Você está na página 1de 4

ACTIVIDAD 1

Película “Una mente brillante”


a) Describa los rasgos personales de los protagonistas principales.
John Nash: es inteligente, antisocial, discreto, tosco en el trato con los demás, poco expresivo.
Alicia Nash: hermosa, paciente, inteligente, amistosa, cordial, buena esposa y buena madre.
Charles Hermann: Es un sujeto afable, divertido y locuaz, es el único amigo en el transcurso
de la universidad de Nash.
William Parcher: es egoísta, antipático, individualista. Es un personaje sin escrúpulos que
solo cuida el bien personal.
b) Analice si los presupuestos antropológicos de la película corroboran o desmienten
los modelos antropológicos de la tercera unidad didáctica.

 Monismo materialista
Este modelo lo observo cuando John es invitado a jugar con sus compañeros de universidad,
pierde y alude a que el juego tiene imperfecciones matemáticas y por ende siempre va a
perder, y que se debería rediseñar el juego. Ya que el modelo materialista afirma que la
inteligencia se deriva de la evolución biológica y todas las funciones están supeditadas a ella.
 Monismo espiritualista
No observo este modelo.
 Dualismo
Este modelo lo observo cuando William Parcher hace su primera aparición y obliga a John a
efectuar tareas, sin respetar el horario y espacio personal de Nash. Lo observo cuando Charles
aparece por primera vez en el dormitorio de Nash y le aconseja para que se muestre como es
ante los demás, basa en su conducta y consejos de acuerdo a lo que Nash desea escuchar.
Ya que este modelo afirma la existencia del alma y cuerpo, y que las funciones corporales
están sujetas al alma.
 Modelo tripartito
No observo este modelo
 Modelo unitivo
Lo observo cuando Alicia en conversa con un colega ex compañero de Nash, le pregunta
cómo ha salido adelante con la enfermedad de Nash, a lo que ella responde que es el amor
que siente por él y su hijo lo que le lleva a seguir apoyándole. Ya que el modelo unitivo
manifiesta la relación de los 3 niveles: cuerpo, alma y espíritu, logrando que la persona pueda
explotar su verdadera esencia y se comunique con el Sujeto Absoluto.
c) Analice de qué manera se conciben los niveles de la naturaleza humana en los
protagonistas de la película.

En el cuerpo: se conciben cuando los personajes llevan a cabo acciones corporales a orden
del alma o espíritu. Rielo afirma que este nivel está a disposición de lo que ordene los otros
2 niveles mencionados.
El alma: se concibe a través de la personalidad, emociones y deseos de los personajes. Rielo
afirma que el alma es la sede de todas esas facultades.
El espíritu: se concibe cuando los personajes llevan una vida plena en el sentido de que sus
acciones físicas y psicológicas están guiadas a través de espíritu. Rielo explica que el espíritu
es el encargado de dar dirección, unidad y sentido a otros niveles.

Bibliografía
Angelis, B. d., & Zordán, P. (2012). Antropologia: estructura de la persona. Loja: EDILOJA Cía. Ltda.

Daros, W. (2014). La mujer posmoderna y el machismo. Franciscanum 162, 107-129.

ACTIVIDAD 2

El machismo como violencia de género


JUSTIFICACIÓN
El reconocimiento de la igualdad de derechos, no conlleva a un estado de intercambio
de roles y lugares. La novedad no reside en el advenimiento del universo unisex, sino en un
ingreso abierto para las mujeres. La mujer quiere tener responsabilidades en el trabajo y en
la vida política como los hombres, sin renunciar a ser madre y esposa; sin renunciar a ser
seductora y permanecer joven durante mucho tiempo. Humillada y ofendida, seducida y
degradada, anulada y exhibida, en la milenaria historia ha sido, mujer, en cualquier lugar del
mundo, víctima del abuso y de la infamia, de la hipocresía y del engaño, de la injuria y del
agravio, de la oferta y la demanda. Con artilugios y falacias viles, el hombre, en la machista
sociedad, unas veces le hace soñar y le hace reina, y otras le condena a asumir el débil rol,
bajo el yugo y las reglas del hogar y del trabajo (Daros, 2014, págs. 113-114).

