanos manifiestan que quieren a su ciudad, la comparan con otras acep-
tando la diferencia (entre Querétaro, San Miguel de Allende y León), pero no justifican que a
ciudad de Celaya, con todo el desarrollo económico de los últimos 10 años, presente una nula
atracción, tanto cultural, comercial como turística, para los propios residentes y desde luego
para los visitantes (por cuestiones de negocios), ver fotos 1, 2 y 3. Los ciudadanos celayenses

CAPÍTULO I 50
que han visitado otras ciudades, consideran que el “zócalo” o jardín principal debería ser una
zona que concentre comercios que fomenten la identidad, el orgullo y la admiración de residen-
tes y visitantes. Actualmente presenta en un 97% la presencia de comercios para transacciones
de bienes de consumo, pero no de servicios de alimentos, esparcimiento y diversión. Los esca-
parates de atracción actual, se centran a telas, enseres, ropa y comodities, a percepción de los
entrevistados, debería ser más atractivos para generar confort y visita constante.

Fotos no. 1, 2 y 3. Jardín Principal, Celaya. Gto.

Fuente: Google Maps, www.google.om.mx/maps, 18 de febrero de 2016.

Conclusiones

Debido a la actual posición de la Ciudad de Celaya, respecto a los términos económicos


para con el Estado, los empresarios y la sociedad en general. Los tomadores de decisiones en
la planeación urbana y de movilidad de la ciudad, no están interactuando para crear una marca
que distinga a la ciudad de Celaya de las muy cercanas como Querétaro, San Miguel de Allen-
de, Morelia, San Luis Potosí, Ciudad de México, Aguascalientes y Zacatecas, para consolidar
la inversión extranjera (principalmente asiática), el turismo-industrial y coadyuvar a la gestión
cultural con alcances internacionales basados en la marca integral que recientemente, tampoco
están a provechando los títulos marcarios “gto, guanajuato”.

Como consecuencia del proceso de urbanización, a través de las políticas de desarrollo


local, que ha generado los asentamientos humanos urbanos y rurales de los últimos 10 años,
en los cuales la Ciudad de Celaya ha pasado de ser la líder de la región, con una composición
industrial de recursos agrícolas, de industrias metal-mecánica, de electrodomésticos, acero,
química, y de procesadora de alimentos. La migración doméstica, la transformación de una eco-
nomía agrícola a una industrial, ha hecho que la Ciudad de Celaya se aprecie como producto,

CAPÍTULO I 51
para transformarse en una Marca-Ciudad, debe de construir atributos tangibles (construcciones,
edificios, monumentos, parques, plazas, carreteras, etc.), e intangibles (valores, información,
conocimiento, imagen, experiencias, cultura, etc.) como instrumentos para competir y diferen-
ciarse con otras ciudades que poseen mejores y atractivos activos culturales.

El Celaya place product, debe ser adaptado para satisfacer las necesidades de sus clien-
tes-ciudadanos y se deben definir y comunicar eficientemente sus características especiales
y ventajas competitivas apoyados de la gestión cultural y creativa de la ciudad que invite a
desarrollar proyectos de vida en su territorio y Los beneficios y líneas de trabajo en el diseño
del plan de city marketing de la ciudad, deben detonar desde la reconfiguración de una nueva
identidad que considere entre otros factores: 1. Migración, 2. Globalización, 3. Consumo, 4.
Futbol-espectáculo, 5.Sistema cultural (valores, conocimientos, habilidades, experiencias y ca-
pacidades), 6. Invención e innovación, 7. Industrias creativas y 8. Mercado laboral.

CAPÍTULO I 52
Obra citada

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CAPÍTULO I 59
Movilidad motorizada e infraestructuras
de transporte en Culiacán: una situación
entrópica5

Mario Guadalupe González Pérez6

Resumen: Actualmente, la movilidad motorizada es la forma en que las personas viven el espa-
cio urbano contemporáneo. Desde el hogar, el lugar de trabajo o estudio, hasta la utilización del
tiempo libre, evidencian la importancia del autotransporte público y privado en las actividades
cotidianas. Sin embargo, con la expansión de las urbes se ha generado un incremento inevitable
de los desplazamientos y consecuentemente, de las externalidades. En este entendido, la práctica
de producción y consumo del vehículo particular y del autotransporte público está induciendo
cambios en la composición demográfica y en la morfología del espacio, donde en instancia últi-
ma, se manifiestan relaciones entrópicas entre los fenómenos urbanos vinculados a los intereses
económicos y a la fragilidad del sistema político de regular una demanda automotriz que supera
la oferta de infraestructura vial por parte del Estado. El presente trabajo expone el escenario de
la movilidad motorizada que se vive hoy en día en la ciudad de Culiacán, donde el binomio en-
tre el autotransporte público y privado y la infraestructura vial existente evidencia una relación
entrópica. Esto es porque se carece de una política de planificación de la movilidad, donde se
prioriza al vehículo privado y poco se ha atendido al autotransporte público. La infraestructura
se ve rebasada ante la carga vehicular, la cual se encuentra en un incremento continuo, donde el
caos vial, los largos desplazamientos y la accidentalidad son temas apremiantes.

Palabras clave: Movilidad motorizada; infraestructuras; entropía.

Summary: Currently, motorized mobility is the way people live contemporary urban space.
From home, place of work or study, to the use of free time, show the importance of public and
private vehicles in everyday activities. However, with the expansion of cities it has generated
an inevitable increase in displacement and consequently of externalities. In this understanding,

5
El presente trabajo es una derivación del proyecto de investigación denominado “Costos y beneficios de los pro-
yectos de transporte: el caso de los afectados por la línea 3 del tren ligero en Jalisco”, presentado para el Programa
para el Desarrollo Profesional Docente para el tipo Superior (PRODEP). Por lo que se agradece a prodep por el
apoyo brindado.
6
Profesor investigador de la Universidad de Guadalajara. Email: inge_united@hotmail.com

CAPÍTULO I 60
the practice of production and consumption of private vehicles and public road transport is
inducing changes in the demographic composition and morphology of space, where ultimately
entropic relations manifested among urban phenomena linked to economic interests and the
fragility of the political system of regulating an automotive demand exceeds the supply of road
infrastructure by the state. This paper presents the scenario motorized mobility that exists today
in the city of Culiacan, where the pairing between the public and private road transport and road
infrastructure existing evidence an entropic relationship. This is because there is a lack of a pol-
icy of mobility planning, where priority is given to private vehicles and little has been served to
the public road transport. The infrastructure is exceeded before the vehicle load, which is in a
continuous increase, where the traffic chaos, long commutes and accidents are pressing issues.

Keywords: motorized mobility; infrastructure; entropy.

Introducción

Desde hace años las ciudades son concebidas como sistemas articulados por partes que
desempeñan una función sustantiva en el desempeño final. Entre estos subsistemas existe un in-
tercambio de materia y energía, pero cualquier anomalía que ocurra en alguno de ellos, afectará el
estado homeostático general y consecuentemente, generará entropía en el sistema-ciudad. En este
sentido, la Teoría de Sistemas es amplia y sus fundamentos, conceptos y categorías conceptuales
han sido aplicados a diversos ámbitos de la ciencia. Por lo que, resulta importante delimitar el ob-
jeto de estudio, pues depende del investigador decidir colocar el concepto ciudad como un sistema
o como un subsistema integrado a un sistema de mayor complejidad.

Para nuestro caso, la ciudad es concebida como un sistema donde ocurren cotidianamente
diversos eventos asociados, entre otros, con la movilidad y los sistemas de transporte. Si bien, aquí
las personas interactúan, se casan, se desarrollan profesional o personalmente y experimentan los
beneficios de la vida urbana. También, viven el estrés y el ruido del tránsito, sufren el caos y pierden
día con día su tiempo en los traslados de algún origen a un destino. En otros términos, experimentan
los costos de vivir la ciudad. De ahí que, estudiar la movilidad motorizada en la ciudad desde el en-
foque de la Teoría de Sistemas nos resulta práctico, debido el bagaje conceptual que aporta la teoría.

Este trabajo se circunscribe en los estudios de movilidad y los sistemas de transporte, y se


relaciona con la implementación de políticas de transporte en el proceso de planificación del espacio
urbano. A nivel general, se preocupa por el uso de la tecnología e innovación para la sostenibilidad
de las ciudades inteligentes. El objetivo principal, es describir las asimetrías en la producción y con-
sumo del autotransporte público y privado y las limitaciones en materia de infraestructura vial. Se

CAPÍTULO I 61
parte del supuesto, de que la entidad reguladora del proceso de movilidad motorizada e individual
contribuye a entornos entrópicos en el sistema-ciudad y opta por alternativas-parche7 que se ven
rebasadas en el futuro inmediato, pues no atienden el problema general, sino se reducen a atender
puntualidades como la descongestión vial en arterias principales, disminución de accidentalidad,
etc. Metodológicamente, se explora el fenómeno del transporte particular en la movilidad cotidiana
de los habitantes de la ciudad de Culiacán en el estado de Sinaloa, donde a partir de la observación
participante se da testimonio sobre las características físicas de la infraestructura vial y mediante la
aplicación de una encuesta a conveniencia sobre el transitar habitual y la investigación documental
ha sido posible la triangulación de los datos y el vertido de inferencias.

Sistemas de transporte y territorio: contexto actual

Hoy en día los sistemas de transporte representan una parte sustantiva en la economía
de diversos países a nivel global. No solo por sus efectos directos en la movilidad, sino tam-
bién por su influencia en los ámbitos sociales y ambientales. En tanto los sistemas de trans-
porte, además de posibilitar el desplazamiento de bienes y personas tienen un fuerte poder
estructurante en la articulación de territorios.

Los aspectos de logística y las modalidades de combinación de diferentes sistemas de


transporte en el mundo globalizado (intermodalidad)8, nos han llevado a concebir que la red
carretera es el cuerpo infraestructural que articula a un país y posibilita el intercambio físico
al conectar funcionalmente al territorio y sus componentes sistémicos9. A su vez, la Red de
Transporte se entiende como una malla de “canales de transporte” integrados, que permite
el flujo de los usuarios entre sus lugares de origen y de destino de una manera eficiente y
conveniente, no solo para ellos sino para la ciudad. Aunque, solo podrá conformarse una
verdadera red si, y solo si, la misma es concebida bajo una visón sistémica (Mundó, 2002,
p. 291). En este sentido, desde la perspectiva sistémica la planeación del transporte debe ser
comprendida como “un conjunto de actividades relacionadas entre sí que tienen por objetivo

7
Las alternativas-parche son actuaciones en el espacio físico generalmente a posteriori, que pretenden subsanar las
omisiones en cuanto a la dotación, tanto de infraestructura vial como de servicios básicos y representan una serie
de remiendos o adecuaciones compensatorias en materia de satisfacción de las necesidades sociales.
8
El transporte intermodal representa una opción viable económica, social y ambiental que pretende consolidarse
como una alternativa eficiente y al mismo tiempo segura, al momento de realizar el transporte de mercancías y/o
personas, con ahorros significativos en costos y tiempos.
9
Los proyectos de infraestructura carretera surgen como una necesidad de integrar las distintas regiones que con-
forman un territorio. Sobre todo, por la pertinencia en modernizar la red carretera federal, alimentadora y rural, a
fin de proporcionar mayor seguridad al transporte de personas y bienes. Asimismo, para minimizar los costos de
operación (Bello, 2009, p. 4).

CAPÍTULO I 62
mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, específicamente en los aspectos relacionados
con el funcionamiento del sistema de transporte”. Es decir, “la planeación debe ser una ac-
tividad continua, que acompañe la evolución del sistema estudiado, así como la naturaleza
de sus problemas y la eficacia de las soluciones adoptadas” (Secretaría de Desarrollo Social,
2001, p. 3).

En México este ejercicio de construcción de infraestructuras de transporte carretero


surge a mediados de la década de los años veintes, con la conformación de la Comisión Na-
cional de Caminos, donde bajo la entonces Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas
(actual Secretaría de Comunicaciones y Transportes) se dio inicio formal a la construcción
carretera (Sánchez, 2009, p. 1). Sin embargo, a casi un siglo el proceso de planificación del
transporte sigue priorizando las cualidades de un medio de movilidad en particular: el auto-
móvil. Esto es entendible, en tanto el modelo de ciudad horizontal característico por las bajas
densidades ha favorecido directa e indirectamente la movilidad motorizada de los ciudada-
nos. En muchos de los casos, la comodidad y practicidad que oferta el vehículo privado al
desplazamiento a través de la optimización del tiempo del traslado y en otras, por necesidad
ante la ausencia evidente de otros medios de transporte, lo lleva a representar el medio idóneo
para movernos.

Movilidad motorizada y entropía inter e intra urbana

La entropía está asociada con diversas connotaciones, acordes con la disciplinas que
utilizan el concepto. Sin embargo, la mayoría de las veces se le relaciona con la energía.
Aquí, la entropía se entiende como el desorden dentro de un sistema. Es decir, el sistema
contiene un conjunto de fuerzas de carácter entrópico que lo llevarían al caos. Bajo este con-
texto, la ciudad entrópica, la entendemos como aquel centro de población con características
urbanas carentes de planificación o mediante la práctica de una planificación deficiente, que
ha conducido a un estado de desorden y problemas espaciales diversos, tanto ambientales
como económicos y sociales, los cuales se acentúan continuamente. Si bien, el cúmulo de
problemas específicos que podemos citar es inmenso, es posible agruparlos en tres grandes
grupos: Movilidad, agua y energía.10

10
Aunado a los problemas de movilidad, hídricos o energéticos, temas como el de la habitabilidad, la alimentación,
el empleo, la pobreza, la accidentalidad, la contaminación, entre otros, son urgencias constantes en las ciudades.
Sobre todo, en aquellas de carácter metropolitano.

CAPÍTULO I 63
El primer grupo es el que hoy nos ocupa: el concerniente a la movilidad.11 Esta acción
que ejercen las personas cotidianamente sin pensarlo, se sujeta a la necesidad y sus objetivos
en el espacio geográfico, que los lleva a optar por una forma o modo de transporte, ya sea
motorizado o no motorizado. En efecto, la movilidad tiene variaciones si se practica en un
ámbito intraurbano o interurbano. Variables como la velocidad, la distancia y el tiempo en-
tran en pugna en el proceso del desplazamiento.

El control de estas variables no es reciente, desde hace cientos de años, quizá miles,
el hombre ha buscado incrementar la velocidad del desplazamiento mediante ajustes tanto al
medio de transporte como a la infraestructura, donde ocurrirá el ejercicio de la movilidad.
Aunque desde que se inventó la rueda, se empezó a utilizar la tracción animal, el agua, los
minerales o hasta los productos del petróleo, se han transformado los caminos y las brechas,
en un inicio de terracería, pero paulatinamente, se han ido incorporando nuevos productos y
procesos en la construcción de vías terrestres como el adoquinado, empedrado, el concreto
y el asfalto. Asimismo, el diseño y el mejoramiento del trazo vial ha mejorado su práctica
con tramos menos curvos, implementación de señalización, e instrumentos de regulación del
tránsito. Es decir, se ha permitido conformar en base a la experiencia, el ensayo y el error
marcos normativos que se han ido ajustando de acuerdo con las exigencias locales e interna-
cionales y las influencias desde luego de los aspectos ambientales.

En el caso de México, la variable ambiental ha sido incorporada y vigilada con mayor


énfasis desde no hace mucho tiempo. Inclusive, no fue sino a principios de los años noven-
tas que se incorpora el enfoque sistémico a la vía de transporte. El capítulo “La autopista
como sistema”, vino a revolucionar la concepción que se tenía hasta ese entonces en el dise-
ño, construcción y operación de las vías de comunicación (Secretaría de Comunicaciones y
Transportes, 1991).

En el ámbito interurbano, donde las distancias por cubrir representan longitudes im-
portantes e impactos irreversibles en las unidades paisajísticas intervenidas. El proceso de
configuración es lento y gradualmente podría ser subsanado por el medio ambiente natural. Si
y solo sí son implementadas medidas de mitigación y compensación ambiental para no inhi-
bir el paso de la fauna de un margen a otro. Desde luego, las condiciones ya no serán iguales
nunca más a las originales, pues la deforestación para la construcción de los carriles para el
11
Ya en otro momento hemos abordado trabajos relacionados con el agua y la energía, a través de nuestra par-
ticipación en la Licenciatura en Energía y la Maestría en Agua y Energía, que en conjunto con el Doctorado en
Movilidad Urbana, Transporte y Territorio, el Doctorado en Geografía y Ordenamiento Territorial y el Doctorado
en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara nos han facilitado el ejercicio de la in-
vestigación. Asimismo, nuestra añeja participación en la Maestría en Hidráulica en la Universidad Autónoma de
Guadalajara nos ha ampliado (creemos), nuestra concepción del entorno.

CAPÍTULO I 64
tránsito y sus respectivos derechos de vía provocan cambios irreversibles. Además, con estas
modificaciones físicas directas se van adicionando aspectos como el ruido y la incursión de
contrastes cromáticos importantes, que aunados a los aspectos socioeconómicos como el de-
caimiento o crecimiento de los nodos poblacionales adyacentes generan una transformación
primero de las condiciones in situ y una configuración posterior que cuestiona la sustentabi-
lidad de las infraestructuras de transporte carretero.

En relación con el ámbito intraurbano, la velocidad se sujeta a diversos factores. Por


un lado, el medio de transporte utilizado para el desplazamiento (a pie, bicicleta, motocicleta,
autotransporte privado, autotransporte público, otros), la hora en la que se ejecuta el despla-
zamiento (horas pico, horas valle), la vía utilizada para el desplazamiento (vía rápida, vía
principal, vía secundaría, etc.), la cual restringe la velocidad de acuerdo a las características
adyacentes (zona escolar, zona comercial, zona residencial, etc.). Por su parte, la distancia
geográfica o euclídea no cambia de posición. Sin embargo, no así el tiempo, el cual variará
en función de la velocidad y la posición respectivamente.12

El tiempo, desde hace tiempo ha sido una variable por resolver y minimizar en los
trayectos cotidianos. Efectivamente, se busca aprovechar al máximo el tiempo destinado al
desplazamiento o bien, gastar menos tiempo en la movilidad, pues un mayor tiempo, implica
necesariamente un mayor costo económico o social. En este tema, el Centro de Estudios So-
ciales y de Opinión Pública realizó una investigación para la LXII Legislatura de la Cámara
Federal de Diputados de México, la cual arrojó, que el método más usado para moverse dentro
de las zonas metropolitanas es el transporte público, donde 7 de cada 10 usuarios se mueve en
autobús, minibús, BRT o metro. Sin embargo, a nivel nacional, 6 de cada 10 usuarios tardan
cerca de 40 minutos y 4 de cada 10, más de una hora en sus desplazamientos (Bravo, 2015).

A este tiempo dedicado al desplazamiento, habría que sumar el costo del peaje. Solo
en transporte público, los costos son muy desiguales en diferentes partes de México. Mien-
tras, un viaje en la Ciudad de México representa el 12.5% de un salario mínimo mensual,
en otras ciudades como Mexicali o Puebla el porcentaje supera el 22% de un salario míni-
mo mensual (ONU-Hábitat, 2015).13 Sin embargo, a estos costos se le suman otros costos
asociados al tiempo, como lo son: los costos del tiempo de espera para abordar la unidad de

12
Según el Reporte nacional de movilidad urbana 2014-2015 de ONU-Hábitat, el 72% de la población mexicana
reside en 384 ciudades de más de 15 mil habitantes que forman el Sistema Urbano Nacional. Lo que se han con-
vertido en un problema y en un desafío para la movilidad de las personas.
13
En México, el salario mínimo mensual en 2016 es de 2220.416 pesos mexicanos. Alrededor de 128.35 dólares
estadounidense al mes. Con un valor promedio del dólar estadounidense en el mes de Abril de 17.3 pesos mexi-
canos.

CAPÍTULO I 65
transporte público o el tiempo que gasta desde el lugar de residencia hasta la parada oficial
del ruta de autobús, etc. En este sentido, de acuerdo con Eibenschutz y Goya (2009), las per-
sonas de menores ingresos que habitan los desarrollos habitacionales periféricos resienten
más fuertemente la movilidad.

Como se ha mencionado, los costos del tiempo del desplazamiento los experimentan
mayormente los residentes de las periferias urbanas, que no gozan del transporte privado.
Pues este último, si representa ventajas significativas en el tiempo del desplazamiento en ho-
ras valle, pues aproxima con mayor facilidad al usuario a sus destinos. Por lo que, la proximi-
dad se convierte en exclusiva de aquellos que puedan pagar por ella; es decir, los poseedores
del vehículo privado. En otros términos, para los de menores ingresos, el tiempo tiene menor
valor monetario que para los de mayores ingresos.

El tema de la importancia del vehículo privado no es reciente. Desde el siglo pasado,


el automóvil ha posibilitado la deslocalización entre nodos con mayor facilidad. A tal grado,
que entre la década de los veintes y treintas del siglo pasado, el número de matriculaciones de
automóviles en Estados Unidos pasó de 8 millones a 23 millones, y entre finales de la Segunda
Guerra Mundial y la crisis del petróleo de 1973, el numero de unidades se trasladó de 25 mi-
llones a más de 100 millones (Clapson, 2003, p. 25). Hoy en día, el vehículo privado ha sido
causal al colapso en materia de tránsito de diversas ciudades metropolitanas, donde la oferta
de infraestructura vial existente ya no satisface la demanda vehicular, pues el espacio ya ha
sido ocupado previamente. El trayecto en horas pico de vuelve lento y complicado, donde
las obras complementarias de reordenamiento vial como pasos a desnivel (viaductos), pasos
sobrenivel, puentes peatonales, ampliación de carriles, etc. Se ven rebasados más temprano
que tarde. Pues, el paradigma de la planeación urbana que se sustenta en la motorización ha
demostrado inviabilidad, y obsolescencia, que no solo rompe con los tejidos de relaciones
amistosas o familiares, sino pierde el sentido de pertenencia en los lugares donde se vive. En
tanto, se desvincula a escala humana, para vincularse a escala urbana (Berman, 1988).

El año 2015 fue histórico para México, al registrar ventas totales por un millón 351
mil 648 unidades. Lo que de acuerdo con las asociaciones mexicanas de Distribuidores de
Automotores (AMDA) y de la Industria Automotriz (AMIA) este resultado implicó un creci-
miento de 19 % respecto al año anterior (Villavicencio, 2016). En cambio, para los primeros
cinco meses (Enero-Mayo) las ventas superaron las 500 mil unidades en 2015 y se aproxi-
maban fuertemente a las 600 mil unidades en 2016 en el mismo periodo considerado (Véase
figura 1).

CAPÍTULO I 66
Figura 1. Miles de autos vendidos en México de Enero a Mayo de 2015 y 2016

Fuente: AMDA, 2016.

En relación con las principales marcas aceptadas con mayor frecuencia por el público,
según La AMDA y la AMIA (2016), Nissan se mantuvo como la marca con más ventas en los
primeros meses de 2016 (Enero-Mayo), al sostener el 25.1 % seguido por General Motors con
un 17.9 % y Volkswagen con el 13.8 %. (Véase figura 2).

Figura 2. Ventas de las principales empresas en México de Enero a Mayo de 2015 y 2016

Fuente: AMDA, 2016.

CAPÍTULO I 67
A este escenario bondadoso de ventas de la industria automotriz se adicionan las ca-
rencias en materia de educación vial, que en conjunto contribuyen (entre otras variables) a los
accidentes por tránsito; y en México se han convertido en la primera causa de muerte en niños
de 5 a 14 años y la segunda en jóvenes de 15 a 29 años. Además, es causal a la segunda causa
de discapacidad motora. Sólo en 2011 se contabilizaron más de 412 mil accidentes viales que
dejaron 16,615 decesos, de los cuales el 80% eran hombres jóvenes y el 20% mujeres (Véase
gráfico 3). Efectivamente, las zonas urbanas son las que representan el mayor riesgo, pues
contribuyen con el 94% de los accidentes por tránsito y el 43% de los decesos (ONU-Hábitat,
2015, p. 49).

Figura 3. Mortalidad por accidentes de tránsito en 2011 (Por cada 100 mil habitantes)

Fuente: CONAPRA, 2013, basado en datos del INEGI, 2011.

De estos datos, se puede observar que en esos años el estado de Sinaloa ocupaba el pri-
mer lugar de muertes por accidentes de tránsito, con una mayor frecuencia en los hombres que
en las mujeres. Pues en 2005, la ciudad de Culiacán tenía un vehículo por cada 4.5 habitantes,
cuando en ese año, la media nacional era de uno por cada 15 habitantes (Mendoza, 2005). El
negocio automotriz ha proliferado con mayor énfasis los últimos años, a tal grado de configurar
todo un corredor automotriz por uno de los principales Bulevares de la Ciudad: El Boulevard
Pedro Infante, el cual han alojado a las principales distribuidoras de la industria automotriz
(Véase figura 4).

CAPÍTULO I 68
Figura 4. Audi, Wolkswagen, Ford y Mazda GMC, Chevrolet y Toyota en el Boulevard Pedro
Infante en Culiacán

Fuente: elaboración propia, 2016.

El contexto actual de Culiacán

De acuerdo con cifras del INEGI (2015), el estado de Sinaloa tenía registrados 2,
966, 321 habitantes y ocupaba el lugar número 15 a nivel nacional. De esta población, la
ciudad de Culiacán (capital del estado) es la que ha aportado mayor cantidad de habitantes
con 905, 265 (Véase tabla I), y se le considera como una ciudad intermedia. Aunque día
con día, Culiacán se acerca más a la categoría de megalópolis. Es decir, se aproxima al
tipo de ciudades que según la CEPAL (2011) representan en México el 25% de la pobla-
ción total.

En 2014 el Banco Nacional de México S.A. (Banamex), el Banco Nacional de


Obras y Servicios Públicos, S.N.C. (Banobras), el Instituto del Fondo Nacional de la
Vivienda para los Trabajadores, (Infonavit) el Centro Mario Molina para Estudios Estra-
tégicos sobre Energía y Medio Ambiente, A.C. (Cmm), y el Instituto Mexicano para la

CAPÍTULO I 69
Competitividad, A.C. (Imco), elaboraron y presentaron un documento denominado “Índi-
ce de Ciudades Competitivas y Sustentables 2014”, con la intención de evaluar la compe-
titividad y la sustentabilidad que detone en consecuencia, una mejor calidad de vida de los
habitantes de las ciudades mexicanas En este sentido, la competitividad y sustentabilidad
estaría representada por medio de una gráfica de dispersión cuya meta es encontrar un ba-
lance entre ambos indicadores (Véase figura 5). Es decir, una ciudad será mejor evaluada
cuando tenga un mayor equilibrio entre ambas variables (Banamex, Banobras, Infonavit,
Cmm e Imco, 2014).

Tabla no. I. Población por municipio en el estado de Sinaloa

Clave del Habitantes


Municipio
municipio (año 2015)
001 Ahome 449 215
002 Angostura 47 207
003 Badiraguato 31 821
004 Concordia 27 157
005 Cosalá 16 292
006 Culiacán 905 265
007 Choix 33 027
008 Elota 53 856
009 Escuinapa 59 436
010 El Fuerte 100 459
011 Guasave 295 353
012 Mazatlán 502 547
013 Mocorito 45 351
014 Rosario 53 773
015 Salvador Alvarado 81 109
016 San Ignacio 21 442
017 Sinaloa 88 659
018 Navolato 154 352

Fuente: INEGI, 2015.

CAPÍTULO I 70
Figura 5
Evaluación del índice de Competitividad y Sustentabilidad en 2014

Fuente: Instituto Mexicano para la Competitividad, 2014, basado en información del Centro Mario Molina.

Las megalópolis engloban ciudades con poblaciones de 1 millón de habitantes o más.


Tienen una importancia fundamental, debido a su jerarquía económica y política en el contexto
nacional e internacional y han experimentado un aumento económico y demográfico sostenido,
además de tener gran influencia sobre las zonas aledañas a la ciudad (Cepal, 2011). En el caso
de la ciudad de Culiacán, esta ocupa el puesto 1 de los 18 municipios que hay en el estado de
Sinaloa. Además, está ubicada en el rango B relativo a las ciudades entre los 500 mil y el millón
de habitantes, de acuerdo con el estudio sobre la competitividad y sustentabilidad realizado por
Banamex, Banobras, Infonavit, Cmm e Imco en el 2014. En este sentido, es posible observar
tomando en cuenta la distribución de la figura 5, que Culiacán se ubicaría con una mediana
competitividad y mediana sustentabilidad. Es decir, en otros términos, que no ha avanzado lo
suficiente en ambos rubros para insertarse en el rango de competitividad y sustentabilidad ideal
(Véase figura 6).

CAPÍTULO I 71
Figura 6
Evaluación del índice de Competitividad y Sustentabilidad de Culiacán en 2014

Fuente: Instituto Mexicano para la Competitividad, 2014, basado en información del Centro Mario Molina.

En 2014, está alianza presentó 14 subíndices de medición, de los cuales 9 eran para
competitividad y 5 para sustentabilidad. Los subíndices de competitividad estaban referidos a:
el sistema de derecho confiable y objetivo; sociedad incluyente preparada y sana; sistema po-
lítico estable y funcional; Gobiernos eficientes y eficaces; mercado laboral; economía estable;
sectores precursores; aprovechamiento de las relaciones internacionales e innovación en los
sectores económicos.

Por su parte, los 5 subíndices de sustentabilidad contemplaban: el uso del agua; cali-
dad de aire; suelos y áreas verdes; residuos sólidos urbanos y uso de energía. Sin embargo, en
2015, se adicionó un subíndice a considerar dentro del índice sustentabilidad; el subíndice de
movilidad y transporte, con la intención de evaluar las condiciones necesarias que garanticen
desplazamientos eficientes, asequibles y seguros en cualquier modo de transporte. Aunado a los

CAPÍTULO I 72
subíndices señalados anteriormente, fue elaborada una gráfica con tonalidades y subdivisiones,
donde cada cuadrante representa un desempeño extremo, y cuanto más se acerca al superior
derecho, la ciudad tiene un mejor desempeño tanto en competitividad y sustentabilidad (Véase
figura 7).

Figura 7. Resultado del índice de Ciudades Competitivas y Sustentables en 2015

Fuente: Banamex, Banobras, Infonavit, CMM e IMCO (2015) basado en datos del CMM.

Con estas consideraciones y el estudio realizado por las entidades, la ciudad de Cu-
liacán muestra cifras por debajo de la media en los subíndices de calidad del aire, uso de la
energía y en movilidad y transporte (Véase figura 8). De este último subíndice se puede decir
que es necesario instrumentar medidas que permitan subsanar los problemas en materia de
eficiencia de los desplazamientos y la mejora de los modos de transporte tradicional en la
idea de contribuir con la competitividad y sustentabilidad de la práctica de la movilidad de
esta ciudad intermedia.

CAPÍTULO I 73
Figura 8
Calificación del índice sustentabilidad en las ciudades intermedias en 2015


Fuente: Banamex, Banobras, Infonavit, Cmm e Imco, 2015.

Expectativas de la movilidad en Culiacán: a modo de conclusión

El tema de la demanda de tráfico es hoy en día una de las prioridades de las entidades gu-
bernamentales. Pues, han sido alterados los patrones tradicionales de los viajes cotidianos, cuyas
modificaciones o variaciones han reconfigurado el modus operandi del sistema de transporte. Igual-
mente, se trabajan escenarios favorables para los desplazamientos y la práctica de la movilidad,
donde el tema del ahorro del tiempo y el consumo de recursos energéticos son temas torales que
han fundamentado alternativas de nuevos modalidades de transporte como los sistemas masivos de
transporte14 en detrimento de la utilización del transporte privado y las mejoras en la calidad de vida.

14
La ciudad de México, Monterrey y Guadalajara son ejemplo de la implantación de sistemas masivos de trans-
porte. El metro en la primera y los trenes ligeros en las tres urbes se han articulado con sistemas de tránsito rápido
(BRT) implementados con éxito en otras ciudades del mundo como Curitiba, Brasil y Bogota, Colombia.

CAPÍTULO I 74
La incorporación de medidas que permitan minimizar los efectos en que inciden los
proyectos de transporte implica necesariamente el planteamiento de objetivos, cuyo proceso
consume recursos financieros y técnicos. De ahí que sea necesario prever riesgos, por lo que,
se debe estimar el daño que el proyecto pueda sufrir y ocasionar durante su vida útil. Además,
con el enfoque sistémico y con la adecuada información disponible, es posible alcanzar un nivel
óptimo de manejo de amenazas haciendo un balance entre el costo de mitigación, el valor de los
elementos en riesgo y la posibilidad de ocurrencia de los eventos adversos.

En la ciudad de Culiacán, como en varias ciudades de México, el sistema de transporte


no es un sistema estático, en tanto se encuentra en un constante incremento cuantificable de uni-
dades. Asimismo, el espacio en el cual ocurre la práctica de la movilidad motorizada se trans-
forma y cambia por la actividad antrópica, lo que en consecuencia, complica y degrada dicho
espacio. Sin embargo, este subsistema permite la entrada, procesa y emite grandes cantidades
de materia y energía, donde sus componentes experimentan situaciones de sinergia, entropía y
neguentropía. En otro sentido, entre el modus de movilidad y las infraestructuras viales se ha
originado una relación imperfecta.

CAPÍTULO I 75
Obra citada de internet

Berman, M. (1988). “En la selva de los símbolos. Algunas observaciones sobre el modernismo
en Nueva York”. En Todo lo sólido se desvanece en el aire, editado por Marshall Ber-
man, 369. Madrid: Siglo XXI.
Clapson, M. (2003). Suburban century, Social change and urban growth in England and the
United State. New York: Oxford Bearg.
Mendoza, E. (2005). “El narcotur, nueva atracción para los paseantes que visitan Sinaloa”, En
La Jornada, México.
Mundó T., J. (2002). “El Transporte Colectivo Urbano: Aplicación del Enfoque de Sistemas
para un mejor Servicio”. En Fermentum, Año 12, no. 34 – Mayo-Agosto, pp. 285-302
Sánchez, G. J.A. (2009). “Procesos de institucionalización de la narcocultura en Sinaloa”, En
Colegio de la Frontera Norte, Vol. 21, No. 41, Enero–junio.
SECRETARIA DE COMUNICACIONES Y TRANSPORTES (1991). “Manual de proyecto
geométrico de carreteras”, cuarta reimpresión. México: IMT-SCT.

Consultas por internet

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CAPÍTULO I 76
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CAPÍTULO I 77
Percepción de calidad en los servicios públicos:
el sistema integrado de transporte en León,
Guanajuato

Emmanuel Sánchez López15

Resumen: El SIT en León, Guanajuato ha sido ampliamente reconocido por diversos organismos
internacionales y nacionales como un sistema integrado de transporte innovador, sin embargo,
los leoneses manifiestan diariamente la ineficiencia del sistema. El objetivo principal de la
investigación es analizar la percepción que tiene el usuario del transporte público en la ciudad
de León, respecto a la calidad del mismo. La hipótesis es “Que existe una diferencia significativa
entre la percepción que tienen los usuarios sobre el sistema de transporte público en la ciudad
de León, y la calidad documentada por organismos dedicados a la investigación y estudio
de los sistemas de transporte público”. La estrategia metodológica utilizada es cuantitativa,
los instrumentos de recolección de datos se aplicaron a una muestra aleatoria estratificada y
se utilizó la escala de Likert para la medición. El instrumento fue validado con el alpha de
Cronbach (ra = 0.8782). El principal resultado obtenido es que los ciudadanos están conformes
con la calidad del servicio público de transporte de la ciudad de León, además de que no hay una
diferencia significativa entre los resultados de esta investigación y los que organizaciones como
El poder del consumidor y el Instituto de Políticas para el Transporte y Desarrollo reportaron.

Palabras clave: percepción de la calidad, calidad en los servicios públicos y Sistema Integrado
de transporte.

Summary: The main aim of this research is to analyze the perception that the user of public
transport in the city of Leon, with regard to the quality of the same. delves deeply into the
study of the Integrated Transport System of the city of Leon, from the historical background,
legal framework and the operation of public transport. The methodological strategy used is
quantitative, data collection instruments were applied to a stratified random sample was used
and Likert scales. The instrument was validated with Cronbach’s alpha (ra = 0.8782). The main
result is that the citizens are dissatisfied with the quality of the public transportation service in
the city of León, in addition to that there is no significant difference between the results of this

15
Lic. en Administración Pública por Universidad de Guanajuato, campus León. E-mail: emmanuel.sanchez.lo-
pez@gmail.com

CAPÍTULO I 78
investigation and that organizations such as “the power of the consumer” and the Institute for
Policy for the transportation and Development reported.

Keywords: Perception of the quality; quality in the public services; Integrated Transport
System.

Introducción

Al hablar de servicios públicos hacemos referencia a una actividad que realiza la


administración pública, a través de las dependencias que la conforman; para la satisfacción
de una necesidad de interés general. Dicha actividad requiere de una serie de elementos que
relacionan con el proceso de política pública, teniendo como uno de los más importantes:
la evaluación, la cual es necesaria para conocer los resultados que ha arrojado la prestación
del servicio público en relación con el número de beneficiados o para realizar modifica-
ciones al servicio público. Tomando en cuenta lo anterior, es necesario que todo servicio
público sea sometido a evaluaciones periódicas, con la finalidad de estar en posibilidades
de realizar mejoras o incentivar las buenas prácticas. En el caso del Sistema Integrado de
Transporte de León las evaluaciones han corrido a cargo de organismos externos a él, las
cuales han sido únicamente sistémicas; dejando de lado la valoración que el usuario puede
tener respecto a la calidad del servicio público que utiliza y lo que él mismo percibe puede
mejorarse.

La investigación tuvo como base teórica la revisión conceptual del concepto de calidad,
comenzando con los autores clásicos del concepto; que se reforzó con el concepto de calidad de
los servicios público, de donde se obtuvieron aquellos elementos o cualidades que se conside-
ran esenciales para considerar que un producto o servicio es de calidad. La siguiente parte de la
investigación tuvo como objetivo describir el SIT leones, tomando como punto de partida los
antecedentes históricos en la prestación del servicio público de transporte, se hace mención de
aquellos ordenamientos jurídicos que regulan la prestación del servicio, así como el estableci-
miento y delimitación de los derechos y obligaciones de quienes se encargan de prestar o vigilar
el correcto funcionamiento del Sistema. En la última parte del capítulo se aborda el tema de la
operación del servicio público, describiendo algunas funciones de la autoridad competente y las
características principales del SIT.

Todo lo anterior tuvo como objetivo, proporcionar elementos y características que per-
mitió elaborar un instrumento de recolección de información, el cual se aplicó a los usuarios del
servicio público con la finalidad de recabar la “percepción de la calidad” del servicio ofrecida

CAPÍTULO I 79
por el SIT. Los datos obtenidos del trabajo de campo fueron de gran utilidad para responder a
las siguientes preguntas: ¿Cuál es la percepción ciudadana sobre la calidad del servicio del sis-
tema de transporte público en León? y ¿Existe alguna diferencia en la calidad percibida por los
usuarios y la calidad documentada por estudios técnicos de los sistemas de transporte público,
para el caso de la ciudad de León?

En el penúltimo apartado de la investigación se describe a detalle el proceso metodoló-


gico utilizado en la investigación, la cual se hizo a través del método cuantitativo. Así mismo,
se describe a detalle la operacionalización de la variable de la investigación, así como la es-
tructura del instrumento de recolección de datos, la determinación de validez y confiabilidad
del mismo y, por último, el tratamiento estadístico de la información para la obtención de los
resultados de la investigación.

En el último apartado de la investigación, se analizan y discuten los principales


resultados, que permiten concluir que los ciudadanos están conformes con la calidad del
servicio ofrecido por el Sistema Integrado de Transporte de la ciudad de León. Es inte-
resante observar que a pesar de que en el discurso o en la “vox populi” el ciudadano se
queja de una mala calidad del servicio, al momento de que los ciudadanos realizan una
evaluación con un instrumento de recolección de datos, del servicio público utilizado y
la calidad que perciben; la percepción cambia y el transporte público es ponderado de
una manera positiva. Lo anterior en nada contradice los resultados que organismos como
“Estándar BRT”, el Poder del Consumidor o el IDTP han reportado sobre la calidad del
servicio del SIT.

La pregunta que guió el trabajo fue ¿Cuál es la percepción ciudadana sobre la


calidad del servicio de transporte público ofrecido por el SIT de León, Guanajuato? En
esta investigación se presentan las diferentes conceptualizaciones de los términos cali-
dad, calidad en los servicios públicos e indicadores de calidad en los servicios públicos;
mismos que destacan elementos como requisitos, cualidades del producto, durabilidad,
confiabilidad, satisfacción de expectativas y necesidades, entre otros. Además, se hace
una revisión sobre estudios encargados de documentar la calidad en el servicio público
de transporte, desde diferentes perspectivas y se describen los sistemas de transporte
de la ciudad de Curitiba y Bogotá, como referentes en América Latina; así como de la
Ciudad de México y Guadalajara, referentes en México. Los casos fueron seleccionados
por sus características o similitudes en la forma de prestación del servicio público al de
la ciudad de León.

CAPÍTULO I 80
Metodología

La estrategia metodológica es cuantitativa. La variable de la investigación es “percepción de


la calidad”, que se entiende como la comprensión de aquellos atributos o características que el usuario
detecto en el momento en qué utilizó el transporte público, que de manera positiva o negativa califican
la satisfacción por la utilización del servicio público. En la tabla 1 se muestra la operacionalización de
la variable: percepción de la calidad.

El proceso metodológico consistió en tres etapas: la primera de ellas fue la investigación


documental, que partió de la recolección de información por medio de solicitudes de información
pública ante la Unidad Municipal de Acceso a la Información Pública de León (UMAIP) y ante la
Dirección General de Movilidad.

La información que se solicitó a la UMAIP estuvo relacionada con el número de usuarios


del SIT, el marco normativo y la operatividad del servicio público; siendo esta última información
ínfimamente proporcionada, ya que en visitas a la Dependencia se argumentó “que dicha información
pública podría ser utilizada para fines políticos o para la prensa”, por lo que la mayor parte de la infor-
mación se recolectó a través del trabajo de campo.

La segunda etapa, consistió en un acercamiento exploratorio, durante el mes de septiembre


del año 2014, en las tres más importantes estaciones de transferencia: San Jerónimo, San Juan Bosco
y Delta (en las horas pico y hora valle), donde los ciudadanos no querían contestar la encuesta debido
a la “falta de tiempo o que decían no sirve para nada”, por lo que se optaron distintas tácticas para
buscar usuarios que pudiesen contestar el instrumento de recolección de información. De las obser-
vaciones obtenidas se hicieron cambios en el instrumento de recolección de información para una
segunda etapa: se eliminaron datos sociodemográficos, dejando solo edad y sexo, además de eliminar
tres preguntas.

La tercera etapa se llevó a cabo durante enero del 2015, con el instrumento de recolección de
información modificado, seleccionando aleatoriamente a los encuestados en las horas pico y horas
valle. El trabajo de campo se llevó en las tres estaciones con mayor afluencia: San Jerónimo, San
Juan Bosco y Delta, las cuales llegan a dar servicio al 90 % de los usuarios totales del SIT. El total de
instrumentos aplicados fue de 41, de los cuales solo 39 fueron contestados en su totalidad.

Se seleccionó a los usuarios que estuviesen sentados en alguna banca o que no estuvieran for-
mados para abordar una unidad del transporte, ya que eso indicaba que tenían un poco tempo libre para
poder contestar la encuesta. En el instrumento de recolección de datos se utilizó escala de Likert, para
medir la percepción del usuario del transporte público en la ciudad de León, sobre la calidad del mismo.

CAPÍTULO I 81
Tabla 1. Operacionalización de la variable

Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía que se consultó durante la investigación.

CAPÍTULO I 82
Para garantizar la consistencia interna del instrumento se utilizó el coeficiente del
Alpha de Cronbach. En el caso de la prueba piloto realizada en la primera fase de la inves-
tigación, la estabilidad o consistencia de los resultados obtenidos es de 81 %. El índice de
Pearson arrojó un coeficiente de 0.72841315, que fortalece la garantía de fiabilidad del mis-
mo. Sin embargo, dado el número de sujetos de estudio se decide aplicar la corrección de r
con la ecuación de Spearman – Brown arrojando un grado de confiabilidad de 0.84286925.
El instrumento ajustado y aplicado a la muestra aleatoria arrojó un alpha de Cronbach de 87
% una R de 87.82 % de confiabilidad, lo que permite garantizar la validez y confiabilidad de
los resultados de la investigación.

El concepto de calidad

La calidad es un elemento que toda organización (pública o privada) desea aportar


a los productos o servicios que ofrece; con la finalidad de incrementar las ventas o la pre-
sencia de cierta marca, producto o servicio que puede ofertarse en el mercado –para el caso
del sector privado-; mientras que para el caso del sector público, el concepto está enfocado
en mejorar la prestación de los servicios públicos para poder crear una buena imagen-de los
organismos y/o dependencias públicas- ante los ciudadanos y elevar la calidad de vida de
los mismos. Por lo general, cuando las personas hablan de calidad, lo hacen para referirse a
bienes y servicios que por sus características sobresalen de los demás. ¿Pero qué es lo que
hace que un producto, bien o servicio sea de calidad?

Crosby (1987) menciona los productos de calidad son aquellos que logran desempe-
ñar los requisitos exigidos por el cliente o por los procesos de producción. Para Rodríguez
(1993), calidad es un concepto que puede englobarse en tres conceptos: cumplimiento de ex-
pectativas, satisfacción de necesidades y un precio razonable. Para Laudoyer (1995) la cali-
dad está constituida por un conjunto de características y elementos que aprecia el cliente, los
cuales le ayudaran a resolver su problemática o necesidad. Para Carmona (1995) el recurso
humano, la estructura organizacional y las tecnologías de la información, son elementos que
propician el desarrollo de productos de calidad. En Besterfield (1995) encontramos que la
calidad está asociada con la excelencia del producto, la satisfacción de necesidades y supera-
ción de las expectativas del cliente. Para Guajardo Garza (1996) la calidad es un proceso que
requiere del trabajo conjunto de los integrantes de una organización, liderazgo y trabajo duro.

Para la norma ISO 9000 la calidad se obtiene a partir de la integración de las carac-

CAPÍTULO I 83
terísticas que hacen funcional el producto, más el grado en que el mismo llega a satisfacer
las necesidades del consumidor (citada en Cantú Delgado, 1997). Alvear (2004), refiere a
la calidad como la cumplimentación sistémica de los requerimientos de fabricación de un
producto, la satisfacción de las necesidades y expectativas clientes o usuarios. Para Anda
(2005) la calidad es un término que se forma a partir de la valoración de los atributos o
propiedades de un objeto o servicio, lo que permite decir que calidad es una cuestión de
percepción del cliente. Respecto a los gurús del campo de la “calidad”, Nava (2005) ela-
boró una investigación sobre la evolución del concepto de calidad, de donde obtuvo los
siguientes elementos:

1. Edward Deming: calidad es igual a grado predecible de uniformidad de un objeto,


su fiabilidad y un bajo costo en el mercado;

2. Joseph Juran, calidad es igual a funcionalidad y adecuación del objeto;

3. Kaoru Ishikawa la calidad es igual a control y practica dentro de una organización;

4. Philip Crosby, la define como cumplir con los requisitos del cliente.

En la tabla 2, a manera de resumen se muestran los principales elementos conceptuales de


la calidad; iniciando con los “gurús” que proporcionaron las primeras nociones del término
y continuando con autores y obras más recientes. En la primera columna se menciona el
nombre del autor, dentro de la segunda aparece el año en que público su obra y aportación
teórica al concepto de calidad y dentro de la tercera columna se encuentran los principales
elementos clave obtenidos de la definición del concepto.

Para efectos de la presente investigación, la calidad de un producto o servicio es resultado


de un control riguroso de los procesos de producción (cuando se habla de un objeto) o de las
fases de planeación, organización, dirección y prestación de un servicio público; lo que permite
la satisfacción de las necesidades y expectativas de los clientes o “la superación de las mismas”,
lo que genera bienes y servicios con un valor agregado (independientemente del precio al cual
se oferten) de los que ofrecen los competidores y, por tanto, clientes satisfechos. Importante es
mencionar, que la calidad la proporciona la empresa u organización y, es el usuario, quien se
encarga en última instancia de evaluar la calidad del objeto o servicio que adquirió.

CAPÍTULO I 84
Tabla 2. Concepto de calidad y las principales características por autor

Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía consultada.

La calidad en los servicios públicos

En el apartado anterior se habló del concepto de la calidad desde el campo de la admi-


nistración de empresas, obteniendo las características que son consideradas como esenciales
para que un producto o servicio sea considerado como de calidad, entre las cuales se puede
mencionar: cumplir expectativas, satisfacer necesidades, cualidades intrínsecas, uniformi-
dad, cumplir con estándares y normas, la funcionalidad del producto, entre otras. El presente
subcapítulo está enfocado en explorar el término calidad dentro del campo de los servicios
públicos, con la finalidad de obtener las características que consideran como necesarias para
que un servicio que es proporcionado por un ente de la administración pública, pueda ser

CAPÍTULO I 85
etiquetado como tal.

Para Ingraham la calidad de los servicios públicos tiene que crearse en cada pro-
ceso de la organización, lo que permite la satisfacción o resolución de las demandas del
usuario, lo que se logra gracias al desempeño eficaz de funcionarios y servidores públicos
(citado por Losada Marrodan,1999). Para Sancho (citado por Madrigal, 2010) la calidad
de los servicios públicos, es el resultado de la comparación de las expectativas del ciuda-
dano, la interacción con el empleado gubernamental, la resolución de sus demandas y la
realidad que percibe al momento de utilizar el servicio público. Muñoz (2004) establece
que la calidad del servicio público se logra gracias a 1) La satisfacción del usuario; 2)
liderazgo; 3) desarrollo de funcionarios y gestión de capital intelectual; 4) administración
de la información y la tecnología; 5) planeación; gestión y mejora de los procesos; 6) im-
pacto y resultados.

Para la Carta Iberoamericana de la Calidad en la Gestión Pública (2008), la calidad


debe ser capaz de satisfacer en tiempo y de manera adecua las necesidades y expectativas de
los ciudadanos, cumpliendo una serie de meta preestablecidas y resultados cuantificables que
tengan en cuenta el interés y necesidades de la población. Así mismo, es importante resaltar
que los servicios públicos deben estar planeados, organizados y diseñados de abajo hacia
arriba, con la finalidad de poder dar cumplimiento a las cambiantes necesidades y expectati-
vas del ciudadano (Secretaría de la Función Pública, 2005). Es decir, poniendo al ciudadano
y sus expectativas y necesidades en primer plano, al momento del proceso de los servicios
públicos. Montes de Oca y Padilla (2009) mencionan que la calidad de un servicio público
debe integrar atributos intangibles que pueden llegar a crear un valor agregado en los servi-
cios públicos, como: elementos como prestigio, seguridad, bienestar y otros beneficios que
pueden constituir una mejor calidad de vida para quien recibe ese valor agregado.

Para la Universidad de Costa Rica y el Ministerio de Planificación Nacional y Po-


lítica Económica (2010) los servicios públicos con mayor grado de calidad y aceptación
son los que mayormente satisfacen las necesidades de los usuarios, con una buena calidad
en la atención por parte de los empleados gubernamentales y con cortos tiempos de espera
y atención. Hasta aquí se abordó el concepto de la calidad de los servicios públicos y las
características o elementos indispensables (ya sea desde el campo teórico o la práctica)
que tomados en cuanta, al omento de la prestación del servicio público; permiten prestar
mejores servicios que pueden incidir en la calidad de vida del ciudadano. En la tabla 3, se
presenta la construcción del concepto de calidad en los servicios públicos y los elementos
clave que los investigadores u organismos internacionales consideran como indispensables.

CAPÍTULO I 86
Tabla 3. Calidad en los servicios públicos

Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía consultada.

De acuerdo a los dos apartados anteriores, se puede ver una diferencia significativa entre
el concepto de calidad dentro de las organizaciones del sector privado y el concepto de servicio
público; en el primero se hace énfasis en cumplir con las normas y estándares de fabricación,
la adecuada funcionalidad de un producto y las características físicas del mismo, para que en
conjunto resuelvan las necesidades y expectativas del cliente. Para el segundo concepto, la ca-
lidad está más enfocado en el ciudadano, en diseñar los servicios tomando como referencia al
individuo, en satisfacer sus demandas, en un correcto funcionamiento de los entes gubernamen-
tales y una adecuada programación, planeación y capacitación de los funcionarios y servidores
públicos.

CAPÍTULO I 87
Estudios de calidad en los sistemas de transporte público

Un estudio relevante sobre la calidad en el transporte público es “Políticas y calidad


de servicio del transporte público urbano en el municipio Maracaibo”, el cual fue elaborado
por Urdaneta (2004), que tuvo como objetivo principal identificar la política pública en mate-
ria de transporte urbano y el impacto que ésta producía en la calidad del servicio. Para lograr
el objetivo se apoyó de revisiones documentales, entrevistas semi-estructuradas a autoridades
municipales, transportistas y sobre todo usuarios del servicio. Del trabajo de campo, la investi-
gadora encontró que elementos como: la cobertura del transporte público, la infraestructura vial
y de apoyo, las condiciones físicas de los autobuses utilizados, la satisfacción del usuario y del
operador son elementos esenciales para garantizar una buena calidad del servicio de transporte
de pasajeros.

Villanueva y Palermo plantean que “el éxito de un sistema de servicio público de trans-
porte depende en gran medida de la calidad ofrecida por el mismo, percibida, específicamente
por el usuario” (2006, p. 1). Además, las autoras establecieron que elementos como: seguridad,
accesibilidad, comodidad, trato personalizado y la comunicación con el cliente, confiabilidad,
sensibilidad, capacidad, cortesía, credibilidad, tarifas y bienes materiales; son aspectos vitales
para considerar la calidad de un servicio público en materia de transporte público. Por su parte
Sánchez & Romero (2010), hicieron una investigación de tipo exploratorio y cuya finalidad
principal fue detectar los elementos que el usuario considera como esenciales para considerar
que un sistema de transporte público se presta con calidad: la tarifa, los tiempos de viaje, forma
en que maneja el operador del autobús, trato que recibe el usuario. Para lograr lo antes men-
cionado, los investigadores hicieron una revisión literaria sobre el concepto de la calidad en
los sistemas de transporte público, crearon un “focus group” que ayudó a arrojar los elementos
esenciales que los participantes consideran como esenciales para un buen servicio de transpor-
te, la aplicación de encuestas a los usuarios y la recopilación de la información derivada de las
mismas.

Por otra parte, la organización civil “El poder del Consumidor” realizó en el año del
2011 un estudio comparado de los sistemas Bus Rapid Transit [BRT, en adelante] existentes en
las ciudades de León, la Ciudad de México, Guadalajara y el Estado de México; con la fina-
lidad de medir la calidad del servicio ofrecido en cada ciudad y verificar cuál de los sistemas
de transporte de transito rápido ofrece los mejores beneficios para el usuario y, por ende, es el
mejor calificado del país. Para realizar el estudio, el Poder del Consumidor (2012), se dedicó
a investigar las necesidades primordiales que los usuarios consideran como necesarias a al
momento de utilizar el transporte público, y que de manera importante inciden en la calidad

CAPÍTULO I 88
del servicio ofrecido: 1) un transporte público rápido, 2) la cercanía con su destino, 3) un costo
razonable y accesible, 4) la seguridad del pasajero, 5) la comodidad del pasajero y 6) menores
grados de contaminación.

Respecto a los resultados, y de acuerdo con los parámetros del estudio; se llegó a la
conclusión de que el sistema de transporte mejor calificado es el SIT de la ciudad de León, ya
que las cinco líneas que lo componen son las que en mayor medida (del 75.56% para la línea
5, 74.43% para la línea 4, 74.37% para la línea 3, 73.23% para línea 2 y 73.20% para la línea
1) satisfacen las necesidades [y expectativas, por qué no decirlo] del usuario del transporte. Así
mismo, mencionan que la calidad del servicio aumento del 231% (línea 1) al 242% (línea 5), lo
anterior hablaría de un sistema de transporte con un muy buen servicio, lo cual puede ponerse en
duda tomando en cuenta el hacinamiento que se presenta en las unidades de transporte público
(de manera más visible en los autobuses articulados) en las horas pico, los tiempos de espera o
precios del transporte. Dentro del estudio antes mencionado surgen algunas interrogantes: ¿por
qué la calidad del servicio de transporte ofrecido por el SIT es muy alta, a pesar de las deficien-
cias relacionadas con el hacinamiento o los tiempos de viaje? y ¿existe alguna diferencia entre
éste estudio y uno que se base únicamente en la percepción del usuario, respecto del servicio?

Otro de los estudios encargado de medir la calidad en el transporte público es el llama-


do: Estándar BRT (2012), el cual fue elaborado por el Instituto de Políticas para el Transporte
y Desarrollo (IDTP por sus siglas en ingles), el cual es considerado una herramienta técnica
que permite medir la calidad del servicio de transporte público de los sistemas BRT. Para éste
organismo internacional y para efectos del instrumento de medición, los mejores sistemas de
transporte público, son aquellos que “combinan eficiencia y sustentabilidad con comodidad y
conveniencia para el pasajero” (p. 5), lo cual permite ofrecer un buen servicio para el usuario,
y por tanto hace que el transporte de pasajeros sea más atractivo en comparación con los taxis
o el automóvil particular, permitiendo la posibilidad de atracción de nuevos usuarios potencia-
les El “Estándar BRT” considera que: 1) la planeación del servicio, 2) la infraestructura, 3) el
diseño de las estaciones y su relación con los autobuses, 4) la calidad del servicio y el sistema
de información para el pasajero y 5) la integración y accesibilidad del servicio son elementos
esenciales para evaluar la calidad de un servicio público de transporte.

Los estudios abordados en la investigación destacan que elementos como: los tiempos,
comodidad de viaje, el precio, la seguridad, las expectativas, el precio, la infraestructura y con-
diciones físicas de las unidades pueden abonar elementos que permitan realizar una evaluación
positiva o negativa (para el usuario o los entes encargados de la evaluación o regulación del
servicio público) de la calidad del servicio público de transporte. A continuación, se describe de

CAPÍTULO I 89
manera breve el Sistema Integrado de Transporte de la Ciudad de León, tomando en cuenta el
aspecto jurídico y operativo del funcionamiento del servicio público de transporte.

Tabla 4. Calidad en el servicio público de transporte

Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía consultada.

Marco jurídico que regula el funcionamiento del SIT

Por la naturaleza de la investigación es relevante analizar los distintos ordenamientos


jurídicos que regulan la prestación del servicio público de transporte en la ciudad de León,

CAPÍTULO I 90
es decir, conocer quiénes pueden prestar el servicio público de transporte de pasajeros, bajo
qué condiciones se licitará, quienes son las autoridades encargadas de vigilar su funciona-
miento, entre otras cuestiones. Un primer ordenamiento que regula el transporte público
en la ciudad de León es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que en
su artículo 115 establece que es facultad de los municipios la prestación de los servicios
públicos. Un segundo ordenamiento, que da certeza jurídica a la prestación del servicio
público de transporte de pasajeros; es la Constitución Política para el estado de Guanajuato,
la cual también faculta a los municipios para que presten dicho servicio, ya sea de manera
directa, de manera indirecta (por concesiones o permisos). La ley de Tránsito y Transporte
del Estado de Guanajuato regula la prestación y operación del servicio, establece derechos
y obligaciones, tanto del concesionario o permisionario, de la autoridad municipal y de los
mismos usuarios.

Por su parte, la Ley Orgánica Municipal para el estado de Guanajuato establece que
los municipios vigilaran que los servicios públicos se presten en igualdad de condiciones a
todos los habitantes del municipio, vigilando además que se realice de manera permanente,
general, uniforme y de manera continua (requisitos de validez de un servicio público, de
acuerdo con el derecho administrativo), esto a través de una autoridad facultada para ello y
que garantice la correcta actuación de los prestadores del servicio. El Reglamento Interior
de la Administración Pública Municipal de León Guanajuato, faculta a la Dirección General
de Movilidad para vigilar el correcto funcionamiento del servicio de transporte de pasajeros,
además de la planeación del mismo. El Reglamento de Transporte Municipal de León, Gua-
najuato; regula la prestación del servicio público de transporte en la ciudad, estableciendo las
formas de la planeación, operación, forma de administración del SIT y control que se ejercerá
sobre el transporte público.

Si bien, el marco jurídico que regula la prestación del servicio público de transporte
define las atribuciones y acciones a emprender por parte de la Dirección de Movilidad para una
correcta prestación del servicio, lo mismo delimita las áreas de acción, derechos y obligaciones
de permisionarios y concesionarios del transporte público, así como los derechos y obligacio-
nes de los usuarios; falta un punto importante: la incorporación de mecanismos legales que
permita a los ciudadanos participar en el diseño, planeación, evaluación y modificación de
tarifas del servicio público, ya que las tareas antes mencionadas son de carácter exclusivo para
la Dirección General de Movilidad; el Ayuntamiento Municipal y las empresas dedicadas a la
prestación del servicio público. Lo anterior puede ayudar a que toda acción que pretenda una
mejora o modificación del servicio público, cuente con la aprobación de los ciudadanos.

CAPÍTULO I 91
Operación del Sistema Integrado de Transporte

Dentro de la prestación del servicio público de transporte podemos identificar tres acto-
res principales: el primero es la Dirección General de Movilidad, que es la autoridad encargada
de vigilar, supervisar, planear y controlar el funcionamiento del servicio público de transporte
de pasajeros; el segundo actor son los concesionarios o permisionarios, que son las personas
físico-jurídico colectivas a quienes el municipio faculta para que presten el servicio público;
mientras que el ultimo actor involucrado es el ciudadano-usuario, que es aquella persona que
a diario utiliza una “oruga, una ruta auxiliar o alimentadora” para poder trasladarse a su desti-
no: hablemos que utilizan el transporte para ir a los centros laborales, educativos, hospitales,
espacios de esparcimiento, centros culturales o para ir a realizar sus compras (despensa básica
o vestido).

Dentro de la operación del SIT podemos identificar tres tipos de servicios que ofrece:
el primero son las rutas troncales u “orugas” que son autobuses articulados, que se encargan de
transportar pasajeros de una estación de transferencia a otra, cuya característica principal es que
circulan por los principales bulevares o avenidas de la ciudad (además es donde es más fácil
observar los altos grados de hacinamiento durante las horas pico). El segundo tipo de servicio
son las “rutas auxiliares”, las cuales trasladan pasajeros de una estación de transferencia a otra,
con la característica que su operación se concentra en la parte central de la ciudad de León. El
ultimo tipo de servicio que ofrece el SIT son las rutas alimentadoras, las cuales se encargan de
transportar pasajeros de las colonias populares a las estaciones de transferencia, con la caracte-
rística que su área de cobertura se basa exclusivamente en trasladar ciudadano de la periferia de
la ciudad a las estaciones de transferencia.

El servicio público que ofrece el SIT inicia operaciones a las 5:30 horas de la mañana,
que es cuando abren sus puertas las estaciones de transferencia para poder comenzar a recibir
usuarios del servicio; y cuya finalización del servicio es a las 22:30 horas del día. Para poder
dar servicio a los más de 700,00016 usuarios en promedio que a diario utilizan el servicio, el SIT
opera con un número aproximado de 1,800 unidades de transporte, las cuales se encargan de
cubrir un total de 122 rutas urbanas y cinco rutas troncales (conocidas como orugas), las cua-
les llegan a ofrecer el 80% del servicio total de usuarios de la ciudad, lo que nos indica que la
mayor parte de los usuarios se desplazan a sus destinos por medio de la integración tarifaria. Es
importante mencionar, que en la ciudad de León también existen 14 rutas remanentes, las cuales
no forman parte del SIT; las cuales se encargan de dar servicio de transporte a las comunidades

16
Información obtenida a través de la Solicitud de Información con número de folio SSI-2013-1390

CAPÍTULO I 92
rurales de la ciudad de León.

Dentro de la prestación del servicio de transporte podemos identificar dos tipos de ho-
rario: 1) Horas pico, que es cuando los usuarios se trasladan a su trabajo y a las escuelas, es un
horario donde se pueden observar altos grados de hacinamiento es las unidades de transporte;
2) Horas valle, que es cuando se presentan los menores grados de hacinamiento debido a que
son los horarios en que se presentan una menor demanda del servicio. Respecto a las tarifas
que paga el usuario, podemos identificar cuatro: 1) Tarifa general, que corresponde a pagar $
9.00 por utilizar el servicio; 2) Tarifa preferencial, que corresponde a pagar $ 3.70 por concepto
de utilizar el transporte, es una tarifa que solo utilizan los estudiantes o niños menores de 12
años; 3) Tarifa preferencial, es la autorizada a aquellas personas que utilizan la tarjeta “PagoBús
preferencial”; 4) Gratuidad a adultos mayores, aunque no sea tarifa, es un derecho al que son
beneficiarios los adultos mayores, gratuidad que ha sido afectada por supuestos mal usos de la
tarjeta y que ha derivado en la cancelación de tarjetas para algunos adultos mayores y que está
en peligro de desaparecer (Trinidad Méndez, am, 2015) por presiones de los concesionarios.

Uno de los elementos más importantes en la prestación del servicio público es el sistema
de recaudación de la tarifa de pago, el cual es denominado Organismo PagoBús: el cual es un
organismo del sector privado que se encarga de agrupar a los distintos concesionarios que parti-
cipan en la prestación del servicio público de transporte. Dicho organismo, cuenta con un centro
para capacitar a los operadores de los autobuses del transporte público, además de contar con
dos fideicomisos: el primero es denominado Fideicomiso para la Modernización del Transporte
Urbano, el cual se encarga de administrar los recursos que pueden utilizar los concesionarios
para modernizar la flotilla de unidades de transporte; y el Fideicomiso para el Sistema de Cobro
Controlado PagoBús, el cual permite operar, administrar y distribuir los recursos e ingresos que
provienen del SIT (PagoBús, 2013). Hasta aquí se habló de la operación del servicio público
del SIT, con información obtenida (en su mayor parte) de un extenso trabajo de campo, mien-
tras que una mínima parte de la información provino de solicitudes de información pública y
una charla informativa que se tuvo con el Ing. Roberto Abraham Vargas, quien se desempeña
como servidor público de la mencionada Dirección de Movilidad.

CAPÍTULO I 93
Medición de la calidad en el Sistema Integrado de Transporte.

Principales resultados en el acercamiento exploratorio

Respecto a los resultados se pudo observar que el promedio general de respuestas de los
usuarios es 2.8, lo que permite inferir que los usuarios están satisfechos con la calidad del servicio
público de transporte. El ítem peor evaluado es el relacionado con la “comodidad de viaje durante
las horas pico”, debido al alto grado de hacinamiento que se puede presentar en las unidades del
transporte público en dicho horario, así como el relacionado con la disponibilidad de los asientos
especiales para personas de la tercera edad, capacidades diferentes o mujeres embarazadas; mien-
tras que el ítem mejor evaluado es el relacionado con los “horarios de servicio del SIT” que a decir
de los usuarios (esto por los comentarios que expresaron durante el momento de la encuesta) son
amplios y permiten a los usuarios llegar cómodamente a casa después de un día de trabajo.

Tabla 5. Principales resultados del acercamiento exploratorio

Fuente: elaboración propia a partir de los resultados del primer acercamiento exploratorio

CAPÍTULO I 94
Respecto al parámetro “precio” los usuarios están satisfechos con el precio que pagan
por usar el transporte público, resaltando que el ítem “precio del SIT respecto al ingreso del
usuario” fue calificado como caro. No es nada sorprendente que los usuarios consideren que
es incómodo viajar en el transporte público durante las horas pico, lo cual se puede verificar al
momento de viajar en una “oruga”, ruta auxiliar o alimentadora y ver que el usuario no se puede
desplazar de manera cómoda al momento de estar dentro de una unidad del transporte público,
teniendo que empujar a los demás usuarios para poder descender de las unidades y lo que ge-
nera una molestia entre los mismos; lo cual se debe a los altos grados de hacinamiento que se
presentan las unidades del transporte público. De manera general, los usuarios consideran como
incomodo viajar en el SIT (promedio de 2.3 de respuesta).

