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FUNDACIÓN UNIVERSITARIA DEL ÁREA ANDINA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS,


ADMINISTRATIVAS Y FINANCIERAS

ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS
932

MARCO TEORICO

AUTOR:
Diana Paola Rivera Chavarro

DOCENTE:
Jesús Oswaldo Moreno Cristancho

BOGOTÁ D.C; 13 DE ABRIL DE 2018


MARCO TEORICO.

En la actualidad en el mundo diariamente se pierden ciento de miles de especies, muchas de ellas


pueden llegar a desaparecer antes de que sean descubiertas por la ciencia. De este modo, no
solamente se pierde la variabilidad biológica, sino además la biodiversidad genética de las cuales
son fuetes de sustento para las generaciones futuras. Una especie en peligro de extinción es una
especie que puede extinguirse en un futuro próximo.

Para todas las especies naturales, vegetales y animales, vivir constituye un peligro cotidiano,
deben cuidarse de sus congéneres, especialmente del más poderoso predador que existe sobre la
Tierra: el hombre. Los desastres ecológicos, la deforestación y otras consecuencias de la acción
humana provocan daños en la cadena trófica. En el mundo actual la extinción de especies
animales no está tan directamente relacionada con los escases de alimentos o la contaminación,
como con acciones violentas directas (la caza no reglamentada y el comercio ilegal de especies
salvajes) o indirectas (la introducción de especies exóticas, en determinados ambientes, que
compiten por uno o más recursos con individuos nativos o ya adaptados al lugar).

Para la naturaleza, lo peor que le puede suceder, es la extinción de las especies, ya que con eso se
pone en peligro el equilibrio necesario en todo ecosistema. En esta cadena natural, cada especie
necesita de la otra para sobrevivir. La acelerada destrucción del hábitat es pretexto de un
desarrollo sin parámetros de sustentabilidad, condena a la extinción a una biodiversidad en cuyas
potencialidades se basa la vida del futuro. Y aunque esta actitud represente a simple vista una
postura antropocéntrica, el hombre en su afán de búsqueda de nuevas alternativas, no puede
apartarse de esa visión, pues de lo contrario la misma existencia no tendría razón de
ser. Introduciendo estos conceptos a la filosofía de la comunicación, consideramos de vital
importancia contribuir a la protección de los recursos naturales, difundiendo las potencialidades
de la riqueza faunística.

Una especie se considera en peligro de extinción, sea vegetal o animal, cuando se encuentra en
peligro su existencia globalmente. Esto se puede deber tanto a la depredación directa sobre la
especie como a la desaparición de un recurso del cual depende su vida, tanto por la acción del
hombre, debido a cambios en el hábitat, producto de hechos fortuitos (como desastres naturales)
o por cambios graduales del clima (tormentas y relámpagos).

En la versión 2009 de la Lista Roja de la UICN, se encuentran bajo la categoría «En Peligro»
2448 especies animales y bajo la categoría «En peligro crítico», los que comprenden 1665 taxones
de animales, y 1575 de plantas.

Los estados de conservación son los indicadores básicos de las probabilidades de que una especie
siga existiendo en el corto o mediano plazo, en vista de factores tales como la población y su
distribución, su historia natural y biológica, sus depredadores y otros aspectos.

La contaminación es el resultado de la pésima gestión que los humanos realizan de los residuos,
tanto los derivados de la producción como los provenientes de consumo. La contaminación de las
aguas no solo reduce el hábitat de las especies acuáticas, sino que destruyen las fuentes de agua
dulce, vitales para la supervivencia tanto de especies como de las especies vegetales que son el
sustento de las primeras.

La Lista Roja elaborada por la UICN es la más difundida de las clasificaciones de los estados de
conservación de las especies. En la lista, hay dos categorías con criterios específicos en los cuales
son clasificados los taxones que corren el riesgo de desaparecer: "en peligro" (abreviado
oficialmente como EN desde su nombre original en inglés, Endangered).

Unos de los problemas que a nivel mundial se presentan y que ha sido sujeto de estudios es que la
desaparición del hielo en los polos puede acelerar el calentamiento global, a la vez que puede
cambiar las corrientes oceánicas, con graves consecuencias para los ecosistemas en todo el
planeta, dentro de 10 años podría ser navegable durante los meses de verano el Paso del Noroeste
en el océano Ártico. Estas son las conclusiones que aporta un estudio realizado por la Universidad
de Cambridge a partir de los datos de la expedición Catlin Artic Survey.