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I.

INTRODUCCION
En esta práctica realizamos los la preparación de almacigo para cítricos. Para
realizar la construcción de un almacigo se tiene en cuenta muchos factores que
son importantes como: la humedad, la temperatura, el sustrato a utilizar, el
tamaño de la cama de almacigo, etc, los cuales son muy importante para tener
una alta eficiencia a la hora de la germinación de las semillas.

El tipo de almacigo a construir va depender en el lugar qu te encuentres, los


almácigos en la costa son diferentes, ya que hay se tiene k regar continuamente.
Mientras que en la selva tenemos que hacer sistemas de drenaje debido a las
altas cantidades de lluvia que existen, los cuales podrían traer enfermedades o
plagas.

Esta práctica lo realizamos con el objetivo de realizar los pasos necesario para
construir un almacigo, proporcionarle el sustrato adecuado para la geminación
de la semilla.

OBJETIVOS

Objetivo General

 Realizar los pasos necesarios para la instalación de un almacigo de


cítricos en el vivero de la facultad de agronomía.

Objetivo Especifico

 Determinar la cantidad de sustrato a utilizar en la cama de almacigo.


 Determinar el número de semillas en la cama de almacigo.
II. REVISION LITERARIA

2.1. ELECCION Y PREPARACION DEL TERRENO PARA ALMACIGO


Es un aspecto muy importante a tener en cuenta, especialmente si los almácigos
y viveros se van a conducir a campo. El terreno deberá ser alto, bien drenado,
de tipo mestizo y cercano a una fuente de agua para facilitar el riego. Se
recomienda arar el terreno en abril y terminar la preparación en julio, dejándolo
listo para la siembra o plantación. Si las tareas van a realizarse en invernaderos
es igualmente importante disponer de un lugar alto, bien drenado y en lo posible
alejado de plantaciones comerciales de cítricos.

2.2. EXTRACCION, TRATAMIENTO, ALMACENAMIENTO Y GERMINACION


DE LA SEMILLA.

La producción de plantas cítricas comienza con la recolección, almacenamiento


y posterior siembra de la semilla de los porta injertos. La semilla a usar en los
almácigos debe ser de reconocido origen y sanidad. No se recomienda cosechar
semillas de plantas usadas con otros fines como ocurre con las borduras
realizadas con trifolio. El control de calidad y uniformidad son los conceptos que
después se harán evidentes en la relación costo/beneficio de un vivero
comercial. La semilla debe ser cosechada de plantas semilleros plantadas para
tal fin.

Básicamente hay dos maneras de extraer semillas: en forma manual o usando


máquinas diseñadas para tal fin. En el primer caso se realiza cortando la cáscara
y la pulpa de cada fruta superficialmente y girando ambas partes en sentido
opuesto hasta lograr separarlas. Luego se exprimen las mitades apretándolas
con las manos para facilitar la salida de las semillas. En el segundo caso, se
usan máquinas especiales que trituran la fruta sin producir casi daños a las
semillas. Los trozos de cáscara y la pulpa son separados de las semillas por un
chorro de agua que hace correr los restos de la fruta y permite que las semillas
se depositen en el fondo del recipiente. Terminada la extracción de la semilla,
generalmente se hace un tratamiento con agua caliente (51-52 °C durante 10
minutos). Después se la seca al aire y a la sombra. Antiguamente se la guardaba
estratificándola con capas de arena seca en un lugar seco y fresco. Actualmente
la estratificación en arena ha sido reemplazada por la colocación en bolsas de
polietileno en cámaras refrigeradas a 5° C (o en la parte inferior de heladeras
familiares), lo que permite mantener la viabilidad de la semilla durante un año.
Para evitar el desarrollo de hongos se recomienda tratarlas con un fungicida
(como thiram).

