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LOS ARANCELES Y LOS SUBSIDIOS A LA EXPORTACIÓN: DESPLAZAMIENTOS

SIMULTÁNEOS DE LA OR Y LA DR.
Los aranceles a la importación (impuestos sobre las importaciones) y los subsidios a la
exportación (pagos efectuados a los productores nacionales que venden bienes en el
extranjero) no se suelen imponer para afectar a la relación de intercambio de un país. Estas
intervenciones gubernamentales en el comercio se suelen aplicar por razones de distribución
de la renta, para promover industrias consideradas cruciales para la economía, o por razones
relacionadas con la balanza de pagos (estas motivaciones se analizan en los Capítulos 10,
11 y 12). Cualesquiera que sean los motivos de los aranceles y subsidios, sin embargo,
producen efectos sobre la relación de intercambio que se pueden entender utilizando el
modelo estándar de comercio.
La característica distintiva de los aranceles y subsidios a la exportación es que crean
diferencias entre los precios a los que los bienes son intercambiados en el mercado mundial
y sus precios dentro del país. El efecto directo de un arancel es hacer que los bienes
importados sean más caros dentro de un país que fuera. Un subsidio a la exportación ofrece
a los productores un incentivo para exportar. Será, por tanto, más rentable vender en el
extranjero que en el mercado nacional, a menos que el precio nacional sea mayor, de modo
que dicho subsidio incrementa el precio de los bienes exportados dentro del país. Observe
que se trata de un efecto muy diferente del de un subsidio a la producción, que reduce los
precios nacionales de los bienes afectados (puesto que el subsidio a la producción no
discrimina en función del destino de los bienes).
Cuando los países son grandes exportadores o importadores de un bien (respecto al volumen
del mercado mundial), los cambios de precios causados por los aranceles y los subsidios a la
exportación cambian tanto la oferta como la demanda relativa en los mercados mundiales. El
resultado es un cambio de la relación de intercambio, tanto del país que impone el cambio de
política como del resto del mundo.

Efectos de un arancel sobre la oferta y demanda relativas


Los aranceles y subsidios producen una diferencia entre los precios a los que los bienes son
intercambiados internacionalmente (precios exteriores) y los precios a los que son
intercambiados en un país (precios interiores). Esto significa que debemos ir con cuidado al
definir la relación de intercambio, que pretende medir la relación a la que los países
intercambian bienes; por ejemplo, ¿cuántas unidades de alimentos pueden importar nuestro
país por cada unidad de tela que exporta?
Esto significa que la relación de intercambio corresponde a los precios exteriores, no a los
interiores. Así pues, queremos saber cómo afecta un arancel, o un subsidio a la exportación,
a la oferta y demanda relativas, en función de los precios exteriores.
Si nuestro país impone un arancel del 20 % al valor de las importaciones de alimentos, el
precio de los alimentos en relación al de la tela para los productores y consumidores
nacionales será un 20 % más alto que el precio relativo en el mercado mundial. Análogamente,
el precio relativo de la tela en el que los residentes nacionales basan sus decisiones será
menor que en el mercado exterior.
Dado un precio relativo mundial de la tela, los productores nacionales se enfrentarán a un
precio relativo de la tela menor y, por tanto, producirán menos tela y más alimentos. Al mismo
tiempo, los consumidores nacionales desplazarán su consumo hacia la tela en detrimento de
los alimentos. Desde el punto de vista del mundo en su conjunto, la oferta relativa de tela
disminuirá (de OR1 a OR2 en la Figura 6.8), mientras que la demanda relativa de tela
aumentará (de DR1 a DR2). El precio relativo de la tela aumenta de (PT/PA)1 a (PT/PA)2, y
así la relación de intercambio de nuestro país mejora a expensas del extranjero.
La amplitud de este efecto de la relación de intercambio depende del tamaño del país que
impone el arancel en relación al resto del mundo: si el país es solo una pequeña parte del
mundo, no puede tener mucho efecto sobre la oferta y demanda relativas mundiales y, por
tanto, no puede tener mucho efecto sobre los precios relativos. Si Estados Unidos, un país
muy grande, impusiera un arancel del 20 %, algunas estimaciones sugieren que la relación
de intercambio de Estados Unidos podría aumentar un 15 %. Es decir, el precio de las
importaciones de Estados Unidos respecto a las exportaciones podría caer un 15 % en el
mercado mundial, mientras que el precio relativo de las importaciones aumentaría solo un 5
% dentro de Estados Unidos. Por otro lado, si Luxemburgo o Paraguay impusieran un arancel
del 20 %, el efecto sobre la relación de intercambio probablemente sería demasiado pequeño
para poder ser cuantificado.

