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Institución: Seminario Arquidiocesano de Chihuahua

Alumno: Sergio Adrián Vásquez Payán

Clase: Filosofía política

Título: Estructuras de la vida política: la educación en la sociedad


actual.

Correo: sergiocheco1@gmail.com

Palabras clave: Política, Estado-ciudadanos, estructuras, educación, pérdida de la virtud.

Resumen: El hombre es por naturaleza un «animal político», es decir, un ser en relación,


por tanto, no ha de entenderse como sujeto individual sino como conjunto, o, mejor dicho,
como sociedad. Dentro de la sociedad existen estructuras que permiten una correcta
organización y convivencia, en ellas la educación juega un papel importante puesto que
prepara a los futuros ciudadanos que conformarán el Estado en la práctica de la virtud; sin
embargo, en la sociedad actual se ha perdido el sentido virtuoso de la educación.

Estructuras políticas

Cuando en una discusión se habla del Estado o de la política, generalmente vienen a

la mente aquellas estructuras o sujetos que llevan las riendas de una nación (en estos casos

es el Estado quien actúa o influye en los ciudadanos), por ejemplo, el poder ejecutivo que se

encarga de operar y dirigir según un conjunto de leyes dictadas, el judicial que se encarga de

hacer valer la ley, las autoridades militares que mantienen la seguridad de los ciudadanos y

del país, los legisladores que aportan las leyes que mejor puedan normar la vida individual y

común. Sin embargo, no sólo estas dimensiones de la vida política son importantes o de gran

relevancia, sino que existen aspectos o áreas que tienen impacto en la vida social, aunque a

veces pareciese que “actúan por debajo del agua” (en el sentido en que influyen en la

sociedad, aunque lo hacen de un modo un tanto indirecto, aquí son los sujetos individuales
quienes influyen sobre el Estado o la vida política) como lo son: la religión, la educación, la

ética.

Para entender estos postulados es necesario partir de la afirmación que Aristóteles

pone de manifiesto en varias de sus obras: “el hombre es un animal social (político)”1, es

decir, la característica que más define al hombre y que mejor lo distingue de las demás

especies (más allá de su racionalidad) es su capacidad de relación con los demás; por tanto,

hay que decir que “ningún hombre quiere vivir solo”, sino que siempre busca integrarse y

funcionar dentro de un grupo, incluso al nacer lo hace dentro de la familia (que es ya un

ambiente político, pues en él existen derechos, responsabilidades, figuras de autoridad,

funciones propias, etc.) la cual es “la célula de la sociedad”2.

Si el ser humano ha logrado sobrevivir durante tantos siglos ha sido esencialmente

por su capacidad de relación, puesto que sin ella no sería posible la relación de hombre-mujer

necesaria para la procreación y consecución de la especie humana; también esta habilidad es

la que ha permitido la vida común (sea en tribus, clanes, pueblos, ciudades, etc.) y junto con

ello una gran cantidad de beneficios como la seguridad que se brindan al protegerse unos a

otros, la oportunidad de comerciar productos y servicios, la posibilidad de organizar un mejor

funcionamiento de la sociedad por medio de la división de funciones. Sin embargo, al existir

las relaciones interpersonales se implica necesariamente un código para normarlas ¿pero, por

qué es necesaria una normativa? Porque en toda convivencia humana pueden darse los

extremos (tanto en el exceso como en la deficiencia), malentendidos, incumplimientos,

injusticias y violencia; por tanto, con vistas a lograr una buena relación entre los individuos

1
ARISTÓTELES, Política, I.2
2
AUTORES VARIOS, la familia como célula fundamental de la sociedad en la atención primaria de la salud, p.48
es necesario un tratado que explique cuáles son los medios para una buena organización

social, por esta razón surge la política.

Al comienzo del texto se distinguían dos tipos de estructuras políticas:

- En las que el Estado influye sobre el pueblo: Aquí pertenecen las divisiones de

poderes políticos, económicos y militares. Por medio de estas estructuras el gobierno

puede dirigir la vida de los ciudadanos, de manera que puede determinar qué ha de

hacer o cómo debe ser. Por ejemplo, el Estado por medio del poder legislativo y

judicial se encarga de brindar los derechos y obligaciones correspondientes a cada

individuo. En estas estructuras se parte del orden más universal (la ley) al caso

particular (la ley aplicada a cada sujeto).