Los usuarios mencionan el estar satisfechos con el trato que reciben por parte de los
operadores de las unidades de transporte público. Así mismo, los usuarios consideran como
aceptable la apariencia del conductor. Se puede inferir que existe una percepción positiva ge-
neralizada sobre las condiciones de aseo y limpieza que puede ofrecer el SIT y las unidades de
transporte que lo integran. Respecto a la apariencia física de las unidades del transporte público,
los usuarios tienen una percepción positiva; ya que un 40% menciona que la apariencia física
de las unidades del transporte es regular y el 37% considera que las unidades del transporte
público gozan de una buena apariencia. En general, los usuarios del SIT están conformes con la
apariencia de las unidades del transporte público.

Respecto a los tiempos de espera, los usuarios tienen una mala percepción sobre el
tiempo que tienen que esperar para abordar una unidad del transporte público, ya que conside-
ran como “amplio” el tiempo que tienen que esperar para poder abordar autobús que los pueda
transportar a sus destinos. Respecto a la facilidad que pueden tener las personas con capacida-
des diferentes y/o de la tercera edad para usar las instalaciones del SIT, los usuarios consideran
estar de acuerdo en que las instalaciones del SIT no presentan grandes impedimentos para que
las personas con capacidades diferentes puedan utilizarlas. Respecto a la información referente
a rutas, horarios de servicio y demás relativa a la prestación del servicio público se puede inferir
que los usuarios están satisfechos al respecto; ya que un 40% menciona que la información es
la necesaria y un 27% menciona que es suficiente.

Respecto a la sensación de seguridad que perciben los usuarios dentro de las instalacio-
nes del SIT, se puede inferir los encuestados detectan que hace falta personal de seguridad (pú-
blica o privada) para sentirse más seguros al hacer uso de las instalaciones. De manera general,
los usuarios encuestados perciben que la seguridad que ofrece el transporte público del SIT de
manera un tanto negativa, ya que la media indica que los encuestados están insatisfechos con la

CAPÍTULO I 95
seguridad, lo que permite inferir que los usuarios perciben un pequeño grado de sensación de
inseguridad dentro de las mismas. La percepción de los usuarios respecto a la condición física
de las instalaciones del SIT, los encuestados mencionan que las mismas se encuentran en regu-
lares condiciones, las cuales son aceptables para los ciudadanos puedan utilizar el SIT.

Resultados de la fase 2 del trabajo de campo

En esta segunda fase del trabajo de campo se eliminaron tres preguntas respecto al pri-
mer instrumento utilizado, una de las cuales formaba parte del parámetro relacionado con las
condiciones físicas de las unidades del transporte público; la segunda pregunta eliminada es-
taba encuadrada en el ítem de “accesibilidad”, y la tercera pregunta eliminada estaba insertada
en el ítem que midió la percepción de la “seguridad” que experimenta el usuario al viajar en las
unidades de transporte del SIT. Los datos socio demográficos del usuario fueron eliminados,
dejando únicamente edad y sexo. Lo anterior se hizo debido a que en el primer acercamiento ex-
ploratorio se observó que los ciudadanos estaban renuentes a contestar la encuesta, debido a que
consideraban a los datos como personales o que hacían que la encuesta se “viera muy larga”.

El promedio de evaluación de la calidad del servicio público de transporte que los usuarios
asignaron (a través de la segunda prueba piloto) es de 2.9 en una escala de uno a cinco. Ésta segunda
prueba piloto mejora una décima en relación con la primera prueba piloto aplicada. El ítem peor eva-
luado es el relacionado con “la comodidad del viaje durante las horas pico” con una ponderación de
1.7, lo anterior se puede observar durante las horas en que se presenta una mayor demanda del ser-
vicio público; autobuses con altos grados de hacinamiento, ciudadanos que tienen que esperar una
segunda o tercera unidad de transporte para poder usar el servicio y llegar a su destino; mientras que
el ítem mejor evaluado es el relacionado con “la limpieza dentro de las instalaciones del SIT” con
una ponderación de 3.5 en una escala de uno a cinco, lo anterior se deba a la presencia de personal
de una empresa privada que se encarga de la limpieza, cuidado y mantenimiento de las instalaciones.

El usuario considera que la tarifa que paga por usar el SIT es un poco cara; misma situa-
ción que se presenta cuando evalúan el precio del SIT en relación a sus ingresos. En relación a la
“Comodidad”, el usuario considera que es un tanto incomodo viajar en las unidades de transporte
público, lo cual puede verse influenciado por las experiencias que han tenido al momento de viajar
en el transporte público durante las horas pico. Se infiere, que el usuario se siente más cómodo al
viajar en el SIT durante las horas valle, que es el momento en que las unidades de transporte públi-
co circulan a media capacidad, pero tardan más tiempo en sus frecuencias de viaje. El parámetro

CAPÍTULO I 96
expectativas fue bien evaluado, lo cual permite inferir que los usuarios están satisfechos con las
expectativas que tienen acerca del uso del servicio de transporte público, las cuales se reflejan con
el actuar de los operadores de las unidades de transporte frente a los ciudadanos.

Tabla 6. Principales resultados de la segunda fase del trabajo de campo

Fuente: elaboración propia a partir de los resultados del primer acercamiento exploratorio

El parámetro “limpieza” fue otro de los mejor evaluados, lo que permite inferir que los
usuarios están satisfechos con la limpieza que perciben al utilizar las instalaciones y unidades
de transporte que forman parte del SIT. El parámetro “condiciones físicas de las unidades de
transporte” se encargó de medir la percepción de los usuarios respecto de las condiciones en

CAPÍTULO I 97
que se encuentran las unidades del transporte público (grafiti, basura en las unidades, cristales
rayados, etc.), el cual fue evaluado tres décimas por encima de la media; lo cual permite inferir
que los usuarios consideran como aceptable la imagen y condición física de las unidades del
transporte público. El parámetro “tiempos” fue evaluado dos décimas debajo del promedio glo-
bal arrojado por la prueba, donde el ítem peor evaluado fue “comodidad en horas pico”.

El parámetro “accesibilidad” fue calificado de manera global con un 2.8 de promedio.


Lo anterior permite inferir que el uso del transporte público no representa grandes dificultades
para personas con capacidades diferentes, adultos mayores o mujeres embarazadas. De manera
general, la sensación de seguridad evaluada en el parámetro “seguridad” fue ponderada de ma-
nera positiva, lo que permite inferir que los usuarios se sienten un tanto seguros al momento de
utilizar el SIT (autobuses o instalaciones). En el ítem “condición física de calles y bulevares”,
que engloba a las vialidades por los cuales transitan las unidades del SIT; fue ponderado con la
misma percepción que la media, lo cual permite inferir que los usuarios consideran que las con-
diciones de las vialidades por donde transitan las unidades de transporte del SIT se encuentran
en regulares condiciones, a pesar de la presencia de baches o vialidades en malas condiciones
(principalmente el bulevar Hidalgo y avenida Miguel Alemán por donde transita la línea 2 y 5
de la red troncal).

De acuerdo con los resultados obtenidos en la aplicación de la segunda prueba piloto, se


puede observar que los resultados son similares a los arrojados por la primera prueba, ya que el
promedio global de la anterior fue de 2.8 y de la segunda corresponde a un 2.9 de calificación
en una escala de uno a cinco. Lo anterior permite inferir que los usuarios consideran como
aceptable la calidad del servicio público de transporte que ofrece el Sistema Integrado de Trans-
porte, lo que a su vez permite rechazar la hipótesis de la investigación: “Existe una diferencia
significativa entre la percepción que tienen los usuarios sobre el sistema de transporte público
en la ciudad de León”, y la calidad documentada por organismos dedicados a la investigación y
estudio de los sistemas de transporte público”.

Conclusiones

Se encontró evidencia suficiente para rechazar la hipótesis de la investigación, dado que


los usuarios, a través de lo que expresaron en los instrumentos de recolección de información
mencionan estar satisfechos con la calidad de servicio ofrecido por el SIT, percepción que no
está alejada de las evaluaciones técnicas aplicadas al sistema de transporte público de León y

CAPÍTULO I 98
que le han merecido menciones honorificas y certificaciones plata, como las realizadas por el
IDTP, el Estándar BRT y el Poder del Consumidor.

Recomendaciones:

1. Hacer estudios que se encarguen de documentar la calidad del servicio y no simple


encuestas de opinión;

2. Establecer servicios exprés en la línea troncal 1, 2 y 4 en ambos sentidos (Delta-San Je-


rónimo, San Jerónimo-Delta, San Juan Bosco-San Jerónimo y San Jerónimo-San Juan
Bosco), detectando los paraderos con mayor demanda del servicio;

3. Auditoria a las frecuencias de servicio de las rutas con mayor demanda;

4. No se recomienda un aumento a la tarifa general de transporte, lo mejor es aumentar la


tarifa de tarjeta preferencial y especial; lo anterior tomando en cuenta que en León tiene
una población de 600 mil personas con algún grado de pobreza, siendo las carencias
por acceso a servicios de salud, carencias por acceso a servicios educativos y carencias
alimentarias (SEDESOL, 2014) las que más repercuten en el bolsillo del ciudadano
leones, lo que aunado a un posible aumento de dos pesos en la tarifa general podría
empeorar la situación.

5. Programa de mantenimiento de vialidades donde circula el SIT y

6. Garantizar el correcto acceso y transparencia a la información pública.

Una vez que se anunció la puesta en marcha de obras de la tercera y cuarta etapa del SIT
(a mediados del año 2016) y su posterior conclusión y operación de las mismas, quedan pre-
guntas pendientes para posteriores investigaciones: ¿la percepción de la calidad del servicio pú-
blico aumentara o disminuirá en el sentido positivo?, ¿el usuario podrá disfrutar de una mayor
movilidad, a través de la implementación de nuevas rutas y estaciones de transferencia?, con los
nuevos beneficios en cuanto a movilidad ¿el usuario considerara el precio del transporte público
como muy caro, caro, regular, barato o muy barato?, ¿disminuirán los grados de hacinamiento
en las unidades de transporte público, esto durante las horas pico? y ¿el SIT podrá considerar-
se como un referente en cuanto sistemas de transporte público innovador en América Latina,
tomando en cuenta las características del sistema de transporte público de Curitiba y Bogotá?

CAPÍTULO I 99
Obra citada

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CAPÍTULO I 101
Brecha tecnológica en Quintana Roo: el caso de
la anacrónica infraestructura tecnológica de
la Zona Maya como barrera para su desarrollo

Oscar Reyes Maya17

Ramón Pérez García18

Dorian Uc19

Resumen: El propósito  del presente documento es estudiar la situación de la infraes-


tructura tecnológica que permite las telecomunicaciones y en específico el caso de la co-
nectividad a internet que tiene el municipio de José María Morelos, Quintana Roo, y que
forma parte de la Zona Maya, en el cual, como cualquier otro municipio, sus necesidades
tecnológicas aumentan día con día generando un cuello de botella para las diversas em-
presas e instituciones que requieren de una conectividad estable y confiable. A Pesar de
que Quintana Roo es uno de los estados más prósperos de la república mexicana, dicho
desarrollo no ha sido equitativo en todo su territorio, sino que se ha creado un enclave de
desarrollista en la llamada “Riviera Maya”, cuya estructura productiva está totalmente
enfocada a los servicios y la hotelería de alta gama. Por el contrario, la Zona Maya, ha
sido históricamente un lugar geográfico segregado del desarrollo económico y social,
en donde su estructura económica, refleja organizaciones productivas atrasadas. En este
sentido, la falta de infraestructura que permita la conectividad a internet juega un papel
fundamental, puesto que de este modo de comunicación depende no solo en intercambio
de ideas en las redes sociales,  sino hasta la decisión de implementar nuevos negocios

17
M.C. en Desarrollo regional, Profesor Investigador de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo.
Email: oscar.reyes@uimqroo.edu.mx
18
M.C. Tecnología de Información, Profesor investigador, Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo.
Email: ramon.perez@uimqroo.edu.mx
19
M.C. en Tecnologías de la Información, Coordinador de la Ingeniería en Tecnologías de Información y Comuni-
cación de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo. Email: dorian.uc@uimqroo.edu.mx

CAPÍTULO I 102
que puedan tener una terminal de cobro electrónico, sus propias páginas web, factura-
ción electrónica, etc. Por tanto, la presente investigación pretende hacer un estimado
de la demanda potencial de infraestructura tecnológica que permita una conectividad a
internet suficiente para las necesidades del municipio, puesto que hoy en día, la deman-
da efectiva dista mucho de la potencial, ya que el obtener una línea telefónica fija que
permita la instalación de internet en los hogares o negocios se encuentra saturado por el
proveedor actual, teniendo que recurrir a opciones alternas entre las que se encuentran
enlaces punto a punto mediante proveedores intermediarios que traen servicio desde el
vecino estado de Yucatán.

Palabras clave: tecnología;  zona maya; telecomunicaciones; rezagos.

Summary: The purpose of this paper is to study the situation of the technological infra-
structure that allows telecommunications and, specifically, the case of internet connec-
tion available in the Maya community of José María Morelos, Quintana Roo, in which
the need of technological resources grow continuously due to the demand from diverse
companies and institutions that need stable and reliable connectivity. Despite the fact
that the state of Quintana Roo is one of the most booming states in Mexico, the economic
development has not been equitable across the state because it has created an enclave in
the “Mayan Riviera” focused mainly on services and the hotel industry. The Maya land
has been historically separated from economic growth and social development and its
economic infrastructure is a reflection of underdeveloped, production organizations. In
this regard, the lack of infrastructure, that allows internet connectivity, plays a vital role
as many services, such as social networking and the creation of new businesses that need
a terminal for electronic trade, their own web sites, electronic invoicing, among others,
depend on it. The aim of this paper, therefore, is to estimate the potential demand of
technological infrastructure that allows sufficient Internet connectivity, according to the
needs of the municipality, as the real needs are far from the potential demand. The tele-
phone line of the Internet provider, that allows the connection of Internet in homes and
businesses, is saturated. Thus, it is necessary to resort to alternative resources, such as
point-to-point wireless links through retailers that provide this type of service from the
neighboring state of Yucatán.

Keywords: technology; Maya community; telecommunications; backlogs.

Introducción

El acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) ha dejado de ser


un privilegio de las altas esferas científicas, gubernamentales, académicas o económicas. In-
cluso se entiende lo fundamental de democratizar el acceso a dichas tecnologías al estipularse

CAPÍTULO I 103
en el artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que “Toda persona tiene
derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a
participar en el progreso científico y en los beneficios que de el resulten” (Organización de las
Naciones Unidas, 2008).

En este sentido, lo que se busca en términos planetarios es la creación de “una sociedad


del conocimiento ha de poder integrar a cada uno de sus miembros y promover nuevas formas
de solidaridad con las generaciones presentes y venideras.”(UNESCO, 2005, p. 23), de tal
modo que no excluya a los sectores menos favorecidos de la sociedad.

A pesar que no queda duda de la importancia de la universalidad del acceso a las tecno-
logías de la información, es claro que el desarrollo de las sociedades no es igualitario, por tanto
dicho desarrollo desigual ha creado una brecha digital, que contempla: “aspectos de acceso
pero también en los relacionados con el uso de las TIC. Se proponen tres tipos de brecha digital:
la de acceso, basada en la diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no a las
TIC; la de uso, basada en las personas que saben utilizarlas y las que no; y las de la calidad del
uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios” (ITU, 2003).

La sociedad actual está marcada por el avance tecnológico, cuya influencia se deja sen-
tir no solo en las relaciones de producción y la productividad con que se emplean; sino que
cada vez más, la tecnología influye en los ámbitos sociales y culturales de las comunidades en
su conjunto. Por tanto, en esta sociedad globalizada el no tener acceso a las tecnologías de la
información, es sinónimo de estar marginado de ciertas actividades productivas, medios de
información y métodos de comunicación vitales para el desarrollo a escala global (Tello, 2007).

En el ámbito nacional, el gobierno mexicano hace mucho hincapié en la creación de


infraestructura y la ampliación de la cobertura de las telecomunicaciones, puesto que señala en
el Plan Nacional de Desarrollo como su objetivo 4.5 “Democratizar el acceso a los servicios de
telecomunicaciones, mediante la estrategia de impulsar el desarrollo e innovación tecnológica
de las telecomunicaciones que amplié la cobertura y accesibilidad para impulsar mejores servi-
cios…” (Presidencia de la República, 2013, p. 136). Por tanto, no queda duda de la importancia
de ir eliminando la brecha digital a escala mundial, regional y local.

Dichos proyectos deberían beneficiar a comunidades como las que comprende La Zona
Maya, de Quintana Roo, ciudad que no cuenta con infraestructura que de soporte a las ne-
cesidades básicas en cuanto al uso de equipos de cómputo, telefonía celular y conectividad a
internet, situación que hace que las empresas no vean al municipio como un punto de interés

CAPÍTULO I 104
comercial, no se generen nuevos empleos y por tanto los jóvenes tengan que emigrar del mu-
nicipio por falta de oportunidades.

El presente problema de falta de infraestructura en la Zona Maya, no es un elemento


único de la parte tecnológica, sino que la carencia de obra pública que apueste al desarrollo de
las capacidades productivas en las actividades agrícolas o ganaderas es una constante. Sin em-
bargo, el caso de estudio que nos compete, dicha infraestructura lejos de ir acortando la brecha
respecto a las zonas más desarrolladas del país y del Estado, la relación se ha vuelto abismal.

En este sentido, la comunidad sujeta de estudio se ha visto atrapada por una doble
trampa que impide el desarrollo tecnológico. Por una parte, el desarrollo tecnológico que se
ha hecho en los últimos 20 años prácticamente es exponencial, es decir, el factor externo del
desarrollo tecnológico es innegable. Aunado a esto, la mejora de la infraestructura tecnológica
tanto fija como móvil lleva por lo menos desde el 2000 absolutamente estancado, puesto que
en dicha fecha, por la negativa de un ejidatario, el cableado subterráneo quedo a 8 kilómetros
del poblado, luego de ser traído por la ruta de Chunhuhub a 40 kilómetros de distancia de la
comunidad sujeta de estudio.

Si bien es cierto, las autoridades ejidales y municipales de ese entonces (y en parti-


cular del dueño del predio por donde pasaría el cableado) evidenciaron su poca capacidad de
negociación para poder conseguir el consenso con el propietario para buscar el beneficio de
toda la comunidad de José María Morelos, lo más preocupante es que hoy después de 16 años
aproximadamente, el encargado de obra pública del municipio apenas si mantiene una relación
cliente-proveedor con la empresa más importante a nivel nacional en comunicaciones y que
sería la que podría proveer de dicho servicio a todo el pueblo. Al preguntarle como autoridades
municipales el Plan de Desarrollo Municipal la evidente necesidad de incremento de infraes-
tructura, el encargado el Ing. Florentino Nah Mex, Supervisor de obra, menciona que “no es
posible la ampliación de cableado e instalación de fibra óptica por que dicha obra implicaría el
hacer maniobras en terrenos ejidales y ellos (los ejidatarios) no lo van a permitir si no les pagan.

Ante tal aseveración por parte de la autoridad municipal, se recurrió a entrevistar al


encargado del consejo de vigilancia del ejido de José María Morelos, Roger Cabrera, quien
manifestó que la postura de él como representante de la autoridad ejidal es una “plena dispo-
sición para que crezca la infraestructura telefónica y de fibra óptica” y reconoce que si bien en
un pasado hubo negativa del anterior comisariado ejidal para que el cableado atravesara los
terrenos ejidales, actualmente “se han dado cuenta que el internet y las comunicaciones que se
realizan con este, son una necesidad primordial no solo para ellos, sino también para sus hijos

CAPÍTULO I 105
y en general para todo el pueblo” y que por tanto, ellos están dispuestos a que en asamblea se
llegue al consenso de otorgar todas las facilidades necesarias para que se instale la infraestruc-
tura necesaria sin pedir ningún pago a cambio.

En este sentido resulto evidente que las autoridades municipales tienen nulo interés en
la creación de infraestructura tecnológica y usan como argumento para no realizar dichas obras
el afán de lucro desmedido que tienen los ejidatarios, al ver en este proceso de cableado una
oportunidad de cobrar alguna cuota al municipio o la empresa telefónica.

A pesar que en este momento se tiene el apoyo del Comité Ejidal de la comunidad, esto
no era así en administraciones pasadas, aproximadamente en el año 2000 la empresa telefónica
inicio la ampliación de su servicio que permitiría mejorar la conectividad en el municipio, pero
esta fue interrumpida por miembros del ejido que no permitieron que la empresa ocupase sus
terrenos, en algún momento se mencionó que el monto económico que solicitaba el ejido era
muy alto para la empresa, razón por la cual se detuvo el proyecto y desde entonces el enlace
sigue funcionando a través de microondas, ocasionando un limitado servicio en las líneas tele-
fónicas y por ende en Internet.

El municipio de José María Morelos así como el resto del estado, utilizan aplicaciones
web que permiten concentrar, monitorear y dar seguimiento a los proyectos institucionales del
Ayuntamiento, esto obliga a que sus funcionarios deban trabajar con acceso a internet, el hecho
de no contar con una adecuada conexión perjudica sus labores, por lo que el personal de infor-
mática del municipio deba restringir ciertas áreas para privilegiar a otras o viceversa.

Actualmente solamente existe un punto de acceso público y está ubicado en el parque


principal de José María Morelos, el escaso ancho de banda ha ocasionado que no haya interés
para hacer uso de este servicio, limitando con esto a sus usuarios, que en su mayoría son estudian-
tes. Aunque el gobierno municipal ha hecho lo necesario para mejorar el servicio, la pobre infraes-
tructura con la que actualmente brinda el proveedor de servicio de internet limita a todos por igual.

Al respecto, tanto el supervisor de obras públicas como el encargado del departamento


de informática del ayuntamiento, han realizado las acciones necesarias para que esto mejore,
pero dado que es un problema que involucra a líderes de varias dependencias, aún no se tiene
una respuesta que brinde una solución inmediata.

Aunque se cuenta con servicio de internet en la comunidad, esta no es totalmente


accesible y gratuita para los pobladores, ya que su limitado y saturado servicio motiva a los
administradores de la red a verse en la necesidad de restringir a usuarios para favorecer a al-

CAPÍTULO I 106
gunos pocos, provocando con esto la falta de interés de la mayoría que deciden simplemente
evitar la interacción con esta. Si bien, el internet permite la comunicación a nivel global tam-
bién ayuda como “tecno-estructura cultural comunicativa, que permite la resignificación de
las experiencias, del conocimiento y de las prácticas de interacción humana” (Cabrera, 2004).

Metodología

La recogida en campo de las variables que hacen posible el cálculo de la Brecha digital,
, se hizo en base a la aplicación del cuestionario “Utilización de tecnologías de la Información
en la Zona Maya de Quintana Roo” (Anexo I) que replica y adapta la Encuesta Nacional sobre
Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), que per-
tenece al Modulo sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares
(MODUTIH) que recaba cada dos años INEGI a nivel nacional de mera anual desde el año
2001 y cuya representatividad es nacional.

Los datos en campo se recabaron en el mes de enero del 2016, sin embargo, dicha in-
formación hace referencia las condiciones de los hogares en el periodo enero 2015-diciembre
2015. La unidad de análisis es hogar, puesto que los resultados de la presente investigación, se
pueden hacer comparables con las encuestas antes mencionadas y por tanto, el análisis a nivel
localidad puede tener como referencia los datos nacionales.

Para la presente investigación se consideró cálculo una muestra de 22 hogares de ma-


nera aleatoria simple, siguiendo el muestreo propuesto por la ENRUHM para comunidades
rurales como la sujeta de estudio. Dicha encuesta comprende las variables contenidas en la
Encuesta Nacional sobre la Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los
Hogares (ENDUTIH) con ajustes a la región sujeta de estudio por parte de los investigadores
(ver detalle en anexo). Para la aplicación del instrumento se contó con la ayuda de estudiantes
bilingües quienes tradujeron del español al maya y viceversa.

Dónde:

N= 2, 826 hogares.

Z= 1.28

p=0.8

CAPÍTULO I 107
q=0.2

e=0.1

La distribución geográfica de los hogares se llevó a cabo siguiendo un patrón de distri-


bución de cuadrantes de la comunidad sujeta de estudio (mapa 1), cuidando que la selección de
los hogares sea aleatoria y sin remplazo. Cabe resaltar que para poder operar de modo eficiente
y la variabilidad positiva de respuesta sea tan alta en nuestra muestra, solicitamos la ayuda de
estudiantes bilingües cuyo dominio de la lengua maya facilitó la recepción de los pobladores
para con nuestro estudio.

Mapa 1. Distribución de cuadrantes para aplicar las encuestas de la Comunidad de


José María Morelos, Quintana Roo

Fuente: mapa creado en Google Maps y modificaciones propias.

Resultados

Se encuestaron un total de 22 hogares, que comprenden un total de 101 habitantes, cuya


edad promedio es 27 años, siendo el 51% de ellos hombres y el 49% mujeres, cuya escolaridad
en promedio es 10 años (secundaria concluida y bachillerado trunco). Dentro de las personas
encuestadas es de resaltar que las 3 ocupaciones más numerosas son estudiante, servicios y
salariado con 34%, 31% y 19% respectivamente (gráfica 1).

CAPÍTULO I 108
Gráfica 1. Principales ocupaciones de la población encuestada en José María Morelos,
Quintana Roo, 2015

Fuente: elaboración propia con datos de las encuestas.

A partir de dichos datos, podemos afirmar que la población de José María Morelos es
mayoritariamente joven y aunque no tiene un alto nivel de escolaridad, si tiene una enorme
cantidad de estudiantes. Por tanto en su conjunto se infiere que es una población altamente de-
mandante de tecnologías de la información, no solo para la comunicación y el óseo, sino para
sus quehaceres cotidianos y práctica profesional.

En términos del equipamiento que tienen los hogares de la comunidad sujeta de estudio
respecto al ámbito nacional y estatal, podemos afirmar que si bien en algunos indicadores como
hogares con lus eléctrica y hogares con telefonía celular Jose Maria Morelos se encuentra muy
por encima de los referentes mencionados, en términos de los hogares con computadora y los que
tienen acceso a internet, la diferencia es muy amplia y hace evidente la enorme deficiencia que
tienen los hogares en términos del acceso a las tecnologías de la información (Véase, Tabla 1).

Tabla 1. Equipamiento tecnológico de los hogares a nivel comunidad, Estatal y Nacional, 2015

Fuente: elaboración propia con datos del trabajo de campo e INEGI 2015ab.

CAPÍTULO I 109
Dentro de las principales razones de por qué las personas no cuentan con computadora
o internet, destaca la falta de recursos económicos, razón que es una constante en términos na-
cionales y estatales. Sin embargo, al analizar sobre el principal medio de conexión a internet,
destaca que en la comunidad sujeta de estudio, el principal medio de conectividad es mediante
el uso de la red de telefonía móvil. En lo que respecta a los lugares de conexión, en José María
Morelos el principal sitio es los lugares públicos, mientras que a nivel estatal y nacional es el
hogar (Véase, Tabla 2).

Tabla 2. Razones por las cuales los hogares no tienen acceso a internet o computadora, a nivel
comunidad de estudio, Estatal y Nacional, 2015

Fuente: elaboración propia con datos del trabajo de campo e INEGI 2015ab.

Conclusiones

A Pesar de que Quintana Roo es uno de los estados más prósperos de la república
mexicana, dicho desarrollo no ha sido equitativo en todo su territorio, sino que se ha creado un
enclave de desarrollista en la llamada “Riviera Maya”, cuya estructura productiva está total-
mente enfocada a los servicios y la hotelería de alta gama. Por el contrario, la Zona Maya, ha
sido históricamente un lugar geográfico segregado del desarrollo económico y social, en donde
su estructura económica, refleja organizaciones productivas atrasadas. En este sentido, la falta
de infraestructura que permita la conectividad a internet juega un papel fundamental, puesto
que de este modo de comunicación depende no solo en intercambio de ideas en las redes socia-

CAPÍTULO I 110
les,  sino hasta la decisión de implementar nuevos negocios que puedan tener una terminal de
cobro electrónico, sus propias páginas web, facturación electrónica, etc.

En suma, se aprecian dos fenómenos que contribuyen a la anacrónica infraestructura


tecnológica en la Zona Maya. En primera instancia la falta de disponibilidad física de líneas
telefónicas se remonta a disputas entre los pobladores y la compañía Telmex, situación que le-
jos de remediarse, con el tiempo solo se ha incrementado relativamente al comprarse las líneas
disponibles versus el crecimiento poblacional que se ha experimentado el municipio en los
últimos 10 años. El otro fenómeno que ejerce presión sobre el atraso tecnológico en la región,
es la poca diversificación económica y productiva que se tiene, así como un empobrecimiento
generalizado de los primeros deciles de hogares cuyo ingreso no les permite cubrir sus necesi-
dades básicas, y por tanto menos sus necesidades tecnológicas potenciales.

Si bien es cierto que la población ha buscado métodos alternativos de conexión a inter-


net que la convencional instalación de red de wifi en los hogares mediante la contratación de
líneas telefónicas, como por ejemplo la conexión mediante la red de telefonía móvil. Tan bien
es cierto que dicho tipo de conexión no es suficiente para poder realizar las tareas cotidianas que
realizan los estudiantes, los empleados y las empresas. Por tanto se hace evidente la necesidad
de la ampliación de una infraestructura en tecnologías de la información que sea incluyente y no
sean solo buenas intenciones como las contenidas en la Declaración de los Derechos Humanos
o el Plan Nacional de Desarrollo.

CAPÍTULO I 111
Obra citada de internet

Cabrera, J. (2004). “Navigators and castaways in cyberspace: psychosocial experience and cul-
tural practices in school children’s appropriation of the Internet”. En Bonilla, G. (eds.).
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www.cepal.org/es/publicaciones/2354-los-caminos-hacia-una-sociedad-de-la-in-
formacion-en-america-latina-y-el-caribe>

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Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH)
2015, INEGI, México, consultado electrónicamente el 03/02/2016 y disponible elec-
trónicamente en: <http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hoga-
res/regulares/dutih/2015/default.aspx>

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Derechos Humanos, United Nations, consultado electrónicamente el 17/04/2016 y dis-
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www.unesco.org/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/SC/pdf/141843s.pdf >

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Tello L., E. (2007). “Las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) y la brecha


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CAPÍTULO I 112
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World’s First Global ICT Ranking. Education and Affordability Key to Boosting New
Technology Adoption, ITU, Ginebra. Consultado electrónicamente el 16/05/2016 y di-
sponible en: <https://www.itu.int/newsroom/press_releases/2003/30.html

Anexo. Formato de la encuesta recabada en Jose Maria Morelos, Quintana Roo.

Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo

Observatorio Tecnológico de la Zona Maya de Quintana Roo.

Fecha:_____________ Folio:__________ Cuadrante:__ Calle:_____________ Hogar seleccionado:_____

1.- Datos del Informante:

Nombre:_________________________________________ Genero:_________ Edad:____________

Años de Estudio:____ Ocupación principal:______________ No. Integrantes del hogar:____

Características de los miembros del hogar:

Miembro Edad Género Años de Ocupación Recibe algún programa ($ Ingreso


(años) (M o F) estudio (Asalariado, mensual) Mensual
Gobierno, Servicios, Nombre Monto ($ Aprox.
Estudiante, mensual)
Comerciante, Otro)

II.- Equipamiento del hogar:

1. ¿En este hogar tienen…

X ¿Cuántos? X ¿Cuántos?
Radio? Teléfono celular?
Televisor analógico? Servicio de tv de paga?
Televisor digital? Servicio de energía eléctrica?
Línea Telefónica fija? Internet satelital o banda ancha?

CAPÍTULO I 113
2. ¿En este hogar tienen computadora de escritorio o portátil (laptop, Tablet o notebook) en condiciones de uso?.

SI:__________ (pasa a la 4) NO:________________

2ª. ¿En este hogar tuvieron una computadora de escritorio o portátil (laptop, Tablet o notebook) en condiciones de
uso, en alguno de los últimos 12 meses?

SI:__________ (pasa a la 7) NO:__________________

3. ¿Por qué en este hogar no han tenido computadora?

Razón X Razón X
Falta de recursos económicos No les interesa o no
saben utilidad
No saben usarla Otro: (especificar)
No la necesitan No sabe
4. ¿Cuánto tiempo hace que en este hogar tienen computadora?

Tiempo X Tiempo X
Un año o menos Más de 5 años.
Más de 1 hasta 5 años No sabe

III. Costo y financiamiento:

5. ¿Cuánto se pagó por la computadora más recientemente adquirida?

1.- $__________________ (En pesos, sin centavos).

2.- NO se realizó ningún pago (Regalo, donación, rifa, no es propia, etc.):_______

3.- NO sabe:_____

6. ¿Cómo se realizó el pago?

1.- De contado_____

2.- En pagos o abonos._______

3.- No sabe_______

IV Acceso a Internet en el hogar.

7.- ¿En este hogar tienen conexión a Internet?

1.- Si_______ 2.- No_______ 3.-No sabe______

CAPÍTULO I 114
8. ¿Por qué medios se conectan a internet?

1.- a través de su línea telefónica y mientras está conectado a internet no puede hablar por teléfono (Dial
up)?________

2.- a través de su línea telefónica, con la que puede hablar por teléfono cuando está conectado a internet (línea
telefónica dedicada)?________

3.- mediante servicio de internet por cable (TV cable)? ________

4.- por una antena parabólica o de plato (conexión satelital)?________

5.- mediante una red telefónica celular (internet móvil)?________

6.- por medios inalámbricos fijos (WiFi)?________

7.- Otro (especificar):________________

8.- No sabe_________

9. ¿En este hogar tuvieron conexión a Internet en alguno de los últimos 12 meses?

1.- Si_____

2.- No_____

3.- NO sabe_____

9a. ¿Por qué este hogar no han tenido conexión a internet?

1. Falta de recursos económicos__________

2. No saben usarlo_________

3. No lo necesitan__________

4. No les interesa o desconocen su utilidad________

5. Equipo insuficiente o sin capacidad________

Otro (especificar)____________________

CAPÍTULO I 115
10 11 12 12a 13 14
No. de ¿Uso una ¿Con que En el último En el último ¿Por qué ¿Uso internet
integrante computadora frecuencia? año, ¿Qué año, ¿Cuáles no uso la en el último
en el último lugares ha son los computadora? año?
año? usado la principales
computadora? usos que ha
dado a la
computadora?

15 16 17 17a 18 19 20
¿Con que ¿Qué equipos En el último En el último ¿Qué ¿Realizo ¿Con que
frecuencia? utilizo para año, ¿Qué año, ¿Para problema comprar por frecuencia?
Principal internet en el
conectarse a lugares ha qué ha usado
encontró al último año?
internet? usado prin- principalmen- usar internet?
cipalmente te internet?
internet?

21 22 23 24 25
No. de Mencione 3 El sitio donde ¿Realizo ¿Con que Mencione 2
integrante productos que compro es pagos por frecuencia? tipos de pagos
compro por nacional o internet el que hizo por
internet extranjero? ultimo años? internet

26 27 28 29 30
¿Algún problema ¿por qué no ¿Uso celular ¿Con que ¿Cómo paga
en las compras o uso internet en el último frecuencia? su servicio
pagos por internet? en el último año? de telefonía
años? celular?

CAPÍTULO I 116
CAPÍTULO I 117
El rol de las KIBS en la economía de Guanajuato

María de Lourdes Cárcamo-Solís20

Lorena del Carmen Álvarez-Castañón21

Judith Banda-Guzmán22

Resumen: El propósito de esta investigación es explorar cómo han evolucionado y con-


tribuido las Knowledge Intensive Business Services (KIBS) al desarrollo de la actividad
económica y del empleo en el estado de Guanajuato, México. El proceso metodológico
inició con la construcción de un banco de datos, sobre la categoría de consultoría en Gua-
najuato, con información estadística de los Censos Económicos 1999, 2004, 2009 y 2014
del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Enseguida, se analizó la evolución de las
KIBS considerando como variable de desempeño económico el producto interno bruto y la
generación de empleo, y como variable explicativa la inversión en el número de unidades
económicas. Los resultados alcanzados muestran que las KIBS influyen en el desempeño
económico del estado, son generadoras de empleo y contribuyen significativamente al pro-
ducto interno bruto; sin embargo, según la taxonomía de KIBS de Miles (2005), la mayoría
de éstas pertenecen a la categoría tipo I –prestadoras de servicios de tipo tradicional- y es
casi nula la participación de KIBS tipo II –prestadoras de servicios relacionados con la
investigación, desarrollo tecnológico e innovación-, mismas que la literatura afirma forta-
lecerían la competitividad del sector productivo en el estado.

Palabras clave: KIBS; Servicios intensivos en conocimiento; Desarrollo económico en Gua-


najuato.

20
Profesora, Departamento de Estudios Multidisciplinarios, campus Irapuato-Salamanca, Universidad de Guana-
juato. Email: mlcarcamo@ugto.mx, carcamosolislourdes@gmail.com
21
Profesora e Investigadora, Universidad de Guanajuato, campus León. E-mail: lorenalvarezc@gmail.com;
lc.alvarez@ugto.mx
22
Profesora- Investigadora, Departamento Tecnología y empresa. Universidad de Guanajuato, campus Irapuato-
Salamanca. E-mail: judithbanda_guzmán@hotmail.com

CAPÍTULO I 118
Summary: The aim of this research is to comprehend how the Knowledge Intensive Business
Services (KIBS) have been evolving and contributing to the development of the economic
activity and the pro-employment in the state of Guanajuato, Mexico. The methodological
process began with the construction of a databank about the consultancy category in
Guanajuato with statistical information of the Economic Censuses 1999, 2004, 2009 and
2014 of the Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Afterwards, the KIBS’s evolu-
tion was analyzed considerating: in the subject of economic deve lopment variables, the
gross domestic product (GDP) and the employment generation; in the subject of explica-
tive variables, the number of invested economic units. The results indicate that the KIBS
have influence in the state’s economic development, that they are employment generators,
and that they contribute significantly to the GDP; nevertheless, according to the KIBS’s
taxonomy of Miles (2005), the majority of these belong to the first category –traditional
service providers- and it is almost null the participation of the second category –service
providers related to the investigation, technological development and innovation- same as
the literature confirms would strengthen the competitiveness of the productive sector in the
whole state.

Keywords: KIBS; Knowledge Intensive Business Services; Economic development in Gua-


najuato.

Introducción

En una economía basada en el conocimiento, se asume que el conocimiento es un


recurso de la empresa (Drucker, 1998), el cual combinado con otras de sus capacidades or-
ganizacionales –estructura tecnológica y de innovación, marcas, patentes, entre otras- cons-
tituyen un recurso medular (core). Esto es estratégico ya que impacta en las habilidades y
competencias de la organización y es fuente potencial de su ventaja competitiva (Grant,
1996; Winter, 1987).

Este estudio introduce y discute el concepto de “Empresas de Servicio Intensivo en


Conocimientos” (KIBS por sus siglas en inglés, Knowledge Intensive Business Services). La
literatura propone que el papel de las KIBS es estratégico porque apoyan a las organizaciones
de otros sectores productivos a mejorar sus actividades y procesos de negocios, sobre todo a
ofrecer servicios altamente especializados basados en conocimientos con los que no cuentan
las organizaciones compradoras.

Dado el dinamismo económico en Guanajuato –por el incremento significativo en


su flujo de inversión extranjera en los últimos años (SDES, 2015), por ser la séptima enti-
dad federativa la generación del producto interno bruto (PIB) nacional (INEGI, 2015), entre
otras- se selecciona como área geográfica de estudio. Se explora en el estado la evolución de

CAPÍTULO I 119
este tipo de empresas –las de servicios profesionales tradicionales y las empresas de servicios
científicos y técnicos- y se examina la importancia de las mismas para el desarrollo económi-
co en esta entidad durante el periodo 1999-2014, a través de la generación de empleos y su
impacto en el PIB.

El resultado del análisis de los distintos indicadores incorporados al estudio, según la


clasificación de Miles (2005), arroja que la mayoría de las KIBS en Guanajuato corresponden
a la categoría de tipo tradicional (Tipo I), esto significa que son empresas prestadoras de ser-
vicios de apoyo con un desempeño socioeconómico significativo pero no trascendental para
incrementar la competitividad de las empresas en la región donde se localizan. Asimismo,
se encuentra un crecimiento significativo en las KIBS prestadoras de servicios de alta tec-
nología, si bien su número no es suficiente como para contribuir a la innovación y la mejora
continua entre las empresas contratantes de sus servicios, sí es relevante que cada vez van
teniendo mayor presencia en el estado.

Metodología

El análisis teórico de las KIBS nos permite identificar que las empresas consultoras en
México son las empresas que más se acercan a este concepto de Miles & Kastrinos (1995).
Por tal motivo, el objetivo de investigación es desarrollar un análisis conceptual y empírico
sobre el rol que juegan las consultoras en la actividad económica y su competitividad en Gua-
najuato, enfatizando el rol de las KIBS dedicadas a investigación, desarrollo e innovación.
Asimismo, mirar el impacto que han tenido en la economía de Guanajuato.

Para identificar a las consultoras guanajuatenses con perfil de KIBS se utilizó la


información estadística disponible en el Censo Económico de Servicios de Guanajuato
del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de los años 1999, 2004, 2009
y 2014. Para estudiar la evolución de las KIBS en Guanajuato, se determinó como va-
riable de inversión en el número de unidades económicas en la categoría de consultoría,
el empleo que generan y como variable de desempeño económico, el producto interno
bruto que generan estas mismas KIBS y su participación a nivel nacional en la rama
54 servicios profesionales, científicos. Se enfatizó sobre el rol de las KIBS dedicadas a
investigación, desarrollo e innovación para aumentar la competitividad de la economía
de Guanajuato.

Discusión teórica sobre la conceptualización de las KIBS

CAPÍTULO I 120
De acuerdo con Miles (2005) no hay duda de que ha aumentado el rol de los servicios en
las economías contemporáneas en términos de producción, empleo, ingresos y la importancia
de cómo se vinculan con otros sectores. El dinamismo del sector terciario ha ido en aumento,
pero sobre todo, en aquellos servicios que son intensivos en conocimientos, en el caso de Euro-
pa estos servicios son proporcionados por las Knowledge-Intensive Business Services (KIBS),
las cuales se definen de manera general como empresas consultoras, prestadoras de servicios de
alto valor agregado en términos de capital intelectual Muller & Zenker (2001).

Miles (2005) las define como aquellas organizaciones privadas cuyo surgimiento resulta
de la tendencia creciente a la tercerización de actividades de negocios, el aumento en la deman-
da de cierto tipo de conocimientos especializados ya sea técnicos, sobre un nuevo mercado o
respecto a regulaciones comerciales y ambientales y el crecimiento acelerado de ciertos secto-
res empresariales que demandan apoyo para la aplicación de conocimientos generales acerca de
la tecnología y aplicaciones para resolver problemas específicos de la empresa.

Siguiendo con la definición, Miles & Kastrinos (1995) también ve a las KIBS como
aquellas compañías privadas, cuyo trabajo consiste en colectar, generar, analizar y distribuir co-
nocimientos con la finalidad de proveer competencias y soluciones que las empresas-cliente no
son hábiles o no están dispuestas a generar por sí mismas. Las KIBS son empresas que emplean
profesionales altamente calificados, los cuales son expertos en disciplinas técnicas muy especí-
ficas o de dominios funcionales y ofrecen la información, conocimiento u otro tipo de servicios
basado en conocimientos a los clientes. Algunos de los tipos de KIBS más reconocidos están:

1) consultoría en negocios,

2) administración de recursos humanos,

3) mercadotecnia y publicidad,

4) servicios de investigación y desarrollo,

5) servicios computacionales y tecnologías de la información,

6) servicios legales,

7) servicios técnicos.

Una distinción útil es la Miles & Kastrinos (1995), quien distingue a la P-KIBS (KIBS

CAPÍTULO I 121
puramente profesionales) de las T-KIBS (KIBS basadas en tecnología, tales como las de servi-
cios de investigación y desarrollo). Recientemente, se han incluido el término C-KIBS que se
dedican a desarrollar los servicios de alta calidad en computación y software.

Por tanto, la clasificación de KIBS se divide en dos tipos de entidades de servicios. Las
KIBS tipo I que son prestadoras de servicios profesionales de tipo tradicional: mercadotecnia,
capacitación, servicios financieros, legales, administrativos, contables, ingeniería en construc-
ción y arquitectura, y servicios ambientales (como servicios de manejo de residuos o recupera-
ción de productos. Las KIBS tipo II se dedican al desarrollo tecnológico y apoyan a sus clientes
ofreciéndoles servicios especializados de telecomunicaciones, redes computacionales, diseño
y capacitación en tecnologías de punta, servicios ambientales utilizando nuevas tecnologías e
investigación y desarrollo.

La diferencia fundamental entre estos dos tipos de KIBS se encuentra en la mayor in-
tensidad del uso de innovaciones tecnológicas y la realización de actividades menos estanda-
rizadas por parte de las KIBS tipo II. Smedlund (2006) nos argumenta que las KIBS no son
sólo organizaciones de servicios que contribuyen al negocio de sus clientes al transferirles co-
nocimientos avanzados, sino empresas con un potencial para contribuir a la creación de capital
intelectual mediante el desarrollo de diversos vínculos y el sostenimiento de interacciones entre
las organizaciones que forman parte de una red productiva.

Las KIBS también fungen como agentes difusores de conocimiento tácito- es el cono-
cimiento vinculado a las habilidades prácticas relacionadas (Know How) directamente con
la realización de una actividad (Taylor, 2007) el cual demanda para su transferencia de una
interacción cercana. Asimismo, éstas permiten la formación de redes productivas regionales
en las que las organizaciones públicas y privadas comparten conocimientos sobre mercados,
innovaciones tecnológicas y procesos administrativos y de manufactura.

La KIBS juegan un rol muy importante en el desarrollo de la economía del conocimien-


to debido a tres funciones medulares: la primera, constituyen fuentes externas de conocimientos
para sus clientes; la segunda, apoyan a la formación del recurso humano experto; la tercera,
contribuye al desarrollo del capital intelectual y al sostén de las redes productivas y de conoci-
mientos (Muller & Zenker, 2001).

En cuanto a la primera función, las KIBS adquieren y procesan el conocimiento acumu-


lado por los integrantes de la red de organizaciones en la que participan e integran “paquetes”
de conocimientos para proponer aplicaciones que atiendan a las necesidades de sus clientes.

CAPÍTULO I 122
El tipo de servicios prestados por las KIBS tienen la función de detectar, analizar y resolver
problemas técnicos y de negocios que han permitido a los clientes crecer por cuestiones rela-
cionadas con menores costos de producción, apoyos fiscales, devaluación del tipo de cambio,
sino a través de la mejoría en la productividad y la innovación.

Muller & Zenker (2001) argumentan sobre el impacto positivo en la innovación, ma-
nufactura y vinculación de las pequeñas y medianas empresas (PyMes) con otras entidades
generadoras de conocimiento derivado de la relación que mantienen con las KIBS. Simmie &
Strambach (2006) muestran cómo las KIBS europeas contribuyeron al desempeño en producti-
vidad e innovación de empresas de servicios de computación y tecnologías de la información,
telecomunicaciones, servicios de investigación y desarrollo, y servicios relacionados con la
innovación tecnológica. La dinámica de la KIBS se ha generado en función de las demandas de
estas empresas y contemplando los cambios tecnológicos, sociales e institucionales.

En relación a la segunda función, las KIBS son organizaciones medulares para la crea-
ción de empleos altamente calificados y la creación de capital intelectual propio (Leiponen,
2005). Miles (2005) reporta datos sobre el incremento en el porcentaje de empleados con estu-
dios de postgrado contratados por las KIBS europeas. En el caso específico del Reino Unido,
el país “empleador” más grande de servicios de computación y para operación del negocio, se
muestra una tasa de crecimiento notable en el empleo de profesionales. El contar con recursos
humanos altamente calificados es esencial para que las KIBS hagan recomendaciones de valor
a sus clientes, quienes al trasladar estas experiencias a otros procesos productivos incrementan
adicionalmente sus márgenes de ganancias y desarrollan capacidades para explotar el conoci-
miento externo (Ko, Kirsch & King, 2005).

Lo crítico de estas dos funciones desarrolladas por las KIBS es apreciable también en
otras regiones fuera de Europa. En la región de Asia-Pacífico incluyendo países como Singapur,
Japón, Malasia, Hong Kong y China, un elemento crítico en la conformación de economías ba-
sadas en conocimientos ha sido intermediación efectiva de las KIBS para la creación y difusión
de conocimientos para la producción de bienes altamente diferenciados, de mayor valor agre-
gado, que permiten la generación de ingresos superiores. En China y Singapur, el desarrollo de
KIBS está estrechamente vinculado con la creación de sistemas de innovación en los cuales las
KIBS facilitan la trasferencia de conocimientos y la difusión de nuevos desarrollos tecnológi-
cos (Wong et. al, 2006).

La tercera función de las KIBS se enfoca en el impulso de la economía basada en el


conocimiento. Al respecto, Smedlund & Toivonen (2007) argumentan que en los clusters re-

CAPÍTULO I 123
gionales exitosos, caracterizados por sus capacidades de innovación y su contribución al bien-
estar socioeconómico de la región, co-existen tres tipos de redes de organizaciones (redes de
producción, redes de aprendizaje y redes de innovación) dentro de las cuales las KIBS apoyan
la formación de capital intelectual, facilitan el desarrollo de vínculos entre empresas y la trans-
formación y aplicación de los conocimientos colectivos.

La naturaleza de las KIBS es permitir el desarrollo de empresas de alta tecnología y el


fomento de la innovación, ya que estos servicios permiten potencialmente que el tejido empre-
sarial de cualquiera de los tres sectores (industrial, agropecuario y de servicios) pueden desarro-
llar innovaciones a partir de las siguientes características que poseen las KIBS:

1) Son fuentes de generación de conocimiento profesional.

2) Se constituyen fuentes primarias de información y conocimiento.

3) El uso de sus conocimientos produce servicios de intermediación para los procesos


de producción de las empresas cliente (por ejemplo, servicios de computación y
comunicación).

4) Son de importancia competitiva y sus paquetes de conocimientos son ofertados a


negocios (Miles & Kastrinos, 1995).

Existe evidencia de que la intensidad del conocimiento que generan y transfieren a todos
los sectores económicos se ve incrementado. Esto se lleva a cabo a través de la investigación
y el desarrollo que comienza incrementando la base de las nuevas técnicas y las redes de inno-
vadores que incrementan a su vez la base de acumulación del conocimiento que conduce a la
innovación. Las bases del conocimiento generado por las KIBS muestran una combinación de:

1) Los dominios particulares: en el caso de las KIBS de nueva base tecnológica, estos
dominios son tecnológicos (por ejemplo, telemática, multimedia y tecnologías del
medio ambiente).

2) Aplicaciones específicas de conocimiento técnico, como por ejemplo problemas


específicos de la industria o de funciones más genéricas. Estas aplicaciones de co-
nocimiento se han acumulado usualmente en su propia experiencia temprana de ser
servicios intensivos en tecnologías.

CAPÍTULO I 124
3) Empresas cliente y los sectores, en los que el conocimiento puede ser transferido
por un estudio de mercado, pero por lo general tendrá que ser establecido mediante
la interacción oferente-demandante (Miles & Kastrinos, 1995).

El conocimiento es el principal activo que las KIBS manejan para adquirir, transformar
y ofertar conocimiento a las empresas-cliente. Por lo general, el conocimiento es creado en un
estricto contacto con los clientes, quienes consecuentemente aportan una sustancial contribu-
ción a su producción y están implicados en un proceso de aprendizaje interactivo. La importan-
cia que tiene el estudiar a las KIBS en Guanajuato es fundamental, dado que el sector servicios
es el que más ha crecido y es el más dinámico en la economía de cualquier país o región de
Europa, pero también de Estados Unidos, Japón, China y de países en desarrollo como es el
caso de México (Strambach, 2008).

La revisión teórica del concepto, clasificación y contribución de las KIBS atiende al


primer objetivo de esta investigación y brinda un marco de referencia teórico-conceptual útil
para explorar su evolución en Guanajuato. Es necesario hacer notar que en nuestro país y en
Guanajuato no hay una clasificación oficial de empresas de servicios en la categoría de KIBS.
Sin embargo, si se considera la definición propuesta por Muller & Zenker (2001) y la clasifica-
ción sugerida por Miles (2005), todas aquellas empresas consultoras prestadoras de servicios
tradicionales como contabilidad y mercadotecnia hasta servicios avanzados de computación y
de investigación y desarrollo se identifican como KIBS.

Análisis y discusión de resultados

Se sabe que el sector industrial genera valor agregado, hablando del sector manufacturero
que abarca, la industria automotriz, la agroindustria, la industria del cuero y calzado, la industria
textil y de la confección, la industria petrolera, entre otras. Sin embargo, el sector servicios tam-
bién agrega valor y tiene un impacto significativo en la generación de empleos; específicamente,
el sector de Servicios profesionales, científicos, y técnicos en Guanajuato, generó una participa-
ción promedio anual del 2% respecto del producto interno bruto del mismo sector a nivel na-
cional, durante el período que va de 2003 a 2014 (INEGI, 2015). De acuerdo con el INEGI, este
sector está comprendido por actividades definidas a nivel de rama económica como:

1) servicios legales;

CAPÍTULO I 125
2) servicios de contabilidad, auditoría y servicios relacionados;

3) servicios de arquitectura, ingeniería y actividades relacionadas;

4) diseño especializado;

5) servicios de consultoría en computación;

6) servicios de consultoría administrativa, científica y técnica;

7) servicios de investigación científica y desarrollo; servicios de publicidad y actividades


relacionadas.

Cada una de estas ramas también se subclasifica en subramas, las cuales se muestran más
adelante en la tabla 1, y la mayoría se tipifican como KIBS tipo I que son aquellas consultoras
que en Guanajuato se dedican primordialmente a la prestación de servicios profesionales de tipo
tradicional como son los servicios de mercadotecnia, capacitación, servicios financieros, legales,
administrativos, contables e ingeniería en construcción y arquitectura, y los servicios ambientales
(como por ejemplo manejo de residuos para reciclaje o de recuperación de productos). Mientras
tanto, las KIBS tipo II son usuarios de nuevos desarrollos tecnológicos y apoyan a las empresas-
cliente ofreciéndoles servicios especializados de telecomunicaciones, programas y construcción
de redes computacionales, diseño y capacitación en tecnologías de punta, servicios ambientales
usando nuevas tecnologías, e investigación y desarrollo. La diferencia crucial entre estas dos
KIBS es la intensidad de uso de las innovaciones tecnológicas y la ejecución de actividades cada
vez menos generalizadas por parte de las KIBS II.

Manejando algunos resultados a nivel de subramas, analizando la variable de número de


KIBS en la entidad, podemos decir en términos relativos que los servicios de ingeniería fueron las
KIBS tipo I que más crecieron durante 1999 a 2014, registrando un crecimiento promedio anual
del 14.7%, siguiendo en orden de importancia, las KIBS dedicadas a servicios de dibujo con el
10.5% durante el mismo período de estudio también clasificadas –según Miles (1995)- como de
tipo I. Las KIBS tipo I referentes a Servicios de consultoría administrativa crecieron en un 4.4%.
Sin embargo, las KIBS tipo II dedicadas a los servicios de consultoría en medio ambiente, crecie-
ron en un 4.7%, considerando las presiones derivadas de los Acuerdos Multilaterales en Materia
Ambiental que ha firmado la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México con
la Organización de las Naciones Unidas, en los que México se compromete al manejo adecuado
de sustancias y el uso de tecnologías alternativas, facilitando, estimulando y formando adecua-
damente el intercambio personal de información científica, técnica, socioeconómica, comercial y

CAPÍTULO I 126
jurídica pertinente para enfrentar los efectos del cambio climático. En el caso de los servicios de
investigación científica y desarrollo, que también se tipifica como de tipo II hubo un crecimiento
promedio anual del 3.7%.

Es de vital importancia incrementar las KIBS tipo II, ya que son las que introducen mayor-
mente las innovaciones tecnológicas que requieren de cinco bases; según Oppenheimer (2014),
ayudan a crear una cultura de la innovación: existe un consenso cada vez más amplio de que para
generar más innovación productiva, los países, estados, regiones y localidades tienen que generar
más innovación al mejorar la calidad de la educación, estimular la graduación de ingenieros y
científicos, aumentar la inversión en investigación y desarrollo, ofrecer estímulos fiscales a las
compañías para que inventen nuevos productos, derogar las regulaciones burocráticas que difi-
cultan la creación de nuevas empresas, ofrecer más créditos a los emprendedores, y proteger la
propiedad intelectual.

Siguiendo con Oppenheimer (2014), también fomentan la educación para la innovación,


es decir bajar el déficit de capital humano para la innovación en Guanajuato, ya que hay un déficit
dramático de ingenieros, científicos y técnicos. Cualquiera que sea la razón, lo cierto es que mien-
tras en Finlandia y en Irlanda hay 25 graduados en ingeniería por millón de habitantes, en Chile
hay sólo ocho graduados en ingeniería por millón de habitantes, en México siete, en Colombia
seis, en Argentina cinco, y en el resto de la región aún menos.

Además debe existir simplificación de trámites para abrir o cerrar una empresa, adoptar
leyes que hagan respetar la propiedad intelectual, y modificar sus leyes de quiebras para no casti-
gar excesivamente a quienes fracasan en un emprendimiento. En el nuevo mundo de la innovación
productiva, en el que las empresas se inventan, reinventan, mueren y renacen constantemente, hay
que hacer que la apertura y cierre de empresas sea lo más fácil posible mediante los servicios que
las KIBS tipo II puedan ofrecer para facilitar los procesos productivos cuando sean exitosos y
también cuando no lo sean (Oppenheimer, 2014).

Asimismo, permite estimular la inversión en innovación, no es desconocido para nadie el


hecho de que aquellos países que invierten más en investigación y desarrollo son los que patentan
más inventos, y los que más productos nuevos sacan al mercado para atender necesidades primor-
dialmente. El país que más invierte en investigación y desarrollo es Israel, que destina 4.3% de
su producto interno bruto a este rubro, y en relación con su tamaño es uno de los que más patentes
registra a nivel mundial. Le siguen Finlandia, con una inversión de 4% de su producto interno bru-
to en investigación y desarrollo, Japón con 3.3%, Estados Unidos con 3%, Alemania con 2.8%, y
Francia con 2.2% (OECD, 2015).

CAPÍTULO I 127
Comparativamente, Brasil destina 1.2% de su PIB a la investigación y desarrollo, mientras
que todos los demás países latinoamericanos invierten menos de 1% de sus respectivos productos
internos brutos en este rubro (particularmente, México está invirtiendo 0.5% de su producto in-
terno bruto). Otro problema es la falta de inversión en innovación en la región de América Latina
es que la mayor parte del dinero es desembolsado por los gobiernos, a través de las universidades
públicas, y no por las empresas privadas que son las que mejor conocen el mercado.

El secreto de los países más exitosos en innovación —tanto Israel, Finlandia, Estados
Unidos y los países de la Unión Europea, como los que están avanzando muy rápido, como
China— es que una gran parte de su inversión en investigación y desarrollo es realizada por
empresas privadas, como es el caso de las KIBS tipo II que constituyen una fuerte inversión
para impulsar la innovación que se dirija a mejorar de manera indirecta la calidad de vida de los
consumidores finales de las empresas-cliente. Mientras en Estados Unidos casi 70% de toda la
inversión en investigación es realizada por empresas privadas, en Argentina este porcentaje es
de apenas 21%, en México es 43% y en Brasil 46%, según datos de la Organización de Estados
Iberoamericanos (2015). Esto aporta la evidencia, de porqué es necesario invertir en más e
KIBS de investigación y desarrollo, para que se constituyan como punta de lanza del desarrollo
no sólo de Guanajuato, sino del país completo.

Globalizar la innovación es lo que propone Oppenheimer (2014), ya que la innovación


es un proceso colaborativo, abierto y público para que llegué a todos aquellos rincones donde
exista importante rezago socioeconómico o la existencia de microrregiones con bajo nivel de
desarrollo y exista interacción con aquellas de alto desarrollo en innovaciones, ya sea nacionales
o internacionales. Es imperioso globalizar la educación y la investigación, en concreto se requiere
que las universidades tengan más convenios con universidades extranjeras para que transfieran
conocimientos a los estudiantes de intercambio, profesores e investigadores de sabático o de es-
tancias de investigación, y luego se traduzcan en innovaciones, para ello es importante la mejora
en el dominio del inglés para incrementar el flujo de información, conocimientos e innovaciones
compartidas entre muchos estudiantes, profesores e investigadores de todo el mundo.

Las KIBS son altamente generadoras de empleo, dado que el talento humano es el prin-
cipal insumo que requieren estas empresas privadas para aportar los servicios de consultoría, que
según Ribeiro-Soriano (2003) consisten en la intervención planeada de una organización externa
para apoyar a la empresa a identificar problemas e implementar soluciones de acuerdo con su
experiencia técnica, científica y administrativa.

En este sentido, de acuerdo con las estadísticas del INEGI (Tabla 1), las KIBS tipo I que

CAPÍTULO I 128
más generaron empleo fueron las de servicios de dibujo con un crecimiento promedio anual del
17.5% durante el período que va de 1999 a 2014, luego las de servicios de ingeniería con un
10.1%, las de diseño industrial con el 8.8%, servicios de publicidad y actividades relacionadas,
6.8%, agencias de relaciones públicas con el 23.2%, agencias de representación de medios con
el 12.3%, las dedicadas a la distribución de material publicitario con el 6.9% y, por último, los
servicios de rotulación y otros servicios de publicidad con el 8.4%.

Se observa en la tabla 1 que, las KIBS tipo I son muy dinámicas en la generación de em-
pleos en Guanajuato, cuya base imprescindible la constituye el conocimiento y talento humano.
Sin embargo, las KIBS tipo I que disminuyeron el empleo fueron: Bufetes jurídicos con el 4.3%,
servicios de Arquitectura con un 2.7%, y diseño y decoración de interiores con un descenso en el
orden del 6.9%.

Tabla 1. Tipología de KIBS en Guanajuato (1999-2014)

Fuente: elaboración propia con base en los censos económicos 1999, 2004, 2009 y 2014 de INEGI.

CAPÍTULO I 129
Siguiendo el análisis de la tabla1, en el caso de las KIBS tipo II tratándose de subramas, tam-
bién mostraron mayor dinamismo en la generación de empleo. Las KIBS de servicios de consultoría
en computación aumentaron el empleo en promedio anual en 12.1% durante el período compren-
dido de 1999 a 2014, mientras que los servicios de investigación científica y desarrollo en Ciencias
Naturales y exactas, Ingeniería y Ciencias de la vida incrementaron el empleo en casi 20%, las de
servicios de consultoría en medio ambiente lo aumentaron en 16.7%.

Las KIBS tipo II de menor dinamismo en la generación del empleo fueron las de otros ser-
vicios de consultoría científica y técnica, generando únicamente el 1.7% de aumento en el período
de análisis, pero, peor aún fue el de las KIBS de servicios de investigación científica y desarrollo
en Ciencias Sociales y Humanidades, generando un decremento en el empleo en el orden del 2.4%.

En la gráfica 1, se muestra que la inversión en empresas consultoras KIBS tiene un


efecto multiplicativo en el empleo, ya que su principal fuente de creación y difusión de cono-
cimientos es el talento humano, por tanto el sector 54 de Servicios Profesionales, Científicos y
Técnicos es un generador de empleo directo y de producto interno bruto que está expresado en
millones de pesos corrientes que también es creciente (a pesar de que no esté deflactado a un
determinado año base) y contribuye a la mejora en las áreas en las que las empresas cliente no
deciden producir, sino compartir con otras empresas como las KIBS, sobre todo en el área de
intangibles. La Presencia de estas KIBS permite, no solo el outsourcing, sino también un grado
mayor de especialización en las empresas-cliente.

Gráfica 1. KIBS y el empleo que generan en Guanajuato (1999-2014)

Fuente: elaboración propia con base en los censos económicos 1999, 2004, 2009 y 2014 de INEGI.

CAPÍTULO I 130
Recientes estudios, como los de Den Hertog (2000), Smedlund & Toinoven (2007) cita-
dos por Scarso & Bolisani (2010), sobre las KIBS en economías altamente competitivas como
es el caso de la región de la Unión Europea, Japón, Estados Unidos e incluso China, nos indican
que las KIBS juegan un rol fundamental, ya que desempeñan un rango importante de funcio-
nes en el proceso de innovación: como facilitadores, las KIBS ayudan a sus empresas cliente
a desarrollar su propios productos o procesos de producción; como portadores, ellas pueden
transferir innovaciones desarrollándolas en cualquier lugar; como fuentes de innovación, ellas
directamente diseñan soluciones innovadoras para sus clientes; en general, su impacto en las
capacidades de innovación de sus clientes pueden variar, dependiendo del tipo de relaciones
que se establezcan entre las KIBS y sus empresas-cliente.

Considerando las funciones mencionadas, potencialmente las KIBS en Guanajuato pue-


den abonar a la competitividad de la entidad, ya que perdió 2 lugares ubicándose en el lugar 21
del Índice de Competitividad Estatal entre 2008 y 2010. Para 2015, en el Índice de Competiti-
vidad y Sustentabilidad, Guanajuato nada más figura en el 2° lugar en la categoría C referente
a las ciudades con una población de 100 mil a 500 mil habitantes con un índice de las ciudades
más competitivas y sustentables del 54.6, pero no figura entre los 5 estados mejores en este
último índice, de acuerdo con la información que proporciona el Instituto Mexicano para la
Competitividad (IMCO, 2014).

Los rubros que evalúa el IMCO (2014) son: el sistema de derecho confiable y objetivo;
el manejo sustentable del medio ambiente; sociedad incluyente preparada y sana; un sistema
político estable y funcional; gobierno eficaz y eficiencia; mercado laboral; economía estable;
sectores precursores de clase mundial; aprovechamiento de las relaciones internacionales; in-
novación en los sectores económicos; el uso del agua; calidad del aire; suelo y áreas verdes;
residuos sólidos urbanos; uso de la energía y movilidad y transporte.

Dado que Guanajuato en 2015 no figura en la lista de los primeros cinco estados más
competitivos y sustentables de la República Mexicana, se propone como una alternativa,
motivar el crecimiento de empresas consultoras o KIBS sobre todo del tipo II que transfieran
paquetes de conocimientos e innovaciones tecnológicas para arreglar y/o mejorar cada uno
de estos rubros, el conocimiento ya es un factor de la producción para resolver problemas
institucionales, por tal motivo, ahora las personas de un estado, municipio o país cobran un
mayor valor en el sentido de que son ellas las que a través del conocimiento y talento pueden
contribuir a crear innovaciones sociales, científicas, tecnológicas, entre otras, para mejorar
su condición de vida.

CAPÍTULO I 131
Conclusiones

El análisis económico realizado muestra a las KIBS en Guanajuato como generadoras


de empleo y su presencia se relaciona de manera positiva con el producto interno bruto estatal,
durante el periodo 1999 - 2014. Se asume que la presencia de las KIBS es uno de los factores
importantes para aumentar la eficiencia productiva del sector empresarial (Cárcamo y Arroyo,
2009) y que estás favorecen a las empresas para que concentren sus recursos y capacidades en
sus actividades productivas medulares, así, transfieren a las empresas externas las actividades
que ofrecen conocimientos especializados en otras actividades no medulares –mercadotecnia,
servicios ambientales, investigación y desarrollo, servicios legales y jurídicos, entre otras-.