2.3. CAMAS DE ALMACIGO

Las camas de almacigo, pueden ser con bordes y pisos de cemento y ladrillos o
abiertos en el terreno mismo según se trate de instalaciones permanentes que
van a usarse varias veces o solo de sembríos por una sola vez. No existe reglas
fijas para sus dimensiones, pero la practica aconseja que las mismas tengan un
ancho aproximado de 1 m para facilidad de trabajo, y de 6 a 10 metros de largo,
pues son más fáciles de nivelar, los riesgos son más uniformes y si se presentara
algún problema sanitario, comprometería una menor extensión de terreno y su
control sería más rápido. La experiencia recomienda una profundidad de
aproximadamente 30 cm de tierra preparada.
En a preparación de las camas de almacigo es conveniente hacer una diferencia
importante entre los almácigos en la costa y en la selva del Perú. En el primero
de los casos, se acostumbra hacer camas hundidas con bordes sobresaliente
que sirven de separación: como no hay lluvia, el riego se realiza generalmente
por inundación de la cama de almacigo. En la zona de la selva, donde con
frecuencia se tiene lluvia fuertes, se emplean camas altas y se reemplaza los
bordes por caminos, de manera de permitir el drenaje de cualquier exceso de
agua: además en muchos sitios acostumbran a colocar un techo protector, ya
sea de hoja de palmeras y otro material que atenué la acción erosiona dora de
las lluvias.
Sobre la densidad de siembra de los almácigos hay diferentes criterios. Algunos
agricultores prefieren el sistema de siembra al voleo, aduciendo una mayor
concentración de plantas por unidad de superficie, con el consiguiente ahorro de
terreno. Más recomendable resulta la siembra en líneas, que permite una mejor
ventilación e iluminación uniforme para todas las plantitas, facilita las
aplicaciones de fertilizantes y el control sanitario, evita la deformación de raíces
y finalmente la extracción de las plantitas puede hacerse con menor daño de las
raíces. Se sugiere un distanciamiento de 10 cm entre hileras de semillas y 2 cm
de semilla entre semillas, lo que permite una densidad promedio de 500 semillas
por metro cuadrado de almacigo.
Según JOHNSTON (1959) Las camas de almacigo deben de ser preparadas con
una mezcla equilibrada de los elementos físicos del suelo, de manera de que
tenga una textura suelta, buen drenaje y cierta capacidad de retención de
humedad. Esto se consigue en la mayoría de los casos adicionando arena o
cisco de carbón; la cantidad necesaria por añadir al suelo depende
fundamentalmente de la textura del mismo, siendo mayor en terreno arcilloso y
casi nulo en los arenosos.
Sobre la incorporación de la materia orgánica a los almácigos, existen opiniones
contradictorias. Aplicación de materia orgánica proporciona al suelo soltura y
mejor distribución de la humedad y fijación de los nutrimentos pero
conjuntamente con estas ventajas, también se ofrece a los agentes patógenos
del tipo fungoso, un medio ideal para su establecimiento y proliferación, haciendo
peligrar la sanidad del almacigo.
También es conveniente la implantación de sombra sobre el almacigo. Se
considera como ideal el sombreado movible, mas o menos denso, el que
favorece la germinación ya que mantiene la temperatura y humedad del almacigo
uniforme. Con el desarrollo se debe disminuir la intensidad del sombreado de la
plantas, para acostumbrarlas poco a poco a las condiciones ambientales
externas. Poco antes de que las plantitas estén aptas para ser trasplantadas a
las injerteras, deben estar ya prácticamente sin sombra, y habituadas a las
condiciones que van a tener que soportar en el campo abierto.
Como resultado de varias experiencias sobre el previo remojo de la semilla para
acelerar su germinación, se tiene resultados bastantes significativos que hacen
recomendable su aplicación. Este remojo puede realizarse sumergiendo la
semilla en agua precalentada a unos 49 – 51.5°C. Durante un tiempo aproximado
de 4 minutos. Según Johnston (1959), este tratamiento ayuda a prevenir
enfermedades fungosas en el almacigo.
2.3. SIEMBRA.