- En las que el pueblo influye sobre el Estado: Puede parecer que estas estructuras

carecen de incidencia social, en cuanto que parecen ser más personales, sin embargo,

cuando se presentan en grandes multitudes pueden adquirir mayor fuerza que el

Estado mismo. Por ejemplo, una de estas estructuras es la religión; ciertamente la fe

es una opción libre y personal (ya que nadie está obligado a tener una creencia

religiosa determinada, o caso contrario, a ninguna persona se le exige abandonar toda

posición de fe), y siendo asunto de índole personal podría parecer que el Estado es

indiferente acerca de la creencia de sus ciudadanos, sin embargo, se han dado casos

(como la rebelión cristera ocurrida en México durante el gobierno de Calles) donde

el pueblo ha ejercido tanta presión hasta el punto de obligar al Estado a modificar las

leyes.

En la vida política siempre existe un dinamismo dialéctico entre el pueblo y el Estado,

donde tanto uno como el otro han de cumplir sus respectivas funciones para lograr una buena
organización social, así como el amo y el esclavo han de realizar sus tareas (el primero desde

el mando, y el segundo desde la obediencia) para lograr el objetivo propuesto. No obstante,

esta dialéctica no siempre se ha dado de manera equilibrada, sino que se han dado fuertes

tendencias donde una de las partes domina en exceso sobre el otro. Cuando el Estado quiere

someter por la fuerza al pueblo, deja de ser el organismo que otorga protección y promueve

los derechos y obligaciones, y se convierte en un tirano dominador al que no le importan los

medios necesarios (incluso en detrimento de los ciudadanos) para llegar al fin que se ha

propuesto, como afirma la frase: “el fin justifica los medios”3. Por otro lado, cuando el pueblo

quiere derrocar el poder del Estado se llega a una desorganización brutal que tarde o temprano

termina en una crisis anarquista que no hace sino fomentar la violencia y el individualismo.

De esta manera queda claro que el Estado ideal ha de mantener este equilibrio dialéctico entre

las partes, pero para que esto pueda darse es necesaria una estructura que permita un

profundo análisis y un abierto diálogo: la educación.

Educación

¿Por qué es importante la educación en la política? La educación debe ser una

discusión política, porque por ella se prepara el futuro de la sociedad, en ella se forma a los

próximos ciudadanos que cumplirán las distintas funciones o roles dentro del Estado, están

aquellos que trabajarán como productores, aquellos que se encargarán de legislar o quienes

habrán de tomar las decisiones que marquen el rumbo del país. Además, hay que afirmar que

sin educación es imposible formar una sociedad funcional, por tanto, si se busca el bien

político (o, dicho de otra manera, el bien común) es necesario poner atención en una

3
Tal frase generalmente es atribuida a al filósofo político Nicolás Maquiavelo, aunque en realidad la frase la
escribió Napoleón Bonaparte en la última página de su ejemplar del libro “El Príncipe” de dicho autor.
educación adecuada, pero ¿cuál es este modelo de educación? Antes de entrar a este punto

hay que referir qué se entiende por educación:

Según la Rae educación “es la crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y

a los jóvenes”4; de aquí puede extraer una característica de suma importancia: la crianza, la

educación comienza desde los inicios de la vida misma, en especial dentro de la crianza en

la familia, puesto que aquí se aprenden las primeras relaciones interpersonales, es especial

con las figuras de autoridad. Para otros autores como Rousseau la educación es un proceso

insertado en la misma naturaleza humana que debe estar orientada a un desenvolvimiento del

hombre de acuerdo su propio desarrollo natural. Otros autores como Erich Fromm plantean

la educación del hombre como el medio para que éste pueda sacar o dar lo mejor de sí mismo

y de sus capacidades.

Sin embargo, la definición que aquí nos ocupa es la de Aristóteles ya que en esta

queda expuesto de mejor manera el carácter político del hombre, el Filósofo reconoce que

los seres humanos no nacen siendo buenos ciudadanos ni tampoco como hombres felices, es

decir, el hombre no nace perfecto, por tanto, afirma que la educación es necesaria para

completar lo que le falta al hombre para llegar a ser un ciudadano cumplido. Es por esta razón

que el Estado debe ser quien maneje la educación de los individuos (ya que es él quien ha de

formar a sus propios ciudadanos), y no sólo debe estar cubierta por el Estado, sino que

necesariamente es un asunto propio ya que los ciudadanos pertenecen a él puesto que forman

parte de la ciudad. Además, Aristóteles afirma que la educación ha de ser (o al menos

4
RAE, Diccionario de la Lengua Española
convenientemente) una, libre y gratuita para todos, de manera que todos los ciudadanos

puedan formarse y así orienten su vida hacia el objetivo común.

En cuanto al contenido de la educación Aristóteles propone que ésta ha de enseñar

los conocimientos de primera necesidad, aunque no todos, sino sólo aquellas que hagan

posible al hombre la práctica de la virtud en su alma, su cuerpo o su inteligencia. En

específico propone que han de ser 4 materias las que se han de enseñar:

1. Gramática (lectura y escritura): en particular se destaca esta porque por su medio

otorga al hombre la capacidad de llegar a nuevos conocimientos, por ejemplo, el

hombre que sabe leer puede acercarse a los libros y aprender de ellos. En esta se busca

el desarrollo especialmente intelectual del hombre.