La mayoría de las KIBS en Guanajuato pertenecen a la categoría de KIBS tipo I, sin em-
bargo, el reto está en lograr el incremento significativo de KIBS tipo II, para que éstas abonen
a la mejora en la capacidad de innovación y competitividad del sector productivo en el estado.
Al revisar las experiencias en otras regiones del mundo, se observa que la creación de KIBS
es crítica porque no sólo motivan la productividad empresarial, sino también fortalecen la ca-
pacidad de innovación a diferentes escalas –local, municipal, estatal, regional y nacional-. Lo
anterior se logra con base en el sostenimiento de relaciones sanas entre empresas-KIBS-cliente
y empresas-KIBS-entidades generadoras de conocimiento –entidades como centros de inves-
tigación que contribuyen con sus desarrollos tecnológicos a que las empresas puedan producir
bienes más novedosos y competitivos-.

El desarrollo de las KIBS está relacionado con el despliegue de la economía del cono-
cimiento, asociado a la globalización y al desarrollo tecnológico, por lo que su proliferación en
Guanajuato se infiere que contribuirá a mejorar el posicionamiento competitivo tanto a nivel
nacional como internacional de la entidad.

CAPÍTULO I 132
Obra citada

Cárcamo, S. M.L. & Arroyo, L.M.P (2009). “El sector servicios en el contexto de la economía
del conocimiento”. Revista Economía y Sociedad, año XIV (23), enero-junio del 2009.

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la innovación. Publicado en coedición con Penguin Random House Grupo Editorial, S.
A., de C.V., México, D.F., en los Estados Unidos de América por Vintage Español, una
división de Random House LLC, Nueva York, y en Canadá por Random House of Ca-
nada Limited, Toronto, compañías Penguin Random House. Originalmente publicado
en México por Penguin Random House Grupo Editorial, S. A., de C.V. Copyright de la
presente edición en lengua castellana para todo el mundo © 2014 por Penguin Random
House Grupo Editorial, S. A., de C.V.

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small business Management, 41(4): 409-416.

Scarso, E. & Bolisani, E. (2010). “Knowledge-Based Strategies for Knowledge Intensive

CAPÍTULO I 133
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CAPÍTULO I 134
Obra citada de internet

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[En línea]. México. [Fecha de última consulta 31 de Mayo de 2016]. Disponible: http://
sde.guanajuato.gob.mx

CAPÍTULO I 135
TIC’s para el desarrollo sostenible de destinos
turísticos inteligentes en el estado de
Guanajuato

Mónica Isabel Mejía Rocha23

Rafael Guerrero Rodríguez24

Resumen: El turismo, fenómeno en continua transformación y expansión, dinamiza las eco-


nomías de los espacios donde se promueve y práctica. En esta Era del Conocimiento, Infor-
mación y uso de las TIC´s las ciudades inteligentes han emergido como resultado de la evo-
lución paralela al uso y adecuación de los anteriores, dando pie al surgimiento de las ciudades
inteligentes. Un destino turístico inteligente a diferencia de un destino tradicional promueve
el desarrollo sostenible del mismo a través del uso adecuado y pertinente de la infraestructura
tecnológica a fin de incrementar la accesibilidad e interacción del visitante. Un destino turís-
tico inteligente considera al menos dentro de su planeación, los tres momentos esenciales del
viajero: antes, durante y después de su visita. El estado de Guanajuato promueve y desarrolla
la actividad turística como un motor de crecimiento para las sociedades de sus municipios.
Dentro de los cinco destinos del Estado que actualmente muestran un mayor desarrollo en
materia turística, se encuentran: Celaya, Dolores Hidalgo, Guanajuato, León y San Miguel de
Allende. El presente trabajo de investigación tras un análisis de fuentes primarias y secunda-
rias de cada uno de los destinos mencionados presenta un diagnostico acerca del uso de tec-
nologías aplicadas al turismo a fin de que el turista pre conozca, disfrute y evoque recuerdos
de su estancia en el destino turístico. De igual manera se consideran elementos de ciudades
inteligentes para realizar una sencilla caracterización de estos destinos tomando elementos

23
Universidad de Guanajuato. Email: monica_mr47@ugto.mx
24
Universidad de Guanajuato. Email: guerrero1@gmail.com

CAPÍTULO I 136
del modelo de ciudades inteligentes de Rudolf Giffinger, por un lado y por otro considerando
el uso de tecnología de los destinos turísticos mencionados para su comercialización y prac-
tica turística. Dentro de los elementos analizados: Negocios registrados; tasa de desempleo;
transporte aéreo por pasajero; centros de conocimiento; accesibilidad inteligente; y camas de
hospital por habitante. Realizando, además, un comparativo entre los destinos mencionados.
Del presente trabajo se puede concluir que aun cuando existen desarrollos significativos en
materia turística en los municipios analizados aún existen varios esfuerzos por realizar para
poder considerar a estos como ciudades – destinos turísticos inteligentes. Las iniciativas ha-
cia el desarrollo de estos destinos turísticos hacia un sentido inteligente, dependerá en mucho
de las exigencias del turista que los visita, debiendo en lo preferente planificar una oferta de
destino turístico inteligente para la satisfacción de los turistas cautivos y como un elemento
de atracción hacia nuevos y futuros visitantes.

Palabras clave: Tecnología, destinos turísticos inteligentes, Guanajuato.

Summary: Tourism phenomenon in continuous transformation and expansion, invigora-


tes the economies of the areas where it promotes and practices. In this era of knowledge,
information and use of ICT smart cities have emerged as a result of parallel evolution and
adaptation to the use of the above, giving rise to the emergence of smart cities. A smart
tourist destination unlike a traditional destination promotes sustainable development of it
through proper and appropriate use of the technological infrastructure to increase accessi-
bility and visitor interaction. A smart tourist destination considers at least in its planning,
the three essential moments of the traveler: before, during and after your visit. The state
of Guanajuato promotes and develop tourism as an engine of growth for the companies
of their municipalities. Within five destinations in the state that currently show a further
development in tourism, are: Celaya, Dolores Hidalgo, Guanajuato, Leon and San Miguel
de Allende. This research work following an analysis of primary and secondary of each
of the mentioned destinations sources presents a diagnosis about the use of technologies
applied to tourism to the tourist pre know, enjoy and bring back memories of your stay at
the destination tourist. Similarly, they are considered elements of smart cities to make a
simple characterization of these destinations taking elements model of intelligent cities
of Rudolf Giffinger, on the one hand and on the other considering the use of technology
tourist destinations mentioned for marketing and tourism practice. Among the elements
analyzed: Business registered; unemployment rate; Air passenger transport; knowledge
centers; intelligent accessibility; and hospital beds per capita. Besides making a compari-
son between the aforementioned destinations. This work can be concluded that although
there are significant developments in tourism in the municipalities analyzed there are
still several efforts to make in order to consider these as cities - destinations intelligent.
Initiatives towards the development of these tourist destinations to an intelligent sense,
depend largely on the requirements of tourists that visit, having in the preferred plan a
range of smart tourist destination for the satisfaction of captive tourists and as an element
of attraction into new and future visitors.

Keywords: Technology, smart tourist destinations, Guanajuato.

CAPÍTULO I 137
Introducción

El turismo, motor de desarrollo en las economías actuales debe de considerar a la tec-


nología como una aliada para su desarrollo, debiendo incluir a esta y a las soluciones digitales
de una manera oportuna y pertinente en favor de la sostentabilidad e innovación de los destinos
turísticos. Las Smart cities o ciudades inteligentes hacen antesala a este concepto, teniendo
diferencias entre estos, por decirlo así, pues aun cuando las ciudades inteligentes se orientan al
ciudadano, los destinos turísticos inteligentes lo hacen al turista el desarrollo de alguno de estos
impactan de manera directa tanto al visitante como al residente de un destino o ciudad.

La Secretaria de Turismo (SECTUR) y el gobierno de España han firmado un acuerdo


para la implantación del primer destino turístico inteligente en la isla de Cozumel a fin de con-
seguir mejorar la competitividad con el desarrollo e implementación de las TIC´s, revalorizan-
do su infraestructura y aprovechando sus atractivos. Con esto se pretende que Cozumel sea el
primer destino turístico inteligente fuera de Europa y la primera Smart Island en México.

El estado de Guanajuato posiciona cada vez más a la actividad turística como un ele-
mento de desarrollo socio económico en sus destinos. Mientras que a nivel nacional en el año
2014 se estimó una llegada de 99.7 millones de personas, mostrando un incremento del 4% en
relación al año anterior, el estado de Guanajuato en ese mismo año, recibió a un aproximado
de 4 millones de personas, mostrando una varianza favorable del 15% en relación al año 2013
y colocándose en la posición número seis (Tabla 1) de ciudades con incrementos favorables de
llegadas (Tabla 2), esto según fuentes oficiales (SECTUR, 2014).

Tabla 1. Comparativo de llegadas de turistas al estado de Guanajuato (2009 – 2014)

Fuente: elaboración a partir de SECTUR, 2014.

CAPÍTULO I 138
Tabla 2. Estado de Guanajuato en el Ranking Nacional (2013 – 2014)

Fuente: adaptación a partir de SECTUR, 2014.

Como se observa en las tablas anteriores el estado de Guanajuato en tiempos actuales


muestra datos favorables sobre el desarrollo de este como un destino turístico preferente y
colocado dentro de los 10 con mejor crecimiento anual en cuanto a número de llegadas y varia-
ción en relación al año anterior. Dentro de los destinos turísticos del estado de Guanajuato más
importantes se encuentran las ciudades de: Celaya, Dolores Hidalgo Guanajuato, Guanajuato,
León y San Miguel de Allende, en los cuales se centra el presente trabajo de investigación a fin
de conocer de qué manera estas ciudades se encuentran preparadas para ser desarrolladas como
destinos turísticos inteligentes en cuanto tecnología para su promoción, considerando además
algunos de los indicadores de análisis para evolucionar como ciudades inteligentes.

Metodología

Partiendo de las revisiones de los modelos de ciudades inteligentes de Rudolf Giffinger


y de destinos turísticos inteligentes de SEGITTUR, se analizan indicadores propuestos en estos
modelos en cinco destinos turísticos del estado de Guanajuato: Celaya, Dolores Hidalgo Cuna
de la Independencia Nacional, Guanajuato, León y San Miguel de Allende. Lo anterior a fin de
encontrar la situación de estos destinos en los indicadores seleccionados, para posteriormente
realizar un comparativo entre estos y dar pie a las conclusiones del trabajo presentado.

CAPÍTULO I 139
Ciudades Inteligentes

El desarrollo de las ciudades inteligentes o Smart city, de las cuales Europa es pionero
sientan las bases de los destinos turísticos inteligentes. Actualmente, siguiendo las propues-
tas españolas principalmente, se plantean desarrollos de proyectos en ciudades inteligentes en
América Latina, Asia, Norteamérica y en México se apuesta por estos desarrollos.

La definición del concepto como tal ha sido delineado desde diversos enfoques llegando
en algunos casos a parecer impreciso o subjetivo. A fin de proponer una opción más observable
y cuántica por decirlo así, Rudolf Giffinger (2007), ha concebido a las ciudades inteligentes
como aquellos espacios que exhiben una evolución significativa en varias de sus dimensiones:
movilidad, gobernanza, medio ambiente, gente y estilo de vida, considerando, además, las cir-
cunstancias, condiciones y actividades llevadas a cabo por sus habitantes, políticas y empresas.

En el modelo propuesto (Tabla 3) se consideran seis características fundamentales, con


31 factores y 74 indicadores. En la tabla, se puede observar que al hablar de ciudades inteli-
gentes se consideran varios elementos sociales, económicos, culturales y hasta turísticos de
las ciudades, tales como: Producto Interno Bruto, tasa de empleabilidad, unidades de negocio,
transporte de personas y mercancías, centros profesionales, transporte público, equipos de cóm-
puto por vivienda, servicios médicos, índices delictivos, atractivos turísticos, entre otros. Las
ciudades inteligentes consideran los de diferentes aspectos de las sociedades, es decir tanto as-
pectos sociales, económicos y culturales, además del uso de tecnología pertinente y apropiada
para sus características y necesidades.

CAPÍTULO I 140
Tabla 3. Modelo de ciudades inteligentes de Rudolf Giffinger

Fuente: elaboración propia a partir de Giffinger, 2007 y CEAPAT, 2012.

CAPÍTULO I 141
Destinos Turísticos Inteligentes

En el llamado libro blanco de “Destinos Turísticos Inteligentes: Construyendo el futu-


ro”, elaborado por SEGITTUR25 propone la transformación de los destinos turísticos españoles,
inicialmente, atendiendo a las exigencias en ascenso de los turistas, que a su vez son cada vez
más digitales e informados. Sugiriendo los destinos turísticos inteligentes, los cuales se basan
en las ciudades inteligentes, pero centrando su atención en la actividad turística a fin de lograr
un mejor conocimiento y control de este fenómeno socio económico, así como un desarrollo
cada vez más sostenible, eficiente y competitivo (SEGITTUR, 2012).

La finalidad primordial de estos destinos turísticos inteligentes, surge con la intención


primaria de mejorar el posicionamiento en el plano mundial de España como destino turístico,
alineándose él lo mayormente posible al modelo de ciudades inteligentes. Puede decirse, que un
destino turístico inteligente, refiere al destino que se soporta en una plataforma tecnológica y de
vanguardia que promueve el desarrollo sostenible de los espacios donde se practica el turismo
además de procurar incorporar de la mejor manera posible al turista en el espacio que visita.

Según esta asociación, los destinos inteligentes, previamente han sido considerados como
destinos maduros que a través del uso de tecnología de vanguardia garantizaran entre otros, la
accesibilidad al destino desde antes de la visita a todos los turistas potenciales, procurando, ade-
más, elevar el nivel de vida de los residentes del espacio turístico. El desarrollo de estos modelos,
consideran el uso de la tecnología tanto en la gobernanza publica como en la privada (Figura 1).

Figura 1. Principales actores en el desarrollo de DTI

Fuente: elaboración propia a partir de SEGITTUR, 2015.

25
Sociedad del estado español dedicado a la innovación e incorporación de tecnología en la actividad turística.
Dentro de sus principales actividades: promover el e-commerce en las empresas turísticas; buscar la innovación en
tecnologías para el turismo que le permitan a los destinos incrementar sus niveles de competitividad; ente otros.

CAPÍTULO I 142
De la figura anterior (1), se puede observar los actores mínimos involucrado en el desa-
rrollo de los DTI, tanto en lo público y lo privado. A fin de considerar los indicadores que pue-
den observarse o regularse en DTI, SEGITTUR ha propuesto un elemento con seis dimensiones
e indicadores que facilitan su análisis (Tabla 4).

Tabla 4. Elementos de análisis en los destinos turísticos

Fuente: elaboración propia a partir de SEGITTUR, 2015.

Un destino turístico inteligentes o Smart destination, será llamado aquel espacio turísti-
co que implique significativa y sustentablemente la más reciente y adecuada tecnología dentro
de cada uno de los componentes de la cadena de valor que integran para el uso y disfrute del
turista o visitante en su espacio. La transformación de destinos turísticos consolidados a des-
tinos turísticos inteligentes dependerá en mucho de las políticas públicas que promuevan para
su desarrollo.

A fin de no confundir los conceptos o suponer que son lo mismo al hablar de ciudades
inteligentes y de destinos turísticos inteligentes, SEGITTUR han considerado diferencias parti-
culares entre el sentido y componentes de ambos conceptos (Tabla, 5).

CAPÍTULO I 143
Tabla 5. Diferencias entre una ciudad inteligentes y un destino turístico inteligentes

Fuente: elaboración propia a partir de SEGITTUR, 2015.

Aun cuando el objetivo de desarrollo en los destinos turísticos inteligentes sea el turista,
al final de cuentas al mejorar la calidad del destino, invariablemente se verá mejorada la calidad
de vida de los ciudadanos del destino. Los límites geográficos de los productos turísticos o ru-
tas, no siempre coinciden con los límites geográficos de las ciudades. En los destinos turísticos
inteligentes la interacción del visitante o turista no solo se da en el momento de su estancia en la
misma, también lo hace desde antes de su llegada, en la planificación de su viaje, posteriormen-
te de su estancia suele hacerlo en algunas ocasiones para recordar su experiencia, recomendarla
o no a futuros visitantes del destino.

Las TIC`s han impactado cualquier tipo de transacción en el mundo, y en casi todos los
sectores productivos de las economías actuales, pues estas facilitan procesos socio económi-
cos, dando origen a nuevas alternativas, tales como: comercio electrónico, banca electrónica,
formación y educación a distancia, así como nuevas modalidades de comunicación. En el turis-
mo, la industria turística va mostrando en algunos casos principios en otros grandes avances,
en cuanto al uso de tecnologías, los buscadores electrónicos de servicios turísticos, permiten
al futuro turista conocer una oferta más variada, evaluada y clasificada por usuarios y no por
vendedores propiamente, permitiéndole realizar una planificación más certera sobre su futuro
viaje (Mejía, 2015).

Para el e-commerce en donde las operaciones de reservación y pre – pago de servicios


turísticos son cada vez más comunes. La reservación y servicio de pre – pago, dependen en mu-
cho de una característica particular del turismo: la de requerir el desplazamiento del usuario del
producto o servicio turístico hasta el lugar donde este se produce u ofrece. Las reservaciones y
garantías de estas anticipadamente a la llegada del turista a su destino de viaje, le favorecen en
la planificación del mismo, así mismo al prestador de servicios turísticos para prepararse para

CAPÍTULO I 144
atender de la mejor manera posible a su futuro cliente.

La tecnología es uno de los elementos primordiales en el desarrollo de los destinos tu-


rísticos, contribuye favorablemente a la reducción de costos en las acciones de crecimiento y
consolidación de destinos, esto en comparación al uso de metodologías tradicionales. Lichtle
y Sánchez (2014), realizaron un estudio comparativo entre los turistas que visitaron la ciudad
de Puebla y Guanajuato, y que contaban con un perfil de twitter. La metodología que se siguió
consistió en identificar desde esta red social y con el apoyo de información proporcionada por
el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Trataron primeramente de identificar
el origen de procedencia y de los turistas de estos dos destinos en un tiempo determinado con el
uso de estas dos herramientas. Dentro de sus principales conclusiones refirieron al hecho de que
este tipo de análisis representan una gran ventaja económica al ser estudios que generan resul-
tados a un costo muy bajo en comparación con las encuestas que se llevan a cabo generalmente
en los destinos turísticos nacionales con el mismo fin y que suelen ser costosas.

• Según la revista Turismo y Tecnología, las principales TIC´s y soluciones inteli-


gentes empleadas en el turismo actualmente, son:Portal turístico, espacio en la
web en donde se almacena y muestra información específica sobre los productos y
servicios que se ofrecen en el destino turístico o en alguna empresa perteneciente
a este.

• Wireless Aplication System, se le considera al conjunto de dispositivos inalámbri-


cos y aplicaciones que facilitan el despliegue de contenidos. Se orienta principal-
mente al consumidor a fin de darle autonomía e independencia desde sus disposi-
tivos móviles, en donde puede verificar sus desplazamientos turísticos, así como
información sobre el destino que visita, pretende visitar o está por arribar.

• Dispositivos móviles ligeros, considerando en este grupo a los equipos de cómputo


que son cada vez más ligeros y fáciles de transportar, recargar y conectar a la web.

• Web tv, dispositivo que se conecta a un televisor convencional y que en la ma-


yoría de los casos cuenta con un teclado inalámbrico y permite, generalmente al
huésped de un hotel utilizarlos de tal manera que hacen las veces de un equipo de
cómputo en donde la tv será el monitor de la computadora.

• Property Management Systems (PMS), generalmente son conocidos como “front”

CAPÍTULO I 145
en la recepción de los hotlees y sirven para informar y procesar las operaciones
propias del hotelería en cuanto a reservas, llegadas y ocupación de los huéspedes.

• Point of Sale (POS), se utilizan generalmente al interior de los centros de consu-


mos en hoteles o restaurantes y que facilitan el control de órdenes, inventarios e
ingresos del establecimiento, pues todo es considerado en un mismo sistema de
información al tomar la orden o pedido del cliente, facilitando de igual manera el
proceso de pago.

• Tarificador (TARIF), sistema controlado por el conmutador central del hotel y


permite verificar las llamadas realizadas desde la habitación del huésped durante
su estancia a fin de hacer el cobro de estas de manera eficiente.

• Central Reservation Systems (CRS), sistemas telefónicos y electrónicos para la


realización y registro de reservaciones de manera directa y al momento indepen-
dientemente de la distancia de ubicación del futuro huésped al establecimiento de
hospedaje.

• Internet Connectivity, disponibilidad de conexión a internet desde cualquier dis-


positivo móvil del turista o visitante que así lo amerite.

• Conexión Telefónica Vía Satélite (Satelital Connectivity), aplicación que utiliza la


telefonía de tipo satelital para dar conectividad al turista, generalmente se utiliza
en espacios turísticos donde se “pierde la señal” de manera común.

• Big Data, herramienta que permite contar con información suficiente sobre los vi-
sitantes de un destino; las personas que desde su lugar de origen están “buscando”
información sobre el destino; todo esto en tiempo actual dando así la oportunidad
de tomar las mejores decisiones en favor del turista y destino.

• Wifi, la accesibilidad libre a conexión de internet. El marketing on line, se respalda


mucho por este tipo de conectividad.

• Códigos QR (Quick Response), código de respuesta rápida sobre datos o informa-


ción referentes a un punto determinado. En el turismo es utilizado para dar señales
sobre rutas de autobuses o transporte, así como la proximidad en tiempo de su
llegada. En monumentos históricos puede servir para dar una breve descripción
sobre el monumento.

CAPÍTULO I 146
Asimismo, en los últimos tiempos han surgido con gran aceptación el video guías, que
son herramientas para que el visitante recorra diferentes puntos turísticos de un destino dado,
haciendo uso de la geolocalización. El audio guías son también herramientas de gran utilidad
sobre todo en los museos, pues le permiten al visitante tener una guía individual para su reco-
rrido en el museo. La holografía, informa sobre puntos de interés o actividades temporales, esto
es posible con el uso de hologramas.

Resultados

A fin de conocer la situación actual de las ciudades de Celaya, León, Guanajuato, Dolo-
res Hidalgo y San Miguel de Allende, todas del estado de Guanajuato (figura 2), se realizaron
dos tipos de análisis, primero en base a datos obtenidos en los resultados de diferentes herra-
mientas de INEGI y otros a fin de conocer algunos de sus indicadores hacia ciudades inteligen-
tes; y el segundo hacia indicadores de observancia para destinos turísticos inteligentes.

Figura 2. Ciudades de análisis del estado de Guanajuato.

Fuente: elaboración propia.

CAPÍTULO I 147
a) Unidades económicas (Tabla 6)

Tabla 6. Unidades económicas por destino.

Fuente: adaptación INEGI, 2015.

En la tabla se puede observar que el municipio de León Guanajuato es la ciudad que


presenta más desarrollo en cuanto a unidades económicas activas se encuentran en operaciones,
siendo las empresas manufactureras las más significativas, seguidas estas por las empresas que
prestan servicios de alojamiento temporal y preparación y venta de alimentos, es decir hoteles
y restaurantes, considerado también dentro de la industria turística.

CAPÍTULO I 148
a) Población económicamente activa mayor de 12 años (Tabla 7)

Fuente: elaboración propia a partir de INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

De estos datos se puede observar que la ciudad de León presenta la mayor población
económicamente activa mayor de doce años, que representa más de la mitad de población total
y que de esta el 96.79% se encuentra empleada; mientras dos de las ciudades de Guanajuato
y San Miguel de Allende presentan los mayores índices de población económicamente activa
desocupada.

b) Centros de educación superior y en turismo (Tabla 8)

Fuente: elaboración propia a partir de Directorio estadístico de unidades económicas

(2016) y SECTUR (2015).

Se observa que la ciudad de León es la mejor preparada en oferta educativa que ofrecer,
mientras que en Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende no existen actualmente centro de
formación profesional relacionados con el turismo.

c) Accesibilidad y equipo de cómputo (Tabla 9)

CAPÍTULO I 149
Fuente: elaboración propia a partir de Directorio estadístico de unidades económicas (2016) y SECTUR (2015).

En cuanto a accesibilidad y herramientas mínimas para esto, en accesibilidad Celaya


tiene en equipo de cómputo de 38.83% y Guanajuato mayor conectividad.

d) En cuanto a materia de turismo,

· La ciudad de León Guanajuato cuenta con una solución informática para de geo-
localización, presente en su página web información general resumida; resumen
de la gastronomía y cultura; información sobre estancia y destinos turísticos
culturales. Así mismo se encuentra activo en las redes sociales: Instagram, Fa-
cebook, twitter, youtube.

· San Miguel de Allende, posee historia, cultura, tradiciones, registro de activida-


des y destinos turístico. Descargar y hologramas que permiten planificar s viaje.

· La ciudad de Guanajuato, león, Celaya, Dolores hidalgo, si cuentan con elemen-


tos me parece esenciales para el desarrollo digital de algunos pasos en materia
turística para los turistas principalmente, primero para que realicen una planifi-
cación desde bases más variadas e innovadoras.

Se puede observar que la ciudad de León en comparación con los cuatro restantes, posee
un potencial para ser desarrollo de destinos turísticos inteligentes, en un sentido de innovación
y sostentabilidad.

CAPÍTULO I 150
Conclusiones

Los destinos turísticos inteligentes refieren a un paradigma emergente que incluye fac-
tores actuales de importancia y cada vez más comunes en los espacios turísticos: tecnología,
equilibrio ambiental, oferta y experiencia turística. Centrando como eje a la tecnología a fin de
armonizar la integración de los demás factores antes mencionados.

Es importante para los gestores de los destinos turísticos el considerar el valor añadido
que a estos espacios generara la transformación de estos en destinos turísticos inteligentes y que
además el hecho de ser una “opción” en no mucho tiempo terminara siendo una “obligación”
para aquellos destinos que deseen continuar en niveles favorables de innovación y competitivi-
dad, pues el viajero actual, las personas como tal, utilizan más de la tecnología para su actuar
cotidiano. Si los turistas han evolucionado en este ámbito de la tecnología, los destinos turísti-
cos deberán indudablemente evolucionar de igual manera.

Los destinos turísticos de Guanajuato, San Miguel de Allende, Celaya, Dolores Hidalgo
y León, todos estos en el estado de Guanajuato, en el momento que consideren desde su ad-
ministración publica enlistarse dentro de los Destino Turísticos Inteligentes, deberán de con-
siderar al menos, el actualizar y adecuar su infraestructura tecnológica a fin de que el visitante
pueda hacer uso de esta, al menos en tres momentos cruciales de su viaje; antes de su viaje,
para pre conocer el destino de su interés y planificar su desplazamiento y estancia, garantizando
lo pactado de acuerdo a sus necesidades; Durante, a fin de poder disfrutar de la mejor manera
posible su experiencia en el destino y compartir de esta de manera casi simultánea con sus con-
tactos en redes sociales; y después del viaje, a fin de recordar y recomendar el destino así como
los servicios y productos consumidos durante su estancia.

CAPÍTULO I 151
Obra citada

Giffinger, R. et al. (2007). Smart cities – Ranking of European medium – sized cities. Viena:
Universidad Tecnológica de Viena.

INEGI (2016). Directorio estadístico nacional de unidades económicas.

INEGI (2015). Tabulados de la encuesta intercensal.

Mejía, M. (2015). “Nuevas tecnologías para el desarrollo de la industria turística en Guanajua-


to, México”. ROTUR, Revista de Ocio y Turismo. No. 9, pp. 35-43.

SECTUR, Guanajuato (2014). Compendio estadístico SECTUR. Dirección de Información y


Análisis, Coordinación de Estadística e Información.

Obra citada de internet

CEAPAT: http://www.ceapat.es/InterPresent2/groups/imserso/documents/binario/ciudadesin-
teligentes.pdf

CUADRATIN CDMX: http://www.sectur.gob.mx/sala-de-prensa/2015/05/06/boletin-81-sec-


tur-y-segittur-trabajan-coordinamente-para-desarrollar-el-primer-destino-inteligente-
mexicano/

https://mexico.quadratin.com.mx/Firman-Mexico-y-Espana-acuerdo-de-turismo-inteligente/

Lichtle, P. & Sánchez, J. (2014). Uso productivo de Big Data y Redes Sociales en el sector
turismo. OTEG. Recuperado de: http://www.datatur.sectur.gob.mx/documentos%20pu-
blicaciones/2

SEGITUR: http://www.segittur.es/es/inicio/index.html

CAPÍTULO I 152
ESTRATEGIAS EMPRESARIALES DE LA
INDUSTRIA AUTOMOTRIZ EN MÉXICO

Coordinadores

Lorena del Carmen Álvarez Castañón


Juan Antonio Rodríguez González
Jose Antonio Espinal Betanzo

CAPÍTuLO II
ESTRATEGIAS EMPRESARIALES DE LA
INDUSTRIA AUTOMOTRIZ EN MÉXICO

Coordinadores
Lorena del Carmen Álvarez Castañón
Juan Antonio Rodríguez González
Jose Antonio Espinal Betanzo

El Bajío se ha caracterizado por ser la región más dinámica del país en crecimiento eco-
nómico durante este lustro. Especialmente el corredor industrial que comprende a los
estados de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes; en los cuales se esta dando una re-
configuración industrial acelerada hacia el sector automotriz.
Guanajuato se ha mantenido en el segundo lugar en Crecimiento Económico, tan solo
detrás de Querétaro; en tanto que Aguascalientes está en el 7º lugar (IMCO, 2015). Por
grupo de actividad económica, las actividades primarias reportaron una variación anual
positiva de 1.2%, mientras que las secundarias aumentaron 17.3% y las terciarias regis-
traron un crecimiento de 4.5% (INEGI, DENUE interactivo 10/2013). Los sectores estra-
tégicos en el estado de Guanajuato son: agroindustrial, autopartes-automotriz, productos
químicos, cuero-calzado y confección-textil-moda (Secretaría de Economía del Gobierno
Federal, 2015). Su estrategia para lograr el crecimiento económico se ha centrado y prio-
rizado en la política de atracción de inversiones; Guanajuato captó más de 30% de los
22,600 millones de dólares de inversión automotriz que han llegado al país en el actual
sexenio y se estima que generaron 47,000 empleos durante 2014 (Álvarez, 2015) ¿Qué está
ocurriendo en otras regiones del país? ¿Se están incorporando los productores locales a
la cadena de valor de la industria automotriz? ¿Qué estrategias están implementando?
¿Están reestructurando sus procesos productivos? ¿Tienen posibilidades de diversificar
dichos procesos?

CAPÍTULO II 154
Los clústers de la industria automotriz en
México. Entre las ventajas competitivas y
relaciones laborales basadas en el control
corporativo

Arnulfo Arteaga García1

Carlos A. Álvarez de la Rosa2

Carlos Ramos Hernández3

Resumen: La industria automotriz en México (IAM) es un ejemplo de la globalización pro-


movida desde los años 80 por las empresas trasnacionales del sector. En los años recientes se
ha impulsado la creación de clústers como una nueva forma de organización territorial de la
industria (Guanajuato, CLAUGTO; Estado de México, CLAUT Edo. de Mex.; Coahuila, Clús-
ter Automotriz Laguna; CLAUT Nuevo León; Querétaro, Querétaro Automotive Clúster). En
esta comunicación tomamos como ejemplo CLAUGTO. Su objetivo es reforzar las cadenas de
valor globales (Global Chains Value) basadas en ventajas “competitivas” en las que la fuerza de
trabajo calificada es factor clave. No obstante, en la estructura formal del clúster no se reconoce
el papel del sindicalismo corporativo priista en la firma de Contratos Colectivos de Protección
Patronal (CCPP). En cada nuevo CCPP se elude la participación de la fuerza de trabajo en la
negociación y establece, con el acuerdo de autoridades y las empresas, las más bajas condicio-
nes laborales y contractuales, violando derechos como la libre asociación y la elección de sus
representantes, ambos reconocidos en los acuerdos 87 y 98 de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT). Se considera que la viabilidad de la IAM sustentable en el corto, mediano y
largo plazo, debe basarse en el ejercicio pleno de los derechos de los y las trabajadoras.

1
Doctor en Estudios Organizacionales, UAM-Iztapalapa. División de Ciencias Sociales y Humanidades. Email:
arnulfo.arteaga.garcia@gmail.com
2
Licenciado en Sociología, UAM-Iztapalapa.Email: alvarez-carlos-larosa@hotmail.com
3
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y de la Facultad de Economía, UNAM.
Email: kobenn@hotmail.com

CAPÍTULO II 155
Palabras clave: Industria automotriz, clúster, empresas, sindicatos, control corporativo.

Summary: The automotive industry in Mexico (AIM) is an example of the globalization pro-
moted since the 80’s by transnational firms. In recent year, the creation of clusters has been
promoted as a new form of territorial organization of the industry (Guanajuato, CLAUGTO;
Estado de México, CLAUT Edo. de Mex.; Coahuila, Cluster Automotriz Laguna; Nuevo
León, CLAUT Nuevo León; Querétaro, Querétaro Automotive Clúster). In this paper, we take
CLAUGTO (Automotive Cluster of Guanajuato) as an example. Its aim is to strengthen the
Global Value Chains based on competitive advantages where skilled workforce is key. Howev-
er, the cluster’s formal structure does not recognize the role of PRI’s corporate syndicalism in
signing Collective Contracts of Employer Protection (CCEP). The CCEP circumvents partici-
pation of the workforce in the negotiation and establishes, with the agreement of authorities and
firms, lower labor and contractual conditions. Which violates the rights of free association and
election of representatives, both recognized in the Agreements 87 and 98 of the International
Labor Organization (ILO). It is considered that the sustainability or the AIM in the short, medi-
um and long terms should be based on the full exercise of the rights of the workers.

Key words: Auto industry, cluster, firms, unions, corporative

Introducción

Nuestro objetivo es analizar el clúster en la industria automotriz en México (IAM) como


una nueva forma de organización territorial de la producción industrial del complejo automotriz
(industria terminal y de autopartes). Exponer las formas organizativas de los distintos clústers
existentes en el territorio nacional, enfocándonos en el Clúster de la Industria Automotriz de
Guanajuato (CLAUGTO), exponiendo las estructuras organizacionales que suponen la articu-
lación con los diferentes actores (empresas, tier 1, tier 2 y tier 3 e instituciones educativas) y
niveles de gobierno (municipal, estatal y federal). Finalmente, analizamos el papel del sindi-
calismo corporativo, como un activo no reconocido formalmente, en el establecimiento de un
esquema de relaciones laborales basado en la compresión de los niveles de contratación y en el
control del mercado laboral en el clúster de Guanajuato.

La industria automotriz, a nivel global, ha sido un factor importante de las diversas


etapas del desarrollo de capitalismo del S XX y hasta la 2ª década del presente siglo apunta a
mantener esta tendencia. Si bien la implantación de esta industria en México data de la 3ª dé-
cada del siglo pasado, como resultado de la profunda reestructuración iniciada en la etapa de la
globalización, desde fines de los años setenta y principios de los ochenta, el territorio de México
fue convertido, primero, por The Big Three (General Motors, Chrysler y Ford) y después por

CAPÍTULO II 156
diversas firmas europeas y asiáticas, en un espacio clave de sus estrategias de competencia.

La consolidación de esta etapa de la integración imperialista de los aparatos productivos


en México, ha sido posible por las tendencias de la reestructuración capitalista mundial y por
una adecuación del papel del Estado Mexicano, que pasó de ser conductor del proceso de in-
dustrialización nacional a facilitador de las estrategias de inversión y ganancias de las empresas
trasnacionales de la industria automotriz (ETA). El resultado de esta convergencia es la conso-
lidación de un patrón de reproducción de capital secundario exportador (PRCSE)4, del que la
industria automotriz en México (IAM) es uno de sus sectores emblemáticos.

Podemos distinguir dos momentos clave en la participación del Estado en el diseño


de la política industrial para la consolidación de la IAM. El primero ha sido el intento de
regular su desarrollo a partir de los decretos sexenales (1962-1997), con los cuales intentaba
darle conducción al desempeño de las ETA, para alcanzar objetivos de desarrollo nacional.
El segundo momento es la adecuación del Estado, en la etapa de la globalización, primero de
facto, a las políticas de las firmas del sector (1998 hasta 1993) y después al amparo de la firma
de tratados de libre comercio: primero y el más relevante, el de América del Norte (1994) y
sucesivamente con la Unión Europea (2000), Japón (2004) y actualmente en negociaciones
con Corea. El corolario de esta vocación de inserción subordinada a las tendencias de la glo-
balización es el TPP5.
En el largo plazo, la IAM, ha sido ejemplo exitoso de la globalización iniciada desde
principios de los años ochenta por las ETAs. Entre 2009 y 2016 la Inversión Extranjera Direc-
ta (IED) en México fue de 436,188 millones de dólares, (véase cuadro1). En la IA el proceso
fue impulsado inicialmente por las “Tres Grandes” estadounidenses (GM, Ford y Chrysler) y
posteriormente por las firmas europeas y asiáticas. Durante dicho periodo, las ETAS del sector
terminal6, invirtieron en México 15,866.6 millones de dólares (md)7. El resultado es la produc-
ción de poco más de 3.5 millones de unidades en 2015, con lo cual la fabricación automotriz en
México, se ubicó en 7ª lugar a nivel mundial8.

4
Véase Arteaga García, Marcial y Ramos (2016)
5
No es objetivo de esta ponencia analizar el papel de los tratados comerciales, sólo mencionaremos que su diseño
y aplicación han llevado a la pérdida de la capacidad del Estado en la definición de las políticas endógenas de
desarrollo nacional, privando los intereses de las empresas trasnacionales.
6
Es esta ponencia, distinguimos a la “industria terminal”, como la dedicada al ensamblado de automóviles ligeros
y pesados (camiones y autobuses) y a la “industria de autopartes”, productora de componentes para el ensamblado
de los vehículos. Consideramos que el concepto de Original Equipment Manufacturers, no da cuenta de la dife-
rencia entre ambos sectores, ya que, en ambos casos, se manufacturan productos originales.
7
Ver cuadro 1.
8
http://www.oica.net/category/production-statistics/ (Consultado 15/06/2016).

CAPÍTULO II 157
Cuadro 1. Inversión Extranjera Directa por tipo de inversión a nivel nacional y para el

Estado de Guanajuato (1999-2016*) en millones de dólares

% de Guanajuato
Tipo de inversión Total % Guanajuato %
respecto al Total
Nuevas inversiones 212,581.3 48.74 7,520.0 47.43 3.54
Reinversión de utilidades 119,836.3 27.47 4,970.0 31.35 4.15
Cuentas entre compañías 103,770.8 23.79 3,363.6 21.22 3.24
Total 436,188.4 100 15,853.7 100 3.63

Fuente: Secretaría de Economía. Dirección General de Inversión Extranjera.

*I Trimestre

Otro tanto es lo que ha pasado en la industria de autopartes (IAP), ya que durante el periodo
2009-2016, el monto de la IED ha sido de 26,488.0 md, ver cuadro 2, lo que ha permitido a las
ETAs, ubicar a México como el 6º productor a nivel mundial.

Cuadro 2. Inversión Extranjera Directa para la fabricación de Equipo de Transporte a nivel na-
cional y para el Estado de Guanajuato (1999-2016*) en millones de dólares

% Guana-
Guanajua-
Sector % Total % juato respec-
to
to al Total
Fabricación de automóviles y camiones
1,316.8 37.86 15,866.6 35.37 8.30
(3361)
-33611 Fabricación de automóviles y
1,302.9 - 14,904.3 - 8.74
camionetas
-33612 Fabricación de camiones y trac-
13.9 - 962.3 - 1.44
tocamiones
Fabricación de carrocerías y remolques
3.4 0.40 98.4 0.22 3.46
(3362)
Fabricación de partes para vehículos
2,156.9 62.01 26,488.0 59.04 8.14
automotrices (3363)
-33631 Fabricación de motores de ga-
117.8
solina y sus partes para vehículos auto- - 462.0 - 25.50
motrices

CAPÍTULO II 158
-33632 Fabricación de equipo eléctrico
197.9
y electrónico y sus partes para vehícu- - 6,446.1 - 3.07
los automotores
-33633 Fabricación de partes de siste-
30.2
mas de dirección y de suspensión para - 1,082.3 - 2.79
vehículos automotrices
-33634 Fabricación de partes de siste-
27.5
mas de frenos para vehículos automo- - 2,822.1 - 0.97
trices
-33635 Fabricación de partes de sis-
temas de transmisión para vehículos 0 - 772.8 - 0.00
automotores
-33636 Fabricación de asientos y acce-
140.9
sorios interiores para vehículos auto- - 586.3 - 24.03
motores
-33637 Fabricación de piezas metálicas
96.3
troqueladas para vehículos automotri- - 705.5 - 13.65
ces
-33639 Fabricación de otras partes para
1,546.3 - 13,610.8 - 11.36
vehículos automotrices
Fabricación de otro equipo de transpor-
1.1 0.03 28.7 0.06 3.83
te (3369)
Fabricación de Equipo de transporte
3,478.2 100 44,863.0 100 7.75
(336)

*I Trimestre

Fuente: Secretaría de Economía. Dirección General de Inversión Extranjera.

Este dinámico proceso, en las décadas recientes ha tenido como escenario la implan-
tación de los clústers, que cómo veremos en el siguiente apartado, es una forma de organi-
zación territorial de la de la industria de automóviles (ligeros y pesados) y de autopartes a lo
largo del país, para la construcción de las ventajas competitivas y comparativas con las que
las ETA incursionan a nivel global, teniendo como plataforma de operaciones a México.

¿De qué hablamos cuando hablamos del clúster?

Uno de los rasgos más relevantes en la reestructuración industrial promovida por las
ETAs, con el apoyo institucional de gobiernos locales, estatales y federales, es la organización
territorial de la industria en el clúster. Concepto acuñado a principios de la década de los años

CAPÍTULO II 159
noventa (Porter, 1991), éste es descrito como “una cadena (red) de valor o un sistema interdepen-
diente o red de actividades conectada por enlaces. Los enlaces ocurren cuando la manera en la que
una actividad se lleva a cabo afecta el costo o efectividad de otras actividades” (Porter, 1999a).

Nosotros conceptualizaremos al clúster, “como la forma específica de gobernanza


para promover el desarrollo del complejo automotriz en un determinado territorio, que pue-
de abarcar uno o varios municipios”. Su estructura varía de acuerdo a las prioridades que
establecen las ETA y las dependencias gubernamentales (Arteaga García, Alvarez y Ramos,
2014, p. 49-50), como veremos más adelante. Al final se trata de diversas modalidades de re-
lación entre los sectores público (gobiernos), privado (las empresas) y el educativo (público
y privado) e instituciones de investigación, que permite articular en un territorio específico
relaciones de coordinación entre los distintos niveles de gobierno (municipal, estatal y fede-
ral), un conglomerado de empresas de un determinado sector manufacturero, para el fortale-
cimiento de la cadena de valor. Su objetivo principal es potenciar las capacidades regionales
bajo la óptica de la construcción de ventajas competitivas para incrementar sus ganancias
. En términos geopolíticos, implica la apropiación del territorio como un espacio de valori-
zación del capital, que subordina la estructura de gobierno, del sector educativo, el sector
sindical, así como la infraestructura dentro de las estrategias de competencia de las ETNs
.

• Esta estructura se basa en la creación de sinergias, derivadas de la acción de cada em-


presa que no sólo crea beneficios para sí, sino que además para las restantes em-
presas del complejo, Ramos (1998) considera que es por las siguientes 3 razones
:La concentración de empresas en una región atrae más clientes, con lo que el mercado se
amplía para todas más allá de lo que sería el caso si cada una estuviese operando aisladamente.

• La fuerte competencia a que da lugar esta concentración de empresas induce a una ma-
yor especialización, división de trabajo, y, por ende, mayor productividad.

• La fuerte interacción entre productores, proveedores y usuarios facilita e induce un ma-


yor aprendizaje productivo, tecnológico y de comercialización.

Clúster a nivel nacional

Mucho se ha argumentado desde la perspectiva neoliberal acerca de la no intervención del


Estado en el diseño de la política industrial, sin embargo, en su conversión como facilitador lo que se
constata es que tienen una activa participación en la promoción de la construcción de ventajas com-

CAPÍTULO II 160
petitivas (Porter, 1999ª, 1999b). En el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 (PND) del gobierno
federal se plantea la importancia que adquiere construir, desde lo local, circuitos de tipo sectorial,
tal es el caso del “Programa Estratégico de la Industria Automotriz 2012-2020” (en adelante PEIA),
en el cual se establece como objetivo, “convertir a México en uno de los tres lugares preferidos
mundialmente para el diseño y manufactura de vehículos, partes y componentes, además de
buscar ampliar el mercado”.

Con más de una década de operación, con distintos niveles de desarrollo, se ha


promovido desde el gobierno federal el desarrollando de los clústers a nivel nacional.
Las precondiciones para su exitosa operación son, entre otros: aeropuertos, puertos de
altura, redes de carreteras, ferrocarriles, como mínimos requerimientos para la proveedu-
ría, producción y distribución de productos. Asimismo, una red de servicios para la po-
blación que se integre a dicho entorno productivo: clínicas, bancos, escuelas, transporte,
desarrollos inmobiliarios. Un actor fundamental que no aparece explícitamente dentro de
las estructuras organizacionales, son las centrales sindicales corporativas que, como ve-
remos más adelante son un factor decisivo en la consolidación de la ventaja comparativa
de bajos salarios, y de la ventaja competitiva de la fuerza de trabajo altamente calificada
y productiva.

Con regulaciones simplificadas para hacer negocios: incentivos gubernamentales, exen-


ciones de impuestos, autorregulación en las zonas de influencia, protección de propiedad in-
telectual. Ésta visión aparece formulada de manera sintética en el PEIA donde se define que:
“El ecosistema de comercio exterior debe considerar tres factores fundamentales: Programas
de fomento, formación de clústeres y promoción de la competitividad de las empresas.” Más
adelante detalla que: “De acuerdo con la experiencia internacional, la articulación productiva es
una de las formas más efectivas para apoyar la modernización de las Pymes, ya que consolida el
desarrollo regional y promueve la conformación de clústers o conglomerados.” Es importante
señalar que, dentro de esas regulaciones simplificadas, se encuentra la firma de contratos labo-
rales colectivos de protección, que aseguran a las empresas bajos niveles de contratación y el
control corporativo de la fuerza de trabajo.

La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y
las nuevas fórmulas de competencia mundial, de manera particular, en la industria automotriz,
fueron propiciando, aunque de forma muy lenta e incipiente en la mayoría de los casos, que se
multiplicaran lo que los teóricos de los clústers llaman lazos asociativos entre empresas, como
una estrategia de abaratamiento de costos. Este proceso dio lugar a una nueva geografía indus-
trial, basada en la integración vertical, orientada a la promoción de encadenamientos hacia atrás

CAPÍTULO II 161
y hacia adelante que, a diferencia del proceso de industrialización sustitutivo de importaciones,
las articulaciones productivas se han basado en la “tercerización” de los procesos productivos,
dando lugar a que los corredores industriales iniciaran un proceso de crecimiento sostenido.

Desde la perspectiva gerencial, los clústers deben de planearse de manera estratégica


integrando al menos los siguientes elementos:

Ilustración 1.

Fuente: Secretaría de Economía (2009). Sistema de Información Geográfica. Los agrupamientos económicos del
sector industrial en México. México, D.F.

Para los objetivos de esta comunicación, identificamos a la estructura organizacional del


clúster de la industria automotriz, presidida por un grupo de Original Equipment Manufacturers
(OEM) y el conjunto de empresas identificadas como tier one, tier two y tier three (incluidas las
de servicios), articuladas bajo una forma específica de gobernanza entre los sectores públicos (mu-
nicipal, estatal y federal), que involucra agencias de planificación, desarrollo, fiscales, educativas e
instituciones de investigación. Si bien las organizaciones sindicales corporativas no se encuentran
explícitamente dentro de las estructuras formales de los clústers, nosotros las incluimos ya que,
como veremos más adelante, son un factor fundamental en la gestión del mercado laboral. Todos

CAPÍTULO II 162
estos actores integrados dentro de un territorio delimitado.

Los clústers de la IAM

La página oficial de inversión y comercio del Gobierno Federal, Proméxico, describe


a nivel nacional 12 clústers relacionados con la IA (vehículos ligeros, pesados y centros de
investigación y desarrollo), sin embargo, consideramos que, de éstos, sólo cinco cumplen las
características descritas anteriormente y cubren algunos de los polos geográficos más dinámi-
cos del desarrollo de la IAM en el territorio nacional, como puede verse en el la Ilustración 2:

Ilustración 2. Mapa de localización de los clústers de la IAM

Fuente: elaboración propia con datos de páginas electrónicas de los clusters

Como se ve en la Ilustración 2, en algunos de los principales polos de inversión de la


IAM, (Coahuila, Nuevo León, Estado de México, Querétaro y Guanajuato) encontramos ya
al clúster como la organización territorial de esta industria. De manera simplificada, en el es-
quema 1, incluimos la manera en que están integrados tres de ellos. CLAUT, Edo. de México
y CLAUGTO). En ellos se refleja la articulación entre gobiernos, sus agencias, instituciones
educativas, empresas proveedoras, y las empresas del sector terminal (OEM´s).

CAPÍTULO II 163
Ilustración 3. Estructura simplificada de clúster de la IAM

(Nuevo León, Edo. Méx y CLAUGTO)

Clúster Edo. Mex


CLAUT CLAUGTO

Miembros y alianzas

OEM
Miembros
Miembros
Tier 1
OEM’s
OEM’s
Tier 2
Tier 1
Tier 1
Tier 3
Desarrollo de proveedores
Tier 2
Automatización
Instituciones educativas e investi-
Academia
gación Servicios
Gobierno
Consejo consultivo Alianzas

Comités

Cadena de suministro Comités


Comités
Desarrollo humano Capital humano
Desarrollo de proveedores
Desarrollo de proveedores Innovación y tecnología
Innovación y desarrollo tecnoló-
Finanzas Comité de compras
gico
Innovación Supply chain logística
Capital humano
Operaciones Desarrollo de proveedores
Excelencia operativa
Sustentabilidad Seguridad patrimonial
Finanzas
Tier 2

Academia Academia Academia

Gobierno Gobierno Gobierno

Empresas Empresas Empresas

Fuente: elaboración propia con información de las páginas electrónicas de los clústers

CAPÍTULO II 164
CLAUGTO9, un caso emblemático del desarrollo de los clústers en México

Si bien las inversiones en el CA abarcan 26 de las 32 entidades la república, hare-


mos referencia de manera específica a las que se han localizado en Guanajuato, estado ubi-
cado en la región del Bajío donde se creó CLAUGTO10. En esta entidad, entre 2009-2016
se han invertido en la fabricación de automóviles y camiones 3,478.2 millones de dólares,
para las empresas del sector terminal, y 2,156.9 millones de dólares para el sector de auto-
partes, ver cuadro 2. Por ejemplo, Hino11 del grupo Toyota en 2009, invirtió 13 millones de
dólares para construir su planta “Silao”; Honda en 2011 construyó la planta de ensamble
terminal “Celaya”, con una inversión de 800 millones de dólares y la planta Honda Locke
de autopartes; Mazda en 2011 construyó la planta “Salamanca”, con una inversión de 500
millones de dólares; Volkswagen en 2012 construyó la planta de “Celaya” para la produc-
ción de motores, con una inversión de 720 millones de dólares; en tanto que Toyota, con
una inversión de 1,000 millones de dólares12, construye la planta “Apaseo” para producir el
Corolla, y por último Ford en 2015 inició construcción de la planta “Irapuato” para fabricar
transmisiones.

CLAUGTO agrupa a 5 de las empresas del sector terminal, estas son GM, Ford, Mazda,
Honda y Volkswagen. La estructura organizacional de este clúster constituido como asociación
civil, está presidida por un Comité Directivo, compuesto por dependencias gubernamentales
(locales, estatales y federales) y los CEO’s de las empresas automotrices del sector terminal. Un
secretariado técnico, compuesto por asociaciones automotrices; un comité sectorial de mercado
interno; otro de entorno de negocios; y otro sectorial de acceso a los mercados internacionales
y finalmente uno sectorial de investigación y desarrollo tecnológico.

Articulada la proveeduría con más de 50 empresas fabricantes de distintas partes de


los sistemas, fortalecen y aseguran la cadena de valor, bajo la estructura de tier 1, tier 2 y tier
3. Para asegurar la formación de la fuerza de trabajo, existe una amplia gama de instituciones
de educación media superior y superior; para facilitar el ingreso provisional de insumos y la
salida de los productos terminados hacia puertos de altura puertos se han establecido puertos
aduanales interiores.

9
Clúster Automotriz de Guanajuato A.C.
10
Clúster de la industria automotriz de Guanajuato.
11
http://transporteinformativo.com/hino-motors-coloca-la-primera-piedra-de-su-planta-en-silao-guanajuato/
(consultado el 15/06/2016)
12
http://www.elfinanciero.com.mx/empresas/toyota-invierte-mil-mdd-para-nueva-planta-en-celaya.html

CAPÍTULO II 165
Ilustración 4. Estructura simplificada de CLAUGTO

Fuente: CLAUGTO. http://claugto.org.

Conformado por:
OEMS: GM (EUA), Honda (JP), Mazda (JP), VW (AL), Hino (JP).
T1: AAM (EUA), PEMPSA (MX), Continental (AL), Pirelli (IT), Hirotec (JP), THK
Rhythm (JP), Bosch (AL), Enertec (Johnson Controls, EUA), Getrag (AL), Lear (EUA),
Cikautxo (ES), Eagle Ottawa (EUA), GKN Driveline (GB), Hutchinson (FR-EUA), Den-
so (JP), Plastic Omnium (FR), Mitsui Kinzoku (JP), Hella (AL), Faurecia (FR), RSB
Transmissions (IN), KOLBENSCHMIDT (AL), Condumex (MX), GSW (JP).
T2: Contour Hardening (EUA), Schaeffler (AL), Tekfor (AL), Servicios Vistamex (FR),
Lagermex (AL), Fujikura (JP), I-K Plastic (JP), Softer (IT), YKM (JP), Textiles León(MX/
CL/ES), Arbomex (MX), AMTB SUMMIT (JP), Matsuju (JP), VCST (BE).
T3: International paper (EUA).
Universidades: ITESM, ITESI, UPIIG-IPN, UTL, UG, IT Celaya, UPJR, UPB, SEG.

CLAUGTO: Sindicalismo corporativo y relaciones laborales en la IAM

Como hemos visto en la estructura formal de los clústers del sector no aparece en ningu-
no de ellos la participación de los sindicatos. No obstante que tienen un papel fundamental en
el manejo del mercado de trabajo dentro del clúster, en al menos tres aspectos. 1) Para tomar

CAPÍTULO II 166
la decisión de inversión las ETA, consideran el clima laboral. En México, dada la existencia de
un sindicalismo corporativo, este interviene en la firma de un Contrato Colectivo de Protección
Patronal (CCPP), con alguno de los dirigentes locales de las organizaciones corporativas, que
asegura los niveles mínimos de contratación (salarios, prestaciones y bilateralidad) en la IA en la
región, antes de que la fábrica misma entre en operaciones y de que esté contratada la planta de
trabajadores. En los hechos esto constituye una violación a los Convenios 98 y 87 de la Organi-
zación Internacional del Trabajo (OIT)13, referidos al derecho a la libre asociación y elección de
sus representantes, así como a la participación en la negociación de sus condiciones laborales y
salariales, a veces pactadas bajo esquemas multianuales, lo que les impide renegociar acuerdos
pactados sin su consentimiento14. 2) Establecida así la relación laboral con las gerencias de las
empresas, en los hechos se convierten en socios de facto y frente a conflictos trascendentes de-
rivados de la relación laboral, actúan protegiendo el interés de la empresa más que el de los tra-
bajadores. 3) La mayor parte son dirigencias que tienden a permanecer largos periodos, de jure
y de facto, donde encontramos que un el secretario general preside varios sindicatos, en algunos
casos, de ramas muy lejanas a la manufactura. En casos donde existe cambio de los comités eje-
cutivos son sustituidos por gente incondicional a los principales dirigentes corporativos.

La estructura sindical corporativa (CTM, CROC, CROM y CTC)15 de filiación priis-


13
Esta práctica violatoria de los derechos de libre elección de los trabajadores de sus representantes, ha sido pre-
sentado a la OIT en el Comité de Libertad Sindical por los contratos colectivos de Protección Patronal y el comité
ha concluido lo siguiente: “El Comité observa que en la presente queja la organización querellante cuestiona de
manera global el funcionamiento del sistema de relaciones laborales en México en lo que respecta al reconoci-
miento de las organizaciones sindicales y sus juntas directivas («toma de nota») — que califica de discrecional
—; la posibilidad del empleador de firmar un contrato colectivo de aplicación general con la organización sindical
que elija antes de que la empresa empiece a iniciar operaciones la empresa o sin necesidad de acreditar la repre-
sentatividad de ésta o la participación de los trabajadores, reproduciendo prácticamente los mínimos de protección
de la legislación laboral (a juicio de la organización querellante la inmensa mayoría de los contratos colectivos
lo hace); los obstáculos en la práctica para demostrar a través de una votación la mayor representatividad de otro
sindicato; la falta de independencia, de imparcialidad y la lentitud excesiva de los órganos (Juntas de Conciliación
y Arbitraje) encargados de las denuncias por violación a los derechos sindicales; los obstáculos al ejercicio del de-
recho de huelga, y proyectos de ley tendentes a obstaculizar todavía más el ejercicio de los derechos sindicales. La
organización querellante denuncia una red de corrupción entre las organizaciones sindicales y los empleadores con
la complicidad de las autoridades que se repercutiría en las Juntas de Conciliación y Arbitraje. Asimismo, según la
organización querellante cuando los trabajadores intentan ejercer sus derechos sindicales frente a este contexto se
encuentran confrontados a actos de violencia, así como a amenazas y actos de discriminación. La CSI señala en su
comunicación de fecha 12 de abril de 2010 que la queja se fundamenta en la violación del derecho de asociación,
construido sobre la premisa de que son los trabajadores quienes eligen libremente la organización sindical que
representa sus intereses laborales; cuando es el patrón quien elige el sindicato conforme a sus propios intereses y
firma un convenio colectivo de trabajo (CCT) al margen de sus beneficiados, se están violando los derechos fun-
damentales de los trabajadores contenidos en el Convenio núm. 87 de la OIT.” Ver
http://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:50002:0::NO::P50002_COMPLAINT_TEXT_
ID:2911806
14
Es el caso de FIAT-Chrysler de Coahuila y de Audi Puebla.
15
Confederación de Trabajadores de México (CTM), Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos

CAPÍTULO II 167
ta16 y hegemónica en la IAM, a su vez dominada por la CTM en la industria terminal, asegura
con la complicidad de las autoridades laborales y las empresas en al menos dos aspectos: 1)
la precariedad laboral a través de la firma de Contratos de Protección Patronal, al inicio de
las operaciones de las nuevas plantas de las ETAs y el control de la fuerza de trabajo y de los
movimientos reivindicativos de los trabajadores, sea por la libertad sindical o por la mejora de
sus condiciones laborales. La primera proviene desde los años sesenta, cuando las empresas
abrieron nuevas plantas en los estados aledaños al entonces Distrito Federal, acentuada en los
años ochenta a partir de la segunda desconcentración territorial de la IAM17 y renovada desde
inicios del Siglo XXI.

Además de ser el esquema de contratación que prevalece en la industria terminal, éste


tiene un efecto multiplicador a través del desarrollo de la cadena de proveedores ya que al
iniciar operaciones una nueva planta de este sector, trae tras sí una avalancha de inversiones.
Véase el cuadro 3. En 2006 las nuevas plantas productivas que registraron un contrato colecti-
vo de trabajo fueron cuarenta y cinco; para 2010 sesenta y dos; y cuando comienzan las ETAs
a instalarse, esto es en 2012, son ochenta y nueve; ya para 2015 son ciento cincuenta y ocho.

Cuadro 3. Contratos colectivos en el complejo automotor, registrados por año en la

Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (2005-2015)

CCT
Nuevo
Años registrados Aguascalientes Coahuila Guanajuato Puebla SLP Otras
León
en la JFCA
2015 158 15 13 23 16 9 6 85
2014 119 4 15 27 7 10 3 63
2013 111 11 4 40 2 3 7 47
2012 89 10 4 23 2 3 8 42
2011 68 4 6 16 1 1 6 35
2010 62 2 1 6 1 4 9 43
2009 63 4 3 3 3 4 1 49
2008 65 0 8 13 3 2 7 34
2007 57 0 4 8 1 0 3 41
2006 45 5 1 4 1 1 1 33

Fuente: Junta Federal de Conciliación y Arbitraje varios años.

(CROC), Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), Confederación de Trabajadores y Campesinos


(CTC).
16
Hace referencia al gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).
17
Arteaga García (2003).

CAPÍTULO II 168
Volviendo a nuestro caso, CLAUGTO, ponemos de relieve que, de los 160 contratos colec-
tivos registrados endicho estado, para la rama de actividad XII (automotriz y autopartes) de jurisdic-
ción federal, 142 están bajo el control de la CTM (89.4%), 10 con la CROC (6.3%), 3 con la CTC
(1.9%), 2 con CAT (1.3%), 1 con FOS (0.6%), 1 con FSL (0.6%). En otras palabras, de las 6 centrales
que actúan en el Estado, 3 son de corte corporativo (CTM, CROC, CTC) y 3 son centrales “blancas”
(Ramírez, 2011)18 (CAT, FOS, FSL). De manera agregada (véase cuadro 4), las corporativas contro-
lan 155 contratos (97.5%) y las blancas 4 contratos (2.5%). No existe ningún contrato colectivo con
un sindicato democrático e independiente. De hecho, son 20 los sindicatos que actúan en la rama XII,
y los cuatro sindicatos con mayor número de contratos colectivos (registros: 5262, 5924, 5654, 3224),
todos de la CTM, controlan 130 contratos colectivos (81.3%).

Cuadro 4. Contratos colectivos de la rama XII (automotriz y autopartes) por


central sindical para el año 2015
Contratos
No Central Tipo colectivos de %
Trabajo
Confederación de Trabajadores de
1 Corporativa 142 89.4
México
Confederación Revolucionaria de
2 Corporativa 10 6..3
Obreros y Campesinos
Confederación de Trabajadores y
3 Corporativa 3 1.9
Campesinos
Confederación Auténtica de
Trabajadores de la República
4 Mexicana Blanca 2 1.3
(forma parte de Confederación de
Agrupaciones Sindicales Mexicanas)
Federación Obrera Sindicalista
(forma parte de la Federación
5 Blanca 1 0.6
Autónoma del Sindicalismo
Independiente en México)
Federación de Sindicatos Libres
6 (forma parte de Confederación de Blanca 1 0.6
Agrupaciones Sindicales Mexicanas)
Total 160 100
Fuente: elaboración propia con datos de la JFCA, 2015

18
Aunque son organizaciones sindicales promovidas por las propias empresas, algunas de ellas
tuvieron un fuerte impulso bajo las administraciones panistas como medida para contrarrestar
al sindicalismo corporativo del PRI.

CAPÍTULO II 169
Para ejemplificar esta condición en el caso del CLAUGTO, hicimos una comparación
sintética de las condiciones contractuales y salariales en varias empresas del sector terminal que
operan dentro de su estructura. (Véase cuadro 5)

Cuadro 5. Tabulador, salarios y cláusulas contractuales del clúster Guanajuato de


las empresas del sector terminal (2016)

Salario Salario
Número de Categorías Central
Empresa Contrato por hora por hora
cláusulas salariales Sindical
(mayor) (menor)
CC-
GM 973/2005- 74 13 58.86 16.87 CTM
XII
CC-
Hino
1197/2009- 39 8 40.20 19.26 CTM
(Camiones)
XII
CC-
Honda 1384/2011- 50 6 43.86 19.88 CTM
XII
Mazda CC-
(Operacio- 1353/2011- 42 4 40.00 18.38 CTM
nes) XII
Mazda CC-
(Manufac- 1352/2011- 26 2 15.16 11.02 CTM
tura) XII
CC-
Mazda
1454/2012- 30 2 14.30 10.40 CTM
(Logística)
XII
CC-
VW 1412/2012- 44 11 52.34 26.18 CTM
XII
CC-
Ford 1910/2015- 49 16 66.98 16.31 CTM
XII

Fuente: Contratos Colectivos de Trabajo tomados de la JFCA, 2016.

El cuadro 5 sintetiza algunos de los efectos del corporativismo y del sindicalismo


de protección y se refleja en los CCPP. En primer lugar, destaca el hecho de que a pesar de
que todos los sindicatos están afiliados a la CTM, cada uno de ellos funciona de manera
independiente. Es decir, no tienen una estrategia conjunta de negociación con las ETAs,

CAPÍTULO II 170
atomizando su capacidad como interlocutores en la defensa y mejoramiento de las condi-
ciones laborales y de vida de sus afiliados. En segundo lugar, esto lleva a la dispersión de
las condiciones contractuales, expresadas en el número de cláusulas contenidas en cada
CCT19, que además no permite extender las mejores condiciones laborales alcanzadas por
alguno de los sindicatos. Esto se refleja en el hecho de que el CCT con mayor antigüedad,
el de GM, sin que se pueda poner como ejemplo de bilateralidad y de capacidad negocia-
dora, tiene más cláusulas que las de las otras empresas.

En tercer lugar, un rubro relevante que refleja las condiciones laborales, se refiere
a que el número de cláusulas expresa formalmente el nivel de bilateralidad alcanzada en
los distintos ámbitos de la relación laboral en las empresas y mientras las ETAs se benefi-
cian del conjunto de subsidios y facilidades otorgadas por el Estado, los sindicatos con su
política de fragmentación no benefician a sus agremiados a partir de los logros alcanzados
por sus pares de sindicatos con mayor antigüedad.

Un ejemplo es el clúster Guanajuato, ver cuadro 5. El contrato colectivo de la


planta de Ford (CC-1910/2015-XII) cuenta con 49 cláusulas; en Mazda (CC-1353/2011-
XII) hay 42 cláusulas en un contrato y 26 en otro (CC-1352/2011-XII); en Honda (CC-
1384/2011-XII) 50 cláusulas, en VW Celaya (CC-1412/2012-XII) 44 cláusulas y esta con-
dición se extiende a las nuevas instalaciones en operación y anunciadas en otros estados
de la república.

Estos contratos colectivos, donde no hubo negociación real de por medio, traen
consigo una vez que ya comienzan a operar las plantas, que las condiciones laborales
siempre se establezcan a la baja con relación a las condiciones existentes en otras plantas
y empresas20 y que exista poca o nula capacidad de renegociación por parte de la base
trabajadora de incidir en su modificación. Sumado al férreo control de las dirigencias sin-
dicales impuestas sin su consentimiento.

En cuarto lugar, la prevalencia del esquema corporativo, asegura el control local,


estatal y federal de la burocracia sindical ligada al PRI, cuyo efecto más grave es el aca-
paramiento de contratos colectivos de protección en diversas actividades productivas y
de los servicios, donde es poca o nula la participación de las bases, pero al mismo tiempo

19
Si bien no estamos en condiciones de hacer una comparación sistemática de su contenido, en términos cuantita-
tivos nos permite inferir el nivel de bilateralidad existente en cada una de las empresas.
20
http://www.sinembargo.mx/14-04-2015/1312538 y http://economia.terra.com.mx/acusan-despidos-injustifica-
dos-en-mazda,b3b593da5469c410VgnCLD200000b1bf46d0RCRD.html(Consultado 12/05/2016).

CAPÍTULO II 171
sirven para el enriquecimiento de los supuestos líderes y para la promoción de sus carreras
políticas dentro de la estructura corporativa del PRI.