Efectos de un arancel
Desde el punto de vista de alguien que comercia con bienes, un arancel es como un coste de
transporte. Si nuestro país impone un impuesto de dos dólares a cada tonelada de trigo
importado, los comerciantes no transportarán el trigo a no ser que la diferencia de precios
entre los dos mercados sea de, al menos, dos dólares.
La Figura 9.4 ilustra los efectos de un arancel fijo de t dólares por unidad de trigo (reflejado
por t en el gráfico). Cuando no hay un arancel, el precio del trigo será igual a PM en nuestro
país y el extranjero, como muestra el punto 1 en el panel del centro, que muestra el mercado
mundial. Sin embargo, con el arancel, los comerciantes no transportarán el trigo del extranjero
a nuestro país, a no ser que el precio en nuestro país exceda al precio extranjero en, al menos,
t dólares. Sin embargo, si no se envía trigo, existirá un exceso de demanda de trigo en nuestro
país y un exceso de oferta en el extranjero. Así, el precio en nuestro país aumenta y cae en
el extranjero hasta que la diferencia de precios sea de t dólares.
Por tanto, la introducción de un arancel provoca una diferencia del precio en los dos mercados.
El arancel eleva el precio en nuestro país hasta PT y reduce el precio en el extranjero hasta
P*T = PT - t. En nuestro país los productores ofrecen más a un precio más elevado, mientras
que los consumidores demandan menos, por lo que se demandan menos importaciones
(como puede verse por el desplazamiento del punto 1 al punto 2 a lo largo de la curva DM).
En el extranjero, el menor precio conduce a una reducción de la oferta y a un aumento de la
demanda y, de ese modo, a una menor oferta de exportaciones (como puede verse en el
desplazamiento del punto 1 al punto 3 a lo largo de la curva SX). Así, el volumen de trigo
intercambiado se reduce de QM, el volumen de libre comercio, a QT, el volumen con un
arancel. Al volumen de comercio QT la demanda de importaciones de nuestro país iguala a la
oferta de exportaciones del extranjero cuando PT - P*T = t.

El incremento del precio en nuestro país, de PM a PT, es menor que la cuantía del arancel,
porque parte del arancel se refleja en la reducción del precio de las exportaciones del
extranjero y, de ese modo, no se traslada a los consumidores nacionales. Este es el resultado
normal de un arancel y de cualquier política comercial que limita las importaciones. Sin
embargo, la magnitud de este efecto sobre el precio de exportación es, a menudo, muy
pequeña en la práctica. Cuando un país pequeño impone un arancel, su cuota del mercado
mundial del bien que importa es generalmente de menor magnitud desde un principio, por lo
que la reducción de sus importaciones tiene un efecto muy pequeño sobre el precio mundial
(de exportación del país extranjero).
Los efectos de un arancel en el caso del «país pequeño», en que el país no puede afectar a
los precios de exportación, se ilustran en la Figura 9.5. En este caso, un arancel aumenta el
precio del bien importado en la cantidad total del arancel, de PM a PM + t. La producción
aumenta de S1 a S2, mientras que el consumo se reduce de D1 a D2. La consecuencia del
arancel, pues, es que las importaciones disminuyen en el país que lo impone.