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EL VAGONETA

En cada barrio de lima, callao y balnearios, en los lugares pitucos o en


los callejones apuntalados con cuartones, siempre hay holgazanes, esos
haraganes que no trabajan por que nacieron cansados el 1 de mayo.

El vagoneta se levanta a la hora que el sol le alumbra la cara y come como


gerente. De frente almuerza y se pasa al desayuno. En la casa todos ruegan al
señor de los milagros para que se lo lleve. Como tiene flojeritis crónica, le dan
diablos azules si le hablan de trabajo. Come como león de circo. Cambia de
traje (terno) porque se pone la ropa de sus hermanos y de su papá.

Todas las noches se mete sin pagar, a escondidas al cine del barrio. Nadie
le gana hablando de películas. Sus cines favoritos son Alameda, Colonial y
Estrella, que son los únicos de lima que tienen segundo piso en lugar de balcón.

Después del cine juega dados con cachito (lauca 5 rayas) o naipes (siete y
medio) y limpia los cordeles. Por las tardes está haciendo carambolas y
metiendo billas al billar del barrio. A la hora de apoquinar la mesa no puede
dejar sus papeles porque no tiene. Además es omiso a la inscripción y al
llamamiento del servicio militar.

A todas las mujeres del barrio y sus alrededores las galantea con empeño:
-Ricurita, por ti sería capaz de trabajar.

-¡Calla holgazán.

Se peina a la antigua, porque usa moño y se fía gel del casero del barrio. Los
fines de semana se va al prostíbulo del Rímac. Y trae mordidas y marcas.

Juega bien el futbol. Y solo se pone la camiseta del equipo cuando le


prestan chimpunes. Bebe como crack y no paga, pero esconde el vuelto.

Su hobby es poner apodos a los que pasan por el barrio, juntar colilla de
cigarros y leer a Corín Tellado y las páginas deportivas de los diarios. Galantea
a la sirvienta que vive en el principal.
En los cines de barrio, en cazuela juega futbol de mesa con su pelota de
coca que la mueve de wing a wing.

Hace la dupleta familiar. Juega rareza el sapo. Vuela cometa. Arma las
bajadas de reyes. Tiene montón de apodos. Le dicen Herodes, come cuando
hay, y en carnaval hace de carnavalón y lo encierran en el segundo cuarto con
la “viuda”.

En semana santa (sermón de las 3 horas) y en la parada militar alquila


banquitos y javas. En barrio chino lava platos para ganarse un buen plato de
chifa. En el barrio la tira, un grupo de amigos le fastidian duro y parejo hasta
que se enoje:

-Oye en el periódico están ofreciendo trabajo para empaquetar humo,


envolver aire y chancar vidrios con el gas.

Pero se va a su casa bien enojado cuando le dicen:

-Oye, linda champa, en el cine metro hay un trabajito para que saques a
pasear de 6 a 7 de la mañana al león de la metro Goldwyn Mayer y lo hagas
jugar con el cabello de San Martín.

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