El presente ensayo tiene como finalidad dar a conocer el origen del machismo, su
significado y presentar una propuesta de intervención para evitar las practicas machistas,
desde una perspectiva antropológica.
Origen del machismo
El origen del machismo y de las subordinaciones de las mujeres tal como las
conocemos hoy hunden sus raíces en el proceso civilizatorio, entendido como cultura política
típicamente citadina y patriarcal que surgió al compás de la revolución urbana, pero que
dominó no solo sobre ciudades y aldeas antiguas; sino también sobre amplios espacios
territoriales, donde podían vivir pastores y agricultores de manera rústica; ya fuesen
campesinos o señores.
Todo ello genera una jerarquización cultural y social de las características masculinas en
desmedro de las femeninas. Esta concepción implica, entonces:
 Una posición social de superioridad física y psicológica del varón con respecto a la
mujer;
 como complemento de lo anterior, una actitud de desvalorización de las capacidades
de la mujer; y, en consecuencia,
 una actitud discriminante hacia la mujer en el plano social, laboral y jurídico. De esta
manera la mujer ocupa un lugar subordinado y sirve a las necesidades domésticas y
sexuales (Daros, 2014, pág. 116).

Propuesta de intervención para solucionar el problema machista, a partir de un contorno


antropológica.
Curiosamente el machista es un personaje gentil y hasta galante para con las mujeres con
las cuales no intima, más aún, ante una agresión verbal o física de una mujer suele responder
pasivamente como despreciando al objeto femenino que no merece, precisamente por su falta
de mérito– la atención de una respuesta violenta suya. En cambio, la mujer con la que
mantiene una relación íntima también es un objeto despreciable, pero al que hay que hacerle
sentir el rigor de la fuerza para que tenga claramente fijados los límites de quién es el que
ocupa el lugar de supremacía (Daros, 2014, pág. 117). Con ello se ratifica la importancia de
presentar acciones de intervención, capaces de concientizar a quienes ven el machismo como
una práctica común:
 Roles de familia: La mujer ha tomado, también en la familia, la autonomía en sus
manos. La participación de ambos cónyuges en las decisiones importantes es
igualitaria. El reparto de las tareas del hogar es objeto de negociaciones entre ambos.
No obstante, de hecho, son las mujeres las que asumen la mayor parte de la
responsabilidad en la educación de los hijos y en las tareas del hogar. Aun con una
mayor cooperación masculina en el hogar, el trabajo doméstico sigue marcado por la
diferencia de sexo. Aunque se supla el trabajo físico del hogar con otras personas, el
trabajo mental de la organización familiar (planificar los tiempos, pensar en las
comidas, en las actividades de los hijos, de las compras y recados) sigue estando a
cargo de la madre.
 No permitir agresividad: hay concientizar a las mujeres para que no se dejen engañar
cuando escuchan frases como “te celo, porque te amo”, los celos no son el manifiesto
del amor, son manifiesto de inseguridad y dominio. El hombre piensa que la mujer
propiedad de él y nadie puede mirarla, abrazarla, incluso saludarla. El amor no es
celoso, es paciente, no trata de adueñarse uno de otro, ni tampoco amerita golpes o
insultos para ser expresado.
 Educación: el machismo se combate educando a los menores, para que desde niños
no practiquen de ninguna manera este tipo de violencia, y se formen en valores como
el respeto a la equidad y siendo consciente de que como hombre tiene obligaciones.

De acuerdo con la afirmación de Rielo, la persona está compuesta por: cuerpo, alma y
espíritu. Este último es el encargado de dar unidad, dirección y sentido a los otros niveles
además de permitir la comunicación con Dios, sin embargo esta facultad unitiva se ve
distorsionada cuando la persona se aparta del llamado divino y empieza actuar en orden de
las facultades mentales. El machismo por ejemplo es una forma de expresión violenta, donde
las funciones del espíritu son discriminadas y su acción física solo obedece a los deseos
viscerales (Angelis & Zordán, 2012).

Bibliografía
Angelis, B. d., & Zordán, P. (2012). Antropologia: estructura de la persona. Loja: EDILOJA Cía. Ltda.

Daros, W. (2014). La mujer posmoderna y el machismo. Franciscanum 162, 107-129.

Interesses relacionados