Lo planteado sobre el sindicalismo corporativo, apunta pues a que lejos de ser un


elemento incidental dentro de la operación de la IAM, es parte del esquema de negocios
de las ETAs y supone siempre la intervención del Estado en la operación y reproducción
de este modelo de relaciones laborales, como una ventaja comparativa y competitiva local
para promover la inversión extranjera, cuyo objetivo primordial es el aseguramiento de
las ganancias de operación y su retorno a los países sede de sus matrices, para cumplir con
sus compromisos financieros.

Conclusiones

1. La IAM, es un ejemplo de resultados exitosos para las ETA en cuanto a uso del
territorio nacional como plataforma productiva y de exportación a nivel global.

2. La transferencia de tecnología de proceso, de producto y los sistemas logísticos


son una aportación al aprendizaje interno a nivel nacional, estatal y regional.

3. La formación de la fuerza de trabajo con altos niveles de capacitación ha per-


mitido la aplicación exitosa de los sistemas de trabajo de alto desempeño, ubicando a las
plantas de las diferentes firmas en el país entre las más eficientes y productivas entre sus
instalaciones en el mundo. El clúster es una forma de organización territorial de la indus-
tria promovida por el Estado y las empresas, cuyo resultado es la aplicación y operación
conjunta del conjunto de los factores de la producción basadas en la construcción de ven-
tajas competitivas.

4. Aunque en el clúster no se reconoce la participación del sindicalismo corporativo


priista como un socio en el establecimiento de un sistema de relaciones laborales basado
en la firma de CCPP, se niega en los hechos la libertad de elección y libre sindicalización
de la fuerza de trabajo. Dando como resultado que con cada nuevo CCPP, se establezcan
las más bajas condiciones de salariales y de contratación existentes dentro de la IAM.

5. Por lo que pensando en la viabilidad y sustentabilidad de la IAM en el corto


mediano y largo plazo debe modificarse este sistema de relaciones laborales respetando el
derecho de la clase trabajadora a ejercer libremente sus derechos reconocidos por las leyes
nacionales y en los convenios internacionales de la OIT.

CAPÍTULO II 172
Obra citada

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Mazda Motor Manufacturing, S.A. de C.V. y el Sindicato Nacional de Trabajadores de
la Industria Automotriz, Similares y Conexos de la República Mexicana.

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Mazda Logísticade México, S.A. de C.V. y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Industria Automotriz, Similares y Conexos de la República Mexicana

JFCA. (2012a). Contrato Colectivo de Trabajo CC-1407/2012-XII firmado entre la empresa


Nissan Mexicana, S.A. de C.V. y el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria
Automotriz del Estado de Aguascalientes.

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Volkswagen de México, S.A. de C.V. y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la In-

CAPÍTULO II 173
dustria Automotriz, Similares y Conexos de la República Mexicana.

JFCA. (2014a). Contrato Colectivo de Trabajo CC-1693/2014-XII firmado entre la empresa


BMW SLP, S.A. de C.V. y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Auto-
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presa Kia Motors México, S.A. de C.V. y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la
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CAPÍTULO II 175
Productores locales para la industria
automotriz en el estado de Guanajuato: desafíos
relacionados con la calidad y la productividad

Omar Jair Purata Sifuentes21

Ramón Navarrete Reynoso22

Francisco Nicolás Escobar Tovar23

Resumen: El ingreso a la cadena de suministro del sector automotriz no es una tarea simple. In-
dependientemente del tamaño de la organización que pretende incorporarse, los fabricantes de
automóviles originales demandan un mínimo nivel de implementación de sistemas de gestión
y aplicación de metodologías y herramientas de gestión especializadas. Se explora la situación
de las pequeñas y medianas empresas (PyMES) del estado de Guanajuato, como potenciales
proveedoras del sector automotriz. Se encontró que, en general, las PyMES del estado no tienen
claro cómo implementar los esquemas requeridos para un ingreso exitoso a la cadena de sumi-
nistro del sector automotriz del estado. Aun con todo esto, las PyMES tienen lo suficiente para
emprender acciones que lleven a la ruptura de los ineficaces e ineficientes esquemas actuales
y los evolucionen hacia nuevos estándares, como los requeridos por el sector automotriz de
Guanajuato.

Palabras clave: Sector automotriz, cadena de suministro, calidad y productividad

Summary: Admission to the supply chain in the automotive sector is not a simple task. Re-
gardless of the size of the organization that aims to join, automotive original equipment man-
ufacturers are demanding a minimum level of implementation of management systems and
implementation of methodologies and specialized management tools. The situation of small
and medium enterprises in the state of Guanajuato, as potential suppliers to the automotive
21
Doctor en Ciencias, Especialista en Sistemas de Calidad y Productividad, Universidad de Guanajuato.
Email: opurata@ugto.mx
22
Doctor en Cadena de Suministro e Integración Empresarial. Universidad de Guanajuato.
Email: navarrete_ramon@hotmail.com
23
Maestro en Gestión e Innovación Tecnológica. Zumink, S. A. de C.V. Email: nikoescobar19@gmail.com

CAPÍTULO II 176
sector is explored. It was found that, in general, Guanajuato’s small and medium enterprises are
unclear about how to implement schemes required for a successful entry into the supply chain
in the automotive sector in the State. Even with all this, small and medium enterprises have the
required level to take actions that lead to the breakdown of the current ineffective and ineffi-
cient schemes and evolve to new standards such as those required by the automotive sector in
Guanajuato.

Keywords: Automotive sector, supply chain, quality and productivity

Introducción

La producción de la industria automotriz en México ha alcanzado niveles sobresalien-


tes en los últimos años, viéndose duplicada en los últimos cinco años, con un estimado de 3.2
millones de vehículos en el 2014 (Muller, 2014) y más de 5 millones para 2020, según la Aso-
ciación Mexicana de la Industria Automotriz, A.C. (AMIA). El corredor industrial que abarca
los estados de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes ha recibido un cúmulo de inversiones
de empresas automotrices, tanto fabricantes de equipo original (OEM, por sus siglas en inglés),
esto es, las armadoras de automóviles, como empresas proveedoras de primer, segundo o tercer
nivel (tier 1, tier 2 y tier 3, respectivamente). Destacan las inversiones de Nissan en el estado de
Aguascalientes, desde donde se envía un vehículo cada 38 segundos a alguno de los 50 países
a los que se exporta desde México (Muller, 2014). Sin embargo, el estado de Guanajuato no
se queda atrás, con inversiones de los OEM Mazda, Honda, Volkswagen y Toyota, se perfila
como uno de los lugares donde se configura el futuro de la industria automotriz en el continente
americano, y en buena parte del mundo.

El crecimiento del estado de Guanajuato ha sido exponencial en los últimos años. Gua-
najuato creció económicamente en un 4 %; disminuyó la pobreza alimentaria en 3 %; logró
la sexta tasa de deuda pública más baja del país (1.4 %); disminuyó el trabajo informal hasta
un 56.9 %; y disminuyó hasta 7.9 % la cantidad de trabajadores que no labora en el sector
gubernamental (Semáforos estatales, 2014). Por otra parte, Rodríguez (2013), manifiesta que
Guanajuato se ubica a media tabla de posiciones de entre todos los estados en lo que al Índice
de Desarrollo Humano se refiere, mismo que toma en cuenta las necesidades básicas de salud,
educación e ingresos, mediante tres indicadores componentes en un rango de medición de 0 a 1.
En el IDH por estado, Guanajuato obtuvo un valor ligeramente menor a 0.81 en 2010, mientras
que Aguascalientes obtuvo un valor por encima de 0.84, y Querétaro supera el 0.87. Guana-

CAPÍTULO II 177
juato debería trabajar sus políticas públicas relacionadas con la educación y la salud, a decir de
Rodríguez (2013).

El objetivo del presente trabajo es analizar los desafíos que enfrentan los productores
locales, principalmente las PYMES (pequeñas y medianas empresas), al tratar de incorporar-
se a la cadena de valor de la industria automotriz, desde el enfoque de la calidad y la compe-
titividad.

Marco de referencia

Durante 2015, en la República Mexicana se vendieron 1 351 648 vehículos, siendo


la venta más alta en la historia del país. Al cierre de 2015, la industria automotriz representó
el 3% del Producto Interno Bruto (PIB) de México y la Asociación Mexicana de la Industria
Automotriz (AMIA), pronostica que para el 2020 se fabricarán en el país más de 5 millones
de vehículos (León, 2016). Por supuesto, el sector automotriz juega desde hace algunos años,
un papel preponderante en el desarrollo del país, siendo quien más divisas genera, por encima
incluso de la industria petrolera (Secretaría de Economía, 2013).

El número de personas ocupadas en la industria automotriz creció 45 % en los últimos


5 años, siendo los estados de Durango, Zacatecas, Guanajuato los de más altas tasas de cre-
cimiento (583 %, 205 % y 180 %, respectivamente), y el mayor crecimiento se ha dado en la
fabricación de los componentes de los vehículos (INEGI, 2014).

El estado de Guanajuato llama la atención, debido al flujo de inversión extranjera que se


ha venido dando en los últimos 5 años, siendo el caso particular el de las empresas japonesas,
tanto los OEM (fabricantes de equipo original, por sus siglas en inglés, Original Equipment
Manufacturer) como los fabricantes de autopartes. Se sabe que las empresas japonesas invier-
ten en México por la pérdida de competitividad de Japón como sitio de producción, debido al
costo elevado y por la tendencia mundial a ensamblar los vehículos cerca del mercado (Estados
Unidos de América, en este caso).

El porqué las empresas japonesas se han aglomerado en Guanajuato se debe, en buena


medida, a la política de promoción del Gobierno Estatal, a una mejor condición logística y a la
red de negocios entre las empresas japonesas. El número de inversiones japonesas en Guana-
juato casi alcanza 70 inversiones, muy por encima del segundo estado en este rubro, que es el
estado de Aguascalientes con menos de 30 inversiones (Hoshino, 2016).

CAPÍTULO II 178
Metodología

Se realiza un análisis exploratorio basado en información del clúster automotriz de


Guanajuato (CLAUGTO), del que se desprenden tendencias y requerimientos comunes de las
empresas del sector. El análisis comienza por la cadena de suministro en el sector automotriz.
Luego se revisa el estado que guardan las PYMES del estado con respecto a conceptos básicos
del tema calidad y productividad, haciendo uso de una encuesta exploratoria aplicada a cien
empresas de la ciudad de León, Guanajuato. De ahí, se analizan los desafíos que enfrentarán las
PYMES en forma de cumplimiento con certificaciones, herramientas y metodologías propias
del sector automotriz. Finalmente, se contrasta la situación actual de los productores locales
respecto de dicho abanico de requisitos impuestos por el sector automotriz para el ingreso a la
cadena de valor.

La cadena de suministro en el sector automotriz

La planificación, implementación y control del almacenaje, transporte y el flujo eficien-


te de materiales de extremo a extremo de la cadena, con un fundamento en aprovisionamiento,
distribución y operaciones es lo que se denomina logística (CLM, 1998). La cadena de suminis-
tro es algo más que logística. Es un término que plantea la integración de procesos de negocios
de varias organizaciones para lograr un mayor impacto en la reducción de costos, velocidad de
llegada al mercado, servicio al cliente y rentabilidad de cada uno de los participantes. De esta
manera, algunos autores han asumido que la cadena de suministro “es la logística; pero exten-
dida más allá de las fronteras de la empresa” (Bowersox et al., 2007). Desde esta perspectiva,
entonces, se puede decir que la logística queda comprendida dentro de la cadena de suministro
formando parte de la misma.

Muchos investigadores han abordado el tema y cada uno tiene una definición acerca de
la cadena de suministro. Sin embargo, podemos citar algunas de ellas, como que la cadena de
suministro (CS) “…es un proceso que busca alcanzar una visión clara del suministro basado
en el trabajo conjunto de clientes, consumidores y vendedores para anular los costes que no
agregan valor, mejorando la calidad, el cumplimiento de los pedidos, mejorando la velocidad
y permitiendo la introducción de nuevos productos y tecnologías…” (Porter, 1999). Otra de-
finición un poco más desarrollada es que la CS es: “…el conjunto de empresas integradas por
proveedores, fabricantes, distribuidores, y vendedores (mayoristas o detallistas) coordinados
eficientemente por medio de relaciones de colaboración en sus procesos clave para colocar los

CAPÍTULO II 179
requerimientos de insumos o productos en cada eslabón de la cadena en el tiempo preciso y al
menor costo, buscando el mayor impacto en las cadenas de valor de los integrantes, con el pro-
pósito de satisfacer los requerimientos de los consumidores finales.” (Jiménez, 2002).

La cadena de suministro del sector automotriz no es fácil de especificar. El tamaño de la


industria es bastante amplio y diversificado, sobre todo, las relaciones entre clientes y provee-
dores son profundamente complejas, lo cual complica su análisis. La posición de una compañía
en la cadena de suministro puede diferir dependiendo del tipo de autopartes que suministra, y
del cliente. Por ejemplo, un proveedor directo (Figura 1) que surte transmisiones automáticas
a un fabricante de automóviles puede también ser un sub-proveedor que aprovisiona indirec-
tamente juegos de engranes a otro fabricante de automóviles. Más aún, estas compañías, es-
pecialmente los sub-proveedores, frecuentemente suministran componentes a clientes que se
encuentran fuera de la industria automotriz.

Figura 1. Complejidad de la cadena de suministro del sector automotriz

Fuente: Jiménez, 2006

CAPÍTULO II 180
En la actualidad, los ensambladores de automóviles pugnan para que su cadena de abas-
tecimiento sea lo más corta posible; e incluso, induciendo a sus proveedores más directos a que
se instalen lo más cercano a las plantas de ensamble, y estén en posibilidades de desarrollar
sub-ensambles modulares (Jiménez, 2006). La razón es que se quiere tener una mejor visibili-
dad de la información de la demanda. En cada nivel de proveedores, también se prefiere tratar
con el menor número de ellos. Esto hace que los ensambladores se conviertan en la empresa
central, y en el eslabón de mayor influencia en la cadena. En ese sentido, los ensambladores
automotrices, como empresa central de la cadena, han preferido estar lo más cerca del consumi-
dor: por un lado, atendiendo las necesidades directas de los clientes, y por otro, acordando pro-
gramas con distribuidores en sistemas ajustados de producción y venta (Womack, et al. 1990).

Por lo anterior, la cadena de suministro del sector automotriz formalmente puede deli-
mitarse a partir de la identificación de la empresa central reconocida, en este caso como ensam-
bladores de automóviles (OEM). Cada una de tales empresas representa el eslabón principal de
su cadena, y están ubicadas en un mercado que se caracteriza por ser altamente concentrado y
dominado por muy pocas compañías. Lamming (1993), ya anunciaba que estas empresas serían
grandes firmas que ofrecerían un amplio rango de servicios al consumidor, y que asumirían la
responsabilidad del desarrollo de la industria. También reconoció que los proveedores en esta
industria serían estructurados por “niveles” diferenciados por la naturaleza de su relación de
suministro con su cliente, el nivel tecnológico del producto que abastece, y la complejidad de
la producción y funciones de suministro, las cuales controlen o coordinen.

En efecto, los eslabones “río arriba” o proveedores se reconocen como: proveedores de


primer nivel (directos); segundo nivel; tercero; y así sucesivamente (indirectos), que abastecen
productos cada vez de menor valor agregado.

El mercado de los proveedores de primer nivel es más competitivo. Existen cientos


de ellos; algunas son compañías muy grandes con ventas anuales de billones de dólares. El
mercado de los subproveedores de segundo nivel, y de aquellos niveles más alejados, es aún
más competitivo debido a que lo constituyen miles de pequeñas empresas que se agregan a las
pocas grandes compañías existentes en estos eslabones de la cadena. Algunos de los provee-
dores de primer nivel también operan en los niveles inferiores de la cadena, ya sea por medio
de la integración vertical, o abasteciendo partes a sus rivales en el primer nivel (Brunnermeier
y Martin, 1999).

Los eslabones “río abajo”, lo componen miles de distribuidores, también conocidos


como concesionarios, que tienen como función vender automóviles a los consumidores: último

CAPÍTULO II 181
eslabón de la cadena. En este nivel de la cadena de suministro, la relación entre ensambladores
y distribuidores no es del todo muy alentadora, ya que los primeros intentan conservar su con-
trol sobre los distribuidores, a los que les han impuesto sus condiciones estándares, en muchos
casos no directamente relacionados con la satisfacción del cliente o la mejora de resultados,
sino con la conveniencia y el control de la propia marca (López, 2002).

La cultura de la calidad en las empresas de Guanajuato

Se ha explorado, por medio de una encuesta aplicada a la Alta Dirección de algunas


organizaciones de la ciudad de León, Guanajuato, cuál es el nivel de cultura de la calidad de
quienes son responsables de generar el impulso de sus empresas que les permitiría incursionar
en sectores exigentes en el tema, como lo son el automotriz y el aeronáutico. Cabe aclarar que
los directivos encuestados no pertenecen necesariamente a empresas de manufactura, puesto
que se puede ser proveedor de la industria automotriz desde diversos sectores económicos.

La premisa básica que se quiere evaluar es que se puede hablar de la existencia de una
cultura de calidad siempre y cuando la alta dirección de las organizaciones al menos:

• Entienda y defina términos básicos relativos a los sistemas de calidad.

• Emplee indicadores básicos que permiten implementar dichos sistemas, por ejem-
plo: rotación de personal y horas de capacitación del personal.

Para la evaluación del entendimiento de términos relativos a la cultura de la calidad, se


emplearon como referencia las definiciones establecidas en ISO 9000 (ISO, 2005), que es un
documento vocabulario aceptado a nivel internacional por los profesionales de la calidad.

En este rubro, se tomaron como referencia palabras clave de las definiciones dadas en
ISO 9000 (2005), esto es, los dos conceptos encuestados, las respectivas palabras clave y su
valor son:

• Calidad: grado, características, requisitos, cumplir. Valor de cada palabra = 2.5.

• Sistema de gestión de la calidad: conjunto, elementos, relación, establecer, dirigir,


controlar, organización. Valor de cada palabra = 1.7.

CAPÍTULO II 182
En la evaluación se tomaron como aceptables términos equivalentes a los listados, por ejem-
plo: especificaciones = requisitos, pasar = cumplir, grupo = conjunto, empresa = organización,
etc. Las personas que contestaron esta encuesta estuvieron distribuidas según su posición labo-
ral como se ilustra en la Tabla 1. Respecto de la edad del encuestado, la mitad de ellos rebasaba
los 40 años y la mitad se situaba entre los 25 y los 40 años.

Tabla 1. Puesto de los cien directivos encuestados.

PUESTO FRECUENCIA
Director o Gerente General 61
Gerente de Producción 8
Gerente Administrativo 8
Otros puestos 23

Fuente: Elaboración propia

Respecto de los sectores encuestados, la Figura 2 muestra la distribución de los mis-


mos. Y finalmente, con respecto al tamaño de las organizaciones encuestadas, la Tabla 2 pre-
senta la distribución de tamaños incluidos.

Figura 2. Sector al que pertenecen las empresas encuestadas

Fuente: Elaboración propia

CAPÍTULO II 183
Tabla 2. Tamaño de las organizaciones de los directivos encuestados.

TAMAÑO FRECUENCIA

Micro 50
Pequeña 30
Mediana 18
Grande 2

Fuente: Elaboración propia

Resultados

Martínez (2016), apunta que los sindicatos de la industria automotriz orientan sus es-
trategias hacia la vinculación de los salarios con la productividad, cuya medición dependería
del producto que se fabrique. “Para aumentar la productividad en los centros de trabajo, es
necesario que las empresas […] adquieran tecnología de punta, a fin de que […] los costos se
reduzcan”, Martínez (2016). Nada más opuesto a la filosofía japonesa, basada fuertemente en
las técnicas del Kaizen (mejora continua), donde todos lo trabajadores realizan mejoras peque-
ñas, pero sostenidas a lo largo del tiempo.

Los resultados de la encuesta aplicada a los empresarios con respecto a la pregunta


“¿Qué es Calidad?” se muestran en la Tabla 3, mientras que en la Tabla 4 se muestran los co-
rrespondientes a la pregunta “¿Qué es un Sistema de Gestión de la Calidad?”.

Tabla 3. Resultados: “¿Qué es Calidad?”.

CALIFICACIÓN FRECUENCIA

10.0 1
7.5 17
5.0 23
2.5 40
0.0 19

Fuente: Elaboración propia

CAPÍTULO II 184
Tabla 4. Resultados: “¿Qué es un Sistema de Gestión de la Calidad?”.

CALIFICACIÓN FRECUENCIA

10.0 0
8.5 0
6.8 1
5.1 6
3.4 25
1.7 36
0.0 32

Fuente: Elaboración propia

Por supuesto, evidenciar en forma burda que la mitad de los directivos encuestados
apenas son capaces de recordar un par de conceptos clave relacionados con la calidad, es so-
lamente un reflejo de dos posibles causas: se cree que “en el mundo real” no es importante el
entendimiento de conceptos básicos, o la formación intra y extra-escolar no ha tenido la eficacia
requerida al respecto.

Aún más, dentro de la encuesta se preguntó a los directivos si contaba la empresa con un
Sistema de Gestión de la Calidad (SGC), y el 44 % contestó afirmativamente. Enseguida, vino
la pregunta de si el SGC seguía los lineamientos establecidos en el estándar internacional ISO
9001 (2008) y la respuesta negativa fue la que en esta ocasión tuvo un 44 %, siendo las razones
expuestas las reportadas en la Tabla 5.

Tabla 5. Razones por las que mi SGC no sigue los lineamientos de ISO 9001 (2008).

RAZÓN FRECUENCIA

Desconocimiento de lo que es un SGC 48


Falta de interés 28
Desconfianza en los consultores en SGC 18
Falta de involucramiento 17
Otros 8

Fuente: Elaboración propia

CAPÍTULO II 185
Es importante destacar que el ejercicio realizado, aunque no es riguroso, presenta
un buen tamaño de muestra y no deja de reflejar la realidad del empresario local en lo
que a desconocimiento de cuestiones básicas de la calidad se refiere. En particular, den-
tro del sector automotriz, es más demandado por el CLAUGTO el cumplimiento con la
especificación ISO/TS 16949 (2009), que presenta requisitos más estrictos y demanda el
uso de otras técnicas y metodologías especializadas, de uso típico en el sector (las lla-
madas Core Tools, por mencionar algunas). De modo que es preocupante el hecho de no
contar con la parte básica (recordar, según la taxonomía de Bloom) en lo que respecta a
una cultura de la calidad.

La Secretaría de Economía (2013) considera que “México puede convertirse en


un centro de diseño e innovación, para lo cual el desarrollo del capital humano juega un
papel fundamental”. A este respecto, en la encuesta se preguntó a los directivos si utili-
zaban un indicador que reflejara el fenómeno de la rotación de personal. El 54 % con-
testó afirmativamente. Finalmente, se les cuestionó si sabían cuántas horas-hombre de
capacitación recibe su personal cada mes. Solamente un tercio de los encuestados conoce
el dato, con promedios generales de 4 horas de capacitación al mes en todos los niveles
organizacionales.

En mayo-junio de 2012, el Programa de Estudios México-Japón (PROMEJ) de la


Universidad de Guadalajara realizó una encuesta para investigar los factores de localiza-
ción de empresas nuevas en los estados de Aguascalientes y Guanajuato. Se encuestaron
en total 42 empresas de las que respondieron 17 del estado de Guanajuato (60 % de tasa
de respuesta válida). En el concepto de “Evaluación de proveedores locales”, 12 de las
empresas encuestadas respondieron con “Normal” a la evaluación del rubro Calidad,
mientras que 5 respondieron con “Mala”. No hubo respuestas ubicadas en el nivel “Bue-
na”. La ausencia de calificaciones Buenas, se observó también en los rubros Fecha de
entrega y Capacidad tecnológica (Okabe y Carrillo, 2014).

Se debe tomar en cuenta el impacto de la inversión japonesa en la cultura laboral.


El obrero promedio tiene dificultad en adaptarse al ritmo de vida industrial del sector
automotriz con una constante alta presión y requerimiento de una alta concentración
mental. Si adicionalmente se considera el sistema japonés de producción, se debe poder
realizar trabajo multifuncional, mejora continua que no se reflejará en mayores ingresos
y exigencia de trabajo con cero defectos. Todos estos factores están representando un
gran reto para los esquemas tradicionales de pensamiento laboral en el estado de Gua-
najuato.

CAPÍTULO II 186
Conclusiones

Los productores locales, potenciales proveedores del sector automotriz de Guanajuato,


no cuentan en promedio con sistemas implementados y funcionales para satisfacer los requisi-
tos impuestos por el sector. Hace falta más concientización en la pequeña y mediana empresa
sobre la importancia de medir indicadores imprescindibles para la implantación eficaz y efi-
ciente de sistemas de gestión. Además, con la misma irrupción en masas de empresas del giro
automotriz, se engrandecen fenómenos adversos como la fuga de talentos, multi-oferta de ase-
sores sin competencia, etc. El empresario japonés detecta fuertes necesidades de capacitación,
dentro de la lógica del sistema de producción japonés, mientras que el obrero mexicano exige
aumentos salariales y que sean los extranjeros los que se adapten a la lógica laboral mexicana.
A pesar de todo esto, se cuenta con una línea base suficiente para emprender acciones que lleven
a la ruptura de los esquemas actuales de trabajo y los evolucionen a lo requerido por el clúster
automotriz de Guanajuato.

CAPÍTULO II 187
Obra citada

Bowersox, D.; Closs, D.; Cooper, M.B. (2007). Administración y logística de la cadena de
suministros. Ed. McGraw-Hill.

Brunnermeier, S. B, y Martin, S. A. (1999). “Interoperability Cost Analysis of the U.S. Au-


tomotive Supply Chain”. Research Triangle Institute Center for Economics Research.
Research Triangle Park, NC 27709 (Final Report).

Council of Logistics Management. CLM (1998). Conferencia Anual.

Hoshino, Taeko. (2016). Impacto socio-económico de la inversión japonesa en la industria au-


tomotriz de Guanajuato. Conferencia. Universidad de Guanajuato, Campus León, Sede
San Carlos, 18 de mayo de 2016.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Censos Económicos 2014.

ISO 9000 (2005) – Sistemas de Gestión de la Calidad. Fundamentos y vocabulario. Traducida


como: NMX-CC-9000-INMC-2008. México, D.F.

ISO 9001 (2008) – Sistemas de Gestión de la Calidad. Requisitos. Traducida como: NMX-CC-
9001-INMC-2008. México, D.F.

ISO/TS 16949 (2009) – Sistemas de Gestión de la Calidad. Requisitos particulares para la


aplicación de la norma NMX-CC-9001-INMC-2008 para la producción en serie y de
piezas de recambio en la industria del automóvil. Traducida como: NMX-CC-16949-
INMC-2010. México, D.F.

Jiménez E.; Hernández S. (2002). “Marco conceptual de la cadena de suministro: un nuevo


enfoque logístico” Instituto Mexicano del Transporte, Publicación técnica número 215.

Jiménez E. (2006). “Un análisis del sector automotriz y su modelo de gestión en el suministro
de las autopartes” Instituto Mexicano del Transporte, Publicación técnica número 288.

Lamming, R. (1993). Beyond Partnership Strategies for Innovation and Lean Supply. UK:
Prentice Hall International.

López, M. (2002). “Coches hasta en el Híper”. Revista electrónica, Tráfico del Motor.

Okabe, T. y Carrillo, S. (coord.) (2014). Relaciones México-Japón en el contexto del Acuerdo


de Asociación Económica. Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara.

CAPÍTULO II 188
Porter M. (1999). One Focus, One Supply Base. Estados Unidos: Purchasing.

Rodríguez , G. J. A. y Caldera, O. A. R. (2013). “Crecimiento económico y desarrollo local en


la región Centro-Bajío de México”. Quivera, vol. 15, num. 2013-1, ene-jun 2013, pp.
37-59.

Womack, J. P, Jones, D. T. y Roos, D. (1990). The Machine that Changed the World. New York:
Rawson Associates.

Obra citada de internet

http://www.mexicocomovamos.org/presentacion-semaforos-estatales ; recuperado el 2016-01-


31.

Muller, J., http://www.forbes.com.mx_mexico-sera-muy-pronto-la-nueva-capital-automo-


triz-de-eu; recuperado el 2016-01-31.

Martínez, M. del P., http://www.eleconomista.com.mx/industrias/2016/05/06/buscaran-mejo-


rar-salarios-automotriz; recuperado el 2016-05-31.

León, G. M., http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cartera/negocios/2016/02/11/re-


tos-de-la-industria-automotriz-hacia-2020; recuperado el 2016-02-28.

Secretaría de Economía, http://www.economia.gob.mx/; recuperado el 2016-03-31.

CAPÍTULO II 189
GOBIERNO Y SOCIEDAD EN LA GESTIÓN
DEL MEDIO AMBIENTE Y LOS RECURSOS
NATURALES

Coordinadores

Alex Ricardo Caldera Ortega

Daniel Tagle Zamora

CAPÍTuLO III
GOBIERNO Y SOCIEDAD EN LA GESTIÓN
DEL MEDIO AMBIENTE Y LOS RECURSOS
NATURALES

Coordinadores

Alex Ricardo Caldera Ortega

Daniel Tagle Zamora

Uno de los temas trascendentales para el desarrollo desde lo local es la gestión del medio
ambiente y los recursos naturales, es por eso que se analiza el papel de los actores sociales
y políticos para gestionar el propio territorio en medio de una tensión permanente entre
crecimiento económico y equilibrio natural del entorno. El objeto de estudio de este espa-
cio de reflexión son los propios actores, el conflicto, las luchas, los acuerdos, las estrategias
y los vehículos de la cooperación y la consecución del bienestar social con equilibrio eco-
lógico.

CAPÍTULO Iii 191


La redefinición de las relaciones
intergubernamentales en Guanajuato y el
desarrollo. Municipios, federación y estado en
competencia, 2000-20161

Luis Miguel Rionda2

Jorge Arturo Hernández3

La transición política, económica y social que ha experimentado México, y muy en par-


ticular el estado de Guanajuato desde hace al menos cinco lustros, se ha reflejado en un claro
replanteamiento de las relaciones entre los poderes nacionales y sus correlativos subnacionales
en las entidades federativas y las unidades municipales. La emergencia política de los partidos
considerados de oposición al viejo esquema hegemónico posrevolucionario, comenzó en los
años ochenta a nivel municipal, cuando los partidos de oposición fueron ganando ayuntamien-
tos (Martínez Assad, 1985), y fue expandiéndose desde la periferia hacia el centro. La compleja
renovación del ejecutivo federal en 1988 obligó a la clase política entonces dominante a nego-
ciar con algunos de los institutos políticos de oposición conservadora, y ceder espacios de poder
a la misma: municipios crecientemente importantes y luego gubernaturas de los estados. En los
noventa se experimentó un avance sustantivo de las oposiciones sobre algunos espacios esta-
tales, como fue el caso de Guanajuato en 1991, lo que representó, al menos para esta entidad,
una transformación sustancial y creciente del carácter de las relaciones intergubernamentales,
marcadas ahora por un creciente pluralismo partidista y una mayor movilización de agrupacio-
nes civiles, el llamado tercer sector.

La pluralidad política en los municipios de Guanajuato fue incrementándose conforme


1
Esta ponencia es resultado del apoyo brindado por la Universidad de LaSalle Bajío mediante su Décimo Segunda
Convocatoria para Investigadores en Formación 2015-2016. Contacto: luis@rionda.net
2
Universidad de LaSalle Bajío / Universidad de Guanajuato. Email: luis@rionda.net
3
Universidad de LaSalle Bajío – Facultad de Negocios. Email: arthe2006@hotmail.com

CAPÍTULO Iii 192


fueron madurando las fuerzas sociales y grupos de interés heterogéneos que caracterizan a
las sociedades modernas, aquéllas donde los recursos de control corporativo y mediador han
perdido la fuerza que en algún momento lograron acumular. Hasta los años ochenta del siglo
pasado las sociedades locales municipales, con la excepción de algunos municipios con desa-
rrollo social y económico superior, como León, eran presa de la cooptación desmovilizadora de
agentes políticos locales o foráneos que acaparaban las relaciones con los espacios del poder
central, ya fuera en la capital del estado o en la capital federal. Los mecanismos de control del
partido hegemónico se basaban en la mutua conveniencia del intercambio de beneficios con-
cretos: la provisión de recursos económicos provenientes del gobierno federal o estatal a efecto
de atender las necesidades de las comunidades y cabeceras municipales, a cambio del apoyo
político y electoral para la permanencia de las élites vinculadas al partido de la posrevolución.
Un intercambio de conveniencias que le permitía al sistema dominante reproducirse mante-
niendo un grado importante de legitimidad ante la población, que en efecto recibía beneficios
tangibles que alimentaban la noción de “progreso” social y familiar, que se fue ampliando y
consolidando en las décadas del “desarrollo estabilizador” entre los años cincuenta y setenta.
La legitimidad política no la otorgaban los votos, sino la paz social y el crecimiento económico
de la época. Entonces escasearon las razones materiales para descalificar al sistema autoritario
prevaleciente; sólo las razones ideológicas –de derecha e izquierda– cuestionaban la legitimi-
dad y legalidad del régimen dominante.

La rebelión política ante las urnas en los años ochenta y noventa se explica mejor como
resultado de un deterioro de las condiciones materiales de supervivencia de las clases media
y trabajadora del país en esos años. Las crisis económicas de 1982, 1988 y 1995 lanzaron a la
pobreza a capas de la población que habían experimentado el escalamiento social generacional
en las décadas previas, lo que lastimó fuertemente su percepción de la utilidad del autoritaris-
mo como recurso para el progreso social. El discurso democrático, que había sido propio de
la oposición de derecha liberal, en particular del Partido Acción Nacional (PAN), se convirtió
en un recurso útil para los paradigmas ideológicos en crisis, como la izquierda socialista o el
nacionalismo revolucionario. Las oposiciones al viejo régimen se unificaron por primera vez
alrededor de una misma aspiración: la democracia liberal de carácter electoral y procedimental.
La legitimidad ya no se conseguiría mediante el paternalismo estatal proveedor de bienes y
servicios, el Estado –personificado en el presidente de la República– como el gran taumaturgo
dispensador de satisfactores –el “ogro filantrópico” del que hablaba Octavio Paz– sino median-
te la conquista del voto ciudadano y la competencia ante nuevas élites políticas emergentes.

Ahora bien, Guanajuato y sus municipios han sido un espacio social donde en los úl-

CAPÍTULO Iii 193


timos cinco lustros se han experimentado cambios profundos en las relaciones entre los órde-
nes de gobiernos, los actores políticos y económicos, los partidos políticos y las sociedades
regionales, como lo el investigador principal puso en evidencia en su tesis doctoral (Rionda,
Guanajuato, una democracia de laboratorio. Evolución y perspectivas de una sociedad en trans-
formación política, 1917-1995, 1997). Esos cambios han redibujado las relaciones locales entre
los actores y factores que inciden en el poder político y en el económico en cada municipalidad,
y es importante conocer las características que han adoptado recientemente, pues esos elemen-
tos condicionan el desarrollo social armónico, o bien inducen nuevos factores de conflictividad
que no existían antes. El campo de las relaciones laborales es un ejemplo, que ha experimentado
cambios profundos a partir de la reindustrialización del Bajío, y recientemente por la reforma
laboral.

Los municipios guanajuatenses de la región denominada “corredor industrial”, que son


los que concentran los mayores índices de desarrollo social, económico y humano, han des-
plegado un mayor grado de institucionalización de sus relaciones y competitividad políticas
por medio de los partidos políticos nacionales –no existen partidos locales en el estado de
Guanajuato. Nos referimos a que han podido canalizar sus diferendos sobre los temas públicos
a través de los recursos que proporciona la democracia representativa, mediada por los orga-
nismos de expresión de los intereses de diferentes subconjuntos de la sociedad regional o mu-
nicipal. Aunque los personalismos y patrimonialismos no son ajenos a esas organizaciones, la
existencia de procedimientos normativizados y armonizados por una dirigencia partidista, palia
los extremos a los que puede conducir el protagonismo individual de líderes carismáticos con
agendas particulares, que con frecuencia son ocultas para la ciudadanía.

Es el caso de los seis municipios que son foco del interés de la investigación emprendi-
da por estos autores: León, Guanajuato, Irapuato, Celaya, Salamanca y Silao, que en conjunto
concentran más del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) del estado y el 55.4% de la población
estatal. Son municipios con un alto grado de institucionalidad partidista, y por lo mismo sus
élites políticas no responden con tanta facilidad a carismas personales autónomos, sino a pro-
cedimientos vinculados a carreras partidistas, regulaciones internas, capital político grupal y a
identidades ideológicas y programáticas.

Seis panoramas políticos

La alternancia partidista se concretó tempranamente en estos seis municipios en com-

CAPÍTULO Iii 194


paración a los restantes del estado (ver Tabla 1). En el de Guanajuato se dio en 1982, cuando
el extinto Partido Demócrata Mexicano (PDM) logró hacerse del gobierno municipal en 1982,
aunque en este caso no se debió tanto a la fortaleza de ese partido, de origen sinarquista, sino
a la popularidad y carisma del candidato, el empresario minero filopriísta Rafael Villagómez
Mapes. El municipio capital retornaría al predominio priísta a partir de 1985, para volver a ex-
perimentar la alternancia hasta el 2000 con el triunfo del mismo candidato del PDM en 1982,
pero ahora bajo la bandera del Partido de la Revolución Democrática (PRD), confirmando la
primacía del personaje sobre los partidos o las ideologías. El PRI recobró de inmediato el go-
bierno local en el 2003, pero en 2006 el Partido Acción Nacional (PAN) logró el triunfo, gracias
a un candidato hermano del reciente ex gobernador del mismo partido Juan Carlos Romero
Hicks, oriundo de ese municipio. Parecía confirmarse la preeminencia de los nombres sobre
los institutos políticos. Sin embargo, ese municipio mantuvo su fidelidad a los colores del PRI,
hasta la administración vigente 2015-2018.

León concretaría su alternancia partidista en 1988, cuando el PAN derrotó al Partido


Revolucionario Institucional (PRI) superándolo con 24.6% votos (65,958 contra 39,889 su-
fragios). Desde entonces el PAN acumularía ocho administraciones municipales al hilo, hasta
2012 en que fue derrotado por la coalición del PRI y el Partido Verde Ecologista de México
(PVEM) con una candidata popular, Bárbara Botello, que supo capitalizar el desgaste de las
administraciones panistas. Sin embargo, la alcaldesa y su ayuntamiento no supieron mantener
su capital político, y el PAN recuperó la plaza sin problema en la elección de 2015.

En León parece existir el más alto grado de institucionalización partidista, que facilitó la
aceptación por parte del electorado de ocho candidatos con muy diferentes perfiles, que eviden-
ciaban el compromiso de un componente duro del voto panista con las propuestas de su partido.

En Celaya la alternancia del PRI al PAN se concretaría en 1991, aunque en el siguiente


proceso comicial retornaría al primer partido. Pero a partir de 1997 se consolidaría la hege-
monía del PAN en el gobierno municipal hasta el presente. Ni siquiera la combinación de un
candidato carismático como Fernando Bribiesca Sahagún, hijo de Marta Sahagún de Fox, con
la coalición PRI-PVEM en la elección del 7 de junio de 2015 pudo arrebatar el poder municipal
de manos azules.

Salamanca experimentó un proceso de alternancia y de relevo partidista idéntico al de


Celaya, con una primera administración del PAN entre 1992 y 1994, seguido de una restaura-
ción priísta entre 1995 y 1997, para después iniciar una hilada de seis gestiones panistas hasta
la actualidad.

CAPÍTULO Iii 195


En Irapuato el proceso de alternancia fue más tardío: en 1997 el PAN derrotó por prime-
ra vez al PRI, sin que luego el partido albiazul haya experimentado alguna derrota hasta el pre-
sente. Su grado de institucionalización partidista es elevado, pero se ha registrado un personaje
con carisma propio que han repetido como alcalde en dos ocasiones (2000-2003 y 2015-2018):
Ricardo Ortiz Gutiérrez.

Silao también concretó su alternancia en 1997, con una primera administración panista
que fue seguida por otras cuatro del mismo signo partidista. Sólo se dio una restauración priísta
en el 2012, para ser continuada por un retorno al PAN en 2015.

Tabla 1. Administraciones municipales de Guanajuato según partido gobernante, 1983-2018

PARTIDO GOBERNANTE

Gobiernos Gobiernos Otros


1983-1985 1986-1988 1989-1991 1992-1994 1995-1997 1998-2000 2000-2003 2003-2006 2006-2009 2009-2012 2012-2015 2015-2018
del PAN del PRI gobiernos

200 293 59
1 ABASOLO PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PRI PRI PAN PAN 4 7 1
2 ACAMBARO PRI PRI PRI PRI PRD PRD PRD PAN PAN PRD-PRI PAN-NA PRD 3 4 5
3 ALLENDE PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PAN PAN PRD-PRI-PVEM
PRI-PVEM PAN 6 5 1
4 APASEO EL ALTO PRI PRI JAC PRI PAN PRI PAN PAN PAN PRI-PVEM MC PAN 5 5 2
5 APASEO EL GRANDE PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI CONVERG. PAN PAN PRI-PVEM PAN 4 7 1
6 ATARJEA PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PAN 4 8 0
7 CELAYA PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PAN PAN PAN PAN-NA PAN 8 4 0
8 CIUDAD MANUEL DOBLADO
PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PRI-PVEM PAN 3 9 0
9 COMONFORT PRI PDM PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PRI PAN-NA INDEP. 4 6 2
10 CORONEO PRI PRI PRI PRI PRD PAN PRD(*) PAN PAN PAN PAN PRI-PVEM-NA 5 5 2
11 CORTAZAR PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PAN PAN PAN PRI-PVEM PRD 6 5 1
12 CUERAMARO PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PRI PAN PRD PAN 5 6 1
13 DOCTOR MORA PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PVEM PAN CONVERG. PAN (**) PAN 4 6 2
14 DOLORES HIDALGO PRI PRI PRI PAN PRI PRI PAS-PRD-CD-PT
PAN PRI PAN PRI PAN 4 7 1
15 GUANAJUATO PDM PRI PRI PRI PRI PRI PRD PRI PAN PRI-PRD PRI PRI-PVEM-NA 1 9 2
16 HUANIMARO PRI PRI PRI PRI PARM PAN PRI PAN PAN PT PRD PAN 4 5 3
17 IRAPUATO PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PAN PAN PAN-NA PAN 7 5 0
18 JARAL DEL PROGRESOPRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PAN PAN PRI 5 7 0
19 JERECUARO PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN-PVEM PAN-NA PVEM 3 8 1
20 LEON PRI PRI PAN PAN PAN PAN PAN PAN PAN PAN PRI-PVEM PAN 9 3 0
21 MOROLEON PRI PRI PRI PAN PAN PRI PAN PRD PAN PRI PRD PRD 4 5 3
22 OCAMPO PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PRI-PRD PAN PRI 4 8 0
23 PENJAMO PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PRI-PVEM PAN 4 8 0
24 PUEBLO NUEVO PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PRI PAN PRI-PVEM NA PRI 4 7 1
25 PURISIMA DEL RINCON PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PRI PAN PAN PAN-NA PAN 6 6 0
26 ROMITA PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PRI PAN 4 8 0
27 SALAMANCA PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PAN PAN PAN PAN-NA PAN 8 4 0
28 SALVATIERRA PRI PRI PRI PAN PRI PRD PAN PAN PAN PRI PAN PRI 5 6 1
29 SAN DIEGO DE LA UNION
PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PT PAN PAN PAN PRI 4 7 1
30 SAN FELIPE PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PAN PRI-PVEM PVEM 4 7 1
31 SAN FRANCISCO DEL RINCON
PRI PAN PRI PAN PRI PAN PAN PRI PAN PAN PRI-PVEM PAN 7 5 0
32 SAN JOSE ITURBIDE PARM PRI PRI PAN PARM PRD PAN CONVERG. PAN PAN PAN PVEM 5 2 5
33 SAN LUIS DE LA PAZ PRI PRI PRI PAN PRI PRI PAN PAN PAN PRD PRI-PVEM PAN 5 6 1
34 SANTA CATARINA PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN 3 9 0
35 SANTA CRUZ DE JUV. ROSAS
PRI PRI PRI PRI INDEP. PVEM PRI PVEM PAN PRI-PRD PAN PRD 2 5 5
36 SANTIAGO MARAVATIO PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRD-PT PRI PAN PRI 1 10 1
37 SILAO PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PAN PAN PRI PAN 6 6 0
38 TARANDACUAO PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PRI PAN PAN PRI-PVEM PRI 3 9 0
39 TARIMORO PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PAN PRI-PVEM PAN 4 8 0
40 TIERRA BLANCA PRI PRI PRI PRI PRI PRD PAN PRD PRI PRI PAN PRI-PVEM-NA 2 7 3
41 URIANGATO PRI PRI PARM PRI PRI PRI PAN PRI PVEM PRI PAN-NA PVEM 2 7 3
42 VALLE DE SANTIAGO PRI PRI PRI PAN PRI PRD PAN PRD PAN PRD PAN PAN 5 4 3
43 VICTORIA PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN PRI PAN PRI-PVEM PAN 3 9 0
44 VILLAGRAN PRI PST PRI PRI PRI PRD PAN PRI PAN PRI PVEM PAN 3 6 3
45 XICHU PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PRI PAN (**) PAN PAN PAN 4 8 0
46 YURIRIA PRI PRI PRI PRI PRI PAN PAN PAN PVEM PVEM PAN-NA PVEM 4 5 3

Como podemos observar en la tabla anterior, los seis municipios que son foco de este
trabajo han experimentado varias alternancias partidistas desde 1983: Celaya tres, Guanajuato
seis, Irapuato una, León tres, Salamanca tres, y Silao tres. El mayor número de administracio-
nes lo ha conducido el PAN con 39 ocasiones, seguido por el PRI con 31, y sólo dos de otros

CAPÍTULO Iii 196


partidos en Guanajuato capital. Se trata de municipios con alta volatilidad política, pero con un
notable grado de madurez partidista, que se refleja en las negociaciones que se establecen entre
las élites locales para la elección o selección de los candidatos y las planillas edilicias. Las con-
venciones de delegados para la elección de candidatos son escasas en estos municipios, y los
procedimientos suelen limitarse a consultas a los consejos partidistas y sus directivos estatales
o nacionales.

Gráfica 1. Evolución de la competitividad electoral en los municipios en estudio, 1979-2015

En la gráfica anterior apreciamos la evolución del índice simple de competitividad electo-


ral en los comicios municipales desde 1979 hasta 2015, tanto a nivel estatal como en referencia a
4

los municipios en estudio. La capital del estado es la que exhibe un promedio de competitividad
(0.69) más elevado en esos 13 procesos electorales municipales, congruente con las seis alter-

4
Se trata del índice obtenido al dividir la votación del partido ubicado en el segundo lugar sobre la del partido
ganador. El índice 1.00 equivaldría a la más alta competitividad (empate perfecto) y de ahí se desciende hasta
0.00 (nula competitividad).

CAPÍTULO Iii 197


nancias partidistas que ha experimentado. El resto de los municipios en análisis han tenido tres
alternancias. León y Celaya muestran un promedio de competitividad de 0.64, Silao 0.58, Irapua-
to 0.56 y Salamanca 0.48. Por supuesto, los altibajos de este índice que se perciben en la gráfica
anterior responden a momentos específicos en que se desarrollaron los comicios; por ejemplo, hay
picos importantes cuando se desarrollan de manera concurrente con las elecciones presidenciales
o de gobernador, como en 1988, 1994 o el 2012. El caso de las elecciones del 2000 es especial,
porque el “fenómeno Fox” arrastró la votación local hacia los candidatos de la Alianza por el
Cambio y el PAN, excepto en el municipio capital, donde inopinadamente triunfó el PRD con el
mismo personaje con quien había gobernado el PDM en 1982-1985.

Las elites económicas y del poder político suelen coincidir tanto en intereses como en
actitud hacia los poderes centrales, tanto estatales como federales. La trayectoria política de los
seis municipios es similar, excepto en la capital, donde la ausencia de un poder económico lo-
cal vigoroso ha propiciado que la actividad política sea la más frecuentada por los liderazgos
parroquiales, en particular mediante el antiguo partido hegemónico, el PRI. Es por eso que el
comportamiento político y electoral de esa municipalidad difiere un tanto del que se registra en el
corredor industrial, donde las élites económicas, e incluso las religiosas, cuentan con una partici-
pación mayor en la definición de los asuntos públicos locales, incluso los estatales. Fue llamativo
que cuando el ex gobernador Vicente Fox (1995-1999) logró el triunfo en la elección presidencial
del 2000, reclutó un conjunto de colaboradores que fue identificado como el “grupo Guanajuato”
(Tejeda Ávila, 2005, p. 70), que provenía en su mayor parte de los municipios abajeños, incluso
de su capital.5 Fue la única ocasión cuando las élites regionales de las que hablamos pudieron
hacerse escuchar en los espacios centrales del poder, e influyeron en materias de su interés, como
el comercio exterior6, el fortalecimiento de las finanzas de los gobiernos locales, en particular los
municipales; la mejora en las comunicaciones terrestres; los apoyos a la agroindustria abajeña,
entre otros intereses locales.

Con la posible excepción de la administración presidencial de Lázaro Cárdenas, 7nunca

5
Destacaban los fundadores del grupo “Amigos de Fox”, Lino Korrodi, José Luis González, Ramón Muñoz,
Martha Sahagún, Eduardo Sojo, Carlos Flores Alcocer, Juan Antonio Fernández, Javier Usabiaga, entre otros. Del
municipio capital destacaron José Luis Romero Hicks -priísta y hermano del gobernador panista de Guanajuato
entre el 2000 y 2006 Juan Carlos Romero Hicks- y Carlos Arce Macías.
6
Destacadamente en el asunto del dumping chino en la producción de calzado
7
Sobre el tema, citamos un pie de página sobre la generación de Enrique Fernández Martínez, gobernador carde-
nista de Guanajuato: “’La generación de 1915 [...] produjo una minoría rectora de no menos de tres centenares de
individuos quienes por su sabiduría, espíritu laborioso, cordura y juventud contrastan a ojos vistas con los rústicos,
ignorantes, destructivos y melenudos leones revolucionarios.’ (González, 1979, p. 143). Entre los primeros don
Luis González consigna a los guanajuatenses Luis I. Rodríguez, Rodolfo y Santiago Piña Soria, José Aguilar y
Maya, Hilario Medina, Ignacio García Téllez, Víctor Manuel Villaseñor, Luis Chávez Orozco, Jesús Guisa y Ace-

CAPÍTULO Iii 198


como en el sexenio del presidente Fox, hubo tan nutrida participación de políticos guanajuatenses
en el poder ejecutivo federal. Eso tuvo repercusiones en el gobierno estatal y en los municipales
de Guanajuato, que vieron incrementadas sus participaciones no sólo por la afinidad presiden-
cial, sino por el auge petrolero de la época, que fortaleció sustancialmente las finanzas federales
(Rabasa Kovacs, 2013). A inicio de su gestión el barril de exportación se cotizó a un promedio
de 15.57 dólares; para el 2006 el mismo se había incrementado a 42.72, llegando a significar el
36.5% de los ingresos del gobierno federal (Colmenares, 2011, p. 60 y 67). Las transferencias a
los gobiernos subnacionales se incrementaron al 15% del total del erario federal, cuando en 1980
sólo habían representado el 7% (Rabasa Kovacs, 2013).

Identidades y solidaridad local

Las solidaridades locales, la pertenencia a conjuntos parroquiales o las identidades fami-


liares, están cediendo terreno ante el avance de los partidos. Aunque la retórica de campaña quiere
seguir manejando esta identificación partido-localidad, en la realidad es muy perceptible que el
complejo urbano abajeño ha visto con el tiempo cómo se han diluido los localismos merced a las
facilidades de comunicación y a la integración económica regional. La movilidad de la población
‑temporal o definitiva‑ es muy alta y esto ha favorecido cierto cosmopolitismo regional o nacional.
Por su parte los grupos familiares muestran una mayor pluralidad partidista, y ya son comunes las
familias donde conviven y debaten los rivales políticos. En décadas pasadas lo usual era que una
familia fuese considerada “verde”, “roja”, “sinarquista” o “panista” toda ella completa.

La geografía político-electoral permite una cierta diferenciación regional por afinidades


partidistas. La región perredista es la más fácil de localizar: el sur y el centro de la entidad,
en municipios con tradición agrarista o petrolera. El panismo se ha desbordado de sus confines
tradicionales ‑León y los pueblos del Rincón‑ hacia todo el estado, pero mostrando una mayor
concentración en el corredor industrial. El priísmo está reculando en todos los municipios, pero
concentra su fuerza en los más agrícolas y los marginales. Incluso la capital del estado acusa una
tendencia hacia la preferencia azul. Sin embargo, las preferencias de voto son volátiles y se orien-
tan por la afinidad personal con el candidato o por la coyuntura económica vigente. Sólo algunos
municipios muestran proporciones de “voto duro” que puedan ubicarlos dentro de una preferencia
política más o menos permanente, destaca el caso de León.

vedo, Luis Chico Goerne, Raúl Bailleres, Agustín Arroyo Ch., Miguel Darío Miranda y Melchor Ortega.” (Rionda,
1996d, p. 21)

CAPÍTULO Iii 199


Dentro del proceso de transición democrática mexicana, los casos estatales de alternan-
cia política tendrán un peso fundamental. En el ámbito regional se está aprendiendo a conducir
la pluralidad dentro de esquemas normativizados y respetados, como lo es el de la competencia
electoral. El autoritarismo centralista es todavía un elemento muy presente en las relaciones entre
los niveles de gobierno, los poderes del estado y la ciudadanía llana, pero esta característica debe-
rá combatirse desde la formación de la cultura política del individuo, en la educación que recibe
en el hogar y en la escuela. Es parte de una cultura centenaria y sólo con procesos graduales de
reeducación podrá algún día verse sustituido por una actitud democrática y participativa.

Gracias a la normalización de la alternancia política municipal, la sociedad civil pudo des-


embarazarse del autoritarismo que caracterizaba sus relaciones con el gobierno hace apenas cinco
lustros, y comenzar un diálogo crítico que ha fructificado en el fortalecimiento de la cultura política
local. La figura de los gobernantes estatal y municipales se ha desacralizado y hoy pertenece al cam-
po de lo cotidiano, lo mundano y lo cercano. Los gobernantes de Guanajuato se han acercado mucho
a los grupos sociales locales, aunque privilegiando demasiado a los llamados “grupos intermedios”
e ignorando con frecuencia a los sectores deprimidos y marginales. Pero en términos concretos po-
demos afirmar que la competencia política ha encontrado como alternativa confiable de expresión a
la arena electoral. La democracia procedimental es una realidad tangible en esta entidad, y ha bene-
ficiado inclusive a los partidos mayoritarios, que se han llevado numerosas victorias que le permiten
continuar ejerciendo parte del gobierno desde los ámbitos legislativo y municipal.

Los seis municipios analizados aquí han tenido históricamente una fuerte presencia identi-
taria en la región, que responde a vocaciones productivas diversas pero complementarias: la mine-
ría en Guanajuato capital, la industria del cuero-calzado en León, la agricultura en los municipios
abajeños, la petroquímica y energía en Salamanca, la producción textil en Irapuato, los lácteos y
la metalmecánica en Celaya, y recientemente la industria automotriz y sus complementarias en
Silao (plantas General Motors y Volkswagen), Celaya (Toyota) y Salamanca (Mazda). En el caso
del campo, en estos cinco lustros se ha evolucionado aceleradamente hacia su privatización y la
expansión de empresas locales y multinacionales que han tecnificado procesos para expandir los
cultivos de exportación, en particular las hortalizas. Esto ha facilitado el despoblamiento de las
áreas rurales y la descampesinización, que se evidencia en el creciente abandono de cultivos tra-
dicionales y la migración hacia las ciudades o hacia los Estados Unidos y Canadá. Estos cambios
sociales y económicos han tenido una clara repercusión en el comportamiento de las élites y en
el tipo de movilizaciones sociales y políticas que se han registrado eventualmente, en defensa de
causas más vinculadas a las necesidades urbanas: regularización de lotes, introducción de servi-
cios urbanos, acceso a educación media y superior, salud pública, mejoras salariales -a pesar de la

CAPÍTULO Iii 200


desmovilización sindical imperante-, defensa del entorno natural, derechos humanos, rechazo a la
violencia y la criminalidad crecientes, transparencia en el sector público, etcétera.

Desarrollo humano

Desde 1990 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) emplea el llama-
do Índice de Desarrollo Humano (IDH) para medir y comparar el nivel de bienestar y de acceso a ser-
vicios de la población de un espacio político determinado (nacional o subnacional). Fue desarrollado
a partir de las propuestas del economista Amartya Sen, quien propuso evaluar con índice multidimen-
sional la calidad de vida con base en el acceso efectivo a servicios y beneficios en educación, salud,
ingreso y esperanza de vida. Se buscó superar los viejos métodos unidimensionales y parciales, que
sobre todo se sustentaban en indicadores económicos, en particular el ingreso y la línea de pobreza.
De esta manera se asume una concepción del desarrollo más ambiciosa y humana, donde “El objetivo
del desarrollo es crear un ambiente que permita a las personas disfrutar de vidas largas, saludables y
creativas”, en palabras de Mahbub ul Haq, el creador del primer Informe sobre el Desarrollo Huma-
no (Haq, 2016). Es por ello que este índice nos servirá aquí servirá de guía para evaluar el progreso
social, más que el crecimiento.

Técnicamente, el IDH se define así:

El IDH es una medida que sintetiza los logros de un país o región en tres aspectos
básicos del desarrollo humano: i) una vida larga y saludable, medida por la espe-
ranza de vida al nacer (Índice de Salud [IS]); ii) educación, medida por los años
promedio de educación para adultos y los años esperados de escolarización (Índice
de Educación [IE]); iii) un nivel de vida digno, medida por el Ingreso Nacional
Bruto (INB) per cápita en dólares ppc (Índice de Ingreso [II]). (Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo, 2015, p. 20).

El estado de Guanajuato, dentro del contexto nacional, se ubicó en el año 2012 el lugar núme-
ro 27 entre las entidades federativas, con un IDH de 0.720, muy por abajo del promedio nacional de
0.746. Es una situación altamente contrastante si se considera que la entidad generó el 4.15% del PIB
nacional en 2014, lo que la colocó en el séptimo lugar nacional entre las más productivas. Además,
su crecimiento anual de 6.63% entre 2013 y 2014, la ubicó en el tercer lugar nacional. Recientemen-
te, el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez Sánchez, declaró que
“En Guanajuato, el crecimiento a la economía es superior al 7% en los últimos años. Si la economía
nacional creciera como el estado de Guanajuato, México sería el país que más crecería en el mundo.”

CAPÍTULO Iii 201


(Fiorenza, 2016).

Este crecimiento, impulsado por la industria de las armadoras automotrices, la posición geo-
gráfica, las buenas comunicaciones -aunque con crecientes problemas de saturación-; la mano de obra
abundante, barata y sin organización gremial; los estímulos fiscales y de otro tipo de facilidades, entre
otros factores, han estimulado este crecimiento. Pero es sólo eso: crecimiento económico simple, sin
mecanismos redistributivos como la mejora salarial o las economías de escala. El desarrollo social y
humano está lejos de esos niveles de mejora.

Los seis municipios seleccionados son los más poblados de la entidad, pero también son los
que concentran la producción y la calidad de vida, así como la participación ciudadana en asociacio-
nes civiles, lo que puede reflejar una relación directa entre los indicadores económicos con los polí-
ticos, una interesante hipótesis que buscaremos confirmar con la información estadística disponible.

Tabla 2. Municipios de Guanajuato según el Índice de Desarrollo Humano, 2000-2010

Clasifica-
ción Valor Valor
Clasificación según el Valor del del
Municipio
según el IDH IDH nacio- del Nivel IDH IDH Nivel
nacional Valor del IDH nal IDH de DH 2010 2010 de DH
2000 2000 2005 2005 2005 MT1 NM2 2010

1 Celaya 101   0.8221   107 0.8618 Alto 0.8654 0.7648 Muy alto

2 León 58   0.8338   135 0.8562 Alto 0.8611 0.7481 Muy alto

3 Moroleón 186   0.8054   186 0.8459 Alto 0.8723 0.7217 Muy alto

4 Guanajuato 212   0.8024   237 0.8372 Alto 0.8665 0.7738 Muy alto

5 Irapuato 215   0.8014   269 0.8334 Alto 0.8548 0.7437 Muy alto

6 Salamanca 303   0.7914   280 0.8310 Alto 0.8560 0.7409 Muy alto
San Fco. del
7 Rincón 343   0.7868   296 0.8289 Alto 0.8392 0.6867 Alto

8 Uriangato 395   0.7814   432 0.8147 Alto 0.8540 0.6962 Alto

9 Villagrán 519   0.7701   436 0.8145 Alto 0.8353 0.7068 Muy alto

10 Acámbaro 714   0.7553   449 0.8130 Alto 0.8384 0.6890 Alto

11 Cortazar 460   0.7757   552 0.8055 Alto 0.8360 0.6975 Muy alto
Purísima del
12 Rincón 534   0.7692   581 0.8022 Alto 0.8326 0.6568 Alto

13 Salvatierra 773   0.7510   657 0.7958 Medio 0.8277 0.6701 Alto


San José Iturbi-
14 de 752   0.7528   681 0.7936 Medio 0.8281 0.6989 Muy alto

CAPÍTULO Iii 202


Jaral del Pro-
15 greso 608   0.7634   768 0.7879 Medio 0.8379 0.6974 Muy alto

16 Silao 674   0.7573   812 0.7846 Medio 0.8127 0.6678 Alto

17 Tarandacuao 703   0.7556   844 0.7826 Medio 0.8064 0.6681 Alto


Apaseo el Gran-
18 de 869   0.7436   889 0.7787 Medio 0.8215 0.6812 Alto
Valle de San-
19 tiago 780   0.7503   939 0.7752 Medio 0.8241 0.6617 Alto
San Miguel de
20 Allende 809   0.7483   1085 0.7670 Medio 0.8121 0.6686 Alto

21 Abasolo 1093   0.7252   1093 0.7665 Medio 0.7999 0.6298 Medio

22 Coroneo 1011   0.7312   1132 0.7635 Medio 0.7954 0.6419 Medio

23 Pénjamo 1022   0.7308   1138 0.7632 Medio 0.7996 0.6516 Alto

24 Cuerámaro 917   0.7387   1158 0.7622 Medio 0.7894 0.6556 Alto

25 Pueblo Nuevo 1087   0.7256   1166 0.7618 Medio 0.8075 0.6564 Alto

26 Huanímaro 1141   0.7207   1195 0.7590 Medio 0.8106 0.6536 Alto

27 Apaseo el Alto 786   0.7500   1200 0.7587 Medio 0.8065 0.6602 Alto

28 Romita 1254   0.7120   1234 0.7567 Medio 0.7987 0.6329 Medio

29 Manuel Doblado 1000   0.7318   1260 0.7551 Medio 0.7913 0.6202 Medio
Dolores Hidalgo
30 CIN 905   0.7398   1305 0.7527 Medio 0.8046 0.6386 Medio

31 Yuriria 937   0.7372   1358 0.7497 Medio 0.8214 0.6696 Alto


Santa Cruz de
32 Juventino Rosas 1002   0.7317   1455 0.7434 Medio 0.8003 0.6401 Medio

33 Comonfort 922   0.7383   1457 0.7433 Medio 0.8116 0.6693 Alto

34 Tarimoro 1060   0.7280   1465 0.7430 Medio 0.8033 0.6450 Alto


San Luis de la
35 Paz 1025   0.7307   1487 0.7418 Medio 0.7953 0.6504 Alto
Santiago Mara-
36 vatío 1225   0.7142   1530 0.7386 Medio 0.7965 0.6643 Alto

37 San Felipe 1311   0.7070   1678 0.7273 Medio 0.7756 0.6098 Medio

38 Ocampo 1312   0.7070   1724 0.7240 Medio 0.7828 0.6070 Medio

39 Victoria 1829   0.6591   1742 0.7221 Medio 0.7513 0.6135 Medio

40 Doctor Mora 1571   0.6849   1761 0.7206 Medio 0.7867 0.6399 Medio

41 Jerécuaro 1644   0.6781   1807 0.7153 Medio 0.7733 0.6215 Medio

42 Santa Catarina 2139   0.6119   1937 0.7033 Medio 0.7776 0.6212 Medio
San Diego de la
43 Unión 1543   0.6881   1962 0.6996 Medio 0.7654 0.5969 Medio

44 Atarjea 2170   0.6048   2037 0.6908 Medio 0.7400 0.5875 Bajo

45 Tierra Blanca 2111   0.6185   2097 0.6818 Medio 0.7661 0.6329 Bajo

46 Xichú 1985   0.6402   2167 0.6726 Medio 0.7544 0.5819 Bajo


1 Media tradicional
2 Nueva medida
Datos ordenados de mayor a menor IDH 2010 NM

CAPÍTULO Iii 203


La tabla anterior muestra la evolución del IDH entre el año 2000 y el 2010 de los
municipios de la entidad. Cinco de nuestros seis municipios se ubican entre los de más
alto IDH, con la notable excepción de Silao, una municipalidad que ha experimentado un
crecimiento espectacular en sus actividades económicas en el sector secundario y terciario,
pero que aún posee una agricultura vigorosa. Los cinco primeros incrementaron su IDH de
tal manera que transitaron de la calidad “alta” a la “muy alta”. Silao transitó de la calidad
“media” a la “alta”.

Gráfica 2. Municipios en estudio según el Índice de Desarrollo Humano, 2000-2010

Las tres primeras barras de la gráfica anterior son comparables, ya que exhiben el IDH
calculado con base en la medida tradicional, mientras que la cuarta barra corresponde a la nueva
medida mejorada que el PNUD comenzó a aplicar a partir del 2010.

CAPÍTULO Iii 204


Tabla 3. Municipios en estudio según el Índice de Desarrollo Humano, 2000-2010

Municipio IDH 2000 IDH 2005 IDH 2010 MT IDH 2010 NM


1 Guanajuato 0.8024 0.8372 0.8665 0.7738
2 Celaya 0.8221 0.8618 0.8654 0.7648
4 León 0.8338 0.8562 0.8611 0.7481
5 Salamanca 0.7914 0.831 0.856 0.7409
6 Irapuato 0.8014 0.8334 0.8548 0.7437
7 Silao 0.7573 0.7846 0.8127 0.6678

Gráfica 3. Incrementos relativos en el IDH en los municipios en estudio, 2000-2010

El municipio de Salamanca fue el que registró un mayor incremento relativo de su


IDH en la última década del siglo XX, al acumular un 8.2%. Le siguió Guanajuato con
un 8.0%, Silao con 7.3%, Irapuato con 6.7%, Celaya con 5.3% y León con 3.3%. Ello a
pesar de que en cuanto a generación de PIB, este último municipio ocupa el primer lugar
en su generación, y el que evidencia mayor índice de crecimiento. Incluso se ubica como
el segundo municipio del país que más generó riqueza en 2005. 8

Otra medida muy útil para evaluar el desarrollo social en su vertiente de la desigual

8
“Anexo: Municipios de México por PIB”. https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Municipios_de_M%C3%A9xi-
co_por_PIB Consultado el 12 de abril de 2016.

CAPÍTULO Iii 205


distribución del ingreso es el índice de Gini, que pone en evidencia los desequilibrios en
el crecimiento sin redistribución e inclusión a los beneficios de la generación de riqueza.
Para ubicarnos en el contexto estatal, ofrecemos la siguiente gráfica desplegada por mu-
nicipio.

Gráfica 4. Índice de Desarrollo Humano e Índice de Gini por municipio

Fuente: (PNUD, 2008)

Federación, estado y municipios en competencia o colaboración

Las relaciones entre los tres órdenes de gobierno que integran el eje del Estado mexica-
no no han sido simples desde tiempos históricos. La definición del modelo federal en la consti-
tución fundacional de 1824 respondió en gran medida a las presiones de los intereses regionales
y locales, que buscaban el reconocimiento de sus autonomías, construidas gracias a las enormes
distancias, las escasas comunicaciones y la débil y lejana presencia de un gobierno central, ya

CAPÍTULO Iii 206


fuese el colonial español o el republicano asentado en la ciudad de México.

