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Cúpula de Tránsito firma Código de Ética

09:47AM La suscripción del documento es un "símbolo de compromiso con la policía y la


sociedad en general", indicó el comisionado. ) Autoridades de la Dirección Nacional de
Tránsito suscribieron este miércoles en un acto oficial el Código de Conducta Ética del
Servidor Público, ante representantes del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA).A la
ceremonia, realizada en la sede de Tránsito al este de Tegucigalpa, asistió el ministro de
Seguridad, Pompeyo Bonilla, y la presidenta del CNA, Dulce María Zavala. Uno a uno, los
altos mandos de la dependencia policial estamparon su firma en el convenio "como
símbolo de compromiso con la policía y la sociedad en general", señaló el comisionado
Pagoaga, titular de la DNT. El oficial afirmó que el objetivo de suscribir el convenio es
crear conciencia en el resto de oficiales del directorio estratégico Metropolitano y de las
direcciones distritales para cumplir en el desempeño de sus funciones en el cargo. Por su
parte, Zavala, como máxima representante del CNA, señaló que la suscripción de este
convenio contribuye al fortalecimiento institucional de la Dirección Nacional de Tránsito.
En septiembre, el Tribunal Superior de Cuentas realizó una jornada de capacitación para
agentes de la Dirección de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad, sobre el
contenido del convenio. El Código de Ética de los funcionarios públicos fue suscrito a
inicios del mandato de Porfirio Lobo Sosa por los ministros hondureños. Posteriormente,
otras instituciones estatales se han sumado a la iniciativa.
Policía asciende hasta oficiales ligados al crimen organizado

03:01PM Al irrespetarse el procedimiento se termina premiando a unos uniformados que


tienen cuentas pendientes con la justicia y a otros que son investigados a lo interno de la
Policía. Tegucigalpa,Honduras Ni los procesos de ascenso se salvan de los
cuestionamientos en una Policía cuyos documentos revelan que es manejada en la más
completa anarquía. Aunque el proceso de ascenso cuenta con un tamiz para no dejar
pasar a los policías de cuestionable conducta, al final la selección tiene imposiciones que
favorecen a oficiales que no cumplen con los requisitos para subir al rango inmediato
superior. Según una nota de Recursos Humanos de la Policía con fecha 3 de noviembre
del 2014, cuatro oficiales que aspiraban a subir al grado de comisionados generales no
estaban aptos para ascender, pero aún así ascendieron. Uno de ellos, que obtuvo una
nota final de 99.51 por ciento, fue cuestionado por tener un proceso judicial pendiente en
los tribunales de San Pedro Sula, según expediente 113-2012.Igual, a un segundo oficial
con una nota de 97.72% se le señaló de encubrir a policías delincuentes que en enero del
2014 abrían asaltado dos cooperativas en Danlí, El Paraíso. Se menciona también a un
tercer oficial que no era apto para el ascenso, pero no se dan detalles del porqué. En el
documento procedente de Recursos Humanos también se en lista a un subcomisionado
que obtuvo una nota final de 98%, pero que estuvo involucrado en un caso de decomiso
de dólares en La Barca, Santa Cruz de Yojoa, ocurrido en octubre de 2004.De estos
cuatro oficiales, tres ascendieron el 15 de enero del 2015 y en listado se agregó a otro
que no habría cumplido con los requisitos. Sobre estos ascensos, el ministro de
Seguridad Julián Pacheco sostuvo que a pesar de los señalamientos “no se les pudo
probar nada. Para evitar que una persona ascienda debe haber un fundamento legal
concreto y dentro de las denuncias que ellos tenían no se les podía comprobar y la junta
de selección que la Policía organiza para estos casos consideraron que no había méritos
para dejarlos sin ascenso”.Uno tenía una denuncia por una cuestión de derechos
humanos por un incidente en San Pedro Sula donde tuvo una acusación por supuesto
abuso de autoridad, pero él pudo probar que no había cometido ningún delito. Lea
además: Así delinquen los policías en Honduras Hay otro caso igual, donde el señalado
logró desvanecer en los juzgados correspondientes las acusaciones y salió sobreseído,
dijo refiriéndose al caso del oficial que se le cuestionó por encubrir a policías que
supuestamente andaban delinquiendo. En cuanto a la inclusión de oficiales que no están
en la lista original, el militar retirado manifestó: “Mire, cuando yo vine esa lista ya estaba
aprobada, el ministro anterior había autorizado la lista, yo venía llegando y no quise
cuestionar ningún proceso, porque ya había finalizado y como los ascensos no se
pudieron hacer en diciembre del 2014 se realizaron en enero de este año.
Depuración de la Policía es una burla a la sociedad