BEÑATENA (1983) Los almácigos pueden realizarse a campo o en invernadero,


en bandejas o cajones germinadores. La siembra en los almácigos a campo se
efectúa en la segunda quincena de agosto. La práctica indica realizarla a nivel
de suelo en pequeños surcos de 5 cm de profundidad y distanciados 40 a 50 cm
entre sí. La siembra se realiza a chorrillo. La cantidad de semillas por metro lineal
debe ser de 65 semillas.
La producción de platines se realiza en bandejas o cajones con distintos tipos de
sustrato o arena lavada. En el primer caso debe desinfestarse para eliminar
patógenos. La época de siembra depende del momento en que se necesite tener
plantines disponibles para su enjertación.
III. MATERIALES Y METODOS

3.1. Ubicación de la práctica


La práctica se realizo en el vivero de la facultad de agronomía de la universidad
nacional agraria de la selva
3.2. Materiales y equipos
 Tierra negra
 Arena
 Aserrín
 Semilla de mandarina cleopatra
 Una estaca de madera

3.3. Metodología

Mezclaron el sustrato el cual estaba compuesto de: 3 carretillas de tierra negra,


2 carreteras de aserrín y 1 carretilla de arena. Luego le extendieron en la cama
de almacigo. Posteriormente pasmos a sembrar las semillas con un
distanciamiento de 10 cm entre hileras y 2 cm entre semilla.
IV. RESULTADOS

ANCHO LARGO PROFUNDIDAD VOLUMEN TIERRA ASERRIN ARENA


(m) (m) (m) (m3) NEGRA (m3) (m3) (m3)
1.4 2.5 0.2 0.7 0.35 0.23 0.117
Cuadro 1

Este cuadro nos da a conocer las medidas de la cama de almacigo, la


profundidad del sustrato, ultimo el volumen de sustrato a utilizar, también nos da
conocer las cantidades de tierra negra, aserrín y arena que utilizamos (3:2:1).

DISTANCIAMIENTO N° DE
SEMILLAS N° de hileras TOTAL DE
HILERA ENTRE SEMILLA POR HILERA SEMILLAS

0.1 0.02 70 25 1750

Cuadro 2

Este cuadro nos da conocer el distanciamiento entre hilera, el distanciamiento


entre semillas también nos da a conocer el número total de semillas en la cama
de almacigo.
v. DISCUSIÓN

 BEÑATENA (1983) nos dice que La práctica indica realizar a nivel de


suelo en pequeños surcos de 5 cm de profundidad y distanciados 40 a 50
cm entre sí. La siembra se realiza a chorrillo. La cantidad de semillas por
metro lineal debe ser de 65 semillas. En la práctica realizada no
concuerda con la opinión de este autor, ya que realizamos
distanciamientos diferentes (2 cm entre semilla y 10 cm entre hilera) el
número de semillas por hilera que obtuvimos es de 70 semillas.

 Según JOHNSTON (1959) Se sugiere un distanciamiento de 10 cm entre


hileras de semillas y 2 cm de semilla entre semillas, lo que permite una
densidad promedio de 500 semillas por metro cuadrado de almacigo y se
recomienda una profundidad de aproximadamente 30 cm de tierra
preparada. este autor coincide con nuestra densidad de siembra, pero no
coinciden con nuestra profundidad del sustrato.
VI. CONCLUCIONES

 En la práctica realizada se utilizó 0.7 m3 de sustrato, los cuales estaba


compuesto de 0.35 m3 de tierra negra, 0.23 m3 de aserrín y 0.117 m3 de
arena.

 En la práctica realizada se tuvo un total de 25 hileras de 1.4 metros de


longitud, con una cantidad de 70 semillas por hilera con distanciamiento
de 0.02 m por 0.02 m. y un total de 1750 semillas en toda la cama de
almacigo.
VII. RECOMENDACIONES
 realizar la desinfección del sustrato previo ala siembra de las semillas
 aumentar la profundidad del sustrato para ayudar al crecimiento de las
raíces
 reducir el ancho de la cama, para poder tener un mejor manejo del
almacigo
 regar a diario las camas de almacigo
 realizar un sistema de drenaje, para reducir la aparición de plagas y
enfermedades.
VIII. REVISION BIBLIOGRAFICA

 BEÑATENA, H.N. 1983. Conducción de almácigos y viveros cítricos en la


zona de Concordia, E.R. Carpeta de Información Citrícola, Vol I., D.5, D.6
y D.7.; E.R., Argentina.

 JOHNSTON M. H. 1959 Guía de construcción de un almacigo para


cítricos, Pág. 30.