El federalismo abona a la calidad de la democracia si es capaz de distribuir las fuerzas


económicas y políticas de una nación al desarrollo de sus componentes regionales, sus enti-
dades federadas. Este modelo político ha evolucionado desde su original concepción nortea-
mericana como “federalismo dual”, que asume las competencias de cada orden de gobierno
como vías separadas, aunque complementarias, hasta la actual práctica de un “federalismo
cooperativo” (Armenta López, 2010, pp. 173-187), que se caracteriza por la solidaridad entre
sus componentes regionales y la priorización del desarrollo armonizado y homologado entre
los estados y regiones.

Por otra parte, el municipalismo que, contrario al federalismo de inspiración nortea-


mericana, se desprende de la tradición hispánica de autogobierno medieval que finalmente
fue combatida y derrotada por el poder monárquico centralizador de Carlos I en el siglo XVI.
Fue la constitución de Cádiz de 1812 la que retomó y formalizó este formato de gobierno
parroquial en poblaciones con más de mil habitantes. El espíritu municipalista se mantuvo
vivo en las comunidades y regiones de la península ibérica, y se reivindicó la necesidad de
mantener un gobierno local lo más cercano a la ciudadanía. Hoy día existen en España 8 mil
122 municipalidades para alrededor de 50 millones de habitantes, y se desarrolla un intenso
debate sobre la conveniencia de ese número tan elevado en un contexto en el que las regiones
rurales se están despoblando.9

México cuenta con 2,457 municipios ‑y 16 delegaciones‑ distribuidos muy desigual-


mente entre las 32 entidades, desde Oaxaca con 570 hasta Baja California con cinco. Guanajua-
to con 46 puede considerarse una entidad con un número que facilita el desarrollo y profesio-
nalización de los cuerpos administrativos locales, lo que suele ser una importante debilidad en
casos como Tlaxcala, Oaxaca, Puebla, Chiapas, el Estado de México, Veracruz o Michoacán.
En ellos existen municipios con muy escasa población y una escueta extensión territorial, lo que
dificulta que ese orden de gobierno pueda satisfacer adecuadamente los servicios básicos que
ordena el artículo 115 constitucional y las leyes orgánicas municipales.

Las seis municipalidades aquí analizadas cuentan con población abundante, un te-
rritorio medianamente extenso y un capital humano que permite el desarrollo de las com-
petencias políticas y administrativas suficientes para sostener una administración municipal
profesionalizada.

9
Consultado el 15 de mayo de 2016 en: http://www.elconfidencial.com/economia/2013-01-03/el-numero-de-mu-
nicipios-sigue-creciendo-en-pleno-debate-sobre-su-reduccion_245173/

CAPÍTULO Iii 207


Tabla 4. Población total de los municipios en estudio 2015 (estimación)

Municipio Poblacion total % total estatal


TOTAL ESTADO 5,853,677
Celaya 494,304 8.4%
Guanajuato 184,239 3.1%
Irapuato 574,344 9.8%
León 1,578,626 27.0%
Salamanca 273,271 4.7%
Silao 189,567 3.2%
total 6 mpios. 3,294,351 56.3%

Fuente: INEGI, Encuesta intercensal 2015.

Poco más de la mitad de la población del estado habita en estos municipios, lo que con-
trasta con las entidades vecinas y con otras más lejanas, fuertemente centralizadas en su capital
estatal. Eso impide un juego adecuado y plural entre sus elites regionales y locales, que permita
el enriquecimiento de los intereses de los conjuntos sociales, la variedad en las perspectivas
locales, y facilita un desarrollo regional más equilibrado. Por supuesto, no se trata de una dis-
tribución territorial ideal, pero sin duda califica a Guanajuato como entidad descentralizada.

Por esta razón, los seis municipios y sus diferentes administraciones locales son capaces
de emprender procesos de negociación con los poderes estatales y federales, e incluso sostener
diferencias sobre políticas concretas como las transferencias financieras -las participaciones-,
proyectos de impacto regional, alcance de programas federales y estatales sobre la municipa-
lidad, la concurrencia en servicios públicos como la seguridad pública -la polémica alrededor
del mando policial único-, la educación, la salud pública, el fomento económico y el cuidado
del ambiente. Todos ellos temas alrededor de los cuales se plantean posturas diferenciadas por
parte de cada ámbito de gobierno, con resultados en ocasiones favorables para el municipio.

Sin embargo, los ayuntamientos, al constituirse orgánicamente como cuerpos colegiados


pluripartidistas enfrentan sus propios retos internos, que con frecuencia se traducen en incapa-
cidad de construir acuerdos, inmovilidad institucional, conflictos inter e intra partidistas, poca
coordinación y un alejamiento de la ciudadanía, que ésta interpreta como una expresión tangi-
ble de usos corruptos u opacos en el ejercicio del poder local. Muchas decisiones de los ediles
son confrontadas por sectores de la comunidad local o por los rivales partidistas, y se tuercen o
exageran los presuntos móviles: saqueo del erario, abuso de poder, uso de información privile-
giada, nepotismo, complicidades y demás trasgresiones a la ética del servicio público. La caída

CAPÍTULO Iii 208


en la confianza del ciudadano común mexicano hacia sus instituciones y hacia sus semejantes
se ha documentado extensamente (INE-Colmex, 2015, pp. 125-148). Según la Encuesta sobre
Cultura Política y Prácticas Ciudadanas del 2012,10 sólo 30% de los encuestados manifestó
tener confianza hacia otras personas. En la encuesta para el Informe País (INE-Colmex, 2015,
pp. 125-126), que aplicó una sobrerrepresentación a diez entidades, entre ellas Guanajuato, la
cifra reportada es del 28% a nivel nacional. En Guanajuato fue del 18%, significativamente
baja.

Los encuestados del Informe país confían más en el gobierno federal (36%) que en el
gobierno de su estado y municipio (30%) (INE-Colmex, 2015, p. 128). En Guanajuato un 35%
manifestó confiar en su gobierno municipal, un 31% en el gobierno estatal y un 30% en el go-
bierno federal, lo que va en contracorriente de los que sucede a nivel nacional. Una posible ex-
plicación es que la maduración de las administraciones locales y la alternancia política frecuen-
te11 ha facilitado una interacción mayor -positiva o negativa- entre la ciudadanía y su alcaldía.

• Gustavo Ferrari (Ferrari Wolfenson, 2016) opina que las debilidades de los muni-
cipios mexicanos consisten en:Dificultad de la organización municipal para consti-
tuirse en agente activo de la promoción del desarrollo económico-social en su área
de influencia.

• Escasa capacidad manifiesta en el orden local de proporcionar servicios básicos a


la mayoría de la población, tales como oportunidades de empleo, salud, vivienda,
educación, transporte e incluso agua potable y saneamiento.

• Ausencia de información y capacidad técnica para hacer viable la implementación y


articulación de la diversidad de programas federales de forma tal que sus beneficios
lleguen efectivamente a quienes los necesiten.

• Creciente necesidad de financiamiento y correlativa falta de capacidad para acceder


a los mismos, tanto por las condiciones impuestas por los organismos internacionales
como por la escasa capacidad técnica de los municipios para elaborar los proyectos.

En el caso de los seis municipios en estudio, sólo la última debilidad se encuentra pre-
sente, ya que la creciente autonomía local para ejercer recursos, y el crecimiento espectacular
de las transferencias del gobierno federal hacia los locales entre el año 2000 y el 2014 debilitó

10
Consultada el 10 de mayo de 2016 en: http://www.encup.gob.mx/
11
Los 46 municipios han experimentado en sus últimas 13 administraciones al menos en una ocasión una alter-
nancia partidista. Pero abundan los casos de seis y siete alternancias. Datos propios.

CAPÍTULO Iii 209


las capacidades de recaudación tanto del gobierno estatal como de los municipales. El impues-
to predial continúa siendo la fuente más importante de recursos propios, pero con problemas
persistentes en los controles catastrales y de regularización de predios, lo que provoca que los
padrones territoriales y los avalúos nunca estén actualizados. La renta petrolera debilitó las
capacidades de recaudación, como nos lo narra Héctor Aguilar Camín en un artículo reciente:

La fiesta petrolera de López Portillo palidece frente en valor frente a la de los


primeros 14 años de la democracia mexicana. Entre 2000 y 2014 el alto precio
del petróleo trajo a las arcas mexicanas una riqueza equivalente a 1,058,635
billones de dólares (un billón igual a un millón de millones; dólares de 2014).
Es difícil incluso pronunciar la cifra: un millón de millones de dólares más
58 mil 365 millones d dólares, casi siete veces el costo del plan Marshall que
financió la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra.- Ese
flujo de dinero explica en mucho la expansión del gasto público federal de
los años de la democracia y el enorme traslado de recursos a los estados y los
municipios a partir de 1997. […]

Dispendios del falso federalismo. Nadie puede alegar en contra de que esta-
dos y municipios reciban cada vez más recursos de la federación, especial-
mente si los rige, como los rige, desde 1978, un pacto de coordinación fiscal
mediante el cual los estados cedieron a la federación casi todas sus facultades
de cobrar impuestos. […] Estados y municipios dejaron de cobrar impuestos.
A la fecha su porcentaje de ingresos propios es sólo de 16%. […]

[…] entre el año 2000 y 2014 los estados y municipios recibieron transfe-
rencias por unos 355 mil millones de dólares de recursos federales, casi tres
veces el monto de referido plan Marshall.- Con esos recursos federales, cuyo
gasto aprueban los Congresos locales, vimos sucederse en los estados catas-
tróficas historias de endeudamiento y corrupción. (Aguilar Camín, 2016, pp.
21-22)

En el caso de Guanajuato, la entidad ha sido bien administrada desde tiempos lejanos -al
menos desde la administración de Manuel M. Moreno (1957-1963), y la deuda pública fue bajan-
do su peso relativo, hasta que en la actualidad representó casi 7 mil millones de pesos en 2015; una
deuda por habitante de 1,192.10 pesos, lo que la colocó en el lugar 28 en deuda/habitante. Muy
lejos de los 14,946.10 pesos en Quintana Roo, la más endeudada en términos relativos, aunque
la Ciudad de México tenía la deuda más abultada: 71,083.60 pesos y casi 8 mil por habitante.12

12
Consultado el 12 de mayo de 2016 en: http://www.mexicomaxico.org/Voto/DeudaEstatal.htm

CAPÍTULO Iii 210


Donde se presentan los problemas financieros es en el nivel municipal. León es el quinto
municipio más endeudado del país, con 1,405 millones de pesos.13 Son datos de la Secretaría de
Hacienda de 2014. Para el año 2015 el Instituto Mexicano de la Competitividad, en su reporte
sobre la deuda subnacional, colocaba a León en el cuarto sitial (IMCO, 2015).

Según otra fuente (Zavala Procell, 2013), la situación de las deudas municipales en 2013
era la siguiente (procesamiento propio):

Tabla 5. Deudas públicas municipales, 2013

Municipio Población 2015 Deuda municipal 2013 Deuda por habitante


Celaya 494,304 $ 29,906,014.72 $ 60.50
Guanajuato 184,239 $ 39,400,027.56 $ 213.85
Irapuato 574,344 300,223,953.59 $ 522.72
León 1,578,626 $ 226,994,716.00 $ 143.79
Salamanca 273,271 $ 30,235,400.00 $ 110.64
Silao 189,567 $ 62,226,840.00 $ 328.26

El tema de la deuda pública ha sido el factor que ha generados más fricciones entre
las administraciones municipales y la estatal. En cada cambio de administración,14 en par-
ticular si hay alternancia, la gestión entrante se queja de que la saliente dejó la tesorería
sin recursos suficientes para cubrir incluso los aguinaldos de los trabajadores municipales,
y solicitan al gobierno estatal un adelanto de sus participaciones del año siguiente. Esto
provoca un tropezón inicial en las relaciones intergubernamentales, y forma parte del con-
cierto de contrariedades que dificultan un mejoramiento de la institucionalidad municipal.
A esto se añaden los cambios políticos; por ejemplo, en el 2015 hubo alternancia partidista
en 33 de los 46 municipios, y los partidos políticos más votados redujeron su participación,
en beneficio de los menos votados o más recientes. El PAN recuperó León, pero no ha sa-
bido mejorar sustancialmente su relación con el gobierno estatal panista, y las fricciones se
mantienen latentes. Todo este panorama representa un reto considerable para avanzar en la
construcción de una relación más madura y profesional entre las élites políticas locales, así
como con los actores sociales más destacados por su participación en el campo económico,
político y social.
13
Consultado el 12 de mayo de 2016 en: http://www.forbes.com.mx/20-municipios-de-825-concentran-46-de-la-
deuda/
14
10 de octubre del año de elecciones: 2006, 2009, 2012, 2015

CAPÍTULO Iii 211


Conclusiones

El desarrollo desigual de los municipios de Guanajuato se confirma en los seis casos


bajo análisis. Aunque se trata de las demarcaciones con mayor actividad económica y que
muestran indicadores que los colocan entre los que más servicios e infraestructura concentran,
no han sabido desarrollar un esquema de redistribución de la riqueza generada entre las clases
medias y populares, sino que mantienen la arcaica concentración del ingreso, propia del capi-
talismo monopólico de la primera mitad del siglo XX, pero que en el mundo desarrollado pudo
ser superada en la segunda mitad mediante la intervención sensata y democrática de los estados
y el sector público. En el caso de los Estados Unidos y Europa occidental y nórdica, la colabora-
ción política entre los niveles de gobierno nacional y subnacionales permitió definir estrategias
redistributivas mediante la protección laboral y social, las políticas impositivas progresivas y
proporcionales, la expansión de los servicios públicos, la defensa de los consumidores, el con-
servacionismo ambiental y la sustentabilidad, el solidarismo social -como la filantropía, el fair
trade, etcétera- y el fortalecimiento de la cultura política y la participación ciudadana.

En Guanajuato se crece rápido, pero sin una política paralela que palíe los peores efectos
de ese crecimiento inducido y apresurado, que ha privilegiado la atracción del gran capital tras-
nacional, pero ha desairado al capital local y de mediano y pequeño alcance. Los tres órdenes de
gobierno han colaborado en este sentido, pero siempre en competencia política y partidista, que
con frecuencia se refleja en desencuentros que entorpecen el desarrollo social de sus comuni-
dades. La inmadurez de la clase política guanajuatense es menos profunda que la que se puede
encontrar en otras entidades, pero alcanza a afectar las relaciones intergubernamentales, incluso
entre administraciones surgidas del mismo partido político, tanto en la dimensión horizontal
-gestiones coetáneas- como verticales ‑gestiones sucesivas-. Es descontrol de la deuda pública
es un ejemplo de la falta de colaboración y de visión entre los órdenes de gobierno y el pesado
desequilibrio en la asignación de los recursos fiscales entre los mismos.

Desde hace cinco lustros se han introducido cambios en las relaciones entre los órdenes
de gobierno y los actores asociados al poder político y económico en el ámbito regional y mu-
nicipal de Guanajuato, que han repercutido en una ampliación de las capacidades para incidir
en las decisiones públicas, que antes eran acaparadas por el gobierno federal. Los gobiernos
subnacionales han incrementado su potencial para intervenir en políticas de desarrollo local.

Hay grandes pendientes en la construcción de mejores formas de colaboración y de una


nueva percepción de la función pública en la clase política nacional y local. Los alcances de la
política deben llegar hasta la construcción de un nuevo corte de ciudadanía, que acompañe y

CAPÍTULO Iii 212


fiscalice la actuación de los gobernantes y representantes, y que demanden el acompañamiento
del crecimiento económico -siempre deseable- con el desarrollo humano y social.

Los actores y factores reales de poder político y económico regionales han cobrado un
protagonismo desconocido en el periodo de la hegemonía monopartidista (1929-2000). Jugaron
un papel trascendente en la transición política y económica del país, y hoy lo despliegan de
manera bastante autónoma en los espacios regionales.

El multipartidismo y la alternancia en los tres ámbitos de gobierno han fortalecido las


capacidades de negociación por parte de las élites locales con las estatales y nacionales. Los
espacios de representación política en el nivel municipal –ayuntamientos- y estatal –congreso
local- han ampliado su protagonismo y sus alcances de decisión, en contraste con su papel testi-
monial, casi ornamental, al que los arrinconó el poder ejecutivo federal y su equivalente estatal.

CAPÍTULO Iii 213


Obra citada

Colmenares, F. (2011). “Petróleo y crecimiento económico en México, 1938-2006”. Econo-


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CAPÍTULO Iii 215


La responsabilidad ambiental. Su configuración
en la legislación de la materia en el estado de
San Luis Potosí

Héctor Omar Turrubiates Flores15

Marco Iván Vargas Cuéllar16

Sergio Arcos Moreno17

Resumen: Con base a la reforma del artículo 4° Constitucional publicada en el Diario Oficial
de la Federación el 8 de agosto de 2012 en la cual se reforma párrafo quinto -y se adiciona un
párrafo sexto- estableciendo responsabilidad a aquél que provoque daño y deterioro ambien-
tal en términos de la Ley, siendo esta la Ley de Responsabilidad ambiental.
Este ordenamiento tiene por objeto la protección, la preservación y restauración del ambiente
y el equilibrio ecológico, para garantizar los derechos humanos a un medio ambiente sano
para el desarrollo y bienestar de toda persona, y a la responsabilidad generada por el daño y el
deterioro ambiental. Para ello define los conceptos, tipifica los criterios tanto subjetivos como
objetivos para la configuración de la responsabilidad así como el grado de participación.
La Ley Federal de responsabilidad ambiental trae consigo una serie de adecuaciones en
cuando a su cumplimiento en las diversas instancias e instituciones. Da por sentado la
necesidad de establecimiento de tribunales especiales en materia ambiental para su ob-
servación y cumplimiento así como la capacitación y la formación de juristas con bagaje
especializado en estas incipientes ramas del derecho administrativo. Más allá de comentar
estas urgentes adecuaciones, mediante un análisis descriptivo de la normativa vigente que
en materia ambiental y/o regulatoria de la actividad humana frente a su entorno vigente en
y del Estado de San Luis Potosí, buscamos dar a conocer cómo el marco legal justamente
ha realizado los cambios necesarios para la homologación de la figura de la responsabili-

15
Profesor investigador del Programa Educativo de Licenciado en Derecho.Unidad Académica Multidisciplinaria
Zona Huasteca de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Email: hot@uaslp.mx
16
Profesor investigador del PE de Licenciado Gestión y Políticas Públicas. UAMZH-UASLP.
Email: marco.vargas@uaslp.mx
17
Profesor investigador del Programa Educativo de Contador Público. UAMZH-UASLP. Email: sarcos@uaslp.mx

CAPÍTULO Iii 216


dad ambiental dentro de su demarcación. Para ello es necesario, conocer sobre la postura
de los legisladores respecto al tema, conocer de las instituciones responsables dela gestión
ambiental de la administración estatal potosina, la agenda formulada para tal fin que dicho
sea y en comparación con el marco regulatorio ambiental de otras entidades federativas, la
potosina, presenta un retraso sensible respecto al grado de concordancia con la legislación
federal.

Palabras clave: Gobierno, Medio Ambiente, Legislación Ambiental

Summary: Based on the reform of article 4 of the Constitution published in the Diario Ofi-
cial de la Federación on August 8, 2012 in which reform fifth paragraph (and sixth) is added,
establishing responsibility to that which causes damage and environmental degradation in
terms of the Act, being the The Federal Environmental Liability Act.
This act aims at the protection, preservation and restoration of the environment and ecolog-
ical balance, to guarantee human rights to a healthy development and well-being of every
person environment and liability generated by the damage and environmental degradation.
To achieve this, the law defines the concepts, it typifies both subjective and objective criteria
for setting the responsibility and the extent of participation.
The Federal Environmental Liability Act brings a number of adjustments to time to ful-
fillment in the various bodies and institutions. This Act assumes the need for estab-
lishment of special courts in environmental matters for observation and enforcement as
well as training and specialized training of legal background in these emerging fields of
administrative law. Beyond these urgent adjustments to comment, through a descriptive
than on environmental and / or human regulatory activity against your current environ-
ment and the state of San Luis Potosi analysis of current legislation, we seek to show how
the legal framework has just made the necessary changes to the approval of the figure of
environmental responsibility within their area. For this it is necessary to know about the
position of legislators on the issue, knowing of the institutions responsible for environ-
mental management of state administration of San Luis Potosí. The agenda formulated
for that purpose and that this is compared with the environmental regulatory framework
of other states, the potosina, presents a considerable delay on the degree of conformity
with federal law.

Keywords: Government, Environment, Environmental law

A consecuencia de los diversos tratados internacionales que en materia de regula-


ción ecológica y/o ambiental que han surgido en los últimos años y que han sido signados
por nuestra Nación, el marco normativo que en materia ambiental existe en nuestro país,
así como en las entidades federativas, una urgente necesidad de adecuaciones, reformas e
incluso, creación de ordenamientos orientados a cumplir estas disposiciones y mecanismos
internacionales.

CAPÍTULO Iii 217


Es el caso de la incipiente Ley de Responsabilidad ambiental cuya promulgación se da
en el año de 2013 y que al mes de julio de 2015, debería haberse conformado la jurisdicción,
que en razón del territorio es federal, especializada en materia ambiental.

Es así que mediante comunicado de número 51 de fecha 25 de septiembre de 2015 el


consejero de la Judicatura Federal J. Guadalupe Tafoya Hernández, infiere que “la sociedad
puede estar segura de que los juzgadores federales están perfectamente capacitados para re-
solver las demandas que se promuevan contra personas, empresas o instituciones que dañen al
medio ambiente”.18

Sin embargo este “mensaje esperanzador” dista mucho de ser cercano a la realidad.
La propia Ley en mención requiere de una serie de implementaciones tanto legales como ins-
titucionales para su cabal cumplimiento. El término ambiental requiere verse desde diversas
perspectivas, no solamente juristas, que permitan al juzgador, garantizar con su determinación
el acceso a una justicia ambiental directamente proporcional al daño provocado.

A su vez, esta figura legal es una nueva especie de responsabilidad que no figura entre
las ya conocidas, es decir, no es responsabilidad penal o civil, generando cierta incertidumbre
al no haber la suficiente transparencia así como la infraestructura especializada para la imple-
mentación del ordenamiento.

La observancia de la ley se complejiza, cuando no existe una armonización entre el or-


den federal y el local, caso específico del estado de San Luis Potosí, cuya legislación en materia
ambiental presenta una grave descontextualización respecto a la jurisdicción ambiental federal
y más aún, con la normativa internacional.

El presente documento se desarrolla desde una postura reflexiva sobre textos de espe-
cialistas sobre la construcción del paradigma ecológico en las ciencias sociales. La ciencia del
Derecho es compleja y requiere de constante actualización para obedecer a la vorágine trans-
formación de las relaciones humanas y la intensamente compleja dinámica social que busca
regular.

Se desarrolla un estudio analítico no solamente de la multicitada ley de responsabilidad

18
Consejo de la Judicatura Federal. Comunicado de prensa. Consultado al 26 de junio de 2016 en http://www.cjf.
gob.mx/documentos/Comunicados%20Prensa/docsComunicadosPrensa/2015/comunicado51.pdf

CAPÍTULO Iii 218


ambiental sino también del marco regulador de la actividad humana en relación con el ambiente
y su ecosistema, tanto de orden federal como estatal, ya que se buscar dar a conocer cuales con
las circunstancias que rodean a la vigencia y aplicación de la normativa. También la lectura
crítica de artículos y bibliografía sobre tópicos legales pero sobretodo, de regulación ecológica,
ayudan a desbrozar el objeto de estudio.

Se estructura el presente, en cuatro principales contenidos: se parte de algunos comen-


tarios respecto a algunos términos que ayudan a conocer lo que los eruditos nombran “comple-
jidad ambiental” para ayudar a establecer una base conceptual que ayude a una reconstrucción
de conceptos y su reflexión.

Posterior a ello y en este mismo apartado, buscamos recapitular sobre ciertos autores
buscando plantear y generar la discusión en términos del hito por el cual, surge la “preocupa-
ción” ambiental en los diversos sectores de la población, pero principalmente, que llamaron la
atención de las agendas gubernamentales.

Un tercer bloque lo constituye los comentarios que se vierten sobre las circunstacnias
que rodean a la aplicación y observancia de la denominada Ley Federal de Responsabilidad
Ambiental, cuya jurisdicción en razón del territorio, como su nombre lo dice, es federal, pero
como en mucho de los casos, los marcos normativos de las entidades federativas, adaptan o
adecúan éstos a efecto de una armonización con el marco legal federal.

Por último se da a conocer la regulación existente en materia de equilibrio ecológico


en el estado de San Luis Potosí así como las instituciones encargadas de la gestión ambiental
planteando el cómo esta legislación positiva potosina contempla las reformas constitucio-
nales del año 2012 para su observancia y cumplimiento por parte de los habitantes de ésta
entidad. En la región huasteca y concretamente en Cd. Valles, S.L.P., que es donde radica la
Unidad Académica Multidisciplinaria Zona Huasteca de la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí (UAMZH-UASLP) que donde se observa la permanencia de ciertas problemáti-
cas ecológicas derivadas de actividades agrícolas de gran arraigo como lo es el monocultivo
de la caña de azúcar así como un importante incremento en la generación y establecimiento
de empresas prestadoras de servicios turísticos, que conllevan a un deterioro sensible y con-
tinuo que indudablemente, requieren ser regulados por las instituciones que correspondan
de acuerdo al ámbito de su jurisdicción y con base a la normativa administrativa en materia
ambiental que sea aplicable.

CAPÍTULO Iii 219


El hito ambiental en la historia contemporánea

Es por muchos conocido que el parteaguas histórico en cuanto a la protección ambiental lo


estableció la conformación del Programa de las naciones Unidas a través de la Declaración de las
Naciones Unidas por el Medio humano de Estocolmo, Suiza en 1972 y que el documento que dio
pie a que los reflectores de la opinión pública y de las instituciones giraran su atención a el tema am-
biental-ecológico lo fue el documento “The limits to Grow” elaborado por investigadores del MIT
encabezados por Dennis L Meadows, el cual en su tiempo fue considerado como alarmista pero que
tuvo una gran difusión a nivel internacional -creemos propiciado por el Club de Roma- pero propició
para los que nos consideramos ambientalistas beneficioso, ya que surge una preocupación generali-
zada internacionalmente por el estado de la sostenibilidad y disponibilidad riesgosa de los recursos
naturales a un periodo de 50 años.

Si la industrialización, la contaminación ambiental, la producción de alimentos y


el agotamiento de los recursos mantienen las tendencias actuales de crecimiento
de la población mundial, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en
el curso de los próximos cien años. El resultado más probable será un súbito e in-
controlable desdentó, tanto de la población como de la capacidad industrial. (Los
Límites del crecimiento, 1972)

En términos palpables, lo que se comprende es que con base a este informe, el bienestar
humano se verá menoscabado por la inevitable evolución sin intervención limitante al crecimiento
afectando su calidad de vida:

Si nuestro planeta es espacialmente limitado (y físicamente medido en 510 millones de km2)


podríamos aceptar, sin mayores dilaciones, la afirmación de que el crecimiento sobre éste sea finito;
que la explotación de sus recursos (alimentos y recursos no renovables) sea limitada; que se puede
producir una saturación de los sumideros que absorben elementos contaminantes, etc. Es decir, de
seguir nuestra tendencia al crecimiento nos enfrentaremos a una “situación crítica de la actual ci-
vilización”… La MIT sobre este punto, declaraba “el creciente número de habitantes acabará por
conducir a un nivel de vida inferior y a una problemática más compleja”. (Zapiain, 2011)

Se menciona que existió previamente a éste informe se suman la obra The Population Bomb
(1972) de Paul Ehrlich y con cierta anterioridad The Silent Sprint de Rachel Carlson (1962) y Our
Synthetic Environment (1962) y Ecologist and Revolutionary thought (1964) de Murray Bookchin

CAPÍTULO Iii 220


que creemos necesario considerar que el contexto social y político norteamericano en estos años de
postguerra, lo podríamos dividirlo por lo ocurrido posterior al término de la segunda guerra mundial
en 1945 y lo acontecido posterior a la guerra de Vietnam en 1975 que indudablemente por la can-
tidad de bajas y por su larga existencia (casi 20 años) se generaron ideas revolucionarias e incluso
anarquistas de una sociedad que criticaba duramente por las consecuencias en lo económico-social
el uso y gran consumo de la maquinaria militar.

Es durante la década de los años sesentas que surgen los primeros movimientos ecologistas,
propiciados por la emergencia económica, la difusión de las consecuencias y daños de las armas
químicas y principalmente por la depreciación del bienestar de la población y la violación flagrante
de los derechos humanos y los acuerdos de paz:

Este proceso es estimulado por la comprobación, cada vez más contundente, de


los efectos depredadores sobre los recursos naturales, la economía y el bienestar
de la población, del modelo industrial vigente no sólo en el mundo capitalista,
sino también en el socialista. Los primeros planteamientos que demarcan el ini-
cio de esta reflexión, que constituye una verdadera conciencia crítica de la propia
sociedad moderna, tanto de sus límites como de sus opciones, quedó plasmada
en las aportaciones iniciales de R. Carson y de Murray Bookchin en las obras
The Silent Sprint y Our synthetic Environment, publicadas ambas en 1962. Esta
reflexión inicial, que cubre toda la década de los sesenta y principalmente de los
setenta apunta hacia un paradigma ambiental en el que se establecen las bases
para la crítica misma de las instituciones de la modernidad. (Lezama, 2001, p.16)

Es también que durante esta década que surge un documento que consideramos importante
mencionar, ya que si bien no se orienta a la tutela ecologista, si soslaya consideraciones sine qua non
para el bienestar de la población. Estamos hablando de la Declaración sobre el Progreso y el Desa-
rrollo en lo Social aprobada en sesión plenaria de las Naciones Unidas en 1969. “El hecho de que la
problemática ambiental se explique a través de las relaciones o nexos que existen entre la sociedad
y la naturaleza, pone de manifiesto la importancia que tiene dentro de esa problemática la cuestión
del desarrollo” (Brañez, 2000, p. 32)

La relación entre amiente y desarrollo ha sido examinada en América Latina des-


de diversas perspectivas, pero con un énfasis especial desde el punto de vista del
“estilo de desarrollo” predominante en la región (Brañez, 2000)” (Sunkel y otros,
1980 p. 158) Estilo de desarrollo es, según Aníbal Pinto “La manera en que den-

CAPÍTULO Iii 221


tro de un determinado sistema se organizan y asignan los recursos humanos y ma-
teriales con objeto de resolver los interrogantes sobre qué, para quienes y cómo
producir los bienes y servicios” o, como dice Jorge Graciarena con un enfoque
más sociológico que económico, “la modalidad concreta y dinámica adoptada
por un sistema en un ámbito definido y en un momento histórico determinado
(Sunkel et al., en Brañez, 1980 p. 24)

El antropocentrismo en la determinación de la gravedad delos problemas ambientales ha lle-


vado al desarrollo de una cultura alejada de las circunstancias que los originan, así como los niveles
de consumismo que en modelo capitalista occidental ha permeado al interior de los países en vías de
desarrollo de Centro y Sudamérica. Si a esto le sumamos una difusión cada vez más intensa respecto
a la diversificación del marketing, esto es, que no solamente los medios masivos de comunicación
han desarrollado, sino hoy en día a través de las Tecnologías de la información y comunicación han
llevado a una percepción casi “virtual” de los problemas ecológicos. Es decir, las nuevas generacio-
nes observan estos problemas, los perciben a través de las redes sociales, pero no logran dimensio-
narlos respecto a su hogar, provocado a su vez, por una nula educación ambiental vinculante con su
entorno o bien, por la escasa formación cívica respecto a la cultura ecológica.

Tratar con los problemas ambientales exige en consecuencia, abrir los procesos
analíticos y de toma de decisiones a categorías más amplias de hechos u de acto-
res, que aquéllos que tradicionalmente legitimados. Por una parte, la vieja distin-
ción entre hechos duros y valores blandos está siendo reemplazada por un marco
“hechos blandos/valores duros”. Por otro lado la distinción entre expertos y no
expertos está perdiendo significación. De cierta forma, cuando nos enfrentamos
a un problema ambiental, todos los que ponen algo en juego son expertos des-
de puntos de vista diferentes y con respecto a diferentes aspectos del problema.
(Funtowicz y De Marchi, 2000, p. 73).

Se considera necesario que en el abordaje de la perspectiva ambiental respecto al estudio de


los problemas suscitados en la relación hombre-naturaleza, se parta de una reflexión profunda sobre
los términos utilizados ya que estos son abordados desde múltiples contextos: histórico, político,
social, cultural, económico, etc; así como por la trans, inter y multidiscilinariedad en el estudio de lo
ambiental genera campos de estudio emergentes y cada vez más complejos que requieren del sur-
gimiento de nuevos paradigmas, de nuevas perspectivas, configurándose la complejidad ambiental,
que Enrique Leff (Leff, 2000. p.1) establece como: “La complejidad ambiental es un proceso de

CAPÍTULO Iii 222


reconstrucción de identidades donde se hibrida lo material u lo simbólico; es el campo en el que se
gestan nuevos actores sociales que se movilizan para la apropiación de la naturaleza: es una nueva
cultura en la que se construyen nuevas visiones y se despliegan nuevas estrategias de producción
sustentable y democracia participativa”.

Esta complejidad orienta el desarrollo de nuevos saberes, requiere que en la re-construcción


de lo ambiental, se parta desde una apertura a una serie de prácticas, identidades, de saberes basados
no sólo en lo individual, sino en lo colectivo así como en la interdisciplinariedad del conocimiento
objetivo, pero a su vez, de la precepción de subjetividades presentes en la realidad social y humana
es decir, la construcción de un “nuevo” saber: el saber ambiental.

El saber ambiental nace de una nueva ética y una nueva epistemología, donde se funden co-
nocimientos, se proyectan valores y se internalizan saberes. Para aprender la complejidad ambiental
es necesario desaprender y de sujetarse de los conocimientos consabidos. El Saber ambiental es un
cuestionamientos sobre las condiciones ecológicas de la sustentabilidad y las bases sociales de la
democracia u a justicia; es una construcción y comunicación de saberes que pone en tela de juicio las
estrategias de poder y los efectos de dominación que se generan a través de las formas de detención,
apropiación y transmisión de conocimientos. (Leff, 2000, p. 2)

Es entonces que este saber sea adoptado por las nuevas generaciones, por los hoy profe-
sionistas que ocupan las diversos escenarios sociales y políticos si se desea que puedan construirse
escenarios de participación los suficientemente pertinentes y conducentes a atender los problemas
públicos y sociales vigentes, esos problemas que día con día son generados en la esfera delos co-
lectivo, en contextos urbanos como también rurles. No queremos asegurar que la incorporación de
estos saberes en la formación profesional constituya la panacea para la atención de las problemáticas
ambientales, pero si aseguramos que deben darse elementos lo suficientemente cercano, pertinente
y sobretodo, sensible para la comprensión de una emergencia ecológica global cada vez más grave.

El desarrollo de la política ambiental en México

Muchos de los países en vías de desarrollo y México no siendo la excepción, han conseguido
generar los espacios de concurrencia de instancias internacionales lo suficientemente válidas para
la adopción de los diversos tratados internacionales que en materia ambiental, deben observar la
formulación e implementación de sus políticas nacionales. Muchos de estos espacios son propicia-
dos por el desarrollo de normatividad y legislación especializada. No podemos asegurar que en la
elaboración de esta normatividad se ha incurrido en prácticas de “transpolar experiencias” en cuanto

CAPÍTULO Iii 223


a la redacción de las diversas propuestas de proyectos de leyes y normas que dan origen al proceso
legislativo, que a su vez, pude estar viciado por los diversos choques de los “bloques parlamenta-
rios” o “bancadas partidistas” o bien, por la “priorización” de la agenda legislativa orientada a la
atención mediática. Esto conlleva a un demérito de los problemas ambientales cuya naturaleza son
inminentemente públicos, lo que repercute y se suma a los otros tantos problemas derivados de las
diversas perspectivas en la formulación de la Política ambiental en México.

Hasta ahora, en México se han hecho avances conceptuales y sustantivos impor-


tantes para establecer una política ambiental apropiada. Sin embargo, el estado
del medio ambiente en el país no es satisfactorio La hipótesis que se podría for-
mular, en consecuencia, sería que la aplicación de la política ambiental presenta
graves deficiencias…

En general no existe una información completa u confiable sobre el estado del


medio ambiente en México. Lo que existe es una información sobre hechos in-
quietantes, cuya agregación permite formarse una visión de conjunto sobre la
materia…

Los problemas coyunturales de la economía… han seguido determinando que se


privilegien políticas de corto plazo, que enfatizan la importancia de la recupera-
ción económica, con medidas qEsue a veces entran en conflicto con las políticas
de largo plazo y la idea de desarrollo sostenible… (Brañez, 2001, pp. 193-197).

La presencia limitada de la política ambiental en nuestro país pero sobretodo, su reflejo en


la operación y actuación del aparato gubernamental federal durante la llamada “década perdida”
provocó que el desarrollo y adecuación del marco normativo ambiental mexicano, denotara un lento
desarrollo tanto en los procesos de formulación como en su institucionalización.

Esto se refleja en una circunstancia que consideramos grave y que apuntala la justificación
de a elaboración del presente trabajo: la instrumentación e institucionalización de la mencionada
Ley Federal de Responsabilidad ambiental a partir del establecimiento de juzgados de Distrito es-
pecializados en materia ambiental así como la obligada capacitación especializada en materia de
normatividad ambiental teniendo como plazo el término de 2 años contados a partir de su entrada en
vigor, la cual se dio el 7 de julio de 201519

19
Artículo Tercero Transitorio de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental, publicada en el Diario Oficial de
la Federación el 7 de junio de 2013, con entrada en vigor a los 30 días siguientes al de su publicación.

CAPÍTULO Iii 224


Artículo Tercero. Los juzgados de Distrito especializados en materia ambiental
deberán establecerse en un término máximo de dos años contados a partir de la
entrada en vigor del presente Decreto. La jurisdicción especializada en materia
ambiental podrá otorgarse a los Juzgados de Distrito en funciones en cada circuito
jurisdiccional o de acuerdo a lo que disponga el Consejo de la Judicatura Federal,
sin que esto implique la creación de nuevos órganos jurisdiccionales. El personal
de cada uno de dichos Juzgados de Distrito recibirá capacitación especializada en
materia de normatividad ambiental.

Se menciona como grave esta situación ya que la voluntad política hacia la integración del
aparato especializado en juicios ambientales se observa lento, inoperante y relevado incluso, por la
urgencia de la implementación del nuevo sistema penal acusatorio fundados en la reforma constitu-
cional de 2008 por parte de los tribunales y que al 2016, debe estar siendo implementado y operado
en todos las entidades federativas.

Durante el período de julio de 2013 al de diciembre de 2015 no se observó o bien, no se dio a


conocer una estrategia o, como lo dicho anteriormente, una política institucional orientada al aborda-
je de la cognición del saber ambiental respecto a la tramitación y resolución en estos temas. El poder
Judicial de la Federación no emitió convocatoria alguna para la capacitación de jueces y no se tiene
conocimiento, de la celebración de algún convenio de colaboración entre el sector educativo o bien,
de las Instituciones de educación superior respecto a la capacitación del personal de los juzgados de
Distrito en temas ambientales. Se cuenta solamente con la publicación de un Acuerdo emitido por el
Consejo de la Judicatura Federal20 que al a letra establece

ACUERDO General 27/2015 del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, que
precisa la competencia de los Juzgados de Distrito mixtos, especializados y se-
miespecializados de la República Mexicana, que actualmente tienen competencia
en juicios administrativos, para atender los asuntos ambientales señalados en la
Ley Federal de Responsabilidad Ambiental.

ÚNICO. Hasta en tanto se ordene la instalación de juzgados especializados


en materia ambiental en cada uno de los Circuitos Judiciales, los juzgados de
Distrito mixtos, especializados y semiespecializados de la República Mexicana
que, en razón de su competencia originalmente asignada, conocen de juicios

El Consejo de la Judicatura Federal, con base al Artículo 84 de la Constitución Política de los Estados Unidos
20

Mexicanos, es la instancia que le corresponde la administración, vigilancia y disciplina del Poder Judicial de la
Federación, con excepción de la Suprema Corte de justicia de la Nación, conforme a las bases contempladas en la
Constitución y así como aquéllas facultades contempladas por la Ley Orgánica del Poder judicial de la Federación.

CAPÍTULO Iii 225


administrativos, continuarán atendiendo los asuntos ambientales a los que se
refiere la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental.

Es así que podemos asegurar que la procuración de la justicia en términos ambientales po-
dría estar garantizada, sin embargo, es necesario que exista evidencia tangible de que los juzgadores
hayan recibido la capacitación legalmente impuesta en términos ambientales y no solamente se le
faculte mediante un ordenamiento secundario, la jurisdicción en razón de la materia. Queremos
enfatizar que no se atiende a la capacidad del juzgador para la realización de su labor jurisdiccional
sino centrar la crítica de la opacidad y la poca voluntad política que a nivel institucional el Poder
judicial a través del Consejo de la Judicatura ha mostrado a la fecha respecto a la instrumentación
de esta figura legal.

Es a saber del lector que esta capacitación es necesaria, ya que se comenta que la nombrada
“responsabilidad ambiental” es una figura legal “nueva” con un grado de importante que solo varía
en razón de la materia, esto es, que tiene el mismo grado de importancia de una responsabilidad civil,
penal o de cualquier otra rama del derecho.

La responsabilidad, ya sea administrativa, civil o penal, implica la atribución de


un acto ilícito, ya sea por comisión u omisión a un acto a una persona física o ju-
rídica, además, la responsabilidad implica la valoración y la reparación del daño
patrimonial u ambiental... Se deriva a su vez, de las nociones de obligación y la
de garantía en materia civil y se da por la existencia concreta de algún perjuicio o
daño… (Vázquez, 2004, p. 46)

Creemos oportuno, por así estimarlo conveniente, conceptualizar los términos que establece
la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental para efectos de una justa dimensión del alcance del
precepto legal toda vez que, como se sabe, bajo la supletoriedad de leyes, existen conceptos que al-
gunas leyes abordan y describen otorgando el sentido e interpretación jurídica a otra. En este sentido
la LFRA se vincula con la LGEEPA, la LGVS, la LGPGIR, la LGDFS, la LAN, el CPF la LNCM
y la LGBN21

21
Para efectos prácticos, se abrevian los títulos de los preceptos legales. Sin embargo, el orden obedece tal como
lo contempla el Decreto que expide la Ley Federal de Responsabilidad ambiental y que reforma, adiciona y dero-
gan diversas disposiciones de la Ley Genera de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA), dela
ley General de Vida Silvestre (LGVS), de la Ley General para la prevención y gestión integral de los residuos
(LGPGIR), de la Ley General de Desarrollo forestal sustentable (LGDFS), de la Ley de Aguas Nacionales (LAN),
del Código Penal Federal (CPF), de la Ley de navegación y comercio marítimos (LNCM) y de la Ley General de

CAPÍTULO Iii 226


Es así que la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental establece:

Artículo 1. La presente Ley regula la responsabilidad ambiental que nace de los


daños ocasionados al ambiente, así como la reparación y compensación de dichos
daños cuando sea exigible a través de los procesos judiciales federales previstos
por el artículo 17 constitucional, los mecanismos alternativos de solución de con-
troversias, los procedimientos administrativos y aquéllos que correspondan a la
comisión de delitos contra el ambiente.

Por responsabilidad ambiental se entiende a la acción u omisión que de manera directa o


indirecta ocasione un daño al ambiente toda persona física o moral, y por ende, estará obligada a la
reparación de los daños, o bien, cuando la reparación no sea posible, se dará paso a la compensación
ambiental que proceda. Así también, estará obligada a realizar acciones necesarias para evitar el
incremento el daño al ambiente22

El propósito de la responsabilidad ambiental es el de brindar una compensación


a aquéllos sujetos que han sido afectados a raíz de algún daño producido al am-
biente, mediante la restauración parcial o total del área afectara. Al momento en
el que se obliga al infractor a reparar el daño provocado, este tendrá que modificar
o cesar las actividades que resultan lesivas al bien común, hasta el punto de que
los gastos provenientes del uso de tecnologías y sistemas disminución de conta-
minantes sea menor al monto que tendría que cubrir como producto de las san-
ciones impuestas por rebasar los límites establecidos en la legislación aplicable
(Vázquez, 2004 p. 46)

La Ley clasifica a la responsabilidad ambiental en dos sentidos: una subjetiva y una objetiva.
La subjetiva surge desde el conocimiento y conciencia que tiene el sujeto pasivo, así como el dolo
que guarda al momento de la acción u omisión ilícita. La objetiva tiene que ver con actos u omisio-
nes que se materialicen en una conducta y que ésta conducta derive en un daño directo o indirecto
al ambiente.
bienes nacionales (LGBN) publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de junio de 2013.
22
Artículo 10.- Toda persona física o moral que con su acción u omisión ocasione directa o indirectamente un
daño al ambiente, será responsable a la reparación de los daños o bien, cuando la reparación no sea posible, a la
compensación ambiental que proceda, en los términos de la presente Ley.
De la misma forma, estará obligada a realizar las acciones necesarias para evitar que se incremente el daño oca-
sionado al ambiente.

CAPÍTULO Iii 227


Por reparación, La LFRA establece: “la reparación de los daños ocasionados al ambiente
consistirá en restituir a su Estado Base, los hábitat, los ecosistemas, los elementos y recursos natu-
rales, sus condiciones químicas, físicas biológicas y las relaciones de interacción que se dan entre
estos, así como los servicios ambientales que proporcionan, mediante la restauración, restableci-
miento, tratamiento, recuperación o remediación”.23 Por Estado Base debe entenderse aquélla “con-
dición en la que se habrían hallado los hábitat, los ecosistemas, los elementos y recursos naturales,
las relaciones de interacción y los servicios ambientales en el momento inmediato al daño y de no
haber sido éste producido;”24

Como es de percatarse, existe cierta redundancia en los términos utilizados por el legislador
al momento de determinar el estado o condición medioambiental que guarda un sitio determinado
al momento de realizarse o ejecutarse una acción –responsabilidad ambiental objetiva- o bien, el
incumplimiento de disposiciones relacionadas a su regulación –responsabilidad ambiental subjeti-
va- lo que provoca un planteamiento confuso del análisis, que pude llevar a una resolución judicial
distante al propósito de la interposición del procedimiento que origina la figura legal cuya tramita-
ción y objetivo se traduce en la determinación por parte de la autoridad judicial de una mera sanción
económica a aquél que se le finque la responsabilidad ambiental.

La responsabilidad ambiental en la legislación positiva potosina

El estado de San Luis Potosí por sus características geológicas y ambientales, es basto en
ecosistemas y climas: en la región levante del estado -Huasteca- en los municipios de Ciudad Valles
y Tamuín surge la Sierra Madre Oriental, lo que segmenta geográficamente al estado y ha sido base
para una delimitación geopolítica en regiones que ha prevalecido por varias décadas ya: Huasteca,
Media, Centro y Altiplano.

Es también por esta delimitación geográfica ambiental o “natural” que los asentamientos hu-
manos y el desarrollo de los pueblos y su cultura se focalizan: tenek y nahuas en la región huasteca,
los pames en la región media, la centro -donde se ubica la capital del estado- con poca o casi nula
presencia de pueblos indígenas y la presencia de huicholes por y sus prácticas ancestrales en el valle
de Wirikuta en la región altiplano.

Estas circunstancias ayudan a comprender cómo la interacción de los pobladores de las di-
versas regiones del estado puede ser compleja. Es muy marcado el sentido de identidad y pertinencia

23
Artículo 13 de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental
24
Fracción VII Artículo 2º Ibid

CAPÍTULO Iii 228


al territorio y la cultura. Cuenta con una población de 5 280 601 habitantes25 con un índice de po-
blación emigrante de 2.70 % y de población no nativa de 10.07 %26. Cuenta con una calidad de vida
promedio -74 años- y por su ubicación geográfica, se posiciona como una entidad estratégicamente
privilegiada al verse rodeada por 9 entidades federativas, muchas de las cuales, sus capitales de es-
tado se ubican a no más de 3 horas.

Su Constitución fue promulgada en el año de 1917 y observa su última reforma el 3 de mar-


zo del 2016. Este ordenamiento en su Artículo 15 contempla:

Todos los habitantes del Estado tienen derecho a gozar de un ambiente sano, por
lo que, en la esfera de su competencia y concurrentemente con los Ayuntamien-
tos, El Gobierno del Estado llevará a cabo programas para conservar, proteger y
mejorar los recursos naturales de la entidad, así como para prevenir y combatir
la contaminación ambiental. Las leyes que al efecto se expidan serán de orden
público e interés social y fomentarán la cultura de protección a la naturaleza, el
mejoramiento del ambiente, el aprovechamiento racional de los recursos natura-
les y la protección y propagación de la flora y fauna existentes en el territorio del
Estado.27

La Ley ambiental del Estado vigente data del 15 de diciembre de 1999 y su última reforma
ocurrió en marzo de 2016. Se conforma por 185 artículos en quince títulos y trece artículos transito-
rios. Con su publicación derogó al Código Ecológico y Urbano y la Ley de Protección Ambiental,
publicadas en el Periódico Oficial del Estado, el 3 de julio de 1990, mediante los Decretos 532 y 533
respectivamente, por la entonces Quincuagésima Segunda Legislatura Constitucional del Estado.

En el año de 1997 con la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado
de San Luis Potosí, la entonces Coordinación General de Ecología, desaparece para erigirse a nivel
de Secretaría hoy en día la Secretaría de Ecología y Gestión ambiental de San Luis Potosí cuyas
funciones y atribuciones se contemplan en el artículo 39 del citado ordenamiento.

Se subraya que en términos de la jurisdicción en materia territorial, la mayoría de las activi-


dades antrópicas que pudieran resultar en una modificación o alteración del ambiente son de com-
petencia federal. Lo anterior se desprende de la Ley General de Equilibrio Ecológico en su artículo

25
INEGI. Censo de Población y Vivienda 2010
26
INEGI, Ibid
27
Artículo 15 de la Constitución Política del Estado de San Luis Potosí.

CAPÍTULO Iii 229


2828, que enlista cuáles son las obras y actividades con competencia de la federación, uy por ende, la
gestión y debida autorización y cumplimento de la política ambiental le corresponde a la Secretaría
de Medio ambiente y recursos naturales, así como a los órganos desconcentrados que la integran.29

En términos del presente documento centramos la atención al discernimiento del concepto


de responsabilidad ambiental, y que se analiza a la luz de la legislación vigente. Al respecto, se ob-
serva que la mencionada ley ambiental del estado, la determina a nivel de política, debiendo ésta,
responder a las peculiaridades ecológicas de la entidad y que deberá guardar concordancia con los
lineamientos de acción nacionales que establezca la federación30 bajo el principio de que las auto-
ridades de la Entidad y los particulares deben asumir una responsabilidad respecto de la protección
de ambiente.31

A la par el Código Penal del Estado de San Luís Potosí faculta a la Secretaria de Ecología
y Gestión ambiental de Gobierno del Estado de San Luís Potosí (SEGAM) como beneficiaria de la
reparación del daño estableciendo:

Artículo 34. Beneficiarios de la reparación de daño

En orden de preferencia, tienen derecho a la reparación del daño:

VII. El Estado a través del área estatal encargada de la ecología y gestión ambien-
tal, en los casos de delitos contra el medio ambiente.

Si bien se ha mencionado que la responsabilidad ambiental se configura como una figura


aparte de las distintas ramas del derecho positivo, se establece la ambigüedad en la redacción del
28
El artículo 28 en mención enlista las obras y actividades que requerirán de la autorización en materia de impacto
ambiental por parte de la SEMARNAT. Este ordenamiento en la práctica legal, guarda estrecha relación con lo es-
tipulado con el artículo 5 del Reglamento de la LGEEPA en materia de evaluación de impacto ambiental, publicado
en el Diario Oficial de la Federación el 30 de mayo de 2000 que a su vez establece los criterios por los que dichas
obras y actividades no produzcan impactos significativos, no causen o puedan causar desequilibrios ecológicos
ni rebasen lo límites y condiciones establecidos en demás disposiciones jurídicas referidas a la preservación del
equilibrio ecológico.
29
Siendo éstos la Procuraduría Federal de Protección al ambiente (PROFEPA), la Comisión nacional de Áreas Na-
turales Protegidas (CONANP) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) con base a los incisos a, b y c del
artículo 2 del Reglamento interno de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales cuya última reforma
fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 26 de noviembre de 2012.
30
Artículo 12 de la Ley ambiental del estado de San Luis Potosí, publicada en el Periódico Oficial del Estado de
San Luis Potosi el 15 de diciembre de 1999.
31
Fracción III Artículo 12 Ibid

CAPÍTULO Iii 230


precepto penal mencionad y que puede ser subsanado en la construcción y elaboración de la ley
especializada en la materia ambiental a efectos de armonizar con la LFRA.

A modo de conclusión

Se observa que la aplicación de la Ley Federal de responsabilidad ambiental, requiere de la


implementación de ciertas adecuaciones para la adecuada tramitación de esta figura legal pero que es
exigible desde la academia que en la instrumentación de una estrategia de capacitación y adecuación
para la aplicación de la responsabilidad ambiental en realidad se articulen saberes contemporáneos
pertinentes, acordes con las problemáticas ambientales globales así como aborden la complejidad
que rodea a los elementos que componen esta realidad ecológica.

Es sencillo pensar que al no contar con tribunales especializados en materia ambiental, la


tramitación especializada no sea la adecuada y sea motivo de la tramitación de recursos existentes
en la lesgislación positiva tanto de jurisdicción federal como local, respecto a su observancia que
conlleven a la intervención de la suprema Corte de Justicia de la Nación para dirimirlas.

Esto se comenta una vez ocurrida la Tesis jurisprudencial 1a. CXLIV/2015 de Décima Épo-
ca que de convertirse en jurisprudencia, conllevará a la inconstitucionalidad de la multicitada Ley
32

de Responsabilidad Ambiental tornándose inoperante corriendo el riesgo de caer en la inatención

32
Tesis 1ª CXVIV/2015 (10ª) publicada najo número de registro 2009019 en la Gaceta del Semanario Judicial de
la Federación Libro 18, Mayo de 2015 Tomo I:
RESPOSABILIDAD AMBIENTAL. EL ARTICULO 28, PÁRRAFOS PRIMERO, FRACCIÓNII Y SEGUNDO,
DE LA LEY FEERAL RELATIVA, TRASGREDE EL DERECHO A UNA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA.
El precepto, párrafos y fracción citados reconocen el derecho e interés legítimo a las asociaciones civiles para ejer-
cer la responsabilidad ambiental, la reparación u la compensación de los daños ocasionados al ambiente, el pago
de la sanción económica, así como delas prestaciones a que se refiere la ley; sin embargo, también prevén que las
personas morales privadas mexicanas, sin fines de lucro, deben actuar en representación de algún habitante de las
comunidades adyacentes al daño ocasionado al ambiente y acreditar que fueron legalmente constituidas, por lo
menos tres años antes dela presentación de la demanda. En cambio, en una acción con un objeto similar (acción
difusa ambiental) como son las acciones colectivas previstas en el Código Federal de Procedimientos Civiles, no
se exigen esos presupuestos de legitimación. De ahí que el artículo 28, párrafos primero, fracción II, y segundo,
de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental que establece dichos requisitos, viola los artículos 4º y 17 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Huma-
nos, pues el legislador estableció dos requisitos de legitimación distintos en dos mecanismos que tienen por objeto
proteger al medio ambiente, lo que trasgrede el derecho a una tutela judicial efectiva, toda vez que la imposición
de mayores requisitos de legitimación, sin justificación, inhibe a las asociaciones civiles el ejercicio de las acciones
previstas en la Ley Federal de Responsabilidad ambiental no obstante que el propio legislador, en un medio de
defensa similar, no impuso dichos requisitos.
Amparo en revisión 501/2014. Greenpeace México, A.C. y otra. 11 de marzo de 2015, Mayoría de tres votos de-
los Ministros Jorge Mario Pardo Rebolledo, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena.

CAPÍTULO Iii 231


institucional o bien, al carpetazo en la agenda gubernamental por al menos, lo que resta de la pre-
sente administración pública federal y que en el estado de San Luis Potosí, la realidad política que
prevalece refleja una actuación por demás ínfima de la Instancia legitimada respecto a la gestión y
protección ambiental en todos los rincones del territorio estatal.

Obra citada

Brañez, R. (2000). Manual de derecho ambiental mexicano. México, D.F.: Fondo de Cultura
Económica.

Funtowicz, S. y De Marchi, B. (2000). “Ciencia posnormal, complejidad reflexiva y susten-


tabilidad”. En E. Leff (Coord.), La complejidad ambiental. México: Siglo veintiuno
editores, S.A. de C.V.

Lezama, J. L. (2001). El medio ambiente hoy. Temas cruciales del debate contemporáneo.
México: El Colegio de México.

CAPÍTULO Iii 232


Obra citada de internet

Zapiain, M. (2011). Meadows, D.H.; Meadows, D.L.; Randers, J.; Behrens, W. (1972). Los
límites del crecimiento: informe al Club de Roma sorbe el predicamento de la Humani-
dad. Texto de trabajo del Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y soste-
nibilidad giau+s de la Universidad Politécnica de Madrid. España. Consultado al 21 de
junio de 2016. Disponible en http://habitat.aq.upm.es/gi/mve/daee/tmzapiain.pdf

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Ley Orgánica del Poder judicial de la Federación.

Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa

Ley Federal de responsabilidad ambiental

Ley General de Equilibrio Ecológico y protección al ambiente

Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable

Ley General para la prevención y gestión integral delos residuos.

Reglamento de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al ambiente en materia de


evaluación de impacto ambiental

Reglamento interno de la Secretaría de Medio ambiente y Recursos naturales.

Ley Orgánica de la Administración Pública de San Luis Potosí

Ley ambiental del Estado de San Luis Potosí

Código Penal del Estado de San Luis Potosí.

Ley de Aguas para el Estado de San Luis Potosí

Reglamento de la Ley Ambiental del Estado de San Luis Potosí en materia de Evaluación de
Impacto ambiental y riesgo.

CAPÍTULO Iii 233


Políticas ambientales, tensiones y percepciones
de la naturaleza en la costa nahua de
Michoacán

David Figueroa Serrano33

Resumen: La percepción social es un proceso que se articula con diversos elementos que con-
fluyen en una relación tiempo- espacio. En ese sentido, la visión sobre la naturaleza, concre-
tamente es un tejido que amalgama diversos actores sociales, una amplitud de posturas que se
transmiten en diferentes condiciones y representaciones de lo cultural y, eminentemente, la in-
jerencia de las fuentes de poder que delimitan ideologías y posturas dominantes que tienen una
influencia en otras representaciones de carácter subalterno, lo cual configura las posibilidades
de los interacciones sobre esas perspectivas, en muchos casos desde una tensión en las formas
de asumir el entorno.
Este texto busca dar un panorama sobre las formas de percibir la naturaleza en las comunidades
nahuas costeras de Michoacán, en un contexto donde interaccionan las visiones tradicionales
sobre el entorno, alentadas por diversas prácticas de arraigo cultural, así como la inserción
de programas y políticas de Estado vinculadas a la conservación y protección de diversas es-
pecies, pero que están eminentemente vinculadas a las nociones del capitalismo en una fase
neoliberal, donde la naturaleza es concebida como recurso. Las Unidades de Manejo de Vida
Silvestre, coloquialmente conocida también como Unidades de Manejo Ambiental (UMA), así
como el Santuario de la Tortuga Mariana localizado en las playas de Maruata y Colola, en las
comunidades nahuas de Coire y Pómaro, son los casos de estudio que abordaremos en torno a la
conservación ambiental, políticas de protección que interaccionan con otras políticas de Estado
como las del desarrollo, una respuesta que los tres niveles de gobierno han asumido ante una
condición de marginalidad y pobreza que acompaña al municipio de Aquila, al cual pertenecen
las comunidades nahuas antes mencionadas.

Palabras clave: Percepción social, Políticas ambientales, recursos naturales

Summary: The social perception is a process that articulates with various elements that come
together in a time-space relationship. In that sense, the vision of nature is amalgamate various

33
Profesor investigador de la Facultad de Antropología, Universidad Autónoma del Estado de México. Email:
davdatura@hotmail.com

CAPÍTULO Iii 234


social actors, an amplitude of positions that are transmitted in different conditions and culture
representations. Eminently, interference sources of power that define dominant ideologies and
positions have an influence on other representations of subaltern character, which sets the pos-
sibilities of interactions on these perspectives, in many cases from a strain on the ways of taking
the environment.
This text seeks to give an overview of the ways of perceiving nature in coastal Nahua com-
munities of Michoacan, in a context where they interact traditional views on the environment,
encouraged by various practices of cultural roots as well as the inclusion of programs and
state policies linked to the conservation and protection of various species, but they are predo-
minantly linked to notions of capitalism in a neoliberal phase, where nature is conceived as
a resource. Units Wildlife Management, colloquially also known as Environmental Manage-
ment Units (UMA) and the Sanctuary of the sea turtle located on the beaches of Maruata and
Colola in the Nahua communities of Coire and Pomaro are cases study will address around
environmental conservation, protection policies that interact with other state policies such
as development, a response that the three levels of government have taken to a condition of
marginalization and poverty that accompanies the municipality of Aquila, to which belong
the Nahua communities.

Keywords: Social perception, emvironmental policies, natural resources

Introducción

Las formas de organización e interacción de los pueblos nahuas con el entorno son
un conglomerado de elementos y relaciones dinámicas que recrean diversas posibilida-
des de percepción del ambiente, el territorio y la identidad individual y comunitaria. La
relación de diversos elementos y circunstancias contextuales que recubren y penetran en
la vida comunitaria ejercen efectos en la elaboración simbólica de la temporalidad y la
espacialidad. Este sería el caso de los sistemas productivos, la organización religiosa, las
estructuras de poder, las relaciones comerciales, interétnicas y, en general, las relaciones
socioambientales.

Las relaciones socioambientales son construcciones que se tejen tanto de las formas
de vinculación y apropiación del entorno en los usos, prácticas, conocimientos y signifi-
caciones del ambiente como de las posturas ejercidas por las normativas del Estado y sus
instituciones que plantean un sentido diverso del ambiente, es decir, como recurso que debe
ser protegido y como elemento económico para el beneficio local o para el aprovechamiento
a un nivel empresarial mayor.

El objetivo de este texto es analizar las diversas tensiones, conflictos y negociaciones


que se han gestado en las comunidades nahuas de Michoacán, a raíz de la imposición de polí-

CAPÍTULO Iii 235


ticas ambientales que delimitaron el acceso a recursos concebidos como comunales, así como
la injerencia de diversos actores sociales que, de igual forma, han trastocado la percepción y
el actuar en la naturaleza, a partir de diversas practicas de capitalización de la naturaleza, así
como los programas instituciones ligados al desarrollo.

Metodológicamente realizamos un acercamiento analítico desde de diferentes francos:


La identificación de la percepción de la naturaleza a partir de diversas narrativas tradicionales
y la historia local de las poblaciones nahuas; la revisión de las políticas ambientales, en espe-
cífico, las relacionadas a las zonas de reserva y registro de áreas protegidas que afectan algu-
nos sectores de las costas michoacanas a partir de la denominación de Santuario de la tortuga
marina a tres playas en tierras comunales; la visión sobre el territorio; la descripción de las
formas de acceso a los recursos comunales y su reajuste a partir de las políticas ambientales.

Privilegiamos dos vías de análisis. Por una parte la etnografía que refiere a la genera-
ción de información en el ámbito comunitario así como a los entramados de relaciones entre
actores locales y externos (investigadores, funcionarios, personal técnico) y, por otra la re-
visión y estudio de regulaciones oficiales orientadas a la conservación ambiental que, directa
o indirectamente, hayan incidido en las modalidades de manejo de bienes naturales de uso
común, las concepciones y relaciones respecto a la naturaleza, así como en la percepción del
deterioro ambiental.

Los resultados obtenidos hasta el momento, reflejan diversas dinámicas de interac-


ción comunitaria así como la apropiación discursiva de los referentes ambientales de las ins-
tituciones educativas, asociaciones civiles y los propios representantes gubernamentales que
han resignificado el sentido de la percepción sobre lo ambiental en las localidades nahuas,
claramente ligado hacia un proceso de conexión con la perspectiva de la naturaleza como
recurso. Desde las comunidades esto ha generado diversas dinámicas de acoplamiento a las
normativas ambientales, pero también de una resistencia cotidiana en torno a la forma en que
se da continuidad a los usos tradicionales de algunos recursos, principalmente ligados a lo
alimentario. En otros casos, las tensiones se han manifestado en desajustes más profundos,
principalmente ligados a una ausencia de seguridad y la oportunidad de otros actores sociales
en el saqueo de los recursos naturales.

El contexto de las comunidades nahuas de Michoacán

El estado de Michoacán es reconocido por si diversidad cultural y biológica con

CAPÍTULO Iii 236


importantes recursos maderables, mineros, hídricos, entre otros. En su territorio se en-
cuentran dos de las tres cuencas hidrológicas más importantes del país: el sistema fluvial
Lerma-Chapala- Santiago y el río Balsas (Carton de Gramont, 2012).

La región de la sierra- costa es atravesada por la cadena montañosa de la Sierra Ma-


dre del sur, generando un paisaje diverso caracterizado por desniveles abruptos, ya forman-
do parte de la sierra, los cuales, en las partes bajas se transforman en pequeñas barrancas
que desembocan en las planicies costeras o bien en el mar.

Las comunidades nahuas de Michoacán, se localizan en el occidente de la franja


costera, estas son: Aquila, Pómaro, Coire, Ostula y Huizontla. Ésta última perteneciente
al municipio de Chinicuila, y las primeras cuatro al municipio de Aquila. Pómaro, Ostula
y Coire son colindantes entre ellas y con el Océano Pacífico. Estas comunidades cuentan
con una diversidad natural muy amplia, tomando en cuenta sus diferentes latitudes, que
van de los 2000 msnm en las zonas más altas de la Sierra Madre del Sur a las playas y
caletas del municipio de Aquila, caracterizados por una selva baja, en su límite con el
océano pacífico.

Las cuatro comunidades agrarias: Aquila, Pomaro, Ostula y Coire ocupan grandes
extensiones del municipio de Aquila, sumando un total de 165,000 hectáreas que cubren,
a su vez, 130 Km. de litoral. Se trata de extensas áreas donde existen tratos agrarios para
el acceso común y particular de la tierra, siendo las primeras las más usuales, debido a su
estatuto agrario. A pesar de que la tenencia de la tierra es comunal, se han generado diver-
sas dinámicas de privatización y uso particular de los espacios, desde la delimitación de
predios por parte de los propios nahuas para su subsistencia, hasta las negociaciones de
compra-venta “a título personal” sin el aval de la asamblea comunal, principalmente con
gente externa a la comunidad, lo cual ha derivado, desde hace varios años, en confronta-
ciones y despojos de tierras comunales.

Aproximadamente 500 localidades ocupan las laderas, las escasas planicies serranas
y las orillas del municipio de Aquila. La mayoría de estas mantienen una población peque-
ña, siendo muy pocas las que rebasan los 500 habitantes. Numéricamente el municipio de
Aquila alcanza una población de 21,812 habitantes mayores de 3 años, de los cuales 7,153
hablan lengua indígena y representan el 32.8% de la población total. Pero todavía resulta
más significativo lo que muestran las estadísticas de autoadscripción que presenta el INEGI
en su censo de 2010, 60.01% se considera indígena. Estamos hablando de una territorio
predominantemente nahua en su demografía.