También está el caso de un comisario que sacó una nota de 86.27%, de quien se hace la
siguiente observación: “Al hacer la inspección de sus armas de reglamento,
específicamente en su pistola marca Jericó, calibre 9 mm, serie 39300713, esta se
encuentra empavonada de color negro, no es la original, sino uno que le mandó a hacer el
oficial en mención sin ninguna autorización de la autoridad competente. Al revisar los
dígitos de la serie de la pistola, los mismos aparentemente han sido adulterados,
notándose claramente que dicha serie fue trastocada, pudiendo ser a causa del
empavonamiento realizado u otras circunstancias. En virtud de lo anterior se determinó
hacer el informe correspondiente y elevar el caso al Consejo General de Ascenso año
2014.Se recibió informe del subdirector de Recursos Materiales donde informa el extravío
de la arma de reglamento tipo pistola Jericó, serie 39300713, el día domingo 9 de
noviembre del 2014 en las aguas termales de la aldea Arcila, de la ciudad de Gracias,
Lempira, dice la observación. Varios de los oficiales que fueron eliminados de la lista de
ascenso recurrieron a los tribunales de justicia, porque según ellos no fueron tratados con
igualdad de derechos ya que hay comisionados que ascendieron a pesar de que también
tenían cuestionamientos.

Violencia y corrupción vulneran dignidad de hondureños 04:17PM El organismo de


derechos humanos resalta la necesidad de una policía que no violente la ley con el
pretexto de defenderla. El PNUD cree que el modelo de seguridad de Nicaragua es
"exportable". (Foto: Archivo). Tegucigalpa, Honduras El comisionado Nacional de los
Derechos Humanos, Roberto Herrera, calificó la violencia, la narcoactividad, el tráfico
ilícito de armas, la impunidad y la corrupción como las grandes amenazas para la
dignidad de las personas en Honduras.“Ya no es un concepto de seguridad nacional sino
de seguridad democrática, donde el pilar fundamental y el objetivo esencial es la persona
humana”, sostuvo el comisionado. El ombudsman hondureño planteó estos principios en
la conferencia sobre el "Papel del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y la
vigencia de un Estado de Derecho". PUBLICIDAD Al evento asistieron el alto mando de la
Policía Nacional como parte del plan de capacitación “La Policía Nacional hacia una
Cultura de Respeto a los Derechos Humanos”.Herrera comentó sobre el Tratado Marco
de Seguridad Democrática que señala la importancia que tiene el Estado de derecho en
cada uno de los países y, por lo tanto, refleja la importancia del Estado Democrático de
Derecho en Honduras. En ese sentido, manifestó que en este Tratado, y en todos los
marcos de seguridad moderna, se consideran como las amenazas más grandes la
violencia, la narcoactividad, el tráfico ilícito de armas, la impunidad, la corrupción y la falta
de protección al ambiente. “Esas son las grandes amenazas reconocidas a la seguridad
de los habitantes y que lesionan su dignidad”, reflexionó Herrera. Una policía apolítica
Herrera aseguró que la policía es la encargada de proteger los derechos y las libertades
de los individuos, dentro del marco de la ley, por lo que es necesario que la institución sea
apolítica. Explicó que dada la naturaleza de sus funciones y su carácter profesional y de
servicio público, la policía es y tiene que ser absolutamente apolítica. Por lo tanto, para el
defensor de derechos humanos no se justifica que la policía violente la ley so pretexto de
defenderla ni tampoco vulnerar los derechos y libertades de los ciudadanos con la excusa
de protegerlos.