2. Gimnasia: Aristóteles propone que para enseñar ha de hacerse antes por el cuerpo

que por la inteligencia, por eso el joven ha de entrenarse primero para poseer una

debida composición corporal y luego para que desarrolle la habilidad en sus actos,

además, la gimnasia es necesaria porque estimula la hombría y el valor propios de un

ciudadano. Es importante decir que la educación en esta materia ha de realizarse

según el desarrollo del sujeto, de manera que éste no se vea impedido.

3. Música: La música es importante porque “incita de alguna manera a la virtud en lo

que ella es capaz; como la gimnasia proporciona al cuerpo ciertas cualidades,

también la música infunde ciertas cualidades al carácter, acostumbrándolo a poder

recrearse rectamente”5. El fin de la música es el placer que genera en el individuo,

5
ARISTÓTELES, Política, VIII.5
mas para que este no busque un hedonismo, ha de entenderse como un relajamiento

del alma que permite el descanso, es decir, una recta recreación.

En fin, si quisiera resumirse el pensamiento aristotélico acerca de la educación cabe

decir que ésta sirve para completar la virtud que le es propia (la cual carece el hombre desde

su nacimiento, ya que nace imperfecto), es decir, el fin de la educación no es otro sino formar

buenos y virtuosos ciudadanos que puedan participar activa y fructuosamente de la vida

política y social.

La situación política en el México de hoy

Antes de entrar en tema sería bueno hacer una recolección de las ideas que se han

presentado a lo largo del escrito. Se comenzaba afirmando la profunda necesidad de humana

de estar en relación con los demás puesto que es un «animal político», y que tales relaciones

eran normadas por diversas estructuras en un dinamismo dialéctico; dentro de estas

estructuras juega un rol importante la educación, en cuanto que forma a los futuros

ciudadanos, de tal manera que puede afirmarse que según sea la educación de un lugar así

será también la vida y la estructura política en un futuro.

Cuando se habla de la política actual de nuestro país generalmente vienen la mente

situaciones deplorables como: corrupción, desvío de recursos, tranza, crisis, y muchas otras;

todos estos problemas que como nación hemos venido cargando desde hace ya muchos años

tienen un mismo origen (aunque algunos de modo indirecto): un profundo rezago en la

educación, puesto que el sistema no forma en los valores y en la virtud.

Si alguien busca hacer una crítica o un análisis a la política actual, debe adentrarse

también en los temas de educación; por ejemplo, deja que desear cuando se habla mucho
acerca de una educación gratuita y abierta para todos, pero en las estadísticas se muestra que

son pocos quienes realizan estudios profesionales, e incluso no todos terminan siquiera la

educación básica. Además, aunque existen diversos modelos educativos que siguiendo las

corrientes humanísticas proponen que la educación debe tener como objetivo la promoción

del hombre y el desarrollo de sus capacidades, en México todavía se mantiene un sistema

donde el valor y las propias capacidades quedan de lado y sólo se pone atención a cuánto

conocimiento pueden memorizar y repetir.

Es evidente en nuestro país que tanto el sistema político como el educativo muestran

carencias profundas que se manifiestan en graves situaciones sociales; considero que para

dar solución a estas problemáticas es necesario un nuevo sistema educativo que retome el

carácter formativo de ciudadanos virtuosos. Por ejemplo, si quiere combatirse la corrupción

no basta con denuncias e imponer castigos a los culpables (pues la situación está tan

descontrolada que este medio no alcanza a dar una respuesta suficiente), para esto hay que

abordar al problema desde su raíz, es decir, si en la educación se prepararan hombres

virtuosos con un profundo sentido moral, tendríamos políticos totalmente honestos. Algunos

podrán decir que esta propuesta parece una estructura utópica inalcanzable, pero en lo

personal considero que hacen falta «profetas» que griten, que denuncien y que inciten al

pueblo a soñar con una realidad mejor.

Bibliografía
ARISTÓTELES: Política, Gredos, 2010

RAE, Diccionario de la Lengua Española (22ª edición), 2001. Obtenido de Educación:


http://dle.rae.es/?id=EO5CDdh

RODRÍGUEZ ESPINOZA, J. R, NAYIBIS LÓPEZ, B., TAMAYO RODRÍGUEZ, O.L., RODRÍGUEZ


NEGRÍN, S., La familia como célula fundamental de la sociedad en la atención primaria de
la salud. Revista cubana de Tecnología de la salud, 2015, pp. 48-53