CAPÍTULO Iii 237


La diversidad biológica de la sierra- costa de Michoacán ha generado posibilida-
des muy diversas de adaptación y alimentación para las sociedades. En el caso nahua,
estos pueblos han estado vinculados históricamente con la producción agrícola. Esto ha
implicado una transformación del suelo a partir del sistema agroforestal de roza, tumba
y quema para el aprovechamiento productivo del espacio. En esa medida, la rotación de
tierras y cultivos fue y sigue siendo una característica importante del sistema agrícola, que
en gran medida ha modificado el paisaje local al transformar las selvas bajas en espacios
de cultivo agrícola. En conjunto con la agricultura, la ganadería también adquirió una
importancia relevante en el contexto económico de la región a partir de la segunda mitad
del siglo XX, ahora generándose una deforestación para tierras de ganado. En conjunto,
estas dos actividades son el principal referente que ha estructurado las relaciones labora-
les y socioalmbientales en la costa de Michoacán en conjunto con la pesca ribereña, en
menor escala algunas otras actividades como la caza, la recolección de frutos, entre otros,
los cuales desarrollaron un esquema de explotación, en gran medida caracterizado por un
autoconsumo y venta de excedentes mínimos en las localidades. No obstante, a finales
del siglo XX, la agricultura de autoconsumo, principalmente enfocada al maíz, tuvo un
giro relevante hacia la siembre de productos comerciales. Este aspecto no era algo nuevo,
puesto que en otros momentos, los pobladores ya habían tenido la posibilidad de vender
algunos excedentes de Jamaica, ajonjolí y coco a barcos que venían de Colima y Guerrero,
sin embargo, a este sistema, desde hace más de dos décadas, se han sumado plantaciones
de agricultura comercial (plátano, coco y papaya) en planicies de tierras bajas, desplazan-
do cultivos tradicionales.

Estas transformaciones en los esquemas productivos ha implicado una restructura-


ción económica desde las bases del capitalismo, posicionado en las relaciones laborales y
las formas de acceso y negociación de los recursos. Es decir, no sólo fue la tendencia de
producción comercial y venta hacia intermediarios de la fruta, sino también generó una
dinámica de relaciones laborales internas caracterizadas por el pago de trabajo, aspecto
que en otros momentos fue una forma de apoyo mutuo entre familias. En ese sentido, las
procesos productivos de mayor escala, replantearon la relación social con la naturaleza,
siendo la premisa de la explotación para una remuneración económica la tendencia central.

La sierra- costa, como muchas otras regiones indígenas de México, ha experimenta-


do cambios vertiginosos tanto en sus modos de vida como en su hábitat debido a los proce-
sos de articulación regional entre los cuales destacan la emigración temporal de jornaleros,
la ganadería, la agricultura comercial y la explotación minera.

CAPÍTULO Iii 238


Políticas y programas gubernamentales y su injerencia en las comunidades nahuas

De manera general, podemos identificar dos vertientes de la acción de los programas


y políticas en la región costera e incluso en la mayoría de los pueblos indígenas: las políti-
cas y programas para el desarrollo local y regional; por otra parte, las enfocadas a la regu-
lación y protección ambiental con sus elementos bióticos y abióticos. En el primer caso se
insertan los programas de fortalecimiento del campo, a partir de apoyos económicos y/o en
especie para la producción agrícola, ganadera, forestal, entre otras, así como los programas
del uso y aprovechamiento sustentable de los recursos locales. En el segundo caso están las
políticas y programas de protección ambiental.

A partir de la década de 1980 se empieza a generar una tendencia de replanteamien-


to de las políticas públicas en materia ambiental, puesto que la lógica de las políticas en las
décadas anteriores estuvieron enfocadas a la explotación de los recursos naturales para su
incorporación en procesos productivos, ejemplo de ello, fueron las concesiones otorgadas
por el Estado para la captura de la tortuga marina a diversas cooperativas pesqueras, así
como concesiones forestales. En un marco de transformación de las políticas internacio-
nales, enfocadas a la conservación de los recursos naturales categorizados en peligro de
extinción, esta orientación viró hacia la protección de diversos ecosistemas, incluyendo la
protección de flora y fauna silvestre.

La Ley general del equilibrio ecológico y protección al ambiente (LGEEPA) publi-


cada en 1988 cuyo objetivo era la incorporación de criterios ecológicos que hicieran fac-
tibles los planes de manejo y ordenamiento territorial en relación a los recursos naturales
en riesgo, es uno de los antecedentes. A ello se sumaron diversos decretos como el del 29
de octubre de 1986, a través del Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas, con el
cual las playas de Colola, Maruata y Mexiquillo, fueron decretadas como zona de reserva
y sitios de refugio para la protección y conservación de las diversas especies de tortuga
marina, cubriendo una longitud de 12.5 km de las playas de Aquila, un total de 144 ha. El
16 de julio de 2002 fueron recategorizadas como santuarios (Alvarado, 2001, p. 147; CO-
NANP, 2011, pp. 8-9), y dos años después, por las condiciones de los humedales, fueron
incorporadas al listado de Sitios RAMSAR. Este programa surge de la Convención sobre
los Humedales, firmada en 1971 en la ciudad de Ramsar, Irán y entró en vigor en 1975;
México firmó integrándose a dicha convención. Este tratado intergubernamental busca la
cooperación internacional y la acción de los diversos países vinculados a dicha conven-
ción, para la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos.

CAPÍTULO Iii 239


En 1990 se amplían las políticas de protección de las especies de tortuga marina
(en la costa del pacífico destacan la laud, golfina y negra), ahora a través de la veda total
y permanente del quelonio en todo territorio mexicano. Dos años después, se promulga
la Ley de Pesca que establece criterios para regular las actividades pesqueras desde una
visión de protección al ambiente. A su vez, estás normatividades se vincularon a las de
carácter internacional como la de 1992 que tuvo lugar en la Convención sobre el Comercio
internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestre (CITES). La Cumbre de la
tierra en Río de Janeiro representó un punto de inflexión fundamental para las políticas de
protección de la diversidad biológica. De esta conferencia de las Naciones Unidas sobre el
medio ambiente y el desarrollo emanó el Convenio de Diversidad Biológica que, firmado
en 1992, entró en vigor en 1993; éste se ha llevado a cabo a la par de las transformaciones
del Estado que adquirió un perfil neoliberal.

El programa de la CONANP planteaba la perspectiva de la conservación de los


ecosistemas a través de diversas estrategias como el aprovechamiento sustentable y la par-
ticipación de la sociedad en su protección, preservación, restauración y administración
(SEMARNAT, 2002).

Como parte de esa iniciativa se consideró la creación de un Sistema de Unidades


de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (SUMA), de la que se desprenden las
Unidades para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silves-
tre (mejor conocido como UMA o Unidades de Manejo Ambiental para la conservación de
la vida silvestre) involucrando a diversas dependencias federales.

En Michoacán existen once Áreas Naturales Protegidas de carácter federal entre


las cuales están La Playa de Maruata y Colola y la Playa Mexiquillo. Además de las áreas
naturales protegidas, a través del Sistema de unidades para la conservación, manejo y apro-
vechamiento sustentable de la vida silvestre de la SEMARNAT, también se han implemen-
tado Unidades de Manejo Ambiental (UMA’s). De acuerdo con Paloma Carton (2012), en
el 2011 se tenían registradas en el estado 447 UMAs, de las cuales 267 eran extensivas, el
39% de ellas se encontraban en propiedad comunal.

En la comunidad de Pómaro se registró una UMA para la protección del venado cola
blanca, de manera alterna los biólogos buscaron también la protección de otros animales
como la iguana, el jaguar, el caracol, a través de diferentes proyectos locales. Aunque la
UMA empezó desde principios de la década del 2000, no obstante, ésta desapareció por
diferentes dificultades, entre ellas, se buscó ampliar la UMA a la protección del jaguar,

CAPÍTULO Iii 240


pero no se logró comprobar la existencia del felino en la región, además de ello, la insegu-
ridad, así como problemas con los propios encargados comunitarios para la protección del
venado.

Por su parte, la protección de la tortuga tuvo mejores resultados a partir del decreto
de zona protegida y por los trabajos de apoyo con instituciones educativas como la Univer-
sidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, así como la toma de acciones de las propias
comunidades para apropiarse de las discursos de conservación y el control de los recursos
desde formas comunales y/o locales.

Acceso a los recursos del mar y protección de la tortuga marina

Tradicionalmente la pesca ribereña era de autoconsumo, pero a partir de la década


de 1970, la venta de los productos del mar se convirtió en un importante negocio para los
pescadores locales, al grado en que algunas especies como el tiburón ya no es común en-
contrarlo en las aguas de esta zona, algo semejante sucedió con la tortuga, la cual empezó
a comercializarse por las cooperativas, con un permiso de las instancias federales, lo cual
llevó a una mengua muy relevante. En ello, podemos ver cómo las diferentes tendencias del
mercado generan un efecto evidente en las formas en que la sociedad se relaciona con su
entorno, a ello, también se suman las políticas públicas, en materia ambiental, que también
generan hitos en las formas de negociación, acceso y uso de los recursos.

Desde hace varios años la extracción de productos marinos ya sea en la pesca ribere-
ña o el buceo, ha sido un espacio de control de las cooperativas pesqueras que a su vez, se
han encargado de la protección y siembra de huevos de la tortuga marina en la mayoría de
los casos. Algunas excepciones han sido las asociaciones que se formaron específicamente
para la protección de la tortuga, independientes de las cooperativas de pescadores, tal es el
caso de la Asociación civil de Colola.

Desde la década de 1970 se empezaron a formar las cooperativas en la costa de


Michoacán, en ese periodo el gobierno federal les otorgaba el permiso para comercializar
cierta cantidad de tortugas, podía ser entre cien y trescientas caguamas que generalmente
se vendían a embarcaciones provenientes de Manzanillo y Guerrero (algunas versiones
mencionan que llegaron a tener permisos de hasta 800 tortugas). Los pescadores comentan
que la tortuga sólo era ocupada por la piel porque los compradores la ocupaban para hacer
zapatos, lo demás se dejaba. Cuando llegaban los barcos subían a las tortugas vivas y arriba

CAPÍTULO Iii 241


había personas que las destazaban. En los primeros años, comentan los pescadores que las
embarcaciones se quedaban unos días en la costa y en la misma playa preparaban la piel,
“ya se la llevaban limpia”.

Al empezar a escasear la tortuga y ser identificado como un animal en peligro de


extinción entonces las instancias federales decretaron una prohibición en la caza y comer-
cialización de la tortuga, la cual estuvo acompañada de diferentes leyes como la ley de
protección de la vida silvestre. En ese momento, el papel de las instituciones adquirió un
sentido más activo en torno a la protección ambiental apoyándose de las cooperativas para
llevar a cabo programas de preservación y protección ambiental y de la vida silvestre. En
ese sentido, las cooperativas fueron el enlace entre las políticas de protección y el acceso
a los recursos en los espacios locales, lo cual, en algunos casos implicó una posición de
poder y control.

En las comunidades nahuas, los huevos de tortuga son un alimento muy apreciado
por sus cualidades energéticas, no así la tortuga, la cual no es un alimento habitual. Las
cooperativas, al tener el control de los huevos de tortuga, entonces mantuvieron el acceso
directo a este recurso. El resto de la gente puede “darse una vuelta” por las playas en la
madrugada o cercano el amanecer y si tienen suerte y encuentran un nido que no han reco-
lectado los pescadores y que tienen que registrar para el informe que entregan a la marina
entonces se lo llevan a su casa y ya sea autoconsumo o venta, le sacan provecho.

No hay una limitante directa para que otras personas de la comunidad puedan ir
por las mañanas a recolectar huevos para la alimentación familiar o incluso para su venta,
no obstante, las cooperativas tienen la obligación de vigilar para que las personas que no
tienen el permiso, recolecten los huevos, sin embargo, de forma expresa, a veces llegan a
permitir que algunas personas tomen pequeñas cantidades de los huevos, no obstante, la
mayoría de las personas coincide en decir que los de la cooperativa cada vez son menos
accesibles para permitirles tomar huevos de algún nido que no ha sido recolectado.

En este aspecto, se conjuntan dos percepciones sobre el recurso entre los propios
miembros de la cooperativa: la visión de protección del recurso como una forma de man-
tener la continuidad de la tortuga; por otro lado, la visión de utilización alimentaria tra-
dicional que se puede conjuntar con una visión comercial al momento de ser los mismos
miembros de la cooperativa quienes acceden al huevo para su propia alimentación y una
venta local. En tal proceso la forma de acción y articulación de las dos lógicas se conjunta
al asumir que pueden tomar una pequeña cantidad de huevo puesto que siempre se han

CAPÍTULO Iii 242


comido los huevos y al mismo tiempo concebir que están cuidando de la tortuga, por ello,
“no pasa nada” si toman algunas cantidades de huevo para consumo familiar.

La percepción sobre la tortuga marina: de un elemento de la naturaleza a la visión de un


recurso

La percepción social es un proceso que se articula con diversos elementos que confluyen
en una relación tiempo- espacio. En ese sentido, la visión sobre la naturaleza, concretamente es
un tejido que amalgama diversos actores sociales, una amplitud de posturas que se transmiten
en diferentes condiciones y representaciones de lo cultural y, eminentemente, la injerencia de
las fuentes de poder que delimitan ideologías y posturas dominantes que tienen una influencia
en otras representaciones de carácter subalterno, lo cual configura las posibilidades de los inte-
racciones sobre esas perspectivas, en muchos casos desde una tensión en las formas de asumir
el entorno.

Lazos y Paré (2000, p. 14) asumen que “de la manera en la que percibamos al mundo,
dependerán las formas de interrelacionarse con él. Las percepciones estructuran dinámicamente
múltiples posibilidades para la acción…La forma de intervenir en la realidad responde a la ma-
nera de percibirla, y sólo a través de su interpretación podremos vislumbrar las opciones que los
pobladores tienen para tomar sus decisiones”. En ese sentido, las percepciones sociales pueden
tener diversas formas de expresión y transmisión, comúnmente apoyadas por los procesos de
articulación social que designan significados a partir de la emergencia social, por ello, la per-
cepción social responde a lo que definimos sobre la realidad desde nuestros referentes sociohis-
tóricos y, por consiguiente, lo que implica interactuar con ella. La naturaleza, actuamos sobre
ella y generamos dinámicas para su apropiación, por ello es importante entender en qué con-
texto la naturaleza la percibimos como un recurso natural, su apropiación, su aprovechamiento.

La visión de los comuneros de Pómaro y Coire, respecto a la tortuga marina, ha transi-


tado en diferentes tendencias, las cuales han desembocado principalmente en la posibilidad de
adquirir algún tipo de recurso económico de ésta, no obstante, no se deja de lado el sentido ali-
menticio del huevo de caguama como un alimento de gran interés para la población, sobre todo
por la importancia que se le asume como un elemento energético. A ello se suma la prohibición
federal tanto para el consumo de caguama como para el consumo de sus huevos, a lo cual, las
familias buscan la manera de conseguir este alimento, y si hay posibilidad, vender el excedente
de lo que logren recolectar en una madrugada en la playa.

CAPÍTULO Iii 243


En la región de la sierra- costa, la carne de tortuga no era un alimento común, o mejor
dicho, la tortuga no era considerada como alimento salvo por sus huevos. No obstante, la lle-
gada de barcos provenientes principalmente de Colima, Jalisco y Sinaloa, empezaron a modi-
ficar la perspectiva sobre la tortuga, ya que venían especialmente por la carne de este animal,
a lo cual, los pobladores costeños, empezaron a concebir a la tortuga como un elemento para
hacerse de un beneficio económico, no así como un alimento. A ello se sumó el permiso que
tuvieron algunas cooperativas a finales de la década de 1970, en la cual se empezó a generar una
matanza muy amplia, de acuerdo al número de tortugas que tuvieran permitido cazar, algunos
pobladores de Maruata recuerdan cómo el mar se teñía de rojo al darse la cacería de las tortugas.

Principalmente las tortugas que se mataban o atrapaban en la costa eran para venderlas
a barcos que venían especialmente por ellas, esto provocó que a los pocos años, fuera notoria
la mengua de la tortuga y por ello, los programas ambientales generaron ajustes para evitar la
extinción de algunas especies. Las cooperativas en la costa tuvieron que dedicarse a la siembra
del huevo de tortuga durante cinco años para que les pudieran renovar el permiso.

Las instituciones del Estado, principalmente de carácter ambiental y educativo, desarro-


llaron la postura de la protección ambiental partiendo de los recursos que estaban en riesgo. En
ese sentido, la tortuga, el venado, el jaguar, los caracoles, entre otros, fueron resignificados para
la sociedad a partir de una forma distinta de vinculación con estos elementos de la naturaleza.
A ello hay que decir, que en un primer momento el sentido de la protección ambiental se con-
trapuso a la perspectiva de desarrollo local que se estaba gestando por otras instituciones del
Estado, por ejemplo, en el caso de los artesanos, los que se dedicaban a los textiles, requerían
para la continuidad de su actividad, el uso de ciertos recursos naturales que a partir de la protec-
ción ya no podían utilizar, tal era el caso del caracol. No sólo eso, desde un sentido capitalista,
la naturaleza como recurso, implicaba el acceso, uso y venta de ciertos animales como parte de
una economía doméstica.

En ese sentido, protección ambiental, relaciones con el entorno, desarrollo local y pro-
piedad, cayeron en un nudo que ha modificado ampliamente los sentidos en que se conciben
los elementos de la naturaleza, cada vez más pensados como recursos. Por ello, no todas las
personas están de acuerdo en el cuidado de los animales porque algunos los consideran como
recursos de la comunidad que ellos pueden aprovechar para su beneficio.

Estos aspectos se entrelazan y generan una percepción muy específica sobre el riesgo.
Quienes consideran el riesgo de la extinción o mengua de algunas especies, son las personas
que están más vinculadas con las instituciones dedicadas a la protección ambiental, por ejem-

CAPÍTULO Iii 244


plo, las cooperativas de pescadores o las cooperativas de protección de la tortuga, quienes han
tomado cursos con alguna instancia de la SEMARNAP u otras instituciones de carácter edu-
cativo y ambiental, a partir de ello ya visualizan la continuidad de los animales como herencia
para sus hijos y se han vinculado con el discurso de protección, mencionan que es importante
cuidar a los animales “así ya mi hijo podrá ver que son los chacales, la tortuga, no namas le
contaremos, ya los podrán ver”. No obstante, sigue siendo muy fuerte la visión de “naturalidad”
en la desaparición de algunas especies como parte de un proceso o ciclos y esto se relaciona con
la idea de la vida misma más que como una percepción de pérdida ambiental.

Reflexiones finales

Las instituciones del Estado, como reguladoras de ciertos recursos (los concebidos
como bienes públicos), generan políticas, comúnmente desde un sentido unilateral, a lo cual
las comunidades se han tenido que acoplar y buscar formas locales de negociación como una
restructuración ante normativas que generan una presión en la posibilidad de acceso de los re-
cursos. Ante ello, los pobladores buscan estrategias que permitan forjar cierta coherencia entre
las formas locales de acceso a los recursos y las normativas institucionales del Estado.

Además de la instauración de normatividades institucionales, el acceso y uso de los


recursos, hay una tendencia discursiva hacia la construcción ideológica de la protección am-
biental, lo cual, desde lo local, genera procesos de negociación simbólica sobre la percepción
del entorno y los recursos. Es decir, las instancias institucionales no sólo moldean las prácticas
sociales de acuerdo a las restricciones y permisividad que generan ciertas normativas, sino
también, en la forma en que es concebido el recurso así como la visión de protección ambiental
como un referente relativamente nuevo en la visión ambiental de las comunidades nahuas. Un
ejemplo concreto lo podemos ver en los programas ambientales como las Unidades de Manejo
Ambiental (UMA´s) que fueron instauradas en las comunidades nahuas para la protección de
algunos animales en riesgo de extinción como el venado, el caracol, el jaguar, entre otros, pero
que desde la visión de los pueblos nahuas, era un riesgo inexistente y la caza del venado se si-
guió realizando aunque de manera clandestina, pero con la aprobación de la comunidad.

Algo semejante sucedió con la tortuga marina, las programas ambientales de protección
de la tortuga tuvieron como principal actividad la siembra de huevos y el cuidado de estos por
parte de las cooperativas para lograr mantener la reproducción y garantizar, en cierta medida,
su existencia. Pero estos programas, al mismo tiempo tuvieron su contraparte en otras políticas

CAPÍTULO Iii 245


anteriores de acceso al recurso para su comercialización, con ello, se gestó un primer momento
de desequilibrio y mengua de la tortuga marina que posteriormente se busca resarcir con las
políticas ambientales.

En el conjunto de interacciones que hemos descrito en el texto podemos identificar cua-


tro momentos:

1) La inserción de perspectivas sobre la naturaleza a través de las políticas y programas


de las instituciones del estado.

2) La aceptación y apropiación de las perspectivas institucionales y la generación de una


visión del recurso natural como bien escaso y en condiciones de riesgo.

3) La coexistencia o confrontación entre prácticas y discursos que derivan en la interrup-


ción –temporal o definitiva- de prácticas de arraigo comunitario.

4) La asimilación, por parte de sectores de las comunidades que participan de manera


directa en los programas del discurso institucional constituyéndose en actores centrales
en el ámbito local o como promotores de experiencias similares en otros lugares; la gesta
de acciones y organizaciones propias de las comunidades para definir las dinámicas de
apropiación, acceso y uso del recurso y de su territorio.

En estos contextos se gestan tensiones locales sobre la tenencia o el estatus patrimo-


nial y usos del suelo, particularmente de las áreas forestales, hasta recientemente tenidas como
áreas comunes, se expresan, entre otros aspecto en modificación de las maneras por las cuales
se concibe y constituye el bosque como bien común, en las instituciones sociales locales de
organización social y económica fundada en la propiedad colectiva a entramados de relaciones
de alianza y clientelismo con instituciones y funcionarios del sector, así como en las reciproci-
dades e intercambios solidarios. Estas dinámicas, urden una trama de relaciones y mediaciones
originadas por los intereses que logran desencadenar algunos procesos socioambientales.

CAPÍTULO Iii 246


Obra citada

Carton de Grammont, P. (2012). Dimensión geográfica de las políticas públicas ambientales


para la conservación de la biodiversidad en México, Tesis de Doctorado, UNAM/CIGA,
Morelia.

Alvarado D., J., A. Figueroa L., C. Delgado T. (2005). “Programa universitario de protección de
la tortuga negra en Michoacán”. En La biodiversidad en Michoacán, estudio de Estado.
México: Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Gobierno
del Estado de Michoacán, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

CONANP. (2002). Programa de Trabajo. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas,


2001-2006 (segunda edición). México: SEMARNAT.

Cliffton, K., D. O. Cornejo, y R. S. Felger. (1982). “Sea turtles of the Pacific coast of México”.
En K. A. Bjorndal (Ed.) Biology and Conservation of Sea Turtles. Washington, D.C.:
Smithsonian Institution Press, pp. 199-209

Gallina-Tessaro, S. A. et al., (2009). “Unidades para la conservación, manejo y aprovechamien-


to sustentable de la vida silvestre en México (UMA). Retos para su correcto funciona-
miento”. Investigación Ambiental, 1 (2), 143-152.

Hernández, F. (2000). Programa de Educación Ambiental en la zona reserva Colola, Maruata,


Aquila, Michoacán, México, Tesis para obtener el Título de Biólogo. Facultad de Cien-
cias Biológicas. Universidad Autónoma de Nuevo León. México. 130 pp.

Lazos, E. y L. Paré (2000). Miradas indígenas sobre una naturaleza entristecida. Percepcio-
nes del deterioro ambiental entre nahuas del sur de Veracruz. México: Plaza y Valdés,
UNAM

SEMARNAP. (1997). Programa de conservación de la vida silvestre y de diversificación pro-


ductiva en el sector rural. México. Primera edición. 207 pp.

SEMARNAT. (2000). Ley General de Vida Silvestre, Diario Oficial de la Federación del 3 de
julio de 2000.

CAPÍTULO Iii 247


La disputa por el destino del Área Natural
Protegida de Yum Balam-Holbox

Daniel Rojas Navarrete34

Lidia Ivonne Blásquez Martínez35

Resumen: El objetivo del documento es exponer los instrumentos con los que el gobierno
mexicano cuenta para atender las áreas naturales protegidas. En particular el caso del APFF
Yum Balam. La singularidad del caso de estudio es la ausencia de un programa de manejo que
regule las actividades del área. Ante dicho vacío institucional se describen las acciones guber-
namentales y la participación de los actores sociales en la conservación del medio ambiente, así
como las tensiones y conflictos derivados del crecimiento turístico en la Isla de Holbox. Para
alcanzar nuestro objetivo se analizaron diversos testimonios de ambientalistas, prestadores de
servicios turísticos y servidores públicos. Entre los principales hallazgos se encuentra la iden-
tificación de acuerdos informales entre los actores involucrados en el desarrollo turístico y la
conservación del medio ambiente. No obstante, la ausencia de reglas formales ha generado un
ambiente de desconfianza entre miembros del ejido, autoridades y ambientalistas. En conse-
cuencia la tensión por las diferentes visiones del desarrollo de la Isla, los distintos intereses y
las omisiones del gobierno para publicar el programa de manejo son elementos que producen
un equilibrio frágil para administrar de forma eficaz la protección ambiental y la regulación de
las actividades productivas en el ANFF.

Palabras clave: política ambiental, reserva de la vida silvestre, conflicto socioambiental

34
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Autónoma de Querétaro. Email: danielrn79@gmail.com
35
Departamento de Procesos Sociales, Universidad Autónoma Metropolitana-Lerma. Email: l.blasquez@correo.
ler.uam.mx

CAPÍTULO Iii 248


Summary: This paper aims to analyze the environmental policy instruments that the Mexican
government has developed to deal with the problems, linked with the management and assess-
ment of the wildlife reserves. In Yum Balam this problems are characterized by the coexistence
of human activities in the wildlife reserve. The case of study shows that the wildlife reserve
lack of a management plan for the regulation of human activities. Given the institutional void,
social participation emerge as an active actor in wildlife conservation in order to compensate
the absence of policies for preventing negative externalities of human activities. Furthermore,
the growth of touristic activities in Holbox Island produces conflicts and tensions between ac-
tors. The research examines different testimonies of environmental activists, people invested
in touristic activities and civil servants. We have identified a set of informal rules that were
negotiated between actors involved in touristic development and environmental conservation.
However, the lack of formal rules has created distrust between ejidatarios (landowners) and en-
vironmentalists. In consequence, the clash of diverse perspectives for the island’s development,
of divergent interests and the omission of governmental actors to publish the management plan
are the ingredients that cause a fragile balance that prevents an efficient environmental mana-
gement and the regulation of productive activities.

Keywords: environmental policy, wildlife reserve, socio-environmental conflict

Introducción

El Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) de Yum Balam se decretó el 6 de junio


de 1994 en un polígono de 154, 052 ha, que cubre el municipio de Lázaro Cárdenas en donde
se encuentran dos núcleos urbanos con sus respectivos ejidos: Chiquilá y Holbox. Al interior
del continente el ejido tenía vocaciones como la extracción de madera, la apicultura, la caza, la
agricultura y la ganadería. En la zona de costa la actividad principal era la pesca. El área de in-
fluencia del APFF contempla el polo urbano de Kantunilkin y los poblados de Solferino y Cabo
Catoche. Las ciudades de Cancún, Valladolid y Mérida están relativamente cerca entre 150 km
y 330 km (CONANP, 2016).

Holbox es una isla que pertenece al polígono de la APFF. En la última década dicha isla
se ha vuelto un boyante destino turístico de la Rivera Maya debido a su riqueza paisajística y
de biodiversidad—playas de arena blanca, mar azul turquesa, flamingos, tortugas, cacerolitas
de mar y tiburón ballena. Paradójicamente, este éxito pone en riesgo los frágiles ecosistemas
que son su principal atractivo. La competencia por el territorio y la confrontación de diferentes
perspectivas en torno a las actividades humanas y la gestión de los ecosistemas, así como, la
debilidad de las instituciones, han derivado en importantes conflictos socioambientales. Por
esta tensión, desde su decreto como APFF en 1994, no ha podido ser publicado, hasta el día de

CAPÍTULO Iii 249


hoy, el Plan de Manejo de Yum Balam, lo que resulta en una ausencia parcial de reglas, normas
y sanciones del Estado hacia los actores que impactan los ecosistemas. Por este vacío institucio-
nal prima la lógica del beneficio económico individual a corto plazo, sin encontrarse esquemas
para una gestión sustentable de los recursos, a través de la articulación de los actores sociales y
la generación de un esquema de reglas consensuado y eficaz, lo que aumenta el riesgo colectivo
de pérdida de los elementos que le dan valor al sitio.

Es por ello que en el presente trabajo se avoca al análisis del caso de la APFF Yum Ba-
lam con énfasis en la dinámica social y política de la Isla de Holbox. Para ello se expone en la
primera parte, de manera analítica, los mecanismos gubernamentales de la política ambiental;
en la segunda parte se describen y analiza la dinámica de los actores sociales y políticos invo-
lucrados en la política ambiental y finalmente se presentan las conclusiones que se derivan de
un primer acercamiento al objeto de estudio.

El material empírico utilizado en el estudio proviene de fuentes secundarias y de entre-


vistas a profundidad a actores clave involucrados en las actividades productivas y de protección
ambiental en la Isla.

Política ambiental en México

En México, el desarrollo institucional en materia ambiental tuvo un fuerte impulso a


partir de la década de los noventa. Esto se explica debido a los acuerdos derivados de la Cum-
bre de Río que tuvo lugar en 1992 y que tiene como frutos concretos dos convenios: Cambio
Climático y Biodiversidad. Este último, transformaría la forma en que la política ambiental
internacional aborda la naturaleza y su conservación, pues se plantearía no sólo en términos de
paisajes sino también en interacciones entre organismos, es decir, en ecosistemas, así como, de
los elementos que permitían su sobrevivencia (recursos naturales). En este convenio se plan-
teaba la importancia de la utilización sostenible de la biodiversidad, además de manifestar un
imperativo ético de justicia social y ambiental en su uso y disfrute.

En México, la publicación del Reporte Brundtland en 1987, había ya influido en la in-


tegración de la agenda pública en torno al ambiente y la promulgación de la Ley General del
Equilibro Ecológico (LGEPPA) en 1988. La década del noventa inaugura entonces lo que Pro-
vencio (2004) llama la segunda etapa de la política y gestión ambiental mexicana caracterizada
por varios procesos. Por una parte, una transformación de enfoque que va de aquel de salud pú-
blica, en relación a la contaminación y los entornos urbanos hacia aquella de protección de los

CAPÍTULO Iii 250


ecosistemas. Por otra, una reorganización administrativa y el involucramiento de profesionales
en las instituciones públicas. En 1992, se crearon el Instituto Nacional de Ecología (INECC),36
la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y la Pro-
curaduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).Dichas dependencias buscaban la
implementación de la nueva perspectiva de la política ambiental a partir de una orientación
hacia la sustentabilidad, un enfoque de integralidad y complementariedad, además de la sec-
torialización, que separaba los ámbitos de competencia de lo urbano y de desarrollo social en
zonas rurales, pues las áreas naturales mejor conservadas se encontraban en perímetros ejidales,
comunales o de pequeña propiedad rústica.

En 1990, la Organización de las Naciones Unidas integró la Conferencia sobre Medio


Ambiente y Desarrollo como parte de los trabajos preparatorios a la Cumbre de Río. En México
esto generó un importante lobby de profesionales y ciudadanos, involucrados en la conservación
de los ecosistemas. El trabajo junto con legisladores y gobierno permitió consolidar la LGEPPA
con reformas a otras leyes que regulaban los aspectos forestales, hídricos y pesqueros, entre
otros, para generar normas que regularan las actividades extractivas (Provencio, 2004, p. 6-7).
La creación de la Secretaría del Medio Ambiente y Pesca (SEMARNAP)37 en 1994 inaugura
la tercera etapa, llamada por el autor como la política y gestión ambiental contemporánea pues
los cambios conceptuales se concretan en un nuevo diseño institucional y organizacional que
posibilitaron la protección ambiental (Provencio, 2004, pp. 7-8). Esta etapa se caracterizó por
promover la descentralización ambiental mediante la participación de las entidades federativas y
municipios, para hacerlos responsables del control de residuos, establecer medidas preventivas,
llevar a cabo evaluaciones de impacto ambiental y los mecanismos de participación social en la
materia de conservación (CONANP, 2016).

A) Neoliberalismo y desamortización de propiedades rústicas

Otro proceso fundamental, que también se dio en la década del noventa y que impactó el
acceso y el uso de los ecosistemas tiene que ver con la transformación del sistema de propiedad
agraria en 1992. Como ya lo mencionamos, los cambios en la política y gestión ambiental se
centraron en pasar del ámbito urbano, en donde, se circunscribían a mitigar las externalidades
negativas de la vida en las ciudades que se concretaban en contaminación del aire, del agua y
36
En 2012 se modifica la legislación dando origen al actual Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático.
37
En el año 2000, se reformó la Ley de la Administración Pública Federal dando origen a la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con ello se conformó un nuevo diseño institucionla y una nueva es-
tructura a cargo de la política ambiental.

CAPÍTULO Iii 251


los desechos sólidos, hacia los ámbitos rurales y de reserva territorial en donde se encontraban
los ecosistemas mejor conservados. En este sentido, la política ambiental adoptaba un enfoque
de desarrollo social en dos vertientes. Por un lado, educar a la gente en la valorización y con-
servación de los ecosistemas en los que se situaban sus bienes comunales y en la generación de
nuevas oportunidades productivas en torno a estos espacios —alternativas al enfoque extractivo
o esquemas sustentables de aprovechamiento.

A la par que se reorienta el enfoque de la política ambiental se reforma el Artículo 27


de la Constitución que norma la propiedad de las tierras y aguas del territorio nacional. Dicha
reforma modifica el sistema agrario trimodal, compuesto por tres tipos de propiedades: privada,
pública y social. Este último tipo de propiedad fue el principal fruto de la Revolución Mexicana,
el ejido era la modalidad redistributiva de la tierra con un enfoque de protección de las familias
campesinas. Este tipo de propiedad hacía que las tierras fueran inalienables, inembargables, in-
divisibles, inconvertibles e intransmisibles, lo que las sustraía del mercado. Los beneficiarios de
una parcela recibían el título de ejidatario que le daba derechos de usufructo sobre sus parcelas
y acceso a los bienes comunales del núcleo ejidal. Sin embargo, las tierras no podían ser sujetas
de compra-venta o cualquier otro tipo de transmisión, salvo al del hijo primogénito. Tampoco
podían dejarse ociosas por el ejidatario so pena de perder sus derechos. Este tipo de propiedad
social además de las parcelas definía polígonos de bienes comunales que cubrían los territorios
de recursos de uso común que antes del ejido se manejaban a través de conjuntos de reglas defini-
dos por las comunidades. El hecho de que se incorporaran al ejido permitió el acceso y la gestión
de los recursos de uso común a los ejidatarios pero dejó fuera a los pobladores que no tenían el
estatuto (por ejemplo, las mujeres).

Con las modificaciones al sistema de propiedad agraria de 1992, se suprimió la propiedad


social en ventaja de la propiedad privada. Los ejidos, empero, para convertirse en propiedades
privadas debían contar con los títulos de propiedad en regla y la Asamblea debía votar su descon-
centración. En este momento se clausuró también el reparto agrario y el gobierno sólo garantizó
la dotación de ejidos ya comprometidos y la regularización de los títulos de propiedad (Pérez
Castañeda, 2002). Este proceso continúa actualmente, el gobierno distribuye las tierras ejidales
rezagadas y los títulos de propiedad correspondientes, que han sumado más de tres millones de
hectáreas desde 1992.

Como se puede observar existe una contradicción esencial al nivel de la política pública,
por un lado, el rediseño institucional de la gestión ambiental buscaba un enfoque de desarrollo
social y sustentabilidad, lo que forzosamente pasaba por tener control sobre la vocación de las
tierras rústicas. Por el otro, la orientación neoliberal del gobierno promovió el reingreso al mer-

CAPÍTULO Iii 252


cado de las propiedades rústicas, lo que aceleraba la privatización de los ejidos. No sólo esto, la
transformación de la propiedad de la tierra volvió a cambiar el conjunto de reglas de los recursos
de uso común, dándole acceso a otros actores sociales, tanto privados como de la sociedad civil.
En particular, en actividades como el turismo que desde su enfoque sustentable buscan dar alter-
nativas a las comunidades rurales pero que desde su enfoque convencional y masivo excluye a
los pobladores y todo aquel que no pueda pagar el acceso a los sitios.

B) Los Instrumentos de Política Ambiental para la gestión de ecosistemas

El instrumento jurídico que se ha definido como el elemento central para la conservación


de la biodiversidad y los ecosistemas es el de las Áreas Naturales Protegidas (ANP). Desde la de-
finición de la CONANP son: “[…] porciones terrestres o acuáticas del territorio nacional repre-
sentativas de los diversos ecosistemas, en donde el ambiente original no ha sido esencialmente
alterado y que producen beneficios ecológicos”. Existen seis categorías que implican diferentes
niveles de conservación, éstas son por orden jerárquico: Reserva de la Biosfera, Parque Nacio-
nal, Monumento Natural, Área de Protección de Recursos Naturales, Áreas de Protección de
Flora y Fauna y Santuarios (CONANP, 2016). Se reconocen jurídicamente mediante un decreto
presidencial o a través de la promoción de un sitio por los propietarios que deciden dedicarse
a la conservación y que se comprometen a seguir la Legislación en el tema e implementar los
programas de manejo y ordenamiento ecológico.

El instrumento que permite que las actividades de conservación, productivas, educativas


y de esparcimiento se organicen hacia la sustentabilidad es el Programa de Manejo que es defi-
nido como: “el instrumento rector de planeación y regulación que establece las actividades, ac-
ciones y lineamientos básicos para el manejo y la administración del área natural protegida res-
pectiva” (CONANP, 2016). Dicho programa plantea las modalidades de uso y aprovechamiento
de los recursos naturales, la ejecución de programas de conservación, protección, vigilancia y
restauración; así como, la coordinación de los tres órdenes de gobierno, además de fomentar la
participación de los sectores social y privado para apoyar la conservación de los recursos natu-
rales, buscando la solución de problemas económicos y sociales. De las 177 ANP, alrededor de
100 tienen su Programa de Manejo, muchas veces dichos instrumentos no pueden ser integrados
por los conflictos entre actores sociales y sus diferencias en cuanto a la orientación de las ac-
tividades que se quieren realizar en la ANP. También existen los casos en que un Programa se
queda un periodo importante de tiempo en calidad de borrador hasta el momento que se llega a
un consenso (CONANP, 2016, p. 8).

CAPÍTULO Iii 253


La CONANP coordina y supervisa la implementación de los programas y acciones en
las Áreas Protegidas. Dicha Comisión se creó en el año 2000, como órgano desconcentrado
de la SEMARNAP, responsable del establecimiento, regulación, administración y vigilancia de
las ANP federales. En ese mismo año, la SEMARNAP se convierte en la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), responsable de fomentar la protección, restau-
ración y la conservación de los ecosistemas y sus recursos naturales, fortaleciendo la orientación
gubernamental en materia de gestión ambiental con el enfoque de aprovechamiento y desarrollo
sustentable. También en el año 2000, se publicó el Reglamento de la Ley General del Equilibrio
Ecológico y Protección al Ambiente en Materia de Áreas Naturales Protegidas, instrumento en el
que se establecen los lineamientos a seguir para la administración de las ANP (CONANP, 2016).

C) Holbox, la joya disputada de Yum Balam

La implementación de la estrategia para la protección del área natural protegida de Yum


Balam ha sido moldeada por las capacidades del Estado para regular de manera eficaz el ANP,
en particular por la falta de concreción en el consenso entre actores para emitir el programa de
manejo. Esto se ha manifestado con las presiones de inversionistas para desarrollar un corredor
turístico en el área, la venta de terrenos por parte de los ejidatarios, la oposición de los conserva-
cionistas a la implementación de prácticas de alto impacto al medio ambiente y de la aplicación
discrecional de los instrumentos jurídicos de protección con los que cuentan los tres niveles de
gobierno.

Como ya fue mencionado, el APFF de Yum Balam fue decretada en 1994, en el momento
que la política de gestión ambiental mexicana daba un giro a la conservación de los ecosistemas,
desde la óptica internacional del convenio por la protección de la biodiversidad. Las modifica-
ciones al artículo 27 Constitucional también permitieron promover actividades terciarias como
el turismo en el marco de un gran plan de desarrollo conocido como la Riviera Maya que atrajo
inversionistas a la región en los años noventa. Resultado de todos estos procesos, Holbox sufrió
a partir de esta década, transformaciones importantes tanto en las prácticas como en el uso del
territorio.

La población de Holbox se dedicaba a la pesca hasta el momento del decreto de la APFF


de Yum Balam. A partir de su decreto se inició una transición hacia las actividades turísticas. La
forma de organizar dichas actividades fueron las cooperativas como lo hacían con la pesca. En
este momento, la política ambiental fomentaba la actividad terciaria, desde su perspectiva ecotu-

CAPÍTULO Iii 254


rística como un medio sustentable de explotar la zona sin métodos extractivos.

Sin embargo, rápidamente la Isla llamará la atención de empresarios que buscarán implan-
tarse desde una perspectiva de turismo exclusivo y sin componente social ni ambiental. El ejido
ubicado en el paraje de la Ensenada cobrará un alto valor al tener un frente de playa importante y
ser un espacio ideal para un proyecto turístico. Algunos empresarios yucatecos, Fernando Ponce
y su yerno, Emilio Castillo Roche, muy influyentes en la región pues el primero es embotellador
de la Coca Cola en la península, iniciaron negociaciones para comprar el ejido. Este debía ser
desconcentrado bajo acuerdo de la Asamblea ejidal para transformar las parcelas en propiedad
privada y poder hacer la transacción. En el 2005, los empresarios logran firmar un contrato de
prestación de servicios en materia agraria, lo que sentaría las bases de un proceso que sería vivido
por los ejidatarios como un despojo de sus tierras (López Santillán, 2015, pp. 191-192).

No todos los ejidatarios estaban de acuerdo con la venta de las tierras ejidales. Asimis-
mo, los avecindados y pobladores de la isla se cuestionaban las consecuencias que tendría para
ellos la venta de las tierras, en particular, en el acceso de los recursos de uso común. El proceso
tomó su tiempo, pues los títulos de propiedad fueron entregados a los ejidatarios hasta el 2007.
Durante ese tiempo los empresarios yucatecos trataron de convencer a los ejidatarios de vender
sus tierras, con jugosos adelantos a condición de que cedieran sus derechos ejidales para que
personas allegadas a ellos pudieran presentarse a votar en la Asamblea. Un hotelero de la isla
explica la situación:

Conflicto de interés. El ejido está dividido, dividió a los holboxeños. […]


¿Cómo? Vendieron parcelas y al final los empresarios que compraron hicieron
firmar hojas en blanco, entonces haz de cuenta que les quitaron los derechos
y pusieron a otros nombres en las asambleas hechas en oficinas ¿Qué dieron?
Dividieron el ejido de Holbox en cuatro pedazos […] (Entrevista a Hotelero
holboxeño).

Esta situación dividió a las familias pues dentro de ellas había posiciones opuestas en
cuanto a la venta y los ejidatarios que en su mayoría eran de la tercera edad fueron muchas veces
engañados por sus propios hijos para ceder sus derechos.

[…] lo que pasó en mi familia fue cuando empezaron a vender mis abuelitos.
Mi abuelito que es ejidatario reúne a sus hijos para ver que hacían. Mi mamá

CAPÍTULO Iii 255


y mis tías decidieron que no, que no iban a vender a menos que hubiera una
cosa urgente ¿no? Pero resultó que luego empezaron a dar quinientos mil
pesos para llevarse a las personas a vender, entonces era como una comisión
y uno de mis tíos se llevó a mis abuelos sin que los demás lo supieran, en-
tonces ya no pudieron hacer nada y ahora están viendo que pasa (Holboxeño,
ambientalista)

Entre los años 2010-2011 el conflicto se recrudeció pero fue hasta el 2014 donde estalló
y salió a la luz en los medios de comunicación. En particular, las prácticas desleales que los em-
presarios habían llevado a cabo para apropiarse de las tierras ejidales. Sólo 70 de 117 ejidatarios
habían aceptado vender sus tierras. Recibieron cinco millones de pesos por cada lote cuando
el precio comercial era mucho más alto. A algunos de ellos se les había dado solo un adelanto
y se les había sustituido en la Asamblea ejidal. El ejido se dividió en cuatro: Holbox, Península
Holbox, Isla Holbox y Punta Holbox. En dicha Asamblea, granaderos custodiaron el lugar para
evitar que se obstaculizara su desarrollo por ejidatarios que quisieran protestar por el despojo.
Un ejidatario resultó herido por el propio titular de la Secretaría Estatal de Seguridad Pública
(SESP), Carlos Bibiano Villa Castillo, que lo atropelló (Caballero, 2014).

El estallamiento del conflicto demostró que las negociaciones de los empresarios se


hacían al nivel de la entidad federativa y en la cabecera municipal. Esto es de fundamental im-
portancia porque Holbox siempre es relegado en las decisiones como la dotación de servicios
públicos o la generación de una política pública que le permita mejorar las condiciones de vida
de los pobladores y de recibimiento de los turistas. Es una paradoja fundamental porque la Isla
genera muchos recursos para el municipio pero a sus pobladores se les excluye en la toma de
decisiones. Asimismo, la Isla es central para darle viabilidad a la APFF pues a partir de ella se
podrían irradiar esquemas de gestión sustentable de los recursos y disminuir las externalidades
negativas del turismo, como la urbanización irregular en el continente, en poblados como Chi-
quilá y Solferino.

Holbox ingresa más de 10 millones de pesos sin impuestos a nivel municipal,


sin contar lo que entra al estado y lo que entra a la Federación. Estamos ha-
blando de 20-25 millones de pesos al año, que si fuera de verdad equitativa
la devolución, Holbox sería autosuficiente. Pon tú, tal vez, tuviera problemas
de basura pero no como los tenemos, se resolvería el problema de las calles,
hubiera alternativa. Hoy al menos, yo, me siento olvidado del gobierno (Entre-
vista a Hotelero holboxeño).

CAPÍTULO Iii 256


La presión derivada del estallamiento del conflicto de las tierras ejidales hizo que se
involucraran nuevos actores sociales como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEM-
DA) que denunció las irregularidades e hizo notar como este proyecto fragilizaba el APFF de
Yum Balam. Las protestas y el movimiento social que se articuló en torno a la defensa de las
tierras ejidales obligó a los empresarios a retirar el proyecto de la evaluación que realizaba la
SEMARNAT para su autorización. En estos momentos el conflicto ha menguado pero continúa
la incertidumbre con respecto a los derechos de las tierras ejidales. No se sabe que pueda suceder
en el futuro ni si el proyecto volverá a tratar de ser autorizado en un momento más favorable. El
hecho de que Holbox no sea un municipio y se encuentre tan alejado de la dinámica social de su
cabecera municipal hace que crezca el sentimiento de despojo. No sólo a nivel de la indefinición
actual del estatuto de las tierras ejidales sino también de la riqueza generada en la Isla.

Los actores del área natural protegida Yum Balam

Si bien una ANP constituye uno de los instrumentos gubernamentales más completos en
materia de protección ambiental dado que permite articular la legislación ambiental; coordinar
las acciones de diversas dependencias, de los tres niveles de gobierno; además de incluir en el
programa de manejo del área de protección la regulación de las actividades productivas permi-
tidas, las mismas deben ser producto de un amplio consenso entre los pobladores que habitan
el área. El problema, en el caso de Yum Balam al carecer de un programa de manejo limita la
articulación de la política ambiental.

Pese a ello la participación de actores gubernamentales, actores sociales nacionales e


internacionales, empresarios locales y grupos de ambientalistas de la Isla Holbox han permitido
integrar algunas pautas de regulación, que han resultado insuficientes por la falta de seguimiento
de los gobiernos locales y la limitación de recursos de las dependencias federales.

En este sentido, para guiar el análisis del proceso de interacción de los actores involucra-
dos en la política ambiental del ANP de Yum Balam, en particular en la Isla, asumimos que la
protección ambiental es una acción pública que involucra a diferentes actores, sus intercambios y
el sentido que le dan a éstos, pero también instituciones, normas, procedimientos que gobiernan
el conjunto de las interacciones, así como las representaciones colectivas (Lascoumes y Galés,
2014).

Los actores considerados en el análisis de la regulación ambiental del APFF de Yum


Balam son los siguientes:

CAPÍTULO Iii 257


Cuadro 1. Relación de actores

Sector Integrantes

SEMARNAT

SEDUMA

CONANP

CONAPESCA

Gubernamental CONAFOR

PROFEPA

H. Ayuntamiento de Lázaro Cárdenas

Alcadía de Holbox

Comisión de Agua Potable y Alcantarillado

Asociación de Hoteleros de Holbox

Asociación de Restauranteros de Holbox


Privado Hoteleros no asociados

Restauranteros no asociados

Refugio animal

Ejido de Holbox
Social Cooperativas pesqueras

Cooperativas de lancheros de Holbox

Asociación Civil Yaax Beh A.C.

WWF
Asociaciones civiles
PRONATURA

CEMDA

Consejo de desarrollo Holbox A.C./ Alma verde

Fuente: elaboración propia con información de las entrevistas del trabajo de campo.

CAPÍTULO Iii 258


Las actividades y facultades de las dependencias gubernamentales y de las instancias de
gobierno se circunscriben a los diferentes ordenamientos jurídicos de la política ambiental ya
mencionados previamente; en este apartado ponemos mayor atención al proceso de interacción
entre distintos actores y las actividades que realizan; así como sus limitaciones y representaciones
de sus acciones.

a) Uso del suelo y actividades productivas

Ante la ausencia de reglas formales, pobladores de la Isla e inversionistas contravienen los


acuerdos que han derivado de las discusiones y foros realizados, en distintos momentos, para la
elaboración del programa de manejo.

La CONANP es la dependencia que se encuentra presente en el ANP de Yum Balam. No


obstante, sus funciones en cuanto a las actividades en la Isla son limitadas, de hecho el uso del
suelo es responsabilidad exclusiva del municipio, el comisariado ejidal y el Estado. Al respecto el
jefe de departamento de la CONANP explica lo siguiente:

[…] Nosotros no damos permiso de uso de suelo, como funcionan las…los


únicos dientes que tendríamos es limitando las licencias de operación de cier-
tos establecimientos o negocios, en teoría cualquier actividad productiva que
se hace dentro de un área natural protegida debería de contar con un permiso
de la SEMARNAT de la CONANP en específico, para poder prestar servicios
turísticos, para poder tener un hotel…En nuestro caso de Yum Balam lo único
que estamos regulando por el momento es la actividad de avistamiento y nado
con el tiburón ballena. Todo lo demás… no tenemos control de todo lo demás.
Al no tener control de todo eso, no podemos sancionarle, el único modo en el
que tenemos dientes es en el caso del tiburón ballena, cuando se cumple un
ilícito retirarles el permiso para el siguiente. (Entrevista a jefe de departamento,
CONANP)

En este sentido, la base sobre la que se intenta regular las actividades de uso de suelo y
actividades productivas son fruto de acuerdos alcanzados entre diferentes actores de la Isla, los
cuales han sido recuperados por el Consejo de desarrollo de Holbox, A.C. Es importante mencio-
nar que dicha organización ha tenido diferentes cambios en su seno. Al respecto Morelia nos dice:

[…] Éramos 22 la mitad ya se murió, la otra mitad ya se fue, quedamos 3

CAPÍTULO Iii 259


aquí. Karateka, Rodolfo que me dice que cada vez que hay un evento, le llamo
Rodolfo hay una reunión llámame a la hora que vayas, si ese es uno de los
compromisos y ese es uno de los actores importantes de uno, que le llame para
recordarle, entonces esos somos los miembros. Entonces muchas cosas las
hago a nombre del Comité, sin contar con nadie ¿no? como por ejemplo hay
una campaña de esterilización como Consejo de desarrollo Holbox (Entrevista
a Morelia, Ambientalista).

El número de integrantes del Consejo de desarrollo de Holbox se ha reducido, aunque en


realidad constituye una etiqueta, dado que los ambientalistas que conforman Alma Verde y algu-
nos actores individuales que voluntariamente se suman a las actividades de protección ambiental,
tienen las puertas abiertas al Consejo.

En este sentido, las actividades de desarrollo local, principalmente la construcción de nue-


va infraestructura turística, debe seguir los acuerdos que los ambientalistas en diversos foros han
promovido. Por ejemplo, entre ellos se reglamentó, de manera informal, que las construcciones no
deben de tener más de dos pisos. Las casas-habitación no deben construirse en la superficie total
de sus terrenos. Sin embargo no hay una regla formal que garantice su cumplimiento. A menos
que la actividad de construcción requiera una manifestación de impacto ambiental por parte de
la CONANP o bien se afecte alguna superficie protegida de fauna y flora, entonces los ambienta-
listas o cualquier ciudadano puede hacer la denuncia correspondiente ante la PROFEPA para que
intervenga.

Como se expuso anteriormente, un caso paradigmático es el “Proyecto de la Ensenada”.


Los empresarios tuvieron que presentar una manifestación de impacto ambiental ante la SEMAR-
NART y la CONANP, dependencias responsables de autorizar las actividades productivas con
base en la legislación ambiental.

Una parte de la población y los grupos ambientalistas locales se opusieron al proyecto.


Después de diferentes momentos de tensión y menguamiento, el conflicto estalló, lo que permitió
involucrar a organizaciones de la sociedad civil como PRONATURA y CEMDA, quienes se han
sumado a los señalamientos del alto riesgo hacia la biodiversidad y los ecosistemas. Dichas orga-
nizaciones han asesorado a los ambientalistas locales para hacer un diagnóstico donde el principal
problema identificado es la intención de cambiar la densidad de la construcción en la Isla, lo cual
generaría un alto impacto ambiental.

Por su parte, los inversionistas sostuvieron en su oportunidad que el proyecto era sustenta-

CAPÍTULO Iii 260


ble y amigable con el medio ambiente. En su manifestación de impacto ambiental señalaron que
no había registros de manatís, que solo había nueve delfines lo cual difiere con el monitoreo que
han hecho los grupos ambientalistas.

Por otra parte, han existido otras iniciativas de construcción como los andadores turísticos,
se hizo uno en el área de descanso de las aves. Para evitar la construcción de un segundo, el grupo
de “Yo Defiendo Holbox” con apoyo de CEMDA se allegó la información necesaria por parte de
la SEMARNAT y CONANP para demostrar que el área es de descanso para flamencos. Con ello
se pararon las obras.

b) Participación en la vigilancia de la fauna y flora: Aves

Un problema que afecta los nidos de las aves migratorias que llegan a la Isla, durante los
meses de mayo a julio, es la frecuentación de los turistas y pobladores en la playa de Holbox y el
uso de carritos de golf como transporte. En general, la gente desconoce o simplemente no observa
los nidos de las aves, en consecuencia, muchos de los huevos son aplastados. Observando dicha
problemática se han tomado medidas por actores locales, las cuales han consistido en cerrar ca-
lles, colocar avisos de prohibido el paso. No obstante, dichas acciones carecen de sustento jurídico
o el respaldo de alguna dependencia gubernamental. En este sentido, Eduardo Cetina miembro del
grupo Alma Verde explica:

[…] en varias ocasiones íbamos y cerrábamos la calle, el paso con palos para
que no pasaran los carritos de golf. Porque sabes que de mayo a junio, julio,
están las golondrinas acá mirándonos, vienen, pero pasan los carros se chingan
los huevitos y aplastan las aves ¿no? aparte que mucha gente luego va a pescar
por allá, pero tuvimos que cerrar con palos para que no pasaran los carros ni
motos y pudiera mantenerse así ayudándose ¿no? porque al final estos animali-
tos tienen su nido cerca de las personas y ninguno molestaba a otro ni nada ¿no?
pero el tema es que los carros no vean, cuando se llevan los huevos y demás
¿no? Entonces después el primer día con unas personas pusimos unos cocos
alrededor del nido, haz de cuenta que este es el nido y pusimos varios cocos,
para que la gente indicara que hay algo en medio. El año siguiente imprimí
unos folletitos y los facilite diciendo, que el letrero decía… había un letrero
grandote que decía una foto grandota de la golondrina y sus huevitos y decía
este… por mis huevos no pasas […] después hicimos con los cartelitos con
los palitos esos de las banderas y decía: watchyourstep, cuida tu paso, y la foto
de los huevitos porque no es muy fácil verlos. (Entrevista a Eduardo Cetina,

CAPÍTULO Iii 261


Ambientalista).

A diferencia del monitoreo de otras especies, en el caso de las aves se hace de manera
intermitente, al menos así nos los ha hecho saber Juan Karateka quien colabora con Alma verde,
pero que en su momento formó parte del club dorado que recibió apoyo del Programa de Conser-
vación para el Desarrollo Sostenible (PROCODES) de la CONANP. Mediante el acercamiento
a dicha dependencia ha recibido diversas capacitaciones. No obstante, las personas involucradas
en las actividades del monitoreo y protección de las aves se encuentran desarticuladas por el mo-
mento.

c) Tortuga

La participación en la protección de la tortuga carey se hace en coordinación con los en-


cargados de la oficina de la CONANP en la Isla, PRONATURA, PROFEPA y el grupo ambien-
talista Alma Verde. Las actividades han consistido en recorridos nocturnos, borrar los rastros de
las tortugas, y así evitar la ubicación de los nidos por personas que quisieran robarse los huevos.
La colaboración del grupo de Alma verde se limita al monitoreo y marcaje de los nidos, porque
sólo la CONANP puede delegar a PRONATURA el transporte de los huevos a lugares seguros y
coordinar el proceso de liberación de las crías.

En el 2015, los miembros del grupo Alma verde formaron el Comité Estatal de Tortugas
y realizaron su monitoreo. También cuando alguien reporta algún avistamiento, se acude al lugar
para borrar la huella del paso de las tortugas. Además, elaboran un registro de las fechas para
liberarlas. Dicha actividad la realizan en la zona denominada Isla chica, en la Isla grande la hace
PRONATURA.

En lo concerniente a la capacitación para realizar el monitoreo de tortuga, Diana Lira,


quien trabaja para PRONATURA, ha impartido cursos para el grupo Alma verde. Con el tiempo
ambos actores han construido una relación de amistad, lo que les ha permitido colaborar en la
protección de la tortuga.

d) Educación ambiental

Para los integrantes del grupo Alma Verde y los ambientalistas que colaboran con el go-
bierno federal mediante el PROCODES, una de las principales problemáticas es el desconoci-

CAPÍTULO Iii 262


miento por parte de los pobladores de la riqueza natural y su importancia. Por dicha razón han
realizado diversas actividades que se dirigen a la difusión de la fauna y flora existente en la Isla,
así como, las amenazas que enfrentan las especies en peligro de extinción.

En relación con la difusión del patrimonio, Eduardo Cetina se ha dedicado a tomar fo-
tografías de diferentes aves y animales que hay en la Isla, dicha actividad la realiza de manera
individual, al respecto comenta lo siguiente:

[…] Con el tema de las fotos que yo hago, hacer como un tipo tipografía para
promocionar un poco lo que tenemos. La riqueza natural que tenemos en la
reserva y Yum Balam porque estamos en Yum Balam pero pues que, qué hay,
el tiburón ballena, el lagarto y delfines, flamencos son los que sabemos ¿no?
pero por ejemplo tampoco damos la importancia de que en estas épocas que
tenemos, ¿no? no mucha gente lo sabe, que hay migración de aves. O sea en
la noche tú puedes escuchar cantiles no digas que millones pero uno escucha y
sabe ¿no? (Entrevista a Eduardo Cetina, Ambientalista)

En cuanto a las actividades relacionadas con la difusión de las especies que habitan en la
isla, el grupo Alma Verde en colaboración con otros actores sociales e individuales han realizado
diversos festivales, durante al menos tres años. Los mismos han estado dedicados al símbolo de
Holbox, el tiburón ballena. También se han hecho actividades temáticas para las aves, las tortugas
y el manatí.

En dichos festivales se hace una invitación a toda la población para que escuchen a los
expertos que colaboran en los foros del festival. En este sentido, Eduardo Cetina menciona:

[…] More y Alejandra estamos […] juntos en Alma Verde. Se hizo el festival
de la tortuga en 2 años, 3 años. Con Alejandrina hicimos nosotros el festival del
Tiburón Ballena es el segundo año que estamos, este año y el año pasado orga-
nizamos un simposio también del Tiburón Ballena donde se invitaron a diferen-
tes personas que pudieran marcar o hacer alguna ponencia en relación a un tema
alguna área protegida o al tema de la importancia del Tiburón Ballena, entonces
hubo abogados del tema que vinieron a hablar sobre la delegación mexicana
y como estaba protegido el Tiburón Ballena, hubo una amiga canadiense que
es bióloga y está estudiando su doctorado sobre el Tiburón Ballena, no pudo
venir pero envío la información acerca de la biología y otras cosas del Tiburón
Ballena, muchas cosas que nosotros ni sabíamos ¿no? porque realmente no hay

CAPÍTULO Iii 263


mucha información. (Entrevista a Eduardo Cetina, Ambientalista)

Pese a los distintos esfuerzos por parte de los ambientalistas locales, el involucramiento
de la población en actividades de protección ambiental no ha aumentado, aunque en voz de
algunos de los entrevistados el logro más significativo lo han observado en los niños. Sin em-
bargo, reconocen que es un largo camino el que se debe recorrer para consolidar una verdadera
educación ambiental entre los habitantes de la Isla.

e) Manglar

La protección del manglar es una de las actividades que más conflicto ha generado entre
los habitantes de la Isla, los conservacionistas y los inversionistas. Dado que es una especie de
flora protegida, la tala de la misma implica un delito ambiental.

Uno de los hechos más problemáticos fue la detención de 16 ejidatarios en el año de


2014. De acuerdo con la información recabada, consistente en diversos testimonios y en parti-
cular la versión de la hija de un ejidatario detenido, los hechos se dieron de la siguiente manera:

El comisario ejidal Nivardo Mena Villanueva, electo para el periodo (2012-2014) buscó
ser reelecto. Sin embargo, no salió favorecido por el voto de los miembros del ejido. Pese a
ello decide imponer su voluntad. Así que tomó con apoyo de otros ejidatarios y miembros de la
población las oficinas del ejido, en las cuales se encuentran los títulos de propiedad. Para con-
seguir el apoyo de la toma de las oficinas y de la vigilancia de las mismas ofreció un reparto de
terrenos en la Isla, específicamente en Punta Coco. Un área donde hay mangle.

La instrucción que dio Nivardo a sus seguidores es que se reunieran el 24 de julio para
limpiar el terreno (cortar mangle), sacar medidas de los lotes y asignar los terrenos a los parti-
cipantes de la toma de las oficinas ejidales. No obstante, no contaron que se puso una denuncia
ante la PROFEPA, dependencia que solicitó el apoyo de la marina. De tal forma que una vez
que se disponían a limpiar el terreno fueron detenidos en flagrancia.

Dicho hecho generó un alejamiento entre las dependencias gubernamentales encargadas


de la protección ambiental y la población nativa. También afectó la relación entre los ambien-
talistas locales, que en su mayoría no son originarios de Holbox. Para algunos de los ejidatarios
los ambientalistas se oponen al desarrollo, de tal manera que se hace evidente la tensión de

CAPÍTULO Iii 264


intereses entre actores.

Mientras los miembros de Alma verde se apoyan de CEMDA para hacer las denuncias
correspondientes y exigir el plan de manejo para que se esclarezcan las actividades que se pue-
den hacer en el área natural protegida, los ejidatarios rechazan la intromisión de los ambienta-
listas en asuntos que en su visión solo les competen a los miembros del ejido.

En este sentido, Morelia miembro de Alma Verde, quien además tiene un “Refugio Ani-
mal” en la Isla de Holbox y Solferino, ha enfrentado diversas descalificaciones por parte de las
autoridades locales y miembros de la comunidad. En el refugio se atienden aves, perros, gatos
y algunas especies locales; también se recogen animales maltratados, se promueve la adopción
de mascotas; y quizá una de las actividades que más impacto tiene en el municipio son las cam-
pañas de esterilización de perros y gatos.

Las descalificaciones a sus actividades se derivan en parte por su colaboración como


ambientalista al afectar los intereses de pobladores locales, quienes buscan obtener algún be-
neficio económico al alterar el medio físico de la Isla. En este sentido Morelia comenta lo
siguiente:

[…] Cuando me vi con el doctor [trabajador del Ayuntamiento] me dijo: ¿Cómo


te llevas con el alcalde de tu comunidad? Y le dije ni fu ni fa no me llevo, no
tengo nada que hablar con él. Es que acaba de llamarme el presidente munici-
pal para decirme que te pregunte a ti, ¿Qué posibilidad hay de que cierres tu
refugio? porque la Alcaldía y la población están muy preocupados porque tu
refugio es un foco de contaminación porque con estas inundaciones todas las
heces fecales las están tirando. Oye Arturo tú has estado en el refugio. Nosotros
recogimos las heces y las embolsamos, el refugio le soluciona un problema de
salud a la comunidad, vacunamos los perros, los esterilizamos, los desparasita-
mos, les controlamos las plagas de sarna y las garrapatas, tenemos un control
completo, los cuerpos me los llevo a Solferino a enterrar porque antes los man-
dábamos al centro de transferencia pero ellos no tienen lugar para enterrar, que
es una obligación de ellos, cuando queman los mandan a incinerar porque es
su obligación… Entonces resulta que ahora... todo porque el comisario ejidal
nuevo sabe que estoy a la defensa de los manglares, en contra del desarrollo
como ellos lo prevén, entonces tengo un enemigo atrás. Ahorita ya fue con el
presidente municipal, que es el tipo más ignorante en temas de todo. Entonces
cuando tú hablas con ellos y les observas y ves que no saben nada de lo que
están hablando […] Hace unos meses vinieron [trabajadores de la Alcaldía] y
empezaron a cortar mangle acá enfrente en la calle, salí y les dije: Muchachos
tienen permiso para cortar estos mangles; bueno si tienen todo en orden que

CAPÍTULO Iii 265


bueno, porque se acuerdan que metieron a 16 a la cárcel hace un mes, a los 5
minutos se habían ido todos. Después supe que los taxistas se habían reunido,
un hotelero me llamo que quería hablar conmigo, es que tú no autorizaste que
se haga la calle; de qué calle; que yo impedí que se pusiera la calle, todos los
taxistas creen que yo no permití hacer la calle, entonces voy a la alcaldía por-
que en la alcaldía también lo estaban diciendo. El hotelero me dijo; es que el
alcalde dijo. Oye vengo a hablar contigo, me acaban de comentar eso. Yo no
hice nada... Digo no pues es que te lo vengo a aclarar yo lo hice con una buena
intención; si tú crees que yo iba a denunciarlo, yo no salgo, tomo fotos y levanto
mi denuncia. (Entrevista a Morelia, Ambientalista).

Con este testimonio se evidencia la tensión de intereses entre diferentes actores, lo que
limita la cooperación del establecimiento de acuerdos para la generación de estrategias de de-
sarrollo en la Isla. Asimismo observamos que las dependencias locales no intervienen en la
regulación de los conflictos sino por el contrario contribuyen a la confrontación.

f) Jaguar

En el monitoreo del jaguar también participa el grupo Alma Verde, principalmente en


Solferino. Sin embargo, su conocimiento en dicha actividad es limitado, dado que carecen de
capacitación; pero también implica un mayor nivel de gasto de recursos y energía. Pese a ello
son el enlace con la CONANP y la PROFEPA para dar aviso de los problemas que se han deri-
vado por la caza del jaguar o bien por los ataques de éstos al ganado de las comunidades.

Entre sus principales actividades se encuentra la vigilancia mediante el monitoreo de


cámaras trampa, al respecto Eduardo Cetina señala lo siguiente:

Pues mira la verdad es que nos servirían en el tema de jaguar, porque el co-
mité salió por el tema del jaguar y por medio del tema del jaguar nos invitan
a participar cada año, hay una presentación del jaguar y demás, lo organizan
los comités siempre los cambian de lugar, la verdad es que un chico un chico
estuvo aquí nos enseñó a usar las cámaras trampa, no las sabíamos usar y la
verdad es como que… y como que tal vez un poco más de información de
cada cosa…. Que áreas y todo lo demás como ubicarlo no hay tanto todo eso,
bueno voy a lo mismo por medio de Morelia y Alejandra y de Castillo que
está contigo allá, este… llegaron unas personas del Grupo ONCA de jaguar y
este un chico de ellos empezó a enseñarnos una página.

CAPÍTULO Iii 266


La participación del grupo de Alma verde en el monitoreo del jaguar implica su trasla-
do a la zona continental de ANP de Yum Balam, lo que evidencia la falta de diversificación de
actores sociales que se sumen a las actividades de protección ambiental. No obstante, es una
oportunidad para ampliar su presencia en las actividades de protección y colaboración con las
dependencias gubernamentales.

g) Gestión de desechos sólidos

En relación con las externalidades negativas de la actividad turística se encuentra la


generación de basura. El flujo turístico que llega a Holbox ha incrementado a nivel exponencial
los últimos cinco años, y con ello la demanda de productos y servicios que se convierten en
desechos.

Los problemas de recolección de desechos sólidos se asocian con la falta de recursos,


el desinterés del municipio y los altos costos para sacar la basura de la Isla. No obstante, han
existido iniciativas por parte del gobierno estatal en colaboración con organizaciones sociales
para implementar una estrategia integral del manejo de la basura.

Es así que con la creación del Sitio de transferencia de residuos sólidos diseñado e
impulsado por la antropóloga, Emma Rosa Alonzo Marrufo, Directora de la Asociación Civil
YaaxBeh A.C., se logró por un periodo de tres años (2008-2011) el manejo eficaz de la basura,
en coordinación con el profesor Franklin Campos Ancona, encargado del departamento de lim-
pieza de la Alcaldía de Holbox. Los recursos financieros para su implementación provinieron
de la CONANP, la Alianza Telcel-WWF y hoteleros y empresarios de la Isla, entre los que están
el Hotel Las Nubes, Hotel Casa Sandra, Hotel Casa Bárbara, Península Maya Developments,
Casa Takiwara, Casa Looch, y Restaurante Pelícanos (Pérez, 2011).

El Programa incluyó un trabajo de educación ambiental con la comunidad, al respecto


Franklin señala:

Un trabajo muy muy bonito de ella(Emma Rosa Alonzo) fue ahí en el San
Felipe, Yucatán. Donde se dio un ejemplo a nivel nacional de...de limpieza, de
manejo de sus residuos... pero fue un trabajo este... general, no sólo con lo que
es la basura ¿no?...el manejo de la basura, si no que un trabajo también en la
población, un trabajo social. En los domicilios enseñándoles, como lo deben de
hacer, como lo deben entregar. Todo eso es este... en un paquete completo, un

CAPÍTULO Iii 267


manejo integral de la basura. No solo que incluya la recolecta y la separación
en el sitio; si no también la educación en la población, a los restaurantes, a los
hoteles, a sus cocineros. Son los que deben controlar la basura desde las coci-
nas, separar orgánico, inorgánico y el manejo de todos (Entrevista a Franklin).

La operación del sitio de transferencia estuvo a cargo de Franklin en el periodo de 2008-


2011. En el siguiente trienio hubo cambio de gobierno y de partido en la Alcaldía, es decir
salió una administración del PRI y entró una del PAN. Con ello la continuidad del proyecto, al
menos en su versión original se vio modificada; aunque fundamentalmente el incremento de la
generación de residuos sólidos ha aumentado sustancialmente a diferencia de los recursos para
operar el sitio de transferencia. En este sentido, Franklin explica:

Ahorita es un desastre, todo lo están echando en una sola bolsa, pero el pro-
blema fue que ya no...Ya no tenemos empleados en el sitio, son muy poquitos.
Entonces el municipio se quedó con la idea de que con cuatro se podía seguir
separando la basura desde el 2008 que producía en Holbox, dos toneladas dia-
rias. Ahora en el 2015 se está produciendo ocho toneladas diarias, entonces ya
no puedes tener a tres empleados, cuatro empleados allá, ahorita necesitamos
diez empleados allá y dos turnos en la recolección, porque ya los recolectores,
ya no alcanzan a terminar este...de recolectar la basura. Entonces se necesitan
diez empleados ahorita el sitio y necesitamos seis en la recolección, con dos
camiones. El otro problema es de lo de la calle es que no hay quien haga la lim-
pieza de las calles, no hay quien barra, no hay quien haga el barrido del pueblo.
Necesitamos diez empleados para el barrido del pueblo entones son empleados
que también el municipio debe aportar ¿No? Controlados por el Alcalde, por la
alcaldía, se debe tener un concejal que se encargue de la limpieza de la Isla, un
departamento de limpieza de la Isla pero esos empleados tampoco hay. Mala
administración de la presidenta anterior, yo se lo entregue nuevo. Fue una mala
administración y mal manejo de recursos. El problema es que a mí me consta
que son los políticos, yo llevo dos años trabajando en el PRI y entró el PAN y
me dijeron no pues… salte de ahí porque este es el PAN y están mis empleados.
(Entrevista a Franklin).

Ante los malos resultados del manejo de la basura, los prestadores de servicios princi-
palmente hoteleros y restauranteros han realizado diversas acciones, entre ellas cooperación
económica para reparar el camión de la basura, el pago de camiones de volteo para sacar la

CAPÍTULO Iii 268


basura, el pago de personal para limpiar la playa e incluso se han planteado que se les otorgue la
concesión de la administración de la basura. Sin embargo, para ello se deben alcanzar acuerdos
duraderos entre diferentes actores, debido a que los recursos necesarios implican una reducción
de los costos de sacar la basura de la Isla y apoyo de las autoridades locales para el traslado de
la basura a rellenos sanitarios o empresas que reciclen el PET. Es un trabajo que requiere de
un ejercicio de coordinación que supere las banderas políticas e involucre a la comunidad en la
responsabilidad de disminuir la producción de basura.

Conclusiones

Un elemento de vulnerabilidad que ha sido patente en el conflicto de la Ensenada, es


la ausencia del programa de manejo, lo que deja vacíos importantes en las responsabilidades
de cada orden de gobierno y dependencias para regular actividades como la urbanización, el
drenaje, la disposición de desechos sólidos, la circulación de carritos de golf, el flujo de lanchas
para el avistamiento del tiburón ballena y la regulación de muchas actividades que dan servicios
a los turistas pero que tienen impactos directos en la biodiversidad. También favorece malas
prácticas en las que están involucrados funcionarios públicos municipales y estatales, miem-
bros del Comisariado Ejidal y empresarios locales que obstaculizan la generación de reglas que
permitan orientar la gestión de la Isla hacia la sustentabilidad.

Es por esto que una línea discursiva que han reforzado las organizaciones no guberna-
mentales es la imperante necesidad de publicar el Programa de Manejo. Sin embargo, los hol-
boxeños se encuentran divididos en torno a este tema. Como con el caso del conflicto en torno
a las tierras ejidales, hay pobladores que consideran que la publicación del Programa traerá mu-
chas restricciones a las actividades en la Isla, lo que reduciría sus ganancias. Esta posición es la
que ha promovido el propio presidente municipal de Lázaro Cárdenas. Hay otro segmento de la
población que está integrado por hoteleros, ambientalistas y prestadores de servicios turísticos
que consideran que si no se publica este Programa pronto, la Isla corre gran riesgo de transfor-
marse en un destino parecido a la ciudad de Cancún y perder toda la riqueza de biodiversidad.
Ellos saben que el interés de los turistas hacia la Isla lo representan sus paisajes y ecosistemas,
por lo que sus actividades se encuentran en un alto riesgo sin la publicación del Programa. La
CONANP no ha logrado los consensos y pese a varios intentos de publicar el Programa en los
últimos dos años han desistido cada vez. El equilibrio en Holbox es muy frágil y la sobreexplo-
tación de los recursos intensa. Es difícil saber en que momento estallará nuevamente el conflic-
to y cuál será esta vez el centro de la disputa.

CAPÍTULO Iii 269


De acuerdo a los testimonios, la postergación de la publicación del programa de mane-
jo está asociada con la disputa por el rumbo del desarrollo turístico, intereses de empresarios,
autoridades y pobladores. La consecuencia de las diversas tensiones entre los actores locales
ha derivado en un ambiente de desconfianza entre ellos. Sobre todo de los pobladores nativos
e inversionistas que ven afectados sus intereses por las acciones de los ambientalistas, debido
a que están al tanto de la protección del medio ambiente; en realidad éstos últimos no tienen
capacidad de coerción, sin embargo su cercanía con organizaciones ambientalistas como PRO-
NATURA y CEMDA los ha empoderado frente a la población. Por su parte, la oficina de la
CONANP, que es la instancia inmediata del gobierno federal, es vista por los pobladores con
desconfianza dada la detención de los ejidatarios. A partir de dichos procesos de interacción,
emergen una serie de códigos de regulación que se encuentran en tensión, en la medida que
dicha regulación es producto de un conflicto y no de un consenso, es decir, resultan una imposi-
ción dada la capacidad de recursos de cada uno de los actores. Entre los que podemos observar
recursos simbólicos, económicos, jurídicos, técnicos, políticos, entre otros.

CAPÍTULO Iii 270


Obra citada

Lascoumens, P. y P. Le Galès (2014). Sociología de la acción pública. México: El Colegio de


México.

López S., Á. (2015). “Desarrollo sustentable y turismo de naturaleza: reevaluación y acción


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Pol%C3%83%C6%92%C3%82%C2%ADtica%20y%20gesti%C3%83%C6%92%-
C3%82%C2%B3n%20ambiental.pdf

CAPÍTULO Iii 271


La Ciénega de Chapala y sus retos ambientales y
sociales. Aproximaciones teórico metodológicas
desde el estado de la cuestión

Josefina Vivar Arenas38

Resumen: Desde finales del siglo XIX, la región de la Ciénega de Chapala ha sido afectada
por profundos cambios socio-ambientales. Frente a ellos, la población que habita este territorio
ha tenido que desplegar diversas estrategias para enfrentarlos, no siempre con éxito. Como en
otras comunidades rurales del país, las políticas macroeconómicas orientadas hacia el neolibe-
ralismo han impactado de tal manera las formas de vida de estas familias de pescadores, que
han tenido que recurrir a una diversidad de actividades económicas en sus territorios y fuera de
ellos para asegurar su sustento.
Como resultado de la convergencia de múltiples factores, diversos investigadores/as han llama-
do la atención sobre el acelerado proceso de contaminación en que se encuentra la región. Ade-
más, su ubicación entre dos estados (Jalisco y Michoacán) implica una serie de intercambios
y de manejo de los recursos naturales que no siempre son armoniosos. La conjunción de estos
factores demanda un análisis que vincule los puntos de vista ambientales, históricos, sociales y
culturales, para analizar la compleja realidad en que están inmersas estas familias.
En esta ponencia,39 me propongo realizar un acercamiento a la literatura sobre las problemáti-
cas sociales, ambientales y económicas que atraviesa la región de la Ciénega de Chapala, sobre
todo en la parte que corresponde al Estado de Michoacán, para delinear un panorama actuali-
zado que discuta, teórica y metodológicamente, los retos que enfrenta la investigación social
frente a un contexto tan complejo.

Palabras clave: Ciénega de Chapala; contaminación ambiental; pescadores

38
Posdoctoirante en el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES-UNAM). 2016. Email:
josefinavivar@gmail.com
39
Esta ponencia forma parte de un proyecto más amplio que se titula: Acceso y manejo de los recursos naturales por
género: una aproximación desde los grupos domésticos rurales de la Ciénega de Chapala, que estoy realizando con
el apoyo de CONACYT y del Instituto de investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES-UNAM-Mo-
relia). Este proyecto se realiza en el marco de una estancia posdoctoral a cargo de la Dra. Patricia Ávila García,
encargada del laboratorio de Ecología Política y estudios socioambientales.

CAPÍTULO Iii 272


Summary: Since the late nineteenth century, the region of the Cienega de Chapala has been
affected by profound socio-environmental changes. In front of them, the population inhabiting
this territory has had to deploy various strategies to confront, not always successfully. As in
other rural communities in the country, macroeconomic policies oriented toward neoliberalism
have impacted so the lifestyles of these families of fishermen who have had to resort to a variety
of economic activities in their territories and outside them to ensure their livelihood.
As a result of the convergence of several factors, several researchers have drawn attention to
the accelerated process of contamination found in the region. In addition, its location between
two states (Jalisco and Michoacan) involves a series of exchanges and management of natural
resources that are not always harmonious. The combination of these factors demand analysis
linking the points of environmental, historical, social and cultural view, to analyze the complex
reality in which these families are involved.
In this paper, I intend to make an approach to literature on social, environmental and economic
issues affecting the region of the Cienega de Chapala, especially in the part corresponding to
the state of Michoacan, to delineate an updated scenario to discuss, theoretically and methodo-
logically, the challenges facing social research against such a complex context.

Keywords: Cienega de Chapala; environmental pollution; fishermen

Introducción

Existe una nutrida fuente de información documental acerca del Lago de Chapala y de
la cuenca Lerma-Chapala. Desde diversas áreas de conocimiento y numerosas posturas teóricas
se han examinado las problemáticas sociales, ambientales, culturales y políticas por las que
atraviesa esta región. No es para menos. La cuenca Lerma-Chapala constituye una de las más
importantes del país, dada su importancia estratégica como fuente de abastecimiento acuífero
para dos grandes metrópolis: la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y la del Valle de
México. Además, el cauce de esta cuenca atraviesa cinco estados de la república, cuyas prácti-
cas agrícolas e industriales intensivas son ampliamente reconocidas y resultan muy importantes
en el abastecimiento de insumos y productos para el país.

Las presiones del modelo de desarrollo económico vigente han tenido impactos negati-
vos diversos en toda la cuenca y a nivel regional han puesto en riesgo las actividades produc-
tivas de la Ciénega michoacana. No obstante, la región ha atravesado por una serie de eventos
históricos que se pueden resumir como un conjunto de conflictos por el aprovechamiento de los re-
cursos naturales (Sandoval y Paleta, 2015, p. 134) que involucra tres momentos decisivos: el arribo
de colonizadores españoles que despojaron de su tierra a la población asentada en el territorio
y que, al introducir el ganado vacuno, provocaron la primera de la grandes trasformaciones
del paisaje regional (Sandoval y Paleta, 2015; Bohem, 2002; Ortiz, 2001; Moreno, 1988); la

CAPÍTULO Iii 273


desecación de 50 mil has de lago en tiempos de Porfirio Díaz, promovido por empresarios jalis-
cienses y hacendados locales (Boehm, 2005; 2002), quienes aprovecharon la política porfiriana
de desecación de diversos vasos acuíferos en el país y; la reforma Agraria y la creación de las
instituciones gubernamentales desde las que se conformaron y consolidaron sectores producti-
vos bajo una determinada gestión de los recursos.

La región de la Ciénega de Chapala se caracteriza por su producción agrícola intensiva


en cultivos como hortalizas y granos forrajeros. Las actividades pecuarias son también rele-
vantes sobre todo en la producción de leche y carne que se posiciona en mercados regionales y
nacionales. Frente a actividades productivas que demandan el uso intensivo de agroquímicos,
persiste aún la producción de cultivos básicos de temporal, como maíz y frijol para autocon-
sumo, en lo que se denominan “ecuaros”; porciones de terreno en propiedad privada sobre las
laderas de los cerros que prestan o se arriendan a “ecuareros” sin tierra. La pesca es otra de
las actividades importantes en la región y se puede decir que es la ocupación tradicional por
excelencia, no obstante, constituye uno de los sectores más frágiles frente a los procesos de
contaminación ambiental, las sequías recurrentes y las transformaciones en el paisaje. Junto a
estas actividades, la Ciénega de Chapala mantiene una arraigada tradición migratoria, lo que le
ha permitido capitalizar y subsidiar parte de las actividades productivas, adquirir infraestructura
y mantener una mínima estabilidad para cubrir necesidades básicas en las familias.

En estas condiciones socioambientales históricas, la región de la Ciénega de Chapala


ha sido afectada por procesos de contaminación y degradación ambiental. El uso intensivo de
agroquímicos que sostiene la productividad agrícola de cultivos comerciales, el manejo inade-
cuado de residuos industriales que se depositan a lo largo de toda la cuenca, desde el Estado de
México hasta la laguna de Chapala, la falta de coordinación y el establecimiento de voluntades
políticas gubernamentales y civiles para establecer estrategias efectivas a largo plazo, han com-
prometido el débil equilibrio del lago. En estas condiciones, las familias tienen que recurrir,
cada vez más, a múltiples ocupaciones dentro y fuera de sus localidades para hacer frente a sus
necesidades. Sobre todo familias de pescadores sin tierra que son los más vulnerables. Si no
hay pescado, son jornaleros, albañiles, migrantes, pintores, mecánicos… Qué sucederá con una
ocupación de tradición histórica, como la pesca, y qué pasará con estas familias de pescadores
frente a los procesos de contaminación, la degradación ambiental y la escasez del agua que
desde hace décadas han señalado diversos investigadores.

En esta ponencia, me propongo realizar un acercamiento a la literatura sobre las proble-


máticas sociales, ambientales y económicas que atraviesa la región de la Ciénega de Chapala,
sobre todo en la parte que corresponde al Estado de Michoacán, para delinear un panorama

CAPÍTULO Iii 274


actualizado que discuta acerca de los retos que enfrenta la investigación social frente a un con-
texto tan complejo.

Ubicación de la Ciénega de Chapala

“Se conoce como Ciénega de Chapala a la llanura que otrora formara parte del algo en
su extremo nororiental y que fue desecada mediante la construcción de un dique en las primera
décadas del siglo XX para ganar tierras de cultivo” (Boehm, 2002, p. 12) (Mapa 1). Esta región
forma parte de la cuenca Lerma-Santiago-Chapala. Esta cuenca se encuentra en el centro de la
República mexicana y se extiende hacia el occidente del país. De acuerdo con Bohem y San-
doval, incluye los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Zacatecas,
Aguascalientes, Durango y Nayarit y es la segunda más grande del país, después de la del Río
Bravo (Bohem y Sandoval, 1999, p. 17).

La Ciénega de Chapala colinda, por el lado occidental, con la Sierra de Jalmich: “una
región escasamente poblada de comunidades rancheras. La gente de los ranchos se ve a sí
misma como ‘gente blanca’, no mestiza ni indígena, y tiene una larga y orgullosa tradición en
el mantenimiento de una relativa libertad de dominio económico y político” (Gledhill, 1997,
p. 211). No obstante, la literatura coincide en asegurar que los primeros asentamientos en esta
región son nahuas,40 quienes establecieron diversos intercambios con las comunidades purépe-
chas de la Meseta Tarasca. Gledhill explica que aunque algunas de las comunidades campesinas
de la Ciénaga tienen raíces indígenas éstas han sido borradas en lo que respecta a las prácticas
sociales cotidianas y a la identidad, pérdida que se potenció en el periodo de la Reforma Agra-
ria, cuando las políticas impulsaron “un tipo específico de cultura de clase regional ‘mestiza’”
(Gledhill, 1997, p. 212).

40
Ortiz, 2001; Gledhill, 1997; Boehm, 1993.

CAPÍTULO Iii 275


Mapa 1. Ciénega de Chapala jaliscience y michoacana

Fuente: Sandoval y Ochoa, 2010, p. 685

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),


la cuenca Lerma-Chapala (no incluyen la cuenca Santiago), forma parte de la región hidroló-
gica No. 12, tiene una superficie total de 54,450 km² y la conforman cinco entidades federati-
vas con la siguiente distribución con respecto a su superficie: Guanajuato (43%), Michoacán
(30%), Jalisco (13%), México (10%), y Querétaro (4%) (2009, p. 16). Su ubicación geográfica
está definida por los paralelos 19º 05’ y 21º 32’ de latitud norte y por los meridianos 99º 22’ y
103º 31’ de longitud oeste. Se divide en 16 sub-cuencas y en 5 sub-regiones (Mapa 2). El terri-
torio presenta una diversidad de relieves, dado que se ubica en la porción centro occidental del
país conformada por amplias llanuras que son, al mismo tiempo, interrumpidas por conjuntos
montañosos pertenecientes a la Sierra Madre Occidental y al eje neovolcánico transversal. En
este contexto, “la máxima altitud se encuentra en el volcán Nevado de Toluca, con 4 690 msnm
y la mínima altura absoluta en superficie emergida, es de 1 600 msnm y se localiza en los alre-
dedores del Lago de Chapala” (INE, 2003, p. 13).

CAPÍTULO Iii 276


Mapa 2. Cuenca Lerma-Chapala

Fuente: IMTA y SEMARNAT, 2009

Debido a la diversidad de relieves, a su extensión y a su posición, la cuenca Lerma-Cha-


pala tiene diversos climas, que van desde frío de montaña típico, en la cima del Nevado de To-
luca, hasta el semicálido subhúmedo con lluvias en verano. Este último es el que el INE registra
en la periferia del lago de Chapala (INE, 2003, p. 23).

Al mismo tiempo, la cuenca posee una diversidad de especies animales y vegetales que
son aprovechadas por las familias campesinas y la población urbana que la habita. Por ello, no
es poca cosa decir que guarda una gran riqueza natural que, no obstante, se encuentra en peligro
debido a los procesos de contaminación vinculados a prácticas agrícolas altamente dependien-
tes de insumos, a la actividad industrial intensiva y al incremento de la población (Von Bertrab,
2003; Escobar, 2006), la cual ejerce cada vez más presión sobre los recursos, sobre todo el agua.
Sumado a ello, está el problema de la extracción de agua para el abastecimiento de la zona

CAPÍTULO Iii 277


conurbada del Valle de México y la zona metropolitana de Guadalajara, la primera y tercera
urbes más importantes del país. De acuerdo con Escobar, “la cuenca abastece de agua potable
a la zona conurbada del Valle de México con 25 m3/s, y a la ZMG, con 7m3/s. Esta última cifra
representa entre 60 y 70% del agua que se consume en esa zona” (2006, p. 372).

Pero su riqueza no radica solo en su diversidad ambiental. En el año 2003, el Instituto


Nacional de Ecología (como se denominaba a la SEMARNAT en aquel tiempo), registró que los
municipios que integran el área de influencia de la cuenca, representan el 47% del Valor Agre-
gado Censal Bruto (VACB), de los cuales, la delegación Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc del DF,
el municipio de Guadalajara en Jalisco y Tlalnepantla de Baz en el Estado de México, concen-
tran el 33% del VACB (INE, 2003, p. 97). Además, reconoce que “La cuenca Lerma-Chapala
representa una región estratégica para el desarrollo de México, al concentrar a más del 10% de
la población del país y generando anualmente alrededor del 10% del Producto Interno Bruto
(PIB) nacional” (SEMARNAT, 2009, p. 1). Esto nos habla de la importancia económica para el
país que tienen las actividades de la cuenca.

Lago de Chapala

De acuerdo a la CONAGUA, “El lago de Chapala es el vaso más grande de los lagos
interiores de México. Tiene una extensión de 1,116 kilómetros cuadrados y cuenta con una
profundidad promedio que oscila entre cuatro y seis metros” (2014, p. 48), además tiene una
capacidad de almacenamiento de 8,126 millones de m3. Se ubica entre los estados de Jalisco y
Michoacán. Los municipios que se asientan alrededor del lago y que pertenecen a Jalisco son:
Jamay, Ocotlán, Poncitlán, Chapala, Jocotepec, Tuxcueca y Tizapán. Del lado de Michoacán
se encuentran los municipios de Cojumatlán de Régules, Venustiano Carranza y Briseñas. En
estos municipios predomina la actividad pesquera, que convive con las prácticas agrícolas de
riego y temporal, y la ganadería.

El principal afluente del lago es el río Duero y la cuenca del río Lerma (Sandoval y
Hernández, 2013, p. 15). El Lerma atraviesa cinco estados de la República Mexicana, desde el
Estado de México hasta el lago de Chapala, y es en esta cuenca donde las actividades urbanas,
agrícolas e industriales han provocado procesos de contaminación y degradación de la calidad
del agua en el lago. De acuerdo con De Anda y Maniak, esto se debe a “las descargas de aguas
residuales, la disminución de los caudales del río y las extracciones de agua para el suministro
de la ZMG” (2007, p. 101).

CAPÍTULO Iii 278


Mapa 3. El Lago de Chapala y sus municipios rivereños

Fuente: Sandoval y Hernández, 2013

Cada año, el lago de Chapala recibe a una variedad de aves migratorias provenientes
de Norte América, entre las que destaca el pelícano borregón y especies de patos silvestres que
encuentran en este ecosistema un hábitat temporal que los protege durante las temporadas in-
vernales. Además, como lo documenta Von Bertrab, “en recientes décadas, se ha convertido en
un lugar de retiro favorito para estadounidenses y canadienses, que aprecian el hermoso paisaje,
el clima y el estilo de vida relajado” (2003, p. 130).41

La literatura revisada da cuenta de la importancia que reviste esta cuenca por la diversi-
dad natural y el potencial que representa para las actividades sociales y económicas del país. Su
localización estratégica ha sido fundamental para la construcción y establecimiento de activida-
des comerciales, industriales y agropecuarias muy lucrativas. No obstante, las investigaciones
resaltan la preocupación por los acelerados procesos de contaminación y degradación de los
recursos naturales y sus impactos en la población asentada al interior de la cuenca.

Ya desde la década de los ochenta, Paré hacía hincapié en los acelerados procesos de
contaminación que se padecían en la región de la Ciénega, al tiempo que describía cómo se

41
Traducción propia.

CAPÍTULO Iii 279


estaba dando un desarrollo desigual en la región. Paré observó cómo una parte de la región se
caracteriza “por un importante desarrollo agrícola e industrial y una intensa actividad agroco-
mercial, (y la) otra parte es una zona de reserva de mano de obra para las grandes ciudades o
para los campos agrícolas norteamericanos” (1989, p. 22). La región de desarrollo agrícola es
la que corresponde a la porción del lago que fue desecada durante el porfiriato y cuyas tierras
se abrieron a la agricultura (50 mil has. en total). Estas tierras, ahora mismo, constituyen el do-
minio del Distrito de Riego No. 24 y se orientan a la producción de granos básicos (maíz, trigo,
sorgo, cártamo y garbanzo, principalmente). “El otro polo de desarrollo regional es el corredor
industrial El Salto-Ocotlán-La Barca impulsado por el gobierno del estado de Jalisco desde
1970” (Paré, 1989, p. 23). El asentamiento de industrias como Nestlé y Celanese en Ocotlán,
explica Paré, se debe a la disposición de abundantes recursos acuíferos provenientes del Río
Santiago y del Lago de Chapala (1989, p. 23).

La conformación de estos paisajes rurales en la región de la Ciénega de Chapala obe-


dece a procesos que la literatura revisada ha resaltado como los más importantes. Pero también
son producto de transformaciones en el paisaje debido a actividades humanas de índole histó-
rica. De esta manera, sin desdeñar las implicaciones que el modelo económico actual ha tenido
para la conformación de estas desigualdades sociales y la contaminación ambiental que priva en
la región, la literatura revisada analiza también las transformaciones históricas que han afectado
la dinámica ambiental y social de la Ciénega. En el siguiente apartado abordo esta discusión.

Transformaciones del paisaje rural de la Ciénega de Chapala

De acuerdo a la literatura,42 la región de la Ciénega de Chapala ha sido afectada histó-


ricamente por diversos factores políticos y ambientales que han transformado el paisaje rural,
lo que se ve reflejado en el acelerado deterioro de los recursos naturales. La literatura coincide
en señalar tres procesos históricos claves: la introducción de la ganadería durante el proceso de
colonización española, la desecación del Lago que dejó abiertas 50 mil has para la agricultura
durante el porfiriato y la Revolución, Reforma Agraria y desarrollo hidráulico (Boehm, 2002;
Gledhill, 1997).

Estos procesos históricos han promovido la instauración y fortalecimiento de oligar-


quías regionales y el desplazamiento de la población originaria para aprovechar los recursos
naturales de su territorio, sobre todo el agua. También se ha trastocado la cultura local ligada

42
Bohem (2002); Sandoval y Hernández (2013); Brugger (2013); Davila (2014); Gledhill, 1997; Paré, 1989

CAPÍTULO Iii 280


al agua y a la milpa, pues la ganadería introducida por los españoles -y que permanece hasta
la actualidad- impuso otra lógica de producción completamente distinta, derivada del giro ha-
cia la producción de granos forrajeros. Al mismo tiempo, estos procesos que transformaron el
paisaje de la Ciénega comprometieron su capacidad natural para la regeneración y adaptación
de acuerdo a sus ciclos y, por ello, la región atraviesa profundos problemas de contaminación.

Pero no fue sino hasta finales del siglo XIX, que el lago sufrió una profunda transforma-
ción. La desecación de 50 mil has para abrir tierras a la agricultura, como parte de una política
económica establecida por Porfirio Díaz en el país, afectó de manera sustancial el paisaje en las
inmediaciones del Lago, al tiempo que trastocó los ciclos naturales que le permitían su recupe-
ración. Boehm (1993) sostiene que durante los siglos XVII y XIX, se consolidaron importantes
haciendas agrícolas y ganaderas en la Ciénega de Chapala, que convivieron con las comunida-
des indígenas locales. De acuerdo a su relato, cada año el temporal desecaba vastas cantidades
de terreno sobre los que emergían pastos que eran usados para el alimento de los animales. El
paisaje afloraba fértil y abundante en productos agrícolas y pastizales. Mediante la construcción
de bordos, drenes y canales, hacendados y arrendatarios intentaron ganar superficies cultiva-
bles. De acuerdo con Boehm, un empresario tapatío llamado Manuel Cuesta Gallardo, obtuvo
del presidente Díaz el permiso para desecar el lago de Chapala y por ello obtuvo las tierras de-
secadas que hasta entonces habían estado en manos de las comunidades indígenas locales. La
obra se hizo desde La Palma, en Michoacán, hasta Jamay en Jalisco (1993, p. 100).

Durante la época de la Reforma Agraria, el reparto de tierras se realizó y casi toda la


superficie laborable se parceló en ejidos, con excepción de las tierras más cercanas a los afluen-
tes de agua, las cuales permanecieron en propiedad privada y en manos de los antiguos hacen-
dados. Desde el Estado, se impulsó el establecimiento de cultivos comerciales y forrajeros en
la región y, de acuerdo con Boehm, el sorgo y el cártamo sustituyeron al maíz y el trigo que
usualmente se sembraba en la región (1993, p. 103). Los paquetes teconológicos y la maqui-
naria agrícola que implicaban el cultivo de estos productos agrícolas, afectaron el sistema de
autorregeneración del lago y hasta la fecha constituyen un reto en la preservación del equilibrio
ecológico en la zona.

Entre los años de 1934 y 1988, se registraron dos temporadas en que los niveles de agua
en el lago alcanzaron su grado más crítico. En 1954, se registró el nivel más bajo de agua en el
lago debido a varias temporadas de sequía y a los altos niveles de extracción de agua. El se-
gundoperido de sequía se registró en el año de 1979. Pero a diferencia del periodo anterior “ha
tenido menos que ver con la escasez de precipitación y más con el hecho de que la demanda de
extracción de agua a lo largo de la cuenca ha comenzado a exceder su capacidad ecológica para

CAPÍTULO Iii 281


recuperarse” (Von Bertrab, 2003, pp. 131-132).

A procesos de larga data se suma otro que se relaciona con la posición geográfica que
ocupa la Ciénega dentro de la cuenca a la que pertenece. La Ciénega de Chapala se ubica en la
región hidrológica Lerma-Santiago-Pacífico, que atraviesa los estados de Guanajuato, Queré-
taro, Jalisco Estado de México y Michoacán (Sandoval y Córdova, 2010, p. 684). De acuerdo
con Sandoval y Córdova, la Ciénega “es la fracción final de la cuenca Lerma-Chapala y es
ejemplo de la desconexión entre las personas que contaminan aguas arriba, y quienes sufren
los efectos de la contaminación en los flujos descendentes de la cuenca, los cuales desembocan
en el lago de Chapala” (2010, p. 684). Durante su curso, las corrientes de agua van llenándose
de contaminantes que trasladan hasta la desembocadura del Lago, polución que se suma a la
producida por prácticas agrícolas intensivas que requieren el empleo de agrotóxicos y a la falta
de saneamiento de aguas residuales en el ámbito local.

En este contexto, las familias de pescadores tradicionales han tenido que diversificar
sus fuentes de ingreso, e incluso emigrar a otras regiones del país o del extranjero (E.U.) para
solventar las necesidades básicas y de subsistencia. Al respecto, Sandoval encontró que “de los
pescadores aproximadamente el 30% tienen como única actividad económica la pesca, mientras
que el resto la combina con la agricultura, la albañilería y el pequeño comercio (sin considerar
los que emigran a Estados Unidos)” (Sandoval, 2013, p. 17).

En este sentido, las actividades pesqueras, otrora centrales en la vida comunitaria de las
poblaciones asentadas en la Ciénega, se conjugan con otras prácticas laborales diversas que
posibilitan ingresos económicos para las familias rivereñas. Entre estas prácticas se encuentran,
empleos formales e informales en las ciudades, como peones agrícolas y la migración.

Con todo, las investigaciones académicas y las instituciones gubernamentales concuerdan


en asegurar que el futuro de la cuenca Lerma-Chapala es desalentador. La misma SEMARNAT
ha puesto el dedo en la llaga cuando asegura que:

Actualmente, la Cuenca Lerma-Chapala se identifica con una cuenca defici-


taria y altamente contaminada, que se mantiene bajo una fuerte presión sobre
sus recursos hídricos y naturales. La disponibilidad del agua superficial está
declarada como nula y gran parte de los acuíferos que se localizan dentro de
ella se encuentran sobreexplotados. Los altos niveles de contaminación de
origen agrícola, industrial y urbano que se registran en la región están afec-
tando el aprovechamiento y utilidad del agua y representan grandes riesgos

CAPÍTULO Iii 282


para la salud de sus habitantes, así como para la supervivencia de plantas y
otros seres vivos característicos de la zona (SEMARNAT, 2009, p. 1).

De acuerdo con Escobar, el futuro de la cuenca es grave. La intensificación de los proce-


sos de desarrollo económico-urbano y crecimiento demográfico registrado en las últimas déca-
das compromete el bienestar de ecosistema si se sigue manejando como hasta ahora. Además,
afirma Escobar, existe la percepción generalizada de que los ciclos pluviales se han tornado
cada vez más deficitarios (Escobar, 2006, p. 369).

CAPÍTULO Iii 283


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CAPÍTULO Iii 285


Economía Solidaria y Ecologismo en Jardines
de la Mintzita.
Asentamiento irregular en conflicto con una
ANP en Morelia, Mich.

Karla Ávila Carreón43

Josefina Cendejas Guízar44


 

Resumen: Se presentan avances en la investigación denominada “Gestión sustentable del te-


rritorio, redes sociales y acción colectiva”; el estudio analiza las estrategias de organización y
sobrevivencia de un grupo de colonos asentados parcialmente de manera irregular sobre el ANP
y sitio RAMSAR: el Manantial de la Mintzita ubicado en la periferia de la ciudad de Morelia.
Esta comunidad ha realizado una apropiación sui generis del territorio mediante la adopción de
un discurso ambientalista que se traduce en prácticas cotidianas orientadas al cuidado del medio
ambiente y en la construcción de redes y alianzas con otros movimientos afines a sus causas.
Para tal efecto, tomando como marco nociones de la economía popular solidaria, de la economía
institucional y de la economía ecológica se analiza cómo es que la estrategia de organización y
sobrevivencia de esta comunidad se traduce en algo más que un discurso ambientalista, al deve-
lar el conflicto ambiental causado por la presencia de diversos actores con múltiples intereses.
Utilizando el marco para el análisis institucional y desarrollo, se presenta el estudio de caso.
Como resultado se destaca que la organización y la creación de instituciones entre los pobla-
dores de Jardines de La Mintzita destaca por su doble propósito: proteger el medio ambiente y
construir una comunidad solidaria; una de las acciones más contundentes es la creación de la
Feria del Agua y Tianguis “La gotita” con la participación de diferentes actores en el territorio.

Palabras clave: Asentamientos irregulares, economía solidaria, sustentabilidad popular.

43
Estudiante en el programa Doctorado en Ciencias en Desarrollo Sustentable en la facultad de economía de la
universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Email: karlaavila@fevaq.net
44
Investigadora de tiempo completo Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Coordinadora del Dep-
to. de Educación Ambiental, INIRENA. Email: josecend@gmail.com/ josecen2002@yahoo.com.mx

CAPÍTULO Iii 286


Summary: Advances in research are presented called “sustainable land management, so-
cial networking and collective action “; The study analyzes the organizational strategies
and survival of a group of settlers partially erratically on the ANP and RAMSAR site: The
Spring of Mintzita located on the outskirts of the city of Morelia. This community has
made sui generis ownership of one territory by adopting an environmental speech which
translates into daily practices aimed at protecting the environment and building networks
and alliances with other similar movements to their causes.
To this end, taking as notions of popular solidarity economy, institutional economics and
ecological economics is analyzed how the organizational strategy and survival of this
community translates into more than just an environmental discourse, to reveal the envi-
ronmental conflict caused by the presence of various actors with multiple interests. Using
the framework for institutional analysis and development, the case study is presented. As
a result, it is noted that the organization and institution building among the people of Jar-
dines de La Mintzita notable for its dual purpose: protecting the environment and building
a caring community; one of the most forceful action is the creation of the “Feria del Agua
y Tianguis la gotita” with the participation of different actors in the territory.

Keywords: Irregular settlements, Solidarity economy, Sustainability popularity.

Introducción

Estamos ante lo que muchos autores han denominado una crisis civilizatoria con tal
magnitud que está en juego nuestra sobrevivencia como especie ya que afrontamos graves
conflictos socioambientales producidos por la racionalidad económica y la centralización
del poder, cuyas acciones explotan y destruyen los elementos que hacen posible la vida.

Los diversos proyectos de colonización, la ejecución de megaproyectos en la mine-


ría y la extracción de recursos naturales son un claro ejemplo de lo dicho anteriormente,
todos ellos han estimulado el despojo de territorios a diversos grupos nativos, procesos
migratorios, asentamientos precarios asociados con el desempleo, la insalubridad y la
segregación social en las ciudades, entre muchos otros fenómenos, han provocado la
destrucción de identidades culturales y el desuso de prácticas tradicionales de uso y con-
servación de los recursos naturales (Foladori, 2001).

En respuesta a ello surgen nuevos actores sociales, los cuales han venido poblando
la escena política, planteando nuevas demandas para el mejoramiento de la calidad del
ambiente y la calidad de vida, así como espacios de autonomía cultural y autogestión
productiva.

CAPÍTULO Iii 287


Los sectores populares con sus diversas prácticas económicas, sociales, cultura-
les, ecológicas contribuyen a dar respuesta a problemas actuales en materia de vivienda,
desempleo e integración social, recreando y rescatando instituciones de acción colectiva,
revalorizando en los procesos económicos no sólo intercambios mercantiles sino intereses
e intercambios sociales, además de la preservación y el cuidado de los recursos natura-
les, demostrando de esta manera la capacidad de autogestión , mediante acciones que
permiten satisfacer sus necesidades concretas como sujetos creativos, conscientes de su
realidad mediante la conformación de redes solidarias y la coordinación de sus acciones
en comunidad.

Este texto presenta la forma en que una comunidad ha organizado su vida en común
en un territorio problemático no sólo por tratarse de un asentamiento irregular sino por su
estatus ecológico: Área Natural Protegida y Sitio Ramsar.

La creación de instituciones entre los pobladores de la comunidad ecológica jardi-


nes de la Mintzita destaca por su doble propósito: Proteger el medio ambiente y construir
una comunidad solidaria.

La presentación se divide en tres secciones: la primera de ellas es un acercamiento


a los asentamientos irregulares y la creación de territorio a partir de las necesidades huma-
nas; la segunda sección corresponde a la presentación de la comunidad ecológica Jardines
de la Mintzita mediante el marco para el análisis institucional y desarrollo. Finalmente,
en la tercera sección se presentan algunas reflexiones y consideraciones que permiten la
consecución de la investigación.

I. Hacia la comprensión del territorio como espacio social

“Inicialmente el ser humano seria errante, el cambio al sedentarismo implica la búsqueda de un


lugar en el mundo y ese lugar supone seguridad, referencia, anclaje, habitabilidad, seguridad y
domiciliarse”.

Heidegger, Ser y Tiempo, 1926.

El territorio ha sido estudiado desde diferentes perspectivas; el concepto de territorio


es usualmente entendido en tres niveles de acuerdo a su creciente complejidad: i) territorios
naturales, aquellas porciones de superficie terrestre todavía intocadas por el hombre; ii) terri-
torios equipados, aquellos cuya ocupación por parte del hombre se limita a grandes obras de

CAPÍTULO Iii 288


ingeniería, o grandes explotaciones mineras o extensas plantaciones con muy poca presencia
de personas; y iii) territorios organizados, aquellos territorios ocupados por comunidades o so-
ciedades estables con un patrón de asentamiento humano discernible, con estructuras sociales,
tecnológicas y económicas con cultura e identidad.

Coraggio no hace tal separación, ve al territorio como un todo complejo natural que in-
cluye a la población humana y sus asentamientos como una especie particular de la vida, apuesta
a entender los comportamientos de los seres humanos e incorpora los conceptos de comunidad y
sociedad como componentes de territorio, de tal manera que podría decirse que todo ecosistema
es un resultado de la sociedad humana y que toda sociedad está determinada por las condiciones
de su medio natural de tal manera que lo humano no existe fuera de lo natural, lo cual quiere decir
que sin vida no hay sociedad; de acuerdo con Boisier (2003), la persona humana es alcanzable
cuando aprende a saber, a conocer, a amar, en su propia construcción del ser, esto quiere decir
que construye su propia identidad en una matriz de relaciones familiares, de raza, religión, cos-
tumbres, etc. que se destaca por su fuerza a la vinculación a un territorio de escala pequeña, a un
territorio de cotidianeidad, con el cual interactúa.

Arturo Escobar (citado en Toro, 2012) define espacio como lo más cotidiano, lo vivido, como
“la experiencia de una localidad especifica con algún grado de enraizamiento, linderos y conexión
con la vida diaria, aunque su identidad sea construida y nunca fija”, concepción que está ligada al de
territorio desde la perspectiva de las comunidades locales y de organizaciones sociales territoriales.

El territorio se produce a partir de la acepción de que es “un espacio geográfico y / o social


especifico. [..] Es el espacio apropiado por una determinada relación social que lo produce y lo
mantiene a partir de una forma de poder” sin embargo, no debe perderse de vista que, si “todo
territorio es un espacio, no siempre y no todo espacio es un territorio”, lo cual significa que un
espacio para convertirse en territorio requiere de la intervención del ser humano y de la transfor-
mación y las relaciones multidimensionales que en él se generan (Toro, 2012).

Asentamientos irregulares, una forma de construcción social del territorio45

La población se va ubicando en un territorio de acuerdo a su condición socioeconó-


mica, la adquisición de una vivienda está condicionada a los precios de suelo en los dife-

45
Esta “Producción de ciudad” es un fenómeno urbano y social que se presenta en las principales ciudades del
país; en el caso de Michoacán de los 113 municipios, 56 cuentan con asentamientos irregulares lo que significa el
50% del total.

CAPÍTULO Iii 289


rentes ambientes urbanos; esta situación provoca marcadas diferencias en cuanto a equi-
pamiento e infraestructura, situación que repercute en la calidad de vida de sus habitantes.

En México la producción informal de las ciudades se da en función de diversos fac-


tores, en algunos casos responde a la ausencia o la limitada planeación territorial o bien,
a la incidencia de criterios elitistas de planificación urbana pudiendo ser técnicamente
ideal pero que no refleja y no considera las condiciones socioeconómicas existentes en el
territorio (Fernandes, 2008) esta situación afecta a gran parte de la población, ya que se
reserva para los pobres aquellas áreas que no son del interés de los mercados, debido a su
inaccesibilidad porque se han destinado como áreas de conservación o han sido declaradas
inadecuadas para la edificación por presentar un riesgo natural, por lo tanto, son catalo-
gadas como no urbanizables.

Esta situación se presenta y se reproduce al considerar al Estado y al mercado como


las instituciones reguladoras/gestoras de los diferentes tipos de bienes públicos y priva-
dos. Pero entonces, ¿Cuáles son las alternativas de vivienda a los sectores más vulnera-
bles? La evidencia empírica demuestra que la población que no tiene acceso a programas
de vivienda de interés social o a un crédito hipotecario, ha encontrado en la informalidad
urbana una manera de satisfacer una de las necesidades básicas: un espacio dónde habitar.
Con las implicaciones que ello conlleva.

Características generales de los asentamientos irregulares

Una de las características básicas de los asentamientos irregulares está en la forma


de adquisición del predio, el acceso al suelo puede presentarse a través de la ocupación de
hecho (la ocupación repentina del área por una comunidad organizada con ese objetivo),
un asentamiento progresivo en un área determinada,46 o a través del mercado irregular del
suelo, trayendo consigo el problema de dominio, mediante el derecho de propiedad.

Otra característica a destacar es que generalmente se ubican en terrenos margina-


les, razón por la cual están expuestos a riesgos de origen natural al asentarse en territo-
47

rios o espacios no urbanizables, tales como las laderas de los cerros, barrancas, márgenes
de ríos, y/o en zonas inundables (Ávila, 2009).

46
Modalidad relacionada con términos como asentamientos de paracaidistas o invasiones.
47
Poco atractivos para la inversión inmobiliaria, y están expuestos tanto al riesgo de origen “natural” patricia Ávila
(2009).

CAPÍTULO Iii 290


Finalmente, se destaca el tipo de construcción de las viviendas, en su mayoría, son
autoconstruidas con materiales de rehúso, generalmente de cartón, lámina, madera, entre
otros, generalmente hay participación de familiares y amigos en su construcción.

Implicaciones de la informalidad urbana

Esta “producción informal de ciudad” tiene implicaciones socioeconómicas, jurídicas,


políticas y ecológicas importantes. Autores como Mosqueda y Ahumada (2005) asocian la for-
ma de construcción de las viviendas con el alejamiento material de los estándares aceptables, la
disponibilidad y la calidad de los bienes colectivos asociados a la vida urbana, que de acuerdo
a nuestros patrones culturales se entienden como necesarias y deseables para una vivienda fa-
miliar y social adecuada.

Entre los impactos y costos sociales, se encuentran el aumento de la exclusión social y la


segregación espacial, la asociación entre habitantes de asentamientos irregulares y criminales,
provocando reacciones negativas cargadas de prejuicios por parte de la opinión pública.

Los problemas económicos se manifiestan en la falta de acceso de los habitantes de


asentamientos irregulares al reconocimiento de derechos básicos, uno fundamental es disponer
de una dirección, condición que afecta de manera directa su inserción al mercado laboral for-
mal, el acceso a cualquier tipo de crédito de la banca comercial.

Entre los problemas jurídicos y políticos se encuentra la falta de seguridad individual de


la tenencia de la tierra, lo cual aumenta la vulnerabilidad de los residentes frente a las acciones
y políticas de desalojo forzado.

En cuanto a las implicaciones ecológicas, Ávila (2009) utiliza el término “vulnerabili-


dad urbana ambiental” para referirse al daño en los procesos biofísicos y sociales a los ecosis-
temas donde se asienta un barrio o una ciudad, y están relacionadas con los riesgos antropo-
génicos ligados con la acción humana como la contaminación, incendios, entre otros, éstos se
relacionan con las amenazas que ponen en peligro la integridad física y el patrimonio de los
habitantes de una ciudad.

Toda esta serie de apuros a resolver, detona estrategias de sobrevivencia, de relaciones,


de encuentros. Surgen actividades y organizaciones alternativas que permiten cohabitar en el
espacio.

CAPÍTULO Iii 291


La construcción del territorio a partir de la satisfacción de necesidades

Hinkelammert y Mora (2013) exponen que los seres humanos somos seres necesita-
dos, históricamente buscamos no sólo la satisfacción de las necesidades de nuestro cuerpo
físico, también las necesidades de nuestro cuerpo social, cultural y espiritual. Véase en la
siguiente tabla la clasificación propuesta: al punto de vista axiológico le corresponden las
dimensiones material y física y al punto de vista existencial le corresponden la dimensión
cultural y espiritual.

Tabla 1. Necesidades humanas y sus satisfactores.

a) Punto de Vista Axiológico


Necesidad Satisfactor
Subsistencia Salud física, salud mental, alimentación, trabajo, procrear.
Protección Cuidado, seguridad social, familia.
Afecto Autoestima, amistades, pareja, acariciar, hogar.
Entendimiento Conciencia crítica, maestros, estudiar, escuelas.
Participación Adaptabilidad, derechos, responsabilidades, cooperar.
Ocio Despreocupación, juegos, divertirse, tiempo libre.
Creación Pasión, inventiva, habilidades, construir, idear.
Identidad Pertenencia, hábitos, comprometerse, actualizarse.
Libertad Autonomía, determinación, rebeldía, igualdad de derechos.
b) Punto de vista existencial
Ser Atributos personales o colectivos
Instituciones, normas, mecanismos, herramientas.

Tener
Hacer Acciones personales o colectivas.
Estar Espacios y ambientes.

Fuente: Manfred Max Neff, Elizalde y Hopenhayn, (1993) Hinkelammert y Mora (2013, p. 36)

La clasificación anterior corresponde a ese ser necesitado. Algunas de éstas pueden


ser consideradas como necesidades básicas para la reproducción de la vida material, tales
como la alimentación, la vivienda, la salud, educación entre otras. Este tipo de necesidades
tradicionalmente deberían quedar garantizadas a través del sistema institucional (ya sea

CAPÍTULO Iii 292


económico, social o político) es decir, de la estructura.48

La satisfacción de las otras necesidades puede lograrse mediante la relación subje-


tiva entre sujetos que comparten solidariamente la comunidad de bienes, haberes y saberes
a disposición (como expresar emociones, compartir, entre otras); las cuales se logran me-
diante las relaciones sociales y los vínculos que se crean a partir de las interacciones entre
los sujetos pertenecientes a un colectivo social, y cuyas relaciones van creando comunidad,
esta idea nos lleva a considerar el territorio como un constructo social, en términos de (Boi-
sier, 2001). Donde se hace indispensable la elaboración de procesos de comunicación como
un mecanismo de integración para el mejoramiento de las condiciones de vida, la creación
de vínculos materiales y afectivos a partir de la satisfacción de una necesidad concreta: la
vivienda familiar.

Existen estudios que demuestran que ante la ausencia del Estado,49 los colonos de los
asentamientos irregulares participan en faenas colectivas y gestiones con diferentes fines, ya
sea la búsqueda de regularización y escrituración de terrenos, introducir servicios urbanos,
el cuidado del territorio, el manejo de recursos de uso común,50 como el cuidado y la crea-
ción de pozos o la preservación de algún otro recurso natural, por mencionar un ejemplo,
lo que implica trabajar por un objetivo en común: mejorar poco a poco las condiciones del
hábitat popular y su bienestar (Ávila, 2009). Gracias a este trabajo colectivo, se dan grandes
trasformaciones, este tipo de acciones genera identidades colectivas, como sentimientos de
pertenencia a un grupo, la cual se va desarrollando con la participación cotidiana en la con-
secución del hábitat popular.51

No es posible satisfacción de las necesidades de manera lineal, ni de manera pirami-


dal como se ha planteado en las teorías de las motivaciones humanas,52 las necesidades no
son secuenciales, sino simultáneas, lo cual quiere decir que no suceden unas detrás de las
otras ni unas requieren de la satisfacción de las anteriores, sino que suceden simultáneamen-
te, sinérgicamente.

48
Varela P. y Bosoer V. (s/f). Agencia y estructura: Reflexiones en torno a la teoría de la estructuración.
49
El estado es el responsable de proveer de los servicios e infraestructura urbana necesaria para los asentamientos
irregulares, dado que los asentamientos irregulares carecen de su reconocimiento, se hace referencia a la ausencia
del estado en estos términos.
50
Un ejemplo de ello son los más de 200 estudios de caso de Elinor Ostrom.
51
El hábitat popular es un término utilizado en estudios urbanos, se refiere a ambiente, ecosistema, naturaleza,
entorno.
52
Doyal y Gough, son fuertes críticos de la teoría de las necesidades de Maslow. Critican la secuencia estrictamen-
te temporal de motivaciones de Maslow.

CAPÍTULO Iii 293


Las necesidades tanto axiológicas como fisiológicas, solamente podrán satisfacerse
si se tiene un espacio donde habitar. En la medida en que las necesidades comprometen,
motivan y movilizan a las personas, son también potencializadoras (Max Neef, Elizalde y
Hopenhayn, 1993). Estos autores creen que las necesidades no se satisfacen, sino que se
viven, se realizan, esto quiere decir que las necesidades son vivenciadas y cualitativas.

En la figura 1 es posible observar cómo es que las necesidades se entrelazan, para


poder ser cubiertas, las necesidades existenciales, están estrechamente ligadas a las necesi-
dades desde el punto de vista axiológico.

El papel de las instituciones en la satisfacción de las necesidades en el territorio

La construcción social del territorio y la definición de la identidad cultural son accio-


nes colectivas con un marco institucional que regula las actividades de los actores locales
que participan en el proceso. Kirsten Appendini y Monique Nuijten (2002) y Ostrom (2009)
han abordado el papel de las instituciones en el territorio permitiendo una interpretación que
toma en cuenta la acción colectiva de los actores sociales. Las instituciones estructuran re-
laciones en distintos campos, tanto en lo económico, lo social, lo político de manera simul-
tánea, están mayormente definidas en términos de creencias, normas y reglas que permiten
el desarrollo de estas funciones. (Uphoff, 1986; North, 1990; Ostrom, 1995; Scott, 1995; en
Appendini y Nuijten, 2002).

Figura 1. Necesidades Humanas


Protección
Subsistencia Identidad
Atributos personales Libertad
o colectivos

SER

Instituciones normas Espacios


Mecanismos Ambientes
herramientas TENER ESTAR
Procesos sustentables
Afecto
Entendimiento
Participación HACER
Acciones personales o colectivas
Ocio

Fuente: Elaboración propia a partir de Manfred Max Neff, Elizalde y Hopenhayn, (1993) Hinkelammert y
Mora (2013, p. 36)

CAPÍTULO Iii 294


Las organizaciones están más definidas en términos de estructuras de funciones re-
conocidas y aceptadas. Un elemento que rescatamos de Appendini y Nuijten, es el de las
prácticas organizativas que hacen referencia a las distintas acciones y estrategias que sigue
la gente para mantener y desarrollar su subsistencia cotidiana y otros proyectos de vida.

Berkes (2002 citado por Flores, s/f) afirma que la mejor gestión del territorio se con-
sigue por la relación trans-escalar entre los distintos niveles institucionales, una relación
que establezca vínculos entre la institucionalidad local y las institucionalidades externas a
la localidad, fortaleciendo mecanismos de reglamentación flexibles y ágiles. Es así como se
pueden aprovechar mejor las institucionalidades locales, coherentes con la cultura local, ya
que a veces ocurre que su formalización en otros niveles institucionales puede promover su
fortalecimiento y crear una forma adecuada de gobernanza.

Tanto las dimensiones informales de los recursos institucionales como los aspectos
formales y estructuras son necesarios para que sea establecido el sistema económico del
territorio. Las organizaciones e instituciones son raramente privadas o públicas, muchas
instituciones exitosas son una mezcla de instituciones de tendencia privada y de tendencia
pública que desafía clasificaciones en una dicotomía estéril (Ostrom, 1995). Esta autora, al
reconocer que existe una dimensión informal de los recursos institucionales, da un lugar a la
comunidad como gestora/creadora de sus propios recursos mediante la acción colectiva, la
cual libera y amplía la acción individual. Las instituciones formales e informales existentes
determinan la manera de ser, hacer, tener y estar en el territorio corresponden a un determi-
nado tipo de racionalidad.

Actividades productivas e instituciones en el territorio

Desde un pensamiento único y utilitarista, la economía es el sistema de asignación


de recursos a fines, cuya organización óptima para regular el uso de lo escaso es el mercado,
hecho que afecta toda actividad humana; esta propuesta niega la complejidad del compor-
tamiento humano e invisibiliza la heterogeneidad por un tipo ideal de racionalidad modeli-
zado como el homo economicus, individual, egocéntrico, utilitarista, indiferente del otro y
despiadadamente competitivo.

Desde su origen, el sistema de mercado no es la reproducción de la vida sino la acu-


mulación de capital. En contraposición, Coraggio destaca que el comportamiento humano
se explica por combinaciones no universales de interés egoísta, la obligación, el cálculo,

CAPÍTULO Iii 295


la espontaneidad, la solidaridad y otros móviles que no son intrínsecos sino culturalmente
instalados.

Este autor, define a la economía como el sistema de normas, valores, instituciones y


prácticas que se da históricamente en una comunidad o sociedad para organizar el metabo-
lismo seres humanos-naturaleza mediante actividades interdependientes de producción, dis-
tribución, circulación y consumo de satisfactores adecuados para resolver las necesidades
y deseos legítimos de todos, definiendo y movilizando recursos y capacidades para lograr
su inserción en la división global del trabajo, todo ello de modo de reproducir de manera
ampliada (vivir bien) la vida de sus miembros actuales y futuros así como su territorio.

Autores como Coraggio, Laura Collin (2009) entre otros, consideran que deben pro-
piciarse valores y prácticas de solidaridad económica que propicien el cuidado de la satis-
facción de las necesidades de todos los miembros de los grupos domésticos primarios a que
se pertenece (OIKOS) y la extensión de ese cuidado a otros individuos o comunidades,
mediante formas colectivas de corresponsabilidad social y ambiental, cooperación, recipro-
cidad, redistribución, por altruismo y porque sin ese entorno favorable la reproducción de
los grupos primarios propios es imposible, en el entendido que la economía es parte de la
cultura en un sentido amplio. De tal suerte que la economía popular solidaria plantea solida-
ridad humana, solidaridad con la naturaleza y solidaridad con la cultura.

A continuación, se presenta una tabla con lo que podríamos denominar valores/insti-


tuciones de la economía social solidaria:

Tabla 2. Valores de la economía social solidaria

Economía social y solidaria Economía capitalista

Solidaridad Competencia
Diversidad Homogeneización
Equidad Concertación
Autogestión Poder
Ecumenismo Sectarismo
Comunidad Individualismo

Fuente: (Collin, 2009)

CAPÍTULO Iii 296


Los valores, normas e instituciones de cada tipo de economía, determina la manera
en que el ser humano se apropia, circula, transforma, consume y excreta residuos al medio
ambiente, es decir, determina el modo de estar en el territorio.

II. Marco de análisis institucional IAD

Con lo hasta aquí expuesto es posible ver la complejidad contenida en el territorio,


con una diversidad de actores con intereses diversos, en un ambiente multidimensional,
económico, político, ambiental, social y espiritual. Para una mejor comprensión de la diver-
sidad de los procesos que alberga, las interacciones humanas y sus resultados en diversos
contextos, se diseñó el marco institucional y desarrollo, creado por investigadores de la
Workshop liderado por Elinor Ostrom. Este marco contiene un conjunto de variables que un
analista institucional puede utilizar para examinar una gran diversidad de contextos, inclu-
yendo las interacciones humanas en mercados, compañías privadas, familias, comunidades,
organizaciones, legislaturas e instituciones de gobierno; su uso abre la posibilidad de hacer
diferentes acercamientos al fenómeno de estudio, permite el análisis de las consecuencias
formales de las acciones de los individuos, a partir de supuestos específicos en la motivación
de los actores y en la estructura de las situaciones que enfrentan.

El núcleo del marco de análisis es el concepto de situación de acción, que se ve afec-


tada por variables externas. Las categorías más amplias de los factores externos que afectan
las situaciones de acción en un determinado tiempo incluyen:

a) Las condiciones biofísicas del territorio, pueden determinarse mediante los dife-
rentes tipos de bienes de acuerdo a su sustractabilidad.

b) Los atributos de la comunidad, que pueden incluir la historia, conocimientos, ins-


tituciones, costumbres.

c) Las reglas de uso expresan específicamente la comprensión compartida de los


participantes en relación a temas como quienes deben, no deben, o podrían llevar
a acabo que acciones, y a quienes que a su vez puedan afectar a otros sujetos con
acciones. Las reglas en uso pueden modificarse en el tiempo a partir de que algunos
participantes con ciertas acciones interactúen con otros en una variedad de situacio-
nes. Véase la siguiente figura:

CAPÍTULO Iii 297


Figura 2. Marco para el análisis institucional.

Fuente: Adaptado de E. Ostrom (2009, p. 10)

El conjunto de variables externas impacta la situación de acción, generando patrones de inte-


racciones y resultados que son evaluados por los participantes en la situación de acción, retro-
alimentando a las variables externas y a la situación de acción.

Para analizar la situación de acción, es necesario identificar:

1. Las características de los actores involucrados.

2. Las posiciones de los actores.

3. El conjunto de acciones por las que los actores pueden optar en asuntos específicos
de un árbol de decisiones.

4. Los resultados que afectan a los actores de manera conjunta.

5. El conjunto de funciones que ubican a los actores y las acciones en los nodos de de-

CAPÍTULO Iii 298


cisión derivando en resultados intermedios y finales.

6. Los beneficios y costos asignados a las relaciones de las acciones seleccionadas y los
resultados obtenidos.

La figura 3, muestra las partes funcionales internas de una situación de acción, los
actores como las acciones son asignados a posiciones determinadas por la información que
se tiene tanto de las variables internas como de las variables exógenas, en todo el proceso
hay una comunicación no lineal, a cada acción hay un resultado y se retroalimenta el sis-
tema.

Figura 3. La estructura interna de una situación de acción.

Fuente: Adaptado de E. Ostrom, (2009, p. 12).

Estudio de Caso: Comunidad Ecológica Jardines de la Mintzita

El manantial de la Mintzita se encuentra ubicado a 7.5 kilómetros al suroeste de la


ciudad de Morelia, colinda al norte con San Isidro, al sur con Uruapilla y la presa de Cointzio,
al este con la Tenencia Morelos y la presa de Cointzio, al oeste con lomas del divisadero, y al

CAPÍTULO Iii 299


noroeste con San Lorenzo.53 Forma parte de la subcuenca del Lago de Cuitzeo, tributario de la
Cuenca Lerma-Chapala en el Estado de Michoacán, México.54

En el siguiente mapa se presenta la localización correspondiente a la zona de estudio.

Mapa 1. Ubicación de la Comunidad Ecológica Jardines de la Mintzita

Fuente: Estudio de impacto ambiental de la comunidad ecológica Jardines de la Mintzita. Cendejas


(2014).

I. Condiciones biofísicas55

La comunidad ecológica jardines de la Mintzita está asentada a un costado del ma-


nantial Mintzita, el segundo manantial en importancia del Estado de Michoacán con un
aporte de 1041.11 litros por segundo, proporciona el 33.09% del agua que se consume en

53
http://www.morelia.gob.mx/micrositio-areas-naturales-protegidas/areas-naturales-protegidas-manan-
tial-la-mintzita
54
http://ramsar.conanp.gob.mx/docs/sitios/FIR_RAMSAR/Michoacan/La%20Minzita/LA_MINTZITA_FIR.pdf
55
El apartado correspondiente a las características biofísicas de la zona de estudio, corresponde a la información
contenida en la ficha informativa de los humedales de Ramsar, versión 2009-2012. Disponible en: http://ramsar.
conanp.gob.mx/docs/sitios/FIR_RAMSAR/Michoacan/La%20Minzita/LA_MINTZITA_FIR.pdf

CAPÍTULO Iii 300


la ciudad de Morelia (Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población Morelia,
2004).

En enero del 2005, el manantial la Mintzita fue decretado como Área Natural Prote-
gida con el carácter de «Zona Sujeta a Preservación Ecológica», con un polígono de 413.18
hectáreas. En febrero de 2009, 56.83 ha. fueron declaradas como sitio Ramsar, mismas que
están incluidas dentro del polígono del Área Natural Protegida de jurisdicción estatal y está
conformada por la zona del manantial, el espejo de agua, el área de vegetación subacuática
y una porción de vegetación terrestre donde se ubican algunas especies arbóreas de distribu-
ción restringida.

La riqueza biológica de este cuerpo de agua es de gran interés por la confluencia de las
especies de peces, de aves migratorias y la vegetación terrestre. Este humedal puede conside-
rarse como una amplia zona transicional, confiriéndole gran importancia ecológica y biogeo-
gráfica.

a) Tenencia de la tierra / régimen de propiedad

Dentro del sitio Ramsar, el área correspondiente al manantial, al ser propiedad de


la nación queda bajo resguardo de Comisión Nacional del Agua, el cual incluye la zona de
manantial y el vaso. El régimen de propiedad del sitio es en su mayoría ejidal (San Nicolás
Obispo) pero debido a la venta de terrenos por parte de los ejidatarios, los asentamientos irre-
gulares y la pequeña propiedad han incrementado considerablemente; en la zona circundante,
al Norte existen pequeñas propiedades que han sido ocupadas por asentamientos irregulares,
al Noreste se encuentra la industria papelera CRISOBA, al Sur y al Oeste la tenencia de la
tierra es ejidal.

b) Uso actual del suelo

Dentro del sitio Ramsar, el sitio es usado por un grupo de pescadores. El agua potable
que se consume en la ciudad de Morelia se extrae por medio de pozos administrados por el
organismo operador de agua potable de Morelia y por medio de pipas propiedad del estado y
particulares. En la zona circundante /cuenca: La mayor parte de la zona es utilizada como zona
de cultivo y vivienda y en pequeña escala para el pastoreo y acuicultura. Se encuentra además
la Industria papelera que utiliza el agua del manantial para sus procesos de fabricación, regre-

CAPÍTULO Iii 301


sándola hacia el canal que desagua en el Río Grande de Morelia.

Con lo antes expuesto, se deja entrever la situación que se enfrenta en esta zona en un
primer momento a la identificación de diferentes tipos de bienes presentes en el territorio.

En el esquema anterior se representa de manera general los cuatro tipos de bienes que
afectan de manera diferenciada los problemas que enfrentan los pobladores al diseñar institu-
ciones que les permitan proveer, producir y consumir diversos bienes (Ostrom, 2009).

Figura 4. Cuatro Tipos de Bienes, Ostrom, 1990

Sustractibilidad de uso

Dificultad Alta Baja


de excluir Alta RUC: Cuencas hidrológicas, lagos, Bienes públicos: la paz, la seguridad de una co-
sistemas de irrigación, pesquerías munidad, la defensa nacional, el conocimiento,
beneficiarios bosques, etc. la protección contra incendios, los pronósticos
potenciales del tiempo, etc.

Baja Bienes privados: comida, ropa, au- Bienes tarifa: los cines, los clubs privados, las
tomóviles, etc. guarderías, etc.

Fuente: Ostrom (2009, p. 09).

En este territorio, como en muchos otros, nos encontramos ante diferentes tipos de
bienes a diferenciar: los bienes privados, los bienes públicos y los bienes de uso común.
En el caso de estudio, mediante este esquema se identifica el manantial, el agua como un
recurso de uso común.

En relación con los derechos de propiedad, un recurso de uso común puede ser po-
seído y manejado como propiedad gubernamental, propiedad privada, propiedad comunal
o no ser poseído por nadie. Jhon R. Commons56 (1924) conceptualiza los sistemas de dere-
chos de propiedad como si contuvieran racimos de derechos en lugar de un único derecho.
De esta manera a través del trabajo de Elinor Ostrom se identificaron cinco derechos que
los usuarios de un recurso pueden tener: 1) Acceso, 2) cosecha, 3) Manejo, 4) Exclusión,
y 5) Alienación. Justo estos derechos requieren de un plan de manejo para determinar su

56
En la conferencia de Elinor Ostrom al recibir el premio nobel (2009, p. 16)

CAPÍTULO Iii 302


mejor aprovechamiento, pero sobre todo su protección y cuidado para asegurar su perma-
nencia en el tiempo, en tanto recurso de uso común.

II. Atributos de la comunidad

La Comunidad ecológica Jardines de la Mintzita se conformó por 55 familias de


escasos recursos económicos, en su mayoría migrantes nacionales provenientes de distintas
comunidades de Michoacán y otros estados. El proyecto de colonia ecológica se planteó en
el 2001, su preocupación es cuidar y fortalecer la comunidad, bajo el lema “La Tierra no
nos pertenece, nosotros pertenecemos a ella”.

a) Forma de organización social

Al interior de la comunidad se tiene una organización que favorece la unión y parti-


cipación activa de los integrantes. Las decisiones que marcan el rumbo de sus acciones, se
toman mediante asambleas, con el propósito de resolver problemas, plantear propuestas y
tomar acuerdos que ayuden a la comunidad para seguir en constante crecimiento personal
y en colectivo. Se toman decisiones a partir del consenso.

b) Manejo de ecotecnias

Desde que se plantearon el proyecto de comunidad ecológica han hecho uso de di-
versas ecotecnias, tales como la i) Utilización de sanitarios secos; ii) cisternas de cosecha
de agua de lluvia; iii) Estufas ahorradoras; iv) calentadores solares; v) casas construidas
con huertos orgánicos; vi) lombricompostas y vii) manejo de aguas grises.

c) Actividades económicas

Las familias en resistencia como se autodenominan, llevan a cabo diferentes activi-


dades económicas como:

1. La venta de materiales reciclados (papel, cartón, envases PET, entre otros)

CAPÍTULO Iii 303


2. Huertos de traspatio para el autoconsumo de las familias donde la principal
producción esta designada a verduras y plantas medicinales.

3. La cría y venta de animales como cabras, conejos, gallinas, puercos, patos


de los cuales se obtienen productos alimenticios. cuya finalidad es el abasteci-
miento de las necesidades alimentarias de las familias dentro de la comunidad.

4. Venta de alimentos elaborados en la comunidad a través de talleres produc-


tivos como la elaboración de pan integral, carne vegana (productos elaborado
en un taller comunal-participativo)

5. Parcelas agrícolas para la producción de granos para autoconsmo.

6. Al menos uno de los miembros de cada familia de la comunidad (ya sea


hombre o mujer) tienen un empleo, aportando ingresos a la economía fami-
liar.

d) Actividades sociales y culturales

En la Comunidad Ecológica se tienen establecidas diversos talleres basados en el


respeto y la convivencia, impartidos por los mismos integrantes de la comunidad, gustosos
por compartir su conocimiento. La finalidad es proporcionar bienestar personal y fortalecer
los lazos sociales y comunales, entre las actividades se encuentran: i) taller de Danza; ii)
taller de Música; iii) taller de cocina; iv) los talleres de guitarra y de danza indígena y v)
taller de medicina alternativa.

e) Tipos de relaciones con el exterior (interacciones)

Los miembros de la comunidad tienen vínculo con otros actores/sectores en el te-


rritorio. Uno de ellos es la academia a través de proyectos de investigación en la zona, o
mediante la os lazos comunitarios a través de las faenas, la auto-organización comunal, la
integración familiar, la solidaridad y reciprocidad, la educación ambiental y el cuidado y
defensa del territorio.

III. Reglas de uso

CAPÍTULO Iii 304


Las reglas de uso corresponden únicamente al interior de la comunidad ecológica.
La construcción de la vivienda corresponde a una elección consensada, ha de construirse
con materiales de rehúso, se ha de tener un manejo adecuado de los residuos, por lo que
se han implementado ecotecnias, hay una negación a construir y a vivir de la manera con-
vencional en bien del manantial, solamente se toma de la naturaleza lo que se necesita para
vivir.

IV. Situación de acción

La identificación de riesgos al proyecto de la comunidad, corresponde a las varia-


bles exógenas identificadas en la zona. A efecto de elaborar un marco de análisis de la
situación, retomamos algunos elementos centrales:

1. La comunidad ecológica Jardines de la Mintzita tiene 15 años de haberse confor-


mado con población migrante originaria tanto de otros estados de la república como
del interior del estado, se asentaron en el año 2001.

2. El estatus ecológico del manantial de la Mintzita por su importancia ecológica: ha


sido nombrada Área Natural Protegida mediante decreto en el año 2005, y humedal
de gran importancia, y sitio Ramsar a partir del año 2009.

3. Un factor de riesgo para los pobladores de esta zona es la tenencia de la tierra/ré-


gimen de propiedad; el área correspondiente al manantial es propiedad de la nación
y queda bajo resguardo de comisión nacional del agua, incluye el área del manantial
y el vaso. Actualmente en teoría, está bajo el reguardo y protección de la Secretaria
de urbanismo y medio ambiente.

4. Las principales situaciones que preocupan a los habitantes de la Mintzita es que


los pobladores de las colonias La princesa Mintzita, San Nicolás Obispo, San Anto-
nio, Cointzio, Tenencia Morelos, Nueva Mintzita, La Mintzita, y además la indus-
tria papelera CRISOBA, vierten sus aguas residuales al manantial provocando la
contaminación inmediata de éste lo que provocaría que fuese inaccesible para con-
sumo humano además de afectar a las especies que viven en este medio acuático.

5. Adicional a esta problemática, los miembros de la comunidad identifican y ad-


vierten que hay un riesgo inminente con el modelo actual de desarrollo, a partir
del Plan Parcial de Desarrollo para la zona Suroeste de Morelia, impulsado por el

CAPÍTULO Iii 305


gobierno en turno, se teme que el manantial se continúe contaminado y se propicie
su agotamiento.57

6. Mediante la información recabada a partir de investigaciones académicas en la


zona y el estudio y análisis de comunicados e informes oficiales es posible cono-
cer las condiciones de riesgo para el manantial la Mintzita y su zona de recarga.
Al continuar con el desplazamiento de la mancha urbana hacia la zona suroeste de
Morelia, y la construcción de fraccionamientos se deteriora el territorio, afectando
a la principal zona de recarga del manantial.

Las familias en resistencia de la comunidad jardines de la Mintzita, diversos colec-


tivos, casas del estudiante, pobladores de comunidades vecinas, familias de la comunidad
de San Javier Xanamurú y miembros de la sociedad que han venido acompañando el mo-
vimiento se propusieron estudiar y analizar la problemática de la zona en cuanto al recurso
hídrico y el territorio, consecuencia de ello se plantea la inquietud de organizar un evento
cuyo propósito era difundir tal problemática como resultado surge la Feria del agua y tian-
guis la gotita itinerante.

El primero de ellos el 5 de octubre del 2014 en el centro de la capital, hasta ahora se


han llevado a cabo 13 eventos en comunidades cercanas, con estas actividades comparten
la alegría por la vida y la resistencia, se difunde información, preocupaciones, sueños y
esperanzas, así como alternativas frente al modelo de desarrollo capitalista.

La naturaleza del caso de estudio, como hasta este momento se ha mostrado, no


puede ser abordado desde una perspectiva simple, las formas en que los ciudadanos parti-
cipan en diversas actividades obliga a crear marcos conceptuales, teorías y modelos más
complejos para comprender la diversidad de problemas que enfrentan los seres humanos
al interactuar en las sociedades contemporáneas (Ostrom, 2009). En la siguiente figura, se
presenta de manera simplificada el contexto en el cual se desarrolla la experiencia de la
comunidad ecológica Jardines de la Mintzita, proporcionando una idea de los elementos
que la componen contribuyendo así a una mejor comprensión de los procesos que están
desarrollando como comunidad en resistencia.

57
Algunos planteamientos del Plan son; anotar cosas del manifiesto, y buscar el documento en internet para re-
ferenciarlo. Algunos planteamientos del Plan son; anotar cosas del manifiesto, y buscar el documento en internet
para referenciarlo.

CAPÍTULO Iii 306


Figura 5. Marco para el análisis institucional

III. Reflexiones Finales

A manera de conclusión, se presentan algunas reflexiones mismas que separan en dos


secciones, la primera corresponde a la construcción del territorio en Jardines de la Mintzita, la
segunda parte describe la acción colectiva en defensa del territorio desde la perspectiva de los
bienes comunes.

1. Construyendo el territorio

Existen formas diversas de producción de ciudad, los asentamientos irregulares es una


de ellas, tal es el caso de la comunidad ecológica jardines de la Mintzita que ha organizado su
vida en común en un territorio problemático en tres vías: es un asentamiento irregular, es cata-
logado como área natural protegida y además Sitio Ramsar, hay un gran interés de las empresas
y del Estado en urbanizar la zona.

Como asentamiento irregular, ante la necesidad de vivienda los pobladores de esta co-
munidad han logrado organizarse a fin de satisfacer tanto sus necesidades axiológicas ( a través
de la construcción de viviendas, cultivos de traspatio, cuidado de animales, uso de ecotecnias y

CAPÍTULO Iii 307


la creación de talleres, entre otras) como las existenciales, y esto ha sido posible, precisamente
por su ubicación, por su cercanía con el manantial Mintzita. situación que ha marcado de mane-
ra importante su andar, esta ubicación ha permitido a los pobladores conocer otras alternativas
de vida, una renovada forma de relacionarse con la naturaleza.58

Las dinámicas internas y los acuerdos al interior de la comunidad así como la creación
de instituciones / valores por los pobladores de la comunidad, el impulso de actividades basa-
das en la solidaridad, la cooperación, la compartencia de saberes y la confianza, son prácticas
que han favorecido la creación de vínculos con otras comunidades y colectivos, permitiendo en
alguna medida trabajo colaborativo intersectorial; todas estas prácticas son características de la
economía popular solidaria. La forma de vida de esta comunidad se destaca por vivir la solida-
ridad humana, la solidaridad con la naturaleza, con la cultura y con la economía.

Esta forma de organización al interior de la comunidad, la forma de relacionarse con la


academia, con la sociedad civil, y con otros colectivos que coinciden en la idea de un mundo
mejor, son prácticas de vida contribuyen a disminuir el grado de vulnerabilidad ambiental en
la zona y podría ser considerada una innovación social; es una elección de vida con énfasis en
la educación de los hijos en el aprecio y cuidado del medio ambiente y una vida encaminada a
principios de sustentabilidad.

2. Defensa del territorio

Desde la creación de la comunidad ecológica jardines de la Mintzita en el año 2001, los


pobladores asumieron la responsabilidad del cuidado, limpieza y conservación del manantial
Mintzita mucho antes de ser catalogada como área natural protegida y sitio Ramsar.

En la actualidad ante la ausencia de un plan de manejo institucional, en donde no hay


reglas de acceso, ni limitaciones en cuanto a la extracción del recurso por parte de la institución
formal ni a nivel comunitario, este recurso de uso común59 está en un gran riesgo ante el impul-
58
Una forma de comprender la relación sociedad - naturaleza, la proporcionan Toledo y González de Molina
(s/f) al utilizar el término de metabolismo social. Lo que plantea el metabolismo social es que los seres humanos
organizados en sociedad, independientemente de su situación en el espacio (formación social) y en el tiempo (mo-
mento histórico), se apropian, circulan transforman, consumen y excretan materiales y/o energías provenientes del
mundo natural, ya sea ellos mismos o bien mediante las condiciones del mercado de bienes y servicios. Al realizar
estas actividades, se genera una situación de determinación recíproca entre la sociedad y la forma en que se afecta,
transforma y se apropia de la naturaleza, y condiciona la manera como se configuran las necesidades.
59
Se utiliza el termino RUC, tanto para los que sean de iure, como para los que sean de facto y para todas las situa-
ciones en las que un grupo de individuos tenga acceso en conjunto a un número determinado de recursos naturales
que involucran niveles parciales de exclusividad y de sustractabilidad (Ostrom, 1990 en Cárdenas, 2009).

CAPÍTULO Iii 308


so del Plan parcial de desarrollo para la zona suroeste de Morelia, el cual promueve y aprueba
la construcción de fraccionamientos en la zona, entre otros proyectos, afecta de manera directa
a la principal zona de recarga del manantial, recordemos que el manantial provee de un 33% a
un 35% de agua a la población de Morelia; conscientes de ello la creación de instituciones entre
los pobladores de Jardines de La Mintzita destaca por su doble propósito: proteger el medio am-
biente y construir una comunidad solidaria, una de las acciones más contundentes es la creación
de la Feria del Agua y Tianguis “La gotita” impulsado en el año 2014 cuyo propósito es difundir
la problemática del agua en cuanto a su abastecimiento y la creación de un tianguis de trueque.

Todos estos elementos son de gran trascendencia ya que al hablar de un proyecto trans-
formacional y del cuidado y defensa del territorio aborda de manera directa el tema de la sus-
tentabilidad como medio y forma de vida, acercándonos al ecologismo de los pobres60 y la idea
de gobernanza socio – ecológica.61

60
Joan Martínez Allier, aborda con el ecologismo de los pobres, aquellas acciones que llevan a cabo los grupos de
personas en el cuidado de los recursos que hacen posible las condiciones de vida.
61
Para abordar la idea de gobernanza socio-ecológica, se considera el ejemplo del trabajo colectivo de Elinor
Ostrom, en cuanto al manejo de recursos de uso común, la creación de reglas, normas y sanciones al interior del
grupo. Generando así, los procesos de gobernanza socio ecológica.

CAPÍTULO Iii 309


Obra citada

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CAPÍTULO Iii 310


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view=article&id=421&catid=14&Itemid=31[/div2]

CAPÍTULO Iii 311


El distintivo “S”, reconocimiento al compromiso
sustentable del sector hotelero. Un breve
análisis para la ciudad de Guanajuato

Alicia Osorio García62

Diana del Consuelo Caldera González63

Resumen: El Programa de Calidad Distintivo “S” fue creado e impulsado por la Secretaría de
Turismo en el año 2012 para reconocer las buenas prácticas sustentables desarrolladas por las
empresas turísticas que operan en México bajo los criterios globales de sustentabilidad, a través
de una certificación. La implementación de este programa busca fortalecer el desempeño de las
empresas turísticas mexicanas para aprovechar el potencial del sector y con ello generar una
economía dinámica y creciente.
Este trabajo tiene como objetivo analizar el impacto y alcances del Programa de Calidad Dis-
tintivo “S” en la industria hotelera de la ciudad de Guanajuato, en cuanto a sustentabilidad se
refiere. El enfoque es de corte descriptivo y está basado en investigación documental de fuentes
primarias y secundarias de información.
El turismo es un sector estratégico para la generación de empleos y el desarrollo nacional; de
tal modo que es necesario adoptar prácticas que promuevan tanto el fortalecimiento del sector
como el aprovechamiento y conservación de los recursos naturales. Así, es importante analizar
cómo este programa ha contribuido a la conservación del medio ambiente en una ciudad cono-
cida internacionalmente como Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Los resultados del análisis en términos de cifras muestran que en México sólo 56 empresas han
obtenido y mantienen la certificación, y lo que resulta revelador es que en la ciudad de Guana-
juato ninguna empresa del sector cuenta con dicha distinción.

62
Licenciada en Administración de Empresas Turísticas. Email: ali.osga@gmail.com
63
Maestría en Administración (PNPC, CONACYT) de la Universidad de Guanajuato. Email: calderadi@gmail.
com

CAPÍTULO Iii 312


Las conclusiones preliminares apuntan hacia el hecho de que el no poseer la certificación no
significa necesariamente que las empresas hoteleras no realicen actividades en pro del medio
ambiente. Por ejemplo entre las prácticas más recurrentes encontramos el ahorro del agua y de
la electricidad. Vale la pena reflexionar en torno a si estas actividades se realizan consciente-
mente por una conservación ambiental o bien por un tema de reducción de costos.
Finalmente es preciso mencionar que dado que la certificación del Distintivo “S” no es de carác-
ter obligatorio, muchas empresas del sector optan por no someterse a la evaluación, por lo cual
es menester reflexionar en torno a la efectividad de este programa y el logro de sus objetivos.

Palabras clave: Prácticas sustentables, sustentabilidad, empresas hoteleras.

Summary: The Distinctive Program Quality “S” was created and promoted by the Ministry of
Tourism in 2012 to recognize good sustainable practices developed by tourism companies ope-
rating in Mexico under global sustainability criteria through certification. The implementation
of this program seeks to strengthen the performance of Mexican tourism businesses to harness
the potential of the sector and thereby generate a dynamic and growing economy.
This paper aims to analyze the impact and scope of the program distinctive “S” in the hospitality
industry of the city of Guanajuato, in terms of sustainability is concerned. The focus is descrip-
tive and is based on documentary research of primary and secondary sources of information.
Tourism is a strategic sector for job creation and national development; so it is necessary to
adopt practices that promote both the strengthening of the sector and the use and conservation
of natural resources. So it is important to analyze how this program has contributed to the envi-
ronmental conservation in a city internationally known as World Heritage.
The results of the analysis in terms of figures show that in Mexico only 56 companies have
obtained and maintain certification, and what is revealing is that in the city of Guanajuato any
company of the sector has that distinction.
The preliminary conclusions point to the fact that not having the certification does not neces-
sarily mean that hotel companies do not carry out activities for the environment. For example
among the most recurrent practices are saving water and electricity. It is worth reflecting on
whether these activities are consciously made by an environmental or conservation for cost-cu-
tting theme.
Finally it is precise mention that since certification distinctive “S” is without a mandatory cha-
racter, many companies choose not to undergo the assessment, so it is necessary to reflect on
the effectiveness of this program and achieving his objectives.

Keywords: Sustainable practices, sustainability, hotel companies.

Introducción

Hoy en día el término sustentabilidad ha cobrado gran importancia. Entidades públicas


y privadas como gobierno, organizaciones civiles y empresas han puesto especial atención al
tema. Ante el acelerado crecimiento poblacional, la escasez de recursos primarios, el cambio

CAPÍTULO Iii 313


climático y la contaminación, resulta indispensable realizar acciones en pro de la naturaleza
con el fin de lograr un escenario competitivo para las empresas. En este sentido, las empresas
hoteleras de la ciudad de Guanajuato buscan aumentar su competitividad a través de diferentes
prácticas, entre estas las prácticas sustentables.

El término de sustentabilidad tiene sus orígenes con el Informe “Nuestro Futuro Co-
mún” o mejor conocido como “Brundlant” en 1987, en el cual se define como “aquél tipo de
desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las
futuras generaciones” (ONU, 1987), refiriéndose a tres dimensiones básicas: a) lo económico,
b) lo ecológico, y c) lo social.

Es importante conocer que el sector turismo es uno de los más dinámicos y de ma-
yor crecimiento de las últimas cinco décadas. Conforme con McIntosh et al., (2001) el sector
turístico es considerado como el más grande del mundo, superior al del automóvil, el acero,
productos electrónicos y la agricultura. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta que inde-
pendientemente de los beneficios económicos que genera también causa impactos negativos al
medio ambiente y a la cultura del lugar.

En nuestro país este sector se establece como uno de los pilares emergentes de la econo-
mía al contribuir con el 5.9% del empleo total de la economía mexicana según la CST- INEGI
2013 base 2008 (INEGI, 2015). La actividad turística, conocida como la industria sin chime-
neas es generadora de empleos y divisas; para el caso de nuestro país contribuye significativa-
mente al Producto Interno Bruto (PIB) con un 8.7% de acuerdo a la Cuenta Satélite de Turismo
2013 base 2008 (INEGI, 2015). Si bien es cierto que año tras año el volumen de gasto del tu-
rismo nacional e internacional ha incrementado; es necesario destacar que, en comparación con
otras regiones o países con la misma calidad en los servicios turísticos, nuestro país capta un
porcentaje significativamente menor de divisas debido a la volatilidad de la moneda nacional.

El turismo se considera un sector estratégico que fomenta el desarrollo nacional, además


de integrar a los habitantes de las diversas comunidades, alentando al desarrollo de las habili-
dades individuales. En el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 se ha determinado
al sector turismo como área prioritaria para el empleo de esfuerzos que contribuyan al fortaleci-
miento de la economía del país y la generación de empleos. Fortaleciendo lo ya mencionado, la
actividad turística nacional contribuye al crecimiento económico y social, elevando la calidad
y el nivel de vida de la población a través de la generación de empleos, la captación de divisas
y el desarrollo regional (Guzmán-Sala, 2008).

CAPÍTULO Iii 314


México es considerado la décima potencia en lo que respecta a la captación de divisas
por actividad turística al formar parte de los 10 países más importantes del mundo como destino
turístico, donde Francia, Estados Unidos y España, encabezan la lista, al registrar una dinámica
elevada en la llegada de turistas internacionales (UNWTO, 2015). En el contexto mexicano se
estima el tercer sector más importante en la economía mexicana con una aportación al PIB del
8.7% de acuerdo a cifras de las CST- INEGI 2013 base 2008 (INEGI, 2015).

Metodología

El objetivo de este trabajo es analizar el impacto del distintivo “S” en el sector hotelero de
la ciudad de Guanajuato; la presente es una investigación de corte descriptivo, y se empleó como
herramienta la investigación documental de fuentes primarias y secundarias de información.

Desarrollo del tema

La ciudad de Guanajuato cuyo nombre es homónimo al del estado, posee gran impor-
tancia como destino turístico. Esto se debe a la belleza arquitectónica adaptada a la topografía,
lo que da lugar a un sinnúmero de callejones empedrados que llevan hasta las últimas casas de
los cerros que rodean el centro de la ciudad, los pequeños jardines y plazuelas. Otra caracterís-
tica que hace única a la ciudad de Guanajuato son los túneles que recorren toda la ciudad y que
actualmente son usados como viabilidades para vehículos automotrices. Debido a lo anterior,
la ciudad obtuvo en el año de 1988 la declaratoria de Patrimonio Mundial de la Humanidad por
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Es significativo decir que la ciudad durante la época del virreinato fue una de las más
importantes por su riqueza mineral; la actividad minera trajo bonanza a la región y con ello se
construyeron grandes haciendas, iglesias y mansiones, algunas de las cuales siguen en pie al
día de hoy. Es aquí también donde sucedieron relevantes hechos que contribuyeron a la Inde-
pendencia de México.

En el contexto de la oferta de actividades turísticas se encuentra una amplia gama de


opciones culturales, algunos de los sitios de mayor importancia turística son el primer cuadro
de la ciudad donde se encuentra el teatro Juárez, el edificio central de la Universidad de Gua-
najuato, iglesias y a un par de cuadras el callejón del beso, el mercado Hidalgo y la alhóndiga

CAPÍTULO Iii 315


de Granaditas. Un poco más alejado se encuentra el Paseo de la Presa que cuenta con hermosos
edificios coloniales, el museo de la Momias y la Valenciana.

Además de lo anterior, Guanajuato cuenta con cinco de los ciento once Pueblos Mágicos
de México, que son Dolores Hidalgo, Purísima del Rincón (Jalapa de Cánovas), Mineral de Pozos,
Salvatierra y Yuriria. Este programa liderado por la SECTUR en articulación con gobiernos esta-
tales y municipales busca revalorar distintas poblaciones de México, posicionándolas como alter-
nativas frescas y diferentes tanto para turistas nacionales como internacionales (SECTUR, 2016).

La afluencia de turistas se observa a lo largo de todo el año, pero principalmente en las tem-
poradas “altas” (que refieren al crecimiento de la actividad turística durante un periodo en razón de
vacaciones o festividades), es posible señalar cuatro temporadas de mayor incidencia en la captación
de turistas (Tabla 1), siendo la más importante para el sector hotelero el Festival Cervantino que se
lleva a cabo anualmente en el mes de octubre con una duración aproximada de tres semanas, en este
evento cultural se presentan conciertos, recitales, conferencias y otras actividades con exponentes de
varias partes del mundo y que atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros.

Tabla 1. Temporadas altas más importantes en la Ciudad de Guanajuato

Actividad Fechas

Fiestas decembrinas 20 de diciembre al 07 de enero


Semana Santa Se ajusta al calendario religioso
Se ajusta a calendario escolar de
Vacaciones de verano
la SEP
Tres semanas de Octubre,
Festival Cervantino
ajustable

Fuente: elaboración propia

La oferta hotelera en la ciudad en este año se encuentra integrada de 136 hoteles con
3406 habitaciones disponibles según datos del Observatorio Turístico del Estado de Guanajuato
(OTEG, 2016). Para efecto de conocer el número de visitantes, los datos más recientes disponi-
bles muestran la afluencia de turistas del año 2014 (OTEG, 2014), año en el que se recibieron a
2, 114,809 visitantes, de los cuales el 63% son nacionales, 32% estatales y 5% internacionales
(OTEG, s.f.), en la tabla 2 se observan los principales emisores de cada uno de los anteriores.

CAPÍTULO Iii 316


Tabla 2. Origen de los visitantes

Procedencia
Nacional- 63% Estatal- 32% Internacional- 5%
Ciudad de México León Estados Unidos
Jalisco Irapuato Colombia
Estado de México Celaya Francia
Querétaro Salamanca Alemania
Michoacán Acámbaro Argentina

Fuente: elaboración propia con base al OTEG (s.f)

Como puede observarse en la tabla anterior, a nivel nacional los principales visitan-
tes provienen de la Ciudad de México; a nivel estatal provienen del municipio vecino de
León; y a nivel internacional son de Estados Unidos.

La ocupación hotelera en la ciudad de Guanajuato si bien se mantiene constante, se


observa por debajo de la media en los últimos siete meses de los años 2015-2016, alcan-
zando la ocupación más alta del periodo durante el mes de Octubre con un 51.68% y la más
baja en Febrero de 2016 con un 29.48 %. Los porcentajes de ocupación por mes se pueden
observar en la figura 1.

Figura 1. Ocupación hotelera al mes de Febrero 2016

Fuente: OTEG (s.f.)

Enfatizando en que Guanajuato es una ciudad patrimonio de la humanidad y que


las actividades turísticas se concentran en el primer cuadro de la ciudad la oferta hotelera
también se encuentra establecida en esta área, es decir, hasta un 60% de los hoteles han
adaptado casas coloniales para prestar servicios de hospedaje, razón por la cual en muchas

CAPÍTULO Iii 317


ocasiones debido a las condiciones mismas del inmueble y a los tramites que se deben de
realizar ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para poder realizar
cambios estructurales no efectúan todas las practicas sustentables, principalmente aquellas
que suponen la instalación de equipos tecnológicos que permitan optimizar recursos como
el agua y electricidad.

El sector turístico es consciente del impacto de la actividad turística en el medio


ambiente, por lo que algunas empresas que integran el sector han adoptado medidas con el
objetivo de minimizar dicho impacto y al mismo tiempo aminorar costos. Algunas de las
prácticas implementadas de mayor observancia en los hoteles son el ahorro de agua y de
electricidad.

Lo anterior se enmarca en el concepto de sustentabilidad también denominada como


desarrollo sostenible y de acuerdo a ProMéxico (s.f) hace referencia a la “administración
eficiente y racional de los recursos, de manera tal que sea posible mejorar el bienestar de la
población actual sin comprometer la calidad de vida de las generaciones futuras”, mientras
que acotando la sustentabilidad al sector turismo para la Organización Mundial del Turis-
mo (OMT, s.f.) refiere al uso óptimo de los recursos medioambientales, el respeto a la au-
tenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas y el aseguramiento de la viabilidad
de las actividades turísticas a largo plazo. También sugiere que para lograr un desarrollo
sostenible es necesario la intervención de prestadores de servicios, turistas y gobierno con
la intención de fomentar prácticas turísticas sustentables y generar experiencias significa-
tivas. Por lo tanto, las prácticas sustentables se pueden definir como las “acciones llevadas
a cabo con la intención deliberada de cuidar el medio ambiente”.

A partir de la necesidad de homogenizar las prácticas sustentables en el sector turis-


mo, la Secretaria de Turismo crea en el año 2012 el Programa de Calidad Distintivo “S” y
que es otorgado a las empresas turísticas que operan bajo los criterios de sustentabilidad.
El objetivo primordial de la implementación de este distinto es “aprovechar el potencial
turístico de México para generar mayor derrama económica en el país; pues como bien se
sabe, el turismo representa la posibilidad de crear nuevos empleos, incrementar mercados
que preserven la riqueza natural y cultural, por lo que es indispensable consolidar el mo-
delo de desarrollo turístico sustentable, que compatibilice el crecimiento del turismo, a
través de la conservación y el mejoramiento de los recursos naturales así como culturales”
(SECTUR, 2015).

El distintivo “S” tiene una vigencia de un año y deberá ser renovada un mes previo a

CAPÍTULO Iii 318


su expiración. Por otro lado, el distintivo avala las certificaciones emitidas por EarthCheck
y Rainforest Alliance, empresas internacionales que promueven las buenas prácticas susten-
tables, alineadas a los criterios globales de sustentabilidad que a la vez son promovidos por
la OMT.

Resultados

Una vez revisado el Directorio de Empresas con Distintivo “S” (SECTUR, 2015)
actualizado al 30 de junio de 2015 se conoció que 56 empresas turísticas de solo 11esta-
dos han obtenido dicha certificación; los estados con mayor número de certificaciones son
Quintana Roo, Guerrero, Baja California Sur, Oaxaca y Nayarit; de las 56 emitidas por la
SECTUR ni una sola ha sido para el estado de Guanajuato (ver tabla 3).

Tabla 3. Estados que poseen empresas con el distintivo “S”

Número de empresas con


Estado
el distintivo “S”

Baja California Sur 4


Ciudad de México 1
Colima 1
Guerrero 6
Jalisco 3
Nayarit 4
Oaxaca 4
Puebla 2
Quintana Roo 29
Sonora 1
Veracruz 1

Total 56

Fuente: elaboración propia a partir del Directorio de Empresas con Distintivo “S”, SECTUR (2015)

CAPÍTULO Iii 319


La tabla anterior muestra que existen solamente 11 entidades federativas con em-
presas certificadas, y resulta evidente que no aparece el estado de Guanajuato, es decir, no
existen empresas con certificación en el Distintivo “S”.

Conclusiones

La implementación del Distintivo “S” obedece a la necesidad de fortalecer el desempe-


ño de las empresas turísticas mexicanas con el objetivo de aprovechar el potencial del sector y
con ello generar una mayor derrama económica. A la vez, el turismo se constituye como sector
estratégico para la generación de empleos y el desarrollo regional; de tal modo que es necesario
adoptar prácticas que fomenten por un lado el crecimiento del turismo y por otro, el aprovecha-
miento y conservación de los recursos naturales.

La inexistencia de empresas hoteleras con certificación en el Distintivo “S” en la ciu-


dad de Guanajuato posiblemente se debe a dos causas fundamentales; 1) existe el desinterés
en contar con la certificación debido a que se obtiene a petición de la empresa turística, es
decir, no es de carácter obligatorio, además que los servicios se deben contratar con una em-
presa privada; y 2) para el caso concreto de los hoteles del centro histórico las características
estructurales de los edificios que funcionan como hoteles no permiten llevar a cabo las prác-
ticas de sustentabilidad ya que las mismas suponen modificaciones o instalación de equipos
y para llevarlas a cabo es necesario contar con permisos especiales del INAH, al tratarse de
inmuebles catalogados.

El procedimiento para obtener el Distintivo “S” consta de cuatro pasos (figura 2); cabe
mencionar que el Distintivo “S” funge más como un aval a certificaciones emitidas por las
empresas internacionales EarthCheck y Rainforest Alliance que como un certificado con una
herramienta propia de evaluación, por lo tanto es muy posible que existan desfases e incohe-
rencias a la hora de realizar las evaluaciones para obtener la certificación de buenas prácticas
sustentables.

Para que existan más empresas turísticas (en concreto hoteleras) con la certificación en
el Distintivo “S” es importante que la SECTUR construya un instrumento de evaluación acorde
a la realidad de la industria turística mexicana. Si bien las prácticas sustentables se basan en
estándares internacionales debe existir un instrumento especialmente diseñado para el contexto
turístico mexicano.

CAPÍTULO Iii 320


Figura 2. Procedimiento para obtener el Distintivo “S”

Fuente: elaboración propia a partir de SECTUR (2015).

Los beneficios que enumera la SECTUR de poseer la certificación para las empresas son:

1) Reducción en costos de operación sin sacrificar calidad de servicios, por lo que in-
crementa rentabilidad,

2) Medición y monitoreo de huella de carbono de sus operaciones,

3) Incremento de competitividad y mejora de posicionamiento en el mercado,

4) Promoción de empresas “S” a nivel nacional e internacional, y

5) Ser considerado la base para la creación de destinos sustentables. Ahora bien si como
indica la SECTUR se aspira a influir de manera positiva en la industria turística nacional
es necesario difundir los beneficios para que más empresas se interesen en la obtención
del distintivo y a la vez contribuyan al cuidado del medio ambiente.

No obstante lo anterior, consideramos que es necesario sensibilizar a los dueños de


esta clase de empresas que el tema de sustentabilidad es aún más profundo, e implica el prever
ahora la supervivencia de los demás de una manera armónica con el ambiente. Probablemente
esta sea la causa nodal por la cual los empresarios no se inclinan a certificarse; aunque como lo

CAPÍTULO Iii 321


mencionamos en un inicio, el no poseer la certificación no significa que no se realicen prácticas
sustentables.

En algunos hoteles son actividades comunes no cambiar las toallas o ropa de cama
cuando el huésped da su consentimiento, instalar lámparas ahorradoras de energía, disminuir el
flujo de agua, instalar paneles solares para generar electricidad o para calentar el agua, emplear
productos y envases ecológicos, entre otras, las cuales no solo contribuyen a las finanzas de la
empresa sino también a la salud del medio ambiente.

Obra citada

Guzmán-S., A. (2008). “El empleo y la formación de los recursos humanos en el sector turístico
mexicano”. Hitos de Ciencias Económico Administrativas. 14 (38), 17-28.

McIntosh, R., Goeldner, C., y Ritchie J. (2001). Turismo: Planeación, Administración y Pers-
pectivas (2ª ed.). México, D.F.: Limusa.

Obra citada de internet

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perado el 03 de Marzo de 2016. http://www.snieg.mx/contenidos/espanol/normatividad/
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Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2015). Sistema de Cuentas Nacionales de Méxi-


co, Cuenta satélite del turismo de México, 2013. Año base 2008. Impacto del Turismo
en la economía. Recuperado el 05 de octubre de 2015. “http://www.datatur.sectur.gob.
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Observatorio Turístico de Estado de Guanajuato, Dirección de Información y Análisis. Inven-


tario turístico: hospedaje 2016. Recuperado el 29 de mayo de 2016. http://sectur.guana-
juato.gob.mx/index.php/investigacion-estadistica/inventario-turistico

CAPÍTULO Iii 322


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cuperado el 12 de Junio de 2016. http://observatorioturistico.org/cenDoc/3ed16-Per-
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Observatorio Turístico del Estado de Guanajuato. Ocupación hotelera. Recuperado el 14 de


Junio de 2016. http://observatorioturistico.org/

Organización Mundial del Turismo: UNWTO. Panorama OMT del turismo internacio-
nal. Edición 2015. Recuperado el 06 de enero de 2016. http://www.e-unwto.org/doi/
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mx/cms/uploads/attachment/file/21793/Directorio_Nacional_de_Empresas_DISTIN-
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cuperado el 26 de febrero de 2016. http://www.gob.mx/sectur/acciones-y-programas/
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en las empresas turísticas (s.f). Recuperado el 13 enero de 2016. http://www.gob.mx/
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Secretaría de Turismo (2016). Pueblos Mágicos de México. Recuperado el 10 de junio de 2016.


http://www.pueblosmexico.com.mx/

CAPÍTULO Iii 323


Análisis de Huella Hídrica y Costo Beneficio
para la Gestión Hídrica del Territorio

Ricardo Ontiveros Enríquez64

Resumen: El presente trabajo desarrolla una metodología general para analizar la huella
hídrica en una subcuenca experimental y conocer los costos-beneficios desde los flujos
principales involucrados en la disponibilidad del agua en el territorio; las entradas por con-
cepto de precipitación (PP) y las pérdidas potenciales por evapotranspiración (ET). Por un
lado, la huella hídrica y su evolución en los últimos años se analiza con un enfoque espacial
y haciendo uso de sistemas de información geográfica para ver y cuantificar los cambios
en la superficie de la subcuenca. En el análisis costo beneficio, para cada clase de uso de
suelo y vegetación asignada, se estimaron los volúmenes de entradas (PP) y pérdidas (ET)
de la superficie. Finalmente, como parte de la metodología se realiza una estimación de los
costos y beneficios para conocer el volumen de disponibilidad estimada por clase de uso
de suelo. Para ello, se consideraron los cuatro años de las series de uso de suelo y vegeta-
ción escala 1:250,000 de INEGI: 1990, 2005, 2008 y 2011. En la estimación de flujos, se
han calculado los volúmenes mensuales para cada año con los datos diarios registrados en
una estación meteorológica representativa dentro de la subcuenca. Luego del análisis, se
encontró que la huella hídrica ha aumentado debido al constante crecimiento significativo
de la zona urbana dentro de la cuenca a una tasa anual del 2.74%, con las consecuentes
demandas en aumento del recurso hídrico. La zona urbana en 2011 representaba el 9.0%
de la subcuenca, con cerca de 15,000 Ha de un total de 166,628 Ha. En zonas forestal, se
ha mantenido el área con aumentos anuales del 0.47%, siendo el 5.7% del área de la sub-
cuenca en 2011. Por su parte, las zonas agrícolas (40%), pastizales (~20%) y otro tipo de
vegetación no forestal (~20%) se han mantenido sin variaciones significativas, a pesar de
que han ocupado en conjunto más del 80% de la cuenca desde 1990. En relación al análisis
de costo-beneficio, se encontró un aumento en los costos o pérdidas por ET en el rango de
los 21 años estimados, encontrando el año 2011 un déficit en términos de almacenamiento

64
Maestría en Ciencia de la Tierra. Email: ricardo.ontiveros@gmail.com

CAPÍTULO Iii 324


potencial por el saldo negativo debido al alto índice de evapotranspiración y poca lluvia.
Se reconoce que el presente análisis considera estimaciones generales y que solo presenta
una tendencia general para la situación de la huella hídrica. De igual manera, los costos-be-
neficios implicados por los flujos de entrada y pérdidas de agua se estiman con una sola
estación en una de las subcuencas del centro de México. Sin embargo, este patrón bien se
pudiera replicar en otras de las subcuencas con intensa actividad humana y con ello se co-
menzaría a dimensionar el impacto de la huella hídrica real en el territorio.

Palabras Clave: Huella Hídrica, Sistemas de Información Geográfica, Costo-Beneficio.

Summary: This paper develops a general methodology to explore Water Footprint in a


sub-basin and analyses the cost-benefit from the main flows involved in the availability of
water in the territory; the entries for precipitation (PP) and potential losses by evapotrans-
piration (ET). On the one hand, the water footprint and its evolution in recent years is stu-
died with a spatial approach, using geographic information systems to view and quantify the
changes in the surface of the sub-basin. Cost Benefit Analysis in for each class assigned of
land use and vegetation account for volumes of rain (PP) and volumes of losses (ET) in the
surface. For the study were considered four years of the series of land use and vegetation
scale of 1: 250,000 INEGI: 1990, 2005, 2008 and 2011. Flows are calculated monthly with
volumes for each year recorded from daily data from a representative weather station within
the sub-basin. After analysis, it was found that the water footprint has increased significantly
due to the constant growth of the urban area within the basin at an annual rate of 2.74%, with
consequent increased demands on water resources. In 2011 the urban area represented 9.0%
of the sub-basin, with about 15,000 hectares of a total of 166.628 hectares. In the meantime,
forest areas have remained with annual increases of 0.47%, comprehending the 5.7% of the
area. Temporarily, agricultural areas (40%), pastures (~ 20%) and other non-forest vegetation
(~ 20%) remained without significant changes, although they have taken together over 80%
of the basin since 1990. Cost-benefit analysis represented an overall increase in costs or los-
ses by ET in the range of 21 years, finding the year 2011 with a deficit in terms of potential
storage due to the high rate of evapotranspiration and low rainfall. It is recognized that this
analysis considers only general estimates and presents a wide-ranging tendency for the si-
tuation of the water footprint. Similarly, the cost-benefit implied by inflows and water losses
are estimated with a single station in one of the sub-basins of central Mexico. However, this
pattern could well be replicated in other sub-basins with intense human activity and thereby
begin to measure the impact of the actual water footprint in the territory.

Keywords: Water Footprint, Geographic Information Systems, Cost-Benefit

Introducción

El agua es un recurso fundamental para el desarrollo de los asentamientos humanos


y para la continuidad de la vida en los ecosistemas naturales. El manejo del agua es de vital

CAPÍTULO Iii 325


importancia para garantizar escenarios de sustentabilidad a nivel de cuencas y para lograr la
conservación de los ecosistemas forestales. La noción de la gestión integral de cuencas, in-
cluyendo la planeación de los usos del recurso y las estrategias de ahorro, aprovechamiento y
saneamiento, deben de ser coordinadas a nivel de unidad hidrológica donde todos los actores in-
volucrados conozcan las dinámicas hidrológicas de la cuenca y estén colaborando en las obras
y actividades propias de una gestión eficiente. Además, las estrategias de optimización de usos
y reúsos se desconocen si no se parte de un principio de estimación y cuantificación de flujos.
(Simons, Bastiaanssen, & Immerzeel, 2015)

El problema de la gestión de las aguas se acentúa en que es un recurso poco estudiado a


pesar de su importancia para el desarrollo y la calidad de vida de las personas. Las personas no
suelen tener noción del volumen de agua que utilizan ni del volumen de agua que ha demanda-
do la producción de los bienes de consumo. Las negociaciones por la concesión de las aguas en
base a la disponibilidad no suelen estar basada en los escenarios de usos sustentables y pocas
veces se toma conciencia de los impactos acumulativos que se generan (Lukasiewicz & Dare,
2016). Partiendo bajo el principio de que los recursos que no son contabilizados son difíciles
de gestionar, en el caso del agua en México, se desconocen las dinámicas del agua a nivel de
cuenca y se tiene poco conocimiento del territorio que interactúa en el ciclo hidrológico local.

En ocasiones es difícil tener una visión integrada del territorio en términos de hidrolo-
gía, sin embargo, con las herramientas de información geográfica es posible generar un análisis
y clasificación de superficies para identificar los diferentes usos del suelo y estimar los flujos
atmosféricos básicos en el ciclo hidrológico para ponderar la precipitación (PP) y la evapotrans-
piración potencial (ET) expresados en el territorio de una subcuenca. (Kahil, Dinar, & Albiac,
2015)

Metodología

A) Análisis de Huella Hídrica

Este enfoque se presenta como una manera simplificada de identificar el crecimiento de


las áreas que representan una huella hídrica debido a los usos de suelo que se da y las activi-
dades humanas asociadas. En este sentido se consideran los asentamientos humanos urbanos,
agrícolas y cuerpos de agua como elementos del territorio que causan una huella hídrica en
el ciclo del agua local. El área de estudio comprende la subcuenca del Río Turbio – Presa El
Palote, con una extensión de 166,628 Ha, que a su vez corresponde a la Cuenca Río Lerma –

CAPÍTULO Iii 326


Salamanca. En la Figura 1 se presenta la ubicación de la subcuenca, así como la localización
de sus cauces y ríos, en su mayoría de temporal, con un punto de drenaje definido en el río
Turbio el cual se encuentra cercano al municipio de Manuel Doblado, en la parte más baja de
ese territorio.

Figura.1. Subcuenca

La altitud de la subcuenca varía de los 2,800 m.s.n.m. en las partes más altas de las sie-
rras al norte, hasta por debajo de los 1,800 m.s.n.m. en las partes más bajas del drenaje natural.
Prevalece un clima entre semiárido y húmedo subtropical, con temperaturas máximas registra-
das en los meses de abril y mayo y las más bajas en diciembre y enero. Se tiene un rango de
precipitación anual que varía entre los 600 mm y los 800 mm.

Para el análisis espacial se utilizaron los datos vectoriales disponibles por INEGI de las

CAPÍTULO Iii 327


series II, III, IV y V de uso de suelo y vegetación, además se utilizaron los polígonos de la Red
Hidrográfica Nacional de la misma fuente para delimitar la subcuenca experimental (INEGI,
2010, 2015). Se homologarlo los diferentes tipos de usos de suelo y vegetación de las series de
INEGI con fines comparativos, quedando agrupadas en seis clases con las cuales se realizó el
análisis de cambios y huella hídrica: agrícola, cuerpo de agua, forestal, no forestal, pastizal y
urbano. Aquellas clases identificadas como arbóreas se incluyen en la clase forestal, tanto las
áreas de bosque de encino como de selva baja. El uso agrícola agrupa de riego y de temporal.
La vegetación no forestal incluye matorrales y vegetación arbustiva, los pastizales naturales e
inducidos y las áreas urbanas y asentamientos humanos.

B) Análisis Costo-Beneficio

Este análisis se hace a partir de la identificación de las áreas por clase para la estima-
ción de la huella hídrica. Por razones de simplificación se ha tomado como referencia meteo-
rológica los datos de una estación climática que opera actualmente y se encuentra en el mu-
nicipio de león con coordenadas 21.13611°N y -101.694722°O. La base de datos comprende
datos día de precipitación medido en mm y de evapotranspiración estimada en mm como la
perdida potencial debido a condiciones meteorológicas de temperatura, humedad relativa, ra-
diación solar y velocidad del viento. Se realizó un filtro de la base de datos para los años con
que se cuenta de información espacial y se agruparon los valores de los dos flujos estimados
PP y ET por mes. Para continuar con el análisis de costo-beneficio, una vez contando con los
datos mensuales de los flujos evaluados como costos (ET) y beneficios (PP) para cada uno de
los años de las series, además de las áreas de los usos reclasificados, se realizó una estimación
del volumen.

Desarrollo del tema

Se considera fundamental evaluar y dar a conocer la información referente a las condi-


ciones en las que se encuentra el entorno y medio ambiente de las personas que habitan una de-
terminada área del territorio. Más aún, dada la condición dinámica del territorito y la limitación
en el uso de algunos recursos claves como lo es el agua, es importante la evaluación periódica
para la gestión, incorporando en el análisis a los actores, usuarios y tomadores de decisiones e
involucrándolos en los procesos de planeación, modificación, tecnificación, construcción, eva-
luación de impacto y restauración de los paisajes naturales, agrícolas y urbanos.

CAPÍTULO Iii 328


La subcuenca está ubicada en un territorio que comparte límites estatales entre Guana-
juato y Jalisco, compartiendo los municipios de León, San Francisco del Rincón, Purísima del
Rincón, Lagos de Moreno, Unión de San Antonio, San Diego de Alejandría y San Julián. Debi-
do a que se comparte el territorio entre siete municipios y dos estados, la gestión y gobernanza
del agua en la subcuenca se torna aún más compleja. En este caso, la división política llega a
fragmentar la unidad hidrológica ambiental, lo cual hace aún más difícil la gestión integral de
la subcuenca.

Como es de esperarse, siendo una subcuenca que pertenece al corredor industrial y


región agrícola del bajío, ha presentado una actividad humana intensas que han deteriorado su
capacidad de generar beneficios hídricos. Como se puede observar en los mapas, la mayor parte
del área de la subcuenca se encuentra invadida por asentamientos humanos con actividades
urbanas y agrícolas. Mientras que las áreas forestales representan un mínimo de la cobertura y
se remontan a las zonas limítrofes de las sierras altas.

En la medida en que se degraden y deforesten las áreas forestales, se van a enca-


recer los servicios hidrológicos de distribución, infiltración, percolación y recarga poten-
cial de acuíferos que tienen estas extensiones. También es importante hacer notar que los
coeficientes de escurrimiento y erosión aumentan conforme se degrada la vegetación y
el paisaje, encontrando mayor potencial destructivo en coberturas sin vegetación fores-
tal, arbustivas o de pastizal. En el caso de las extensiones agrícolas demandan grandes
cantidades de agua, especialmente aquellas zonas de riego. Las zonas urbanas, con sus
actividades humanas y demandas residenciales e industriales, también representan un im-
pacto significativo en los usos de agua los cuales deberían ser cuantificados y evaluados
a nivel territorial. Es posible llegar a valores más acertados para el caso de usos de agua,
con el fin del lograr estimar una huella hídrica relacionada al volumen demandado y no
a la superficie. Para ello es necesario datos puntuales en las áreas urbanas con las medi-
ciones georreferenciadas para los usos residenciales, públicos, particulares e industriales
del agua. Además, se podría contar con datos actualizados y georreferenciados de los
registros de concesión de usos de agua superficiales y subterráneas para generar una esti-
mación de huella hídrica más precisa.

Resultados

A continuación, se muestran las Figuras 2 a 5 las cuales presentan los cambios espacia-

CAPÍTULO Iii 329


les en los usos de suelo y vegetación de acuerdo a la reclasificación que se realizó para poder
comparar y homologar los cambios.

FIG.2. SERIE II, 1990

FIG.3. SERIE III, 2005

CAPÍTULO Iii 330


FIG.4. SERIE IV, 2008

FIG.5. SERIE V, 2011

Los cambios en los usos de suelo de la subcuenca para los años evaluados se pueden
apreciar mejor en la siguiente gráfica que corresponde a la Figura 6. En esta gráfica es posible
apreciar como las áreas de impacto que se consideran con una huella hídrica por los usos del
territorio son las actividades agrícolas y urbanas con cerca del 50% de la superficie total. Se
puede ver claramente como el área urbana es la que se encuentra en constante aumento, mien-
tras que el área destinada a la actividad agrícola se mantiene constante con variaciones en el
uso de suelo de pastizal.

CAPÍTULO Iii 331


Figura 6. Áreas en los usos de suelo de la subcuenca (ha)

A continuación, se presentan los gráficos de PP, ET y de disponibilidad (PP-ET) para los


años evaluados en las Figuras 7, 8 y 9 respectivamente.

Fig.7. Precipitación mensual (m)

CAPÍTULO Iii 332


Figura 8. Evapotranspiración mensual (m)

Figura 9. Disponibilidad potencial (pp-et) mensual (m)

CAPÍTULO Iii 333


Para aquellos años y meses en los que se cuenta con disponibilidad, como lo muestra la Figura
9, son los únicos momentos en donde se generan entradas de agua que pueden ser potencialmente
almacenadas y representan un beneficio para compensar la huella hídrica en la subcuenca. De esta
manera, se realizaron las estimaciones del volumen que representó para cada año las pérdidas o costos
y los abonos o beneficios. Las siguientes Figuras 10 a 13 presentan el volumen estimado de costos
y beneficios para cada uno de los años evaluados y referido al uso de suelo dentro de la subcuenca.

Figura 10. Costo-beneficio en uso agrícola (mm3)

Figura 11. Costo-beneficio en uso urbano (mm3

CAPÍTULO Iii 334


Figura 12. Costo-beneficio en uso cuerpos de agua (mm3)

Figura 13. Costo-beneficio en uso forestal (mm3)

CAPÍTULO Iii 335


Como se puede observar en estas gráficas de costo-beneficio, los costos representan las
pérdidas potenciales por ET que se dan sobre la superficie. Este parámetro se refiere a la capa-
cidad de la superficie y la vegetación de reincorporar el agua a la atmósfera, con la consecuente
pérdida de disponibilidad para sus usos. En el caso de los beneficios, estos son el resultado de
haber contabilizado todo el volumen de agua captado por la subcuenca y restado por mes las
pérdidas potenciales por ET; el resultado es el volumen de agua con disponibilidad potencia.
En el caso de los beneficios, no se refiere a que ese volumen de agua sea necesariamente apro-
vechado para los usos, en el caso de los usos agrícolas será igual al riego de temporal, en los
usos de cuerpos de agua es el volumen que se suma por captación directa y en el caso forestal
el agua excedente de la lluvia, tomando en cuenta los usos por vegetación y la evaporación. En
el caso urbano, el volumen referido como beneficio bien no podría ser considerado como tal,
siendo que el agua de lluvia que cae a la ciudad no se utiliza y se destina al desagüe pluvial que
se junta con el drenaje y los cauces contaminados, por lo cual esta agua no es aprovechada. Por
el contrario, en muchas ocasiones esta agua genera problemas de inundaciones y costos econó-
micos adicionales para las zonas urbanas.

Conclusiones

Los resultados a partir del análisis geográfico en términos de huella hídrica a nivel de
subcuenca se lograron evaluar de manera general, donde se ve claramente el aumento en los
impactos de los crecimientos de la zona urbana y sus consecuentes aumentos en las demandas
de agua. En caso de no haber políticas y programas para una gestión eficiente con ahorros sig-
nificativos y regulación por medio del ordenamiento ecológico territorial en las zonas urbanas,
los impactos por huella hídrica que se generen serán mayores, con mayores costos ambientales
y económicos. Debido a las condiciones climáticas en donde se encuentra localizada la sub-
cuenca, en su condición de clima semiárido y subhúmedo, las pérdidas potenciales de agua o
costos de los años evaluados han ido en aumento para el periodo evaluado. Este comportamien-
to de aumento de costos y disminución de beneficios en la subcuenca analizada se podría ver
agudizado como consecuencia de los cambios climáticos globales.

CAPÍTULO Iii 336


Obra citada

Kahil, M. T., Dinar, A., & Albiac, J. (2015). “Modeling water scarcity and droughts for policy
adaptation to climate change in arid and semiarid regions”. Journal of Hydrology, 522,
95–109.

Lukasiewicz, A., & Dare, M. (2016). “When private water rights become a public asset: Stake-
holder perspectives on the fairness of environmental water management”. Journal of
Hydrology, 536, 183–191.

Simons, G. W. H., Bastiaanssen, W. G. M., & Immerzeel, W. W. (2015). “Water reuse in river
basins with multiple users: A literature review”. Journal of Hydrology, 522, 558–571.

Obra citada de internet

INEGI (2015). Uso de suelo y vegetación, Datos vectoriales escala 1:250 000 series II, III, IV
y V, HYPERLINK “http://www.inegi.org.mx/geo/contenidos/recnat/usosuelo/” http://
www.inegi.org.mx/geo/contenidos/recnat/usosuelo/

INEGI (2010). Red Hidrográfica escala 1:50 000 edición 2.0, HYPERLINK “http://www.inegi.
org.mx/geo/contenidos/topografia/regiones_hidrograficas.aspx” http://www.inegi.org.
mx/geo/contenidos/topografia/regiones_hidrograficas.aspx

CLICOM (2013). Base de datos climatológica nacional (sistema CLICOM), HYPERLINK


“http://clicom-mex.cicese.mx/” http://clicom-mex.cicese.mx/

CAPÍTULO Iii 337


Hacia la gobernanza climática en el Estado de
México: Mecanismos de adaptación institucional
para el mediano plazo en el contexto de cambio
climático

José Clemente Rueda Abad65

Jorge Alberto Escandón Calderón66

Liliana López Morales67

Resumen: La gobernanza climática requiere de la participación informada de una amplia red de


actores sociales, económicos y políticos que ayuden al gobierno a proponer y evaluar los crite-
rios de los programas gubernamentales, en las instancias respectivas y en los ámbitos estatales
y municipales, en tiempo y forma. Los escenarios de clima realizados para el Estado de México
desde una perspectiva de aumento de la temperatura de grado por grado, a diferencia de los que
maneja el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), muestran cómo sería
el escenario de clima si suben 1°C, 2°C, 3°C y hasta los 4°C de temperatura media global y,
adicionalmente, ayudan a reducir la incertidumbre en la escala de tiempo ya que los escenarios
de futuro cercano son coincidentes con los del INECC en el umbral de 1°C, sin embargo a partir
de 2°C es posible ubicar diferencias en los tiempos futuros de impactos. Para los tomadores de
decisiones la perspectiva de planeación a 14 años y con puntos geográficos concretos afectados
por temperatura y precipitación permiten mayores posibilidades de priorización., en ese enten-
dido la implementación de estrategias de gobernanza climática que reduzca la vulnerabilidad
social colocaran a las instituciones políticas locales en el lugar de privilegio, sobre todo porque
la Ley de Cambio Climático del Estado de México señala que los 125 municipios de la entidad
deben contar, para el año 2016, con su Plan Municipal de Cambio Climático.

65
Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM. Email: clementerueda73@gmail.com
66
Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM. Email: jusnajab@gmail.com
67
Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM Email: lopezliliana512@gmail.com

CAPÍTULO Iii 338


Palabras clave: adaptación al cambio climático, vulnerabilidad social, decisión política .

Summary: Climate governance requires the informed participation of a broad network of


social, economic and political actors to help the government to propose and evaluate the cri-
teria of government programs in the respective bodies and in state and municipal levels, in
a timely manner. The climate scenarios made for the Estado de México from the perspective
of increasing temperature grade by grade, unlike those managed by the National Institute of
Ecology and Climate Change (INECC) show how would the scenario climate if rise 1°C, 2
°C, 3 °C to 4 °C global average temperature and additionally help reduce uncertainty in the
timeline as scenarios near future are coincident with those of INECC in threshold of 1°C,
however from 2°C is possible to locate differences in future times of impacts. For decision
makers the planning perspective 14 years with specific geographical areas affected by tempe-
rature and precipitation allows greater possibilities of prioritization. With this understanding
the implementation of strategies for climate governance to reduce social vulnerability placed
to local political institutions in place of privilege, especially since the Climate Change Act of
the Estado de México said that the 125 municipalities of the state must have for the 2016th its
Municipal Climate Change Plan.

Keywords: climate change adaptation, social vulnerability, political decision.

Introducción

Algunas de las características de la toma de decisiones políticas en materia de cam-


bio climático, es que estás se realizan considerando, entre otras, las siguientes variables: en
primer lugar, se encuentran los escenarios de clima futuro y el umbral de tiempo que estos
tienen de lo que se origina que exista un amplio margen de incertidumbre no sobre la decisión
en si, sino sobre su presión en el mediano y largo plazo; en segundo lugar, los Modelos de
Circulación General usados para representar el clima futuro, que por su resolución de malla,
no son capaces de llevarse a planos de georreferenciación de carácter municipal o con mayor
capacidad de descripción en las localidades; y , en ese sentido, en tercer lugar, eso permite
que la mayor parte de las acciones se enfoquen a aplicaciones que ayudan a la mitigación
de gases de efecto invernadero y se soslayen las acciones de adaptación social porque –esto
está asociado al primer factor- es muy complicado determinar la temporalidad de incremento
de temperatura y que ello facilite la planeación del territorio y la justificación de acciones a
implementar.

Teniendo lo antes descrito como marco de referencia, se ha buscado una manera que ayu-
de a reducir la incertidumbre en la toma de decisiones políticas y que este sirva como elemento

CAPÍTULO Iii 339


base para que sin abandonar las acciones de mitigación de gases de efecto invernadero se co-
mience la instrumentación de acciones de adaptación social en lugares que ya son altamente vul-
nerables y que de acuerdo a los escenarios de clima dichas condiciones podrían incrementarse.

Metodología

El supuesto del estudio es que sí se logran crear las condiciones metodológicas mínimas
suficientes que permitan reducir la escala de tiempo en los modelos de clima futuro y se sabe en
qué momento se rebasarán los umbrales de temperatura en grado por grado, así como la modifi-
cación del régimen pluvial, entonces, los grupos en el poder político no tendrán argumentos para
no implementar acciones de adaptación social en un contexto de cambio climático.

La propuesta en ese sentido es que el estudio explora una opción que reduzca la incer-
tidumbre para la toma de decisiones que subyacen en los modelos de clima y de esa manera
potenciar la implementación de acciones de adaptación social basadas en sistema de planeación
del desarrollo, como los que imperan en México.

Usando escenarios en términos de incrementos umbrales de temperatura global de 1, 2, 3


y 4 °C, es posible hacer un análisis de las medidas propuestas de adaptación y, en general de la
toma de decisiones, que resulte más adecuado dado que los usuarios de los escenarios de cambio
climático tienen claros los efectos de los cambios de temperatura umbrales en los sistemas que
analizan (Gay y Sánchez, 2014).

Así se tiene que, por ejemplo, si un sistema vulnerable presenta una alteración caracte-
rística de sus propiedades cuando es expuesto a un incremento del orden del 1 °C, será determi-
nante entonces saber el año más próximo en que los RCPs contemplan dicho incremento, pues
ese año marcará la referencia para la implementación de medidas de adaptación y análisis de
vulnerabilidad. Se toma como referencia el cambio de temperatura global puesto que, está direc-
tamente vinculado a los forzamientos radiativos, a escala regional los valores correspondientes
se distribuyen alrededor de cada umbral como se muestra en las figuras de la sección de resulta-
dos se podrían implementar acciones de adaptación social.

En el Plan de Acción ante el cambio climático (PEACC) del Estado de México 2013 se
emplean los escenarios de cambio climático correspondientes a la Quinta Comunicación Nacio-
nal considerando la ruta de concentración representativa (RCP) de 6.0 W/m2, aunque éste valor
de estabilización del forzamiento radiativo se puede considerar realista para las condiciones so-

CAPÍTULO Iii 340


cioeconómicas de un país como el nuestro, con el fin de establecer una referencia temporal útil se
propone usar adicionalmente, como referencia el RCP8.5 para estimar el año en que se presenta
primeramente, cada uno de los valores umbrales de incremento de temperatura global.

A partir de la información contenida en la herramienta de elaboración de escenarios de


cambio climático MAGICC/SCNEGEN v5.3 (Wigley, 2008) se obtienen los datos correspon-
dientes a los incrementos de temperatura media global que diversos AOGCMs, generan para
una retícula global de 2.5° de longitud x 2.5° grados de latitud. MAGICC/SCNEGEN v5.3 es un
software que, a través de un modelo simple del clima en conjunción con un algoritmo de escala-
miento, permite reflejar, a escala regional, los incrementos de temperatura global sobre variables
como la temperatura y la precipitación.

En los resultados aquí mostrados se emplea un valor de la sensibilidad climática de 3.0


°C/W/m2 la cual se considera moderada y, por ahora, se considera la mejor estimación, dada la
naturaleza epistémica de la incertidumbre asociada con la sensibilidad climática.

En un segundo momento, se han utilizado elementos socioambientales para ubicar la vul-


nerabilidad en sectores y regiones en los cuales se pueden identificar acuíferos sobrexplotados,
sequías y exposición climática, y en lo que se refiere a los temas de carácter social se ha priori-
zado el uso de indicadores de rezago social. Se ha determinado usar como punto de referencia al
Estado de México porque se trata de una entidad que se encuentra en un proceso de actualización
de su Programa Estatal de Acción Climática y porque de acuerdo a su ley específica de cambio
climático señala que hacia finales de 2016 el cien por ciento de sus municipios deberán contar
con su Plan de Acción Climática Municipal, y en ese sentido, dados los resultados que se presen-
tan, se puede incluso planear la implementación de respuestas al cambio climático de carácter
regional al interior del Estado de México.

La gobernanza climática en el Estado de México

La gobernanza tiene que ver con la creciente importancia de los modos de gobierno,
donde “los actores y las redes corporativas no estatales y privadas participan en la formulación
y aplicación de políticas públicas o desarrollan instrumentos de política que coexisten con los
procesos de política gubernamental existente” (Pahl-Wostl 2009, p. 356) esto ayuda a fomentar
la participación de diversos actores sociales en la creación e instrumentación de las políticas pú-
blicas sin que el gobierno sea el ente jurídicamente responsable de la ejecución. Desde el ámbito
analítico es una forma de realizar un puente entre las ciencias ambientales y la dimensión social.

CAPÍTULO Iii 341


La justificación de la gobernanza se centra en la idea de que el proceso de administración pública
sea un gestor y promotor de reducción de la vulnerabilidad social al cambio climático porque los
problemas socioambientales “requieren arreglos institucionales innovadores para hacer frente a
los complejos procesos biofísicos que se producen a escala local, regional y mundial” (Eakin,
2010, p. 221).

La gestión del cambio climático, o gobernanza de él, -como tema de la administración


pública-, implica la modificación de áreas de trabajo y mentalidades, pero también de la manera
en que se concibe actualmente la respuesta institucional al tema. Este cambio de paradigma insti-
tucional ayudará no sólo a mejorar la imagen que el ciudadano tiene de las autoridades, sino que
además ayuda a reducir la probabilidad de desastres asociados al clima en las comunidades; ya
que, la desconfianza en las autoridades es una de las causas de la vulnerabilidad social al cambio
climático. Para el caso de cambio climático, entendemos que la gobernanza es todo aquello que
la gobernabilidad, por sí misma, no puede hacer ni mucho menos garantizar a todos los actores
por igual, es decir, que en la gobernanza la generación del sentido político no es una tarea ex-
clusiva del gobierno, sino que es una tarea que compete a los actores con derechos e intereses
determinados. Por ello, de lo que se trata es de involucrar, de dar a conocer, de tomar en cuenta
la voz de los actores sociales que, en el contexto de cambio climático, podrían verse afectados
por la variación del clima futuro.

No se trata de buscar más elementos y atribuciones reguladas a una ley de participación


ciudadana en el Estado de México, sino de hacer operativa la política climática mexiquense con
cánones diferentes. Se trata de promover redes de actores políticos, sociales y económicos loca-
les, estatales, nacionales o supranacionales que ayuden a gestar mecanismos de adaptación social
que ponderen la vulnerabilidad social al cambio climático.

Para hacer frente a la complejidad de los sistemas de gobierno de manera más sistemática
se introduce las siguientes cuatro dimensiones como base para el análisis de las características de
los regímenes de gobernanza ambiental:

• Las instituciones y la relación y la relativa importancia de las instituciones formales


e informales.

• Red de actores con énfasis en el papel y las interacciones de los actores estatales y
no estatales.

• Interacciones de varios niveles a través de las fronteras administrativas y la integra-


ción vertical.

CAPÍTULO Iii 342


• Modos-burocráticos de gobierno jerarquías, mercados, redes. (Pahl-Wostl 2009, p.
356)

La gobernanza como tema de gestión pública conlleva darle una nueva dimensión
a los procesos administrativos para hacer frente a los problemas sociales y políticos que
enlazan con el desarrollo social y el crecimiento económico de una comunidad política. En
este caso, implica la modificación de paradigmas de gestión que busquen un incremento de
la participación ciudadana para hacerle frente al cambio climático global desde lo local, y,
así tener un impacto positivo en el sistema climático. En términos políticos la reducción de
la vulnerabilidad social, a través de la implementación de procesos sociales de adaptación
al cambio climático no puede dejar de ser una tarea que encabece el gobierno no sólo por-
que es la entidad legalmente responsable, sino porque cuenta con los “recursos financieros
y técnicos para llevar a cabo sus responsabilidades en la práctica y el desarrollo de redes de
aprendizaje y asociaciones para la toma de decisiones entre los actores públicos y privados
fragmentados” (Eakin, 2011, p. 350) Para lo cual, se trata de hacer avances institucionales
y en las políticas que en la materia habrán de impulsarse desde la Comisión Intersecretarial
de Cambio Climático y el Consejo Consultivo de Cambio Climático para que la sociedad
mexiquense pueda conocer, entender y decidir en materia climática; esto servirá para que
puedan generar una perspectiva a mediano y largo plazo de los escenarios de clima para sus
localidades, su estado, el país y el mundo.

La gobernanza climática, como criterio de adaptación social

La definición jurídica utilizada por la Ley General de Cambio Climático de México,


señala a la adaptación como una serie de “medidas y ajustes en sistemas humanos o naturales,
como respuesta a estímulos climáticos, proyectados o reales, o sus efectos, que pueden moderar
el daño, o aprovechar sus aspectos beneficiosos” (Cámara de Diputados, 2014) Por su parte,
la literatura científica en materia de adaptación al cambio climático la define como aquellas
“Iniciativas y medidas encaminadas a reducir la vulnerabilidad de los sis